MARX, K. El 18 brumario de Luis Bonaparte- Prlogos, Captulo I y VII.
3. c
Prlogos del autor a la segunda edicin En este libro demuestro como la lucha de clases cre en Francia las circunstancias y las condiciones que permitieron a un personaje mediocre y grotesco representar el papel de hroe. Confo en que mi obra contribuir a eliminar este tpico del llamado cesarismo. En esta superficial analoga histrica se olvida lo principal: en la antigua Roma, la lucha de clases solo se efectuaba en el seno de una minora privilegiada, entre los libres ricos y los libres pobres, mientras la gran masa productiva de la poblacin, los esclavos, formaban un pedestal puramente pasivo para aquellos luchadores. El proletariado romano viva a costas de la sociedad, mientras que la moderna sociedad vive a costas del proletariado. Karl Marx Londres, 23 de junio de 1869. Prlogo de F. Engels a la tercera edicin alemana En este libreo se explica toda la marcha de la historia de Francia desde las jornadas de Febrero; se reduce el milagro del 2 de diciembre a un resultado natural y necesario de la concatenacin, y no se necesitaba siquiera tratar al hroe del golpe de Estado ms que con el desprecio que se tena tan bien merecido. Fue precisamente Marx el primero que descubri la gran ley que rige la marcha de la historia. La ley no es ms que la expresin ms o menos clara de luchas entre clases sociales, y que la existencia y por tanto tambin los choques de estas clases, estn condicionados, a su vez, por el grado de desarrollo de su situacin econmica. Dicha ley, le dio la clave para comprender la historia de la segunda Repblica Francesa. Frienrich ngel, 1885. El 18 brumario de Luis Bonaparte Captulo I Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existe y transmite el pasado. La tradicin de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. La revolucin social del siglo XIX no puede sacar su poesa del pasado, sino solamente del porvenir. La revolucin de febrero cogi ya desprevenida y lo que parece derribado no es ya la monarqua, son las concesiones liberales que le haban sido arrancadas por seculares luchas. Parece como si el Estado volviese a su forma ms antigua. Hoy, la sociedad parece haber retrocedido ms all de su punto de partid; en realidad, lo que ocurre es que tiene que empezar a crearse el punto de partida revolucionario, la situacin, las relaciones, las condiciones, sin las cuales no adquiere un carcter serio la revolucin moderna. Las revoluciones burguesas son de corta vida, llegan enseguida a su apogeo y una larga depresin se apodera de la sociedad antes de haber aprendido a asimilarse serenamente los resultados de su perodo impetuoso y agresivo. En cambio, las revoluciones proletarias, se critican constantemente a si mismas, se interrumpen muy a menudo en su propia marcha. Recapitulemos los rasgos generales, las fases recorridas por la revolucin francesa desde el 24 de febrero de 1848, hasta el mes de diciembre de 1851. Hay tres perodos capitales que son inconfundibles: el perodo de febrero (del 4 de mayo de 1848 al 28 de mayo de 1849), el perodo de constitucin de la repblica constitucional o de la Asamblea Nacional Constituyente (del 28 de mayo de 1849 al 2 de diciembre de 1851) y el perodo de la repblica constitucional o de la Asamblea Nacional Legislativa. El primer perodo puede calificarse como el perodo de Febrero, como el prlogo de la revolucin. Su carcter se revelaba oficialmente en el hecho de que el gobierno por el improvisado se declarase a si mismo provisional. Las jornadas de Febrero se proponan primitivamente como objetivo una reforma electoral, que haba de ensanchar el crculo de los privilegiados polticos dentro de la misma clase poseedora y derribar la dominacin exclusiva de la aristocracia financiera. La repblica pareci ser una cosa natural. Arrancada por el proletariado y con las ramas en la mano ste le imprimi su sello y la proclam como una repblica social. Mientras el proletariado de Pars se deleitaba todava en la visin de la gran perspectiva que se haba abierto ante l y se entregaba con toda
