EL DESARROLLO PSQUICO TEMPRANO EN LA OBRA DE WINNICOTT
Algunos datos biogrficos de Donald W. Winnicott Donald W. Winnicott, nace en 1896 en Plymouth, Inglaterra, siendo el hijo menor de tres. Sus hermanas son 7 y 5 aos mayores. A los 18 aos comenz su carrera de medicina en la Universidad de Cambridge, pero debi interrumpirla por el comienzo de la primera guerra mundial. Fue cirujano a bordo de un barco de la marina inglesa y pudo completar sus estudios en 1920 en Londres. En estos aos comienza su contacto con la obra de Freud. Y unos aos despus empieza su primer anlisis con J. Strachey e ingresa a la Sociedad Psicoanaltica Britnica. Fue tambin especialista en pediatra, disciplina que dej de practicar pocos aos antes de su muerte. En 1923 ingresa al Paddington Green Children's Hospital, Londres. A partir del establecimiento de Melanie Klein en Londres, comienza a supervisar con ella y luego de finalizado el anlisis con Strachey lo prosigue con Joan Riviere. Sus posturas equidistantes con Klein y con la tambin recin llegada Anna Freud, lo ubican como el lder ms importante del grupo Intermedio de la Sociedad Psicoanaltica Britnica (que queda conformada por tres grupos: annafreudiano, kleiniano y el numeroso middle group) Este ltimo toma ideas de los otros dos, y aporta las propias e intenta una integracin entre las ideas de Anna Freud y de Melanie Klein. Pertenecan a l M. Balint, J. Bowlby, Masud Khan, C. Rycroft, M. Milner, J. Klauber, P. King y otros pensadores. Winnicott fue presidente de la Sociedad Psicoanaltica Britnica por dos perodos: 1956-1959 y 1965-1968. Se cas en segundas nupcias con la trabajadora social psiquitrica Clare Brittonn, colaboradora de l, durante la segunda guerra y falleci, sin dejar descendencia en 1971. El Psiquismo Temprano Winnicott trabaj toda su vida con nios, adolescentes y adultos y tiene cientos de casos registrados. Lo haca con una gama muy amplia de patologas (desde neurticos hasta borderlines, psicpatas asociales, psicticos y perversos).
El estilo de su escritura, coherente con su forma de ser y de teorizar, tambin es destacable. De l deca M. Kahn que contaba cosas que parecan evidentes y de las que rara vez se hablaba. En la obra de Winnicott, quiz ms que en ninguna otra, el estilo ldico a la vez que profundo del autor, refleja, en las formas, las teoras que formula, especialmente su concepcin del jugar y su idea respecto a las maneras de comunicarse los humanos (l plantea una comunicacin directa, explcita y otra indirecta de la que, dice que si fuera totalmente explcita perdera su sentido). Para l, el beb nace con potenciales heredados que podrn desplegarse segn los encuentros que se vayan desarrollando con los primeros objetos del medio ambiente. Es un planteo vitalista sin duda influenciado por el existencialismo heideggeriano, y tambin por Buber y Bergson. Hoy lo ubicaramos como un hermeneuta, en la medida en que Winnicott considera al objeto inmerso en una relacin, y en el sentido de Gadamer y de Ricoeur, por el cual a travs de la interpretacin se accede a la comprensin del acontecer, considerando el devenir histrico de la persona y diferencindose claramente de planteos estructuralistas. El medio ser facilitador del desarrollo, propulsado desde el potencial hereditario del beb, y es a partir de este encuentro beb/medio, en el que podr emerger y crecer, si todo va bien, el gesto espontneo del nacido, como expresin de su creatividad. Este es el paradigma que rige el comienzo de su obra original, a partir del Desarrollo emocional primitivo de 1945, y que continuar hasta su ltimo trabajo. Medio y beb constituyen una unidad inicial, de all que Winnicott planteara el beb, (como entidad) no existe aludiendo a la inseparable ligazn con el objeto maternante, que permitir el desarrollo de potenciales heredados, a travs de un lento trnsito hacia la independencia. Si el objeto indispensable, falla, el beb reaccionar, interrumpiendo su continuidad existencial. Esta continuidad es central en la idea de salud psquica del autor, definindose su interrupcin como traumtica. La continuidad implica movimiento. Ir siendo. Devenir. Going-on-being, dice Winnicott, utilizando siempre el tiempo verbal que refiere a continuidad (el gerundio).1 El beb necesita de sus objetos para integrarse, para vivir en su cuerpo (personificarse) y para tomar contacto con la realidad (realizarse). Frente a las
