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Fascismo 1

Este documento analiza las ideas, creencias y redes fascistas en la Argentina de los años 1930 a través del análisis del periódico italiano "Il Mattino d'Italia". Discutió cómo el periódico buscó propagar las ideas fascistas y organizar a los italianos y argentinos a través de su cobertura y redes. También examinó cómo el periódico ganó popularidad y circulación en sus primeros años de operación.

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Fascismo 1

Este documento analiza las ideas, creencias y redes fascistas en la Argentina de los años 1930 a través del análisis del periódico italiano "Il Mattino d'Italia". Discutió cómo el periódico buscó propagar las ideas fascistas y organizar a los italianos y argentinos a través de su cobertura y redes. También examinó cómo el periódico ganó popularidad y circulación en sus primeros años de operación.

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La Voluntad de Creer y Organizar: Ideas, Creencias y Redes Fascistas en la Argentina de Los 30 Tempranos

Leticia Prislei (UNCOMA / UBA)1 [email protected]

La traduccin de creencias en prcticas es un proceso donde se funda la eficacia del ejercicio de la autoridad. La intervencin pblica que persigue todo grupo aspirante al poder tiende a amplificar la voz a travs de mltiples estrategias. Cmo analizar la produccin ideolgica en una sociedad localizando los componentes constitutivos de configuraciones que forman ncleos sustantivos de la misma? El estudio de las culturas polticas existentes en las sociedades, sus combates, sus negociaciones, su interaccin es una va en busca de respuestas a dicho interrogante. Las formas en que un substrato filosfico o doctrinal deviene en vulgata accesible a muchos, las lecturas selectivas del pasado, la concepcin de las instituciones materializadas en las organizaciones polticas del estado, los modos de imaginar la sociedad ideal a la que se aspira, la combinacin de conceptos clave y frmulas representativas con gestos , ritos y smbolos son pautas indiciarias orientadoras de la investigacin de la problemtica de este trabajo. Investigacin en procura de reflexionar sobre el fascismo en Argentina en tiempos de la emergencia y consolidacin del fascismo italiano habida cuenta de la importancia social de la colectividad de ese origen en la repblica durante el perodo comprendido entre 1929 y 1936 que fuera caracterizado por Renzo de Felice como los aos del consenso y abierto a un proceso de fascistizacin tanto de la colectividad cuanto de algunas fracciones de la sociedad y la dirigencia argentinas2. En ese sentido, la prensa italiana que circula en
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Agradezco los comentarios y las discusiones sostenidas en el 51 Congreso Internacional de Americanistas realizado en Santiago de Chile en julio de 2003 as como el intercambio de ideas que tuvo lugar en la Escuela Nacional de Historia y Antropologa de la UNAM a fines del mismo ao. 2 Renzo De Felice, Mussolini, vol. III, Il duce ( 1929-1940), t. I, Gli anni del consenso ( 1929-1936) Torino, Einaudi, 1974. En relacin al caso argentino ver : un aporte donde se hace hincapi en el vnculo

Argentina, en particular Il Mattino dItalia, se constituye en un corpus que habilita el anlisis tanto de la formacin de creencias cuanto a la lectura de las huellas del montaje de estructuras organizativas imbuidas de los principios del fascismo donde confluyen fracciones de la dirigencia intelectual, religiosa y poltica en la entera geografa de nuestro pas. Mi exploracin intenta un acercamiento del foco , para usar una metfora visual ginzburgiana , a las representaciones generadas en Il Mattino d Italia, en procura de analizar indicios del fenmeno fascista en Argentina circunscribiendo los ncleos ideolgicos y las incitaciones a prcticas sociales organizativas que podran despertar ecos en fracciones de la sociedad argentina y que son sntomas de una vacancia de representacin en pblicos de los aos 30 abiertos a la seduccin de las propuestas derivadas de la experiencia italiana. 1. La autorizacin del uso pblico de la voz La fiestas mayas de 1930, ms precisamente el 21 del mes patrio argentino, constituiran el escenario donde en Buenos Aires irrumpe un nuevo diario pergeado en la sede del Crculo Italiano porteo : Il Mattino d Italia. Su director Mario Appelius3 sera presentado por Arnaldo Musssolini, hermano del duce, como un hombre que : me es particularmente querido porque es un audaz, un volitivo, un espritu ardiente que sabe fundir en pleno y perfecto equilibrio los mpetus del alma y los frenos de una sabia visin
problemtico entre fascismo/s , nacionalismo y peronismo en Cristin Buchrucker, Nacionalismo y peronismo. La Argentina en la crisis ideolgica mundial ( 1927-1955), Buenos Aires, Sudamericana, 1987, en particular pp. 174-179 y pp.230-234; un aporte centrado en la compleja trayectoria del antifascismo en sede argentina remite a Pietro Rinaldo Fanesi, El antifascismo italiano en Argentina (1922-1945), Buenos Aires, Estudios Migratorios Latinoamericanos, N 12, Agosto de 1989; para un estado de la cuestin sobre los fasci donde el autor seala la fragmentariedad y la ausencia de trabajos de investigacin referidos a la Argentina ver : Loris Zanatta I fasci in Argentina negli anni Trenta en Emilio Franzina Matteo Sanfilippo ( a cura di) , Il fascismo e gli emigrati. La parbola dei Fasci italiani allestero /1920-1943) , Bari, Laterza, 2003. 3 Una biografa reciente sobre Mario Appelius lo describe como un joven con inquietudes periodsticas deseoso de probar toda va posible de ascenso social que encuentra en el fascismo las promesas y oportunidades que ambiciona alcanzar. Segn el autor de este trabajo , basado en el archivo de la familia de Appelius, la publicacin de Il Mattino fue apoyada econmicamente por una fraccin de los empresarios italianos entre los cuales slo menciona a Osvaldo Rigamonti y alguna probable ayuda del gobierno peninsular. Tambin seala las dificultades iniciales en un clima donde son activas las organizaciones antifascistas argentinas e italianas. Livio Sposito, Mal D aventura, Miln, Sperling & Kupfer , 2002, pp.191196. En cuanto a Osvaldo Rigamonti (1877-1939) llega a la Argentina en 1902 y en 1915 funda una empresa de productos de lubricacin y aparatos domsticos. Diccionario Biogrfico talo- Argentino, Buenos Aires, Asociacin Dante Alighieri, 1976, p. 574

poltica hecha de realismo y de voluntarismo fascista. Me es querido tambin porque se ha revelado y formado en las columnas de Il Popolo dItalia, soldado disciplinado de nuestra patrulla de combate periodstico...4. De modo que , la experiencia en el diario - fundado por Benito Mussolini despus de su ruptura con el socialismo y por entonces en manos de Arnaldo5 - y los rasgos paradigmticos del militante fascista seran las credenciales que autorizaran la voz del responsable local de vehiculizar la lucha ideolgica y la formacin de sentido comn en sede rioplatense . El emprendimiento contaba con cinco oficinas distribuidas en Roma, Gnova, Miln, Npoles y Pars, una oficina en formacin en Trpoli y 11 corresponsalas en el interior de Italia. Por otra parte, se haban abierto una representacin en Santiago de Chile, una agencia en Montevideo, una inspectora general para toda la Repblica Argentina, sucursales y corresponsalas en Rosario, Crdoba, Mendoza, y 120 agencias en otros centros del pas, entre las cuales se destacaban La Plata y Baha Blanca. No menos ambicioso y sugerente resulta el elenco de colaboradores argentinos que se mencionan de manera destacada en el nmero inicial : Coriolano Alberini, monseor Gustavo Franceschi, Manuel Glvez, Alberto Gerchunoff, Leopoldo Lugones, Jos Len Pagano, Juan P. Ramos, el decano de Filosofa y Letras de la Universidad de Buenos Aires Emilio Ravignani, Ricardo Rojas, Carlos Sastre y Alejandro Unsain. El encargado de intervenir pblicamente en esta ocasin inaugural fue Lugones. Mediante un escrito en espaol sobre Nuestra cultura itlica , marcaba el territorio de lo posible para el juego que pretenda desplegar el diario italiano. Si por una parte reclamaba extender el conocimiento de la lengua y abaratar el costo de los libros italianos, por otro lado adverta la animadversin que provocara cualquier tentativa de italianizacin en Argentina. Deseo y advertencia que parecan estar contemplados en la escueta explicitacin programtica del nuevo diario : 1) Defensa espiritual, econmica y artstica de Italia, 2) Afianzamiento de la amistad talo argentina sobre la base de la misma civilizacin latina y 3)Estmulo de la fraterna concordia entre todos los italianos residentes en Argentina.
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Un messagio di Arnaldo Mussolini a Il Mattino dItalia, Buenos Aires, Il Mattino dItalia ( a partir de ahora usar la sigla IMDI para remitir al diario), 21/5/ 1930, p. 2 El diario se edita en idioma italiano , excepto en ocasiones especiales donde se incluyen notas en espaol. Por tanto, salvo que se indique lo contrario , para una mejor compresin del texto las citas estarn traducidas al espaol. 5 Respecto de la intervencin poltico ideolgica de Mussolini a travs del periodismo ver : Renzo DE FELICE, Mussolini Giornalista, Milano, SB Saggi, 2001.

