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Análisis del Documental "Una Verdad Incomoda"

El documental analizado trata sobre el cambio climático causado por el calentamiento global. Examina la evidencia científica sobre el tema y las predicciones de sus consecuencias si no se toman medidas. Fue desarrollado por Al Gore como parte de una campaña para crear conciencia sobre este problema ambiental global. Explora el tema a través de notas y fragmentos de las conferencias que Gore ha dado alrededor del mundo.
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Análisis del Documental "Una Verdad Incomoda"

El documental analizado trata sobre el cambio climático causado por el calentamiento global. Examina la evidencia científica sobre el tema y las predicciones de sus consecuencias si no se toman medidas. Fue desarrollado por Al Gore como parte de una campaña para crear conciencia sobre este problema ambiental global. Explora el tema a través de notas y fragmentos de las conferencias que Gore ha dado alrededor del mundo.
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ANALISIS DEL DOCUMENTAL UNA VERDAD INCOMODA ANALISIS DEL DOCUMENTAL UNA VERDAD INCOMODA

RESUMEN El presente es un Documental sobre el Cambio Climtico originado por el calentamiento global. Es una exposicin que el ex vicepresidente de los estados unidos Al Gore fue desarrollando durante varios aos como parte de una campaa educativa para concienciar sobre el problema que representa dicho fenmeno. Explora la informacin y las predicciones relativas al cambio climtico, matizadas con experiencias del expositor, por medio de notas y fragmento de exposiciones que ha presentado por todo el mundo. Al Gore revisa la evidencia cientfica del calentamiento global, discute sus aspectos politos y econmicos y describe las consecuencias que a su juicio provocara el fenmeno si no es enfrentado con firmeza por la humanidad en un corto plazo.

FUNDAMENTOS TEORICOS RELEVANTES El calentamiento global es una consecuencia de los gases de efecto invernadero producidos por el hombre. La atmsfera que en principio era una capa fina ha aumentado su espesor a causa de la polucin del aire con elementos contaminantes producidos por el hombre. Por la razn antes expuesta los rayos solares ultravioleta que llegan a la tierra no son reflejados adecuadamente devuelta al espacio quedando atrapada una gran cantidad de ellos, lo cual produce el calentamiento del planeta. El calentamiento global a su vez produce cambios climticos que rompen los parmetros que tenamos hasta el presente por permanentes. As aumenta la temperatura, los glaciares se funden, las corrientes marinas cambian de direccin al hacerse las aguas mas calientes, los habitad de muchas especies desaparecen o cambian drsticamente y sube el nivel del mar en proporciones que pueden ser fatales para una gran parte de la humanidad. Se considera que si el proceso no es revertido a tiempo, en los prximos 50 aos amplias zonas del planeta actualmente pobladas quedaran sepultadas bajo las aguas.

METODOLOGIA Al Gore ha dedicado aos de su vida a dar conferencias en diferentes escenarios mundiales, tratando de alertar sobre el fenmeno aqu estudiado. El documental distribuido por Paramount Classics consiste en fragmentos entrelazados de dichas conferencias, adecuadamente editados para volverlos coherentes. Por la autora del mismo Gore ha ganado el Premio Novel de la Paz en octubre del 2007, premio que comparte con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climtico de las Naciones Unidas.

RESULTADOS Y DISCUSION Como resultado del trabajo de Gore y la difusin de este documental se hanproducido reacciones encontradas; por un lado los que aceptan el contenido del mismo como una interpretacin correcta de predicciones cientficas y entienden que se deben tomas medidas urgentes para garantizar la permanencia de la vida sobre el planeta, mientras que otros, ya sea por conviccin o por intereses han criticado dicho trabajo mostrndolo como alarmista y divorciado de la realidad. Lo cierto es que el documental comentado ha tenido la virtud de despertar una amplia discusin sobre el tema a nivel mundial.

CONCLUSIONES RELEVANTES El exponente presenta 14 consejos que a su juicio, asumidos por los ciudadanos pueden contribuir a reducir los efectos del cambio climtico. Estos son los siguientes: Cambiar las bombillas tradicionales por lmparas de menor consumo Fijar el termostato a 2 grados menos en invierno y 2 grados mas en verano Usar menos agua caliente Utilizar un colgador en vez de la secadora Comprar productos de papel reciclado Comprar alimentos frescos Utilizar alimentos orgnicos Evitar comprar productos que vengan en envases pesados Reciclar los residuos de la familia Elegir un automvil de menor consumo Usar menos el automvil Revisar semanalmente los neumticos Plantar rboles Solicitar a las compaas elctricas que cambien a energa renovables (energa verde o bioenerga).

ASPECTOS A CRITICAR Mi opinin sobre el contenido del documental es que el mismo tiene base cientfica y ha sido tratado adecuadamente por el seor Gore, quien con una vision de futuro muy acertada ha dado la voz de alerta a fin de que la humanidad reaccione frente a algo tan evidente como perjudicial para el mantenimiento de la vida sobre el planeta y que mezquinos intereses de empresas multinacionales y polticos corruptos han tratado de ocultar a la opinin publica. Todos debiramos contribuir con la difusin de este documental y la informacin relacionada con este fenmeno que amenaza con verter el planeta en un lugar inhabitable para las generaciones venideras.

FIN

Una verdad incmoda, una amenaza mundial y una cuestin moral. Reflexiones geogrficas para el fin del debate del cambio climtico y una propuesta de compromiso ante el riesgo medioambiental. (Resumen) En esta comunicacin pretendemos indicar claramente cules son las evidencias del calentamiento global y cul es el riesgo. En funcin de este riesgo, en ltimo trmino la destruccin medioambiental del planeta para la vida humana, destacar cules son los compromisos de prevencin que debemos adoptar. Del mismo modo, resaltaremos especficamente cules son los puntos superfluos del debate, los que debemos abandonar ante los indicios y el nivel de riesgo, y con ello proponer un fin a dichos debates. Desde una reflexin territorial, geogrfica, detallremos en la comunicacin cul es exactamente el conflicto y la dimensin del calentamiento global; daremos la respuesta a la pregunta qu est en juego, para finalmente solicitar la necesidad de un compromiso global que debe establecerse tanto en la voluntad individual como en la voluntad poltica de nuestras sociedades. Palabras clave: Cambio medioambiental climtico, calentamiento global, riesgo

