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Devoción a la Divina Misericordia

El documento describe varias devociones a la Divina Misericordia reveladas por Jesús a Santa Faustina, incluyendo la imagen de Jesús Misericordioso, la Coronilla a la Divina Misericordia y la Novena a la Divina Misericordia. Jesús promete gracias y protección a las almas que veneren su misericordia e insta a los sacerdotes a predicar sobre su infinita misericordia para los pecadores.

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Devoción a la Divina Misericordia

El documento describe varias devociones a la Divina Misericordia reveladas por Jesús a Santa Faustina, incluyendo la imagen de Jesús Misericordioso, la Coronilla a la Divina Misericordia y la Novena a la Divina Misericordia. Jesús promete gracias y protección a las almas que veneren su misericordia e insta a los sacerdotes a predicar sobre su infinita misericordia para los pecadores.

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Santa Faustina sum su cruz a la de Cristo para reparar el dao de nuestros pecados.

En su Diario (adaptacin), Jess revela estas devociones: Imagen de Jess Misericordioso Por medio de esta imagen colmar de gracias a las almas (570). Prometo que el alma que venere esta imagen no perecer. Prometo, ya aqu en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, en la hora de la muerte. Yo mismo la defender como Mi gloria (48). Mi mirada en esta imagen es igual a la mirada desde la Cruz (326). El rayo plido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas. Ambos rayos brotaron de las entraas ms profundas de Mi misericordia cuando Mi Corazn agonizante fue abierto en la Cruz por la lanza. Estos rayos protegen a las almas de la indignacin de Mi Padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzar la justa mano de Dios (299). Si el alma no practica la misericordia, no conseguir Mi misericordia el da del juicio (1317). Jams rechazar un corazn arrepentido, tu miseria ser hundida en el abismo de Mi misericordia. Por ti he bajado del cielo a la tierra, por ti me he dejado poner en la Cruz, por ti he permitido que fuera abierto con una lanza Mi Sagrado Corazn y he abierto para ti una fuente de Misericordia. Ven y toma de las Gracias de esta fuente con el recipiente de la confianza (1485): ese recipiente es esta imagen con la firma: Jess, en Ti confo (o Jess, en Vos confo) (327). Cuanto ms grande es la miseria de un alma tanto ms grande es el derecho que tiene a Mi misericordia (1182). Soy ms generoso para los pecadores: por ellos he derramado Mi sangre; que no tengan miedo de acercarse a M, son los que ms necesitan Mi misericordia (1275). Para ellos vivo en el Tabernculo, y como Rey de Misericordia, deseo colmar a las almas de Gracias, pero no quieren aceptarlas (367). An si un alma fuera como un cadver en descomposicin y humanamente sin ninguna posibilidad de restauracin y todo estuviera perdido, no es as para Dios: el milagro de la Divina Misericordia restaura a esa alma en toda su plenitud. Infelices los que no aprovechan de este milagro de la Misericordia Divina! : lo pedirn en vano, cuando sea demasiado tarde (1448). Quien no quiere pasar por la puerta de Mi misericordia, tiene que pasar por la puerta de Mi Justicia (1146). Deseo que esta imagen sea venerada en el mundo entero (47), que los sacerdotes proclamen esta gran misericordia que tengo a las almas pecadoras (50). Diles a Mis sacerdotes que los pecadores ms empedernidos se ablandarn bajo sus palabras cuando ellos hablen de Mi misericordia insondable, de la compasin que tengo por ellos en Mi Corazn (1521). La humanidad no encontrar la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia (300). A las almas que propagan la devocin a Mi misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariosa a su nio recin nacido y a la hora de la muerte no ser para ellas el Juez, sino el Salvador Misericordioso (1075). 15:00 Hora de la Divina Misericordia / Hora del Va Crucis

