La gente que cree en la terapia del gorgojo
Ingerir insectos vivos no es precisamente una costumbre argentina. Sin embargo, en la actualidad hay alrededor de 150 mil personas en todo el pas que ingieren un tipo de escarabajo, popularmente llamado gorgojo, que promete calmar los dolores y aliviar las patologas crnicas. Mendoza no es la excepcin, ya que aqu no slo se consumen sino tambin se cran. Por estos das existe una cadena solidaria en el pas que promueve, a travs de Internet, la ingesta de estos insectos -que se pueden adquirir gratis- para aliviar enfermedades que van desde la artritis, pasando por la psoriasis, hasta el cncer y el sida. Tenebrio
Palembus Ulomoides Demestoides Estos colepteros, cientficamente llamados tenebrinidos, forman parte de una terapia complementaria que no cuenta con sustento cientfico hasta el momento. La coleoterapia naci, hace cuatro aos, de manos de una analista de sistemas misionero, Rubn Dieminguer, quien hoy lleva adelante la Fundacin Avanzar -en la ciudad de Ober- y fund la Cadena del Gorgojo. Esta terapia tan poco convencional exige que los gorgojos -que miden cinco milmetros- se consuman vivos, sin morderlos, con agua o mezclados con yogur, leche, miel, helados, gelatina o dentro de cpsulas vacas que se consiguen en drogueras o farmacias. Todava no tiene bases cientficas. Pero no es un tratamiento, es una terapia complementaria al tratamiento mdico, por eso nadie tiene que dejar de lado la medicacin tradicional, explic el misio nero Dieminguer, en dilogo telefnico con Los Andes. Segn la hiptesis emprica de Dieminguer, el insecto libera en el organismo un lquido que debe ser llamado coleotoxina, que estimula el sistema inmunolgico, pero no acta sobre la enfermedad. Por e so acuden a esta terapia personas que sufren artrosis, asma, diabetes, Parkinson, psoriasis, distintos tipos de cncer e incluso sida, con el fin de disminuir los dolores. Para Daniel Ciocca, jefe del laboratorio de Oncologa del Cricyt, la explicacin carece de seriedad y rigor cientfico. Estimular el consumo de estos insectos sin el respaldo de una hiptesis comprobada es una irresponsabilidad.
Testimonios
Hugo Ramrez (60) -de Dorrego- sabe de la falta de aval cientfico, pero igual ingiere gorgojos para aliviar los dolores que le produce la artrosis y las molestias que le trae la psoriasis: Me enter por una amiga sanjuanina y los consumo desde febrero. Los dolores por artrosis casi han desaparecido. Claudia Ramrez (32), la hija de Hugo, tambin se sum a la terapia. No me he curado de psoriasis, me he aliviado, pero s ha mejorado mi calidad de vida en un ciento por ciento, asegur la mujer. Los Ramrez adems cran gorgojos. Los insectos viven y se reproducen en un frasco de vidrio -cerrado por una media para que pase el aire- con pan de salvado doble, harina de salvado y azcar. Nunca cobramos a quien lo necesite. A veces, hasta pagamos el flete, explic Claudia.
Tambin Eduardo Bullich (36), un comerciante de la ciudad, desde 2001 est criand o gorgojos. Empec porque tena reuma, y mis dolores prcticamente han desaparecido, seal. El hombre asegur que recibe pedidos de personas que padecen cncer y sida. La forma de consumo es creciente: comienzan ingiriendo un insecto, y se va sumando uno por da hasta llegar a los 70. Despus se va disminuyendo de uno en uno. Segn la pgina: http://www.dieminger.com/gorgojo , se llegan a consumir 4.900 gorgojos en 140 das. Se recomienda esperar por lo menos 30 das para repetir el tratamiento. Los efectos colaterales que se conocen hasta el momento -segn inform el creador de la cadena solidariason diarrea, pirosis (picazn en la piel) y malestar estomacal. Pero dicen que todos se han dado en baja proporcin.
ADENA DE GORGOJO LA GRAN CADENA SOLIDARIA Y HUMANA Qu es la Cadena del Gorgojo, como Nace y cual es su objetivo? Segn la Cadena del gorgojo de Dieminger "... es un servicio solidario que nace al intentar lograr que investiguen al insecto." En opinin de Dieminger nos dice " que esta terapia puede parecer algo rara, en principio, porque ingerir cosas vivas o insectos, no forma parte de nuestra cultura. No apoyaron mi solicitud, por ello desarrolle esta Red solidaria, para mostrar que esto funciona y que involucra a muchas personas, y que cada vez sern mas, entendiendo que esta terapia merece una oportunidad." "..Siempre ayudare a que la gente tenga esperanzas. Esta terapia es GRATUITA y es mi legado a la humanidad."
