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II
Presentación
La realidad educativa de nuestra Comunidad parte de que todos los alumnos y alumnas
con necesidades educativas especiales tienen asegurado el derecho a recibir una educación
en un entorno normalizado.
Todos los que de una forma u otra trabajamos en el ámbito de la educación somos
conscientes de la importancia que tiene educar en el respeto a la diversidad. Sólo desde
este respeto conseguiremos que los alumnos-as con necesidades educativas graves y
permanentes encuentren en nuestro sistema educativo el lugar que les corresponde, así
como la respuesta a sus necesidades que pasará por el establecimiento, desarrollo,
aplicación y evaluación de un proyecto educativo y curricular coherente.
III
« Pero si ya pagamos nuestros pasajes en este mundo
por qué, por qué no nos dejan sentarnos y comer?
Queremos mirar las nubes,
queremos tomar el sol y oler la sal,
francamente no se trata de molestar a nadie,
es tan sencillo: somos pasajeros.
Todos vamos pasando y el tiempo con nosotros:
pasa el mar, se despide la rosa,
pasa la tierra por la sombra y por la luz,
y ustedes y nosotros pasamos, pasajeros.
...
Nosotros no sabíamos
que todo lo tenían ocupado,
las copas, los asientos,
las camas, los espejos,
el mar, el vino, el cielo.
Ahora resulta
que no tenemos mesa.
No puede ser, pensamos.
No pueden convencernos.
Estaba oscuro cuando llegamos al barco.
Estabamos desnudos.
Todos llegábamos del mismo sitio.
Todos veníamos de mujer y de hombre.
Todos tuvimos hambre y pronto dientes.
A todos nos crecieron las manos y los ojos
para trabajar y desear lo que existe.
Y ahora nos salen con que no podemos,
que no hay sitio en el barco,
no quieren saludarnos,
no quieren jugar con nosotros.
¿Por qué tantas ventajas para ustedes?
¿Quién les dió la cuchara cuando no habían nacido?
...
Sin mesa ¿dónde vamos a comer?,
¿dónde nos sentaremos si no tenemos silla?
Si es una broma triste, decídanse, señores,
a terminarla pronto,
a hablar en serio ahora.
Después el mar es duro...»
IV
INDICE
Introducción _________________________________________________________________________________________
PARTE I
Capítulo 1 - Los alumnos con necesidades educativas especiales graves y permanentes ___________ 7
V
Capítulo 6 - Habilidades alternativas _____________________________________________________________ 109
6.1. Algunos ejemplos de habilidades alternativas _____________________________________________ 115
6.1.1. Leer señales, pictogramas y rótulos en contextos funcionales _______________________ 115
6.1.2. Conoce y utiliza el dinero (adquisición de productos y servicios) ____________________ 119
PARTE II
VI
9.3.8. Enseñar habilidades en secuencias lógicas (Clusters) ______________________________ 215
9.3.9. Autocontrol. El lenguaje como regulador de la conducta ____________________________ 219
9.4. La aplicación de los principios metodológicos: algunos ejemplos ___________________________ 221
9.4.1. Control del babeo _______________________________________________________________ 221
9.4.2. Adquisición de productos - Aprender la secuencia de conductas para realizar compras __ 223
9.4.3. Adquisición de productos - Una estrategia alternativa que no requiere
habilidades académicas __________________________________________________________ 225
9.4.4. Refuerzo positivo para incrementar la productividad laboral _________________________ 230
9.4.5. Análisis de movimientos para mejorar la tasa de trabajo ____________________________ 231
9.4.6. Adquisición de control de esfínteres. ______________________________________________ 233
9.4.7. Limpieza de vasos _______________________________________________________________ 236
9.4.8. Terapia “aversiva” en el control de la conducta autolesiva muy grave ________________ 238
9.4.9. Autoinstrucciones y... ____________________________________________________________ 242
9.4.10. Fotocopiando: encadenamiento y demora de las ayudas ____________________________ 244
9.4.11. Antonio se tira al suelo ___________________________________________________________ 246
9.4.12. Enseñar a usar la mirada para indicar símbolos en un sistema de comunicación ______ 247
PARTE III
VII
Capítulo 12 - La educación en el ámbito laboral __________________________________________________ 319
12.1. Introducción ___________________________________________________________________________ 319
12.2. Los objetivos, realidades y claves de la formación profesional ______________________________ 321
12.2.1. ¿Cuál es la realidad laboral de los alumnos con necesidades especiales graves
y permanentes? _________________________________________________________________ 322
12.2.2. ¿Es posible que los alumnos con minusvalías severas se incorporen a empleos
normalizados? ___________________________________________________________________ 324
12.2.3. Las claves metodológicas del área laboral _________________________________________ 330
12.3. La formación laboral de los alumnos con necesidades educativas especiales ________________ 341
12.3.1. El área laboral en el proyecto curricular ___________________________________________ 345
12.3.2. Organizar la escuela _____________________________________________________________ 345
12.4. Objetivos y método de los programas de empleo con apoyo _______________________________ 348
12.4.1. Objetivos _______________________________________________________________________ 348
12.4.2. Metodología y fases del proceso __________________________________________________ 349
12.4.3. El trabajo de Teresa: un caso real _________________________________________________ 362
12.4.4. Análisis coste-beneficio de los programas de empleo con apoyo ____________________ 370
VIII
Introducción
1
El documento que tienes en las manos pretende enmarcar la educación de los alumnos
con minusvalías severas, con necesidades educativas especiales graves y permanentes,
dentro de la lógica de la LOGSE, ley que postula cambios en los que también tienen cabida
estas personas sin que sean necesarios mecanismos excepcionales. Pretende ofrecer una
filosofía de la educación innovadora, en cuanto que es poco aplicada en nuestro país, pero
basada en experiencias positivas y eficaces llevadas a cabo por diferentes equipos de
profesionales en diferentes lugares del mundo, aportando instrumentos para la práctica
diaria en la escuela. Se desarrollan y concretan muchas de las ideas que fueron esbozadas
en un libro anterior: “El proyecto educativo y el proyecto curricular en los centros de
educación especial” (Peydró, Company y Agustí, 1995).
2
últimos años ha existido un mayor interés por temas como los sistemas alternativos de
comunicación, pero constatamos que sus efectos en la enseñanza diaria son todavía muy
limitados.
Por su parte, la formación laboral de los alumnos con necesidades especiales graves
y permanentes sigue siendo una asignatura pendiente. La inserción laboral es, en gran
parte, la meta final del sistema educativo, también para los alumnos más desventajados,
por lo que supone no solo a nivel de capacitación profesional sino también de inserción y
normalización social. En este tema existe en la actualidad una gran brecha entre lo que
podemos considerar prácticas adecuadas y progresistas y el trabajo cotidiano de muchos
centros educativos. Coexisten proyectos avanzados que alcanzan un alto nivel de inser-
ción y normalización laboral con alumnos que pasan períodos elevados de su
escolarización haciendo "churros" de plastilina o lijando un trozo de madera. El carácter
terminal, la función de transición de la escuela a la vida adulta que tiene la formación
laboral hace que dediquemos una atención especial a estos aspectos.
3
PARTE I
Capítulo 1 - Los alumnos con necesidades educativas especiales graves y per-
manentes
5
Capítulo 1
7
"retraso mental". Durante el período escolar la inmensa mayoría de los niños incluidos en
este grupo se encuentran escolarizados, en nuestro país, en Centros Específicos de
Educación Especial.
Durante tiempo, se ha intentando llegar a una definición precisa sobre las personas que
experimentan retrasos severos. Una de las primeras definiciones ampliamente reconocida
fue formulada en 1974 por The United States Office of Education, con el siguiente conte-
nido:
Durante mucho tiempo ha existido una creencia generalizada de que el primer paso
esencial en el desarrollo de servicios, programas y currículos para una población determi-
nada es alcanzar una definición precisa de esta población. Los intentos por definir y
clasificar a las personas con deficiencias han supuesto una enorme inversión de tiempo y
energías de profesionales con una escasa utilidad. Estas personas han sido mencionadas
bajo etiquetas dispares como pueden ser "imbéciles", "idiotas", "retrasados entrenables",
"retrasados profundos, severos y moderados", "deficientes mentales moderados, severos
y profundos", plurideficientes, "autistas", "esquizofrénicos", etc., sin que los cambios en
denominación hayan supuesto modificaciones significativas y eficaces en dirección a su
educación y normalización. Las polémicas relativas a la definición de estos términos
8
encuentran su razón básica en que se trata de un grupo de personas extremadamente
heterogéneo, con grandes diferencias intragrupo en cuanto a causas, niveles de ejecución
en todas las áreas (motoras, lingüísticas, cognitivas), pronóstico.... En realidad, la única
característica común a todos ellos es su limitada capacidad para aprender y, como conse-
cuencia de ésta, un grado variable de dependencia de otras personas.
Clasificar los fenómenos que nos rodean es una vieja tendencia de los seres humanos
y, sin duda, ha sido crucial en el avance de nuestras ciencias. Sin embargo, en el entorno
de la escuela y de la educación pensamos que ha reportado escasos beneficios. Clasificar
a un alumno como "retrasado mental severo" no aporta ninguna información sobre qué
sabe hacer, qué puede o debe aprender, o cómo se le puede enseñar. Por esto se plantea
en la actualidad el paso de la vieja "manía" de poner un nombre a las deficiencias y
limitaciones de un alumno, a la nueva tarea de determinar cuales son sus necesidades
educativas y cómo la escuela puede responder a ellas.
9
Las "etiquetas diagnósticas" seguirán utilizándose en la escuela durante muchos años
ya que forman parte de los esquemas mentales y prácticas profesionales de muchas
personas. La resistencia a su abandono será fuerte, pero el camino está iniciado.
Permítasenos utilizar el nuevo concepto, al que tenemos aprecio y del que consideramos
que aporta una concepción radicalmente distinta de las problemáticas que plantean estos
alumnos. Por su parte, el lector puede utilizar el término que más le agrade.
Alumna.- "...y este nuevo concepto pienso que puede introducir un cambio importante
en el modo como la escuela atiende a estos niños."
Profesora.- (usando un tono jocoso y algo burlón) "¿Y entonces, si no utilizáis clasifica-
ciones como llamáis a estos niños?"
De Pablo, de Nestor, de Manolo o Elísabet habla este libro, niños y jóvenes, alumnos de
nuestras escuelas y para los que también es necesaria y posible una reforma del sistema
educativo. Para ellos también es posible mejorar la calidad de la enseñanza.
10
Capítulo 2
Una prueba de la mayor semejanza conceptual actual entre los centros la encontramos
en el hecho de que las referencias concretas a los centros específicos de educación
especial son muy limitadas tanto en la LOGSE como en otros documentos relativos a la
reforma del sistema educativo. Esto no debe extrañar ya que la educación especial no es
considerada como un ente paralelo, ajeno, extraño o independiente dentro del sistema
educativo, sino que se conceptualiza como el conjunto de recursos (personales y materia-
les) puestos a disposición de los alumnos. No hay un sistema educativo ordinario y otro
sistema educativo especial. Existe un sistema educativo único que atiende a todo el
alumnado con independencia de su sexo, altura, peso, religión, raza, poder adquisitivo,
necesidades educativas y otras muchas peculiaridades de los seres humanos. "La educa-
ción especial pasa, de acuerdo con esta nueva concepción, a contemplarse desde una
doble coordenada. Por un lado, como la búsqueda del entorno menos restrictivo posible,
invirtiendo el proceso actual en el que las diferencias han sido motivo de segregación. La
necesidad de ayudas o servicios especiales no excluye... el acceso a los recursos ordina-
rios. Precisamente, el objetivo fundamental es facilitar al máximo la participación del alum-
no en los recursos y en las situaciones educativas normalizadas. Por otro lado, como
diversificación de la respuesta educativa... según las necesidades particulares de los
alumnos. Ambas dimensiones son caras de una misma moneda a partir de las que debe ser
analizada toda situación o demanda de educación especial."(1)
(1)
Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo, pág. 164
11
Existen algunas características definitorias de los centros específicos que responden a
las necesidades de los alumnos que atienden, y que establecen ciertas diferencias entre
centros y tienen un impacto importante en el desarrollo de los proyectos educativos y
curriculares. Las referencias legales básicas surgen en su aspecto normativo de la Ley de
Ordenación General del Sistema Educativo y su desarrollo, y del Libro Blanco para la
Reforma del Sistema Educativo y los Diseños Curriculares Base en cuanto a la filosofía y
justificación.
Los centros de educación especial se contemplan como un centro más dentro del
sistema por lo que les son de aplicación los mismos postulados y las mismas normas que
se desarrollan para el resto de escuelas. "Los centros específicos de educación especial,
al igual que los restantes centros, deben llevar a cabo con los medios personales y
materiales necesarios una función optimizadora del desarrollo, evitando que las menores
expectativas representen un lastre o una limitación de dicho desarrollo. En este sentido, se
caracterizarán por la adopción de sistemas organizativos no restrictivos, tanto en el orden
interno como en relación al entorno y a la comunidad, y por la oferta de adaptaciones
significativas del currículo para todas las etapas"(2).
Por otro lado, se resalta la necesidad de una atención lo más temprana posible, desde
el momento de su detección(4). "El punto de partida esencial para la educación de los niños
y las niñas con necesidades educativas especiales consiste en la atención temprana, a
través de las actuaciones específicas que pudieran ser aconsejables, no sólo de quienes
manifiestan necesidades educativas especiales, sino también de aquellos que encajen en
supuestos de alto riesgo biológico y/o social. Las actuaciones se orientarán fundamental-
mente a la Educación Infantil y, a través de ésta, a las familias. Deben promoverse, sobre
todo en esta etapa, la colaboración y coordinación de otras instituciones que trabajan en
este campo.(5)"
(2)
Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo, pág. 168
(3)
LOGSE, art 37.3
(4)
LOGSE, art 37.2
(5)
Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo, pág. 165
12
educación especial". La LOGSE plantea la educación especial como el conjunto de recur-
sos de la escuela que tienen el objetivo básico de permitir una mayor diversificación de la
respuesta educativa a necesidades particulares del alumnado y, fundamentalmente, a
aquellos que plantean necesidades educativas especiales.
Educación Especial:
De entre los aspectos que hemos resaltado, existen dos cuestiones que es imprescin-
dible clarificar antes de seguir adelante: ¿Qué entendemos por necesidades educativas
especiales?, y ¿qué son adaptaciones significativas del currículo?.
13
2.2 Necesidades Educativas Especiales
El gran reto que se plantea el proceso de reforma del sistema educativo es mejorar la
calidad de la enseñanza. En relación a la educación especial se cuestionan aspectos como
el que la participación de otros profesionales haya servido de coartada al tutor u otros
profesores para no responsabilizarse de las necesidades educativas de algunos alumnos,
o que las diferencias hayan sido motivo de segregación. Cuando en el Libro Blanco se
hace un análisis de la escuela se destaca, entre otros aspectos, la existencia de porcenta-
jes muy preocupantes de fracaso escolar: en la EGB existen porcentajes significativos de
alumnos que no alcanzan sus objetivos; en BUP se produce un 7 por ciento de abandonos,
de alumnos que desaparecen del sistema, un 20 por ciento que progresa con muchas
dificultades y retrasos y otro 20 por ciento que avanza con dificultades 6, lo que reduce a
solo la mitad el alumnado que puede realizar una escolarización que podríamos llamar
adecuada y normal.
Una de las razones más importantes para poner en marcha un proceso de cambios
profundos en el sistema educativo podemos encontrarla en el reconocimiento de la diver-
sidad como un hecho inherente a todo grupo humano, y en la necesidad de que la escuela
eduque en el respeto de las peculiaridades de cada estudiante. Esta diversidad se encuen-
tra en todos los elementos de la escuela: las motivaciones, los intereses y la capacidad de
aprendizaje son muy distintos entre el alumnado; se da diversidad de opciones y valores
entre los padres, profesores y alumnos; las características de los centros, y de los contex-
tos socio-culturales en los que se insertan son diferentes. Todas estas fuentes de variabi-
lidad deben ser asumidas por la escuela y requieren una respuesta peculiar. Estas ideas
son tan simples que parece innecesario exponerlas, sin embargo su necesidad se hace
patente cuando contemplamos los índices de fracaso escolar, la segregación de algunos
alumnos en las escuelas o la existencia, hasta hace poco, de un currículo único, grande y
vinculante para todas las escuelas de todas las ciudades, de todas las comunidades, de
todo el país. Por ello es necesario recuperar y proclamar estos principios.
“El objetivo de la educación obligatoria es ofrecer al alumno una cultura común a la que
debe tener acceso cualquier ciudadano. En esta clara intención educativa se condensan
las aspiraciones de igualdad de oportunidades que debe caracterizar la educación escolar.
Reivindicar una escuela con este talante igualitario y comprensivo no significa en ningún
(6)
Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo, pág. 17
14
caso reclamar la uniformidad para todos los alumnos, sino educar en el respeto de las
peculiaridades de cada estudiante... El reto de la escuela consiste, precisamente, en ser
capaz de ofrecer a cada alumno la ayuda pedagógica que necesite, ajustando la respuesta
educativa a su individualidad...” (7)
(7)
DCB-CV (Diseño Curricular Base - Comunidad Valenciana) pág. 49-50 - Generalitat Valenciana, 1990
15
Sin embargo, las dificultades, las necesidades de algunos alumnos pueden llegar a ser
especiales, demasiado "fuertes" como para que la actuación normal del profesor, o los
recursos habituales de la escuela le sirvan para superarlas. Es en estos casos cuando
hablamos de "necesidades educativas especiales".
En uno de los polos, podemos encontrar, por ejemplo, alumnos muy dotados en
determinadas áreas y que progresan con una mayor rapidez en la consecución de los
objetivos establecidos para su grupo-aula. En el otro, se encuentran alumnos que mani-
fiestan dificultades o limitaciones en su capacidad de aprender, o con motivación y/o
intereses significativamente diferentes a los de su grupo de referencia. Estos alumnos han
sido, tradicionalmente, considerados como de "educación especial", encasillados en un
amplio conjunto de etiquetas diagnósticas con escasa relevancia educativa, y remitidos,
con frecuencia, a servicios educativos ajenos al sistema escolar ordinario y/o con marcos
curriculares diferenciados.
DEFINICIÓN DE N.E.E.
16
la oferta educativa común para atender a las necesidades especiales de estos alumnos sin
perder de vista los planteamientos educativos comunes para todo el alumnado.
Ya no tiene sentido hablar de dos grupos diferentes de alumnos: "los deficientes" y los
"normales", de los cuales, los primeros reciben educación especial y los otros simplemente
educación. Se trata de comenzar a hablar de alumnos diversos, con necesidades diversas,
que requieren a la vez respuestas diferentes por parte de la escuela. Los grandes fines de
la educación deben ser los mismos para todos, si bien es cierto que el grado en que cada
alumno alcance estos grandes fines, así como el tipo de ayuda que necesite para alcanzar-
los, será distinto. La educación debe ser una, con diferentes ajustes para dar respuesta a
la diversidad de necesidades de los alumnos. La educación especial deja de entenderse
como la educación de un tipo de personas, y deja de centrarse en los déficits de estas
personas. El sistema educativo debe proveer los medios necesarios para proporcionar la
ayuda que cada alumno necesite, dentro del contexto más normalizado posible.
(8)
Libro Blanco, pág. 163
17
En la actualidad no existen razones que justifiquen estas prácticas, tanto en cuanto al
proceso seguido, como en aspectos concretos como la clasificación de los alumnos.
A pesar de estas críticas, las conclusiones de este trabajo indican que los sistemas de
clasificación en la infancia son importantes; en este sentido, Hobbs (1975b) comenta: "...
algunas personas abogan por la eliminación de las clasificaciones en un intento de conse-
guir liberarse de sus efectos perjudiciales; sus propuestas de solución simplifican el
problema. Las clasificaciones y categorías son esenciales para la comunicación humana y
la resolución de problemas; sin las categorías y los conceptos que las designan toda la
compleja comunicación y pensamiento se detendrían. Nosotros hemos detectado abusos
en las clasificaciones... pero no queremos alentar la creencia de que los abusos puedan ser
remediados por medio de no clasificar..., hemos optado por categorías más precisas y
formas más discriminativas de describir al niño, con el objetivo de planificar programas
apropiados para ellos; y abogamos por la disminución de los efectos negativos de los
procedimientos de clasificación, que pueden, de hecho, ser más beneficiosos."
Entre las propuestas realizadas por este informe destacan la tendencia a la simplifica-
ción de los sistemas de clasificación en la infancia, definiendo al sujeto en función de una
mayor variedad de características físicas, intelectuales y sociales, sus relaciones con otros
contextos, y enfatizando la necesidad de que sean especificadas acciones necesarias para
la intervención y defensa del sujeto. Se sugiere que los recursos estatales (económicos,
educativos...) sean asignados, no sobre la base de categorías de desarrollo desviado, sino
en función de los servicios que el sujeto necesita; bajo estas condiciones, la escuela, entre
otros servicios, no identificaría al niño por medio de categorías como "retrasado", "pertur-
bado", etc., como un paso previo a declararle beneficiario de un programa de apoyo.
18
Como alternativa proponen un sistema de descripción del niño individualmente y una
determinación de los servicios especiales que precisa.
Unos años después, estas mismas tendencias surgen en Europa a través, fundamen-
talmente, del "Informe Warnock" del Departamento de Educación de Gran Bretaña (D.E.S.,
1978). En él se sugieren también la desaparición de categorías como "retrasado mental",
"disminuido físico", "alteraciones del lenguaje", "inadaptado", y otras muchas de uso co-
rriente, siendo todas ellas reemplazadas por el concepto "necesidades educativas espe-
ciales". En favor de este cambio se argumenta que clasificar a los niños en función de la
naturaleza de su déficit puede ser inadecuado, y en ocasiones equívoco, ya que muchos
niños presentan más de un déficit. Además, el problema principal desde una determinada
perspectiva, por ejemplo médica, puede no ser el más relevante para sus problemas
educativos, y una determinada etiología o clasificación no conlleva, necesariamente, tácti-
cas de actuación diferentes.
Por un lado, el nuevo término centra la atención en las necesidades antes que en las
incapacidades o la naturaleza de la deficiencia, lo que lo hace más operativo. Por otro, el
término "necesidades educativas especiales" es aplicado a una amplia proporción de
sujetos, ya que se trata de un "continuo" que incluye desde los alumnos de escuelas
especiales, hasta un número importante de niños en escuelas ordinarias que presentan
dificultades en el aprendizaje, precisando de alguna forma de intervención especial.
19
el punto de que aportan escasa ayuda al profesor y/o profesionales que deben actuar con
el niño. Este fenómeno quedó claramente reflejado en un estudio realizado sobre informes
psicopedagógicos emitidos por 100 profesionales del campo educativo (Company y cols.
1986), en los que se observó que tan sólo un 22 por ciento incluían orientaciones especí-
ficas sobre las actuaciones a llevar a cabo con el alumno, y éstas solían ser muy breves
(con una media de 300 palabras, lo que viene a equivaler a media hoja). La consecuencia
lógica a esta carencia de orientaciones prácticas es la escasa utilidad que tiene para la
intervención educativa (el 58 por ciento de los informes fueron valorados como poco o
nada útiles); el profesor, obviamente, ya conoce en el momento de remitir al alumno a un
proceso de valoración (a causa de su bajo rendimiento escolar, problemas de adaptación,
etc.) que existe una "dificultad de aprendizaje", un "retraso mental", "una inadaptación",... o
que sería aconsejable una ayuda educativa especial, la provisión de una atención
logopédica, u otras consideraciones semejantes.
Pero, estos instrumentos aportan escasa o nula información sobre qué hacer con el
alumno, y ello porque, en la mayoría de las ocasiones, han sido diseñados y desarrollados
sólo para esta labor de clasificación, y no para extraer orientaciones educativas. En
realidad, la única utilidad de este tipo de diagnóstico es llegar a una pseudojustificación de
los problemas: a un bajo funcionamiento escolar se le aplica una etiqueta y, a partir de este
momento, toda conducta es explicada por esta condición ("como va a aprender si es
retrasado mental"). Goldstein y cols. (1976) se refieren a este hecho como el "proceso de
reificación", o la falacia lógica de aplicar una clasificación a una muestra de conductas y,
entonces, cerrar el circulo y considerar la clasificación como la causa de todas las conduc-
tas observables.
20
en las características de los alumnos y no pudiendo identificar características o variables
específicas que los definieran. Shepard y Smith (1981) encuentran que más de la mitad de
los alumnos clasificados como con "dificultades de aprendizaje" en Colorado no cumplen
los criterios para este diagnóstico. Otros trabajos han comparado alumnos clasificados
como "retrasados mentales ligeros" con otros alumnos diagnosticados con "bajo rendi-
miento" observando que no existen diferencias substanciales entre alumnos con ambos
tipos de clasificación y que la línea de separación entre ambos grupos es totalmente
arbitraria (Reschly, 1987; Ysseldyke y cols. 1982, 1983). Se constata una baja correlación
entre la información que aporta el equipo diagnóstico y educativo y la decisión sobre
clasificación resultante (Ysseldyke, Algozzine, Richey y Graden, 1982); con frecuencia la
decisión sobre una u otra clasificación está en función de la "presión del profesor" (utilizan
la expresión "Teacher squeak", cuya traducción literal sería el grito o chillido del profesor),
siendo importante en qué grado desea que el alumno salga del aula; adicionalmente la
decisión puede estar en función de características del alumno como sexo, estatus
socioeconómico o apariencia física (Ysseldyke y cols, 1981), o están influidas por la
disponibilidad de servicios o el "poder" de la familia en el centro o distrito escolar
(Chnstenson y cols. 1982). El área de la investigación no se libra de este tipo de
inconsistencias, Taylor (1980) analiza los artículos publicados en prestigiosas revistas
como "Mental Retardation" y "American Journal in Mental Retardation" durante los seis
años posteriores a la publicación del Manual de terminología y clasificación en retraso
mental (AAMD), donde sólo el 28 por cien de los trabajos utilizaban la terminología y
clasificación recomendada por este manual de aceptación universal. Como conclusiones
Ysseldyke comenta:
Estos datos hacen referencia a los [Link]. por una razón muy sencilla, no conocemos
la existencia de estudios sobre este tema llevados a cabo en nuestro país, pero en
cualquier caso, parece que nuestra realidad no es mucho más halagüeña.
21
alumnos que realizaban el trabajo escolar inadecuadamente, y niños con un gran desfase
con sus compañeros, sin embargo, el estatus de "retrasado mental" no existía, no estaba
disponible, en la escuela. Esto puede evocarnos los efectos iniciales, y aún existentes en
algunos casos, de la provisión de aulas de apoyo; éstas que fueron pensadas como un
recurso de apoyo a los alumnos con problemas, se convirtieron en los peores enemigos de
la integración educativa al funcionar como "cajones de sastre" a los que se mandaba a
todo alumno que alterase la "normalidad" del aula ordinaria.
22
que habitualmente se ha seguido en la escuela desde un modelo centrado en la deficiencia
(Cuadro 2.3), en la que, generalmente, el eje de la respuesta estaba en el diagnóstico y
clasificación del alumno, y solo en etapas tardías se tomaban decisiones sobre el progra-
ma educativo.
Cuadro 2.3: Secuencias de toma de decisiones en modelo de deficiencias y modelo centrado en necesidades educativas
especiales
23
En ocasiones nos encontramos con alumnos que plantean necesidades especiales
"extremas" durante un curso pero que desaparecen el curso siguiente: en el curso 91-92 sólo
se hablaba de las maldades de Mariví, en el curso 92-93 parece no existir la niña. Sin embar-
go, Mariví no había cambiado, la diferencia estaba en su nueva maestra, en sus objetivos
educativos, en sus métodos de enseñanza. Las necesidades educativas especiales son rela-
tivas, un alumno puede plantearlas en un centro y no en otro, en un aula y no en la contigua.