El conflicto seres humanos-planeta Tierra, o qu nos estamos jugando Tenemos un planeta, reducido o amplio segn las escalas o las miradas, pequeo para el universo grande para nosotros; pero en cualquier caso, nico. Un planeta magnfico, que nos ofrece los recursos necesarios para la vida y que nos permite moldearlo y utilizarlo (segn la lgica del desarrollismo y del progreso que hemos aplicado, prctica y totalmente a nuestro antojo), pero que es nico, finito y frgil. Y lo peor, no tenemos otro. Procesos que han sostenido la evolucin de los seres humanos entran en conflicto, precisamente, con esa unicidad, finitud y fragilidad de la Tierra. Cuestiones tan bsicas como nuestro crecimiento demogrfico, tecnolgico y econmico, que nos han permitido (al menos al 20 por ciento de los privilegiados) alcanzar un nivel de vida mximo comparado con cualquier momento pretrito de la Historia de la Humanidad, son las que chocan contra el lado caduco de nuestro planeta. El exponencial crecimiento demogrfico del hombre, que en los ltimos 150 aos ha elevado de mil a ms de seis mil quinientos millones de habitantes, supone, no hay que ser Malthus ni seguidor suyo para entender la lgica, una presin constante sobre la Tierra. Un simple ejemplo, tan visible en las fotos satlite, el aumento del proceso de la deforestacin. Verbigracia, en Indonesia, en su isla de Sumatra, la deforestacin supone actualmente el 20 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero del pas (Gelling, 2007). Sin embargo, son los otros dos incrementos, el tecnolgico y el econmico, los que entran en conflicto ms frontalmente con la conservacin de la Tierra. Ambos, como el demogrfico, han tenido en el ltimo siglo y medio un aumento exponencial y espectacular (y otros muchos adjetivos similares). El crecimiento econmico ha supuesto, no obstante, esquilmar los recursos del planeta a un ritmo superior al derivado del aumento poblacional. La evolucin de nuestras tecnologas nos ha proporcionado las herramientas necesarias para una mayor destruccin. Frente a la accin humana tenemos pues la vulnerabilidad finita de nuestro planeta, sobre todo de su atmsfera. La inquietud se localiza en rebasar un punto de no retorno y, como consecuencia, la destruccin de la Tierra, evidentemente no su eliminacin en s, sino su transformacin en un planeta incompatible con la vida de los seres humanos, o de la mayora de los seres humanos, o que d lugar a unas condiciones de vida totalmente distintas, y presumiblemente mucho ms perjudiciales, a las actuales. Desde luego, cualquiera de las tres posibilidades aadidas a la idea del no retorno nos deben situar en lo qu nos estamos jugando: nuestro futuro. En estos momentos, precisamente de la vulnerabilidad atmosfrica viene el principal problema medioambiental mundial, el calentamiento global o el cambio climtico.

El calentamiento global o cambio climtico. La contaminacin humana, derivada principalmente del uso masivo de los combustibles fsiles, que ha acompaado a nuestro crecimiento demogrfico, econmico y tecnolgico, ha aumentado el grosor de la atmsfera y la cantidad de radiacin retenida por la misma. Hemos aadido artificialmente, en nuestro desarrollismo continuado, una gran cantidad de gases invernadero a la atmsfera; el principal, pero no el nico, el dixido de carbono (CO2) (ver figura 1).
Figura 1-. Emisiones de CO2 derivadas de los combustibles fsiles

Fuente: Met Office, 2008

La proporcin del CO2 y otras gases, como el metano (que en los ltimos 200 aos ha pasado de 700 a unas 1.700 partes por mil millones McNeill, 2003, p. 148), incrementada por el hombre da lugar al conocido efecto invernadero y como resultado final un aumento planetario (global es su apellido, trmino suficientemente insertado en nuestro lenguaje a travs de otro proceso tambin transnacional, econmico sobre todo, denominado globalizacin, que a su vez interacta y alimenta el desgaste medioambiental) de las temperaturas. Los cientficos han demostrado suficientemente que ha habido un aumento de gases invernadero, y que este supera cualquier lmite histrico (hoy alcanza su nivel rcord segn la Organizacin Meteorolgica Mundial WMO, 2008), rompiendo cualquier ciclo natural. El IV Informe del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change, comunidad cientfica intergubernamental formada por ms de 3.000 investigadores, premiada con el Nobel de la Paz de 2007 y centrada en el estudio del cambio

climtico) es incontestable y es la prueba de que esto es lo que hay (sic) (Moreno Rodrguez, 2008). Por ejemplo, los cortes de hielo en los glaciares de montaa nos dan la temperatura y el nivel de dixido de carbono de los ltimos 1.000 aos y nos demuestran el aumento de ambos. Los de la Antrtida nos proporcionan informacin de los ltimos 650.000 aos y en sus grficos resultantes el aumento actual de CO2 se dispara y no responde a ningn comportamiento cclico natural que podamos extraer. Durante los mil aos anteriores a 1800, los niveles de dixido de carbono en la atmsfera variaron entre 207 y 290 partes por milln (ppm). Alrededor de 1800 comenz un incremento acelerado y se alcanzaron unas 295 ppm en 1900, de 310 a 315 ppm en 1950, alrededor de 360 ppm en 1995 (McNeill, 2003, p. 148) y 379 en 2005 (IPCC, 2008). Los estudios cientficos demuestran que a mayor cantidad de dixido de carbono mayor aumento de temperatura (CRU, IPCC, Met Office y WMO, 2008) y que, por lo tanto, un incremento artificial como el actual, inducido por el ser humano, repercute en una subida de las temperaturas y a este fenmeno lo denominamos el calentamiento global. Hoy, el calentamiento del sistema climtico es inequvoco en superficie, troposfera y ocanos (Moreno Rodrguez, 2008). Por esta razn, este aumento de las temperaturas mundiales, lgicamente, supone un cambio de la circulacin general atmosfrica y de las condiciones climticas planetarias, por ello induce a un cambio climtico. En esta situacin, son mltiples los fenmenos que tienen lugar en nuestros das y que son claros indicios o pruebas (incluso evidencias) del calentamiento global y de un cambio climtico derivado (figura 2). As, la incorporacin humana de gases invernadero a la atmsfera da como lugar un aumento de las temperaturas y ha creado ya impactos sin solucin (Moreno Rodrguez, 2008) derivados de procesos como: Figura 2 -. Indicios del cambio climtico en Baleares

Fuente: Escudero Gmez, 2007 y Diario de Mallorca 2007b

a) El deshielo-. All donde hay una superficie de agua helada permanente todo o la mayor parte del ao, la subida de las temperaturas supone un cambio del comportamiento natural del agua y una aceleracin del proceso de deshielo, y as sucede en: - Los glaciares de montaa, cuyo volumen y extensin est disminuyendo en las principales cordilleras del mundo (Himalayas, Andes, Alpes...) - En las grandes superficies heladas del Hemisferio Norte: el Ocano Glaciar rtico, Groenlandia y el permafrost de Siberia y Alaska. Las rupturas de hielo, la creacin de escorrentas, los denominados terremotos glaciares... se multiplican en nmero en la actualidad. Especialmente significativo, por los usos humanos, es la reduccin del permafrost, que est destruyendo infraestructuras y equipamientos en los ncleos de Alaska y Siberia y que, de paso, est liberando otro gas invernadero, el metano que encerraba congelado, a la atmsfera. -En la gran superficie helada del Hemisferio Sur: la Antrtida. Sus grandes plataformas estn teniendo procesos de deshielo que los expertos proyectaban para aos y que, sin embargo, suceden en pocos das. Los cientficos nos sealan que la existencia de menos hielo supone un menor reflejo del sol, por lo tanto una mayor radiacin y un mayor calor expansivo. Con lo cual, el deshielo da lugar a un ciclo progresivo de calentamiento y de disminucin de la cantidad de agua helada, un crculo

vicioso gradual por lo tanto en el que la cantidad de agua deshelada no deja de aumentar. Por otro lado, como sabemos, si el deshielo tiene lugar sobre una masa de agua flotante, como el rtico, no supone un aumento del nivel del mar; pero si tiene lugar en una masa helada ubicada sobre la corteza terrestre, como en Groenlandia, s que da igual a este fenmeno. Ya se detectan en mltiples costas del Mundo ligeros incrementos del nivel marino. b) Olas de calor, sequas e incendios forestales-. Es evidente que un calentamiento global significa mayores temperaturas (figura 3) as que, de una u otra manera, debemos notarlo con un incremento de grados en las condiciones climticas. As viene sucediendo en mltiples lugares de la Tierra de manera constante, un fenmeno sobre todo comprobable all donde disponemos de suficiente informacin meteorolgica como para fabricar largas series de temperatura. En estas estaciones, destacan los aos de la actual dcada del 2000 una y otra vez como los ms calurosos. Adems del aumento regular de las temperaturas, el calor tambin se ha manifestado en forma de accidente meteorolgico, y las olas de calor han ido aquejando (aumentando en nmero Moreno Rodrguez, 2008) en los ltimos aos de forma continuada a diferentes partes del planeta, empezando por nuestro entorno ms cercano, baste recordar las recientes olas de calor europeas. Figura 3 -. Variaciones en la temperatura global (corteza terrestre y ocanos) entre 1850 y 2007

