Creacin, muerte y mitos de los selknam en Karukink.
Introduccin
Cuando hablamos de mitos, o mejor dicho, de relatos mticos, sentimos que nos alejamos del campo de la historia para imbuirnos en los espacios de la antropologa y la etnografa, quienes se encargan de recopilar, interpretar y crear estructuras que explican dichas narraciones. Olvidamos que los primeros historiadores y recopiladores de datos fueron los ancianos y chamanes quienes contaban de vez en vez aquellos acontecimientos que ocurran en un tiempo pasado, donde dioses y espritus reinaban, y donde el hombre de hoy no exista, dado que su aparicin fue despus de que aquellas deidades se fueron y nos dejaron esta tierra. En el caso de los selknam esta fue Karukink, isla Grande de Tierra del Fuego. Los mitos tambin son los organizadores sociales, origen de lo bueno y los malo, y adems, piedra fundamental de la cultura de cualquier grupo. Revelan a su vez, un tiempo diferente al que hoy nosotros vemos pasar, ya que no es diacrnico, sino ms bien cclico, reviviendo cada vez que se repite un relato, y llevando a quienes lo creen, a un estado de renovacin, o mejor dicho, de renacimiento.
Una diferencia esencial entre estas dos clases de tiempo nos sorprende ante todo: el tiempo sagrado es por su propia naturaleza reversible, en el sentido de que es, propiamente hablando, un tiempo mtico primordial hecho presente. Toda fiesta religiosa, todo tiempo litrgico, consiste en la reactualizacin de un acontecimiento sagrado que tuvo lugar en un pasado mtico, <al comienzo>. (Eliade, 1996, P. 64 )
De esta manera, cuando nos acercamos a los relatos del viejo Tenenesk a Martin Gusinde (Gusinde, 1986), estamos entrando en un espacio alejado de la realidad como la entendemos - y del tiempo actual, por lo que podemos invuirnos en el tiempo de Temaukel y Kenos, pero tambien, en el tiempo en el cual todo se origino para los selknam, desde la misma creacion de la tierra y
los hombres, hasta el establecimiento de la muerte y la supremaca de los hombres. En el presente trabajo, el tema central sera el de los mitos selknam como fuentes primarias para entender las concepciones que tienen estos sobre la vida y la muerte. En este sentido, se establece como primicia que los relatos miticos no solo sirven como explicaciones para el origen de ellos como grupo, sino tambien, como metodos de entendimiento para la muerte que en el caso de ellos sera entendida desde una perspectiva de mal provocado por los mismos dioses y antepasados -, pero a tambien, del rol de la mujer dentro de la comunidad, tanto como subyugada al poderio del hombre, pero tambien, castigada por los actos cometidos por su mas famosa antepasada, la luna. Seguido de esto, es preciso establecer que los mitos como se dijo al principio son reactulizaciones de un tiempo anterior perfecto, el cual se intenta alcanzar cada vez que un anciano o chaman lo narra para los demas. Por lo mismo, no importa quien lo relate o como sea narrado, ya que cada vez que este acto es efectuado con todo un sentido ritual el que se agregue o quite alguna parte, no varia lo central e importante, ya que no existe versin verdadera de la cual las otras seran solamente copias o ecos deformados. Todas las versiones pertenecen al mito. (Strauss, 1987. P. 241) Se entiende entonces que los mitos y su seres divinos son causa y efecto de todo lo presente en el mudno de los selknam, ya que la precencia de la muerte, y aun mas, la repugnancia a dicho suceso no es un catigo para ellos por algun acto indevido, sino mas bien, el resultado del egoismo de un ser superior. Lo mismo va a suceder con el rol de las mujeres, que sometidas y controlodas por el miedo, su posicin no es por nada casual, sino que fue causada por las mentiras de sus antepasadas, quienes engaaron a los hombres, somentiendolos y abusando de ellos, generando en odio y recelo en estos ultimo, terminando todo en una supremacia legitimada en esta revancha lograda por el sol sobre la luna. Pero se agrega otro aspecto que aun es mas interesante, y es la union entre la muerte y la mujer, que no pasa inadvertido en los relatos. La luna es imagen y causa de la muerte, por lo que su simple aparicion causa terror y enojo por parte de los hombres selknam. As, se entiende entonces que los selknam se alejan completamente de aquella visin de pueblo nomade sin interes mas que su supervivencia, ya que
vemos que la riqueza de ellos se encuentra en su concepcion mitica y de cosmovision, la cual se refleja en mitos, orden y entendimiento de su vida y de la muerte, por lo cual, todo lo que sigue a esta breve introduccin debe ser entendido desde una perspectiva mucho mas abierta, pero tambien, con un deseo de entender aquello que no es visible a los ojos.