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Winnicott utiliza el gerundio o los participios sustantivados, para enfatizar la continuidad de la accin, el permanente movimiento, la continuidad del ser, el devenir, que son conceptos paradigmticos en su teora. Se ha traducido mal el ttulo de su libro pstumo Playing and Reality como Realidad y Juego, de manera contraria a lo que l quera significar. Como seala Pontalis, J-B (1971) que la palabra juego no es el equivalente a playingy son frecuentes los tminos como fantasying, dreaming, living, holding, using, etc... trminos que indican un movimiento, un proceso que se est realizando, y no un producto terminado.
necesidades del beb es el objeto maternante quien cumple las funciones de sostn (holding) manipuleo (handling) y presentacin del objeto (object presentation). Ntese que hablamos de necesidades y no de deseos sexuales. Dice Winnicott en Realidad y Juego: no es la satisfaccin instintiva lo que determina que un beb empiece a ser, a sentir que es real, a descubrir que la vida vale la pena ser vivida. El self debe montar el caballo, no dejarse llevar por l. Estas necesidades del self (continuidad, intimidad, mutualidad) son continuas, mientras que los instintos, asaltan al beb peridicamente. Pero si el beb va resolviendo las necesidades del self, podr recibir con mayor armona, sin patologa, las exigencias instintivas. Winnicott denominar madre medio ambiente a la funcin de la madre, configurada desde el beb, que satisface las necesidades elementales y madre objeto de la pulsin a la funcin materna que da cuenta de las necesidades instintivas. El nio realiza la travesa de la dependencia absoluta hacia la independencia, pasando por una dependencia relativa, logrando, como dice Winnicott si todo va bien, la integracin de si mismo y de sus objetos, la personalizacin y los inicios de la relacin con el otro. Estos logros se posibilitan por las funciones de sostn, de manipulacin y de presentacin adecuada de la realidad, que haga la madre. Esta madre suficientemente buena (que no requiere una inteligencia especial) es habitualmente sensible, vulnerable, resistente, pero tambin sabe de su odio, al que no niega (odio relacionado a la dependencia de su beb y la responsabilidad de su posicin). Tambin desea ser comida por su beb. Estas caractersticas maternas, se dan en medio de un estado de preocupacin (concern) por su beb (estado materno esquizoide funcional, previo al nacimiento de la criatura y que se mantiene unos meses despus, y que Winnicott denomina Preocupacin Maternal Primaria). Estas respuestas del medio ambiente, permitirn al beb la vivencia de omnipotencia de haber creado l al objeto, en la medida que fue necesitndolo (al igual que aquel yo placer primitivo que describe Freud, este beb winnicottiano podra decir el pecho es parte de mi y as como lo creo, lo destruyo). La funcin de la madre permitir esa creencia que pronto se relativizar (a partir de la transicionalidad y con la incorporacin de otros objetos de la realidad, la omnipotencia absoluta se tornar en omnipotencia de manipulacin de los objetos). Estas vicisitudes ponen al beb en contacto con su capacidad de crear y esta vivencia de creacin es central en el desarrollo de su self. Podr sentirse autntico creando sus ideas personales, originales, propias. Estas vivencias permiten que el beb sea y se instale en su propio cuerpo y que haya podido tener la vivencia paradojal de haber inventado sus propios objetos. Estamos aqu en los comienzos, donde aun el objeto es subjetivo esto es, creado y
