Kant
Kant
La Ilustracin es un movimiento intelectual que se extendi por toda Europa, que tuvo lugar en la poca de las revoluciones burguesas y liberales (1688 en Inglaterra, 1789 en Francia) y que, por tanto, es parte del movimiento de disolucin crtica del Antiguo Rgimen (estados nacionales, monrquicos, absolutistas, etc.). A pesar de sus diferencias, podemos decir que en todo pensamiento ilustrado conviven dos momentos: 1. Una crtica de todos los prejuicios y las ideas tradicionales que sustentaban el rgimen anterior desde una perspectiva antidogmtica; 2. Un momento constructivo que pone su nfasis en las capacidades autnomas de la razn, una razn que es comprendida sin ms lmites que los que le vengan dados por su propia naturaleza, cuya ultima intencin ser la de clarificar la posicin del hombre en el mundo y permitirle as progresar hacia una vida mejor. En Inglaterra (Enlightenment), el contexto sociopoltico inclin la reflexin filosfica ilustrada hacia las ciencias y la religin, en un clima de libertad y tolerancia (Locke, Hume). En Francia (Lumires), la tensin social que acabar estallando revolucionariamente en 1789 obligar a centrar el anlisis en el orden moral y poltico (Montesquieau, Diderot, Volteaire, Rousseau). Mientras que en Alemania , que an no exista como nacin, la reflexin ilustrada tom como objetivo el anlisis de la razn misma con la intencin de encontrar en ella y hacer de ella el sistema de principios que rija fundadamente el saber de la naturaleza y la accin moral y poltica humanas. El principal representante de este proyecto unificador es Inmanuel Kant (1724-1804). En su escrito Qu es la Ilustracin? (1784), Kant trata de aclarar qu es lo que debemos entender por este movimiento intelectual del que l formaba parte. El filsofo alemn, haciendo un breve anlisis de cmo los hombres de su tiempo viven su vida, registra una situacin que califica de no-ilustrada, de minora de edad. Hombres atrapados por los prejuicios y la pereza, incapaces de servirse de su propio entendimiento sin la conduccin de otros. Los hombres, pensaba Kant, vivan desde luego en una poca de ilustracin, es decir, tenan al alcance de su mano todas las posibilidades de hacerse dueo de su propio destino (dadas las nuevas condiciones polticas que se estaban creando), y, sin
embargo, no se mostraban capaces de hacer realidad dichas posibilidades, y hacer de esta poca de ilustracin tambin una poca ilustrada. Esta minora de edad, de la que cada hombre es culpable, y que no es otra cosa que la incapacidad de usar la libertad propia, slo puede superarse, segn Kant, si los hombres se atreven a servirse de su propia razn como gua de todas sus acciones. De ah el lema latino que destaca en todo este escrito de Kant: !Sapere Aude! (!Atrvete a saber!), que l mismo considera como el lema de toda la Ilustracin. La mxima de pensar por s mismo, eso es la Ilustracin segn Kant. Por todo esto, el pensamiento kantiano se construye como un intento de aclarar en qu consiste esa razn autnoma que debe guiar el comportamiento de los hombres. Porque de alguna manera considera que la minora de edad no es tanto una ausencia de la razn, como un mal uso que de ella se hace cuya causa est en el desconocimiento de su naturaleza. De aqu se derivan dos premisas que fundamentan toda la obra de Kant: 1. El convencimiento de que la razn es una y la misma para todos los pueblos y los hombres, tiene una naturaleza o esencia propia que tambin es racional ( naturalismo de la razn); 2. El convencimiento de que el primer paso para clarificar dicha razn , su naturaleza, es eliminar todo aquello que la encubre falsamente: en contra de los prejuicios que la ciegan y paralizan, contra la tradicin entendida como carga que presiona y se soporta sin otra justificacin que su ser pasado, contra cualquier autoridad que impide la autonoma racional del hombre, en definitiva, contra la religin convertida en supersticin o idolatra. Esto es lo que podemos denominar, con Kant, la tarea crtica de la razn respecto a todo aquello que constrie su uso autnomo e impide la realizacin efectiva de la libertad del hombre. Cmo debemos orientarnos en el pensamiento?, se pregunta el viejo filsofo alemn, desde su retiro de Knisberg, para superar nuestro estado de minora de edad y convertir la poca de la ilustracin en una poca ilustrada. La respuesta a esta pregunta la encontramos en el anlisis de su obra. 2. La Idea de Filosofa en Kant. Segn Kant, la filosofa, en lo que l denomina su sentido mundano o csmico, es la ciencia que pone en relacin todos los conocimientos con los fines esenciales de la razn humana. De esta manera ser la filosofa el saber
encargado de fundamentar todo el proyecto ilustrado que venimos comentando. La filosofa en este sentido, criticando las desnaturalizaciones de la razn, analizando lo que es verdaderamente dicha razn, debe generar el proyecto de un estado nuevo de la humanidad en plena libertad. As pues, desde esta concepcin mundana la filosofa debe asumir los siguientes objetivos: 1. Establecer los principios y lmites que hacen posible un conocimiento cientfico de la naturaleza . Responder a la pregunta: Qu puedo conocer? Es el problema de la metafsica que analiza en su Crtica de la Razn Pura. 2. Establecer las leyes que deben regular el comportamiento, en cuanto remiten a una accin moral y libre. Responder a la pregunta: Qu debo hacer? Es el problema de la moral que analiza en su Crtica de la Razn Prctica. 