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Neoclasicismo

El documento resume los movimientos literarios del Neoclasicismo, Romanticismo y Realismo en Hispanoamérica, destacando autores representativos de cada período en poesía, narrativa y teatro. El Neoclasicismo se desarrolló en la primera mitad del siglo XIX, mientras que el Romanticismo estuvo vigente entre 1845 y 1890 aproximadamente. El Realismo floreció entre 1890 y 1935, cultivando principalmente la narrativa.

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El documento resume los movimientos literarios del Neoclasicismo, Romanticismo y Realismo en Hispanoamérica, destacando autores representativos de cada período en poesía, narrativa y teatro. El Neoclasicismo se desarrolló en la primera mitad del siglo XIX, mientras que el Romanticismo estuvo vigente entre 1845 y 1890 aproximadamente. El Realismo floreció entre 1890 y 1935, cultivando principalmente la narrativa.

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Neoclasicismo, Romanticismo y Realismo en Hispanoamrica

Retrato del escritor Jos Esteban Echeverra, por Carlos E. Pellegrini. La crisis del sistema colonial se acenta en el siglo XVIII. La segunda mitad de la centuria en Latinoamrica se caracteriza por el surgimiento de movimientos anticoloniales que fueron el desencadenante del proceso independentista. En efecto, hacia 1830 la casi totalidad de los pases de Latinoamrica haban logrado su independencia. La segunda mitad del XVIII, etapa intermedia y de transicin con el Barroco, est caracterizada por la presencia del estilo rococ, poco productivo en el mbito literario. El Neoclasicismo se desarrolla en Amrica en la primera mitad del siglo XIX. Cerca de cuarenta y cinco aos, aproximadamente entre 1845 y 1890, dur la vigencia del Romanticismo en la literatura latinoamericana. Una vez que la mayora de los pases latinoamericanos lograron su independencia, vino un perodo de consolidacin de los diferentes nacionalismos. Esto implic una preocupacin por establecer estructuras polticas, econmicas, sociales y culturales acordes a la nueva etapa que se estaba viviendo. En este contexto, el movimiento romntico trascendi lo meramente literario y se constituy en el signo distintivo de la nueva realidad latinoamericana. El costumbrismo es la nota predominante de estos aos de vigencia romntica, pues sirvi de pretexto a poetas, novelistas, dramaturgos y ensayistas para criticar y satirizar a una sociedad que atravesaba una etapa de grandes cambios y que se apegaba peligrosamente a modas extranjeras. Producto de esta situacin, la mayora de los pases latinoamericanos viven una efervescencia literaria que se traduce principalmente en la creacin de literaturas nacionales y, por consiguiente, en la presencia de autores representativos de esta modalidad. La vigencia del Realismo en Hispanoamrica se puede situar aproximadamente entre 1890 y 1935. Esta tendencia esttica cultiva fundamentalmente la narrativa y, con menor resonancia, el teatro. Poesa Dos son los poetas que sobresalen como representativos de una poesa neoclsica: el ecuatoriano Jos Joaqun de Olmedo (1780-1847) y el venezolano Andrs Bello (1781-1865). En ellos existe una evidente preocupacin mtrica y un inters por resaltar aspectos polticos y sociales, adems de hacer patente la presencia de lo americano. Por su parte, la poesa romntica encontr favorable eco en un abundante nmero de escritores. Entre ellos destacan los argentinos que conforman el grupo de los proscritos, opositores a la dictadura de Juan Manuel Rosas (1835-1852). Entre ellos se encontraba la figura de Jos Esteban Echeverra (1805-1851). De sus poesas, Elvira o la novia del Plata (1832), Consuelos (1834) y Rimas (1837), resalta La cautiva (del ltimo libro), un largo poema que trata de las desventuras de una mujer blanca, retenida por los indios. En Cuba son especialmente significativas las obras de Gertrudis Gmez de Avellaneda (1814-1873). Paralelamente, durante el XIX se desarrolla en torno al Ro de la Plata la poesa gauchesca. Centrada en la figura del campesino nmada de la Pampa, recurre, en general, a un lenguaje que recoge los usos dialectales y vulgares de este colectivo. El inters por el mundo del gaucho se enmarca en el renacimiento del nacionalismo y la bsqueda de lo autctono propios del siglo XIX. La fama de Jos Hernndez (1834-1886) queda ampliamente

