Vidal-Naquet
La democracia griega una nueva visin. Ensayos de historiografa antigua y moderna
Ante todo voy a aclarar algunos trminos no aclarado en el texto de Garca Iglesias. Heldico, es el nombre que tiene la Edad de Bronce en la Grecia continental. Cicldico se llama en las islas, y Minoico en Creta. 1. Lengua e historia o el dilema de los orgenes griegos Este texto se detiene en una materia especfica: el mundo micnico. Para ello el autor recorre la produccin y fundamentalmente las innovaciones metodolgicas, introducidas por Michael Ventris y John Chadwick. Al primero se debe el desciframiento de las tablillas micnicas que contienen el clebre LINEAL B, mientras que el segundo fue quien en 1952 hubo reconocido que Ventris haba probado que dicha escritura era griego. Ventris no era un helenista como Chadwick, sino un arquitecto completamente ajenos al conservador mundo de la academia. Pero a diferencia de otros pioneros ajenos al conservadurismo acadmico, Ventris posea un mtodo sistemtico y racional con el cual develar su fuente. El autor nos recuerda que tanto Schliemann (que desenterr una de las tantas Troyas y tambin excav en Micenas) como Arthur Evans (quien desenterr el palacio real de Cnosos), fueron muy imaginativos en sus reconstrucciones, al tiempo que Homero consista en su inspiracin fundamental. Ventris y Chadwick fueron uno de los primeros estudiosos en tomar distancia de este proceder. El problema con el cual se hallaron todos (tanto los Schliemann, como los Ventris) era el de propiciar una definicin histricamente coherente del mundo micnico. Schliemann (y muchos otros despus de l), cometi el error de identificar sus descubrimientos arqueolgicos con la pica de Homero. De esta forma, habra desenterrado la Troya de la que habl el poeta, y tambin el tesoro micnico perteneciente al caudillo Agamenn. Hoy por hoy, esta lectura es completamente inapropiada. La Troya descubierta por el alemn se remonta al IIIer milenio aC., y por ello carece de toda afinidad (cultural, social, histrica, etc.) con la Troya de Pramo y Helena. Otro tanto puede decirse de las tumbas descubiertas en Micenas. Pero como dice Vidal:
HOMERO CONTINA CAUSANDO ESTRAGOS!!!
El problema radica en algo muy simple, a saber: el registro arqueolgico es dador de datos con que tejer la trama hipottica de la historia, pero no es dador de esta ltima. En palabras del autor: ningn documento (entre ellos las tablillas del lineal B) dispensar al historiador de ofrecer su propia defincin de lo que es la historia griega. Y en este sentido lo que hallamos en el horizonte historiogrfico de los estudios sobre Grecia, es un intenso debate acerca de la periodizacin de la historia griega. La pregunta, ya que no su respuesta, es sencilla: cundo comienza la historia de los griegos? Al margen de tantas hiptesis que pretenden responder este interrogantes, a nosotros nos interesa una observacin clave que hace Vidal, y que podemos formular ms o menos as: las tablillas descifradas por Ventris vinieron a ampliar los mrgenes temporales de aquello que se consideraba historia de los griegos. Y si bien existen historiadores que han puesto en duda el desciframiento (se presentan como minoritarios y marginales), el verdadero problema que se ha planteado puede expresarse en esta pregunta: podemos confundir la pervivencia de una lengua con la de aquellas instituciones seeras de la Grecia Clsica? O bien, debemos aceptar que las tablillas descifradas pertenecen a un mundo social completamente diferente del clsico, y que por lo tanto, no contienen ninguna protohistoria del perodo ms glorioso e influyente de la cultura griega? Lo segundo es lo ms pertinente, lo cual no implica que haya sido aceptado sin crear fuertes resistencias. Por ejemplo, Evans en su momento procedi a interpretar sus descubrimientos del siguiente modo: EGIPTO CRETA MICENAS En aquella poca la operacin puntual que implica el desciframiento sola ser competencia de los especialistas en Homero . En el caso de las tablillas del lineal B, la operacin correspondi a ciencias constituidas como la filologa y la lingstica. An as, los equvocos persistieron porque la historia de Grecia es considerada por muchos humanistas la cuna de Occidente. Esto hizo que muchos pretendiesen remontar los orgenes de Occidente y de sus principales instituciones al perodo micnico. Pero aqu surge el error, ya que este perodo est dominado por los palacios burocrticos que controlan la vida de comunidades campesinas dependientes, alejadas del gora y el pritaneo clsicos.
Como bien dice Vidal, la historia del mundo micnico no es equiparable a la del mundo homrico. Mientras este ltimo puede conservar algunos elementos de aquel, el contexto sociohistrico ha sido modificado lo suficientemente como para impedir que la descripcin que nos hace el poeta del palacio de Odiseo en Itaca, sea confundida con cualquier palacio micnico. Aquel no contiene los edificios que almacenan los registros burocrticos del palacio, lo cual acaba negndole su pretensin de tal. El mundo micnico habla griego, pero sus palabras griegas remiten a un universo original que ni es Atenas, ni mucho menos BIzancio. Resulta intil reconstruir a partir de l una provincia de los estudios clsicos. 2. La Ilada sin disfraz
Este texto se detiene en una materia especfica: el mundo micnico. Para ello el autor recorre la produccin y fundamentalmente las innovaciones metodolgicas, introducidas por Michael Ventris y John Chadwick. Al primero se debe el desciframiento de las tablillas