3. Determinar los fines ltimos de la razn y con ellos el destino ltimo del hombre y las posibilidades de su realizacin. Responder a la pregunta: Qu me cabe esperar? Es el problema de la historia y de la religin del que se ocupa en diversas obras. En definitiva, responder a estas tres preguntas, comenta Kant, y hacerlo desde una perspectiva unificada como l mismo pretende, es dar respuesta a la pregunta que ms nos interesa, que est en el fondo de todas ellas: Qu es el hombre? La filosofa kantiana, ya lo hemos dicho, trata de ser una clarificacin de la razn y sus usos al servicio de una humanidad ms libre, ms justa, ms encaminada a la realizacin de sus fines. Pero, adems de esta concepcin mundana de la filosofa (responder qu es el hombre ponindole en relacin con los fines de la razn), la filosofa tambin debe ocuparse, comenta Kant, de la unidad interna de todos los conocimientos (ciencias), estableciendo con ellos un sistema . Esta es la que constituye, segn Kant, la tarea de la filosofa en su sentido acadmico. A partir de aqu la filosofa pasar a ser una disciplina universitaria. En nuestra exposicin vamos a mezclar ambos conceptos. 3. Uso Terico de la Razn: Crtica de la Razn Pura. 3.1. El problema del conocimiento. Toda crtica de la razn debe comenzar respondiendo a la pregunta: Qu puedo conocer? La respuesta implica analizar dos aspectos de la misma razn: 1. Los principios que hacen posible el conocimiento de la verdad (el conocimiento cientfico de la naturaleza); 2. Los lmites dentro de los cuales se
tiene que mover dicho conocimiento. es la tarea de anlisis que Kant lleva a cabo en su Crtica de la Razn Pura. A esta pregunta sobre el origen y los lmites del conocimiento la filosofa moderna anterior a Kant, como ya hemos analizado en los temas anteriores, responde de dos formas: 1. Es el entendimiento quien produce ciertos conceptos sin derivarlos de la experiencia (ideas innatas) y puede a partir de ellos construir un sistema completo de la realidad sin recurrir en nada a los sentidos. Es el proyecto racionalista de Descartes. 2. Sera la sensibilidad, por el contrario, el origen de todos los conceptos, la experiencia el origen de todos nuestros conocimientos, y por tanto dicha experiencia tambin sera su lmite. Es el proyecto empirista de Hume. De esta manera, se plantea una alternativa radical entre la sensibilidad y el entendimiento, entre el empirismo y el racionalismo. Hay que decir que Kant, en sus comienzos, fue un filsofo racionalista, seguidor de Leibniz, pero su contacto con la filosofa inglesa de Hume le arranc, como l mismo deca, de el sueo dogmtico de la razn, y trat de encontrar un camino intermedio entre el empirismo y el racionalismo. En ambos proyectos encuentra olvidos, errores, que el tratar de solucionar: el racionalismo se olvida de la importancia de la experiencia, el empirismo se niega a aceptar la evidencia de que nuestra propia razn determina nuestra experiencia del mundo. Lo analizamos: 1. El Origen del Conocimiento: las formas a priori . El empirismo siempre se tuvo que enfrentar al problema de que el entendimiento posee conceptos que no proceden de los sentidos, conceptos como sustancia, causa, necesidad, existencia,etc. Kant asume, en su deseo de apartarse del racionalismo, este problema como propio y lo soluciona de forma anlogo a Hume: los conceptos no derivados de la experiencia, el entendimiento los utiliza para conocer los objetos dados por los sentidos, para ordenar y unificar sus sensaciones, pero no pueden ser legtimamente utilizados para referirse a algo de lo que no tenemos experiencia sensible. As, por ejemplo, el concepto de sustancia le sirve al conocimiento para unificar datos sensibles diversos y poder formar los objetos (el color, el olor, el tacto son accidentes siempre de una sustancia, una manzana por ejemplo); pero no tiene ningn sentido si aplicamos estos conceptos a Dios, pues de Dios no tenemos ninguna experiencia sensible.
Hasta aqu, por tanto, Kant utiliza a Hume para limitar los excesos racionalistas. Pero tambin impone un lmite al escepticismo en que puede caer la filosofa empirista, que considera a estos conceptos creados por el entendimiento como simples creencias sin valor de verdad. Porque, para Kant, estos conceptos no derivados de la experiencia (sustancia, causa, etc.) son propios de la razn humana, son formas a priori del conocimiento. La mente no es una pizarra sin escribir como pensaba el empirismo, sino que posee unas formas o estructuras cognoscitivas propias. Pero con el matiz, respecto al racionalismo, de que estas formas a priori del entendimiento , no son ideas innatas, sino estructuras vacas que se llenan con los datos aportados por los sentidos, es decir que slo funcionan en contacto con la experiencia. De ah las palabras siguientes de Kant: Todo nuestro conocimiento comienza con la experiencia; pero no por ello todo l procede de la experiencia. (Para comprenderlo mejor pensar en el siguiente ejemplo: para que funcione un ordenador no basta con encenderlo y teclear, sino que es necesario que tenga instalado previamente un programa que sea capaz de procesar la informacin que le llega desde el teclado; pues bien, ese programa, podemos decir, es como las formas a priori de nuestro conocimiento tal como las expone Kant.) 2. Los lmites del conocimiento: la posibilidad de la Metafsica como [Link] visto cmo, respecto a la pregunta por el origen del conocimiento, Kant plantea la existencia de unas estructuras o formas a priori en el entendimiento mismo a partir de las cuales se recibe y se construye la experiencia . Este nuevo camino entre