La matización anterior, “en parte”, es relevante porque esta universalidad hace referen-
cia sólo a las formas más extremas de retraso mental, al clasificado como profundo o
severo; personas con importantes y obvias deficiencias intelectuales y con frecuencia
patologías neurológicas, problemas médicos, déficits o deformidades físicas y general-
mente un comportamiento muy ineficaz para adaptarse plenamente a la vida social. Estas
personas han sido siempre fácilmente reconocibles. Pero éstos son solo una pequeña
porción de lo que hoy conocemos como “retraso mental”. El retraso mental ligero es
reciente, no va más allá de un centenar de años, es un fenómeno moderno. Los avances
tecnológicos, industriales, culturales, la complejidad de la vida social, los cambios cada
vez más rápidos que exigen constantemente nuevas habilidades... han producido un
espectacular aumento de los requerimientos intelectuales y de comportamiento para la
adaptación y el "éxito" en la sociedad. Este nivel de retraso es una condición social,
generada por la sociedad moderna.
24
Aunque esta larga marcha ha tenido muchos hitos y momentos claves nos interesa
sobre todo las conceptualizaciones de las últimas décadas. En 1959 la Asociación Ameri-
cana para la Deficiencia Mental (AAMD) publica el “Manual sobre terminología y clasifica-
ción en retraso mental” (Heber, 1959, 1961) en la que aparece una definición que logra un
enorme consenso internacional: “retraso mental está relacionado con un funcionamiento
intelectual general por debajo de la media, que se origina en el periodo de desarrollo, y se
asocia con deficiencias en el comportamiento adaptativo”.
En 1973 la AAMD publica un nuevo manual que es una amplia compilación de trabajos
en muchas áreas relacionadas con el retraso mental, y con una definición muy semejante
a la anterior: “retraso mental hace referencia a un funcionamiento intelectual
significativamente por debajo de la media, que existe concurrentemente con un déficit en
la conducta adaptativa, y se manifiesta en el periodo de desarrollo (Grossman, 73)”. Sin
embargo, se operativiza de un modo que tiene efectos drásticos. El funcionamiento intelec-
tual, a partir del 73, debe estar dos o más desviaciones típicas por debajo de la media. Esto
implica la desaparición de la clasificación “retraso mental límite” y tiene unas consecuen-
cias espectaculares. Mientras que un Cociente Intelectual (CI) inferior a 70, situado a dos
o más DS de la media, representa aproximadamente el 2.28% de la población, un CI
inferior a 85, planteado en el manual de 1959, incluye aproximadamente al 15.87 por ciento
de la población. De un día para otro millones de personas salen de la clasificación de
retraso mental, dejan de serlo o no podrán serlo de acuerdo con los nuevos criterios
establecidos. Esto es importante por muchas razones, entre otras porque nos demuestran
lo vulnerables que pueden ser las personas frente a sistemas de clasificación y porque
expone que nuevos conocimientos y nuevas concepciones pueden producir avances, en
ocasiones positivos, para las personas.
Tanto el sistema de clasificación del 73, como la siguiente revisión llevada a cabo en
1983 introducen otras matizaciones relevantes. El concepto de conducta adaptativa em-
pieza a valorarse como central en la clasificación y diagnóstico. El déficit en conducta
adaptativa se refiere a limitaciones significativas en la eficacia individual para satisfacer los
patrones de maduración, aprendizaje, independencia personal y responsabilidad social
esperados para su grupo cultural y de edad. Esta tendencia a quitar relevancia a un bajo
CI queda bien reflejada en la posición de la American Psychological Association dejando
claro que aunque la baja inteligencia es el denominador común, el principal problema es
la inadecuación conductual: “El término retraso mental es aplicado a personas que mani-
fiestan problemas conductuales que aparecen en el inicio de la vida y son persistentes;
hay implicados factores causantes como enfermedades, lesiones, herencia, ambiente
cultural o combinación de estos. Los modelos de inadecuación difieren de unos sujetos a
25
otros con una baja inteligencia como denominador común. Los más severamente afectados
sufren frecuentemente de problemas físicos y de salud. Sin embargo, el retraso mental es
sobre todo un problema conductual. La conducta del individuo no debe ser capaz de hacer
frente a los problemas cotidianos, no debe existir una adaptación normal” (Ellis, 1975).
El criterio conducta adaptativa adquiere un peso especial porque no existe una relación
directa entre inteligencia y competencia social como se mantenía en el pasado. Se observó
que muchas personas con cocientes intelectuales inferiores a 70 no manifestaban deterio-
ros significativos en la vida diaria, y clasificarles como “retrasados mentales” en base solo
a una puntuación en un test de inteligencia penalizaba injustamente a personas que
estaban perfectamente integradas en su contexto social. En los niveles bajos de inteligen-
cia (RM profundo y severo) la relación inteligencia-competencia social es bastante pode-
rosa (aunque no perfecta); en estos casos inteligencia es un buen indicador de la adecua-
ción y ajuste de la conducta esperada. Sin embargo, en los niveles superiores (RM
moderado y sobre todo ligero) existen otros factores más importantes que determinan la
competencia social, como son las experiencias previas, variables de personalidad, cir-
cunstancias ambientales, motivación e intereses.
La última edición del manual de la AAMR (9) ofrece un gigantesco paso adelante, la
definición de 1992 se hace en los siguientes términos: "Retraso mental hace referencia a
limitaciones importantes/relevantes en el funcionamiento actual. Se caracteriza por un
funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, que generalmente coexiste
junto a limitaciones en dos o mas de las siguientes áreas de habilidades de adaptación:
comunicación, auto-cuidado, vida en el hogar, habilidades sociales, utilización de la comu-
nidad, autodirección, salud y seguridad, habilidades académicas funcionales, tiempo libre,
y trabajo. El retraso mental ha de manifestarse antes de los 18 años de edad." (Luckasson
y cols. 1992).
(9)
Asociación Americana sobre Retraso Mental (la denominación anterior hacia referencia a Deficiencia Mental AAMD)
26
Intermitente
El apoyo se caracteriza por su naturaleza episódica. La persona no siem-
pre necesita el o los apoyos, o requiere apoyo de corta duración durante
momentos de transición (p.e. cambio de centro, pérdida de trabajo o agu-
dización de una crisis médica). Los apoyos intermitentes pueden ser, cuan-
do se proporcionen, de alta o de baja intensidad.
Limitado
Se trata de apoyos intensivos que se requieren por tiempo limitado pero
no intermitente. Pueden requerir un menor número de profesionales y
menos costes que otros niveles de apoyo más intensivos (p. e. entrena-
miento laboral por tiempo limitado o apoyos transitorios durante el perío-
do de transición de la escuela a la vida adulta).
Extenso
Apoyos caracterizados por una implicación regular (p.e. diaria) en algu-
nos entornos (p.e. el hogar o el trabajo) y sin limitación temporal (p. e.
apoyo en el hogar a largo plazo).
Generalizado
Apoyos caracterizados por su constancia y elevada intensidad; proporcio-
nados en distintos entornos, con posibilidad de sustentar la vida. Estos
apoyos generalizados suelen requerir más personal y mayor intrusión que
los apoyos extensivos o los de tiempo limitado.
Este sistema de trabajo está especialmente sustentado por los modelos ecológicos y
del comportamiento que acentúan el carácter interactivo del comportamiento de la perso-
na en su relación con los ambientes concretos en los que vive. Por esto, se establece el
analisis específico de diez áreas de habilidades adaptativas, de los ambientes y de los
apoyos que en ellos necesita el individuo. El criterio psicométrico sigue estando presente
en el diagnóstico de retraso mental, pero ya no es el elemento central del proceso.
27
El funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media se define como un
C.I. de aproximadamente 70-75 o inferior, obtenido mediante evaluaciones realizadas con
uno o más test de inteligencia, administrados individualmente y desarrollados para evaluar
el funcionamiento intelectual. Estos datos deben ser revisados por un equipo
multidisciplinar y convalidados con informaciones obtenidas mediante test adicionales u
otros instrumentos.
28
2.3 Adaptaciones significativas del currículo
Otra característica que define la respuesta de la escuela a las necesidades educativas
especiales es la oferta de adaptaciones significativas del currículo para todas las etapas,
que es la estrategia de intervención que se plantea frente a estas necesidades.
Este proceso de concreción permite en la mayoría de las ocasiones ofrecer a todos los
alumnos un currículo ajustado a sus características y necesidades. Sin embargo, como
indicabamos anteriormente, en ocasiones, algunos alumnos plantean unas necesidades
(10)
Decreto 19/1992, 20/1992 y 47/1992 establecen los currículos de Educación Infantil (DOGV 19.02.92), Primaria (DOGV
20.02.92) y Secundaria Obligatoria (DOGV 06.04.92) para la Comunidad Valenciana.
29
educativas especiales, demasiado fuertes para que la actuación habitual del profesor, o los
recursos normales de la escuela sean capaces de dar respuesta adecuada. En estos casos,
se establece un mecanismo de respuesta dentro de la lógica general del currículo: las
adaptaciones significativas (cuadro 2.5). Estas adaptaciones pueden establecerse, con ca-
rácter general, en una doble dirección: a través de las adaptaciones de elementos estricta-
mente curriculares y a través de los medios -personales y materiales- de acceso al currículo.
30
compañeros pero dentro del mismo ciclo. La adaptación sería significativa si el alumno
consigue los objetivos propuestos pero en el ciclo siguiente.
31
Cada etapa se estructura en una serie de áreas con sus objetivos particulares. Los
diferentes bloques de contenidos en cada área suponen agrupaciones lógicas que se
desarrollan en contenidos referidos a hechos, conceptos y principios; contenidos referidos
a procedimientos y, por último, contenidos relativos a actitudes, valores y normas. Aquí
reside otra de las importantes innovaciones ya que los Programas Renovados atendían
fundamentalmente a conocimientos con escasa relevancia de los procedimientos y las
actitudes, valores y normas.
32
Capítulo 3
La respuesta de la escuela
3.1 El sistema educativo
Cuadro 3.1: Escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales graves y permanentes
33
El cuadro 3.1 recoge el planteamiento de escolarización del alumnado con necesida-
des educativas especiales realizada por el MEC (1994) (11). Estos alumnos pueden
escolarizarse en cualquier centro y nivel del sistema educativo. Aquellos cuyas necesida-
des consideramos graves y permanentes se escolarizan fundamentalmente en las opcio-
nes que se han resaltado en el cuadro; pero ello no elimina la posibilidad de que la
escolarización obligatoria se lleve a cabo en centros ordinarios de primaria o secundaria
obligatoria, y es posible la movilidad entre estas escuelas y los centros específicos de
educación especial. En todo momento se mantiene que “solo cuando se aprecia de forma
razonada que las necesidades de los alumnos no puedan ser adecuadamente satisfechas
en un centro ordinario se propondrá su escolarización en centro de educación especial”.
(11)
Ver también Real Decreto 696/1995 de ordenación de la educación de los alumnos con necesidades educativas
especiales (BOE nº131, 2.06.95), para territorio MEC.
34
En los Centros de Educación Especial se impartirá la Educación Básica Obligatoria y
una formación que facilite la transición a la vida adulta, también podrán impartirse progra-
mas de garantía social específicos. El inicio y finalización se realiza en las edades estable-
cidas por la Ley con carácter general, pero acogiendose a la posibilidad de no promocio-
nar un curso en educación primaria y otro en educación secundaria obligatoria es posible
acabar esta etapa a los 18 años.
35
Las familias de los alumnos, y los mismos alumnos, también son comunidad escolar y
sus opiniones, expectativas y necesidades deben tener un reflejo en este modo de educar.
Este modelo de educación debe plantear las metas que deseamos alcanzar, en esencial
las características del adulto que queremos formar, y el estilo docente a aplicar.
La propuesta de un currículo abierto y flexible no sólo permite, sino que exige la toma
de decisiones por las escuelas acerca de cómo se concreta en su realidad específica. El
marco para la toma de decisiones, y para el consenso entre todos los elementos de
diversidad, es el Proyecto Educativo de Centro (PEC). La función básica de este proyecto
es proporcionar un marco global a la escuela que permita que el equipo educativo se
defina y comparta ideas y sistemas de organización, permitiendo una actuación coordina-
da y eficaz. Debe ofrecer soluciones a las características concretas del centro otorgándole
una personalidad diferenciada a la de otros centros con alumnos, entorno sociocultural,
medios, problemáticas, y otras variables diferentes. La utilidad de este proyecto radica
precisamente en esta capacidad para responder a la diversidad de necesidades, motiva-
ciones e intereses de los alumnos, profesores, padres y contexto; y sólo será viable en la
medida en que toda la comunidad educativa asuman su elaboración como una responsa-
bilidad compartida, fruto del diálogo, del análisis y la convergencia de posiciones diversas.
Este planteamiento es válido para todos los centros educativos y para todo el alumnado
y, por supuesto, también para los centros específicos y los alumnos con necesidades
especiales graves y permanentes. Las razones y los contenidos no varían esencialmente,
las diferencias estarán en la oferta de adaptaciones significativas del currículo y podríamos
decir que estos centros plantearán un Proyecto Curricular significativamente adaptado.
(12)
Decreto 188/1994. DOGV 2368, 18.10.94
36
El planteamiento que hace el ROC del Proyecto Educativo se aleja de algunas de las
ideas iniciales sobre su elaboración y contenido. Por un lado, la redacción del texto sugiere
que es una “cuestión del equipo directivo” que es quien debe elaborarlo oidas las propues-
tas del claustro. Por otro, desaparecen aspectos que parecen relevantes como los aspec-
tos básicos de la educación o el mismo proyecto curricular. En los documentos iniciales se
realizaba el siguiente planteamiento: ”El proyecto curricular de centro forma parte del
proyecto educativo y es el conjunto de decisiones que en éste se toman respecto al qué,
cómo y cuándo enseñar y evaluar. El Proyecto Educativo de Centro abarca más aspectos
de los estrictamente curriculares... Debe definirse en relación a los aspectos básicos de la
educación y plantear los grandes objetivos del centro, que orientarán e inspirarán todas
sus acciones... (DCB - MEC, pág. 51).
Nuestra postura ha sido siempre que los centros deben dotarse de un Proyecto
Educativo en el que se incluyen los elementos que aparecen en el cuadro 3.2. Estos
elementos pueden estructurarse en dos grandes bloques, por un lado, un conjunto de
37
decisiones sobre aspectos básicos y organizativos que vamos a denominar Proyecto
Educativo Básico, por otro, el Proyecto Curricular, que delimita aspectos curriculares.
El Proyecto Educativo Básico (cuadro 3.3) debe ser previo a las decisiones del Proyec-
to Curricular (PCC) ya que implica llevar a cabo un análisis de las características del centro
y del entorno, tomar posiciones consensuadas sobre aspectos básicos de la educación,
definir los grandes objetivos del centro, y plantear una estructura y líneas de funcionamien-
to básico del centro. Las decisiones en este nivel no deben ser meramente formales sino
que deben tener un impacto importante en los elementos del Proyecto Curricular y deben
implicar a todos los miembros de la comunidad escolar.
38
son realmente imprescindibles para la formación del alumno?, ¿qué contenidos son los
que, de no adquirirse, incapacitarán al alumno para insertarse en la vida social y laboral?.
¿La normalización lingüística afecta también al alumnado con necesidades especiales
graves y permenentes?. ¿Desde qué planteamientos se va a abordar la elaboración del
proyecto curricular?, ¿desde un enfoque evolutivo o un enfoque funcional?, ¿porqué
tomamos esta decisión y en qué conocimientos nos apoyamos?. Es difícil elaborar un
proyecto sensato sin haber dado respuesta a este tipo de preguntas.
El cuadro 3.4. plantea los elementos que deben formar parte del proyecto curricular de
centro(13), sus características y funciones. El tema fue abordado de un modo general en un
documento anterior por lo que no le dedicamos aquí una atención especial. Son muchos
los elementos que componen el proyecto y podríamos dedicarle un esfuerzo ilimitado,
pero en ningún momento se nos exige que necesariamente diseñemos todos los elemen-
tos de la práctica educativa como si fuéramos los pioneros de esta labor. Existen materia-
les educativos en general, y curriculares en particular, excelentes, elaborados o publicados
por editoriales. Estos materiales van a ser sin duda los ejes de la mayor parte de los
proyectos curriculares, y esto es bueno en cuanto que nos facilitan la tarea. Lo que se nos
pide es que analicemos estos materiales, que los adaptemos a la realidad de nuestro
centro, de nuestros alumnos, de nuestra realidad sociocultural, que eliminemos lo que
consideremos incorrecto o innecesario, que introduzcamos lo que falta, y que todo ello se
ajuste a las decisiones colectivas tomadas, a nuestra filosofía educativa.
Los proyectos educativos no son ninguna novedad en la escuela, siempre han existido
como algo consciente o inconsciente, como un documento formal o ideas informales. Toda
persona que educa está poniendo en práctica un proyecto educativo. Pero lo que nos
interesa hoy son los proyectos educativos de centro, de todos o la mayor parte de los
profesionales de un colegio; proyectos que partan de la reflexión, discusión y negociación
colectiva y que respondan a las necesidades de los alumnos, de sus familias y, en general,
a los requerimientos de la sociedad. Algunos equipos de profesores pueden llegar a la
conclusión de que su centro, sus alumnos, su contexto exige un proyecto curricular muy
peculiar y necesitan elaborar meticulosamente muchos componentes de éste. Dispone-
mos de buenos precedentes de esta forma de actuar; por ejemplo, el Equipo del Centro
"Pedro Anitua" (1988,1990) nos presenta el Diseño Curricular del centro de educación
compensatoria de Vitoria-Gasteiz, donde desarrollaron objetivos, áreas, contenidos, meto-
dología y un amplio paquete de fichas de trabajo para responder a una realidad muy
peculiar. Es un buen ejemplo de como un equipo eficaz puede elaborar un proyecto hasta
en sus mínimos detalles.
(13)
La resolución de 25 de abril de 1996 regula la elaboración del proyecto curricular de la Enseñanza Básica Obligatoria
en los centros de educación especial, B.O.E. nº 120 de 17 de mayo de 1996.
39
Cuadro 3.4: El Proyecto Curricular de Centro
Los colegios de educación especial, y los centros que educan a alumnos con necesi-
dades educativas especiales graves y permanentes, se encuentran más cerca del centro
"Pedro Anitua" que del resto de centros "ordinarios". No existe ningún material que respon-
da masivamente a sus necesidades, y deben elaborar específicamente muchos de los
elementos del Proyecto Curricular.
Existe un consenso general a la hora de plantear una sola etapa educativa para los
alumnos con necesidades especiales graves y permanentes y éste es la ordenación que
aparece en el Real Decreto 696/1995. La Educación Básica Obligatoria estaría centrada en
el periodo de edad 6 - 16/18 años y mantendrá unos objetivos de etapa únicos, pero que
deben recoger los requerimientos diferenciales que la sociedad plantea al alumnado en las
distintas etapas evolutivas. En el documento citado14 planteabamos cinco áreas que
estructuraban el proyecto curricular: Autonomía personal, comunicación, conocimiento y
utilización del medio físico y social, educación física y artística, e inserción social y laboral.
Lo importante no es la denominación de las áreas sino los contenidos que se plantean,
aspecto al que dedicamos un capítulo posterior.
(14)
Peydró, Company y Agustí, 1995
40
3.3 Calidad de la respuesta educativa
Las necesidades específicas de éstos alumnos pueden llevar a un currículo educativo
muy alejado del que habitualmente se utiliza con la mayoría de los niños de su misma
edad. Un proyecto curricular, que debe responder a un amplio espectro de necesidades,
puede llevar a programas educativos muy diversos en función de diferentes variables entre
las que destacan las características y necesidades del alumno. Cuando estas característi-
cas y necesidades son muy específicas nos encontramos con un currículo que modifica
algunos objetivos de etapa y/o de áreas, y un número elevadísimo de los contenidos
propuestos. Por ello, si no existen unos criterios razonables y consensuados sobre qué
contenidos son relevantes, y cómo desarrollarlos, es fácil que las concreciones del currí-
culo elaboradas en diferentes lugares, en distintos centros o por distintos profesores sean
altamente divergentes, e incluso pueden llegar a no tener puntos en común. Sin embargo,
para los alumnos con necesidades graves y permanentes, es también deseable la estabi-
lidad curricular que propugna el Diseño Curricular Base, su relevancia, su vinculación con
la experiencia propia y su validez para la vida adulta. Y es también importante que el
currículo impartido en todos los centros escolares posea elementos comunes suficientes
para evitar desajustes innecesarios cuando el alumno cambia de centro.
41
El "asilvestramiento" con que ha funcionado frecuentemente la "educación especial", y
más concretamente la educación de los alumnos más desventajados, hace imperiosa la
necesidad de elaborar y consensuar criterios y procedimientos para el desarrollo de los
Proyectos curriculares y de adaptaciones curriculares dirigidas a este grupo de alumnos.
Esta es una responsabilidad de la Administración Educativa, pero en su defecto, los
centros deben respetar al máximo las propuestas de la LOGSE, realizar proyectos educa-
tivos basados en conocimientos contrastados y lograr la mayor coherencia intracentro
posible.
Reynolds (1992) destaca alguna de las características de los centros que generan un
mayor fracaso escolar: "De nuestras propia investigación [...] se desprende que la escuela
de poco rendimiento o simplemente ineficaz carece de las estructuras organizativas y de
los mecanismos internos... En cambio, y por el contrario, tienen una "cultura" -un conjunto
de creencias y de expectativas de sus profesores- que pueden actuar como obstáculo
insuperable para el cambio: hay excusas de que el cambio es tarea de otros; hay bloqueo
en la práctica anterior: «lo hemos hecho siempre así»; hay el refugio en la seguridad de los
números. [...] Existe también el temor al fracaso: todo cambio en la escuela supone riesgo
y muchos profesores se resisten a correr el riesgo de la mejora potencial que podría llevar
el cambio a sus escuelas por temor a que fracasen los cambios. Estas escuelas acuden a
chivos expiatorios: consideran que sus propios problemas se deben a los alumnos, los
padres, la zona en la que están ubicadas o «la situación de la sociedad». Son escuelas que,
además, carecen de conocimientos apropiados sobre formas alternativas de organizar,
sobre los resultados de sus prácticas actuales y sobre los procesos necesarios para
introducir cambios en la organización escolar. Tales escuelas, en fin, están acostumbradas
a una dirección cerrada, en la que el poder se encuentra en pocas manos: las soluciones
se esperan de los que tienen autoridad..."
Existen toda una serie de factores que han sido asociados frecuentemente a la eficacia
general de la escuela: liderazgo y responsabilidad claramente establecidos, participación
activa del equipo, ambiente positivo, estructuración del centro y del aula clara y eficaz,
coherencia entre los planteamientos educativos del equipo, y participación de los padres.
Las escuelas eficientes tienen claros roles de liderazgo en el equipo directivo (u otros
miembros de prestigio), que conocen las necesidades de la escuela e intervienen activa-
42
mente en ella. Las responsabilidades de los miembros del equipo están claramente delimi-
tadas y son asumidas y exigidas.
b.- Participación:
Los resultados son más favorables cuando hay una combinación de una dirección
firme junto con procesos de toma de decisiones participativos. En las escuelas eficaces los
profesores intervienen en la organización y en la planificación de la intervención didáctica
y en las decisiones que afecta a su propio perfeccionamiento en el marco de la propia
institución escolar.
Las escuelas con éxito se caracterizan por el amplio uso de alabanzas, recompensas
y apreciación, y tasas bajas de castigos y críticas. El ambiente positivo se concreta
también en el fomento de la propia imagen de los alumnos, la colaboración y una atmós-
fera amistosa. Los profesores muestran altas expectativas educativas de logro repecto a
los alumnos, a sí mismos y al propio centro.
e.- Coherencia:
En las escuelas eficaces existe una filosofía coherente compartida por el equipo educa-
tivo. Los objetivos, normas, métodos están claramente expresados, son conocidos por
todos y se da un alto grado de aceptación. Existe un conjunto limitado de objetivos
básicos, bien definidos, alcanzables y compartidos por todo el personal. Se evalua
sistemáticamente la consecución de los objetivos tanto en relación con los alumnos como
de la propia práctica docente.
Las escuelas que se plantean y logran implicar a las familias en los programas educa-
tivos de sus hijos logran unos resultados superiores.
43
Estos factores asociados con el éxito de la escuela, entre otros (Reynolds,1992; Upton,
1992;), son dependientes en gran parte de la estructura y organización de los elementos
personales y materiales del centro educativo. Existen algunos instrumentos que pueden
ser utilizados por un equipo educativo para facilitar y orientar un proceso de reflexión y
análisis de su funcionamiento como las "guías de reflexión para la toma de decisiones
curriculares" (Centro Nacional de Recursos para la Educación Especial, 1992), o el cues-
tionario para el análisis del funcionamiento de la escuela QUAFE-80 (Darder y Lopez,
1985).
(15)
Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo, págs. 95-97, 261
44
establecer el nivel de calidad de la enseñanza aquellos que valoran la capacidad de la
escuela para:
45
· Procedimientos adecuados de evaluación del sistema educativo, y no sólo de los
alumnos.
· Organización de los centros con equipos estables, capaces de proyectar y de llevar a
cabo programaciones docentes a medio y largo plazo.
· Abundancia y racionalización de los recursos materiales (dotación de espacios físi-
cos, equipamiento y medios didácticos) a disposición de la escuela, con autonomía
por parte de los claustros en la asignación de estos medios.
· Desarrollo de la función tutorial, como elemento inseparable de la función docente.
· Desarrollo de servicios de orientación educativa y profesional dentro de los propios
centros y de equipos interdisciplinares de sector.
· Organización por sectores y calidad de instituciones externas que apoyan a los pro-
fesores y a la escuela, como los centros para la formación del profesorado y los
centros de recursos.
· Ratios adecuadas de alumnos por aula o grupo y de la proporción profesores/alumnos.
· Eficacia de la inspección educativa con fines no sólo de control, sino también de
evaluación del sistema y asesoramiento del profesorado.
· Relación de la escuela con el entorno social, cultural y productivo.
46
· Evaluar la organización del aula y el aprovechamiento de los recursos del centro.
· Evaluar la coordinación entre los diferentes elementos de la comunidad educativa y
entre los órganos y personas responsables, en el centro, de la planificación y desa-
rrollo de la práctica docente: equipo directivo, claustro de profesores, comisión de
coordinación pedagógica, tutores y maestros especialistas.
· Evaluar el desarrollo del proyecto curricular
· Delimitar responsabilidades de los diferentes profesionales y especificar fecha para
que se planteen los objetivos alcanzados y motivos por los que no se han cumplido
los planes.
· Las decisiones que tome el equipo educativo deben cumplirse. Deben quedar refleja-
das por escrito, con indicación de responsables y fecha para el seguimiento.
· Establecer situaciones que fomenten el intercambio de información, de conocimien-
tos, de experiencias...
47
Capítulo 4
La definición de los grandes objetivos del centro, de los fines de la educación, es una
decisión necesaria en el Proyecto Educativo. En esta cuestión, los planteamientos del
Diseño Curricular Base (DCB), del Libro Blanco para la reforma del Sistema Educativo, y su
concreción en la LOGSE son absolutamente válidos para todos los alumnos, también para
aquellos que presentan necesidades especiales graves y permanentes.