Temukel y Kens: El origen de los selknam
El origen mtico de los selknam queda claro en el relato que hace Tenenesk a Martin Gusinde, donde explica quines son Temukel y Kens:
Al principio exista Temukel, ms tarde lleg tambin Kens; Kens fue enviado por Temukel. Temukel haba encargado a Kens la misin de repartir este mundo; a los selknam les toc luego en suerte la Isla Grande de: su terruo. Kens no tena padres, pues Temukel lo ha enviado aqu a tierra desde el cielo. Kens tambin fue comisionado por Temukel para indicar a los howens y chon la manera como deba vivir cada uno, cmo deban conducirse frente al otro, cmo deba llegar a ser cada uno un hombre bueno (). Antes que todos los antepasados estuvo Temukel; l es el primero de todos los howens y chon. Recin despus vino Kens; pero aquel ya estaba antes (). l ha hecho la primera cpula celestial y la tierra primitiva; pero nunca ha venido aqu a esta tierra. Aqu ha enviado a Kens. l mismo se mantiene muy alejado, detrs de las estrellas, all reside, all permanece siempre. Tanto tiempo hace que ya est ah. (Gusinde, 1986. Pp. 466 467, 480)
Lo primero que resalta en la descripcin es la caracterstica mxima de Temukel, quien permanece detrs de las estrellas, en Wintek el cielo del este aqu, por encima de nuestra tierra, se extiende el cielo; detrs de l vive Temukel (Gusinde, 1986. P. 471). l no se hace presente en la creacin del mundo, y menos en la del hombre, sino ms bien, esta ah desde siempre, y de el va a venir Kens, quien tendra la responsabilidad de crear al hombre, repartir la tierra, y establecer las normas y reglas de vida. Temukel queda entonces relegado a un lugar donde nadie puede llegar, donde nadie lo puede ver, donde solo l est. Representa por lo tanto, no una necesidad para explicar origen o algo magico, sino mas bien, la sensacin de que hay algo siempre mayor que el hombre, que tiene caracteristicas infinitas, y por lo tanto, que su tiempo al
igual como lo dice Mircea Eliade es sagrado, creando la posibilidad de volver en sus relatos a aquello que es renovador y primordial. Dicho de otro modo, el rol de Temukel no es el de un Dios creador, sino mas bien el de una figura responsable de todo, ya que desde su inmobilidad en el cielo, su precensia es casi inombrable, pero a l se le responsabiliza de los males, pero tambien de las bondades. Adems, sin existir ritos dedicados a l, su nombre es invocado a la hora de pedir por algo mayor a lo cotidiano, donde no existe otro poder que pueda solucionarlo.
Los seres supremos de estructura celeste tienden a desaparecer del culto: se <alejan> de los hombres, se retiran al cielo y se convierten en dei otiosi. Estos dioses, despus de haber creado el cosmos, la vida y el hombre, se resisten, se dira, de una especie de <fatiga>, como si la enorme empresa de la creacin hubiera agotado sus fuerzas. Se retiran al cielo, dejando en la tierra a su hijo o a un demiurgo, para acabar o perfeccionar la creacin. (Eliade, 1996. P. 105)
Aparece entonces la figura de Kens, que es un enviado, un demiurgo, el creador de los selknam. Su tarea se remite a ordenar y crear, a pensar y establecer parmetros morales, quitndole a Temukel todo trabajo, y dejndolo lejano, detrs del firmamento. Podramos entender entonces, que la gran tarea de Temukel fue la de crear un espacio donde enviar a Kens para hacer lo restante, crear a los howens. Adems de la creacin, la tarea ms importante de Kens fue la establecer las leyes morales, apareciendo otra de las caractersticas ms recurrentes de los mitos, la cual es el reglamentar, ya que
En lo divino, los hombres reportan a s mismos la autoridad moral de la sociedad, la disciplina, que va ms all de ellos, a que han de someterse, que frena su conducta aun a pesar de ellos mismos, contradice sus impulsos, recompensa su sumisin y de este modo los hace independientes y agradecidos a ella. (Sahlins, 1972. P. 152)
Dicha tarea va a ser sumamente respetada por los selknam, quienes ven en dicha deidad, el origen de todo aquello que son, l fue quien los creo, el que les dio el territorio que recorren y que les da de comer, l aparece entonces como el primer selknam, como el primer hombre de tierra del fuego, igual a ellos, y por lo tanto, a quien imitar y seguir.