Fuente: CRU, 2008

El aumento de las temperaturas continentales supone tambin una disminucin en mltiples espacios de las precipitaciones. Se agudiza el proceso de continentalizacin, crece la evaporacin de la tierra y se mantienen las situaciones anticiclnicas sobre la superficie, y finalmente disminuyen las precipitaciones. En fin, como tambin sabemos en nuestro

pas, con sequas prolongadas en los ltimos aos y en el mismo momento de redactar este artculo, el resultado es el incremento del perodo de las sequas. En las grandes reas de escorrenta continentales, como por ejemplo el Amazonas, o en los grandes espacios lacustres los recientes resultados de este aumento de las sequas son tambin fcilmente comprobables. Por ltimo, entre las consecuencias del aumento del calor sobre la superficie terrestre que podemos comprobar actualmente tambin deberamos destacar el incremento, en nmero y virulencia, de los incendios forestales. La subida de las temperaturas, la sequa a la que dan lugar, deseca la vegetacin y aumenta el riesgo de los incendios forestales. Finalmente, sean estos incendios accidentales o provocados, estas condiciones favorecen su proliferacin y su extensin. As sucedi en Galicia en el 2006 (y no en el 2007 cuando el verano fue mucho ms hmedo y menos caluroso) o en Grecia en el 2007. Adems, los incendios forestales dan lugar a otro crculo vicioso, dado que su combustin aade CO2 a la atmsfera. c) Incremento de las tormentas-. El calentamiento global supone un aumento de la temperatura en los ocanos, aunque cuantitativamente menor, dado que las grandes masas de agua tienen oscilaciones trmicas mucho ms reducidas que la superficie terrestre, lo suficientemente significativo como para superar cualquier ciclo natural. En estas circunstancias, las borrascas que atraviesan los ocanos se encuentran unas masas de agua ligeramente ms calidas, lo que incrementa el contraste de presin con el cicln, y con ello la velocidad de los vientos, y acaban aportando una mayor cantidad de vapor de agua a la tormenta. El resultado son unas precipitaciones mucho ms violentas y cuantiosas. As, el calentamiento global, en realidad, lo que genera es un cambio en los patrones de las precipitaciones, en unas zonas suben y en otras bajan (Moreno Rodrguez, 2008). El incremento en fuerza y nmero de las tormentas es una clara prueba de las temibles consecuencias del calentamiento global. De esta manera, hemos tenido un mayor nmero de huracanes en Amrica Central y del Norte (con el Katrina como hito destacado), de tifones en el Pacfico asitico, de tormentas europeas... Cualquiera puede hacer un simple ejercicio, como el que destacamos en la figura 4, y recoger en los medios de comunicacin durante un corto periodo de tiempo noticias referidas sobre tormentas en el Mundo y, rpidamente, concluir que algo poco normal est sucediendo. Los resultados son claros, a ms tormentas ms inundaciones, y las fotos del collage nos trasladan a una situacin mundial que empieza a ser muy cotidiana. Figura 4 -. Collage de imgenes de tormentas en el Mundo entre octubre de 2007 y enero de 2008

Fuente: Elaboracin propia

d) Modificacin de ecosistemas-. Los cambios climticos que est introduciendo el calentamiento global ya han dado lugar a sutiles variaciones en las estaciones climatolgicas. Transformaciones lo suficientemente significativas como para modificar ecosistemas mediante la invasin de especies agresivas y/o exgenas que se adaptan mejor a las nuevas condiciones climticas. Por ejemplo, en Europa ha habido notables cambios en la distribucin de las especies (Moreno Rodrguez, 2008) tanto animales como vegetales (a la vid, verbigracia, le favorece el aumento de las temperaturas y se extiende cada vez ms hacia el norte europeo al tiempo que gana en calidad en sus reas habituales). Del mismo modo, el aumento del CO2 supone un incremento de la acidificacin de los ocanos por la contaminacin y esto tambin da lugar a cambios ecolgicos, con especies afectadas y otras ganadoras. Entre estas ltimas, por ejemplo, los que hemos frecuentado en los ltimos aos las playas mediterrneas conocemos claramente a una: las medusas, las cuales se adaptan mejor a los nuevos niveles de acidificacin y multiplican su nmero como bien hemos podido comprobar en nuestras costas

mediterrneas (aqu cualquier proceso de contaminacin, al ser un mar interior, siempre es ms rpido que en los ocanos). En fin, como seala Ariane Arpa, Directora General de la ONG Intermn Oxfam: Los ganaderos del sur de Mauritania ven desde hace aos como la desertificacin se intensifica y va empobrecindolos. Las comunidades rurales en el Caribe sufren temporadas de huracanes cada vez ms intensos, ms frecuentes y ms dainos. Los habitantes de los barrios de chabolas de Bangladesh ven cmo las inundaciones son de ao en ao ms fuertes. Los campesinos etopes sufren sequas cada vez ms largas, ms frecuentes y ms intensas y ven desaparecer sus ya exiguas cosechas (...) (Arpa, 2007, p. 34). El da de maana? El conflicto entre los seres humanos y el planeta en que habitamos ha degenerado en un proceso de calentamiento global, con notables cambios climticos y claros y preocupantes procesos de destruccin y transformacin en la actualidad en forma de tormentas, sequas, inundaciones, deshielos... La raz del problema est en la incorporacin de gases invernadero, el dixido de carbono fundamentalmente, a la atmsfera por, sobre todo, el uso masivo de combustibles fsiles como fuente energtica, la cual ha permitido el actual desarrollo econmico y de nivel de vida (de la minora privilegiada al menos) planetario (en el ejemplo de Indonesia, que citbamos, aparte de la elevada densidad y el crecimiento demogrfico, una de las causas de la deforestacin son las generosas concesiones del Gobierno para talar y establecer plantaciones de palma aceitera a transnacionales, como Uniliver, Nestl o Procter & Gamble (Diario de Mallorca, 2007a). Este producto se usa para cocinar y, sobre todo, para cosmtica Gelling, 2007). Con todo, el presente no es la principal preocupacin, a pesar de la importancia de los procesos que hemos referido en el apartado anterior, sino el futuro. Lo es por varias cuestiones fundamentales, principalmente que el conflicto contina, la contaminacin tambin, y que lo ya contaminado no ser fcilmente eliminado. Para empezar, el CO2, y sus compaeros de funcin, no son gases que se disuelvan fcilmente en la atmsfera o que puedan ser eliminados sin ms en el momento en que nos pusiramos a ellos. El dixido de carbono no se limpia en el aire sino que es absorbido lentamente por los ocanos y los seres vivos a un ritmo imposible de acelerar significativamente (McNeill, 2003, p. 155). De hecho, este gas se agarra a la atmsfera durante dcadas y dcadas, y la mayor parte del dixido de carbono agregado en el siglo pasado permanecer en ella durante siglos ( Ibd., p. 154). Dicho de otro modo, la cantidad ya aadida permanecer durante varias generaciones humanas en nuestro espacio atmosfrico, siguiendo con el calentamiento global y sus consecuencias. No obstante, mucho ms preocupante es que la