49
La escuela forma parte de una determinada sociedad y educa para esa determinada
sociedad, la gran finalidad de la escuela consiste en preparar para vivir como adulto
responsable en la sociedad y para desempeñar determinados roles dentro de ella (16).
Estos grandes objetivos o fines de la educación deben influir todas las decisiones del
proyecto educativo y curricular. En un primer momento se reflejan en los objetivos gene-
rales de etapa que deben ser adaptados al contexto escolar, socioeconómico, cultural,
lingüístico y a las características del alumnado del centro. A partir de los objetivos genera-
les de etapa propuestos por los decretos de currículo los centros pueden concretarlos-
adaptarlos incorporando objetivos, matizando la formulación, reforzando determinadas
capacidades, dando prioridad a determinados objetivos o eliminando cuando sea impres-
cindible (este es el caso de los centros que escolarizan a alumnos con necesidades
especiales graves y permanentes). El cuadro 4.1 plantea una posible adaptación de las
capacidades y de los objetivos de etapa, considerando la educación obligatoria como una
única etapa.
(16)
Diseño Curicular Base, pág. 25 - Ministerio de Educación y Ciencia, 1989
(17)
Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo, pág. 94
50
PREPARAR PARA VIVIR COMO ADULTO RESPONSABLE EN LA SOCIEDAD Y DESEMPEÑAR DETERMINADOS ROLES DENTRO DE ELLA (DCB, PÁG. 25)
CAPACIDADES
A. Relacionarse con los demás a tra- B. Adquirir las habilidades que le per- D. Valorar y adquirir los hábitos de G. Observar, explorar y conocer las J Conocer y apreciar los valores
vés de distintas formas de expre- mitan desenvolverse con autono- higiene y salud de su propio cuer- características de su medio físico, básicos, creencias y actitudes que
sión y comunicación. Comprender mía en los ámbitos familiar,escolar po. social y cultural, y las posibilida- rigen la vida y la convivencia hu-
y expresar mensajes orales y escri- y comunitario, asumiendo actitudes des de acción en el mismo. mana y obrar de acuerdo con
tos en su lengua materna y/o utili- de cooperación, responsabilidad, E. Valorar y adquirir hábitos relaciona- ellos.
zando otros sistemas de comuni- tolerancia y no discriminación. dos con la salud, el consumo y el me- H. Aplicar a las situaciones de su vida
cación. dio ambiente. cotidiana los conocimientos y pro- K. Adquirir una preparación que le
C. Conocer su propio cuerpo y sus cedimientos adquiridos. permita su inserción en la vida
posibilidades de acción. F. Utilizar la educación física y el social y laboral.
deporte para favorecer el desarro- I. Utilizar los diferentes medios de re-
llo personal. presentación y expresión artística.
Cuadro 4.1: Fines de la educación, capacidades a desarrollar y objetivos generales de la etapa de educación básica obligatoria
51
la salud y la calidad de vida. vista distintos, y asumir las respon-
sabilidades que correspondan.
La redacción de los objetivos puede simplificarse, haciéndola más coloquial o concre-
ta; es otra alternativa posible. En cualquier caso, es importante que los objetivos reflejen
claramente qué es lo que pretendemos hacer, educar, durante los años de escolarización
y deben tener un impacto radical en los objetivos de las áreas y en los contenidos
propuestos para los alumnos. Si el gran objetivo del centro es “enseñar a vivir” deben
seleccionarse objetivos y contenidos compatibles con esta meta y metodologías que
hagan posible alcanzarlos. Hay que plantearse, por ejemplo, si pegar "gomets" es una
actividad compatible con esta meta o, al menos, si pegar "gomets" durante diez años de
escolaridad es conveniente, necesario y coherente con los objetivos.
Establecer una sola etapa de educación básica y, por tanto, unos objetivos educativos
únicos para alumnos desde los seis a los 16/18 años no debe hacernos olvidar que las
necesidades del alumnado a lo largo de este periodo varían. Esto puede observarse en las
finalidades que los Diseños Curriculares Base concretaban para cada etapa.
52
Fines la educación primaria:
La finalidad educativa de esta etapa consiste en lograr que los niños realicen los
aprendizajes necesarios para vivir e integrarse en la sociedad de forma crítica y creativa.
esto equivale al desarrollo integral de la persona y al logro de la autonomía y de la
identidad personal y social. Se propone los siguientes fines:
53
c) El logro de un equilibrio afectivo y social a partir de una imagen ajustada y positiva de
sí mismo.
d) La adquisición y el perfeccionamiento de instrumentos de indagación, representa-
ción y predicción.
e) La inserción activa, responsable y crítica en la vida social.
f) La realización de aprendizajes significativos que aumenten la capacidad de compren-
sión de la realidad.
g) La asunción plena de las actitudes básicas para la convivencia democrática en el
marco de los valores de solidaridad, participación, responsabilidad, tolerancia y sen-
tido crítico.
54
permanentes. En el capítulo 5 aparecen algunos datos que avalan esta afirmación; estos
niños, que son mayoritariamente atendidos en Centros específicos de Educación Especial,
no adquieren las habilidades necesarias para esa adaptación, inserción, integración en la
vida social. Y ese "estar atendidos en centro específico de educación especial" tiene algo
que ver con este fracaso; un sistema educativo que "aleja" a ciertos individuos de los
ambientes normales, no puede pretender que devengan, espontáneamente, en sujetos
adaptados, insertos e integrados. Ni el más hábil conductor es capaz de manejarse
mediocremente en una gran ciudad desconocida.
Algunas personas pueden pensar que, en realidad, lo que ocurre es que los alumnos
con necesidades graves y permanentes son incapaces de lograr estos fines educativos.
Pero están equivocados. Existen suficientes evidencias, experimentales y prácticas, que
apoyan la educabilidad de las personas con minusvalías severas, y dentro de esta capa-
cidad, se incluye también sus posibilidades para mejorar, cualitativa y cuantitativamente,
sus habilidades de vida social. La mayor parte de los autores especializados en la educa-
ción de éstas personas coinciden en sus postulados sobre los fines educativos. Brown y
sus colaboradores, que pueden ser considerados como uno de los equipos más produc-
tivos y avanzados, (ver p.e. Brown y cols. 1979; Brown,1989,1991) consideran que uno de
los principales objetivos educativos es reducir al mínimo las diferencias existentes en el
rendimiento entre estos alumnos y las personas sin discapacidades de manera que pue-
dan participar de forma eficaz en una variedad de entornos comunitarios integrados. Los
programas educativos han de preparar para una participación aceptable en un conjunto
amplio y variado de entornos y actividades comunitarios integrados, en los que la persona
se desenvuelve, hasta que esté en razonable concordancia con los que frecuentan las
personas sin discapacidades. Al mismo tiempo, debe mejorarse el grado de participación
en cada entorno y actividad. Estos objetivos son esenciales para que la persona tenga una
vida lo más normalizada posible.
55
4.2 La búsqueda de la independencia
El logro de los mayores niveles posibles de independencia puede considerarse como
la finalidad esencial de la educación de las personas con minusvalías. Como comentába-
mos, en realidad, la única característica común a todos los sujetos que pueden incluirse
bajo la denominación "con necesidades especiales graves y permanentes", "severamente
retrasado", u otras similares, es la limitación en su capacidad de aprendizaje, en una o
varias áreas de desarrollo, y, como consecuencia de esto, un grado variable de dependen-
cia de otras personas. Por ello, la reducción de esta dependencia o, en sentido positivo, el
aumento de su independencia se convierte en el núcleo de sus necesidades educativas.
56
Este concepto de independencia puede llevarse a cabo en relación a la educación de
las personas con minusvalías severas. Los programas educativos deben prestar una
especial consideración a que los alumno adquieran patrones de comportamientos apro-
piados para los diferentes contextos sociales en los que su vida se desenvuelve en la
actualidad, o se desenvolverá en el futuro. Por ello, un currículo educativo para estas
personas debe partir del análisis de estos contextos sociales (presentes y futuros) y de los
requerimientos de comportamiento que le plantearán. Las necesidades educativas dentro
de esta área, que podemos llamar "habilidades de vida independiente" es muy extenso,
prácticamente ilimitado, incluyendo habilidades domésticas, comunitarias, laborales, de
ocio, de relación social-interpersonal, de movilidad y uso de recursos comunitarios, etc.
Este tema será abordado en capítulos posteriores.
Las revisiones sobre la investigación en este campo (Langone y Burton, 1987; Snell y
Browder, 1986; Bellack y cols. 1985; Whitman y cols. 1983; Matson y MacCarthey, 1981)
han demostrado el gran potencial educativo de los programas, y el potencial de aprendi-
zaje de estas personas, incluyendo a toda la población que se engloba bajo la denomina-
ción "severamente retrasados", a todas las áreas de desarrollo (autocuidado, lenguaje,
habilidades sociales, preacadémicas, académicas, vocacionales-laborales), y a todos los
ambientes donde estas personas viven (doméstico, comunitario, trabajo...). Sin embargo,
57
las personas con n.e.e. graves y permanentes siguen encontrando su mayor limitación
para un desarrollo máximo en la subestimación de sus posibilidades y potencial de
aprendizaje, ya que, con mucha frecuencia, siguen siendo consideradas como ineducables,
o incapaces para aprender muchas habilidades de vida cotidiana, a pesar de la gran
evidencia existente que muestra estas posibilidades.
Los programas educativos han permitido a estos alumnos adquirir habilidades de auto-
nomía personal relativas al control de esfínteres, aseo, alimentación, vestido, autocuidado
(Company y cols,1990); habilidades para desplazarse por la comunidad andando (Page,
Iwata y Neef, 1976; Marchetti y cols. 1983) o utilizando transportes públicos (Certo, Schwartz
y Brown, 1977); para usar el teléfono (Risley y Cuvo, 1980); planificar menus y realizar la
compra (Nietupski y cols. 1976; McDonnell y cols. 1984); utilizar moneda (Freagon y cols.
1981); habilidades sociales y de adaptación a la comunidad -saludo, juego, conductas de
interacción social-, recreativas (Bellack, Hersen y Kazdin, 1985); habilidades para formar una
familia y educación sexual (Hamre-Nietupski y cols. 1977).
Las indicaciones y reseñas apuntadas son sólo un esbozo de las posibilidades educa-
tivas demostradas en las dos últimas décadas. A pesar de los numerosos trabajos publi-
cados podemos seguir considerando que existe escasa atención e investigación en rela-
ción a las personas "severamente retrasadas"; si esto es así en la esfera internacional, en
nuestro país se trata de un tema bastante olvidado, siendo muy limitadas las publicaciones
e incluso las traducciones relativas a este campo (aunque en los últimos años se ha
producido un aumento en la edición de textos). En la década de los 90, en el siglo XXI, el
debate no está ya en determinar la educabilidad de las personas con necesiades educa-
tivas especiales graves y permanentes, aspecto claramente demostrado, sino en poner en
funcionamiento modelos educativos eficaces, establecer redes de servicios sociales que
58
permitan hacer realidad los principios de normalización e integración social, y, en resumen,
proporcionar una calidad de vida aceptable a estas personas. Este es un reto alcanzable.
La escuela de Madison
La escuela de Madison puede servirnos como ejemplo de la posibilidad de cambio de
la escuela, y de los positivos efectos que puede tener. Esbozamos aquí algunos de sus
resultados y características de esta experiencia (Brown y cols. 1986), como un claro
exponente de la necesidad y posibilidad de desarrollar programas educativos eficaces y
sistemáticos, y de la importancia del Proyecto Educativo y Curricular de un centro.
12
10
0
71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83
A Ñ O S
Cuadro 4.2: Número de alumnos con n.e.e graves y permanentes que se insertan en ambientes laborales normalizados al
finalizar su escolarización (Brown y cols. 1986)
59
Las características de
estos alumno son similares
RETRASO MENTAL LIGERO 1 a las habituales en cual-
RETRASO MENTAL MODERADO 16 quier centro de educación
especial. El cuadro 4.3 in-
RETRASO MENTAL SEVERO 18
cluye el nivel de retraso
RETRASO MENTAL PROFUNDO 1 mental que presentan (los
SIN LENGUAJE 7 CIs del grupo oscilan entre
HABLA ININTELIGIBLE 4 20 y 62, con una media de
NO AMBULATORIOS 4
39.5.) y otros trastornos
asociados relevantes.
PARÁLISIS CEREBRAL 1
DÉFICIT VISUAL 1 Los trabajos realizados
CEGUERA 1 se ubican en diferentes em-
presas de la localidad: res-
DÉFICITS AUDITIVOS 2
taurantes, pizzerias, emiso-
SORDERA 2 ra de radio, universidad,
CRISIS EPILÉPTICAS 3 guardería, hospitales, far-
AUTISMO 1 macias, laboratorios, de-
partamento de bomberos,
hoteles, oficinas, polide-
portivo, etc. Realizando ac-
Cuadro 4.3: Características de los alumnos que se insertan en entornos profe-
sionales normalizados tividades como: limpieza
general, lavar platos, clasi-
ficar suministros, preparar
materiales para correo, doblar ropa, empaquetar medicamentos, distribuir fár-macos en
habitaciones del hospital, distribuir correo, notas y otros documentos, hacer pizzas, hacer
fotocopias, ordenar y sellar formularios, conserje, etc.
Sin duda, los cambios producidos en unos pocos años, son espectaculares. La inser-
ción en un empleo "normalizado", en ambientes no protegidos, pasa de un 2 por ciento en
el período 1971-1978, a un 72 por ciento en el período 1979-1983. Subyacente a esta
consecución y mantenimiento de empleo, se encuentran otros logros educativos que
también tienen una gran relevancia. Las personas que adquieren este tipo de trabajo han
adquirido no sólo habilidades significativas para realizar tareas competitivas, sino que
también han mejorado de modo muy importante otras habilidades necesarias para ello,
como son habilidades sociales, de comunicación, de transporte, reducción de conductas
indeseables, etc.
60
modificaciones del currículo y del modelo de provisión de servicios son un elemento
esencial en este proceso. Algunos de los elementos de estos cambios residen en un
proyecto educativo que a lo largo de toda la escolaridad prepara a los alumnos para la vida
en la comunidad, con la enseñanza directa de las habilidades requeridas en entornos no
protegidos (laborales o no), una estrecha coordinación entre las diferentes etapas educa-
tivas, y una minuciosa planificación de la transición escuela-comunidad, generando cana-
les de comunicación con agencias de empleo e instituciones. Los servicios escolares
deben contemplar la enseñanza en ambientes comunitarios o laborales naturales, lo que
exige que algunos profesionales trabajen, no en la escuela, sino en estos ambientes
naturales, llevando a cabo los programas de enseñanza, de transición o de seguimiento.
Las conclusiones del equipo de Madison son claras: primero, la inmensa mayoría de
las personas con déficits severos son capaces de realizar trabajos significativos en am-
bientes laborales no protegidos. Segundo, los ambientes no protegidos son
inherentemente menos restrictivos, más proclives a realizar trabajos "reales" (aquellos que
realizan habitualmente personas sin minusvalías), y menos costosos que los empleos
protegidos. En tercer lugar, las escuelas públicas y los servicios para adultos pueden y
deben funcionar de forma que maximicen la probabilidad de que estas personas se
inserten en ambientes vocacionales no protegidos ("normales") desde los inicios de la
adolescencia (en programas educativos), y durante la vida adulta. Por último, la experien-
cia de Madison demuestra el poder excepcional que puede tener un Proyecto Educativo y
Curricular en los cambios y resultados de una escuela.
Cambios, proyectos y resultados como los que hemos comentado no son frecuentes,
pero se dan en muchos lugares. También en nuestro país disponemos de ejemplos
saludables como los presentados por el Proyecto Aura en Barcelona (Canals, G. y
Domènech, M. 1991) o los desarrollados en Avilés, Oviedo, Gijón o Valladolid vinculados
al Proyecto Horizon de la Comunidad Europea. Estos trabajos serán abordados más
adelante, en el capítulo dedicado a la formación laboral.
61
Este derecho a una educación para la vida se encuentra firmemente recogido en las
leyes que regulan nuestro sistema educativo. La ley Orgánica del Derecho a la Educación
proclama el derecho de todos los españoles a recibir una educación básica que les
permita el desarrollo de su personalidad y la realización de una actividad útil a la sociedad,
capacitándolos para participar activamente en la vida social, cultural y laboral. La ley de
Integración social de los minusválidos reconoce el derecho a la integración educativa,
laboral y social. La Reforma del Sistema Educativo remarca estos fines cuando habla de:
· "la socialización de los alumnos, su preparación para la vida como personas respon-
sables, autónomas y libre"
· " el desarrollo integral de los alumnos, para hacerles capaces de comprender y des-
envolverse es su mundo, natural y social, y de situarse el él de una manera autónoma,
libre y crítica"
· "la escuela prepara para vivir como adulto responsable en una sociedad y para des-
empeñar determinados roles dentro de ella"
· "la escuela debe garantizar los aprendizajes necesarios para vivir e integrarse en la
sociedad"
· "la escuela debe preparar a los alumnos para ser en el futuro ciudadanos de una
sociedad plural, democrática y tecnológicamente avanzada"
· "la preparación para participar activamente en la vida social y cultural"
· "la capacitación para el ejercicio de actividades profesionales".
Todos somos conscientes de las limitaciones que las personas "severamente retrasa-
das" tienen, y es muy probable que muchos de estos alumnos no sean capaces de
desarrollar una gran conciencia crítica sobre el mundo, una gran capacidad de análisis y
de reflexión, o una total libertad y autonomía. Es muy posible que no adquieran una gran
cantidad de conocimientos sobre física, historia, o no aprenderán una lengua extranjera o
a hacer integrales. Algunos de ellos tendrán grandes dificultades, o incluso serán incapa-
ces, de aprender a vestirse, o a desplazarse solos por la ciudad. Sin embargo, con total
independencia de estas limitaciones, la escuela tiene la obligación de enseñarles a vivir e
integrarse en la sociedad. Y en esta tarea existen grandes posibilidades de éxito. Algunos
alumnos aprenderán muchas habilidades y lograrán una gran independencia, otros, po-
drán aprender sólo unas pocas habilidades. Esta es una cuestión que no puede respon-
derse "a priori". Educar es un viaje muy largo, con muchas paradas, y nadie es capaz de
predecir en cuál se apeará un niño. Nuestra misión es dar al niño todas las posibilidades
para que alcance esa gran finalidad que es aprender a vivir, y para ello, nuestra escuela
debe dedicarse a esto, y no a mantener a los niños ocupados con unos "gomets".
Una escuela que hace realidad estos fines comentados, es una escuela útil para la
sociedad, una escuela con una alta calidad de enseñanza y una escuela que ofrece a los
niños con discapacidades severas y a sus familias una calidad de vida aceptable. Si estos
argumentos no son suficientes para alguien, podemos añadir un argumento más munda-
62
no; en palabras de Baer (1981) "el costo económico de afirmar que un niño es ineducable
no es menor que el costo de continuar el intento de enseñarle". Más aún, el costo
económico de un niño "severamente retrasado" no educado para la vida es inmensamente
gravoso para la sociedad, y lo que es más dramático: resulta extremadamente costoso
humana y emocionalmente (al menos para los que tienen el problema en casa).
63
Capítulo 5
Los contenidos
Los decretos de currículo definen y determinan objetivos y contenidos para todos los
centros y para todos los alumnos, y por ello, también tiene un carácter prescriptivo para los
centros de educación especial, para las aulas de educación especial, y para los alumnos
con necesidades educativas especiales, aunque estas necesidades sean graves y perma-
nentes. La respuesta de la escuela es dependiente de la naturaleza de estas necesidades.
La mayor parte de los alumnos que demandan una respuesta diferencial al sistema
educativo han sido clasificados tradicionalmente bajo denominaciones como "dificultades
de aprendizaje", "retraso mental ligero o educable", o "trastornos emocionales o de con-
ducta"; otro grupo, es el de aquel alumnado que presentan disminuciones sensoriales o
físicas ligeras. Para todos estos alumnos la respuesta de la escuela se circunscribe dentro
del marco del currículo ordinario que es adaptado a nivel de metodologías, de
temporalización o de actividades específicas; en ocasiones es necesario implantar progra-
mas adicionales para solucionar un problema determinado (p.e. en el caso de trastornos
de conducta), o se precisa una tecnología especial para superar sus discapacidades (p.e.
déficits visuales, auditivos o motrices). Pero, esencialmente, el contenido curricular es muy
semejante al que reciben el resto de sus compañeros. Las adaptaciones requeridas
pueden realizarse en el Proyecto Curricular de Centro, de la programación de aula o por
medio de Adaptaciones Curriculares Individuales (o significativas), pero siguen compar-
tiendo un porcentaje elevado del currículo habitual de la escuela.
Sin embargo, los alumnos con necesidades educativas especiales graves y permanen-
tes, con minusvalías intelectuales, sensoriales y físicas severas, presentan una serie de
demandas educativas que no se encuentran habitualmente en los currículos desarrollados
para el resto de los alumnos, y, por otro lado, no son capaces de acceder a contenidos y
objetivos (de área o de etapa) planteados dentro del currículo. Al enfrentar la tarea de
educar a estos alumnos nos encontramos con la necesidad de realizar una adaptación que
afecta a un elevado porcentaje de los distintos elementos que configuran la programación
educativa: adaptaciones en los materiales, en la metodología de enseñanza, en las activi-
dades de aprendizaje, en la temporalización, en los contenidos, en los objetivos de área,
en las áreas curriculares, y en los objetivos de etapa. La necesidad de adaptaciones muy
importantes, en ocasiones masivas, es recogida por la legislación cuando indica que para
algunos alumnos será necesario adaptar los objetivos generales de área e incluso algunos
de los objetivos generales de la etapa(19).
(19)
Decreto 20/92 - Comunidad Valenciana: "Las adaptaciones curriculares, siempre necesarias, serán imprescindibles cuando las necesidades de
los alumnos sean más graves y/o específicas (carencias sensoriales, motrices...) pudiendo afectar a los elementos básicos del currículo. Habrá
que adaptar la metodología, las actividades de enseñanza y aprendizaje, los bloques de contenidos e incluso los objetivos generales de área,
contemplando no sólo la temporalización sino también la eliminación o introducción de determinados contenidos y objetivos."
65
Los contenidos del Proyecto Curricular de Centro deben ser coherentes con los fines
y objetivos que el equipo haya decidido, y deben dar una respuesta específica a las
características y necesidades del alumnado (cuadro 5.1), del contexto sociocultural y del
centro. La relevancia e impacto de estas características fue planteada anteriormente
(Peydró, Company y Agustí, 1995) por lo que no vamos a detenernos en estas cuestiones.
Sin embargo, es conveniente reiterar la enorme trascendencia que tiene vincular el proyec-
to educativo y más concretamente los objetivos y programas de enseñanza a estas
características.
El gran objetivo de preparar al alumno para vivir como adulto en la sociedad y desem-
peñar determinados roles dentro de ella puede concretarse en el caso de algunos alumnos
en enseñarles elevados conocimientos de física, biología, geografía, literatura y/o lingüís-
tica (junto a actitudes, valores, procedimientos...); se trata de chicos y chicas que posible-
mente desempeñen roles como físico teórico, médico, o profesor, dentro de la sociedad.
Para alumnos con necesidades especiales graves y permanentes el currículo puede que
se concrete en aspectos como ser autónomo para hacer pipí y caca, hacer una ensalada,
montar un producto con seis componentes, o andar por la calle.
Cuadro 5.1. Características de los alumnos con n.e.e. graves y permanentes y de los programas educativos
66
Educación Especial (Company, Peydró, y Agustí, 1990), con alumnos con retraso mental
severo, llevó a la conclusión de que éstos realizaban un promedio de 5.4 fichas diarias de
lápiz y papel. Los objetivos que trabajaban estas fichas se concentraban en el aprendizaje
de colores, tamaños, formas, otros conceptos básicos (delante-detrás, mediano...), los
veinte primeros números, las vocales (y en algunos casos ciertas consonantes), la mejora
de la coordinación oculo-manual (picado, gomets, rellenos, dibujos...), y otros semejantes.
En general, realizaban fichas que son habitualmente utilizadas en preescolar o maternal.
67
La enseñanza de habilidades de autonomía personal y social, y en general de conduc-
tas adaptativas, suelen tener un escaso peso en los programas educativos dirigidos a
alumnos con necesidades especiales graves y permanentes. El resultado es esa EGB o
preescolar "ligeros", que comentábamos, un traslado de los contenidos ordinarios, de los
procedimientos y organización escolar habituales, a unos alumnos con características muy
diferentes. Estos datos son limitados en cuanto que no representan a todos los centros de
educación especial ni a una muestra relevante del profesorado. Sin embargo, es positivo
intentar comprender las razones por las que se puede dar esta aplicación rígida de los
objetivos, contenidos y métodos de “la EGB” a alumnos con necesidades especiales
graves y permanentes, con unos resultados como los encontrados. La explicación más
razonable es suponer que estos profesores aplican lo que han aprendido en sus años de
formación, ponen en práctica los conocimientos que tienen sobre la educación de niños
sin discapacidades porque es para lo que han sido preparados. Esta explicación nos
plantea la carencia de un sistema de formación adecuado a las necesidades de los
profesores, a las necesidades (especiales) de los alumnos. Este es un buen momento para
hacer un amplio reconocimiento a las profesoras y educadoras (en femenino porque son
mayoritariamente mujeres), a las personas que trabajan en centros específicos con alum-
nos muy difíciles, a las personas que muchos días acaban la jornada laboral con sus ropas
llenas de fluidos corporales ajenos (pipi, caca, mocos, babas, sangre), que arrastran
carros trasladando a muchachos que pesan más de cien kilos y que, en general, se
esfuerzan por educar a estas personas.
Esta buena voluntad no tiene en ocasiones un fruto del que sentirse orgulloso porque
se carece de esquemas, modelos, estructuras organizativas, objetivos y métodos adecua-
dos para trabajar con niños y niñas que plantean necesidades especiales graves y perma-
nentes. Porque se carece de una formación adecuada. Y el resultado puede ser que tras
más de una década de escolarización los alumnos no hayan adquirido unas habilidades
básicas para vivir en su hogar, en su comunidad o para acceder a un empleo. La replicación
automática del modelo educativo tradicional (“de la EGB ligera”) puede llevarnos a situa-
ciones absurdas. Esta situación puede observarse en algunos centros específicos de
educación especial, o en las aulas que atienden a alumnos con deficiencias importantes y
permanentes. En los casos extremos, si permanecemos durante algunas horas en una de
estas aulas podremos observar una situación semejante a la que relatamos a continuación.
Los alumnos pueden ser ocho o diez, alguno de ellos con dificultades de movimiento
importantes. Permanecen en el aula la mayor parte de la jornada escolar, a excepción de
los momentos de patio, del período de comedor, o de alguna actividad exterior
(psicomotricidad, diapositivas...). Las actividades del aula pueden empezar con algunas
fichas en las que los alumnos deben colorear alguna figura (p.e. un circulo grande, o varios
triángulos...), o algún dibujo (p.e. un árbol, o la figura de los reyes si es Navidad). Algunos
alumnos han adquirido ya una gran habilidad en estas tareas, y acaban las fichas con
rapidez, pidiendo inmediatamente que les den otra; son verdaderos devoradores de fichas.