Cuntas veces oigas el reloj dando las tres, sumrgete totalmente en Mi misericordia, adorndola y glorificndola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abri de par en par para cada alma. En esa hora puedes obtener todo lo que pides para ti y para los dems. En esa hora se estableci la gracia para el mundo entero: la misericordia triunf sobre la justicia. En esa hora procura rezar el Va Crucis , en cuanto te lo permitan los deberes; y si no puedes rezar el Va Crucis, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santsimo Sacramento a Mi Corazn que est lleno de misericordia. Y si no puedes entrar en la capilla, sumrgete en oracin all donde ests, aunque sea por un brevsimo instante. Exijo el culto a Mi misericordia de cada criatura, pero primero de ti, ya que a ti te he dado a conocer este misterio de modo ms profundo (1572). Ruega por Mi misericordia, en especial para los pecadores y aunque slo sea por un brevsimo momento, sumrgete en Mi Pasin, especialmente en Mi abandono en el momento de Mi agona. Te permitir penetrar en Mi tristeza mortal. En esta hora nada le ser negado al alma que lo pida por los mritos de Mi Pasin (1320). Coronilla a la Divina Misericordia A travs de ella obtendrs todo, si lo que pides est de acuerdo con Mi voluntad (1731). Esta oracin es para aplacar Mi ira, la rezars durante nueve das con un rosario comn: primero rezars una vez el Padre Nuestro y el Ave Mara y el Credo, despus, en las cuentas correspondientes al Padre Nuestro, dirs las siguientes palabras: Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad, de Tu Amadsimo Hijo, nuestro Seor Jesucristo, como propiciacin por nuestros pecados y los del mundo entero; en las cuentas del Ave Mara, dirs las siguientes palabras: Por Su dolorosa Pasin, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Para terminar, dirs tres veces estas palabras: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero (476). Oh, qu gracias ms grandes conceder a las almas que recen esta coronilla; las entraas de Mi misericordia se enternecen por ellas (848), Mi misericordia las envolver en vida y especialmente a la hora de la muerte (754) Rzala incesantemente. Los sacerdotes la recomendarn a los pecadores como ltima tabla de salvacin. Hasta el pecador ms empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibir la gracia de Mi misericordia infinita (687): colmar su alma de paz, y la hora de su muerte ser feliz. Que el alma no se desespere, sino que se arroje con confianza en brazos de Mi misericordia, como un nio en brazos de su madre amadsima. Cuando recen esta coronilla junto a los moribundos, Me pondr entre el Padre y el alma agonizante no como el Juez justo sino como el Salvador Misericordioso (1541). Cuando delante de un agonizante se reza esta coronilla, se aplaca la ira Divina y la insondable misericordia envuelve al alma (811).

Novena a la Divina Misericordia Todo el ao (476), pero ideal, comenzarla el Viernes Santo (796). Deseo que durante esos nueve das lleves a las almas a la Fuente de Mi misericordia para que saquen fuerzas, alivio y toda gracia que necesiten para afrontar las dificultades de la vida y especialmente en la hora de la muerte. Cada da traers a Mi Corazn a un grupo diferente de almas y las sumergirs en este mar de Mi misericordia. Y a todas estas almas yo las introducir en la casa de mi Padre. Y no rehusar nada a ningn alma que traers a la Fuente de Mi misericordia. Cada da pedirs a mi Padre las gracias para estas almas por Mi amarga Pasin (1209-1229). Cada da, leer la oracin correspondiente y rezar la coronilla (796): 1. Hoy, treme a toda la humanidad y especialmente a todos los pecadores, y sumrgelos en el mar de Mi misericordia. De esta forma, me consolars de la amarga tristeza en que me sume la prdida de las almas. Jess tan misericordioso, cuya naturaleza es la de tener compasin de nosotros y de perdonarnos, no mires nuestros pecados sino la confianza que depositamos en Tu bondad infinita. Acgenos en la morada de Tu compasivsimo Corazn y nunca nos dejes salir de l. Te lo suplicamos por Tu amor, que Te une al Padre y al Espritu Santo. Oh omnipotencia de la Divina Misericordia, Salvacin del hombre pecador, T eres la misericordia y al mar de compasin, Ayudas a quien Te ruega con humildad. Padre eterno, mira con misericordia a toda la humanidad y especialmente a los pobres pecadores que estn encerrados en el compasivsimo Corazn de Jess, y por Su dolorosa Pasin, mustranos Tu misericordia, para que alabemos la omnipotencia de Tu misericordia, por los siglos de los siglos. Amn. 2. Hoy, treme a las almas de los sacerdotes y de los religiosos, y sumrgelas en Mi misericordia insondable. Fueron ellas las que Me dieron fortaleza para soportar Mi amarga Pasin. A travs de ellas, como a travs de canales, Mi misericordia fluye hacia la humanidad. Jess misericordiossimo, de quien procede todo bien, aumenta Tu gracia en nosotros para que realicemos dignas obras de misericordia, de manera que todos aquellos que nos vean, glorifiquen al Padre de Misericordia que est en el cielo. La fuente del amor de Dios, Que ests en los corazones limpios, Sumergidos en el mar de misericordia, Resplandecientes como las estrellas, Claros como la aurora. Padre eterno, mira con misericordia al grupo elegido de Tu via, a las almas de los sacerdotes y a las almas de los religiosos; otrgales el poder de Tu bendicin. Por el amor del Corazn de Tu Hijo, en el cual estn encerradas, concdeles el poder de Tu luz para que puedan guiar a otros en el camino de la salvacin y a una sola voz canten alabanzas a Tu misericordia sin lmite por los siglos de los siglos. Amn. 3. Hoy, treme a todas las almas devotas y fieles, y sumrgelas en el mar de Mi misericordia. Estas almas me consolaron a lo largo del Va Crucis. Fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura.