No obstante, tan amplios como prudentes propsitos seran desafiados en los prximos tormentosos aos. De todos modos , el 24 de mayo de 1930 haba margen para regocijarse por la generosa recepcin en el campo periodstico argentino. Le haban hecho llegar sus felicitaciones : ltima Hora, en cuyos talleres se editaran los primeros ejemplares del diario italiano, La Razn, El Diario, La Calle, El Economista Argentino, El Mundo, El Pueblo, La Fronda, La poca. Un particular tratamiento recibira el diario La Nacin, al ser transcriptos los elogios al director , la organizacin del diario y a los colaboradores elegidos 6. Indicio del modo de una ambivalente y casi plcida relacin del mismo con el diario fascista , tan en las antpodas de la confrontativa vinculacin que mantienen con La Prensa, Crtica y obviamente La Vanguardia. El primer aniversario de la fundacin de Il Mattino d Italia permita a su director no slo congratularse por superar el tiraje inicial de 10.000 ejemplares y proponerse alcanzar los 50.000 , sino que celebraba el cierre de La Patria degli italiani, exponente de la decadencia periodstica y de la traicin patritica afirmndose como la opcin sustitutiva que dara voz a una colectividad hasta entonces a merced del antifascismo7. Adems se haba llegado a la cifra de 1516 agentes del diario en todo el pas. La multiplicacin del pblico llegara a un momento culminante cuando en mayo de 1936, a raz de la conquista de Addis Abeba y la proclamacin del imperio, se alcanzaran los 250.000 ejemplares. Una poltica organizativa sistemticamente desarrollada en un clima propenso al mensaje del fascismo pareca tomar forma a partir de la laboriosa accin de la embajada de Italia y del accionar reticular de los funcionarios que operaban en todo el pas, la Cmara de Comercio Italiana y el diario desde 1933 dirigido por Mario y Michele
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Cabe sealar a modo de ejemplo que mientras en junio de 1934 el diario italiano vena confrontando duramente con La Prensa, deca de La Nacin: ... estamos contentos de constatar que La Nacin no pierde jams la ocasin de demostrarnos toda la simpata por nuestra modesta obra y por los grandes ideales en la que sta se inspira. , Rassegna dell stampa argentina, Buenos Aires IMDI, 6/6/ 1934, p. 2 7 Respecto de la prensa italiana en la construccin de una opinin pblica de la colectividad entre 1870 y 1900 ver: Ema Cibotti, Periodismo poltico y poltica periodstica: la construccin de una opinin pblica italiana en el Buenos Aires finisecular, Buenos Aires, Entrepasados. Revista de Historia, N7 ,Fines de 1994, pp. 725.En cuanto al antifascismo Fanesi reconstruye el cuadro de situacin . En 1929 , previo a la fundacin de Il Mattino dItalia, se haba nucleado centralmente en la Alianza Antifascista Italiana vinculada al Partido Comunista y en la Concentracin de Accin Antifascista que incluye a todas las fuerzas polticas provenientes del republicanismo y del socialismo. No obstante , segn Fanesi, el golpe de estado y el gobierno de Uriburu golpeara las filas de un antifascismo tambin debilitado por los disensos internos. Pietro Rinaldo Fanesi, Ob. Cit. pp. 326-338

Intaglieta unidos a las filas de Mussolini desde 1919, asistidos por los escritores argentinos Lamberti Sorrentino y Jos Yofre, y presidido por el industrial Vittorio Valdani- que se haba convertido en ...algo ms que un diario; es un vivo centro de vida fascista; es una concentracin de connacionales, un lugar de intercambio de correspondencia de todas partes, un continuo descubrimiento de nuevos elementos del renacimiento del espritu italiano: una botella de Leyda de fe fascista8. Si bien el ingeniero Vittorio Valdani aparece nombrado pblicamente recin en 1933 haba participado desde la misma fundacin del diario. Su apoyo no es un dato menor. Originario de Miln donde se gradu en el Politcnico de esa ciudad, realiz sus primeras experiencias en Estados Unidos y lleg a la Argentina en 1908 donde reemplazara en la gerencia de la Compaa General de Fsforos a Pedro Vaccari. En los aos 30 la firma se haba desdoblado en la Compaa General de Fsforos ( fbricas de fsforos de Argentina y Uruguay, la industria de grasas de La Plata y los Establecimientos Grficos del Uruguay) y en la Compaa General Fabril Financiera ( fbricas de algodn y de aceite, establecimientos grficos de Barracas y la Papelera Argentina) que en 1935 tambin controlara Celulosa Argentina. Valdani , al frente del grupo empresario , mantendra contactos e influencia en los gobiernos argentinos y , no obstante su renuencia inicial a afiliarse al fascismo pide el carnet partidario luego del delito Matteotti, asume el cargo de delegado para todos los fasci italianos ( 1925-1928) y en el ao 30 apoya financieramente el lanzamiento de Il Mattino d Italia 9 presidiendo un Consejo de Administracin donde lo acompaan Annibale Garassino, Stefano Gras y Gianni Botta. De todos modos a los avisos publicitarios de las empresas gerenciadas por el ingeniero milans se sumaran las de numerosas firmas de empresarios, comerciantes y financistas italianos y sus descendientes de todo el pas, as como una cada vez ms extensa lista de suscriptores. En 1934 se autoanunciara desde sus portadas como el rgano de las colectividades italianas de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Chile. Apoyos locales y del rgimen italiano constituyeron el andamiaje donde se asent la trayectoria del medio que amplific la voz del fascismo en la escena pblica argentina hasta que en abril de 1945 desapareciera junto al progresivo e ineluctable ocaso de la poltica de Mussolini.
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P. M. Bardi, Conclusioni sull Argentina, Buenos Aires, IMDI, 23/5/1934, p. 1 Dionisio Petriela- Sara Sosa Miatello, Ob. Cit., pp. 682-685

2. La trama institucional El montaje de los Fasci italiani allestero 10, promovidos por el gobierno peninsular desde 1923, caracterizan el tipo de asociacionismo bajo el signo del fascismo que acompaan la afirmacin de los primeros Fasci di combattimento nacidos en 1919 previa la marcha sobre Roma. Del mismo modo , en 1925 se instituy la Opera nazionale dopolavoro en sustitucin al asociacionismo recreativo que haba sido generado por el movimiento obrero y destruido por las escuadras fascistas . Durante los aos 30 la Ond ser uno de los principales canales de organizacin del consenso de masa del rgimen. En septiembre de 1930 Piero Parini, el Secretario de los fasci en el exterior, design a Giulio Landi delegado para la Repblica Argentina. El objetivo prioritario era desplegar una accin de propaganda y asistencia a los italianos sin exigirle el carnet fascista 11. El accionar de Landi se desplegara sobre la base organizativa montada por Vittorio Valdani quien haba logrado extenderla a todo el territorio nacional sentando un importante emplazamiento en Baha Blanca, territorio donde hasta entonces tena preeminencia la actividad organizativa del antifascismo12. La sede central de la Opera nazionale dopolavoro Filippo Corridoni se encontraba en Rivadavia 767 de la Capital Federal . El 6 de junio de 1934 se convocaba a travs de Il Mattino dItalia a concurrir a las 21 horas para disfrutar de un film rodado por el Instituto Luce, para gozar de los bailes y cantos napolitanos y para participar de un gran baile familiar. Simultneamente otro grupo dopolavorista se reunira en su sede de Thames 218313.
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En la sede central portea se haban organizado una biblioteca prolijamente

Ver Emilio Franzina Matteo Sanfilippo ( a cura di) , Ob. Cit. en particular Loris Zanatta ,I fasci in Argentina negli anni Trenta , pp. 140-151 11 Il delegato statale dei Fasci in Argentina, Buenos Aires, IMDI, 8/9/ 1930, p. 11 12 La obra organizativa desplegada por Valdani se comentaba en trminos elogiosos y se sealaba que los primeros en aproximarse a integrar el fascio porteo eran intelectuales, ingenieros, mdicos e indutriales destacando que otras personalidades de notables de la colectividad van adhiriendo ms lentamente en Considerazioni generali circa la colletivit italiana nella Repubblica Argentina presentato dallIngegniere Manfredo R. Cantalupi del Fascio di Buenos Aires, Archivio generale dello Stato (EUR), Ministero della Cultura Popolare, Reports, Busta 18, Julio 1925 . En 1928 Martelli sustituir a Valdani y en 1929 se har cargo Paolo Pozzi, para ser reemplazado al ao siguiente por Landi. Pietro R. Fanesi, Ob. Cit., pp. 334-335 13 Opera Nazionale Dopolavoro y Dopolavoro Maddalena, Buenos Aires , IMDI,2/6/1934, p.5 En 1936 el diario localizara las siguientes secciones del Dopolavoro en Buenos Aires. Filippo Corridoni en Rivadavia 767; Incola Bonservizi en Almirante Brown 1078 en la Boca; Vittorio Montiglio en Gervasio Artigas 428 en Flores; Humberto Maddalena en Thames 2183 en Palermo; Francesco Barraca en Triunvirato 4448 en Villa Urquiza; Dalmazio Birago en Avenida Tres Cruces en Villa Real; Guglielmo Marcone en Giribone 237 en

fotografiada por Il Mattino y un consultorio mdico gratuito donde todos los das de la semana atendan distintos especialistas. As como en la de la calle Thames , se daban cursos de italiano, diseo y msica. Al mismo tiempo , en Salta , una ciudad donde la colectividad italiana era muy pequea, se haban reunido cerca de 150 personas convocados por el teniente Mario Ferreti, secretario del Fascio Cesare Battisti . Se encontraban en el evento Gabino Ojeda, representante del gobierno de la provincia, Hugo Romero, representante del Municipio y el ex -combatiente Bargioni por la prensa local. Il Mattino comentaba ....no obstante el ambiente adverso se ha sabido hacer que an en Salta hoy se hable de fascismo y se sienta cantar los himnos de la Revolucin por las calles14. El fascio salteo haba abierto una escuela italiana mixta donde concurran 40 alumnos. Otras escuelas de esas caractersticas se ensayaran en la amplia geografa argentina. Unos das despus en la ciudad de Baha Blanca se llevaba a cabo ,en el saln del Dopolavoro Ugo Quintavalle, una conferencia sobre El ejrcito de la Italia fascista, era la cuarta organizada en el ao por el Fascio Giordani bajo el patrocinio de la autoridad consular. Al mismo tiempo se anunciaba la realizacin de otra conferencia para el domingo prximo sobre La Obra del Dopolavoro. Por otra parte los salesianos se haran presentes a travs de una conferencia sobre Don Bosco, gran santo italiano a cargo del rev. Ral Entraigas, poeta y literato, cuya presencia convoc la asistencia del vicecnsul de Italia, teniente coronel Cesare Afeltra , de todos los inscriptos en el Fascio, de diversos curas salesianos y muchos seores y seoras argentinos. En tanto , el diario La Nueva Provincia felicitaba al Mattino d Italia por su quinto aniversario. A la organizacin de los Fasci y del Dopolavoro se sumaron los Fasci femeninos, la Opera Nazionale Balilla ( nios y nias de 8 a 12 aos-) y los Avanguardisti (adolescentes entre 13 y 18 aos) . En ese sentido , Il Mattino despliega una vasta campaa , al tiempo que en marzo de 1935 crea una seccin en el diario dedicada a la juventud invitando a todos los hijos de italianos a inscribirse en la O.G.I.E. ( Organizacin de la Juventud Italiana en el Exterior) y difundiendo entre las jvenes generaciones el amor por los ejercicios fsicos tambin como medio de elevacin moral 15. En simultnea se exhibe fotogrficamente , a
Chacarita. Sezioni del O.N.D. a Buenos Aires, Buenos Aires, IMDI,3/8/1936, p.4 14 Nel fascio Cesare Battisti, Buenos Aires, IMDI, 16/5/1934, p. 5 15 La pagina della giovinezza, Buenos Aires, IMDI, 3/3/1935, p.5. Se reproducen dibujos para realizar ejercicios en Esercizi a corpo libero per giovanette di 10 ai 14 anni, Buenos Aires, IMDI, 31/ 3/ 1935, p. 5