"GORGOJOS" PARA CURAR EL CNCER Y EL SIDA? Por: Fabiola Czubaj Con la colaboracin de Daniel T. Fiorotto Noticia enviada por: Alejandro Agostinelli Seudociencia: una red de familias distribuye en el pas un tipo de escarabajo al que atribuye propiedades curativas Un analista de sistemas de la ciudad de Ober, Misiones, redact un manual y fomenta su ingesta a travs de Internet o El Ulomoides dermestoides ingres en el pas desde Paraguay proveniente de Asia. o Entomlogos del Conicet afirman que pueden convertirse en plaga para los granos. Son chiquitos, oscuros, se reproducen a toda velocidad y tienen alas tan duras que se confunden con un caparazn. Se trata de los tenebrinidos, un tipo de escarabajo que el saber popular denomina gorgojos. Crase o no, en nuestro pas ms de 100.000 personas los consumen vivos con la esperanza de aliviar dolores o de curar enfermedades crnicas.
Desde hace cuatro aos, un analista de sistemas de la ciudad misionera de Ober, Rubn Dieminger, promueve un tratamiento que consiste en la ingesta de unos 4900 tenebrinidos durante 140 das para curar desde artritis hasta mal de Parkinson, cncer o sida. Sin embargo, al ser interrogado sobre los fundamentos de esta terapia, responde que no tiene "ninguna formacin en salud para avalar la investigacin cientfica de los gorgojos". No apto para estmagos sensibles, el tratamiento que Dieminger tom de Arnoldo Rssler, colono de la ciudad misionera de Leandro N. Alem, se basa en los Ulomoides dermestoides, originarios de Asia. A medida que sus supuestos "beneficios" se difunden de boca en boca y a travs de Internet, aumentan sus consumidores y, a su vez, muchos argentinos los ingresan desde Paraguay sin autorizacin para criarlos en sus casas. Segn Dieminger, su objetivo es que el Estado investigue los aportes curativos -si es que los tuvieran- de los tenebrinidos, que, afirma, aumentaran el nivel de defensas del sistema inmunolgico. Para esto, organiz con su familia y "pocos amigos" la Fundacin Avanzar, en Ober. Con ella respalda la Cadena del Gorgojo, que fomenta el consumo de estos bichitos a travs de una red de distribucin gratuita formada por 380 familias que los cran en sus hogares. Para todos ellos, los tenebrinidos son "un antibitico antitumoral y un antineoplsico natural". La hiptesis de Dieminger es simple. Segn su manual de bolsillo, al llegar al estmago los gorgojos se mueren y liberan protenas, aminocidos y una sustancia desconocida que denomina coleotoxina . "Es slo una forma de trazar un paralelo entre la crotoxina y la toxina encontrada en este coleptero", admiti a LA NACION este investigador autodidacto sui gneris. Para formular su hiptesis, Dieminger analiz cualitativamente (sic) los resultados que le comentaron "pocas personas" con distintas enfermedades y que ingirieron los bichitos sin abandonar el tratamiento tradicional. "Mi objetivo es que el Estado investigue y arme un supercriadero de gorgojos para las personas sin recursos -apunt Dieminger-. El gobierno se involucrar cuando considere que es un negocio poltico interesante." Un regalo de Dios Pero esto no es todo. Cientos de entrerrianos consumen en Paran estos bichitos a partir de los elogios que difunde el padre Antonio Orlando Mattiassi, de la iglesia Inmaculado Corazn de Mara, en el barrio Bajada Grande. All, a pesar de la insistencia de Dieminger en que no se lucre con la desesperacin, la distribucin no es del todo gratuita.