Jess infinitamente compasivo, que desde el tesoro de Tu misericordia les concedas a todos Tus gracias en gran abundancia, acgenos en la morada de Tu clementsimo Corazn y nunca nos dejes escapar de l. Te lo suplicamos por el inconcebible amor Tuyo con que Tu Corazn arde por el Padre celestial. Son impenetrables las maravillas De la misericordia, No alcanza sondearlas ni el pecador ni el justo, Miras a todos con compasin, Y atraes a todos a tu amor. Padre eterno, mira con misericordia a las almas fieles como herencia de Tu Hijo y por Su dolorosa Pasin, concdeles Tu bendicin y rodalas con Tu proteccin constante para que no pierdan el amor y el tesoro de la santa fe, sino que con toda la legin de los ngeles y los santos, glorifiquen Tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amn. 4. Hoy, treme a los paganos y aquellos que todava no Me conocen. Tambin pensaba en ellos durante Mi amarga Pasin y su futuro celo consol Mi Corazn. Sumrgelos en el mar de Mi misericordia. Jess compasivsimo, que eres la luz del mundo entero, acoge en la morada de Tu piadossimo Corazn a las almas de aquellos que no creen en Dios y de aquellos que todava no Te conocen. Que los rayos de Tu gracia las iluminen para que tambin ellas unidas a nosotros, ensalcen Tu misericordia admirable y no las dejes salir de la morada de Tu compasivsimo Corazn. Que la luz de Tu amor Ilumine las tinieblas de las almas. Haz que estas almas Te conozcan, Y junto con nosotros glorifiquen Tu misericordia. Padre eterno, mira con misericordia a las almas de los paganos y de los que todava no Te conocen, pero que estn encerrados en el muy compasivo Corazn de Jess. Atrelas hacia la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concdeles que tambin ellas ensalcen la generosidad de Tu misericordia por los siglos de los siglos. Amn. 5. Hoy, treme a las almas de los herejes y de los cismticos y sumrgelas en el mar de Mi misericordia. Durante Mi amarga Pasin, desgarraron Mi cuerpo y Mi Corazn, es decir, Mi Iglesia. Segn regresan a la Iglesia, Mis llagas cicatrizan y de este modo alivian Mi Pasin. Jess sumamente misericordioso, que eres la bondad misma, T no niegas la luz a quienes Te la piden. Acoge en la morada de Tu muy compasivo Corazn a las almas de nuestros hermanos separados y llvalas con Tu luz a la unidad con la Iglesia y no las dejes alejarse de la morada de tu compasivsimo Corazn sino haz que tambin ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia. Tambin para aquellos que rasgaron La vestidura de Tu unidad Brota de Tu Corazn la fuente de piedad. La omnipotencia de Tu misericordia, oh Dios, Puede sacar tambin a estas almas del error. Padre eterno, mira con misericordia a las almas de los herejes y de los cismticos que han malgastado Tus bendiciones y han abusado de Tus gracias por persistir

obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor de Tu Hijo y su amarga Pasin que sufri por ellos, ya que tambin ellos estn acogidos en el sumamente compasivo Corazn de Jess. Haz que tambin ellos glorifiquen Tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amn. 6. Hoy, treme a las almas mansas y humildes y a las almas de los nios pequeos y sumrgelas en Mi misericordia. Estas son las almas ms semejantes a Mi Corazn. Ellas Me fortalecieron durante Mi amarga agona. Las vea como ngeles terrestres que velaran al pie de Mis altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracias. Solamente el alma humilde es capaz de recibir Mi gracia; concedo Mi confianza a las almas humildes. Jess tan misericordioso, T Mismo has dicho: Aprendan de M que soy manso y humilde de corazn. Acoge en la morada de Tu compasivsimo Corazn a las almas mansas y humildes y a las almas de los nios pequeos. Estas almas llevan a todo el cielo al xtasis y son las preferidas del Padre celestial. Son un ramillete perfumado ante el trono de Dios, de cuyo perfume se deleita Dios mismo. Estas almas tienen una morada permanente en Tu compasivsimo Corazn y cantan sin cesar un himno de amor y misericordia por la eternidad. De verdad el alma humilde y mansa Ya aqu en la tierra respira el paraso, Y del perfume de su humilde corazn Se deleita el Creador Mismo. Padre eterno, mira con misericordia a las almas mansas y humildes y a las almas de los nios pequeos que estn encerradas en el muy compasivo Corazn de Jess. Estas almas son las ms semejantes a Tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra y alcanza Tu trono. Padre de misericordia y de toda bondad, Te suplico por el amor que tienes por estas almas y el gozo que Te proporcionan, bendice al mundo entero para que todas las almas canten juntas las alabanzas de Tu misericordia por los siglos de los siglos. Amn. 7. Hoy, treme a las almas que veneran y glorifican Mi misericordia de modo especial y sumrgelas en Mi misericordia. Estas almas son las que ms lamentaron Mi Pasin y penetraron ms profundamente en Mi Espritu. Ellas son un reflejo viviente de Mi Corazn compasivo. Estas almas resplandecern con un resplandor especial en la vida futura. Ninguna de ellas ir al fuego del infierno. Defender de modo especial a cada una en la hora de la muerte. Jess misericordiossimo, cuyo Corazn es el amor mismo, acoge en la morada de Tu compasivsimo Corazn a las almas que veneran y ensalzan de modo particular la grandeza de Tu misericordia. Estas almas son fuertes con el poder de Dios mismo. En medio de toda clase de aflicciones y adversidades siguen adelante confiadas en Tu misericordia y unidas a Ti, ellas cargan sobre sus hombros a toda la humanidad. Estas almas no sern juzgadas severamente, sino que Tu misericordia las proteger en la hora de la muerte. El alma que alaba la bondad de su Seor Es por l particularmente amada. Est siempre al lado de la fuente viva Y saca gracias de la Divina Misericordia. Padre eterno, mira con misericordia a aquellas almas que glorifican y veneran Tu mayor atributo, es decir, Tu misericordia insondable y que estn encerradas en el

compasivsimo Corazn de Jess. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manos estn llenas de obras de misericordia y sus corazones desbordantes de gozo, Te cantan, oh Altsimo, un cntico de misericordia. Te suplico, oh Dios, mustrales Tu misericordia segn la esperanza y la confianza que han puesto en Ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jess quien les dijo que: a las almas que veneren esta infinita misericordia Ma, yo mismo las defender como Mi gloria durante sus vidas y especialmente en la hora de la muerte. Amn. 8. Hoy, treme a las almas que estn en la crcel del purgatorio y sumrgelas en el abismo de Mi misericordia. Que los torrentes de Mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por M. Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a Mi justicia. Est en tu poder llevarles alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de Mi Iglesia y ofrcelas en su nombre... Oh, si conocieras los tormentos que ellas sufren ofreceras continuamente por ellas las limosnas del espritu y saldaras las deudas que tienen con Mi justicia. Jess misericordiossimo, T Mismo has dicho que deseas la misericordia, heme aqu que llevo a la morada de Tu muy compasivo Corazn a las almas del purgatorio, almas que Te son muy queridas, pero que deben pagar su culpa adeudada a Tu justicia. Que los torrente de Sangre y Agua que brotaron de Tu Corazn, apaguen el fuego del purgatorio para que tambin all sea glorificado el poder de Tu misericordia. Del tremendo ardor del fuego del purgatorio Se levanta un lamento a Tu misericordia. Y reciben consuelo, alivio y frescura En el torrente de Sangre y Agua derramado. Padre eterno, mira con misericordia a las almas que sufren en el purgatorio y que estn encerradas en el compasivsimo Corazn de Jess. Te suplico por la dolorosa Pasin de Jess, Tu Hijo, y por toda la amargura con la cual Su sacratsima alma fue inundada, muestra Tu misericordia a las almas que estn bajo Tu justo escrutinio. No las mires sino a travs de las heridas de Jess, Tu amadsimo Hijo ya que creemos que Tu bondad y Tu compasin no tienen lmites. Amn. 9. Hoy, treme a las almas tibias y sumrgelas en el abismo de Mi misericordia. Estas almas son las que ms dolorosamente hieren Mi Corazn. A causa de las almas tibias, Mi alma experiment la ms intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije: Padre, aleja de M este cliz, si es Tu voluntad. Para ellas, la ltima tabla de salvacin consiste en recurrir a Mi misericordia. Jess piadossimo, que eres la compasin misma, Te traigo a las almas tibias a la morada de Tu piadossimo Corazn. Que estas almas heladas que se parecen a cadveres y Te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de Tu amor puro. Oh Jess tan compasivo, ejercita la omnipotencia de Tu misericordia y atrelas al mismo ardor de Tu amor y concdeles el amor santo, porque t lo puedes todo. El fuego y el hielo no pueden estar juntos, Ya que se apaga el fuego o se derrite el hielo. Pero Tu misericordia, oh Dios, Puede socorrer las miserias an mayores. Padre eterno, mira con misericordia a las almas tibias, sin embargo, estn acogidas en el piadossimo Corazn de Jess. Padre de la misericordia, Te suplico por la amarga

