Influencia de Petrarca en Soto de Rojas
Influencia de Petrarca en Soto de Rojas
por
GREGORIO CABELLO PORRAS
Colegio Universitario de Soria
El soneto (I, 1) «Proemio»2 toma como núcleo formativo el primer verso del
soneto I de Petrarca, «Voi ch'ascoltate in rime sparse il suono»3, operando una división
en su contenido. La calificación de la propia palabra poética abre los cuartetos:
1
Las citas de Petrarca proceden de Cancionero I-II, preliminares, traducción y notas de J. Cortines, texto
italiano establecido por G. Contini, estudio introductorio de N. Mann, Madrid; Cátedra, 1984.
2
«Proemio» (I, 1), fol. 12r.
3
Este mismo verso aparece en el Discurso sobre la poética (fol. 9 v.) como ilustración de las teorías métricas
que Soto de Rojas expone, en concreto de la referida a los versos toscanos construidos con pies yámbicos:
Voi châs, coltâ, teinrî, mespâr, seilsuô, no
También acude al verso 10, «favola fui gran tempo, onde sovente», para ejemplificar el caso de pies troqueos
en primera y cuarta región (fol. 9 v.):
Fâvo, lafuî, gran têm, po ondê, so vên, tê
4
Las «rime sparse» de Petrarca darán lugar al «dilato al viento» de Soto de Rojas.
5
Como ha señalado A. Egido, «La enfermedad de amor en el Desengaño de Soto de Rojas», Al Ave el Vuelo,
p. 33, «el poeta nos ofrece su vida como ejemplo no sólo a través de la composición del Canzoniere y de la
Gregorio Cabello Porras - 3
Petrarca
ma: taci, grida il fin, ché farle honore
è d'altri homeri soma che da‟ tuoi.
(Canzoniere, V, vv. 7-8)
Soto de Rojas
muestra cómo mi pluma temerosa
dé un gran traslado en mi papel estrecho
(Desengaño, I, 2; vv. 7-8)
descripción detallada de sus avatares amorosos, sino que hará de "áspero a(u)ctor” ante los lectores,
convertidos en jueces y fiscales de tan arrepentido reo ("el culpado que canta en el tormento"). Las palabras
del Proemio se alzan así como defensa judicial del libro que en sí mismo contiene el castigo y sufrimiento de
sus ardorosos delitos». Pero como aduce A. Prieto, «El Desengaño de amor en rima como cancionero
petraruista», p. 591, existe una distinción particularizadora del «Vosotros, o jueces o fiscales» con respecto al
«Voi ch'ascoltate...» petrarquista. En el vosotros de Soto de Rojas no estará presente la amada, destinada al
olvido; y tampoco el poeta como autorreceptor, «como yo que quiere ser presente»: «En este orden, el
vosotros (recepción) de Soto de Rojas, mucho más que con Petrarca guarda relación con el sentido
admonitivo hallable en la Biblia, con el "O vos omnes, qui transitis per viam, attendite et videte, si est dolor
sicut dolor meus" (Lamentaciones 1, 12) encontrable en Dante». Recordemos con M. Santagata, Dal soneto al
«Canzoniere». Ricerche sulla preistoria e la costituzione di un genere, Padua, Liviana Editrice, 1979, p. 151,
que Petrarca se dirige a un «publico indiferenziatto» al que el poeta «propone una storia d'amore, la sua
personale storia d'amore. Una storia però che è anche un itinerario spirituale e in quanto tale un itinerario
simbolico, suo e di tutti, individuali, ed esemplare. E obbio allora che un testo di morale cristiana si revolga ad
un publico universale».
6
«Invocación» (I, 2), fol. 12v.
7
Cfr. J. M. Rozas, Sobre Marino y España, p. 95
Gregorio Cabello Porras - 4
Petrarca
Era il giorno ch'al sol si scoloraro
per la pietà del suo factore i rai
(Canzoniere, III, vv. 1-2)
Soto de Rojas
Cuando el planeta que las horas cuenta
e1 encanto de Cholcos encendía
(Desengaño, I, 3; vv 1-2)
Petrarca
Trovommi Amor del tutto disarmato
(Canzoniere, III, v. 9)
Soto de Rojas
Estaba yo sin armas descuidado
(Desengaño, I, 3; v. 9)
Por último, los versos 5-11 de Soto de Rojas se originan en el segundo soneto de
Petrarca, en torno a la imagen del amor y sus armas9
Petrarca
celatamente Amor l'arco riprese,
come huom ch'a nocer luogo et tempo aspetta.
