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Análisis de la Masacre Plan de Sánchez

Este documento analiza el caso de la masacre de Plan de Sánchez en Guatemala y la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Resume el conflicto armado interno en Guatemala, los acuerdos de paz celebrados, y los antecedentes históricos de los derechos humanos en el país. Luego describe la masacre, el proceso ante la Corte Interamericana, y el contenido de su sentencia. Finalmente, examina los efectos sociales, económicos y políticos del caso.

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Alejandra Ortíz
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Análisis de la Masacre Plan de Sánchez

Este documento analiza el caso de la masacre de Plan de Sánchez en Guatemala y la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Resume el conflicto armado interno en Guatemala, los acuerdos de paz celebrados, y los antecedentes históricos de los derechos humanos en el país. Luego describe la masacre, el proceso ante la Corte Interamericana, y el contenido de su sentencia. Finalmente, examina los efectos sociales, económicos y políticos del caso.

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UNIVERSIDAD PANAMERICANA Facultad de Ciencias Jurdicas, Sociales y de la Justicia Programa de Actualizacin y Cierre Acadmico

Anlisis del caso denominado Masacre Plan de Snchez y la sentencia en la Corte Interamericana de Derechos Humanos
(Tesis de Licenciatura)

Ludwing Chocooj de Len

Guatemala, octubre 2011

Anlisis del caso denominado Masacre Plan de Snchez y la sentencia en la Corte Interamericana de Derechos Humanos
(Tesis de Licenciatura)

Ludwing Chocooj de Len

Guatemala, octubre 2011

AUTORIDADES UNIVERSIDAD PANAMERICANA Rector: Vicerrectora Acadmica y Secretaria General: Vicerrector Administrativo Directora de Registro y Control Acadmico: [Link]. Mynor Augusto Herrera Lemus

M. Sc. Alba Aracely de Gonzlez M.A. Csar Augusto Custodio Cbar

Arq. Vicky Sicajol Caldern

AUTORIDADES DE LA FACULTAD DE CIENCIAS JURDICAS, SOCIALES Y DE LA JUSTICIA

Decano: Coordinador de Ctedra Coordinador de Tesis: Asesor: Revisor Metodolgico:

M.A. Otto Ronaldo Gonzlez Pea M.A. Joaqun Rodrigo Flores Guzmn Doctor: Erick Alfonso lvarez Mancilla Lic. Eduardo Galvn Casasola Lic. Manuel Guevara Amezquita

TRIBUNAL QUE PRACTIC EL EXAMEN TCNICO PROFESIONAL

PRIMERA FASE

Licda. Diana Noem Castillo Alonzo Licda. Flor de Mara Samayoa Quionez Lic. Gabriel Estuardo Garca Luna Lic. Manuel Guevara Amezquita

SEGUNDA FASE

Licda. Helga Ruth Orellana Aceituno Licda. Carmela Chmale Garca Lic. Miguel ngel Giordano Navarro Lic. Eddy Giovanni Miranda Medina

TERCERA FASE Dr. Jos Luis Samayoa Palacios Lic. Julio Cesar Villalta Bustamante Lic. Arnoldo Pinto Morales Lic. Jaime Trinidad Gaitn Alvares Lic. Erick Estuardo Wong Castaeda

Nota: El autor es el nico responsable del contenido del presente trabajo de tesis.

DEDICATORIA

A DIOS:

Por el Don de la vida; por su infinito amor y misericordia, guindome en los momentos difciles. Llega el momento de culminar mi carrera gracias al Entendimiento y Sabidura que me ha dado. Recibe toda la Gloria, Honra y Honor; en este da tan especial quiero ofrendarte este triunfo.

A LA SANTSIMA VIRGEN MARA EN SUS REPRESENTACIONES DE VIRGEN DE FTIMA Y MARIA AUXILIADORA.

Que con su bendicin y amor de madre ha sabido guiar y ser modelo de m vida, intercediendo ante Dios nuestro Seor, para llegar a alcanzar los sueos transformados en este momento en la meta a la que deseaba llegar al iniciar mi carrera profesional. S Madre, S hasta el final.

A MIS PADRES:

Rubn Ernesto Chocooj y Zoila Marina De Len de Chocooj, que este triunfo profesional sea para ellos una mnima recompensa a sus mltiples esfuerzos y gracias por su apoyo econmico, moral y espiritual, que fueron la principal motivacin para alcanzar esta meta. Gracias por su amor inigualable. Rodolfo De Len Rodrguez (Q.E.P.D.) quien siempre me motiv a salir adelante y estuvo pendiente de mi carrera hasta que Dios lo llam a su presencia. Estoy seguro que desde el cielo est celebrando conmigo este triunfo. Gracias por ser mi ngel.

A MI ABUELO:

A MIS HERMANAS Y HERMANOS:

Mayling, Silvia, Ericka, Glenssy, Rubn y Geovanny, por su amor de hermanos, solidaridad y apoyo; porque siempre han estado pendientes de mi vida y juntos hemos triunfado en nuestros proyectos de vida, gracias por apoyarme a alcanzar esta meta.

A MIS PADRINOS:

Licenciado Martn Arvalo De Len Licenciado Nery Rodenas Paredes Licenciado Selvin Boanerges Garca Velsquez Por ser profesionales de xito y comprometidos con el pueblo de Guatemala. Gracias por el respaldo que me brindan al iniciar mi carrera profesional.

A:

La comunidad Plan de Snchez, Rabinal, Baja Verapaz; como un reconocimiento a su lucha por el respeto a los Derechos Humanos y sirva la presente Tesis de Licenciatura para transmitir a las nuevas generaciones la Memoria Histrica de una Guatemala Nunca Ms.

A LAS INSTITUCIONES:

Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala Programa Nacional de Resarcimiento Por brindarme el apoyo en el campo profesional y laboral.

MENCIN ESPECIAL A:

Monseor Rodolfo Valenzuela Nez, Obispo de la Verapaz. Hermana Rosario Cliz, Proyecto REMHI, Alta Verapaz. Asociacin Salesiana de Don Bosco. Licenciado Eduardo Galvn Casasola Licenciado Manuel Guevara Amzquita A quienes agradezco el tiempo dedicado a la asesora y revisin metodolgica de mi Tesis de Licenciatura.

A MI ASESOR Y REVISOR DE TESIS:

A MIS AMIGOS:

Carlos Herrera, Lic. Dorian Gamboa, Selvin Gabriel, Jos Cceres, Hitel Valdz, Marvin Baldetti, Hermanos Godoy Glvez, Hermanos Xoy Pelez, Hermanos Andrade Barillas, Jorge Pea, Kevin Marroqun, Arquitecta Susan Hernndez, Licda. Astrid Lemus, Licda. Marlen Gmez Scala, Lic. Jos Monterrosa Menzel, Lic. Hendel Yat. Por brindarme su amistad y que perdure por siempre.

A:

La Tricentenaria Universidad de San Carlos de Guatemala y en especial a la Facultad de Ciencias Jurdicas y Sociales, por haberme formado en la Ciencia del Derecho.

A:

La Universidad Panamericana de Guatemala, en especial a la Facultad de Ciencias Jurdicas, Sociales y de la Justicia; por brindarme la oportunidad de convertirme en Profesional del Derecho.

A USTED:

Por compartir conmigo este momento; con cario y respeto.

Contenido
Resumen Introduccin 01 04

Captulo 1
El conflicto armado interno en Guatemala 1.1. El conflicto armado 1.2 Causas que originaron el conflicto armado interno 06 06 07 10 13 14 16 17

1.2.1. Inicio de la lucha ideolgica 1.2.2. La contrainsurgencia 1.3 Duracin del conflicto armado interno

1.4 Violencia rural 1.5 Violencia urbana

Captulo 2
Los Acuerdos de paz 2.1 En qu consisten los Acuerdos de Paz 2.2. Aspectos generales 2.2.1. Instancias y comisiones creadas para cumplir los Acuerdos de Paz 2.3 2.4 2.5 2.6 Declaracin de Esquipulas I Declaracin de Esquipulas II Acuerdo global sobre Derechos Humanos Acuerdos de paz firme y duradera 20 20 23 23 25 25 26 29

Captulo 3
Derechos humanos 3.1. Antecedentes histricos de los derechos humanos 3.1.1. Historia de los derechos humanos en Guatemala [Link]. poca colonial [Link]. Constitucin de Bayona, 1,808 [Link]. Primer proyecto constitucional guatemalteco [Link]. poca de la independencia
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[Link]. Rgimen de los treinta aos [Link]. poca liberal [Link]. Constitucin Poltica de la Repblica de Centro Amrica de 1,921 [Link]. Constitucin de la Repblica de Guatemala, 1,945 3.1.19. Constitucin de la Repblica de Guatemala, 1985 3.2. Definicin 3.3. Caractersticas 3.4. Clasificacin 3.4.1. Primera generacin. Derechos civiles y polticos [Link]. Caractersticas 3.4.2. Segunda generacin: Econmicos, sociales y culturales [Link]. Caractersticas de los derechos econmicos, sociales y culturales 3.4.3. Tercera generacin 3.4.4. Anlisis jurdico de los derechos humanos 3.5. Instrumentos Nacionales e internacionales 3.5.1. Constitucin Poltica de la Repblica de Guatemala 3.5.2. Declaracin de los Derechos del Hombre y del ciudadano de 1789 3.5.3. Contenido de la Declaracin 3.5.4. Incidencia de la Declaracin Francesa 3.5.5. La Declaracin Universal de los Derechos Humanos 3.5.6. Otras Declaraciones Contemporneas

40 42 43 44 45 46 48 49 49 51 52 55 56 57 58 58 59 60 61 62 64

Captulo 4
Anlisis del caso masacre plan de Snchez y la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos humanos 4.1. Aspectos generales 4.1.1. Aldea Plan de Snchez 4.1.2. Masacre Aldea Plan de Snchez [Link]. Hechos posteriores a la Masacre Plan de Snchez 4.2. Presentacin de la denuncia 4.2.1. Procedimiento ante la Corte
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65 65 67 70 72 74 76

4.2.2. Reconocimiento de responsabilidad internacional 4.3. Aspectos procesales en Guatemala 4.4. Contenido de la Sentencia 4.5. Efectos sociales, econmicos y polticos Conclusiones Generales Recomendaciones Referencias Bibliogrficas Anexo

80 84 88 93 95 96 97

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Resumen
La problemtica que se desarrolla en el presente trabajo, representa en la historia de Guatemala un perodo de prdidas humanas, gasto en armamento, descomposicin social, violaciones a los derechos humanos y el estancamiento del pas en el subdesarrollo.

El conflicto armado interno del pas, gener violencia rural y urbana, existiendo algunos departamentos con mayor violacin a los derechos humanos, as como la prdida de vidas de muchos habitantes guatemaltecos, lo que gener que la comunidad internacional estableciera las bases a efecto, que las partes en conflicto iniciaran un proceso de paz mediante la celebracin de acuerdos, para lo cual el ofrecimiento de la comunidad internacional fue decisiva y pases como Estados Unidos, Mxico, Noruega, Espaa y otros ofrecieron su territorio para la recepcin de las delegaciones y la negociacin, buscando de esta forma la paz.

Se suscribieron los acuerdos concretos para cada uno de los aspectos que se pretendan cubrir, buscando que la sociedad guatemalteca entrara en un sistema democrtico, lo cual con la vigencia de la actual Constitucin Poltica de la Repblica, un nuevo proceso electoral, elecciones libres y democrticas, as como a la creacin de una institucin encargada concretamente del proceso electoral como lo es el Tribunal Supremo Electoral, quien es la mxima autoridad de conformidad con la ley constitucional de la materia, la encargada de establecer desde la convocatoria hasta la toma de posesin de los funcionarios que optaron a ejercer cargos pblicos mediante el voto.

Los derechos humanos, han sido una preocupacin universal y como consecuencia de ello la Organizacin de la Naciones Unidas mediante diversas declaraciones ha establecido con carcter de obligatoriedad a todos los pases miembros, no solo la aceptacin, ratificacin, promocin, divulgacin sino tambin el cumplimiento de los mismos, mediante las polticas pblicas que los diferentes Estados han realizado para su cumplimiento.

En cuanto al respeto de los derechos humanos, durante los siglos XIX y XX, los habitantes del territorio de Guatemala, han sido vctimas de constantes violaciones a los mismos, no obstante que
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en estas pocas ya han existido instituciones con carcter internacional que reciben denuncias, le dan el trmite correspondiente y emiten la sentencia respectiva, absolviendo o condenando al Estado que es el nico y directamente responsable de dichas violaciones. Son mltiples las condenas que ha recibido el Estado de Guatemala en materia de violacin a los derechos fundamentales de sus habitantes.

El objeto del presente estudio, es analizar el caso concreto denominado la Masacre Plan de Snchez y su incidencia en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ya que en el desarrollo se establece la violacin a las garantas individuales, derecho a la integridad personal, las garantas judiciales, la proteccin de la honra y dignidad, el derecho a la libertad de conciencia y de religin, la libertad de pensamiento y de expresin, la libertad de asociacin, el derecho a la propiedad privada, la igualdad ante la ley, as como la proteccin judicial.

La presente investigacin est distribuida en captulos, desarrollndose los mismos en la siguiente forma: El captulo uno, se refiere al conflicto armado interno, en el cual se hace referencia a los aspectos generales, las causas que originaron el conflicto armado, la duracin del conflicto armado, la violencia rural y la violencia urbana.

En el captulo dos, se desarrollan los Acuerdos de Paz, iniciando con los aspectos generales, as como la Declaracin de Esquipulas I, la Declaracin de Esquipulas II, el Acuerdo Global sobre Derechos Humanos y el Acuerdo de Paz Firme y Duradera.

El captulo tres, se refiere a los derechos humanos, iniciando con la historia, algunas definiciones, las caractersticas, la clasificacin y los instrumentos Nacionales e Internacionales; luego en el captulo cuatro, se realiza un anlisis del caso masacre plan de Snchez y su incidencia en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, iniciando con los aspectos generales, presentacin de la denuncia, as como los aspectos procesales en Guatemala; el contenido de la sentencia y los efectos sociales, econmicos y polticos de la misma.

Las conclusiones se resumen en lo siguiente: El conflicto armado interno gener para Guatemala, la prdida de miles de vidas humanas provocada por los problemas polticos, sociales y econmicos que en una poca determinada incidieron y transformaron el conflicto armado interno en una guerra civil. Los Acuerdos de paz son considerados mecanismos de negociacin entre el Estado de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, que con el apoyo de la comunidad internacional, establecieron mediante acuerdos el fin del conflicto armado; los derechos humanos, como derechos inherentes a la persona que tienen el reconocimiento nacional e internacional y cuando estos son violentados existen instrumentos e instituciones en el plano internacional que contribuyen a su proteccin, promocin, aplicacin y sancin al Estado infractor; en la sentencia de la masacre plan de Snchez, se dio el reconocimiento de responsabilidad por parte del Estado de Guatemala, tomando en cuenta que se viol el derecho a la integridad personal, las garantas judiciales, la proteccin de la honra y dignidad, el derecho a la libertad de conciencia y de religin, la libertad de pensamiento y de expresin, la libertad de asociacin, el derecho a la propiedad privada, la igualdad ante la ley, as como la proteccin judicial; el caso de la masacre de Plan de Snchez culmin con la condena del Estado de Guatemala por la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 29 de abril de 2,004.

Las recomendaciones generales se resumen en la siguiente forma: El Estado de Guatemala debe investigar efectivamente los hechos de la masacre Plan de Snchez con el fin de identificar, juzgar y sancionar a sus autores materiales e intelectuales; por medio de un acto pblico, el Estado de Guatemala, debe honrar la memoria de las personas ejecutadas; debe brindar gratuitamente, a travs de sus instituciones de salud especializadas, el tratamiento mdico y psicolgico que requieran las vctimas, el Estado de Guatemala debe resarcir econmicamente por concepto de dao material e inmaterial a cada una de vctimas del presente caso; debe proveer de vivienda digna a aquellas vctimas sobrevivientes que residan en la aldea de Plan de Snchez y que as lo requieran, en los trminos de los prrafos 105 y 117 de la Sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Introduccin
El problema del presente estudio, es concretamente determinar las causas que provocaron los asesinatos que ocurrieron durante una de las pocas ms violentas de la guerra civil de Guatemala, provocados por los grupos insurgentes izquierdistas y las fuerzas de seguridad del Estado. Despus de asumir el poder en marzo de 1,982, el General Efran Ros Montt, lanz una campaa militar que triunf ampliamente destruyendo la insurgencia, pero a costa de muchas vidas y casos de violacin a los derechos humanos. La masacre en Plan de Snchez fue un elemento en la poltica de tierra arrasada del gobierno, y su poblacin fue el objetivo, debido a la sospecha de las autoridades de que los habitantes estaban albergando o ayudando a los grupos guerrilleros.

El trabajo se justifica en la necesidad de conocer, cual fue el papel que realiz la Corte Interamericana de Derechos Humanos, como organismo internacional con competencia para conocer de denuncia de violaciones de derechos humanos, la cual, conoci, tramit y resolvi la denuncia de los hechos ocurridos en la aldea Plan de Snchez, municipio de Rabinal, departamento de Baja Verapaz. El 18 de julio de 1,982, el Ejrcito de Guatemala, incursion en dicha comunidad y fueron ejecutadas alrededor de 268 personas, quienes eran en su mayora miembros del pueblo maya Ach y algunas no indgenas, residentes en otras comunidades aledaas como Chipuerta, Joya de Ramos, Raxjut, Volcanillo, Coxojabaj, Las Tunas, Las Minas, Las Ventanas, Ixchel, Chiac, Concul y Chichupac.

La Corte declara la responsabilidad del Estado de Guatemala, por violacin de varios artculos de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos, por lo que se decidi analizar todos los aspectos que contempla la sentencia emitida y conocer cul fue el procedimiento a seguir por parte de dicha corte internacional, cuando conoci de las violaciones a los derechos humanos.

Los objetivos de la presente investigacin son conocer la importancia del derecho internacional pblico y su incidencia en las relaciones entre los Estados; as como determinar la importancia de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos y el efecto que producen las sentencias emitidas por dicha instancia internacional; tambin se consider conocer las normas internacionales
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protectoras en materia de derechos humanos y su incidencia en las sentencias condenatorias emitidas contra el Estado de Guatemala; presentar las causas que dieron motivo al conflicto armado interno en Guatemala.

El inters que tiene en el contexto social, la realizacin de un estudio de esta naturaleza es de gran importancia, para la sociedad guatemalteca, principalmente para las nuevas generaciones que estn obligadas a conocer parte de la historia ocurrida en Guatemala, concretamente con las violaciones a los derechos fundamentales. Es de suma importancia cuando se desarrollan temas de derechos humanos en el campo del derecho internacional, y conocer cual fue la participacin, conocimiento y resolucin de un organismo internacional como lo es la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien para el caso analizado en la presente investigacin conden al Estado de Guatemala al comprobarse no solo la violacin de los derechos humanos sino la inobservancia a todas las garantas y derechos que le asisten a los guatemaltecos.

Captulo 1 El conflicto armado interno en Guatemala 1.1 El conflicto armado


Un conflicto armado interno se presenta al interior de un pas cuando existen fuerzas armadas, diferentes a las gubernamentales, que se oponen al gobierno o a otras fuerzas armadas por motivos tnicos, polticos o religiosos. Existen diferentes grados y denominaciones para los conflictos armados internos. Wagner Lpez Cardona, seala:

La guerra civil, la guerra de guerrillas, y la amenaza terrorista. Guerra civil: Esta se da cuando dos o ms partes enfrentadas en el conflicto poseen legitimidad poltica, apoyo de la poblacin y control territorial, y gran parte de la poblacin no partidaria se encuentra involucrada o sufre las consecuencias. Guerra de guerrillas, se da cuando uno de los bandos tiene poca capacidad militar pero la maximiza por medio de tcnicas de guerra asimtrica, generalmente con algn grado de bases de apoyo en la poblacin civil y evitando incurrir en tcnicas de terrorismo ms all de lo operativa o polticamente necesario. Amenaza terrorista, Es cuando el grupo opositor tiene poca capacidad militar y, en compensacin, ejecuta actos de gran impacto publicitario, generalmente en contra de la poblacin civil. (2007:27)

Guatemala padeci un enfrentamiento armado interno de ms de treinta y seis aos; inmenso fue el sufrimiento de la poblacin civil durante esos largos aos. Los Acuerdos de Paz para todos, indica lo siguiente: Las mismas estadsticas difciles de cuantificar con meridiana exactitud no reflejan la magnitud de las funestas consecuencias de este conflicto, muertos, heridos, lisiados, refugiados, desplazados, viudas y hurfanos, daos de la infraestructura geogrfica nacional, entre otros.

Cabe preguntarse el origen de este conflicto, el cual puede ser considerado desde varios puntos de vista, pero el ms importante es la evidente situacin de inhumana pobreza en que desde tiempos ancestrales sobrevive la inmensa mayora de los guatemaltecos.
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Mientras un sector muy reducido de la poblacin abunda en bienes y servicios, la inmensa mayora carece de esos bienes y de lo ms indispensable que se necesita para la realizacin como persona; gigantescos son los problemas derivados del analfabetismo, la falta de educacin, el deficiente cuidado de la salud, la carencia de viviendas, el grave problema agrario, la exclusin o marginacin de las veintids etnias indgenas, la fragmentacin de la misma sociedad guatemalteca entre otras.

Por otra parte a la luz de la historia, conviene no olvidar la debilidad de las instituciones. El devenir de la patria podra escribirse a partir de las dictaduras conservadoras o liberales que han dominado en el pasado de Guatemala, el pas ha vivido una democracia ms formal. Los gobiernos han implementado algunas medidas para que los ciudadanos tengan acceso a los bienes y servicios para su realizacin personal y familiar.

1.2 Causas que originaron el conflicto armado


Todo inici como una muestra de suprema rebelda entre militares, y se transform en la principal causa que puso al descubierto el subdesarrollo social y econmico del pas, en un conflicto casi tnico. El descontento generado por un rgimen desvinculado de las demandas de la mayora, provoca un movimiento nacionalista, avalado por diversos sectores de la poblacin. La gota que colmar el vaso es el apoyo total del presidente Miguel Ydgoras Fuentes a las fuerzas mercenarias anticastristas quienes, con el aval de los Estados Unidos de Norteamrica y de la CIA se entrenan en Retalhuleu.

La sublevacin no fue el inicio de un combate insurgente formal. Por el contrario, busco infructuosamente propiciar un golpe de estado con apoyo popular a similitud de lo ocurrido el 20 de octubre de 1,944.

Para el efecto Regis Debray, indica que: Los jvenes rebeldes eran de los ms descollantes alumnos de las escuelas de la selva del ejrcito de los Estados Unidos. Alejandro de Len, Caudillo Nato de los cadetes de la Escuela Politcnica dirigi el movimiento, lo apoyaban los tenientes Marco Antonio Yon Sosa y Luis
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Trejo Esquivel y el subteniente Luis Augusto Turcios Lima. El movimiento, integrado por ms de 100 oficiales y aproximadamente tres mil hombres, tenan una sola coincidencia de criterio: participar en el movimiento. Se acord un alzamiento simultneo en varias bases militares. (2002: 8) El movimiento fue traicionado y a las pocas horas de haberse gestado las acciones militares, los dirigentes se encontraron solos con un nmero reducido de seguidores. La fuerza area no actu de inmediato y la circunstancia fue hbilmente aprovechada por el presidente Ydgoras quien acompaado del embajador estadounidense en Guatemala, logr controlarlos.

Cuatro meses despus, en 1,961 un segundo brote rebelde dirigido por los mismos ex oficiales con el nombre movimiento revolucionario 13 del noviembre (MR-13) se da a conocer en Izabal. A la espera del momento para impulsar un nuevo intento de golpe, de comn acuerdo con partidos polticos y grupos de poder que les apoyan. Para el efecto, el Instituto en Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala, indica lo siguiente:

Es durante este periodo cuando los rebeldes hacen un primer contacto con los representantes del Partido Guatemalteco de los Trabajadores (PGT) y se les plantea la posibilidad de iniciar una lucha armada revolucionaria. Al transcurrir las semanas y los meses aumenta el descontento contra el gobierno de Ydgoras en la metrpoli capitalina.(2008:24)

Al convocar a elecciones para renovar la mitad del congreso en diciembre de 1,961 se evidencia un fraude a favor de los candidatos oficiales. Pese a que el Partido Revolucionario (PR) incita al pueblo a protestar a impulsar acciones legales en contra de los resultados, el llamado es ignorado. A nivel poltico se intensifica una campaa en contra del comunismo castrista quienes intentaban crear un frente ideolgico.

El caudillo de los oficiales rebeldes, el teniente Alejandro de Len es asesinado por el jefe de la polica judicial, Ranulfo Gonzlez en pleno centro capitalino. La muerte del carismtico lder es vengada por Yon Sosa, Turcios y Trejos en un atentado cometido el 24 de enero. Los rebeldes del
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MR-13 pagan un precio alto por su venganza. Algunos sectores poderosos que hasta ese momento le proporcionaban refugio y fondos suspenden el apoyo. Sus dirigentes padecen mayor persecucin.

Los miembros del movimiento revolucionario 13 de noviembre (MR-13) se movilizan a Izabal donde destruyen las instalaciones de la United Fruit y toman dos descatamentos militares, (Anota Debray). Su objetivo era apoderarse de la base militar de Zacapa. Los rebeldes encuentran dificultades porque el gobierno decreta estado de sitio y sus integrantes empiezan a abandonar la bandera enarbolada el 13 de noviembre.

Otro intento dirigido por el coronel Carlos Paz Tejada, se ubica en Concu Baja Verapaz, con el apoyo del Partido Guatemalteco de los Trabajadores (PGT). Surge un cuarto grupo dirigido por un hermano de Yon Sosa apoyado por exiliados guatemaltecos en Mxico. Ambos grupos son derrotados a principios de 1,962.

A raz del fallido esfuerzo de Concu y del estancamiento del Movimiento Revolucionario 13 de noviembre (MR-13), casi 100 oficiales rebeldes huyen hacia el Salvador, ah son recibidos por la junta revolucionaria de tendencia izquierdista cuyos integrantes patrocinan el vnculo con Cuba. Algunos viajan a la Habana y reciben entrenamiento poltico-militar para iniciar un levantamiento.

Regis Debray registra la estancia de un grupo del Movimiento Revolucionario 13 de noviembre (MR-13) en Cuba en septiembre de 1,962 y dos entrevistas que los guatemaltecos consideran memorables, la primera con el ex-presidente Jacobo Arbenz y la segunda con el Che Guevara.

Al regresar a Guatemala 3 meses despus ya no eran golpistas sino revolucionarios; ya no pensaban en pronunciamientos sino en guerra de guerrillas. Se auspicia al Movimiento Revolucionario 13 de noviembre (MR-13) dirigido por el teniente Yon Sosa y las Fuerzas Armadas Rebeldes, (FAR) comandadas por el subteniente Luis Turcios Lima. Ambos son integrados por jvenes universitarios con entrenamiento en la isla.

Los primeros encuentros entre insurgentes y ejrcito no llegaron a ser combates. Los vnculos que unan a los rebeldes con los oficiales prevalecieron sobre la recin adquirida condicin de prfugos del sistema. A raz de la emboscada de Sunzapote en Zacapa ocurrida el 17 de mayo de 1,966 donde fallece el capitn Jos Dolores Amezquita y diecisiete soldados, la posicin oficial cambia drsticamente.

A nivel internacional circulan fotografas del hecho. Se divulga la imagen de un guerrillero quien, con su bota sobre el cadver del capitn Amezquita blande su arma en seal de victoria. Eso decide todo. El ejrcito se despliega para disear una estrategia de combate. La insurgencia lo interpreta prematuramente como una victoria. Un clculo que resultara fatal, por lo que los autores Patrick Ball, Kobrak, Paul y Spireer Herber, hacen referencia a lo siguiente:

En marzo de 1,966 ms de veinte dirigentes del Partido Guatemalteco de los Trabajadores (PGT) y Movimiento Revolucionario 13 de noviembre (MR-13) son capturados, torturados y desaparecidos en una emboscada donde Turcios se salva milagrosamente. (1999: 30). Dos meses despus, la guerrilla inicia la prctica del secuestro poltico a cambio de la liberacin de ms de treinta insurgentes, por lo que los autores Ball, Kobrak Paul y Spireer Herber, indican que:

El 11 de enero de 1,968 Rogelia Cruz quien fuera miss Guatemala, estudiante y militante de las FAR, apareci asesinada, violada y torturada; y en represalia, el guerrillero Leonardo Castillo Johnson (su pareja) atenta en contra de dos asesores militares de Estados Unidos, Munro y Weber y el finquero Alfonso Alejos. (1999: 30)

1.2.1. Inicio de la lucha ideolgica


Al finalizar los aos sesenta, la insurgencia redefine su actuacin uniendo la experiencia de los primeros aos de lucha, su situacin militar en los frentes urbano y rural, y nuevos conceptos de organizacin basados en los mtodos utilizados por los guerrilleros en Vietnam. El embajador de Alemania, el conde Karl Von Spretti, es ejecutado por las FAR en abril de 1,970 cuando el gobierno de Julio Cesar Mndez Montenegro se niega a canjearlo por varios guerrilleros detenidos.
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El investigador Gabriel Aguilera, habla de otra ola de terror en el Proceso de Negociacin de la paz en Guatemala y para el efecto indica: La estrategia contrainsurgente se marca en dos campos: la oficial, en los combates y la extraoficial, denominada guerra sucia, que implica el uso de grupos paramilitares maximizando el recurso del gobierno anterior para eliminar fsicamente a los opositores del rgimen. (2001:23) Nace entonces la organizacin ojo por ojo, uno de tantos grupos paramilitares el cual, como el Ejercito Secreto Anticomunista (ESA), La Mano Blanca y la Nueva Organizacin Anticomunista (NOA) fundados en la dcada de los sesentas justifica su existencia en la amenaza marxista-leninista y operan descaradamente en Guatemala.

En febrero de 1,976 un terremoto destruye casi dos terceras partes del pas y fallecen ms de cuarenta mil personas. A juicio de Sandoval Alarcn, el desastre natural obstaculiz la lucha armada aunque otros sostienen que sirvi a los sectores de izquierda para enraizarse en la sociedad. Los protagonistas del combate fueron:

a) Los autores, Ball, Kobrak Paul y Spireer Herber, indican que el Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) fue:

Fundado en septiembre de 1,949 y legalizado en 1,952, es la organizacin matriz y terica del marxismo -leninismo que agrupa a muchos insurgentes quienes posteriormente integran los grupos guerrilleros de los aos 60 y 70. (1999: 41)

Igual ocurre con la Juventud Patritica de Trabajo (JPT) que nace en 1,957. El PGT hace de la Universidad de San Carlos, un centro de formacin bajo el anlisis marxista seala el General Alejandro Gramajo en su libro De la Guerra a la Guerra para asegurarse elementos de apoyo al cambio revolucionario.

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b) El Movimiento Revolucionario 13 de noviembre (MR-13). Organizacin rebelde que toma su nombre del fracasado intento de golpe en contra del gobierno de Miguel Ydigoras Fuentes. Se integra en marzo de 1,961 y lo dirigen cuatro oficiales: Alejandro de Len, Marco Antonio Yon Sosa, Luis Turcios Lima y Luis Trejo Esquivel. Carece de un planteamiento ideolgico definido. Acta en montaas del Merendn y del Mico, en Izabal. c) Las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), nace en 1,962. Pretende ser el brazo armado del PGT. Acta inicialmente en la Sierra de las Minas. Su frente Edgar Ibarra es fundado por Luis Turcios Lima, y el comandante Cesar Montes (Julio Cesar Macas). Despus de la muerte del primero, Montes, segundo en el mando dirige la organizacin hasta que renuncia en 1,968, por desavenencias con Pablo Monsanto (Jorge Soto) y para el efecto Ball, Kobrak Paul y Spireer Herber, indican lo siguiente.

Pablo Monsanto (Jorge Soto) y el comandante Tomas (Miguel ngel Sandoval) sostenan una posicin ms radical. Gaspar Ilom (Rodrigo Asturias) abandona las FAR por la misma causa. (1999: 41)

d) Asimismo, Ball, Kobrak Paul y Spireer Herber indican que la:

Organizacin del Pueblo en Armas (ORPA). Fundada por Gaspar Ilom en 1971 sale a luz pblica despus de ocho aos de trabajo clandestino. A su lado estn Javier Tambriz y Luis Ixmat entre otros. (1999: 41)

Dos publicaciones son su referencia ideolgica, la primera reivindica los derechos de los indgenas, y la segunda, justifica una revolucin nacional. Sus combatientes reciben un mejor entrenamiento y grandes cantidades de armamento. Dan importancia a la participacin indgena. Opera en San Marcos, Quetzaltenango y parte de la Costa Sur.

e) Po otra parte Ball, Kobrak Paul y Spireer Herber , indican que el Ejrcito Guerrillero de los Pobres (EGP), eran:
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Los combatientes disidentes de las FAR entre ellos Rolando Morn (Ricardo Ramrez) Benedicto (Mario Payeras) Toms (Miguel ngel Sandoval) y Csar Montes (Julio Csar Marcas) acuerdan formar la nueva Organizacin Revolucionaria de Combate NORC, en 1,972 ubicndose en la regin del Ixcn en Quich y la Parte de Alta Verapaz. (Ball et al, 1999: 42)

Posteriormente en Chimaltenango y parte de Santa Rosa; cambian su nombre a Ejrcito Revolucionario del Pueblo, despus de cuatro aos de labor clandestina sale a luz como EGP, ajusticiando a Luis Arenas un finquero a quien le llamaban El Tigre de Ixcn. (Ball, et al, 1999: 42)

1.2.2 La contrainsurgencia
Los inicios del conflicto armado fueron decisivos para cada comandante militar afectado por el conflicto, impulsar una estrategia contrainsurgente. Se careca de una estrategia nacional. As luch el coronel Carlos Arana Osorio jefe del cuartel de Zacapa a finales de los sesentas.

Las patrullas de autodefensa civil surgen como una alternativa en noviembre de 1,981, sugeridas por un oficial asignado en Huehuetenango. El jefe de estado Mayor de la Defensa, Benedicto Lucas Garca acepta la idea aunque nunca llega a hacerla una realidad porque programa entregar armas a otros campesinos el 23 de marzo de 1982 el da del golpe de Estado, en contra del presidente Romeo Lucas Garca.

A raz del golpe de Estado, el ejrcito define una estrategia nacional contrainsurgente a mediano y largo plazo. La misma coordinaba factores polticos, econmicos y sociales como complemento a la militar. La oficina de asuntos civiles de los ejrcitos inicia una labor que fructific en las coordinadoras interinstitucionales reactivando las oficinas gubernamentales que hasta entonces, el conflicto haba paralizado.

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Los reportes de guerra nunca fueron elaborados por periodistas porque su acceso a territorio de combate era prohibido, salvo en raras ocasiones. Los informes siempre se originaron de una de las dos partes. Al involucrarse a la poblacin civil en las patrullas, de autodefensa civil, copiando el estilo insurgente, le rest apoyo a la guerrilla y le garantiz apoyo de la poblacin al ejrcito.

Para el efecto Ball, Patrick, Et. Seala que:

En conclusin se puede indicar que el causante principal del conflicto armado interno fue el apoyo a las fuerzas mercenarias anticastristas de parte del gobierno de Miguel Ydigoras Fuentes y el descontento de militares que se traduce en un golpe de Estado. (1999: 43)

1.3. Duracin del conflicto armado interno


El conflicto armado interno en Guatemala dur 36 aos, se inicio en el ao de 1,960 y se logr finalizar este conflicto armado en el ao de 1,996, el 29 de diciembre, cuando el presidente lvaro Arz firm los acuerdos de paz. La poca de ms violencia inhumana e irracional para el pas fue la dcada de los ochentas y los departamentos de Alta Verapaz y Baja Verapaz fueron los ms afectados, al igual que los departamentos de Huehuetenango y los de del rea del altiplano.

Otros orgenes de este conflicto armado los encontramos en el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz en 1,954. Arbenz fue derrocado a travs de un golpe de Estado planeado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA). La falsa democracia se estableci en Guatemala avalada y apoyada econmicamente por Estados Unidos de Norte Amrica. Carlos Castillo Armas, asumi la presidencia luego del derrocamiento de Jacobo Arbenz; ste fue asesinado en 1,958 y el General Miguel Idgoras Fuentes asumi el poder del pas y fue presidente hasta 1,963. En el gobierno del General Idgoras Fuentes se inici el conflicto armado que dur 36 largos aos.

La bsqueda de una solucin negociada al conflicto armado dur casi diez aos y se puede dividir en tres fases histricas:

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a) 1,983-1,987. En esta fase todava estaban en su apogeo las guerras civiles en toda la regin centroamericana. En Guatemala el gobierno estaba controlado por el ejrcito. Esta fase culmin con la firma del Acuerdo de Esquipulas II entre los distintos gobiernos centroamericanos, lo cual provey un marco preliminar para la bsqueda de una solucin a los conflictos armados por medios institucionales.

b) 1,988-1,993. En esta fase, ocurre el fin de la guerra fra, la derrota electoral del Frente Sandinista de Liberacin Nacional (FSLN) en Nicaragua en 1,990 y la firma del acuerdo de paz en El Salvador en diciembre de 1,991, acontecimientos que abrieron nuevas posibilidades para las negociaciones en Guatemala. Una Comisin Nacional de Reconciliacin, inspirada en el marco de los acuerdos de Esquipulas I, II y coordinada por la iglesia catlica, dio un espacio a la oposicin cvica no armada para plantear sus demandas. Para el ao 1,993 la Comisin Nacional de Reconciliacin ya haba consolidado una posicin en las negociaciones cada vez ms independiente de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). La oposicin cvica ayud a determinar la agenda para una paz negociada y su representante, Monseor Rodolfo Quezada Toruo, se convirti en el conciliador oficial en las conversaciones entre el gobierno de Guatemala y la URNG.

c) 1,993.1, 996. En esta fase las estrategias de la comunidad internacional, del gobierno y la URNG, favorecieron un fin negociado al conflicto. Despus del fracasado autogolpe de Jorge Serrano Elas, se fortaleci la Comisin Gubernamental para la Paz (COPAZ), y en noviembre de 1,994 lleg la Misin de las Naciones Unidas para Guatemala (MINUGUA) para monitorear los abusos a los derechos humanos y la implementacin de los acuerdos de paz. La ONU jug un papel clave en el fin de las negociaciones a travs de su moderador especial, Jean Arnault. Para el efecto Ball, Patrick, indica que:

En enero de 1,996 fue electo lvaro Arz Irigoyen a la presidencia de la Repblica y el espacio que dio al sector privado en su gobierno ciment el compromiso de dicho sector con el proceso de paz. Ya para finales de 1,996 se logr un cese al fuego definitivo y un acuerdo general. (1999: 45)
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1.4. Violencia rural


Testimonios y fuentes documentales de la base de datos del Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos (CIIDH) establecen que la violencia aument de manera alarmante en las reas rurales en los ltimos aos de los setentas y a principios de los ochentas. La prensa en Guatemala perdi completamente esta historia.

A partir de 1,979, cuando el terror del Estado se desplaza al occidente de Guatemala, los asesinatos rurales desaparecen y luego permanecen en un nivel muy bajo. En 1,982, fuentes periodsticas recopiladas por el Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos (CIIDH) tan slo dan cuenta de 31 asesinatos en la parte rural del pas, mientras que para el mismo ao, otras fuentes de la base de datos del Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos (CIIDH) detallan ms de 18 mil asesinatos en esas reas, cometidos por las fuerzas del gobierno. El terrorismo del Estado en contra de las comunidades mayas ocurri en silencio.

Los intereses de los lectores urbanos pueden explicar en parte este fenmeno. An, si los peridicos se sentan libres de publicar todo sobre las atrocidades del gobierno en el Occidente del pas, el espacio hubiera sido limitado por la necesidad de atraer a los lectores de la clase media urbana, quienes preferan leer sobre economa, deportes y pginas de sociedad. An hoy da los capitalinos tienen poco inters en lo que pasa en las reas rurales del pas. La existencia de comunidades que hablan idiomas propios y observan sus propias costumbres, es para muchos guatemaltecos una vergenza nacional, aunque en pocas ocasiones sea algo folklrico motivo de orgullo. Algunos, especialmente quienes estaban de acuerdo con el programa de pacificacin del gobierno, queran saber lo menos posible de las masacres de campesinos afectados con el afn de detener a la insurgencia comunista.

Adems, pocos periodistas que viven en la capital han tenido xito en hacer reportajes sobre la vida de la mayora de la poblacin rural en Guatemala. Especialmente para reporteros sin contactos locales ha sido difcil llegar y entrar en las comunidades mayas que existen en un aislamiento, tanto geogrfico como cultural.
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Las noticias sobre algunos hechos atroces en el campo llegaron a los grupos de derechos humanos en Mxico y otras partes del mundo. De vez en cuando recibieron mencin en la prensa extranjera. Noticias de Guatemala, un peridico del movimiento popular, a menudo public noticias sobre la represin institucional y el levantamiento rebelde. Sin embargo, en 1,981 y 1,982 esa fuente de noticias estaba disponible para pocos guatemaltecos, a menos que vivieran en el exilio. Para el efecto Ball Patrick indica:

Lo mismo sucedi con Inforpress Centroamericana, publicada semanalmente en Guatemala an durante los peores aos de represin, que, aunque conserv su independencia y franqueza, tena una circulacin muy limitada. Fue, segn uno de sus colaboradores, "la elite de la izquierda escribiendo para la elite de la derecha" (Ball, 1999: 50) Pocos guatemaltecos tuvieron conciencia de la poltica de tierra arrasada que el gobierno llevaba a cabo en 1,982. Aun en el Occidente del pas, en las reas de mayor represin, las comunidades afectadas vivieron aisladas unas de otras. Muchos sobrevivientes tuvieron miedo de hablar de las masacres o las desapariciones masivas. Si se atrevan a denunciarlas, haba poca oportunidad para hablar de los crmenes como responsabilidad del gobierno. Es posible que los pobladores supieran de lo acontecido en las reas inmediatas a ellos, pero tenan poca o ninguna idea de lo que suceda en otras partes del pas. Para muchos campesinos, el entendimiento de la violencia se qued en lo local, basado en sus propias experiencias.

Para el efecto Ball Patrick indica que: nicamente en el exilio o en las Comunidades de Poblacin en Resistencia, las vctimas podan reunirse y hacer una crtica general del terror. (1999: 46) An hoy en da, buena parte de la historia de la violencia en el campo de Guatemala, no se ha contado.

1.5. Violencia urbana


La violencia urbana es un obstculo al desarrollo econmico, social y poltico. Aleja a las personas involucradas en la violencia, especialmente a los jvenes, de su capacitacin y desarrollo en diversos campos.
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Para el efecto Tedesco, Laura indica:

Asimismo limita las posibilidades de participacin de la sociedad civil, crea temor, disminuye la calidad de vida y deja secuelas tanto fsicas como psquicas en las vctimas y sus familiares. (2,009: 1)

La violencia en la ciudad capital tiene varios picos: en 1,966, cuando la desaparicin masiva fue empleada por primera vez; en 1,979 y 1,980, cuando el gobierno realiz una campaa de terror contra el movimiento popular urbano; entre 1,982 y 1,985, cuando las fuerzas de seguridad volvieron a dirigir sus ataques en contra de sus oponentes en la ciudad, tanto combatientes armados como activistas en el incipiente movimiento para la defensa de los derechos humanos y, finalmente, en 1,987 a 1,990, bajo un gobierno civil, cuando el Estado una vez ms trat de callar a un movimiento popular en crecimiento.