seriedad a discusiones sobre los problemas sociales, las viejas fuerzas de la sociedad se haban agrupado, reunido, haban vuelto en si y encontraron un apoyo inesperado en la masa de la nacin, en los campesinos y los pequeos burgueses. El segundo perodo, es el perodo de la constitucin, de la fundacin de la repblica burguesa. La Asamblea que se reuni el 4 de mayo, era una protesta viviente contra las pretensiones de las jornadas de Febrero. En vano, el proletariado de Pars, que comprendi inmediatamente el carcter de esta Asamblea Nacional, intent el 15 de mayo disolverla. El nico resultado de esto fue alejar de la escena pblica durante todo el ciclo que examinamos a Blanqui y sus camaradas, es decir, a los verdaderos jefes del partido proletario. A la monarqua burguesa de Luis Felipe solo puede suceder la repblica burguesa (ahora dominara la totalidad de la burguesa en nombre del pueblo). El proletariado de Pars contest a esta declaracin de la Asamblea Nacional Constituyente con la insurreccin de Junio. Venci la repblica burguesa. A su lado estaban la aristocracia financiera, la burguesa industrial, la clase media, los pequeos burgueses, el ejrcito, el lumpenproletariado organizado como Guardia Movil, los intelectuales, los curas y la poblacin del campo. El proletariado no puede volver a encontrar en si mismo la grandeza revolucionaria, pero por lo menos sucumbe con una gran lucha histrico- universal; no solo Francia, sino toda Europa tiembla ante el terremoto de junio. La derrota de los insurrectos de junio, revel que la repblica burguesa equivala a despotismo ilimitado de una clase sobre otras clases. La repblica no significa ms que la forma poltica de la transformacin de la sociedad burguesa y no su forma conservadora de vida. Durante las jornadas de junio, todas las clases y todos los partidos se haban unido en un partido del orden frente a la clase proletaria. Captulo VII Por qu el proletariado de Pars no se levant despus del 2 de diciembre? Cualquier alzamiento serio del proletariado habra dado a aquellos nuevos bros, la habra reconciliado con el ejrcito y habra asegurado a los obreros una nueva derrota de Junio. Si la cada de la repblica parlamentaria, encierra ya en germen el triunfo de la revolucin proletaria, su resultado inmediato, tangible, era la victoria de Bonaparte sobre el parlamento, del Poder Ejecutivo sobre el Poder Legislativo. En el parlamento la nacin elevaba la voluntad general a la ley, es decir, elevaba la ley de la clase dominante a la voluntad general. Ante el Poder Ejecutivo, abdica de toda voluntad propia y se somete a los dictados de un poder extrao, de la autoridad. Francia solo parece escapar al despotismo de una clase para reincidir bajo el despotismo de un individuo, y concretamente bajo la autoridad de un individuo sin autoridad. Este Poder Ejecutivo, surgi en la poca de la monarqua absoluta, de la decadencia del rgimen feudal. La primera revolucin francesa, tena necesariamente que desarrollar lo que la monarqua absoluta haba iniciado: la centralizacin; pero al mismo tiempo ampli el volumen, las atribuciones y el nmero de del poder del gobierno. Napolen perfeccion esta mquina del Estado. La monarqua legitima y la monarqua de julio, no aadieron nada ms que una mayor divisin del trabajo. Finalmente, la repblica parlamentaria, en su lucha contra la revolucin, se vio obligada a fortalecer junto con las medidas represivas los medios y la centralizacin del Poder del gobierno. Pero bajo la monarqua absoluta, bajo Napolen, la burocracia no era ms que el medio para preparar la dominacin de clase de la burguesa. Es bajo el segundo Bonaparte cuando el Estado parece haber adquirido una completa autonoma. Bonaparte representa una clase, que es, adems, la clase ms numerosa de la sociedad francesa: los campesinos parcelarios. Los campesinos parcelarios forman una masa inmensa, cuyos individuos viven en idntica situacin, pero sin que entre ellos existan muchas relaciones. Su modo de produccin los asla a unos de otros. Este aislamiento es fomentado por los malos medios de comunicacin de Francia y por la pobreza de los campesinos. En la medida en que millones de familias viven en condiciones econmicas de existencia que las distinguen de su modo de vivir, sus intereses y su cultura de otras clases y las ponen a stas de un modo hostil, aquellas forman una clase. Por cuanto existe entre los campesinos parcelarios una articulacin puramente local y la identidad de sus intereses no engendra entre ellos ninguna comunidad, ninguna unin nacional y ninguna organizacin poltica, no forman una clase.
