Lajos Szalay
Lajos Szalay
LAJOS
Szalay
Queda hecho el depsito que indica la Ley 11.723 Todos los derechos reservados
No se permite la reproduccin parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisin o la transformacin de
este libro, en cualquier forma o en cualquier medio, sea electrnico o mecnico, mediante fotocopias, digitalizacin u
otros mtodos, sin el permiso previo y escrito del editor.
Su infraccin est penada por las Leyes 11.723 y 25.446.
Impreso en Argentina Es industria Argentina.
Impreso en Talleres Grfcos Valdez, Loyola 1569, Buenos Aires.
Este libro se termin de imprimir en mayo de 2012.
Fecha de catalogacin: 10/05/2012
Primera edicin mayo 2012
Edicin
Museo del Dibujo y la Ilustracin
[Link]
Investigacin y Produccin
Sergio Moscona
Traduccin del hngaro
Elizabeth Barsi
Fotografa
Matas Roth
Diseo grfco
Catriel Martnez
Papel
Interior : Creamat 170 gr./m2
Tapas: Creamat 350 gr./m2
Impresin y Preprensa
Talleres Grfcos Valdez S.A.
Annimo
Lajos Szalay: Dibujante e ilustrador / Annimo; compilado por Hugo Oscar Maradei. - 1a ed. -
Buenos Aires : Museo del Dibujo y la Ilustracin, 2012.
96 p.; 30x22 cm.
ISBN 978-987-25792-1-0
1. Catlogo de Arte. I. Maradei, Hugo Oscar, comp.
CDD 708
4 5
En el contexto de la exposicin Lajos Szalay, la lnea maestra en Argentina, este libro complementa la imagen del
artista destacando su faceta de Ilustrador.
Es primario destacar la pasin que Szalay tuvo siempre por la literatura para comprender este costado de su produccin
y podemos intuir que aceptaba con placer muchos encargos de ilustrador por el tiempo que le insuma abocarse a la
lectura de escritores que admiraba y disfrutaba.
En los Estados Unidos esta afcin se vio reforzada por las difcultades que le supona hablar la lengua inglesa que por
el contraro lea y comprenda a la perfeccin.
Cervantes, Dostoiesvski, Chejov, Kafka, Baudelaire y Galeano son algunos de los autores que desflarn por este libro bajo las
interpretaciones visuales que Lajos Szalay hiciese de las obras principales con que ellos aportaron a la literatura universal.
Debemos aclarar, por lo inmerecidamente devaluado que est el trmino ilustrador, que en artistas como Szalay no
encontramos a las artes visuales al servicio de la literatura ni subordinadas a ella, sino un arte que se sirve y nutre del
texto como disparador creativo.
En este sentido se edifca un dilogo entre lenguajes donde los dibujos complementan lo escrito y construyen una
narracin paralela. Szalay logr expresarlo en una entrevista cuando le consultaron sobre diversos libros que haba
interpretado grfcamente La epistemologa del dibujo y de las palabras habladas y escritas es diferente. El nico tipo de relacin
que pueden tener es de carcter ornamental. Pero las ilustraciones llenan un vaco en el texto, es decir, no tiene nada que ver concretamente
con lo escrito.
Valindonos de sus palabras podemos decir que su trabajo estuvo al servicio de completar los vacos visuales que irrum-
pan en la narracin que imaginaba al realizar una lectura. As, sus obras se presentan como irrupciones en los silencios
que el texto genera y la suma de interpretaciones visuales completa el texto al tiempo que construye un puente en el que
ambos cdigos expresivos se unen bajo una esencia que es el alma misma de la palabra y la imagen.
Lajos Szalay fue una fgura controversial, de presencia segura y ruda. Para l hablar era sentenciar y dialogar equivala
a confrontar. Se ubicaba siempre en el polo opuesto de su interlocutor as opinasen igual para analizar hasta que punto
poda sostener el otro su discurso y defender lo que ambos consideraban correcto.
Hoy a la distancia quedan vagos recuerdos de quienes lo conocieron hace sesenta aos en la Argentina y es por eso
que presentaremos en este libro las palabras que en su momento le dedicaron importantes crticos y artistas, como as
tambin frases del propio Szalay en referencia a diversos temas que lo inquietaron.
Dibujantes argentinos como Carlos Alonso, Martnez Howard, Di Toto, Roberto Gonzlez, Luduea, Donnini o Au-
relio Salas, solo por nombrar algunos, no hubiesen desarrollado una obra como la que conocemos si Szalay no abra la
puerta que liber al dibujo de la subordinacin que mantena con otras disciplinas.
Aporte que podemos distinguir tambin en el lineamiento cercano al expresionismo alemn que todos estos artistas
siguieron, ya que si bien podemos recordar al grupo de los Artistas del Pueblo como pioneros en la introduccin de los
conceptos de esa vanguardia europea, fue Szalay quien revitaliz los mismos tras el auge que tuvieron en nuestro pas
las vanguardias abstractas.
Celebro esta publicacin, presentada en el contexto de su retrospectiva Lajos Szalay, la lnea maestra en Argentina,
que tiene como objetivo rescatar la obra y fgura de este artista singular que vivi en nuestro pas durante la dcada del
cincuenta y marc su poca con la calidad de un trazo que mantuvo frme y sin distorsiones frente al paso del tiempo
logrando perdurar hasta el presente. Es la hora de la justicia, de su reconocimiento y de que ocupe el lugar que merece.
Prlogo
Sergio Moscona
6 7
Mi profesin es el dibujo y mi misin es comunicar algo. La forma de esta comunicacin es el dibujo.
Lajos Szalay
Si nos atenemos a la biografa de Lajos, la ltima exposicin entre nosotros a l dedicada fue en 1997, en la Galera
Vermeer.
Han pasado quince aos; poco, si pensamos en varios grandes olvidados, pero an as mucho para un hombre al que
le debemos tanto...
Y es sobre todo en el caso de los olvidos y las omisiones donde la ya aburridora debilidad de informacin y de memoria
de los porteos hace agua, pues a la par que nos distraemos nos olvidamos, o los temas no nos parecen divertidosy
as, defnitivamente, nos empobrecemos.
El maestro Szalay, premiado en Hungra, becado en Pars nada menos que con la intervencin de Roualt, decide
viajar e instalarse en la Argentina, y no en cualquier lado. En Tucumn.
Todava queda algn amateur que ignore, aunque no le guste, qu pasaba en Tucumn entre la segunda mitad de los
aos 40 e inicios de los 50? Es que deberemos molestar otra vez al arquitecto Csar Pelli, para que nos lo explique?
Pues bien, recordemos entonces que junto a Lino Enea Spilimbergo en Pintura, a Lorenzo Domnguez en Escultura y a
Pompeyo Audivert o Vctor Rebuffo en Grabado, Lajos Szalay fue uno de los maestros que le otorgara brillo indeleble
imborrable a prueba de interesadas gomas ideolgicas a ese extraordinario fenmeno cultural que fuera durante
aquella poca el Instituto Superior de Artes de la Universidad Nacional de Tucumn.