Durante los primeros aos del conflicto armado, la mayor parte de asesinatos y desapariciones mencionados en la base de datos del Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos (CIIDH) ocurrieron en el rea metropolitana. En 1,966, el Ejrcito intensific su ataque contra zonas de operaciones guerrilleras en el Oriente de Guatemala. Ese ao, el porcentaje de asesinatos cometidos en las reas rurales subi aproximadamente al 75 por ciento, un nivel que se mantendra para el resto del conflicto. Durante los setenta, el porcentaje rural de violaciones sufri una leve disminucin cuando las fuerzas de seguridad nuevamente ejercieron su violencia en la capital. Fue una dcada en la que los rebeldes que:

Para el efecto Ball Patrick indica:

Sobrevivieron a las campaas contrainsurgentes de 1,966 a 1,968, se replegaron en la ciudad y un movimiento de masas urbano empez a amenazar el poder del gobierno militar y a los intereses de la lite econmica. (1,999: 54)

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En 1,978, el repentino aumento del porcentaje rural de violencia se debe a la importancia numrica de la matanza hecha por los militares en Panzs, Alta Verapaz en el Nororiente del pas, el 29 de mayo de ese ao (International Work Group for Indigenous Affairs 1,978). Esa tragedia origin la poltica de asesinatos rurales y masivos del Estado, la cual el gobierno volvi a emplear con ms regularidad en 1,981 y 1,982. (Ball et al, 1,999: 54) A principios de los ochenta, y en especial durante todo el gobierno de Ros Montt, el porcentaje rural supera en aproximadamente el 100 por ciento de la escala de la violencia urbana, a pesar del continuo terror en la ciudad.

La proporcin de violencia urbana tuvo un leve crecimiento de 1,984 a 1,986, durante la transicin de un gobierno militar el de Oscar Humberto Meja Vctores, a uno civil el de Vinicio Cerezo Arvalo, cuando el Estado intent reprimir el restablecimiento de un movimiento popular, especialmente en la ciudad. Sin embargo, el nivel de la violencia institucional en el rea rural sigui siendo mayor que el de la ciudad, en casi todas las pocas del conflicto, a pesar de las dificultades de reportar sobre la violencia en el campo.

En el transcurso del conflicto armado, la mayora de las vctimas han sido civiles del rea rural, es decir, campesinos de orgenes humildes. Este hecho fue reconocido por grupos de derechos humanos aun cuando la violencia ms visible ocurra en la ciudad, para el perodo 1,966 a 1,976 segn Amnesty International 1,976, 1,977 y 1,978. En los ochenta, las comunidades campesinas mayas fueron el escenario del mayor despliegue estatal para sostener el poder.

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Captulo 2 Los Acuerdos de Paz 2.1 En qu consisten los Acuerdos de Paz


Los acuerdos de paz expresan consensos de carcter nacional. Han sido avalados por los diferentes sectores representados en la Asamblea de la Sociedad Civil y fuera de ella. Su cumplimiento progresivo debe satisfacer las legtimas aspiraciones de los guatemaltecos y, a la vez, unir los esfuerzos de todos en aras de esos objetivos comunes.

El Gobierno de la Repblica reafirma su adhesin a los principios y normas orientadas a garantizar y proteger la plena observancia de los derechos humanos, as como su voluntad poltica de hacerlos respetar. La poblacin desarraigada por el enfrentamiento armado tiene derecho a residir y vivir libremente en el territorio guatemalteco. El Gobierno de la Repblica se compromete a asegurar su retorno y reasentamiento, en condiciones de dignidad y seguridad.

Adems, es un derecho del pueblo de Guatemala conocer plenamente la verdad sobre las violaciones de los derechos humanos y los hechos de violencia ocurridos en el marco del enfrentamiento armado interno. Esclarecer con toda objetividad e imparcialidad lo sucedido contribuir a que se fortalezca el proceso de conciliacin nacional y la democratizacin en el pas.

El reconocimiento de la identidad y derechos de los pueblos indgenas es fundamental para la construccin de una nacin de unidad nacional multitnica, pluricultural y multilinge. El respeto y ejercicio de los derechos polticos, culturales, econmicos y espirituales de todos los guatemaltecos, es la base de una nueva convivencia que refleje la diversidad de su nacin.

La paz firme y duradera debe cimentarse sobre un desarrollo socioeconmico participativo orientado al bien comn, que responda a las necesidades de toda la poblacin. Dicho desarrollo requiere de justicia social como uno de los pilares de la unidad y solidaridad nacional, y de crecimiento econmico con sostenibilidad, como condicin para atender las demandas sociales de la poblacin.
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Es fundamental para lograr la justicia social y el crecimiento econmico, la participacin efectiva de los ciudadanos y ciudadanas de todos los sectores de la sociedad. Corresponde al Estado ampliar estas posibilidades de participacin y fortalecerse como orientador del desarrollo nacional, como legislador, como fuente de inversin pblica y proveedor de servicios bsicos, como promotor de la concertacin social y de la resolucin de conflictos. Para ello el Estado requiere elevar la recaudacin tributaria y priorizar el gasto pblico hacia la inversin social.

En la bsqueda del crecimiento, la poltica econmica debe orientarse a impedir que se produzcan procesos de exclusin socioeconmica, como el desempleo y el empobrecimiento, y a optimizar los beneficios del crecimiento econmico para todos los guatemaltecos. La elevacin del nivel de vida, la salud, la educacin, la seguridad social y la capacitacin de los habitantes, constituyen las premisas para acceder al desarrollo sostenible de Guatemala.

El Estado y los sectores organizados de la sociedad deben aunar esfuerzos para la resolucin de la problemtica agraria y el desarrollo rural, que son fundamentales para dar respuesta a la situacin de la mayora de la poblacin que vive en el medio rural, y que es la ms afectada por la pobreza, las iniquidades y la debilidad de las instituciones estatales.

El fortalecimiento del poder civil es una condicin indispensable para la existencia de un rgimen democrtico. La finalizacin del enfrentamiento armado ofrece la oportunidad histrica de renovar las instituciones para que, en forma articulada, puedan garantizar a los habitantes de la Repblica la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona. El Ejrcito de Guatemala debe adecuar sus funciones a una nueva poca de paz y democracia.

La incorporacin de la URNG a la legalidad en condiciones de seguridad y dignidad constituye un factor de inters nacional, que responde al objetivo de la conciliacin y del perfeccionamiento de un sistema democrtico sin exclusiones. Las reformas constitucionales contenidas en los acuerdos de paz, constituyen la base sustantiva y fundamental para la conciliacin de la sociedad guatemalteca en el marco de un Estado de derecho, la convivencia democrtica, la plena observancia y el estricto respeto de los derechos humanos.
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La implementacin de la agenda nacional derivada de los acuerdos de paz, constituye un proyecto complejo y de largo plazo que requiere la voluntad de cumplir con los compromisos adquiridos y el involucramiento de los Organismos del Estado y de las diversas fuerzas sociales y polticas nacionales. Este empeo supone una estrategia que priorice con realismo el cumplimiento gradual de los compromisos, de forma tal que se abra un nuevo captulo de desarrollo y convivencia democrtica en la historia de Guatemala.

2.2. Aspectos generales


Un acuerdo es, en Derecho, una decisin tomada en comn por dos o ms personas, por una junta, asamblea o tribunal. Tambin se denomina as a un pacto, tratado o resolucin de organizaciones, instituciones, empresas pblicas o privadas.

Al respecto el tratadista Manuel Ossorio indica que acuerdo es: Resolucin adoptada en asuntos de competencia por un tribunal colegiado en la reunin o junta de sus miembros que se celebra a tales efectos. (2,000: 55)

Es, por lo tanto, la manifestacin de una convergencia de voluntades con la finalidad de producir efectos jurdicos. El principal efecto jurdico del acuerdo es su obligatoriedad para las partes que lo otorgan naciendo para las mismas obligaciones y derechos. Es vlido cualquiera que sea la forma de su celebracin, oral o escrita, siempre que el consentimiento de los otorgantes sea vlido y su objeto cierto, determinado, no est fuera del comercio o sea imposible.

Con la firma de los Acuerdos de Paz, firme y duradera, entre el Gobierno de la Repblica de Guatemala y la URNG (29 de diciembre de 1,996) culmin el conflicto armado interno que enfrent a los guatemaltecos con funestas consecuencias para el pas tanto en daos a la infraestructura como en prdida de valiosas vidas humanas y en violaciones a los derechos humanos de los ciudadanos.(Acuerdos de Paz para todos, 1998:9)

Las consecuencias que sufri el pas despus del conflicto armado interno, fueron:
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a) La situacin de extrema pobreza que ha enfrentado la sociedad guatemalteca. b) Los problemas derivados del analfabetismo, la falta de educacin, el deficiente cuidado de la salud, carencia de viviendas, el grave problemas agrario, la exclusin y marginacin de los indgenas, la fragmentacin de la sociedad, etc. c) La debilidad de las instituciones.

d) La insatisfaccin de algunos oficiales contra el gobierno del general Idgoras Fuentes dio origen al enfrentamiento armado interno. Desde hace varios aos la comandancia sostiene firmemente que la catica situacin que viene arrastrndose sin solucin y un proceso de modernizacin violentamente interrumpido (1954) oblig a un grupo de guatemaltecos a levantarse en armas como defensa ante la imposibilidad de hacer cambios poltica y democrticamente. e) El Estado respondi a este alzamiento con la contrainsurgencia, llegndose a la supermilitarizacin de la sociedad y a erogar ingentes cantidades de dinero para hacer frente a la insurgencia.

2.2.1. Instancias y comisiones creadas para cumplir los Acuerdos de Paz


a) Misin de Naciones Unidas para Guatemala (MINUGUA), la cual fue una de las 17 misiones de paz que la ONU tenia en diferentes partes del mundo. Sus principales funciones fueron: 1. Verificar que las Partes cumplan con los compromisos asumidos en los acuerdos de paz: recibe denuncias sobre presuntas violaciones a los derechos humanos, para verificar su respeto y vigencia. 2. Evaluar la realizacin y los avances de programas y proyectos derivados de los acuerdos. 3. Ayudar a solucionar dificultades que puedan surgir en el cumplimiento de los acuerdos de paz, incluyendo divergencias entre las Partes sobre la interpretacin de los acuerdos.
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4. Brindar asesora a distintas instituciones para el cumplimiento de los acuerdos: Organismo Judicial, Ministerio Pblico, Polica Nacional Civil, Procuradura de los Derechos Humanos, ONG's, etc.

b) Comisin de Acompaamiento: participa y se involucra en el cumplimiento de los acuerdos de paz para lograr un proceso efectivo y la coordinacin oportuna de los compromisos adquiridos.

c) Comisin de Apoyo Tcnico al Congreso: mejora, moderniza y fortalece el Organismo Legislativo a la agenda de los acuerdos de paz.

d) Comisin Partidaria sobre derechos Relativos a la Tierra: estudia, disea y propone los procedimientos y arreglos institucionales ms adecuados para ejecutar los compromisos relativos a la situacin de la problemtica de las tierras de las comunidades indgenas.

e) Comisin Partidaria de Reforma Educativa: disea una forma del sistema educativo, en la que deber considerarse lo establecido en los acuerdos de paz.

f) Comisin Partidaria de Reforma y Participacin: elabora y promueve propuestas de reformas constitucionales, legales o institucionales que faciliten, normen y garanticen la participacin de los pueblos indgenas, en sus diferentes niveles, en el proceso de toma de decisiones.

g) Consejo Nacional de Desarrollo Agropecuario (Conadea): fortalece y ampla la participacin de organizaciones campesinas, indgenas, de mujeres del campo, cooperativas, gremiales de productores y ONG's, como principal mecanismo de consulta, coordinacin y participacin social en la toma de decisiones para el desarrollo rural.

h) Comisin para la Definicin de los Lugares Sagrados: define los lugares sagrados y el rgimen de su preservacin en el contexto de lo establecido en la Constitucin, el acuerdo gubernativo de creacin y los acuerdos de paz.

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Otras comisiones creadas y que finalizaron su gestin en 1,998 son:

1. Comisin de Fortalecimiento de la Justicia. 2. Comisin de Reforma Electoral. 3. Comisin de Oficializacin de los Idiomas Indgenas. 4. Comisin para el Esclarecimiento Histrico.

2.3. Declaracin de Esqupulas I


La Declaracin de Esqupulas, iniciativa hecha a mediados de la dcada de 1,980, para resolver los conflictos militares que plagaron Amrica Central por muchos aos, y en algunos casos por dcadas, tal es el caso de Guatemala.

El acuerdo tiene su nombre por la localidad de Esquipulas, Guatemala, donde tuvieron lugar las reuniones iniciales. En mayo de 1,986, tuvo lugar una reunin, Esquipulas I, a la que asistieron cinco presidentes de Amrica Central. El 5 de febrero de 1,987, el Presidente de Costa Rica scar Arias propuso un Plan de Paz (el Plan Arias) el cual evolucion a partir de esta reunin.

Durante 1,986 y 1,987, fue establecido el Proceso de Esquipulas, en el que los jefes de estado de Amrica Central acordaron una cooperacin econmica y una estructura bsica para la resolucin pacfica de los conflictos. De ah emergi el Acuerdo de Esquipulas II y fue firmado en la Ciudad de Guatemala por el Presidente de Costa Rica scar Arias, el Presidente de Guatemala Vinicio Cerezo, el Presidente de El Salvador Jos Napolen Duarte, el Presidente de Nicaragua Daniel Ortega y el Presidente de Honduras Jos Azcona Hoyo el 7 de agosto de 1,987.

2.4. Declaracin de Esqupulas II


El Acuerdo de Esquipulas II defini un nmero de medidas para promover la reconciliacin nacional, el final de las hostilidades, la democratizacin, las elecciones libres, el trmino de toda asistencia para las fuerzas militares irregulares, negociaciones sobre el control de armas y la
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asistencia a los refugiados. Tambin sent las bases para los procedimientos de verificaciones internacionales y provey de una agenda para su implementacin.

El Gobierno de los Estados Unidos de Norte Amrica se neg a reconocer este acuerdo debido al reconocimiento de facto hecho al gobierno electo democrticamente de Nicaragua (rgimen Sandinista), el cual el gobierno estadounidense rechaz como ilegtimo y no democrtico. El rechazo no tuvo efecto alguno. Sin embargo se afirma que fue exitoso ya que en realidad fue un astuto ataque poltico al gobierno Sandinista de Nicaragua. Eventualmente el acuerdo fue reescrito para satisfacer a todos los pases involucrados.

En los aos subsecuentes, el Acuerdo de Esquipulas II fund las bases para el Acuerdo de Oslo de 1,990 (no confundir con los Acuerdos de Oslo de 1,993 entre el gobierno Israel y la OLP). Este fue un acuerdo preeliminar entre la Comisin de Reconciliacin Nacional de Guatemala (CNR) y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) que llev al fin de ms de tres dcadas de conflicto armado interno en Guatemala.

Tambin sent las bases del Acuerdo General de Paz de El Salvador. Los esfuerzos del Presidente Oscar Arias en nombre del Acuerdo de Esquipulas II, le hizo acreedor del Premio Nobel de la Paz en 1,987. Parecen haber indicios de que las propuestas de paz reales fueron hechas por el jefe de estado guatemalteco Vinicio Cerezo, y de que el presidente Oscar Arias solo las plagi y present como suyas.

2.5. Acuerdo Global sobre Derechos Humanos


El Acuerdo Global Sobre Derechos Humanos del 29 de Marzo de 1,994 firmado en la ciudad de Mxico entre el Gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca ante la presencia del Secretario General Adjunto de la Organizacin de las Naciones Unidas y el Moderador, comprometindose las partes a garantizar y proteger la plena observancia de los derechos humanos, para alcanzar este objetivo las partes fortalecern las instituciones involucradas en el respeto a los derechos humanos, la lucha contra la impunidad as como en evitar que existan organismos o cuerpos de seguridad clandestinos y regular el uso y portacin de armas de fuego.
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Tambin se comprometen las partes a velar porque se respete la libertad de asociacin y movimiento a que el servicio militar obligatorio no sea por la fuerza y reafirman su decisin de que este y otros acuerdos sean verificados por la comunidad internacional para lo que solicitan al Secretario General de las Naciones Unidas que organice una misin de Verificacin de Derechos Humanos en Guatemala y en un futuro cercano verifique el cumplimiento del Acuerdo de Paz Firme y Duradera.

Estos acuerdos, bsicamente se hicieron para que tanto el Ejrcito de Guatemala como la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) respetaran los Derechos Humanos as como para implantar la MINUGUA que seria la entidad encargada de la verificacin de estos acuerdos.

Por lo que el Gobierno de la Repblica de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, acuerdan lo siguiente:

Compromiso General con los Derechos Humanos: En este punto el Gobierno ratifica su
compromiso a velar por que se respeten los Derechos Humanos as como a impulsar nuevas medidas para hacer ms eficiente este compromiso adquirido anteriormente.

Fortalecimiento de las Instancias de la Proteccin de los Derechos Humanos: Se


adquiere un compromiso de eliminar cualquier clase de accin que delimite o restrinja el libre funcionar del OJ, PDH, o MP as como a respetar su autonoma. Y a apoyarlas en su funcionar.

Compromiso en Contra de la Impunidad: Aqu se acuerda que nadie esta impune despus de
haber cometido un acto que atente contra los DDHH de otra persona. Tambin se agravan los delitos de las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales.

Compromiso de que no Existan Cuerpos de Seguridad Ilegales y Aparatos Clandestinos; Regulacin de la Portacin de Armas: En este punto se erradican los cuerpos
clandestinos de seguridad para mantener un respeto mayor a los DDHH as como se regula el uso y portacin de armas mediante un control meticuloso de las mismas.

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Garantas Para las Libertades de Asociacin y de Movimiento: Aqu se reconoce la


libertad de locomocin y de asociacin. Tambin el gobierno se compromete a no formar ms comits voluntarios de defensa civil sin haber hechos que los motiven a hacerlo. Tambin se le confiere la responsabilidad al PDH de hacer las investigaciones e iniciar el proceso legal de las personas responsables de obligar a los ciudadanos a pertenecer a los comits voluntarios de defensa civil violando as su derecho de asociacin.

Servicio Militar: El Gobierno se compromete a hacer una nueva ley de servicio militar y se
elimina el servicio militar obligatorio ya que se considera una violacin a los Derechos Humanos.

Garantas y Proteccin a las Personas y Entidades que Trabajan en la Proteccin de los Derechos Humanos: En este punto el Gobierno se compromete a brindar una proteccin
especial tanto a la persona que labora en la proteccin de los DDHH as como a las labores que ests desempean.

Resarcimiento y/o Asistencia a las Vctimas de Violaciones a los Derechos Humanos:


El Gobierno se compromete a resarcir todas las violaciones a los Derechos Humanos teniendo como prioridad a los ms necesitados dependiendo su condicin econmica y social.

Derechos Humanos y Enfrentamiento Armado Interno: Estos establecen que mientras se


firma el Acuerdo de Paz, se respeten los Derechos Humanos de los heridos, capturados, civiles y aquellos que quedasen fuera del combate.

Verificacin Internacional por la Organizacin de las Naciones Unidas: En este punto se


implementa MINUGUA, se especifican sus funciones, su duracin, estructura, lo cual viene a ser muy importante para la firma de la paz ya que una entidad neutra es la que revisa que todas las garantas de los DDHH sean cumplidas.

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2.6. Acuerdo de paz firme y duradera


Este acuerdo fue firmado en la ciudad de Guatemala el 29 de diciembre de 1,996, y considerado el ms importante y representa la culminacin de todos los esfuerzos realizados por todas las partes involucradas en el exhaustivo proceso de paz de Guatemala. Poniendo as fin a 36 aos de conflicto armado interno. Este fue el da D, el ms esperado por todos, el da que marco la historia de Guatemala, donde comenz una verdadera democracia.

Procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamrica


En el acuerdo se impone el Dilogo para alcanzar la paz, se acuerda la amnista en los pases en los que la comisin de verificacin y seguimiento lo considere necesario, y la creacin de la Comisin Nacional de Reconciliacin y esta ser formada por representantes de la Iglesia, Organismo Ejecutivo, y el sector Militar.

Exhortacin al cese de hostilidades


En este punto todos los presidentes Centroamericanos se exhortan mutuamente al cese de hostilidades que han estado teniendo estos Estados con grupos insurgentes, y tambin a llegar a la Paz por medio de la va democrtica.

Democratizacin
Se debe ser totalmente democrtico es decir, pluralista y participativo, donde se respeten los derechos humanos y tambin se menciona la libertad total para la televisin, radio y prensa. As como el pluralismo poltico es decir que los ciudadanos tengan la libertad de decidir a que partido poltico desean pertenecer si as lo quisieran ellos, y debern hacer real el estado de derecho.

Elecciones Libres
Se debern realizar elecciones libres, pluralistas y honestas. Y tambin habla de todas las condiciones para realizar las elecciones al Parlamento Centroamericano.

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Cese de ayuda a las fuerzas irregulares o a los movimientos insurreccionales


Se le solicita no solo a los pases de la regin sino a todos los pases que paren la ayuda a grupos armados irregulares para poder alcanzar la Paz, esto se hace con el objeto de parar el trafico ilegal de armas en los pases de la regin, pero autorizando la ayuda a dichas fuerzas en materia de repatriacin y reubicacin.

No uso del territorio para agredir otros Estados


Reiteran su compromiso de negar el uso de su territorio para que fuerzas irregulares ataquen a otro pas

Negociaciones en materia de seguridad, verificacin, control y limitacin de armamento.


Dichos Estados proseguirn las negociaciones sobre los puntos pendientes de acuerdo a las materias expuestas en el ttulo.

Refugiados y desplazados
Se comprometen a atender de urgencia los flujos de refugiados y desplazados, provocados por la crisis que se viva en esos das. Y se compromete para gestionar ante la Comunidad Internacional para que los ayude de manera ms directa.

Cooperacin, democracia y libertad para la paz y el desarrollo


Adoptaran los acuerdos venideros para facilitar la libertad y la democracia. Para poder alcanzar sociedades de mayor ndice de desarrollo.

Verificacin y seguimiento internacional


En este acuerdo los pases que firmaron este acuerdo seguros en el cumplimiento de lo anteriormente acordado aceptaron que el cumplimiento de los mismos fuera seguido muy de cerca por entidades internacionales.

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Calendario de ejecucin de compromisos


Aqu como el ttulo lo dice se fijo el calendario y fechas lmites verificadas por organismos internacionales para que se cumpliera todo lo anteriormente descrito.

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Captulo 3 Derechos humanos 3.1 Antecedentes histricos de los derechos humanos


Hace 2,500 aos, los griegos gozaban de ciertos derechos protegidos por el Estado, mientras que los esclavos, por no ser considerados ciudadanos no tenan esos derechos. Los romanos conquistaron a los griegos y heredaron su civilizacin por lo que tenan ciudadanos que gozaban de derechos y esclavos que no.

El cristianismo signific un gran paso en la proteccin a los derechos humanos. Con su llegada se origin el derecho de asilo, pues los templos eran sagrados y cualquiera poda asilarse en ellos. Tambin se origin el derecho de igualdad, ya que el cristianismo deca que todos eran iguales ante Dios e iguales entre s.

Mucho tiempo despus, en el ao 1,215 aparece en Inglaterra la Carta Magna en la cual el rey conceda normas jurdicas a favor de la nobleza que luego se fueron extendiendo tambin al pueblo. Para el efecto, Carlos Garca Bauer, hace referencia a:

El avance de la Carta Magna consiste en que el rey tambin est obligado a acatarla. En sus artculos se prohbe la detencin ilegal, el robo, la tortura y malos tratos, se garantiza la propiedad privada, la libre circulacin, la igualdad jurdica ante la ley. Existen en estos dos principios fundamentales: el respeto a los derechos de la persona y la sumisin del poder pblico a un conjunto de normas jurdicas.(1960:33)

En el ao 1,628 Carlos I, ratific la Carta Magna a travs de la Petitin of Rights. En 1,689, se promulg una ampliacin de la Carta Magna a travs de un documento llamado Bill of Rights. En el ao 1,776 en Estados Unidos fue aprobada la Declaracin de Virginia o la Declaracin de los Derechos, formulada por los representantes del pueblo de Virginia, y a la vez fu la declaracin de independencia. En el artculo: 1, de la Declaracin de Virginia, se establece la igualdad, el derecho a
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la vida, derecho a la libertad, a la propiedad privada y a la felicidad. El artculo: 2, constituye la primera manifestacin de soberana popular. En sus dems artculos cita algunos otros derechos como: la resistencia, libertad de prensa, libre ejercicio de la religin, entre otros.

En Francia, en el ao: 1,789, fu aprobada la Declaracin de los Derechos del Hombre y del Ciudadano por la Asamblea Nacional Francesa. En su artculo 1, indica que los hombres desde que nacen son y permanecen libres e iguales en derechos. El artculo 2, contiene el derecho a la libertad, la propiedad, seguridad, resistencia y otros ms.

El 5 de febrero de 1,917, la Constitucin Mexicana incorpor los derechos sociales, pues anteriormente slo se protegan los individuales. El 12 de enero de 1,918, el tercer Congreso de los Soviets de Diputados obreros y soldados de Rusia aprob la Declaracin de los derechos del pueblo trabajador explotado. Posteriormente en 1,919, aparece la Constitucin alemana de Weimar, en la cual se contempla por primera vez la igualdad entre hombres y mujeres tanto en derecho como en obligaciones.

En 1,948, se convoc a un congreso de Europa que fue celebrada en la Haya en la cual se manifestaba el deseo de crear una carta de derechos humanos y un tribunal de justicia para velar por la observancia de dicha carta. El 5 de mayo de 1,949, naci el consejo de Europa con las Naciones del Tratado de Bruselas (Dinamarca, Noruega, Suecia, Irlanda e Italia).

El 19 de agosto de 1,949, la Asamblea discuti sobre las medidas que deban tomarse para proteger los derechos humanos y elabor una lista de los derechos que seran protegidos. Se crea una Comisin Europea de Derechos Humanos y una Corte Europea de Justicia.

Las declaraciones de los derechos que el Estado reconoce en favor de las personas constituyen la esencia de la dogmtica constitucional y supone dos afirmaciones que estn vinculadas histricamente a los movimientos revolucionarios de Inglaterra, Estados Unidos y Francia, de los siglos: XVII y XVIII; entre ellos:

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a) La de que el individuo es dueo de una esfera de libertad personal en la que el poder estatal no debe intervenir;

b) La de que toda actividad del Estado debe estar sometida a normas jurdicas precisas, de suerte que el ejercicio est debidamente limitado y garantice la vigencia de los derechos humanos.

Las declaraciones de derechos giran en torno de esta afirmacin de libertad individual y de la consideracin del Estado como instrumento para hacer efectiva esa libertad. Histricamente, las primeras declaraciones de derechos con verdadero sentido democrtico que estuvieron dirigidas a la generalidad de la poblacin y no a determinados estamentos privilegiados, los cuales fueron:

a) El Bill of Rights ingls del 13 de febrero de 1,689; con la expresin Bill of Rights se identifica a las diez primeras enmiendas de la Constitucin de los Estados Unidos de Norte Amrica, adoptadas en 1,791. Se trata de normas destinadas fundamentalmente a proteger determinados derechos y garantas de los ciudadanos norteamericanos frente a la actuacin del Gobierno (tanto el federal como, por regla general, los estatales).

b) La Declaracin de independencia de las trece colonias norteamericanas del 4 de julio de 1,776.

c) La Declaracin de Derechos del hombre y del Ciudadano, proclamada en Francia el 26 de agosto de 1,789.

Las disposiciones ante sealadas, constituyen el antecedente histrico de las modernas declaraciones de los derechos de la persona humana. Por su parte, Luis Marias Otero, hace referencia que:

Desde el momento de que la Declaracin Francesa fu incorporada a la primera Constitucin revolucionaria de 1,791, naci la nueva estructura constitucional formada por una parte orgnica y otra dogmtica. Por otra parte, las primeras tablas de derechos se basan en la
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doctrina de los derechos naturales, segn esta doctrina el hombre tiene por su sola calidad humana y antes de toda sociedad, unos derechos naturales independientes del fenmeno social y anteriores a l. Y as lo declaran las tres declaraciones citadas anteriormente.(1958:235) El hombre es el que concibe la idea de derechos al sentirse amenazado por los dems. Los derechos surgieron como reaccin lgica y natural ante el rgimen, que negaba todo valor al individuo. As nacen los derechos naturales del individuo.

Amrica tambin ha tenido su evolucin dentro de la proteccin a los Derechos Humanos. En 1,917; Alejandro lvarez present al Instituto Americano de Derecho Internacional un proyecto sobre los Derechos Internacionales del individuo y las Organizaciones Internacionales, aqu se contenan clusulas de las diferentes constituciones de los Estados Latinoamericanos, dicho proyecto se present en la V, Conferencia Interamericana en Santiago de Chile en 1,923.

En 1,938, en la VIII Conferencia Interamericana se adopt la Declaracin de los Derechos de la Mujer. En 1,945, en la Conferencia Interamericana sobre los problemas de la paz y la guerra, desarrollada en Mxico, se encargo al Comit Jurdico Interamericano, la preparacin de un proyecto sobre los derechos y obligaciones del hombre.

En 1,948, la IX Conferencia Interamericana de Bogot tuvo cuatro puntos esenciales: Para el efecto Edgar Alfredo Balsells, Tojo seala:

a) la adopcin y firma de una nueva carta; b) la adopcin del nombre de Organizacin de Estados Americanos OEA; c) la adopcin de la Declaracin Americana de los Derechos y Obligaciones del Hombre; d) la designacin del comit jurdico interamericano para que preparara un proyecto para un tribunal interamericano que protegiera los Derechos Humanos. (1990: 58) En 1,959, durante la V, Conferencia de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores de Santiago de Chile obtuvieron grandes resultados en cuanto a la preparacin de un proyecto de Convenio Americano de Derechos Humanos y la creacin de la Comisin Interamericana de
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Derechos Humanos, pero no fue sino hasta el 22 de noviembre de 1,969, cuando pudo ser firmada por los pases signatarios.

3.1.1. Historia de los derechos humanos en Guatemala [Link]. poca colonial


Desde la ocupacin de la ciudad de Guatemala, por Don Pedro de Alvarado, el 2 de junio de 1,524, hasta la independencia de Centroamrica, se produce un lento proceso de formacin de la nacionalidad centroamericana, perfectamente cristalizada en el momento de la separacin pacfica de Espaa, el 15 de septiembre 1,821, en estos tres siglos se ha producido una transculturacin progresiva y profunda de las formas espaolas a Centroamrica. El elemento dinmico que es el conquistador, se completa en el religioso. Por iniciativa de Fray Bartolom de las Casas, se crea la Capitana General y Audiencia de Guatemala, como Obispo de la Verapaz, desarrolla al mximo grado su labor protectora al aborigen. Asimismo est tambin, el Obispo Francisco Marroqun quien juntamente con Don Pedro de Alvarado, dej huella indeleble en la formacin de Centroamrica.

Guatemala, constitua una posesin espaola tranquila y pacfica y la Capitana General era naturalmente un beneficio muy bien pagado; para la que se nombrara a funcionarios o militares de experiencia al servicio de Espaa. Por el carcter pacifico de sus habitantes, los movimientos de emancipacin carecen de la violencia que imper en otros puntos de Espaa; la represin, que diriga con mano firme el Capitn General, no es sangrienta y la separacin se verifica en forma pacfica, por lo que puede decirse que la Aristocracia Criolla fue la que en Guatemala realiz pacficamente la independencia, pero vio los problemas de la nueva nacin con visin localista y limitada; hombres nombrados, benvolos y bien intencionados, le negaron al pas sin embargo, un siglo XIX, muy pobre en realizacin ya que no fueron capaces de dar solucin a los problemas sociales y econmicos de la nueva nacin. La crisis poltica de 1,808, marc tanto en Espaa como en Guatemala, el comienzo del progreso constitucional y regulacin legal de los Derechos Humanos en Guatemala, en ambos pases tuvo vigencia la Constitucin de Cdiz, pero en los primeros tiempos la crisis provocada en el mundo
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hispano por la invasin francesa no produjo transformacin alguna ni en el sentimiento espaol, ni en la estructura social y econmica de Guatemala, encontrando en el pueblo espaol un apoyo decidido en todas las clases sociales de Guatemala. La guerra de la independencia hace comprender la importancia de la Amrica espaola, en que en el siglo: XVIII, haba realizado un gigantesco progreso, significado el comenzar el siglo: XIX, un factor poltico de positiva importancia, y as el 22 de enero de 1,808, la Junta Central Gobernativa del Reino, en quien reciba el legtimo poder de la monarqua dio desde Sevilla una real orden del alcance revolucionario, en cuyo prembulo se declaraba:

Considerando que los vastos y preciosos dominios que Espaa posee en la India no son propiamente colonias o factoras, como los de las otras naciones sino una parte esencial e integrante de la monarqua espaola, deben tener representacin nacional inmediata a su real persona y construir parte de la junta central gubernativa, del reino por medio de sus correspondientes diputados. (Marias, 1,958: 19) Las Constituciones fueron redactadas por el regidor del ayuntamiento de Guatemala, don Jos Mara Peinado, e impresas por Jos Antonio Larrazabal en Cdiz, donde ejercieron un enorme influjo. Estas instituciones que son el primer antecedente del derecho constitucional centroamericano, fueron aprobadas por el ayuntamiento de la capital el 24 de octubre de 1808 y aceptadas como propias por los otros cinco ayuntamientos centroamericanos para sus respectivos diputados.

[Link]. Constitucin de Bayona, 1,808


Dicha Constitucin impuesta por Napolen a Espaa, no tuvo vigencia real en Amrica, es el antecedente ms antiguo de la organizacin constitucional, y fue por ese texto que los americanos se enteraron de la posibilidad de una forma de convivencia sobre bases modernas. Tiene su origen en el Derecho Francs, el principio de la reglamentacin de los derechos individuales y el sistema de control. La frmula que une a los pueblos pondra trmino a la antigua monarqua, absoluta basada en el derecho divino de los reyes y estableca el moderno sistema representativo, cuya base no es ni puede ser otro que el pacto de canalizacin y unin entre la nacin y el trono, como representantes
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de la soberana. Se inspiraron en un liberalismo muy moderno y aunque como se ha sealado se consideraba como un pacto entre el rey y los pueblos, todas las decisiones tomadas son conservadoras: unidad de iglesia y Estado, cortes integradas por establecimientos liberadas individualmente y de imprenta con muchos obstculos convirtindola en textos sin ninguna validez de la historia constitucional, por ser muy insistente. Por lo que no fue una Constitucin entregada y sustentada por lo que fue una constitucin otorgada y no doctrinada, establecida por la voluntad de su pueblo, las cortes de Cdiz de 1,812 como lo establece Jorge Mario Garca Laguardia, y Edmundo Vsquez Martnez, todava durante el rgimen colonial. El otro antecedente de gran importancia para el derecho constitucional es la Constitucin de Cdiz, que se promulg en 1,812, en esa ciudad espaola y que estuvo vigente varios aos en el pas, y con base en la cual, se produjeron las primeras experiencias electorales. Su elaboracin debe vincularse estrechamente a los sucesos espaoles de 1,808 y a la investigacin napolenica.

[Link]. Primer proyecto constitucional guatemalteco

Existen varias versiones sobre la evolucin constitucional; sin embargo, por su importancia se cita la siguiente:

Las instituciones y no slo el proyecto constitucional de la declaracin de los derechos, tienen una gran importancia para su correcta elaboracin e interpretacin de la historia de las ideas e instituciones centroamericanas. En el lmite del antiguo rgimen y con claras influencias de las ideas del siglo: XVIIII, Francia ataca al fondo el despotismo del rgimen espaol y propone como solucin poltica a la crisis, la adaptacin de una constitucin de un texto escrito que viniera a limitar el poder de los gobernantes, reconociendo un catalogo de derechos humanos as como un sistema de competencias circunscritas para el ejercicio del poder. Se tiene una constitucin que prevenga el despotismo del jefe de la nacin que seale los lmites de autoridad; que haga al rey un padre y un ciudadano, que forme del magistrado un simple ejecutor de la ley; que establezca unas leyes consultadas con el derecho natural, que contiene en si todas las reglas de lo inmutativo y lo justo, y que se hallan en revistas de todos los caracteres de bondad absoluta y de bondad relativa a los objetos primarios de la
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sociedad, que enseen a los pueblos sus deberes que circunscriban sus obligaciones y que a estas y a sus derechos sealen lmites fijos e inalterables, que establezcan una administracin clara, sencilla y cimentada en los principios de propiedad, libertad y seguridad, que tales principios guarden proporcin entre los delitos y las penas, y no establezcan otras, una instruccin de origen pblica y metdica que disipe la ignorancia de los pueblos, y que difundiendo las luces promuevan la utilidad general y con base a las ideas modernas de pacto social y estado de naturaleza de corte y iusnaturalista, proponen una declaracin de los derechos del hombre. (Garca, 1,984: 7)

[Link]. poca de la independencia


El 15 de septiembre de 1,821, una junta de notables ciudadanos, se reuni en la capital, la que hoy es ciudad de Guatemala, y la declar como independiente de Espaa, el panorama que se presentaba era semejante al de otros lugares, una autoridad errada que haba perdido sus vnculos de la metrpoli, el alto clero y funcionarios espaoles, fieles hasta el fin de la corona, y la presin popular por la independencia expresada a travs de improvisados tribunos emergentes de la clase media. Roto el equilibrio en su favor, los liberadores se dedicaban a legislador profusamente impulsados por el mito de la narrativa jurdica como instrumento de cambio. En 19 meses de trabajo la asamblea, formula 784 actas, 137 Decretos y 1186 ordenes, que se orientaron a construir el nuevo pas, se le dio el nombre de Provincias Unidas de Centroamrica: se declaro la religin oficial a la catlica, se garantizo la inmunidad parlamentaria, se declar la igualdad ante la ley, aboli los tratamientos infamantes, derog disposiciones discriminatorias para hijos y legislativos, dict regulaciones migratorias favorables a extranjeros, aboli la esclavitud, tambin reconoci el derecho de asilo, se aplicaron castigos en contra de los empleados adversos al nuevo rgimen. Se elabor la Constitucin en su primer artculo afirmando como finalidad de la misma la felicidad del pueblo, sostenindolo en el mayor goce posible de sus facultades, estableca la independencia y soberana nacional, determinaba, con mucha presin la divisin de los tres poderes y declaraba los derechos del hombre y del ciudadano, sobre los principios eternos de libertad, igualdad, seguridad, prosperidad, declaraba como religin oficial la catlica, no haba libertad de culto, la asamblea termin sus labores el 24 de enero de 1,825 y el Congreso, provisto en la ley fundamental que se
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instalo el 6 de febrero al 10 de abril de ese mismo ao, public y jur la Constitucin Federal de la Repblica de Centroamrica.

El reconocimiento judicial de los Derechos Humanos, se iniciaron al incluir en la Constitucin Poltica el artculo: 5, artculo: 152 al 174, las garantas de libertad individual, presente estaba en las mentes de los constituyentes, el recuerdo de las persecuciones y de la atmsfera recargada del rgimen colonial, fue preocupacin de todos ellos, se estableci un catlogo de derechos, con acento claro en libertad individual. Algunos derechos no se incluyeron, en este ttulo. La supresin la esclavitud, aparece en el artculo: 13, y el que reconoca el asilo para los extranjeros perseguidos, se completa en el artculo: 12, incluido ambos en el ttulo referente a la forma de gobierno. El artculo: 153, prescriba que todos los ciudadanos y habitantes de la repblica, sin distincin estaran sometidos al mismo orden de procedimientos y de juicios que determinan las leyes, admitiendo el primer texto constitucional en el mundo, la igualdad de procedimientos entre nacionales y extranjeros; el artculo: 17, indicaba que ninguna ley del Congreso ni de las asambleas estatales podra contrariar los derechos establecidos, pero si ampliarlos incluso conocer otros nuevos. Dicha constitucin se intent reformar, sin xito, dos veces en 1,835, donde la comisin encargada formul un proyecto completo de tendencia liberal, que pretendida corregir los vicios que su aplicacin haba hecho, se reconoca la libertad de cultos por primera vez, pretenda fortalecer al ejrcito y a rectificar los vicios del legislativo. Y otra reforma en la postrimera de la federacin de 1,838, cuando los conservadores, hicieron un esfuerzo para convertirla en federacin ondeando las banderas de Estados Centroamericanos, vano intento por que la desintegracin de la Repblica estaba por consumarse.

[Link]. Rgimen de los treinta aos


Tras la conquista de la capital por los liberales, Guatemala atraves una etapa de caos, sin embargo el 13 de abril de 1,839, Rafael Carrera, conquisto Guatemala, derrotando a Francisco Morazn y el 17 del mes en curso el jefe de Estado de Guatemala Mariano Rivera Paz, declar a Guatemala, separada de la Federacin Centroamericana, inicindose el rgimen conservador que duro treinta aos, hasta su cada tras la revolucin liberal de 1,871, en estos treinta aos, la figura dominante de
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la poltica de Guatemala fue el general Rafael Carrera, como comandante del ejrcito y presidente del Estado, despus cuando las victorias militares acrecientan su prestigio de caudillo y le permitieron ocupar sin dificultad la primera magistratura de Guatemala sin resistencia, la aristocracia criolla a pesar de ser campesino e hijo del pueblo, aseguraba una proteccin a sus intereses que no pudieron encontrar en los idelogos liberales que gobernaron Guatemala en la poca Federal.

Carrera sin embargo, no pudo imponer su voluntad sin restricciones en los primeros aos de su rgimen hasta 1,851, subsisti la amenaza de la anarqua en lo interior y de la invasin en el exterior: Las asambleas no eran tampoco conservadoras y las elecciones eran indirectas, siendo factor fundamental en las mismas, la participacin de la burguesa, clase media e intelectuales, que constituirn la base del liberalismo en Guatemala. La Asamblea Constituyente del Estado convocada el 25 de julio de 1,838 quedo instalada el 29 de mayo de 1,839, esta Asamblea sancion la independencia decretada por el Jefe de Estado, y antes de concluir el ao relato leyes constitucionales como provisional, en tanto no se decretaban la constitucin definitiva. (Garca, 1984: 7)

En 1,844, se elabora un proyecto de constitucin de 222 artculos, se tomaba lineamientos de la Constitucin Federal de 1,824 y 1,825 y se estructura el nuevo pas sobre esas bases, se amplan la constitucin de derechos con tolerancias religiosas, elecciones con base en sufragio universal, censitario, es decir por censo y en sistema de varios grados, atribuciones del legislativo muy amplias y limitaciones al poder ejecutivo que aunque tenia el derecho de voto no poda pasar sobre las cmaras y periodo presidencial corto, tampoco se permita la reeleccin. Carrera muri ejerciendo su cargo de presidente vitalicio y fu sustituido por uno de sus militares leales, a quien le toco pagar la cuenta pendiente con la nueva avalancha liberal. Cosas del folklore poltico una monarqua sin rey haba terminado.

Lleg al poder Manuel Vicente Cerna, quien se reelige, produciendo un malestar poltico y econmico causado por la ruina del comercio de la cochinilla y a la presin abrumadora de Mxico,
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donde las ideas liberales haban triunfado con las reformas, todo ello conduce en 1,871 al triunfo de la revolucin liberal.