En otros casos, algún niño puede pasarse mucho tiempo con una misma ficha, debido a
68
sus dificultades de control motor, o a que pasa el tiempo distraído. Las fichas de colorear,
pueden dar paso a otras en las que deben seguir una línea, completar una figura, unir con
una raya ciertos dibujos, y otros trabajos semejantes. Por lo general, la calidad del trabajo
no es muy buena, suelen salirse de los límites de las figuras, o hacer un trazo no uniforme
(aunque puede haber un experto en la materia). Una vez completadas varias de esta fichas
se inician actividades "manipulativas" como pueden ser encajar elefantitos de diferentes
tamaños en sus agujeritos, meter bolas por un palo ondulado, meter garbanzos colorea-
dos en unas cajas, o amasar plastilina en forma de churros o bolas. Algunas de estas
actividades manipulativas tiene también un soporte de papel, como son aquellas que
implican picar siluetas, o recortar líneas quebradas.
Los materiales que suelen encontrarse en una de estas aulas son, con independencia
de la edad de los alumnos, semejantes a los que podemos ver en un aula de maternal,
preescolar y, ocasionalmente, de ciclo inicial. Existen varios puzzles, encajables, dominós
de dibujos, cubos de diferentes tamaños que se insertan unos dentro de los otros, piezas
de construcciones (generalmente de gran tamaño), botes con orificios en forma de figuras
geométricas por las que deben encajarse sus correspondientes figuras, algún muñeco o
títere, etc. Estos materiales son utilizados con una frecuencia elevada; por ejemplo, los
alumnos cogen encajables, que se pasan cuando los completan, pueden realizar un
determinado encajable varias veces en un día, y numerosísimas veces a los largo del
curso, adquiriendo incluso una gran maestría en su realización. Los libros son también
característicos de los niveles educativos citados, encontramos varios de la colección de
Teo, de la colección "libros para mirar", y otros de tamaño más reducido y que a pesar de
sus páginas de cartón plastificado han ido perdiendo consistencia con las reiteradas
manipulaciones.
Después del patio, puede iniciarse una sesión de psicomotricidad, en la que los
alumnos realizan complejas piruetas utilizando aros, bloques de madera, cuerdas, etc.
Otros días, se acude a la sala de audiovisuales a visionar una película de dibujos, o unas
diapositivas que permiten narrar un cuento famoso. En ocasiones, se sale a pasear al
campo o a la playa, realizando un recorrido que suele convertirse en tradición (es una de
las ventajas de que la mayoría de los centros específicos se encuentren en las afueras de
los núcleos de población).
Entre estas actividades, es posible que los alumnos se laven las manos o la cara,
fundamentalmente antes de comer, o a la salida el colegio. En ocasiones el profesor intenta
enseñar estas habilidades (por lo general no más allá de lavarse cara y manos, peinarse
y quitarse los mocos), pero a la hora de salir se suele adecentar a los niños, que salen del
colegio aseados y perfumados, como si no se hubiesen movido (aspecto este que padres
y madres suelen considerar como signo de una buena atención a sus hijos)
69
que suelen participar todos los alumnos, o grupos importantes, acudiendo al zoo, a la
playa, o a competiciones donde se juntan niños con n.e.e. graves y permanentes de
diversas procedencias, repartiéndose armoniosamente las medallas y copas. Algunos
profesores se sorprenden y molestan de las actitudes negativas, de las miradas curiosas
y descaradas de las personas que ven "al grupo" por la calle, indicando que parece mentira
la poca educación que tienen.
Esta relación de actividades no es, obviamente, exhaustiva, pero refleja con bastante
fidelidad lo que en alguna ocasión podemos ver en las aulas de alumnos "severamente
retrasados". El tono puede parecer algo jocoso, pero no pretende ser hiriente; es una
realidad en la que muchos hemos estado implicados, y enfocarla con un cierto humor
permite desdramatizarla. Porque tiene bastante de dramática. Si una persona pasa en
diferentes momentos, a lo largo de varios años, por una de estas aulas, se encontrará con
que apenas existen variaciones en lo que los alumnos realizan en ella. La disciplina o las
actividades pueden haber cambiado algo en función del profesor/a que se encuentre en
ese momento, pero el contenido es muy semejante. Los juegos, materiales, actividades y
organización varían muy poco a lo largo de toda la escolaridad, a pesar de que los
alumnos tengan seis, ocho o dieciocho años. La educación de estos alumnos es una
réplica del modelo de la EGB, en la que tienen escasa cabida la enseñanza de habilidades
adaptativas y funcionales. Los resultados de los cuadros 5.2 y 5.3 son indicios del produc-
to obtenido; tras ocho años de escolarización los niños apenas han aprendido habilidades
"pseudo-académicas", de escasa utilidad para su vida de adultos, y, al mismo tiempo son
incapaces de ir al retrete, vestirse o lavarse autónomamente, o de hacer la cama y poner
la mesa.
Estos comentarios son relevantes porque las adquisiciones que los alumnos realizan a
lo largo de su escolaridad están directamente vinculados con los objetivos que se persi-
guen, con los métodos que se utilizan y, muy especialmente, con los contenidos que el
currículo del profesor o del centro. Este currículo es dependiente, a su vez, de los
conocimientos, creencias y expectativas que este profesor o profesores mantienen respec-
to a los principios, fines y objetivos de la educación, a las necesidades, características y
posibilidades educativas que postulan de sus alumnos y a las concepciones teóricas y
conocimientos prácticos sobre el desarrollo curricular y del proceso de enseñanza-apren-
dizaje.
70
5.1 El currículo para los alumnos con necesidades educativas
especiales graves y permanentes
Existen diversas alternativas a la hora de enfrentar el desarrollo del currículo para estos
alumnos. Básicamente pueden centrase en tres estrategias: a) elaborar currículos especí-
ficos por parte de la Administración educativa; b) utilizar currículos ya elaborados y
publicados; y c) desarrollar un Proyecto Curricular de Centro.
En realidad, currículos para estas clasificaciones existen pero su utilidad, al igual que
los documentos citados, es limitada. Decir que un niño es retrasado mental o sordo, nos
da escasa información sobre cuáles son sus necesidades especiales. Bajo las etiquetas
comentadas encontramos a grupos de alumnos extremadamente heterogéneos, con nece-
sidades educativas muy diversas, por lo que es imposible elaborar currículos que sean
capaces de responder a esta inmensa variabilidad.
Los cuadros 5.4, 5.5 y 5.6 nos ofrecen tan sólo unos breves ejemplos de las opciones
disponibles. En el primer caso, aparecen seis estructuras de áreas curriculares diferentes,
los ejemplos 1, 2 y 6 han sido desarrollado desde enfoques funcionales por lo que las
áreas hacen referencia a contextos de vida cotidiana; por el contrario, los ejemplos
restantes representan a enfoques teóricos evolutivos. Los dos cuadros restantes muestran
71
el desarrollo de un área curricular desde una perspectiva evolutiva, en el primer caso, o
funcional en el segundo.
Cuadro 5.4: Estructura de áreas en diferentes currículos (1. Dever, 1988; 2. Brown, 190; 3. Carpenter, 1987; 4. Crawford,
1980; 5. Kissinger, 1981; 6. Kokaska y Brolin, 1985)
Cuadro 5.5: Ejemplo de desarrollo curricular con un enfoque evolutivo-normativo (Kissinger, 1981)
72
Cuadro 5.6: Ejemplo de desarrollo curricular con un enfoque funcional-ecológico
Los ejemplos que aparecen en estos cuadros no son sino una minúscula muestra de
las decenas de currículos educativos confeccionados y editados, dirigidos a la población
de personas con déficits severos. Las diferencias en estos trabajos radican en múltiples
aspectos, en ocasiones van dirigidos a diferentes grupos de edad; en otros casos, parten
de postulados teóricos diferentes; en unos casos se dedican a grupos de alumnos con
características específicas; etc. etc. Pueden existir tantos currículos educativos como
agrupamiento de sujetos por ciertas características, como características diferenciadoras
de contextos comunitarios, como entidades que los impartan, como enfoque teóricos y/o
grandes objetivos educativos que los sustenten. Por ejemplo, existen currículos dirigidos
a toda la etapa educativa, o restringidos a unas determinadas edades; diseñados para
sujetos con diferentes potenciales de aprendizaje y/o diferentes limitaciones físicas y/o
sensoriales; y como indicábamos, la combinación de variables es muy amplia.
73
los contenidos propuestos. Un Proyecto Curricular totalmente desvinculado del resto de
centros limitaría la permeabilidad, actual y futura, entre los centros específicos y los ordina-
rios. En la medida de lo posible, es importante mantener la lógica curricular general.
74
5.1.3 Elaborar un proyecto curricular de Centro
Por lo reseñado hasta el momento, hemos visto que los Decretos de Currículo, sobre
los que se desarrolla todo el proceso de reforma del sistema educativo sólo son válidos
relativamente para los alumnos con n.e.e. graves y permanentes; en mayor o menor
medida pueden ser mantenidos los objetivos generales de etapa, o algunos objetivos
generales de área, pero no responden a las necesidades especiales de estos alumnos, y
sería necesario desarrollar nuevas áreas y/o contenidos referidos principalmente a habili-
dades de vida.
Por otro lado, los currículos alternativos, diseñados específicamente para estos alum-
nos tampoco son capaces de solucionar el problema, dado que no pueden dar una
respuesta global a toda la población. Al mismo tiempo, mantener o desarrollar nuevos
currículos para alumnos “especiales” sería contrario a la lógica actual, y se convertiría en
el peor enemigo de la normalización de estos alumnos, dado que mantendría la línea
divisoria entre educación normal y educación especial (Decreto de currículo frente a
Diseño Curricular para "subnormales")
Este Proyecto Educativo y Curricular debe recoger, en la mayor medida posible, los
referentes y contenidos de los Decretos de Currículo dirigidos a toda la población, y
introducir adaptaciones significativas en todos los elementos necesarios. Esencialmente,
los contenidos deben responder a los grandes objetivos de la educación y del centro:
Enseñar a vivir. ¿Cuáles son los contenidos que, de no adquirirse en esta etapa, incapa-
citarían al alumno para insertarse en la vida social y laboral o para seguir la enseñanza
postobligatoria?. ¿Qué contenidos son imprescindibles para vivir en nuestra comunidad?.
Si el objetivo de la educación obligatoria es enseñar a vivir, a vivir con la mayor indepen-
dencia posible, la pregunta necesaria es ¿que es vivir independientemente en nuestra
sociedad?
El Decreto de Mínimos, y los Decretos del Currículo para las etapas, responden a esta
pregunta pero con un desarrollo ligado a las características mayoritarias de la población
escolar. Para la mayoría de los alumnos la escuela debe garantizar la enseñanza de los
contenidos incluidos en estos documentos, sin embargo, muchas de las habilidades de
vida independiente que necesitan aprender los alumnos con necesidades especiales
graves y permanentes no son recogidos. Estos documentos no se plantean, lógicamente,
la enseñanza de habilidades como hacer una ensalada, desplazarse con una silla de
75
ruedas, limpiar la casa o comprar un bonobus, entre otras muchas. La mayor parte de los
alumnos aprenden estas habilidades en su hogar y comunidad, y la escuela no es,
generalmente, necesaria en su enseñanza. Pero en el caso de los alumnos con necesida-
des especial graves y permanentes, estas habilidades deben ser contempladas en la
enseñanza escolar.
Una taxonomía es sólo una organización de un campo conceptual. Así, por definición,
las organizaciones taxonómicas no son correctas o incorrectas, pueden ser sólo útiles o
inútiles para los objetivos que se persiguen. Hay un número casi ilimitado de formas para
que las actividades de vida puedan ser divididas y organizadas. La organización refleja
frecuentemente los rasgos teóricos del autor sobre las agrupaciones y secuencias. Algu-
nas taxonomías organizan su contenido por la edad en que las metas o hitos son típica-
mente ejecutados por individuos de desarrollo normal. Otros organizan contenidos a base
de similitudes conceptuales o tópicas del material, mientras otros utilizan una combinación
de estrategias. En algunos casos el propósito fundamental es imponer un esquema para
la secuencia de enseñanza, en otros, simplemente listar contenidos. Las áreas de conte-
nidos pueden ser poco o muy definidas, mayores o menores, etcétera. En nuestro caso, la
taxonomía se desarrolla con 4 pretensiones: 1) responder a la pregunta ¿cuáles son los
contenidos que de no adquirirse en esta etapa incapacitarían al alumno para insertarse en
la vida social y laboral?; 2) incluir el mayor abanico posible de las necesidades educativas
que un alumno pueda presentar; 3) responder a las diversas edades comprendidas en la
educación obligatoria; y 4) y facilitar el trabajo de desarrollo curricular de los centros.
76
La táctica seguida ha sido partir de un análisis racional de los contextos y sub-
contextos de vida, y establecer los grupos de habilidades y las tareas requeridas en cada
uno de estos entornos de vida. Los cuadros 5.8 a 5.11 que aparecen a continuación
muestran ejemplos de este análisis en el entorno doméstico, llegando sólo a habilidades
amplias, aunque en algún momento se desciende a actividades simples que son
subcomponentes de tareas más generales.
77
Cuadro 5.10. Habilidades y tareas en el entorno “cuarto de baño”
78
La taxonomía que se presenta pretende ser una herramienta para el desarrollo de
proyectos curriculares de centro. En un principio estaba centrada en los alumnos con
necesidades educativas más graves, pero este planteamiento fue desechado. La razón
básica reside en que la única diferencia que puede establecerse entre estos alumnos y
otros alumnos con necesidades educativas especiales "menos graves y permanentes", es
que a priori se espera una menor capacidad de aprendizaje de los primeros. Elaborar una
taxonomía dirigida sólo a alumnos con limitaciones muy graves se diferenciaría de aquella
diseñada para todos los sujetos con necesidades educativas especiales (por ejemplo,
minorías étnicas, grupos marginados, alumnos con bajo rendimientos escolar, etc.) en que
el techo de posibles objetivos sería más bajo.
El cuadro 5.12 presenta la estructura de áreas que se han establecido. Las áreas (A)
Autonomía personal-Hogar, (B) Comunidad y (D) Laboral, son las áreas principales ya que
el foco de organización es el análisis de habilidades de vida en la comunidad y es en estos
tres grandes entornos donde vivimos las personas. Las áreas de comunicación, motor,
académico/funcional y habilidades sociales, desarrollan objetivos educativos básicos,
pero son áreas que se incrustan en las cuatro principales. La lógica que se sigue se basa
en que estas habilidades se producen insertadas dentro de las actividades que el alumno
realiza/aprende en las áreas principales; por ejemplo, la comunicación no existe como
algo independiente sino que se produce en habilidades, tareas y situaciones en el hogar,
en la comunidad o en la empresa.
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Taxonomía de objetivos para “Enseñar a Vivir”
Área A.
Autonomía Personal / Hogar
El área de autonomía personal y habilidades domésticas incluye un amplio paquete de
actividades como control de esfínteres y uso del retrete, aseo e higiene personal, alimen-
tación, vestido y apariencia personal, seguridad y salud, tareas domésticas (preparación
de alimentos, limpieza de la casa...), actividades de ocio, planificación y presupuesto; En
ella también se producen relaciones familiares, comunicación, sexualidad, etc. Muchas
actividades que forman parte de esta área son esenciales en la vida diaria, por ejemplo, las
habilidades de vestirse y desvertirse son realizadas frecuentemente y en diferentes contex-
tos (casa, clase de gimnasia, actividades de ocio, trabajo). Con frecuencia, si el alumno no
es capaz de realizarlas es necesario que otra persona las lleve a cabo por él.
80
4.1.2 Almacena en su lugar los materiales y productos adquiridos 3.3 El alumno selecciona ropa apropiada al lugar
4.2 El alumno mantiene y reemplaza productos de aseo 3.4 El alumno selecciona ropa apropiada al clima.
4.2.1 Inventario de materiales y productos de aseo/higiene personal
4.2.2 Elimina paquetes, frascos, maquinillas de afeitar, etc. vacíos o Núcleo de contenido 4: Aparatos correctores (ortopédicos): silla de rueda,
inservibles muleta, andador, prótesis auditivas, visuales, motoras, dentales, etc.
4.2.3 Adquiere materiales y productos necesarios 4.1 El alumno colabora en las actividades relacionadas con aparatos co-
rrectores (ortopédicos)
4.1.1 colocar
BLOQUE DE CONTENIDO: A.2 VESTIDO 4.1.2 quitar
4.2 El alumno utiliza adecuadamente aparatos correctores
Núcleo de contenido 1: Habilidades básicas de vestido 4.3 El alumno quita/retira aparatos correctores
QUITARSE: 4.4 El alumno se colocará correctamente aparatos correctores
1. Calcetines 4.5 El alumno realiza tareas de cuidado del aparato y mantenimiento
2. Calzado sin atar
3. Prendas por piernas
4. Prendas abiertas por delante BLOQUE DE CONTENIDO: A.3 ALIMENTACIÓN
5. Prendas por la cabeza
6. Otras: Núcleo de contenido 1: Habilidades básicas de alimentación
6.1 Quitarse el gorro 1.1. El alumno traga y mastica correctamente los alimentos
6.2 Quitarse guantes (manoplas) 1.1.1 Deglución
6.3 Medias [Link] Traga líquidos
6.4 Sujetador [Link] Traga papillas
PONERSE: [Link] Traga semisólidos
7. Calcetines [Link] Traga sólidos
8. Calzado sin atar 1.1.2 Masticación
9. Prendas por piernas [Link] Mastica semisólidos
10. prendas abiertas por delante [Link] Mastica sólidos
11. Prendas por la cabeza 1.2. El alumno utiliza utensilios de alimentación
12. Otras: 1.2.0 Colabora cuando es alimentado
12.1 Ponerse un gorro 1.2.1 Comer con dedos
12.2 Ponerse guantes (manoplas) 1.2.2 Beber en vaso (biberón)
12.3 Medias 1.2.3 Cuchara
12.4 Sujetador 1.2.4 Tenedor
13 Bajar cremalleras 1.2.5 Partir con tenedor
14 Desatar correa/tirantes 1.2.6 Untar con cuchillo
15 Desatar lazos/adhesivos 1.2.7 Cortar con cuchillo
16 Desatar tiras adhesivas 1.2.8 Pelar con cuchillo
17 Desatar cierres automáticos 1.2.9 Uso de servilleta
18 Poner cremallera 1.3. El alumno muestra hábitos y modales de mesa correctos
19 Poner correa/tirantes 1.3.1 Sentarse erguido...
20 Atar cordones 1.3.2 Emplea los dedos sólo cuando es adecuado
21 Botones 1.3.3 Vacía la boca antes de tomar otro bocado
21.1 Desabrochar botones 1.3.4 Vacía la boca antes de hablar
21.2 Abrochar botones 1.3.5 No derrama fuera del plato
22 Cerrar cintas adhesivas 1.3.6 Comer sin molestar a otros
23 Cerrar cierres automáticos 1.3.7 Llevar a la boca cantidades razonables de alimentos
24 Distingue delante-detrás de las prendas 1.3.8 Traga antes de tomar otro bocado
25 Se viste/desviste completamente 1.3.9 Pedir alimentos
1.3.10 Pasar alimentos
Núcleo de contenido 2: Apariencia física 1.3.11 Participar en conversación
2.1 El alumno mantiene la apariencia durante todo el día 1.3.12 Otros
2.2 El alumno cuida la coordinación de colores/modelos 1.4. El alumno sirve alimentos
2.3 El alumno realiza los cambios de ropa necesarios 1.4.1. Líquidos
2.3.1 Ropa limpia/ropa sucia 1.4.2. Sólidos
2.4 El alumno utiliza accesorios del vestido
Núcleo de contenido 2: Poner/quitar la mesa
Núcleo de contenido 3: Selección de vestuario 2.1 El alumno quita la mesa
3.1 El alumno selecciona la ropa que va a utilizar y que se encuentra en 2.1.1 Retira de la mesa todos los utensilios
estado adecuado (limpia, planchada, no deteriorada) 2.1.2 Limpia la mesa después de comer
3.2 El alumno selecciona ropa apropiada a la actividad 2.2 El alumno pone la mesa
81
Núcleo de contenido 3: Preparación de alimentos Núcleo de contenido 6: Materiales y productos
3.1. El alumno prepara alimentos fríos 6.1 El alumno almacena materiales, productos y utensilios
3.1.1 Vaso de leche 6.1.1 Guarda los productos y utensilios en su sitio después de usarlos
[Link] Sólo 6.2 El alumno mantiene y reemplaza materiales y productos
[Link] Con un producto (p.e. azúcar, colacao, nesquik...) 6.2.1 Inventario de productos
[Link] Con galletas 6.2.2 Eliminar frascos, cajas, etc.
[Link] Con cereales 6.2.3 Comprar
3.1.2 Tostadas (pan de molde)
3.1.3 Bocadillo/sandwich BLOQUE DE CONTENIDO: A.4 LIMPIEZA Y ORDEN
3.1.4 Ensalada
[Link] Ensaladas precocinadas Núcleo de contenido 1: Colaborar en el mantenimiento de la limpieza y
[Link] Preparar una ensalada cuidado del entorno en que se desenvuelven las actividades cotidianas.
3.1.5 Otros 1.1 Utiliza papelera o basura para tirar papeles, etc.
3.2. El alumno prepara alimentos cocinados 1.2 Deja los objetos (juguetes...) en su sitio después de utilizarlos.
3.2.1 Preparar un alimento precocinado 1.3 Sensibilidad y respeto por la conservación del paisaje-entorno
3.2.2 Preparar tostadas 1.4 Otros
3.2.3 Huevos
[Link] Hervidos (pasados por agua) Núcleo de contenido 2: Mantener la vivienda limpia y ordenada
[Link] Hervidos (duros) 2.1 El alumno realiza la limpieza de suelo/paredes
[Link] Tortilla 2.1.1 Barrer el suelo
[Link] Fritos 2.1.2 Fregar el suelo
3.2.4 Carnes 2.1.3 Limpieza de paredes
[Link] Asar [Link] Azulejos
[Link] Freír [Link] Paredes pintadas
[Link] Asados 2.2.4 Limpiar el suelo con aspiradora
3.2.5 Pescados 2.2.5 Limpiar alfombra/moqueta con aspiradora
[Link] Asar 2.2. El alumno realiza la limpieza de superficies
[Link] Freír 2.2.1 Superficies generales
[Link] 2.2.2 Limpiar cristales/espejos
3.2.6 Verduras 2.2.3 Quitar el polvo a los muebles
3.2.7 Pastas 2.2.4 Azulejos
3.2.8 Otros 2.3 El alumno realiza la limpieza de superficies especiales
3.3 El alumno prepara el desayuno sin ayuda 2.3.1 Limpieza de muebles especiales
3.4 El alumno prepara la merienda sin ayuda 2.3.2 Limpieza de electrodomésticos especiales (tocadiscos, cassette,...)
3.5 El alumno prepara la comida o cena sin ayuda 2.3.3 Limpieza de bombillas
2.3.4 Limpieza de elementos decorativos (p.e. figuras, etc)
Núcleo de contenido 4: Elección de alimentos 2.4. El alumno realiza la limpieza de la cocina
4.1. El alumno confecciona y planifica menús 2.4.1 Tirar la basura
4.1.1 Recetas de cocina 2.4.2 Fregar vajilla
4.1.2 Planifica alimentación (planes diarios, semanales...) [Link] Lavar vajilla a mano
[Link] Confecciona menús equilibrados para un día (desayu- [Link] Utilizar lavaplatos
no, comida, merienda y cena) [Link] Secar la vajilla
[Link] Confecciona menús equilibrados para una semana 2.4.3 Limpiar superficies (bancos, mesa,...)
[Link] Reconoce los ingredientes necesarios para confeccio- 2.4.4 Limpiar fregadero
nar un menú 2.4.5 Limpiar electrodomésticos
4.2. Nutrición 2.4.6 Limpiar la cocina
4.2.1 Dieta alimenticia equilibrada 2.4.7 Limpiar el horno
[Link] Conoce los diferentes grupos de alimentos 2.4.8 Descongelar/limpiar nevera
[Link] Ante una variedad de alimentos (p.e. autoservicio) el 2.5 El alumno realiza la limpieza del cuarto de baño
alumno selecciona una comida completa y equilibrada.
2.5.1 Limpiar lavabo/bañera
4.2.2 Mantener peso corporal adecuado
2.5.2 Limpiar retrete
[Link] Peso máximo y mínimo
2.6 El alumno ordena las habitaciones
[Link] Cantidad de comida adecuada
2.6.1 Hacer la cama
[Link].1 Conoce los efectos de comer en exceso
2.6.2 Colocar objetos en sus lugares correctos y poner orden cuando
[Link].2 Conoce los efectos de comer poco es necesario
[Link].3 Conoce la importancia del contenido en calo- 2.7 El alumno ordena espacios de almacenamiento
rías de la dieta
2.7.1 Armarios
2.7.2 Cajones
Núcleo de contenido 5: Conservación de alimentos
2.7.3 Aparador/cómoda
5.1. El alumno conoce y utiliza medidas de conservación general
2.8 El alumno establece y sigue programas/secuencias de limpieza de la vi-
5.2. El alumno conoce y utiliza medidas de conservación de sobras vienda
82
Núcleo de contenido 3: Cuidado de la ropa 1.3.1 Conoce situaciones, materiales y productos potenciales fuentes
3.1. El alumno almacena la ropa sucia de accidentes (alturas, superficies resbaladizas, puertas, etc)
3.1.1 Discrimina ropa sucia/ropa limpia 1.3.2 Actúa de modo correcto para evitar accidentes
3.1.2 Almacena ropa sucia para ser lavada 1.4 El alumno evita accidentes con fuentes de calor
3.2. El alumno lava la ropa 1.4.1 Conoce fuentes de calor (calefacción, horno, cocina, plancha,
etc.)
3.2.1 Clasificar la ropa para lavarla
1.4.2 Evita el contacto con fuentes de calor
[Link] Ropa blanca
1.4.3 Manipula fuentes de calor adecuadamente.
[Link] Ropa de color
1.5 El alumno evita accidentes con productos tóxicos
[Link] Ropa de colores especiales
1.5.1 Conoce sustancias y/o materiales tóxicos/venenosos, y las pre-
[Link] Conoce el significado de símbolos en etiquetas cauciones para manipularlos o almacenarlos
[Link].1 Distingue entre prendas que deben ser lava- 1.5.2 Utiliza productos tóxicos adecuadamente
das a mano, en seco, o en lavadora
[Link].2 Distingue prendas que pueden utilizar lejía o
productos... Núcleo de contenido 2: Salud
[Link].3 Distingue temperatura del agua 2.1 El alumno conoce aspectos básicos relativos a salud general
[Link].4 Otros 2.1.1 Conoce procedimientos y razones para el cuidado de la piel
3.2.2 Lavar a mano 2.1.2 Conoce procedimientos y razones para el cuidado del cabello
3.2.3 Lavar con lavadora 2.1.3 Conoce procedimientos y razones para el cuidado dental
[Link] Selecciona programa adecuado al tipo de ropa 2.1.4 Conoce procedimientos y razones para limpieza/higiene general
[Link] Selecciona temperatura adecuada al tipo de ropa 2.1.5 Conoce procedimientos y cuidados necesarios si utiliza gafas o
lentillas
[Link] Productos de limpieza
2.1.6 Conoce procedimientos y razones para realizar ejercicio físico
[Link] Otros
2.1.7 Conoce procedimientos y razones para dormir correctamente
3.2.4 Secar la ropa
2.1.8 Conoce procedimientos y razones para mantener posturas co-
[Link] Tiende la ropa rrectas
[Link] Utiliza secadora automática 2.1.9 Conoce formas de evitar enfermedades
3.3. El alumno plancha la ropa [Link] Tipos y vías de contagio y prevención de enfermedades
3.3.1 Habilidad comunes
[Link] Reconoce la temperatura a utilizar [Link] El SIDA
[Link] Otros 2.1.10 Conoce hábitos básicos de higiene alimentaria
3.3.2 Seguridad 2.2 El alumno actúa frente heridas y lesiones
3.4. El alumno realiza tareas de reparación/aseo de la ropa 2.2.1 Identificar heridas y/o lesiones
3.4.1 Cepillar 2.2.2 Comunicar a adulto
3.4.2 Cuidado del calzado 2.2.3 Primeros auxilios
3.4.3 Coser [Link] Realiza curas en cortes/heridas pequeños
3.5. El alumno ordena la ropa [Link] Realiza curas en quemaduras leves
3.5.1 Colgar la ropa en barra de pared [Link] Realiza curas en picaduras de insectos
3.5.2 Colgar la ropa en percha [Link] Realiza curas en hemorragias nasales
3.5.3 Ordenar la ropa en silla [Link] Realiza curas ante astillas u objetos clavados
3.5.4 Otros [Link] Otros:
[Link].1 Traumatismos
Núcleo de contenido 4: Materiales y productos [Link].2 Fracturas
4.1 El alumno almacena materiales y productos [Link].3 Hemorragias
4.2 El alumno mantiene y reemplaza materiales y productos [Link].4 Desmayos, pérdidas de conciencia
4.2.1 Inventario de productos 2.3 El alumno actúa frente enfermedad/dolor
4.2.2 Eliminar frascos, cajas, etc. 2.3.1 Identificar dolor y/o enfermedad
4.2.3 Comprar 2.3.2 Comunicar a adulto
2.3.2 Procedimientos rutinarios
2.3.3 Urgencias médicas
BLOQUE DE CONTENIDO: A.5 SALUD Y SEGURIDAD
2.3.4 Utilización correcta de la medicación
Núcleo de contenido 1: Seguridad general 2.4 Control de sustancias
1.1 Prevención de incendios 2.4.1 Conoce los efectos del alcohol
1.1.1 Conoce materiales y sustancias inflamables, y las precauciones 2.4.2 Conoce los efectos del tabaco
necesarias en su manipulación y/o almacenamiento 2.4.3 Conoce los efectos de otras drogas (medicamentos, etc.)