modo de conducta ejemplar, el adiestramiento de los Fasci Giovanili di Combatimento en Roma de cuyo disciplinamiento en el campo dependera la preparacin militar de la Nacin. Si por un lado, haban llegado al Plata los ecos de la disputa que el fascismo mantuvo en Italia con la Accin Catlica por el pblico infantil y juvenil 16, por otra parte , la interaccin con los salesianos en Argentina parece indicar una relacin muy estrecha con ese sector eclesistico en el Sur de Amrica. Del mismo modo , la familia est en el centro de las preocupaciones del fascismo y se reiteran los escritos acerca del modelo de hogar que se debe constituir. En ese sentido Il Mattino inaugura en 1933 una seccin que titula La mujer, la casa y la familia y difunde un declogo destinado a las mujeres que resulta una sntesis reveladora. Formulado por la escritora Camilla Del Soldato estableca : 1) Ama a tu marido ms que a cualquier cosa en el mundo y al prjimo lo mejor que puedas; pero recuerda que la casa es de tu marido y no del prjimo. 2) Considera a tu marido como husped especial y amigo precioso; no como a una amiga a la que se le cuentan las pequeas naderas. Y si puedes, haz de menos de esas amigas 3) Prepara para tu marido una casa ordenada y un rostro tranquilo cuando retorna , pero no te enojes si no se da cuenta rpido de tus esfuerzos 4) No le pidas lo superfluo para tu casa, pdele , se puede, una casa alegre, un espacio libre y tranquilo para los nios 5) Que tus nios estn siempre frescos y limpios; que tu casa est siempre fresca y limpia como ellos; que l sonra vindolos, que los recuerde, si est lejos 6) Recuerda que te has casado para compartir la buena y la mala fortuna. Si todos lo abandonaran, an as t debes tener su mano entre las tuyas 7) Si tu marido tiene an su madre, recuerda que no sers jams bastante buena y devota para ella, que lo ha acunado entre sus brazos cuando era un nio 8) No le pidas a la vida lo que no le ha dado jams a nadie; si eres til, s ya feliz 9) Si las penas llegan no te enloquezcas ni te desesperes, lo bueno retorna. Ten fe en tu marido; l tendr coraje por los dos 10) Si se alejara de ti espralo. Si tardase mucho en volver, espralo. Si an te abandonase, espralo; porque t no eres slo su mujer, eres el honor de su nombre. Y l un da volver y te bendecir 17 .
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Se reproducen los siguientes conceptos de Arnaldo Mussolini publicados en Il Popolo dItalia en defensa de la Opera Nazionale Balilla: ... Italia , cuya unidad data de un siglo, no puede confiarse enteramente para la formacin espiritual de su juventud ni en las circunstancias del momento, ni en la familia, ni en la Iglesia, ni en el Cuartel., Costatazioni della stampa italiana dopo la pubblicazione dell Encclica. Arnaldo Mussolini difende l Opera Nazionale Balilla, Buenos Aires, IMDI, 11/ 7 / 1931, p.1 17 Declogo della moglie, Buenos Aires, IMDI, 17/9/ 1933, p. 5

Por otra parte , en las instituciones ya instaladas de la colectividad se libraron luchas entre fascistas y antifascistas. Una de esas instituciones fue la Dante Alighieri que junto al diario son considerados instrumentos poltico culturales estratgicos. En las pginas de Il Mattino d Italia se ve un juego de legitimacin mutua. Recin en 1935 se organiza a partir de una iniciativa surgida de algunos representantes del antifascismo democrtico entre los cuales se encuentran Luigi Delfino, el dirigente de la L.I.D.U. ( Liga Italiana de los Derechos del Hombre) Nicola Cilla, Adolfo Panigazzi, G. Di Bona , el dirigente socialista Giuseppe Parpagnoli y el empresario Torcuato Di Tella en el contexto de un controvertido esbozo de Frente nico donde confluyeran republicanos, socialistas y comunistas en una alianza antiimperialista y antifascista- La Nuova Dante. Esa asociacin cultural y acadmica , integrada por un centenar de alumnos trataba de crear una alternativa a la tradicional Dante Alighieri que era presidida por Valdani18 La cultura italiana representada a travs de artistas y cientficos que llegan a Argentina oficiara de mediacin prestigiosa para reforzar la presencia fascista en las instituciones propias y extender la influencia en las instituciones culturales argentinas . Precisamente ,el 17 de septiembre de 1930, mientras el estado italiano reconoca con prisa el gobierno de Uriburu surgido del golpe militar, ampliamente informado por Il Mattino d Italia, llegara a Rosario la conocida intelectual Margherita Sarfatti, amante y bigrafa de Mussolini, para dar una conferencia sobre El Arte moderno en el Fascio de esa ciudad. Tambin visitara el Fascio porteo. Por entonces Sarfatti era co-directora de Gerarchia , la revista terica del fascismo italiano 19. En 1933 Buenos Aires agasajara a dos notables
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Los exiliados italianos difieren de la concepcin de Frente nico alentado por la lnea de la Internacional Socialista para el PC y de la Internacional Obrera y Socialista para los socialistas que privilegiaban la lucha antiimperialista a la antifascista. Estas controversias, unidas a otras diferencias que enfrentan tanto a republicanos con comunistas como a socialistas con comunistas y ex comunistas, dispersan las fuerzas del amplio y heterogneo arco ideolgico que debe confrontar con una creciente y cada vez ms extendida accin del fascismo en el pas. Respecto de las dificultades de la recomposicin de la unidad antifascista ver : Pietro R. Fanesi, Ob. cit., pp. 335-342 19 Margherita Grassini de Sarfatti . Crtica de arte veneciana, hija de una rica familia de origen judo, se cas con el abogado y militante socialista Cesare Sarfatti e inici su propia militancia en el PSI donde colabor en el Avanti! y en Il Tempo entre 1902 y 1915. Desde 1912 se acerca a Mussolini, director del Avanti! y se convierte en consejera en temas culturales y artsticos participando en forma entusiasta de la ruptura con el PSI y de la constitucin de la organizacin poltica del fascismo . Frecuenta los crculos del modernismo y luego de la vanguardia futurista. Es co-directora de Gerarchia del 1922 al 1933. En 1938 con la puesta en vigencia de la leyes raciales emigra a Buenos Aires donde permanece hasta 1947 en que regresa a Italia. Simona Urso, Margherita Grassini Sarfatti .En Alberto de Bernardi y Scipione Guarracino, Il Fascismo, Milano, Mondadori, 1998, pp .499-501. Durante su exilio en Buenos Aires colaborar en la segunda poca de revista Nosotros con sendos artculos en 1942.

escritores: Luigi Pirandello y Massimo Bontempelli. As como visitan la sede del Fascio donde el primero dice un discurso sobre La Patria, Mussolini y el Fascismo y ambos son seguidos y aplaudidos por fascistas y dopolavoristas, disertan en la Facultad de Filosofa y Letras y en la Casa del Teatro siendo patrocinados por el Instituto de Cultura Itlica, el Crculo Argentino de Autores, la Sociedad Argentina de Autores y la Sociedad Argentina de Escritores. Mientras Pirandello fue agazajado en la SADE por todo el Consejo Directivo, encontrndose entre los concurrentes Paulina Singerman, Irma Crdoba, Jos Gonzlez Castillo, Armando Discpolo y muchos otros , el banquete de despedida de la gente de teatro donde asistieron cuatrocientas personas reuni entre otros a la seora Rinaldi, al Dr. Enrique Susini, a Luis Arata, a Eva Franco, Iris Marga, Blanca Podest, Sofa Bozn, Edmundo Guibourg. Los cientficos tambin llegan. Cabe recordar que a partir de 1931 se introdujo el juramento de fidelidad al rgimen para los profesores universitarios. En septiembre de 1934 Giuseppe Franchini, director del Instituto de Patologa Colonial de la Universidad de Mdena , participara en el V Congreso Nacional de Medicina reunido en Rosario y donde asistieron el Dr. Augusto Bullrich en representacin del presidente de la Repblica, el ministro de gobierno de la provincia de Santa Fe, el Dr. Ramn Brandn en representacin de la Universidad de Crdoba. De la misma manera en abril de 1935 , el profesor Panetti, reconocido en los medios especializados en aeronutica de Europa y Estados Unidos que haba recibido el premio Mussolini por su labor cientfica, dara un conjunto de conferencias en la Universidad de Crdoba donde actuaran como anfitriones el vicerrector Dr. Ramn Brandn y el decano de Ciencias Exactas , fsicas y naturales Prof. Daniel Gravier. Pero el mximo reconocimiento pblico del fascismo italiano lo recibe el rector de la Universidad de Buenos Aires Dr. Angel Gallardo a su muerte en 1934 . Il Mattino recoge el comentario de Il Messagero en cuya necrolgica alababa su desempeo como ministro plenipotenciario en Roma , en tanto La Tribuna comenta que Gallardo era una personalidad de primera fila, ilustre entomlogo, cuya muerte ha producido una profunda amargura en Italia donde tena numerosos amigos. Su admiracin por el Duce y por el