tambin destruido- por el beb, que hace aparecer a este objeto cuando lo siente es necesario y lo hace desaparecer, desechndolo, cuando no quiere saber de l. Lo ama cruelmente, destruyndolo a su antojo, para darle vida nuevamente. En este amor primitivo reconocemos el origen de la agresin, no intencional en esta etapa, en la teora de Winnicott. Este momento ser seguido en una secuencia lgica y no necesariamente cronolgica, por el momento transicional, en el cual los objetos (transicionales) tendrn una realidad material que permitirn la posesin (primera posesin no-Yo). Poseer al objeto permite ir diferenciando, en un movimiento dialctico, el self de aquello que lo rodea. El jugar, expresin de la creatividad y no derivado de los instintos, permitir el despliegue de estas nuevas adquisiciones del beb, en su vnculo con la realidad. La simbolizacin va de la mano de la separacin gradual del primer objeto maternante. Aqu comienza la vida cultural del nio, en esta segunda etapa. Poco a poco se van integrando la madre medio ambiente y la madre objeto de la pulsin y aparece la inquietud como una nueva sensacin del beb (a partir, aproximadamente, de los 8 meses). All comienzan sus primeros sentimientos depresivos, que se corresponden con la posicin depresiva de M. Klein. En este momento, el beb registra su agresin primitiva, sin intencin, hacia los objetos que lo rodean y que ya son no-yo, y en consecuencia se siente responsable de ella. Comienzan sus sentimientos de culpa y sus intentos reparatorios. En los diversos momentos la madre deber sobrevivir al odio (a la agresin) de su beb. Agresin necesaria, que forma parte inseparable del gesto creador. A partir de estas primeras experiencias, el nio podr soar y crear fantasas. Si la madre falla reiteradamente en estos momentos, su hijo se reprimir o se instalar en la omnipotencia, siendo la base de la psicopatologa de neurosis obsesivas severas o de actitudes antisociales. Winnicott no adscribe a la hiptesis freudiana de la pulsin de muerte. Dijimos que parte de planteos vitalistas, de manera que rechaza toda posibilidad de reduccin de lo orgnico a lo inorgnico. La vida, en este sentido, es fuerza vital independiente de los fenmenos fsico-qumicos. Lo seala bien Painceira (1997): No hay lugar para el instinto de muerte en el pensamiento de Winnicott, la vida no es expresin de un instinto, sino que se manifestara como expresin de un impulso vital muy cercano al elan vital de Bergson.
BREVE SINTESIS DE LAS SEMEJANZAS y DIFERENCIAS ENTRE LOS ENFOQUES DE WINNICOTT Y DE KOHUT
Comentar aquellos aportes de Kohut y de Winnicott, que implican importantes diferencias con conceptos psicoanalticos vigentes. Las ideas de estos autores no son meras ampliaciones de la teora y de las prcticas freudianas, sino concepciones complejas que forman verdaderos cuerpos tericos y que se instalan a partir de la controversia. La aparicin de estas perspectivas, como novedosos puntos de vista, las atribuyo a tres significativas razones: a) los cambios en la subjetividad en funcin del momento histrico social, b) la aplicacin del mtodo psicoanaltico a nios y familias, y c) a la mayor experiencia acerca del tratamiento de pacientes borderlines y psicticos. Tanto las modificaciones del imaginario social, como la importante ampliacin de la base emprica, y seguramente, la identificacin con los rasgos de investigador audaz y desafiante del fundador del psicoanlisis -la identificacin con su actitud y no el simple seguimiento de su letra- llevan a estos dos autores paradigmticos al replanteo de numerosas cuestiones que hacen a los conceptos tericos bsicos de nuestra disciplina, y que abarcan desde la motivacin de los actos psquicos hasta la tcnica puesta en juego en el transcurso de un tratamiento psicoanaltico. He sealado (Nemirovsky, C. 1993, 2007) que slo forzando la lectura de los protocolos que Freud redactara acerca del tratamiento de sus pacientes, podremos encontrar un mtodo psicoanaltico repetido y