el racionalismo y el empirismo le obliga adems a replantearse el problema segundo de los lmites del conocimiento. Este problema Kant lo transforma en la pregunta de si es posible comprender a la Metafsica como se comprende a cualquier otra ciencia, es decir, con su misma capacidad de verdad. recordemos que al Metafsica, desde Aristteles, es la Ciencia Primera que trata de alcanzar el conocimiento esencial que est ms all de la apariencia de las cosas, el conocimiento de Dios, Alma o Mundo, de lo que est ms all de la experiencia. Vamos a ver cmo, respecto a esta pregunta sobre la posibilidad de la Metafsica, sobre los lmites del conocimiento, en suma, Kant plantea tambin un camino intermedio entre el dogmatismo racionalista (que considera que el en el conocimiento mismo, en sus ideas innatas, donde est la posibilidad de la Metafsica, de demostrar la existencia de
Dios, Mundo y Alma) y el escepticismo empirista (que niega cualquier posibilidad a la metafsica en cuanto que se aparta de la experiencia). Antes de responder a la cuestin de la Metafsica puede ser considerada como una ciencia, Kant establece una comparacin entre lo que ha sido la Metafsica tradicionalmente y la situacin de las ciencias de su tiempo. De esta comparacin, deduce que la Metafsica ha estado siempre en una relacin de inferioridad respecto de las ciencias: 1. Las ciencias progresan mientras que la Metafsica se sigue planteando los mismos problemas que se planteaban Platn o Aristteles; 2. Los cientficos se ponen de acuerdo en sus teoras y conclusiones, mientras que en la Metafsica reina el ms absoluto desconcierto, no se llega a ningn acuerdo como lo demuestran las disputas entre los racionalistas y los empiristas. Es necesario, pues, segn Kant, a la luz de esta comparacin, analizar hasta qu punto la Metafsica puede superar su estado tradicional de confusin y construirse como un sistema en torno a una verdad que progresa sobre la que estn todos de acuerdo, tal y como ocurre en el resto de las ciencias (en especial la Fsica, Newton). Si esto no fuera posible, segn Kant, lo mejor sera abandonar definitivamente cualquier pensamiento metafsico como si fuera un error. 3.2. El Conocimiento Cientfico. Para responder a la cuestin de si la Metafsica es posible como ciencia, tendremos que analizar previamente lo que hace posible a la ciencia en general. Slo determinando cules son las condiciones propias de la Ciencia podremos comprobar si la Metafsica se adecua o no a ellas y responder afirmativa o negativamente a la cuestin planteada. El nuevo problema ser, por tanto, investigar cules son las condiciones que hacen posible el conocimiento cientfico . Para avanzar en esta investigacin, Kant precisa an ms esta pregunta tan general, ante la evidencia de que toda ciencia no es ms que un conjunto de juicios o proposiciones que se ordenan en razonamientos sistemticos, y se plantea otra pregunta ms concreta: Cules son las condiciones que hacen posibles los juicios de la ciencia? Para responder a esta nueva pregunta hemos de analizar, como hace Kant, cules son los diferentes tipos de juicios o proposiciones que utiliza el conocimiento en general y cules son las condiciones propias de cada uno, e identificar entre ellos cules son los juicios caractersticos de las ciencias.
Para plantear los diferentes tipos de juicios del conocimiento, Kant primero analiza las relaciones que en todo juicio se establecen entre el sujeto y el predicado, y distingue: 1. Juicios analticos o aquellos juicios en los que el predicado est contenido en el sujeto, de manera que basta con analizar el sujeto para comprender que el predicado le conviene necesariamente: El todo es mayor que sus partes. Son juicios, por tanto, no extensivos, pues no amplan en nada nuestro conocimiento. 2. Juicios sintticos o aquellos juicios en los que el predicado no est contenido en el sujeto, de manera que s aportan una informacin nueva y amplan nuestro conocimiento: Todos los nativos del pueblo X miden ms de 1,90. Adems de esta distincin entre juicios analticos y juicios sintticos, Kant tambin analiza los juicios en funcin de los criterios que se utilizan para comprobar su verdad, y distingue: 1. Juicios a priori, o aquellos juicios cuyo valor de verdad se conoce independientemente de la experiencia, ya que su fundamento no se hay en sta: sabemos que el todo es mayor que sus parte sin necesidad de comprobarlo experimentalmente. Son juicios, por tanto, universales y necesarios. 2. Juicios a posteriori, o aquellos juicios cuyo valor de verdad es conocido a partir de los datos de la experiencia: si quiero comprobar que todos los nativos del pueblo X miden ms de 1,90, no tengo ms remedio que observar a dichos individuos. Son juicios, por tanto, no universales y contingentes. Para Kant, como para Hume, slo son universales los juicios que excluyen toda excepcin posible, de tal manera que los juicios derivados de la experiencia no entraran dentro de esta categora: la experiencia slo nos muestra que las cosas suceden as de hecho, pero no que tengan que suceder siempre as -no sera contradictorio que en esa poblacin naciera un hombre bajito. Las dos clasificaciones de los juicios que Kant plantea, como ya analizamos en Hume, se superponen: todo juicio analtico es a priori, universal y necesario (relaciones de Ideas en Hume); todo juicio sinttico, por el contrario, es a posteriori, no universal y contingente (las cuestiones de hecho en Hume). Y estos dos tipos de juicios seran para el empirismo los juicios propios de la ciencia.