Luego de recorrer el mundo, de pensar y establecer las normas morales (Gusinde, 1986. P. 838) Kens decide crear al hombre y la mujer para que pueblen todo, dado que toda la tierra ya estaba lista y repartida a todos los hombres, y Tierra del fuego, Esta tierra de aqu fue entregada por l a los selknam. El otro mundo se lo entreg a los dems pueblos. Ellos tienen su propio firmamento, bajo el cual viven. (Gusinde, 1986. P. 839). Esta creacion esta sumamente detallada por las narraciones que Martin Gusinde escuho de Tenenesk el cual le dice:
Cuando Kens haba peregrinado por todo el ancho mundo, regres nuevamente hasta aqu. Entreg esta tierra a los selknam. En aquel entonces, Kens estaba totalmente solo. Nadie ms que l haba en la tierra. Mir en torno suyo: fue hacia un lugar hmedo. Aqu extrajo un haruwenhhos (mata de pasto con tierra adherida) al que exprimi el agua. Con l form un genital masculino, un shees. Lo deposito en la tierra. Luego extrajo otro terrn y a este tambin le exprimi el agua. Con l formo un genital femenino, un ashken. Kens dej entonces juntos ambos terrones, y se fue de aquel lugar. Durante la noche, los dos terrones se unieron. De esto surgi uno, igual que un hombre. Este fue el primer antepasado. Aqul creci inmediatamente. Cuando lleg la noche siguiente, aquellas dos figuras se unieron nuevamente. Otra vez naci inmediatamente uno. Y as sucedi todas las noches durante mucho tiempo: cada noche surga un nuevo antepasado. Rpidamente se pobl nuestro territorio. Al cabo de un tiempo, haba mujeres en buen nmero. A partir de entonces se unieron hombre y mujer. La cantidad de personas aument continuamente. (Gusinde, 1986. P 549)
Hasta ahora, el mito de creacin se nos presenta muy similar muchos otros utilizando como ejemplo el de la creacin bblica -, pero como hemos visto, tambin presenta particularidades, como la de una deidad inmvil, quien se encarga de enviar a un creador y ordenador de todo. Pero Kens nos presenta una de sus cualidades ms particulares, la inmortalidad, que ms que un beneficio es una carga. Por lo mismo, al avanzar el mito, los selknam dejan entrever que la muerte no es algo presente desde siempre en sus vidas, sino ms bien, un suceso que parte desde el egosmo de otro howens, desde un
antepasado mtico, y que marca un antes y un despus para la historia de estos hombres de Tierra del Fuego. Entendemos ya, que los selknam van a concebir su origen como un tiempo sagrado, que al ser recordado sirve como purificacin de los problemas y desgastes del mundo en el cual viven, ya que en su relato, los personajes o deidades, tienen caractersticas cercanas a la perfeccin, y por lo tanto, son ejemplos a seguir, pero imposibles de alcanzar. De este modo, la aparicin de los primeros habitantes de Tierra del Fuego no significa la aparicin de los selknam que conocieron Alberto Da Gostini, Martin Gusinde o Anne Chapman, sino ms bien, son aquellos antepasados que estructuraron este mundo en el cual vivieron, moldearon el territorio, y por lo tanto, dieron pie para que los primeros conceptos de vida y muerte se establecieran, donde esta ltima no exista.