constante, es decir clsico, y no hay en ellos un modo clsico de enfrentar el sufrimiento psquico: permanentemente est presente en Freud una actitud de investigar la clnica, construir teora y volver con otra mirada a sus pacientes, en un circuito continuo, en el que slo arbitrariamente podramos hallar un principio y un final. Tampoco resulta clsica la manera de conceptualizar la tarea, ya que la obra de Freud, siempre en movimiento, limita todo intento de fijar conceptos a travs de definiciones operacionales. Las ideas centrales, que hacen a la concepcin del psicoanlisis en sus orgenes, forman parte de una metapsicologa que genera la posibilidad de diversas lecturas, permitiendo aperturas, base de las distintas escuelas del pensamiento, en las que se alinea el psicoanlisis actual. Quiz cuando hablamos de lo clsico no nos referimos al acto de volver atrs, sino a nuestro deseo de encontrarnos retornando a un conocimiento seguro. Estas son algunas de las razones que motivan el fenmeno de agrupamientos por escuelas, inherente a nuestro quehacer hasta el momento. Es por
esto que, al presentar a dos analistas, que estimo comparten una mirada semejante, me resulta pertinente la pregunta acerca de cual sera nuestro comn denominador. Qu debe abarcar la formacin analtica? Qu nos rene a los analistas? Que hace que nos consideremos de la misma especie? Son preguntas de esquiva respuesta. Qu lejos estamos y cunto nos tranquilizara, contar hoy con una definicin tan taxativa como la que dise Freud -intentando compactar al Movimiento Psicoanaltico en 1922- en que incluye lo que llam pilares bsicos de la teora psicoanaltica sealando que ellos son: El supuesto de que existen procesos anmicos inconscientes; la admisin de la doctrina de la resistencia y de la represin; la apreciacin de la sexualidad y del complejo de Edipo: he aqu los principales contenidos del psicoanlisis y las bases de su teora, y quien no pueda admitirlos todos no debera contarse entre los psicoanalistas. Reconozco que adems de nuestra paternidad freudiana, seguramente compartimos la nocin de inconsciente (la nocin descriptiva, ms que la sistemtica), as como su puesta en escena a travs de la transferencia; nos es comn, tambin, la actitud tica resultante de la posicin del analista y el objetivo de la bsqueda de la verdad (enfatizando el camino, la bsqueda) Pero bien sabemos que cuando un cientfico de la talla de Freud, propone un texto tan preciso, poblado de requisitos de pertenencia y por ende de exclusiones, es porque lo hace desde una perspectiva poltico-institucional, ms preocupado por el grupo de pertenencia, por el movimiento psicoanaltico que l fundara, que por discutir un concepto de la ciencia psicoanaltica. Si hoy intentramos una definicin totalizante de psicoanlisis, de bordes netos, sera imposible de acotar. Nos nucleamos por las ideas, por las perspectivas, por el vrtice desde el cual miramos la clnica? O quiz por la actitud analtica, por la posicin del analista en su tarea, como elemento que nos unifica?2 Es acaso unvoca la idea de la tica como para constituirse en el denominador comn de los psicoanalistas de las diversas escuelas? Simplificando una idea bsica, obviamente, es la aceptacin del psiquismo Inconsciente lo que nos rene. Pero considero que es especialmente la posicin del analista, respecto a nuestras acciones ordinarias con el paciente, aquello que nos rene con mayor especificidad, lo que nos define como analistas a la mayora de nosotros. Seguramente, hoy no podramos admitir todos los requisitos -como lo exiga el imperativo categrico freudiano de 1923- y con el nimo de definir una pertenencia, lo
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Wallerstein (1988) y Aslan (1988) se ocuparon del mismo tema, el primero, planteando que es la teora clnica la que nos unifica como analistas. Aslan, sosteniendo como fundamentos unificadores la tcnica psicoanaltica; las reas tericas compartidas y la estructura caracterolgica de los analistas.
