Jos Mart (La Habana, 1853 - Dos Ros, Cuba, 1895) Poltico y escritor cubano.
Nacido en el seno de una familia espaola con pocos recursos econmicos, a la edad de doce aos Jos Mart empez a estudiar en el colegio municipal que diriga el poeta Rafael Mara de Mendive, quien se fij en las cualidades intelectuales del muchacho y decidi dedicarse personalmente a su educacin. El joven Mart pronto se sinti atrado por las ideas revolucionarias de muchos cubanos, y tras el inicio de la guerra de los Diez Aos y el encarcelamiento de su mentor, inici su actividad revolucionaria: public una gacetilla El Diablo Cojuelo, y poco despus una revista, La Patria Libre, que contena su poema Abdal. A los diecisiete aos Jos Mart fue condenado a seis de crcel por su pertenencia a grupos independentistas. Realiz trabajos forzados en el penal hasta que su mal estado de salud le vali el indulto. Deportado a Espaa, en este pas public su primera obra de importancia, el drama Adltera. Inici en Madrid estudios de derecho y se licenci en derecho y filosofa y letras por la Universidad de Zaragoza. Durante sus aos en Espaa surgi en l un profundo afecto por el pas, aunque nunca perdon su poltica colonial. En su obra La Repblica Espaola ante la Revolucin Cubana reclamaba a la metrpoli que hiciera un acto de contricin y reconociese los errores cometidos en Cuba. Tras viajar durante tres aos por Europa y Amrica, Jos Mart acab por instalarse en Mxico. All se cas con la cubana Carmen Sayes Bazn y, poco despus, gracias a la paz de Zanjn, que daba por concluida la guerra de los Diez Aos, se traslad a Cuba. Deportado de nuevo por las autoridades cubanas, temerosas ante su pasado revolucionario, se afinc en Nueva York y se dedic por completo a la actividad poltica y literaria. Desde su residencia en el exilio, Jos Mart se afan en la organizacin de un nuevo proceso revolucionario en Cuba, y en 1892 fund el Partido Revolucionario Cubano y la revista Patria. Se convirti entonces en el mximo adalid de la lucha por la independencia de su pas. Dos aos ms tarde, tras entrevistarse con el generalsimo Mximo Gmez, logr poner en marcha un proceso de independencia. Pese al embargo de sus barcos por parte de las autoridades estadounidenses, pudo partir al frente de un pequeo contingente hacia Cuba. Fue abatido por las tropas realistas cuando contaba cuarenta y dos aos. Mart es, junto a Bolvar y San Martn, uno de los principales protagonistas del proceso de emancipacin de Hispanoamrica. La obra literaria de Jos Mart Adems de destacado idelogo y poltico, Jos Mart fue uno de los ms grandes poetas hispanoamericanos y la figura ms destacada de la etapa de transicin al modernismo, que en Amrica supuso la llegada de nuevos ideales artsticos. Como poeta se le conoce por Ismaelillo (1882), obra que puede considerarse un adelanto de los presupuestos modernistas por el dominio de la forma sobre el contenido; Versos libres (1878-1882), La edad de oro (1889) y Versos sencillos (1891), esta ltima decididamente modernista y en la que predominan los apuntes autobiogrficos y el carcter popular. En A mis hermanos muertos el 27 de noviembre (1872), publicado durante su destierro en Espaa, Mart dedica sus versos a los estudiantes muertos en una masacre acaecida en aquella fecha. Su nica novela, Amistad funesta, tambin llamada Luca Jrez y firmada con el pseudnimo de Adelaida Ral, fue publicada por entregas en el diario El latino-Americano entre mayo y septiembre de 1885; aunque en su argumento predomina el tema amoroso, en esta obra de final trgico tambin aparecen elementos sociales.
