APRENDIENDO GRAMTICA
La sola mencin de la palabra gramtica provoca inmediatamente en todo hablante una variedad de sentimientos, frecuentemente contradictorios entre s y un abanico de actitudes tan dispares que comprenden desde las ms positivas y abiertas al conocimiento y comprensin de la misma hasta las ms reacias que consideran este aprendizaje como algo fro, distante, aburrido, rido, e incluso, desconectado de la realidad.
Esta respuesta que provoca la palabra gramtica se debe no slo a la dificultad que la sta posee debido al gran nmero de reglas, excepciones y niveles en los que se pueden encontrar las mismas, sino tambin, y sobre todo, a la gran importancia que este elemento de la lengua desempea y ha desempeado a lo largo de toda la historia de los estudios lingsticos en general y de la enseanza del idioma en particular.
En estas pginas pretendemos dar cuenta por un lado, de algunos
problemas que la enseanza y, con ella, el aprendizaje de una gramtica conlleva
para aquel extranjero que se acerca por primera vez al espaol; por otro,
queremos dar cuenta de la diversidad de teoras lingsticas y mtodos que a lo
largo de la historia se han utilizado en la enseanza, siempre imprescindible, de la
gramtica; tales como el mtodo tradicional y el mtodo audio-oral defendido por
el estructuralismo.
Por ltimo, nos centraremos en algunas actividades mltiples para la
enseanza concreta de la gramtica que en los ltimos decenios se ha convertido
en normal y habitual, nos referimos a las destrezas lingsticas y nociones
comunicativas esenciales de la lengua como la interiorizacin de los componentes
de la misma.
Pero comencemos ya nuestra explicacin sobre el concepto gramtica
que, aunque muy someramente sealado, nos ayudar a sostener ms adelante
una propia teora gramatical especfica y concreta para la clase de espaol como
L2.
En el transcurso de la historia de los estudios lingsticos se ha podido
comprobar la existencia de una reaccin pendular en cuanto a lo que a la
gramtica en la clase de espaol como L2 se refiere. Frente a la inicial concepcin
de una gramtica concebida de modo memorstico, en la cual el discente deba
basar su aprendizaje en un sinfn de reglas y excepciones gramaticales, pudo
comprobarse que ste no era el medio para aprender una lengua sino la misma
finalidad del aprendizaje. En tales circunstancias era fcilmente comprensible la
reaccin del alumnado que consideraba la lengua y su aprendizaje como algo fro,
distante y enormemente rido.
En consecuencia, una gramtica espaola as concebida arrastr al
pndulo al lado opuesto: se pretenda excluir sistemticamente la gramtica de la
clase de idiomas, entendindose que sta era prcticamente intil para la
utilizacin del idioma en la vida cotidiana y que llevaba, adems, una prdida de
tiempo importante en el aprendizaje, Esta fue la reaccin de los partidarios del
mtodo directo, tambin conocido como mtodo audio-oral frente a los ya
mencionados tradicionalistas.
Como puede comprobarse, el problema es tan actual como antiguo. Pero,
no debemos caer ahora en simplificaciones, es ms conveniente analizar con
mayor detalle qu es realmente la gramtica y cul es la funcin de la misma en
toda lengua para tratar de extraer resultados prcticos y eficientes que ayuden
claramente a la docencia de la gramtica y, concretamente, de la gramtica en la
clase de idiomas.
Parafraseando al profesor A. Snchez (1982:124) debemos entender la
gramtica como la sistematizacin de todos aquellos elementos lingsticos que
hacen que una lengua sea diferenciada frente a otras lenguas; adems, debemos
sealar la importancia que adquiere la presencia de un conjunto de elementos
ordenados y codificados en el seno de la gramtica; tales elementos posibilitan la
comunicacin interpersonal.
Todo esto nos leva a sostener que la gramtica, como estudio y presencia
en la clase de idiomas, no debe reducirse a la simple memorizacin sino que debe
entenderse como el esqueleto lgico de toda lengua que permite la identificacin
de seales objetivas tanto por el hablante como por el oyente.
La gramtica es el sustento de toda lengua y existe en todos los niveles del
lenguaje.