Pasin de Tu Hijo y por su agona de tres horas en la Cruz, permite que tambin ellas glorifiquen el abismo de Tu misericordia. Amn. Fiesta de la Divina Misericordia Fiesta con indulgencia plenaria establecida por Juan Pablo II para toda la Iglesia, el da de la canonizacin de Santa Faustina (2000). Slo un par de fiestas de la Iglesia surgieron de revelaciones privadas: esto muestra la importancia de esta revelacin. Si un Papa aprueba una revelacin privada, es ilgico o imprudente (pero no contrario a la Fe), no aceptarla como autntica.
Una indulgencia plenaria se puede aplicar para a) liberar un alma del terrible ardor del purgatorio o b) para s mismo. Es el nico da, en que se puede ganar ms de una indulgencia plenaria: a) alguna de las establecidas por el Papa y b) la de Jess ((al confesarse y comulgar el da de la fiesta o la vspera). Es importante avisar a quienes hacen la gran obra de misericordia de ganar una indulgencia diaria para liberar 365 almas por ao y no quieren que por aplicar una a s mismos, un alma quede sufriendo el purgatorio.

Quiero que esta imagen sea bendecida con solemnidad el primer domingo despus de la Pascua (49) Ese da los sacerdotes han de hablar sobre Mi misericordia infinita (570). Ese da estn abiertas las entraas de Mi misericordia. Derramar un ocano de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunin obtendr el perdn total de las culpas y de las penas. Que ningn alma tema acercarse a M (699). Gratis en [Link]: Diario de Santa Faustina, imgenes y estampitas para imprimir en casa, Test de la Divina Misericordia. Amor con amor se paga: confesarse y comulgar, orar y adorar, son las mejores formas de comenzar a amar. Difunda esto, done dinero para estampitas, unmonos! AMDG Indulgencias del Via Crucis Enchiridion Indulgentiarium Normae et Concessiones, 1986. Se concede indulgencia plenaria a los fieles cristianos que devotamente hacen las Estaciones de la Cruz. El ejercicio devoto de las Estaciones de la Cruz ayuda a renovar nuestro recuerdo de los sufrimientos de Cristo en su camino desde el praetorium de Pilato, donde fue condenado a muerte, hasta el Monte Calvario, donde por nuestra salvacin muri en la cruz. Normas para obtener indulgencia plenaria: 1. Deben hacerse ante Estaciones de la Cruz erigidas segn la ley (cruces de madera y bendicin segn bendicional?) 2. Debe haber catorce cruces. Para ayudar en la devocin estas cruces estn normalmente adjuntas a catorce imgenes o tablas representando las estaciones de Jerusaln.