Fue as que nuestros ms grandes dibujantes, como Aurelio Salas y Carlos Alonso, se nutrieron en su ctedra, y hasta
hoy descubrimos rastros de su propuesta en los artistas ms jvenes.
Para no perder nuestra costumbre, una vez ms el Museo Svori es el encargado de traer a la consideracin pblica la
fgura de un gran artista de la Escuela de Tucumn. Despus de Spilimbergo, de Domnguez, de Rebuffo y de Salas, ha
llegado la hora de Szalay. Nos hemos impuesto el deber de refrescar la memoria de los amnsicos (y de llenar las lagunas
de los ignorantes). Esa es una de las misiones centrales del Svori, y la cumplimos con toda conviccin.
Y esto es todo lo que queramos decir. Lo dems se lo dejamos a los ojos y al corazn, a la impetuosa precisin de su
lnea, a sus vacos y a sus llenos, a sus manchas oscuras, a sus particolari ms trabajados, a despecho de otros apenas
sugeridos, que van articulando su universo, tan autosufciente que el blanco y el negro que lo construyen son sufciente
energa como para fexionar el espacio y dejarnos penetrar en l.
Lajos Szalay en el Svori
Arq. Mara Isabel de Larraaga
Directora del Museo Eduardo Svori
CAPITULO I
Maestro
al
con gratitud
CAPITULO I
10 11
Hace tiempo esperaba la noticia irremediable. Haba vuelto a su Hungra natal con todos
los honores. Su mente funcionaba lcida, su intenso disconformismo segua latente, pero
su fsico entr en un callejn sin retorno. A travs de un periodista amigo de Budapest
me lleg el desgraciado anuncio: Sabes que falleci tu maestro ?...
Posiblemente las nuevas generaciones ignoren su nombre o tal vez tengan alguna difusa
referencia de l. Estoy hablando de Lajos Szalay, un artista admirable que sacudi el
ambiente plstico de los 50 - 60 con sus estupendos dibujos en blanco y negro.
Conoc a Szalay siendo yo un pinche tipgrafo en una imprenta dnde l haba llegado
por un contratiempo con un libro sobre sus trabajos de la Editorial Kraft. Lo vea pasear
en el patio de una tpica casa chorizo, caminando nervioso de un lado a otro, con las
manos cruzadas en la espalda. Lo miraba de reojo, sin animarme a hablarle. Tiempo
despus, a travs de mi padre que quera consultarlo sobre mis posibilidades creativas,
pude conocerlo ms cercanamente. Con temor y expectativa le acerqu mis dibujos de
estudiante. En sucesivas charlas pude conocer su fantstica sensibilidad, sus asombrosos
conocimientos del arte y del hombre, su conducta tica de profundo pensador y compren-
der su dolor por la patria perdida. En nuestros encuentros posteriores trat de seguir con
mucho esfuerzo sus conceptos motorizados constantemente por refexiones apasionadas
y punzantes.
Recuerdo una ancdota con orgullo: despus de una extensa charla, desbordado por su
temperamento, su mujer lo interrumpe dicindole que dejara de una vez en paz a ese
muchacho. Szalay le respondi que el muchacho o sea yo, era de la misma madera que
l, de modo que no haba problema alguno en apasionarse por temas afnes.
En una oportunidad le mostr una fgura que yo crea muy moderna, pero encerrada
en rgidos esquemas geomtricos. Luego de observarla la respuesta fue sabia y certera:
pero no, la cosa es al revs, la tens que sacar del sarcfago no meterla adentro. Era
as, categrico, visceral, en ocasiones tierno o sarcstico, sin actitudes acomodaticias o
negociadoras que le acarrearon no pocas difcultades. Tena sin embargo sorprendentes
rasgos de humildad. Ms de una vez me confes que dibujaba porque no saba hacer
otra cosa o descrea hasta de precios mnimos que en determinado momento ofrecan
por sus dibujos.
Con este bagaje interno a cuestas era previsible que no resolviera la relacin arte - dine-
ro. Hua de cualquier situacin que le fuera impuesta, extraa a su conducta. De origen
campesino, aunque su padre fuera un guardabarreras, tena la tozudez y el orgullo de los
suyos. Recordaba con dura emocin la brutal pelea entre padre e hijo, de un hermano de
18 aos por la eleccin de su futuro. La lucha fnaliz con los contrincantes extenuados
y doloridos, sin vencedores ni vencidos. Finalmente el muchacho recibi la autorizacin
paterna para ingresar a la carrera militar.
Durante los aos de su actividad artstica en la Argentina, a la que lleg en 1948, co-
rran extraas versiones sobre su pasado. Se comentaba que se haba desencantado de
sus fervientes ideas comunistas, hecho que le signifc problemas con la izquierda de
aquel entonces, particularmente despus de los magnfcos trabajos que hiciera sobre la
Revolucin hngara del 56. Sin embargo el mvil no era la poltica, sino la violencia, la
injusticia, el avasallamiento de un pueblo por otro.
Szalay era difcil en el trato, algo paranoico, contradictorio y anti todo: antinazi, an-
ticomunista, anticlerical, antisemita, antiyankee, anticonvenciones, anti-mediocridad.
Orgulloso de su nacionalidad, que no dejaba de recalcar hasta el cansancio, tambin se
senta desarraigado con relacin a sus compatriotas de la colectividad hngara. Lamen-
tablemente estos no supieron apreciar la calidad de su arte personal. Simplemente crean
estar frente al clsico clich del artista: raro y difcil. Salvo excepciones no disfrut ni
del apoyo, ni del reconocimiento de sus connacionales. Ms de una vez me deca con
rabia: les puse un despertador y no se despiertan. Detrs de la bronca se esconda la
indisimulable aoranza de ser reconocido por la gente de su habla. Los contados apoyos,
numerosos estmulos y reconocimientos, procedan de los argentinos, an de los que no
concordaban con l.
Disconforme y crtico, era profundamente creyente en Dios y a pesar de todo en el hom-
bre. Vivi y sufri la desgarrante Europa de la 2da. Guerra Mundial, con sus muertes,
persecuciones, hambres, miserias y una enorme frustracin frente a un mundo mejor que
no se concretaba. Sus obsesiones giraban alrededor de los grandes enigmas de la huma-
nidad: vida, muerte, amor, injusticia, poder, violencia, Dios y la fe. Renegaba del arte
abstracto pero le interes por ejemplo la gran muestra cintica de Vasarely que tuvo lugar
en el Museo de Bellas Artes. Siendo su obra fgurativa supo ver la innecesaria presencia
de elementos realistas en el cientismo del maestro geomtrico. Saba valorar obras tan
personales, variadas y sutiles como las de Paul Klee. Comentaba que Klee pintaba as
porque tocaba el violn. Sin duda alguna las cuerdas artsticas del genial suizo eran de
una sensibilidad descomunal.
