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Adivinanzas, Trabalenguas y Cuentos

El documento contiene varios trabalenguas, adivinanzas, cuentos y canciones infantiles en español. Presenta acertijos como "¿Qué animal tiene en su nombre las cinco vocales?" y trabajos de lenguaje como "Si yo como y tú comes ¿Cómo comes como como como como, comes?". También incluye historias como "La Ratita Blanca" y canciones de cuna como "Para mi hijito quiero una cuna de estrellas".

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Adivinanzas, Trabalenguas y Cuentos

El documento contiene varios trabalenguas, adivinanzas, cuentos y canciones infantiles en español. Presenta acertijos como "¿Qué animal tiene en su nombre las cinco vocales?" y trabajos de lenguaje como "Si yo como y tú comes ¿Cómo comes como como como como, comes?". También incluye historias como "La Ratita Blanca" y canciones de cuna como "Para mi hijito quiero una cuna de estrellas".

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Que animal tiene Respuesta: El murcilago

en

su

nombre

las

cinco

vocales?

Adivina adivinanza: - Qu cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejar de ser? Respuesta: El da de maana

Adivina Qu Respuesta:

da

la

vaca Da

cuando

adivinanza: est flaca? lstima

Adivina Qu es Respuesta: El pez

lo

que

es

algo

la

adivinanza: vez nada?

Adivina Qu pesa ms, un Respuesta: Pesan lo mismo

kilo

de

hierro

un

kilo

adivinanza: de paja?

Trabalenguas Trabalenguas con como Si yo como y t comes Cmo comes Si yo como como como. como como como como, comes. como?

Trabalenguas de El Cielo Enladrillado El cielo quin el desenladrillador buen desenladrillador ser. est lo que lo enladrillado desenladrillar?, desenladrille

Trabalenguas de Los Tres Tristes Tigres Tres tres Qu Los tres igual. tigres tigres tigre trigaban en trigaba un trigo, trigal. ms?

Trabalenguas de Pata, Peta, Pita y Pota Pata, Peta, Pita cuatro patas, con y dos patas Cuatro patas, con dos patas Pota, Pita, Peta y Pata. y un cada cada su Pota, pato una. pata pato.

Trabalenguas de Cajones y Cordones Abr cajones cordones cog y cajones abr. y cog cordones,

CUENTOS. Nuez de Oro La linda Mara, hija del guardabosques, encontr un da una nuez de oro en medio del sendero. -Veo que has encontrado mi nuez. Devuelvemela -dijo una voz a su espalda. Mara se volvi en redondo y fue a en- contrarse frente a un ser diminuto, flaco, vestido con jubn carmes y un puntia-gudo gorro. Podra haber sido un nio por el tamao, pero por la astucia de su rostro comprendi la nia que se trataba de un duendecillo. -Vamos, devuelve la nuez a su dueo, el Duende de la Floresta -insisti, inclinndose con burla.

-Te la devolver si sabes cuantos pliegues tiene en la corteza. De lo con-trario me la quedar, la vender y podr comprar ropas para los nios pobres, porque el invierno es muy crudo. -Djame pensar..., tiene mil ciento y un pliegues! Mara los cont. El duendecillo no se haba equivocado! Con lgrimas en los ojos, le alarg la nuez. -Gurdala -le dijo entonces el duende-: tu generosidad me ha conmovido. Cuando necesites algo, pdeselo a la nuez de oro. Sin ms, el duendecillo desapareci. Misteriosamente, la nuez de oro procuraba ropas y alimentos para todos los pobres de la comarca. Y como Mara nunca se separaba de ella, en adelante la llamaron con el encantador nombre de 'Nuez de Oro". Fin

