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Rafael Pombo

Rafael Pombo fue un poeta y escritor colombiano del siglo XIX. Se le considera uno de los más importantes representantes del romanticismo hispanoamericano. Escribió obras para adultos que exploraban temas como el amor y la naturaleza, así como literatura infantil muy popular en Colombia, incluyendo fábulas, cuentos y poemas para niños. A lo largo de su vida tuvo una prolífica producción literaria y fue ampliamente reconocido como uno de los más grandes poetas de la lengua española.
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Rafael Pombo

Rafael Pombo fue un poeta y escritor colombiano del siglo XIX. Se le considera uno de los más importantes representantes del romanticismo hispanoamericano. Escribió obras para adultos que exploraban temas como el amor y la naturaleza, así como literatura infantil muy popular en Colombia, incluyendo fábulas, cuentos y poemas para niños. A lo largo de su vida tuvo una prolífica producción literaria y fue ampliamente reconocido como uno de los más grandes poetas de la lengua española.
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RAFAEL POMBO, (1833-1912) Fue un poeta colombiano nacido Bogot, estudi ingeniera, luego se hizo diplomtico, fue miembro

del Parlamento de su pas; es considerado uno de los grandes poetas y narradores del romanticismo hispanoamericano. Si bien, a diferencia de los romnticos del Ro de la Plata, y debido a su permanencia en los Estados Unidos, tom la influencia del romanticismo anglosajn en lugar de la influencia francesa que haba penetrado con sus posturas estticas y sus ideas liberales en el sur de Amrica. Entre los temas de sus poesas, se pueden sealar: el amor, la naturaleza, la desesperacin y la soledad. Pero la mayor popularidad la alcanz este autor en su pas y en obras antolgicas, en la literatura infantil, especialmente los textos contenidos en su libro Cuentos pintados y cuentos morales para nios formales (1854). Se pueden citar La hora de las tinieblas, Preludio de primavera; y para nios, cuentos rimados como Simn El Bobito, Doa Pnfaga, Renacuajo paseador, Cutufato y su gato, Pastorcita, La Pobre Viejecita, El nio y la mariposa. Su textos fueron reunidos de forma pstuma en Poesas (1916-1917) y Traducciones poticas (1917). Logr recrear los recuerdos de la infancia en su pas y muchos de los chicos recuerdan a Rin Rin, el renacuajo, los vestidos de la Pobre Viejecita y las colas de las ovejas de la Pastorcita.

Por otro lado, Rafael Pombo, sin discusin alguna y para orgullo de las letras colombianas, es uno de los poetas ms grandes, fecundos y originales con que cuenta la lengua castellana. Como un caso excepcional, comenz a escribir versos desde su niez y compuso los ltimos, con pleno goce de las facultades mentales, en vsperas de su muerte ocurrida en Bogot el 5 de mayo de 1912.

Para dar una cabal idea de los dones que atesor este supremo artfice de la creacin potica es oportuno hacerlo con la siguiente apreciacin, por dems sucinta y acertada, que consigna el P. Jos J. Ortega Torres en su valiosa antologa poesa colombiana (Bogot, 1942) cuando trata de Pombo: Rindi primero culto a la escuela romntica, entonces en boga, pero despus supo llegar en algunas de sus obras a la serenidad clsica. Su popularidad fue inmensa. El 20 de agosto de 1905 fue coronado solemnemente en el teatro de Coln, de Bogot, como altsimo poeta. Tuvo en grado sumo las cualidades que los preceptistas enumeran como caractersticas del vate perfecto: inspiracin elevada, hondo sentimiento, entusiasmo no apagado ni por el fro de los aos, imaginacin viva y juicio esttico bien formado. Es uno de los poetas ms fecundos de las letras universales. Cultiv todos los gneros, desde la alta oda hasta el diminuto epigrama; rim para los nios fbulas y cuentos que lo ponen en primera lnea entre los poetas festivos, y escribi sentidas elegas; enton himnos a Dios y a la patria, y quem incienso ante la imagen de Eros, en cantos llenos de fuerza y vibrantes de ideas. Escribi en todos los metros; ya envolva su inspiracin en los amplios ropajes de la silva, o la encerraba en los renglones de una dcima, y cincel cuartetos y sonetos admirables. Es verdad que a veces se encuentran en su produccin, y hasta en sus obras mayores, versos incorrectos, lamentables prosasmos y extravagancias; pero estas sombras hacen resaltar mejor las bellezas del conjunto. Es sorprendente su originalidad; y cuando canta a la naturaleza, es casi insuperable y tiene pensamientos que rayan en lo sublime. Cant nuestras costumbres y fiestas populares, nuestras leyendas y tradiciones, y cre figuras imperecederas. Fue un poeta creyente; en sus poesas palpita siempre un fondo religioso, a pesar de su Hora de tinieblas, brote solitario de desilusin y pesimismo. Am el arte en todas sus manifestaciones, y en sus estrofas palpita ntegra el alma de Colombia; es el poeta de la niez y de la juventud, de la ancianidad, de la religin, de la patria. Mucho se ha escrito, aqu y en otras partes, sobre Rafael Pombo, "uno de los poetas lricos de ms originalidad y fuerza que tenemos", como lo dijo en su poca D. Miguel Antonio Caro. Sin embargo, entre la multitud de escritos publicados en torno al eminente bardo bogotano, resulta imprescindible mencionar las pginas medulares del maestro Antonio