Sin embargo, Kant introduce una diferencia respecto al anlisis de los juicios que realiza Hume al darse cuenta de que tambin hay juicios sintticos a priori. El siguiente juicio, por ejemplo, la recta es la distancia ms corta entre dos puntos, no es un juicio analtico pues en el concepto de recta no hay nada que se refiera a la idea de distancia, y sin embargo, siendo sinttico, aportando una informacin nueva, no es a posteriori, pues nos consta su verdad sin tener que medir distancias entre dos puntos, por lo que es un juicio universal y necesario. De esta manera, Kant admite, frente a Hume, que hay juicios sintticos a priori, juicios que amplan nuestro conocimiento pero que no necesitan ser comprobados experimentalmente pues son universales y necesarios. Y adems considera, y esta era el fin de todo el anlisis, que estos juicios son los propios de la ciencia, de la matemtica y de la fsica. Sus principios fundamentales, sus leyes, se expresan siempre en forma de juicios sintticos a priori. As, Kant salva la crtica planteada por Hume a las ciencias y a su posibilidad de conocer la verdad: las ciencias, tanto formales como empricas, proponen conocimientos verdaderos y no creencias. Por lo que la cuestin que tratbamos de resolver, la pregunta por las condiciones que hacen posibles los juicios de la ciencia, despus de este anlisis, equivale a esta otra cuestin: cules son las condiciones que hacen posible los juicios sintticos a priori? Una vez respondida esta cuestin nos podremos preguntar si la metafsica se forma tambin a travs de estos juicios propios de las ciencias. - Anlisis del principio de causalidad por Kant en respuesta a Hume: Kant, como Hume, considera que el principio de causalidad, que podemos enunciar a travs del siguiente juicio: todo lo que comienza a existir tiene una causa, es el fundamento de la Fsica. Pero, mientras que Hume lo considera un juicio sinttico, a posteriori, contingente y no universal (generalizacin de los hbitos de la experiencia); Kant afirma que es cierto que no es analtico, pues en la idea de que algo comienza a existir no estara incluida la nocin de causa, pero que, sin embargo, an siendo sinttico, es necesario y universal, es decir, a priori. Segn Kant, Hume es vctima de un error al confundir las leyes causales particulares con el principio general de la causalidad. Una proposicin cualquiera causal como los cuerpos son dilatados por el calor, puede ser a posteriori, es decir, estar basada en la experiencia. As, podemos suponer que quiz algn da un cuerpo se contraiga en vez de dilatarse por efecto del calor. Pero,
significara esto una excepcin al principio general de causalidad? No, segn Kant, slo una excepcin a esta ley particular, pero nunca al principio general de la causalidad: tal contraccin no dejar de tener ella tambin una causa. De esta manera, el principio de causalidad, segn Kant, es una ley universal y necesaria que el entendimiento aplica a todos los fenmenos de la experiencia. Suprmase esta ley y el mundo de la experiencia se tornar imposible. 3.3. La Crtica de la Razn Pura. Kant dedica la mayor parte de su Crtica de la Razn Pura a responder a la ltima pregunta que hemos planteado en el apartado anterior. La obra consta de tres partes que denomina: esttica trascendental, analtica trascendental y dialctica trascendental. estas tres partes corresponden cada una a las tres facultades que Kant distingue en el ser humano: sensibilidad (facultad pasiva que se limita a recibir impresiones procedentes del exterior), entendimiento (facultad activa que produce espontneamente ciertos conceptos sin derivarlos de la experiencia) y la Razn (facultad que relaciona los diversos juicios formando razonamientos). A cada una de estas tres facultades corresponden adems tres tipos de conocimientos que Kant tambin analiza: matemtica, fsica y metafsica. As pues el programa que desarrolla en esta obra es el siguiente: 1. En la Esttica Trascendental estudia la sensibilidad y las condiciones que hacen posible que en las matemticas existan juicios sintticos a priori. 2. En la Analtica Trascendental estudia el entendimiento y las condiciones que hacen posible que en la fsica existan juicios sintticos a priori. 3. En la Analtica Trascendental estudia la razn y se ocupa del problema de la posibilidad o la imposibilidad de la metafsica, es decir, de si la metafsica satisface las condiciones que hacen posible la formulacin de juicios sintticos a priori. 3.3.1. La Esttica Trascendental. a)Espacio y Tiempo como formas a prior de la sensibilidad. La Esttica Trascendental se presenta como un anlisis de la sensibilidad, de las condiciones sensibles del conocimiento. Para ello, Kant retoma el planteamiento del empirismo. La sensibilidad, piensa como ellos, se forma por medio de impresiones simples que se captan por los sentidos. Sin embargo,
aceptando este planteamiento, Kant distingue en la sensibilidad dos tipos de condiciones que hacen posible esta recepcin sensible: 1. Condiciones empricas (a posterior, particulares y contingentes), que son las caractersticas particulares de cada individuo o la situacin concreta que determinan su recepcin de las impresiones particulares (el mismo sonido no se oye igual a un metro que a cinco de distancia). 2. Condiciones trascendentales que son a priori, es decir, universales (afectan a todos los individuos) y absolutamente necesarias ( no puede darse sin ellas la sensibilidad). Nuestra recepcin de las impresiones sensibles, segn Kant, slo es posible en el espacio y en el tiempo. Slo puedo escuchar porque estoy situado en un espacio concreto y vivo en un tiempo concreto. Ms all de los sonidos particulares que puedo escuchar, ms o menos graves, hay un espacio y tiempo al que pertenezco que me permite escuchar, aunque sea sordo. Por esto, Kant afirma que percibir en el espacio y en el tiempo son condiciones a priori no derivadas de la experiencia que trascienden (son trascendentales) mi percepcin particular (emprica) de las cosas. Sobre el espacio y el tiempo yo no poseo ninguna impresin sensible, sino que es el modo o la forma cmo percibimos todas las impresiones particulares: sonidos, colores, etc., son siempre percibidos en el espacio y el tiempo. As, Kant, apartndose del empirismo que situaba el origen del conocimiento en la recepcin pasiva de las impresiones, resita dicho origen en estas condiciones universales y necesarias que son el espacio y el tiempo, y que denomina formas a priori de la sensibilidad. b) Espacio y Tiempo como Intuiciones Puras. Todo lo dicho implica que la conciencia del ser humano no es como una pizarra vaca que slo recibe sensaciones desde fuera. La conciencia, segn Kant, tambin es activa, impone a las sensaciones sus propias condiciones, y, en suma, determina en gran medida nuestro concepcin del mundo. No es slo que la conciencia se adapte a las cosas, sino que tambin las cosas se adaptan a ella, como el agua se adapta a la forma de una jarra. Estas formas a priori de la sensibilidad, el espacio y el tiempo, no son, pues, impresiones, pero tampoco son, segn Kant, conceptos. Los conceptos son propios del entendimiento activo y no de la sensibilidad pasiva. Adems, todo concepto puede ser aplicado a una multiplicidad de individuos diferentes ( el