[Link]. poca liberal


El llamado Rgimen liberal es el perodo comprendido entre la Reforma Liberal (l871) y la Revolucin de Octubre (l944). Para el efecto Marias Otero, Luis indica:

Que el 30 de junio de 1,871 el ejrcito liberal ocup Guatemala, con lo que se instal el liberalismo en el poder, habindose mantenido al menos motivadamente hasta 1,944, un factor poderoso en el triunfo liberal fue la reforma mexicana, que haba visto con entusiasmo la memoria liberal guatemalteca, reprimida, aunque no suprimida en el rgimen de los 30 aos y a la que perteneca casi la totalidad de los intelectuales. Justo Rufino Barrios que era persona nueva y poco conocida y Miguel Garca Granados era popular y era respetado constituyndose la eleccin lgica como primer jefe de Estado de la reforma, el acta de Patzicia, redactaba el 3 de junio de 1,871 por el ejrcito liberal lo nombro presidente provisional. Barrios fue nombrado gobernador de Occidente siendo una de sus primeras medidas, la expulsin de lo Jesuitas de Quetzaltenango, ordenando su concentracin en la capital; el 29 de marzo de 1873, Garca Granados dej el poder y convoco a elecciones para la presidencia, en las que triunfo Barrios por gran mayora, ocupando el poder hasta su muerte en la primera batalla de Chalchuapa 12 aos despus. Se redacto el anteproyecto de constitucin y su discusin se centro en tres puntos bsicos: nacionalidad, religin y estructura legislativa. El problema religioso fue el que ms produjo discusin, no obstante que la asamblea se limit a dar Estado constitucional a toda obra legislativa de la reforma en sentido laico, el Estado no reconoce una iglesia oficial, y aplica laicismo en la enseanza. En 1,789, se dio aprobada la Constitucin, texto corto, tcnica y gramtica precisa de fondo liberal y tuvo vigencia en Guatemala, hasta la revolucin de 1,944, la cual con bastantes modificaciones, algunas de ellas lleg hasta el final al ser sustituida por la Constitucin de 1,945. (1958: 141)

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Los aos siguientes a la muerte de Justo Rufino Barrios, representaron en Guatemala el triunfo del Estado liberal; pero un liberalismo que cada vez se alejaba ms de ellos, ideales del rgimen fuerte de Barrios. Falta en Guatemala, la existencia de partidos polticos definidos, la lucha va a centrarse en personas y no en ideas. Bajo una capa formal de democracia, los gobernantes sean autoridades autoritarias, as sin excepcin en la opinin pblica, fcilmente manejaba y las asambleas rebeldes en ms de una oportunidad, sern superadas y suspendidas sin dificultad sin que el ejecutivo que es generalmente quien hace las elecciones. De aqu que las reformas constitucionales no se llevan a cabo por necesidades, impuestas por el desarrollo poltico y sociales del pas, sino por el optimismo de los gobernantes, de todos los principios de la reforma, el conservador con ms finalidad fue el laico pero aunque este principio entra en crisis en lo ltimos gobiernos liberales, que dejan de aplicar las leyes de la reforma en tal sentido.

[Link]. Constitucin Poltica de la Repblica de Centro Amrica de 1,921


Se promulga el 9 de septiembre de 1921 la Constitucin Poltica de la Repblica Federal de Centro Amrica (la cual incluye los Estados de Guatemala, El Salvador y Honduras) y entra en vigor el 1 de octubre de 1921 la Constitucin de 1921, siendo esta la segunda de Centro Amrica. Para el efecto Marias Otero, Luis indica: Con el derrocamiento de Estrada Cabrera se agrupa a elementos liberales conservadores, laicistas y catlicos, superando la divisin tradicional, el liberalismo econmico entra en crisis, y la constitucin de 1,921, obra del partido nico unionista recoge las primeras disposiciones del contenido social, se ensayan nuevas instituciones como el recurso de amparo del derecho mexicano, garantiza la libertad individual con ms amplitud, que la Constitucin de 1,789, hace una enumeracin taxativa de los casos en que pueda detenerse a una persona sin mandamiento judicial, cuya determinacin dejaba a la ley del texto de 1,879, tambin se prohben los tratos crueles a infantes y se garantizan la inviolabilidad y correspondencia al declarar que los papeles ilegalmente sustrados no hacen fe en juicio. (1958: 142)

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Se garantiza la libertad de pensamiento, se mantiene la institucin del jurado de imprenta y que verdaderamente empieza a funcionar. En 1921, adapta el recurso de amparo y el Habeas Corpus y proteccin de bienes y personas.

La reforma de 1,927, en su declaracin de derechos es ms extensa que la Constitucin de 1,879, no por sus modificaciones sino por el desarrollo de los principios contenidos en ella, as el derecho de peticin se amplia al establecer la funcin del ejecutivo de resolver la peticin sin demora y comunicar la resolucin al interesado, se establece la prohibicin de aplicar vejmenes o tortura a los presos y la inviolabilidad de correspondencia.

En mayo de 1,935 la Asamblea constituyente acepto en su conjunto las reformas propuestas por el presidente, pasado a la discusin por artculos que fueron aprobados en su totalidad, la nueva constitucin en lo social, acepta el avance de los tiempos, consiguiendo en dos declaraciones lo que constituye una novedad en Guatemala: la primera: de que el inters social prevalece sobre el particular y la segunda: el establecimiento de un sistema especial de imposicin fiscal a aquellos latifundios cuyo rendimiento no sea adecuado a su extensin y condiciones, se amplia la prohibicin de establecer en Guatemala, las instituciones por medios violentos o ilegales, la Constitucin de 1,935, restringe el alcance de algunos de los derechos individuales, reconocidos en el texto anterior, se suprime la obligacin de interrogar al detenido dentro de las cuarenta y ocho horas de su detencin, se permite la incomunicacin de los detenidos antes de indagarlos, as como la extradicin de los nacionales por delitos comunes, entre otros. En 1,941, se rene la Asamblea Nacional Constituyente nicamente para reformar el artculo transitorio autorizando la reeleccin del General Jorge Ubico para el periodo siguiente, alegando como justificacin de tal acuerdo el apoyo popular a la misma, la obra de gobierno del presidente y las circunstancias graves producidas por la Segunda Guerra Mundial.

[Link]. Constitucin de la Repblica de Guatemala, 1,945


Esta constitucin se aprueba el 11 de marzo de 1945 y entra en vigor el 15 de marzo de 1945 la Constitucin de 1945.
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Para el efecto Marias Otero, Luis indica que: Derribado el General Jorge Ubico, por un alzamiento militar en junio de 1,944, el General Ponce, que le sucedi, no pudo hacer frente a la marea revolucionaria, que deseaba la transformacin total del Estado, y no un simple cambio de personalidades de la presidencia, el 20 de octubre, una nueva revolucin sustituy al General Ponce, por una Junta Revolucionaria de Gobierno, que se dio a la tarea de reestructurar el Estado Guatemalteco. (1,958: 142) La Constitucin conserva declaraciones y artculos aislados procedentes del texto de 1,879, se adaptaron algunas normas de la reforma de 1,921, en su parte orgnica, salvo la supresin de lo designado no introduce modificaciones sustnciales a la Constitucin de 1,927, como la seccin dedicada al trabajo, es la conquista ms nueva y sobre todo ms tangible, a este texto constitucional se le da una gran extensin, tomando como modelo la constitucin mexicana y dejando a ulteriores leyes especiales el desarrollo de sus disposiciones, y se reconoce el salario mnimo, el descanso remunerado, la jornada mxima de ocho horas, vacaciones anuales, sindicalizacin libre, derecho de huelga y paro, proteccin a la mujer y al menor y obligaciones del patrono de indemnizar al trabajador retirado sin causa justificada, derechos que fueron aceptados por las organizaciones patronales y que se han mantenido. Aumenta la explotacin forzosa por causa de utilidad pblica o inters social.

[Link]. Constitucin Poltica de la Repblica de Guatemala, 1,985


Los Acuerdos de Paz sirven como punto de partida en anlisis, para constatar que si bien es cierto existen algunos avances con relacin a la situacin de los Derechos Humanos en Guatemala; en los gobiernos posteriores a la Firma de la Paz, incluyendo al actual, siguen permaneciendo dentro de la sociedad guatemalteca prcticas relacionadas con las violaciones a los mismos.

No fue casual entonces que a pesar de la firma de dichos Acuerdos, promocionada con bombos y platillos a la opinin pblica nacional e internacional, se mantuvieran presentes en Guatemala las violaciones a los derechos humanos.
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Dentro de los anlisis realizados por la Comisin del Esclarecimiento Histrico y la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, se logr establecer la brutalidad del Enfrentamiento Armado Interno, as como permitieron sealar a algunos de los responsables de la ejecucin de las polticas represivas propias de este pasado de terror en el pas, el cual por medio de la lucha continua de las organizaciones de derechos humanos, se espera nunca vuelva a ocurrir en el pas.

El Posterior asesinato de Monseor Gerardi, llev a la conclusin de que las prcticas de las violaciones a los derechos humanos, seguan presentes en ese contexto histrico que viva el pas. Los personajes identificados en dichos informes como responsables de la ejecucin de las polticas represivas, enviaban un mensaje para evitar la vinculacin de dichos trabajos con posibles procesos judiciales en su contra.

El Grupo de Apoyo Mutuo, en sus informes sobre las violaciones a los derechos humanos en Guatemala, ha constatado como en los aos posteriores a la Firma de la Paz, se mantiene una poltica de Estado relacionada con estas violaciones, a pesar de la presencia de observadores internacionales en Guatemala.

La actual situacin de los derechos humanos en Guatemala, se presenta cada vez ms oscura, pareciera que no hay salida a la crisis que la poblacin enfrenta, es poco lo que las autoridades estn haciendo y muchos los espacios que ocupan los que se amparan en la ilegalidad. Los problemas adems de ser econmicos, sociales y culturales, son tambin civiles, debido a que el respeto a la vida, la libertad y la integridad individual, es cada vez menos respetada. Sin importar edad, genero, grupo tnico o estrato social, los guatemaltecos son vctimas en potencia de quienes se mantienen al margen de la legalidad.

3.2. Definicin
Mltiples han sido las definiciones que de los derechos humanos se han formulado o pretendido formular, sin embargo, es necesario sealar que cada una de ellas esta fuertemente influida de la
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corriente del pensamiento filosfico de su autor o de la poca en que se han planeado. Algunas de las definiciones ms completas sobre el tema de los derechos humanos son las siguientes:

Para el efecto Germn Bidart Campos indica que:

Facultad que la norma atribuye de proteccin a la persona referente a su vida, a su libertad, a la igualdad, a su participacin poltica o social, o cualquier otro aspecto fundamental que se afecte a su desarrollo integral como persona, en una comunidad de hombres libres, exigiendo el respeto de los dems hombres, los grupos sociales y del Estado y con posibilidad de poner en marcha el aparato coactivo del Estado en caso de infraccin (1989:233) Para el tratadista Julio Cesar Zenteno Barillas indica que:

Los derechos subjetivos inherentes a la persona humana pero entendido que ella posee personalidad. Nace junto con la persona humana y la acompaa con toda la trayectoria de la existencia del hombre. Por eso son llamados derechos del hombre en forma singular y no derechos de los hombres y no de ciertos grupos humanos. (1996:12)

Asimismo Germn Bidart indica que: Los derechos humanos son algo que se considera deseable, importante y bueno para el desarrollo de la vida humana. (1989:234)

El concepto ms aceptado actualmente es un punto medio entre ambas posiciones porque parte de que a pesar de que los derechos humanos son inherentes a toda persona y por lo tanto no dependen de la voluntad poltica, para que efectivamente puedan ser protegidos deben existir los medios jurdicos necesarios.

Para el efecto Luis Marias Otero indica que:

Mientras una sociedad poltica no reconoce unos determinados derechos recibindolos en su derecho positivo o interno o adhirindose a una convencin internacional que los proteja, no
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se puede hablar de stos en un sentido estrictamente jurdico, ni se puede alegar ante los tribunales competentes en caso de infraccin. (Marias, 1958:208)

Entonces, los derechos humanos son cualidades inherentes del ser humano, pero su carcter jurdico est en su reconocimiento por parte del derecho positivo. Se debe diferenciar entre el derecho humano como principio o ideal y el derecho humano como realidad legal. A nivel de principio o de ideal, no hay duda que el ser humano, por su sola condicin de tal, tiene una serie de derechos, los cuales se fundamentan en los derechos morales y que se pueden considerar como parte del derecho natural. Sin embargo, es indiscutible el hecho de que un derecho humano solamente podr ser efectivamente protegido si existen los mecanismos jurdicos necesarios que aseguren el requisito de la exigibilidad, que es precisamente la diferencia entre el derecho natural y el Derecho Positivo. En consecuencia, los derechos humanos como realidad legal solamente sern los que cuentan con los mecanismos jurdicos para exigir los deberes jurdicos de respeto correspondientes. Debido a lo anterior y de acuerdo a la ms pura teora jurdica, se concluye que solamente sern derechos humanos en el pleno sentido de la palabra aquellos que tengan el carcter de derechos subjetivos, ya que solamente stos tienen el carcter de la exigibilidad. Todos los dems sern derechos humanos pero entendidos como realidades sociales o ideales polticos, no como realidades legales.

3.3. Caractersticas
Las caractersticas de los derechos humanos, son los siguientes:

a) Inherentes: Los derechos humanos son atributos propios de las personas que las leyes deben reconocer y proteger.

b) Universales: Los derechos humanos son para todas las personas, independiente de su sexo, condicin econmica, edad, origen tnico, nacional, religin, ideas polticas, u otras diferencias.

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c) Irrenunciables: Las personas no pueden renunciar a sus derechos humanos.

d) Intransferibles: Las personas no pueden otorgar sus derechos humanos a otras personas. e) Obligatorios: El respeto a los derechos humanos no es un asusto voluntario f) Exigibles: No es necesario pedir permiso para defender los derechos humanos. g) Progresivos: Los derechos humanos pueden evolucionar. Siempre hay nuevas condiciones que generan nuevas necesidades de proteccin. Se han conquistado con luchas y eso provoca otras condiciones de vida y dan pauta para conquistar otros. h) Imprescriptibles: La persecucin penal por delitos de lesa humanidad, es decir graves violaciones a derechos humanos, nunca prescribe, por que son ofensas, daos a toda la humanidad. Es el caso de ejecuciones extrajudiciales, el genocidio, tortura, esclavitud, y desaparicin forzada.

i) Transnacionales: Los derechos humanos son asuntos que competen a todos los pases, desde 1948, cuando se emiti la Declaracin Universal de los Derechos Humanos, estos se internacionalizaron y se transnacionalizaron, se convirtieron en parte del derecho Internacional pblico que regula las relaciones entre los Estados principalmente.

3.4. Clasificacin
Los Derechos Humanos se clasifican, segn la poca en que se reconocieron, de la siguiente manera:

3.4.1. Primera generacin. Derechos civiles y polticos:


Los primeros Derechos Humanos en ser reconocidos histricamente son los llamados derechos civiles y polticos, cuyo reconocimiento se produce como consecuencia de los abusos de las monarquas y gobiernos absolutistas del siglo:
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XVIII, y que coincide con los movimientos democrticos y revolucionarios de fines siglo. Por esto, el desarrollo de los Derechos Humanos se produce paralelamente al afianzamiento del Estado Soberano, como forma de organizacin poltica, planteando directamente la cuestin de la limitacin del poder del Estado, por lo que el primer derecho en ser reconocido es el de la libertad religiosa y de conciencia, el cual se sita en la poca de la Reforma y de la Contrarreforma.(Cceres, 2005:41)

Entre los antecedentes principales de los derechos civiles y polticos se debe mencionar el Bill of Rights norteamericano del Estado de Virginia del 12 de julio de 1,774, la Declaracin de Independencia de Estados Unidos del 4 de julio de 1,776, y la Declaracin Francesa de los Derechos del Hombre y del Ciudadano del 26 de agosto de 1,789, producto sta ltima de los ideales de la Revolucin Francesa. En la actualidad, el instrumento que por excelencia establece la proteccin de los derechos civiles y polticos es el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos. Las garantas establecidas en ese Pacto, fueron diseadas bsicamente para proteger a los individuos contra las acciones arbitrarias de los gobiernos y para asegurarle a las personas la oportunidad de participar en el gobierno y en otras actividades comunes.

El Pacto reconoce varios grupos de derechos, comienza con el derecho a la vida artculo 6, a la integridad fsica artculo 7, a la prohibicin de la esclavitud, la servidumbre y el trabajo forzoso artculo 8, a la libertad y a la seguridad personales, que incluyen la prohibicin de la detencin o prisin arbitrarias, as como el derecho a las garantas de un juicio justo y sin demora artculos 9, y 10, y la prohibicin de la pena de crcel por incumplimiento de obligaciones contractuales. De manera similar, establece igualdad ante la ley y en cuanto al derecho al acceso a las garantas judiciales artculos: 14, 15, 16, y 25, y prohibicin de ataques e injerencias arbitrarias o ilegales en la vida privada, en la familia, el domicilio o correspondencia y de ataques ilegales a la honra y a la reputacin, as como el derecho a la proteccin de la ley frente a esas injerencias o ataques conforme el artculo 17.

Establece, asimismo, la libertad para circular libremente dentro de un pas, a escoger libremente el lugar de residencia, a entrar y salir sin obstculos, salvo que sean necesarias restricciones por
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motivos de orden pblico o seguridad, Artculo 12, libertad de pensamiento, de conciencia y de religin, incluyendo sta ltima la libertad de manifestar las creencias de manera individual y colectiva, en pblico y en privado, mediante el culto, las prcticas y la enseanza, con las limitaciones que el orden pblico, la moral y los derechos de los dems exijan, artculo 18, libertad de opinin y de expresin, artculo 19, de reunin pacfica, artculo 22. Tambin establece el derecho de las minoras tnicas, religiosas o lingsticas a tener su propia vida cultural, a profesar y practicar su propia religin y a emplear su propio idioma, artculo 26. Reconoce a la familia como el elemento natural y fundamental de la sociedad y por lo tanto su derecho a la proteccin de la sociedad y del Estado, as como el derecho del hombre y de la mujer de contraer matrimonio y fundar una familia si tienen edad para eso, artculo 23, seguidamente reconoce el derecho de todo nio, sin distincin, a las medidas de proteccin necesarias, por parte de su familia, de la sociedad y del Estado, su derecho a ser inscrito despus de su nacimiento y a una nacionalidad.

El artculo 25, establece los derechos del ciudadano: a) participar en la direccin de los asuntos pblicos, directamente o por medio de representantes elegidos; b) Votar y ser elegidos en elecciones peridicas, autnticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresin de la voluntad de los electores; c) Tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones pblicas de su pas.

[Link]. Caractersticas
Como se ve de la enumeracin de estos derechos, la mayora de ellos protegen bsicamente la libertad y seguridad de las personas. Por esto, a grandes rasgos, la doctrina seala las siguientes caractersticas de los derechos civiles y polticos:

En general, imponen un deber de abstencin a los Estados, es decir, un papel pasivo, ya que se parte de que el Estado solamente debe reconocer estos derechos y no violarlos. Esta regla no es absoluta, ya que existen determinados derechos civiles y polticos, que para su efectivo goce y ejercicio, requieren la defensa estatal un hacer, el cual lejos de estar dirigido a interferir en la esfera individual de la persona, limitando o restringiendo esos derechos, tenga como fin crear las condiciones que
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hagan materialmente posible el goce y ejercicio de los mismos. As, en el caso de los derechos polticos de elegir y ser electo, no basta la simple abstencin de la esfera estatal; se requiere, adems la existencia de una infraestructura institucional que permita ejercer esos derechos, por ejemplo, un sistema depurado de elecciones al alcance de todos los ciudadanos, una autoridad electoral imparcial, un padrn de electores, entre otros.

Entre sus caractersticas estn:

a) Los titulares son los individuos; en el caso de los civiles, es el ser humano y, en los polticos, el ciudadano en ejercicio.

b) Por su naturaleza son reclamables en general, en todo momento y lugar, porque siendo esencialmente una abstencin estatal, no ocasionan una carga que vare de un Estado a otro. Por este motivo, los derechos reconocidos en el Pacto de Derechos Civiles y Polticos son de implementacin inmediata, como establece el artculo: 2, de ese instrumento.

El pacto tambin establece medidas especficas de implementacin a nivel internacional. El artculo: 40, establece el compromiso de los Estados Partes de presentar informes sobre las disposiciones que se han adoptado y sobre el progreso en cuanto al goce de los derechos. Los artculos: 28, y los siguientes establecen la creacin de un Comit de Derechos Humanos, el cual tendr competencia para recibir denuncias de Estados sobre el incumplimiento por parte de otros Estados. Todo esto hace que los derechos civiles y polticos en la prctica cuenten con la proteccin del ordenamiento jurdico; en consecuencia, la mayora de estos derechos humanos son derechos subjetivos.

3.4.2. Segunda generacin: Econmicos, sociales y culturales.


Estos derechos se llaman de segunda generacin porque aparecieron en la esfera internacional despus de los civiles y polticos. Histricamente se considera que surgen en el siglo: XIX, como consecuencia del protagonismo del proletariado, a raz de la industrializacin creciente de las

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sociedades occidentales. Por este motivo, se dice que estos derechos tratan de integrar la libertad con la igualdad desde una perspectiva social democrtica.

Por su parte, Buergenthal, hace referencia a lo siguiente:

En este proceso se destaca la accin de la Internacional Socialista, los Congresos Sindicales y el papel de la Iglesia Catlica, a travs de su Doctrina Social, en especial, a partir de la Encclica Rerum Novarum (1,891) del Papa Len XIII. Estos derechos vienen a implicar un deber positivo generalizado de justicia social, transformando la democracia formal en democracia material y el Estado de derecho en Estado social de derecho.(1992:57)

El documento que por excelencia consagra a nivel internacional estos derechos es el Pacto Internacional de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales de 1,966, el cual vino a detallar, en forma de compromiso, los derechos humanos de esa ndole consagrados en la Declaracin Universal. El primer derecho enunciado es el derecho a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente escogido o aceptado, artculo: 6.1. Se considera que la implementacin efectiva de este derecho en principio eliminara el desempleo y en consecuencia, la pobreza y sus males comitentes. Esto a la vez creara una atmsfera en la cual se podran disfrutar otros derechos, sobre todo los civiles y polticos, a la vez que la persona al trabajar se realizara como ser humano productivo para la sociedad. Otros derechos relacionados con el trabajo son el derecho de goce de condiciones de trabajos equitativos y satisfactorios que aseguren una remuneracin adecuada, seguridad e higiene, descanso adecuado, derecho a formar sindicatos, entre otros. (Artculos: 7 y 8 del pacto antes mencionado). Luego se enuncia el derecho de la familia a su proteccin y asistencia, para su constitucin y mientras sea responsable del cuidado y educacin de los hijos a su cargo. Se debe conceder especial proteccin a las madres antes y despus del parto y prestaciones adecuadas de seguro social (artculo: 10 del Pacto antes citado)

El inciso; 1, del artculo: 11 del pacto sintetiza el ideal del bienestar material al reconocer el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para s y su familia, incluso alimentacin, vestido y
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vivienda adecuados, y a una mejora contina de las condiciones de existencia. El inciso: 2, de este artculo, reconoce expresamente el derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre.

Seguidamente, el artculo: 12, reconoce el derecho de toda persona al disfrute del ms alto nivel posible de salud fsica y mental. Entre las medidas que debern adoptar los Estados Partes a fin de asegurar la plena efectividad de este derecho, figurarn las necesarias para:

a) La reduccin de la mortinatalidad y de la mortalidad infantil y el sano desarrollo de los nios.

b) El mejoramiento en todos sus aspectos de la higiene del trabajo y del medio ambiente;

c) La creacin de condiciones que aseguren a todos asistencia mdica y servicios mdicos en caso de enfermedad.

El artculo: 12, reconoce el derecho a la educacin, la cual debe orientarse hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana y del sentido de dignidad, y debe fortalecer el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales. La enseanza primaria debe ser obligatoria y gratuita; la secundaria y superior deben ser generalizadas y hacerse accesibles a todos por la implantacin progresiva de la enseanza gratuita.

Por ltimo, el artculo: 15, del pacto reconoce el derecho de toda persona a:

a) Participar en la vida cultural b) Gozar de los beneficios del progreso cientfico y de sus aplicaciones. c) Beneficiarse de la proteccin de los intereses morales y materiales que le correspondan por razn de las producciones cientficas, literarias o artsticas de que sea autora.

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[Link]. Caractersticas de los derechos econmicos, sociales y culturales:


En general suponen un papel activo de los Estados, ya que stos deben proveer los medios para que las personas puedan disfrutar de estos derechos. Al igual que con los Civiles y Polticos, existen excepciones a esta regla, como es el caso de la libertad de huelga, que en realidad involucra una abstencin del Estado, y no una actuacin positiva.

a) En cuanto al destinatario, el titular es tanto el individuo como algunas colectividades. Al hablar de colectividades como destinatarias de estos derechos se debe entender la suma de todos los componentes sociales.

b) Su efectiva implementacin depende de los recursos econmicos de cada Estado, por lo que no son reclamables inmediatamente, y su carcter ser ms bien programtico. Esta regla tampoco es absoluta, porque existen algunos derechos de esta categora como el derecho a la huelga y a la libre sindicalizacin, cuyo ejercicio depende no del Estado sino de las personas, y la garanta se puede lograr a travs de la accin policial del Estado y los recursos jurisdiccionales tradicionales.

Debido a la desigualdad econmica de los Estados, no se les puede exigir a todos de igual manera la puesta en prctica inmediata de estos derechos. Por esto, el Pacto de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales estable en el artculo: 21, Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a adoptar medidas, tanto por separado como mediante la asistencia y la cooperacin internacionales, especialmente econmicas y tcnicas, hasta el mximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular la adopcin de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aqu reconocidos.

Es claro que muchos de estos derechos, al no poder ser exigidos en la prctica, no son derechos positivos y por lo tanto, no son derechos humanos como realidad legal. Segn este criterio, slo los derechos de segunda generacin cuyo ejercicio dependa del propio titular, como es el caso de los

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derechos de huelga y libre sindicacin y para cuya garanta son suficientes la accin policial del Estado y los recursos jurisdiccionales tradicionales, sern verdaderos derechos humanos.

3.4.3. Tercera generacin


Los derechos de la tercera generacin, son los derechos de los pueblos los cuales estaban incluidos dentro de los derechos sociales pero se separaron de los mismos. Estos derechos no son individuales sino colectivos y todava se estn formando o gestando. Tambin entre los derechos de la tercera generacin se incluyen los derechos al desarrollo y el derecho al medio ambiente.

Para el efecto Germn Bidart Campos indica que:

La primera generacin de derechos fue la de los clsicos derechos civiles que, expresan a la libertad negativa o libertad. Los derechos convencionalmente adoptados sociales y econmicos, que no dejan de ser del hombre, aunque en su titularidad y en su ejercicio se mezclen entidades colectivas o asociaciones. Esta segunda generacin de derechos es ms difcil que los civiles para adquirir vigencia sociolgica, porque normalmente requieren prestaciones positivas por parte de los sujetos pasivos, se inspira en el concepto de libertad positiva o libertad para, conjugar la igualdad con la libertad, busca satisfacer necesidades humanas cuyo logro no est siempre al alcance de los recursos individuales de todos, pretende polticas de bienestar, asigna funcionalidad social a los derechos, acenta a veces sus limitaciones, deja de lado la originaria versin individualista del liberalismo, propone el desarrollo, toma como horizonte al Estado social de derecho. La tercera generacin de derechos, sin extraviar la nocin de subjetividad de los derechos del hombre, la rodea ms intensamente de un conjunto de supraindividual o colectivo, porque lo que en ese conjunto de derechos se formula como tales, muestra el carcter compartido y concurrente de una pluralidad de sujetos en cada derecho de que se trata. Uno de los derechos de la tercera generacin es el derecho a la preservacin del medio ambiente y todos tienen ese derecho subjetivamente, pero como el bien a proteger es comn, forma una titularidad que, an cuando

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sigue siendo subjetiva de cada sujeto es a la vez compartida por esa pluralidad en la sumatoria de un inters comn. (1989: 233)

3.4.4. Anlisis jurdico de los derechos humanos


Los derechos humanos son cualidades inherentes al ser humano, pero su carcter jurdico est en su reconocimiento por parte del derecho positivo. A nivel de principio o de ideal, no hay duda que el ser humano, por su sola condicin de tal, tiene una serie de derechos, los cuales se fundamentan en los derechos morales que se pueden considerar como parte del derecho natural. Sin embargo, segn Balsells es indiscutible el hecho de que: Un derecho humano solamente podr ser efectivamente protegido si existen los mecanismos jurdicos necesarios que aseguren el requisito de la exigibilidad, que es precisamente la diferencia entre el derecho natural y el derecho positivo. (1,985: 9).

En consecuencia, los derechos humanos como realidad legal solamente sern los que cuentan con los mecanismos jurdicos para exigir los deberes jurdicos de respeto correspondientes.

Debido a lo anterior y de acuerdo a la ms pura teora jurdica, se puede concluir que solamente sern derechos humanos en el pleno sentido de la palabra aquellos que tengan el carcter de derechos subjetivos, ya que nicamente stos tienen el carcter de la exigibilidad. Todos los dems sern derechos humanos pero entendidos como realidades sociales o ideales polticos; no como realidades legales.

Los derechos humanos, anclados en la realidad social y dependientes de ella, son instrumentos de realizacin de valores e ideales sociales a los cuales se orientan esencialmente, pero, tambin consisten en realidades e instrumentos jurdicos, es decir, segn Balsells en instituciones dotadas de la existencia, validez y eficacia del derecho, o no son tales derechos humanos. (1985: 9) Cuando se habla de derechos humanos no se refiere a simples derivaciones de la realidad o conexiones de la vida social, ni tampoco a meras aspiraciones, banderas, reclamos, programas o valores polticos, ni a unos puros ideales filosficos o derechos naturales con base en los cuales
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valorar o criticar la realidad poltica, jurdica, econmica o social; sino a autnticos derechos, por lo tanto existentes y vlidos, o como si lo fuera, exigibles en la forma y por los medios que el Derecho pone en manos de sus titulares, los seres humanos. Sin embargo los derechos humanos como realidad legal se han originado en los derechos humanos como realidad social o como ideal, por lo que existe la esperanza de que aquellos derechos que todava no cuenta con la proteccin jurdica, con el tiempo lleguen a ser derechos humanos como realidades jurdicas. Pero si se quiere apegar a la teora jurdica, se deben considerar como derechos humanos slo aquellos que son derechos subjetivos o que tienen la vocacin para llegar a serlo.

3.5. Instrumentos Nacionales e Internacionales de los Derechos Humanos 3.5.1. Constitucin Poltica de la Repblica de Guatemala
La Constitucin Poltica de la Repblica de Guatemala a travs de la historia ha marcado dentro de su tradicin jurdica instituciones que son pilares de los derechos fundamentales y que se transmitieron con variantes a la cultura jurdica actual.

Con vigencia a partir del 14 de enero de 1,986, la actual Constitucin Poltica de la Repblica de Guatemala constituy un esfuerzo de quienes participaron en su promulgacin, de otorgar a la poblacin y la sociedad un instrumento jurdico poltico que organizara al Estado guatemalteco sobre bases y principios de una Repblica solidaria y moderna. En este orden de ideas esta Constitucin pretenda ser la pieza jurdico-poltica fundamental para distanciar a la sociedad guatemalteca, tan proclive al rompimiento institucional, de los reiterativos captulos histricos caracterizados por los golpes de Estado y el conflicto armado.

Las estructuras econmicas, sociales y jurdico-polticas han impedido la existencia de un desarrollo en estos campos que inevitablemente conducira al bien comn. Esa necesidad de distanciamiento, aunque fuere nicamente desde el aspecto terico jurdico, hizo que los constituyentes plantearan un cuerpo jurdico que contemplara numerosos principios de respeto al individuo, su entorno, su familia y sus bienes, el papel de colectividad y el bienestar comn, principios que dicho sea de paso
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resultaron novedosos en el continente americano colocando a esta Constitucin, en el estricto marco del romanticismo jurdico, como una de las ms desarrolladas en Amrica Latina.

Esta Constitucin incluye el Titulo II, relacionado con los Derechos Humanos que integra lo relativo al reconocimiento de la persona humana y las garantas para su proteccin, los fines y deberes del Estado, los derechos relacionados con los derechos de ndole social y econmico, con la proteccin de la familia, el desarrollo cultural, el reconocimiento y respeto hacia las comunidades indgenas, la educacin, el deporte, la salud y la asistencia y seguridad social, el derecho al trabajo y los derechos de los trabajadores.

Tambin incluye los derechos y deberes cvicos y polticos. La Constitucin Poltica de la Repblica de Guatemala ofrece un catlogo relativo a los derechos humanos pero que no es restrictivo a los contemplados en la Constitucin ya que sta reconoce una serie mayor y ms amplia de derechos humanos gracias a lo establecido en el artculo 44 constitucional que establece que: Los derechos que otorga la Constitucin no excluyen otros que, aunque no figuren expresamente en ella, son inherentes a la persona humana. Con esta norma la Constitucin salva cualquier garanta o derecho fundamental a favor de la persona que en todo caso es sujeto principal de la relacin jurdicopoltica.

3.5.2. Declaracin de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789


Tal como haba sucedido en las Asambleas de las antiguas colonias Inglesas de Norteamrica, uno de los primeros propsitos de la Asamblea Nacional Constituyente instalada el 17 de junio de 1789 en el campo de pelota de Versalles, fue el de proclamar una Declaracin de los Derechos del Hombre y del Ciudadano''. Con tal finalidad se integraron varias comisiones redactoras que trabajaron intensamente durante las siguientes semanas. Varios anteproyectos fueron presentados a la consideracin de la Asamblea y discutidos acaloradamente por ella. Despus de prolongados debates, la Asamblea decidi acoger el proyecto elaborado principalmente por el debate Sieys y por Lafayette, el cual fue formalmente publicado, con algunas enmiendas, el 26 de agosto. Esta Declaracin, dice el profesor GAUDECHOT, "no es, como algunos han dicho, una copia servil de las declaraciones americanas, particularmente de la vida de Virginia de 1777. Ciertamente, agrega, las
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declaraciones de derechos de los diversos Estados americanos tuvieron una enorme influencia sobre los redactores de la declaracin francesa, y particularmente, sobre Lafayette. Pero hay una gran diferencia entre los textos americanos y el texto francs. Los primeros, totalmente impregnados de pragmatismo, fueron concebidos para ser invocados ante los tribunales por los ciudadanos lesionados. Ellos proclaman los derechos del ciudadano de Virginia o de Massachusetts. La declaracin francesa, al contrario, quiso ser universal". En efecto, esa es la gran diferencia entre la Declaracin de 1789 y las que le precedieron en Norteamrica o en Inglaterra. Y ah radica, a la vez, su enorme importancia para el mundo: fu la primera declaracin universal de derechos, hecha para todos los hombres y los ciudadanos, y no solamente para los sbditos de un Estado en particular.

3.5.3. Contenido de la declaracin


La Declaracin francesa comienza invocando al Ser Supremo, frmula de transaccin entre quienes pedan citar el nombre de Dios, en una Nacin de fuerte mayora catlica y de acendrado

sentimiento religioso, y quienes deseaban ignorarlo. Su artculo 1 comienza por afirmar: Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos; con ello se consagra como el primero de los derechos del hombre al de la libertad, y se consagra as mismo el derecho a la igualdad; la libertad es el tema fundamental en toda la Declaracin. En el artculo 2, se la seala de nuevo en primer lugar: El fin de toda asociacin poltica es la conservacin de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresin. El artculo 3 consagra el principio de la soberana nacional: El principio de toda soberana reside esencialmente en la nacin. Ningn cuerpo ni individuo puede ejercer autoridad que no emane de ella expresamente. El artculo 4 vuelve sobre el tema definindola y sealando sus lmites: 'La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no perjudique a otro; as, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros lmites que los que aseguren a los dems miembros de la sociedad el disfrute de estos mismos derechos, y estos lmites no pueden ser determinados sino por la ley. Los artculos siguientes se ocupan de determinar la posicin del individuo frente a la ley, a travs de varios principios: La ley no tiene derecho a prohibir ms que
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las acciones nocivas a la sociedad...; (Artculo 5); La ley es la expresin de la voluntad general... Debe ser la misma para todos, tanto cuando protege como cuando castiga... (Artculo 6); Ningn hombre puede ser acusado, detenido ni preso, sino en los casos determinados por la ley y segn las formas que ella prescriba. (Artculo 7); La ley no debe establecer sino penas estrictas y evidentemente necesarias, y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley formulada y promulgada con anterioridad al delito y legalmente aplicada (artculo 8). El artculo 9 consagra la presuncin de inocencia a todo hombre mientras no sea declarado culpable. El artculo 10 consagra la libertad de conciencia: Nadie debe ser molestado por sus opiniones, aun religiosas, mientras su manifestacin no perturbe el orden pblico establecido por la ley. El artculo 11 consagra las libertades intelectuales: La libre comunicacin del pensamiento y de las opiniones es uno de los preciosos derechos del hombre. Todo ciudadano puede, por tanto, hablar, escribir, imprimir libremente, salvo la responsabilidad por el abuso de esta libertad, en los casos determinados por la ley. Los artculos 12, 13 y 14 si refieren a la necesidad de que haya una fuerza pblica que garantice los derechos del hombre y del ciudadano y de que exista una contribucin comn, que debe repartirse igualmente entre los ciudadanos, en razn de sus bienes, para su sostenimiento, as como al derecho de estos de vigilar su empleo. El artculo 15 regula que: La sociedad tiene el derecho de exigir cuentas de su gestin a todo agente pblico. El artculo 16 es la consagracin formal del constitucionalismo moderno: Toda sociedad en la cual no est asegurada la garanta de los derechos, ni determinada la separacin de los poderes, carece de Constitucin. El artculo 17, en fin, consagra el derecho de propiedad de manera casi absoluta: Siendo la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella sino en caso evidente de necesidad pblica, debidamente justificada y previa una justa indemnizacin.

3.5.4. Incidencia de la declaracin francesa


Pese a que en los aos siguientes a la Revolucin fueron aprobadas otras tres declaraciones de derechos en 1,791 y en 1,793, ya que aparte de 1,798 la frmula original fue abandonada por la Constitucin Francesa; del siglo XIX, la Declaracin de los Derechos del Hombre de 1,789 sigue gravitando sobre todas las mentes libres no solo de Francia y Europa, sino de Amrica. Fue un colombiano, don Antonio Rio, quien tradujo por primera vez a la lengua castellana, en 1,794, el texto de la Declaracin francesa, lo cual le vali persecucin y crcel por parte de las autoridades
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espaolas del Virreinato de la Nueva Granada y la postre, le mereci el justo ttulo de Precursor de la Independencia.

Esta Declaracin, ms que la propia Revolucin Francesa, lo que contribuy a propagar y afianzar en el mundo el ideal del liberalismo, entendido el trmino en su acepcin amplia y universal, como la toma de conciencia por parte del individuo de sus derechos frente al Estado y sobre todo, de su derecho a la libertad. Por ello no cabe duda de que la Declaracin francesa de 1,789 constituye la ms trascendental declaracin de derechos y libertades pblicas de cuantas se hayan proclamado en la historia, y de que a ella habr de remitirse forzosamente cualquier catlogo de libertades fundamentales, como fuente de inspiracin. Es cierto, s, que su contenido responda a la concepcin liberal de la poca; de ah que consagre, por ejemplo, con un carcter casi absoluto, el derecho de propiedad como inviolable y sagrado, y que, en cambio, no haya incluido otros derechos que para el hombre moderno son fundamentales, y que tras una larga evolucin habran de ser reconocidos, comenzando por el primero de todos: el derecho a la vida.

3.5.5. La Declaracin Universal de los Derechos Humanos


Esta Declaracin fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. Se busc con ella asegurar una proteccin ms efectiva de los derechos del hombre a nivel mundial, pese a que la Declaracin en s misma no tiene fuerza coercitiva ni compromete jurdicamente a los Estados signatarios. Pero indiscutiblemente stos adquieren, por el hecho de su adhesin a ella, un serio compromiso moral de respetar sus principios ante la comunidad internacional.

La Declaracin consta de un Prembulo, y de treinta artculos. En el Prembulo se consigna el propsito de los pueblos de las Naciones Unidas, entre otras cosas, de reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeas, y se afirma que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrnseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana.
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El artculo 1 define sumariamente la base ideolgica de la Declaracin: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos.

El Artculo 2 define su campo de aplicacin: Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaracin, sin distingos de ninguna especie. Enseguida, del artculo 3 al 14 se proclaman los derechos inherentes a la persona: Derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad (artculo 3), prohibicin absoluta de la esclavitud en todas sus formas (artculo 4). Prohibicin de la tortura y los tratos crueles, inhumanos o degradantes (artculo 5), derecho a tener personalidad jurdica (artculo 6). igualdad ante la ley (artculo 7), proteccin ante los tribunales por la violacin de los derechos (artculo 8), prohibicin de la detencin arbitraria y del destierro (artculo 9), derecho a la defensa frente a la justicia (artculo 10), derecho a la presuncin de inocencia mientras no se pruebe lo contrario e irretroactividad de la ley penal (artculo 11), derecho a la proteccin de la honra y a la intimidad y la inviolabilidad del domicilio y la correspondencia (artculo 12), derecho a la libre circulacin y residencia y a salir de cualquier pas y a regresar al suyo (artculo 13) y derecho al asilo por motivos polticos (artculo 14). Los artculos 15 a 17 proclaman el estatuto privado de las personas: derecho a tener una nacionalidad, a contraer matrimonio y formar familia, a la propiedad individual y colectiva.

Los artculos del 18 al 21 proclaman las libertades pblicas y polticas: libertad de conciencia, de opinin, de expresin de la opinin y de informacin, libertad de reunin y de asociacin, derecho de participar en la direccin de los asuntos pblicos, principalmente a travs de los sistemas electorales libres, y segn los principios fundamentales de la democracia, igualdad de acceso a las funciones pblicas. Los derechos econmicos y sociales son enunciados, de manera detallada, en los artculos 22 a 27, comenzando con el derecho a la seguridad social y siguiendo con el derecho al trabajo, a la remuneracin equitativa, a formar sindicatos, al descanso y a las vacaciones remuneradas, a la salud y el bienestar, a la asistencia a la maternidad y la infancia, a la educacin, a la enseanza y a la cultura. El artculo 28 afirma el derecho de todos a que "se establezcan un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados'' en la Declaracin, se hagan plenamente efectivos.

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3.5.6. Otras declaraciones contemporneas


Con posterioridad a la Declaracin Universal de los Derechos Humanos, y con el propsito de desarrollar e implementar an ms sus alcances, han sido adoptadas, tanto a nivel mundial, como regional y nacional, por los Estados, otras trascendentales declaraciones de derechos. Entre ellas se destacan el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos y el Pacto Internacional de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de diciembre de 1966. La Convencin Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San Jos de Costa Rica, suscrito el 22 de noviembre de 1969 por los plenipotenciarios de los pases americanos, y que busca, de acuerdo con su Prembulo, consolidar en este Continente, dentro del cuadro de las instituciones democrticas, un rgimen de libertad personal y de justicia social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del hombre.

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Captulo 4 Anlisis del caso Masacre Plan de Snchez y la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos 4.1 Aspectos generales
Entre los aos 1,962 y 1,996 en Guatemala se desarroll un conflicto armado interno que signific grandes costos humanos, materiales, institucionales y morales. Por su parte Jeannette Esmeralda Asencio Alvares, en la Revista de Derechos Humanos hace referencia a lo siguiente:

Durante este conflicto armado interno el Estado aplic la denominada Doctrina de Seguridad Nacional como respuesta a la accin o doctrina del movimiento insurgente. En el marco de esa doctrina se fue acrecentando la intervencin del poder militar para enfrentar a la subversin, concepto que inclua a toda persona u organizacin que representara cualquier forma de oposicin del Estado, con lo cual dicha nocin se equiparaba a la de enemigo interno.(2003:227)

El 23 de marzo de 1982, como resultado de un golpe de Estado, en Guatemala se instal una Junta Militar de Gobierno presidida por Jos Efran Ros Montt e integrada, adems, por los vocales Horacio Egberto Maldonado Schaad y Francisco Luis Gordillo Martnez. La estructura del mando militar, en lo que respecta a Rabinal, era la siguiente al momento de los hechos:

a) Presidente de la Repblica y Ministro de la Defensa Nacional b) Jefe del Estado Mayor General del Ejrcito c) Director de Inteligencia Militar d) Comandante de la Base Militar de Cobn. e) Comandante del Destacamento Militar de Rabinal. f) Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) y Comisionados Militares.