Preocupado constantemente por la realidad creativa tena curiosas ideas al respecto, por
cierto discutibles. Manifestaba sin vueltas su complejo de inferioridad frente a la capacidad
artstica innata de los latinos. Hablaba de formas convexas y cncavas o sea formas plenas
y vacas que se manifestaban en las expresiones plsticas de las distintas etnias. Segn
esta teora los italianos y los argentinos tenan una gran facilidad creativa, mientras que l
deba remar con sostenido y extenuante esfuerzo hasta lograr algn resultado digno.
Szalay naci en 1909, realiz sus estudios en Budapest y concret dos estadas en Pars
antes y despus de la Segunda Guerra Mundial. Cumpli su servicio militar temblando
constantemente por la posibilidad de perder un brazo. En una ocasin un ofcial que se
instal en forma prepotente en su asiento del camin de transporte, perdi su brazo dere-
cho desgarrado por una granada. Aterrorizado aprendi a dibujar con la zurda.
Ejerci la docencia en Tucumn y posteriormente en Buenos Aires con enorme ascen-
dencia sobre sus alumnos, y envidia de sus colegas, ya que su ctedra se llenaba de jvenes
vidos de sus enseanzas. Sin embargo la muestra ms original y creativa estaba en sus
trabajos. Su presencia se hizo notar ostensiblemente en toda la generacin de dibujantes
argentinos que despuntaban en los aos 60. Hasta tal punto, que podemos hablar con
justicia del dibujo en la Argentina antes y despus del maestro hngaro. El dibujo desde
entonces se ha desarrollado no slo como basamento para una obra posterior, en un sen-
tido clsico, sino como una expresin rica e independiente. Una determinada manera de
segmentar, construir y envolver las formas y el espacio a travs de un grafsmo original,
se puede decir que nace con Szalay, es desarrollada por otros artistas plsticos y llega
enriquecida hasta nuestros das.
Al maestro con gratitud
Ladislao Magyar
Reproducido en el Nro. 42 (Enero-Febrero 2001) del Peridico de la SAAP
CAPITULO I
12 13
Sus muestras en la sala 5ta. de Van Riel -cuyos generosos propietarios supieron apreciar
su enorme talento-, en la galera a Witcomb y en otras salas, eran una festa para los
ojos. El autor, sobre papeles blancos generalmente de medianas dimensiones, nos abra
enigmas de fascinantes recorridos. Su temtica era el hombre y sus circunstancias,
como dira Ortega y Gasset. A partir de all surga una humanidad sostenida por una
apasionante armona de lneas que volaban y se entremezclaban generando dinmicos
recorridos, lricos, inesperados, o grafsmos rabiosos.
Tan intensa era la identifcacin del autor con la intencin de sus trabajos, que segn
su mujer, observando la cara de su marido, ya saba que tema estaba dibujando. Cabe
agregar, que ella era la celosa guardiana de los trabajos del maestro, ya que no pocos
se aprovechaban de su desprendimiento. Se haba popularizado la frase: Si quers un
trabajo de Szalay nunca hables con su mujer.
En la muestra del 59 en la galera Van Riel, el crtico de arte Guillermo de Torre mani-
festa entre otras cosas: ... Si la rbita de expansin de su obra logra acrecerse, como es
deseable aunque ello no est en sus manos, no hay duda que Lajos Szalay ser reconocido
y proclamado como uno de los ms grandes dibujantes europeos del presente.
Podramos seguir con infnidad de reconocimientos, desde J. Gmez Sicre, jefe de la Unin
Panamericana durante esos aos, al crtico y estudioso del arte Romero Brest, pasando
por infnidad de admiradores que van desde artistas plsticos hasta annimos estudiantes
y pblico diverso. Se comentaba que hasta Picasso lo haba equiparado a su altura.
El crtico de arte Ral Santana como prologuista, realiz una aguda visin de Szalay
hombre y creador, posiblemente una de las ms lcidas que se escribieron sobre l: ante
todo la obra de Lajos Szalay es una demostracin de ilimitada libertad: Dnde co-
mienza un dibujo suyo? En cualquier parte, y el resultado, siempre es la conjugacin
de esos elementos ocultos que componen al modelo denodado, por un lado orden y es-
tructura, por otro, la variedad de lneas que juegan El resultado es la creacin de una
iconografa, que an basndose en temas, a veces mitolgicos, a veces bblicos, expresa
la contingencia humana, ejemplifcando con ello el aspecto ms evidente del espacio
contemporneo: irona, amargura, dolor, grito, fragilidad, esperanza y desesperanza, se
desprende de estos des-dibujos cargados de ritmo y mtrica, vibrantes de dinmica, que
revelan no solo una propuesta visual, sino un profundo sentimiento del mundo.
Yo dira que hay una profunda internalizacin testimonial, traducida con elementos
grfcos, sin fciles recursos de ancdota. Parafraseando algn humanista del Renaci-
miento podemos decir que nada de lo humano le era ajeno. Szalay parece confrmarlo
de infnitas maneras. Un da me dijo con toda naturalidad: Sabes porque puedo dibujar
bien a las mujeres?, porque he recorrido cada rincn de sus cuerpos.
Ciertamente el artista ha recorrido un largo camino interno y geogrfco. De la Argenti-
na pas a U.S.A., de all a Pars y fnalmente retorn al pas natal de sus aoranzas que
lo recibi con respeto y le dedic un Museo a su memoria.
Falleci en 1995. Desde aqu quiero recordarlo con una enorme deuda de gratitud.
CAPITULO I
14 15
CAPITULO I
16 17
CAPITULO I
18 19
CAPITULO II
Conceptos
CAPITULO II
22 23
Jos Luis Cuevas (telegrama de 1958): Muy estimado Sr. Szalay: Solo unas cuantas lneas
para saludarlo y expresarle la admiracin que sus dibujos me produjeron. De paso aqu en la ocina
de Artes Visuales de la Unin Panamericana, tuve oportunidad de hojear la nutrida monografa que le
publicaron en Argentina. Soy mexicano y me expreso preferentemente a travs del dibujo. Conozco la obra
grca que se realiza en Amrica y lo tengo a usted por uno de los ms poderosos dibujantes que trabajan
en este continente. Quiz pronto vaya a Buenos Aires y ah tendr oportunidad de conocerlo personalmen-
te. Reciba un abrazo de su amigo que lo estima y admira.
Janos Fercsei: Nunca me olvidar del da de Octubre de 1956 en el cual Szalay entr en mi ocina
del diario con los ojos rojos y muy excitado Hace tres das que estoy sin dormir dibujando al lado de la
radio y me mostr una cantidad de entre cincuenta y sesenta dibujos (pertenecen a la serie de S.O.S.
el Drama de Hungra).
Ral Galn: La naturalidad y el aplomo con que el dibujo de Szalay brota del papel, dan la impre-
sin de un juego y un hlito dramtico como si nos dijera que en ellos se decide la vida del hombre.