Entre sus obras dramticas destacan Adltera (1873), Amor con amor se paga (1875) y Asala. Tambin fund una revista para nios, La Edad de Oro, en la que aparecieron los cuentos Beb y el seor Don Pomposo, Nen traviesa y La mueca negra, y colabor con diversas publicaciones de distintos pases, como La Revista Venezolana, la Opinin Nacional de Caracas, La Nacin de Buenos Aires o la Revista Universal de Mxico. Cronista y crtico excepcional, hizo de muchos de sus textos autnticos ensayos, algunos de carcter revolucionario como El presidio poltico en Cuba (1871) -de gran fuerza lrica-, El Manifiesto de Montecristi o su Diario de campaa. Sus Obras completas (1963-1965) constan de 25 volmenes.
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Jos Mart consagr su vida a sus ideales filosficos y patriticos. A consecuencia de estos ltimos, fue deportado de Cuba y estuvo mucho tiempo en tierras extranjeras. Se gan la vida escribiendo para publicaciones tanto en espaol como en ingls. Tambin escriba en francs, latn y alemn y tena al menos conocimientos del portugus, griego y hebreo. Hizo varias traducciones al espaol de obras significantes, proclam bellos discursos y su epistolario es un manantial de valores cvicos y patriticos sin dejar cada carta de ser una leccin en literatura. Su produccin literaria fue excesiva.
En muchas de sus obras es imposible negar el amor a su patria, lo cual es un honor y orgullo de todos los cubanos, pero tambin demuestra una lrica extremadamente refinada, tanto en la poesa como en la prosa; segn Daro, la prosa de Mart es la ms bella del mundo. Un matiz muy peculiar de Jos Mart es el control del idioma que sus obras demuestran, y que se requiere dominar otras lenguas para llegar a captar. Compensa las debilidades de la lengua espaola que usualmente no notamos pero son tan obvias desde la perspectiva del ingls, el alemn o el latn. Sin embargo, siempre reconoci cada idioma por sus valores y se mantuvo fiel al que la obra demandaba. Mencionamos aqu algunas obras de Mart que consideramos fundamentales desde el punto de vista literario. Obras Fundamentales Publicadas Durante su Vida 1869 1871 1873 1875 1882 1885 1889 1891 1895 Abdala El presidio poltico en Cuba La Repblica Espaola ante la Revolucin Cubana Amor con amor se paga Ismaelillo Amistad Funesta La Edad de Oro Versos Sencillos Manifiesto de Montecristi - coautor con Mximo Gmez Obras Fundamentales Pstumas Adltera Versos Libres Traducciones 1875 1883 1883 1886 1886 1888 Mis Hijos de Vctor Hugo Antigedades Romanas de A. S. Wilkins Antigedades Griegas de J. H. Maraffy Misterio (en ingls Called Back) de Hugh Conway Nociones de Lgica de W. Stanley Jevons Ramona de Helen Hunt Jackson
Jos Mart poemas biografa lnea/mapa del tiempo
Entre los poetas latinoamericanos del siglo XIX uno de los ms destacados es Jos Mart, de cuyas poesas incluso se han valido muchos msicos para conquistar la fama, tal es el caso de Silvio Rodrguez. Este poeta naci el 28 de enero de 1853 en La Habana y, pese a haber sufrido innumerables agravios (condenado a la crcel y al posterior exilio), no renunci a sus ideas y utiliz la poesa como un medio para expresarse. En su poesa puede notarse una fuerte tendencia al realismo y un claro rechazo a la esttica propuesta por los amantes de la retrica. A travs de versos limpios y directos, el poeta consigui expresar sus ideas polticas, sus sentimientos amorosos e incluso su posicin respecto a las religiones. Jos Mart falleci el el 19 de mayo de 1895 habiendo sido alcanzado por balas enemigas, cumpliendo como lo expresara en carta a un amigo, con su deber: defender a su patria. Es importante sealar que toda su obra ha sido una fuente de inspiracin para poetas posteriores y que es recordado al da de hoy como una de las figuras indelebles de la poesa latinoamericana de finales de 1800. Entre sus poemas ms reconocidos pueden nombrarse: "Yo soy un hombre sincero", "Qu importa que tu pual" y "Cultivo una rosa blanca".