Gmez Restrepo que bajo el ttulo de Estudio preliminar aparecen en el primer volumen de la obra Poesas de Rafael Pombo (Bogot, Imprenta Nacional, 1916). Rafael Pombo, adems de su vasta produccin potica, periodstica y epistolar, fue muy dado a escribir pginas autobiogrficas en forma de diario y apuntaciones espordicas. En la primera manifestacin tenemos el denominado Diario de mil curiosidades para su propio dueo que lo es verdaderamente el seor Licenciado en Bellas Letras J. Rafael de Pombo, seminarista que fue en la ciudad de Bogot ao 1845; el extenso e intenso Diario, escrito en Nueva York entre los aos de 1855 y 1856, y el titulado Diario ntimo de Rafael Pombo. Los dos primeros se conservan inditos en el correspondiente archivo de Pombo, hoy de propiedad de la Academia Colombiana; y el tercero, de manera fragmentaria, se public en El Nuevo Tiempo Literario de Bogot, en cuatro entregas (septiembre 28 y octubre 12, 19 y 26 de 1913, respectivamente). LA POESIA DE RAFAEL POMBO Jorge Isaacs, Rafael Pombo y Diego Falln constituyen el triunvirato fundamental de la poesa romntica colombiana de la tercera generacin es decir, la que se desarrolla entre los sesenta y los ochenta 2. Estos autores, junto con Rafael Nez, evidencian un cambio de orientacin en cuanto a los influjos que reciben, puesto que irrumpen las literaturas inglesa y norteamericana, que tanta importancia habran de tener en el Modernismo; no debemos pensar, sin embargo, que desaparezca la presencia, por ejemplo, de Vctor Hugo. Del mismo modo, puede rastrearse el conocimiento de los romnticos espa-oles, especialmente Espronceda y Zorrilla. En el caso concreto de Pombo, por su estirpe y por sus aficiones, el influjo ms destacado es el sajn, que, como ha indicado Rafael Maya, se manifiesta, sobre todo, en cierta tendencia a cargar el verso de intenciones reflexivas y de un contenido conceptual que no pesa sobre la urdimbre de los versos sino que, antes bien, los aligera y transforma en pura materia de pensamiento. (RM, 1958, 237).

El estudio de la poesa de Rafael Pombo tropieza con dos problemas fundamentales: la falta de trabajos especializados y la imposibilidad de llegar a la definitiva fijacin textual. Por lo dems, el volumen ingente de las obras publicadas es suficiente como para asustar al ms contumaz de los crticos. No debemos considerar a Rafael Pombo un poeta inconsciente e inconsistente, como ocurre con muchos de los romnticos. Un repaso de sus traducciones revela a un artista sensible, con un importante caudal de lecturas muy bien escogidas por lo general , y capaz de comprender y penetrar el sentido de los versos que vierte a nuestra lengua. El exceso de retoricismo y otros vicios epocales no estn totalmente ausentes de sus trabajos, as como la reiteracin temtica, que llega hasta la saciedad; la tendencia a la amplificacin; la hojarasca generalmente desdeable de poemas de circunstancias, colocados en ste o en aquel lbum... Sin embargo, nos parecen justas las siguientes palabras: Pocos autores memorables hay en la poesa hispanoamericana del siglo xix, pero tal vez ninguno haya sido tan injustamente olvidado como Rafael Pombo. (C. de Mora, 1987, 329).