Shnuke y Kwnyip, el egosmo de la muerte.
Kens, junto con aquellos tres hombres, se traslad hacia el norte, lejos. All quera intentar morir; en el sur no lo haba logrado ninguno de ellos. Caminando hacia el norte, estos cuatro se arrastraban tan torpemente como personas seniles. Ya sol hablaban quedamente y con gran fatiga; debilitados y cansados, se comportaban como lo hacan las personas enfermas de muerte. Penosamente haban alcanzado el norte. All ordenaron a la dems gente que los envolvieran en sus capas y los colocaran en la tierra. Ahora, aquellos cuatro hombres yacan totalmente inmviles, estaban realmente muertos. Pero al cabo de pocos das, adquirieron nuevamente movilidad. Lentamente se movieron, primero poco, luego ms. En primer lugar comenzaron a mover los labios. Susurraron algo, primero hablaron quedadamente, luego ms fuerte, y por ltimo se levantaron y se pusieron de pie. Cada uno de ellos vio entonces a los restantes (). Aquellos cuatro continuaron viviendo desde entonces, se sentan nuevamente frescos y su aspecto era otra vez juvenil . (Gusinde,
1986. P. 552) La muerte para los selknam era inexistente durante el tiempo mtico de los howens, ya que aunque el agotamiento y deseo de morir estaban presentes, el simple hecho de postrarse en la tierra y ser enterrado les devolva
la fuerza. Entendemos as, que dicho acto para los selknam la muerte no era algo presente desde el principio, sino que ms bien, la vida y el rejuvenecer eran regalos de sus deidades. Pero tambin hay que tener cierto cuidado, ya que otra interpretacin algo ms cotidiana nos puede entregar luces de su modo de vida. Dentro de las caractersticas de las sociedades nmades, una de las que ms resalta es aquella donde los ancianos se retiran y abandonan el grupo para morir lejos, y as, poder dejar a los dems seguir con su vida. En este sentido, podemos entrever que el peregrinar de Kens y sus acompaantes hacia el norte que en el caso de la geografa seria hacia el estrecho y el continente puede ser la idea del abandono de aquellos a quienes no le quedan fuerzas para seguir con la vida dura de los cazadores. Pero tambin, est claro que ese rejuvenecer y volver tiene dos imgenes claras. La primera es la de un nuevo integrante que toma el puesto del mas anciano, pero a su vez, que los antepasados cazadores y recolectores del firmamento no pueden ser viejos, sino jvenes y fuertes, para asi poder su trabajo durante la eternidad. La muerte entonces ya no es el paso entre una vida y la otra, sino que su inexistencia le entrega una vida eterna desde siempre a todos los antepasados selknam, la cual, por supuesto, no ser para siempre, siendo una paradoja dolorosa para estos hombres y mujeres.
Kens haba encargado a Shnuke que lavara a las personas que se levantaran nuevamente despus del profundo sueo. Shnuke le contest: S, lavar a la gente. Despus que Kens abandon la tierra, uno tras otro, los antepasados se presentaban a Shnuke dicindole: lvame!. Y Shnuke lavaba a cada uno de ellos. Despus de esto, cada uno se senta nuevamente juvenil y con alegra de vivir ().El hermano mayor de Kwnyip, Aukmenk, se comport un da como si quisiese morir. Entonces el hermano menor tom el manto de aqul y envolvi a su hermano con l. Luego lo deposit en la tierra y lo tap. As, Aukmenk yaca totalmente inmvil. Al cabo de unos das, Aukmenk se movi nuevamente un poco, comenzando a revivir. El hermano menor lo observ. Pero no le gustaba nada que su hermano mayor volviera a vivir! Rpidamente corri al lugar donde aqul yaca. Kwnyip ech mano de todo su poder de chamn.