Lee todo en: Jos Mart - Poemas de Jos Mart [Link]
Cultivo Una Rosa Blanca
Cultivo una rosa blanca en junio como en enero para el amigo sincero que me da su mano franca. Y para el cruel que me arranca el corazn con que vivo, cardo ni ortiga cultivo; cultivo la rosa blanca.
Cul/ti/vo u/na/ ro/sa/ blan/ca/ = 8 slabas en/ ju/nio/ co/mo en/ e/ne/ro/ = 8 slabas pa/ra el/ a/mi/go/ sin/ce/ro/ = 8 slabas que/ me/ da/ su/ ma/no/ fran/ca./ = 8 slabas
Y/ pa/ra el/ cruel/ que/ me a/rran/ca/ = 8 slabas
Anlisis de "Cultivo Una Rosa Blanca" de Jos Mart
el/ co/ra/zn/ con/ que/ vi/vo,/ = 8 slabas car/do/ ni or/ti/ga/ cul/ti/vo;/ = 8 slabas cul/ti/vo/ la/ ro/sa/ blan/ca./ = 8 slabas
Jos Mart fue uno de los ms grandes poetas americanos, y un hroe de la Independencia cubana. Naci en La Habana (Cuba) en 1853 y vivi en Espaa entre los aos 1871 y 1874, deportado a raz de sus ideas polticas. Se dedic a la poesa desde muy joven. Y a la vez, estudi en la Universidad de Zaragoza las Licenciaturas de Derecho y de Filosofa y Letras. Residi posteriormente en Mxico desde 1874 a 1877. Vivi en Guatemala poco tiempo y regres a Mxico donde contrajo matrimonio con Carmen Zayas Bazn, con quien tuvo un hijo, a quien plasm en sus poesas, que llevan el nombre de ese hijo "Ismaelillo", que public en 1882. En su prolongado destierro vivi en Caracas y luego residi en Nueva York, donde trabaj como traductor de una editorial y colabor con varios diarios y revistas, entre ellos "La Nacin de Buenos Aires" demostrando su calidad como ensayista y prosista. En 1889 public "La Edad de Oro", su revista para nios. En 1890, la Argentina y Paraguay lo nombran cnsul en Nueva York, pero al poco tiempo dej esta representacin, para abocarse plenamente a la realizacin de escritos revolucionarios en favor de la Independencia de su Patria. En 1891 aparecieron los "Versos Sencillos". En 1892 fund el Partido Revolucionario Cubano y se dedic a esta campaa por Mxico, Santo Domingo y otros pases. En 1895 estall la Revolucin, y se entablaron luchas en la Isla, adonde haban desembarcado las fuerzas; en un enfrentamiento, en el Combate de Dos Ros, Jos Mart perdi la vida, en 1895, a los 42 aos de edad. Su literatura es de una gran sencillez y ternura, con un gran manejo del vocabulario castellano. Fue un escritor que represent la transicin americana entre el romanticismo y el modernismo literario. Y el modernismo de Jos Mart se opone a la literatura cargada de artificios de su poca.