8
«Día primero de su amor» (I, 3), fols. 12v.-13r.
9
Se completa aquí la personificación del amor iniciada en el soneto anterior como fuerza victoriosa en la
acción ejercida sobre el enamorado. Nuevamente se disocia el poeta del sentimiento erótico como producto de
su voluntad al presentarnos la inducción de la querencia por medio de las flechas alegóricas que hieren al
hombre, generando amor u odio. Cfr. E. Panofsky, Estudios sobre iconología, Madrid, Alianza, 1972, pp. 165
ss. Representa en esta forma el triunfo de Amor como superación de la discordia en la lucha simbólica de
Cupido y Marte. El poeta «sin armas descuidado» es encadenado al cortejo del Amor. Cfr. E. Wind, Los
misterios paganos del Renacimiento. Barcelona, Seix Barral, 1972, pp. 94 ss.
Gregorio Cabello Porras - 5
Petrarca
Mirando 'l sol de' begli occhi sereno
(Canzoniere, CLXXIII, v. 1)
Soto de Rojas
Miré la luz de tus serenos ojos
(Desengaño, I, 15; v. 1)
Las imágenes del segundo verso de Petrarca, centradas en las valencias de luz y
agua, las amplifica Soto de Rojas a lo largo del primer cuarteto:
Petrarca
ove è chi spesso i miei depinge et bagna
(Canzoniere, CLXXIII, v. 2)
Soto de Rojas
soles a las tinieblas de los míos
que ya dilatan lastimosos ríos
(Desengaño, I,15; vv. 2-3)
El soneto de Petrarca gira en torno a la exposición de los contrarios entre los que
se debate su sentimiento amoroso. E1 primero sumariza los contenidos que Soto de
Rojas describe en los versos
Petrarca
Per questi extremi duo contrari et misti,
or con voglie gelate, or con accese
stassi cosí fra misera et felice;
(Canzoniere, CLXXIII, vv. 9-11)
Soto de Rojas
Siento que ciego entre ásperos abrojos
me encienden yelos y me abrasan fríos,
10
«Complacencia en el dolor» (I, 15), fols. 16v.-17r.
11
G. Díaz Plaja, Historia de la poesía lírica española, Barcelona, Labor, 19482, p. 110, ha calificado este
soneto de «deliciosa versión barroca» del madrigal de Gutierre de Cetina «Ojos claros serenos». En el mismo
sentido A. Gallego Morell, Estudios sobre poesía española, p. 168: «Todo se le torna recordar, y al hacerlo,
es un hito más en el terna de los ojos serenos que Cetina situó como modelo de un tipo de poesía amatoria,
ojos a los que pide males mil por cortesía», palabras no sólo referidas al (I, 16). También el soneto que
comentamos y el (I,33) («Dixo Fénix que no le hacía ni bien ni mal») se verían afectados por las
repercusiones del madrigal de Cetina.
Gregorio Cabello Porras - 6
El soneto (I, 21) «Inclinación en parte fuera del curso natural»14 se presenta
como un claro ejemplo de imitación compuesta. Los cuartetos proceden de la Oda I, i de
Horacio, y los tercetos parafrasean la sextina de Petrarca, «A qualunque anímale alberga
in terra» (Canzoniere, XXII)15.
Petrarca
Aspro core et selvaggio, et cruda voglia
in dolce, humile, angelica figura,
se l‟impreso rigor gran tempo dura,
avran di me poco honorata spoglia;
(Canzoniere, CCLXV, vv 1-4)
Soto de Rojas
Áspero coraçón, voluntad dura,
de dulce pecho, y alma generosa,
la triste muerte en mí será forçosa
si este vuestro rigor gran tiempo dura:
(Desengaño, I, 27; vv. 1-4)
12
El quinto verso del soneto de Petrarca, «Poi trovandol di dolce et d'amar pieno» acoge igualmente esta
dualidad de gusto / enojo.
13
No sólo en el madrigal «Ojos claros, serenos», sino también en algunos sonetos. Por ejemplo, en «Ojos,
¿ojos sois vos? No sois vos ojos» (Sonetos y madrigales completos, ed. B. López Bueno, Madrid, Cátedra,
1981, nº 60), donde «ojos», «despojos» y «enojos» soportan la rima de los cuartetos, al igual que en Soto de
Rojas.