La tradicin histrica hizo nacer en el campesino francs la fe milagrosa de que un hombre llamado Napolen le devolvera toda la magnificencia. Y se encontr un individuo que se hace pasar por tal hombre, por ostentar el nombre de Napolen. Este hombre se convierte en emperador de los franceses. Desde Luis XIV, Francia no ha asistido a una persecucin semejante de campesinos por manejos demaggicos. La dinasta de Bonaparte no representa al campesino revolucionario, sino al campesino conservador; no representa al campesino que pugna por salir de su condicin social, sino, por el contrario, al que quiere consolidarla. Los tres aos de dura dominacin de la repblica parlamentaria haba curado a una parte de los campesinos franceses de la ilusin napolenica y los haba revolucionado, la conciencia moderna pugn con la conciencia tradicional de los campesinos franceses. Finalmente, los campesinos de diversas localidades se levantaron durante el perodo de la repblica parlamentaria contra su propia progenie, el ejrcito. Fue la burguesa misma la que consolid con sus violencias las simpatas de la clase campesina por el Imperio. Despus de que la primera revolucin haba convertido a los campesinos semisiervos en hombres libres de su tierra, Napolen reglament y consolid las condiciones bajo las cuales podran explotar la tierra de Francia sin que nadie los molestase. Pero lo que hoy lleva a la ruina al campesino francs es su misma parcela, la divisin del suelo, la forma de propiedad consolidada en Francia por Napolen. La parcelacin del suelo en el campo complementaba la libre concurrencia y la gran industria incipiente de las ciudades. Las races que la propiedad parcelaria ech en el suelo francs quitaron al feudalismo toda sustancia nutritiva. Sus mojones formaban el baluarte natural de la burguesa contra todo golpe de mano de sus antiguos seores. La parcela del campesino solo es el pretexto que permite al capitalista sacar de la tierra ganancia, intereses y renta, dejando al agricultor que se las arregle para sacar como pueda su salario. Los campesinos encuentran su aliado y jefe natural en el proletariado urbano, que tiene por misin derrocar el orden burgus. Junto a la hipoteca pesan sobre la parcela, los impuestos. Los impuestos son la fuente de vida de todo el aparato del Poder Ejecutivo. Crea una superpoblacin parada que no encuentra cabida ni en el campo ni en las ciudades, provocando la creacin de cargos del Estado. De todas las ides napoloniennes, la de una enorme burocracia bien galoneada y bien cebada, es la que ms agrada al segundo Bonaparte. Otra ide napolonienne es la dominacin de los curas como medio de gobierno: el cura ya solo aparece como el ungido perro rastreador de la polica terrenal. Finalmente, el punto culminante de las ides napoloniennes es la preponderancia del ejrcito. El ejrcito era el orgullo de los campesinos parcelarios, eran ellos mismos convertidos en hroes, defendiendo su nueva propiedad contra el enemigo de fuera. Pero los enemigos contra quienes ahora tiene que defender su propiedad el campesino francs no son los cosacos, son los alguaciles y los agentes ejecutivos del fisco. Sus hazaas heroicas consisten ahora en las caceras y batidas contra los campesinos. La parodia del imperio era necesaria para liberar a la masa de la poblacin francesa del peso de la tradicin y hacer que se destacase ntidamente la contraposicin entre el Estado y la sociedad. La burguesa no tena ms opcin que elegir a Bonaparte. Bonaparte, como Poder Ejecutivo convertido en fuerza independiente, se cree llamado a garantizar el orden burgus Pero la fuerza de este orden burgus est en la clase media. Se cree, por tanto, representante de la clase media y promulga decretos en este sentido. Pero si es algo, es gracias a habar roto y romper de nuevo diariamente la fuerza poltica de esta clase media. Se afirma, como adversario de la fuerza poltica y literaria de la clase media. Pero, al proteger su fuerza material, engendra de nuevo su fuerza poltica. Bonaparte se reconoce al mismo tiempo, frente a la burguesa, como representante de los campesinos y del pueblo en general, llamado a hacer felices dentro de la sociedad burguesa a las clases inferiores del pueblo. Esta misin contradictoria del hombre explica las contradicciones de su gobierno. Bonaparte quisiera aparecer como el bienhechor patriarcal de todas las clases, pero no puede dar nada a una sin quitrselo a la otra. Lo mas importante de este proceso en que se toma a Francia para entregrsela a ella misma, son los tantos por ciento que durante la operacin de cambio se embolsan el jefe y los individuos de la Sociedad del 10 de Diciembre.
Bonaparte lleva el caos a toda la economa burguesa, atenta contra todo lo que a la revolucin de 1848haba parecido intangible y engendra una verdadera anarqua en nombre del orden.