Edmundo A. Lucas, para la Revista Somos (1976): Picasso lo proclam el mayor dibujante
contemporneo. Despus de l mismo naturalmente, ya que el malagueo acostumbraba a ponerlo todo en
su sitio. Por cierto el arte de Lajos Szalay conquist sin necesidad de padrinazgos un lugar privilegiado
en la Argentina, en Europa y los Estados Unidos, debido esencialmente a la extraordinaria calidad y
agudeza de su factura antes que a la ms parca variedad de sus bsquedas expresivas El es ms bien
un testigo que contempla e ilustra desde lo alto las cosas de esta tierra, valindose de smbolos y metforas
por lo dems reveladoras de una sensible erudicin literaria.
Sameer Makarius, para el libro Contactos, Hungra 1995: a Szalay lo conoc en Hun-
gra en 1945. Durante una noche de discusiones de la Escuela Europea, nos peleamos tanto que en
la Argentina durante aos sigui enojado y sin hablarme hasta que en 1955-56 se dio cuenta que somos
pocos los artistas con los cuales se puede discutir en hngaro.
Pocas veces fui a su casa, viva del otro lado del mundo. Pero fue en una de estas ocasiones que me
mostr algunas pinturas. No saba que pintas, le dije. Quien no sabe pintar, no sabe dibujar fue su
respuesta. En general se dice quien no sabe dibujar no sabe pintar, pero pensndolo bien las dos cosas
son importantes tanto para la pintura como para el dibujo.
Ms, desgraciadamente muchos consideran al dibujo como un arte menor.
Salvador Nielsen, para el diario Mayora: Lajos Szalay no es el artista encerrado en si mismo,
con un laboratorio interno de sentimientos y vivencias, que cierra sus puentes de comunicacin con el pr-
jimo. Por el contrario su conversacin, en un castellano que no sabemos porque nos recuerda a sus dibujos,
es llana y directa y a los pocos minutos de estar en su compaa el interlocutor se siente como frente a un
amigo en el que y para el que no valen poses.
Hablamos de sus dibujos. De la intensidad dramtica que comunican a quien los contempla y nos explica
su misin: Como artista soy una especie de nervio de la humanidad. Vivo para doler. Si no acuso y transmito
el dolor quiere decir que no sirvo o que me he muerto, como le sucede al nervio insensible. A otros nervios
se los adormece con el opio de la comodidad; para mi se ha elegido el de la incomodidad extrema.
Carlos Alonso: De Szalay siempre recuerdo cmo nos enseaba a combatir nuestros amanera-
mientos y nuestros hbitos.....mientras Spilimbergo enseaba el dibujo acadmico, Szalay enseaba a
quebrar la lnea.
Sigwart Blum: Szalay es un maestro virtuoso del dibujo. Posee una lnea de conducta que sigue al
sentimiento, que muchas veces brota de un corazn amargado
Sus palabras son expresadas en dibujos. En eso el demostr que es posible con tinta y pena expresar un
mundo lleno de amor y sufrimiento. Sus obras son parte de s mismo.
Alberto Collazo, para el catlogo de la Galera Dock del Plata: La infuencia de Lajos
Szalay en el desarrollo del dibujo en la dcada del 60 en la Argentina, si bien es reconocida por los
artistas que emergieron por aquel entonces, es desconocida por la inmensa mayora de los que gustan de
esta antigua tcnica de expresin.
Hoy al recorrer sus dibujos, as como los trabajos de algunos de los jvenes que fueron sus alumnos o tu-
vieron su infuencia hace ms de tres dcadas como Carlos Alonso, Martnez Howard, Roberto Gonzlez
entre tantos otros, surge una contradiccin al encontrar una imagen muy nueva y contempornea- es uno
de los que abren las puertas de una nueva guracin -por el tratamiento de la lnea y por la forma de
componer pero con un rigor acadmico que est en el fondo de su concepto del dibujo.
Si Spilimbergo es el gran maestro que cristaliza la infuencia del academicismo italiano, Lajos Szalay
es quien trae otra versin del norte de Europa, l es el heredero de la escuela alemana y en sus obras est
presente Kathe Kollwitz u Otto Dix, no slo por el tratamiento de la lnea sino tambin en el compromiso
de lo que se representa.
Cayetano Crdova Iturburu, para la Revista El Hogar: La poesa, el arte, la familia,
1a mujer, el hombre, la religin, la guerra, eran los grandes veneros de sus temas. Cuando Szalay, en
sus conversaciones, declara que lo plstico a l no lo preocupa, que l no es un artista plstico, sino un
poeta cuyo idioma es el dibujo, dice, en cierto modo, la verdad. Pero no dice toda la verdad. Hay algo
en l extraplstico, sin duda, profundamente humano, que busca su expresin a travs de su obra. Pero
el idioma en que trata de decirlo, en que lo dice, es substancial, esencialmente plstico, es decir de una
dignidad, de una belleza y de una intensidad expresiva en que la forma proclama su dignidad ms alta.
Su plstica, es decir su lnea estructurada de bellas formas, es la realizacin de su personalidad, una
personalidad que no podra manifestar sus esencias poticas sino en la encarnacin delicada y vigorosa
de ese vocabulario suyo de tan noble sustancia.
Cayetano Crdova Iturburu, para el catlogo de la Galera Birger (1977): Pero Szalay no
es slo el dueo de una tcnica excepcional. Esa tcnica, para fortuna suya y de nosotros, no es sino el
instrumento de una personalidad humana de entraable sustancia. Sus temas son siempre humanos y su
expresin no tiene otro acento que el acento del hombre.
La Argentina tiene una deuda con Szalay. Sus enseanzas directas como maestro y las lecciones que fu-
yen de su obra han contribuido, de manera decisiva, a 1a buena formacin de artistas que entre nosotros
han alcanzado una calicada jerarqua en el difcil arte del dibujo. No ha sido vano, por eso, el paso por
nuestro pas de este notable artista, cuyos mritos se reconocen sin reservas hace ya tiempo en el plano de
los ms exigentes mbitos internacionales.
Conceptos
Si slo dos nombres de artistas grcos del siglo XX pasan a la posteridad, yo ser uno de ellos:
pero si es slo uno ser Lajos Szalay
Pablo Picasso
CAPITULO II
24 25
humana se encarnan en los dibujos de Lajos Szalay, artista que es conocido por el pblico americano a
travs de sus libros ilustrados y las tapas y pginas del Reporter Magazine.
Jorge Romero Brest, para el catlogo de Editorial Kraft (1956): Estimo particu-
larmente estos dibujos de Szalay, tan monumentales a pesar de su pequeo formato y tan abs-
tractos a pesar de su evidente contenido temtico. Los estimo por sus acentos de vivencia latentes
y por el obstinado rigor que denuncian, castigada la lnea hasta volverla expresiva por s misma,
y castigado el sentimiento hasta no valerse de las sombras o las manchas sino para darle a la
forma la solidez que se requiere.