justificada con el poema narrativo Martn Fierro, la obra ms significativa del perodo. Su xito provoca la prolongacin de la poesa de materia gauchesca en el siglo XX. Pero, adems de estos primeros poetas, destaca un grupo de autores ms jvenes que siguen tambin la estela de la esttica romntica. Con ellos se desarrolla la ltima etapa del movimiento. Cabe destacar entre ellos al chileno Guillermo Blest Gana y al colombiano Rafael Pombo (18331912). As tambin merece una atencin especial la figura del uruguayo Juan Zorrilla de San Martn (1855-1931), autor de Tabar, un poema que convierte en mito la figura del indio uruguayo. Narrativa Dentro de la prosa ilustrada destaca la obra del mexicano Jos Joaqun Fernndez de Lizardi (17761827), que consolidar el gnero novelesco en Hispanoamrica. Su labor como novelista se desarroll en los siguientes ttulos: Periquillo Sarniento (1816), La Quijotita y su prima (1818), Noches tristes y da alegre (1818) y Don Catrn de la Fachenda (1832). En el prlogo a la obra, el narrador de Periquillo Sarniento manifiesta sus intenciones: Cuando escribo mi vida, es solo con la sana intencin de que mis hijos se instruyan en las materias sobre que les hablo, y, an ms, si les manifiesto mis vicios no es por lisonjearme de haberlos contrado, sino por ensearles a que los huyan pintndoles su deformidad. Esta intencin pedaggica, edificante, moralizadora, es la nota relevante de la narracin del pcaro mexicano, desde su nacimiento hasta su muerte. Asimismo, su obra supone una virulenta stira poltica a las costumbres de una nueva sociedad. En la prosa romntica hispanoamericana predomina el relato breve (tanto en la modalidad de artculo de costumbres como del cuento) y la novela alcanza una importante representatividad en sus directrices histrica, costumbrista, indianista o sentimental. En la literatura argentina, El matadero (1838), de Esteban Echeverra, es un ejemplo de la oposicin del autor a la tirana de Rosas. Tambin se puede decir con propiedad que es uno de los principales antecedentes de la novela sobre la dictadura en Latinoamrica. Destaca tambin Domingo Faustino Sarmiento, cuya obra cumbre es Facundo, un alegato contra el despotismo de Rosas y un fiel reflejo de la oposicin civilizacin-barbarie (o dictadura). Jos Mrmol (1817-1871) representa con Amalia, novela histrica americana (1855), el romanticismo social imperante por esos aos. Es quiz la diatriba ms violenta contra la tirana de Rosas, haciendo suya a la vez la anttesis sarmientina. Aparte de Echeverra, Hernndez, Ascasubi, Sarmiento y Mrmol, tambin pertenecieron al grupo de los proscritos Juan Mara Gutirrez, Juan Bautista Alberdi y Vicente Fidel Lpez. En la literatura colombiana surgen voces como Eugenio Daz (1804-1865), autor de Manuela, una de las novelas representativas de la primera generacin romntica. Jorge Isaacs (1837-1895) es el autor de Mara (1867), la novela latinoamericana romntica por excelencia. Isaacs expuso idealizados en ella los conceptos del amor puro y de la vida rural; en sus pginas, la huella del romanticismo francs queda equilibrada por un tratamiento realista. En Cuba, Cirilo Villaverde (1812-1894) es el autor de Cecilia Valds, una historia de amor funesto, que trata las relaciones incestuosas entre dos hermanos que ignoran ser hijos de un mismo padre. Es adems una recreacin de la sociedad habanera y una denuncia contra la situacin inhumana del esclavo. Otros dos nombres de notables narradores cubanos son: Gertrudis Gmez de Avellaneda, autora de Sab y de Guatimozn, y Jos Mara de Crdenas y Rodrguez (1812-1882).