La Ratita Blanca El Hada soberana de las cumbres invito un dia a todas las hadas de las nieves a una fiesta en su palacio. Todas acudieron envueltas en sus capas de armio y guiando sus carrozas de escarcha. Pero una de ellas, Alba, al oir llorar a unos nios que vivian en una solitaria cabaa, se detuvo en el camino. El hada entro en la pobre casa y encendio la chimenea. Los nios, calentan-dose junto a las llamas, le contaron que sus padres hablan ido a trabajar a la ciudad y mientras tanto, se morian de fro y miedo. -Me quedare con vosotros hasta el regreso de vuestros padres -prometio ella. Y as lo hizo; a la hora de marchar, nerviosa por el castigo que poda imponerle su soberana por la tardanza, olvido la varita mgica en el interior de la cabaa. El Hada de las cumbres contemplo con enojo a Alba. Cmo? ,No solo te presentas tarde, sino que ademas lo haces sin tu varita? Mereces un buen castigo! Las demas hadas defendian a su compaera en desgracia. -Ya se que Alba tiene cierta disculpa. Ha faltado, s, pero por su buen corazon, el castigo no sera eterno. Solo durara cien aos, durante los cuales vagara por el mundo convertida en ratita blanca. Amiguitos, si veis por casualidad a una ratita muy linda y de blancura deslumbrante, sabed que es Alba, nuestra hadta, que todavia no ha cumplido su castigo... Fin

El Honrado Leador Habia una vez un pobre leador que regresaba a su casa despues de una jornada de duro trabajo. Al cruzar un puentecillo sobre el rio, se le cayo el hacha al agua. Entonces empezo a lamentarse tristemente: Como me ganare el sustento ahora que no tengo hacha? Al instante oh, maravilla! Una bella ninfa aparecia sobre las aguas y dijo al leador: Espera, buen hombre: traere tu hacha. Se hundio en la corriente y poco despues reaparecia con un hacha de oro entre las manos. El leador dijo que aquella no era la suya. Por segunda vez se sumergi la ninfa, para reaparecer despues con otra hacha de plata. Tampoco es la mia dijo el afligido leador. Por tercera vez la ninfa busco bajo el agua. Al reaparecer llevaba un hacha de hierro. Oh gracias, gracias! Esa es la mia! Pero, por tu honradez, yo te regalo las otras dos. Has preferido la pobreza a la mentira y te mereces un premio. Fin.

Caperucita y Los Aves Aquel invierno fue ms crudo que de ordinario y el hambre se haca sentir en la comarca. Pero eran las avecillas quienes llevaban la peor parte, pues en el eterno manto de nieve que cubra la tierra no podan hallar sustento. Caperucita Roja, apiadada de los pequeos seres atrevidos y hambrientos, ponia granos en su ventana y miguitas de pan, para que ellos pudieran alimentarse. Al fin, perdiendo el temor, iban a posarse en los hombros de su protectora y compartan el clido refugio de su casita. Un da los habitantes de un pueblo cercano, que tambin padecan escasez, cercaron la aldea de Caperucita con la intencin de robar sus ganados y su trigo. -Son ms que nosotros -dijeron los hombres-. Tendramos que solicitar el envo de tropas que nos defiendan. -Pero es imposible atravesar las montaas nevadas; pereceramos en el camino -respondieron algunos. Entonces Caperucita le habl a la paloma blanca, una de sus protegidas. El avecilla, con sus ojitos fijos en la nia, pareca comprenderla. Caperucita Roja at un mensaje en una de sus patas, le indic una direccin desde la ventana y lanz hacia lo alto a la paloma blanca. Pasaron dos das. La nia, angustiada, se preguntaba si la palomita habra

sucumbido bajo el intenso fro. Pero, adems, la situacin de todos los vecinos de la aldea no poda ser ms grave: sus enemigos haban logrado entrar y se hallaban dedicados a robar todas las provisiones. De pronto, un grito de esperanza reson por todas partes: un escuadrn de cosacos envueltos en sus pellizas de pieles llegaba a la aldea, poniendo en fuga a los atacantes. Tras ellos lleg la paloma blanca, que haba entregado el mensaje. Caperucita le tendi las manos y el animalito, suavemente, se dej caer en ellas, con sus ltimas fuerzas. Luego, sintiendo en el corazn el calor de la mejilla de la nia, abandon este mundo para siempre. Fin