Fascismo era bien conocida. Tan es as que el mismo Benito Mussolini y el Prncipe de Piamonte enviaron sendos telegramas de condolencias a la familia20. As a medida que se avanza en la lectura de Il Mattino d Italia se va articulando un denso mapa del incansable afn organizativo del fascismo que se extiende del territorio nacional de Misiones a los territorios nacionales de Ro Negro y Neuqun, de la Boca a Mendoza, de La Plata a Rosario, de Jujuy a Crdoba, de Santiago del Estero a Comodoro Rivadavia, de Concordia a Trelew. 3. El imaginario fascista Se puede convenir con Bronislaw Baczko
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que a travs de los imaginarios sociales, una

colectividad designa su identidad elaborando una representacin de si misma ; marca la distribucin de papeles y las posiciones sociales ; expresa e impone ciertas creencias comunes , fijando especialmente modelos formadores como el del jefe, el ciudadano, el militante y modelando la relacin con los otros , con la memoria y el futuro. De modo que en el corazn mismo del imaginario social se encuentra el problema de las representaciones fundadoras de la legitimidad y como bien seala este autor la legitimidad del poder es una mercadera particularmente escasa, vidamente discutida, al ser objeto de conflictos y de luchas22 . Por lo tanto el montaje que conlleva la convalidacin de una legitimidad se instala en la conformacin de un sistema simblico situado en el cruce de las experiencias de los sujetos sociales con sus deseos , aspiraciones e intereses. La eficacia en las modalidades de emisin y de control cambian en funcin del armazn tecnolgico y cultural que asegura la circulacin de las informaciones y de las imgenes. En ese sentido , el fascismo transcurre en el perodo de creciente desarrollo de los medios de comunicacin de masas que aseguran a un solo emisor la posibilidad de alcanzar una escala y un pblico hasta entonces inconcebibles. Junto a la iniciativa de la prensa escrita se afianzar , en Italia y en Argentina, el uso de la radio y del cine. En cuanto a la primera, en 1927 el rgimen fascista reestructura el sistema
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La stampa italiana commemora il Dott. Angel Gallardo, Buenos Aires, IMDI, 16/ 5/ 1934, p. 2; Le condoglianze di S.E. Mussolini alla famiglia Gallardo, Buenos Aires, IMDI, 18/ 5/ 1934, p.6 y Le condoglianze di S:A:R: Il Principe di Piemonte alla famiglia Gallardo, Buenos Aires, IMDI, 18/ 5/ 1934, p. 4 21 Bronislaw Baczko, Los imaginarios sociales. Memorias y esperanzas colectivas , Buenos Aires, nueva Visin, 1991 22 Idem, p. 29

radiofnico y lo potencia a travs de la creacin del Eiar ( Ente italiano de audiciones radiofnicas) donde confluyen la participacin de grupos industriales y un fuerte apoyo financiero del estado italiano. Vehculos activos de la propaganda del rgimen fueron los radioinformativos, articulados con la redaccin de Il Popolo d Italia, que en 1934 alcanzaron a 5 ediciones diarias, pero tambin lo fueron las transmisiones de msica lrica, sinfnica, popular, las crnicas deportivas, los programas de entretenimiento para los nios y la familia donde tenan un lugar preferencial las audiciones didcticas que enseaban la historia y la doctrina del fascismo. Inscripto en ese contexto el Dopolavoro de Buenos Aires inicia contactos en 1931 con L. S. 10 Radio Amrica para planear, con el aval de Il Mattino d Italia, dos transmisiones diarias - una de las 10 a las 11 de la maana, y otra de las 19 a las 20 bajo la designacin de La hora italiana donde conjugaran la actuacin de una orquesta ejecutando msica italiana, conferencistas ilustres y artistas que llegaran desde la pennsula, noticias e informaciones de las bolsas del mundo. Iniciativa que se afianzara en los aos sucesivos mediante espacios conseguidos en L.S.5 radio Rivadavia, L.R.4 radio Splendid y en L. T. 1 y L.T.3 de Rosario que montaran incluso transmisiones conjuntas con Italia. Por un lado se juega la profundizacin y a la vez la puesta en evidencia de la vinculacin entre el mundo intelectual de ambos pases que puede versar sobre temas artsticos o cientficos como en la transmisin conjunta de una conferencia del ilustre ingeniero Gori desde la sala Liceum de Roma y del decano de la Facultad de Ciencias Exactas de Buenos Aires Enrique Butty sobre la Moderna aplicacin de la radiofona o bien sobre temas poltico-doctrinarios como una audicin transmitida desde la Biblioteca del Litorio del Profesor Arias del Ateneo florentino sobre El corporativismo difundida por L:S.5 Radio Rivadavia23,. Por otra parte, el Eiar con sede en Roma emitir desde 1935 para Amrica del Sur una programacin similar a la diseada para L.S. 10 Radio Amrica con anuncios comerciales en italiano, espaol o portugus que en Argentina llegar diariamente en onda corta. No obstante , el impacto emocional ms alto se juega con la posibilidad de escuchar la voz de Mussolini. Hay dos momentos registrados en Il Mattino dItalia que implican un crescendo en la realizacin de la fantasa de tener, ah en
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Conferenza Radiofnica Italo Argentina, Buenos Aires, IMDI, 8/4/ 1935, p. 5.y Il Prof. Arias all Eco dItalia , Buenos Aires, IMDI, 17/9/ 1933, p. 10, respectivamente. Es notable la continuidad y la actividad desplegada en Rosario por Argentina Giovannini que dirige La Hora Italiana transmitida por la Broadcasting L. T. 3 Sociedad Rural de Cerealistas donde junto a su padre el Profesor Andrea Giovannini, un notable de la colectividad, conjugan cursos sobre doctrina fascista, , canciones lrica o populares como Facetta nera, poemas, noticiosos tursticos auspiciados por la Enit y noticias de la colectividad.

la misma casa, la palabra del Duce: el primero en febrero de 1934 a travs de L.R 4 Radio Splendid mediante la reproduccin de uno de los discursos de Mussolini incluidos en la pelcula Un Uomo e un Popolo que se exhiba en Buenos Aires, y el segundo anunciado en grandes letras en primera plana por Il Mattino dItalia sobre el nombre del diario donde se dice que Mussolini dar un discurso en la Plaza del Duomo de Miln que se transmitir entre las 10. 45 y las 11.45 por L.R 4 Radio Splendid de Buenos Aires y L. T. 1 de Rosario el 6 de octubre de ese ao. Si el diario replica el mensaje de la radio desplegando una accin de retroalimentacin mutua , no menos insistente es el acople que se articula con el cine . Un destacado aviso se reitera en Il Mattino durante esos aos : Italianos: frecuenten los cinematgrafos donde se dan pelculas italianas. El cinematgrafo es un instrumento poderoso de propaganda moral y espiritual (...) El patriotismo se demuestra prcticamente aun en las cosas que pueden parecer secundarias (...) Italianos Apoyen las pelculas italianas!. Atentos a las nuevas tecnologas de la comunicacin, la dirigencia fascista estatiza en octubre de 1925 la Unin Cinematogrfica Educativa , nace as el Instituto L.U.C.E. que fue puesto bajo la dependencia de la oficina de prensa del jefe del gobierno. En junio de 1927 se proyect el primer cineinformativo. El Luce produjo dichos noticieros , documentales y tambin cine de ficcin organizando salas cinematogrficas y autocines en las reas rurales . En las asociaciones italianas en Argentina , as como en numerosas salas cinematogrficas circularon esos materiales. En ese sentido la pelcula Un Hombre y un Pueblo que haba servido para difundir la voz de Mussolini por la radio se exhiba , segn el diario fascista, en todos los barrios de Buenos Aires y luego tambin llegara a Rosario y otras ciudades del interior del pas. Era un documental que resuma diez aos de vida constructiva de la Nueva Italia 24. Del mismo modo , la propaganda de las obras que deban integrar la biblioteca de los nuevos italianos se articulaban al aconsejar desde el mismo diario la compra de los 8 volmenes donde se reunan Los Discursos de Benito Mussolini, los 5 volmenes que
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Un Uomo e un Popolo nei quartieri popolari, Buenos Aires, IMDI, 23/ 1/ 1934, p. 9.Es probable que dicha pelcula se basara en la biografa de Mussolini del mismo ttulo escrita por Carlo Delcroix y publicada en Florencia en 1928 donde se presentaba a Mussolini en una imagen que conjugaba el hroe de guerra y el hombre de gobierno .En el caso de la pelcula parece acentuarse los rasgos del segundo trmino inclusive ms acorde con las biografas ms cercanas a la poca de estreno del film. Al respecto ver : Carlo Delcroix, Un uomo e un popolo, Firenze, Vallecchi, 1928

compona los escritos de Arnaldo Mussolini, las Obras del Fascismo en el Decenio compiladas por Arturo Tofanelli, los 24 libros que componan la Biblioteca del Nio Italiano con series destinadas a preescolar, escolar y lectura amenas, as como un tratado de economa domstica, buenos modales y urbanidad de la condesa Morozzo dirigido a las seoritas. Muestras del complejo dispositivo que el fascismo desplegaba en Italia y tambin en Argentina en busca de la organizacin del consenso colectivo. La arquitectura de los diversos soportes a travs de los cuales se buscaba alcanzar desde sectores dirigenciales a un pblico ampliado confluan en delinear los componentes constitutivos de la visin fascista del mundo. Si se consideran portadores de novedad junto al nazismo , tambin hasta 1935 se definen tanto por las similitudes cuanto por las diferencias. As el primer director del diario sealaba tempranamente una diferencia de origen entre ambos : mientras en Italia la revolucin tena el nombre de un hombre, Mussolini, en Alemania tena la etiqueta de una derrota , Versalles, por eso el hitlerismo estaba inexorablemente proyectado hacia la guerra , en tanto el fascismo se orientaba programticamente hacia la paz y el progreso civil. En 1934 Il Mattino d Italia ,a raz de las crticas que motiv en Pars Mi lucha de Hitler, se expeda afirmando que el estudio detenido de esa Biblia Laica serva para distinguir la universalidad que es propia del fascismo , romano y catlico. Argumentaba que mientras el fascismo reivindicaba como fundamento el concepto de Nacin identificada con la comunidad de historia, de tradiciones, de sentimientos, de lenguaje y de metas comunes, el nacional- socialismo se basaba en la identidad de sangre y no trepidaba en expulsar de la comunidad o en negar la cualidad de ciudadanos a los miembros de sangre distinta. Es decir, el concepto de nacin culturalista cuya universalidad se pretenda extender al menos a todos los pases comprendidos bajo el signo de la latinidad, se opona al de nacin tnico-racial . Posicin que comienza a cambiar con la guerra de Etiopa en 1936 y que decantar en la Leyes racistas de 1938.No obstante, se reconocan los puntos de contacto entre la mentalidad hitleriana y la fascista en la lucha contra la democracia, el liberalismo poltico y econmico, el parlamentarismo y los partidos y las desviaciones de la libertad . Definiciones que se inscriben en el marco de una bsqueda de diferenciacin que cada tanto se reaviva con la prensa alemana en Buenos