"Los gorgojos son un regalo de Dios Padre a la humanidad sufriente y especialmente para los ms pobres, que no pueden pagarse medicamentos costosos, y para darles una leccin a los grandes laboratorios que especulan con la vida de los desposedos." Esta frase aparece en los volantes que el padre Mattiassi entrega a la feligresa de su parroquia. "Si lo recibiste gratuitamente, dalo gratuitamente", contina equvocamente el texto, que pide una colaboracin de "al menos" siete pesos por cada recipiente con gorgojos suficientes para iniciar su reproduccin "casera" valindose de harina de salvado o de maz, cscaras de banana o man. "Deben ingerirse vivos, ya que al llegar al estmago mueren y liberan la crotoxina (sic)", afirma el volante que atribuye a los tenebrinidos la cura del cncer, los tumores, las lceras externas e internas, la artritis, la artrosis, el mal de Parkinson, la diabetes, el asma, la soriasis, la osteoporosis o el sida. Consultado al respecto, el presbtero Fernando Montejano, encargado del Litoral para la Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Argentina, dijo conocer que "el padre Mattiassi fomenta esa terapia en Paran". "El Arzobispado (de Paran) no ha tomado an ninguna posicin al respecto -dijo a LA NACION-. En lo personal, he tenido mis reparos porque no se puede jugar con la gente. Por el momento no puedo hacer otra cosa que esperar hasta que asuma el nuevo arzobispo, monseor (Mario) Maulin." Mientras tanto, los tenebrinidos orientales -importados sin autorizacin- estn dispersos en el pas y ya son una "plaga potencial para los granos y los cereales almacenados", segn un informe publicado en el ltimo nmero de la revista de la Sociedad Argentina de Entomologa. Uno de sus autores es el doctor Gustavo Flores, del Laboratorio de Entomologa del Instituto Argentino de Investigacin de las Zonas Aridas (Iadiza) del Conicet, en Mendoza. Especialista en tenebrinidos, Flores se lament de que esta especie haya ingresado en la Argentina. Una plaga potencial "Si se libera, el Ulomoides dermestoides es una potencial plaga para los granos almacenados explic el entomlogo Gustavo Flores durante un largo dilogo telefnico con LA NACION-. Y no sera nada bueno para el pas, que quiere aumentar sus exportaciones." Flores atribuy su existencia a la falta de controles adecuados en las aduanas. "Entraron bichos
vivos a Misiones desde Paraguay y los repartieron a todo el pas", asegur. Los dos casos ms alarmantes, citados en el informe, ocurrieron en la provincia de Buenos Aires. Tenebrinidos orientales atacaron el pan en una panadera de La Plata en noviembre de 2000. Al ao siguiente, en Magdalena, el propietario de un silo denunci que los granos de trigo estaban infectados. "La gente debe tener ms cuidado y no desparramarlos abiertamente, ya que al ser voladores y tener buen olfato no tienen problemas para encontrar comida", dijo Flores. Un dato importante: al no ser originarios del pas, an no tienen enemigos naturales que puedan poner lmites a su propagacin. Entre los mdicos, la sorpresa no fue menor ante el relato de las propiedades que se atribuyen a los gorgojos . "Usted me debe estar cargando", se asombr el director mdico de la Fundacin Husped, Pedro Cahn, al ser consultado sobre su uso contra el sida. "Este asunto no resiste el menor anlisis", agreg con vehemencia, antes de dejar muy en claro que los tratamientos "hay que ensayarlos y someterlos a prueba". Por su parte, la presidenta de la Asociacin Argentina de Mdicos Naturistas, Elba Albertinazzi, insisti en que "en la medicina no hay magia". Si bien dej lugar a la posibilidad de que la ingesta de los bichitos "estimule el sistema inmunolgico" -hecho que an carece de comprobacin cientfica-, Albertinazzi consider imprescindible que los pacientes "no se enganchen con acciones complementarias y abandonen el tratamiento mdico". En tanto, el investigador en oncologa Roberto Bitton, del Hospital de Clnicas, le rest toda seriedad al tratamiento. "Cuando no hay demasiado que hacer, la gente recurre a cualquier cosa opin-. La mayora de estas terapias se populariza de boca en boca." Bitton coment, adems, que dos de sus pacientes ingeran los bichitos y "no les sirvi para nada". La Academia Nacional de Medicina, en tanto, opt por el silencio al ser consultada por LA NACION. "La Academia de Medicina no emite opinin en cuestiones no cientficas", fue la respuesta transmitida a esta cronista en nombre de sus autoridades. Delia Nakakaneku, de 49 aos, consume los tenebrinidos "como prevencin" desde hace ms de un ao. Asegura que el consumo de estos tenebrinidos es milenario. "En la Argentina estn desde hace diez aos -afirm-. Los traan conocidos de la comunidad japonesa que venan de Paraguay."
Delia, que para poder ingerirlos los colocaba dentro de cpsulas, les atribuye propiedades analgsicas y cicatrizantes que asegura haber comprobado por propia experiencia. El ao ltimo, a poco de cumplir los 140 das de ingesta, le baj la presin mientras cocinaba y meti la mano en una olla con agua hirviendo. El diagnstico de los mdicos del Hospital Alemn fue "quemadura de tercer grado y medio". Le auguraron tres meses de recuperacin. Sin embargo, afirma que el tejido daado se regener en un mes. "Si se toman con fe, la cura es ms rpida", asegur. Otro caso es el de Lidia Rigone, de 88 aos. Tiene artrosis y los consume desde hace 45 das. Si bien an no mejor, confa en que en unos meses pasarn los dolores de cadera que no alivian las pastillas que le recet su mdico. "Hace mucho o comentarios de que los gorgojos curan -explic-. Y ahora tengo tantos dolores que empec a tomarlos." Las primeras ingestas, recuerda, le causaron una fuerte colitis que disminuye a medida que pasan los das e ingiere ms bichitos. "Cierro los ojos y aguanto", afirma, al comentar que espera la hora del mate, por la tarde, para tomarlos en un vaso con agua.