La obra de Pombo fue ms valorada en la crtica hispnica decimonnica que en la actual. No obstante, haciendo honor a la verdad, existen varios poemas en la produccin de Pombo cuya lectura no desagrada en absoluto desde nuestra ptica de lectores del siglo xx. Ciertamente su poesa civil resulta montona, de lxico trasnochado, y est plagada de imgenes y16 PABLO CARRASCOSA MIGUEL TH . XL1II, 1988 recursos manidos, carentes de espritu lrico, versos sin ms

sonoros... Sin embargo, como contrapartida, podemos encontrar en Pombo a uno de los mximos "msicos" del verso hispanoamericano, dotado de un caudal lxico notable, habilsimo tal vez nadie lo haya superado en este aspecto en el uso de agudos y esdrjulos en el verso... Con todo ello, Pombo alcanza en algunos de sus poemas ritmos inusitados, tal vez slo igualados en originalidad por Rubn Daro, a quien bien pudieron inspirar para su "Salutacin del optimista" algunos de los versos de Pombo, como estos del "Brindis" (I, 34): Y ante ese cielo esplndido yacer inanimados, Cada uno entre su cncavo cual lbico len, Y aquel dragn diablico del tedio solitario Alimentar secndonos el propio corazn... I La lectura de Rafael Pombo, es evidente, no puede ser hoy en da tan generalizada como lo fue en su tiempo, pero no podemos olvidar que tampoco se lee a Zorrilla, a Rafael Nez o a Nez de Arce. Este alejamiento de nuestra sensibilidad no supone, empero, que deba o pueda prescindirse de ciertos nombres; el critico debe conocer, aunque en la lectura no llegue a anularse la distancia entre el sujeto y el objeto, esos versos heroicos, robustos y en alguna ocasin hasta extravagantes, puesto que su herencia en nuestra lengua Guillermo Valencia y Jos Asuncin Silva, por ejemplo justifica, por s misma, el acercamiento riguroso que la obra de multitud de romnticos hispanoamericanos est necesitando. Estas conexiones intertextuales pueden demostrarse con ejemplos concretos. Cindonos al malogrado autor de las Gotas amargas, cuya relacin personal y casi familiar con Pombo nos consta aunque slo fuera por la participacin en el Mosaico 3, con el que D. Ricardo Silva mantuvo un estrecho contacto, o por el hermoso poema que Pombo dedic a la joven Elvira Silva muerta, que en muchos aspectos puede parango- 3 Acerca de la importancia que tuvieron las revistas en el Nuevo Continente, haescrito Leguizamn que el grupo

numeroso de los romnticos colombianos se ha venido clasificando en torno a la revista que los congregaba, fuera sta El Mosaico, El Repertorio o el Papel Peridico Ilustrado. narse con el homenaje paralelo de Isaacs , podemos recordar poemas como "Diablo" (I, pg. 61) o "Juan Malverso" (I, 64). Versos como los del inicio del primero de los poemas citados son suficientemente expresivos por s mismos como para necesitar ulterior comentario (adems de ser, por su tono frivolo, un claro antecedente de Gutirrez Njera): Estaba yo tendido en mi sof (En prosa llana, un simple canap) Saboreando el plcido man De aquel inexplicable no s qu, Que goza el que no piensa en dnde est Y olvida lo que es y lo que fue, Y, en nada sin tomar contra ni pro, Federado de todo, es slo un Yo >. A partir de fragmentos como ste y otros similares, se nos ocurre pensar que acaso no fuera tan fuerte aunque, eso s, es innegable , la tan repetida influencia de Bartrina en Silva, y que con o sin Espronceda de intermediario la influencia de Byron en la poesa hispanoamericana resulta innegable \ Y no debemos pensar que la relacin de ambos poetas queda ah, dado que tambin hay algunos vnculos temticos (Fbulas y verdades prefigura hasta cierto punto los poemas que Jos Asuncin dedica a la niez), mtricos ("Monotona", I, 66-69) incluye una seccin en eneaslabos, metro raro en nuestra lengua que emplearn no slo Silva, sino tambin otros modernistas, y el mismo Rubn), y de ideologa potica (puesto