14
«Inclinación en parte fuera del curso natural » (I, 21), fols. 18v.-19r.
15
Este soneto ya ha sido analizado en el punto correspondiente a las imitaciones de Horacio. Aquí podría
existir una muy difusa relación con Canzoniere L.
16
«Perseverancia vence dificultades» I, 27, fol. 21r.
17
Petrarca, Cancionero II, CCLXIV: «I‟ vo pensando, et nel penser m‟assale».
Gregorio Cabello Porras - 7
forçosa y necesaria
es ya la antigua muerte en tu edad moça
(Desengaño, I, 30, vv. 148-149)20
Petrarca
ché quando nasce et mor fior, herba et foglia,
quando è „l dí chiaro, et quando è notte oscura,
18
Recordamos con A. Prieto, «Introducción» a Francesco Petrarca, Cancionero, ed. de la traducción de
Enrique Garcés (1591), Barcelona, Planeta, 1985, p. LX, que «un cancionero es un sistema regulado que
(escribí historia) presenta un aspecto narrativo en el que van disponiéndose según el orden del autor las
distintas composiciones con su significación secuencial y el valor de distancia que señalan los espacios en
blanco entre composición y composición. Al especificar según el orden del autor (y es ejemplo el
Canzoniere) se entiende que este orden obedece al proceso narrativo, a la historia que se nos narra, y no a
un orden cronológico».
19
Es este uno de los factores fundamentales para comprender las técnicas imitativas de Soto de Rojas. Y todo
esto partiendo del hecho de que, como escribe F. Erspamer, , «Centoni e petrarchismo nel Cinquecento», en
G. Mazzacurati y M. Plaisance, eds., Scritture di scritture, pp. 466: «La realtà è che per molti poeti e
centonisti cinquecenteschi, non solo lirici e non solo italiani, le style c’était Petrarque, il petrarchismo era
un genere, e un testo, quello dei Rerum vulgarium fragmenta, era la scaturigine, unica più che
privilegiata, di ogni suggestione e di ogni plagio. Così nel passato era stato (e continuava a essere) per
l‟Eneide e soprattutto per l‟Iliade e l‟Odissea: alle quali l‟aver acquisito un valori di monumenta
consentiva la duplice possibilità di venire lette e usate come testi “vivi”, in perenne evoluzione, capaci di
commuovere, di interessare, di provocare divergenti, e nuove interpretazioni; e viceversa come testi
“morti”, definitivi, canonizzati e pertanto citabili».
20
«Égloga primera» (I, 30), fol. 25v.
Gregorio Cabello Porras - 8
Petrarca
Vivo sol di speranza, rimembrando
che poco humor già per continua prova
consumar vidi marmi et pietre salde.
(Canzoniere, CCLXV, vv. 9-11)
Soto de Rojas
Con todo vivo a la esperança asido,
viendo que poco humor, continuamente
si caí, un mármol gasta endurecido,
(Desengaño, I, 27; vv. 9-11)
21
En «Reo y Fénix disculpada» (I, 24), el mármol connotaba la incapacidad del poeta-escultor para eliminar
la opacidad que obstaculiza la luz de la idea escondida en la materia, apelando a lo infructuoso del esfuerzo
por transformar a Fénix en amante. En «Exhortación» (I, 25) Anajárete devenía caso ejemplar que el poeta
esgrimía como aviso del pago que la crueldad está destinada a recibir. En «Rigor de Fénix» (I, 26), el poder
erosionador de las lágrimas no afecta a la dama y deja al descubierto su extremosa insensibilidad En el soneto
que estamos tratando se altera el paradigma del fracaso y el márnol manifiesta su dependencia de la acción
destructora que ejercen las fuerzas del tiempo, lo que determina la posibilidad de mutación en la dama. La
perseverancia del poeta en su llanto anulará la resistencia antinatural de Fénix hasta lograr el cumplimiento de
la ley universal de la mudanza. En la adversidad Soto de Rojas ha dispuesto una reflexión esperanzada.
Gregorio Cabello Porras - 9
de la belle dame sans merci sujeta, ella misma también, a las energías destructoras del
tiempo22:
Petrarca
Non è sí duro cor che, lagrimando,
pregando, amando, talor non si smova,
né si freddo voler, che non si scalde.
(Canzoniere, CCLXV, vv. 12-14)
Soto de Rojas
y así a ti (en nada al mármol diferente)
te gastará mi llanto y mi gemido
podrá rendirte voluntad valiente.