1.1.2 Reconoce formas de evitar incendios
1.2 El alumno evita accidentes con electricidad Núcleo de contenido 3: Urgencias generales
1.2.1 Conoce lugares y aparatos que son fuentes potenciales de schok 3.1 Policía
eléctrico 3.2 Bomberos
1.2.2 Evita el contacto con fuentes de electricidad y aparatos eléctri- 3.3 Climatológicas
cos
1.2.3 Manipula aparatos y fuentes de electricidad adecuadamente
1.3 El alumno evita caídas, golpes, etc.
83
BLOQUE DE CONTENIDO: A.6 OCIO 5.2 El alumno utiliza una agenda personal para anotar y localizar teléfonos
habituales
Núcleo de contenido 1: Medios de comunicación 5.2.1 Selecciona una agenda y anota los números de teléfono habi-
tuales
1.1 El alumno utiliza televisión / vídeo
5.2.2 Utiliza la agenda para localizar números de teléfono habituales
1.1.1 Se entretiene observando la televisión/vídeo (pasa el tiempo....¡)
5.3 El alumno utiliza la guía de teléfonos y los servicios de información para
1.1.2 Conecta, desconecta, selecciona canal y utiliza los mandos de localizar un número de teléfono.
la TV
5.3.1 Utiliza la guía de teléfonos o las páginas amarillas para localizar
1.1.3 Conecta, desconecta, introduce y saca una cinta y utiliza los un teléfono
mandos del vídeo.
5.3.2 Utiliza los servicios de información para localizar un teléfono
1.2 El alumno utiliza la radio
1.2.1 Se entretiene oyendo programas de radio
1.2.2 Conecta, desconecta, sintoniza una frecuencia y utiliza los man-
dos de la radio BLOQUE DE CONTENIDO: A.7 ACTIVIDADES PERIÓDICAS O ESPECIALES
1.3 El alumno utiliza cassette
1.3.1 Se entretiene oyendo cintas de cassette Núcleo de contenido 1: Conservación y reparación de la vivienda
1.3.2 Conecta, desconecta, introduce y saca una cinta y utiliza los 1.1 El alumno realiza tareas de conservación y reparación de interior de la
mandos del cassette. vivienda
1.4 El alumno utiliza publicaciones escritas 1.1.1 Reparar o sustituir equipamiento
1.4.1 Ojea y/o lee cuentos [Link] Sustituir una bombilla
1.4.2 Ojea y/o lee comics [Link] Sustituir un fusible
1.4.3 Ojea y/o lee revistas [Link] Desenbozar fregadero, lavabo, bañera
1.4.4 Ojea y/o lee periódicos [Link] Otras
1.1.2 Pintar
Núcleo de contenido 2: Ejercicio físico [Link] Paredes/techo
2.1 El alumno realiza ejercicio físico para mantenerse en forma [Link] Ventanas
[Link] Muebles
Núcleo de contenido 3: Juegos/hobbis [Link] Otros
3.1 El alumno se entretiene con juegos individuales 1.2. El alumno realiza tareas de conservación y reparación del exterior de la
vivienda
3.1.1 Juegos didácticos
1.2.1 Reparar o sustituir equipamiento
3.1.2 Muñecos
1.2.2 Pintar
3.1.3 Juegos de ordenador
1.2.3 Plantas-jardín
3.1.4 Juegos de bolsillo
1.2.4 Otras
3.1.5 Modelismo
3.1.6 Tocar un instrumento musical
Núcleo de contenido 2: Actuar en función de cambios de clima
3.2 El alumno participa en juegos colectivos
2.1 El alumno utiliza acondicionadores ambientales
3.2.1 Juegos de mesa(cartas, parchís, oca, damas,...)
2.1.1 Calefacción
3.3 El alumno se entretiene con hobbis
[Link] Poner en funcionamiento la calefacción en los momen-
3.3.1 Colecciones tos adecuados
3.3.2 Bordar, ganchillo, punto [Link] Manipular correctamente la calefacción (ajustar tempe-
3.3.3 Trabajos manuales/bricolage (madera, arcilla, etc.) ratura, termostato, temporizador, etc)
2.1.2 Aire acondicionado
Núcleo de contenido 4: Otros [Link] Poner en funcionamiento el aire acondicionado en los
4.1 El alumno cuida plantas, jardín, terraza momentos adecuados
4.2 El alumno cuida animales domésticos [Link] Manipular correctamente el aire acondicionado (ajustar
temperatura, termostato, temporizador, etc.)
4.3 El alumno llama por teléfono a amigos-familiares
2.1.3 Cortinas/persianas
[Link] Abrir y cerrar cortinas/per sianas para proporcionar luz
Núcleo de contenido 5: Teléfono particular
adecuada
5.1 El alumno utiliza el teléfono particular
[Link] Abrir y cerrar cortinas/persianas para mantener tempe-
5.1.1 Recibe llamadas telefónicas ratura
[Link] Contesta llamadas cortésmente y con intensidad de voz 2.1.4 ventanas
adecuada
[Link] Abrir y cerrar ventana para proporcionar aire necesario
[Link] Llama a la persona a la que va dirigida la llamada
2.1.5 Otros
[Link] Mantiene una conversación durante algunos minutos
2.2. Alimentación
[Link] Recibe y transmite mensajes adecuadamente
2.3. Vestuario/lencería
5.1.2 Hace llamadas personales desde un teléfono particular
2.3.1 Sacar/guardar prendas
[Link] Teléfono de dial
2.3.2 Mantas, sábanas, alfombras
[Link] Teléfono de teclado
2.4. Cambios en actividades y tareas
[Link] Conoce los diferentes tipos de comunicaciones telefó-
2.4.1 De ocio
nicas (automáticas, por operadora, urbanas, con otras
provincias...) 2.4.2 De limpieza
5.1.3 Hace llamadas a servicios de urgencia 2.4.3 Otros
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Núcleo de contenido 3: Hacer frente a imprevistos, problemas,... [Link] Reponer fusible central de la vivienda
3.1. El alumno hace frente a cambios en plan diario / rutinas [Link] Otros
3.1.1 Alteraciones en pautas de sueño 3.2.3 Actividades alternativas
3.1.2 Cambios en plan diario (mantener conducta funcional cuando 3.2.4 Otras
las actividades habituales cambian) [Link] Hacer frente a fugas de agua, goteras
3.2. El alumno hace frente a averías [Link] Otras
3.2.1 Reparaciones 3.3. El alumno hace frente a agotamiento de materiales
3.2.2 Reemplazar-sustituir 3.3.1 Hacer frente a agotamiento de productos para confeccionar menú
[Link] 3.3.2 Otros
85
Área B.
Comunidad
La capacidad para desplazarse por la comunidad y utilizar los recursos comunitarios
tiene una enorme trascendencia en relación a la mejora de la calidad de vida e indepen-
dencia de las personas con necesidades especiales graves y permanentes. Estas habilida-
des permiten el acceso y utilización de lugares de ocio, servicios, y facilitan el acceso a
empleos. Existen bastantes trabajos que han demostrado la posibilidad de enseñar a estas
personas las habilidades necesarias para utilizar transportes públicos (Robinson y cols.
1984; Coon y cols. 1981; Sowers y cols. 1979), para desplazarse andando (Marchetti y
cols. 1983; Horner, 1981; Matson,1980; Page y cols. 1976; Vogelsberg y Rusch,1979), o
para realizar compras en diferentes tipos de tiendas (Gaule y cols.1985; Aeschleman y
Schladenhauffen, 1984; Nietupski y cols. 1983; Matson,1981; Matson y cols. 1981; Smeets
y Kleinloog, 1980; Wheeler y cols, 1980).
BLOQUE DE CONTENIDO: B.1 RECURSOS DE LA COMUNIDAD 2.4.1 Conoce la talla que utiliza en diferentes prendas
2.4.2 Realiza compras de prendas de vestir
Núcleo de contenido 1: Alimentación (comer fuera de casa) 2.5 El alumno realiza compras en papelería
1.1 El alumno utiliza máquinas expendedoras para comprar bebidas y ali- 2.6 Otros
mentos
1.2 El alumno utiliza bares/cafetería Núcleo de contenido 3: Servicios comunitarios
1.3 El alumno utiliza restaurantes para comer 3.1 El alumno utiliza aseos/retretes públicos
1.3.1 Utiliza restaurantes de autoservicio 3.1.1 Utiliza aseos/retretes públicos para orinar/defecar
1.3.2 Utiliza restaurantes de comida rápida 3.1.2 Utiliza aseos públicos para aseo personal
1.3.3 Utiliza restaurantes · lavarse las manos
· peinarse
Núcleo de contenido 2: Adquisición de productos · Utilización de aparatos especiales(dispensador de jabón, secar
2.1 El alumno realiza compras de productos de alimentación manos)
2.1.1 Acompaña a los padres en compras de alimentos 3.2 El alumno utiliza el teléfono público
2.1.2 Acompaña a los padres y localiza productos conocidos 3.2.1 Utiliza el teléfono público (monedas)
2.1.3 Compra un producto con ayuda de un adulto 3.3 El alumno utiliza servicios de correos
2.1.4 Compra varios productos con ayuda de un adulto 3.3.1 Reconoce el buzón de casa, y recoge el correo
2.1.5 Compra un producto sin ayuda 3.3.2 Compra sellos, sobres
2.1.6 Compra varios productos sin ayuda 3.3.3 Envía cartas y tarjetas postales utilizando el buzón de correos
2.1.7 Realiza la compra semanal más próximo
2.2 El alumno realiza compras de productos de aseo personal 3.3.4 Localiza la oficina de correos más próxima a su domicilio
2.3 El alumno realiza compras de productos domésticos 3.3.5 Envía paquetes, certificados...
2.4 El alumno realiza compras de prendas de vestir 3.3.6 Envía telegramas
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3.4 El alumno utiliza servicios de información 1.5.2 Selecciona medio de transporte
3.4.1 Localiza y utiliza los servicios de información de establecimien- 1.5.3 Identifica aspectos horarios del desplazamiento
tos públicos [Link] Hora de salida
3.5 El alumno utiliza video-club [Link] Tiempo del viaje
3.5.1 Alquila una película en el videoclub [Link] Hora de llegada
3.5.2 Devuelve dentro del plazo... [Link] Horario de transportes públicos
3.6 El alumno utiliza servicios bancarios 1.5.4 Planifica otros aspectos del desplazamiento
3.6.1 Abrir una cuenta de ahorro [Link] Necesidad de dinero
3.6.2 Sacar dinero de una cuenta [Link] Vestuario
[Link] Por mostrador [Link] Otros
[Link] En cajero automático
3.6.3 Hacer ingresos Núcleo de contenido 2: Utilización de servicios públicos
3.6.4 Domiciliar recibos (pagar facturas) 2.1 El alumno viaja en autobús
3.7 El alumno utiliza peluquería 2.1.1 Desplazamientos urbanos
3.8 El alumno utiliza servicios de salud [Link] Utiliza un autobús público acompañado por un adulto o
3.9 El alumno utiliza servicios de empleo (ídem a área laboral) compañero
3.10 Otros: [Link] Utiliza un autobús público independientemente, en un
3.10.1 Lavandería trayecto conocido y habitual
3.10.2 Reparaciones [Link] Otros
3.10.3 Máquinas expendedoras (p.e. tabaco) 2.1.2 Desplazamientos interurbanos
2.2 El alumno viaja en taxi
Núcleo de contenido 4: Habilidades de consumidor 2.2.1 Utiliza un taxi.... (en las situaciones en que es necesario)
4.1 Comparar calidad y precio 2.3 El alumno viaja en metro
4.2 Leer etiquetas 2.4 El alumno viaja en tren
4.3 La publicidad 2.4.1 Utiliza el tren acompañado por un adulto o compañero
4.4 Reciclaje de materiales 2.4.2 Utiliza el tren independientemente, en un trayecto conocido y habitual
BLOQUE DE CONTENIDO: B.2 DESPLAZAMIENTOS BLOQUE DE CONTENIDO: B.3 OCIO Y TIEMPO LIBRE
87
1.4.2 Ping-pong [Link] Preparar equipo
1.4.3 Máquinas [Link] Disponer de dinero necesario
1.4.4 Billar [Link] Reponer/sustituir equipo o materiales
1.5 El alumno asiste a clases relacionadas con actividades de ocio
1.5.1 Clases de trabajo manuales
1.5.2 Otros BLOQUE DE CONTENIDO: B.4 HACER FRENTE A PROBLEMAS E IMPREVISTOS
1.6 El alumno realiza hobbis
1.6.1 Colecciones Núcleo de contenido 1: En desplazamientos
1.6.2 Construir modelos 1.1 El alumno sabe como actuar cuando se pierden en una calle
1.6.3 Horticultura 1.1.1 Informa a un adulto (p.e. policía, conductor del autobús, otras
1.6.4 Cuidado de animales personas) que se ha perdido y le indica sus datos personales
(p.e. dirección, teléfono, etc.)
1.6.5 Cocina
1.1.2 Pregunta a un adulto para orientarse
1.6.6 Otros
1.2 El alumno sabe como actuar si se pierde en edificio público
1.7 El alumno participa en otras actividades de ocio y tiempo libre (hipermercado, almacén...)
1.7.1 Acudir a Clubs 1.2.1 Informa a un adulto que se ha perdido y le indica sus datos
1.7.2 Salir con los amigos a fiestas personales.
[Link] Acude a cumpleaños y fiestas de amigos 1.2.2 Pregunta a un adulto para orientarse
[Link] Ir a bar/pub 1.2.3 Pregunta en servicios de información
[Link] Ir a bailar 1.3 El alumno conoce como actuar ante alteraciones en la ruta de transpor-
1.7.3 Acudir a acontecimientos de la comunidad tes públicos
[Link] Participa en actividades deportivas comunitarias
[Link] Participa en actividades recreativas comunitarias
[Link].1 Participa en fiestas infantiles Núcleo de contenido 2: En la utilización de recursos de la comunidad
[Link].2 Acude a partidos
[Link].3 Otras
[Link] Participa en actividades culturales comunitarias Núcleo de contenido 3: En la realización de actividades de ocio
1.7.4 Utilizar la biblioteca pública 3.1 Cambios en el plan
1.7.5 Ir de paseo/tiendas con amigos 3.1.1 Motivados por cambios del clima
1.7.6 Salir a comer con amigos [Link] Suspender la actividad
1.7.7 Visitar a familiares/amigos [Link] Replanificar la actividad
1.7.8 Pescar [Link] Realizar una actividad alternativa
1.7.9 Mantener relaciones íntimas 3.1.2 Motivados por enfermedades
1.7.10 Otras: 3.1.3 Motivados por agotamiento de entradas
3.1.4 Otras causas
Núcleo de contenido 2: Identificar, seleccionar y planificar actividades de
ocio
2.1 El alumno identifica/localiza actividades de ocio
2.1.1 Conoce fuentes disponibles para localizar actividades de ocio
2.1.2 Consulta guía de ocio para informarse de actividades de ocio
[Link] Periódico
[Link] Guías de ocio
2.1.3 Consulta programa del club para informarse sobre actividades
2.1.4 Identifica información sobre ocio en radio
2.1.5 Contacta con familiares y amigos para establecer actividades de
ocio
2.1.6 Otras
2.2 El alumno selecciona actividades de ocio
2.2.1 Valora su interés por una actividad
2.2.2 Valora su habilidad personal para la actividad
2.2.3 Valora la accesibilidad de la actividad
2.2.4 Valora los costes económicos de la actividad
2.3 El alumno planificar actividades de ocio
2.3.1 Planear la actividad
[Link] Planea la realización de actividades individuales
[Link] Planea con amigos/as la realización de actividades
2.3.2 Organizar el tiempo
[Link] Hora de salida de casa para llegar a la actividad
[Link]
2.3.3 Preparar la actividad
[Link] Comprar/reservar entradas para espectáculos
[Link] Preparar vestuario
88
Área C.
Académica Funcional
El aprendizaje de la lectura, la escritura y las matemáticas se considera habitualmente
como el eje del currículo escolar; durante los primeros años de la escolarización, los
alumnos dedican porcentajes muy elevados de tiempo a estos aprendizajes instrumentales.
Sin duda, se trata de adquisiciones de gran relevancia en nuestra cultura, que tienen una
importancia trascendental en relación al éxito o fracaso de los aprendizajes en otras etapas
educativas, y que constituyen requisitos para la integración social y laboral. Un análisis de
las destrezas necesarias para llevar a cabo actividades cotidianas nos permite observar
que las habilidades académicas son subcomponentes básicos de muchas de estas activi-
dades diarias; por ejemplo, identificar el contenido de un paquete o bote de alimentos,
reconocer la parada del metro o del autobús, conocer la programación de la televisión o
de los cines, sacar dinero del banco, realizar cualquier tipo de compras, llamar por
teléfono o controlar la cantidad de arroz necesaria para hacer una paella precisan de
habilidades de lectura, escritura y cálculo.
Los currículos tradicionales para alumnos con minusvalías severas incluyen, con fre-
cuencia, aprendizajes preacadémicos y académicos que siguen las mismas secuencias
que los dirigidos para alumnos sin minusvalías. Sin embargo, las personas con necesida-
des educativas graves y permanentes suelen progresar con gran lentitud dentro de estas
jerarquías de aprendizaje, y muestran grandes dificultades para generalizar las habilidades
académicas aprendidas a situaciones de vida real. Cuando los planteamientos educativos
asumen un modelo de "desarrollo normal", semejante al de la mayoría de los sujetos, el
resultado suele ser el aprendizaje de segmentos académicos, de habilidades con poco
valor práctico; los alumnos se perpetúan intentado adquirir los pre-requisitos, supuestos,
para poder acceder a habilidades aplicadas. Al final de la escolarización el niño puede
haber aprendido ciertos rudimentos de lectura (p.e. lee las vocales, o tiene un nivel de
lectura semejante al adquirido por otros niños en 1º de Primaria), algunos rasgos de
escritura (escribe las vocales o es un excelente copista), y puede tener ciertos conocimien-
tos numéricos (p.e. cuenta mecánicamente hasta 10 y/o es capaz de picar todos los
números que le pongan por delante).
89
Estos planteamientos pueden conducir a situaciones completamente absurdas, como
el que un muchacho dedique diez años de su vida a realizar actividades diversas con
vocales y los primeros números, o a un joven barbudo de 18 años leyendo "mi mama me
mima" en una cartilla de primero de primaria. Cuando un alumno no se beneficia
significativamente de un currículo tradicional adaptado, y/o no es capaz de generalizar las
habilidades aprendidas a situaciones de vida real, su programa educativo debe dirigirse a
la enseñanza de habilidades de lectura, escritura y matemáticas que tengan una aplicación
funcional en el hogar, la comunidad y entornos recreativos y profesionales. Recordando el
criterio de funcionalidad, como principio esencial de la educación, la escuela debe ayudar
a los alumnos a adquirir y desarrollar las habilidades que les permitan funcionar tan
independientemente como sea posible en entornos normalizados; y, existen habilidades
de lectura, escritura y cálculo que tienen una enorme funcionalidad, y que pueden ser
adquiridas por la inmensa mayoría de las personas con necesidades educativas especia-
les graves y permanentes como pueden ser: destrezas de lectura y escritura que les
permitan funcionar en la vida diaria (reconocer palabras cotidianas, pictogramas, escribir
su nombre, dirección, etc.), y destrezas matemáticas (manejar dinero para comprar, llamar
por teléfono, etc.).
90
Los contenidos de la taxonomía responden al planteamiento general de analizar las
habilidades requeridas en contextos y situaciones reales; los objetivos tienen su origen en
las demandas de la vida escolar, familiar y social y persiguen el incremento de la indepen-
dencia, de las posibilidades de interacción social y, por tanto, la mejora de la calidad de
vida. No se incluyen bloques de contenidos específicos para el aprendizaje de contar o
realizar operaciones; algunas de estas habilidades pueden ser subcomponentes de obje-
tivos que se plantean. Para alumnos con mayores posibilidades de aprendizaje, pero que
precisan de una adaptación importante del currículo ordinario remitimos al lector al libro "El
aprendizaje del cálculo y la resolución de problemas" (Company, J. y cols. 1988).
BLOQUE DE CONTENIDO: C.1 MATEMÁTICAS Núcleo de contenido 2: Utilizar conceptos básicos para describir el entorno.
2.1 El alumno conoce y comprende conceptos referentes al color de los
Núcleo de contenido 1. Conoce y usa el dinero (adquisición de productos y objetos.
servicios) (20) 2.1.1 El alumno aprende el concepto rojo.
1.1 Adquisición de productos o servicios utilizando una estrategia de canti- 2.1.2 El alumno aprende el concepto verde.
dad predeterminada 2.1.3 El alumno aprende el concepto azul.
1.1.1 Comprar un producto predeterminado utilizando una estrategia 2.1.4 El alumno aprende el concepto amarillo.
de cantidad predeterminada 2.1.5 El alumno aprende el concepto blanco.
1.1.2 Comprar un producto seleccionando, entre varios, el paquete de 2.1.6 El alumno aprende el concepto negro.
pago correspondiente
2.1.7 El alumno aprende el concepto marrón.
1.1.3 Comprar varios productos utilizando una estrategia de cantidad
predeterminada 2.1.8 El alumno aprende el concepto violeta.
1.2 Adquisición de productos o servicios utilizando una estrategia de tarjeta 2.2 El alumno conoce y comprende conceptos referentes a la forma de los
de monedas objetos.
1.2.1 Comprar un producto emparejando una moneda/billete con la 2.2.1 El alumno aprende el concepto círculo.
tarjeta de monedas 2.2.2 El alumno aprende el concepto cuadrado.
1.2.2 Comprar un producto emparejando diferentes combinaciones 2.2.3 El alumno aprende el concepto triángulo.
de monedas/billetes con la tarjeta de monedas 2.2.4 El alumno aprende el concepto rectángulo
1.2.3 Comprar varios productos 2.3 El alumno conoce y comprende conceptos referentes al tamaño de los
1.2.4 Comprar varios productos emparejando diferentes combinacio- objetos.
nes de monedas/billetes con la tarjeta de monedas 2.3.1 El alumno aprende los conceptos grande/pequeño.
1.3 Adquisición de productos o servicios utilizando una estrategia de línea 2.3.2 El alumno aprende los conceptos largo/corto.
de números
2.4 El alumno conoce y comprende conceptos referentes a la posición de
1.3.1 Comprar un producto utilizando una estrategia de línea de nú- los objetos.
meros
2.4.1 El alumno aprende los conceptos dentro/fuera.
1.4 Adquisición de productos o servicios utilizando la calculadora
2.4.2 El alumno aprende los conceptos delante/detrás.
1.4.1 Comprar varios productos utilizando la calculadora
2.4.3 El alumno aprende el concepto al lado de.
1.5 Adquisición de productos o servicios utilizando una estrategia de canti-
2.4.4 El alumno aprende el concepto en fila.
dad suficiente
2.4.5 El alumno aprende los conceptos al principio/al final.
1.5.1 Paga productos o servicios utilizando una estrategia de cantidad
suficiente 2.4.6 El alumno aprende los conceptos encima/debajo de
1.6 Adquisición de productos o servicios utilizando una estrategia de canti- 2.4.7 El alumno aprende los conceptos arriba/abajo.
dad aproximada 2.4.8 El alumno aprende el concepto en medio de.
1.6.1 Paga productos o servicios utilizando una estrategia de cantidad 2.4.9 El alumno aprende los conceptos derecha/izquierda.
aproximada
2.5 El alumno conoce y comprende conceptos referentes a la cantidad.
1.7 Adquisición de productos o servicios utilizando tarjetas de crédito
2.5.1 El alumno aprende los conceptos muchos/pocos.
1.7.1 Paga el transporte público utilizando bonos (p.e bonobus)
2.5.2 El alumno aprende los conceptos todo/unos pocos.
1.7.2 Paga productos o servicios utilizando una tarjeta de crédito ban-
2.5.3 El alumno aprende el concepto igual que.
caria
2.5.4 El alumno aprende los conceptos más que/menos que.
1.7.3 Paga productos en un comercio determinado utilizando tarjeta
de crédito del comercio 2.5.5 El alumno aprende los conceptos mayor/menor.