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En el mes de abril de 1982 la Junta Militar de Gobierno de la poca dict el Plan Nacional de Seguridad y Desarrollo, el que estableca objetivos nacionales en trminos militares, dministrativos, legales, sociales, econmicos y polticos. Dicho Plan identific las principales reas de conflicto. La Junta Militar y el Jefe del Estado Mayor General del Ejrcito, disearon y ordenaron la implementacin de un plan de campaa militar llamado Victoria 82, para lo cual utiliz nuevas definiciones estratgicas dentro del marco de la contrainsurgencia y los objetivos del Plan Nacional de Seguridad y Desarrollo.

La poca ms violenta de este conflicto correspondi a los aos 1978-1983, cuando los operativos militares se concentraron en las regiones del Quich, Huehuetenango, Chimaltenango, Alta y Baja Verapaz, la costa sur y Ciudad de Guatemala. Durante estos aos, la poltica contrainsurgente en Guatemala y para el efecto se cita lo siguiente:

Segn el escrito de demanda de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos de fecha 31 de julio de 2002, folio 12, prrafo 51, caracteriz por acciones militares destinadas a la destruccin de grupos y comunidades como tales as como al desplazamiento geogrfico forzado de comunidades indgenas cuando se las consideraba posibles auxiliares de la guerrilla. ([Link]/docs/casos/articulos/seriec_134_esp.doc)

Estas acciones militares, ejecutadas con conocimiento o por orden de las ms altas autoridades del Estado, consistieron principalmente en matanzas de poblacin indefensa, conocidas como masacres y operaciones de tierra arrazada. De acuerdo con el Informe de la Comisin para el Esclarecimiento Histrico, alrededor de 626 masacres fueron ejecutadas mediante actos de crueldad dirigidos a la eliminacin de las personas o grupos de personas previamente identificadas como objetivo de los operativos militares y dirigidos a provocar terror como mecanismo de control social.

El Ejrcito de Guatemala, con fundamento en la doctrina de seguridad nacional, identific a los miembros del pueblo indgena maya como enemigos internos, por considerar que constituan o podan constituir la base social de la guerrilla. Estos pueblos fueron vctimas de masacres y operaciones de tierra arrasada que significaron la destruccin completa de sus comunidades,
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viviendas, ganado, cosechas y otros elementos de supervivencia, su cultura, el uso de sus propios smbolos culturales, sus instituciones sociales, econmicas y polticas, sus valores y prcticas culturales y religiosas.

En el ao 1990 se inici el proceso de negociaciones de paz en Guatemala, el que culmin en 1,996. El Gobierno de la Repblica de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional de Guatemala (URNG), con la participacin de la Sociedad Civil, suscribieron doce acuerdos. Uno de esos, firmado el 23 de junio de 1,994, vers sobre el establecimiento de la Comisin para el Esclarecimiento Histrico de las violaciones a los derechos humanos y los hechos de violencia que han causado sufrimientos a la poblacin guatemalteca. La Comisin para el Esclarecimiento Histrico inici su trabajo el 31 de julio de 1,997 y entreg su informe el 25 de febrero de 1,999. Dicha Comisin conoci de numerosas masacres, incluidas las del Municipio de Rabinal, Departamento de Baja Verapaz de Guatemala.

4.1.1. Aldea Plan de Snchez


El Municipio de Rabinal es uno de los ocho municipios del Departamento de Baja Verapaz que est situado en la regin central de Guatemala. Este Municipio est formado por la cabecera municipal o casco urbano, catorce aldeas y sesenta caseros. Una de las aldeas del municipio es Plan de Snchez, ubicada a nueve kilmetros de la cabecera municipal, en el rea sur de la Sierra de Chuacs y en el camino que conduce hacia la aldea de Concul.

La zona est habitada predominantemente por miembros del pueblo indgena maya perteneciente a la comunidad lingstica ach; desde inicios del ao 1,982 el Ejrcito de Guatemala mantuvo una fuerte presencia en la zona de Rabinal, incluyendo la aldea Plan de Snchez y sus comunidades vecinas. Los comisionados militares y los miembros del ejrcito preguntaban peridicamente en las comunidades de la zona sobre los desplazamientos de los hombres, intimidando y amenazando con sus armas a la poblacin local.

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Los representantes de las vctimas y sus familiares en su escrito de solicitudes, argumentos y pruebas sealaron que el cargo de Comisionado Militar fue creado en 1939 por el entonces Presidente Jorge Ubco para facilitar al Ejrcito la vigilancia de las comunidades rurales. En 1954 entraron a formar parte de la Reserva Militar en conformidad con lo regulado en el Decreto 79. Este Decreto, que creaba el Departamento de Organizacin, Instruccin y Entrenamiento de la Reserva Militar como rgano dependiente del Estado Mayor del Ejrcito, se regulaba y defina as las tareas de los Comisionados:

Artculo 1: 1. Actuar como Agentes de la autoridad militar. 2. Darle cumplimiento a todas aquellas comisiones de naturaleza militar que le sean ordenadas. 3. Ejercer control y vigilancia en la poblacin.

Artculo 2: Los Comisionados Militares y ayudantes son miembros del Ejrcito cuando se encuentren en cumplimiento de una misin ordenada por la autoridad militar competente y por consiguiente estn sujetos al fuero de guerra.

Los Comisionados Militares jugaron un papel clave de inteligencia en las zonas rurales. Las funciones de los comisionados militares en la actualidad fueron abolidas por el Gobierno de Ramiro de Len Carpio, estos personajes continuaron teniendo un inmenso poder y haciendo desmanes contra la poblacin de la Guatemala rural.

Asimismo la guatemalteca, Nieves Gmez Dupuis, seala:

Los representantes de las vctimas y sus familiares en su escrito de solicitudes, argumentos y pruebas sealaron que las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) fueron creadas en 1,981 por el entonces Presidente General Romeo Lucas Garca como una fuerza paramilitar que pudiera llevar a cabo operaciones militares en las zonas rurales. Poco despus de su creacin, el jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional Benedicto Lucas declar en relacin a las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC): Armar a los civiles para cualquier acto, ya personal o
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comunitario, est prohibido por la Constitucin, pero ello es legal cuando los grupos son incorporados al Ejrcito.(2009:114) La responsabilidad del Ejrcito en la organizacin y entrenamiento de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) fue establecida en el Decreto 19-86, publicado el 10 de enero de 1986. La participacin en las patrullas era obligatoria y controlada por los Comisionados Militares. La abstencin era castigada severamente, algunas veces con la muerte. En el ao 1983 la cifra de patrulleros llegaba a 700,000 y en 1,985 alcanzaba el milln.

Los representantes de las vctimas y sus familiares en su escrito de solicitudes, argumentos y pruebas sealaron que en 1,985 se estim que alrededor de 10,000 civiles prestaban servicios militares como Comisionados Militares y 1, 000,000 formaban parte de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC).(Gmez, 2009: 115) No se ha estudiado en profundidad la colaboracin de civiles como Polica Judicial, los llamados orejas.

Las referencias que se tienen con relacin al nmero de patrulleros civiles en todo el pas, inician en 1981 con aproximadamente 25,000 hombres. Segn cifras oficiales del Ejrcito, en el ao de 1982 se contaba con un milln de patrulleros civiles. Desde el reinicio de los gobiernos civiles en 1986 es que empiezan a disminuir: en 1,996 haban menos de 40,000 organizados; segn el Ejrcito, para ese ao tenan registrados 270,906 en 15 departamentos del pas.

Miembros del Ejrcito, Comisionados Militares y miembros de las PAC, ms otros colaboradores civiles, forman el escaln ms bajo de la estructura jerrquica militar. En el caso de la masacre de Plan de Snchez, estos elementos civiles estaban bajo el control del Destacamento Militar de Rabinal, que a su vez obedeca las rdenes de la Base Militar de Cobn. Para la reunin de informacin y la ejecucin de operaciones militares, los militares y civiles estn bajo la autoridad de los Grupos de Inteligencia (G2) y los Grupos Operacionales (G3) dentro de cada base militar del Ejrcito de Guatemala. Desde 1,981, los representantes de estos grupos dentro de cada Base Militar coordinaban su estrategia con la Direccin de Inteligencia Militar y el Alto Mando militar en el Gobierno.
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Los habitantes de Plan de Snchez eran acusados por los militares de pertenecer a la guerrilla, ya que se negaban a participar en las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). En consecuencia, en Plan de Snchez exista un clima de temor considerable que ocasion que los hombres abandonaran la comunidad para esconderse del ejrcito.

A pesar del temor imperante en la zona, algunos habitantes de Plan de Snchez realizaron denuncias ante el Juez de Paz de Rabinal por las amenazas permanentes de que eran objeto por parte de miembros del ejrcito, comisionados militares y miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). Estas denuncias nunca fueron consideradas por las autoridades judiciales. Por lo contrario, los denunciantes fueron multados.

A comienzos del mes de julio de 1,982, un avin sobrevol la aldea Plan de Snchez y bombarde sectores cercanos a zonas pobladas. El 15 de julio de 1982 una unidad del ejrcito instal en dicha aldea un campamento temporal, con el objeto de inspeccionar las casas, preguntar por el paradero de los hombres de la comunidad y amenazar a sus habitantes.

4.1.2 Masacre Aldea Plan de Snchez


El domingo 18 de julio de 1,982 era da de mercado en Rabinal. ste era uno de los das ms activos en la cabecera municipal por sus actividades religiosas y comerciales. Los pobladores de las aldeas vecinas pasaban por Plan de Snchez hacia sus comunidades.

Aproximadamente a las 8:00 de la maana del 18 de julio de 1,982 fueron lanzadas dos granadas de mortero calibre 105 m.m. en la comunidad Plan de Snchez, las que cayeron al este y al oeste de la aldea.

En el documento Guatemala memoria del silencio se hace referencia a lo siguiente:

Entre las 14:00 y las 15:00 horas de la tarde lleg a Plan de Snchez un comando de aproximadamente 60 personas compuesto por miembros del ejrcito, comisionados militares,
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judiciales, denunciantes civiles y patrulleros, quienes estaban vestidos con uniforme militar y con rifles de asalto. Algunos miembros del comando vigilaban los puntos de entrada y salida a la comunidad, interceptando a los habitantes que regresaban de Rabinal hacia sus comunidades y otros iban de puerta en puerta reuniendo a los pobladores. En ese momento, varias personas lograron esconderse, especialmente los hombres, ya que consideraban que a las mujeres y a los nios y nias no los perseguiran. Algunos testigos identificaron a los judiciales Francisco Orrego, Carlos Orrego y Santos Rosales y a dos de los oficiales militares a cargo de la patrulla, el Capitn Solares y el Teniente Daz. Los oficiales pertenecan a la base de Cobn. Algunos miembros del ejrcito procedan de Concul, Plan de Snchez y Xococ. Los judiciales eran de Pachalum, Pichec y de Rabinal.(1999:27)

Las nias y las mujeres jvenes fueron llevadas a un lugar, mientras que las mujeres mayores, los hombres y los nios fueron reunidos en otro. Aproximadamente veinte nias de entre 12 y 20 aos de edad fueron llevadas a una casa donde fueron maltratadas, violadas y asesinadas. Los dems nios y nias fueron apartados y asesinados a golpes.

Otras personas retenidas fueron obligadas a concentrarse en otra casa y en su patio. Alrededor de las 17:00 horas de la tarde miembros del comando arrojaron dos granadas de mano al interior de la casa y luego dispararon sus armas de fuego indiscriminadamente contra las personas que all se encontraban.

Pobladores de la aldea Plan de Snchez y comunidades vecinas oyeron disparos de arma de fuego por ms de dos horas, hasta las 20:00 horas de la noche. Despus miembros del comando incendiaron la casa y los cuerpos de las personas asesinadas en el patio. El comando permaneci en Plan de Snchez hasta cerca de las 23:00 horas de la noche y retorn a Rabinal.

Alrededor de 268 personas fueron ejecutadas en la masacre, quienes eran en su mayora miembros del pueblo maya ah y algunas no indgenas residentes en otras comunidades aledaas como Chipuerta, Joya de Ramos, Raxjut, Volcanillo, Coxojabaj, Las Tunas, Las Minas, Las Ventanas, Ixchel, Chiac, Concul y Chichupac.
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[Link] Hechos posteriores a la Masacre Plan de Snchez


El 19 de julio de 1982 por la maana, los residentes que no haban estado presentes o que haban escapado regresaron a la aldea Plan de Snchez y encontraron que la casa incendiada an humeaba y que la mayor parte de los cadveres estaban irreconocibles. Ninguna de las vctimas encontradas dentro de la casa pudo ser reconocida, debido a las altas temperaturas a las que sus cuerpos haban sido sometidos. Los restos de las vctimas ubicados en el patio estaban parcialmente cubiertos por el techo de la casa que haba cado sobre ellos, y presentaban heridas de armas de fuego principalmente en la cabeza, el pecho y la espalda. Por la tarde, algunos animales domsticos tales como perros, cerdos y patos empezaron a comerse los restos de las vctimas quemadas.

Por su parte, la guatemalteca Nives Gmez, indica:

Los comisionados militares de Chipuerta y Concul que llegaron al lugar, fueron a consultar al destacamento militar de Rabinal sobre qu hacer con los cuerpos de las vctimas. Regresaron a la aldea entre las 15:00 y las 16:00 horas de la tarde acompaados por miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) locales, y ordenaron a los sobrevivientes que enterraran rpidamente todos los cadveres en el lugar de la masacre, bajo amenaza de que si no lo hacan en una hora la comunidad sera bombardeada. La mayora de los cadveres fueron enterrados en el mismo lugar de la masacre. Varios familiares de las vctimas de la aldea de Concul se llevaron los cuerpos para enterrarlos en su cementerio.(2009:117)

Miembros del comando saquearon y destruyeron las viviendas, robaron sus pertenencias, su comida, sus animales y sus efectos personales, tales como: certificados de matrimonio, documentos de identificacin y ttulos de tierra; regresaron varias veces a la aldea Plan de Snchez con ese propsito y amenazaban a los pobladores que haban regresado. Los sobrevivientes, por temor a ser asesinados, se turnaban para vigilar las entradas a la aldea, y as poder seguir con sus tareas y trabajo de campo.

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Los sobrevivientes de la masacre, por el temor de lo ocurrido, las amenazas y hostigamientos por parte de los comisionados, de los miembros de las Patrullas de Autodefensa Civl (PAC) y del ejrcito, decidieron abandonar progresivamente la aldea durante las semanas y meses siguientes a la masacre. Algunos de los sobrevivientes se refugiaron en las montaas y otros en lugares como Chol, San Gabriel y la capital. Los que se refugiaron en la montaa no llevaban consigo alimentos y tenan poca ropa. Dadas las condiciones precarias en que se encontraban se enfermaban, en particular los nios y ancianos, y algunos incluso murieron. Los desplazados eran perseguidos por las Patrullas de Autodefensa Civl (PAC) y por el ejrcito. Los sobrevivientes desplazados permanecieron por varios aos fuera de la comunidad.

Dos aos y medio despus de ocurrida la masacre, los hermanos Buenaventura Manuel Jernimo, Benjamn Manuel Jernimo, Juan Manuel Jernimo y Salvador Jernimo Snchez regresaron a la cabecera municipal de Rabinal y se presentaron ante el comisionado militar Lucas Tec, quien los dej permanecer en la aldea Plan de Snchez, bajo la amenaza que tenan que ingresar a las Patrullas de Autodefensa Civl (PAC) y a patrullar aldeas aledaas a la cabecera municipal. Por orden del comisionado militar Lucas Tec, no se les permiti cultivar su tierra, reconstruir sus viviendas ni vivir en la aldea Plan de Snchez. Tuvieron que residir durante un ao en la aldea Coxojabaj, a dos kilmetros de la aldea Plan de Snchez. Otras familias de sobrevivientes desplazados que regresaron fueron obligadas a vivir en la cabecera municipal de Rabinal. Posteriormente a los sobrevivientes se les permiti trabajar sus tierras. En el ao 1985 se les autoriz a vivir en la aldea Plan de Snchez, siempre bajo la supervisin y amenaza del ejrcito y del comisionado militar. Muchos sobrevivientes, al no tener los medios econmicos suficientes para vivir, se vieron obligados a integrarse en el ejrcito como nico medio para ganar lo necesario para comprar semilla, madera, lminas y tejas para poder reasentarse en la comunidad Plan de Snchez. En 1987, aproximadamente veinte familias haban regresado a la aldea. Sin embargo, estas familias siguieron siendo objeto de amenazas por parte del comisionado militar, quien en reiteradas ocasiones les advirti que deban permanecer en silencio respecto de los hechos relacionados con la masacre, si no queran tener problemas que podran causarles la muerte; adems, el comisionado oblig a los hombres de las familias a asociarse a las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). Esta
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obligacin continu hasta 1996, ao en que las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) fueron disueltas legalmente.

Durante los aos sucesivos a la masacre el temor fundado de persecucin, la amenaza y el control permanentes por parte de las autoridades militares en la zona, inhibieron a los sobrevivientes y familiares a buscar justicia y denunciar los cementerios clandestinos ubicados en la aldea. En 1992 los sobrevivientes y los familiares de las personas ejecutadas en la masacre informaron a las autoridades judiciales los datos necesarios para la ubicacin de los cementerios clandestinos. Despus de haber dado esa informacin, fueron hostigados y amenazados por agentes del Estado.

La comunidad Plan de Snchez slo pudo realizar el entierro de algunos de sus familiares conforme a las ceremonias mayas, a sus creencias y religiosidad a partir del ao 1994.

4.2. Presentacin de la denuncia


El 25 de octubre de 1996 el Centro para la Accin Legal en Derechos Humanos present una denuncia ante la Comisin Interamericana de Derechos Humanos y el 1 de julio de 1997 la Comisin abri el caso Nmero 11,763 y transmiti las partes pertinentes de la denuncia al Estado de Guatemala.

Por lo que el 11 de marzo de 1,999 la Comisin Interamericana de Derechos Humanos, durante su 102 Perodo Ordinario de Sesiones, aprob el Informe nmero 31/99 sobre la admisibilidad del caso, y el 19 de marzo de 1,999 la Comisin transmiti el Informe Nmero 31/99 a las partes y las invit a pronunciarse sobre su disposicin de iniciar el procedimiento de solucin amistosa.

El 9 de agosto de 2000 el Presidente de Guatemala, en ese entonces el seor Alfonso Portillo, en el marco del proceso de solucin amistosa de varios casos que se encontraban en trmite ante la Comisin, reconoci la responsabilidad institucional del Estado en el caso Masacre Plan de Snchez, y el 28 de febrero de 2,002, durante su 114 Perodo Ordinario de Sesiones, la Comisin, despus de analizar las posiciones de las partes y considerar concluida la etapa de solucin amistosa, aprob, de
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conformidad con lo dispuesto en el artculo 50 de la Convencin, el Informe de fondo nmero 25/02, en cuya parte dispositiva recomend al Estado de Guatemala:

1) Realizar una investigacin especial, rigurosa, imparcial y efectiva con el fin de juzgar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales de la masacre de Plan de Snchez.

2) Reparar tanto en el mbito individual como comunitario las consecuencias de la violacin de los derechos enunciados. Como medidas de reparacin debern incluirse la identificacin de todas las vctimas de la masacre de Plan de Snchez, as como una indemnizacin adecuada a sus familiares y los sobrevivientes de la misma.

3) Adoptar las medidas necesarias para evitar que en el futuro se produzcan hechos similares, conforme al deber de prevencin y garanta de los derechos fundamentales reconocidos en la Convencin Americana sobre Derechos Humanos.

4) El 1 de mayo de 2,002 la Comisin transmiti dicho informe al Estado de Guatemala y le otorg un plazo de dos meses, contados desde su envo, para cumplir las recomendaciones all formuladas. Ese mismo da la Comisin, de conformidad con el artculo 43.3 de su Reglamento, inform a los peticionarios que haba emitido el Informe No. 25/02 y que lo haba transmitido al Estado de Guatemala, y les otorg el plazo de un mes para que presentaran su posicin respecto del sometimiento del caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El 30 de mayo de 2002 los peticionarios manifestaron su inters en que el caso fuera sometido ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El 1 de julio de 2,002 el Estado de Guatemala manifest que haba actuado de conformidad con las recomendaciones de la Comisin, contenidas en su informe de fondo. La Comisin Interamericana decidi someter el presente caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
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4.2.1. Procedimiento ante la Corte


El 31 de julio de 2,002 la Comisin Interamericana de Derechos Humanos present la demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de conformidad con el artculo 22 del Reglamento, la Comisin design como Delegados a la seora Susana Villarn y al seor Santiago Cantn, y como asesores a las seoras Mara Claudia Pulido e Isabel Madariaga y al seor Ariel Dulitzky. Asimismo, de conformidad con el artculo 33 del Reglamento, la Comisin inform que las vctimas y sus familiares estaran representados por el Centro para la Accin Legal en Derechos Humanos.

La Secretara de la Corte, una vez realizado el examen preliminar de la demanda por el Presidente de la Corte, notific sta junto con sus anexos al Estado de Guatemala, y le inform sobre los plazos para contestarla y designar su representacin en el proceso. Ese mismo da la Secretara de Corte Interamericana de Derechos Humanos, siguiendo instrucciones del Presidente de la misma, inform al Estado de su derecho a designar un juez ad hoc para que participara en la consideracin del caso. Igualmente, el 22 de agosto de 2,002 la Secretara notific la demanda a los representantes de las vctimas y sus familiares, y les inform que contaban con un plazo de 30 das para presentar su escrito de solicitudes, argumentos y pruebas.

El 27 de septiembre y el 1 de octubre de 2,002 los representantes de las vctimas y sus familiares remitieron el escrito de solicitudes, argumentos, pruebas y sus anexos, respectivamente. El 3 de octubre de 2,002 la Secretara de la Corte remiti el escrito al Estado de Guatemala y a la Comisin Interamericana de Derechos Humanos, y les inform que contaban con un plazo de 30 das para la presentacin de las observaciones que estimaran pertinentes.

El 1 de noviembre de 2,002 la Comisin Interamericana de Derechos Humanos present sus observaciones al escrito de solicitudes, argumentos y pruebas presentado por los representantes. Y en esa misma fecha el Estado de Guatemala interpuso tres excepciones preliminares y contest la demanda. En dicho escrito solicit que, con base en las excepciones preliminares interpuestas, la Corte declarara inadmisible la demanda presentada por la Comisin.

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El 5 de noviembre de 2,002 la Secretara de la Corte, siguiendo instrucciones del Presidente de la misma, concedi a la Comisin y a los representantes de las vctimas y sus familiares un plazo de 30 das para que presentaran sus alegatos escritos sobre las excepciones preliminares interpuestas por el Estado.

El 11 de noviembre de 2,002 los representantes de las vctimas y sus familiares presentaron sus alegatos escritos sobre las excepciones preliminares interpuestas por el Estado, y solicitaron a la Corte que las declarara improcedentes.

El 27 de noviembre de 2,002 la Comisin present sus alegatos escritos sobre excepciones preliminares, en los cuales solicit el rechazo de dichas excepciones.

El 22 de enero de 2,004 el seor Arturo Martnez Glvez present su renuncia irrevocable del cargo de juez ad hoc, quien haba sido designado por el Estado el 20 de septiembre de 2,002. El 23 de enero de 2,004 la Secretara de la Corte, siguiendo instrucciones del Presidente de la Corte, otorg al Estado de Guatemala un plazo de 30 das para que designara un nuevo juez ad hoc.

El 3 de febrero de 2,004 el Centro de Accin Legal en Derechos Humanos (CALDH) design como representante de las vctimas y sus familiares a la seora Lucy Turner y al seor Juan Pablo Pons, en sustitucin de los seores Carlos Loarca y Frank La Rue.

El 19 de febrero de 2,004 el Presidente de la Corte dict una Resolucin mediante la cual requiri a la Comisin, de conformidad con el artculo 47.3 del Reglamento, que los seores Benjamn Manuel Jernimo y Eulalio Grave Ramrez prestaran sus testimonios a travs de declaraciones rendidas ante fedatario pblico y que los seores Luis Rodolfo Ramrez Garca y Jos Fernando Moscoso Mller tambin prestaran sus peritajes a travs de declaraciones rendidas ante fedatario pblico, las cuales deban ser presentadas a ms tardar el 11 de marzo de 2,004 y seran transmitidas a los representantes y al Estado de Guatemala para que presentaran las observaciones que estimaren pertinentes. Asimismo, en dicha Resolucin se convoc a la Comisin Interamericana de Derechos Humanos, a los representantes de las vctimas y sus familiares y al Estado de Guatemala, a una
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audiencia pblica que se celebrara en la sede de la Corte a partir del 23 de abril de 2,004, para escuchar sus alegatos finales orales sobre excepciones preliminares, y eventuales de fondo, reparaciones y costas, as como las declaraciones de los testigos y los dictmenes de los peritos propuestos por la Comisin.

El 1 de marzo de 2,004 el Estado de Guatemala design al seor Alejandro Snchez Garrido como Juez ad hoc para el conocimiento del presente caso.

El 11 de marzo de 2,004 la Comisin present el testimonio de los seores Benjamn Manuel Jernimo y Eulalio Grave Ramrez y el peritaje de los seores Luis Rodolfo Ramrez Garca y Jos Fernando Moscoso Mller, todos rendidos ante fedatario pblico. El 12 y 15 de marzo de 2,004 la Secretara transmiti a los representantes y al Estado, respectivamente, los mencionados affidvits remitidos por la Comisin, con el fin de que presentaran las observaciones que estimaren pertinentes. Ninguna observacin fue presentada.

El 6 de abril de 2,004 el Estado inform que haba designado como agente al seor Herbert Estuardo Meneses Coronado, en sustitucin de la seora Rosa del Carmen Bejarano Girn, y como Agente Alterno al seor Luis Ernesto Cceres Rodrguez.

El 21 de abril de 2,004 el Instituto Comparado de Ciencias Penales en Guatemala (ICCPG), el Centro de Estudios sobre Justicia y Participacin (CEJIP) y el Instituto de Estudios comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) presentaron un escrito en calidad de amici curiae.

El 23 de abril de 2,004 la Corte celebr dos audiencias pblicas, en las cuales comparecieron:

Por la Comisin Interamericana de Derechos Humanos: Susana Villarn, delegada, Mara Claudia Pulido, e Isabel Madariaga, asesora. Por los representantes de las vctimas y sus familiares: Fernando Arturo Lpez Antilln, representante; Lucy Turner, representante; y Juan Pablo Pons, representante; y por el Estado de Guatemala: Herbert Estuardo Meneses Coronado, Agente; Luis

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Ernesto Cceres Rodrguez, Agente Alterno; y Mayra Alarcn Alba, Directora Ejecutiva de la Comisin Presidencial de los Derechos Humanos (COPREDEH).

Los testigos propuestos por la Comisin Interamericana de Derechos Humanos son: Juan Manuel Jernimo; Narcisa Corazn Jernimo; y Buenaventura Manuel Jernimo; Peritos propuestos por la Comisin Interamericana de Derechos Humanos: Augusto Willemsen-Daz; y Nieves Gmez Dupuis.

En el curso de la primera audiencia pblica, el Estado de Guatemala manifest oralmente y por escrito, que retiraba las excepciones preliminares interpuestas y reconoca su responsabilidad internacional en el presente caso (infra prrs. 35 a 38).

El mismo 23 de abril de 2,004 la Comisin Interamericana y los representantes de las vctimas y sus familiares, respectivamente, manifestaron durante la audiencia pblica, al igual que de forma escrita, que aceptaban el reconocimiento de responsabilidad efectuado por el Estado de Guatemala.

El 23 de abril de 2,004, el Estado de Guatemala present un segundo escrito en el cual se refiri a la posicin de la Comisin y de los representantes en relacin con el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado.

El 23 de abril de 2,004, con posterioridad a la conclusin de la primera audiencia pblica y a la presentacin de los referidos escritos, la Corte emiti una Resolucin en la cual decidi tener por retiradas todas las excepciones preliminares interpuestas por el Estado; admitir el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado, y continuar la celebracin de la audiencia pblica convocada mediante Resolucin del Presidente de 19 de febrero de 2004, y delimitar su objeto a las reparaciones y costas. En dicha audiencia pblica fueron escuchadas las declaraciones de los testigos y peritos convocados para sta y los alegatos de la Comisin, de los representantes de las vctimas y sus familiares y del Estado.

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4.2.2. Reconocimiento de Responsabilidad Internacional


Alegatos del Estado: En la contestacin de la demanda el Estado seal que durante el trmite del presente caso ante la Comisin, el 9 de agosto de 2,000, el Presidente de la Repblica de Guatemala, en ese entonces Alfonso Portillo Cabrera, reconoci la responsabilidad institucional sic del Estado que deviene por el incumplimiento de lo impuesto por el artculo 1 de la Convencin Americana de respetar y garantizar los derechos consagrados en la Convencin y de los artculos 1, 2 y 3 de la Constitucin Poltica de la Repblica de Guatemala, y adems manifest que con estos antecedentes el Gobierno guatemalteco acept el acaecimiento de los hechos constitutivos que dieron lugar a la presentacin de las denuncias ante la Comisin Interamericana de Derechos Humanos.

El 23 de abril de 2,004 el Estado de Guatemala, tanto en sus manifestaciones durante la primera audiencia pblica celebrada ese mismo da como el escrito que present al respecto, reconoci su responsabilidad internacional en el presente caso.

En el curso de la audiencia pblica, el Estado, con fundamento en los hechos expuestos en el escrito de demanda de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos y en el escrito de solicitudes, argumentos y pruebas de los representantes:

1.

Reiter el reconocimiento de responsabilidad del Estado de Guatemala en el presente caso, efectuado por el Presidente de la Repblica en funciones, Licenciado Alfonso Portillo Cabrera el 9 de agosto de 2,000.

2.

Retir las excepciones preliminares presentadas por el Estado de Guatemala en el trmite del caso.

3.

Reconoci su responsabilidad internacional por la violacin de los artculos 1.1, 5.1, 5.2, 8.1, 11, 16.1, 21.1, 21.2, 24 y 25 de la Convencin Americana sobre Derechos

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Humanos; sin entrar a determinar la responsabilidad particular o individual de los presuntos victimarios.

4.

Reconoci su responsabilidad internacional por la violacin del artculo 12.2, 12.3, 13.2 literal (a) y 13.5 por no garantizar la libertad de manifestar las creencias religiosas, espirituales y culturales de los familiares de las vctimas y miembros de la comunidad.

5.

No entr a ponderar lo relacionado con el tema de genocidio planteado en su escrito de demanda por la Comisin y los peticionarios, por no ser materia de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos.

6.

Con base en el artculo 54 del Reglamento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, expres su voluntad de reparar las consecuencias de esas violaciones, por lo que solicit a dicha Corte se inicie un proceso de solucin amistosa sobre las reparaciones, con la Comisin Interamericana de Derechos Humanos y los representantes de las vctimas, para que en el plazo de un ao se puedan discutir y acordar las medidas de reparacin correspondientes.

7.

En caso de no ser aceptada la solicitud del Estado de Guatemala de arribar a una solucin amistosa, solicit a la Corte, que en el marco del proceso contencioso se superara la audiencia de fondo, y que las declaraciones testimoniales y peritajes convocados, pasaran a ilustrar a la Corte sobre las medidas de reparacin correspondientes.

8.

Que en cualquier caso en se obligue al Estado de Guatemala a reparar econmicamente a las vctimas y sus familiares, solicit a la Corte que en razn del dficit fiscal por el que atraviesa el pas, se inicie el proceso de indemnizacin por el Estado a partir del ao 2,005, una vez que hayan sido depuradas las listas de las vctimas y familiares, de conformidad con las normas de derecho interno del Estado.
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Asimismo, durante la primera audiencia pblica, el Estado de Guatemala indic que: conforme el Reglamento y las demandas que obran en el expediente, ha manifestado no slo verbalmente, sino por escrito, que reconoce la responsabilidad efectuada por el entonces Presidente de la Repblica, en funcin de la demanda de la Comisin y del escrito de solicitudes, argumentos y pruebas de los representantes de las vctimas. El Estado de Guatemala precis en qu aspectos reconoce su responsabilidad internacional y expres que ha sido explcito en manifestar los artculos que se consideran violentados y que tambin estn incluidos en las demandas de las partes.

En el segundo escrito presentado por el Estado de Guatemala, el 23 de abril de 2,004, una vez conocida la posicin de la Comisin y de los representantes sobre su reconocimiento de responsabilidad internacional (supra prr. 31), seal, en cuanto a la manifestacin de los representantes de las vctimas, que los conceptos vertidos en torno a que existi una poltica genocida, es una apreciacin o interpretacin propia de los seores representantes, por lo que reiter lo expuesto en el numeral 5 de la declaratoria vertida al inicio de la audiencia.

Por ltimo, en la audiencia pblica el Estado de Guatemala expres su profundo sentimiento de pesar por los hechos vividos y sufridos por la comunidad de Plan de Snchez, el 18 de julio de 1,982, por lo que en nombre del Estado pidi perdn a las vctimas, a los sobrevivientes y familiares; como una primera muestra de respeto, reparacin y garanta de no repeticin.

Alegatos de la Comisin: En la primera audiencia pblica y en su escrito presentado el 23 de abril de 2,004, la Comisin Interamericana de Derechos Humanos manifest que valoraba positivamente la declaracin del Estado de Guatemala en el presente caso y que aceptaba el retiro de las excepciones preliminares interpuestas por ste. Asimismo, la Comisin indic que constataba que en la declaratoria del Estado, ste reconoce su responsabilidad internacional por la violacin de los derechos invocados en el petitorio de la demanda de la Comisin y en el escrito de alegatos de los peticionarios, es decir, las violaciones a los derechos a la integridad personal, a la proteccin judicial, a las garantas judiciales, al derecho a la igualdad ante la ley, a la libertad de conciencia y de religin, todos ellos en relacin con la obligacin de respetar los derechos. Asimismo, los derechos a la honra y a la libertad de expresin y de asociacin. En ese sentido, la Comisin
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observ que fue precisado el concepto de responsabilidad internacional del Estado por las violaciones cometidas por sus agentes, respecto de la declaracin del Estado de Guatemala del 9 de agosto de 2,000.

A su vez, la Comisin constat que el Estado reconoci en su declaracin los hechos objeto, de la demanda y del escrito de solicitudes, argumentos y pruebas de los representantes de las vctimas y sus familiares. La Comisin concluy que, como lo hiciera la Comisin de Esclarecimiento Histrico, los hechos fueron realizados en el marco de una poltica genocida dirigida contra el pueblo maya. En consecuencia, solicit a la Corte que diera por establecidos los hechos y los incluyera en la sentencia que emita en el presente caso.

Asimismo, la Comisin acept el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado y solicit a la Corte que determinara sus efectos jurdicos, de conformidad con el artculo 53.2 del Reglamento. Por ltimo, la Comisin declin la propuesta de solucin amistosa formulada por el Estado y solicit a la Corte que pasara a la etapa de reparaciones.

Alegatos de los representantes de las vctimas y sus familiares: Durante la primera audiencia pblica y en su escrito del 23 de abril de 2,004 los representantes de las vctimas y sus familiares tambin se refirieron al reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado. En este sentido, manifestaron que valoraban la aceptacin de la responsabilidad internacional hecha por el Estado de Guatemala. Los representantes sealaron que el reconocimiento realizado implica la aceptacin del fondo de los hechos alegados por la Comisin en su demanda y de los argumentos vertidos en el escrito de solicitudes, argumentos y pruebas presentado el 27 de septiembre de 2,002. Asimismo, indicaron que, mediante este reconocimiento, el Estado acepta la impunidad en la que contina la Masacre Plan de Snchez, la cual se dio en el marco de una poltica genocida y no aceptaron la propuesta de solucin amistosa del Estado para la determinacin de las reparaciones. Adems, solicitaron que la Corte escuchara a los testigos y peritos convocados, porque ello constitua una forma de reparacin y restitucin integral para toda la comunidad. En consecuencia, los representantes solicitaron a la Corte que iniciara la etapa de reparaciones.

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4.3. Aspectos procesales en Guatemala


El 10 de diciembre de 1,992 se denunci la existencia de un cementerio clandestino en la aldea Plan de Snchez. Por lo que el 7 de mayo de 1993 la Procuradura de los Derechos Humanos present, en nombre de la comunidad, una denuncia al Ministerio Pblico por la masacre ocurrida en la aldea Plan de Snchez. El 12 de agosto de 1,993 la pastoral social de la Dicesis de Verapaz inform a la Procuradura de los Derechos Humanos en Baja Verapaz sobre la ubicacin del cementerio clandestino, lo cual se puso en conocimiento de las autoridades judiciales.

Las autoridades judiciales iniciaron la causa nmero 391/93 en el Juzgado de Primera Instancia Penal de Salam, Baja Verapaz, y en el Ministerio Pblico, donde le fue asignado el mismo nmero de expediente, conforme al sistema procesal penal vigente en esa poca.

El 6 de junio de 1,994 se autoriz al Equipo de Antropologa Forense de Guatemala (EAFG) realizar la diligencia de exhumacin, la cual se inici el da 8 de ese mismo mes y ao, con la presencia del Procurador de los Derechos Humanos. Los trabajos antropolgicos terminaron a finales del mes de agosto de 1,994. Como resultado de esa diligencia se exhumaron los restos seos de 84 personas, de 21 fosas comunes ubicadas en el centro de la aldea Plan de Snchez. El 7 de abril de 1,995 el Equipo de Antropologa Forense de Guatemala (EAFG) entreg a la Fiscala Distrital del Ministerio Pblico de Salam el informe de investigaciones antropolgicos forenses y adjunt a dicho informe el material balstico recuperado en las exhumaciones.

Cuando el Equipo de Antropologa Forense de Guatemala (EAFG) realizaba las exhumaciones en la comunidad Plan de Snchez, advirti la existencia de otra fosa clandestina que no haba sido denunciada originalmente, situada un kilmetro al sureste de las fosas comunes ubicadas en el centro de la aldea, conocida como la fosa Nmero 22.

El 10 de agosto de 1,994 la Procuradura de los Derechos Humanos solicit al Ministerio Pblico la ampliacin de la diligencia de exhumacin a la fosa nmero 22. El 12 de agosto de 1,994 el Ministerio Pblico solicit al Juez de Primera Instancia Penal de Baja Verapaz la ampliacin de
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dicha diligencia. El Juez resolvi que por tratarse de un hecho nuevo, la diligencia deba realizarse por el Ministerio Pblico, en virtud de la entrada en vigencia de un nuevo cdigo procesal penal. El 25 de agosto y el 30 de septiembre de 1,994, la Procuradura de los Derechos Humanos solicit al Ministerio Pblico que autorizara la diligencia de exhumacin de los cadveres ubicados en la fosa nmero 22. Los das 28 de julio de 1,995 y 27 de febrero de 1,996 la Procuradura de los Derechos Humanos solicit nuevamente la referida ampliacin. Finalmente, el 3 de mayo de 1,996, el Ministerio Pblico solicit al Juez de Primera Instancia penal ordenar la exhumacin de la fosa nmero 22 y nombrar los peritos de antropologa forense. El 6 de mayo de 1,996 dicho Juez decret el inicio del nuevo procedimiento bajo el Nmero 344/95.

El 14 de agosto de 1,996 el Equipo de Antropologa Forense de Guatemala (EAFG) inici la investigacin de la fosa nmero 22 del cementerio clandestino de la aldea Plan de Snchez. La fase de arqueologa concluy el da 16 de agosto de 1996 con la exhumacin de 4 osamentas. El 22 de diciembre de 1,997 el Equipo de Antropologa Forense de Guatemala (EAFG) present el informe antropolgico forense al Fiscal Distrital del Ministerio Pblico de Salam, Baja Verapaz. El 2 de septiembre de 1,996 la Procuradura de los Derechos Humanos emiti una Resolucin sobre las masacres Plan de Snchez, Chichupac y Ro Negro, todas ocurridas en Rabinal, Baja Verapaz. En dicha Resolucin se estableci la responsabilidad de los agentes estatales, incluidas las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), los comisionados militares, los miembros del ejrcito y oficiales de alto nivel, por no haber protegido a la poblacin local y por intentar encubrir los delitos para asegurar la impunidad de los autores materiales e intelectuales. La Resolucin de la Procuradura de los Derechos Humanos concluy que esas masacres fueron llevadas a cabo como parte de una poltica estatal premeditada.

El 13 de febrero de 1,997 los seores Salvador Jernimo Snchez, Buenaventura Manuel Jernimo, Adrin Cajbon Jernimo, Benjamn Manuel Jernimo, Pedro Grave Cajbon y Juan Manuel Jernimo, solicitaron al Juez de Primera Instancia Penal de Baja Verapaz su admisin como querellantes adhesivos en los procesos nmero 391/93 y 344/95. Asimismo, solicitaron al Ministerio Pblico que estableciera, por conducto del Ministerio de la Defensa Nacional, los nombres de las personas que integraban la patrulla militar que efectu la masacre en la aldea Plan de Snchez, la
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estructura jerrquica del ejrcito de esa poca, la identificacin de los oficiales que la encabezaban y la determinacin de sus responsabilidades. Por otra parte, solicitaron que se practicara el peritaje balstico del material encontrado en el cementerio clandestino, se recibieran las declaraciones de los testigos y se valoraran los informes de antropologa forense referentes a las 22 fosas exhumadas en Plan de Snchez. El 25 de febrero de 1,997 el Juez de Primera Instancia Penal de Baja Verapaz admiti a los solicitantes como querellantes adhesivos.

Los das 4 de junio y 24 de julio de 1,997 y 29 de enero de 1998 los querellantes solicitaron al Ministerio Pblico la realizacin del dictamen pericial sobre el material balstico. El 28 de agosto de 1,997 el Juez de Primera Instancia Penal de Cobn, a donde haba sido cambiada la radicacin de la investigacin penal con el No. 1618/97, orden a la Fiscala del Ministerio Pblico practicar el peritaje balstico. Ante el posible extravo del material balstico, el 24 de noviembre de 1,997 los querellantes solicitaron al Juez de Primera Instancia Penal de Cobn informacin sobre el lugar y el funcionario responsable de la custodia del referido material. El 25 de noviembre de 1,997 dicho Juez solicit informacin al Juez de Primera Instancia Penal de Salam sobre la ubicacin del material balstico. El 26 de enero de 1,998 los querellantes denunciaron pblicamente el extravo de ese material y en escritos del 29 de mayo de 1,998, 5 de junio de 1998, 27 de agosto de 1,998 y 21 de enero de 2000 solicitaron que se investigara su paradero y se realizara el anlisis correspondiente.

El material balstico correspondiente a las fosas nmero 1 a la nmero 21 permaneci extraviado desde enero de 1,998 hasta comienzos del ao 2,000, cuando apareci en la sede de la Fiscala del Ministerio Pblico de Salam. El 10 de febrero de 2,000 la Fiscala Distrital del Ministerio Pblico de Salam solicit el anlisis de laboratorio del material balstico de la Seccin de Balstica del Departamento Tcnico Cientfico del Ministerio Pblico, el cual rindi su informe el 7 de marzo del ao 2,000.

El 27 de mayo de 1,997 los querellantes prestaron su declaracin ante el Ministerio Pblico e identificaron como los supuestos autores materiales de la masacre a los soldados Eusebio Galeano, Julin Acoj Morales, Mario Acoj Morales, Andrs Galeano, al Comisionado Militar Moiss Manuel, a los miembros de la G-2 uniformados Carlos Orrego Oliva, Francisco Orrega Garca, Rosalio Tec,
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Santos Rosales, Pedro Melchor, Everardo Garca, Jess Torres, Roberto Galeano Manuel y Roel Augusto Jurez, y a los militares que dirigan la patrulla Teniente Daz y Capitn Solares. Como supuestos autores intelectuales denunciaron al alto mando del ejrcito de esa poca. A su vez, solicitaron que se realice la investigacin pertinente para que se haga justicia.