concepto de hombre a todos los hombres), mientras que el espacio y el tiempo son nicos, no hay ms que un espacio y un tiempo. Kant se niega a aceptar que existan una pluralidad de espacios y de tiempos, ya que slo hay partes de un espacio nico e intervalos de un tiempo nico que fluye sin cesar. Una tercera razn parte del hecho de que todo concepto resulta de la abstraccin de ciertos rasgos observados por la experiencia (el concepto hombre contiene todos los rasgos comunes que identifican a los hombres), y esto no es as, en modo alguno, en el caso del espacio y del tiempo, que son condiciones de toda experiencia, y por tanto anteriores a ella (no es a travs de la experiencia de muchos espacios cuando se forma mi idea de espacio, en todo caso, al contrario). Tras esta negativa a considerar al espacio y el tiempo conceptos, qu son entonces? Son, segn Kant, intuiciones puras, la manera en cmo somos afectados por los objetos. Dos coordenadas vacas, sin contenido emprico, en las cuales se ordenan las impresiones sensibles. c) Los juicios sintticos a priori de las matemticas. Kant pretende, en definitiva, que el espacio y el tiempo, en cuanto formas puras de la sensibilidad, sean trascendentales, es decir, iguales y comunes para todos los hombres. Pero, cmo sabe Kant que mi percepcin del espacio y del tiempo es igual a la suya?, por ejemplo. La respuesta es que la matemtica, que es una ciencia que pertenece al mbito de la sensibilidad, es una ciencia verdadera, reconocible universalmente, porque se fundamenta en juicio sintticos a priori. Que es una ciencia que pertenece al mbito de la sensibilidad Kant lo justifica porque la geometra y la aritmtica se ocupan, respectivamente, del espacio y del tiempo (la geometra es evidente; en el caso de la aritmtica, Kant demuestra como en toda serie numrica, por ejemplo, 1,2,3,..., se implica un percepcin del tiempo: 1 antes que 2, 2 antes que 3, etc.). Y los teoremas de la aritmtica y la geometra, construidos como juicios sintticos a priori son vlidos para cualquier hombre y cualquier circunstancia, lo que implica tambin que nuestra intuicin del espacio y del tiempo son universales y necesarias. 3.3.2. La Analtica Trascendental. a)Las condiciones intelectuales del conocimiento. Hemos analizado cmo el percibir, que es la funcin propia de la sensibilidad, depende siempre de las formas puras a priori que son el espacio y
el tiempo. Ahora bien, continua Kant, la percepcin simple de los fenmenos no implica nunca su comprensin. Esta comprensin es la funcin propia del entendimiento y es el objeto de anlisis de su Analtica trascendental. El entendimiento, segn Kant, es la facultad activa mediante la que pensamos nuestra experiencia sensible. Para pensar dicha experiencia sensible, es decir, el conjunto de impresiones sensibles que percibimos en un instante presente, es necesario poseer conceptos que nos permitan identificar dichas impresiones. Las impresiones no son significativas si carecen de un concepto al que poder referirse. Esta actividad de referir los fenmenos sensibles a los conceptos la realiza el entendimiento y lo hace siempre mediante la formulacin de un juicio: esto es un perro, esto es un rbol, etc. El entendimiento, en definitiva, es la facultad de los conceptos o de los juicios. b) Tipos de conceptos. Las Categoras. En su anlisis del entendimiento, Kant distingue dos tipos de conceptos: 1. Conceptos empricos o a posteriori, que proceden de los datos de los sentidos, es decir, son extrados de la experiencia a partir de la observacin de la semejanza y los rasgos comunes en ciertos individuos: de los rboles al concepto rbol. 2. Conceptos puros o a priori, que no proceden de la experiencia sino que son producidos espontneamente por el entendimiento. Son los conceptos (que ya planteamos en el punto 3.1.) que el entendimiento aplica a las impresiones sensibles, a los fenmenos, para unificarlos y coordinarlos. A estos conceptos puros o a priori Kant los denomina categoras del entendimiento y trata de demostrar que son exactamente doce. Lo hace por medio de una deduccin trascendental, es decir sin apoyarse en ningn dato de la experiencia, que tiene como base el hecho de que todo concepto implica, como ya hemos visto, un juicio, una unificacin y coordinacin de los datos de la experiencia sensible por medio de juicios. As, segn Kant, habr tantas maneras de unificar los datos de la experiencia, tantos conceptos puros, como formas posibles de juicio deduzcamos. Y la solucin se la aporta a Kant la lgica tradicional (casi aristotlica) que clasifica los juicios en doce tipos que se pueden considerar como categoras: atendiendo a los juicios de cantidad, las categoras de la unidad, pluralidad y totalidad ; atendiendo a los juicios de cualidad, las categoras de realidad, negacin y limitacin ; atendiendo a los