Pero tambin destaca la narrativa en otros pases. El boliviano Nataniel Aguirre (1843-1888) escribe Juan de la Rosa, una novela histrica, que recoge memorias del ltimo soldado de la Independencia, confirindoles dimensiones picas. El dominicano Manuel de Jess Galvn (18341910) es el autor de Enriquillo, una de las narraciones histricas indianistas ms notables del perodo. Juan Len Mera (1832-1894), ecuatoriano, destaca por su novela Cumand o un drama entre salvajes, que muestra una directa influencia de Chateaubriand. Ignacio Manuel Altamirano (1834-1893) se afianz como el principal novelista romntico de Mxico con dos historias de amores desgraciados, Clemencia (1869) y El Zarco (1901). El representante ms importante de la narrativa realista hispanoamericana es el chileno Alberto Blest Gana (1830-1920). El costumbrismo y el realismo estn presentes en sus novelas La aritmtica en el amor, Martn Rivas, El ideal de un calavera, Durante la reconquista, Los trasplantados (sobre la vida de los latinoamericanos en Pars) y El loco Estero. Sin embargo, en Hispanoamrica los escritores pronto reciben la influencia del Naturalismo, especialmente en Argentina, donde sobresalen voces como las de Eugenio Cambaceres (1843-1888), autor de Sin rumbo (1885); Lucio Vicente Lpez, que en La gran aldea (1884) retrata las costumbres bonaerenses de 1840, o Julin Martel. En Mxico destacan autores como Jos Lpez Portillo y Rojas; Rafael Delgado, importante cuentista, y Emilio Rabasa. Federico Gamboa es el autor de Santa, una de las obras representativas del Naturalismo latinoamericano. Asimismo, el uruguayo Eduardo Acevedo Daz (1851-1921) escribi una serie de novelas de carcter histrico, conformada por la siguiente tetraloga: Ismael, Nativa, Grito de gloria y Lanza y sable. Este ciclo tena como objetivo mostrar la realidad poltica y social del Uruguay. Por ltimo sobresale la peruana Clorinda Matto de Turner (1852-1909), precursora del indigenismo latinoamericano con su novela Aves sin nido. Teatro La produccin dramtica autctona disminuy considerablemente en la segunda mitad del siglo XVIII. Salvo algunas realizaciones de Agustn de Castro y de Pablo de Olavide, es poqusimo lo que se puede rescatar. En cambio, ya en plena vigencia del perodo neoclsico, se aprecia un despuntar teatral de cierta importancia, con dos lneas bien diferenciadas: una de temtica histrico-mitolgica y otra de temtica costumbrista. Entre los autores neoclsicos destaca el mexicano Manuel Eduardo de Gorostiza (1789-1851), renovador de la comedia de tipo moratiniano. Estas dos lneas teatrales se afianzan definitivamente durante la poca romntica; sobresale ahora especialmente la costumbrista. Es el momento en que los teatros nacionales logran su autonoma como expresin artstica; el costumbrismo va a convertirse en un motivo generador del teatro latinoamericano. Daniel Barros Grez (1834-1904) es considerado el padre del teatro en Chile. De su extensa obra sobresalen La beata, Cada oveja con su pareja, El vividor y El ensayo de la comedia. Otros dramaturgos chilenos de este perodo fueron Salvador Sanfuentes y Romn Vial.

En Mxico destacan Ignacio Rodrguez Galvn y Fernando Caldern. Manuel Ascensio Segura (1805-1871) es la figura ms destacada del teatro peruano. a Catita, una de sus comedias ms difundidas, contiene todos los elementos configuradores de su teatro: stira a las costumbres y realidades sociales, afn europeizante, irona, personajes que entran en conflicto por sus distintas intencionalidades (arribismo, oportunismo), contradicciones valorativas, etc. A la par con Segura, realiza su obra Felipe Pardo y Aliaga. Significativa es tambin la obra del colombiano Luis Vargas Tejada (1802-1829), que cultiv la tragedia de corte neoclasicista y la comedia costumbrista. El mayor desarrollo del teatro naturalista tuvo lugar en el Ro de la Plata, siguiendo la lnea costumbrista legada de generaciones anteriores. En Argentina, la novela de Eduardo Gutirrez Juan Moreira (1879) fue adaptada por el cmico uruguayo Jos Podest para el teatro en 1884. Este hecho se considera como el punto de partida del teatro rioplatense. Otro dramaturgo argentino fue Martiniano Leguizamn, autor de Calandria.

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