Los das 27 de mayo y 4 de junio de 1,997 los querellantes reiteraron al Ministerio Pblico su solicitud de requerir informacin al Ministerio de la Defensa Nacional sobre los miembros de la patrulla que cometieron la masacre. El 18 de junio de 1,997 los querellantes solicitaron al fiscal Ministerio Pblico que tramitara ante el Juez de la causa la orden de captura contra los imputados y se ejecutara de forma inmediata por los delitos de asesinato, violacin calificada, robo agravado, genocidio y abuso de autoridad. Asimismo, el 27 de agosto de 1,997 los querellantes solicitaron al Juzgado de Primera Instancia Penal de Cobn que pidiera al Ministerio de la Defensa Nacional la informacin requerida.

El 28 de agosto de 1,997 el Juez de Primera Instancia Penal de Cobn requiri a la Fiscala del Ministerio Pblico que solicitara al Ministerio de la Defensa Nacional los nombres completos del Capitn Solares y del Teniente Daz. El 12 de noviembre de 1,997 el Ministerio Pblico solicit al Ministerio de la Defensa Nacional que informara a la Fiscala si el da 18 de julio de 1,982 estaban de alta en el destacamento militar de Rabinal los oficiales Teniente Daz y Capitn Solares, que indicara el nombre completo de los mismos, el rango que tenan, si se encontraban de alta en la institucin a su cargo, as como su ubicacin, y de los soldados Julin Acoj, Mario Acoj, Eusebio Galeano, Roberto Galeano y Moiss Manuel;

El 24 de noviembre de 1997 los querellantes solicitaron al Juzgado de Primera Instancia Penal de Cobn que ampliara la Resolucin del 28 de agosto de 1,997 y solicitara al Ministerio de la Defensa Nacional los nombres de los miembros del ejrcito y de las patrullas de autodefensa civil comandadas por el Teniente Daz y el Capitn Solares y el detalle de la estructura jerrquica del Ejrcito de Guatemala en la poca que ocurrieron los hechos. El 25 de noviembre el Juez accedi a la peticin y orden al Ministerio de la Defensa Nacional que proporcionara dicha informacin.

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El 21 de enero de 2,000 los querellantes solicitaron al Ministerio Pblico que requiriera al Ministerio de la Defensa Nacional que informara el nombre del Ministro de la Defensa de la poca de la masacre, del Jefe del Estado Mayor General, de los Comandantes de la zona militar nmero 5 con sede en Salam, de los Comandantes del destacamento con sede en Rabinal, y de los oficiales que comandaban al Ejrcito de Guatemala el da de los hechos. El 12 de mayo de 2,000 los querellantes reiteraron la peticin.

En el expediente nmero 1618/97 adelantado por el Juzgado de Primera Instancia Penal de Cobn no consta respuesta alguna de parte del Ministerio de la Defensa Nacional a los requerimientos de informacin elevados por las autoridades judiciales guatemaltecas. Ningn agente del Estado, inclusive aquellos imputados por los querellados, fueron llamados a declarar, por lo que ninguna persona fue jurdicamente vinculada a la investigacin. A la fecha se desconoce el estado del proceso penal.

En relacin con las personas ejecutadas en la Masacre Plan de Snchez se hace referencia:

Los nombres que se describen en el anexo, corresponden a la lista sealada en el escrito de demanda en la nota pie de pgina nmero siete, en el cual la Comisin seal que los peticionarios remitieron a la Comisin un listado de las 170 personas ejecutadas en la masacre que a enero de 2,002 haban sido individualizados, sin perjuicio de considerar las discrepancias entre las distintas cifras producto de los esfuerzos por determinar y ubicar a las vctimas. ([Link]/docs/casos/articulos/seriec_134_esp.doc)

4.4. Contenido de la sentencia


La masacre Plan de Snchez se produjo en el poblado guatemalteco de Plan de Snchez, departamento de Baja Verapaz, el 18 de julio de 1,982. Ms de 250 personas (principalmente mujeres y nios, y casi exclusivamente de la etnia maya ach) fueron ultrajados y asesinados por miembros de las fuerzas armadas y sus aliados paramilitares.

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Los asesinatos ocurrieron durante una de las fases ms violentas de la Guerra civil de Guatemala, que arremeti contra varios grupos de insurgentes izquierdistas el gobierno y las fuerzas armadas. Despus de asumir el poder en marzo de 1,982, el presidente de facto Efran Ros Montt lanz una campaa militar que triunf ampliamente destruyendo la insurgencia, pero a costa de muchas vidas y casos de violacin a los derechos humanos. La masacre en Plan de Snchez fue un elemento en la poltica de tierra quemada del gobierno, y el pueblo fue el objetivo debido a la sospecha de las autoridades de que los habitantes estaban albergando o ayudando a los grupos guerrilleros.

Despus de la masacre, el pueblo fue prcticamente abandonado por algunos aos y a los sobrevivientes les fue dicho que se tomaran represalias si ellos hablaban sobre el incidente o revelaban la ubicacin de las numerosas fosas comunes que haban ayudado a cavar. Con el regreso gradual de la democracia, que empez a finales de los aos 80's y a principios de los 90's, muchos de los sobrevivientes sintieron que podan comenzar a hablar de los asesinatos sin temer por sus vidas. Varias acusaciones fueron archivadas por las autoridades en 1,992 y, en 1,993, una investigacin criminal fue lanzada contra los responsables de la masacre. De cualquier manera, haciendo frente a retrasos y otras irregularidades en los procedimientos, y obstruida por una Ley de Reconciliacin Nacional que permita amnistas a los perpetradores acusados, los sobrevivientes vieron que las ayudas legales del Estado de Guatemala no fueron efectivas en este caso, y consecuentemente decidieron presentar una queja ante la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 1,996.

La Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) proces la demanda, recibi un reconocimiento parcial de la responsabilidad institucional del Estado de Guatemala, por parte del presidente electo democrticamente Alfonso Portillo Cabrera en el primer ao de su mandato, y finalmente se llevo el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para juicio y arreglo final. En 2,004, la Corte Interamericana de Derechos Humanos estableci dos juicios, en los que se estableci la deuda del Estado de Guatemala en el caso y se solicitaron varias formas de compensacin (monetarias, no monetarias y simblicas) a los sobrevivientes y los parientes de los fallecidos.

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El artculo 53.2 del Reglamento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos establece que: Si el demandado comunicare a la Corte su allanamiento a las pretensiones de la parte demandante y a las de los representantes de las presuntas vctimas, sus familiares o representantes, la Corte, odo el parecer de las partes en el caso, resolver sobre la procedencia del allanamiento y sus efectos jurdicos. En este supuesto, la Corte proceder a determinar, cuando fuere el caso, las reparaciones y costas correspondientes.

La Resolucin de la Corte del 23 de abril de 2,004, en su parte considerativa, seal que:

1. El Estado ha desistido de la totalidad de las excepciones preliminares interpuestas en la contestacin de la demanda de fecha 1 de noviembre de 2,002. 2. El Estado ha reconocido los hechos y su responsabilidad internacional por la violacin de los artculos 1.1, 5.1, 5.2, 8.1, 11, 12.2, 12.3, 13.2 literal (a), 13.5, 16.1, 21.1, 21.2, 24 y 25 de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos en el presente caso. 3. Dicho reconocimiento manifestado por el Estado no interrumpe el trmite de la recepcin de la prueba ordenada en relacin con las reparaciones y costas.

Y resolvi: 1. Tener por retiradas todas las excepciones preliminares interpuestas por el Estado. 2. Admitir el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado, en los trminos del considerando segundo de la Resolucin. 3. Continuar la celebracin de la audiencia pblica convocada mediante Resolucin del Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 19 de febrero de 2,004, y delimitar su objeto a las reparaciones y costas en el presente caso.

De igual modo, la Corte llama la atencin que la Comisin Interamericana indic que la demanda tiene por objeto someter a la jurisdiccin de la Corte las violaciones cometidas por agentes del Estado guatemalteco mediante la denegacin de justicia y otros actos de intimidacin y discriminacin en perjuicio de los sobrevivientes y familiares de las vctimas de la masacre Plan de Snchez que tuvo lugar el 18 de julio de 1,982. A su vez, los representantes de las vctimas y sus
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familiares sealaron que la cuestin pendiente de consideracin por parte de la Corte debera limitarse a la identificacin de aquellas violaciones de la Convencin cometidas por el Estado despus de su aceptacin de la competencia de la Corte del 9 de marzo de 1,987.

Asimismo, con base en las manifestaciones del Estado, de la Comisin Interamericana y de los representantes de las vctimas y sus familiares durante la primera audiencia pblica, y en los escritos de 23 de abril de 2,004, y ante la aceptacin de los hechos y el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado, la Corte considera que ha cesado la controversia en cuanto a los hechos que dieron origen al presente caso.

Con base en lo sealado anteriormente, la Corte considera que el Estado efectivamente incurri en responsabilidad internacional por la violacin de los derechos consagrados en los artculos 5.1 y 5.2 Derecho a la Integridad Personal; 8.1 Garantas Judiciales; 11 Proteccin de la Honra y de la Dignidad; 12.2 y 12.3 Libertad de Conciencia y de Religin; 13.2 literal a y 13.5 Libertad de Pensamiento y de Expresin, 16.1 Libertad de Asociacin, 21.1 y 21.2 Derecho a la Propiedad Privada, 24 Igualdad ante la Ley y 25 Proteccin Judicial de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos e incumpli la obligacin de respetar los derechos consagrada en el artculo 1.1 Obligacin de Respetar los Derechos de la misma.

Las vctimas de las violaciones a que se refiere el prrafo anterior son las personas identificadas por la Comisin en su demanda (supra prr. 42.48), y las que puedan ser identificadas con posterioridad, debido a que las complejidades y dificultades presentadas al individualizarlas permiten presumir que hay an vctimas pendientes de determinacin.

La Corte, de acuerdo con su Resolucin del 23 de abril de 2,004 (supra prr. 44), determinar oportunamente en sentencia el alcance y el monto de las reparaciones y costas.

La Corte considera que el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado constituye una contribucin positiva al desarrollo de este proceso y a la vigencia de los principios que inspiran la Convencin Americana sobre Derechos Humanos.
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En relacin con el tema de genocidio al que aludieron tanto la Comisin como los representantes de las vctimas y sus familiares, la Corte hace notar que en materia contenciosa slo tiene competencia para declarar violaciones de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos y de otros instrumentos del sistema interamericano de proteccin de derechos humanos que as se le confieren. No obstante, hechos como los sealados, que afectaron gravemente a los miembros del pueblo maya ach en su identidad y valores y que se desarrollaron dentro de un patrn de masacres, causan un impacto agravado que compromete la responsabilidad internacional del Estado que esta Corte tomar en cuenta al momento de resolver sobre reparaciones.

Los puntos resolutivos son los siguientes: 1. Reafirmar su Resolucin de 23 de abril de 2,004, en la cual tuvo por retiradas todas las excepciones preliminares interpuestas por el Estado y admiti el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por ste. 2. Declarar que ha cesado la controversia en cuanto a los hechos que dieron origen al presente caso.

3. Declarar, conforme a los trminos del reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado, que ste viol los derechos consagrados en los artculos 5.1 y 5.2 (Derecho a la Integridad Personal); 8.1 (Garantas Judiciales); 11 (Proteccin de la Honra y de la Dignidad); 12.2 y 12.3 (Libertad de Conciencia y de Religin); 13.2 literal a y 13.5 (Libertad de Pensamiento y de Expresin), 16.1 (Libertad de Asociacin), 21.1 y 21.2 (Derecho a la Propiedad Privada), 24 (Igualdad ante la Ley) y 25 (Proteccin Judicial) de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos; y que incumpli la obligacin de respetar los derechos consagrados en el artculo 1.1 de la misma, en los trminos de los prrafos 47 y 48 de la presente Sentencia. 4. Continuar el conocimiento del presente caso en la etapa de reparaciones y costas.

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4.5. Efectos sociales, econmicos y polticos a) Efectos sociales


Lo actuado por el Ejrcito de Guatemala, durante el conflicto armado interno, gener para la sociedad guatemalteca temor y desconfianza, por lo cual el actuar, de esa poca y en la actualidad el sentir hacia la institucin castrense es de temor y rechazo poblacional. Como efecto social, la actuacin del ejrcito de Guatemala, gener en la poblacin descontento, y que fue bastante generalizado como consecuencia de ello, el rechazo a dicha actuacin se mantiene hasta la presente fecha.

Para todos es sabido, que durante el conflicto armado interno el Ejrcito de Guatemala masacro a muchos habitantes de muchas comunidades indefensas, por lo cual muchos aos despus se promovieron acciones de denuncia, tanto a nivel nacional como internacional y la sociedad guatemalteca, principalmente la de dichas comunidades tuvieron que abandonar el territorio nacional, algunos, aparecieron posteriormente y otros nunca se supo su paradero, lo que determin rasgos de desintegracin familiar que fue el efecto ms nocivo que produjo la actuacin del Ejrcito de Guatemala durante el conflicto armado interno.

b) Econmico
En el campo econmico, las repercusiones del uso y abuso del poder que en su momento ejerci el Ejrcito de Guatemala represento para la economa interna la movilizacin y desplazamiento de muchas personas quienes abandonaron las tierras y ya no hubo posibilidad de generar produccin. A nivel internacional el efecto, que produjo fue que las exportaciones sufrieron una baja considerable tomando en cuenta la escasez de productos y como consecuencia las repercusiones se generaron en la economa nacional, perjudicando de esta manera la adquisicin de productos esenciales para lo cual se adquirieron los mismos de otros pases centroamericanos, repercutiendo en el precio de la canasta bsica de la sociedad guatemalteca.
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c) Poltico
A nivel internacional, todas las actividades desarrolladas por el Ejrcito de Guatemala, fueron informadas oportunamente a nivel mundial y de all la corresponsabilidad del gobierno de Guatemala, en actos violatorios a los derechos humanos, sin embargo, en dicha poca en que los gobernantes eran militares se produjo bastante silencio y proteccin a sus miembros, por los sealamientos y los efectos, que produjeron el asesinato de miles de personas no involucradas directamente en el conflicto armado interno y de all los costos polticos que hicieron que el Estado de Guatemala fuera sealada como un pas, donde la violacin a los derechos humanos era tan frecuente que las acciones en contra de ste serian mnimas, por el ocultamiento de informacin o sealamiento de los autores materiales o intelectuales sobre todo la cpula del Ejrcito quienes en su oportunidad negaron todos los hechos.

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Conclusiones
1. El conflicto armado gener para Guatemala la prdida de miles de vidas humanas. 2. El conflicto armado interno fue provocado por los problemas polticos, sociales y econmicos que imperaban en la poca. 3. Los Acuerdos de Paz, son considerados mecanismos de negociacin entre el Estado de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, que mediante el apoyo de la comunidad internacional, establecieron acuerdos para finalizar el conflicto armado. 4. Los derechos humanos, como derechos inherentes a la persona tienen el reconocimiento nacional e internacional y cuando estos son violentados existen instrumentos como declaraciones, directrices y principios adoptados en el plano internacional que contribuyen a su comprensin, aplicacin, desarrollo y proteccin. As tambin con rganos

jurisdiccionales para sancionar a los infractores. 5. En la masacre plan de Snchez, se dio el reconocimiento de responsabilidad por parte del Estado de Guatemala, tomando en cuenta que se viol el derecho a la integridad personal, las garantas judiciales, la proteccin de la honra y dignidad, el derecho a la libertad de conciencia y de religin, la libertad de pensamiento y de expresin, la libertad de asociacin, el derecho a la propiedad privada, la igualdad ante la ley, as como la proteccin judicial; de los habitantes de dicha comunidad. 6. El caso de la masacre de Plan de Snchez culmin con la condena del Estado de Guatemala por la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 29 de abril de 2,004. 7. La Sentencia para el Estado de Guatemala consisti en que ste debe pagar por concepto de dao material e inmaterial a cada una de las vctimas, adems debe pagar por concepto de costos y costas. 8. Los Organismos internacionales que velan por los Derechos Humanos jugaron un papel importante en el esclarecimiento del caso.
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Recomendaciones

1. El Estado de Guatemala debe investigar los hechos de la Masacre Plan de Snchez, con el fin de identificar, juzgar y sancionar a sus autores materiales e intelectuales.

2. Por medio de un acto pblico, el Estado de Guatemala, debe honrar la memoria de las personas ejecutadas en la Masacre Plan de Snchez. 3. El Estado debe brindar gratuitamente, a travs de sus instituciones de salud especializadas, el tratamiento mdico psicolgico que requieran las vctimas incluyendo los medicamentos que puedan ser necesarios. 4. El Estado de Guatemala debe hacer los pagos por concepto de dao material e inmaterial a cada una de vctimas del presente caso, adems debe pagar por concepto de costos y costas. 5. El Estado debe proveer de vivienda adecuada a aquellas vctimas sobrevivientes que residan en la aldea de Plan de Snchez y que as lo requieran, en los trminos de los prrafos 105 y 117 de la Sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. 6. El Estado de Guatemala debe apoyar a las comunidades rurales en el campo social y econmico para evitar desasosiegos de los pobladores. 7. A la Organizacin de las Naciones Unidas, para que se hagan efectivas las recomendaciones de los expertos en derechos humanos que han venido a Guatemala y fortalecer el mandato constitucional de proteccin a la persona humana. 8. A la Corte Interamericana de Derecho Humanos, para crear programas de apoyo, para las vctimas de violacin a los derechos humanos, principalmente objeto de masacres.

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Referencias Bibliogrficas Libros:


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Diccionarios:
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Leyes:
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Internet:
Debray, Regis. Revolucin en la revolucin? 2003 [Link] [Link]/docs/casos/articulos/seriec_134_esp.doc

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ANEXOS

Anexo A La Declaracin de Esquipulas I

Los presidentes centroamericanos, reunidos en Esquipulas, Guatemala, el 24 y 25 de mayo de 1,986, manifiestan que han tenido una reunin provechosa por la franqueza con la que han tratado los problemas de Centroamrica. En el dilogo se han analizado las coincidencias as como las diferencias que persisten con respecto a la concepcin de la vida, y la estructura del poder en la democracia pluralista.

Coinciden en que la mejor instancia poltica con que Centroamrica cuenta hasta ahora para alcanzar la paz y la democracia y reducir las tensiones que se han generado en los pases, es el proceso de Contadora creado gracias al esfuerzo de algunos pases latinoamericanos y reconocidos por la comunidad internacional.

Acuerdan continuar el dilogo sobre estos temas y otros que no han sido tratados en esta oportunidad.

En consecuencia,

Declaran 1. Que han decidido formalizar las reuniones de Presidentes como una instancia necesaria y conveniente para analizar los problemas ms urgentes que se presenten en el rea en relacin a la paz y al desarrollo regional y buscarles soluciones apropiadas.

Expresan, en este contexto, su profundo agradecimiento a la comunidad internacional por los diversos esfuerzos desarrollados en favor de la solucin de nuestros graves problemas, a la vez que reiteran la confianza en poder seguir contando con el concurso de su valioso apoyo.

2. Su voluntad de firmar el Acta de Contadora Para La Paz y la Cooperacin en Centroamrica, asumiendo el pleno cumplimiento con la totalidad de los compromisos y procedimientos en ella contenidos.

Reconocen que quedan aspectos por resolver, como son las maniobras militares, el control de armamento y la verificacin del cumplimiento de los acuerdos. Pero hoy, en este dilogo de mandatarios de pueblos hermanos, se ha encontrado que las distintas propuestas presentadas por los pases son lo suficientemente fecundas y realistas como para facilitar la firma del acta.

3. Que es necesario crear y complementar esfuerzos de entendimiento y cooperacin con mecanismos institucionales que permitan fortalecer el dilogo, el desarrollo conjunto, la democracia y el pluralismo como elementos fundamentales para la paz en el rea y para la integracin de Centroamrica.

Es por ello que convienen crear el Parlamento Centroamericano. Sus integrantes sern electos libremente por sufragio universal directo, en el que se respete el principio de pluralismo poltico participativo. A tal efecto, los Vicepresidentes, de comn acuerdo, propondrn a sus respectivos gobiernos, en el trmino de treinta das, la integracin de una Comisin Preparatoria del Parlamento Centroamericano, la cual deber preparar el proyecto del Tratado Constitutivo del citado Parlamento, en un plazo no mayor de noventa das despus de su integracin.

4. Que la paz en Amrica Central slo puede ser fruto de un autntico proceso democrtico pluralista y participativo que implique la promocin de la justicia social, el respeto a los derechos humanos, la soberana e integridad territorial de los Estados y el derecho de todas las naciones a determinar libremente y sin injerencias externas de ninguna clase, su modelo econmico, poltico y social, entendindose esta determinacin como el producto de la voluntad libremente expresada por los pueblos.

5. La voluntad de revisar, actualizar y dinamizar los procesos de integracin econmica y social del rea, para el mejor aprovechamiento del potencial de desarrollo en beneficio de sus pueblos y para mejor enfrentar las serias dificultades de la crisis que les aqueja.

Asimismo la intencin de promover e impulsar posiciones conjuntas del rea frente a los problemas econmicos comunes como la deuda externa, el deterioro de los trminos de intercambio y la transferencia de tecnologas apropiadas a las necesidades del rea.

De igual forma, la decisin de reforzar institucional y financieramente a los organismos de integracin de Centroamrica al igual que propiciar acuerdos y acciones de tipo regional que otorguen a estas instituciones y a la regin en su conjunto un trato acorde a sus necesidades y particularidades.

Agradecen al Seor Presidente Vinicio Cerezo Arvalo, al Gobierno de Guatemala y a su noble Pueblo, la iniciativa visionaria de la Reunin Cumbre Presidencial y los importantes logros obtenidos en pro de la paz y la democracia en la regin. Reconocen la hospitalidad y las finas atenciones de que han sido objeto en unin de sus delegaciones.

Hacen votos por el xito de la gestin del Presidente Cerezo y su Gobierno, as como por el bienestar y progreso del hermano Pueblo de Guatemala y de la hospitalaria Ciudad de Esquipulas, smbolo centroamericano de fe, de unin y de paz.

Suscriben esta Declaracin en Esquipulas, Repblica de Guatemala, a los veinticinco das del mes de mayo de mil novecientos ochenta y seis.

ANEXO B Contenido del Acuerdo de Esquipulas II


Procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamrica; Guatemala, 7 de agosto de 1,987.

Prembulo Los Presidentes de las Repblicas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, reunidos en la ciudad de Guatemala el 6 y 7 de agosto de 1,987, alentados por la visionaria y permanente voluntad de Contadora y el Grupo de Apoyo en favor de la paz, robustecidos por el apoyo constante de todos lo gobernantes y pueblos del mundo, de sus principales organizaciones internacionales y en especial de la Comunidad Econmica Europea y de Su Santidad Juan Pablo Segundo; inspirados en Esquipulas I, y juntos en Guatemala para dialogar en torno al plan de paz presentado por el Gobierno de Costa Rica, hemos acordado:

a) Asumir plenamente el reto histrico de forjar un destino de paz para Centroamrica. b) Comprometernos a luchar por la paz y erradicar la guerra. c) Hacer prevalecer el dilogo sobre la violencia y la razn sobre los rencores. d) Dedicar a las juventudes de Amrica Central, cuyas legtimas aspiraciones de paz y justicia social, de libertad y reconciliacin, han sido frustradas durante muchas generaciones, estos esfuerzos de paz. e) Colocar al Parlamento Centroamericano como smbolo de libertad e independencia de la reconciliacin a que aspiramos en Centroamrica.

Pedimos respeto y ayuda a la comunidad internacional para nuestros esfuerzos. Tenemos caminos centroamericanos para la paz y el desarrollo, pero necesitamos ayuda para hacerlos realidad. Pedimos un trato internacional que garantice el desarrollo para que la paz que buscamos sea duradera. Reiteramos con firmeza que paz y desarrollo son inseparables. Agradecemos al presidente Vinicio Cerezo Arvalo y al noble pueblo de Guatemala haber sido la casa de esta reunin. La generosidad del mandatario y el pueblo guatemalteco resultaron decisivos para el clima en que se adoptaron los acuerdos de paz.

Procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamrica Los Gobiernos de las Repblicas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, y Nicaragua, empeados en alcanzar los objetivos y desarrollar los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas, la Carta de la Organizacin de los Estados Americanos, el Documento de Objetivos, el Mensaje de Caraballeda para la Paz, la Seguridad y la Democracia en Amrica Central, la Declaracin de Guatemala, el Comunicado de Punta del Este, el Mensaje de Panam, la Declaracin de Esquipulas, y el proyecto de Acta de Contadora para la Paz y la Cooperacin en Centro Amrica del 6 de junio de 1986, han convenido en el siguiente procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamrica.

1. Reconciliacin nacional a) Dilogo: Realizar urgentemente en aquellos casos donde se han producido profundas divisiones dentro de la sociedad, acciones de reconciliacin nacional que permitan la participacin popular, con garanta plena, en autnticos procesos polticos de carcter democrtico, sobre bases de justicia, libertad y democracia y, para tal efecto, crear los mecanismos que permitan, de acuerdo con la ley, el dilogo con los grupos opositores. A este fin, los Gobiernos correspondientes iniciarn el dilogo con todos los grupos desarmados de oposicin poltica interna y con aquellos que se hayan acogido a la Amnista. b) Amnista: En cada pas centroamericano, salvo en aquellos en donde la Comisin Internacional de Verificacin y Seguimiento determine que no es necesario, se emitirn decretos de amnista que debern establecer todas las disposiciones que garanticen la inviolabilidad de la vida, la libertad en todas sus formas, los bienes materiales y la seguridad de las personas a quienes sean aplicables dichos decretos. Simultneamente a la emisin de los decretos de amnista, las fuerzas irregulares del respectivo pas, debern poner en libertad a todas aquellas personas que se encuentren en su poder. c) Comisin Nacional de Reconciliacin: Para la verificacin del cumplimiento de los compromisos que los cinco Gobiernos centroamericanos contraen con la firma del presente documento, en materia de amnista, cese del fuego, democratizacin y elecciones libres, se crear una Comisin Nacional de Reconciliacin que tendr las funciones de constatar la vigencia real del proceso de

reconciliacin nacional, as como el respeto irrestricto de todos los derechos civiles y polticos de los ciudadanos centroamericanos garantizados en este mismo documento.

La Comisin Nacional de Reconciliacin estar integrada por un delegado propietario y un suplente del Poder Ejecutivo, un titular y un suplente sugerido por la Conferencia Episcopal y escogido por el Gobierno de una terna de Obispos que deber ser presentada dentro del plazo de quince das despus de recibida la invitacin formal. Esta invitacin la formularn los gobiernos dentro de los cinco das hbiles siguientes a la firma de este documento. El mismo procedimiento de terna se utilizar para la seleccin de un titular y un suplente de los partidos polticos de oposicin legalmente inscritos. La terna deber ser presentada en el mismo plazo anterior. Cada Gobierno Centroamericano escoger, adems, para integrar dicha comisin, a un ciudadano notable que no pertenezca ni al gobierno ni al partido de gobierno, y a su respectivo suplente. El acuerdo o decreto en que se integre la respectiva Comisin Nacional, ser comunicado de inmediato a los otros Gobiernos Centroamericanos.

2. Exhortacin al cese de hostilidades Los gobiernos hacen una exhortacin vehemente para que, en los Estados del rea que actualmente sufren la accin de grupos irregulares o insurgentes, se concierte el cese de las hostilidades. Los gobiernos de dichos Estados se comprometen a realizar todas las acciones necesarias para lograr un efectivo cese del fuego dentro del marco constitucional.

3. Democratizacin Los gobiernos se comprometen a impulsar un autntico proceso democrtico pluralista y participativo que implique la promocin de la justicia social, el respeto de los Derechos Humanos, la soberana, la integridad territorial de los Estados y el derecho de todas las naciones a determinar libremente y sin injerencias externas de ninguna clase, su modelo econmico, poltico y social, y realizarn, de manera verificable, las medidas conducentes al establecimiento y, en su caso, al perfeccionamiento de sistemas democrticos, representativos y pluralistas que garanticen la participacin de partidos polticos y la efectiva participacin popular en la toma de decisiones y aseguren el libre acceso de las diversas corrientes de opinin a procesos electorales honestos y peridicos, fundados en la plena observancia de los derechos ciudadanos. Para efectos de verificar la buena fe en el desarrollo de este proceso de democratizacin, se entender que:

a) Deber existir completa libertad para la televisin, la radio y la prensa. Esta completa libertad comprender la de abrir y mantener en funcionamiento medios de comunicacin para todos los grupos ideolgicos y para operar esos medios sin sujecin a censura previa. b) Deber manifestarse el pluralismo poltico partidista total. Las agrupaciones polticas tendrn, en ese aspecto amplio acceso a los medios de comunicacin, pleno disfrute de los derechos de asociacin irrestricto de la publicidad oral, escrita y televisiva, as como la libre movilidad para los miembros de los partidos polticos en funcin proselitista. c) Asimismo, los Gobiernos Centroamericanos que tengan en vigencia el estado de excepcin, sitio o emergencia, debern derogarlo, haciendo efectivo el estado de derecho con plena vigencia de todas las garantas constitucionales.

4. Elecciones libres Creadas las condiciones inherentes a toda democracia, debern celebrarse elecciones libres, pluralistas y honestas. Como expresin conjunta de los Estados centroamericanos para encontrar la reconciliacin y la paz duradera para sus pueblos, se celebrarn elecciones para la integracin del Parlamento Centroamericano, cuya creacin se propuso mediante la Declaracin de Esquipulas I, el 25 de mayo de 1986. A los propsitos anteriores, los mandatarios expresaron su voluntad de avanzar en la organizacin de dicho Parlamento, a cuyo efecto la Comisin Preparatoria del Parlamento Centroamericano deber concluir sus deliberaciones y entregar a los presidentes centroamericanos el respectivo proyecto de Tratado dentro de 150 das. Estas elecciones se realizarn simultneamente en todos los pases de Amrica Central en el primer semestre de 1988, en la fecha que oportunamente convendrn los presidentes de los Estados centroamericanos. Estarn sujetas a la vigilancia de los rganos Electorales correspondientes, comprometindose los respectivos Gobiernos extender invitacin a la Organizacin de los Estados Americanos y a las Naciones Unidas, as como a Gobiernos de terceros Estados, para que enven observadores que debern constatar que los procesos electorales se han regido por las ms estrictas normas de igualdad de acceso de todos los partidos polticos a los medios de comunicacin social,

as como por amplias facilidades para que realicen manifestaciones pblicas y todo otro tipo de propaganda proselitistas. A efecto de que las elecciones para integrar el Parlamento Centroamericano se celebren dentro del plazo que se seala en este apartado, el tratado constitutivo correspondiente deber ser sometido a la aprobacin o ratificacin en los cinco pases. Luego de efectuadas las elecciones para integrar el Parlamento Centroamericano, debern realizarse, en cada pas, con observadores internacionales e iguales garantas, dentro de los plazos establecidos y los calendarios que debern proponerse de acuerdo a las actuales Constituciones Polticas, elecciones igualmente libres y democrticas para el nombramiento de representantes populares en los municipios, los Congresos y Asambleas Legislativas y la Presidencia de la Repblica. 5. Cese de la ayuda a las fuerzas irregulares o a los movimientos insurreccionales Los gobiernos de los cinco Estados centroamericanos solicitarn a los gobiernos de la regin y a los Gobiernos extrarregionales que, abierta o veladamente proporcionan ayuda militar, logstica, financiera, propagandista, en efectivos humanos, armamentos, municiones y equipos a fuerzas inrregulares o movimiento insurreccionales, que cesen esa ayuda, como un elemento indispensable para lograr la paz estable y duradera en la regin. No queda comprendida en lo anterior la ayuda que se destine a repatriacin, o en su defecto, reubicacin y asistencia necesaria para la reintegracin a la vida normal de aquellas personas que hayan pertenecido a dichos grupos o fuerzas. Igualmente solicitarn a las fuerzas irregulares y a los grupos insurgentes que actan en Amrica Central, abstenerse de recibir esa ayuda, en aras de un autntico espritu latinoamericanista. Estas peticiones se harn en cumplimiento de lo establecido en el Documento de Objetivos en cuanto a eliminar el trfico de armas, intrarregional o proveniente de fuera de la regin, destinado a personas, organizaciones o grupos que intenten desestabilizar a los Gobiernos de los pases centroamericanos. 6. No uso del territorio para agredir a otros estados Los cinco pases que suscriben este documento reiteran su compromiso de impedir el uso del propio territorio y no prestar ni permitir apoyo militar logstico a personas, organizaciones o grupos que intenten desestabilizar a los Gobiernos de los pases de Centro Amrica.

7. Negociaciones en materia de seguridad, verificacin, control y limitacin de armamento Los gobiernos de los cinco Estados centroamericanos, con la participacin del Grupo de Contadora, en ejercicio de su funcin mediadora, proseguirn las negociaciones sobre los puntos pendientes de acuerdo, en materia de seguridad, verificacin y control, en el proyecto de Acta de Contadora para la Paz y la Cooperacin en Centroamrica.

8. Refugiados y desplazados Los gobiernos centroamericanos se comprometen a atender con sentido de urgencia los flujos de refugiados y desplazados que la crisis regional ha provocado, mediante proteccin y asistencia, especialmente en los aspectos de salud, educacin, trabajo y seguridad, as como a facilitar su repatriacin, reasentamiento o reubicacin, siempre y cuando sea de carcter voluntario y se manifieste individualmente.

Tambin se comprometen a gestionar ante la Comunidad Internacional ayuda para los refugiados y desplazados centroamericanos, tanto en forma directa, mediante convenios bilaterales o multilaterales, como por medio del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y otros organismos y agencias.

9. Cooperacin, democracia y libertad para la paz y el desarrollo En el clima de libertad que garantiza la democracia, los pases de Centroamrica adoptarn los acuerdos que permitan acelerar el desarrollo, para alcanzar sociedades ms igualitarias y libres de la miseria.

La consolidacin de la democracia implica la creacin de un sistema de bienestar y justicia econmica y social. Para lograr estos objetivos los gobiernos gestionarn conjuntamente un apoyo econmico extraordinario de la Comunidad Internacional.

10. Verificacin y seguimiento internacional a) Comisin Internacional de Verificacin y Seguimiento Se crear una Comisin Internacional de Verificacin y Seguimiento, conformada por los Secretarios Generales, o sus representantes, de la Organizacin de los Estados Americanos y de las Naciones Unidas, as como por los Cancilleres de Amrica Central, del Grupo de Contadora y del

Grupo de Apoyo. Esta Comisin tendr las funciones de verificacin y seguimiento del cumplimiento de los compromisos contenido en este documento. b) Respaldo y facilidades a los mecanismos de reconciliacin y de verificacin y seguimiento. Con el objeto de fortalecer la gestin de la Comisin Internacional de Verificacin y Seguimiento, los gobiernos de los cinco Estados centroamericanos emitirn declaraciones de respaldo a su labor. A estas declaraciones podrn adherirse todas las naciones interesadas en promover la causa de la libertad, la democracia y la paz en Centroamrica. Los cinco gobiernos brindarn todas las facilidades necesarias para el cabal cumplimiento de las funciones de verificacin y seguimiento de la Comisin Nacional de Reconciliacin de cada pas y de la Comisin Internacional de Verificacin y Seguimiento. 11. Calendario de ejecucin de compromisos Dentro del plazo de quince das a partir de la firma de este documento, los Cancilleres de Centroamrica se reunirn en calidad de Comisin Ejecutiva para reglamentar, impulsar y viabilizar el cumplimiento de los acuerdos contenidos en el presente documento; y organizar las comisiones de trabajo para que a partir de esta fecha, se inicien los procesos que conduzcan al cumplimiento de los compromisos contrados dentro de los plazos estipulados, por medio de consultas, gestiones y dems mecanismos que se estimen necesarios. A los 90 das, contados a partir de la fecha de la firma de este documento, entrarn a regir simultneamente en forma pblica los compromisos relacionados con amnista, cese del fuego, democratizacin, cese de la ayuda a las fuerzas irregulares o a los movimientos insurreccionales y no uso del territorio para agredir a otros Estados, como se define en el presente documento. A los 120 das a partir de la firma de este documento, la Comisin Internacional de Verificacin y Seguimiento analizar el progreso en el cumplimiento de los acuerdos previstos en el presente documento. A los 150 das, los cinco Presidentes centroamericanos se reunirn y recibirn un informe de la Comisin Internacional de Verificacin y Seguimiento y tomarn las decisiones pertinentes.

Disposiciones finales Los puntos comprendidos en este documento forman un todo armnico e indivisible. Su firma entraa la obligacin, aceptada de buena fe, de cumplir simultneamente lo acordado en los plazos establecidos.

Los presidentes de los cinco Estados de la Amrica Central, con la voluntad poltica de responder a los anhelos de paz de nuestros pueblos, lo suscribimos en la Ciudad de Guatemala, a los siete das del mes de agosto de mil novecientos ochenta y siete.

ANEXO C Personas identificadas que fueron ejecutadas en la Masacre Plan de Snchez


Alvarado Corazn, Mara Dolores; Alvarado Ixtecc, Agustina; Alvarado Manuel, Hctor Rolando; Alvarado Padilla, Felipa de Jess; Alvarado Raxcac, Antonia; Alvarado Raxcac, Jaime; Alvarado Raxcac, Mario; Alvarado Raxcac, Nolverto; lvarez Prez, Victoria; lvarez Prez, Elisa; Amprez Tec, Evaristo; Amprez, Juana; Buenaventura Lpez, Juan; Cahuec, Jernima; Cajbn Cornelio; Cajbn Galeano, Dionisio; Cajbn Galeano, Francisca; Cajbn Grave, Carmela; Cajbn Grave, Ismelda; Cajbn Grave, Juana; Cajbn Grave, Rodrigo; Cajbn Manuel, Balvina; Cajbn Morales, Juana; Cajbn, Francisca; Cajbn, Pedrina; Corazn Jernimo, Dominga; Corazn Tec, Mara; Corazn, Andrs; Corazn, Fabiana; Corazn, Francisca; Corazn, Juan; Cortz Tec, Victoria; Cuj Matas, Alejandra; Cuj Matas, Cleotilde; Cuj Matas, Margarita; Cuj Matas, Rufino; Cuj Snchez, Anastacio; Chajj Luis, Mariana; Chajj, Fabiana; Chajj, Matilda; Chen Depaz, Juan; Chinchilla Guzmn, Magdaleno; Galeano Rojas, Genaro; Galeano Galeano, Fabiana; Galeano Galeano, Francisca; Galeano Galeano, Mara; Galeano Gonzlez, Juliana; Galeano Gonzlez, Rosario; Galeano Lpez, Narcisa; Garca Caballeros, Gumercinda; Garca Garca, Daniel; Garca Lpez, Santos; Garca Lpez, Timoteo; Gonzlez, Mercedes; Grave Cajbn, Angelina; Grave Cajbn, Esmelda; Grave Cajbn, Esteban; Grave Cajbn, Francisco; Grave Cajbn, Hilda; Grave Cajbn, Jos Cruz; Grave Cajbn, Juana; Grave Cajbn, Maria Dominga; Grave Cajbn, Mara Elena; Grave Jurez, Felisa; Grave Manuel, Guillerma; Grave Ramrez, Luca; Grave Ramrez, Mara; Guzmn Alvarado, Benjamn Orlando; Hernndez Galeano, Pilar; Hernndez Galeano, Roberto; Hernndez, Pablo; Ivoy Acoj, Demesia; Iboy Morales, Faustina; Iboy Morales, Raquel; Iboy, Demesio; Ic Manuel, Florencia; Ic Rojas, Mara Dolores; Ic, Lorenza; Ixpat, Josefa; Ixpat, Martina; Jernimo Corazn, Cecilio; Jernimo Corazn, Francisca; Jernimo Corazn, Jacinto; Jernimo Corazn, Julia; Jernimo Corazn, Margarita; Jernimo Corazn, Silvia; Jernimo Corazn, Virgilio; Jernimo Chajaj, Esteban; Jernimo Grave, Julia; Jernimo Grave, Narciso; Jernimo Grave, Vicenta; Jernimo Grave, Victoria; Jernimo Ixpat, Flix; Jernimo Ixpat, Maximiliana; Jernimo Raxcac, Hilda; Jernimo Raxcac, Laura; Jernimo Raxcac, Lidia; Jernimo Raxcac, Mara; Jernimo Snchez, Paulina; Jernimo Snchez, Elvira; Jernimo Snchez, Pedro; Jernimo Tec, Bernardina; Jernimo Tec, Candelaria; Jernimo Tec, Delfina; Jernimo Tec, Filadelfo; Jernimo Tec, Francisca; Jernimo Tec, Gabina; Jernimo Tec,

Rosala; Jernimo, Rufina; Jurez Amprez, Lucas; Jurez Amprez, Prudencio; Jurez Amprez, Salvador; Jurez Amprez, Teresa; Jurez Coloch, Agustina; Jurez Chen, Higinio; Jurez Grave, Ciriaco; Jurez Manuel, Felisa; Morales, Santiago; Jurez, Susana; Jurez, Felcita; Jurez, Mara; Jurez, Martn; Lpez Cahuec, Felipa; Lpez, Fidelina; Lpez, Juan; Manuel Jernimo, Elda; Manuel Jernimo, Angelina; Manuel Jernimo, Graciela; Manuel Jernimo, Rosa; Manuel Xitumul, Baudilio Enrique; Manuel Xitumul, Mara Hilda; Manuel Xitumul, Mara Zoila; Matas Prez, Pedrina; Morales Corazn, Bonifacio; Morales Fernndez, Venancia; Morales Ivoy, Bernabela; Morales Iboy, Martina; Morales Prez, Ricarda; Morales Pocop, Martn; Morales Xitumul, Fidel; Morales Xolop, Mara Senaida; Prez Garca, Raquel; Raxcac Jurez, Marcela; Raxcac Tec, Francisco; Raxcac Tum, Marcela; Reyes Guzmn, Eduardo; Reyes Mejicanos, Arnulfo; Rojas Galeano, Francisco; Snchez Oxlaj, Mara Dolores; Sesam Tec, Jess; Soto Tejeda, Eustaquio; Tec Chajj, Benedicto; Tec Chajj, Daniel; Tec Chajj, Gabina; Tec Lpez, Francisco; Tec Manuel, Francisco; Tec Manuel, Maria Eduviges; Tec Manuel, Sara Leonora; Tec Morales, Apolonio; Tejeda, Minor; Tejeda, Virgilio; Tejeda Orellana, Vctor; Toj Manuel, Francisco; Toj Manuel, Mara Clara; Toj Manuel, Rosendo; Xitumul Martnez, Mara; Xitumul, Petronila; Xitumul Iboy, Rufina; Xolop Hernndez, Agustina; y Xolop, Martina.