juicios de relacin, las categoras de sustancia, causa y comunidad; atendiendo a los juicios de modalidad, las categoras de posibilidad, existencia y necesidad. Pero, aparte de que las categoras sean doce, lo que nos importa es que, segn Kant, el entendimiento no puede pensar los fenmenos si no es aplicando estas categoras y viceversa, los fenmenos no pueden ser pensados si no es de acuerdo con ellas. Si eliminamos esta funcin unificadora del entendimiento por medio de las categoras, slo quedar un conjunto de impresiones sensibles inconexas. Pero, a su vez, las categoras, al ser conceptos puros, vacos, sin contenido, slo son fuente de conocimiento aplicadas a los fenmenos, a las impresiones sensibles que se dan en el espacio y en el tiempo, y su utilizacin no es vlida, como decamos al principio del tema, cuando tratan de aplicarse a realidades que estn ms all de la experiencia. En definitiva son las formas a priori del conocimiento que crean un camino intermedio entre el racionalismo y el empirismo. Aplicamos las categoras en dos ejemplos: - Todos los nativos del pueblo x miden ms de 1,90. Es un juicio sinttico a posteriori, por tanto derivado de la experiencia y que incrementa mi conocimiento del mundo. Resulta de la aplicacin de dicha experiencia de las categoras que hemos analizado: . Unidad: los individuos aparecen unificados como nativos del pueblo x. . Realidad: la altura es algo que realmente les pertenece. . Sustancia: el pueblo concebido como sustancia y su estatura como propiedad o accidente suyo. . Existencia: la altura es un hecho que se impone a nuestra investigacin. - Todos los hombres son bondadosos. Juicio al que se le aplica tambin, como en el caso anterior, las categoras de unidad, realidad, sustancia y existencia, pero haciendo de ellas un uso ilegtimo, pues, como hemos analizado, las categoras slo pueden aplicarse a algo sobre lo que nos es dada una experiencia posible, y sobre la bondad de todos los hombres, desde luego, no podemos tener experiencia. c) Los juicios sintticos a priori en la Fsica. Resumiendo lo anterior, Kant plantea que el entendimiento conoce aplicando conceptos puros o categoras a los fenmenos y que , estas categoras o
conceptos, slo tienen validez cuando son aplicadas a la experiencia. Adems, Kant pretende que estas categoras, al ser conceptos a priori, sean universales, compartidas por todos los hombres. Su justificacin reside en el hecho de que la Fsica es posible como una ciencia verdadera. La Fsica est relacionada con el entendimiento en cuanto que es una ciencia conceptualizadora de nuestra experiencia del mundo, que trata de definir por medio de leyes. Y si sus predicciones o demostraciones son vlidas para todo el mundo (todos estamos de acuerdo con la verdad de la ley de la gravedad), es porque sus juicios se fundamentan en las categoras del pensamiento, son juicio sintticos a priori (ya lo demostramos cuando analizamos el principio de causalidad). 3.3.3. La Dialctica Trascendental. Llegamos al punto definitivo de todo el anlisis de Kant. Tratar de resolver la cuestin de la posibilidad de la Metafsica como ciencia. Para ello antes tenemos que analizar la facultad que la hace posible, la razn, su naturaleza y su funcionamiento, y preguntarnos, en definitiva, si esta razn es capaz de formular juicio sintticos a priori como el resto de las ciencias. a)La imposibilidad de la Metafsica como Ciencia: Fenmeno y Nomeno. Kant responde negativamente a la cuestin de si la metafsica es posible como ciencia. Pues, si entendemos la Metafsica como un conjunto de proposiciones acerca de realidades que estn ms all de la experiencia, segn el anlisis del conocimiento que hemos planteado en el Esttica y en la Analtica, dichas proposiciones seran lgicamente ilegtimas, simples errores o ilusiones. Hemos demostrado con Kant que slo hay conocimiento cuando las categoras se aplican a los fenmenos sobre la base de las intuiciones sensibles del espacio y del tiempo. Los conceptos sin intuicin, sin experiencia, son vacos, como las intuiciones, sin concepto, son mudas. Nuestro conocimiento es, por tanto, slo de fenmenos, de aquello que se manifiesta a nuestros sentidos, nunca de las cosas mismas, de lo que es la cosa-en-s (su esencia), y que Kant denomina nomeno. Por esto se dice que el anlisis de Kant que estamos desarrollando concluye en un idealismo trascendental: porque el espacio, el tiempo y las categoras, las tres condiciones de nuestro conocimiento, son propiedades innatas del conocimiento mismo, nunca propiedades de las cosas, del mundo que se conoce. Y la misin de la Dialctica Trascendental que
estamos analizando consiste en mostrar que los errores o ilusiones de la Metafsica tradicional provienen de pasar por alto esta distincin tan marcada entre fenmeno y nomeno., y pretender alcanzar el conocimiento de las cosasen-s, de lo que est ms all de la experiencia. b) Las Ideas de la Razn. Aunque la aplicacin de las categoras a lo que est ms all de la experiencia (nomeno) es lgicamente ilegtima, Kant reconoce que es una tendencia inevitable de acuerdo a la naturaleza misma de la Razn. Nuestro conocimiento intelectual no se limita a formular juicios, sino que tambin conecta unos juicios con otros formando razonamientos. Por medio de estos razonamientos, la razn busca encontrar juicios, leyes, hiptesis cada vez ms generales, que abarquen y expliquen un mayor nmero de fenmenos. Es as cmo se construyen las ciencias, segn Kant, como resultado de la tendencia natural de la Razn a buscar condiciones cada vez ms generales para los fenmenos sensibles. Un ejemplo evidente es el anlisis que la Fsica ha hecho del movimiento desde Aristteles: el filsofo griego distingua entre el movimiento circular perfecto de los cuerpos celestes y el movimiento imperfecto de los cuerpos sublunares, que a su vez poda ser natural o violento; posteriormente, Galileo, unificaba los movimiento naturales y violentos sublunares a travs de su ley de la inercia; y, finalmente, Newton, engloba todos los movimientos, sublunares y celestes a travs de sus leyes de la gravitacin. Pero esta tendencia natural de la Razn a llegar a lo ms general y unificado, le lleva, comenta Kant, a traspasar en determinados momentos las barreras de los fenmenos y buscar lo incondicionado del nomeno, aquello que est ms all de la experiencia. As, pretende unificar todos los fenmenos fsicos por medio de teoras metafsicas, cayendo en antinomias (la sustancia extensa del racionalismo); as, pretende explicar los fenmenos psquicos por medio de teoras metafsicas acerca del alma, cayendo en paralogismos (la sustancia pensante); unos y otros, en fin, se intentan explicar y unificar por medio de teoras metafsicas acerca de una causa suprema de ambos, mundo y alma, (la sustancia infinita del racionalismo, Dios), lo que constituye el ideal mximo de la Razn. Dios, Alma y Mundo son, segn Kant, tres Ideas de la Razn, que no nos proporcionan conocimiento objetivo alguno, pero que el filsofo alemn tampoco