El Mueco de Nieve Haba dejado de nevar y los nios, ansiosos de libertad, salieron de casa y empezaron a corretear por la blanca y mullida alfombra recien formada. La hija del herrero, tomando puados de nieve con sus manitas habiles, se entrego a la tarea de moldearla. Hare un mueco como el hermanito que hubiera deseado tener se dijo. Le salio un niito precioso, redondo, con ojos de carbon y un boton rojo por boca. La pequea estaba entusiasmada con su obra y convirtio al mueco en su inseparable compaero durante los tristes dias de aquel invierno. Le hablaba, le mimaba... Pero pronto los dias empezaron a ser mas largos y los rayos de sol mas calidos... El mueco se fundio sin dejar mas rastro de su existencia que un charquito con dos carbones y un boton rojo. La nia lloro con desconsuelo. Un viejecito, que buscaba en el sol tibieza para su invierno, le dijo dulcemente: Seca tus lagrimas, bonita, por que acabas de recibir una gran leccion: ahora ya sabes que no debe ponerse el corazn en cosas perecederas. Fin

CANCIONES ARRULO DEL NIO DIOS A la rorro nio, a la rorro radurmete mi nio, Durmete mi amor. Tus ojitos bailan cual la luz del sol; durmete mi nio, dulete mi amor. Caminen pastores vamos a Beln a ver a la virgen y al nio.

CANCION DE CUNA Para mi hijito quiero una cuna de estrellas, que se mueva entre las nubes con ritmo de lucero. Para mi hijito quiero un vestido de espuma, sandalias cola de cielo, gorrita de marinero: para mi hijito quiero una cancin de cuna que el sueo se le ilumine con un rayo de luna

CAMPANITOS DE ORO Si yo te comprara si le diera al nio para que jugara. Campanita de oro torres de marfil canten, canten a este nio que se va a dormir. Campanas de plata torres de cristal canten a este nio que se va a descansar.

Al corro de la patata Al corro de la patata, Comeremos ensalada, como comen los seores, naranjitas y limones achupe, achupe, sentadita me qued

La vaca lechera Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera, me da leche merengada, ay! que vaca tan salada, toln , toln, toln , toln. Un cencerro le he comprado Y a mi vaca le ha gustado Se pasea por el prado Mata moscas con el rabo Toln, toln Toln, toln Qu felices viviremos Cuando vuelvas a mi lado Con sus quesos, con tus besos Los tres juntos qu ilusin! LEYENDAS EL CARRUAJE DE LA MUERTE Sucedi una noche del mes de mayo en el barrio de recoleccin; me encontraba estudiando; estaba en mi cama va de dar vueltas y vueltas muy a lo lejos, o que venia un carruaje; bien distingua que venia golpeando los caballos, paso cerca me asuste porque pens que alguien venia a dejar algn mandado, pero cruzo por la calle de Guadalupe, hasta que se desapareci en la lejana de la noche al trotar de los caballos, solo entonces me pude dormir. Y no me lo van a creer pero al da siguiente amaneci muerta mi abuelita; aquel carruaje que oi, era el carruaje de la muerte.

EL HOMBRE QUE VENDIO SU ALMA Cierta vez un hombre bueno pero infeliz decidi salir de apuros vendiendo su alma al Invoco a kiziu y cuando los tuvo delante le dijo lo que quera. A kiziu le agrado la idea de llevarse el alma de un hombre bueno. A cambio de su alma el hombre pidi siete casas una para cada da. Para el primer da quiso comida y comi hasta merodearon las mas hermosas. Para el quinto quiso poder y vivi como un cacique. Para el sexto quiso viajar y , en un abrir y cerrar de ojos, estuvo en mil lugares. Kiziu le dijo entonces: Ahora Qu quieres? Piensa que es el ultimo da Ahora solo quiero satisfacer un capricho. Dmelo y te lo conceder Quiero que laves estos frijoles negros que tengo, hasta que se vuelva blanco. Eso es fcil -dijo kiziu Y se puso a lavar, pero como no se blanqueaban, pens. Este hombre me ha engaado y perd un alma. Para que esto no me vuelva a suceder, de hoy en adelante habr frijoles negros, blancos, amarillos y rojo

EL MICO BRUJO Haba una mujer que a las once de la noche se daban tres volantines para atrs y luego tres para adelante; que esta mujer tenia un guacal blanco y que a la

ultima voltereta vomitaban el alma en el guacal de manos o mico y se dedicaban a ser diabluras. Y as estas brujas, acompaadas de la oscuridad de la noche, se trepaban a los rboles y tiraban frutas a la gente.