aportacin humana de CO2 continua, y continuar durante los prximos aos (por ejemplo, el pas con mayor poblacin humana, China, est basando hoy en da su espectacular crecimiento econmico en el uso masivo del carbn, combustible fsil que aporta enormes proporciones de dixido de carbono a la atmsfera). Ambas circunstancias, la perennidad de lo ya emitido y las nuevas cantidades que, indudablemente, vamos a aadir en el futuro, ponen en una seria encrucijada a los cientficos, dado que deben entrar en la difcil rea de las predicciones. Ante la importancia de la cuestin, no han tenido ms remedio que plantear escenarios de futuro con los niveles de emisin de CO2 actuales y proyectar para ese da de maana cules seran las consecuencias del calentamiento global y los cambios climticos que podra dar lugar. En realidad, se tratara de multiplicar los sealados indicios actuales hasta el punto en que nuestra imaginacin desee, dado que el supuesto del que partimos es el de un proceso exponencial, es decir, a mayor incremento de gases invernadero, mayor calentamiento y, finalmente, mayores consecuencias (figura 5). Figura 5 -. Predicciones crticas del cambio climtico e impactos en los ecosistemas

Fuente : IPCC, 2008

As planteado en un, negro, futuro tendramos:

- Graves cambios en la circulacin general atmosfrica y en la ocenica. Por ejemplo, el deshielo continental de Groenlandia dara lugar una parada de la Corriente del Golfo. Esto a su vez afectara a la circulacin general atmosfrica, no permitiendo el intercambio energtico de masas de aire en las latitudes medias del Hemisferio Norte. La consecuencia final sera una nueva poca de glaciacin en esta zona. - El descenso del caudal de los ros asiticos como resultado del deshielo de los glaciares de las principales cadenas montaosas del continente. Desecacin de estos cursos fluviales y gravsimas consecuencias sobre reas de muy elevada densidad humana ante la falta de agua. - Olas de calor continentales cada vez ms frecuentes, prolongadas y extremas, con la difcil supervivencia de los seres humanos ms dbiles como ancianos, enfermos y nios. - Sequas prolongadas, con un dficit de agua potable en determinados territorios tan acuciante que dara lugar a conflictos armados por su control. - Desaparicin del casquete polar del rtico, y aumento muy notable de la temperatura planetaria al no tener lugar su efecto de reflejo de la radiacin solar. Con ello, se producira una multiplicacin de la gravedad de las predicciones ya sealadas. - Aumento del nivel del mar, progresivo y hasta alcanzar los seis o ms metros. Lgica, y terrible, consecuencia: inundacin de toda la superficie terrestre que est hoy en da por debajo de los seis metros del nivel del mar (algunas de las principales reas ms urbanizadas y pobladas del Mundo o gran parte de los Pases Bajos, por ejemplo). Repasar semejante lista nos pone delante de un escenario apocalptico que hipotecara nuestro futuro. A este escenario habra que aadirle un importante grado de incertidumbre temporal, espacial y de cantidad dado que los sistemas naturales, y ms si son modificados por los humanos, tienen umbrales y efectos que llamamos no lineales (McNeill, 2003, p. 30). Por esta razn, los cientficos realizan diferentes proyecciones con circunstancias distintas. As cambian el cundo y el cunto, pero no la amenaza, claro. En realidad, nadie lo sabe, y nadie lo sabr, hasta que comiencen a ocurrir, e incluso si es que se llega a saber en ese momento. Alcanzado el punto de no retorno de los cambios climticos y sus terribles consecuencias tampoco ya importar demasiado nuestro grado de conocimiento. Crticas al calentamiento global o si en realidad no pasase ni fuese a pasar nada Un hecho, que ha sido tan cientficamente probado como el del calentamiento global (los mensajes estn consensuados afirma Moreno Rodrguez, 2008) y cuyas indicios son tan comunes como para afectar a

nuestras tormentas o nuestras estaciones climatolgicas, ha generado, sin embargo, un agrio y constante debate (y a la superacin del mismo intentamos colaborar con este artculo a travs de los argumentos que despus sealaremos, una vez acabemos por fin esta contextualizacin) acerca de, nada menos, la propia existencia del mismo. Si entendemos que uno de los contrincantes en todo esto, como causante del problema, es el propio desarrollo econmico tal y como (combustin de fsiles) lo conocemos en nuestro capitalismo global sin rival, tal vez lo que no podamos hacer es calificar como paradjica la circunstancia de la negacin de algo tan irrefutablemente probado por la comunidad cientfica internacional y que es tan fcil de constatar abriendo nuestros sentidos hacia el tiempo que nos afecta da a da. Intereses econmicos tan slidos eliminan cualquier contradiccin, de hecho, y hacen muy razonable defender la postura de que en realidad no pasa nada y que todo es normal. Estas crticas al calentamiento global las podemos visualizar, para empezar, con un indudable personaje clave, sino del proceso en s, que se maneja en proporciones, humanas y territoriales, globales, del intil debate. Siempre hemos necesitado una persona que lidere lo que sea y que acte como noray y referencia de cualquier proceso y en este caso, el del calentamiento global, este rol ha cado en la del poltico estadounidense Al Gore. Su labor de divulgacin, tan planetaria, o casi, como el propio suceso, acerca de la cuestin del cambio climtico, y el documental de Davis Guggenheim del ao 2006 sobre la misma (el cual tiene una propuesta contraria, el de Martin Durkin en 2007 hasta estos niveles ha llegado el debate), han logrado el reconocimiento mundial a travs de la concesin del Premio Nobel de la Paz 2007, y tambin nacional con el Premio Prncipe de Asturias de Cooperacin Internacional 2007, y otras mltiples distinciones. Sin embargo, tambin ha trado como consecuencia la extensin de un debate meditico y social, ms que cientfico, con derivaciones polticas y personalistas altamente preocupantes, teniendo en cuenta que tales interpretaciones pueden llegar a menospreciar el hecho cientfico del proceso de calentamiento global. Quizs el propio diseo del documental y de las conferencias de Al Gore hayan dado pie a ello, pues algunos fallos formales y de fondo son evidentes. A su divulgacin se le puede acusar de una excesiva referencia al curriculum vitae del personaje (a veces da la sensacin de ser una lucha personal contra el Mundo para hacer entender algo que parece que l slo puede ver), del abuso de los detalles particulares y familiares (por otro lado, tan comunes en la literatura cientfica anglosajona donde siempre aparecen referencias autobiogrficas o personales en el discurso), de una a veces evidente politizacin como en las recurrentes citaciones al recuento de votos de Florida, de su excesivo apostolado filantrpico, del exceso del efectismo y del espectculo (Dibujos animados de Matt Groening!) y, ms fundamental, de una falta de ciertos detalles cientficos, de manipulacin de otros y de