(Desengaño, I, 27; vv. 12-14)
22
La imagen del mármol gastado por el rastro del tiempo conexiona este soneto oon el tratamiento del motivo
de las ruinas en los siglos XVI y XVll. Encuentro aquí lo que J. Lara Garrido, «El motivo de las ruinas en la
poesía española de los siglos XVI y XVII (Funciones de un paradigma nacional: Sagunto)», Analecta
Malacitana, VI (1983), p. 229, ha calificado como «significación positiva, que trascendía del paradigma
clásico, el anuncio de un esperanzador término en los sufrimentos del eros» [ahora en Relieves poéticos del
Siglo de Oro. De los textos al contexto, Málaga, Universidad de Málaga, 1999, pp. 251-308].
23
Cf. el apartado que dedica al acercamiento en la edad barroca entre Eros y Tánatos P. Ariès, El hombre
ante la muerte, Madrid, Taurus, 1999, pp. 307-311.
24
«Especifica su vista» (I, 46), fol. 31v.-32r.
Gregorio Cabello Porras - 10
a) vv. 1-2:
Petrarca
Son animali al mondo de sí altera
vista che 'ncontra „1 sol pur si difende;
(Canzoniere, XIX, vv. 1-2)
Soto de Rojas
Hay de vista una especie generosa
que el rayo puro de la luz resiste
(Desengaño, I, 46; vv. 1-2)
En primer lugar, lo que en Petrarca constituía una alusión general al mundo de los
animales pasa a ser en Soto de Rojas una atribución de la vista, sin formular una imagen
concreta que funcione como sustento del poder visual. No obstante, la latente
representación, ya presente en Petrarca, es evidenciada en los apuntamientos finales25,
donde reduce el campo semántico del soneto original («animali») y lo restringe a varias
especies altamente expresivas en su lectura simbólica:
Los dos versos primeros deste soneto dicen la vista de la águila, que mira constante al
sol26; los dos siguientes dicen la vista del búho o lechuza, que se esconden de la
25
«Apuntamientos» al fol. 31, p. 2 (fol. 182v.)
26
Acude Soto de Rojas al águila emblemática que aparece en el «Tu mihi solus eris» de Sebastián de
Covarrubias, Emblemas morales, I, 79, ed. C. Bravo-Villasante, Madrid, Fundación Universitaria
Española, 1978, donde además de la lectura espiritual se plantea una vertiente amorosa basada en el
recurso a un pasaje de Ovidio, De remediis amoris, vv. 463-464 (Obra amatoria III: Remedios de amor.
Cremas para la cara de la mujer, ed. A. Ramírez de Verger y L. Rivero García, trad. F. Socas Gavilán,
Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1998):
Fortius e multis mater desiderat unum
Quam quae flens clamat «tu mihi solus eras»
Se asociarían aquí, dentro de las intrepretaciones del Siglo de Oro, en un proceso de contaminación
significativa la valencia original de la fábula del águila que expone sus hijos al sol como práctica
eugenésica y otra, ya de carácter erótico, traslación poética figurada, en la que frente a aquéllos que arden
y se consumen en la osadía e imprudencia amorosas (como Ícaro), el águila representaría al que es capaz
de permanecer imperturbable a los rayos del amor, y no por abstinencia, sino por ser también de hecho él
mismo el que genera esos rayos. Sebastián de Covarrubias, en su Tesoro de la lengua castellana: «Fingen
los poetas ser la armígera del dios Júpiter, que le ministra los rayos, y dio ocasión a esta fábula la
naturaleza suya, por quanto según algunos autores, entre todas las demás aves, ella sola no es herida del
rayo y los del sol mira de hito en hito». De hecho el pasaje de Plinio del que nuestros autores parten sólo
permite una lectura en estricta clave eugenésica, referida además a sola una especie de las seis que
describe entre las del águila: «Sólo el haliaeto constriñe a sus hijos hiriéndolos, aun antes que tengan
pluma, muchas vezes, a que miren contra los rayos del sol, y al que ve titubear los ojos o llorar arroja,
como adulterino y no ligítimo, del nido, y cría a aquel cuya vista perseveró firme contra sus rayos» (X,
Gregorio Cabello Porras - 11
claridad27; el cuarteto segundo dice la vista de la mariposa, que tanto simboliza con la del
simple amante28.
b)vv. 3-4:
Petrarca
altri, però che 'l gran lume gli offende,
non escon fuor se non verso la sera;
(Canzoniere, XIX, vv.3-4)
Soto de Rojas
otra que busca la tiniebla triste,
del splendor más débil temerosa.