Nen traviesa
Cuento Jos Mart Quin sabe si hay una nia que se parezca a Nen! Un viejito que sabe mucho dice que todas las nias son como Nen. A Nen le gusta ms jugar a "mam", o "a tiendas", o "a hacer dulces" con sus muecas, que dar una leccin de "treses y de cuatros" con la maestra que le viene a ensear. Porque Nen no tiene mam: su mam se ha muerto: y por eso tiene Nen maestra. A hacer dulces es a lo
que le gusta ms a Nen jugar: y por qu ser?: Quin sabe! Ser porque para jugar dulces le dan azcar de veras: por cierto que los dulces nunca le salen bien de la primera vez: son unos dulces ms difciles!: siempre tiene que pedir azcar dos veces. Y se conoce que Nen no quiere dar trabajo a sus amigas; porque cuando juega a paseo, o a comprar, o a visitar, siempre llama a sus amiguitas; pero cuando va a hacer dulces, nunca. Y una vez le sucedi a Nen una cosa muy rara: le pidi a su pap dos centavos para comprar un lpiz nuevo, y se le olvid en el camino, se le olvid como si no hubiera pensado nunca en comprar el lpiz: lo que compr fue un merengue de fresa. Eso se supo, por supuesto; y desde entonces sus amiguitas no le dicen Nen, sino "Merengue de Fresa". El padre de Nen la quera mucho. Dicen que no trabajaba bien cuando no haba visto por la maana a "la hijita". l no le deca "Nen", sino "la hijita". Cuando su pap vena del trabajo, siempre sala ella a recibirlo con los brazos abiertos, como un pajarito que abre las alas para volar; y su pap la alzaba del suelo, como quien coge de un rosal una rosa. Ella lo miraba con mucho cario, como si le preguntase cosas: y l la miraba con los ojos tristes, como si quisiese echarse a llorar. Pero en seguida se pona contento, se montaba a Nen en el hombro, y entraban junto a en la casa, cantando el himno nacional. Siempre traa el pap de Nen algn libro nuevo, y se lo dejaba ver cuando tena figuras; y a ella le gustaban mucho unos libros que l traa, donde estaban pintadas las estrellas, que tiene cada una su nombre y su color: y all deca el nombre de la estrella colorada, y el de la amarilla, y el de la azul, y que la luz tiene siete colores, y que las estrellas pasean por el cielo, lo mismo que las nias por un jardn. Pero no: lo mismo no: porque las nias andan en los jardines de aqu para all, como una hoja de flor que va empujando el viento, mientras que las estrellas van siempre en el cielo por un mismo camino, y no por donde quieren: quin sabe?: puede ser que haya por all arriba quien cuide a las estrellas, como los paps cuidan ac en la tierra a las nias. Slo que las estrellas no son nias, por supuesto, ni flores de luz, como parece de aqu abajo, sino grandes como este mundo: y dicen que en las estrellas hay rboles, y agua, y gente como ac: y su pap dice que en un libro hablan de que uno se va a vivir a una estrella cuando se muere. "Y dime, pap", le pregunt Nen: "por qu ponen las casas de los muertos tan tristes? Si yo me muero, yo no quiero ver a nadie llorar, sino que me toquen la msica, porque me voy a ir a vivir en la estrella azul". "Pero, sola, t sola, sin tu pobre pap?" Y Nen le dijo a su pap: "Malo, que crees eso!" Esa noche no se quiso ir a dormir temprano, sino que se durmi en los brazos de su pap. Los paps se quedan muy tristes, cuando se muere en la casa la madre! Las niitas deben querer mucho, mucho a los paps cuando se les muere la madre! Esa noche que hablaron de las estrellas trajo el pap de Nen un libro muy grande: oh, como pesaba el libro!: Nen lo quiso cargar, y se cay con el libro encima: no se le vea ms que la cabecita rubia de un lado, y los zapaticos negros de otro. Su padre vino corriendo, y la sac de debajo del libro, y se ri mucho de Nen, que no tena seis aos todava y quera cargar un libro de cien aos. Cien aos tena el libro, y no le haban salido barbas!: Nen haba visto un viejito de cien aos, pero el viejito tena una barba muy larga, que le daba por la cintura. Y lo que dice la muestra de escribir, que los libros buenos son como los viejos: "Un libro bueno es lo mismo que un amigo viejo": eso dice la muestra de escribir. Nen se acost muy callada, pensando en el libro. Qu libro era aquel, que su pap no quiso que ella lo tocase? Cuando se despert, en eso no ms pensaba Nen. Ella quiere saber qu libro es aquel. Ella quiere saber cmo est hecho por dentro un libro de cien aos que no tiene barbas. Su pap est lejos, lejos de la casa, trabajando para ella, para que la nia tenga casa linda y coma dulces finos los domingos, para comprarle a la nia vestiditos blancos y cintas azules, para guardar