Pero ya que me ref iero a la lnea de Szalay, piedra angular de todo dibujante, quiero hacer notar
que ella es menos sugestiva de por s que por los enlaces que provoca, volviendo al dibujo, si la
expresin puede ser admitida, dibujo sintctico.
Tal es la potencia de composicin que posee este artista excepcional, que por lo menos en buena
parte de sus dibujos, la lnea vitaliza sobre todo el espacio que no limita pero s indica, obligando
al ojo del contemplador, ms que a seguir la trayectoria de aqulla, a percibir la estructura de
una forma que se halla implcita y en perpetuo devenir.
Por eso, el secreto del encanto reside, a mi juicio, en la tcnica sutil de los enlaces, no solamente
de los ingeniosos arabescos que disimuladamente van uniendo las formas entre s, sino las re-
laciones entre los planos que fragmentan la forma representativa provocando nuevas estructuras
dinmico-espaciales.
Hernndez Rosselot, para el diario La Razn: Hay quienes lo consideran el mejor dibu-
jante despus de Picasso, y la apreciacin no es exagerada. En la Argentina bien se lo recuerda, y
an ms, lo traen a la memoria asiduamente la plyade de discpulos (algunos reales y otros imagi-
narios), que dej en sus dos lustros de estada entre nosotros Esta preferencia por la ilustracin lo
llev a efectuar numerosas publicaciones, no pocas de ellas las realiz en nuestro pas. Actualmente
colabora en las principales revistas norteamericanas y ltimamente el gran diario New York Ti-
mes le dedic una pgina entera a su arte.
Ral Santana, para el catlogo de Galera Birger (1977): Ante todo, la obra de Lajos
Szalay es una demostracin de ilimitada libertad: dnde comienza un dibujo suyo? En cualquier
parte; y el resultado, siempre es la conjugacin de esos elementos ocultos que componen al modelo
denotado: por un lado orden y estructura, por otro la variedad de lneas que juegan.
As como Ingres desechaba las lneas que no fueran las que designaban el contorno exacto de la
naturaleza, Szalay no desecha nada: todo lo que aparece sobre el blanco papel forma parte del
proceso creativo. Ingres slo quera resultados a condicin de que los medios que sirvieron para
obtenerlos desaparecieran. En Szalay medios y resultados son una misma cosa. O sea, en su arte
no hay mimetizacin con el objeto, ms bien el objeto, aunque siempre alude a lo real, surge de su
subjetividad. Por eso sus obras nos traen un aire de libertad.
Szalay se inserta dentro de la corriente expresionista, pero tambin hay eco de otras corrientes, que
su originalidad ha sabido fundir hasta hacer otra cosa. En realidad no se parece a nada ms que a
s mismo y cada dibujo suyo es como su propia rma.
Elba Prez, para el catlogo de la Galera Hoy en el Arte: Es ante obras de la magnitud de
stas de Lajos Szalay donde se hace evidente, como irrefutable testimonio, el poder y la fuerza de la ex-
presin A sus alumnos de la Universidad de Tucumn sola insistirles: La lnea clsica es un dedo
que recorre los perles, la ma es la lnea mosca que zumba alrededor de la forma. Es una cabal de-
nicin de cmo opera con el entrecruzamiento de trazos, zumbadores, aprisionadores del volumen
Recordaba Carlos Torrallardona que los alumnos de Bellas Artes esperaban, con ansiedad, la ctedra
de Lajos Szalay. Esperaban de l la actitud contestaria, la modernidad sin rmoras que admiraban
en su trabajo.
Tito Prez, para la Revista Esto Es: Szalay dista mucho de representar al artista en busca de
la belleza; no es tampoco, pese a su gran maestra, un buscador de efectos o sensaciones. Las carac-
tersticas primordiales de su esttica parecen, por el contrario, centrarse en la persecusin incesante e
inconsciente de una justicia humana informada por ancestrales anhelos de liberacin y certidumbre. Por
eso su obra mantiene la constante presencia del mensaje, ese elemento desdeado como no plstico
por las generaciones ltimas, y se vivica y vibra con una fuerza aparentemente ajena a la trama de sus
lneas o las manchas oscuras del borrn de tinta, en el que el artista deposita la expresin incontenible
de su desesperacin y rebelda.
La ubicacin plstica de Lajos Szalay no ofrecera dicultades si dispusiramos de un vocabulario que
nos permita designar, sin posibilidad de confusin, su arte.
Desgraciadamente no es as, podemos decir qu se trata de un artista de sensacin, es decir que hace
predominar en sus dibujos su manera de sentir por encima de su sabidura plstica.
Jos Petit de Murat: ... Lajos Szalay, grco hngaro, en el sentido ms extenso de la palabra,
ya que en su arte con fuerza mxima expresa la fuerza del arte de su pueblo. En mis dibujos resuelvo
la tensin que senta mi madre durante la siembra de la tierra.
Pablo Picasso: Se encuentra en la Argentina el mejor dibujante despus de m, me reero al
dibujante hngaro Lajos Szalay.
Diego F. Pr para el Boletn Universitario de Tucumn (1954): Sus dibujos surgen de
esa fuente interior y revierten en expresin artstica. Son dibujos de lneas torturadas. No aparecen en
ellos la tranquila suavidad de las formas y de las lneas curvas con que la visin clsica, interpreta
la plasticidad de los seres y las cosas. Es comn que se dena el dibujo como la expresin de la forma
en el plano. La forma se la entiende a su vez como la forma del objeto concreto, sea en el sentido de su
reconstruccin ptica en el ojo del espectador, sea en el sentido de forma inventada o reconstruida. Pero el
dibujo puede ser tambin expresin de imgenes en el plano. Justamente casi todos los dibujos de Szalay
son lineales, de ilustracin, pero sin caer por eso en el compromiso de lo literario. Conservan siempre
sus puros valores plsticos. Son hermosos dibujos, de lneas rotas, que nacen, se prolongan y se pierden
imprevistamente. Buena parte de los dibujos estn cuajados de alta poesa.
David H. C. Read, para el prlogo del Gnesis (N. York 1966): El Gnesis no nos llega
en forma de proposiciones teolgicas. Las preguntas universales e inevitables y las respuestas del alma
CAPITULO II
26 27
Gyrgy Smegi, para el catlogo de Galera Miskolc (1992): El fue siempre un artista au-
tnomo, independiente de grupos de inters, quien forma sus opiniones a travs de sus dibujos Cada
una de sus obras es Szalay en si mismo.
Guillermo de Torre: Si la rbita de expansin de su obra logra acrecerse - como es deseable,
aunque ello no este en sus manos - no hay duda que Lajos Szalay ser reconocido y proclamado como
uno de los ms grandes dibujantes europeos del presente.
Andrs Waissman, para el catlogo de la Galera Dock del Plata: Es nuestra intencin
ahondar en la historia del arte de los argentinos, conocer quienes originaron escuelas o marcaron una
poca con sus trabajos e infuencia.