3. Las Estaciones consisten en catorce piadosas lecturas con oraciones vocales. Pero para hacer estos ejercicios slo se requiere que se medite devotamente la pasin y muerte del Seor. No se requiere la meditacin de cada misterio de las estaciones. 4. El movimiento de una Estacin a la otra. Si no es posible a todos los presente hacer este movimiento sin causar desorden al hacerse las Estaciones pblicamente, es suficiente que la persona que lo dirige se mueva de Estacin a Estacin mientras los otros permanecen en su lugar. 5. Las personas que estn legtimamente impedidas de satisfacer los requisitos anteriormente indicados, pueden obtener indulgencias si al menos pasan algn tiempo, por ejemplo, quince minutos en la lectura devota y la meditacin de la Pasin y muerte de nuestro Seor Jesucristo. Adems se requieren las condiciones habituales: 1. Estar en gracia de Dios al momento de la buena obra 2. Confesarse (con dolor por los pecados, odio al pecado venial y propsito de enmienda y evitar ocasin de pecado) y comulgar al menos 15 das antes o despus de ese momento. 3. Rezar al menos 1 Padrenuestro, 1 AveMara y 1 Gloria por el Santo Padre. Nota: la indulgencia plenaria deja nuestra alma como recin bautizada (si morimos vamos al Cielo sin pasar por el Purgatorio, donde se sufre ms que cualquier dolor en el mundo, casi igual que en el infierno). Otra alternativa es ofrecerla por un alma que sufre terriblemente en el purgatorio: podemos sacar 365 almas por ao que rezarn agradecidas por nosotros cara a Dios. Podemos pedir por un alma en particular pero Dios decide a quin le conceder la indulgencia. Tambin podemos ofrecer indulgencias parciales. Promesas de Jess para los devotos del Via Crucis Revelacin a Estanislao 1.- Yo conceder todo cuanto se me pidiere con fe, durante el rezo del Via Crucis. 2.- Yo prometo la vida eterna a los que, de vez en cuando, se aplican a rezar el Via Crucis. 3.- Durante la vida, yo les acompaar en todo lugar y tendrn Mi ayuda especial en la hora de la muerte. 4.- Aunque tengan ms pecados que las hojas de las hierbas que crece en los campos, y ms que los granos de arena en el mar, todos sern borrados por medio de esta devocin al Via Crucis. (Nota: Esta devocin no elimina la obligacin de confesar los pecados mortales. Se debe confesar antes de recibir la Santa Comunin.) 5.- Los que acostumbran rezar el Va crucis frecuentemente, gozarn de una gloria extraordinaria en el cielo. 6.- Despus de la muerte, si estos devotos llegasen al purgatorio, Yo los librar de ese lugar de expiacin, el primer martes o viernes despus de morir. 7.- Yo bendecir a estas almas cada vez que rezan el Via Crucis; y mi bendicin les acompaar en todas partes de la tierra. Despus de la muerte, gozarn de esta bendicin en el Cielo, por toda la eternidad.

8.- A la hora de la muerte, no permitir que sean sujetos a la tentacin del demonio. Al espritu maligno le despojar de todo poder sobre estas almas. As podrn reposar tranquilamente en mis brazos. 9.- Si rezan con verdadero amor, sern altamente premiados. Es decir, convertir a cada una de estas almas en Copn viviente, donde me complacer en derramar mi gracia. 10.- Fijar la mirada de mis ojos sobre aquellas almas que rezan el Va Crucis con frecuencia y Mis Manos estarn siempre abiertas para protegerlas. 11.- As como yo fui clavado en la cruz, igualmente estar siempre muy unido a los que me honran, con el rezo frecuente del Va Crucis. 12.- Los devotos del Va Crucis nunca se separarn de m porque Yo les dar la gracia de jams cometer un pecado mortal. 13.- En la hora de la muerte, Yo les consolar con mi presencia, e iremos juntos al cielo. La muerte ser dulce para todos los que Me han honrado durante la vida con el rezo del Va Crucis 14.- Para estos devotos del Va Crucis, Mi alma ser un escudo de proteccin que siempre les prestar auxilio cuando recurran a M. Via Crucis de la Divina Misericordia Beato Michal Sopocko, confesor de Santa Faustina: MISERICORDIA DIVINA EN SUS OBRAS

ESTACIN I JESS CONDENADO A MUERTE

Me da vergenza Seor ponerme delante de Tu santo semblante, porque me parezco tan poco a Ti. En la flagelacin sufriste tanto por m que slo ese dolor te hubiera matado si no fuera por la voluntad y la sentencia del Padre celestial que murieras en la cruz. Y para m es difcil aguantar las infracciones pequeas e imperfecciones de las personas de casa y de los prjimos. T, por misericordia, derramaste tanta sangre por m. Y para m cada ofrecimiento, cada abnegacin para el prjimo es dura. Tu con paciencia inefable y callando

enduraste el dolor de flagelacin y yo me quejo y gimo cuando me toque aguantar por Ti algn dolor o desprecio por parte del prjimo (Tomo II, p. 103). SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN II JESS LLEVA LA CRUZ