haramos en relacin con dos de las cuestiones que mencionramos: el obvio reconocimiento de los procesos anmicos inconscientes y la posicin del profesional respecto a su paciente. No son requisitos demasiado precisos, pero por el momento, tan insuficientes cuanto necesarios. Es probable que estas ideas convoquen al mayor porcentaje de analistas. La inclusin de las ideas de la resistencia y de la represin como requisitos esenciales, da lugar a discusiones seguramente interminables. Tpicos como resistencia del paciente/resistencia del analista/ resistencias narcissticas/ represin/ disociacin, haran imposible acordar de que manera incluir el concepto. Y respecto a otros aspectos del enunciado freudiano, como los conceptos de sexualidad y del complejo de Edipo, no seran rechazados por ninguno de nosotros, pero seguramente polemizaramos acerca de cual debera ser el lugar que ocuparan en la definicin de psicoanlisis. No todos lo colegas colocaran estas ideas en un lugar central o al menos, como motivacin principal del desarrollo psquico. Podramos plantearnos por ejemplo si debiramos entonces tambin incorporar a Narciso, junto a Edipo, o incluso a las neosexualidades. Para no mencionar a los desarrollos de las teoras del Apego. En la medida que el psicoanlisis es un producto de la cultura, se van sucediendo innovaciones en la teora, en la tcnica, y en la concepcin de una psicopatologa y por ende en los diagnsticos, que dan cuenta de patologas que resultan moldeadas por nuestra organizacin social, por nuestras costumbres. Esta jerarquizacin de lo medioambiental, me ha llevado a revisar esquemas referenciales psicoanalticos que asignan a la relacin con los objetos que el medio brinda y no slo al devenir pulsional- una presencia imprescindible en el desarrollo humano y cuya ausencia, falla o inadecuada funcin tiene enorme peso en las determinaciones etiolgicas del enfermar. En este sentido, es importante el aporte de Bleichmar (1997), quien propone al psiquismo como un estructura articulada, de mltiples sistemas motivacionales o mdulos, que en su interjuego ponen en movimiento la actividad psquica o la tienden a frenar... Estos sistemas movilizan distintos tipos de deseos de autoconservacin, sexuales, narcisistas, agresivos....que establecen diferentes modalidades de defensas intrapsquicas o intersubjetivas. Este autor, citando a Laplanche recuerda que Freud, al abandonar la teora de la seduccin, hace recaer el peso etiolgico en el endogenismo de la pulsin, sin jerarquizar el papel que el otro desempea en la constitucin misma de lo pulsional. Justamente, el descentramiento de la pulsin es significativo en la convergencia de las ideas fundamentales de las perspectivas 3 derivadas de estos dos
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Habamos planteado que la perspectiva es siempre un resultado, un producto del imaginario social en un momento histrico agreguemos que tambin Watzlawick (1976) seala a la realidad como resultado
autores prolficos: D. Winnicott y H. Kohut, de los que intentar sealar lo medular de sus contribuciones al psicoanlisis, as como algunos aspectos de sus semejanzas y de sus diferencias, teniendo presente la utilidad de sus enfoques en la comprensin de problemticas hoy cada vez ms frecuentes en nuestra consulta. No he de analizar en forma sistemtica sus aportes. BIBLIOGRAFIA Aslan, C.M. (1988). El fundamento comn en psicoanlisis: fines y procesos clnicos. Rev. de Psicoanlisis, XLV, 4. Bleichmar, H. (1997) Avances en Psicoterapia psicoanaltica. Ed. Paids, [Link]. Kahn, M. (1963) La intimidad del si-mismo. Introduccin. El concepto