Adam Winter, para el catlogo de la Galera Koller (2009): Lajos Szalay es uno de los ms
destacados artistas grcos del siglo XX. A pesar de pasar la mayor parte de su vida en el exterior,
jug un papel fundamental en la evolucin de las artes grcas modernas en Hungra, logrando as un
reconocimiento internacional.
Dr. D. Fehr Zsuzsa, para el catlogo de la Galera Nacional Hngara (1972): El
desarrollo de su arte no conoce de interrupcionesSe lo menciona como el mago, el maestro, el creador
del arte grco hngaro.
CAPITULO II
28 29
CAPITULO II
30 31
CAPITULO II
32 33
CAPITULO II
34 35
CAPITULO III
Szalay
autorreferencial
CAPITULO III
38 39
Mis dibujos salen bien si me inspira el buey, el caballo, el pollito, la puesta o la salida del sol. No soy
capaz de sumirme con pasin ni en el poema ms lindo, si en su mundo no siento el olor a estircol del
cual creci mi trigo.
Me puedo alejar de la realidad hasta donde pueda llegar la verdadera longitud de mi lnea, sangrante y
llena de sangre. La manera como luego yo la hago serpentear y como la chasqueo como un ltigo es mi
placer personal.
Mi profesin es el dibujo y mi misin es comunicar algo. La forma de esta comunicacin es el dibujo que
no solamente hizo posible, sino obligatorio que pliegue plegar es una forma de fexionar la imagen
segn la idea que quiero realizar. De esta manera las experiencias que estn presentes en el dibujo se
transforman en una forma obvia, en un verbo encarnado cuyo cuerpo no puede ser otro.
Con todo eso yo no he patentado el verbo que puede encarnarse. La nica cosa que patento es que el cuerpo
posible del verbo formulado en el alma de Szalay es este. Si aquellos en quienes no se formula ningn
verbo copian este cuerpo, el problema es suyo.
Yo declino y conjugo la lnea como si fuera un substantivo en cuanto a su signicado y un verbo al respecto
de su forma de actuar. La dramatizacin del mundo ptico exiga este plegado con lo cual el verbo que
quiere mostrarse est vestido por la lnea de una forma que se corresponde ms a su papel. En ese momento
yo tengo que disear todo de repente, el vestido y la escena de todos los papeles en los que se transforma el
verbo. Porque aparte de que el dibujo se declina y se conjuga en el fenmeno y en el movimiento, el espacio
que lo rodea tiene que fexionarse tambin.
Yo con mis coetneos ni entabl conversacin. La gente de mi edad se aplast tanto por la tarea obligatoria
de estudiar que no compart con nadie los estudios libres que llevaba yo.
Yo era el nico en la universidad que no iba a clases tericas. En cambio, iba a estudiar anatoma al
Instituto Anatmico o iba a escuchar a sentencias del Tribunal porque all tambin vea al ser humano.
O iba, por ejemplo, a las clases de matemtica de Lipt Fehr para aprender algo all tambin.
Es decir, en aquel entonces quera elaborar una relacin ntima con todos los problemas del mundo. No de
manera ontolgica, sino simplemente adentro de una forma epistemolgica para sentir siempre qu es lo que
se puede contar, qu es lo que se puede dibujar, qu es lo que no importa y ni vale la pena darle caso.
La otra suerte fatal fue que aprend dibujar con la mano izquierda porque tena el presentimiento de que
iba a perder el brazo derecho. En la guerra un capitn ocup mi lugar en el coche por una hora. El coche
se volc y l se muri perdiendo el brazo derecho.
Si pudiera resolver ciertas cosas tal vez podra continuar lo que Leonardo termin. Porque la tarea del
artista no es la imitacin, sino la continuacin.
Tuve una experiencia que no me deja en paz. En la escuela primaria uno de mis libros reproduca un cuadro
de Gusztv Morelli sobre un caballo grabado en madera. Me daba tal placer elemental verlo, que tena miedo
abrir el libro y que esta belleza se cayera sobre m. An no s por qu, ni cul ser el aspecto esttico compren-
sible en esto. Si pudiera resolverlo, yo tambin podra dar este placer espantoso a la gente con mi arte.
Soy terco en mis dibujos tambin. Da totalmente igual la fecha que tienen. Sigo chasqueando con el
mismo ltigo de antes, a lo ms suena ms fuerte o es ms rme.
Mi cscara es tan dura y est hecha de una materia tan hngara que, est donde est, ltra siempre los
mismos estmulos. Aunque est tocando una orquesta compuesta de ochenta personas, voy a escuchar solo
unos cuantos sonidos. A pesar de que no quiero, me doy cuenta al jarme en otras personas y me pregunto
cmo poda yo existir en un nivel de intensidad tan bajo. Sin embargo ni me congel, ni me calent.
Hay una materia adentro de m que me aisla. Recorr el mundo y estuve en la guerra sin participar en
ella. Cualquier cosa rara que pasara en mi vida la cscara funcionaba.
En 1934 me di cuenta que dibujando poda comunicar mejor los contenidos emocionales. La pintura no
me haba podido dar una libertad activa porque siempre tena carcter descriptivo para m. No dominaba
los colores, los conoca solo en nivel aprendido. No los haba podido poner en su lugar de tal manera que
pudieran comunicar hasta los matices de mis movimientos internos.
Al dibujar no me conduce la mueca, sino el deseo, un verbo encarnado. Hasta las cosas que en realidad
no conozco las dibujo como si las hubiera vivido. Un da por ejemplo me pidieron una serie de un campo
minero abandonado en Amrica. Cuando ya estaba lista, un residente de all me pregunt si visitaba
muchas veces el lugar. En realidad nunca fui para all pero l haba reconocido algunas casas.
Los dibujos no son obras, sino redes de alambres aptas para encauzar la tensin acumulada. Esta es la
razn por la que no se pueden desarrollar. Estn bien o mal tal como estn. No se puede modicarlos o
corregirlos porque son la jacin de un nico estado actual.
Mi primer recuerdo de conciencia es un caballo. Viv por primera vez la experiencia de yo soy en un
establo. La experiencia de yo soy este y hay algo afuera de m. Esta cosa de afuera fue un caballo.
Resumen de Frases de Entrevistas
en Hngaro
Realizadas por Smegi Gyrgy. Traducidas por Elizabeth Barsi
CAPITULO III
40 41
Aprecio ms las reglas generales del arte que el capricho personal del artista. Esta es la razn por la que
soy disciplinado. Sigo queriendo aprender la regla con la que podra producir una belleza que me de el
mismo placer doloroso que el caballo de Morelli. Leonardo, Miguel ngel y Raffaello no buscaban una
regla individual, sino la regla general escondindose detrs de ella. Es sorprendente la semejanza que hay
entre sus obras. A m me gustara tambin subordinarme a una regla que me supere y que no es una orden,
sino un placer como la comida o la relacin verdadera entre hombre y mujer.
Cuando mis dibujos parten de adentro les digo Qu bueno que vienen! y les pregunto dnde estaban
como si hasta el momento hubieran estado callejeando en algn lado. Es decir, para m no es un esfuerzo
dibujar, pero cuesta energa. Lo malo es el vaco que viene despus. Es un vaco parecido a la apata.