simple olvido de unos terceros. Un juez britnico, Michael Burton, llego a sentenciar que en Una Verdad Incmoda haba nueve afirmaciones que se contradecan, aunque no negaba su principal premisa (que el planeta se est calentando por la accin del hombre). De hecho, en sus conclusiones atacaba principalmente las predicciones, fciles de desmontar como sealaremos, y determinados procesos donde el calentamiento global es una causa entre otras. Adems, inclua frases como que l crea muy improbable que desaparezca la Corriente del Golfo, aunque puede ser que se atene (Oppenheimer, 2007). Tampoco, desde luego, resulta muy legtima la tarea de Al Gore si tenemos en cuenta, aunque l no recuerde, que como Vicepresidente form parte de la administracin de Bill Clinton que no firm el Protocolo de Kyoto para la reduccin de emisiones de dixido de carbono en el planeta, siendo entonces, como ahora, Estados Unidos el mximo emisor de CO2. Desde luego, no son crticas banales si las sumamos todas; pero acaban, la mayora de ellas, afectando ms al personaje y a sus medios que a la no existencia del calentamiento global. No olvidemos que tampoco es un excesivo precio a pagar, adems de resultar muy humano todos estos defectos, ante lo que ha logrado Al Gore, divulgar el mensaje, dado que en nuestra sociedad de la informacin (y para no estar desinformados) cualquier idea necesita grandes comunicadores para provocar una amplia conversin (MacNeill, 2003, p. 404). Esta ltima categora, la de gran comunicador, es la que no se le puede desde luego negar a Al Gore. Las crticas, por otra parte, tambin han atacado al propio trmino del proceso, no tanto al del calentamiento global sino al mucho ms meditico, y por ello extendido, de cambio climtico. Los debates terminolgicos son muy frecuentes en la ciencia, y a los gegrafos nos son especialmente conocidos, de tal manera que prcticamente no hay palabra clave que no tenga su discusin correspondiente. El nombre cambio climtico ha dado pie a estas discusiones, pero las mismas encierran, por parte de los crticos, una intencin que va ms all de la reflexin del significado apropiado del mismo. Desmontando el trmino se pretende tambin deconstruir la teora, es decir, si el cambio climtico no es tal, luego tampoco existe realmente. De esta forma, se seala que no podramos aplicar el trmino cambio climtico a las posibles transformaciones derivadas del calentamiento global (si es que hay tal cosa, claro; como se puede comprobar sembrando dudas el posibilismo nunca se acaba). No habra cambio climtico porque el clima no es nada fijo, y por eso siempre est cambiando (un clima no deja de ser ms que las condiciones medias durante un prolongado periodo de tiempo, variando este ltimo obtendramos climas diferentes para el mismo espacio). Tampoco habra cambio climtico porque lo que tenemos son episodios temporales, meteorolgicos, no climticos. O, incluso, no habra cambio climtico porque todo ha sucedido en algn momento antes

y, por lo tanto, en el mismo clima. Y hay ms teoras similares que acaban menospreciando el trmino y, con ello, la idea. Por supuesto, tambin estn las crticas que se centran en lo cientficamente demostrado, por mucho que sean hechos basados en la Fsica, y tratan de anular las evidencias y demostraciones. La Retrica es lo suficientemente amplia como para convencer, o intentar convencer, de esto y su contrario, y de esta loable herramienta se dispone para afirmar, incluso cientficamente tambin, que no pasa nada. Se argumenta, por ejemplo, que muchos de los fenmenos actuales derivados del calentamiento global son discutibles y que tambin la existencia de este ltimo lo es. Podemos partir desde autores que citan que las tormentas o las olas de calor no son causadas de forma directa por el aumento del CO2 en la atmsfera, a otros que niegan que el incremento CO2 (porque esta subida del dixido de carbono, por lo menos, ya nadie se atreve a contradecirla) repercuta en la temperatura. Igualmente, tambin se afirma que son otros factores, humanos o naturales, la casustica vuelve a ser variada, los que explican las constantes catstrofes meteorolgicas. Para unos, son causas humanas coyunturales las nicas causantes; por ejemplo, sera un argumento de este tipo decir que el desastre del Katrina fue debido a que Nueva Orlens estaba all. Para otros, todo es debido a causas naturales (aunque el IV Informe del IPCC seale bien claramente que es muy improbable que se d por fuerzas naturales Moreno Rodrguez, 2008), bien sean cclicas o bien normales, y, de esta forma, ninguno de los sucesos que hemos indicado se derivaran del calentamiento global son antinaturales, sino la simple consecuencia habitual de las condiciones atmosfricas, a las cuales los humanos nos seguiramos plegando como hace 10.000 aos. Segn Christy (2007) todos los cambios que se observan en el clima han ocurrido antes. Por ltimo, ha habido un serio ataque contra las predicciones, algunas muy alarmistas evidentemente, de las consecuencias del calentamiento global. Destruyendo as la fiabilidad de algo que de todos modos es un pronstico de futuro, y por lo tanto frgil, se vuelve a subestimar el riesgo y la importancia del problema. Por cierto, que aqu tampoco faltan los ataques personales que nos acaban calificando de locos ecologistas o dealarmistas antisistema, o de otras muchas cosas, a los ahora convertidos en defensores (!) del cambio climtico. El necesario fin del debate del cambio climtico Los posicionamientos crticos brevemente referidos en el apartado anterior han alimentado un agrio debate, con miles de pginas, horas, Webs, audios, videos, etc., acerca del cambio climtico. La inusual concienciacin cientfica global, derivada de la gravedad de la cuestin, ha tenido que destinar buena parte de sus energas a contestar estas crticas y a desmontarlas una a una, y una y otra vez. Recordemos que no hay paradoja

en todo esto, que frente a la lgica del consenso cientfico mundial tambin tenemos la del desarrollismo econmico que no puede admitir, o que al menos debe dificultar, discutir y preguntar (y retrasar) todo lo que sus mltiples medios alcance, su responsabilidad. De esta forma, una teora cientficamente demostrada Ya nadie discut e la ley de la gravedad y aunque algunos todava creen que la Tierra no es redonda, la verdad es que no se les presta muchos caso. Los hechos que sustentan esta crisis el cambio climtico- tienen la misma caracterstica, estn basados en la Fsica (Gore, 2007), mundialmente reconocida y premiada, est siempre en constante debate, desde el cientfico hasta de manera tan vacua como en el caso de la crtica terminolgica. Hay debate de tipo poltico, no nos resistimos a dejar escrito a modo de ejemplo para el lector futuro la cita del Candidato a Presidente del gobierno de Espaa en 2007 a su primo catedrtico de fsica para apoyar la postura del no pasa nada; personal, si hace falta mirando las facturas de electricidad de Al Gore, con discusiones en cualquier caso muy interesantes pero estriles si las anteponemos a un problema que es medioambiental y colectivo, superior a cualquier persona individual, por muy hipcrita que pueda ser la misma, incluso podramos admitir que hay negocio, financiacin corrupta y politizacin malvada del lado del cambio climtico, la perversin del ser humano alcanza para esto y ms, y, sin embargo, el problema seguira existiendo y siendo ms importante que estas malversaciones (no es culpa del calentamiento global sino de lo despreciables que podemos llegar a ser); econmico, salvar al planeta puede que no sea econmicamente rentable y por lo tanto desechable; y meditico, las discusiones que dan lugar a las miles de pginas, horas... que citbamos al principio del apartado. Nosotros queremos reflexionar sobre el fin del debate, y esta es la finalidad principal de este artculo. Se ha acabado el tiempo de discutir y slo queremos admitir ya una pregunta Cmo queremos reaccionar ante la destruccin de nuestro nico hogar? Por qu el fin del debate? Bueno, primero sealar que, es obvio, la idea no es original (el debate se ha acabado, ya no es hora de debatir Moreno Rodrguez, 2008), y que, mucho ms, obvio, carecemos de autoridad para ponerle fin. En cualquier caso, lo que abogamos es el posicionamiento de que hay que dar por concluido el debate porque se nos ha pasado el tiempo de discutir. Se ha acabado, queremos reiterarlo. Pero para defender este posicionamiento, y esto s que resulta filosficamente paradjico, debemos argumentar; es decir, debatir un poco ms para pedir que dejemos de debatir, y a ellos nos dedicaremos ahora. Pensemos por un momento que los crticos al cambio climtico tienen razn. S, da igual cual sea su razonamiento, permtanos el lector darles la razn. Por lo tanto, ni pasa nada ni pasar nada (no nieguen con la cabeza,