quiere negar, como haca el empirismo, como contrarias a dicho empirismo. Son ideales de la razn que expresan su tendencia natural a encontrar leyes y principios cada vez ms generales, a alcanzar un conocimiento absoluto que nunca ser posible pues siempre encontrar su lmite en la experiencia. Negar esto sera ir contra la naturaleza misma de la razn, caer en nuevos prejuicios. Los Ideales sealan un horizonte que nunca se alcanza (que no puede ser alcanzado), pero que nos indica continuamente que hay que seguir avanzando. - Anlisis de las Ideas de Mundo y de Dios. Kant acierta a demostrar que respecto a cuestiones fundamentales de la realidad, ocurrir siempre que dos puntos de vista sean igualmente probables o improbables, partiendo de lo que nos pueda decir la razn humana. As, respecto al Mundo se puede tanto demostrar que ha tenido un principio (origen) como lo contrario, pues ambas posibilidades son igualmente imposibles de imaginar por la razn: 1. El mundo ha existido desde siempre, pero pero algo puede haber existido desde siempre sin tener principio?; 2. El Mundo debe haber tenido algn comienzo, y este debe ser a partir de la nada, pues si no sera un simple cambio de estado, pero algo puede surgir de la nada? Entonces, quin tiene razn? Respecto a la existencia de Dios, hemos analizado como Toms de Aquino afirma que hay Dios porque todas las cosas que conocemos le tienen como causa inicial; mientras que Descartes demuestra su existir a partir de su Idea contenida en nuestra razn. Para Kant, este problema nunca podr tener respuesta, slo la da la Fe religiosa, las creencias. 4. Uso prctico de la Razn: la Crtica de la Razn Prctica. 4.1. La Razn Practica y el Conocimiento Moral. En la Crtica a la Razn Pura, Kant explica cmo es posible el conocimiento de los objetos y hasta dnde puede llegar dicho conocimiento. Pero, la actividad racional del hombre no se limita al conocimiento de los objetos. La razn debe poseer tambin una funcin moral que le permita al hombre saber cmo debe ser su conducta (Qu debo hacer?). Es la tarea, segn Kant, que debe asumir la Razn Prctica, cuyo fin no ser conocer cmo es la conducta humana, sino cmo debe ser, cules son los principios que han de mover al hombre para que su conducta sea racional, y, por tanto, moral. Mientras que la razn terica se ocupa del ser de las cosas y expresa sus principios por medio de juicios (el
calor dilata los cuerpos), la razn prctica se ocupa del deber ser y sus principios se formulan, como en todo cdigo moral, como mandamientos o imperativos (no mataras). De esta manera, Kant no admite que nuestra conducta moral est dirigida por el sentimiento exclusivamente, como pensaba Hume, que la razn no pueda decidirse justificadamente ante la diferencia entre el Bien y el Mal. Piensa, por el contrario, que es inherente a la razn humana saber distinguir ambos conceptos. Todo hombre posee una ley moral innata que determina su voluntad, que le mueve a la accin, frente a lo que pensaba Hume, porque dicha ley se presenta, como hemos dicho antes, bajo la forma del debero del imperativo. Pero, siguiendo este mismo punto de vista, tambin podemos observar como Kant tambin se distancia de las ticas tradicionales racionalistas. Para l, la tica no es una ciencia descriptiva que, analizando la naturaleza humana, puede deducir unos principios de conducta para todos los hombres (Aristteles, Toms de Aquino); sino una ciencia normativa o prescriptiva , que no plantea juicios, que no dice nada acerca de la verdad o de la falsedad, sino que consiste en mandatos o imperativos que deben determinar toda conducta . El nuevo problema a resolver ser , por tanto, cul es el fundamento de estos imperativos morales que obligan a todo hombre a un comportamiento moral y racional. Seguimos el anlisis de Kant. 4.2. El Formalismo Moral. En busca del fundamento de los imperativos morales, Kant distingue dos formas de analizar la ciencia tica: 1. Eticas Materiales. Eticas que fijan un Bien supremo para el ser humano como criterio que sirve para juzgar la bondad o maldad de nuestras acciones. Son ticas, por tanto, que poseen un contenido (por eso materiales) en un doble sentido: en cuanto establecen ese Bien supremo o Fin ltimo del ser humano, deducido del anlisis de su naturaleza (el placer en los epicreos, por ejemplo, la felicidad en Aristteles), y en cuanto que establecen tambin unas normas o preceptos encaminados a alcanzarlo (no comer en exceso, alejarse de la poltica, dice Epicuro; buscar en todo el punto medio dice Aristteles). Segn Kant, todas estas ticas materiales tienen tres deficiencias que las invalidan:
a) Son empricas o a posteriori, es decir, su contenido est extrado de la experiencia, por lo que no pueden formular unos imperativos o mandatos universales que vinculen a todos los hombres (cmo sabemos que el placer o la felicidad es el fin de todas nuestras acciones?, por que la experiencia lo demuestra?, se cae en un circulo vicioso). Son, pues, generalizaciones a partir de la experiencia no fundamentadas racionalmente. b) Sus preceptos son hipotticos o condicionales, es decir, no valen absolutamente, sino slo de un modo condicional, como medios para conseguir un fin: no bebas en exceso si quieres alcanzar una vida moderada y placentera, dice Epicuro. Pero, y si alguien no quiera alcanzar esa vida de placer moderado? El precepto no sera vlido para l, para quien no comparta dicho fin, y por tanto no sera de aplicacin universal. c) Son ticas heternomas, es decir, la voluntad del sujeto es obligada a actuar de un modo determinado por una supuesta ley natural exterior a su propia razn. 2. Etica Formal. Sobre estas deficiencias de las ticas materiales, Kant plantea como respuesta su tica formal. Segn l, una tica estrictamente universal y racional no ha de ser emprica sino a priori, es decir, no derivada de la experiencia; tampoco debe ser hipottica en sus imperativos, sino que estos han de ser absolutos o categricos, no depender de ninguna condicin de partida; ni, en definitiva, heternoma, sino autnoma: el sujeto ha de determinarse a s mismo a obrar, ha de darse a s mismo su propia ley, sin ninguna determinacin que le sea exterior. Qu sera, entonces, una tica formal? Una tica que no tiene contenido en ninguno de los sentidos que lo tienen las ticas materiales, que no establece ningn fin que haya de ser perseguido por el ser humano y que tampoco nos dice qu hemos de hacer, sino cmo debemos actuar, la forma en que debemos actuar siempre, sea cual sea la accin, para tener un comportamiento moral. 4.3. El Deber. Los imperativos morales, segn hemos analizado, para hacer posible una tica universal y racional, deben ser a priori, categricos y autnomos. Ahora nos falta por precisar, antes de describirlos, cmo a travs de ellos se fundamentan las acciones morales del hombre.