(Desengaño, I, 46; vv. 3-4)
c) vv. 5-7:
Petrarca
et altri, col desio folle che spera
gioir forse nel foco, perché splende,
provan l'altra vertú, quella che 'ncende
(Canzoniere, XIX, vv. 5)
Soto de Rojas
Otra (regida mal, bien deseosa
de alegrarse en la luz) que al fuego asiste,
y hasta que de su muerte en él se viste
(desta especie es mi vista) no reposa
(Desengaño, I, 46; vv. 5-8)
cap. III). Cito por Historia natural de Cayo Plinio Segundo, trasladada y anotada por Francisco
Hernández (libros I-XXV) y Jerónimo de Huerta (libros XVI-XXXVII), Madrid, Universidad Nacional de
México-Visor, 19992. Al finalizar el cap. III se nos da la notación que permitirá la alegorización erótica:
«Dízese jamás haver sido muerta águila de rayo, y por tanto se tiene ordinariamente por escudero de
armas de Júpiter». Para una interpretación de las Soledades de Góngora como poética de la luz solar, en la
que se identifica la actitud del poeta con la del águila emblemática, cf. J. Dauphiné, «La poétique du
soleil dans les Solitudes», Europe, 577 (1977), pp. 82-90, esp. p. 89.
27
Para la trayectoria de tema de las aves nocturnas desde la clasicidad hasta la poesía barroca, cfr. A.
Vilanova, Las fuentes y temas del “Polifemo”, I, pp. 386-400, y 1a nota de C. Smith, «On a Couplet of
the Polifemo», Modern Language Review, LIII (1958), pp. 414-415.
28
Sobre el motivo de la «mariposa en cenizas desatada», dentro del Desengaño, cfr A. Egido, «Sobre la
iconografía amorosa del Desengaño de Soto de Rojas», p. 140. Y G. Cabello Porras, «La mariposa en
cenizas desatada: una imagen petrarquista en la lírica áurea o el drama espiritual que se combate dentro de
sí», Estudios Humanísticos (Universidad de León), 13 (1991), pp. 72-75; recogido con importantes
variaciones en Estudios sobre tradición clásica, pp. 104-108. También, aunque no atiende a Soto de Rojas, el
hermoso trabajo de A. S. Trueblood, «La mariposa y la llama: motivo poético del Siglo de Oro», Letter and
Spirit in Hispanic Writers. Renaissance to Civil War. Selected Essays, Londres, Tamesis, 1986, pp. 26-
34.
Gregorio Cabello Porras - 12
d) v. 8:
Petrarca
lasso, e „l mio loco è 'n questa ultima schera
(Canzoniere, XIX, v. 8)
Soto de Rojas
(desta especie es mi vista) no reposa.
(Desengaño, I, 46; v. 8)
e) vv. 9-11.
Petrarca
Ch‟i‟ non son forte ad aspectar la Iuce
di questa donna, e non so fare schermi
di luoghi tenebrosi, o d'ore tarde:
(Canzoniere, XIX, vv. 9-11)
Soto de Rojas
No puede resistir de mi sol claro
el poderoso rayo que la ofende
ni sabe de la noche hacer reparo;
(Desengaño, I, 46; vv. 9-11)
f) vv. 12-14:
Petrarca
però con gli occhi lagrimosi e „nfermi
mio destino a vederla mi conduce;
et so ben ch‟i‟ vo dietro a quel che m'arde.
(Canzoniere, XIX, vv. 12-14)
Soto de Rojas
antes vestirse de la luz pretende
y dando cercos mil al aire raro
goza del fuego, la virtud enciende.
(Desengaño, I, 46; vv. 12-14)
29
Cf. J. A. Allen, «Lope de Vega y la imaginería petrarquista de belleza femenina», en J. M. Sola-Solé,
A. Crisafulli y B. M. Damiani, Estudios literarios de hispanistas norteamericanos a Helmut Hatzfeld,
Barcelona, Hispam, 1974, pp. 5-23
Gregorio Cabello Porras - 13
clara evocación del «Amor, amor, un ábito vestí» de Garcilaso30 (en la trayectoria de
Ausías March31):
El soneto (I, 72) «Piedad declarada por rigor»33 imita en su primer cuarteto el
movimiento inicial del soneto CCXV de Petrarca. En ambos poemas se trata de forjar un
retrato de la amada como «belle dame sans merci», en la que los contrarios se aúnan para
manifestar la esencial paradoja del sentimiento amoroso: el «dolce amaro»34. Los dos
últimos versos de Petrarca establecerían el diseño general sobre el que Soto de Rojas
elabora su paráfrasis:
Petrarca
In nobil sangue vita humile et queta
et in alto intellecto un puro core,
frutto senile in sul giovenil fiore,
e „n aspetto pensoso anima lieta
(Canzoniere, CCXV, vv. 1-4)
Soto de Rojas
Puso en ti del Actor la sabia mano
alma quieta en sangre generosa,
anciano fruto en niña flor hermosa,
divino ingenio en un sujeto humano.