1.8 El alumno conoce el dinero 2.5.6 El alumno aprende los conceptos una parte/todo.
1.8.1 Conoce la unidad monetaria 2.5.7 El alumno aprende los conceptos doble/mitad.
1.8.2 Identifica monedas y billetes 2.6 El alumno conoce y comprende conceptos referentes al tiempo.
1.8.3 Realiza cambios (equivalencias) 2.6.1 El alumno aprende los conceptos ahora/antes/después.
1.8.4 Adquiere productos utilizando monedas y billetes 2.6.2 El alumno aprende los conceptos ayer/hoy/mañana.
(20)
Algunas de las estrategias para la adquisición de productos que se incluyen en este núcleo de contenidos se explican
en el capítulo 6 dedicado a habilidades alternativas
91
2.6.3 El alumno aprende los conceptos poco rato/mucho rato. 1.2 El alumno reconoce información que encuentra en forma de pictogramas
2.6.4 El alumno aprende los conceptos noche/día. en señales, rótulos y etiquetas
2.6.5 El alumno aprende los conceptos mañana/tarde. 1.2.1 El alumno reconoce pictogramas, carteles y/o símbolos de segu-
ridad
2.6.6 El alumno aprende los conceptos hora/semana/mes/año.
1.2.2 El alumno reconoce pictogramas, carteles y/o símbolos relativos
a movilidad/desplazamientos
Núcleo de contenido 3. Medir el tiempo (organización - utilización) 1.2.3 El alumno reconoce pictogramas, carteles y/o símbolos relativos
3.1 El alumno conoce y sigue los horarios a servicios
3.1.1 El alumno conoce cuándo se realizan las principales rutinas 1.3 El alumno lee palabras y mensajes cotidianos que aparecen en rótulos
diarias. y etiquetas
3.1.2 El alumno reconoce y responde a señales ambientales (cambio 1.3.1 El alumno lee palabras relativas a seguridad personal
de tarea, realización de conductas, etc.) 1.3.2 El alumno lee palabras relativas a movilidad/desplazamientos
3.1.3 El alumno utiliza horarios preestablecidos 1.3.3 El alumno lee palabras relativas a servicios
[Link] Identifica el símbolo/palabra que representa la activi- 1.3.4 Otros
dad que está realizando en el momento
1.4 El alumno lee datos personales
[Link] Identifica el símbolo/palabra de la actividad siguiente
1.4.1 El alumno lee su nombre y apellidos
[Link] Secuencias simbólicas de, al menos, tres actividades
que se producen en la rutina diaria 1.4.2 El alumno lee su dirección
[Link] Remitirse a horario escrito o con símbolos y dibujos, 1.4.3 El alumno lee su teléfono
para determinar que actividad debe realizar 1.4.4 El alumno lee documentos e impresos que utiliza habitualmente
3.2 El alumno conoce y usa el reloj [Link] D.N.I.
3.2.1 El alumno demuestra la habilidad para responder a posiciones [Link] Nº Seguridad Social
familiares del reloj como señal para realizar actividades concre- [Link] Otros
tas
1.5 El alumno lee instrucciones
3.2.2 Conoce/lee la hora
1.5.1 El alumno lee instrucciones que utilizan pictogramas, señales,
[Link] Reloj de agujas etc.
[Link] Reloj digital 1.5.2 El alumno lee instrucciones que utilizan palabras o texto escrito
3.2.3 Pone el reloj en una hora determinada
3.2.4 Pone la alarma del despertador para que suene a una hora Núcleo de contenido 2: Leer textos sencillos
determinada
2.1 El alumno discrimina elementos gráficos con distintos atributos
3.3 El alumno conoce y utiliza el calendario
2.1.1 El alumno discrimina colores dentro de una ficha
3.3.1 El alumno conoce los días de la semana
2.1.2 El alumno discrimina tamaños dentro de una ficha
3.3.2 El alumno conoce los meses del año
2.1.3 El alumno discrimina formas dentro de una ficha
3.3.3 El alumno sabe leer el calendario
2.1.4 El alumno discrimina objetos y signos con diferentes orientacio-
nes espaciales dentro de una ficha
Núcleo de contenido 3: Utilizar sistemas de medida común 2.2 El alumno identifica palabras
3.1 El alumno conoce y utiliza medidas de longitud 2.3 El alumno lee textos sencillos
3.1.1 El alumno realiza mediciones mediante unidades corporales o 2.4 El alumno lee con fluidez
arbitrarias.
2.5 El alumno extrae información de un texto y memorizar información relevante
3.1.2 El alumno conoce las unidades de medida básicas
3.1.3 El alumno realiza mediciones mediante unidades de longitud.
Núcleo de contenido 3: Escribir
3.1.4 El alumno establece relaciones de equivalencia entre las distin-
tas unidades. 3.1 El alumno reproduce palabras y frases sencillas
3.2 El alumno conoce y utiliza medidas de capacidad. 3.1.1 El alumno reproduce trazos
3.2.1 El alumno realiza mediciones mediante unidades corporales y/o 3.1.2 El alumno copia palabras y frases
arbitrarias. (p.e. medida con taza para comida, medidas de líqui- 3.2 El alumno escribe datos personales
dos...) 3.2.1 El alumno escribe su nombre
3.2.2 El alumno conoce las unidades de medida básicas 3.2.1 El alumno escribe su dirección
3.2.3 El alumno realiza mediciones mediante unidades de capacidad. 3.2.3 El alumno escribe su edad y fecha de nacimiento
3.2.4 El alumno establece relaciones de equivalencia entre las distin- 3.2.4 El alumno rellena impresos con datos personales y familiares
tas unidades.
[Link] Rellena impresos para ingresar o retirar dinero del banco
3.3 El alumno conoce y utiliza medidas de peso.
[Link] Escribe la dirección y remite en una carta o paquete
3.3.1 El alumno realiza mediciones mediante unidades corporales y/
[Link] Rellenar impresos para enviar un paquete o carta certi-
o arbitrarias.
ficada
3.3.2 El alumno conoce las unidades de medida básicas:
[Link] Escribe telegramas
3.3.3 El alumno realiza mediciones mediante unidades de peso.
3.3 El alumno escribe textos y mensajes sencillos
3.3.4 El alumno establece relaciones de equivalencia entre las distin-
3.3.1 El alumno redacta/escribe sobre diferentes contenidos
tas unidades.
3.3.2 El alumno escribe una nota, aviso o recado
3.3.3 El alumno escribe una carta
3.3.4 El alumno escribe una lista de productos
BLOQUE DE CONTENIDO: C.2 LECTURA Y ESCRITURA
[Link] para realizar compra
[Link] otras actividades cotidianas
Núcleo de contenido 1: Leer señales, pictogramas y rótulos en contextos
funcionales 3.4 El alumno toma notas de un texto
1.1 El alumno reconoce productos y envases
92
Área D.
Laboral
Los contenidos de esta área están dirigidos a la enseñanza de habilidades laborales
verdaderas, es decir, exactamente aquellas que el alumno necesitará en un empleo real, en
una empresa real, en una sociedad real. No se trata de trabajos manuales, de plástica o de
pretalleres de formación prelaboral en su concepción tradicional. Este tipo de tareas
manuales pueden ser muy relevantes en la edad infantil o durante algunos años de la
educación primaria y tendrían su cabida en el área de Educación Artística. El área laboral,
como se conceptualiza en esta taxonomía y será desarrollado con mayor extensión en el
capítulo 12, tiene como meta la capacitación del alumno o la alumna para desempeñar
trabajos, en oficios u ocupaciones, incorporándose al sistema productivo ordinario y
excepcionalmente al trabajo protegido.
93
La meta debe ser capacitar a los alumnos y alumnas para integrarse en empleos
ordinarios y requiere una organización del centro escolar y del currículo que incluya la
realización de prácticas formativas en el propio centro (utilizando las posibilidades labora-
les reales que existen o la simulación de empleos); la realización de prácticas formativas
en empresas reales (posibilidad que viene recogida en la orden de prácticas en alternancia
y en los programas de garantía social de la educación secundaria obligatoria) y/o progra-
mas de transición y de empleo con apoyo dirigidos desde la escuela o por otras institucio-
nes. En algunos casos la opción de un empleo normalizado será imposible y la formación
laboral deberá enfocarse para la colocación en centros especiales de empleo o centros
ocupacionales, aún en estos casos la lógica y metodología de trabajo no varía
substancialmente y una parte de los contenidos que se proponen seguiran siendo válidos.
BLOQUE DE CONTENIDO: D.1 OBTENCIÓN DE EMPLEO Núcleo de contenido 2: Rutinas de trabajo
2.1 El alumno utiliza vestuario adecuadamente
Núcleo de contenido 1: Información laboral 2.1.1 Se viste adecuadamente para el trabajo (uniforme, equipo de
1.1 El alumno conoce y utiliza fuentes de información formales protección,.. )
1.1.1 Utilizar servicios de oficinas de empleo (INEM) 2.1.2 ropa sucia
1.1.2 Prensa, radio 2.2 El alumno se desplaza adecuadamente por el lugar de trabajo
1.2 El alumno conoce y utiliza fuentes de información informales 2.2.1 Es capaz de desplazarse entre las diferentes salas del centro de
trabajo
1.2.1 Familiares
[Link] Vestuario
1.2.2 Amigos
[Link] Puesto de trabajo
1.2.3 Carteles
[Link] Aseos/retrete
1.3 El alumno tiene conocimientos relativos al empleo
[Link] Comedor/máquina expendedora
1.3.1 Conoce términos relacionados con el empleo
[Link] Oficinas
[Link] (salario-sueldo, sueldo por horas,sueldo por
trabajo,sueldo neto, sueldo bruto, retenciones por se- [Link] Almacén
guridad social, por IRPF, baja, alta, vacaciones, turnos, [Link] Otras
etc.) 2.2.2 Utiliza entradas-salas... adecuadas
1.3.2 Conoce las características, herramientas y habilidades necesa- 2.3 El alumno realiza la tarea
rias para diferentes empleos.
2.3.1 Tareas
2.3.2 Secuencia de las tareas
Núcleo de contenido 2: Solicitar empleo
2.3.3 Resistencia de trabajo satisfactoria (resistencia y aguante)
2.1 El alumno obtiene y rellena una solicitud de empleo
[Link] Trabaja continuadamente durante 15 minutos sin molestar
2.1.1 Conoce información personal (nombre, apellidos, dirección, te- a otros
léfono, f.n.,nombre y dirección de padres, DNI,nº S.S...)
[Link] Trabaja continuadamente durante 30m. sin molestar a otros
2.2 El alumno llama por teléfono para interesarse por un empleo
[Link] Trabaja continuadamente durante 60m. sin molestar a otros
2.3 El alumno escribir una carta interesándose por un empleo
[Link] Trabaja continuadamente durante periodos de trabajo
2.4 El alumno se presenta para empleo habituales (p.e. de inicio de jornada a almuerzo, de
2.5 El alumno realiza una entrevista para empleo almuerzo a...)
2.5.1 Selecciona ropa apropiada para entrevista [Link] Trabaja continuadamente durante media jornada
2.5.2 Completa entrevista [Link] Trabaja continuadamente durante una jornada sin mo-
lestar a otros
Núcleo de contenido 3: Valorar deseabilidad del empleo 2.3.4 Tasa y velocidad de trabajo satisfactoria
2.3.5 Calidad de trabajo satisfactoria
Núcleo de contenido 4: Aceptar el empleo 2.3.6 Trabajar con otros
4.1 El alumno indica aceptación de un empleo 2.3.7 Seguir instrucciones
4.2 El alumno es capaz de rellenar un contrato de trabajo 2.3.8 Aceptar supervisión
2.3.9 No distractores
2.3.10 Sabe qué hacer cuando termina una tarea
BLOQUE DE CONTENIDO: D.2 REALIZACIÓN DE RUTINAS DE TRABAJO 2.4 El alumno realiza tareas de mantenimiento del lugar de trabajo
2.4.1 Del ambiente
Núcleo de contenido 1: Seguir horarios-planes 2.4.2 De herramientas-equipo
1.1 El alumno conoce y sigue horario de entrada-salida (puntualidad) [Link] Guardar
1.2 El alumno conoce y sigue horarios de descansos [Link] Limpiar
1.3 El alumno asistencia con regularidad al trabajo 2.4.3 Reponer
1.4 El alumno conoce y realiza cambios de sección [Link] Equipo
1.5 El alumno conoce y sigue vacaciones-fiestas [Link] Materiales
94
BLOQUE DE CONTENIDO: D.3 SEGURIDAD EN EL TRABAJO Núcleo de contenido 2: Hacer frente a averias y agotamiento
3.1. El alumno sigue las normas de seguridad en la utilización de herramien- 2.1 El alumno hace frente a agotamiento de materiales
tas y productos 2.1.1 Identificar agotamiento de materiales de trabajo
3.1.1 Utiliza las herramientas adecuadamente 2.1.2 Responder adecuadamente a agotamiento de materiales
3.1.2 Utiliza los productos adecuadamente [Link] Notificar al supervisor
3.2. El alumno utiliza correctamente los equipos de seguridad [Link] Rellenar/reemplazar materiales
3.2.1 Vestidos 2.2 EL alumno hace frente a averias
3.2.2 Protección de cara - ojos 2.2.1 Identificar averias en equipo de trabajo
3.2.3 Protección de manos 2.2.2 Responder adecuadamente a averias del equipo de trabajo
3.2.4 Calzado [Link] Notificar al supervisor
3.2.5 Otros [Link] Reparar/reemplazar equipo
3.3 El alumno realiza desplazamientos con seguridad
3.3.1 Se abstiene de entrar en áreas no seguras
95
Área E
Comunicación
El área recoge tan solo los aspectos básicos de la capacidad de comunicarse. En este
sentido, se centra específicamente en la capacidad de utilizar formas y funciones
comunicativas adecuadas. No se prejuzga en ningún momento si la comunicación se lleva
a cabo por medio del lenguaje oral, por medio de signos, por sistemas de pictogramas o
dibujos u otros sistemas alternativos de comunicación. Lo importante es que el alumno se
comunique y la forma como lo haga dependerá de sus posibilidades. Se dedica el capítulo
11 a este tema ya que es una de las áreas que requiere una mayor justificación.
96
Área F
Habilidades motoras
Las habilidades motoras tiene una consideración semejante a la comentada en el área
de comunicación. El control motor supone básicamente la capacidad de adoptar y mante-
ner posturas correctamente, de desplazarse en el entorno y de manipular objetos. Estas
habilidades no existen en el vacío sino que se producen en actividades concretas. El
alumno es capaz de desplazarse de distintos modos, más o menos complejos: anda, se
arrastra, sube, corre, maneja una silla de ruedas, etc. Es capaz de manipular objetos de
diferentes maneras, más o menos precisas (coger, apretar, enroscar...) y lo hace con
objetos muy diversos: plastilina, pan, osito de peluche, ordenador, lápiz, sartén, sierra, etc.
El área no prejuzga los tipos, materiales o actividades en los que el alumno pone en
juego habilidades motoras. Una vez que ha adquirido destrezas en los núcleos de conte-
nido las aplicará en diferentes tareas, y alcanzará distintos niveles de destreza. Las
actividades y tareas concretas no las determina un currículo motor sino la priorización de
objetivos educativos que se desarrolle en otras áreas: doméstica, laboral, ocio, plástica.
97
Área G.
Habilidades Sociales
Las habilidades sociales son uno de los elementos que definen la conducta adaptativa.
El último manual de la AAMR sobre retraso mental (Luckasson y cols. 1992) incluye éstas
habilidades como una de las áreas de adaptación y las delimita en los siguientes términos:
“relacionadas con intercambios sociales con otros individuos, incluyendo el iniciar, man-
tener y finalizar una interacción con otros; recibir y responder a las claves o pistas
situacionales pertinentes; reconocer sentimientos, proporcionar feedback positivo y nega-
tivo; regular el comportamiento de uno mismo, ser consciente de la existencia de iguales y
aceptación de éstos; calibrar la cantidad y el tipo de interacción con otros; ayudar a otros;
hacer y mantener amistades; afrontar las demandas de otros; compartir; entender el signi-
ficado de la honestidad y de lo hermoso; controlar los impulsos; adecuar la conducta a las
normas; no violar normas y leyes; mostrar un comportamiento socio-sexual apropiado”.
El área incluye conductas y destrezas necesarias para la interacción social. Son alta-
mente funcionales en cuanto que se requieren en todos los entornos y con una elevada
frecuencia; y, determinan el grado en que una persona es aceptada en la sociedad y en el
círculo social inmediato. Se trata de habilidades que en situaciones normales se producen
insertadas en actividades que se llevan a cabo en el hogar, la escuela, la comunidad y el
trabajo.
1.1.3 El alumno sonríe espontáneamente a otros 1.2.2 Capta la atención del interlocutor
1.1.4 El alumno coge la mano u objeto que le ofrecen [Link] Se acerca a la otra persona y
98
1.2.3 Inicia conversación (encuentra algo que decir...) 2.1.3 Habilidades de aula
1.2.4 Se presentará ante alguien nuevo [Link] Escucha al profesor (permanece sentado, quieto y mi-
Presentará a su acompañante desconocido... rando al profe,escucha)
1.3 El alumno mantiene interacción [Link] Cuando el profe pregunta o pide algo, hace lo que pide,
responde
1.3.1 Habilidades de juego
[Link] Hace bien el trabajo (instrucciones, lo hace bien)
[Link] Juego solitario
[Link] Cumple las reglas del aula
[Link] Juego paralelo
[Link].1 Levanta la mano para responder
[Link] Juega cerca de otros
[Link].2 Habla cuando está permitido
[Link] Juega con el adulto
[Link].3 Escucha cuando hablan otros
[Link] Juego cooperativo
[Link].4 Trabaja en las tareas asignadas
[Link] Permanece atento y participa en la conversación
[Link].5 Indica la necesidad de ayuda de la manera
[Link] Sigue reglas y participa en juegos (p.e deportes); expli- adecuada
ca a otros las reglas el juego
[Link].6 Llega a la hora a la clase
1.3.2 Sigue órdenes/instrucciones
[Link].7 Otros
[Link] Sigue instrucciones verbales
[Link] Adquisición de hábitos relacionados con la realización
[Link] Comprende y sigue instrucciones (p.e. no fumar, no de diversas tareas
pisar...)
[Link].1 Orden
[Link] Otros
[Link].2 Constancia
1.3.3 Conversar
[Link].3 Organización
[Link] Habla sólo después de que otra persona ha terminado
de hablar [Link].4 Atención
[Link] Cuando habla con otro mira a los ojos durante el 80 % [Link].5 Iniciativa
del tiempo [Link].6 Capacidad de esfuerzo
[Link] Usa el volumen de voz apropiado durante toda la con- 2.1.4 Sigue normas básicas de convivencia con amigos
versación 2.1.5 Sigue normas en la comunidad
[Link] Responde a preguntas de modo correcto 2.2 El alumno conoce y cumple normas que rigen los intercambios
[Link] Hace preguntas apropiadas comunicativos (interacciones soc.)
[Link] Responde y hace comentarios apropiados 2.2.1 El alumno utiliza adecuadamente las formas sociales estableci-
[Link] Las expresiones faciales son adecuadas (risa, sonrisa...) das para iniciar, mantener y terminar una conversación
[Link] Determina si debe mantenerse en una conversación [Link] Para saludar
[Link] Participa en conversaciones durante las comidas (inicia [Link].1 Devuelve el saludo de otro
o responde una conversación adecuada) [Link].2 Saluda la primera vez que se encuentra
[Link] Escuchar (mirar al otro y atender.....) [Link] Despedirse
[Link] Dice cosas agradables (felicitar, halagos...) [Link] Solicitar
1.3.4 Organiza actividades (desarrolla liderazgo) [Link].1 Dice por favor cuando pide
[Link] En un juego (tren) se pone el primero de la fila... [Link] Disculparse
[Link] Camina delante llevando a otros [Link].1 Pide perdón cuando interrumpe
[Link] Invita a otro a participar en una actividad [Link].2 Se disculpa cuando es apropiado
[Link] Asigna deberes a otros y cuida de que los cumpla [Link] Agradece
[Link] Selecciona una actividad y organiza a los otros para [Link].1 Dice gracias cuando...
realizarla... 2.2.2 El alumno prestar atención (escuchar: mirar a la persona y pres-
[Link] Otra tar atención)
1.3.5 Solicita y ofrece ayuda 2.2.3 El alumno guardar turno de palabra en una conversación
· Atiende al profesor mientras le ayuda 2.2.4 El alumno adecuará la voz
· Pide ayuda al profesor o compañero cuando tiene dificul- 2.2.5 El alumno habla sobre la misma cosa (tener sentido)
tad, cuando necesita un objeto, cuando no comprende ins- 2.2.6 El alumno mantiene una distancia social adecuada
trucciones, explicaciones...
[Link] Mantiene la distancia social apropiada y evita el contac-
· Ayuda a otro que ha tenido un accidente to corporal
· Deja de jugar y se aproxima a otro que le pide ayuda [Link] Se aparta para evitar el contacto
· Actúa para minimizar el peligro que corre otro [Link] Encuentra una silla libre y se sienta
· Ofrece ayuda para transportar objetos [Link] Sentado detrás de otro, mantiene los pies sin tocarle
· Ayuda a otro a salir del bus, etc... [Link] Pide perdón y se retira cuando toca...
[Link] Se sienta en el banco o asiento de bus... evitando con-
Núcleo de contenido 2: Sigue normas, reglas y rutinas de convivencia tacto corporal
2.1 El alumno conoce y respeta pautas de comportamiento y normas bási- [Link] Se pone en fila y espera sin empujar, molestar o entrar
cas de convivencia (regulación del propio comportamiento) en contacto con otros
2.1.1 En en hogar [Link] Respeta la distancia en fila
[Link] Realiza una tarea que hace todos los días sin recordár- [Link] Se aparta y disculpa con alguien de la fila
selo... [Link] Permite a otro ponerse en fila sin empujar al de atrás
[Link] Sigue normas... [Link] En una conversación de pie o sentado mantiene la dis-
2.1.2 En la escuela tancia
[Link] Sigue normas generales [Link] Tocar de forma correcta....
[Link] Otros 2.3 El alumno respeta los derechos de otros
99
2.3.1 El alumno respeta el derecho a la intimidad 3.1.2 Utiliza un vocabulario adecuado
[Link] Ante la puerta del cuarto de baño cerrada espera sin 3.1.3 Distingue sexo de personas conocidas y desconocidas
molestar 3.1.4 Conoce cambios corporales relacionados con el desarrollo (hom-
[Link] Pide permiso antes de entrar a habitación, etc. de otro... bre/mujer, niño/adulto...)
[Link] Abre y lee el correo que está a su nombre 3.2 Conductas sociales
[Link] Respeta las conversaciones telefónicas privadas 3.2.1 Aseo personal (limpieza corporal, genitales, mestruación...)
[Link] Permanece en silencio o habla bajo en lugares donde 3.2.2 Modales (vestido, andar, sentarse, postura general, movimientos...)
hay que estar callado (p.e. biblioteca, iglesia, cine, etc.) 3.2.3 Habilidades de interacción con el otro sexo
[Link] Pide permiso para fumar [Link] Inicia interacciones adecuadas con el otro sexo
2.3.2 El alumno respeta su turnos [Link] Interacciones en grupo mixto
[Link] Espera su turno para jugar, se turna con otros para [Link] Establece citas con personas
jugar (p.e. pingo pon)
[Link] Otros
[Link] Ocupa su lugar en la fila
3.2.4 Participa en conversaciones sobre sexualidad de un modo co-
[Link] Espera su turno para beber, comer, hablar, bajar del rrecto
bus, taquilla...
3.3 Formas de intimidad sexual
2.4 Propiedad
3.3.1 Discrimina entre conductas privadas y públicas
2.4.1 El alumno cuida los objetos de su propiedad
[Link] Conductas públicas (coger de la mano, abrazo, beso...)
· Identifica las posesiones personales
[Link] Conductas privadas (masturbación, caricias, contacto
· Cuida las posesiones: que usa adecuadamente,... sexual directo, coito...)
· Comparte sus posesiones con otros... 3.3.2 Implicaciones sociales de la diferencia de edad
2.4.2 El alumno comparte los objetos 3.3.3 Consentimiento de la relación sexual
· Acepta un objeto (juguete) que se le ofrece 3.3.4 Conducta sexual
· Da el juguete cuando se lo piden [Link] Masturbación
· Cambia el juguete con otro alumno que tiene otro [Link] Caricias
· Comparte los objetos comunes [Link] Coito
· Cuando hay que terminar una tarea en un tiempo límite trabaja [Link] Homo/heterosexualidad
cooperativamente y compartiendo los materiales
[Link] Guarda y respeta la intimidad
· Presta a otros sus pertenencias
[Link] Otros
· Comparte la comida, los caramelos, etc. con otros
3.4 Reproducción, control de natalidad y cuidado de la salud
2.4.3 El alumno respeta los objetos que son propiedad de otros:
3.4.1 Reproducción humana
· No daña los objetos de otros (libro, juguete...)
[Link] Concepción (embarazo)
· Pone los objetos en su sitio
[Link] Desarrollo prenatal
· Guarda los objetos después de usarlos
[Link] Nacimiento
· Pide permiso antes de coger un objeto de otro
[Link] Responsabilidad...
· Devuelve a su propietario un objeto
3.4.2 Control de natalidad
· Devuelve el objeto en las mismas condiciones que lo recibió
[Link] Métodos anticonceptivos
· Devuelve en el tiempo acordado
[Link] Razones para su utilización o no utilización
3.4.3 Cuidado de la salud
[Link] Limpieza/higiene sexual
BLOQUE DE CONTENIDO: G.2 CONTROLAR SUS PROPIAS ACCIONES
[Link] Enfermedades de transmisión sexual (información e
identificación)
Núcleo de contenido 1: Expresa y controla sentimientos y emociones [Link] Prevención de ETS.
1.1 Conoce los propios sentimientos y emociones (reacciones fisiológicas,
pensamiento, conducta manifiesta): enfado, miedo, alegría, tristeza, Núcleo de contenido 4. Responde adecuadamente a conducta inapropiada
decepción, frustación, excitación, ansiedad, preocupación, vergüenza de otros
1.2 Expresa emociones y sentimiento de modo adecuado 4.1 Identifica conducta inapropiada de otros
1.2.1 Enfado 4.1.1 Agresión
1.2.2 Alegría [Link] Física
1.2.3 Tristeza [Link] Verbal
1.2.4 Frustación [Link] Otra
1.2.5 Otros 4.1.2 Acoso
1.3 Comprende y responde a emociones y sentimientos de otras personas [Link] Físico
[Link] Verbal
Núcleo de contenido 2: Desarrolla confianza en sí mismo [Link] Otro
2.1 Explica la acción realizada 4.1.3 Molestar
2.2 Acepta la frustación 4.1.4 Grosería,desatención, indecencia
2.3 Acepta las consecuencias y críticas 4.1.5 Bromas de mal gusto / explotación /
2.4 Defiende sus derechos 4.2 Responde a conductas inapropiadas de otros
4.2.1 Ignora la conducta inapropiada
Núcleo de contenido 3. Adquiere un comportamiento sexual adecuado 4.2.2 Busca ayuda
3.1 Diferencias corporales 4.2.3 Evita contacto con...
3.1.1 Conocer las partes del cuerpo en ambos sexos 4.2.4 Se defiende...
100
5.3. La taxonomía y los decretos de currículo
Queremos resaltar nuevamente la idea de que la taxonomía de objetivos que se ha
desarrollado no pretende ser el currículo de una escuela, sino analizar y poner en relieve
habilidades de vida que los proyectos curriculares deberían recoger para cumplir los fines
y objetivos de la educación. Hay áreas que no han sido recogidas en la taxonomía como
"Conocimiento del medio natural y social" o "educación artística" y que para un porcentaje
importante de alumnos con necesidades educativas especiales graves y permanentes
deben desarrollarse en el proyecto curricular de centro aunque requieran adaptaciones
significativas de sus contenidos en relación al currículo oficial.
101
Necesidades educativas especiales y el área de lengua en la educación primaria
Lenguaje oral
"Existe otro grupo de niños, posiblemente detectados en el nivel educativo anterior, que presentan
problemas más específicos. Se trata de niños con problemas de audición o dificultades motoras graves,
disfasias o incluso niños afásicos.
Estos niños pueden tener dificultades importantes para comunicarse oralmente con los otros. Lo
que parece relevante también aquí, igual que en la etapa de la Educación Infantil, es que ha de evitarse
en todo lo posible plantear el problema en términos de una disyuntiva del tipo <o adquirir el lenguaje
oral, o adquirir otro lenguaje>. La adquisición del lenguaje oral de nuestra comunidad es fundamental
y hacia esta tarea deben ir encaminados muchos de nuestros esfuerzos. Pero, cuando las dificultades
para adquirir éste son tan grandes que se corre el riesgo de que los alumnos no tengan un lenguaje que
pueda cumplir satisfactoriamente todas o algunas de las funciones del lenguaje oral (comunicación,
representación, planificación y control de la propia conducta), entonces es deseable la adquisición de
otro lenguaje (lenguaje de signos) o sistema complementario de comunicación...[...]. En cualquier caso,
sea cual sea la dificultad que presenta un alumno con respecto al aprendizaje del lenguaje oral, existe
una <regla de oro> válida para todas: <lo importante es comunicarse> y esto debe ser tenido en
cuenta tanto en alumno con problemas graves (sordos profundos, paralíticos cerebrales...), cuanto en
otros alumnos."