Niveles
que
pasamos
presentar
ligeramente
para
exponer
conjuntamente con ellos la importancia que la gramtica adquiere en la
caracterizacin de dichos niveles. stos son: nivel fonolgico-ortogrfico, nivel
morfolgico, nivel sintctico y nivel semntico-lxico.
Existen claramente reglas gramaticales a nivel fonolgico teniendo en
cuenta la existencia de condiciones a las cuales el hablante se ha de ajustar para
ser entendido. Estas condiciones son abstradas por la mente humana y
constituyen las reglas fonolgicas de cada lengua con las cuales ha de contar
todo aquel que desee comunicarse oralmente. Estas reglas fonolgicas son ya
conocidas por todos, ellas abarcan desde el ascenso o descenso de la curva
entonativa en los diversos contextos y estilos enunciativos hasta, por ejemplo, la
asignacin de slabas tonas y tnicas en la palabra. De igual manera, existen
reglas a nivel de la lengua escrita, reglas ortogrficas, reglas de acentuacin o
reglas de puntuacin, entre otras.
A nivel morfolgico las reglas gramaticales has sido manejadas con
amplitud, especialmente en lo concerniente a las formas escritas, ya que stas son
fcilmente analizables generalizaciones o
y,
por
consiguiente,
es
ms
fcil
extraer
reglas del tipo el plural en espaol se forma aadiendo una s al singular. Las
reglas morfolgicas nos sealan tambin los tipos de relaciones que se establecen
entre las diversas categoras o formas lingsticas como, por ejemplo, las
establecidas entre el adjetivo y el sustantivo, el sustantivo y el artculo, el verbo y
su sujeto, etc.
En cuanto al nivel sintctico existen tambin un sinfn de reglas que
abarcan todas las referencias al orden de las palabras en el seno de la oracin y,
ms ampliamente, en el seno del discurso. Estas ordenaciones, que son de capital
importancia no solamente en la comunicacin escrita sino tambin en la
comunicacin oral, seran un interesante motivo para otro anlisis detallado, no
siendo ste ahora nuestro principal objetivo.
Por ltimo, nos queda por sealar las reglas gramaticales a nivel semntico.
Si los niveles y reglas ya mencionados son importantes o necesarios para el
aprendizaje de una segunda lengua, ms an si esta lengua es el espaol, no
debemos olvidar que previamente al acto del lenguaje existe el proceso de
ordenacin de las ideas en la mente y la configuracin de las mismas en palabras.
Entramos, por tanto, en el campo de la semntica, un campo difcil si tenemos en
cuenta la escasa cuantificacin objetivable que pude hacerse del mismo. El
pensamiento a de someterse a determinadas reglas o condiciones para que pueda
ser transmitido satisfactoriamente a otros. Algunas de estas reglas son:
ordenacin secuencial de las ideas, concretizacin de las ideas en elementos
discretos: las palabras, para lograr la transmisin de las mismas y, por ltimo,
sujecin a un sistema ya prefabricado, el cual se ha venido analizando en lneas
precedentes.
En resumen, hemos podido comprobar cmo la gramtica es sustento
lgico sobre la cual se asienta la existencia misma de una lengua. No existe
lengua sin cdigo, esto es, sin gramtica subyacente. Pero estas conclusiones no
nos llevan a sostener que para quienes deseen o necesiten aprender una lengua
como el espaol hayan de aprender nicamente gramtica, sino todo lo contrario,
la gramtica est complementarios
unida
insertada
en
otros
muchos
elementos
que la refuerzan como tal.
La enseanza y aprendizaje de la gramtica no debe, pues, enfocarse
como algo que deba estar o no presente en el aula sino como parte esencial de
una lengua que se intenta ensear, y junto con ello, aprender. La cuestin es
ahora muy distinta; cmo debe ensearse la gramtica?, ms concretamente,
cmo debe ensearse la gramtica aplicada a la lengua?, sin olvidar, por
supuesto, de qu manera debe estar presente la gramtica en la clase de
espaol L2?.