Aires y que motiva la intervencin directa del segundo director del diario Michele Intaglieta
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Las caractersticas de la nacin incorporan otro elemento distintivo al ser definida como nacin militar , diversa de la nacin en armas del liberalismo y algunos tericos del socialismo, puesto que implica asentarla sobre las organizaciones infantiles ,juveniles y los camisas negras adultos, a partir de crear una conciencia basada en el sentido de la disciplina y la tica militar. La fascistizacin de las Fuerzas Armadas conducira a la integracin plena de la sociedad en la militarizacin de la conciencia nacional. Esta vasta obra de militarizacin conllevara la reforma de los planes de estudio para instituir la cultura militar y la prctica del tiro al blanco en los tres niveles de la enseanza . Asimismo el diario predicaba que el pueblo italiano pone la grandeza de la Patria, la religin y la disciplina por encima del bienestar y del placer que son , en vez, cruz y delicia de los pases democrticos. En esto residira la originalidad y la paz social italianas que en lugar de ser un pas democrtico sera un pas popular porque el pueblo se constitua en Estado. En oposicin al Estado oligrquico se habra erigido el Estado unificado fascista donde la disciplina sera el cemento de unin que sustitua la as llamada libertad democrtica que agudiza los contrastes, las escisiones y cava los abismos entre los estratos sociales26. Conceptos que se imbrican con la exaltacin de las ceremonias de la VIII leva fascista donde se realizan los ritos de iniciacin del pasaje de Ballilla a Avvanguardista y de stos a Giovane fascista que renen en Roma a cerca de 200.000 nios y jvenes en los festejos en la calle del Imperio y que en el conjunto de Italia superan los 2 millones. Eventos que se seguirn por una radiotransmisin desde el Foro Mussolini a cargo de la Eiar. Simultneamente el diario convoca la voz de Mussolini a partir de la reproduccin de un discurso , traducido al espaol como casi todos los escritos del Duce incluidos en el diario, donde define el tipo de ciudadano que gesta el fascismo. De ese modo define al ciudadano- soldado : Cargar armas es para el fascismo el supremo privilegio, el ms alto honor, el ms aceptable de los deberes. El fascismo considera a la vida como una batalla y desprecia la vida fcil. El fascista ama el peligro y no teme a la muerte. El fascista cree que
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Mario Appelius, Hitler, Buenos Aires, IMDI, 9/ 10/ 1930, p. 1; La mia battaglia. Il libro di Hitler che ha motivato un proceso a Parigi, Buenos Aires, IMDI, 11/ 6/ 1934, p. 2. y Michele Intaglieta, Noi e i Tedeschi, Buenos Aires, IMDI, 10/ 3/ 1935, p.1, respectivamente. 26 Giacomo Carboni, LItalia Nazione Militare, , Buenos Aires, IMDI, 16/ 5/ 1934, p.1. y Michele Intaglietta, Preghiera allItalia , Buenos Aires, IMDI, 22/ 5/ 1934, p.1.

el pueblo que vive slo por el pan acabar por perderlo. Nuestra situacin mental es la anttesis irreconciliable de todas las concepciones hedonistas del liberalismo. Un pueblo demasiado civilizado, demasiado refinado, demasiado inclinado a la comodidad, acabar por suavizarse y decaer y no sabr cmo resistir a otro pueblo que ha permanecido alejado de esa manera de vivir 27 . Si la entera nacin resultaba redefinida se asista a la conformacin de una doctrina erigida sobre valores espiritualistas, una teologa poltica cuyo supremo sacerdote laico convocaba a practicar la mstica del fascismo: el culto a la patria, el recuerdo de los hroes de guerra, la piedad hacia los muertos, la gloria de la victoria. Convocatoria que en tiempos de paz descansaba en un ejrcito de ciudadanos- soldados laboriosos, silenciosos, disciplinados. Esta concepcin de un ciudadano asctico y voluntarioso alcanz su expresin ms exasperada en uno de los tericos de la Escuela de Mstica Fascista , Armando Carlini, al sintetizar las funciones de los guardianes del orden mussoliniano bajo la consigna de Creer, Obedecer , Combatir28. Asimismo la centralidad de la figura de Mussolini se acompaa en la configuracin del mito a travs de sucesivas biografas 29 y de la instalacin de una imagen transmitida grficamente por fotografas y dibujos donde se conjugan el despliegue de una actividad incesante con poses que emulan al Pensador de Rodin. En ese ao de 1934 el joven escritor argentino Augusto Scarpitti traduca al espaol Mussolini immaginario de Franco Ciarlantini que haba sido escrito un ao antes. El libro publicitado por Il Mattino dItalia y editado por Tor tena como base reforzar la creencia de que Mussolini al tiempo que resuma las virtudes del italiano nuevo, lo vea todo, lo saba todo. Un poder que se concibe como fundador de un tiempo nuevo tiende a revisar la lectura del pasado y a instituir un renovado calendario cvico. En ese sentido , Il Mattino dItalia produce una lectura de la tradicin selectiva que se jalona en la edicin de Nmeros Extraordinarios que permiten analizar una doble seleccin ya que se imbrican y
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Le ceremonie per la VIII leva fascista , Buenos Aires, IMDI, 22/ 5/ 1934, p.1 y Benito Mussolini, El Ciudadano- soldado, Buenos Aires, IMDI, 21/ 5/ 1934, p.1, respectivamente. 28 La Escuela de Mstica fascista fue inaugurada en Miln el 20 de abril de 1930, la dirigi en sus primeros aos Sandro Itlico Mussolini, hijo de Arnaldo Musssolini , era presidida por Vito Mussolini ( sobrino de Benito) y su vicepresidente fue Fernando Mezzasoma, todos eran muy jvenes, casi un smbolo del juvenilismo totalitario tan caro al rgimen. Para una ampliacin de este tema ver: Enzo Golino, Parola di Duce. Il linguaggio totalitario del fascismo, Milano, Rizzoli, 1994, pp. 13-47 29 Es muy sugerente el anlisis de las mismas en Luisa Passerini, Mussolini Imaginario.Storia di una biografia 1915-1939, Bari, Laterza, 1991

sobreimprimen fechas simblicas italianas y argentinas. Particularmente ligado a la concepcin de la nacin, en ambos pases, est el mes de Mayo cuya relectura se va dando progresivamente hasta instalar en 1934 algunos hitos importantes. La celebracin de la revolucin- Semana de Mayo argentina parte en 1930 de un artculo escrito por el apstol de la argentinidad Ricardo Rojas donde se reconoce a un pueblo joven latino que conmemora la gesta patritica, para luego colocar en el centro en 1934 a las masas - en una versin que evoca ,sin aludir directamente, a Las Multitudes Argentina de Ramos Mejacomo hacedoras de la Revolucin fundadora de la nacin. El dificultoso posicionamiento de las masas en el correcto escenario histrico resulta ms complicado en la rearticulacin del calendario italiano. As se produce la inversin de significado del 1 de Mayo convertido en Fiesta del Proletariado y sustituido por el 21 de Abril , fecha mtica del nacimiento de Roma. El 24 de mayo , fecha de nuestro cabildo Abierto es un hito donde se concilian hroes de origen italiano con el pueblo que espera anhelante el nacimiento de la patria. En tanto en el calendario italiano se pondera un momento constitutivo de la nacin militar ya que se lee la entrada de Italia en la Primera Guerra como el movimiento precursor de la revolucin de los Camisas Negras. Los festejos en ambos pases profusamente ilustrados en el nmero especial de Il Mattino que en 1934 rene 46 pginas dividido en tres secciones con sus respectivas portadas alusivas, dan cuenta de una multiplicidad de festejos en todo el pas donde participan las Ond, los Balilla, los Jvenes de los Ateneos Juveniles, la Federacin de Crculos Catlicos de Obreros, las Asociaciones de la colectividad, los Fasci de todo el pas, los excombatientes agrupados por los Reduci di guerra, la Dante Alighieri, el Patronato Femenino italiano. En todos los actos se exhiben banderas argentinas e italianas y fotografas de Mussolini , se entonan sea el festejo en Argentina, cuanto en Italia con la asistencia en muchos actos de autoridades de nuestro pas : el Himno nacional argentino, el Himno real italiano y Giovinezza. Pero si hasta entonces , la guerra resultaba literalmente dibujada en Il Mattino d Italia por Gianni Botta en la ilustracin de los Nmeros extraordinarios y desplazada por la imagen de un pas que trabajaba, que rediseaba su estructura urbana, que progresaba pacficamente , la guerra de Etiopa constituira un punto de inflexin sustantivo. Mussolini dejara de jugar el rol de garante de la paz y del equilibrio entre las potencias europeas y se pasara a una nueva fase donde el fascismo transmutara en promotor de un nuevo orden