un poco de dinero, no vaya a ser que se muera el pap, y se quede sin nada en el mundo "la hijita". Lejos de la casa est el pobre pap, trabajando para "la hijita". La criada est all adentro, preparando el bao. Nadie oye a Nen: no la est viendo nadie. Su pap deja siempre abierto el cuarto de los libros. All est la sillita de Nen, que se sienta de noche en la mesa de escribir, a ver trabajar a su pap. Cinco pasitos, seis, siete... ya est Nen en la puerta: ya la empuj; ya entr. Las cosas que suceden! Como si la estuviera esperando estaba abierto en su silla el libro viejo, abierto de medio a medio. Pasito a pasito se le acerc Nen, muy seria, y como cuando uno piensa mucho, que camina con las manos a la espalda. Por nada en el mundo hubiera tocado Nen el libro: verlo no ms, no ms que verlo. Su pap le dijo que no lo tocase. El libro no tiene barbas: le salen muchas cintas y marcas por entre las hojas, pero esas no son barbas: el que s es barbudo es el gigante que est pintado en el libro!: y es de colores la pintura, unos colores de esmalte que lucen, como el brazalete que le regal su pap. Ahora no pintan los libros as! El gigante est sentado en el pico de un monte, con una cosa revuelta, como las nubes del cielo, encima de la cabeza: no tiene ms que un ojo, encima de la nariz: est vestido con un blusn, como los pastores, un blusn verde, lo mismo que el campo, con estrellas pintadas, de plata y de oro: y la barba es muy larga, muy larga, que llega al pie del monte: y por cada mechn de la barba va subiendo
un hombre, como sube la cuerda para ir al trapecio el hombre del circo. Oh, eso no se puede ver de lejos! Nen tiene que bajar el libro de la silla. Cmo pesa este pcaro libro! Ahora s que se puede ver bien todo. Ya est el libro en el suelo. Son cinco los hombres que suben: uno es un blanco, con casaca y con botas, y de barba tambin: le gustan mucho a este pintor las barbas!: otro es como indio, s, como indio, con una corona de plumas, y la flecha a la espalda: el otro es chino, lo mismo que el cocinero, pero va con un traje como de seora, todo lleno de flores: el otro se parece al chino, y lleva un sombrero de pico, as como una pera: el otro es negro, un negro muy bonito, pero est sin vestir: eso no est bien, sin vestir! por eso no quera su pap que ella tocase el libro! No: esa hoja no se ve ms, para que no se enoje su pap. Muy bonito que es este libro viejo! Y Nen est ya casi acostada sobre el libro, y como si quisiera hablarle con los ojos. Por poco se rompe la hoja! Pero no, no se rompi. Hasta la mitad no ms se rompi. El pap de Nen no ve bien. Eso no lo va a ver nadie. Ahora s que est bueno el libro este! Es mejor, mucho mejor que el arca de No. Aqu estn pintados todos los animales del mundo. Y con colores, como el gigante! S, sta es, esta es la jirafa, comindose la luna: este es el elefante, el elefante, con ese silln lleno de niitos. Oh, los perros, cmo corre, cmo corre este perro! ven ac, perro! te voy a pegar, perro, porque no quieres venir! Y Nen, por supuesto, arranca la hoja. Y qu ve mi seora Nen? Un mundo de monos es la otra pintura. Las dos hojas del libro estn llenas de monos: un mono colorado juega con un monito verde: un monazo de barba le muerde la cola a un mono tremendo, que anda como un hombre, con un palo en la mano: un mono negro est jugando en la yerba con otro amarillo: aquellos, aquellos de los rboles son los monos nios! qu graciosos! cmo juegan! se mecen por la cola, como el columpio! qu bien, qu bien saltan! uno, dos, tres, cinco, ocho, diecisis, cuarenta y nueve monos agarrados por la cola! se van a tirar al ro! se van a tirar al ro! visst! all van todos! Y Nen, entusiasmada, arranca al libro las dos hojas. Quin llama a Nen, quin la llama? Su pap, su pap, que est mirndola desde la puerta. Nen no ve. Nen no oye. Le parece que su pap crece, que crece mucho, que llega hasta el techo, que es ms grande que el gigante del monte, que su pap es un monte que se le viene encima. Est callada, callada, con la cabeza baja, con los ojos cerrados, con las hojas rotas en las manos cadas. Y su pap le est hablando: "Nen, no te dije que no tocaras ese libro? Nen, t no sabes que ese libro no es mo, y que vale mucho dinero, mucho? Nen, t no sabes que para pagar ese libro voy a tener que trabajar un ao?" Nen, blanca como el papel, se alz del suelo, con la cabecita cada, y se abraz a las rodillas de su pap: "Mi pap", dijo Nen, "mi pap de mi corazn! Enoj a mi pap bueno! Soy mala nia! Ya no voy a poder ir cuando me muera a la estrella azul!"