djennos seguir argumentando). Ellos tendran razn y nosotros estamos equivocados. Bueno, ahora pensemos el caso contrario (permtanos ahora, lector crtico, defender la otra postura, la ma). Hay un evidente calentamiento global, los indicios son claros en el presente y las predicciones para el futuro son de un catastrofismo brutal (dado que ahora nos hemos autootorgado la razn no es cuestin de quedarse a medias tintas, al final la destruccin del planeta para la vida humana). Una tesis final tras las dos premisas anteriores: en el caso de estar en lo cierto los primeros, cualquier esfuerzo de control medioambiental sobra; en el caso de estar en lo cierto los segundos, todo esfuerzo de control medioambiental es pequeo. Bueno, si han acertado los primeros nos hemos ahorrado cualquier limitacin medioambiental y hemos seguido consumiendo alegremente. Si han acertado los segundos, ya no tendramos planeta. An teniendo razn los crticos, nos podemos permitir la posibilidad (y esto vuelve a ser innegable, nadie puede demostrar cientficamente que el calentamiento global no exista al 100 por ciento, nadie) de que los segundos, los defensores del cambio climtico, puedan llegar a tener la razn? Les doy la respuesta, no. Es una teora del riesgo aplicada, y nos importa menos la originalidad de la idea o la promocin de acuarla, que defender en este foro de debate lo que implica. No podemos permitirnos ignorar al calentamiento global y sus predicciones porque el riesgo es muy elevado, de hecho el ms alto posible, la destruccin de la Tierra. Ese es el peligro, y ante tal, an pudiendo defender el hecho de que no pasa nada, la prevencin es la mejor opcin. Pero, s que pasa algo, recordemos los hechos cientficos irrefutables y las evidencias actuales. As que se refuerza mucho ms el peligro, recordemos, la eliminacin de nuestro nico y posible hogar. Es tal el poder de este ltimo argumento, la idea del riesgo que corremos, que debe poner fin al debate para pasar a la accin preventiva. An tachando a las predicciones del cambio climtico como alarmistas e improbables, el hecho de no poder demostrar que no se cumplirn (es lo bueno y lo malo de las predicciones, as como no podemos probar que tendrn lugar, tampoco podemos concluir que no tendrn lugar, tan incierto es lo uno como lo otro), y el grave riesgo que implican hacen que la opcin provisoria (la del por si acaso) sea la nica lgica posible. No obstante, por si no queda claro, aadimos dos casos reales donde el riesgo se antepuso, y se antepone, al debate para tomar una conciencia universal de la amenaza. El primero, fue el reciente momento histrico en que haba un riesgo real de estallido de una Tercera Guerra Mundial, de tipo nuclear y por lo tanto con la misma conclusin que la crisis medioambiental tambin puede

acabar creando, el fin del mundo. Ese riesgo fue el sostn del sistema mundial durante unos cuarenta aos, y fue la solucin final a los debates polticos de la Guerra Fra, por ejemplo, durante la crisis de los misiles en Cuba. El segundo, todava ms cercano, es el riesgo del terrorismo global (pongmosle tambin este apellido). Se trata de la posibilidad de un atentado en cualquier momento y en cualquier lugar por parte de organizaciones terroristas globales muy difciles de detectar dado, precisamente, su carcter transnacional. En este proceso, tambin hemos tenido, desgraciadamente, evidencias (por suerte, menos que las meteorolgicas y con una cantidad de muertos ms reducida), pero ante el riesgo el consenso es claro y la accin preventiva tambin. De hecho, hemos adquirido todos un compromiso de renuncia a libertades individuales (empezando por la de permanecer con el cinturn puesto o disponer de una botella de agua al entrar en un aeropuerto) ante tal amenaza. Desde luego, ni el cambio climtico es como la Guerra Fra, ni el peligro es tan evidente como el de unos aviones chocando contra edificios; por el contrario, es mucho ms gradual, y por lo tanto mucho ms difcil de percibir para nosotros. Los cambios operados en lo que vemos a diario son ms difciles de evaluar, para descubrir cambios se necesita un suceso dramtico (Ibargengoitia, 2004, p. 107); pero el riesgo es muy superior a cualquier acontecimiento coyuntural, repetimos, la destruccin de la Tierra para la vida humana. Adems, realmente tampoco faltan las catstrofes eventuales en los fenmenos meteorolgicos (Acot, 2006) que nos estn indicando ya las posibles consecuencias finales de un sobrecalentamiento atmosfrico. No debemos centrarnos ya ms en debatir el cambio climtico sino en admitir la potencia de este riesgo y, como hemos hecho y hacemos en otras cuestiones, adquirir el compromiso necesario. Hay que escuchar los hechos cientficos y los avisos que nos da el calentamiento global y evitar, con todas nuestras fuerzas, alcanzar un punto de no retorno. Un riesgo tal que deja sin sentido debatir tales evidencias con argumentos del tipo no son debidas al calentamiento global porque tienen su origen en otros factores humanos o son slo acontecimientos naturales cclicos. El ser humano ha aadido una variacin a la frmula natural, ha aumentado el nivel del CO 2, y puede que ese no sea el ingrediente ms importante de la atmsfera ni que tampoco los individuos seamos lo que proporcionemos una mayor cantidad de dixido de carbono a la misma (Durkin, 2007), pero es el que artificialmente hemos trastocado, y con ello las condiciones naturales trayendo nuevos e inesperados cambios; y cmo lo hemos hecho nosotros (El IV Informe del IPCC seala que es extremadamente improbable que esto se d sin un forzamiento externo, el cual seran los gases invernadero de origen antrpico: CO2, CH2 y N2O Moreno Rodrguez, 2008), tambin nosotros podemos intentar remediarlo. Por supuesto que tambin hay otros

factores humanos, por ejemplo en las sequas el de la urbanizacin difusa, y a ellos tambin hay que atenderlos. Pero solucionar un problema no significa ignorar el resto, y como tenemos que luchar contra la pobreza (jams debemos entrar en una eleccin entre ayudas a la lucha del cambio climtico o ayudas a pases pobres, una demagogia peligrosa en la que cae el documental de Durkin (2008) o Christy (2007)) o proteger a las ballenas, tambin debemos combatir contra el calentamiento global. Una diferencia importante, el riesgo de este ltimo problema supera el de cualquier otro (incluido, por cierto, el del terrorismo transnacional) porque aqu nos estamos jugando el todo, la Tierra, y sin el todo los parciales, por muy graves que sean (y creo que la pobreza extrema lo es, sin duda), no existen; as que debemos dedicarle una especial atencin, al tiempo que no nos olvidamos de los otros conflictos. Por este riesgo, incluso en el caso de ser un escptico sobre la cuestin del calentamiento global debe tenerse en cuenta que la prevencin es la nica opcin, porque, insistimos, los estudios cientficos y los procesos actuales son, en cualquier caso, suficientes para introducir la duda (creemos que para mucho ms ver figura n 6) y, desde luego, evitan que ningn impo del cambio climtico pueda demostrar que estn totalmente equivocados y que no haya ni una mnima posibilidad de que sean ciertos. Ante un porcentaje muy pequeo de muerte por enfermedad cualquier mdico actuara, si estamos ante un calentamiento global tan demostrado cmo sostener no actuar. Los pos tampoco debemos gastar ms tinta, saliva o imagen en debatir, es una prdida de tiempo ante el peligro. Si aceptamos la idea de que es probable que nos esperen problemas ecolgicos ms graves, ser prudente que abordemos esas perspectivas mejor antes que despus (McNeill, 2003, p. 429). Figura 6 -. Cambios en las temperaturas de la superficie y en los sistemas fsico y biolgico entre 1970 y 2004