continental basado en el predominio de los nuevos estados totalitarios en confrontacin abierta con las tradicionales potencias liberal- democrticas encarnadas en Francia y Gran Bretaa30 . La reaccin ante la invasin etopica resulta un emergente de las tensiones que atraviesan el gobierno y la sociedad en Argentina . Por un lado el inicio de las hostilidades concita el 6 de octubre de 1935 una concurrencia que, segn el peridico antifascista LItalia del Popolo , congreg en Plaza Italia a 20.000 personas convocadas por el Comit de los italianos en el exterior contra la guerra de Abisinia 31. Por otra parte, los efectos finales de ese acontecimiento en la sociedad argentina durante mayo de 1936 se desarrollan en una secuencia pasible de ser reconstruida mediante las pginas de Il Mattino d Italia que resulta una muestra indicativa del proceso de normalizacin y en algunos casos de consenso suscitado por la idea fascista en fracciones significativas del pas . En ese sentido, el 1 de mayo de 1936 el diario titulaba en grandes letras Roma , hora 6 de la maana, ADDIS ABEBA ES ITALIANA y destacaba que la bandera tricolor flameaba en el palacio que fuera sede del imperio mientras el entusiasmo en toda Italia era indescriptible. El texto se acompaaba con un dibujo que representaba un soldado portador de una bandera donde se sobreimpriman los smbolos fascistas , seguido de tropas transportadas en un camin que cargaban armas en alto en seal de victoria, en tanto el vehculo pareca deslizarse como seal de dominacin sobre un camino trazado por las palabras Addis Abeba. El 3 de mayo , el director Michele Intaglietta escriba una nota editorial dirigida al pblico local : Los corazones en alto Italianos de Argentina! Si algn despistado les pregunta por qu hemos vencido, respondan: PORQUE HEMOS CREIDO. Cremos ciegamente, apasionadamente, increblemente en el prodigioso Hombre que nos gua; cremos en la justicia, en la bondad , en la necesidad de la Causa; cremos en la fuerza de nuestro Pueblo maravilloso; en la audacia heroica de sus hijos, los soldados sedientos de gloria. La victoria no se conquista sin todos estos factores , sin la unidad de todos: es la explosin ordenada de un pueblo entero seguro de su destino, fiel a sus propios jefes,
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Alberto De Bernardi, Il fascismo e le sue interpretacin .En Alberto de Bernardi y Scipione Guarracino,Ob. Cit., pp 67-72 31 Durante 1935 se trata de organizar un Congreso de los italianos en el exterior contra la guerra de Abisinia donde participaran varias organizaciones antifascistas , pero de acuerdo a la informacin disponible hasta ahora se desconoce que curso final tuvo esta iniciativa. Pietro Fanesi, Ob. Cit., p. 340

consciente de su fuerza. La Italia Fascista no poda alcanzar sino la VICTORIA. Ella est en su actual naturaleza, es ya su fatal expresin. Ninguna fuerza en el mundo habra podido impedirlo.... El nfasis en el uso de las maysculas juegan marcando los elementos que fundamentan la plausibilidad de la creencia fascista como condicin de posibilidad de un resultado inevitable : la condena al xito. El 4 de mayo se daba cuenta de la celebracin del Nacimiento de Roma y de la victoria en frica oriental en la tradicional asociacin Nazionale Italiana donde luego de entonar Giovinezza se escuch la palabra del profesor Giuseppe Spina . El orador , haciendo eco a conceptos vertidos por Mussolini, oficiara una plegaria en honor a los obreros mrtires de la religin del trabajo que cayeron masacrados por el emperador brbaro africano en su lucha por imponer el triunfo de la civilizacin del trabajo y del progreso. El 5 de mayo se alertaba a los lectores que en combinacin con la Transradio se oira el discurso de Mussolini, por Splendid para todo el pas, al mismo tiempo que lo pronunciara en Roma. El gasto ocasionado por la transmisin del evento sera cubierto por la Nueva Cervecera Argentina. Como resultaba imposible anticipar la hora exacta de la transmisin se recomendaba que todos mantuvieran encendidos sus receptores en la emisora mencionada. Por la tarde, poco despus de las 14 horas cuando apenas comenzaba una gran movilizacin civil en toda Italia, el matutino italiano hizo una edicin extraordinaria de 250.000 ejemplares anticipndose a la prensa argentina en el tratamiento de las noticias. Mientras el triunfo de las armas italianas haba ya concentrado una multitud en la sede del Fascio de avenida Rivadavia donde su secretario dijo un discurso, ley telegramas de los Reduci, de la Asociacin de Alpinos, del Crculo Italiano, del Comitato Italiano Pro-Patria; lo propio haran en Rosario , al tiempo que Il Mattino disparara 21 salvas para indicar el comienzo de los festejos. El 6 de mayo Il Mattino anunciaba en primera plana Etiopa es Italiana y reproduca el discurso del duce encuadrado entre dos haces fascistas enfrentados. Al mismo tiempo convocaba a todos los italianos a expresar su exultante regocijo por la victoria lograda reunindose a las 21 horas en la sede de la embajada situada en avenida Alvear al 3.000. Se haca un llamado especial a la Centuria de Jvenes Fascistas , se aseguraba la concurrencia de todos los secretarios de zona de todo el pas de los Fasci y del Dopolavoro . Simultneamente , en grandes letras en itlica y negrita se enunciaban los deberes de la

hora. En un mensaje dirigido a los italianos que vivan en Argentina, Uruguay, Chile , Paraguay y Bolivia se exhortaba a afianzar su voluntad, alimentar su bravura y consolidar su personalidad ya que en Addis Abeba el duce ha vencido tambin por ti. Para que seas ms fuerte, ms respetado, ms temido, ms amado. Para ser dignos de compartir esa victoria se estableca un declogo que se reeditara a lo largo de todo el mes de mayo: 1) reafirma tu italianidad en todos los campos: en la familia, en el lugar de trabajo, en el crculo de tus amigos, 2) aprende de memoria y repite todas las palabras del DUCE, que te han devuelto la juventud si eres viejo, que te han vuelto a ser italiano si te habas olvidado, 3) acenta el boicot contra los infames asediadores de la Italia proletaria y fascista, hazle el mayor dao en el nico punto sensible que poseen: el repleto y animal bolsillo, 4) no alimentes ni siquiera con 5 10 centavos la prensa que no reconoce el xito, el esfuerzo, el herosmo de nuestros gloriosos soldados, 5) no te dejes atropellar por los adversarios : discute, razona, convence por todos los medios. Si no lo logras, recurre al italiansimo cazzoto, 6) escupe la cara de los renegados, si aun encuentras a algunos que osan traicionar a la Patria y repudiar al Duce, frente al cual tienen la estatura del gusano ms asqueroso, 7) reniega de los amigos que no se comportan patriticamente , 8) da tu contribucin en oro, en dinero, en plata para la Patria que ha vencido con el auxilio de todos sus hijos, pero que todava tiene necesidad de la compacta , asidua, cotidiana asistencia de todos sus hijos, 9) cree ciegamente en el destino glorioso de nuestro divino Pas, 10) considrate un soldado disciplinado de la Civilizacin Fascista que se impone en el mundo. A partir de ese momento los fascistas ganan la calle en Buenos Aires y tambin en el resto del pas. Por un lado , el 7 de mayo Il Mattino narra en tono celebratorio que ms de 50.000 personas bajaron el da anterior por la avenida Las Heras en tranvas, autobuses, taxis acudiendo a la cita en la embajada. Las fotos del diario muestran una compacta concurrencia que marcha bajo un sinnmero de banderas enarboladas. El diario agregaba que se haban entonado Facetta nera, Giovinezza y el Himno nacional argentino , el embajador haba dado un discurso y se haba escuchado la voz de Mussolini. Pero , una sombra empaara la celebracin: la Sociedad de las Naciones pide sanciones para Italia por la invasin y toma de Etiopa. Desde entonces el diario desplegar una sostenida campaa en favor de presionar al gobierno argentino para que vote por el levantamiento de las penalidades impuestas al estado fascista. La misma se condensara en

dos planos argumentativos desplegados inicialmente en una nota editorial firmada por el director Intaglietta. Por una parte 2.000.000 de italianos portadores de civilizacin, trabajo, armona y bienestar residentes en el pas atestiguaban que la toma de Etiopa garantizara el triunfo de la vida civilizada por sobre la barbarie imperante. Por otro lado, el 8 de mayo el Dr. Arturo Rossi, presidente del Comit Argentino Pro- Italia y presidente de la Unin latina Argentina- Italia, impulsaba el cumplimiento de las promesas del delegado argentino ante la Sociedad de las Naciones, Enrique Ruiz Guiaz en relacin al levantamiento de las sanciones una vez que cesara la intervencin armada en el pas etope. Simultneamente al desarrollo de los festejos se escribe en La Nacin, con la ilustracin de dos fotos donde se observa una concurrencia multitudinaria, una saga comenzada el 6 de mayo donde se narraba que muchas personas congregadas ante las pizarras de los diarios buscaron en seguida la forma de exteriorizar su jbilo. As tanto los centros italianos como el peridico Il Mattino dItalia congregaron desde las primeras horas de la tarde a nutridos ncleos de compatriotas que manifestaban de modo mltiple su regocijo (...) En la sede local del fascio la concurrencia fue muy numerosa. Si bien no arriesgara cifras, La Nacin del 7 de mayo sealara: (...) desde las 21 horas comenz a agolparse la gente en la avenida Alvear, a la altura del 3.000, desbordando despus por la calle Billinghurst y otras adyacentes , a medida que aumentaba la concurrencia. Franqueada la verja a los invitados especiales y delegaciones, tomaron ubicacin en los jardines del palacio de la embajada grupos representativos de todas las sociedades italianas en la Argentina, el Dopolavoro, La Federacin de Sociedades Italianas, representantes de las escuelas italianas, delegaciones del fascio argentino con gallardetes y numeroso pblico (...) En la planta de recepcin se encontraban el embajador y su esposa, el consejero de la embajada Dr. Guillermo Rulli, el cnsul de La Plata, Dr. Juan Barone, el secretario de zona del fascio Com. Adriano Masi, todos los funcionarios de la embajada y el consulado, el Dr. Arturo Rossi, presidente del Comit Pro Italia, con el mayor Eduardo Olivero y el Com. Bruno Citadini; el Dr. Marotta del Instituto Argentino de Cultura Itlica y otras personalidades. Dos bandas de msica ejecutaban marchas e himnos patriticos italianos y canciones fascistas, que eran coreados por la concurrencia que se haca cada vez ms numerosa (...) La msica de las bandas era amplificada por una instalacin de altoparlantes (...) Globos encendidos con los colores italianos fueron proyectados al espacio y en medio de la