Trabaj muy duro: su hermano mayor no
deba levantarse
nuevamente y volver a vivir! Entonces el Kwnyip mayor no volvi a despertarse. Qued tendido en la tierra nunca ms se levant! As qued muerto hasta el da de hoy! Desde aquel momento ya nadie puede despertarse y levantarse del lecho cavado en la tierra, sino que queda muerto para siempre. (Gusinde, 1986. Pp. 556, 563 - 564)
En este punto la muerte aparece, pero no como un castigo de las deidades, sino ms bien, por el egosmo de un solo ser, quien, vido de envidia, deja a su hermano sin lavar para que nunca ms se pueda levantar. Ese simple proceder de Kwnyip produjo un cambio radical en la vida de los selknam ancestrales, los cuales, acostumbrados a vivir para siempre, debieron asumir su carcter mortal. Todo el trabajo que Kens haba hecho para instaurar el lavado, y por lo tanto, mantener la inmortalidad, tarea que fue encargada luego de su viaje a Shnuke, termino abruptamente con el acto de Kwnyip. Pero hay mucha ms detrs de estos simples sucesos, ya que la muerte entre los selknam aparece entonces como un suceso derivado del castigo que Temukel hace por no haber respetado aquellas leyes que su enviado Kens haba instaurado. Donde algunos miembros de las tribus son slo desafortunados, otros
son pecadores. Sin embargo, lo que quisiera resaltar no es esta diferencia, sino un rasgo comn: que los muertos, y, circunstancia caracterstica, los fallecidos recientemente, son los causales de las desgracias personales de la gente: sus enfermedades, el fracaso de sus bien meditados proyectos, su muerte. Por este rasgo el alivio se hace posible humanamente, mediante ritos de expiacin, propiciacin o apaciguamiento de los fantasmas. De este modo, los muertos actan al nivel personal de la religin como causa y remedio de la tragedia personal. (Sahlins, 1972. P. 169)
Esta doble accin de los muertos no queda bien clara en los relatos expuestos, pero si podemos entender que el mismo Kwnyip o su hermano Aukmenk son los generadores de esta muerte, no siendo recordados como enemigos y malvolos suscitadores de las desgracias, sino ms bien, como actores importantes a la hora de encontrar origen a sucesos naturales, como es el caso de la igualacin del da y la noche hecho por el primero. Por lo mismo, la muerte se presenta como un hecho que hay que aceptar, y donde las
deidades y espritus tienen mucho que decir, especialmente cuando las causas no son conocidas, ya que es el que habita el cielo el que llama su alma para tenerla detrs de Wintek junto a l, siguiendo el camino de los otros. Pero lo importante de todo esto est en la muerte, dado que ms avanzado el tiempo mtico o sagrado, esta tendr un papel preponderante en el miedo y la sumisin de hombres y mujeres cada uno en distinto tiempo -, pero tambin, a la hora de establecer las caractersticas de ambos gneros.
Kran y Kra: La mujer, el engao y la muerte.
Pero, en otro sentido, es bien sabido que todo mito es una bsqueda del tiempo perdido. (Strauss, 1987. P. 227)
Al momento en que la mayora de los antiguos howens Kens, Shnuke y Kwnyip entre otros haban migrado hacia el cielo para ocupar un lugar junto a Temukel, surgi entre ellos dos figuras sumamente importantes y poderosas, pero diametralmente opuestas. El solo relato de dicha lucha, mezclada con engaos y espritus malignos, desemboco en el rito efectuado por los selknam el kloketen -, pero tambin en la gran diferencia que hay entre hombres y mujeres, ya que estas ltimas descendientes de la chaman ms fuerte son la imagen de la mentira y la muerte.