Kant contesta a esta cuestin a travs del concepto de Deber. El hombre acta moralmente cuando acta por deber, entendiendo por deber, el sometimiento de la accin a una ley , no por la utilidad o satisfaccin (como en Hume) que su cumplimiento pueda proporcionarnos, sino por respeto a la ley misma. Segn esto, Kant distingue tres tipos de acciones: acciones contrarias al deber (comerciante que cobra precios abusivos), acciones conformes al deber (accin convertida en un medio para conseguir un fin, no cobrar precios abusivos para asegurarse una clientela), y acciones hechas por deber (no cobrar precios abusivos porque es lo justo, lo que se debe hacer, entendiendo esa accin como un fin en s misma). Solamente estas ltimas, segn Kant, poseen un valor moral. Slo se es plenamente moral cuando se acta por el deber mismo. El valor moral de la accin no radica, pues, en el fin o propsito a conseguir, sino en la mxima, en el mvil que determina a su realizacin, cuando este mvil es el deber incondicionado, fundamento de la autonoma. 4.4. El Imperativo Categrico. El deber de obrar moralmente se expresa en un imperativo que es, como ya hemos planteado, categrico. El mismo Kant ha ofrecido diversas formulaciones de este imperativo categrico. Entre ellas, podemos destacar dos: 1. Obra segn una mxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal. Es una mxima que demuestra con claridad el carcter formal del imperativo, pues no establece ninguna norma concreta, sino la forma que han de poseer todas las normas que determinen nuestra conducta: cualquier mxima ha de ser tal que el sujeto pueda querer que se convierta en ley universal, en norma para todos los hombres. De esta manera, tambin demuestra el carcter universal que debe tener toda norma racional. 2. Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin y nunca meramente como un medio. Al igual que la anterior, esta frmula muestra su carcter formal y su exigencia de universalidad; pero, a diferencia de aquella, en esta se incluye el concepto de fin. Slo el hombre, en tanto que es un ser racional (no los animales, etc.), debe ser considerado como un fin en s mismo, y nunca ser utilizado como medio para otros fines. 5. Libertad, Inmortalidad y Existencia de Dios.
La Crtica de la Razn Pura haba puesto de manifiesto la imposibilidad de la Metafsica como Ciencia, es decir como conocimiento objetivo acerca del Mundo, del Alma y de Dios. Sin embargo, Kant nunca neg la posibilidad de la inmortalidad del Alma o de la existencia de Dios. Slo se limit a establecer que el Alma o Dios no son fenmenos que se den en la experiencia, por lo que no son asequibles para el conocimiento cientfico, que slo tiene lugar en la aplicacin de las categoras a los fenmenos, a la razn especulativa. Tambin reconoci que, desde siempre, han sido interrogantes de inters fundamental para el destino de los hombres (Qu nos cabe esperar), objetos propios de una Razn que tiende a lo incondicionado, ideales no accesibles objetivamente, pero s pensables. Ya que la Razn Pura no puede encargarse de su anlisis, debe ser, segn Kant, la Razn Prctica quien posibilite su pensamiento. Pensar el Mundo a travs del problema de la Libertad, pensar la inmortalidad del alma y la existencia de Dios son, segn Kant, postulados de la razn prctica . Postulados en el sentido de que no son ideas demostrables, sino ms bien vivibles, que estn en el principio y fin de todas nuestras acciones, y, por tanto, supuestos necesarios de todas nuestras acciones morales. (Esto demostrara que su tica no sera formal en sentido estricto, pues lo que vamos a exponer ahora podramos considerarlos su contenido material, eso s nunca derivado de la experiencia.) 1. Postulado de la Libertad: la exigencia moral de obrar por respeto al deber supone mi comprensin como un ser libre, la libertad, la posibilidad de obrar por respeto a ese deber venciendo las inclinaciones contrarias (pasiones, etc.), y adquirir mi autonoma moral. 2. Postulado de la Inmortalidad del Alma: si la razn nos ordena adecuar nuestra voluntad a la ley moral, como hemos visto, nos damos cuenta de que esta virtud o perfeccin moral es inalcanzable en nuestra existencia mundana llena de limitaciones, y de que slo se realiza en un proceso infinito que exige una duracin ilimitada que me obliga a confiar en la inmortalidad del alma. 3. Postulado de la Existencia de Dios: la disconformidad que nos encontramos en el mundo entre el ser y el deber ser exige, como fundamento de nuestras acciones morales, la creencia en la existencia de Dios como realidad suprema en quien el ser y el deber ser se identifican plenamente y en quien se
da la unin perfecta entre la virtud y la felicidad, que es el fin ltimo de la filosofa de Kant. En definitiva, Kant, aparte de realizar un intachable anlisis de las ciencias, en ltima instancia lo que pretende con su filosofa, como vimos al principio, es darles las armas a los hombres y mujeres de su poca, para cualquier poca, con las que defender su libertad y autonoma frente a cualquier forma de imposicin exterior. Estos postulados que fundamentan su razn prctica deben de ser el fundamento tambin de todas nuestras acciones morales.