Se viene hablando en los ltimos aos de dos perspectivas o dos visiones
distintas para enfocar la enseanza de la gramtica en la clase de idiomas. Se
habla por un lado de la gramtica terica en cuanto a sistematizacin del
comportamiento del sistema lingstico, por otro, la gramtica pedaggica en
cuanto aplicable a la clase de idiomas. A nuestro parecer, estos dos matices son
de gran importancia pero no son estos tipos de gramtica lo que el alumno viene
a aprender a la clase de espaol. El discente viene a aprender espaol en cuanto
es por ello utilizado en su vida cotidiana.
Nosotros nos centraremos ahora en algunos procedimientos que ayudan al
discente a la interiorizacin del sistema lingstico mediante el desarrollo de las
destrezas lingsticas las cuales, comprenden tambin el aprendizaje de las
funciones y nociones comunicativas. En resumen, intentamos presentar algunas
actividades que ayudan al discente al aprendizaje de la gramtica espaola dentro
de su utilizacin prctica en la vida cotidiana del mismo. Conjuntamente con esto,
debemos sealar importancia a
algunos
principios
metodolgicos
que
son
de
vital
la hora de llevar a buen trmino estas destrezas lingsticas; nos referimos a los
principios de contenido, propsito y expectativa que presentarn, al mismo tiempo,
una gran variedad de actividades para fomentar el uso lingstico del espaol
como L2 en el aula.
Si atendemos al principio de contenido basamos la enseanza de la
gramtica en el inters y utilidad de la misma. En nuestra vida cotidiana leemos u
omos algo porque nos interesa (por ejemplo, un determinado artculo de
peridico) o porque nos es til (por ejemplo, las instrucciones de un determinado
aparato). Estas dos categoras, la oral y la escrita, deben ser tenidas en cuanta a
la hora de seleccionar por el profesor el material de trabajo basando esta
seleccin en textos que recojan el lengua real y de uso cotidiano, tanto oral como
escrito. Como material de lectura puede ofrecerse al alumno textos, por ejemplo,
que abarquen desde las recetas de cocina hasta las instrucciones de uso de los
medicamentos, pasando por las seales de trfico, los carteles publicitarios o los
documentos oficiales, entre otros. Como material de comprensin oral podemos
recurrir a una gran variedad de discursos orales: anuncios en trenes o
aeropuertos, mensajes o conversaciones telefnicas, noticias, etc.; o dentro de la
categora de intercambios orales breves, stos pueden girar en
situaciones
comunicativas
varias:
instrucciones
sobre
cmo
torno a
rellenar
un
documento, dar direcciones, pedir informacin. etc.
En segundo lugar, otro principio que debe tenerse en cuenta es el principio
propsito porque en la vida diaria omos o leemos algo porque tenemos un
determinado objetivo para hacerlo. Este propsito puede ser muy amplio y abarcar
desde la necesidad de informacin sobre algo concreto (un viaje en una agencia
de viajes, un men especial en un restaurante, una descripcin del lugar a donde
dirigirse...) hasta el de una lectura placentera. La manera ms evidente de hacer
esto posible dentro del aula es que el alumno durante o inmediatamente despus
de la exposicin del texto tenga que realizar algo, llevar a cabo una determinada
tarea, para cuya ejecucin tenga necesariamente que comprender el texto.
Por ltimo, otro principio de gran importancia, principio de expectativa, es
que tanto los que oyen como los que leen tiene ciertas expectativas acerca de lo
que van a leer u or antes de hacerlo. Por ejemplo, un titular de un peridico
Tormenta en el Parlamento hace que el lector espere leer algo sobre un agitado
debate poltico, o si una persona tiene que ir a una agencia de viajes a pedir
informacin, tiene ya una imagen previa del esquema conversacional que se va a
poner en accin, del tipo de preguntas que le van a hacer y, en definitiva, del
campo lxico y conversacional.
estructural
sobre
el
que
va
girar
el
intercambio
En definitiva, el aprendizaje de la gramtica en la clase de espaol como
segunda lengua debe basarse en la cotidianeidad de quien realiza las acciones,
esto es, en discente extranjero, mediante la presentacin en el aula de situaciones
comunicativas, tanto orales como escritas, ejercitando as las destrezas
lingsticas y comunicativas del alumno.
Es esta, en nuestra opinin, la mejor manera de aprender y ensear un sistema lingstico, una gramtica inglesa aplicada a la lengua.