SMAELILLO
Hijo: Espantado de todo, me refugio en ti. Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud, y en ti. Si alguien te dice que estas pginas se parecen a otras pginas, diles que te amo demasiado para profanarte as. Tal como aqu te pinto, tal te han visto mis ojos. Con esos
arreos de gala te me has aparecido. Cuando he cesado de verte en esa forma, he cesado de pintarte. Esos riachuelos han pasado por mi corazn. Lleguen al tuyo!
PRNCIPE ENANO Para un prncipe enano Se hace esta fiesta. Tiene guedejas rubias, Blancas guedejas; Por sobre el hombro blanco Luengas le cuelgan. Sus dos ojos parecen
Estrellas negras: Vuelan, brillan, palpitan, Relampaguean! El para m es corona, Almohada, espuela. Mi mano, que as embrida Potros y hienas, Va, mansa y obediente, Donde l la lleva. Si el ceo frunce, temo; Si se me queja, Cual de mujer, mi rostro Nieve se trueca; Su sangre, pues, anima Mis flacas venas: Con su gozo mi sangre Se hincha, o se seca! Para un prncipe enano
Se hace esta fiesta. Venga mi caballero Por esta senda! ntrese mi tirano Por esta cueva! Tal es, cuando a mis ojos Su imagen llega, Cual si en lbrego antro Plida estrella, Con fulgores de palo, Todo vistiera. A su paso la sombra Matices muestra, Como al Sol que las hiere Las nubes negras. Heme ya, puesto en armas, En la pelea! Quiere el prncipe enano Que a luchar vuelva: El para m es corona Almohada, espuela! Y como el Sol, quebrando Las nubes negras, En banda de colores La sombra trueca, El, al tocarla, borda En la onda espesa Mi banda de batalla Roja y violeta. Conque mi dueo quiere Que a vivir vuelva? Venga mi caballero Por esta senda! ntrese mi tirano Por esta cueva! Djenme que la vida A l, a l ofrezca!
Para un prncipe enano Se hace esta fiesta.
SUEO DESPIERTO Yo sueo con los ojos Abiertos, y de da Y noche siempre sueo. Y sobre las espumas Del ancho mar revuelto, Y por entre las crespas Arenas del desierto, Y del len pujante, Monarca de mi pecho, Montado alegremente Sobre el sumiso cuello. Un nio que me llama Flotando siempre veo!
Sus alas baten; Savia de rosa enciende Las muertas carnes! Y yo doy los redondos Brazos fragantes, Por dos brazos menudos Que halarme saben, Y a mi plido cuello Recios colgarse. Y de msticos lirios Collar labrarme! Lejos de m por siempre. Brazos fragantes!
MI CABALLERO Por las maanas Mi pequeuelo Me despertaba Con un gran beso. Puesto a horcajadas Sobre mi pecho, Bridas forjaba Con mis cabellos. Ebrio l de gozo, De gozo yo ebrio, Me espoleaba Mi caballero: Qu suave espuela Sus dos pies frescos! Cmo rea Mi jinetuelo! Y yo besaba Sus pies pequeos. Dos pies que caben En slo un beso!