Kran y Kra vivan con los howenh. Ellos eran marido y mujer. Aqu, en nuestra tierra, aqu vivan. Eso era en los tiempos en que las mujeres se reunan a solas en la choza ceremonial. La mujer-luna diriga y dominaba a todas las dems mujeres. Los hombres deban quedarse en las viviendas con los nios. Pero el hombre-sol era un chamn astuto. Descubri que en la choza grande haba solamente mujeres, no estaban los presuntos espritus. Las mujeres haban engaado a todos los hombres. Entonces los hombres acometieron contra aquellas mujeres. Hubo una terrible lucha, sol algunas pocas mujeres pudieron escapar. La mujer-luna tambin era una poderosa chamn. Los hombres no se atrevieron a matarla, pero el hombre-sol, su esposo, le propino algunos golpes duros. Cada vez que descargaba un golpe, se produca un ruido espantoso, temblaba toda la tierra. Entonces el hombre-sol desisti de golpearla // pero an se observan las cicatrices en el rostro de la mujer-luna // Kra corri rpidamente hacia el cielo. Kran se precipit tras ella. Sigui
persiguiendo a su mujer. Hasta hoy no la ha podido alcanzar. (Gusinde, 1986. P. 576)
Hay dos ideas centrales en este relato que sirven de puntales para todo lo que se ha venido hablando. Lo primero es la idea del engao por parte de las mujeres a los hombres -, razn por la cual estas se encontraban sometidas al poder de los hombres, no permitindoles participar del rito del Kloketen, obligadas a dejar a sus hijos salir del hogar para convertirse en hombres. Tambin, son la imagen de la perversin, la codicia y la mentira, ya que su chaman Kra, la luna fue la que pens y estructuro la gran mentira con que los hombres fueron sometidos y maltratados. Lo segundo es el hecho de la muerte, ya que luego de este relato, Tenenesk le explica a Martin Gusinde el miedo y odio que se tiene por el cuerpo celeste nocturno, el cual es el vivo recuerdo de aquel tiempo nefasto, que representa una forma de muerte, ya que mirar a la luna llena siempre era causa de muerte (Gusinde, 1986). Pero es tambin una explicacin mucho ms profunda, que por un lado intenta explicar la estructura social, y por lo mismo, los puestos ocupados por sexo y edad, entendiendo que
Un mito se refiere siempre a acontecimientos pasados: antes de la creacin del mundo o durante las primeras edades o en todo caso hace mucho tiempo. Pero el valor intrnseco atribuido al mito proviene de que estos acontecimientos, que se suponen ocurridos en un momento del tiempo, forman tambin una estructura permanente. Ella se refiere simultneamente al pasado, al presente y al futuro. (Strauss, 1987. P. 232)
Para decirlo de otra manera, el mito es la validacin de aquellas estructuras sociales que no tienen razn ms que la de un origen divino. Kra es entonces aquel origen de la sumisin de las mujeres, las cuales, aprovechndose del trabajo de los hombres, decidieron en ese momento, ser condenadas a las labores hogareas. Lo central ac es la situacin de la mujer, quien debe asumir la culpa de su antepasada, y por lo tanto, aceptar su ubicacin en la sociedad. Pero la muerte es un punto central en todo esto, lo cual se deja entrever en el relato. La mayora de las mujeres mueren en la masacre de la choza ceremonial, solo las ms jvenes y por lo tanto, no portadoras de la mentira y
la maldad sobreviven. La luna en cambio permanece viva, magullada por los golpes, los cuales son recordados en los crteres de la luna. Las figuras del sol y la luna son centrales en este relato, y es porque
Para el hombre religioso, la naturaleza nunca es exclusivamente <natural>: est siempre cargada de un valor religioso. Y esto tiene su explicacin, puesto que el cosmos es una creacin divina: salido de las manos de Dios, el mundo queda impregnado de sacralidad. No se trata nicamente de una sacralidad comunicada por los dioses, por ejemplo, la de un lugar o un objeto consagrado a la presencia divina. Los dioses han ido ms all: han manifestado las diferentes modalidades de lo sagrado en la propia estructura del mundo y de los fenmenos csmicos. (Eliade, 1996. P. 101)
La manifestacin de la muerte, retratada en esta luna que mata en sus noches llenas, tiene un sentido profundo en los relatos y recuerdos de los selknam, ya que al existir esta persecucin mstica, que se repite da a da, es un recuerdo fresco para hombres y mujeres sobre cmo actuar. Es como en la actualidad debemos ver diariamente en la televisin una cantidad innumerable de robos, matanzas y luchas, que son castigadas y reprimidas siempre, sirvindonos como ejemplo de aquello que no debemos hacer. Lo mismo sucede entonces que estos dos cuerpos celestes, que siendo chamanes, recorren en cielo y el horizonte eternamente, infringiendo en todos los habitantes de Tierra del Fuego un recuerdo perpetuo de lo que no debemos hacer, pero tambin, mostrndonos su poder, como cuando la mujer luna da muerte a aquellos que la miraron fijamente. Se agrega adems, que la mujer es cargadora de esta muerte, y por lo tanto, pierde una condicin muy comn en los pueblos indgenas de Amrica, la fertilidad. Este ltimo punto no queda como simple ancdota, ya que muerte y vida en su oposicin se encuentran conviviendo en el mismo ser, la mujer. Por ltimo, se agrega la situacin de la mentira, hecho no menos grave y simblico de todo este mito. La supremaca o control sobre otro hablando en el caso masculino siempre est dado por la fuerza o el poder chamanico, pero en el caso de las mujeres, este solo pudo ser alcanzado por medio de la mentira y el engao, lo cual no hubiera desencadenado el desenlace de la muerte, sino ms bien, una
lucha interminable. Las mujeres debieron pagar por su insolencia, y por lo tanto, tuvieron que ser estigmatizadas con la muerte y la mentira, lo cual est escrito en cada crter de la luna, pero tambin est representado en la constante persecucin del sol en contra de luna.
