COMENTARIO RIMA VII
Del saln en el ngulo oscuro, de su duea tal vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo, vease el arpa.
Cunta nota dorma en sus cuerdas, como el pjaro duerme en las ramas, esperando la mano de nieve que sabe arrancarlas!
Ay!, pens; cuntas veces el genio as duerme en el fondo del alma y una voz como Lzaro espera que le diga: levntate y anda!
1. Localizacin La rima VII fue escrita por Gustavo Adolfo Bcquer, poeta y narrador sevillano nacido en 1836. A pesar de vivir en la poca del Realismo, se le considera posromntico junto con Rosala de Castro, por hallarse ms cercanos a la esttica romntica. Compartan con el Romanticismo los valores intelectuales y artsticos, pero profundizaron en el valor del smbolo, generalmente inspirado en la naturaleza. La rima pertenece al gnero lrico y corresponde a un grupo de once (I-XI) cuya temtica es precisamente la poesa y el proceso artstico.
2. Argumento y tema
Este poema describe la imagen de un arpa olvidada y polvorienta en el rincn de un saln, as como los sentimientos que despiertan en el poeta al contemplarla. El tema es el proceso creador artstico, concretamente la inspiracin en espera de su creador. Casi como en un acto religioso, la musa espera ser despertada por el genio del poeta.
3. Estructura. Atendiendo a la estructura externa, la rima consta de tres estrofas en las que se combinan versos decaslabos y hexaslabos con la siguiente distribucin: 10- 10B 10- 6b; 10- 10B 10- 6b; 10- 10B 10- 10B con la rima asonante en pares del romance. La estructura interna es la siguiente: a) Versos 1-4, expone la contemplacin del arpa y la descripcin del arpa. b) Versos 5-12, la impresin que sta le despierta: 1. Versos 5-8: Comparacin con las notas y el canto de los pjaros. 2. Versos 9-12: Identificacin arpa- genio. 4. Contenido a travs de la forma.
El poeta establece una doble comparacin o smil entre elementos que, segn l, guardan una alguna semejanza: arpa/musa; cuerdas/canto; Lzaro/genio. La rima comienza con un recurso sintctico con el que se despierta tambin al lector: el hiprbaton (del saln en el ngulo oscuro v.1 y a continuacin, las dos estrofas exclamativas imprimen un tono admirativo (cunta![v-5], Ay![v.9]) Bcquer establece una comparacin de igualdad entre las notas del arpa y la inspiracin, y esta similitud se ve reforzada por el recurso del paralelismo puesto que se repite la misma estructura sintctica:
Cunta
nota
dorma verbo nexo como
en
sus
cuerdas
Determinante + nombre +
+ preposicin + determinante + nombre
el
pjaro
duerme
en
las
ramas
determinante + nombre + verbo +
preposicin + determinante + nombre (v.5-6)
De la misma manera, hay repeticin del verbo "dormir" aunque en diferente tiempo (poliptoton o variacin): "dorma" pretrito imperfecto utilizado para la descripcin del arpa. "duerme" presente, con un valor generalizador.
En la estrofa tercera ya aparece la persona, el yo del poeta, y comprobamos que es l quien ha establecido la identificacin: "pens". Es la 1 persona quien establece la comparacin y nos la aclara del todo. Se ha producido un paso de la 3 persona a la 1.
El arpa (como) El pjaro El genio
duerme duerme (as) duerme
en
el
saln ramas alma
en las en el
a) El arpa no est muerta, reposa en el sueo, con los sentidos relajados, basta la mano blanca de su duea para que surja la meloda. Por otro lado, la referencia a la duea y la metfora de nieve referido a las manos de la mujer constituyen una sutil identificacin entre arte y mujer.
Pero tambin se llega a otra identificacin: la de la msica con la poesa. El pjaro simboliza la msica y la msica es poesa. De las ramas cuelgan los pjaros, los cantos; as de los pentagramas cuelgan las notas musicales.
Hay otra tercera identificacin: el arpa y el genio, que necesita de alguien que los transporte y d vida. Ese genio es la inspiracin metaforizada. Hay en toda la
rima algo milagroso, como le sucedi al personaje bblico Lzaro, resucitado por Jesucristo despus de muerto.
Por lo que se refiere al estilo, hay dominio de una sintaxis sencilla, con un estilo natural y aparentemente fcil que busca la sugerencia. Los paralelismos refuerzan esa armona ya evocada con el arpa. Hay que destacar el juego de tiempos verbales: el Presente usado con un valor generalizador que contrasta con el pasado.
5. Conclusin
En conclusin, el momento de inspiracin es un acto casi religioso que despierta los sentidos, los sentimientos dormidos, y los hace cantar, surgir como cantos de pjaros, brotar de lo ms hondo del ser humano. Y la mujer es la inspiradora, la mano que hace tocar, inspirar ese cantar, esa poesa. Se funden, pues, msica, mujer, amor, poesa. Identificaciones que se repetirn en otras rimas y en algunas de sus cartas.
La
sensacin de espontaneidad y sencillez expresiva que invade al lector al
acercarse a las rimas es engaosa.