BRAZOS FRAGANTES S de brazos robustos, Blandos, fragantes; Y s que cuando envuelven El cuello frgil, Mi cuerpo, como rosa Besada, se abre, Y en su propio perfume Lnguido exhlase. Ricas en sangre nueva Las sienes laten; Mueven las rojas plumas Internas aves; Sobre la piel, curtida De humanos aires Mariposas inquietas
POEMAS DE JOS MART (CUBA)
Y salir de los escombros, Volando las mariposas.
He visto vivir a un hombre Con el pual al costado, Sin decir jams el nombre De aquella que lo ha matado.
Rpida, como un reflejo, Dos veces vi el alma, dos: Cuando muri el pobre viejo(*), Cuando ella me dijo adis(**). Tembl una vez en la reja, A la entrada de la via, Cuando la brbara abeja Pic en la frente a mi nia. De Versos sencillos
I YO SOY UN HOMBRE SINCERO...
Goc una vez, de tal suerte Que goc cual nunca:cuando La sentencia de mi muerte Ley el alcalde llorando.
Yo soy un hombre sincero De donde crece la palma, Y antes de morirme quiero Echar mis versos del alma.
Oigo un suspiro, a travs De las tierras y la mar, Y no es un suspiro,es Que mi hijo va a despertar.
Yo vengo de todas partes, Y hacia todas partes voy: Arte soy entre las artes, En los montes, monte soy.
Si dicen que del joyero Tome la joya mejor, Tomo a un amigo sincero Y pongo a un lado el amor.
Yo s los nombres extraos De las yerbas y las flores, Y de mortales engaos, Y de sublimes dolores.
Yo he visto al guila herida Volar al azul sereno, Y morir en su guarida La vibora del veneno.
Yo he visto en la noche oscura Llover sobre mi cabeza Los rayos de lumbre pura De la divina belleza.
Yo s bien que cuando el mundo Cede, lvido, al descanso, Sobre el silencio profundo Murmura el arroyo manso.
Alas nacer vi en los hombros De las mujeres hermosas:
Yo he puesto la mano osada, De horror y jbilo yerta,
Sobre la estrella apagada Que cay frente a mi puerta.
Oculto en mi pecho bravo La pena que me lo hiere: El hijo de un pueblo esclavo Vive por l, calla y muere.
...Ella, por volverlo a ver, sali a verlo al mirador: l volvi con su mujer: ella se muri de amor. Como de bronce candente al beso de despedida era su frente, la frente que ms he amado en mi vida! ...Se entr de tarde en el ro, la sac muerta el doctor: dicen que muri de fro: yo s que muri de amor. All, en la bveda helada, la pusieron en dos bancos: bes su mano afilada, bes sus zapatos blancos. Callado, al oscurecer, me llam el enterrador: nunca ms he vuelto a ver a la que muri de amor!
Todo es hermoso y constante, Todo es msica y razn, Y todo, como el diamante, Antes que luz es carbn.
Yo s que el necio se entierra Con gran lujo y con gran llanto. Y que no hay fruta en la tierra Como la del camposanto.
Callo, y entiendo, y me quito La pompa del rimador: Cuelgo de un rbol marchito Mi muceta de doctor.
(*) El padre de Mart quien muri el 9 de marzo de 1887, en
Cuba. (**) Se refiere a la despedida de Mara Cristina Granados, "La nia de Guatemala".
LA NIA DE GUATEMALA
Quiero, a la sombra de un ala, contar este cuento en flor: la nia de Guatemala, la que se muri de amor. Eran de lirios los ramos, y las orlas de reseda y de jazmn: la enterramos en una caja de seda. ...Ella dio al desmemoriado una almohadilla de olor: l volvi, volvi casado: ella se muri de amor. Iban cargndola en andas obispos y embajadores: detrs iba el pueblo en tandas, todo cargado de flores.