Conclusiones
Cuando los selknam vivan ya un proceso de desaparicin, y solo algunos interesados buscaban resguardar para siempre sus relatos y costumbres, exista en ellos una necesidad de contar una y otra vez aquellas historias de tiempos mejores, aquellos relatos de vidas eternas, aquellos mitos donde la luna condeno para siempre a la mujeres. Por lo tanto los mitos debemos entenderlos ya no como una simple explicacin de la existencia, o una creacin que sirve de entretencin, sino ms bien como relatos mticos sirven de estructuras sociales y morales, ordenando todo, explicando situaciones inexplicables. Temukel y Kens son entonces las figuras creadoras del mundo y los hombres los howens -, siendo este ltimo quien instauro la forma de vivir, pero a su vez, la forma de rejuvenecer y tener la vida eterna. Dicha vida se pierde entonces con el egosmo de Kwnyip, quien oculta a su hermano, para que Shnuke no lo pueda lavar, y as no pueda volver a la vida. Este simple acto refleja que la muerte es un castigo, no efectuado por las deidades, sino ms bien, alcanzado por el egosmo del hombre, la envidia de la sociedad. Esta muerte dar un giro a los hombres. Aparecern entonces Kra y Kran, los cuales representaran el engao y el trabajo. Simplemente se puede leer entre lneas aquella explicacin de porqu las mujeres son sometidas por los hombres todo causado por la mentira y el aprovechamiento -, las cuales solo estn pagando el precio de su osada, la cual fue castigada, y es recordada cada da y noche, por la persecucin del sol sobre la luna. Es ac tambin donde la mujer toma este carcter de muerte, no en ella misma, sino en la figura de la luna, quien en su aparicin en los cielos puede causar la muerte sobre aquellos hombres que osaran mirarla. Es importante resaltar ac la doble situacin de la mujer, quien es fertilidad y muerte, lo cual puede ser explicado por la falta de agricultura de pero tambin,
los selknam, y por lo tanto, de su poco amor por la tierra, quien da el fruto cuando lo estima conveniente. Por ltimo, se puede establecer que la muerte y los mitos en los selknam estn ntimamente relacionados. Por un lado, vemos la necesidad de justificar la muerte en figuras importantes de sus mitos, de manera tal que no sea un hecho o suceso sin importancia, sino que esta situacin tenga origen. Por otro lado, el deceso y muerte, en su origen mtico, est ntimamente relacionado con las estructuras sociales y morales. Todo esto queda palpable en la historia de los selknam, perseguidos por la muerte, el engao y los mitos en su tierra de Karukink.
Bibliografa
Eliade, M. (1996). Gusinde, M. (1986). Los sagrado y lo profano. Colombia: Editorial Labor. Los indios de tierra del fuego - Tomo I, libro II. Buenos Aires: Centro argentino de etnologa Americana. Sahlins, M. D. (1972). Strauss, C. L. (1987). Las sociedades tribales. Barcelona: Editorial Labor. Antropolga Paidos. Estructural. Barcelona: Ediciones