algaraba a la que contribua la presencia de no pocas seoritas y seoras, finaliz la fiesta poco antes de medianoche, en el tono de un simptico y emotivo festejo popular 32. En tanto , el triunfo italiano se festejaba en La Plata y Carmen de Patagones , el 9 de mayo Il Mattino destaca en la primera plana que con el auspicio de la Casa Martini y Rossi de Buenos Aires Mussolini har un importante anuncio sobre las deliberaciones del Gran Consejo entre las 18 y las 19 horas que sera transmitido por Radio Splendid. La firma auspiciante dedica el programa a los Camisas Negras porteos que se reuniran para compartir el evento en la sede del Fascio de la calle Rivadavia. Al da siguiente , el diario develaba la incgnita: despus de quince siglos , por mediacin del duce, se proclamaba el resurgimiento del Imperio Romano. Un enorme dibujo ocupaba el centro de la primera plana: el guila imperial sobrevolaba un len que abrazaba una espada , a la izquierda emerga un hacha y a la derecha un pual , se transcriba el discurso de Mussolini y desde la zona del editorial Intaglietta insista que el alba del imperio haba sido por la voluntad de un Hombre del Pueblo. Por el mgico irrefrenable esfuerzo de un Pueblo entero, orgulloso de su pasado y seguro de su porvenir (...) los italianos de toda la tierra gritan eterno reconocimiento al Duce renovador de la civilizacin de Roma y constructor del Imperio. Por la tarde la embajada de Italia y la Comisin Femenina del Comit Pro Patria organizaron un t danzante en el hotel Alvear donde se vendieron flores y pauelos de seda con el retrato del Duce a beneficio de los ex combatientes de la Primera Guerra. La proclamacin fue entusiastamente recepcionada en la sede del Fascio donde los presentes se juramentaron frente a Dios y los hombres, por la vida y por la muerte a ser dignos del imperio. En el mismo ejemplar del diario se tomaba de La Nacin del da anterior una nota de Leopoldo Lugones donde abogaba por el levantamiento de las sanciones a Italia, al mismo tiempo se reproduca una nota editorial de La Fronda en el mismo sentido, pero lo
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La colectividad italiana y la toma de Adis Abeba. Esta noche habr una recepcin en la embajada con motivo de la victoria en Abisinia , La Nacin, 6/ 5/ 1936, p. 9 y La colectividad italiana celebr la victoria del ejrcito peninsular, La Nacin, 7/ 5/ 1936, p. 7 , respectivamente. Por otro lado , mientras La Vanguardia slo informa escuetamente sobre los actos organizados en Roma ,no haciendo ninguna alusin a las manifestaciones realizadas en Buenos Aires; La Razn al modo de La Nacin tambin exhibe fotos con numeroso pblico reunido frente a la embajada y comenta que (...) pasadas las 21 horas comenzaron a llegar los grupos compactos de manifestantes por la calle Billinghurst y por las de Tagle y Ocampo ( donde confluyeron) delegaciones, banderas y antorchas. Contina describiendo la presencia de funcionarios y representantes de las organizaciones italianas y agrega que se escuch la palabra del Duce ( que) fue tambin clidamente aplaudida por la extraordinaria concurrencia. Los peninsulares en Adis Abeba, La Vanguardia, 7/ 5/ 1936, p. 5 y Celebrse el triunfo de Italia en Etiopa. Se realiz anoche el acto en medio de un gran entusiasmo, La Razn, 7/ 5/1936, p. 9, respectivamente.

que resulta ms sugerente es que dos das antes el ilustre jurisconsulto Rodolfo Rivarola abogara por la misma causa en las pginas de La Nacin. Por otra parte , tanto La Nacin y La Razn cuanto Il Mattino informan que la Asociacin Patritica Italiana (A.P.I) invitaba a socios y no socios, hijos de italianos y simpatizantes argentinos y extranjeros a participar de la primera gran reunin que se realizara el domingo 10 de mayo a las 10 y 15 horas en el teatro Coln donde se llevara a cabo el siguiente programa : 1) presentacin del estandarte de la A.P.I., 2) celebracin de las victorias italianas y 3 ) homenaje al Dr. Rodolfo Rivarola, al Dr. Arturo Rossi y al Comit Argentino Pro Italia. Reforzando a travs de la fotografa la multitudinaria respuesta a la reunin convocada, el 11 de mayo Il Mattino mostraba el desborde de gente que permaneci afuera del Coln en las inmediaciones de la Plaza Lavalle mientras los acordes emanados de la orquesta del mismo guiaban la entonacin de los himnos argentinos, italiano y Giovinezza. El diario reconoca que el prestigio de Rivarola, fundador de la revista de Ciencias Polticas, profesor universitario, ex decano y presidente de la Universidad de La Plata, presidente del Instituto Brasileo Argentino, maestro de derecho constitucional y desde el 13 de octubre de 1935 presidente honorario del Comit Argentino Pro- Italia, era uno de los gestores del movimiento favorable de la opinin pblica argentina. Rivarola, un emergente muy significativo de la crisis del liberalismo en Argentina, reuna en su discurso argumentos jurdicos en apoyo de Italia, apelaba a la latinidad, a la importancia de la colectividad en el pas y terminaba invocando la figura de Belgrano, hroe de orgenes itlicos y fundador de la nacin argentina. Por su parte Rossi, tambin descendiente de italianos, era presidente y fundador de la Asociacin de biotipologa, eugenesia y medicina social en sede argentina y en su discurso remarcaba que desde el 2 de octubre hasta el 5 de mayo la gesta etope mussoliniana haba contado con el apoyo del vicepresidente de la nacin argentina, del ministro del Interior, del intendente municipal y del alto clero nacional. En esta ocasin La Nacin que haba designado un corresponsal antifascista en Pars y uno pro fascista en Roma 33- da cuenta del evento con fotos que ilustran la concurrencia en
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El corresponsal en Pars es F. Ortiz Echage, brillante escritor que combate en sus artculos contra el fascismo. En cambio la corresponsala de Roma est cubierta por el ciudadano italiano Alberto de Angelis , excepcionalmente aceptado para continuar su trabajo en un diario extranjero y que continua escribiendo en los aos siguientes. En varias ocasiones de Angelis, segn los informes diplomticos italianos, recibe presiones de la embajada argentina para moderar sus opiniones decididamente favorables al gobierno fascista , Archivio Centrale dello Stato (EUR), Ministero della Cultura Popolare, Telespresso N 1809 della Ambasciata

el interior de la sala del Coln y en las calles en los siguientes trminos: En el interior de la sala desbordaba la concurrencia, entre las que se notaba la presencia de numerosas damas y nios. La platea estaba ocupada totalmente, llegando la gente , por el pasillo central y los laterales hasta el foso de la orquesta. Muchos de los presentes agitaban banderitas argentinas e italianas, como un smbolo significativo del acto. Al comenzar el programa de la fiesta no haba ya materialmente sitio en la platea, ocupando el pblico parte del vestbulo de acceso al patio de las butacas. Los palcos estaban atestados de un pblico inquieto que se empinaba para seguir mejor el desarrollo del acto. Desde el escenario , en que se haba ubicado el embajador, Sr. Mario Arlota, teniendo a sus lados a los doctores Rivarola y Rossi, y rodeados por miembros del cuerpo diplomtico y consular, as como por las asociaciones de la colonia italiana, con sus banderas, se dominaba un conjunto imponente. De todos los pisos del amplio local asomaban miles de cabezas y brazos entusiastas que se agitaban en el aplauso y en saludos jubilosos.... Continuaba el relato aludiendo a la entonacin del himno nacional argentino, la marcha real italiana y Giovinezza , para luego destacar la bendicin de la bandera y los discursos del embajador vistiendo camisa negra; de Pablo Girosi , integrante de la comisin organizadora que convoca a seguir bajo la consigna de Durar, creer, obedecer y combatir; del Dr. Rivarola argumentando que su oposicin a las sanciones a Italia result , sin sospecharlo yo, la chispa que encendi en almas argentinas y entusiastas la accin inmediata al calor del afecto que este pueblo siente por Italia con quien nos unira sentimientos de comunidad de raza, de origen, de moral, de regla de conducta...; por ltimo cierra el acto el discurso de Rossi34. Los mismos festejos se realizaron desde La Plata hasta Rosario, desde Avellaneda hasta Villa Regina, un pequeo pueblo norpatagnico, fundado en 1924 con poblacin
italiana a Buenos Aires alla Direzione Generale della Stampa Estera, Busta 18, 25/ 2/ 1939 34 La colectividad italiana tribut un homenaje a los doctores Rodolfo Rivarola y Arturo R. Rossi, La Nacin, 11/ 5/ 1936, p. 7. Del mismo modo, La Razn comenta (...) la fotografa da una idea de los miles de personas que debieron aguardar en la calle siguiendo los detalles del acto , junto a los altoparlantes , en la imposibilidad de entrar en la sala de nuestro primer coliseo. Se destacan los vtores a Mussolini y al rey y la presencia de el presidente del directorio de Obras Sanitarias, ingeniero Domingo Selva y familia , y del almirante Manuel Domecq Garca y familia, notndose tambin la concurrencia de distinguidas damas. Se pone de relevancia la bendicin de la bandera y que oficiara de madrina Josefina F. de Bignami viuda de uno de los integrantes de la Compaa talo argentina de Colonizacin. Se celebr el triunfo de Italia en Abisinia. Muchas personas debieron esperar en la calle y Asisti un extraordinario pblico al acto del Coln. Presidi el embajador Sr Arlota. Se rindi homenaje a Rivarola y Rossi, La Razn, 10/ 5/ 1936, p. 14. Por su parte La Vanguardia sigue cubriendo las noticias a nivel internacional , pero no hace mencin a la situacin en Argentina.

