Roland Barthes.
La nueva crtica: Crtico de los conceptos positivistas (mtodo
experimental) en literatura que circulaban por los centros educativos franceses en los aos 60. Una parte de la obra inicial de Barthes, si bien heterognea y a menudo abstracta, puede ser accesible con una lectura metdica y concentrada; los conceptos propuestos para el anlisis semiolgico (estudio social), en un primer momento provenientes de lingistas. Su produccin literaria experiment diversas evoluciones: desde unos orgenes sartrianos (existencialismo) y brechtianos (teatro pico) matizados, desarroll despus una investigacin propiamente semiolgica, con un inters especial por la lingstica. En un tiempo se interesa por lo textual (diversas interpretaciones) y despus una filosofa analtica o social de tipo poltico. Roland considera que la intencin de un autor al escribir una obra, no es el nico anclaje de sentido vlido a partir del cual se puede interpretar un texto, que tiene diferente significado y relevancia, donde el autor no da el significado, si no que el lector debe crear su anlisis textual de lo que lee. Entre algunos de sus proyectos acerca de la lectura, tenemos uno donde quiso identificar otras fuentes de significados y relevancia. En 1970 realiz un anlisis de Sur Racine, en el cul a travs de una lectura abierta, estableci cinco tipos de cdigos que determinan el significado y se encuentran en los textos a traves de multiples lexias. Con esto, define que las historias tienes una pluralidad de significados, pero que estn limitadas por aspectos formales. Tomando como ejemplo a Sarrasine, dicta una diferencia entre un texto escribible en el cual no tiene limitacin de escritura, donde el lector reinterpreta libremente lo que lee y forma parte de un papel creativo de la obre y uno legible, restringiendo estas posibilidades, siendo simplemente leidos, conociendo la historia, sin ir ms all.
La frase citada en el epgrafe se lee en las primeras pginas de Crtica y Verdad (1985)1, ensayo decididamente combativo con el que Roland Barthes interviene en una polmica acerca de las caractersticas que el lenguaje de la crtica literaria debera exhibir. La misma se origina gracias a la inusitada reaccin que Sur Racine, libro donde Barthes intenta demostrar la modernidad del autor clsico, promovi entre algunos representantes de la crtica acadmica. 1 Publicado por primera vez en Pars, en 1966.10 Evelin Arro | XI-XII.11-12 (noviembre 2008) ISSN 0329-3807 francesa. Nos interesa aqu menos pormenorizar los avatares de esa discusin que indagar sobre el modo en el que Barthes participa en ella llevando los trminos de la disputa ms all de un mero cruce de opiniones. El autor de Crtica y verdad, a partir del inters por investigar los motivos por los cuales su lectura de Racine fue tan cuestionada, desplaza el eje de la controversia hacia una zona problemtica que desconoce la simple oposicin entre una tradicional y otra novedosa perspectiva de anlisis en conflicto por mayor legitimidad y adecuacin metodolgica frente a un mismo material literario. Esto ltimo, segn Barthes, no sera ms que un asunto relativo al movimiento natural de la crtica ya que uno de sus regulares procedimientos de valoracin es, precisamente, la revisin de la literatura clsica a la luz de nuevos saberes. As, Nada tiene de asombroso dice que un pas retome peridicamente los objetos de su pasado y los describa de nuevo para saber qu puede hacer con ellos (1985: 9). Si los acadmicos reaccionan contra algo que no se reduce a una mera perspectiva de lectura hasta el momento ignorada y puesta en prctica por la nueva crtica, Barthes estima que entonces sin duda algo vital haba sido tocado por ella (1985: 10). Lo que este ltimo enunciado suspende mediante el uso del pronombre indeterminado es la enunciacin del asunto primordial al cual se circunscribe la polmica en Crtica y Verdad: eso tocado por los recientes estudios literarios, aquello que llega a ser incomprensible y acaso por ello intolerable entre los detractores, remite nada menos que al acontecimiento de inventar un nuevo lenguaje para hablar con la literatura. Complejizado y enriquecido gracias al aporte de su punto de vista, el autor interviene en este debate para sealar que la denominada paleocrtica impugna menos los contenidos del nuevo discurso crtico que su forma, es decir, su lenguaje en tanto forma. Como vemos, Barthes acota los trminos de la polmica que impulsan la escritura de su ensayo a un problema especfico, el mismo que en su obra merece el lugar de una perseverante reflexin. Segn esta operacin entonces,
la resistencia de los acadmicos franceses se ejerce contra la invencin de cierto hablar en torno al libro (1985: 13) pues stos se oponen tan slo a la creacin de una segunda escritura (1985: 13) a partir de la obra.