A PALOMA TORCAZ Un guerrero andaba la casa y as con frecuencia iba por los bosques persiguiendo animales, en una de sus caseras llego junto a un lago y, lleno de asombro, contemplo a una mujer bellsima que vagaba en una canoa. El guerrero quedo tan enamorado que, muchas veces, volvi al lugar con el animo de verla pero fue intil, pues, ante sus ojos, solo brillaron las aguas del lago. Entonces pidi consejo a una hechicera, la cual le dijo:

No la veras nunca ms, a menos que aceptes convertirte en palomo. solo quiero verla otra vez! Si te vuelves palomo jams recuperaras tu forma humana. solo quiero verla otra vez! Si as lo deseas, hgase tu voluntad.

Y la hechicera le clavo en el cuello una espina y en acto el joven se convirti en palomo. Este levanto en vuelo y fue al lago y se paso en una rama y al poco rato vio a la mujer y, sin poderse contener, se echo a sus pies y le hizo mil arrumacos. Entonces la mujer lo romo entre sus manos y al acariciarlo, le quito la espina que tenia cavada en el cuello. Nunca lo hubiera hecho, pues el paloma inclino la cabeza y cayo muerto! Al ver esto, la mujer, desesperada, se hundi en el cuello la misma espina y se convirti en paloma. Y desde ese da llora la muerte de se palomo.

LA CANCION TRISTE DEL DUENDE Una muchacha de all por la parroquia, de pelo largo y ojos grandes y muy negros, senta desesperada porque el duende no la dejaba en paz. Cada vez que iba a lavar o se sentaba a la mesa a comer, se reflejaba en su plato la cara del hombrecito muy pequeito que la miraba y le tiraba tierra en su comida, por eso la pobre muchacha estaba de mocrada y muy flaca. Los padres al ver su estado tan malo le preguntaron que le suceda, y ella les cont su pena, entonces llamaron al cura de la parroquia vieja que les recomend que no la dejaran sola, y que cuando apareciera el hombrecito subieran al tapanco una guitarra nueva, y le dijeron que consentiran en darle a su, hija, pero se les cantara en el cielo. Cuando el hombrecito llego los padres hicieron lo que el cura les aconsejo. Entonces el duende agarro la guitarra y empez a cantar en una forma tan triste que hizo poner tristes a todos. Y cantando de esa forma tan triste se fue yendo, quedando en su lugar hedentina grande.

La entrevista Una forma de expresin actual muy practicada por los medios de comunicacin es la entrevista. Seguramente todos hemos escuchado por la radio o la televisin una entrevista a algn personaje de la poltica, del espectculo o los deportes, en la que da a conocer aspectos de su vida, de su trabajo o bien, su opinin con respecto a algn tema. La entrevista es una pltica en la que una persona hace a otra una serie de preguntas sobre un tema determinado. Para realizarla adecuadamente, el entrevistador debe llevar un guin previamente elaborado y estar listo para hacer preguntas en funcin de las respuestas del entrevistado. La entrevista no slo es valiosa en el mbito periodstico: tambin es importante en las industrias, en las relaciones de tipo comercial, a nivel empresarial, en la educacin... en fin, en todas las actividades donde se necesite un conocimiento de las personas y de los hechos relacionados directamente con ellas. Aunque no hay reglas fijas para la entrevista, por lo general el procedimiento depende de cada persona y del tema que se vaya a tratar. Sin embargo, existen ciertas condiciones fundamentales que pueden ayudar a preparar una entrevista, y entre ellas estn las siguientes: 1. Informarse sobre la persona a quien se desea entrevistar.

2. Conocer el tema que se va a plantear, ya que de l se derivarn las preguntas. 3. Recordar que lo que se pretende obtener es la opinin o informacin que el entrevistado nos puede ofrecer. Se debe evitar discutir con l; tampoco se establecer una competencia para ver quin conoce ms sobre el tema. Al presentar la informacin obtenida en una entrevista, se deben tomar en cuenta que consta de las partes: una introduccin, un cuerpo y un cierre o conclusin.

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