Fuente: IPCC, 2008

No hay ningn argumento crtico que debamos anteponer a la accin preventiva. Ni tampoco ninguna cuestin econmica del tipo crecimiento o medio ambiente? Porque sin lo segundo no hay lo primero. Sin nuestro planeta no hay nivel de vida que disfrutar ni lugar donde publicar nuestros interesantes artculos de discusin sobre el cambio climtico. Se trata de una cuestin moral, evidentemente con dimensiones econmicas, sociales y polticas. De hecho, la poltica es fundamental como va de solucin. Sin embargo, el debate poltico, entre todos los posibles, es el que menos sentido tiene, pues la nica politizacin posible es la de un consenso comn para salvar a nuestro planeta y no puede haber otro posicionamiento polticamente correcto. Pero, repetimos, estamos ante cuestin fundamentalmente moral. Como tal, debemos poner fin al debate y adoptar un compromiso ante el riesgo medioambiental. Una propuesta de compromiso ante el riesgo medioambiental. Hemos argumentado el vaco del debate cuando pensamos en el riesgo que comporta el calentamiento global. Pero hay un posicionamiento que es mucho peor que cualquier otro, incluso que la crtica ms cruel al cambio climtico o el debate ms bizantino, y, sin embargo tambin est muy extendido: la indiferencia. Nos referimos a agentes sociales (personas, grupos e incluso Estados) que admiten y reconocen el problema del calentamiento global (en mayor o menor medida, da igual) pero que no

adoptan ningn compromiso para su solucin, ninguna reaccin ante el peligro. Cuidado, tambin aqu puede suceder otra postura muy negativa, la de pasar de la negacin a la desesperacin. Incluso nos atrevemos a juzgar como poco constructivo exagerar en un ecologismo ortodoxo a ultranza. La idea debe situarse en el compromiso ante el riesgo medioambiental, y en que a partir de ah todo suma, individual y colectivamente. Se pueden hacer muchas cosas y vamos a suponer que estamos a tiempo porque de momento la Tierra sigue siendo un magnfico hogar (al menos para algunos), y no hemos alcanzado ningn punto de no retorno (Moreno Rodrguez, 2008). Existe un potencial importante y herramientas para reducir las emisiones hoy (d.). Cualquier idea o accin es buena si sirve para reducir la emisin de gases invernadero, el factor desencadenante del cambio climtico que el actual desarrollo econmico y nivel de vida est provocando. Sin medidas radicales sino progresivas, pues debemos suponer que disponemos de ese margen de tiempo para la accin, y porque anteponemos una idea preventiva, pero inaplazable. As que, para empezar, adquiramos un compromiso individual ante el peligro del calentamiento global y: a) Reduzcamos nuestro consumo de la electricidad. Usemos electrodomsticos eficaces, bombillas de bajo consumo, apaguemos nuestros aparatos electrnicos cuando no los usemos, etc. b) Establezcamos un ahorro energtico en nuestros sistemas de calefaccin y aire acondicionado. Recuperemos los viejos mtodos de climatizacin, mejoremos los sistemas de aislamiento y no hagamos nuestro propio sobrecalentamiento particular en invierno ni convirtamos nuestros hogares en igls en verano. c) Utilicemos tecnologas renovables, as en general, y reciclemos. Es la guerra contra la teora del consumo de usar y tirar, y, de paso, contra la de la necesidad absoluta de innovaciones. d) Transportmonos de una manera ms racional con nuestro entorno. No renunciemos a nuestro derecho de movilidad y accesibilidad pero no lo convirtamos en la base de toda nuestra libertad individual. Andemos cuando podamos llegar con nuestros pies. Cojamos una bicicleta, cuando podamos hacerlo. Usemos el transporte pblico, cuando sea una opcin viable, y reclamemos que lo sea y que adems sea lo ms ecolgico posible. Y, s, naveguemos en nuestros deseados autos, pero cuando de verdad no quede otra alternativa; y compartamos nuestro coche con nuestros compaeros de estudio, trabajo y ocio (No somos seres sociales?), y compremos el automvil menos contaminante posible dentro de nuestro presupuesto.

e) Usemos energas renovables. No podemos tecnolgicamente sustituir, y menos individualmente, los recursos energticos derivados de los combustibles fsiles, pero la energa solar o la elica puede ser una opcin particular y parcial para muchas personas. Recordemos, todo suma. f) Y, como seala Al Gore, esta es siempre una buena idea, plantemos rboles. Han participado alguna vez en un da del rbol? Han plantado alguna vez con sus propias manos un rbol? Inolvidable, verdad? Supongo que la lista la podramos continuar con el resto de las letras del abecedario (ampliar informacin en, por ejemplo, Green Facts, 2008) pero para un compromiso individual racional es suficiente, y un gran avance, que la mayora de las personas cumpliramos con los seis puntos sealados. No obstante, el problema del calentamiento global no se va a solucionar hasta que se adopte tambin un compromiso de carcter mundial donde estn implicados los principales organismos internacionales, los Estados, las grandes empresas transnacionales y, como ya lo est, la comunidad cientfica. Las grandes soluciones exigen un acuerdo mundial cuanto antes y, probablemente, un nuevo organismo regulador para luchar contra el cambio climtico. En nuestros das vemos que esa necesidad se siente, pero que no se alcanza, ms all de protocolos parciales e incumplidos y promesas de reuniones para reunirse (por su fino sentido del humor invitamos a ver la caricatura de The Observer de la figura n 7). Es el aspecto ms difcil de alcanzar, pero el ms fundamental. De hecho, el cmo hacerlo se nos escapa pero la obviedad de logarlo no. Solamente as se pueden tomar decisiones de gran alcance sobre los aspectos que individualmente tambin podemos aportar, pero que una voluntad poltica mundial permitira lograr. Se trata, evidentemente, de reducir la emisin de los gases invernadero a la atmsfera, pero esto implica un cambio profundo de todo nuestro sistema econmico en realidad, desde la idea del crecimiento sin fin hasta el uso masivo de combustibles fsiles. Pensemos, por ejemplo, que los esfuerzos cientficos para que podamos lograr que las energas renovables sean realmente una alternativa deben ser ingentes, y la inversin necesaria para lograrlo tambin. Sin un compromiso gubernamental y empresarial, imposible lograrlo. De hecho, el IPCC ya ha demostrado como el conocimiento cientfico puede abordar y resolver con rigor y de forma transparente problemas que son intrnsicamente muy complejos y adems estn enturbiados por poderosos intereses socioeconmicos (Fernndez Gonzlez, 2007). La comunidad cientfica debe seguir pudiendo trabajar en esta lnea, pero no slo ya observando, analizando, demostrando y debatiendo, sino centrndose primordialmente en el apartado de las soluciones (hoy un captulo entre otros de los informes del IPCC).