(Desengaño, I, 72; vv. 1-4)
30
Garcilaso, soneto XXVII, v. 1 (Obras Completas, p. 139).
31
Ausías March, LXXVII, iv (cito por Obra poética completa, I-II, ed. R. Ferreres, Madrid, Castalia,
1979):
Amor, Amor, un hàbit m‟he tallat
de vostre drap, vestint-me l‟espirit;
en lo vestir, ample molt l‟he sentit,
e fort estret, quant sobre mi .posat.
32
Garcilaso, soneto XXVII, vv. 9-11 (Obras Completas, p.139)..Como apunta el editor de las Obras..., E. L.
Rivers, p. 139, la palabra ábito «llega a significar también costumbre arraigada, la que según Aristóteles
venga a ser como una segunda naturaleza». [Cf. la bien documentada nota de B. Morros a este soneto, en
Garcilaso de la Vega, Obra poética y textos en prosa, Barcelona, Crítica, 1995, pp. 406-407]
33
«Piedad declarada por rigor», (I, 72), fol. 45r.
34
[Link], «Sobre la iconografía amorosa», pp. 146-150
Gregorio Cabello Porras - 14
La segunda estancia de la canción (I, 82) «La miseria en que está después que se
enamoró»36 se nos presenta como una combinación de traducción y paráfrasis del soneto
CXXXIV de Petrarca. Tras haber explicitado en la primera estancia su condición de
peregrino de amor,
35
M.ª Rosa Lida de Malkiel, «La dama como obra maestra de Dios», Estudios sobre la Literatura
Española del siglo XV, Madrid, Porrúa Turanzas, 1977, p. 206. Cf. E. Raimondi, «Ritrattistica
petrarchesca», Metafora e storia. Studi su Dante e Petrarca, Turín, Einaudi, 19822, pp. 163-187.
36
«La miseria en que está después que se enamoró » (I, 82), fol. 53r.-v.
Gregorio Cabello Porras - 15
Soto de Rojas inicia una exposición de su estado anímico ajustándose a los contrastes
con los que Petrarca describe la escisión interior que conlleva su amor a Laura. Los
versos 14-16 de Soto de Rojas traducen los tres primeros versos del soneto de Petrarca:
Petrarca
Pace non trovo, et non ò da far guerra;
e temo, et spero; et ardo, et son un ghiaccio;
et volo sopra „1 cielo, et giaccio in terra;
(Canzoniere, CXXXIV, vv. 1-3)
Soto de Rojas
No alcanço paz y guerra dar no puedo:
temo y espero, un yelo soy y abraso,
llego al cielo volando echado en tierra,
(Desengaño, I, 82; vv. 14-16)
Los versos 17-20 se alejan del modelo, que vuelve a ser recuperado en el verso
21, traducción del verso 12 de Petrarca:
.
Petrarca
Pascomi di dolor, piangendo rido;
(Canzoniere, CXXXIV, v. 12)
Soto de Rojas
con dolor me sustento, lloro y río
(Desengaño, I, 82; v. 21)
Petrarca
Tal m‟à in pregion, che non m‟apre né serra,
(Canzoniere, CXXXIV, v. 5)
Soto de Rojas
piérdome por ser libre y estoy preso
(Desengaño, I, 82; v. 22)
En efecto, en estos versos se hallan los temas que Soto de Rojas expone a
continuación. La tercera estancia se ocupa de los «ojos delincuentes» a los que «intento
darles tan mortal castigo» que «quedan ciegos sin luz, con fuego ardientes». La cuarta
estancia se centra en la lengua que «a Fénix tiene contra mí en defensa», a causa de
Por último, el verso que cierra el soneto de Petrarca es el que motiva el título que
Soto de Rojas escoge para su canción, «La miseria en que está después que se
enamoró»37:
Petrarca
ch'un bel morir tutta la vita honora39
(Canzoniere, CCVII, v. 65)
Soto de Rojas
Que un vel morir tota la vita honora
(Desengaño, I, 93; v. 14)
37
Como aduce R. Amaturo, Petrarca, con due capitoli introduttivi al Trecento, a cargo de C. Muscetta y
F. Tateo, Bari, Laterza, 19883, p. 306, Petrarca sigue en el soneto que comentamos «la tecnica provenzale
delle rime del dreit nien (del “puro nulla”)». El soneto propone «una specie di “enigma”, di “non senso”.