Anexo D

Personas sobrevivientes y familiares de las personas ejecutadas en la Masacre Plan de Snchez


Salvador Manuel Jernimo, Juan Manuel Jernimo, Adrin Cajbn Jernimo, Pablo Grave Jernimo, Benjamn Manuel Jernimo, Florencia Cajbon Jernimo, Carmen Corazn Jernimo, Jos Len Alvarado, Nicolasa Ixtecoc, Vctor Morales Alvarado, Dolores Morales Alvarado, Jernimo Morales Alvarado, Mara Concepcin Morales Alvarado, Lzaro Alvarado Raxcac, Buenaventura Manuel Jernimo, Esteban Manuel Jernimo, Felisa Padilla, Juan lvarez Prez, Felipe Antonio lvarez Alvarado, Patricia lvarez Alvarado, Leticia lvarez Alvarado, Silvia lvarez Alvarado, Lucrecia lvarez Alvarado, Vctor Manuel Reyes Garca, Mara Cristina Reyes lvarez, Csar Augusto Reyes lvarez, Jorge Luis Reyes lvarez, Juana lvarez Prez, Jorge lvarez Prez, Juan lvarez Prez, Julia Raxcac Manuel, Hermenegildo Alvarado Raxcac, Simeona Corazn Galeano, Lucas Jurez Amprez, Eulalio Grave Ramrez, Margarita Grave Cajbn, Toms Grave Cajbn, Valeria Grave Cajbn, Albino Cajbn, Jos Mara Cajbn Grave, Lorenza Cajbn Grave, Emiliano Cajbn Grave, Luis Cajbn Oxlaj, Balbino Cajbn Cortz, Paulina Grave Oxlaj, Jess Cajbn Grave, Margarita Osorio Manuel, Pablo Grave Cajbn, Pedro Grave Cajbn, Domingo Cajbn Manuel, Santa Cajbn Manuel, Toms Cajbn Manuel, Bartolom Cajbn Manuel, Basilio Tec Chajj, Gregoria Tec Chajj, Juana Tec Chajj, Julio Tec Chajj, Petronila Tec Chajj, Toribio Tec Chajj, Paulina Guzmn, Celestino Chinchilla Guzmn, Narcisa Corazn Jernimo, Rogelia Jernimo Corazn, Tomasa Jernimo Corazn, Mara Aurelia Jernimo Corazn, Juan Cajbn, Francisco Cortz Xitumul, Juliana Tec Grave, Alejandro Cortz Tec, Florencia Cortz Tec, Cristina Cortz Tec, Fidel Cortz Tec, Efran Cortz Tec, Juana Cortz Tec, Natividad Cortz Tec, Justina Snchez, Demetrio Cajbn Galeano, Francisco Rojas Ic, Francisca Galeano Galeano, Marta Galeano, Ramn Rojas Ic, Humberto Rojas, Domingo Ic Rojas, Leocadia Ic Rojas, Salom Ic Rojas, Virgilio Ic Rojas, Francisca Caballeros, Celestino Morales Garca, Benedicto Morales Garca, Florentino Morales Garca, Hermelinda Morales Garca, Pedrina Morales Garca, Rufino Morales Garca, Carlos Enrique Caballeros, Froiln Garca Caballeros, Domingo Garca Caballeros, Mara Garca Caballeros, Pablo Garca Prez, Mara Garca Prez, Josefina Garca Prez, Maribel Garca Prez, Mario Garca Prez, Cornelio Garca Prez, Francisco Garca Lpez, Inocenta Morales Lpez, Santos Garca Morales, Lauro Garca Morales, Hilario Galeano, Silvestre Galeano, Bernardo Tec Gonzlez, Victoria Tec Gonzlez, Paulina Tec Gonzlez, Valerio Grave Cajbn, Eulalio Grave Ramrez, Alejandro Grave Oxlaj, Francisca Jurez Manuel, Jess Grave Tec, Valentina Grave Tec, Plcido Jernimo Grave, Andrea Ramrez, Juan Grave Ramrez, Toms Jernimo Snchez, Pablo Guzmn Reyes, Hctor Guzmn Alvarado, Paulina Guzmn Alvarado, Jess Hernndez Gonzlez, Modesta Hernndez, Felipe Hernndez Galeano, Juana Hernndez Galeano, Mara Hernndez Galeano, Ventura Hernndez Galeano, Elas Hernndez Galeano, Jacinto Ic Sesm, Antonia Manuel Sis, Mara Modesta Ic, Juliana Rojas, Domingo Ic Rojas, Humberto Rojas, Leocadia Rojas, Ramn Rojas, Salom Rojas, Virgilio Rojas, Alberto Morales Iboy, Eugenia Morales Iboy, Ceferino Jernimo Ixpat, Rosa Jernimo Ixpat, Juana Jernimo Ixpat, Pablo Jernimo Ixpat, Jernimo Jernimo Ixpat, Gregoria Jernimo Ixpat, Roberto Jernimo Ixpat, Carlos Jernimo Snchez, Hermenegildo Jernimo Snchez, Salvador Jernimo Snchez, Plcido Jernimo Grave, Natividad Raxcac Jurez, Cecilio Raxcac Jurez,

David Raxcac Jurez, Jesusa Raxcac Jurez, Pedro Raxcac Jurez, Rosa Raxcac Jurez, Alberto Morales Jurez, Francisco Morales Jurez, Jos Morales Jurez, Mara Morales Jurez, Mara Jurez Manuel, Daro Lpez Jurez, Julia Lpez Jurez, Regina Lpez Jurez, Roberta Lpez Jurez, Emiliana Lpez Jurez, Emiliana Grave Lpez, Corazn Manuel Amprez, Angela Jurez Chen, Abelino Jurez Grave, Faustina Jurez Grave, Juana Jurez Grave, Leoncio Jurez Grave, Mara Jurez Grave, Paula Jurez Grave, Juana Jurez Grave, Francisco Garca Lpez, Guillermo Toj Manuel, Justina Snchez, Eustaquio Morales Jernimo, Bernardino Morales Jernimo, Julin Morales Jernimo, Toribio Morales Jernimo, Vicente Orellana Morales, Miguel Orellana Morales, Gumercindo Morales Orellana, Eduviges Orellana, Pedro Morales Corazn, Eugenia Ivoy, Chabelo Morales Ivoy, Miguel ngel Morales Ivoy, Viviana Morales Ivoy, Andrs Morales Ivoy, Bernardo Morales Ivoy, Herlinda Morales Ivoy, Emiliana Morales Ivoy, Natividad Morales Ivoy, Santos Morales Ivoy, Margarita Morales Prez, Juan Morales Prez, Julin Morales Prez, Csar Augusto Morales Prez, Mara del Carmen Morales Prez, Pedrina Morales Xitumul, Jos Bolaj Jernimo, Alberto Morales Iboy, Eugenia Morales Iboy, Emiliana Grave, Celestino Morales Prez, Sarbelio Morales Prez, Bernarda Morales Prez, Aura Marina Morales Prez, Ral Morales Prez, Anglica Morales Prez, Carlos Morales Prez, Antonio Prez Garca, Miguel Prez Garca, Julia Jurez, Rosa Raxcac Jurez, Domingo Raxcac Sesam, Mara Griselda Reyes Mejicanos, Pedrina Reyes Mejicanos, Hermelinda Reyes Mejicanos, Rogelia Reyes Mejicanos, Jess Reyes Mejicanos, lvaro Rocael Reyes Mejicanos, Teresa Tec, Pedro Raxcac Sesam, Rufino Raxcac Sesam, Catalina Raxcac Sesam, Luca Raxcac Sesam, Enrique Sesam Tec, Pedro Sesam Tec, Serapio Sesam Tec, Dionisio Sesam Tec, Eustaquia Sesam Tec, Albertina Sesam Tec, Silveria Sesam Tec, Zuleta Soto Tejeda, Maruca Martnez Garca, Pedrina Soto Martnez, Demetrio Soto Martnez, Pedro Soto Martnez, Isabel Soto Martnez, Martina Soto Martnez, Carmelina Soto Martnez, Zoila Soto Martnez, Serbelia Soto Martnez, Rodolfo Soto Martnez, Demetria Soto Tejeda, Cipriano Soto Tejeda, Irene Soto Tejeda, Hilario Soto Tejeda, Macario Soto Tejeda, Cecilio Soto Tejeda, Margarito Soto Tejeda, Sabino Soto Tejeda, Julin Tec Chajj, Cecilio Tec Chajj, Francisco Tec Manuel, Leandra Chajj, Lorenza Tec Chajj, Felisa Tec Chajj, Pedro Tec Manuel, Bartolom Tec Manuel, Ricardo Tec Manuel, Carlota Tec Manuel, Victoria Tec Manuel, Mara Marta Manuel Tec, Mara Antonia Tec Morales, Ana Mara Tec Morales, Paulina Tec Morales, Fermina Reyes Reyes, Bairon Estuardo Tejeda Reyes, Delvin Donaldo Tejeda Reyes, Vctor Anbal Tejeda Reyes, Mara Elena Tejeda Reyes, Carmen Tejeda Orellana, Gregorio Tejeda Orellana, Bartolo Tejeda Orellana, Isabel Tejeda Orellana, Hilaria Tejeda Orellana, Sabina Tejeda, Mercedes Orellana Garca, Irena Tejeda Orellana, Odilia Tejeda Orellana, Telma Tejeda Orellana, Daniel Tejeda Orellana, Eulalio Tejeda, Everildo Tejeda, Antonio Tejeda, Guillermo Toj Manuel y Margarita Iboy.

A N E X O E CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, CASO MASACRE PLAN DE SNCHEZ [Link], SENTENCIA DE 29 DE ABRIL DE 2004 (Fondo)
En el caso Masacre Plan de Snchez,la Corte Interamericana de Derechos Humanos, integrada por los siguientes jueces: Sergio Garca Ramrez, Presidente; Alirio Abreu Burelli, Vicepresidente; Oliver Jackman, Juez; Antnio A. Canado Trindade, Juez; Cecilia Medina Quiroga, Jueza; Manuel E. Ventura Robles, Juez; Diego Garca-Sayn, Juez; y Alejandro Snchez Garrido, Juez ad hoc; presente, adems,Pablo Saavedra Alessandri, Secretario;de conformidad con los artculos 29, 53,56, 57 y 58 del Reglamento de la Corte (en adelante el Reglamento), dicta la presente Sentencia. I INTRODUCCIN DE LA CAUSA 1. El 31 de julio de 2002 la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Comisin o la Comisin Interamericana) someti ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Corte, la Corte Interamericana o el Tribunal) una demanda contra el Estado de Guatemala (en adelante el Estado o Guatemala), la cual se origin en la denuncia No. 11.763, recibida en la Secretara de la Comisin el 25 de octubre de 1996. 2. La Comisin present la demanda con base en el artculo 51 de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos (en adelante la Convencin Americana o la Convencin), con el fin de que la Corte declar[ara] internacionalmente responsable al Estado de Guatemala por las violaciones a los derechos a la integridad personal, proteccin judicial, garantas judiciales, a la igualdad ante la ley, a la libertad de conciencia y religin y a la propiedad privada, en relacin con la obligacin de respetar los derechos, todos estos consagrados en los artculos 5, 8, 25, 24, 12, 21 y 1[.]1 de la Convencin Americana. En la demanda la Comisin aleg la denegacin de justicia y otros actos de intimidacin y discriminacin [ realizadas en perjuicio] de los sobrevivientes y familiares de las vctimas de la masacre de 268 personas [], en su mayora miembros del pueblo indgena maya en la aldea Plan de Snchez, Municipio de Rabinal, Departamento de Baja Verapaz, ejecutada por miembros del Ejrcito de Guatemala y colaboradores civiles, bajo tutela del ejrcito, el da domingo 18 de julio de 1982. Asimismo, la Comisin seal en su demanda que la masacre

se encuentra en la impunidad, y que supuestamente el Estado no ha realizado una investigacin seria y efectiva para establecer los hechos, juzgar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales de los hechos denunciados, ni ha reparado las consecuencias. Segn la Comisin, la masacre fue perpetrada en el marco de una poltica genocida del Estado guatemalteco realizada con la intencin de destruir, total o parcialmente, al pueblo indgena maya. 3. Asimismo, la Comisin solicit a la Corte que ordenara al Estado que adoptara determinadas reparaciones pecuniarias y no pecuniarias. Por ltimo, la Comisin solicit que la Corte Interamericana ordenara al Estado el pago de las costas y gastos originados en la tramitacin del caso a nivel nacional y a nivel internacional, ante los rganos del sistema interamericano de proteccin de derechos humanos. II Competencia 4. Guatemala es Estado Parte en la Convencin Americana desde el 25 de mayo de 1978 y reconoci la competencia contenciosa de la Corte el 9 de marzo de 1987. Por tanto, la Corte es competente para conocer del presente caso, en los trminos del artculo 62 de la Convencin. III PROCEDIMIENTO ANTE LA COMISIN 5. El 25 de octubre de 1996 el Centro para la Accin Legal en Derechos Humanos present una denuncia ante la Comisin Interamericana. El 1 de julio de 1997 la Comisin abri el caso No. 11.763 y transmiti las partes pertinentes de la denuncia al Estado. 6. El 11 de marzo de 1999 la Comisin Interamericana, durante su 102 Perodo Ordinario de Sesiones, aprob el Informe No. 31/99 sobre la admisibilidad del caso. 7. El 19 de marzo de 1999 la Comisin transmiti el Informe No. 31/99 a las partes y las invit a pronunciarse sobre su disposicin de iniciar el procedimiento de solucin amistosa. 8. El 9 de agosto de 2000 el Presidente de Guatemala, en ese entonces seor Alfonso Portillo, en el marco del proceso de solucin amistosa de varios casos que se encontraban en trmite ante la Comisin, reconoci la responsabilidad institucional del Estado en el caso Masacre Plan de Snchez. 9. El 28 de febrero de 2002, durante su 114 Perodo Ordinario de Sesiones, la Comisin, despus de analizar las posiciones de las partes y considerar concluida la etapa de solucin amistosa, aprob, de conformidad con lo dispuesto en el artculo 50 de la Convencin, el Informe de fondo No. 25/02, en cuya parte dispositiva recomend al Estado: 1. Realizar una investigacin especial, rigurosa, imparcial y efectiva con el fin de juzgar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales de la masacre de Plan de Snchez.

2. Reparar tanto en el mbito individual como comunitario las consecuencias de la violacin de los derechos enunciados. Como medidas de reparacin debern incluirse la identificacin de todas las vctimas de la masacre de Plan de Snchez, as como una indemnizacin adecuada a sus familiares y los sobrevivientes de la misma. 3. Adoptar las medidas necesarias para evitar que en el futuro se produzcan hechos similares, conforme al deber de prevencin y garanta de los derechos fundamentales reconocidos en la Convencin Americana. 10. El 1 de mayo de 2002 la Comisin transmiti dicho informe al Estado y le otorg un plazo de dos meses, contados desde su envo, para cumplir las recomendaciones all formuladas. Ese mismo da la Comisin, de conformidad con el artculo 43.3 de su Reglamento, inform a los peticionarios que haba emitido el Informe No. 25/02 y que lo haba transmitido al Estado, y les otorg el plazo de un mes para que presentaran su posicin respecto del sometimiento del caso a la Corte. El 30 de mayo de 2002 los peticionarios manifestaron su inters en que el caso fuera sometido ante la Corte. 11. El 1 de julio de 2002 el Estado manifest que haba actuado de conformidad con las recomendaciones de la Comisin, contenidas en su Informe de fondo. 12. La Comisin Interamericana decidi someter el presente caso ante la Corte Interamericana. IV Procedimiento ante la Corte 13. El 31 de julio de 2002 la Comisin Interamericana present la demanda ante la Corte.

14. De conformidad con el artculo 22 del Reglamento, la Comisin design como Delegados a la seora Susana Villarn y al seor Santiago Canton, y como asesores a las seoras Mara Claudia Pulido e Isabel Madariaga y al seor Ariel Dulitzky. Asimismo, de conformidad con el artculo 33 del Reglamento, la Comisin inform que las vctimas y sus familiares estaran representados por el Centro para la Accin Legal en Derechos Humanos (en adelante CALDH, los representantes de las vctimas y sus familiares o los representantes). 15. El 22 de agosto de 2002 la Secretara de la Corte (en adelante la Secretara), una vez realizado el examen preliminar de la demanda por el Presidente de la Corte (en adelante el Presidente), notific sta junto con sus anexos al Estado, y le inform sobre los plazos para contestarla y designar su representacin en el proceso. Ese mismo da la Secretara, siguiendo instrucciones del Presidente, inform al Estado de su derecho a designar un juez ad hoc para que participara en la consideracin del caso. Igualmente, el 22 de agosto de 2002 la Secretara notific la demanda a los representantes de las vctimas y sus familiares, y les inform que contaban con un plazo de 30 das para presentar su escrito de solicitudes, argumentos y pruebas. 16. El 27 de septiembre y el 1 de octubre de 2002 los representantes de las vctimas y sus familiares remitieron el escrito de solicitudes, argumentos y pruebas y sus anexos, respectivamente. El 3 de octubre de 2002 la Secretara remiti el escrito al Estado y a la Comisin, y les inform que

contaban con un plazo de 30 das para la presentacin de las observaciones que estimaran pertinentes. 17. El 1 de noviembre de 2002 la Comisin present sus observaciones al escrito de solicitudes, argumentos y pruebas presentado por los representantes. 18. El 1 de noviembre de 2002 el Estado interpuso tres excepciones preliminares1 y contest la demanda. En dicho escrito solicit que, con base en las excepciones preliminares interpuestas, la Corte declarara inadmisible la demanda presentada por la Comisin. 19. El 5 de noviembre de 2002 la Secretara, siguiendo instrucciones del Presidente, concedi a la Comisin y a los representantes de las vctimas y sus familiares un plazo de 30 das para que presentaran sus alegatos escritos sobre las excepciones preliminares interpuestas por el Estado. 20. El 11 de noviembre de 2002 los representantes de las vctimas y sus familiares presentaron sus alegatos escritos sobre las excepciones preliminares interpuestas por el Estado, y solicitaron a la Corte que las declarara improcedentes. 21. El 27 de noviembre de 2002 la Comisin present sus alegatos escritos sobre excepciones preliminares, en los cuales solicit el rechazo de dichas excepciones. 22. El 22 de enero de 2004 el seor Arturo Martnez Glvez present su renuncia irrevocable del cargo de juez ad hoc, quien haba sido designado por el Estado el 20 de septiembre de 2002. El 23 de enero de 2004 la Secretara, siguiendo instrucciones del Presidente, otorg al Estado un plazo de 30 das para que designara un nuevo juez ad hoc. 23. El 3 de febrero de 2004 CALDH design como representante de las vctimas y sus familiares a la seora Lucy Turner y al seor Juan Pablo Pons, en sustitucin de los seores Carlos Loarca y Frank La Rue2. 24. El 19 de febrero de 2004 el Presidente dict una Resolucin mediante la cual requiri a la Comisin, de conformidad con el artculo 47.3 del Reglamento, que los seores Benjamn Manuel Jernimo y Eulalio Grave Ramrez prestaran sus testimonios a travs de declaraciones rendidas ante fedatario pblico y que los seores Luis Rodolfo Ramrez Garca y Jos Fernando Moscoso Mller tambin prestaran sus peritajes a travs de declaraciones rendidas ante fedatario pblico, las cuales deban ser presentadas a ms tardar el 11 de marzo de 2004 y seran transmitidas a los representantes y al Estado para que presentaran las observaciones que estimaren pertinentes. Asimismo, en dicha Resolucin se convoc a la Comisin Interamericana, a los representantes de las vctimas y sus familiares y al Estado a una audiencia pblica que se celebrara en la sede de la Corte a partir del 23 de abril de 2004, para escuchar sus alegatos finales orales sobre excepciones preliminares, y

Las excepciones preliminares interpuestas por el Estado fueron las siguientes: No Agotamiento de los Recursos de la Jurisdiccin Interna, Falta de Resolucin de los Planteamientos del Estado en cuanto a la variacin y modificacin del Contenido del Informe de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos que origin la presentacin de la Demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos e Interpretacin Errnea y Extensiva del Reconocimiento Efectuado por el Estado de Guatemala. 2 Durante el trmite del presente caso CALDH realiz algunos cambios en las designaciones de sus representantes ante la Corte.

eventuales fondo, reparaciones y costas, as como las declaraciones de los testigos y los dictmenes de los peritos propuestos por la Comisin. 25. El 1 de marzo de 2004 el Estado design al seor Alejandro Snchez Garrido como Juez ad hoc para el conocimiento del presente caso. 26. El 11 de marzo de 2004 la Comisin present el testimonio de los seores Benjamn Manuel Jernimo y Eulalio Grave Ramrez y el peritaje de los seores Luis Rodolfo Ramrez Garca y Jos Fernando Moscoso Mller, todos rendidos ante fedatario [Link] 12 y 15 de marzo de 2004 la Secretara transmiti a los representantes y al Estado, respectivamente, los mencionados affidvits remitidos por la Comisin, con el fin de que presentaran las observaciones que estimaren pertinentes. Ninguna observacin fue presentada. 27. El 6 de abril de 2004 el Estado inform que haba designado como agente al seor Herbert Estuardo Meneses Coronado, en sustitucin de la seora Rosa del Carmen Bejarano Girn, y como Agente Alterno al seor Luis Ernesto Cceres Rodrguez3. 28. El 21 de abril de 2004 el Instituto Comparado de Ciencias Penales en Guatemala (ICCPG), el Centro de Estudios sobre Justicia y Participacin (CEJIP) y el Instituto de Estudios comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) presentaron un escrito en calidad de amici curiae. 29. El 23 de abril de 2004 la Corte celebr dos audiencias pblicas, en las cuales comparecieron:

Por la Comisin Interamericana de Derechos Humanos: Susana Villarn, Delegada; Mara Claudia Pulido, asesora; e Isabel Madariaga, asesora; Por los representantes de las vctimas y sus familiares: Fernando Arturo Lpez Antilln, representante; Lucy Turner, representante; y Juan Pablo Pons, representante; Por el Estado de Guatemala: Herbert Estuardo Meneses Coronado, Agente; Luis Ernesto Cceres Rodrguez, Agente Alterno; y Mayra Alarcn Alba, Directora Ejecutiva de COPREDEH; Testigos propuestos por la Comisin Interamericana de Derechos Humanos: Juan Manuel Jernimo; Narcisa Corazn Jernimo; y Buenaventura Manuel Jernimo; Peritos propuestos por la Comisin Interamericana de Derechos Humanos: Augusto Willemsen-Daz; y

Durante el trmite del presente caso el Estado realiz algunos cambios en la designacin de sus representantes ante la Corte.

Nieves Gmez Dupuis. 30. En el curso de la primera audiencia pblica, el Estado manifest oralmente y por escrito, que retiraba las excepciones preliminares interpuestas y reconoca su responsabilidad internacional en el presente caso (infra prrs. 35 a 38). 31. El mismo 23 de abril de 2004 la Comisin Interamericana y los representantes de las vctimas y sus familiares, respectivamente, manifestaron durante la audiencia pblica, al igual que de forma escrita, que aceptaban el reconocimiento de responsabilidad efectuado por el Estado. 32. El 23 de abril de 2004 Guatemala present un segundo escrito en el cual se refiri a la posicin de la Comisin y de los representantes en relacin con el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado. 33. El 23 de abril de 2004, con posterioridad a la conclusin de la primera audiencia pblica y a la presentacin de los referidos escritos, la Corte emiti una Resolucin en la cual decidi tener por retiradas todas las excepciones preliminares interpuestas por el Estado; admitir el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado, y continuar la celebracin de la audiencia pblica convocada mediante Resolucin del Presidente de 19 de febrero de 2004, y delimitar su objeto a las reparaciones y costas. En dicha audiencia pblica fueron escuchadas las declaraciones de los testigos y peritos convocados para sta y los alegatos de la Comisin Interamericana, de los representantes de las vctimas y sus familiares y del Estado.

V RECONOCIMIENTO DE RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL


Alegatos del Estado 34. En la contestacin de la demanda el Estado seal que durante el trmite del presente caso ante la Comisin, el 9 de agosto de 2000, el Presidente de la Repblica de Guatemala, en ese entonces Alfonso Portillo Cabrera, reconoc[i] la responsabilidad institucional sic del Estado que deviene por el incumplimiento [de lo] impuesto por el artculo 1(1) de la Convencin Americana de respetar y garantizar los derechos consagrados en la Convencin y de los artculos 1, 2 y 3 de la Constitucin Poltica de Guatemala, y adems manifest que [] con estos antecedentes el Gobierno guatemalteco acept[] el acaecimiento de los hechos constitutivos que dieron lugar a la presentacin de las denuncias ante la Comisin Interamericana de Derechos Humanos []. 35. El 23 de abril de 2004 el Estado, tanto en sus manifestaciones durante la primera audiencia pblica celebrada ese mismo da como el escrito que present al respecto, reconoci su responsabilidad internacional en el presente caso. 36. En el curso de la audiencia pblica, el Estado, con fundamento en los hechos expuestos en el escrito de demanda de la [] Comisin Interamericana de Derechos Humanos y [en el escrito de solicitudes, argumentos y pruebas] de [los representantes] :

1. Reiter[] el reconocimiento de responsabilidad del Estado de Guatemala en el presente caso, hecho por el anterior Presidente de la Repblica, Licenciado Alfonso Portillo Cabrera el 9 de agosto de 2000. 2. Retir[] las excepciones preliminares presentadas por el Estado en el trmite del caso. 3. Reconoc[i] su responsabilidad internacional por la violacin de los artculos 1.1, 5.1, 5.2, 8.1, 11, 16.1, 21.1, 21.2, 24 y 25 de la Convencin Americana [sobre] Derechos Humanos; sin entrar a determinar la responsabilidad particular o individual de los presuntos victimarios. 4. Reconoc[i] su responsabilidad internacional por la violacin del artculo 12.2, 12.3, 13.2 literal (a) y 13.5 por no garantizar la libertad de manifestar las creencias religiosas, espirituales y culturales de los familiares de las vctimas y miembros de la comunidad. 5. [] no entr[] a ponderar lo relacionado con el tema de genocidio planteado en su escrito de demanda por la Comisin y los peticionarios, por no ser materia de la Convencin Americana [sobre] Derechos Humanos. 6. Con base en el artculo 54 del Reglamento de la Corte, expres su voluntad de reparar las consecuencias de esas violaciones, por lo que solicit a la Corte Interamericana se inicie un proceso de solucin amistosa sobre las reparaciones, con la Comisin Interamericana y los representantes de las vctimas, para que en el plazo de un ao se puedan discutir y acordar las medidas de reparacin correspondientes. 7. En caso de no ser aceptada la solicitud del Estado de arribar a una solucin amistosa, solicit a la Corte, que en el marco del proceso contencioso se super[ara] la audiencia de fondo, y que las declaraciones testimoniales y peritajes convocados, pas[aran] a ilustrar a la Corte sobre las medidas de reparacin correspondientes. 8. Que en cualquier caso en se obligue al Estado a reparar econmicamente a las vctimas y sus familiares, solicit a la Corte que en razn del dficit fiscal por el que atraviesa el pas, se inicie el proceso de indemnizacin por el Estado a partir del ao 2005, una vez que hayan sido depuradas las listas de las vctimas y familiares, de conformidad con las normas de derecho interno del Estado.

37. Asimismo, durante la primera audiencia pblica, Guatemala indic que:conforme el Reglamento y las demandas que obran en el expediente, ha manifestado no slo verbalmente, sino por escrito, que reconoce la responsabilidad hecha por el anterior Presidente de la Repblica, en funcin de la demanda de la Comisin y del escrito de solicitudes, argumentos y pruebas de los representantes de las vctimas. El Estado] precis en qu aspectos reconoce su responsabilidad

internacional y expres que ha] sido explcito en manifestar los artculos que se consideran violentados por el Estado y que tambin estn incluidos en las demandas de las partes. 38. En el segundo escrito presentado por el Estado el 23 de abril de 2004, una vez conocida la posicin de la Comisin y de los representantes sobre su reconocimiento de responsabilidad internacional (supra prr. 31), seal, en cuanto a la manifestacin de los representantes de las vctimas, que los conceptos vertidos en torno a que existi una poltica genocida, es una apreciacin o interpretacin propia de los seores representantes, por lo que reiter lo expuesto en el numeral 5 de la declaratoria vertida al inicio de la audiencia. Por ltimo, en la audiencia pblica Guatemala expres su profundo sentimiento de pesar por los hechos vividos y sufridos por la comunidad de Plan de Snchez, el 18 de julio de 1982, por lo que en nombre del Estado pidi perdn a las vctimas, a los sobrevivientes y familiares; como una primera muestra de respeto, reparacin y garanta de no repeticin. Alegatos de la Comisin 39. En la primera audiencia pblica y en su escrito presentado el 23 de abril de 2004, la Comisin Interamericana manifest que valoraba positivamente la declaracin del Estado en el presente caso y que aceptaba el retiro de las excepciones preliminares interpuestas por ste. Asimismo, la Comisin indic que constataba que en la declaratoria del Estado, ste reconoce su responsabilidad internacional por la violacin de los derechos invocados en el petitorio de la demanda de la Comisin y en el escrito de alegatos de los peticionarios, es decir, las violaciones a los derechos a la integridad personal, a la proteccin judicial, a las garantas judiciales, al derecho a la igualdad ante la ley, a la libertad de conciencia y de religin, todos ellos en relacin con la obligacin de respetar los derechos. Asimismo, los derechos a la honra y a la libertad de expresin y de asociacin. En ese sentido, la Comisin observ que fue precisado el concepto de responsabilidad internacional del Estado por las violaciones cometidas por sus agentes, respecto de la declaracin del Estado de 9 de agosto de 2000. A su vez, la Comisin constat que el Estado reconoci en su declaracin los hechos objeto de la demanda y del escrito de solicitudes, argumentos y pruebas de los representantes de las vctimas y sus familiares. La Comisin concluy que, como lo hiciera la Comisin de Esclarecimiento Histrico, los hechos fueron realizados en el marco de una poltica genocida dirigida contra el pueblo maya. En consecuencia, solicit a la Corte que diera por establecidos los hechos y los incluyera en la sentencia que emita en el presente caso. 40. Asimismo, la Comisin acept el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado y solicit a la Corte que determinara sus efectos jurdicos, de conformidad con el artculo 53.2 del Reglamento. Por ltimo, la Comisin declin la propuesta de solucin amistosa formulada por el Estado y solicit a la Corte que pasara a la etapa de reparaciones. Alegatos de los representantes de las vctimas y sus familiares 41. Durante la primera audiencia pblica y en su escrito de 23 de abril de 2004 los representantes de las vctimas y sus familiares tambin se refirieron al reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado. En este sentido, manifestaron que valoraban la aceptacin

de la responsabilidad internacional hecha por Guatemala. Los representantes sealaron que el reconocimiento realizado implica la aceptacin del fondo de los hechos alegados por la Comisin en su demanda y de los argumentos vertidos en el escrito de solicitudes, argumentos y pruebas presentado el 27 de septiembre de 2002. Asimismo, indicaron que, mediante este reconocimiento, el Estado acepta la impunidad en la que contina la [M]asacre Plan de Snchez, la cual se dio en el marco de una poltica genocida y no aceptaron la propuesta de solucin amistosa del Estado para la determinacin de las reparaciones. Adems, solicitaron que la Corte escuchara a los testigos y peritos convocados, porque ello constitua una forma de reparacin y restitucin integral para toda la comunidad. En consecuencia, los representantes solicitaron a la Corte que iniciara la etapa de reparaciones. HECHOS ESTABLECIDOS 42. La Corte considera que los siguientes hechos forman parte de los antecedentes y del contexto que sta abordar en el ejercicio de su competencia. En relacin con el contexto histrico 42.1. Entre los aos 1962 y 1996 en Guatemala hubo un conflicto armado interno que signific grandes costos humanos, materiales, institucionales y morales; 42.2. Durante el conflicto armado interno el Estado aplic la denominada Doctrina de Seguridad Nacional como respuesta a la accin o doctrina del movimiento insurgente. En el marco de esa doctrina se fue acrecentando la intervencin del poder militar para enfrentar a la subversin, concepto que inclua a toda persona u organizacin que representara cualquier forma de oposicin del Estado, con lo cual dicha nocin se equiparaba a la de enemigo interno; 42.3. el 23 de marzo de 1982, como resultado de un golpe de Estado, en Guatemala se instal una Junta Militar de Gobierno presidida por Jos Efran Ros Montt e integrada, adems, por los vocales Horacio Egberto Maldonado Schaad y Francisco Luis Gordillo Martnez4; 42.4. en abril de 1982 la Junta Militar de Gobierno de la poca dict el Plan Nacional de Seguridad y Desarrollo, el que estableca objetivos nacionales en trminos militares, administrativos, legales, sociales, econmicos y polticos. Dicho Plan identific las principales reas de conflicto. La Junta Militar y el Alto Mando disearon y ordenaron la implementacin de un plan de campaa militar llamado Victoria 82, para lo cual utiliz nuevas definiciones estratgicas dentro del marco de la contrainsurgencia y los objetivos del Plan Nacional de Seguridad y Desarrollo;

En su escrito de demanda la Comisin seal que la estructura del mando militar, en lo que respecta a Rabinal, era la siguiente al momento de los hechos:Presidente de la Repblica y Ministro de Defensa. a) b) c) d) e) f) Jefe del Alto Estado Mayor General del Ejrcito. Jefe del Departamento de Inteligencia Militar. Superior de la Base Militar de Cobn. Superior del Destacamento Militar de Rabinal. Oficiales. PAC, Judiciales, Comisionados Militares y Soldados.

42.5. la poca ms violenta de este conflicto correspondi a los aos 1978-1983, cuando los operativos militares se concentraron en las regiones del Quich, Huehuetenango, Chimaltenango, Alta y Baja Verapaz, la costa sur y Ciudad de Guatemala. Durante estos aos, la poltica contrainsurgente en Guatemala se caracterizpor acciones militares destinadas a la destruccin de grupos y comunidades como tales as como al desplazamiento geogrfico forzado de comunidades indgenas cuando se las consideraba posibles auxiliares de la guerrilla5; 42.6. estas acciones militares, ejecutadas con conocimiento o por orden de las ms altas autoridades del Estado, consistieron principalmente en matanzas de poblacin indefensa, conocidas como masacres y operaciones de tierra arrasada. De acuerdo con el Informe de la Comisin para el Esclarecimiento Histrico, alrededor de 626 masacres fueron ejecutadas mediante actos de crueldad dirigidos a la eliminacin de las personas o grupos de personas previamente identificadas como objetivo de los operativos militares y dirigidos a provocar terror como mecanismo de control social; 42.7. el Ejrcito de Guatemala, con fundamento en la Doctrina de Seguridad Nacional, identific a los miembros del pueblo indgena maya como enemigos internos, por considerar que constituan o podan constituir la base social de la guerrilla. Estos pueblos fueron vctimas de masacres y operaciones de tierra arrasada que significaron la destruccin completa de sus comunidades, viviendas, ganado, cosechas y otros elementos de supervivencia, su cultura, el uso de sus propios smbolos culturales, sus instituciones sociales, econmicas y polticas, sus valores y prcticas culturales y religiosas; 42.8. en el ao 1990 se inici el proceso de negociaciones de paz en Guatemala, el que culmin en 1996. El Gobierno de la Repblica de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional de Guatemala (URNG), con la participacin de la Sociedad Civil, suscribieron doce acuerdos. Uno de esos, firmado el 23 de junio de 1994, vers sobre el establecimiento de la Comisin para el Esclarecimiento Histrico de las violaciones a los derechos humanos y los hechos de violencia que han causado sufrimientos a la poblacin guatemalteca. La Comisin para el Esclarecimiento Histrico inici sus trabajos el 31 de julio de 1997 y entreg su informe el 25 de febrero de 1999. Dicha Comisin conoci de numerosas masacres, incluidas las del Municipio de Rabinal, Departamento de Baja Verapaz de Guatemala; En relacin con la aldea Plan de Snchez 42.9. el Municipio de Rabinal es uno de los ocho municipios del Departamento de Baja Verapaz que est situado en la regin central de Guatemala. Este Municipio est formado por la cabecera municipal o casco urbano, catorce aldeas y sesenta caseros. Una de las aldeas del municipio es Plan de Snchez, ubicada a nueve kilmetros de la cabecera municipal, en el rea sur de la sierra de Chuacs y en el camino que conduce hacia la aldea de Concul; 42.10. la zona est habitada predominantemente por miembros del pueblo indgena maya perteneciente a la comunidad lingstica ach;

Cfr. Escrito de demanda de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos de fecha 31 de julio de 2002, folio 12, prrafo 51.

42.11. desde inicios del ao 1982 el Ejrcito de Guatemala mantuvo una fuerte presencia en la zona de Rabinal, incluyendo la aldea Plan de Snchez y sus comunidades vecinas. Los comisionados militares6 y los miembros del ejrcito preguntaban peridicamente en las comunidades de la zona sobre los desplazamientos de los hombres, intimidando y amenazando con sus armas a la poblacin local; 42.12. los habitantes de Plan de Snchez eran acusados por los militares de pertenecer a la guerrilla, ya que se negaban a participar en las Patrullas de Autodefensa Civil7 (en adelante las PAC). En consecuencia, en Plan de Snchez exista un clima de temor considerable que ocasion que los hombres abandonaran la comunidad para esconderse del ejrcito; 42.13. a pesar del temor imperante en la zona, algunos habitantes de Plan de Snchez realizaron denuncias ante el Juez de Paz de Rabinal por las amenazas permanentes de que eran objeto por parte de miembros del ejrcito, comisionados militares y miembros de las PAC8. Estas denuncias nunca

Los representantes de las vctimas y sus familiares en su escrito de solicitudes, argumentos y pruebas sealaron que el cargo de Comisionado Militar fue creado en 1939 por el entonces Presidente Jorge Ubico para facilitar al Ejrcito la vigilancia de las comunidades rurales. En 1954 entraron a formar parte de la Reserva Militar en conformidad con lo regulado en el Decreto 79. Este Decreto, que creaba el Departamento de Organizacin, Instruccin y Entrenamiento de la Reserva Militar como rgano dependiente del Estado Mayor del Ejrcito, se regulaba y defina as las tareas de los Comisionados: Artculo 1: 1. Actuar como Agentes de la autoridad militar. 2. Darle cumplimiento a todas aquellas comisiones de naturaleza militar que le sean ordenadas Ejercer control y vigilancia en la poblacin.

3. Artculo 2:

Los Comisionados Militares y ayudantes son miembros del Ejrcito cuando se encuentren en cumplimiento de una misin ordenada por la autoridad militar competente y por consiguiente estn sujetos al fuero de guerra.

[] Los Comisionados Militares jugaron un papel clave de inteligencia en las zonas rurales. [] Las funciones de los comisionados militares en la actualidad fueron abolidas por el Gobierno de Ramiro de Len Carpio, estos personajes continuaron teniendo un inmenso poder y haciendo desmanes contra la poblacin de la Guatemala rural [].
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Los representantes de las vctimas y sus familiares en su escrito de solicitudes, argumentos y pruebas sealaron que las PAC fueron creadas en 1981 por el entonces Presidente General Lucas Garca como una fuerza paramilitar que pudiera llevar a cabo operaciones militares en las zonas rurales. Poco despus de su creacin, el Ministro de Defensa Benedicto Lucas declar en relacin a las PAC:

Armar a los civiles para cualquier acto, ya personal o comunitario, est prohibido por la Constitucin, pero ello es legal cuando los grupos son incorporados al Ejrcito. [] La responsabilidad del Ejrcito en la organizacin y entrenamiento de las PAC fue establecida en el Decreto 19-86, publicado el 10 de enero de 1986. La participacin en las patrullas era obligatoria y controlada por los Comisionados Militares. La abstencin era castigada severamente, algunas veces con la muerte. En el ao 1983 la cifra de patrulleros llegaba a 700.000 y en 1985 alcanzaba el milln. Los representantes de las vctimas y sus familiares en su escrito de solicitudes, argumentos y pruebas sealaron que [e]n 1985 se estim que alrededor de 10.000 civiles prestaban servicios militares como Comisionados Militares y 1.000.000 formaban parte de las PAC. No se ha estudiado en profundidad la colaboracin de civiles como Polica Judicial, los llamados orejas: Las referencias que se tienen con relacin al nmero de patrulleros civiles en todo el pas, inician en 1981 con aproximadamente 25,000 hombres. Segn cifras oficiales del Ejrcito, en el ao de 1982 se contaba con un milln de patrulleros civiles. Desde el reinicio de los gobiernos civiles en 1986 es que empiezan a disminuir:
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fueron consideradas por las autoridades judiciales. multados;

Por lo contrario, sus denunciantes fueron

42.14. a comienzos del mes de julio de 1982 un avin sobrevol la aldea Plan de Snchez y bombarde sectores cercanos a zonas pobladas. El 15 de julio de 1982 una unidad del ejrcitoinstal en dicha aldea un campamento temporal, con el objeto de inspeccionar las casas, preguntar por el paradero de los hombres de la comunidad y amenazar a sus habitantes;

En relacin con la Masacre Plan de Snchez 42.15. el domingo 18 de julio de 1982 era da de mercado en Rabinal. ste era uno de los das ms activos en la cabecera municipal por sus actividades religiosas y comerciales. Los pobladores de las aldeas vecinas pasaban por Plan de Snchez hacia sus comunidades; 42.16. aproximadamente a las 8:00 de la maana del 18 de julio de 1982 fueron lanzadas dos granadas de mortero calibre 105 m.m. en la comunidad Plan de Snchez, las que cayeron al este y al oeste de la aldea; 42.17. entre las 2:00 y las 3:00 de la tarde lleg a Plan de Snchez un comando de aproximadamente 60 personas compuesto por miembros del ejrcito, comisionados militares, judiciales9, denunciantes civiles y patrulleros, quienes estaban vestidos con uniforme militar y con rifles de asalto. Algunos miembros del comando vigilaban los puntos de entrada y salida a la comunidad, interceptando a los habitantes que regresaban de Rabinal hacia sus comunidades y otros iban de puerta en puerta reuniendo a los pobladores. En ese momento, varias personas lograron esconderse, especialmente los hombres, ya que consideraban que a las mujeres y a los nios y nias no los perseguiran. Algunos testigos identificaron a los judiciales Francisco Orrego, Carlos Orrego y Santos Rosales y a dos de los oficiales militares a cargo de la patrulla, el Capitn Solares y el Teniente Daz. Los oficiales pertenecan a la base de Cobn. Algunos miembros del ejrcito procedan de Concul, Plan de Snchez y Xococ. Los judiciales eran de Pachalum, Pichec y de Rabinal;

en 1996 haban menos de 40,000 organizados; segn el Ejrcito, para ese ao tenan registrados 270,906 en 15 departamentos del pas. [] Estos tres grupos, ms otros colaboradores civiles, forman el escaln ms bajo de la estructura jerrquica militar. En el caso de la masacre de Plan de Snchez, estos elementos civiles estaban bajo el control del Destacamento Militar de Rabinal, que a su vez obedeca las rdenes de la Base Militar de Cobn. Para la reunin de informacin y la ejecucin de operaciones militares, los militares y civiles estn bajo la autoridad de los Grupos de Inteligencia (G2) y los Grupos Operacionales (G3) dentro del Ejrcito de Guatemala. Desde 1981, los representantes de estos grupos dentro de cada Base coordinaban su estrategia con el Departamento de Inteligencia y el mando militar en el Gobierno. Los representantes de las vctimas y sus familiares sealaron en el escrito de solicitudes, argumentos y pruebas que los judiciales eran originalmente un cuerpo de investigacin de la Polica. Aunque como cuerpo dejaron de existir oficialmente antes de la masacre que denunciamos, sin embargo continuaron funcionando como asociados al Departamento de Inteligencia Militar. Como las comunidades de la municipalidad son muy pequeas, la mayora de los Judiciales son conocidos de todos ya que, adems, amenazan e intimidan a la gente abiertamente y con total impunidad.
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42.18. las nias y las mujeres jvenes fueron llevadas a un lugar, mientras que las mujeres mayores, los hombres y los nios fueron reunidos en otro. Aproximadamente veinte nias de entre 12 y 20 aos de edad fueron llevadas a una casa donde fueron maltratadas, violadas y asesinadas. Los dems nios y nias fueron apartados y asesinados a golpes; 42.19. otras personas retenidas fueron obligadas a concentrarse en otra casa y en su patio. Alrededor de las 5:00 de la tarde miembros del comando arrojaron dos granadas de mano al interior de la casa y luego dispararon sus armas de fuego indiscriminadamente contra las personas que all se encontraban; 42.20. pobladores de la aldea Plan de Snchez y comunidades vecinas oyeron disparos de arma de fuego por ms de dos horas, hasta las 8:00 de la noche. Despus miembros del comando incendiaron la casa y los cuerpos de las personas asesinadas en el patio. El comando permaneci en Plan de Snchez hasta cerca de las 11:00 de la noche y retorn a Rabinal; 42.21. alrededor de 268 personas fueron ejecutadas en la masacre, quienes eran en su mayora miembros del pueblo maya ach y algunas no indgenas residentes en otras comunidades aledaas como Chipuerta, Joya de Ramos, Raxjut, Volcanillo, Coxojabaj, Las Tunas, Las Minas, Las Ventanas, Ixchel, Chiac, Concul y Chichupac10; En relacin con hechos posteriores a la Masacre Plan de Snchez 42.22. el 19 de julio de 1982 por la maana, los residentes que no haban estado presentes o que haban escapado regresaron a la aldea Plan de Snchez y encontraron que la casa incendiada an humeaba y que la mayor parte de los cadveres estaban irreconocibles. Ninguna de las vctimas encontradas dentro de la casa pudo ser reconocida, debido a las altas temperaturas a las que sus cuerpos haban sido sometidos. Los restos de las vctimas ubicados en el patio estaban parcialmente cubiertos por el techo de la casa que haba cado sobre ellos, y presentaban heridas de armas de fuego principalmente en la cabeza, el pecho y la espalda. Por la tarde, algunos animales domsticos empezaron a comerse los restos de las vctimas quemadas; 42.23. los comisionados militares de Chipuerta y Concul que llegaron al lugar, fueron a consultar a la base militar de Rabinal sobre qu hacer con los cuerpos de las vctimas. Regresaron a la aldea entre las 3:00 y las 4:00 de la tarde acompaados por miembros de las PAC locales, y ordenaron a los sobrevivientes que enterraran rpidamente todos los cadveres en el lugar de la masacre, bajo amenaza de que si no lo hacan en una hora la comunidad sera bombardeada. La mayora de los cadveres fueron enterrados en el mismo lugar de la masacre. Varios familiares de las vctimas de la aldea de Concul se llevaron los cuerpos para enterrarlos en su cementerio; 42.24. miembros del comando saquearon y destruyeron las viviendas, robaron sus pertenencias, su comida, sus animales y sus efectos personales, tales como: certificados de matrimonio, documentos de identificacin y ttulos de tierra; regresaron varias veces a la aldea Plan de Snchez con ese propsito y amenazaban a los pobladores que haban regresado. Los sobrevivientes, por temor a ser