Figura 7 -. Caricatura sobre los acuerdos internacionales para reducir las emisiones de gases invernaderos

Fuente: Riddell, 2008

Pero no acabemos con una sensacin de fatalidad No ha logrado el ser humano poner fin a la esclavitud, acabar con los fascismos, extender las democracias, superar la Guerra Fra o luchar mundialmente contra el hambre y diversas enfermedades? Para eso hicieron falta compromisos polticos globales similares. De hecho, tambin tenemos un precedente exitoso de tipo medioambiental, resolvimos el problema del agujero del ozono. Por cierto, los datos que J.C. Farman ofreci en 1985 sobre la reduccin de la capa de ozono fueron recibidos con escepticismo porque no concordaban con los de los satlites, pero las cifras de estos eran falsas dado que el ordenador que las registraba haba recibido instrucciones de descartar las observaciones que superaran un determinado mbito en funcin de la teora de que deban ser errneas (McNeill, 2003, p. 152). Entonces se organiz un programa por parte de las Naciones Unidas, varias convenciones y protocolos hasta que se corrigi el problema. Aprendamos de nuestro pasado, dejemos el debate, y adquiramos ahora un acuerdo semejante; pero dado que la cuestin del calentamiento global es mucho ms multidimensional que la del ozono, dicho compromiso debe ser individual y global. Teniendo en cuenta el riesgo que corremos, adoptemos las medidas preventivas necesarias, saldremos todos ganando.

Una verdad incmoda (An Inconvenient Truth) es un documental sobre el cambio climtico centrado especficamente en el calentamiento global; es una denuncia sobre cmo el hombre est modificando el clima y las catstrofes que se avecinan. Est basado principalmente en una exposicin multimedia que Al Gore fue desarrollando a lo largo de varios aos como parte de una campaa de educacin sobre el calentamiento global. El documental fue publicado en DVD por Paramount Home Entertainment el 21 de noviembre de 2006 en Estados Unidos. Los cines de todo el mundo estn pasando la pelcula. Por la autora de este documental Al Gore ha ganado el premio Nobel de la Paz en octubre de 2007, premio que comparte con el Grupo Intergubernamental de expertos sobre Cambio Climtico (IPCC, por sus siglas en ingls) de Naciones Unidas. Al Gore ya haba ganado en 2007 el Premio Prncipe de Asturias de Cooperacin Internacional, as como el Oscar en 2006 a Mejor Documental y Mejor Cancin Original para I Need to Wake Up. El especialista dans y ex-miembro de organizaciones ecologistas Bjorn Lomborg hizo en Project Syndicate una feroz crtica al film RESUMEN El documental explora la informacin de las predicciones relativas al cambio climtico entrelazados con experiencias del propio Al Gore. Por medio de las notas y exposiciones que ha presentado por todo el mundo, Al Gore revisa la evidencia cientfica del calentamiento global, discute sus aspectos polticos y econmicos y describe las consecuencias que cree que el cambio climtico global provocar si los gases de efecto invernadero producidos por el hombre no son drsticamente reducidos en un periodo de tiempo muy corto. Tambin se intenta concienciar a la Humanidad de los peligros que esto causa mediante la exposicin de impactantes vdeos que muestran lo que suceder los proxmos aos. Con esto Al Gore da a conocer lo importante que es cuidar la Tierra y nuestro futuro y el de nuestras familias. Base cientfica Calentamiento global La base de la argumentacin de Al Gore es que el calentamiento global es real y producido por la actividad del hombre durante muchos aos. Esta argumentacin est sostenida por investigaciones actuales. Al Gore expone informacin especfica que afirma la tesis de su documental, por ejemplo:

Se muestra el retroceso de numerosos glaciares mediante fotografas tomadas a lo largo de varios aos (ver Retroceso de los glaciares desde 1850) Un estudio de investigadores del Instituto de Fsica de la Universidad de Berna y el EPICA que muestra datos del ncleo del hielo de la Antrtida que muestra concentraciones de dixido de carbono ms altos en la actualidad que durante los pasados 650.000 aos.[1] Una investigacin del Dr. Naomi Oreskes en 2004 consistente en 928 artculos cientficos sobre el cambio climtico global publicados entre 1993 y 2003. La investigacin, publicada en la revista Science, demostraba que cada artculo o bien achacaba el calentamiento global a la accin del hombre o bien no comentaba nada al respecto.[2] La Associated Press contact con ms de 100 prestigiosos climatlogos y les pregunt sobre la veracidad del documental. Debido a que el documental an no haba sido publicado ampliamente muchos de estos investigadores no lo haban visto ni haban ledo el libro, pero los 19 cientficos que s lo haban hecho dijeron que Al Gore haba interpretado correctamente las ideas cientficas.[3] El comit de medioambiente y trabajos pblicos del Senado de los Estados Unidos, presidido por el senador Jim Inhofe, un escptico sobre el calentamiento global que recibi ms de un milln de dlares de las compaas de petrleo y gas en 2002, convoc una conferencia de prensa criticando este artculo.[4] La afirmacin de Inhofe que dice que "el calentamiento global es el mayor hoax que jams se ha perpetrado contra el pueblo de los Estados Unidos".

Soluciones que se proponen 14 consejos de Al Gore para reducir el cambio climtico. [Link] las bombillas tradicionales por las lmparas de menor consumo(CFL). Las CFL, consumen 60% menos electricidad que una bombilla tradicional, con lo que este simple cambio reducir la emisin de 140 kilos de dixido de carbono al ao. [Link] el termostato a dos grados menos en invierno y dos grados ms en verano. Ajustando la calefaccin y el aire acondicionado se podran ahorrar unos 900 kilos de dixido de carbono al ao. [Link] menos agua caliente. Se puede usar menos agua caliente instalando una ducha-telefono de baja presion y lavando la ropa con agua fra o tibia. [Link] un colgador en vez de la secadora de ropa. Si se seca la ropa al aire libre la mitad del ao, se reduce en 320 kilos la emisin de dixido de carbono al ao. [Link] productos de papel reciclado. La fabricacin de papel reciclado consume entre 70% y 90% menos energa y evita que contine la deforestacin mundial. [Link] alimentos frescos. Producir comida congelada consume 10

veces ms energa. [Link] alimentos orgnicos. Los cultivos orgnicos absorben y almacenan mucho ms dixido de carbono que los cultivos de las granjas "convencionales". [Link] comprar productos que vengan en envases pesados. Si se reduce en un 10% la basura personal se puede ahorrar 540 kilos de dixido de carbono al ao. [Link], se pueden ahorrar hasta 1000 kilos de residuos en un ao reciclando la mitad de los residuos de una familia. [Link] un automvil de menor consumo. Al comprar un automvil nuevo puede ahorrar 1.360 kilos de dixido de carbono al ao si este rinde dos kilmetros por litro de gasolina ms que el otro. Es preferible que compre un automvil hbrido o con biocombustible. [Link] menos el automvil. Prefiera caminar, andar en bicicleta, compartir el automvil con sus vecinos y usar el transporte pblico. Reduciendo el uso del automvil en 15 kilmetros semanales evita emitir 230 kilos de dixido de carbono al ao. [Link] semanalmente los neumticos. Inflar correctamente los neumticos mejora la tasa de consumo de combustible en ms del 3%. Cada litro de gasolina ahorrado evita la emisin de tres kilos de dixido de carbono. [Link] rboles. Una hectrea de rboles elimina, a lo largo de un ao, la misma cantidad de dixido de carbono que producen cuatro familias en ese mismo tiempo. Un solo rbol elimina una tonelada de dixido de carbono a lo largo de su vida. La sombra de un rbol sobre una casa puede ahorrar hasta 30% en costos de refrigeracin. [Link] a la compaa elctrica que cambien a energa renovable (energa verde o bioenerga). Si dicen que no disponen de ella, preguntar por qu no disponen de ella y, en su caso, elegir otra compaa.

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