que los principios expuestos en "El silencio" (I, 75-76) dejan su huella nada menos que en "La voz de las cosas") Sigue siendo insustituible el estudio de ESTEBAN PUJALS, Espronceda y Byron (Madrid, CSIC, 1951). Existen adems estudios parciales sobre la relacin de Byron con la literatura hispnica, aunque, que sepamos, no se ha escrito hasta la fecha ninguna obra de conjunto. En el caso de Pombo creemos que fue Menndez Pelayo quien primero seal el influjo, pero pudo ser Gmez Restrepo. 5 No hacemos ms hincapi en la relacin Silva-Pombo, puesto que Hctor H. Orjuela ha explicado suficientemente los vnculos y circunstancias vitales comunes de ambos poetas, a propsito del poema "Futuro", que Josa ASUNCIN dedic al ya a la sazn maduro vate ("Una defensa de Pombo y un poema de Jos A. Silva", en Thcsaurus, XXVIII (mayo-agosto, 1973), nm. 2, pgs. 331-337).18 PABLO CARRASCOSA MIGUEL TH . XLIII, 1988 Sin pretender ser exhaustivos ni prolijos, vamos a permitirnos sealar an una nueva influencia de Pombo en la literatura hispanoamericana, harto sorprendente, pero, en nuestra opinin, innegable. As, uno de los poemas ms clebres de Nicols Guillen ("La muralla") tiene ecos ms que evidentes de "El clera y yo": Tun, tun ! Quin es? El clera. A la otra puerta, amigo. Vengo por ti Te digo, Djame en paz dormir. (I, 199). Tradicionalmente, la poesa de Rafael Pombo se ha venido dividiendo en tres etapas fundamentales, a las que sirven de inicio la estancia del poeta en Estados Unidos y la instalacin definitiva en Colombia. La temtica, relativamente limitada, puede deducirse de los grupos en que cabe distribuir su obra: poesa circunstancial en la que inclumos la civil, los homenajes, etc. , poesa galante en la que inclumos la de los lbumes y la amorosa fundamentalmente, poesa filosficoreligiosa y fbulas. Las tonalidades poticas son ms variadas en las dos primeras etapas que en la ltima, incluyendo, como hemos visto, desde el cinismo hasta la frivolidad. Cultiv, por

otro lado, todos los registros de la poesa, desde el ms refinado y aristocrtico hasta el ms emparentado con lo popular. La slo relativa variedad de temas, dentro de una ms amplia gama de tonos, ha llevado a plantear a algunos crticos a qu carcter cabe adscribir su produccin: Rafael Maya se fija en lo reflexivo, frente a Gmez Restrepo, que enfatiza la preocupacin amorosa. El carcter peculiarmente romntico de su poesa ha hecho que varios de los conceptos que en dicha esttica fueron tpicos resulten blanco de divagaciones ms o menos jugosas {v. gr. "lo femenino", la mujer, el paisaje, la luna, la muerte...). No podemos omitir en este brevsimo repaso a la poesa de Pombo algunas de las tendencias principales de su obra, y las opiniones expuestas sobre la creacin. Ya hemos apuntado su tendencia a lo mstico y lo misterioso, caractersticas de su romanticismo que se mantendrn, con mayor o menor firmeza,T H . XLIII, 1988 RAFAEL POMBO Y EL VERSO SEMILIBRE 19 hasta la parte final de su produccin, aunque el punto de vista haya variado considerablemente. En fin, para Pombo la poesa era un "elxir de la eterna juventud y retorno a lo principal y

puro" (Rivera-Rodas, 148), vicio divino que aparece asociado a la belleza, al bien, a la bondad, segn ha sealado Carmen de Mora, para quien tambin en sus ideas sobre la potica demuestra su modernidad: En su obra despunta el drama del poeta moderno: la aspiracin de absoluto y la impotencia de las palabras para expresar lo inefable (334). Y en cuanto a la valoracin, no ms recurriremos al testimonio de Enrique Anderson Imbert, que comienza, a este respecto, comentando sobre la parte blasfematoria de su poesa juvenil: Pombo, a fuer de catlico, se retract en su vejez, pero lo que dijo qued dicho, y es un alto momento en la historia de nuestra literatura. Fue uno de los mayores lricos de su generacin; pero de aguas tan revueltas que la onda del verso se le encrespa, turbia, rota, y as nuestro odo sufre a veces por su ruido

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