Lectura y escritura
"[...] en relación a los alumnos con necesidades más graves y permanentes, es necesario adoptar
en este campo estrategias y metodologías que permitan la adquisición de un buen nivel de "lectura
funcional" (reconocimiento de un amplio grupo de palabras de uso frecuente en casa y en la comuni-
dad), o bien el reconocimiento de pictogramas y rótulos que permitan el conocimiento y uso de los
servicios públicos.
[...] Asimismo algunos alumnos, por sus problemas motores, tendrán serias dificultades para la
realización de la escritura en cuanto a la grafía y será necesario recurrir a ayudas técnicas (adaptación
de útiles de escritura, mesas adaptadas, procesador de textos...), para asegurar el aprendizaje de esta
capacidad instrumental..."
Lengua extranjera
"[...] En el extremo de los alumnos con dificultades más graves, puede optarse por reducir este
aprendizaje al de ciertas rutinas de uso frecuente <frases hechas>, o bien de un vocabulario que podría
denominarse de protección, que posibiliten una mínima interacción comunicativa y la comprensión, al
menos, de un importante número de palabras de utilización muy extendida, así como de la existencia de
otras lenguas y culturas..."
102
Necesidades educativas especiales y el área de matemáticas en la educación primaria
"Las contribuciones de esta área son decisivas para alcanzar los objetivos generales de la Educa-
ción Primaria, dado que mediante su enseñanza y aprendizaje los alumnos desarrollan su capacidad de
pensamiento y de reflexión lógica y adquieren un conjunto de instrumentos poderosísimos para explorar
la realidad, para representarla, explicarla y predecirla, en suma, para actuar en ella y sobre ella. [...][...]
algunos alumnos con dificultades de aprendizaje más graves, pueden tener problemas para acceder al
pensamiento abstracto, siendo necesario que con ellos se sigan manteniendo los apoyos concretos y
el trabajo sobre contenidos más directamente relacionados con su experiencia directa. En consecuen-
cia, conviene [...] enfatizar la necesaria funcionalidad de los aprendizajes en esta área para los alumnos
con necesidades más graves. Los objetivos y las actividades deberán tener su origen en los requeri-
mientos de la vida escolar, familiar y social en general, por ejemplo: reconocimiento de dígitos (permite
usar el teléfono, servirse de algunos aparatos, etc.), manejo del dinero, etc. Los objetivos, pues, han de
perseguir el incremento de las posibilidades de interacción social y, por tanto, mejorar la calidad de
vida."
Cuadro 5.13: Necesidades educativas especiales y las áreas de lengua y literatura, y lenguas extranjeras en la educación
primaria
103
CONTENIDOS
Procedimientos:
1. Exploración de las posibilidades y limitaciones motrices del propio cuerpo en situaciones lúdicas
y de la vida cotidiana.
3. Adaptación de los ritmos biológicos propios a las secuencias de la vida cotidiana y del propio
ritmo a las necesidades de acción de otros.
4. Coordinación y control corporal en las actividades que implican tanto el movimiento global como
el segmentario y las adquisición progresiva de habilidades motrices nuevas, en las acciones
lúdicas y de la vida cotidiana y doméstica.
6. Descubrimiento y progresivo afianzamiento de la propia lateralidad, desarrollándola libremente
en situaciones de la vida cotidiana y de juegos corporales.
Actitudes:
Conceptos:
Procedimientos:
104
Actitudes:
1. Iniciativa y autonomía en las tareas diarias, en los juegos y en la resolución de pequeños problemas
de la vida cotidiana y doméstica.
2. Actitud de ayuda, colaboración y cooperación, coordinando los propios intereses con los de los otros.
3. Aceptación de las posibilidades y limitaciones propias y ajenas en la valoración de tareas.
4. Valoración del trabajo bien hecho, reconocimiento de los errores y aceptación de las correcciones
para mejorar sus acciones.
5. Actitud positiva hacia la regularidad de las experiencias de la vida cotidiana.
Conceptos:
Procedimientos:
1. Cuidado y limpieza de las distintas partes del cuerpo y realización autónoma de los hábitos elemen-
tales de higiene corporal, utilizando adecudamente los espacios y materiales adecuados.
2. Colaboración y contribución al mantenimiento de la limpieza del entorno en que se desenvuelven
las actividades cotidianas.
3. Hábitos relacionados con la alimentación y el descanso, utilización progresiva de los utensilios y
colaboración el las tareas para la resolución de estas necesidades básicas.
4. Utilización adecuada de instrumentos e instalaciones para prevenir accidentes y evitar situaciones
peligrosas.
Actitudes:
1. Gusto por un aspecto personal cuidado y por desarrollar las actividades en entornos limpios y
cuidados.
2. Aceptación de las normas de comportamiento establecidas durante las comidas, los desplazamien-
tos, el descanso y la higiene.
3. Actitud de tranquilidad y colaboración hacia las medidas que adoptan los mayores en situaciones
de enfermedad y pequeños accidentes.
4. Valoración de la actitud de ayuda y protección de familiares y adultos en situaciones de higiene y
enfermedad.
105
ÁREA DEL MEDIO FÍSICO Y SOCIAL
1) Participar en los diversos grupos con los que se relaciona en el transcurso de las diversas
actividades, tomando progresivamente en consideración a los otros.
CONTENIDOS:
Procedimientos:
1. Utilización de estrategias de actuación autónoma y adaptada a los diferentes grupos a que perte-
nece (familia, clase, escuela...).
2. Discriminación de comportamientos y actitudes adecuados o inadecuados en los diversos grupos
a los que pertenece y uso contextualizado de las normas elementales de convivencia.
5. Realización progresivamente autónoma y anticipación en las rutinas familiares y escolares habi-
tuales y cotidianas.
7. Realización responsable de tareas o encargos sencillos.
Actitudes:
1. Interés por participar en la vida familiar y escolar y por asumir pequeñas responsabilidades y cum-
plirlas, con actitudes de afecto, iniciativa, disponibilidad y colaboración.
e) Actuar con autonomía en las actividades habituales y en las situaciones de grupo, desarrollando
las posibilidades de tomar iniciativas y de establecer relaciones afectivas.
k) Conocer y apreciar el propio cuerpo y contribuir a su desarrollo, adoptando hábitos de salud y
bienestar y valorando las repercusiones de determinadas conductas sobre la salud y la calidad de
vida.
1) Comportarse de acuerdo con los hábitos de salud y cuidado corporal que se derivan del conoci-
miento del cuerpo humano y de sus posibilidades y limitaciones, mostrando una actitud de acep-
tación y respeto por las diferencias individuales (edad, sexo, características físicas, personalidad,
etc.)
106
Bloque de contenidos I : EL SER HUMANO Y LA SALUD
Conceptos:
1. El hombre como ser vivo: procesos de transformación del cuerpo a lo largo del ciclo vital (peso,
talla, dentición, cambios puberales, etc.).
2. Aspectos básicos de las funciones de relación, nutrición y reproducción. Identificación y localiza-
ción de los principales órganos y aparatos.
3. La salud: usos y costumbres en la alimentación y sus repercusiones en la salud.
4. Actividades destinadas al propio cuidado personal en relación a la alimentación, la higiene, el
vestido y los objetos de uso individual.
5. La relación afectiva y sexual.
Procedimientos:
1. Exploración de objetos y situaciones utilizando todos los sentidos e integrando las informacio-
nes recibidas.
2. Utilización de técnicas de consulta e interpretación de guías y modelos anatómicos para la iden-
tificación de órganos y aparatos.
3. Análisis de las repercusiones de determinadas prácticas y actividades sociales sobre el desarro-
llo y la salud.
Actitudes:
1. Adopción de hábitos de salud y valoración de crítica de los factores y prácticas sociales que
favorecen o entorpecen el desarrollo sano del cuerpo.
2. Aceptación del propio cuerpo y respeto por las diferencias derivadas de los distintos aspectos
corporales (estatura, peso, diferencias sexuales, etc..).
3. Valorar la aportación al propio bienestar y al de los demás a través de la ejecución, distribución y
organización de las tareas y actividades domésticas.
4. Valoración de los aspectos sociales y culturales de la sexualidad.
107
Capítulo 6
Habilidades alternativas
Al hablar de habilidades alternativas estamos desarrollando un tema que se encuentra
a caballo entre la selección de contenidos del currículo y la metodología de enseñanza.
Básicamente las habilidades alternativas suponen que:
Los currículos tradicionales habitualmente asumen que los alumnos deben aprender
largas secuencias de contenidos y procedimientos académicos y no académicos como paso
previo para que sea capaz de funcionar adecuadamente en situaciones de vida real. Siguien-
do esta lógica, todos los alumnos deben seguir la secuencia de aprendizajes establecida en
un currículo ordinario. En la educación de los alumnos con necesidades educativas especia-
les graves y permanentes se observa este planteamiento cuando las programaciones edu-
cativas se convierten en una replica de los programas generales para el resto de alumnos.
Por ejemplo, dentro del área de matemáticas se establecen secuencias de objetivos como:
conjuntos y correspondencias, numeración cardinal y ordinal, adición, sustracción, etc., y
con frecuencia se asume que esta secuencia debe enseñarse a todos los alumnos.
109
estrategias de resolución de problemas cotidianos que son más sencillas de adquirir e
igualmente funcionales.
110
Las estrategias de ejecución alternativa han adquirido una gran importancia en la
educación de personas con ciertos tipos de minusvalías. Por ejemplo, los niños/as con
déficits visuales o ceguera, aprenden a leer utilizando un sistema totalmente alternativo al
convencional (el método Braille), utilizan máquinas de escribir especialmente diseñadas
para ellos, y existe una larga serie de recursos que les permiten superar sus limitaciones.
Sin embargo, otros tipos de minusvalias no han recibo un tratamiento semejante, especial-
mente las que derivan de discapacidades cognitivas. El cuadro 6.2 presenta un pequeño
muestreo de ejemplos de estrategias de ejecución alternativa para diferentes habilidades
o actividades. Existen un gran número de posibles adaptaciones de las actividades cotidia-
nas cuyo aprendizaje permitiría a estos alumnos una participación total o parcial, y una
mayor independencia en entornos menos restrictivos (p.e. York y Rainforth, 1991).
111
HABILIDAD HABILIDADES DESCRIPCIÓN
ALTERNATIVAS
Dinero: Contar monedas y Cantidad predeterminada Idéntico a contar monedas pero introduciendo bi-
billetes. lletes
Ejemplos de actividades:
Comprar en cualquier tipo de Tarjeta de monedas y billetes Igual a tarjeta de monedas introduciendo combina-
tienda (alimentación, ropa, ción con billetes.
calzado, accesorios ...), utili-
zación de restaurantes, cines, Cantidad suficiente El pago de un producto o servicio se realiza con un
otras actividades recreativas, billete que es "suficiente" para cubrir el coste; por
etc. ejemplo, el almuerzo se paga con una moneda de
500 pesetas, la comida con un billete de 1000 ...
112
HABILIDAD HABILIDADES DESCRIPCIÓN
ALTERNATIVAS
Realizar la comida siguien- Recetas elaboradas con di- Las instrucciones escritas para la realización de
do las instrucciones de una bujos y símbolos cualquier comida pueden adaptarse por medio de
receta dibujos y símbolos. El tipo de estos dibujos y sím-
bolos, y la minuciosidad con que debe elaborarse la
receta dependerá de las capacidades y necesidades
del alumno.
Quitar la piel a diferentes Cuchillo, Por ejemplo, pelar patatas puede realizarse del modo
alimentos para su consumo. cuchillos especiales, habitual, con un cuchillo, o con cuchillos especiales
Ejemplos de actividades: electrodomésticos, que evitan el riesgo de cortarse y sólo eliminan la piel
pelar patatas, cebollas, frutas productos preparados (evitando que se tire la mitad al no cortar con preci-
... sión); puede utilizarse también un electrodoméstico
que realiza limpiamente esta tarea, o utilizar patatas
peladas, cortadas y congeladas. Por último, muchos
alimentos pueden ser consumidos sin necesidad de
quitarles la piel (incluidas las patatas), con lo que sólo
sería necesario limpiarlos adecuadamente.
Hacer peticiones de pro- Cuaderno de comunicación La familia, el profesor, el logopeda, ... elaboran y
ductos, servicios para per- enseñan una hoja de comunicación para una
sonas no orales. actividad o ambiente determinado (p.e. hoja para
Ejemplos de actividades: utilizar en el bar, en una tienda, en el trabajo, etc.).
Peticiones en bar, restau- La hoja incluye palabras, símbolos, etc. que indican
rante, tiendas, lugares de las necesidades habituales en estos entornos y que
ocio, etc. son fácilmente identificables por los posibles
interlocutores.
113
HABILIDAD HABILIDADES DESCRIPCIÓN
ALTERNATIVAS
Ponerse y quitarse la ropa: Calzado adecuado y facili- Ante la imposibilidad de aprender a atar y desatar
Ejemplos de actividades: dades de uso los cordones puede utilizarse un calzado tipo mo-
Atar y desatar los cordones casín que no exige esta habilidad, o zapatillas con
del calzado, abotonar y desa- cierre por medio de cinta adhesiva, o un cierre se-
botonar; cerrar y abrir crema- mejante al usado en prendas deportivas comerciali-
lleras, poner y quitar sujeta- zado para cerrar con una ligera presión los cordo-
dor ... nes.
Prendas sin botones Prendas cerradas que se visten por la cabeza, pan-
talones con ajuste elástico, cierres alternativos co-
mo broches, corchetes, cinta adhesiva ...
Platos, vasos, cubiertos adap- Las limitaciones para una prensión adecuada de los
tados cubiertos pueden superarse utilizando utensilios
adaptados (p.e. tenedor ajustado a la mano del
alumno y con un ángulo que le facilite pinchar ...)
En ocasiones los movimientos incontrolados
provocan desplazamientos del plato o derramar
agua, pueden utilizarse platos con ventosa, hule
antideslizante, vasos cerrados con pico, ...
Manejar juguetes. Juguetes eléctricos con control Muchos juguetes que funcionan con pilas o electri-
Ejemplos de actividad: jugar remoto cidad pueden ser adaptados para que el niño los
con un coche, tren, muñe- haga funcionar con control remoto utilizando cual-
co, etc. quier segmento corporal que controle (p.e. movi-
miento del brazo, de la cabeza, soplo ...)
(21)
Para una revisión general de adaptaciones habituales para personas con discapacidad motora ver Gallardo y Salvador, 1994.
114
6.1 Algunos ejemplos de habilidades alternativas
Las habilidades alternativas permiten superar limitaciones físicas, sensoriales y cog-
nitivas; en ocasiones implican la utilización de avances tecnológicos, por ejemplo, la
utilización de una silla de ruedas con motor posibilita el desplazamiento independiente aún
en personas con tremendas limitaciones motoras; la tecnología vinculada al ordenador
permite múltiples oportunidades en comunicación, escritura, domótica-robótica (control
del ambiente pulsando una tecla-encender luces, hacer llamada de teléfono, cerrar y abrir
las persianas...; p.e. control ocular como ayuda a la comunicación y al control del entorno
-Kaczmarek, 1992). Sin embargo, con frecuencia las alternativas dependen más del inge-
nio que de grandes aportaciones tecnológicas o económicas (González,1988; Fernández,
1988; Such, 1988).
Para seleccionar las señales, pictogramas o rótulos que pueden ser enseñados, es
imprescindible analizar el contexto real en que el alumno se desenvuelve. Estos símbolos
pueden variar significativamente de una localidad a otra, o dentro de diferentes contextos
(p.e. los indicadores de parada de bus o metro son diferentes de una ciudad a otra, o los
rótulos de supermercados y tiendas pueden ser totalmente diferentes).
115
El alumno reconoce productos y envases
La discriminación de envases y los productos que contienen es una habilidad frecuen-
temente utilizada en la vida cotidiana, y que permite identificar por, ejemplo, que productos
son comestibles o no comestibles, o que producto debe ser utilizado para una determina-
da tarea. Aunque la lectura puede ser requerida para productos no familiares, se trata de
una habilidad básicamente ligada a la discriminación visual de diferentes estímulos (dibu-
jos, colores, símbolos...).
116
pictogramas y símbolos, pero en cada contexto particular pueden encontrarse otros estí-
mulos/señales que se encuentran habitualmente y que pueden ser reconocidos como
indicadores para la realización de una actividad.
En el hogar existen también este tipo de indicadores que deben ser reconocidos para
facilitar o posibilitar la realización de una actividad, por ejemplo las diferentes teclas de un
aparato de música, las posiciones de un electrodoméstico, etc. Los símbolos, pictogramas,
palabras, etc. que son enseñados deben seleccionarse a partir de un análisis del entorno
concreto en el que vive el alumno. Por ejemplo, los símbolos y palabras que aparecen en
el cuadro 6.4 son los que el alumno debe aprender si utiliza un cassette de la marca SONY,
modelo WM-23.
117
El alumno lee instrucciones que utilizan pictogramas, señales, dibujos y/o palabras
Una alternativa a la lectura tradicional consiste en establecer en el alumno la habilidad
para "leer" o interpretar folletos o manuales de instrucciones que incluyan palabras, símbo-
los, dibujos, o combinaciones de estos, para diferentes actividades: recetas de cocina, uso
del teléfono, uso de la lavadora, secuencias de trabajos, etc. (Wacker y Berg,1984; Martin
y cols, 1982; Johnson y Cuvo, 1981). Estos manuales o folletos pueden desarrollarse para
una tarea específica concreta, o para un tipo de tarea en general (p.e. cuadro 6.5 y 6.6).
118
Realizar compras con un listado de productos
Otro tipo de actividad de vida cotidiana en la que se encuentran implicadas habilidades
lectoras es la realización de compras utilizando un listado de los productos que deben ser
adquiridos. Este tipo de listados simplifica enormemente la actividad permitiendo ampliar
las opciones de compra (un producto frente a muchos productos), y reducir la dificultad de
la toma de decisiones sobre la adquisición (asociar el producto de la lista con el producto
de la estantería y seleccionarlo frente a recordar un amplio listado, recordar y hacer juicios
sobre las provisiones que quedan y/o la necesidad a corto plazo de un producto).
Estos listados pueden confeccionarse por parte de un adulto o del propio usuario,
utilizando palabras, dibujos, símbolos y/o las etiquetas comerciales de los productos en
función de la capacidad del alumno para reconocerlos y asociarlos con cada uno de los
productos a comprar. Realizar una compra en un supermercado, hipermercado, almacén,
etc. es una actividad que incluye otros componentes además de la utilización de un listado
de productos, por ejemplo: (a) coger la lista y el sistema de pago que se utilice, (b)
desplazarse hasta la tienda, (c) coger un carro para la compra, (d) entrar en el local por los
lugares adecuados, (e) recorrer el local siguiendo algún tipo de orden lógico, (f) reconocer
los lugares donde se encuentran los productos a adquirir, (g) seleccionar y colocar en el
carro cada producto deseado, (h) comprobar si se han adquirido todos los productos que
estaban en la lista, (i) comprobar si se dispone de suficiente dinero para pagar la cuenta
total, (j) dirigirse a la caja, (k) hacer cola si es necesario, (l) colocar los productos sobre la
cinta transportadora del cajero, colocar los productos en bolsas y en el carro, (m) recibir
el precio total, (n) pagar, (o) salir del local (el análisis de la actividad variará obviamente en
función de cada local y de las habilidades del alumno). La lista de la compra puede
utilizarse como una ayuda para la realización de algunos de los pasos indicados. Por
ejemplo, el listado puede incluir un recordatorio de los pasos iniciales como coger un carro
(dibujo del carro), lugar de entrada (dibujo del símbolo, palabra, rotulo, que exista en el
local al que acude el sujeto), etc. Los productos del listado (un ejemplo aparece en el
cuadro 8.13) pueden estar colocados en orden secuencial siguiendo la ruta que el alumno
ha aprendido a realizar, con lo que deberá ir adquiriendo un producto después de otro, en
el mismo orden que aparecen en la lista. Adicionalmente, cada grupo de productos puede
ser introducido por una réplica del cartel, símbolo, o cualquier otro indicador de su
localización en el local.
119
ejemplo en un quiosco, un supermercado, panadería, bar, máquina expendedora) que
incluye componentes como entrar en el local, localizar o pedir el elemento deseado, etc.
(p.e. ver cuadro 9.6); Dentro de estas secuencias hay un elemento permanente: pagar.
Pagar exige una discriminación sobre el dinero en aspectos como: (1) conocer la cantidad
de dinero de que se dispone para la comprar (contar dinero); (2) conocer el precio del
producto o el precio total cuando son varios (leer o entender la cantidad); y (3) determinar
si se dispone de suficiente dinero para realizar la adquisición. Los programas educativos
dirigidos a enseñar la habilidad de utilizar dinero para comprar habituales, deben tener en
cuenta estos tres elementos. Existen diferentes estrategias que pueden ser utilizadas para
facilitar el aprendizaje de estas habilidades (Wheeler y cols. 1980; Browder y Snell,1987;
Ford y cols, 1989; Gardill y Browder, 1995) sin que sea necesario que el alumno adquiera
toda la secuencia normal de aprendizaje del cálculo; la observación de personas sin
minusvalías en contextos sociales permite constatar que es poco frecuente que se entre-
gue la cantidad exacta para pagar un producto, y que el cambio recibido después de la
comprar es raramente contado. Existen una serie de habilidades alternativas que pueden
ser utilizadas para hacer frente funcionalmente a las demandas cotidianas, entre otras
podemos mencionar: las estrategias de cantidad predeterminada, de tarjeta de monedas,
de línea de números, el uso de la calculadora, de cantidad aproximada y cantidad suficien-
te, o el uso de tarjetas de crédito. Estos procedimientos se comentan en los apartados
siguientes; en el capítulo 9 se plantean también ejemplos sobre el aprendizaje de las
secuencias de la habilidad para comprar y un programa de enseñanza que reduce la
dificultad de la discriminación necesaria para comprar.
120
necesario, el paquete puede incluir instrucciones escritas para el vendedor (p.e. "por favor,
saque el dinero y coloque el cambio dentro del paquete, gracias"). El paquete de monedas
puede servir también como instrumento de comunicación, p.e. cuando se va a comprar a
la tienda, o a almorzar al bar, el paquete puede incluir la lista de productos deseados.
Puede ser útil también para recordar que productos se debe comprar.
La estrategia puede ser utilizada para diferentes cantidades, con diferentes combina-
ciones de monedas y billetes. Los pasos que sigue el proceso de enseñanza pueden ser:
121
el alumno utiliza la estrategia de línea de números para determinar la posibilidad de
comprar un producto, con:
El alumno localiza en la línea de números el dinero disponible para gastar (10 pts. en
ejemplo A, 5 pts en ejemplo B), luego localiza el precio del producto a comprar y lo marca
(aspas). Si el precio es menor que la cantidad disponible puede realizar la compra. El
formato de línea de números puede variar en función del alumno, en algunos casos
resultará más sencillo utilizar una sola línea de números en la que se anotan las dos
cantidades, en otros puede ser más útil dos líneas numéricas con un símbolo inicial que las
identifica (dinero-precio).
122
El alumno debe ser capaz de identificar el valor de los billetes/monedas (el algunos
casos el valor no aparece en números p.e. moneda de cien pesetas). Como ayuda puede
disponer de una tarjeta adosada a la calculadora donde aparezcan las monedas y sus
valores.
123
Utilización de tarjetas de crédito y débito
En la actualidad, el uso de tarjetas de crédito y de débito se encuentra muy extendido
en ciudades y poblaciones importantes, por lo que constituye una adaptación excelente
para la realización de compras. Con ellas puede realizarse la compra semanal en un
supermercado y pagar con la tarjeta de la Caja de Ahorros o con la tarjeta del propio
supermercado; el autobús puede pagarse con un bonobus, el teléfono con una tarjeta, etc.
El cálculo y la calculadora
El aprendizaje del cálculo no se plantea en la taxonomía como objetivo separado de la
aplicación práctica de adquirir productos y servicios. Sin embargo, es posible que algunos
alumnos puedan acceder a estos aprendizajes por lo que el currículo del centro podría
recogerlos. El aprendizaje de las operaciones básicas de cálculo pueden tener una utiliza-
ción generalizada en diversas actividades cotidianas. Una cuestión a plantearse en este
punto es si estas habilidades deben enseñarse por medio de procedimientos tradicionales
("calculo con lápiz y papel"), o puede utilizarse como alternativa el aprendizaje del uso de
la calculadora. Horton (1985) compara la precisión y velocidad en cálculo de alumnos con
retraso mental ligero que utilizan la calculadora y alumnos sin minusvalía que utilizan lápiz
y papel para sus operaciones, llegando a la conclusión que el uso de la calculadora
permite a los primeros realizar operaciones con mayor velocidad y exactitud. Es una
alternativa que debe valorarse en algunos casos.
El Euro estará dividido en 100 cents y los precios tomarán un formato del tipo: 75 cents,
1 euro, 1.50, 10, 10.50. Tomando como referencia el valor actual un euro equivaldrá a 162
pesetas, el cuadro 6.9 muestra una aproximación a las equivalencias pesetas-euros.
124
75 cents ----------------------- 121 pesetas
1 euro ------------------------------ 162 pts.
5 euros ------------------------------ 810 pts.
10 euros ---------------------------- 1620 pts.
25 euros ---------------------------- 4050 pts.
50 euros ----------------------------- 8100 pts
100 euros ------------------------- 16.200 pts.
1000 euros ----------------------- 162.000 pts.
125
PARTE II
Introducción
127
Introducción
Cuadro 7.1: Proceso para establecer y desarrollar el programa educativo (adaptado a partir de Snell y Grigg, 1987)
129
El cuadro 7.1 muestra el proceso de desarrollo del programa educativo. Durante la
primera fase se recoge información necesaria sobre el alumno y los contextos en los que
vive por medio de diferentes técnicas de valoración, implicando al profesor y a todas las
personas capaces de proporcionar datos relevantes. En la segunda fase, la tarea principal
consiste en sintetizar la información recogida y determinar las necesidades educativas del
alumno, permitiendo identificar objetivos a corto y largo plazo, y elaborar la propuesta
curricular. Esta adaptación curricular incluirá no sólo objetivos y contenidos, sino que
también debe establecer las líneas generales respecto al programa educativo. Las habili-
dades y actividades que se han considerado prioritarias, y por lo tanto incluidas en la
propuesta del alumno, son analizadas con mayor precisión en la tercera fase, donde
deben definirse minuciosamente los componentes del programa, la metodología, la eva-
luación, los materiales, los horarios, las personas implicadas y sus responsabilidades, etc.
En este momento, la respuesta educativa está suficientemente perfilada como para iniciar
la intervención. En las fases siguientes será necesario establecer procedimientos de valo-
ración y evaluación que permitan un control continuo del programa de enseñanza. Estos
procedimientos de evaluación del programa pueden prefijar uno o más niveles de retroa-
limentación; en el cuadro, el primero lleva a la primera fase con el objeto de recoger más
información para la evaluación, mientras que el segundo lleva a la fase 3 cuando es
necesario replantear las «conductas-objetivo» y la posible revisión de los planes y métodos
de enseñanza. La importancia de que el programa educativo se configure como un
proyecto abierto, y de la implantación sistemática de «feedbacks» permite que responda
constantemente a las necesidades del alumno, y a las modificaciones que puedan produ-
cirse en el ambiente y/o en el propio sujeto.