Con profunda compasin voy a seguir a Jess. Voy a soportar con paciencia ese disgusto, qu pequeo para dar homenaje a Su camino a Glgota. Si va a la muerte por m! Por mis pecados sufre! Cmo puedo estar indiferente respecto a eso? No quieres Seor que lleve contigo Tu pesada cruz sino que aguante diariamente, pacientemente mis pequeas cruces. Pero hasta ahora no lo he hecho. Me da vergenza y pena esa pusilanimidad e ingratitud ma. Decido recibir con confianza y aguantar con amor todo lo que pongas sobre m por Tu misericordia (Tomo II, p. 119). SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN III JESS CAE POR PRIMERA VEZ

Llevaste Seor una terrible carga- los pecados de todo el mundo de todos los tiempos (...). Por eso cesan Tus fuerzas. No puedes seguir con este peso debajo del cual Te caes. Cordero de Dios que, por Tu misericordia, quitas el pecado del mundo, por el peso de Tu cruz, desembarzame de la pesada carga de mis pecados y enciende el fuego de Tu amor, para que su llama nunca muera (Tomo II, p. 123). SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN IV JESS ENCUENTRA A SU MADRE

Madre Santsma, madre Virgen, haz que me contagie del dolor de Tu alma. Te quiero Madre dolorosa que sigues el mismo camino por el que camin Tu amadsimo Hijo- el camino de vergenza y de humillacin, de menosprecio y maldicin, grbame en Tu corazn inmaculado y, como la Madre de Misericordia, concdeme la gracia, para que, siguiendo a Jess y a Ti, no me deprima en este espinoso camino de Calvario que tambin para m traz la Divina Misericordia (Tomo II, p. 126).

SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN V JESS ES AYUDADO POR EL CIRINEO

Como a Simn, tambin para m la cruz es una cosa penosa. De la naturaleza la rehuyo, pero las circunstancias me obligan a acostumbrarme a ella. Desde ahora voy a tratar de llevar mi cruz con la disposicin de Cristo. Voy a llevar la cruz por mis pecados, por los de otros, para las almas que sufren en el purgatorio, imitando al misericordiossimo Salvador. Entonces voy a hacer el camino real de Cristo, y voy a seguir por l, aun cuando me rodee una multitud de gente enemiga, burlndose de m (Tomo II, p. 129). SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN VI LA VERNICA ENJUGA EL ROSTO DE JESS

Jess ya no sufre, no puedo darle un velo para enjugar el sudor y la sangre. Mas el sufriente Salvador sigue viviendo en Su cuerpo mstico, en sus hermanos, cargados con la cruz, pues en los enfermos, agonizantes, pobres, necesitados a los que les falta un pao para enjugarles el sudor. Si l dijo: En verdad os digo, que todo lo que hicisteis por uno de estos mis hermanos, por humildes que sean, por m mismo lo hicisteis. (Mt 25, 40), pues voy a ponerme al lado de un enfermo, un agonizante con verdadero amor y paciencia para enjugarle el sudor, para fortalecerle y consolarle (Tomo II, p. 132). SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN VII JESS CAE POR SEGUNDA VEZ

Seor (...) cmo puedes tolerarme a m pecador todava, que te ofendo innumerables veces con mis pecados cotidianos? Me lo puedo explicar solamente con la grandeza de Tu misericordia que todava sigues esperando a que me mejore. Ilumname Seor con la luz de

Tu gracia para que conozca todos mis errores y malas inclinaciones que causaron que volvieras a caer bajo la cruz. Para que desde ahora las extirpe sistemticamente. Sin Tu gracia no puedo librarme de ellos (Tomo II, p. 136). SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN VIII JESS CONSUELA A LAS MUJERES