Dicha cifra fue sealada por la Comisin y los representantes de las vctimas y sus familiares, sin embargo, se puede constatar que la cifra indicada no es definitiva, dadas las dificultades sealadas por quellos respecto a la determinacin de las mismas.
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asesinados, se turnaban para vigilar las entradas a la aldea, y as poder seguir con sus tareas y trabajo de campo; 42.25. los sobrevivientes de la masacre, por el temor de lo ocurrido, las amenazas y hostigamientos por parte de los comisionados, de los miembros de las PAC y del ejrcito, decidieron abandonar progresivamente la aldea durante las semanas y meses siguientes a la masacre. Algunos de los sobrevivientes se refugiaron en las montaas y otros en lugares como Chol, San Gabriel y la capital. Los que se refugiaron en la montaa no llevaban consigo alimentos y tenan poca ropa. Dadas las condiciones precarias en que se encontraban se enfermaban, en particular los nios y ancianos, y algunos incluso murieron. Los desplazados eran perseguidos por las PAC y por el ejrcito. Los sobrevivientes desplazados permanecieron por varios aos fuera de la comunidad; 42.26. dos aos y medio despus de ocurrida la masacre, los hermanos Buenaventura Manuel Jernimo, Benjamn Manuel Jernimo, Juan Manuel Jernimo y Salvador Jernimo Snchez regresaron a la cabecera municipal de Rabinal y se presentaron ante el comisionado militar Lucas Tec, quien los dej permanecer en la zona, bajo la amenaza que tenan que ingresar a las PAC y a patrullar aldeas aledaas a la cabecera municipal. Por orden del comisionado militar no se les permiti cultivar su tierra, reconstruir sus viviendas ni vivir en la aldea Plan de Snchez. Tuvieron que residir durante un ao en la aldea Coxojabaj, a dos kilmetros de la aldea Plan de Snchez. Otras familias de sobrevivientes desplazados que regresaron fueron obligadas a vivir en la cabecera municipal de Rabinal; 42.27. posteriormente a los sobrevivientes se les permiti trabajar sus tierras. En el ao 1985 se les autoriz a vivir en la aldea Plan de Snchez, siempre bajo la supervisin y amenaza del ejrcito y del comisionado militar. Muchos sobrevivientes, al no tener los medios econmicos suficientes para vivir, se vieron obligados a integrarse en el ejrcito como nico medio para ganar lo necesario para comprar semilla, madera, lminas y tejas para poder reasentarse en la comunidad Plan de Snchez. * * * 42.28. En 1987, aproximadamente veinte familias haban regresado a la aldea. Sin embargo, estas familias siguieron siendo objeto de amenazas por parte del comisionado militar, quien en reiteradas ocasiones les advirti que deban permanecer en silencio respecto de los hechos relacionados con la masacre, si no queran tener problemas que podran causarles la muerte; adems, el comisionado oblig a los hombres de las familias a asociarse a las PAC. Esta obligacin continu hasta 1996, ao en que las PAC fueron disueltas legalmente; 42.29. durante los aos sucesivos a la masacre el temor fundado de persecucin, la amenaza y el control permanentes por parte de las autoridades militares en la zona, inhibieron a los sobrevivientes y familiares a buscar justicia y denunciar los cementerios clandestinos ubicados en la aldea. En 1992 los sobrevivientes y los familiares de las personas ejecutadas en la masacre informaron a las autoridades judiciales los datos necesarios para la ubicacin de los cementerios clandestinos. Despus de haber dado esa informacin, fueron hostigados y amenazados por agentes del Estado; 42.30. la comunidad Plan de Snchez slo pudo realizar el entierro de algunos de sus familiares conforme a las ceremonias mayas, a sus creencias y religiosidad a partir del ao 1994; En relacin con las diligencias judiciales

42.31. el 10 de diciembre de 1992 se denunci la existencia de un cementerio clandestino en la aldea Plan de Snchez. El 7 de mayo de 1993 la Procuradura de los Derechos Humanos present, en nombre de la comunidad, una denuncia al Ministerio Pblico por la masacre ocurrida en la aldea Plan de Snchez. El 12 de agosto de 1993 la pastoral social de la Dicesis de Verapaz inform a la Procuradura de los Derechos Humanos en Baja Verapaz sobre la ubicacin del cementerio clandestino, lo cual se puso en conocimiento de las autoridades judiciales; 42.32. las autoridades judiciales iniciaron la causa No. 391/93 en el Juzgado de Primera Instancia de Salam, Baja Verapaz, y en el Ministerio Pblico, donde le fue asignado el mismo nmero de expediente, conforme al sistema procesal penal vigente en esa poca; 42.33. el 6 de junio de 1994 se autoriz al Equipo de Antropologa Forense de Guatemala (en adelante EAFG) realizar la diligencia de exhumacin, la cual se inici el da 8 de ese mismo mes y ao, con la presencia del Procurador de los Derechos Humanos. Los trabajos antropolgicos terminaron a finales del mes de agosto de 1994. Como resultado de esa diligencia se exhumaron los restos seos de 84 personas, de 21 fosas comunes ubicadas en el centro de la aldea Plan de Snchez. El 7 de abril de 1995 el EAFG entreg a la Fiscala Distrital de Salam el informe de investigaciones antropolgicos forenses y adjunt a dicho informe el material balstico recuperado en las exhumaciones; 42.34. cuando el EAFG realizaba las exhumaciones en la comunidad Plan de Snchez, advirti la existencia de otra fosa clandestina que no haba sido denunciada originalmente, situada un kilmetro al sureste de las fosas comunes ubicadas en el centro de la aldea, conocida como la fosa No. 22; 42.35. el 10 de agosto de 1994 la Procuradura de los Derechos Humanos solicit al Ministerio Pblico la ampliacin de la diligencia de exhumacin a la fosa No. 22. El 12 de agosto de 1994 el Ministerio Pblico solicit al Juez de Primera Instancia de Baja Verapaz la ampliacin de dicha diligencia. El Juez resolvi que por tratarse de un hecho nuevo, la diligencia deba realizarse por el Ministerio Pblico, en virtud de la entrada en vigencia de un nuevo cdigo de procedimiento penal. El 25 de agosto y el 30 de septiembre de 1994, la Procuradura de los Derechos Humanos solicit al Ministerio Pblico que autorizara la diligencia de exhumacin de los cadveres ubicados en la fosa No. 22. Los das 28 de julio de 1995 y 27 de febrero de 1996 la Procuradura de los Derechos Humanos solicit nuevamente la referida ampliacin. Finalmente, el 3 de mayo de 1996, el Ministerio Pblico solicit al Juez de Primera Instancia ordenar la exhumacin de la fosa No. 22 y nombrar los peritos de antropologa forense. El 6 de mayo de 1996 dicho Juez decret el inicio del nuevo procedimiento bajo el No. 344/95; 42.36. el 14 de agosto de 1996 el EAFG inici la investigacin de la fosa No. 22 del cementerio clandestino de la aldea Plan de Snchez. La fase de arqueologa concluy el da 16 de agosto de 1996 con la exhumacin de 4 osamentas. El 22 de diciembre de 1997 el EAFG present el informe antropolgico forense al Fiscal Distrital del Ministerio Pblico de Salam, Baja Verapaz; 42.37. el 2 de septiembre de 1996 la Procuradura de los Derechos Humanos emiti una Resolucin sobre las masacres Plan de Snchez, Chichupac y Ro Negro, todas ocurridas en Rabinal, Baja Verapaz. En dicha Resolucin se estableci la responsabilidad de los agentes estatales, incluidas las PAC, los comisionados militares, los miembros del ejrcito y oficiales de alto nivel, por no haber protegido a la poblacin local y por intentar encubrir los delitos para asegurar la impunidad de los

autores materiales e intelectuales. La Resolucin de la Procuradura de los Derechos Humanos concluy que esas masacres fueron llevadas a cabo como parte de una poltica estatal premeditada; 42.38. el 13 de febrero de 1997 los seores Salvador Jernimo Snchez, Buenaventura Manuel Jernimo, Adrin Cajbon Jernimo, Benjamn Manuel Jernimo, Pedro Grave Cajbon y Juan Manuel Jernimo, solicitaron al Juez de Primera Instancia Penal de Baja Verapaz su admisin como querellantes adhesivos en los procesos No. 391/93 y 344/95. Asimismo, solicitaron al Ministerio Pblico que estableciera, por conducto del Ministerio de la Defensa Nacional, los nombres de las personas que integraban la patrulla militar que efectu la masacre en la aldea Plan de Snchez, la estructura jerrquica del ejrcito de esa poca, la identificacin de los oficiales que la encabezaban y la determinacin de sus responsabilidades. Por otra parte, solicitaron que se practicara el peritaje balstico del material encontrado en el cementerio clandestino, se recibieran las declaraciones de los testigos y se valoraran los informes de antropologa forense referentes a las 22 fosas exhumadas en Plan de Snchez. El 25 de febrero de 1997 el Juez de Primera Instancia Penal de Baja Verapaz admiti a los solicitantes como querellantes adhesivos; 42.39. los das 4 de junio y 24 de julio de 1997 y 29 de enero de 1998 los querellantes solicitaron al Ministerio Pblico la realizacin del dictamen pericial sobre el material balstico. El 28 de agosto de 1997 el Juez de Primera Instancia de Cobn, donde haba sido cambiada la radicacin de la investigacin penal con el No. 1618/97, orden a la Fiscala practicar el peritaje balstico. Ante el posible extravo del material balstico, el 24 de noviembre de 1997 los querellantes solicitaron al Juez de Primera Instancia Penal de Cobn informacin sobre el lugar y el funcionario responsable de la custodia del referido material. El 25 de noviembre de 1997 dicho Juez solicit informacin al Juez de Primera Instancia de Salam sobre la ubicacin del material balstico. El 26 de enero de 1998 los querellantes denunciaron pblicamente el extravo de ese material y en escritos del 29 de mayo de 1998, 5 de junio de 1998, 27 de agosto de 1998 y 21 de enero de 2000 solicitaron que se investigara su paradero y se realizara el anlisis correspondiente; 42.40. el material balstico correspondiente a las fosas No. 1 a la No. 21 permaneci extraviado desde enero de 1998 hasta comienzos del ao 2000, cuando apareci en la sede de la Fiscala de Salam. El 10 de febrero de 2000 la Fiscala Distrital de Salam solicit el anlisis de laboratorio del material balstico de la Seccin de Balstica del Departamento Tcnico Cientfico del Ministerio Pblico, el cual rindi su informe el 7 de marzo del ao 2000; 42.41. el 27 de mayo de 1997 los querellantes prestaron su declaracin ante el Ministerio Pblico e identificaron como los supuestos autores materiales de la masacre a los soldados Eusebio Galeano, Julin Acoj Morales, Mario Acoj Morales, Andrs Galeano, al Comisionado Militar Moiss Manuel, a los miembros de la G-2 uniformados Carlos Orrego Oliva, Francisco Orrega Garca, Rosalio Tec, Santos Rosales, Pedro Melchor, Everardo Garca, Jess Torres, Roberto Galeano Manuel y Roel Augusto Jurez, y a los militares que dirigan la patrulla Teniente Daz y Capitn Solares. Como supuestosautores intelectuales denunciaron al alto mando del ejrcito de esa poca. A su vez, solicitaron que se realice la investigacin pertinente para que se haga justicia; 42.42. los das 27 de mayo y 4 de junio de 1997 los querellantes reiteraron al Ministerio Pblico su solicitud de requerir informacin al Ministerio de la Defensa Nacional sobre los miembros de la patrulla que cometieron la masacre. El 18 de junio de 1997 los querellantes solicitaron al fiscal que tramitara ante el Juez de la causa la orden de captura contra los imputados y se ejecutara de forma

inmediata por los delitos de asesinato, violacin calificada, robo agravado, genocidio y abuso de autoridad. Asimismo, el 27 de agosto de 1997 los querellantes solicitaron al Juzgado de Primera Instancia de Cobn que pidiera al Ministerio de la Defensa Nacional la informacin requerida; 42.43. el 28 de agosto de 1997 el Juez de Primera Instancia de Cobn requiri a la Fiscala que solicitara al Ministerio de la Defensa Nacional los nombres completos del Capitn Solares y del Teniente Daz. El 12 de noviembre de 1997 el Ministerio Pblico solicit al Ministerio de la Defensa Nacional que informara a la Fiscala si el da 18 de julio de 1982 estaban de alta en el destacamento militar de Rabinal los oficiales Teniente Daz y Capitn Solares, que indicara el nombre completo de los mismos, el rango que tenan, si se encontraban de alta en la institucin a su cargo, as como su ubicacin, y de los soldados Julin Acoj, Mario Acoj, Eusebio Galeano, Roberto Galeano y Moiss Manuel; 42.44. el 24 de noviembre de 1997 los querellantes solicitaron al Juzgado de Primera Instancia Penal que ampliara la Resolucin de 28 de agosto de 1997 y solicitara al Ministerio de la Defensa Nacional los nombres de los miembros del ejrcito y de las patrullas de autodefensa civil comandadas por el Teniente Daz y el Capitn Solares y el detalle de la estructura jerrquica del Ejrcito de Guatemala en la poca que ocurrieron los hechos. El 25 de noviembre el Juzgado accedi a la peticin y orden al Ministerio de la Defensa Nacional que proporcionara dicha informacin; 42.45. el 21 de enero de 2000 los querellantes solicitaron al Ministerio Pblico que requiriera al Ministerio de la Defensa Nacional que informara el nombre del Ministro de la Defensa de la poca de la masacre, del Jefe del Estado Mayor General, de los Comandantes de la zona militar No. 5 con sede en Salam, de los Comandantes del destacamento con sede en Rabinal, y de los oficiales que comandaban al Ejrcito de Guatemala el da de los hechos. El 12 de mayo de 2000 los querellantes reiteraron la peticin; 42.46. en el expediente No. 1618/97 adelantado por el Juzgado de Primera Instancia Penal de Cobn no consta respuesta alguna de parte del Ministerio de la Defensa Nacional a los requerimientos de informacin elevados por las autoridades judiciales guatemaltecas. Ningn agente del Estado, inclusive aquellos imputados por los querellados, fueron llamados a declarar, por lo que ninguna persona fue jurdicamente vinculada a la investigacin. A la fecha se desconoce el estado proceso penal; En relacin con las personas ejecutadas en la Masacre Plan de Snchez 42.47. hasta la fecha las siguientes personas que fueron ejecutadas en la masacre han sido identificadas11: Alvarado Corazn, Mara Dolores; Alvarado Ixtecc, Agustina; Alvarado Manuel, Hctor Rolando; Alvarado Padilla, Felipa de Jess; Alvarado Raxcac, Antonia; Alvarado Raxcac, Jaime; Alvarado

11 Los nombres indicados corresponden a la lista sealada en el escrito de demanda en la nota pie de pgina nmero siete, en el cual la Comisin seal que los peticionarios remitieron a la [Comisin un] listado de las 170 personas ejecutadas en la masacre que a enero de [2002] ha[ban] sido individualizados, sin perjuicio de considerar las vctimas.

Raxcac, Mario; Alvarado Raxcac, Nolverto; lvarez Prez, Victoria; lvarez Prez, Elisa; Amprez Tec, Evaristo; Amprez, Juana; Buenaventura Lpez, Juan; Cahuec, Jernima; Cajbn Cornelio; Cajbn Galeano, Dionisio; Cajbn Galeano, Francisca; Cajbn Grave, Carmela; Cajbn Grave, Ismelda; Cajbn Grave, Juana; Cajbn Grave, Rodrigo; Cajbn Manuel, Balvina; Cajbn Morales, Juana; Cajbn, Francisca; Cajbn, Pedrina; Corazn Jernimo, Dominga; Corazn Tec, Mara; Corazn, Andrs; Corazn, Fabiana; Corazn, Francisca; Corazn, Juan; Cortz Tec, Victoria; Cuj Matas, Alejandra; Cuj Matas, Cleotilde; Cuj Matas, Margarita; Cuj Matas, Rufino; Cuj Snchez, Anastacio; Chajj Luis, Mariana; Chajj, Fabiana; Chajj, Matilda; Chen Depaz, Juan; Chinchilla Guzmn, Magdaleno; Galeano Rojas, Genaro; Galeano Galeano, Fabiana; Galeano Galeano, Francisca; Galeano Galeano, Mara; Galeano Gonzlez, Juliana; Galeano Gonzlez, Rosario; Galeano Lpez, Narcisa; Garca Caballeros, Gumercinda; Garca Garca, Daniel; Garca Lpez, Santos; Garca Lpez, Timoteo; Gonzlez, Mercedes; Grave Cajbn, Angelina; Grave Cajbn, Esmelda; Grave Cajbn, Esteban; Grave Cajbn, Francisco; Grave Cajbn, Hilda; Grave Cajbn, Jos Cruz; Grave Cajbn, Juana; Grave Cajbn, Maria Dominga; Grave Cajbn, Mara Elena; Grave Jurez, Felisa; Grave Manuel, Guillerma; Grave Ramrez, Luca; Grave Ramrez, Mara; Guzmn Alvarado, Benjamn Orlando; Hernndez Galeano, Pilar; Hernndez Galeano, Roberto; Hernndez, Pablo; Ivoy Acoj, Demesia; Iboy Morales, Faustina; Iboy Morales, Raquel; Iboy, Demesio; Ic Manuel, Florencia; Ic Rojas, Mara Dolores; Ic, Lorenza; Ixpat, Josefa; Ixpat, Martina; Jernimo Corazn, Cecilio; Jernimo Corazn, Francisca; Jernimo Corazn, Jacinto; Jernimo Corazn, Julia; Jernimo Corazn, Margarita; Jernimo Corazn, Silvia; Jernimo Corazn, Virgilio; Jernimo Chajaj, Esteban; Jernimo Grave, Julia; Jernimo Grave, Narciso; Jernimo Grave, Vicenta; Jernimo Grave, Victoria; Jernimo Ixpat, Flix; Jernimo Ixpat, Maximiliana; Jernimo Raxcac, Hilda; Jernimo Raxcac, Laura; Jernimo Raxcac, Lidia; Jernimo Raxcac, Mara; Jernimo Snchez, Paulina; Jernimo Snchez, Elvira; Jernimo Snchez, Pedro; Jernimo Tec, Bernardina; Jernimo Tec, Candelaria; Jernimo Tec, Delfina; Jernimo Tec, Filadelfo; Jernimo Tec, Francisca; Jernimo Tec, Gabina; Jernimo Tec, Rosala; Jernimo, Rufina; Jurez Amprez, Lucas; Jurez Amprez, Prudencio; Jurez Amprez, Salvador; Jurez Amprez, Teresa; Jurez Coloch, Agustina; Jurez Chen, Higinio; Jurez Grave, Ciriaco; Jurez Manuel, Felisa; Morales, Santiago; Jurez, Susana; Jurez, Felcita; Jurez, Mara; Jurez, Martn; Lpez Cahuec, Felipa; Lpez, Fidelina; Lpez, Juan; Manuel Jernimo, Elda; Manuel Jernimo, Angelina; Manuel Jernimo, Graciela; Manuel Jernimo, Rosa; Manuel Xitumul, Baudilio Enrique; Manuel Xitumul, Mara Hilda; Manuel Xitumul, Mara Zoila; Matas Prez, Pedrina; Morales Corazn, Bonifacio; Morales Fernndez, Venancia; Morales Ivoy, Bernabela; Morales Iboy, Martina; Morales Prez, Ricarda; Morales Pocop, Martn; Morales Xitumul, Fidel; Morales Xolop, Mara Senaida; Prez Garca, Raquel; Raxcac Jurez, Marcela; Raxcac Tec, Francisco; Raxcac Tum, Marcela; Reyes Guzmn, Eduardo; Reyes Mejicanos, Arnulfo; Rojas Galeano, Francisco; Snchez Oxlaj, Mara Dolores; Sesam Tec, Jess; Soto Tejeda, Eustaquio; Tec Chajj, Benedicto; Tec Chajj, Daniel; Tec Chajj, Gabina; Tec Lpez, Francisco; Tec Manuel, Francisco; Tec Manuel, Maria Eduviges; Tec Manuel, Sara Leonora; Tec Morales, Apolonio; Tejeda, Minor; Tejeda, Virgilio; Tejeda Orellana, Vctor; Toj Manuel, Francisco; Toj Manuel, Mara Clara; Toj Manuel, Rosendo; Xitumul Martnez, Mara; Xitumul, Petronila; Xitumul Iboy, Rufina; Xolop Hernndez, Agustina; y Xolop, Martina; y En relacin con los sobrevivientes y familiares de las personas ejecutadas en la Masacre Plan de Snchez

42.48. las siguientes personas han sido identificadas como sobrevivientes y familiares de las personas ejecutadas en la Masacre Plan de Snchez12: Salvador Manuel Jernimo, Juan Manuel Jernimo, Adrin Cajbn Jernimo, Pablo Grave Jernimo, Benjamn Manuel Jernimo, Florencia Cajbon Jernimo, Carmen Corazn Jernimo, Jos Len Alvarado, Nicolasa Ixtecoc, Vctor Morales Alvarado, Dolores Morales Alvarado, Jernimo Morales Alvarado, Mara Concepcin Morales Alvarado, Lzaro Alvarado Raxcac, Buenaventura Manuel Jernimo, Esteban Manuel Jernimo, Felisa Padilla, Juan lvarez Prez, Felipe Antonio lvarez Alvarado, Patricia lvarez Alvarado, Leticia lvarez Alvarado, Silvia lvarez Alvarado, Lucrecia lvarez Alvarado, Vctor Manuel Reyes Garca, Mara Cristina Reyes lvarez, Csar Augusto Reyes lvarez, Jorge Luis Reyes lvarez, Juana lvarez Prez, Jorge lvarez Prez, Juan lvarez Prez, Julia Raxcac Manuel, Hermenegildo Alvarado Raxcac, Simeona Corazn Galeano, Lucas Jurez Amprez, Eulalio Grave Ramrez, Margarita Grave Cajbn, Toms Grave Cajbn, Valeria Grave Cajbn, Albino Cajbn, Jos Mara Cajbn Grave, Lorenza Cajbn Grave, Emiliano Cajbn Grave, Luis Cajbn Oxlaj, Balbino Cajbn Cortz, Paulina Grave Oxlaj, Jess Cajbn Grave, Margarita Osorio Manuel, Pablo Grave Cajbn, Pedro Grave Cajbn, Domingo Cajbn Manuel, Santa Cajbn Manuel, Toms Cajbn Manuel, Bartolom Cajbn Manuel, Basilio Tec Chajj, Gregoria Tec Chajj, Juana Tec Chajj, Julio Tec Chajj, Petronila Tec Chajj, Toribio Tec Chajj, Paulina Guzmn, Celestino Chinchilla Guzmn, Narcisa Corazn Jernimo, Rogelia Jernimo Corazn, Tomasa Jernimo Corazn, Mara Aurelia Jernimo Corazn, Juan Cajbn, Francisco Cortz Xitumul, Juliana Tec Grave, Alejandro Cortz Tec, Florencia Cortz Tec, Cristina Cortz Tec, Fidel Cortz Tec, Efran Cortz Tec, Juana Cortz Tec, Natividad Cortz Tec, Justina Snchez, Demetrio Cajbn Galeano, Francisco Rojas Ic, Francisca Galeano Galeano, Marta Galeano, Ramn Rojas Ic, Humberto Rojas, Domingo Ic Rojas, Leocadia Ic Rojas, Salom Ic Rojas, Virgilio Ic Rojas, Francisca Caballeros, Celestino Morales Garca, Benedicto Morales Garca, Florentino Morales Garca, Hermelinda Morales Garca, Pedrina Morales Garca, Rufino Morales Garca, Carlos Enrique Caballeros, Froiln Garca Caballeros, Domingo Garca Caballeros, Mara Garca Caballeros, Pablo Garca Prez, Mara Garca Prez, Josefina Garca Prez, Maribel Garca Prez, Mario Garca Prez, Cornelio Garca Prez, Francisco Garca Lpez, Inocenta Morales Lpez, Santos Garca Morales, Lauro Garca Morales, Hilario Galeano, Silvestre Galeano, Bernardo Tec Gonzlez, Victoria Tec Gonzlez, Paulina Tec Gonzlez, Valerio Grave Cajbn, Eulalio Grave Ramrez, Alejandro Grave Oxlaj, Francisca Jurez Manuel, Jess Grave Tec, Valentina Grave Tec, Plcido Jernimo Grave, Andrea Ramrez, Juan Grave Ramrez, Toms Jernimo Snchez, Pablo Guzmn Reyes, Hctor Guzmn Alvarado, Paulina Guzmn Alvarado, Jess Hernndez Gonzlez, Modesta Hernndez, Felipe Hernndez Galeano, Juana Hernndez Galeano, Mara Hernndez Galeano, Ventura Hernndez Galeano, Elas Hernndez Galeano, Jacinto Ic Sesm, Antonia Manuel Sis, Mara Modesta Ic, Juliana Rojas, Domingo Ic Rojas, Humberto Rojas, Leocadia Rojas, Ramn Rojas, Salom Rojas, Virgilio Rojas, Alberto Morales Iboy, Eugenia Morales Iboy, Ceferino Jernimo Ixpat, Rosa Jernimo Ixpat, Juana Jernimo Ixpat, Pablo Jernimo Ixpat, Jernimo Jernimo Ixpat, Gregoria Jernimo Ixpat, Roberto Jernimo Ixpat, Carlos Jernimo Snchez, Hermenegildo Jernimo Snchez, Salvador Jernimo Snchez, Plcido Jernimo Grave, Natividad Raxcac Jurez, Cecilio Raxcac Jurez, David Raxcac Jurez, Jesusa Raxcac Jurez, Pedro Raxcac Jurez, Rosa Raxcac Jurez, Alberto Morales Jurez, Francisco Morales Jurez, Jos Morales Jurez, Mara Morales Jurez,

12

Los nombres indicados corresponden a la lista sealada en el escrito de demanda en el captulo 10 titulado Datos de los denunciantes originales como de las vctimas y de sus familiares, prr. 265.

Mara Jurez Manuel, Daro Lpez Jurez, Julia Lpez Jurez, Regina Lpez Jurez, Roberta Lpez Jurez, Emiliana Lpez Jurez, Emiliana Grave Lpez, Corazn Manuel Amprez, Angela Jurez Chen, Abelino Jurez Grave, Faustina Jurez Grave, Juana Jurez Grave, Leoncio Jurez Grave, Mara Jurez Grave, Paula Jurez Grave, Juana Jurez Grave, Francisco Garca Lpez, Guillermo Toj Manuel, Justina Snchez, Eustaquio Morales Jernimo, Bernardino Morales Jernimo, Julin Morales Jernimo, Toribio Morales Jernimo, Vicente Orellana Morales, Miguel Orellana Morales, Gumercindo Morales Orellana, Eduviges Orellana, Pedro Morales Corazn, Eugenia Ivoy, Chabelo Morales Ivoy, Miguel ngel Morales Ivoy, Viviana Morales Ivoy, Andrs Morales Ivoy, Bernardo Morales Ivoy, Herlinda Morales Ivoy, Emiliana Morales Ivoy, Natividad Morales Ivoy, Santos Morales Ivoy, Margarita Morales Prez, Juan Morales Prez, Julin Morales Prez, Csar Augusto Morales Prez, Mara del Carmen Morales Prez, Pedrina Morales Xitumul, Jos Bolaj Jernimo, Alberto Morales Iboy, Eugenia Morales Iboy, Emiliana Grave, Celestino Morales Prez, Sarbelio Morales Prez, Bernarda Morales Prez, Aura Marina Morales Prez, Ral Morales Prez, Anglica Morales Prez, Carlos Morales Prez, Antonio Prez Garca, Miguel Prez Garca, Julia Jurez, Rosa Raxcac Jurez, Domingo Raxcac Sesam, Mara Griselda Reyes Mejicanos, Pedrina Reyes Mejicanos, Hermelinda Reyes Mejicanos, Rogelia Reyes Mejicanos, Jess Reyes Mejicanos, lvaro Rocael Reyes Mejicanos, Teresa Tec, Pedro Raxcac Sesam, Rufino Raxcac Sesam, Catalina Raxcac Sesam, Luca Raxcac Sesam, Enrique Sesam Tec, Pedro Sesam Tec, Serapio Sesam Tec, Dionisio Sesam Tec, Eustaquia Sesam Tec, Albertina Sesam Tec, Silveria Sesam Tec, Zuleta Soto Tejeda, Maruca Martnez Garca, Pedrina Soto Martnez, Demetrio Soto Martnez, Pedro Soto Martnez, Isabel Soto Martnez, Martina Soto Martnez, Carmelina Soto Martnez, Zoila Soto Martnez, Serbelia Soto Martnez, Rodolfo Soto Martnez, Demetria Soto Tejeda, Cipriano Soto Tejeda, Irene Soto Tejeda, Hilario Soto Tejeda, Macario Soto Tejeda, Cecilio Soto Tejeda, Margarito Soto Tejeda, Sabino Soto Tejeda, Julin Tec Chajj, Cecilio Tec Chajj, Francisco Tec Manuel, Leandra Chajj, Lorenza Tec Chajj, Felisa Tec Chajj, Pedro Tec Manuel, Bartolom Tec Manuel, Ricardo Tec Manuel, Carlota Tec Manuel, Victoria Tec Manuel, Mara Marta Manuel Tec, Mara Antonia Tec Morales, Ana Mara Tec Morales, Paulina Tec Morales, Fermina Reyes Reyes, Bairon Estuardo Tejeda Reyes, Delvin Donaldo Tejeda Reyes, Vctor Anbal Tejeda Reyes, Mara Elena Tejeda Reyes, Carmen Tejeda Orellana, Gregorio Tejeda Orellana, Bartolo Tejeda Orellana, Isabel Tejeda Orellana, Hilaria Tejeda Orellana, Sabina Tejeda, Mercedes Orellana Garca, Irena Tejeda Orellana, Odilia Tejeda Orellana, Telma Tejeda Orellana, Daniel Tejeda Orellana, Eulalio Tejeda, Everildo Tejeda, Antonio Tejeda, Guillermo Toj Manuel y Margarita Iboy. * * * Consideraciones de la Corte 43. El artculo 53.2 del Reglamento de la Corte establece que: 2. Si el demandado comunicare a la Corte su allanamiento a las pretensiones de la parte demandante y a las de los representantes de las presuntas vctimas, sus familiares o representantes, la Corte, odo el parecer de las partes en el caso, resolver sobre la procedencia del allanamiento y sus efectos jurdicos. En este supuesto, la Corte proceder a determinar, cuando fuere el caso, las reparaciones y costas correspondientes.

44. que:

La Resolucin de la Corte de 23 de abril de 2004, en su parte considerativa, seal

1. el Estado ha desistido de la totalidad de las excepciones preliminares interpuestas en la contestacin de la demanda de fecha 1 de noviembre de 2002. 2. el Estado ha reconocido los hechos y su responsabilidad internacional por la violacin de los artculos 1.1, 5.1, 5.2, 8.1, 11, 12.2, 12.3, 13.2 literal (a), 13.5, 16.1, 21.1, 21.2, 24 y 25 de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos en el presente caso. 3. dicho reconocimiento manifestado por el Estado no interrumpe el trmite de la recepcin de la prueba ordenada en relacin con las reparaciones y costas. Y resolvi: 1. Tener por retiradas todas las excepciones preliminares interpuestas por el Estado. 2. Admitir el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado, en los trminos del considerando segundo de la Resolucin. 3. Continuar la celebracin de la audiencia pblica convocada mediante Resolucin del Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 19 de febrero de 2004, y delimitar su objeto a las reparaciones y costas en el presente caso. 45. De igual modo, la Corte llama la atencin que la Comisin Interamericana indic que la demanda tiene por objeto someter a la jurisdiccin de la Corte las violaciones cometidas por agentes del Estado guatemalteco mediante la denegacin de justicia y otros actos de intimidacin y discriminacin en perjuicio de los sobrevivientes y familiares de las vctimas de la masacre [] Plan de Snchez que tuvo lugar el 18 de julio de 1982. A su vez, los representantes de las vctimas y sus familiares sealaron que la cuestin pendiente de consideracin por parte de la Corte debera limitarse a la identificacin de aquellas violaciones de la Convencin cometidas por el Estado despus de su aceptacin de la competencia de la Corte del 9 de marzo de 1987. 46. Asimismo, con base en las manifestaciones del Estado, de la Comisin Interamericana y de los representantes de las vctimas y sus familiares durante la primera audiencia pblica, y en los escritos de 23 de abril de 2004, y ante la aceptacin de los hechos y el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado, la Corte considera que ha cesado la controversia en cuanto a los hechos que dieron origen al presente caso13.

Cfr. Caso Bulacio. Sentencia de 18 de septiembre de 2003. Serie C No. 100, prrs. 27 y 38; Caso Barrios Altos .Sentencia de 14 de marzo de 2001. Serie C No. 75, prr. 38; Caso Trujillo Oroza. Sentencia de 26 de enero de 2000. Serie C No. 64, prr. 40; Caso del Caracazo. Sentencia de 11 de noviembre de 1999. Serie C No. 58, prr. 41;Caso Benavides Cevallos. Sentencia de 19 de junio de 1998. Serie C No. 38, prr. 42; Caso Garrido y Baigorria. Sentencia de 2 de febrero de 1996. Serie C No. 26, prr. 27; Caso El Amparo. Sentencia de 18 de enero de 1995. Serie C No. 19, prr. 20; y Caso Aloeboetoe y otros. Sentencia de 4 de diciembre de 1991. Serie C No. 11, prr. 23.
13

47. Con base en lo sealado anteriormente, la Corte considera que el Estado efectivamente incurri en responsabilidad internacionalpor la violacin de los derechos consagrados en los artculos 5.1 y 5.2 (Derecho a la Integridad Personal); 8.1 (Garantas Judiciales); 11 (Proteccin de la Honra y de la Dignidad); 12.2 y 12.3 (Libertad de Conciencia y de Religin); 13.2 literal a y 13.5 (Libertad de Pensamiento y de Expresin), 16.1 (Libertad de Asociacin), 21.1 y 21.2 (Derecho a la Propiedad Privada), 24 (Igualdad ante la Ley) y 25 (Proteccin Judicial) de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos e incumpli la obligacin de respetar los derechos consagrada en el artculo 1.1 (Obligacin de Respetar los Derechos) de la misma; 48. Las vctimas de las violaciones a que se refiere el prrafo anterior son las personas identificadas por la Comisin en su demanda (supra prr. 42.48), y las que puedan ser identificadas con posterioridad, debido a que las complejidades y dificultades presentadas al individualizarlas permiten presumir que hay an vctimas pendientes de determinacin. 49. La Corte, de acuerdo con su Resolucin de 23 de abril de 2004 (supra prr. 44), determinar oportunamente en sentencia el alcance y el monto de las reparaciones y costas. 50. La Corte considera que el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado constituye una contribucin positiva al desarrollo de este proceso y a la vigencia de los principios que inspiran la Convencin Americana sobre Derechos Humanos. 51. En relacin con el tema de genocidio al que aludieron tanto la Comisin como los representantes de las vctimas y sus familiares, la Corte hace notar que en materia contenciosa slo tiene competencia para declarar violaciones de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos y de otros instrumentos del sistema interamericano de proteccin de derechos humanos que as se la confieren. No obstante, hechos como los sealados, que afectaron gravemente a los miembros del pueblo maya ach en su identidad y valores y que se desarrollaron dentro de un patrn de masacres, causan un impacto agravado que compromete la responsabilidad internacional del Estado que esta Corte tomar en cuenta al momento de resolver sobre reparaciones. VI PUNTOS RESOLUTIVOS 52. Por tanto, LA CORTE, DECIDE:por unanimidad, [Link] su Resolucin de 23 de abril de 2004, en la cual tuvo por retiradas todas las excepciones preliminares interpuestas por el Estado y admiti el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por ste. [Link] que ha cesado la controversia en cuanto a los hechos que dieron origen al presente caso. [Link], conforme a los trminos del reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado, que ste viol los derechos consagrados en los artculos 5.1 y 5.2 (Derecho a la

Integridad Personal); 8.1 (Garantas Judiciales); 11 (Proteccin de la Honra y de la Dignidad); 12.2 y 12.3 (Libertad de Conciencia y de Religin); 13.2 literal a y 13.5 (Libertad de Pensamiento y de Expresin), 16.1 (Libertad de Asociacin), 21.1 y 21.2 (Derecho a la Propiedad Privada), 24 (Igualdad ante la Ley) y 25 (Proteccin Judicial) de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos; y que incumpli la obligacin de respetar los derechos consagrada en el artculo 1.1 de la misma, en los trminos de los prrafos 47 y 48 de la presente Sentencia. 4. Continuar el conocimiento del presente caso en la etapa de reparaciones y costas.

Los Jueces Garca Ramrez y Canado Trindade hicieron conocer a la Corte sus Votos Razonados, los cuales acompaan esta Sentencia.
Sergio Garca Ramrez Presidente

Alirio Abreu Burelli Oliver Jackman

Antnio A. Canado Trindade Cecilia Medina Quiroga Diego Garca-Sayn

Manuel E. Ventura Robles Pablo Saavedra Alessandri Secretario Comunquese y ejectese, Sergio Garca Ramrez Presidente Pablo Saavedra Alessandri Secretario

VOTO CONCURRENTE RAZONADO DEL JUEZ SERGIO GARCIA RAMIREZ A LA SENTENCIA DICTADA EN EL CASO MASACRE PLAN DE SANCHEZ VS. GUATEMALA, EL 29 DE ABRIL DEL 2004

1. Concurro con los jueces integrantes de la Corte Interamericana en la emisin de la resolucin de fondo correspondiente al caso Masacre Plan de Snchez vs. Guatemala, dictada el 29 de abril de 2004. Agrego este voto razonado, en el que examino algunos puntos de dicha resolucin, as como sus posibles implicaciones. 2. La solucin del litigio puede expresarse en diversos actos jurisdiccionales y extrajurisdiccionales, que pueden repercutir sobre aqullos. Los actos extrajurisdiccionales, de carcter compositivo, aparecen en cualquier momento previo al inicio del procedimiento, e incluso en el curso de ste, sobre todo --por lo que toca al sistema

interamericano protector de derechos humanos-- durante la etapa de trmite ante la Comisin. En lo que corresponde al perodo de proceso, en sentido estricto, la solucin se produce a travs de una sentencia --o varias-- que resuelve el fondo (declarativa) y dispone las consecuencias correspondientes (de condena), o por medio de un acto que determina cierta resolucin judicial que pone trmino a la controversia, en todas sus expresiones, o a una parte de ella, dejando pendiente la solucin de las restantes, que se remiten a otra resolucin de la Corte, preparada o no por nuevos actos compositivos de las partes. 3. La normativa del proceso interamericano recoge esta ltima posibilidad bajo el rubro de Terminacin anticipada del proceso (Captulo V del Reglamento), en el que figuran, como causales de sobreseimiento, tanto el desistimiento que formula el demandante, como el allanamiento que presenta el demandado (artculo 54). En otras oportunidades me he referido al allanamiento dentro del enjuiciamiento interamericano (cfr. mis Votos concurrentes razonados en los casos Myrna Mack Chang vs. Guatemala, Sentencia del 25 de noviembre de 2003, prrs. 10, 11, 13, 17, 18, 21, 24 y 30; y Bulacio vs. Argentina, Sentencia del 18 de septiembre de 2003, prr. 7). Las reformas incorporadas al Reglamento el 25 de noviembre de 2003 reconocieron que aquel acto procesal atae a las pretensiones del actor, no a los hechos aducidos por ste, cuya admisin reviste, en rigor, el carcter de una confesin. 4. Desde luego, ni el allanamiento a las pretensiones ni la confesin son vinculantes para la Corte Interamericana: no lo es la confesin, porque el tribunal tiene atribuciones para determinar el valor y el alcance de cualquier prueba. Tampoco lo es el allanamiento --ni el desistimiento, en su caso--, porque el propio tribunal puede ordenar que prosiga el examen del caso en funcin de la mejor tutela de los derechos humanos, aunque se hayan producido aquellos actos. En tal virtud, por encima del inters o la disposicin de la parte se hallan el inters y la exigencia de la justicia, orientada hacia la tutela de los derechos humanos en el caso concreto, pero hacia la solucin potencial de otros casos, tanto por lo que toca a la jurisdiccin internacional misma, como en lo que atae a las jurisdicciones nacionales, a travs de la expresin de un criterio conducente a ese fin. Esta es una de las aspiraciones y uno de los datos caractersticos de la justicia internacional en materia de derechos humanos. En consecuencia, el fondo prevalece sobre la forma. 5. Contrariamente a lo que sucede en otros rdenes del enjuiciamiento, las partes no pueden retirar por s mismas el caso del conocimiento del tribunal y sustraerlo, por lo tanto, a la sentencia que ste puede dictar y que sirve tanto a la solucin del problema planteado como a la tutela general de los derechos humanos, a travs de la tutela particular de ciertos derechos correspondientes a determinados sujetos. Este predominio del inters pblico o social sobre el inters particular o institucional es bien conocida en algunas hiptesis del enjuiciamiento nacional, en el que tambin sustenta el impulso oficioso del proceso y la indagacin autnoma de la verdad. 6. Desde luego, la emisin de un allanamiento o de una confesin suponen el retiro de las excepciones preliminares que se hubiesen interpuesto, como en efecto se ha hecho, toda vez aqullos constituyen el presupuesto para un acto jurisdiccional posterior de la Corte, que no podra producirse --o cuya emisin sera, pro lo menos, muy discutible-- si el Estado que confiesa o se allana sostiene, al mismo tiempo, que el tribunal no debe conocer del asunto propuesto en la demanda, por motivos de inadmisibilidad o incompetencia. El allanamiento invita a conocer puntos de fondo y pronunciarse sobre ellos. 7. En varios casos ms o menos recientes --y desde luego en el que ahora me ocupa-- el Estado ha formulado un reconocimiento institucional que actualiza la posibilidad de resolver inmediatamente todos los extremos de la controversia o algunos de ellos. Por supuesto, ese reconocimiento constituye un derecho del Estado llamado a juicio, pero al mismo tiempo suele traducir el cumplimiento implcito de una obligacin adquirida a la luz de la Convencin Americana, en cuanto los Estados que son partes en sta han asumido el deber de respetar los derechos consagrados en dicho instrumento y adoptar las medidas necesarias para que as sea. Se trata de una manifestacin del principio pacta sunt servanda que corrige la transgresin cometida con vulneracin de ese principio. De esta suerte, el cumplimiento de la obligacin proviene de un acto del Estado (el reconocimiento) y se anticipa a otro de la Corte (la sentencia).