inmigrante italiana, donde al enterarse por la estacin de radio de Montevideo de la ocupacin de Addis Abeba, se reunieron en el Fascio local, se dispararon 21 bombas y se escuch un discurso del cura salesiano Marcello Pio Gardin, prroco de esa localidad que explicara la trascendencia del evento35. Simultneamente , el Secretario general del Partido Fascista Argentino que tena sedes en Capital Federal, en Rosario, en Mendoza, La Plata, Mar del Plata y Corrientes, llamaba a sumarse a todos los hijos de italianos y a abandonar el marxismo. A pesar de las presiones existentes, se registraba en el gobierno argentino una posicin liderada por el senador Matas Snchez Sorondo en el Senado, acompaada por Ruiz Guiaz en el exterior que era resistida por Carlos Saavedra Lamas desde el ministerio de Relaciones Exteriores . En opinin malvola de Il Mattino, esta ltima se fundaba en las ambiciones del canciller por ser consagrado premio Nbel de la Paz, ttulo que efectivamente conseguir algunos meses despus. La postura de Saavedra Lamas prevalecera al fin - aunque con cierta dosis de ambigedad ya que se adherira a las sanciones con reservas- y el diario fascista registrara con gran desasosiego la desercin del gobierno argentino a la hora de jugar el apoyo en el campo del poder internacional. Cabe afirmar que en los 30 tempranos se ha aceptado -tanto en el gobierno cuanto en sectores de la dirigencia intelectual y poltica- considerar al fascismo como parte del orden instituido legalmente . Lo mismo se observa en la forma de tratarlo en algunos de los diarios argentinos , me refiero en particular a La Nacin, y aun a intelectuales que viajan a Italia desarrollando conferencias en el marco de las instituciones culturales fascistas como es el caso de Eduardo Mallea y Victoria Ocampo36. De modo que se colocara al fascismo
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La confrontacin entre fascistas y antifascistas , especialmente militantes y simpatizantes de izquierda, polarizara a los habitantes de Villa Regina donde los primeros contaran con el apoyo de los bodegueros ms importantes y la Compaa Italo argentina de colonizacin profusamente tratados en las pginas del Il Mattino dItalia. Para un anlisis de los aos sucesivos ver Marta Carrario, Combates de demcratas en tiempos de fascistas: La Cordillera( 1941-1946) en Leticia Prislei (dir.), Pasiones sureas.Prensa, cultura y poltica en la frontera norpatagnica (1884-1946), Buenos Aires, Prometeo Libros / Entrepasados, 2001, pp. 357-371 36 En 1934 Mallea pronunciar su conferencia Conocimiento y expresin de la Argentina primero en Roma y luego en Miln , en tanto Ocampo disertar sobre Supremaca del alma y de la sangre en Florencia y Venecia. Al respecto ver Tulio Halpern Donghi Eduardo Mallea en Carlos Altamirano La Argentina en el siglo XX, Buenos Aires, Ariel, 1999, pp. 55-56 Il Mattino informara en sus pginas de estas actividades. En 1936 con motivo del discurso de Victoria Ocampo por la paz y por la libertad de Jules Romain en el marco de la reunin de los Pen Club comentara : (Ocampo en Roma)... para ser tomada en serio y poder desgranar sus sonrisas en las revistas italianas y en los crculos intelectuales italianos hizo el elogio del Duce. En Buenos Aires para mantener su funcin de fuente angelical de belleza y de gracia ha hecho lo contrario. Despus vino al Mattino d Italia a llorar lgrimas de cocodrilo..., Il rito della sputacchiera al PEN Club, ,

en la senda de la normalidad. Fracciones vinculadas a un liberalismo en crisis piensan el fenmeno fascista sea como una orientacin posible a desandar, sea en trminos de adversario , pero ciertamente no localizado an en el campo del enemigo. Situacin que considero se complicara relativamente durante el desarrollo de la guerra civil espaola y ante la emergencia de las leyes raciales de 1938 que merecen un tratamiento que excede los lmites de este artculo. Ambos acontecimientos provocaran recepciones variadas al interior de la colectividad italiana y en las filas mismas de la dirigencia y la opinin pblica argentinas37. Reflexiones y esbozo de bsquedas futuras Los fragmentos de la experiencia fascista en Argentina que se derivan de mi exploracin abre un campo de reflexiones acerca de los ecos , las correspondencias , las homologaciones, las rearticulaciones que la misma encontrar en el curso de los aos venideros. Pero sobre todo resulta relevante acercarse al perodo tratado para pensar los elementos de anclaje que tiene en las representaciones y las prcticas de sectores que no se circunscriben a los ya estudiados grupos nacionalistas argentinos . Propongo mirar un espejo ms inquietante que remite tanto a los grupos de reciente argentinizacin como los italianos y sus descendientes que se van integrando a la ciudadana cuanto a las fracciones de intelectuales y polticos desencantados de las tradiciones ideolgicas que haban marcado el rumbo de su horizonte de expectativas.

Buenos Aires, IMDI ,10/9/ 1936, p. 3 37 A pesar de que stos son procesos alejados de cualquier linealidad vale como indicio a tener en cuenta la clara posicin en contra de las leyes raciales que se plantea en la revista profascista Pareceres ( publicada entre 1926 y 1939)) que abjura en 1938 de su apoyo a Mussolini argumentando ...Qu es esa lucha contra los judos? Italia no es Alemania (...) La patria de Mazzini se afirm siempre por su espritu amplio (...) En Italia slo Mussolini cree que pueda imitar a Hitler, los italianos no, no lo creen; creen en cambio , que esa persecucin sera un delito...,Van DAlo , Contra el judo, Buenos Aires, Pareceres, Mayo-Septiembre de 1938, pp.42-43 .Situacin que provoca el acercamiento del diario antifascista LItalia del Popolo,Nosotros y la Italia del Popolo, Buenos Aires, Pareceres,Diciembre de 1938, pp. 24-28. Al mismo tiempo nada similar se observa en Il Mattino dItalia y por otra parte, en la correspondencia diplomtica de la embajada italiana en Buenos Aires con Italia se requiere el envo de material relacionado con el antisemitismo italiano , por ejemplo el libro Lantisemitismo italiano de H. De Vries De Heekelingen que haba sido traducido al espaol porque se sostena que la posicin asumida por el fascismo respecto del problema semita haba sido acogida en Argentina con sumo inters. Archivio Centrale dello Stato (EUR), Ministero della Cultura Popolare, Telespresso N 2431 della Ambasciata italiana a Buenos Aires dal R. Adetto Stampa F. G. Cabalzar, 29 de enero de 1940

Dos cuestiones resultan centrales para el fascismo : la organizacin de la sociedad de masas y la difusin en la misma de un imaginario comn. Dado que los fascistas consideraban la naturaleza de las masas un material dctil , pasible de ser moldeado bajo la accin de una voluntad de potencia para hacer una colectividad organizada y animada por una nica fe 38 , el anlisis de Il Mattino d Italia resulta una sugerente va de entrada . Porque por un lado , se inscribe en los instrumentos ponderados positivamente por el rgimen para amplificar su voz junto a los nuevos medios de difusin tales como la radio y el cine . Pero por otro lado deviene un registro del proceso de apropiacin de las organizaciones sociales ya existentes y de la creacin de otras nuevas en su propsito de multiplicar en extensin y en intensidad las estructuras donde hacer confluir desde la infancia a hombres y mujeres. Acciones que imprimen en la prctica la posibilidad de articular la deseada comunidad organizada. La ligazn en Argentina entre la diplomacia italiana va embajada y consulados-, medios de comunicacin e instituciones nuevas y viejas de la colectividad conformaran una red capilar que permitira transmitir el pensamiento del lder a las masas. Pero adems el trmite de llegar a los italianos y sus descendientes argentinos implica la elaboracin de discursos y prcticas jugados en las tensiones de una doble pertenencia nacional. En ese sentido uno de los prerrequisitos indispensables habra sido retomar bajo el signo del fascismo algunas de las estrategias ya desplegadas por la dirigencia italiana desde la segunda mitad del siglo XIX. Por una parte el uso de un discurso que , como ya se practicaba desde la segunda mitad del 800 en la retrica de la prensa de la colectividad italiana, deslinda el intento de intervencin en la poltica interna argentina ponderando especialmente la impronta cultural y modelando a los lectores mediante la difusin de las noticias, de las actividades, iniciativas y piezas doctrinarias del rgimen exhibidas en el marco de las instituciones creadas o cooptadas por el mismo. Pero adems, la sobreimpresin de calendarios cvicos, los festejos y finalmente la culminacin en los actos de la conquista de Etiopa al son de marchas nacionales compartidas y de banderas de ambas nacionalidades , sumado a la presencia de figuras destacadas argentinas y con la mirada complaciente de un diario prestigioso como La Nacin propician el pasaje, nada lineal por cierto, a realizar una experiencia particular respecto de los modos de imaginar
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Emilio Gentile, La via italiana al totalitarismo. Il partito e lo Stato nel regime fascista ,Roma, Carocci, 2002, p.142

una sociedad futura en tierra argentina y atravesada por los componentes ideolgicos y organizativos derivados de un modelo italiano lo suficiente lejano para dar rienda suelta a procesos ms o menos peculiares de apropiacin. Si bien en este trabajo slo abordo la experiencia de 1930 a 1936 cabe sealar que la misma se prolongara por ms de una dcada. Sin duda , un intento de trasposicin mecnica del fascismo italiano en Argentina, an en los lbiles lmites de la colectividad, en un mundo de urgentes y taxativos nacionalismos estaba destinado al fracaso desde el comienzo, por cierto se ni siquiera es el problema. Si el problema es volvernos al pasado en busca de elementos que permitan analizar aspectos de nuestra cultura poltica quizs hay que pensar el itinerario recorrido bajo la impronta del fascismo como un modo de integrar a la poltica -en una modalidad verticalista- a una parte significativa de los habitantes del pas, al tiempo que se comparta con otros ciudadanos argentinos la ilusin de inventar un hombre nuevo que dejaba de lado la propia individualidad para formar parte de la construccin colectiva de una comunidad organizada bajo la gua de un jefe fuerte y ordenador. Y aqu cabe tambin otra precaucin final : no derivar conclusiones simplificadoras haciendo una lectura sin ms anticipatoria del peronismo. Sin embargo podra ser una incitacin, que me ronda desde el inicio de esta investigacin, a desligarse de un imperativo historiogrfico nacido en el clima del debate entre vieja y nueva izquierda despus de la cada del primer peronismo donde se impuso interpretar al peronismo previa diferenciacin respecto del fascismo. Transformada en una lectura polticamente correcta y ante las nuevas y varias versiones del peronismo en el gobierno creo que ha llegado el momento de ponerla en discusin. Para ello resulta imprescindible volver a mirar las dcadas del 30 y del 40 pero sobre todo abordndolas en su entera peculiaridad para releer cmo replican luego los ecos del fascismo tanto en las autorepresentaciones del peronismo cuanto en las producidas por sus adversarios.

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