130
Capítulo 7
Criterios de valoración
7.1 Aspectos generales sobre valoración
La fase I en el proceso de desarrollo de programas educativos está dedicada a la
valoración del alumno, a la recogida de información acerca de sus competencias, de sus
necesidades y características, y de otras variables relevantes relacionadas con la familia o
la comunidad en la que vive y en la que deberá vivir con la mayor independencia posible.
A lo largo de las páginas siguientes nos centraremos en este tema, delimitando aspectos
generales que serán concretados posteriormente.
131
ción y/o los instrumentos que serán utilizados, variando las preguntas que deben ser
respondidas y el tipo de información o resultado final. Adicionalmente, la información
seleccionada y los instrumentos utilizados dependen, en gran medida, de la formación
teórica y la filosofía educativa de la persona que lleva a cabo este proceso.
132
que le diferencian significativamente del resto de su grupo de edad, por ello, la información
que proporciona es muy general. La pregunta básica que se pretende responder es: ¿es
aconsejable una valoración adicional y más concreta del alumno?.
Valoración educativa
Uno de los objetivos esenciales de los procesos de valoración en la escuela es llegar
a conclusiones que orienten el establecimiento y desarrollo de programas educativos. Esta
valoración dirigida a determinar qué contenidos o habilidades deben ser enseñados es
denominada valoración educativa, o valoración para el desarrollo de programas.
133
Valoración sobre el progreso del alumno
Su objetivo es verificar los logros que el alumno demuestra en el programa educativo.
Responde a preguntas del tipo: ¿está el alumno alcanzando los objetivos marcados en el
programa educativo?, ¿los métodos de enseñanza-aprendizaje son adecuados?, etc. Esta
información puede ser obtenida por medio de observaciones de la conducta del alumno
como los trabajos realizados, pruebas o tests al final de una sesión o período, etc.
134
fundamentalmente de las teorías de Piaget sobre el desarrollo intelectual, se establecen una
serie de etapas jerárquicas por las que el niño progresa secuencialmente. Desde esta
perspectiva, el alumno es evaluado en función de la adquisición, o no, de habilidades
básicas de desarrollo, comparando su nivel de ejecución con datos normativos que determi-
nan qué habilidades debe dominar un niño en un determinado nivel de edad, y cual es la
secuencia de aprendizaje de éstas. Se asume a) que el desarrollo normal constituye la
ordenación más lógica de las conductas; b) que en el desarrollo normal algunas conductas
son requisitos para la adquisición de otras; c) que todos los niños, con independencia de sus
características personales, deben seguir las mismas pautas evolutivas; y d) como conse-
cuencia de esto, que el patrón de conductas y las pautas de desarrollo del niño normal son
medidas apropiadas para los niños con minusvalías (Guess y Noonan, 1982).
135
A partir de este momento nos centraremos especialmente en los procedimientos de
valoración educativa y del progreso del alumno. El objetivo básico de todo proceso de
valoración en educación se centra en la obtención de información relevante para la
elaboración del programa educativo del alumno, por lo que debe estar dirigida a determi-
nar su nivel actual de competencias en relación a las diferentes áreas curriculares, así
como de otros factores significativos para el diseño de la propuesta curricular, y debe
aportar indicadores para priorizar objetivos, definir metodologías y recursos materiales y
personales necesarios. Sin embargo, la valoración no puede centrarse exclusivamente en
el alumno; las necesidades educativas especiales, incluso aquellas que son graves y
permanentes, son interactivas. Por ello, dependen tanto de las condiciones personales del
alumno como de las características del entorno en que éste se desenvuelve, de su escuela,
su hogar, de su comunidad.
En esta primera fase del proceso de desarrollo del programa educativo utilizaremos
técnicas de valoración que implican al profesor y a todas aquellas personas que pueden
proporcionar información relevante. Y esta información se referirá obviamente al alumno o
alumna pero no será unicamente una exploración del alumno; nos interesa saber lo más
posible sobre él, pero también es relevante conocer las características, necesidades y
posibilidades de sus padres, de otras personas importantes en su vida, de lugares y
actividades de su entorno social (p.e. necesitamos conocer cómo se responde a sus
intentos comunicativos, cómo le enseñan, cuáles son las expectativas que existen en
relación a sus posibilidades de aprendizaje, a su futuro...). También es esencial conocer las
características del entorno escolar (aula - centro) ya que son fundamentales para delimitar
una propuesta curricular (distribución de espacios, materiales, metodología y organiza-
ción, elementos personales, actitudes y expectativas).
(22)
LIBRO BLANCO para la REFORMA del SISTEMA EDUCATIVO, pág. 167/14)
136
7.2.1 Recoger información inicial
Un primer momento exige recabar información pertinente para la elaboración del
programa educativo; para realizar esta tarea es importante acudir a fuentes privilegiadas
de información como pueden ser los padres, personal educativo y otros personas signifi-
cativas en el ambiente del alumno. Otra fuente importante de información la encontramos
en todo tipo de informe escolares, médicos, psicopedagógicos que la familia o el centro
pueda aportar. Por último, la valoración puede completarse por medios de pruebas direc-
tas, que pueden consistir en instrumentos normalizados, referidos a criterios u otros
instrumentos como los inventarios ecológicos.
Entrevistas
Las entrevistas con la familia y/o personas significativas del entorno adquieren una
importancia trascendental en nuestro caso, dada la estrecha vinculación del currículo
educativo con habilidades funcionales y cotidianas que el alumno puede demostrar o no
en los entornos en los que vive habitualmente. Estas entrevistas pueden ser directas, o
realizase por medio de cuestionarios que la familia rellena en el hogar. Ambas estrategias
son útiles y tienen ventajas e inconvenientes. Las entrevistas directas son esenciales en los
primeros contactos con la familia porque permiten crear un clima favorable en la relación,
y porque estas primeras entrevistas tienen como objetivo no sólo recabar información, sino
también aportan información a la familia; por ejemplo, clarificando dudas acerca de la
problemática del hijo/a, moldeando expectativas, dando datos sobre las características de
los programas educativos, de la cooperación de la familia, etc.. Al menos algunas de estas
entrevistas sería conveniente que se realizarsen en el hogar porque, con frecuencia, los
padres se encuentran más cómodos y dan más información y, al mismo tiempo, permite
observar «in situ» variables importantes como la estructura del hogar y observaciones
naturales de la conducta del niño y de las reacciones familiares ante estas. Al final del
capítulo se presenta un ejemplo de entrevista dirigida a la familia en relación a habilidades
domésticas y de autonomía personal en el hogar.
137
directamente a todas las familias. En fases más avanzadas, las entrevistas por medio de
cuestionarios, permiten solucionar este problema. En estos casos, es importante estar
seguros de la fiabilidad de la información aportada por los padres.
La información que se intenta obtener de la familia debe ser relevante y ligada a los
programas educativos que se pueden poner en marcha. Con cierta frecuencia, los datos
recabados no tienen ninguna utilidad para la respuesta educativa, e incluso pueden llegar
a vulnerar el derecho a la intimidad. Por ejemplo, no suele ser útil información como «si el
niño se cogió bien al pecho» (pregunta frecuente en cuestionarios). Sin embargo es
esencial conocer cuales son las necesidades del hijo/a que los familiares consideran más
importantes; qué cosas hacen otros niños de edad semejante (hermanos, primos, niños
del barrio); gustos y preferencias, modos de actuar característicos en el hogar; expectati-
vas sobre el desarrollo; métodos de enseñanza y dificultades que encuentran; opciones
probable en el futuro de la familia y del alumno (dónde viviran, qué trabajo podría desem-
peñar...); tiempo disponible para dedicar a la atención, enseñanza y a compartir activida-
des con el hijo; qué cosas creen que pueden enseñar en casa; cómo piensan que se
puede normalizar la vida de la familia. Obtener estas y otras informaciones require de una
inversión de tiempo importante pero si se logra una mayor implicación de la familia, una
clara definición de objetivos educativos significativos y mejorar los procesos de enseñanza
en el hogar habremos alcanzado el mejor punto de partida posible.
Inventario de actividades
Una estrategia muy útil para obtener información sobre actividades y habilidades que
el alumno realiza o debería realizar, así como de otros datos como el nivel actual de
ejecución o el tipo y grado de las ayudas que precisa, puede encontrarse en los inventarios
de actividades.
Este tipo de inventarios está diseñado para recoger aquellas actividades que el alumno
realiza generalmente en ambientes escolares o no escolares (hogar, comunidad, lugar de
trabajo). Pueden realizarse para analizar lo que ocurre a lo largo de un día laborable
(Cuadro 7.3), o ocuparse del fin de semana. En el ejemplo, se estudian las actividades que
se llevan a cabo por la mañana, antes de ir al colegio y a la vuelta de éste. La observación,
realizada por la familia o por un observador, se dirige a los entornos casa y comunidad, se
detectan una serie de actividades que el alumno realiza y los niveles de ayuda que
requiere. A partir de esta información es posible establecer posibles objetivos educativos
que pueden formar parte del programa a desarrollar en la escuela y/o en el hogar: por
ejemplo, puede considerarse relevante que el joven aprenda a usar el despertador, prepa-
rar autonomamente la merienda o desplazarse sin ayuda desde casa al bus, también
podrían considerarse como objetivos la mejora de ciertos comportamientos que lleva a
cabo pero con diferentes niveles de ayuda (p.e. enseñarle a abotonarse o utilizar ropa sin
botones).
138
Alumno: Salvador Peydró Fecha 17.09.90
POSIBLES
NIVEL ACTUAL DE
HORA ENTORNO SUBENTORNO ACTIVIDAD HABILIDADES
COMPETENCIA/AYUDA NECESARIA
OBJETIVO
139
Valoración directa
Valoración por medio de instrumentos normalizados
140
ejecución de un sujeto con datos normativos que pretenden (no siempre es así) represen-
tar el rendimiento típico de las personas en diferentes edades; el C.I. es simplemente una
descripción de la posición relativa de un sujeto en relación a las personas de su edad
cronológica, en un vago e indefinido continuo intelectual. Además, estos tests sólo
muestrean un pequeño número de habilidades que se encuentran teóricamente implicadas
en las diversas teorías sobre inteligencia, o sólo incluyen algunos items relevantes en el
desarrollo; por ello, algunas áreas curriculares no están representadas o simplemente se
encuentran perfiladas, el tamaño de los pasos entre items es muy grande, no permitiendo
una valoración sensible a pequeñas variaciones de ejecución.
Desde los planteamientos que se mantienen en este libro, el alumno debería ser
valorado en términos de las habilidades necesarias para participar en la mayor medida
posible, y en la mayor cantidad de contextos normalizados y adecuados a su edad
cronológica. Esta perspectiva no niega el valor que tienen las habilidades o destrezas de
desarrollo subyacentes a las tareas de los tests de inteligencia o desarrollo, pero sí
cuestiona las actividades y la lógica que suelen establecerse partiendo de ellos. Por
ejemplo, habilidades como la permanencia de los objetos, el establecimiento de relaciones
entre causa y efecto, la habilidad de discriminación visual, correspondencia, etc., son
básicas en el desarrollo del alumno, pero se encuentran en la base de actividades y
materiales muy diversos, algunas adecuadas a la edad cronológica de un alumno, mien-
tras que otras no guardan esta relación. La capacidad para discriminar visualmente es
requerida en tareas como pegar gomets en una línea quebrada, pintar el pececito cuya
silueta esta entrelazada con otras tres de objetos diferentes o marcar los cuadrados
iguales al modelo, pero también podemos encontrarla en actividades como llamar por
teléfono, seleccionar una bebida en una máquina expendedora o elegir un bote determina-
do para preparar una comida. La diferencia entre unas y otras actividades reside en su
idoneidad para diferentes edades, mientras que las primeras pueden considerarse ade-
cuadas para niños de edades maternales o preescolares, las segundas son realizadas
generalmente por niños de 8 o 10 años.
141
Algunos instrumentos pueden ser útiles para determinadas tareas. Por ejemplo, la
Escala de conducta adaptativa de la AAMD puede utilizarse para obtener una imagen
global de las habilidades de un alumno, o para establecer grupos según ciertas caracte-
rísticas comunes en tareas de investigación. Uno de los instrumentos de mayor utilidad,
disponible en castellano, es la escala de evaluación “West-Virginia” (Martín y cols. 1990),
sin embargo, renovamos las limitaciones que veíamos anteriormente, como la existencia
de áreas útiles sólo para cierto tipo de alumnos y, en general, los riesgos de un uso rígido
de esta escala o cualquier otro currículo prefijado.
142
inventarios ecológicos (Brown y cols.,1979). La expresión ecológico hace referencia al
estudio del equilibrio o de las interrelaciones existentes entre los organismos y sus
entornos. En la enseñanza, utilizaremos este término para referirnos al equilibrio o
interrelaciones existentes entre el repertorio de capacidades de un alumno en particular y
las exigencias de un entorno determinado. Un inventario ecológico implica: delimitar los
subentornos de un determinado entorno, identificar las actividades que tienen lugar en los
subentornos, y determinar las habilidades que una persona sin discapacidades necesita
para poder participar de una forma aceptable en dichas actividades (Brown,89). El proceso
para desarrollar un inventario ecológico consta de cinco fases, que incluyen:
1.- Identificar áreas del currículo: Las áreas curriculares identificadas habitualmente
dentro de este modelo de enseñanza se refieren a contextos en los que pueden dividirse
las actividades de vida diaria; se han establecido diferentes taxonomías incluyendo un
número variable de categorías. Uno de los modelos más extendidos plantea cuatro áreas
o dominios curriculares que hacen referencia a habilidades domésticas, comunitarias,
recreativas y vocacionales (Brown y cols.,1979; Vincent y cols.,1980). Un buen trabajo
presentado por la AAMD (Dever, 1988) plantea un modelo curricular centrado en las áreas
de: mantenimiento y desarrollo personal, tareas domésticas y vida comunitaria, profesio-
nal-vocacional, tiempo libre y desplazamientos-transporte. En el fondo, no existen grandes
diferencias entre las diferentes taxonomías derivadas desde un enfoque funcional.
Este tipo de áreas curriculares son preferibles a las categorías evolutivas o académicas
usadas tradicionales porque: a) representan las areas de vida más importantes; b) permi-
ten la selección directa de habilidades funcionales y prácticas; y c) ponen el énfasis en
metas y objetivos de independencia y autosuficiencia en ambientes normalizados. Sin
embargo, este planteamiento no significa que las habilidades que componen las catego-
rías establecidas desde otros enfoques de desarrollo curricular, como «lenguaje» o «motor
fino», o las áreas estrictamente académicas sean olvidadas. Las habilidades incluidas
dentro de éstas, se atienden en cuanto que forman parte de las actividades que componen
las áreas de corte funcional. Por ejemplo, desplazarse en la comunidad precisa de habili-
dades lectoras (al menos a nivel funcional) que el alumno debe dominar siempre que sea
posible, pero el eje y fin del programa educativo es ser capaz de desplazarse con la mayor
independencia posible.
143
incluirse contenidos referidos a la vida en el hogar, en la comunidad y en lugares de
trabajo. El paso siguiente en un inventario ecológico requiere identificar y examinar los
entornos actuales en que el alumno vive, trabaja y juega. Adicionalmente, los entornos
futuros en los que el alumno puede vivir son también añadidos a esta lista. Aunque es difícil
predecir entornos futuros es necesario identificar estos emplazamientos tan temprano
como sea posible ya que en muchas ocasiones serán objeto de enseñanza; las personas
a las que nos referimos aprenden con lentitud y aprenden “pocas cosas” por lo que debe
estudiarse la conveniencia de dedicar el escaso tiempo y recursos disponibles para la
enseñanza de habilidades que serán útiles en un futuro inmediato.
3.- Dividir los entornos relevantes en subentornos: Esta subdivisión de los entornos
es necesaria para aislar las actividades que son necesarias con mayor probabilidad. Al
igual que los otros pasos de este proceso, la subdivision debe ser completada teniendo en
mente las necesidades del alumno.
5.- Examinar las actividades para aislar las habilidades requeridas para su ejecu-
ción: Este paso exige dividir las actividades identificadas en unidades más elementales
que puedan ser enseñadas. Las habilidades que vayan a formar parte del programa
educativo deberán ser adicionalmente analizadas en secuencias de conductas (p.e. análi-
sis de tareas). A pesar de este análisis minucioso no se debe perder de vista en el proceso
de enseñanza el conjunto de habilidades que se realizar agrupadas en el entorno real
(actividades).
144
El cuadro 7.4 presenta un ejemplo abreviado de inventario ecológico para el área
doméstica, entorno “hogar”; dentro de éste se delimitan subentornos como “cocina”, “come-
dor”, “cuarto de baño”, entre otros, es decir lugares concretos donde se ejecutan determi-
nadas tareas y actividades. En el subentorno “comedor” se estudian las actividades que el
alumno o la alumna realiza en este emplazamiento (ingerir alimentos, uso de utensilios,
hábitos de mesa, poner y quitar la mesa) y en el cuadro se desarrolla con más detalle la tarea
“poner la mesa” que se puede convertir en un objetivo del programa educativo.
145
7.2.2 Determinar el nivel actual de competencias curriculares del alumno
Todo el proceso de recogida inicial de información nos debe permitir conocer las nece-
sidades del niño/a, las características esenciales de la familia y la comunidad en la que vive
y establecer el nivel actual de competencias curriculares del alumno, es decir, saber qué es
capaz de hacer, qué conoce en relación al currículo de la escuela (no prejuzgamos aquí si
este currículo incluye hacer logaritmos, ensaladas o ambos). Este nivel de competencias
será la línea base a partir de la cual tomemos decisiones sobre qué enseñaremos.
1. Determinar las habilidades realizadas por sujetos sin discapacidad, de edad seme-
jante, para una actividad dada. Son, parcial o totalmente los identificados en el último
paso de un inventario ecológico. En nuestro ejemplo (cuadro 7.5), se trata de utilizar
la cafetería de un hipermercado; analizándose tres bloques de acciones que se reali-
zan: localizar un lugar para sentarse, seleccionar lo que se va a pedir y pedir al cama-
rero (podrían haberse incluido otras actividades).
2. Observar y registrar si el alumno es capaz de realizar las habilidades y actividades
observadas para sujetos sin discapacidades. Se trata de elaborar un inventario
ecológico para el alumno con minusvalías siguiendo la misma lógica del anterior. En
el cuadro 7.5 la segunda columna indica si es capaz o no (señalado con “+” o “-”) de
actuar correctamente.
3. Realizar un análisis de discrepancias entre la ejecución del alumno y la de los compa-
ñeros sin discapacidades, identificando y analizando las diferencias existentes. El
análisis de las habilidades que es capaz, o incapaz, de realizar nos permite obtener
información inicial para la elaboración de los programas de enseñanza. Por ello, de-
ben recogerse datos sobre las características de la habilidad (contexto natural, mate-
riales, criterios para ejecución correcta....), partes de la habilidad en las que el alum-
no muestra dificultades, etc. En este nivel de desarrollo del programa podemos ya
establecer necesidades concretas que deberán tener una respuesta educativa (p.e.
si no hay comunicación oral habrá que introducir un sistema de comunicación alter-
nativo; en otros casos queda clara la necesidad pero las decisiones sobre qué ense-
ñar concretamente se posponen para fases posteriores).
4. Una vez finalizado el análisis de discrepancias nos encontraremos con una lista de
habilidades que el alumno no es capaz de realizar, o en las que su actuación no es
aceptable. Se trata de una primera aproximación a los objetivos educativos adecua-
dos, sin embargo, es un listado que precisa de una valoración adicional ya que, al
146
Alumno ___________________________________________________________________________________ Fecha: _________ Edad: _________
Área: Comunidad Entorno: Hipermercado X Subentorno: cafetería
Inventario ecológico (sujetos sin discapacidades) Invent. alumno Análisis de discrepancias Estratégia educativa
Actividad: Localizar sitio para sentarse
Habilidades: 1. Entrar en la cafetería +
2. Rastrear visualmente el local
el local para localizar - No existe estratégia Enseñar estratégia
una mesa vacía de búsqueda de búsqueda
3. Ir a la mesa vacia - Falla en 2 idem 2
4. Sentarse +
Actividad: Seleccionar menú
Habilidades: 1. Mirar menú - No existe estratégia Enseñar estratégia
de búsqueda de búsqueda
2. Seleccionar comida - No sabe leer Desarrollar un menú
y bebida deseada de dibujos
Actividad: Pedir al camarero
Habilidades: 1. Decir o señalar la comida - No hay comunicación Desarrollar y enseñar
y bebida seleccionada oral sistema de comuni-
cación alternativo
2. Reponder a preguntas - idem idem
del camarero
3. Esperar la comida +
Código: + respuesta correcta - respuesta incorrecta
147
c) Decidir no enseñar la habilidad: cuando la habilidad es imposible o extremada-
mente difícil de aprender, puede decidirse no enseñarla. También puede tomarse
esta decisión ante habilidades poco funcionales y cuyo costo de enseñanza sea
elevado.
Cuando las limitaciones físicas, sensoriales y/o cognitivas hacen previsible un fracaso
en la realización de una actividad, en los formatos que habitualmente se lleva a cabo,
deben utilizarse adaptaciones que permitan puentear estas limitaciones. Los procedimien-
tos para recoger y registrar datos son comentados en un apartado posterior.
148
Un ejemplo de entrevista: Inventario de habilidades domésticas y
de autonomía personal en el hogar(23)
A.2 Vestido
¿Es capaz de quitarse la ropa el sólo?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Es capaz de vestirse?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
(23)
El contenido de este inventario o formato de entrevista está determinado por los objetivos educativos que se consideran
relevantes; en este caso, están vinculados con los objetivos planeados en la taxonomía. El modelo que se presenta no
incluye una minuciosa relación de las actividades que se planteaban allí; puede completarse facilmente incluyendo todas
aquellas que se consideren importantes.)
149
¿Su apariencia física, en relación al vestido es correcta? (p.e. va bien vestido todo el día, se cambia cuando es
necesario, coordina los colores...?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Selecciona la ropa que va a utilizar? (p.e. ropa adecuada a la actividad, clima, lugar, en buen estado, limpia...)
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
Si utiliza aparatos ortopédicos (silla de ruedas, muletas, andador, ayudas metálicas, prótesis auditivas, visuales,
dentales,...) ¿Es capaz de utilizarlos sin ayuda y de cuidarlos correctamente?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
A.3 Alimentación
¿Es capaz de masticar y tragar correctamente los alimentos?
r Independientemente
r Si
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Come todo tipo de alimentos?
r Independientemente
r Si
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Es capaz de utilizar los utensilios de alimentación?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Sus hábitos de mesa son correctos? (p.e. se sienta correctamente, no mete la mano en el plato,vacía la boca antes
de tomar otro bocado, no derrama fuera del plato, vacía la boca antes de hablar, pide los alimentos, pasa los
alimentos, etc.)
r Si
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Es capaz de servir los alimentos?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla:
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
150
¿Es capaz de poner / quitar la mesa?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Es capaz de preparar un almuerzo, merienda o una comida sencilla (p.e. alguna fruta, hacer un bocadillo,
preparar un vaso de leche, una ensalada, etc.)?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Es capaz de planificar y confeccionar menús?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Es capaz de conservar los alimentos, guardar los productos y utensilios después de utilizarlos, elaborar una lista
de compra...?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
151
¿Es capaz de realizar tareas de reparación/aseo de la ropa? (p.e. cuidado del calzado, coser, etc.)
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
152
¿Es capaz de utilizar la calefacción, aire acondicionado, abrir/cerrar cortinas y ventanas, etc.?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Es capaz de actuar en función de los cambios del clima?
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
¿Es capaz de hacer frente a averías y problemas domésticos? (p.e. cambiar una bombilla, reponer el fusible central,
etc.)
r Independientemente
r Si, pero necesita ayuda. Describirla: ____________________________________________________
r No. Explicar: __________________________________________________________________________
______________________________________________________________________________________
COMENTARIOS:
153
Capítulo 8
En cualquier caso, una vez recogida toda la información de la fase de valoración debe
ser evaluada en su conjunto. Como comentábamos, por evaluación entendemos aquí el
proceso de análisis de la información, planteamiento de hipótesis y juicios y toma de
decisiones. La toma de decisiones educativas implica esencialmente determinar el progra-
ma de enseñanza del alumno, qué vamos a enseñarle, cómo, quién y dónde, y cómo
controlar este proceso. En realidad, valoración y evaluación no son dos etapas separadas,
sino actividades de un proceso unitario y conjunto. A medida que la información va siendo
recogida, se va estableciendo una imagen sobre el niño y los entornos en los que vive, sus
habilidades, necesidades, estilo de aprendizaje, motivación, que con frecuencia determi-
nan la valoración de aspectos no pensados en el inicio del proceso.
Los diferentes tipos de datos recogidos por distintos profesionales deben ser conside-
rados como complementarios. Dadas las diversas necesidades del alumno no puede
pretenderse que un solo profesional o método de valoración sea adecuado para documen-
tar las necesidades totales. La información proporcionada por todas las personas que
trabajan con el alumno (profesor tutor, educador, profesor de apoyo, psicólogo, logopeda,
trabajador social, fisioterapeuta), y por las personas de su entorno social (padres...) debe
evaluarse en su totalidad para lograr una imagen real de las capacidades y necesidades.
155
Una primera conclusión del proceso de evaluación reside en establecer cuales son las
necesidades educativas del alumno.
A la hora de concretar las necesidades educativas cada equipo docente puede adoptar
un estilo de trabajo personal; en unos casos el primer paso será elaborar un listado de
necesidades muy genéricas que tendrán que definirse posteriormente en una programación
individual o de grupo; en otros casos en este momento se delimitarán ya objetivos a corto o
medio plazo: para este mes, este trimestre, este año. A continuación se incluye un listado de
posibles necesidades educativas que tienen una intención unicamente orientativa, no
exhausiva; la redacción de algunas de ellas es muy general hasta el punto que son relevan-
tes para la totalidad del alumnado. En cualquier caso, hay dos cuestiones que queremos
(23)
Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo, pág. 163
(24)
Diseño Curricular Base, pág. 48
156
recalcar: por un lado, que el establecimiento de las necesidades del alumno es un momento
crucial en la respuesta educativa y que exige de una clara concepción del papel y la
responsabilidad de la escuela; por otro, que para esta labor es imprescindible dotarse de
una serie de criterios que permita que las decisiones sean coherentes entre los diferentes
profesionales (actuales y futuros), sean coherentes entre la escuela, la familia y la comuni-
dad y, en último término, sean coherentes con el proyecto educativo (que en el fondo es un
punto de unión y de acuerdo entre las necesidades del alumno, las necesidades de la familia
y la comunidad y las posibilidades de intervención de la escuela). Los criterios para dar
prioridad a los objetivos de la enseñanza se desarrollan en el apartado siguiente.
El alumno necesita:
â Establecer un sistema de comunicación estable, consistente y generalizable al mayor número de contextos
posibles.
â Desarrollar hábitos de convivencia y colaboración con las personas de su entorno.
â Desarrollar habilidades vinculadas a los contextos sociales en los que se desenvolverá en el futuro: domés-
tico, comunitarios, laboral. Priorizar en este momento...
â Mejorar el control motor en aspectos relativos a desplazamientos como en aspectos manipulativos.
â Adaptación del entorno y ayudas técnicas complementarias, que le permitan movilidad independiente en el
entorno, manejar objetos y utensilios (p.e. introducir manipulación del entorno por medio de conmutadores
-juegos, juguetes, ordenador...-)
â Adquirir información referida a su medio.
â Mejorar las condiciones