de trauma acumulativo Ed. Saltes, Madrid, 1980. . Pg. 47-66 Nemirovsky, Carlos (1993) "Otros analistas, otros pacientes?". Reflexiones acerca del psicoanlisis actual. Actas XXVIII IPA Congress, Amsterdam. ---------- (2007) Winnicott y Kohut. Editorial Grama, Buenos Aires Pontalis, J-B (1971) Prlogo a Realidad y Juego. Wallerstein, R. (1988). One Psychoanalysis or many? Int. J. of Psycho. Vol. 69 Winnicott, D. (1945) Desarrollo emocional primitivo. Escritos de Pediatra y [Link]. Laia, Espaa, 1979. ---------(1952) La psicosis y el cuidado de los nios. Op. citado ---------(1955) Metapsychological and clinical aspects of regression within the psycho-analytical set-up. Int. [Link]-Analysis, Vol.36, p.16-26. Aspectos metapsicolgicos y clnicos de la regresin dentro del marco psicoanaltico. E. de la Pediatra al Psicoanlisis. Ed. Laia. ---------(1955-56) Variedades clnicas de la transferencia. Escritos de Pediatra y [Link]. Laia, Espaa, 1979. (1956) Preocupacin maternal primaria. Escritos de Pediatra y Psicoanlisis. Ed. Laia, 1979, Espaa. (1957) Sobre la contribucin al psicoanlisis de la observacin directa del nio. Los procesos de maduracin y el ambiente facilitador. Ed. Paids, [Link]., 1993. ------------- (1959-1964) La clasificacion: Hay una contribucin psicoanaltica a la clasificacin psiquiatrica? The maturational processes and facilitating environment Karnak Books, Londres. Los procesos de maduracin y el ambiente facilitador, Paids, Buenos Aires, 1993. -------------- (1960 a) La teora de la relacin paterno filial. Los procesos de maduracin y el ambiente facilitador. Bs. As.,. Paidos, 1992. -------------- (1960 b) La distorsin del yo en trminos de self verdadero y falso. Libro citado.
de la comunicacin, y plantea que el desvencijado andamiaje de nuestras cotidianas percepciones de la realidad es, propiamente hablando, ilusorio, y que no hacemos sino repararlo y apuntalarlo de continuo, incluso al alto precio de tener que distorsionar los hechos para que no contradigan a nuestro concepto de realidad, en vez de hacer lo contrario, es decir, en vez de acomodar nuestra concepcin del mundo a los hechos incontrovertibles.
-------------- (1960 c) La familia y el desarrollo del individuo, Paidos, [Link]., 1984. -------------- (1961) Variedades de psicoterapia. El hogar, nuestro punto de partida. Paidos, Bs. As., 1993. -------------- (1962) La integracin del yo en el desarrollo del nio. Los procesos de maduracin y el ambiente facilitador. Ed. Paidos. [Link]., 1993. ------------ (1964) Importancia del encuadre en el modo de tratar la regresin en psicoanlisis. Exploraciones Psicoanalticas I. [Link]., Paids, 1989. Pg 123. ------------- (1965a) Psicologa de la locura. Exploraciones Psicoanalticas I, Paids, 1991. -------------- (1965b) El concepto de trauma en relacin con el desarrollo del individuo dentro de la familia. Exploraciones Psicoanalticas I, Paids, 1991 ------------- (1966) Sobre los elementos masculino y femenino escindidos. Respuesta a Comentarios. Exploraciones Psicoanalticas. Ed. Paids (1991) ------------- (1967) Posfacio: D.W:W: sobre D:W:W. Exploraciones psicoanalticas. Ed. Paids, (1991) Buenos Aires. -------------- (1967) El concepto de individuo sano. El hogar, nuestro punto de partida. Paidos. Bs. As., 1993. ------------ (1970) Sobre las bases del Self en el cuerpo. Exploraciones Psicoanalticas I Pg. 322-323 Ed. Paids, 1991. ------------ (1971) Playing and Reality, London: Tavistock Pub. Realidad y juego, Barcelona., Gedisa, 1982, 3a. edicin. ------------- (1974) Fear of Breackdown. Int. Rev. of Psych-Anal. N.1 y Psicoanlisis, Vol IV, N. 2, 1982.