En estas ocasiones hasta mis dibujos casi me molestan y no me importan ms. Es el ahto que sigue la
satisfaccin lo cual es un estado muy triste. Ahora ya no es as porque mis dibujos ya no vienen de una
tensin interna, sino del conocimiento de la vida.
Para lo que yo quiero decir alcanzan el blanco y el negro. Porque las ganas de describir con los colores
no est presente en m a nivel de deseo. No me falta como capacidad, sino como deseo. La intencin que
dirige mi comunicacin grca es golpear lo que yo quiera de la manera ms simple. Esta bofetada no
tiene que ser una ilustracin bella, basta si es ecaz.
No son los matices que hacen bellos los dibujos, sino las formas y la estructura original de las formas.
Nunca respetaba mucho la razn, sobre todo en el arte. El arte no es un proceso racional. El arte se daa
si la razn se mete. Porque la fuente del arte se diere mucho de la manera como se alimenta la mente.
En otras personas el dibujo puede ser la expresin total de la personalidad, pero en mi caso no es as.
Para m el dibujo es una forma de hablar que se lee con los ojos y que no tiene nada que ver ni con las
palabras o el alma, ni con otra cosa, solamente con s mismo. Si le preguntas al nio que vuelve del patio
todo sudado que por qu ha jugado, si es inteligente, te va a decir que no tiene ni idea. Y se va corriendo
y se mete en su cuarto. Yo soy lo mismo.
Mi dibujo es drama: sufrimiento expresado en oraciones simples.
Estaba escuchando las noticias en la radio y dibujaba. Los dibujos son las versiones grcas de mis
emociones personales despertadas por las noticias.
Evidentemente, dibujo para olvidar. Es algo natural. Esta es la manera como me quito la tensin y me
puedo olvidar de ella. No hay otra manera.
Tengo que tener cuidado con esto, porque nadie tiene derecho de ser presumido, pero estoy seguro que al
menos en Hungra soy el mejor dibujante de un cierto estilo en el que la fantasa y (el aspecto) la ldica
van de la mano.
CAPITULO III
42 43
CAPITULO III
44 45
CAPITULO III
46 47
CAPITULO IV
y el
Quijote
La ilustracin
CAPITULO IV
50 51
La ilustracin y el Quijote
Hugo Gonzlez Castello
La ilustracin en los medios grfcos, acompaando un texto literario o simplemente una
nota, es un recurso que tienen los artistas plsticos, no slo como salida econmica sino
como una bsqueda esttica y poltica con un alcance mucho mayor que el que puede
ofrecer la exhibicin de sus obras.
As lo explica Cayetano Crdova Iturburu: realizar esa completa y alta tarea colectiva que es la
edicin ejemplar de un libro importa algo ms y tiene, por cierto, ms trascendente signicacin social
que el ms singular de los esfuerzos individuales. El libro como obra de arte es un ndice de civilizacin,
es decir de desarrollo general de la cultura de una sociedad, como que es el resultado de una concurrencia
causal -no casual- de factores estticos, artsticos y artesanales.
Don Quijote de la Mancha es quizs la novela ms clebre de la literatura universal, y
posiblemente, despus de la Biblia, la que ms ha servido para que artistas de todos los
tiempos tuvieran en la historia cervantina una fuente de inspiracin.
Apenas unas dcadas despus de ser escrito, el ingenioso hidalgo y su panzudo escudero
fueron personajes populares y sus fguras ya estaban siendo reproducidas en lugares tan
lejanos como Europa, China o el Nuevo Mundo.
Multitud de artistas, especialmente grabadores, reinterpretaron esas imgenes, que en-
riquecieron las sucesivas ediciones del Quijote dentro de las tendencias estticas de cada
poca. Entre los ms importantes podemos mencionar a Honor Daumier, William Ho-
garth, Gustave Dor, Salvador Dal y Pablo Picasso.
Lajos Szalay no poda estar ausente de esta tendencia y dej una serie de ilustraciones que
no sabemos si tenan el objetivo fnal de su publicacin. Tampoco sabemos cuanto admi-
raba al personaje o si se senta identifcado con l. Algunas de esas imgenes se pueden
apreciar en las pginas siguientes.
El que si particip con sus ilustraciones en una ambiciosa edicin de EMECE en 1958, es
el discpulo ms importante que tuvo Szalay en Argentina: Carlos Alonso.
La editorial realiz un concurso para ilustrar la segunda parte del Quijote, ya que la
primera parte contaba con ilustraciones nada menos que de Salvador Dal.
En el certamen participaron importantes dibujantes y plsticos argentinos y represent el
lanzamiento internacional del entonces joven artista mendocino.
CAPITULO IV
52 53
CAPITULO IV
54 55
CAPITULO V
en
y
Libros
Revistas
Ilustraciones
CAPITULO V
58 59
Gulliver en Klazohiniban, Szathmri Sndor, Budapest 1941
Fuego en el desierto, Herczeg Ferenc, Budapest 1943
Doce versculos-Doce dibujos, Szab Lrinc, Budapest 1943
Berenice, Jean Racine, Budapest 1943
Ratones y hombres, John Steinbeck, Budapest 1945
Mitologa y vspera de Georgina, Ignacio Anzotegui, Buenos Aires 1949
Carrera en do mayor, James M. Cain, Buenos Aires 1950
El hermano de la costa, Joseph Conrad, Buenos Aires 1950
Impresiones de un inmigrante, Buenos Aires 1949
Piedra y cruz, Ciro Alegra, Buenos Aires 1950
Primera Antologa Potica de Tucumn, varios autores, Tucumn 1952
Carne de Tierra, Ral Galn, Tucumn 1952
Cnticos Terrenales, Julio Ardiles Gray, Tucumn 1952
Tierra de Nadie, Federico Peltzer, Buenos Aires 1955
SOS, el drama de Hungra, Diario Hngaro, Buenos Aires 1956
Dibujos-Drawings, Lajos Szalay, Buenos Aires 1957
Poesa de la guerra de la independencia de Hungra, Fercsey Jnos, Buenos Aires 1958
Liras en las catacumbas, varios autores, Buenos Aires 1959
El buscador de talentos, Romain Gary, New York 1961
Homenaje a Gyula Illys, Pars 1963
El rbol gitano, Ethel Collier, New York 1966
El jardn de los cerezos y Tres hermanos, Anton Chekhov, New York 1966
El libro del Gnesis, New York 1966
Los hermanos Karamazov, Fedor Dostoyevski, New York 1967
Chimeneas Encantadas, Lucy Boston, Paris 1968
Un alma en New York, Szakmry Wer Kroly, New York 1972
Vagamundo, Eduardo Galeano, Buenos aires 1973
Relatos Breves, Connecticut 1973
Las Alturas de Machu-Pichu, Pablo Neruda, Budapest 1974
La madre tierra, Pearl S. Buch, Budapest 1974
Ricardo II, William Shakespeare, Budapest 1975
Omagyar Mria-siralom, Budapest 1975
Sonetos, William Shakespeare, Budapest 1975
Los torrentes de primavera, Ivn Turgenev, Connecticut 1976
La balada de Villon, Faludy Gyrg y, New Brunswick 1978
La lucha, Keresztury Dezs, Budapest 1979
Nuevos Versos, Somly Gyrg y, Bkscsaba 1979
Erato, varios autores, Budapest 1980
Bla Bartk, Budapest 1980
Resurreccin, Len Tolstoi, Budapest 1981
La Metamorfosis y otros relatos, Franz Kaf ka, Budapest 1983
La palma infnita, Bakonyi Pter, Budapest 1987
Cantar de los Cantares, Budapest 1994
Algunos libros ilustrados
por Lajos Szalay
CAPITULO V
60 61
CAPITULO V
62 63
CAPITULO V
64 65
CAPITULO V
66 67
CAPITULO V
68 69
CAPITULO V
70 71
CAPITULO V
72 73
Two Plays , Anton Chekhov,
New York 1966.