Y el poeta «ci conduce, con un abile movimento centripeto, alla soluzione dell‟ “enigma”, dà un senso al
“non senso”, svelando la tormentata condizione del suo animo». Está técnica se quiebra en Soto desde el
momento en que el “enigma” que resuelve Petrarca en su último verso pasa a conformarse como
titulación: los versos que siguen serán ilustración por acumulación e intensificación de lo ya sumarizado
en la cabecera de la canción, que pasa a trazar la vía contraria al original, del «non senso» al «senso».
38
«Ojos traviesos» (I, 93), fol. 61r.
39
Sobre «un bel morir tutta la vita honora» como lema renacentista, J. Lara Garrido, «Introducción» a
Francisco de Aldana, Poesías castellanas completas, Madrid, Cátedra, 1985, p. 13. En el último terceto del
soneto 174 de Camoens encontramos tambien el verso de Petrarca (Sonetos de Camoens. Corpus das
sonetos camonianos, presentación de J. V. de Pina Matins, ed. C. Serôa y M. Berardinelli, París-Braga,
Centre de Recherches sur le Portugal de la Renaissance-Barbosa & Xavier, 1980):
Mas en ñao deixarei meu pensamento,
Porque inda que este mal me causa a morte
Un bel morir tutta la vita honora.
Gregorio Cabello Porras - 17
Petrarca
Si‟ „l dissi mai, di quel ch‟i‟ men vorrei
piena trovi quest‟aspra et breve via;
s‟i‟ „l dissi, il fero ardor che mi desvia
cresca in me quanto il fier ghiaccio in costei;
s‟i‟ „l dissi, unqua non veggian li occhi mei
sol chiaro, o sua sorella,
né donna...
(Canzoniere, CCVI, vv. 19-25)
Soto de Rojas
Fénix, si te ha ofendido el pensamiento,
lágrimas llore; cuando la alba ría,
su luz me esconda el generoso día
solo en el mundo...
(Desengaño, I, 137; vv. 1-4)
40
«Sangría» (I, 43), fol. 31r. Aunque de hecho lo que realiza Soto es acoger en su verso el giro que
imprime Petrarca a su canción justo en la estancia siguiente. K. Foster, Petrarca. Poeta y humanista,
Barcelona, Crítica, 1989, p. 110, es otro de los casos en los que «una parte del poema corrige
explícitamente a la otra»: «Un buen ejemplo de eso es, de nuevo, Ben mi credea, en que después de haber
culpado al amor y a Laura por su sufrimiento, entra en razón con un vigoroso “no, la culpa es sólo mía”».
41
«Satisfación a sospechas» (I, 137), fol. 79r.
42
La técnica aquí no presenta dificultades y el original lo permite. Como ya apuntó A. Noferi,
L’esperienza poetica del Petrarca, Florencia, Felice Le Monnier, 1962, p. 78, «certe cosi minori del
Canzoniere si avvicinano invece assai più direttamente alle soluzioni medie della prosa, senza qualità di
Gregorio Cabello Porras - 18
Petrarca
Po, ben puo‟ tu portartene la scorza
di me con tue possenti et rapide onde,
ma lo spirto ch‟iv‟entro si nasconde
non cura né di tua né d'altrui forza:
(Canzoniere, CLXXX, vv. 1-4)
Soto de Rojas
Arrebatar esta mortal corteza,
turbulento Genil, con tu corriente
podrás, pero a mi espíritu valiente
no le sujetará tu fortaleza.
(Desengaño, I, 143; vv. 1-4)
En el segundo cuarteto, la misma idea (el espíritu del amante habita en la amada,
no donde anima) permite a Soto de Rojas un cierto distanciamiento en la paráfrasis.