Hay tambin para m un tiempo de misericordia, pero limitado. Despes de ese tiempo se har la justicia, de lo cual habla amenazante Jess (...) Estoy cargado con muchas culpas, estoy marchitando y consumindome del temor, pero voy a seguir los pasos de Jess, voy a tomarme la contricin al corazn y voy a hacer justicia con la sincera penitencia. A esta penitencia me estimula la infinita misericordia de Jess que haba cambiado su corona de gloria a la corona de espinas, sali a buscarme y, al haberme encontrado, me abraz a su corazn (Tomo II, p. 139). SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA ESTACIN IX JESS CAE POR TERCERA VEZ

Por m sufre Jess y por m cae bajo la cruz. Dnde estara hoy yo sin el sufrimiento del Salvador? (...) Por lo tanto, todo lo que hoy tenemos y quien somos en el sentido sobrenatural, todo lo debemos solamente a la Pasin de Jesucristo. Hasta el cargar con nuestra cruz no significa nada sin la gracia. Solamente Su pasin hace nuestra contricin merecedora y la penitencia eficaz. Slo la misericordia, revelada en su triple cada es la garanta de mi salvacin (Tomo II, p. 142). SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA ESTACIN X JESS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

En este terrible misterio estuvo presente la Santsima Madre que lo vi todo, lo escuch todo y lo mir todo con atencin. Uno puede imaginarse el dolor interior por el que pas viendo a Su Hijo profundamente avergonzado en la sangrienta desnudez, probando una amarga bebida a la que yo tambin haba vertido la amargura con el pecado del abuso de la comida y la bebida. Desde este momento decido, con ayuda de la gracia Divina, practicar

una sabia mortificacin en este asunto, para que la desnudez de mi alma no ofenda a los ojos de Jess ni a Su santsima Madre (Tomo II, p. 145). SEOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN XI JESS CRUCIFICADO

"Pongmonos en los pensamientos en Glgota, bajo la cruz de Jess y meditemos en esa terrible escena. Entre el cielo y la tierra est colgado el Salvador, en las afueras, rechazado por su gente, est colgado como un delincuente, entre otros delincuentes, como una imagen de la nfima miseria, desamparo y dolor. Sin embargo l se parece a un comandante, que conquista las naciones, no con espada y armas- sino con la cruz- no para matarlas sino para salvarlas. Porque la cruz del Salvador se har desde entonces una herramienta de la gloria de Dios, de la justicia y de la infinita misericordia" (Tomo II, p. 150). SENOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN XII JESS MUERTE EN LA CRUZ

"Nadie presenci ese acto de sacrificio con tan maravillosos y adecuados sentimientos y pensamientos como la Madre de la Misericordia. Tal como durante la Concepcin y la Natividad sustitua a toda la humanidad, adorando y amando ardientemente al Dios del universo, tambin ante su muerte adoraba el cuerpo inerte, lloraba la prdida del Hijo, pero a la vez no se olvidaba de sus hijos adoptivos. Los representantes de ellos son San Juan Apstol y el recin convertido criminal por el cual haba intercedido. Toma tambin mi defensa, o Madre de Misericordia, acurdate de m, cuando en mi agona, encomiende mi alma al Padre" (Tomo II, p. 195). SENOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN XIII JESS EN LOS BRAZOS DE SU MADRE

"Misericordiossimo Salvador, qu corazn resistir la cautivadora, rompedora elocuencia con la que nos hablas con las innumerables heridas de Tu cuerpo muerto reposante en el

seno de Tu dolorosa Madre? (...) Cada accin Tuya hubiera bastado como propiciacin de la justicia y la reparacin de las ofensas. En cambio elegiste esa manera de redencin para resaltar el gran valor de muestra alma y Tu inagotable misericordia. Para que incluso el mayor pecador pueda venir a Ti con confianza y contricin, y recibir perdn como lo recibi el criminal agonizante hace mucho tiempo" (Tomo II, p. 208). SENOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

ESTACIN XIV JESS PUESTO EN EL SEPULCRO

"Madre de Misericordia, me adoptaste para que me hiciera hermano de Jess, por el cual lloras tras ponerle en la tumba. (...) No le des caso a mi debilidad, inestabilidad y dejadez por las que lloro incesantemente y a las que renuncio constantemente, pero acurdate de la voluntad de Jess que me haba puesto bajo Tu proteccin. Cumple pues Tu misin en cuanto a m, por desmerecedor que sea, dadme tantas gracias del Salvador que mi debilidad necesita. S para m siempre la Madre de misericordia" (Tomo II, p. 224). SENOR, AYDAME A SEGUIRTE CON CONFIANZA

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