Los Hermanos Karamazov,
Fedor Dostoyevski,
New York 1967.
CAPITULO V
74 75
CAPITULO V
76 77
CAPITULO V
78 79
CAPITULO V
80 81
CAPITULO V
82 83
CAPITULO V
84 85
CAPITULO V
86 87
CAPITULO V
88 89
Algunos revistas ilustradas
por Lajos Szalay
Tkr Magazine, Budapest, 1939, 1940, 1941 y 1942
Hid Magazine, Budapest, 1941
Budapest, Budapest 1946
Les lettres Francaises, Pars, 1946 y 1947
Saber Vivir, Buenos Aires 1949 y 1950
Hungarian Week Report, New Jersey, 1961
Nuevo Horizonte, Budapest, 1962
Jubilee, New York, 1964
Reporter, New York, 1964
Minutos Menarini, Catalua, 1967
Long Lines, New York, 1969
Illustration, Alemania, 1969
Arion 6, Budapest, 1972
Revista Saber Vivir, Buenos Aires 1949/1950.
90 91
Nace en Ormezo, Hungra en 1909. Al poco tiempo la familia se traslada a la ciudad de
Miskolc.
En 1927 comienza sus estudios en la Academia Nacional de Bellas Artes de Budapest
donde egresa con honores en 1935 tras tomar un ao sabtico en Pars en 1930.
En 1939 se casa con Julia Hering.
En 1946 recibe la beca Ivn Boldizsar que les permitira viajar a Pars y actuar como
dibujante ofcial en la Conferencia Internacional de la Paz.
En 1947 gana la Beca UNESCO y destina el dinero para viajar junto a su mujer a la
Argentina.
En 1950 nace su nica hija, Clara.
Entre 1949 y 1956 se desempe como Jefe de la seccin de dibujo del Instituto Superior
de Artes de la Universidad Nacional de Tucumn y posteriormente en Buenos Aires. En
la Universidad de Tucumn llevo a cabo sus labores docentes junto a una cuadrilla de
importantes artistas entre los que se encontraban Gmez Cornet y Spilimbergo en la sec-
cin de Pintura, Lorenzo Domnguez en Escultura, Vctor Rebuffo y Pompeyo Audivert
en Grabado.
En 1960 se radica en Estados Unidos donde vive y trabaja durante veinticinco aos, al-
ternando su residencia en esa ciudad con largas temporadas en Pars.
Desarrolla en los Estados Unidos una intensa labor en el rea de la ilustracin.
En 1988 retorna a Hungra, donde fallece en abril de 1995 tras haber recibido diversos
honores entre los que se destaca la apertura de un museo para la exposicin permanente
de su obra en la ciudad de Miskolc.
Realizo en vida cincuenta exposiciones individuales y un centenar de exposiciones colec-
tivas recibiendo innumerables ensayos crticos sobre su obra.
Premios
1929 Gana el premio KAVA con el retrato de perfl de su madre.
1936 Gana el Gran premio Szkely Bertalau de Budapest.
Gana el Gran premio de la Municipalidad.
1944 Gana los premios Szinyei Merse Pl Trsasg y Zichy Mihly grafkai dja.
1972 Recibe el Premio Dzsa Gyrgy.
1980 Recibe el prestigioso Premio Magyar Npkztrsasg Zszlrendje.
1982 Recibe el Premio IBA-Internationale Buchkunstaustellung Leipzig
(medalla de plata).
1988 Es declarado Doctor Honoris Causa
por la Universidad de Bellas Artes de Budapest.
Recibe el premio Tli Trlat en Miskolc.
1989 Recibe el Premio Magyar Kpzomuvszeti Foiskola.
Recibe el Premio Kivl Muvsz.
1992 Recibe el Premio Kossuth, el galardn ms importante de Hungra.
1993 Recibe el Premio Miskolc vros dszpolgra.
Biografa
92
Prlogo
Sergio Moscona Pg. 05
Lajos Szalay en el Svori
Arq. Mara Isabel de Larraaga Pg. 07
Captulo I
Al maestro con gratitud Pg. 08
Captulo II
Conceptos Pg. 20
Captulo III
Szalay autorreferencial Pg. 36
Captulo IV
La ilustracin y el Quijote Pg. 48
Captulo V
Ilustraciones en libros y revistas Pg. 56
Biografa Pg. 90
Indice
AUTORIDADES DEL GOBIERNO
DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
Mauricio Macri
Jefe de Gobierno
Hernn Santiago Lombardi
Ministro de Cultura
Mara Victoria Alcarz
Subsecretaria de Cultura
Pedro Aparicio
Director General de Museos
Mara Isabel de Larraaga
Directora del Museo de Artes Plsticas Eduardo Svori
MUSEO DEL DIBUJO Y LA ILUSTRACION
Presidente
Hugo Oscar Maradei
Vicepresidente
Hugo Gonzlez Castello
Produccin General
Gabriel Kargieman
Estudios Histricos
Mara Jos Valdez
Diseo Grfco
Catriel Martnez
Diseo Web
Nook Comunicacin Visual
Digitalizacin de imgenes
Juan Izquierdo Brown.
AGRADECIMIENTOS
Claire Szalay, Graciela Limardo, Jorge Mansueto, Herman Schevach, Asociacin Ami-
gos del Museo de Artes Plsticas Eduardo Svori y especialmente al Proyecto Lajos
Szalay, la lnea maestra
Las obras reproducidas forman parte de la coleccin del Museo del Dibujo y la Ilustra-
cin, a excepcin de las incluidas en pginas 6 y 92 que pertenecen a la coleccin del
Museo de Artes Plsticas Eduardo Svori, y las de pginas 34, 53 ([Link].), 55, 67, 69
(inf.), 72 (sup.), 73, 75, 77, 79, 81 y 83 que corresponden a la coleccin del Proyecto Lajos
Szalay la lnea maestra.
[Link]