Sustituirá la enumeratio de Petrarca («acqua», «vento», «remi») por la mención de su
meta espiritual, Fénix:
Petrarca
lo qual senz'alternar poggia con orza
dritto per l'aure al suo desir seconde,
battendo l‟ali verso l'aurea fronde,
trasfigurazione». Y aquí cabe la canción que nos ocupa, como ejemplo de «certe costruzioni elementari,
su continue ripresi e ripetizioni», hecho que permite a Soto de Rojas sustituir los elementos de la canción
original por otros que no alteran la construcción elemental primera.
43
«A Genil pasándole crecido cerca de Ézija» (I, 143), fol. 90r.-v.
Gregorio Cabello Porras - 19
Petrarca
Re degli altri, superbo altero fiume,
che „ncontri „l sol quando e‟ ne mena „l giorno,
e „n ponente abandoni un piú bel lume,
(Canzoniere, CLXXX, vv. 9-11)
Soto de Rojas
Tú caminando vas (soberbio río)
a ver tu muerte, al occidente obscuro:
¿podrás llevarme una señal de vida?
(Desengaño, I,143; vv. 9-11)
Petrarca
tu te ne vai col mio mortal sul corno;
l'altro coverto d'amorose piume
torna volando al suo dolce soggiorno.
(Canzoniere, CLXXX, vv. 12-14)
Soto de Rojas
Mas tu corriente quedará vencida
aunque contraste aqueste pecho mío,
que no es amor de Abydo mi amor puro.
(Desengaño, I, 143; vv. 12-14)
44
Sobre la transformación funcional del río como topos poético, de confidente, testigo o mensajero, a
obstáculo del amor que el amante deberá atravesar arriesgando su vida «animal» a la vez que teniendo la
certeza de que el éxito en la empresa implicará su muerte anímica por amor, ya sea correspondido o no,
cf. G. Cabello Porras y J. Campos Daroca, «La elegía III de Barahona de Soto. El ámbito fluvial como
encrucijada genérica», en J. Lara Garrido, ed., De saber poético y verso peregrino, pp. 213-215, donde se
reseña la bibliografía correspondiente.
45
Soto de Rojas se distancia del proceso de fusión mítica que ha venido estableciendo en el Desengaño. Ícaro,
Leandro e Ifis han compuesto esta trayectoria. Ahora, tras el triunfo del Amor, Soto de Rojas se aleja del mar
de lágrimas en que se anegaba su aspiración a la felicidad. Para el concepto de fusión mítica, cfr. A. Prieto,
Ensayo semiológico de sistemas literarios, Barcelona, Planeta, 1976, pp. 141-191
Gregorio Cabello Porras - 20
Petrarca
S‟una fede amorosa, un cor non finto,
un languir dolce, un desïar cortese;
s‟oneste voglie in gentil foco accese,
un lungo error in cieco laberinto;
46
«Discurso de razón» (I, 159), fols. 137v.-136r. [así es la numeración del ejemplar]
47
«Desengaño de amor exhortando» (I, 165), fol. 134v.
48
Está claro que no se trata únicamente de una remisión estructural. También implica haber asumido, ya
en el tramo final de la primera parte de sus rimas, aquello que existía en el «Voi ch‟ascoltate in rime
sparse il suono», escrito «desde la postura del filósofo, con perspectiva estoica», según F. Rico, «“Rime
sparse”, “Rerum vulgarium fragmenta”. Para el título y el primer soneto del Canzoniere», Medioevo
Romanzo, III (1976), pp. 130-131: el poema, nos dice, «incide en un motivo en torno al cual Petrarca
organizó tardíamente un itinerario autobiográfico: la mutatio animi, el tránsito de la eloquentia (no ya
sencillamente la elocuencia vulgar) a la philosophia, “ad moralem precipue philosophiam”. El humanista
explayó en cien lugares el programa de esa conversión filosófica, dramatizada con arte soberbio en el
coloquio del Secretum. Entre todos los componentes del programa, un empeño se alza con la primacía: el
conocimiento de sí, la invocación a la vida interior, el propósito de alcanzar la constantia sapientis y la
tranquillitas animi evitando cualquier dispersión, siendo “unus” e “integer”».
Gregorio Cabello Porras - 21
Petrarca
che quanto piace al mondo è breve sogno49
(Canzoniere, I, v. 14)
Soto de Rojas
que cuanto el mundo ofrece es sombra, es viento.
(Desengaño, I, 165; v. 14)
49
En el soneto CLVI del Canzoniere encontramos un verso parecido : «ché quant‟io miro par sogni, ombre et
fumi»