8. Es preciso manifestar, como lo ha hecho nuestro tribunal en algunas ocasiones, entre ellas la actual, aprecio hacia esta conducta del Estado, con repercusiones sustantivas y procesales, que permite resolver el conflicto con la aportacin de las partes y no slo con la ordenacin del tribunal, conforme a la motivacin y al carcter generales de las soluciones autocompositivas. Las voluntades de aqullas, en la medida en que concurran al fin ltimo querido por quien se allana o confiesa, contribuyen al acto de justicia que se concreta en la resolucin final a cargo del tribunal.

9. En la resolucin del 29 de abril del 2004, la Corte expres que el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado constituye una contribucin positiva al desarrollo de este proceso y a la vigencia de los principios que inspiran la Convencin Americana sobre Derechos Humanos (prr. 50). En este caso al igual que en el Caso Molina Theissen vs. Guatemala (que menciono aqu porque la resolucin correspondiente se adopt en el mismo perodo de sesiones de la Corte en el que se produjo la resolucin del presente caso), el Estado aadi a su reconocimiento de hechos y pretensiones, una inslita peticin de perdn dirigida a las vctimas, a los sobrevivientes y familiares, que no debe pasar inadvertida. Es esta la primera vez, segn mi conocimiento, que un Estado presenta una declaracin pblica semejante en un juicio ante la Corte Interamericana. 10. La expresin reconocimiento de responsabilidad internacional contiene varios elementos: anuncia la admisin de una responsabilidad derivada de un compromiso internacional y aade una calificacin --institucional-- que no se halla recogida expresamente en la normativa del enjuiciamiento interamericano. Por ello, la Corte debe precisar el significado de esa manifestacin para los fines del caso sub judice, acudiendo, cada vez que sea necesario, a las expresiones de las partes y a otros elementos que constan en el juicio y que permiten decidir que ha habido una confesin de hechos, un allanamiento a pretensiones o ambas cosas, de manera integral o parcial. Es deseable, aunque no indispensable --en la medida en que la Corte puede ejercer su propio examen de las cosas y resolver en consecuencia--, que quien se allana manifieste con precisin cules son los hechos que confiesa y cules las pretensiones que acepta, tanto a la luz de la demanda formulada por la Comisin Interamericana, como de la expresin de pretensiones mencionadas por las vctimas y sus familiares en los trminos de los artculos 36.1 y 53.2 del Reglamento de la Corte. 11. En el presente caso, el Estado de Guatemala retir las excepciones preliminares inicialmente planteadas y reconoci su responsabilidad internacional. Al explicar este acto, el agente del Estado seal que el reconocimiento no abarcaba juicio alguno sobre responsabilidades penales individuales, sujetas a su propio mbito de conocimiento. Esto se refiere a lo que he designado, en diversas ocasiones (cfr., por ejemplo, mi artculo Las reparaciones en el sistema interamericano de proteccin de los derechos humanos, en El sistema interamericano de proteccin de los derechos humanas en el umbral del siglo XXI. Memoria del Seminario (noviembre de 1999), Corte Interamericana de Derechos Humanos, San Jos de Costa Rica, 2001, t. I, pp. 154-156) deber de justicia penal, que el tribunal interamericano examina a la hora de pronunciarse sobre las reparaciones, que no han sido materia de la sentencia del 29 de abril. Esto permite observar, nuevamente, la naturaleza de las sentencias que dicta la Corte, tradicionalmente distintas y ltimamente unificadas: en un extremo, declarativas de la violacin cometida, de ser el caso; en el otro, condenatorias a ciertas acciones, omisiones o prestaciones, si corresponde. 12. Tomando en cuenta las expresiones escritas y verbales del Estado, la Corte ha estimado pertinente expedir resoluciones que conciernen a la materia y al desarrollo del proceso. A ello se dirigieron la resolucin del 23 de abril del 2004 y la propia sentencia del 29 de abril. Aqulla tuvo por retiradas las excepciones preliminares y admiti el reconocimiento de la responsabilidad internacional; la otra, a la que agrego este Voto, declar que haba cesado la controversia en cuanto a los hechos que dieron origen al presente caso (resolutivo 1, que se funda en la parte de la declaracin del Estado, constitutiva, por su naturaleza, de una confesin) y que el Estado viol los derechos consagrados en diversos artculos de la Convencin Americana (resolutivo 2, que se sustenta en la parte de la declaracin constitutiva, tambin conforme a su naturaleza, de un allanamiento). 13. Como he dicho (supra sub 4), la Corte pudo haber ordenado la continuacin del proceso en lo que concierne a los hechos y a las violaciones que stos entraan, ejerciendo la autoridad que le confiere el citado artculo 55 del Reglamento, pero consider, una vez practicado el examen de las pruebas sobre ambos extremos (facultad que, insisto, no declina inmediatamente por obra de un acto de parte), que en la especie existan los elementos conducentes a la decisin judicial adoptada. 14. Se podra decir que una vez realizados la confesin y el allanamiento --ambos bajo el ttulo de reconocimiento de responsabilidad internacional-- haba cesado el litigio en cuanto a los puntos de fondo (hechos violatorios de derechos convencionales) y que por lo tanto no resultaba necesario ni desahogar y valorar pruebas (por ejemplo, testimonios y dictmenes), ni mencionar aqullos en la sentencia. No comparto esa posicin. Era pertinente conocer los testimonios y dictmenes previamente ofrecidos y admitidos por la Corte, que abarcaran las reparaciones a las que se refera el nuevo objeto de la audiencia, originalmente convocada para comprender excepciones preliminares, fondo y reparaciones. Aun cuando el objeto de la audiencia sera la materia de reparaciones, difcilmente se podra examinar stas con abstraccin de toda referencia --imposible fctica y jurdicamente-- a los hechos que son su fuente y a las violaciones que las explican y justifican.

15. Por otra parte, la relacin de los hechos en la sentencia, no obstante haber cesado la controversia sobre ellos, sirve a diversas finalidades pertinentes. En primer trmino, a la motivacin de la resolucin judicial misma, que no podra dictarse en el vaco ni partir nica y exclusivamente --por las razones que ya enunci supra sub 4, 10 y 13)-- de las expresiones dispositivas de las partes. Adems, atiende a la finalidad aleccionadora, si se me permite la expresin, que debe tener la sentencia de un tribunal internacional sobre derechos humanos, que pudiera no existir en el supuesto de una corte penal nacional, salvo por la funcin de prevencin general que los actos de justicia penal ejercen. Y finalmente, contribuye a establecer la conexin entre la etapa del enjuiciamiento que se cierra a travs de esa resolucin y la que se abre por ella misma, a saber: las reparaciones, que implican garant(a) al lesionado en el goce de su derecho o libertad conculcados y reparacin de las consecuencias de la medida o situacin que ha configurado la vulneracin de esos derechos y el pago de una justa indemnizacin a la parte lesionada (artculo 63.1 de la Convencin Americana), en su caso. En este ltimo orden, es preciso considerar igualmente --aunque la afirmacin formal respectiva corresponde a la resolucin de reparaciones-- que la narracin de los hechos, aadida a la admisin de stos y de las consecuentes violaciones por parte del Estado, tiene de suyo cierta eficacia reparadora, como la Corte ha sealado reiteradamente. 16. La decisin sobre reparaciones se instala sobre los hechos establecidos en las etapas previas del enjuiciamiento y las violaciones acreditadas en ellas. As, la sentencia de fondo constituye el presupuesto y la condicin para la sentencia de reparaciones, salvo --claro est-- cuando ambos temas se examinan en una sola resolucin, como lo procura actualmente la Corte, para imprimir al enjuiciamiento un carcter ms concentrado y servir mejor a los principios de economa y celeridad procesales, cuyo observancia contribuye significativamente a la buena marcha del enjuiciamiento interamericano y que se traduce, en ltimo anlisis, en beneficio para la vctima. La vinculacin entre los hechos recogidos en la sentencia del 29 de abril y las reparaciones cuya precisin est pendiente, se observa con mayor claridad an si se considera la remisin expresa que hace la sentencia a aspectos especficos de esos hechos para disponer aspectos igualmente especficos de las reparaciones (prr. 51), punto que abordo infra, en el prrafo 17 de este Voto. 17. En el curso del enjuiciamiento y en la propia sentencia a la que agrego este Voto, se ha aludido a lo que la Comisin denomin en su demanda poltica genocida del Estado realizada con la intencin de destruir, total o parcialmente, al pueblo indgena maya, posicin que igualmente manifestaron los representantes de las vctimas. Estas referencias sugieren la consideracin de las implicaciones que pudiera tener la conducta violatoria realizada desde la perspectiva de otros instrumentos internacionales, especialmente la Convencin para la prevencin y sancin del crimen de genocidio, de 1948. Al respecto, la resolucin de la Corte contiene algunas expresiones (prr. 51) que comparto y estimo pertinente comentar. 18. La Corte Interamericana de Derechos Humanos, instituida por las normas convencionales de 1969, que fijaron el mbito de su competencia material, ejerce sus atribuciones conforme a lo establecido en esas disposiciones, acordadas por los Estados partes de la Convencin Americana, y a lo estatuido, adems, por otros instrumentos que expresamente le confieren nuevos espacios de competencia material, asimismo acordados por los Estados partes en los respectivos actos internacionales, como son el Protocolo de San Salvador --que acota dicha competencia en los trminos del artculo 19.6--, la Convencin Interamericana para prevenir y sancionar la tortura y la Convencin Interamericana sobre desaparicin forzada de personas. Los Estados han reconocido la competencia contenciosa de la Corte en la inteligencia del alcance que tienen estos sealamientos. 19. Ahora bien, lo anterior no impide que el tribunal interamericano invoque elementos o referencias contenidos en el Derecho internacional en su conjunto, cuando resulte procedente hacerlo para interpretar o integrar las normas de las convenciones y el protocolo mencionados, tomando en cuenta las caractersticas de los hechos alegados y el texto y sentido de las normas inmediatamente aplicables. En este supuesto, no se hace una aplicacin directa de otros instrumentos, para resolver acerca de violaciones a los derechos o a los deberes establecidos en ellos, sino se recurre a stos como elementos de interpretacin, apreciacin o juicio para la mejor inteligencia y la inmediata aplicacin de los instrumentos que explcitamente le confieren competencia; en otros trminos, para la aplicacin directa de las disposiciones contenidas en stos. Al respecto, es pertinente tomar en cuenta lo expresado en diversas resoluciones (as, las sentencias correspondientes a los Casos Nios de la Calle (Villagrn Morales y otros), Sentencia del 19 de noviembre de 1999, Serie C No. 63, prrs. 192-195; y Bmaca Velsquez, Sentencia del 25 de noviembre de 2000, Serie C No. 70, prrs. 208-210, as como en la Opinin Consultiva OC-17/2002 del 28 de agosto de 2002, sobre Condicin jurdica y derechos humanos del nio, prrs. 24 y 28-30). 20. La violacin a un derecho consagrado en una norma convencional --sin perjuicio de que lo est tambin en otros planos de la cultura y la normativa jurdica nacional e internacional, que puede ser el sustento de aquella norma-implica el quebranto de un bien de alto rango que merece proteccin. La gravedad del quebranto se relaciona con la

jerarqua de ese bien, con la forma en que se le afecta y con el hecho, presente en diversas hiptesis, de que la vulneracin se dirija a un tiempo contra bienes diversos. A este respecto, puede traerse a colacin, como punto de referencia o analoga aprovechable, el criterio que ya expuso la Corte Interamericana al examinar el artculo 4.1 de la Convencin Americana en las sentencias de los Casos Hilaire, Constantine y Benjamn y otros (Sentencias del 21 de junio de 2002), a las que tambin acompa un Voto concurrente razonado. En este supuesto se analiz, conceptual y jurdicamente, el tema de la mayor gravedad de una violacin. Algunas de las consideraciones esgrimidas entonces -con las variaciones que impone el traslado del orden penal al internacional y sin olvido de las particularidades que imprime la alusin al artculo 4.1-- son igualmente aplicables al tema que ahora nos interesa y concurren a establecer esa mayor gravedad que puede proyectarse, adems, en las consecuencias asociadas a la responsabilidad del Estado. 21. En el presente caso, los hechos afectaron gravemente a los miembros del pueblo maya ach en su identidad y valores y () se desarrollaron dentro de un patrn de masacres (prr. 51). El tribunal ha resuelto examinar las caractersticas de esos hechos, muchas de las cuales son notorias, al momento de resolver sobre reparaciones (id.). Esto implica que tales caractersticas pueden proyectarse sobre las reparaciones mismas, tomando en cuenta dos datos que naturalmente concurren: la naturaleza de los hechos y la forma en la que stos sucedieron (contexto, medios, realizacin, consecuencias que permitiran considerar la magnitud y las condiciones de la violacin). De ah se desprender la gravedad de los hechos y la forma en la que debieran ser apreciados en la sentencia de reparaciones. Esto no modifica la imputacin misma de los hechos al Estado, por la accin u omisin de sus agentes, pero contribuye a establecer su mayor o menor gravedad y, por lo tanto, el carcter de las reparaciones que la Corte pudiera acordar, de ser el caso. Sergio Garca Ramrez Juez Pablo Saavedra Alessandri Secretario

OTO RAZONADO DEL JUEZ A.A. CANADO TRINDADE

1. He concurrido con mi voto para la adopcin de la presente Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso de la Masacre de Plan de Snchez, referente al Estado de Guatemala. Me veo, adems, en la obligacin de dejar constancia, en este Voto Razonado, de las reflexiones personales que me han suscitado los hechos del cas d'espce, por su particular gravedad. En efecto, es la primera vez en toda la historia de la Corte Interamericana que una masacre de la presente dimensin es sometida a su conocimiento. En este Voto Razonado, al distinguir, de inicio, la cuestin jurisdiccional de la sustantiva de responsabilidad, pasar a concentrarme en el contenido y alcance del principio de humanidad, para abordar, a continuacin, la responsabilidad internacional agravada, el jus cogens en su amplia dimensin, la existencia del crimen de Estado, y la coexistencia de la responsabilidad internacional del Estado y del individuo. Presentar, enseguida, mis reflexiones finales. I. La Gravedad de los Hechos. 2. En la demanda en el presente caso de la Masacre de Plan de Snchez, sometida a la Corte el 31 de julio de 2002 por la Comisin Interamericana de Derechos Humanos, seal sta inter alia que "La masacre [de Plan de Snchez] fue perpetrada en el marco de una poltica genocida del Estado de Guatemala realizada con la intencin de destruir, total o parcialmente, al pueblo indgena maya. Las violaciones fueron en tal escala que representan violaciones masivas y mltiples de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos. (...) La [Comisin para el Esclarecimiento Histrico] CEH registr 626 masacres cometidas por las fuerzas del Estado durante el conflicto armado, principalmente el Ejrcito, apoyado por estructuras paramilitares (...). El 95% fueron perpetradas entre 1978 y 1984 y en este perodo el 90% fueron ejecutadas en reas habitadas predominantemente por el pueblo maya. (...)

Entre las caractersticas de las masacres durante el conflicto armado en Guatemala se destaca que fueron ejecutadas mediante actos de crueldad excesiva dirigidos a la eliminacin de las personas o grupo de personas previamente identificadas como objetivo de los operativos militares y a provocar terror como mecanismo de control social. (...) Las masacres y operaciones de tierra arrasada significaron el exterminio de comunidades mayas completas, as como la destruccin de sus viviendas, ganado, cosechas y otros elementos de sobrevivencia, con lo que transgredi el derecho a la vida, a la identidad tnica o cultural del pueblo maya y el derecho a expresar y divulgar la cultura, entre otros. (...) (...) La masacre de Plan de Snchez estuvo enmarcada dentro de una estrategia estatal destinada a destruir a un grupo tnico a travs de operativos militares, que significaron la masacre de miles de miembros del pueblo indgena maya, la huda de los sobrevivientes, la destruccin de sus economas de subsistencia y finalmente el sometimiento intencional de miles de indgenas mayas a condiciones de existencia de dependencia de la estructura militar." (...)14. 3. A su vez, en su escrito de observaciones sobre la demanda de la Comisin, sometido a la Corte el 27 de septiembre de 2002, los peticionarios alegaron inter alia que "Los crmenes cometidos en ejecucin de la poltica de tierra arrasada, incluyendo la masacre de Plan de Snchez, constituyen genocidio contra el pueblo indgena-maya de Guatemala. (...) Dichos actos fueron dirigidos con la intencin de destruir total o parcialmente al grupo tnico maya, dentro de los que se encuentran como en este caso, los maya-ach de Rabinal. (...) (...) El resultado de la poltica de Estado ha sido la matanza de miles de indgenas-mayas guatemaltecos y la completa erradicacin de casi 440 aldeas. (...) La CEH registr 626 masacres atribuibles a estas fuerzas [del Estado]. Vctimas y supervivientes de tales crmenes han sido forzadas a vivir en un rgimen de terror y represin bajo la autoridad de aquellos que haban ejecutado las masacres, incapaces de hablar o pedir justicia para ellos o sus muertos. (...) Despus de las masacres los sobrevivientes fueron forzados a vivir en un ambiente construido y controlado por los militares." (...)15. 4. En el curso del procedimiento contencioso ante la Corte Interamericana, el Estado demandado reconoci, con dignidad, su responsabilidad internacional por la masacre de Plan de Snchez, en los trminos transcritos en los prrafos 34-38 de la presente Sentencia. La Corte valor dicho reconocimiento como "una contribucin positiva al desarrollo de este proceso y a la vigencia de los principios que inspiran la Convencin Americana" (prr. 50). Pese a haber aceptado su responsabilidad por violaciones de distintas disposiciones de la Convencin Americana (cf. prr. 36, ns. 3 y 4), el Estado no entr a ponderar "lo relacionado con el tema de genocidio", planteado en sus escritos por la Comisin y los peticionarios, "por no ser materia de la Convencin Americana" (prr. 36, n. 5). 5. En su Informe Guatemala - Memoria del Silencio, la Comisin para el Esclarecimiento Histrico (CEH) estableci la ocurrencia, sobre todo en el perodo 1981-1983, de mayor ndice de violencia en el conflicto armado en Guatemala (en el cual ocurri el 81% de las graves violaciones de derechos humanos, de "actos de genocidio"16. En su determinacin de los hechos ocurridos en cuatro regiones de Guatemala, la CEH concluy que se cometieron "actos de genocidio" contra miembros de los pueblos maya-ixil, maya-achi, maya-k'iche', maya-chuj y maya-q'anjob'al17. En sus "conclusiones finales" al respecto, la CEH volvi a utilizar reiteradamente el concepto de actos de genocidio18. A juicio de la CEH, los victimados fueron sobre todo los miembros "ms vulnerables" de las comunidades mayas (especialmente

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. Prrafos 3, 54-55, 63 y 129 de la referida demanda.

. Prrafos 354, 357 y 359 del referido escrito de observaciones. . La CEH consider "pertinente distinguir entre poltica genocida y actos de genocidio. Existe una poltica genocida cuando el objetivo final de las acciones es el exterminio de un grupo, en todo o en parte. Existen actos genocidas cuando el objetivo final no es el exterminio del grupo sino otros fines polticos, econmicos, militares o de cualquier otra ndole, pero los medios que se utilizan para alcanzar ese objetivo final contemplan el exterminio total o parcial del grupo". Comisin para el Esclarecimiento Histrico, Guatemala - Memoria del Silencio, tomo III, Guatemala, CEH, 1999, pp. 316-318. 17 . Cf. ibid., pp. 358, 375-376, 393 y 416, respectivamente. 18 . Cf. ibid., pp. 417-423.

nios y nias y ancianos)19, y estas graves violaciones de derechos humanos comprometan tanto la responsabilidad individual de los "autores intelectuales o materiales" de los "actos de genocidio" como la "responsabilidad del Estado", por cuanto dichos actos fueron, en su mayora, "producto de una poltica preestablecida por un comando superior a sus autores materiales"20. II. Jurisdiccin y Responsabilidad. 6. Sobre el particular, es cierto que la Corte Interamericana carece de jurisdiccin para determinar violaciones de la Convencin para la Prevencin y la Sancin del Delito de Genocidio (1948). Pero caben aqu dos precisiones. En primer lugar, el momento a partir del cual Guatemala se comprometi a proteger la totalidad de los derechos consagrados en la Convencin Americana fue el de su ratificacin de la Convencin, el 25 de mayo de 1978, - el cual es anterior a la masacre de Plan de Snchez. Tal como lo precis en mi Voto Razonado en el caso Blake versus Guatemala (Fondo, Sentencia del 24.01.1998), "No hay que confundir la cuestin de la invocacin de la responsabilidad por el cumplimiento de las obligaciones convencionales contradas por el Estado Parte con la cuestin de la sumisin de ste a la jurisdiccin de la Corte" (prr. 34). 7. La cuestin jurisdiccional es distinta de la cuestin sustantiva de la responsabilidad internacional. Aunque la Corte Interamericana carezca de jurisdiccin para pronunciarse sobre los alegados actos de genocidio (por estar ms all de su competencia ratione materiae), sto no exime el Estado demandado de su responsabilidad internacional - por ste reconocida en el presente caso - por violaciones de los derechos protegidos por la Convencin Americana y dems tratados humanitarios en que Guatemala es Parte. 8. El Estado de Guatemala ratific la Convencin para la Prevencin y la Sancin del Delito de Genocidio el 13 de enero de 1950. Adems, ratific las cuatro Convenciones de Ginebra de 1949 sobre Derecho Internacional Humanitario el 14 de mayo de 1952, as como los dos Protocolos Adicionales de 1977 a dichas Convenciones el 19 de octubre de 1987. Las cuatro Convenciones de Ginebra de 1949 singularizan las "infracciones graves"21, y determinan, inter alia, el trato humano de todos los afectados22, as como el respeto a los muertos23. Los dos Protocolos Adicionales de 1977 consagran "garantas fundamentales"24. Estas ltimas comprenden el respeto de la persona humana, inclusive de sus "prcticas religiosas" y sus "convicciones" (filosficas o de otra naturaleza)25. La proteccin es extendida a los lugares de culto que "constituyen el patrimonio cultural o espiritual de los pueblos"26. III. El Principio de Humanidad. 9. El trato humano, en toda y cualquier circunstancia, abarca todas las formas de comportamiento humano y la totalidad de la condicin de la vulnerable existencia humana. Ms que una disposicin de aquellas garantas, el trato humano corresponde al principio de humanidad, que traspasa todo el corpus juris del Derecho Internacional Humanitario, convencional as como consuetudinario. Esta consideracin me conduce a mi segunda precisin: es necesario tomar en cuenta, a un tiempo, a la par del derecho internacional convencional, tambin el derecho internacional general. 10. Hay aqu un elemento que me parece de fundamental importancia: actos que, bajo distintos tratados y convenciones internacionales, - para no hablar de la Convencin Americana, - son considerados como de genocidio, o como violaciones graves del Derecho Internacional Humanitario, ya eran prohibidos an antes de la entrada en vigor de

. Cf., v.g., ibid., p. 410. . Ibid., p. 422. 21 . Artculo 50/51/130/147. 22 . Artculo 12/12/13/27. 23 . Artculo 17/20/120/130. 24 . Protocolo I, artculo 75; Protocolo II, artculos 4-6. 25 . Protocolo II, artculo 4; cf. comentarios in: Varios Autores, Commentary on the Additional Protocols of 1977 to the Geneva Conventions of 1949 (eds. Y. Sandoz, Chr. Swinarski y B. Zimmermann), Geneva, Nijhoff/ICRC, 1987, pp. 1368-1381 (commentario de S. Junod); M. Bothe, K.J. Partsch y W.A. Solf, New Rules for Victims of Armed Conflicts - Commentary on the Two 1977 Protocols Additional to the Geneva Conventions of 1949, The Hague, Nijhoff, 1982, pp. 640-643. 26 . Artculo 53(a) del Protocolo I de 1977.
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dichos tratados o convenciones, por el derecho internacional general. Se puede aqu invocar, en el marco de este ltimo, v.g., el reconocimiento universal del supracitado principio de humanidad27. 11. En la leccin imperecedera de un gran jusfilsofo, "si no las leyes mismas, por lo menos su contenido se hallaba ya en vigor" antes de cometerse las atrocidades del siglo XX, en distintas latitudes; "dicho en otros trminos", prosigui G. Radbruch, "estas leyes responden, por su contenido, a un Derecho superior a la ley (...). Por donde vemos cmo, a la vuelta de un siglo de positivismo jurdico, resucita aquella idea de un Derecho superior a la ley (...). El camino para llegar a la solucin de estos problemas va ya implcito en el nombre que la filosofa del Derecho ostentaba en las antiguas Universidades y que, tras muchos aos de desuso, vuelve a resurgir hoy: en el nombre y en el concepto de derecho natural"28. 12. No hay que pasar desapercibido que el Tribunal Penal Internacional ad hoc para Ruanda ponder, con acierto, en el caso J.-P. Akayesu (Sentencia del 02.09.1998), que el concepto de crmenes contra la humanidad ya "haba sido reconocido mucho antes" del propio Tribunal de Nuremberg (1945-1946) (prr. 565). Para sto contribuy la clusula Martens (cf. infra); en realidad, expresiones similares a la de aquel crimen, invocando la humanidad victimada, "aparecen mucho antes en la historia humana" (prr. 566). El mismo Tribunal Penal Internacional para Ruanda seal, en el caso J. Kambanda (Sentencia del 04.09.1998), que "en todos los perodos de la historia el genocidio ha infligido grandes prdidas a la humanidad", las vctimas siendo tanto las personas masacradas como la propia humanidad (tanto en los actos de genocidio como en los crmenes contra la humanidad) (prrs. 15-16)29. 13. Lo cierto es que el contenido de la condenacin de violaciones graves de los derechos humanos, de actos de genocidio, de crmenes contra la humanidad, y de otras atrocidades, ya se encontraba grabado en la conciencia humana, mucho antes de su tipificacin o codificacin en el plano internacional, sea en la Convencin contra el Genocidio de 1948, sea en otros tratados de derechos humanos o de Derecho Internacional Humanitario. En la actualidad, los crmenes internacionales son condenados por el derecho internacional tanto general como convencional. Este desarrollo ha sido impulsado por la conciencia jurdica universal, la cual, en mi entender, es la fuente material ltima de todo Derecho. 14. El derecho internacional contemporneo (convencional y general) se ha caracterizado en gran parte por la emergencia y evolucin de sus normas imperativas (el jus cogens), y una mayor conciencia, en escala virtualmente universal, del principio de humanidad30. Violaciones graves de los derechos humanos, actos de genocidio, crmenes contra la humanidad, entre otras atrocidades, son violadores de prohibiciones absolutas, del jus cogens31. El sentimiento de humanidad (humaneness) - propio de un nuevo jus gentium, del siglo XXI - traspasa todo el corpus juris del derecho internacional contemporneo. A este desarrollo me he permitido denominar, en mis Votos en esta Corte, - entre los cuales mi Voto Concurrente en la Opinin Consultiva n. 16, sobre El Derecho a la Informacin sobre la Asistencia Consular en el Marco de las Garantas del Debido Proceso Legal (del 01.10.1999) - de un proceso histrico de verdadera humanizacin del derecho internacional (prr. 35).

Ya expuse detallada y extensivamente mi propia concepcin del rol fundamental y posicin central de los principios generales del derecho en todo sistema jurdico (nacional o internacional), en mi Voto Concurrente (prrs. 1-89) en la Opinin Consultiva n. 18 de esta Corte, sobre la Condicin Jurdica y Derechos de los MigrantesIndocumentados (2003). Ya en 1951, en su Opinin
15.

27 . Al respecto, ya se ha sealado que "it is increasingly believed that the role of international law is to ensure a minimum of guarantees and of humanity for all, whether in time of peace or in time of war"; J. Pictet, The Principles of International Humanitarian Law, Geneva, ICRC, 1966, pp. 29-30. 28 . G. Radbruch, Introduccin a la Filosofa del Derecho [Vorschule der Rechtsphilosophie] , 3a. ed. espaola, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1965, p. 180. 29 . Igual ponderacin se encuentra en las Sentencias del mismo Tribunal en el supracitado caso J.P. Akayesu, as como en el caso O. Serushago (Sentencia del 05.02.1999, prr. 15).

. T.O. Elias, "New Trends in Contemporary International Law", in Contemporary Issues in International Law (eds. D. Freestone, S. Subedi y S. Davidson), The Hague, Kluwer, 2002, pp. 11-12. 31 . Cf. M.C. Bassiouni, Crimes against Humanity in International Criminal Law, 2a. ed. rev., The Hague, Kluwer, 1999, pp. 210211, en lo que respeta a los crmenes contra la humanidad.

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Consultiva sobre las Reservas a la Convencin contra el Genocidio, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), a su vez, sostuvo el reconocimiento de los principios subyacentes a aquella Convencin como principios "obligatorios para los Estados, an en la ausencia de cualquier obligacin convencional"32.
16. En su jurisprudence constante, la Corte Interamericana, al interpretar y aplicar la Convencin Americana, ha consistentemente invocado los principios generales del derecho 33 . Entre estos ltimos, los dotados de un carcter verdaderamente fundamental forman el substratum del propio ordenamiento jurdico, revelando el derecho al Derecho del cual son titulares todos los seres humanos34. En el dominio del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, recaen en esta categora de principios fundamentales el principio de la dignidad de la persona humana y el de la inalienabilidad de los derechos que le son inherentes. En su Opinin Consultiva n. 18, sobre la Condicin Jurdica y Derechos de los Migrantes Indocumentados (2003), la Corte Interamericana se refiri expresamente a ambos principios35. 17. La prevalencia del principio del respeto de la dignidad de la persona humana se identifica con el propio fin del Derecho, del ordenamiento jurdico, tanto nacional como internacional. En virtud de ese principio fundamental, toda persona debe ser respetada (en su honor y en sus creencias) por el simple hecho de pertenecer al gnero humano, independientemente de cualquier circunstancia36. El principio de la inalienabilidad de los derechos inherentes al ser humano, a su vez, se identifica con una premisa bsica de la construccin de todo el corpus juris del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. 18. En cuanto a los principios de Derecho Internacional Humanitario, se ha argumentado con persuasin que, en lugar de intentar identificar disposiciones de las Convenciones de Ginebra de 1949, o de los Protocolos Adicionales de 1977, que pudieran ser considerados como expresando principios generales, se debera ms bien considerar aquellas Convenciones y otros tratados de Derecho Humanitario como un todo como constituyendo la expresin - y el desarrollo - de tales principios generales, aplicables en cualesquiera circunstancias, de modo a asegurar mejor la proteccin de los victimados37. 19. En el caso Mucic et allii (Sentencia del 20.02.2001), el Tribunal Penal Internacional ad hoc para la ExYugoslavia (Sala de Apelaciones) ponder que tanto el Derecho Internacional Humanitario como el Derecho Internacional de los Derechos Humanos toman como "punto de partida" su preocupacin comn de salvaguardar la dignidad humana, que forma la base de sus estndares mnimos de humanidad (prr. 149). En efecto, el principio de humanidad puede ser entendido de modos distintos. En primer lugar, puede ser concebida como principio subyacente a la prohibicin del trato inhumano, establecida por el artculo 3 comn a las cuatro Convenciones de Ginebra de 1949. 20. En segundo lugar, el referido principio puede ser invocado por referencia a la humanidad como un todo, en relacin con materias de inters comn, general y directo de sta. Y, en tercer lugar, el mismo principio puede emplearse para calificar una determinada calidad de comportamiento humano (humaneness). En el caso Celebici (Sentencia del 16.11.1998), el referido Tribunal Internacional para la Ex-Yugoslavia (Trial Chamber), calific el tratoinhumano de

. ICJ, ICJ Reports (1951) p. 23. . Cf. Corte Interamericana de Derechos Humanos (CtIADH), caso de los Cinco Pensionistas versus Per (Sentencia del 28.02.2003), prr. 156; CtIADH, caso Cantos versus Argentina (Exc. Prel., Sentencia del 07.09.2001), prr. 37; CtIADH, caso Baena Ricardo y Otros versus Panam (Sentencia del 02.02.2001), prr. 98; CtIADH, caso Neira Alegra versus Per (Exc. Prel., Sentencia del 11.12.1991), prr. 29; CtIADH, caso Velsquez Rodrguez versus Honduras (Sentencia del 29.07.1988), prr. 184; y cf. tambin CtIADH, Opinin Consultiva n. 17, sobre la Condicin Jurdica y Derechos Humanos del Nio (del 28.08.2002), prrs. 66 y 87; CtIADH, Opinin Consultiva n. 16, sobre el Derecho a la Informacin sobre la Asistencia Consular en el Marco de las Garantas del Debido Proceso Legal (del 01.10.1999), prrs. 58, 113 y 128; CtIADH, Opinin Consultiva n. 14, sobre la Responsabilidad Internacional por la Expedicin y Aplicacin de Leyes Violatorias de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos (del 09.12.1994), prr. 35. 34 . A.A. Canado Trindade, Tratado de Direito Internacional dos Direitos Humanos, tomo III, Porto Alegre/Brasil, S.A. Fabris Ed., 2003, pp. 524-525. 35 . Prrafo 157 de la referida Opinin Consultiva. 36 . B. Maurer, Le principe de respect de la dignit humaine et la Convention Europenne des Droits de l'Homme, Paris, CERIC/Univ. d'Aix-Marseille, 1999, p. 18. 37 . R. Abi-Saab, "Les `principes gnraux' du Droit humanitaire selon la Cour Internationale de Justice", 766 Revue internationale de la Croix-Rouge (1987) pp. 386 y 389.
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acto u omisin intencional o deliberada, que causa "serio sufrimiento o dao mental o fsico", o constituye un "ataque serio a la dignidad humana" (prr. 543). De ese modo, agreg el Tribunal, "inhuman treatment is intentional treatment which does not conform with the fundamental principle of humanity, and forms the umbrella under which the remainder of the listed `grave breaches' in the Conventions fall" (prr. 543). Posteriormente, en el caso T. Blaskic (Sentencia del 03.03.2000), el mismo Tribunal (Trial Chamber) reiter esta posicin (prr. 154). 21. No hay que pasar aqu desapercibida la clebre clusula Martens, originalmente insertada en los prembulos de la II Convencin de La Haya de 1899 (prr. 9) y de la IV Convencin de La Haya de 1907 (prr. 8), ambas relativas a las leyes y costumbres de la guerra terrestre. Su propsito era el de extender jurdicamente la proteccin a las personas civiles y los combatientes en todas las situaciones, aunque no contempladas por las normas convencionales; con este fin, la clusula Martens invocaba "los principios del derecho de gentes" derivados de "los usos establecidos", as como "las leyes de humanidad" y "las exigencias de la conciencia pblica". Subsiguientemente, la clusula Martens volvi a figurar en la disposicin comn, relativa a la denuncia, de las cuatro Convenciones de Ginebra sobre Derecho Internacional Humanitario de 1949 (artculo 63/62/142/158), as como en el Protocolo Adicional I (de 1977) a dichas Convenciones (artculo 1(2)), - para citar algunas de las principales Convenciones de Derecho Internacional Humanitario. La mencionada clusula se ha revestido, pues, a lo largo de ms de un siglo, de validad continuada. 22. La clusula Martens sostiene la aplicabilidad continuada de los principios del derecho de gentes, las leyes de humanidad y las exigencias de la conciencia pblica, independientemente del surgimiento de nuevas situaciones; la referida clusula (perteneciente al propio derecho internacional general) impide, pues, el non liquet, y ejerce un rol importante en la hermenutica de la normativa humanitaria. Las "leyes de humanidad" y las "exigencias de la conciencia pblica" por ella invocadas recaen en el dominio del jus cogens. La clusula Martens, como un todo, ha sido concebida y reiteradamente afirmada, en ltima instancia, en beneficio de todo el gnero humano, manteniendo as su gran actualidad; se puede considerarla como expresin de la razn de la humanidad imponiendo lmites a la razn de Estado (raison d'tat)38. 23. La presente Sentencia de la Corte Interamericana en el caso de la Masacre de Plan de Snchez va ms all del denominador comn del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, y contiene elementos conceptuales propios tambin del Derecho Internacional de los Refugiados: es el caso, v.g., de la referencia expresa al criterio del "temor fundado de persecucin" (prr. 42.29), propia de esta ltima vertiente de proteccin de los derechos de la persona humana. En efecto, hechos como los del presente caso (de masacres y planes de "tierra arrasada") generaron temor, y dieron lugar a desplazamientos forzados y llegada de refugiados guatemaltecos a Mxico, sobre todo a partir de 1981-1982) 39 . Del presente caso se desprenden, en efecto, las aproximaciones o convergencias entre las tres vertientes de proteccin, que, como vengo sosteniendo hace algunos aos, se manifiestan en los planos tanto normativo y hermenutico as como operativo, de modo a maximizar la proteccin de los derechos de la persona humana40. IV. Responsabilidad Internacional Agravada. 24. El hecho de que la Corte Interamericana carezca de jurisdiccin para determinar violaciones de la Convencin contra el Genocidio (1948) no significa que la Corte no pueda tomar en cuenta actos que aquella Convencin tipifica

38 . A.A. Canado Trindade, "Reflexiones sobre el Desarraigo como Problema de Derechos Humanos Frente a la Conciencia Jurdica Universal", in La Nueva Dimensin de las Necesidades de Proteccin del Ser Humano en el Inicio del Siglo XXI (de A.A. Canado Trindade y J. Ruiz de Santiago), 1a. ed., San Jos de Costa Rica, ACNUR, 2001, pp. 19-78, esp. pp. 58-78. 39 . ACNUR, Memoria-Presencia de los Refugiados Guatemaltecos en Mxico, Mxico, ACNUR/Comisin Mexicana de Ayuda a Refugiados, 1999, pp. 41, 45, 167, 235 y 314; A. Rouqui, Guerras y Paz en Amrica Central, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1994, pp. 152-153 y 325. 40 . Cf. A.A. Canado Trindade, Tratado de Direito Internacional dos Direitos Humanos, tomo I, 1a. ed., Porto Alegre, S.A. Fabris Ed., 1997, cap. VIII, pp. 269-352; A.A. Canado Trindade, El Derecho Internacional de los Derechos Humanos en el Siglo XXI, Santiago de Chile, Editorial Jurdica de Chile, 2001, cap. V, pp. 183-265; A.A. Canado Trindade, Derecho Internacional de los Derechos Humanos, Derecho Internacional de los Refugiados y Derecho Internacional Humanitario - Aproximaciones y Convergencias, Ginebra, CICR, [2001], pp. 1-66.

como de genocidio, como circunstancias agravantes de violaciones de los derechos protegidos por la Convencin Americana sobre Derechos Humanos (con incidencia directa en la determinacin de las reparaciones). Para este propsito, no es necesario que dichos actos sean calificados como de genocidio, lo que podra generar dificultades para la aplicacin de la normativa de la Convencin Americana, que tiene por fin la determinacin de la responsabilidad internacional del Estado, y no de individuos. 25. Dichas dificultades, sin embargo, no me parecen insuperables. Bajo la Convencin Americana, es perfectamente posible la determinacin de la responsabilidad internacional agravada del Estado, con todas las consecuencias jurdicas para las reparaciones; entre stas, encuntrase el cumplimiento del deber por parte del Estado de determinacin de la responsabilidad penal individual de los perpetradores de las violaciones de los derechos protegidos, y su sancin correspondiente. No es esta la primera vez que la Corte Interamericana identifica una responsabilidad internacional agravada (en los trminos del prrafo 51 de la presente Sentencia sobre el caso de la Masacre de Plan de Snchez); en su anterior Sentencia, del 25.11.2003, sobre el caso Myrna Mack Chang versus Guatemala, la Corte concluy que, de los hechos probados, se desprenda una "responsabilidad internacional agravada del Estado demandado" (prr. 139). 26. Normas consagradas en tratados y convenciones pueden perfectamente ser evidencia del derecho internacional consuetudinario41. Ms que sto, pueden subsistir como normas del derecho internacional tanto convencional como consuetudinario42. La Convencin contra el Genocidio de 1948 vino a codificar la materia de que trata; aunque se considerara - visin que no comparto - que slo a partir de la adopcin de dicha Convencin la prohibicin del genocidio pas gradualmente, con su consagracin en el derecho internacional convencional, a integrarse tambin en el derecho internacional contemporneo, es innegable que, en la poca de la ocurrencia de los hechos del presente caso, la prohibicin del genocidio ya formaba parte del derecho internacional consuetudinario, e, inclusive, del dominio del jus cogens43. 27. Ingresamos aqu, en definitiva, en el dominio del jus cogens y de la responsabilidad internacional agravada. Ya abord con detalles las consecuencias jurdicas de esta ltima en mi supracitado Voto Razonado (prrs. 41-55) en el caso Myrna Mack Chang (2003), al cual me permito, al respecto, hacer aqu referencia. A mi juicio, la interpretacin y aplicacin de la Convencin Americana no excluyen las del derecho internacional general; todo al contrario, las requieren. 28. El propio prembulo de la Convencin Americana se refiere expresamente a los principios reafirmados y desarrollados en instrumentos internacionales, "tanto de mbito universal como regional" (prr. 3). Tambin se refiere a obligaciones impuestas por el derecho internacional (artculo 27)44, as como a los "principios del derecho internacional generalmente reconocidos" (artculo 46(1)(a)) 45 . En efecto, los principios generales del derecho 46 orientan todo y cualquier sistema jurdico, y guan el derecho tanto convencional como general. Estos dos se aplican concomitantemente 47 , y el hecho de que un principio general del derecho encontr expresin en convenciones

. R.R. Baxter, "Treaties and Custom", 129 Recueil des Cours de l'Acadmie de Droit International de La Haye (1970) pp. 31, 43, 57 and 102-103. 42 . Recurdese, v.g., el principio del pacta sunt servanda, - al cual se refieren las dos Convenciones de Viena sobre Derecho de los Tratados (artculo 26 y prembulo), - que emergi tanto como una regla general de interpretacin de tratados as como del derecho internacional consuetudinario. El referido principio encuntra, as, profundamente arraigado en el corpus juris del derecho internacional como un todo; M. Lachs, "Pacta Sunt Servanda", in Encyclopedia of Public International Law (ed. R. Bernhardt), vol. 7, Amsterdam, North-Holland/Max Planck Institut, 1984, pp. 364-371. La cuestin bsica de la validad de las normas del derecho internacional transciende el mbito del derecho de los tratados. Quizs la base de una obligacin internacional sea, en ltima instancia, de carter metajurdico; J.L. Brierly, The Basis of Obligation in International Law, Oxford, Clarendon Press, 1958, p. 65; J.L. Brierly, The Law of Nations, 6a. ed., Oxford, Clarendon Press, 1963, p. 54. 43 . Cf., al respecto, v.g., W.A. Schabas, Genocide in International Law, Cambridge, University Press, 2002 [reprint], pp. 445 y 500501, y cf. pp. 434-435; y, sobre la prohibicin de genocidio como siendo de derecho internacional general o consuetudinario, cf. ibid., pp. 99, 142, 362, 365 y 548; y cf. tambin ibid., pp. 168 y 209, sobre lo ocurrido en Guatemala. 44 . Sobre suspensin de garantas. 45 . Sobre la regla del agotamiento de los recursos de derecho interno. 46 . Abarcando tanto los de los sistemas jurdicos nacionales como los del derecho internacional. 47 . Cf., en general, v.g., G. Barile, "La structure de l'ordre juridique international - Rgles gnrales et rgles conventionnelles", 161 Recueil des Cours de l'Acadmie de Droit International de La Haye (1978) pp. 48-64. - En lo que respecta al genocidio, se ha sugerido que "the most promising route for the future evolution of international law on genocide would be through clearer expansion
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multilaterales no lo priva de su continuada aplicacin como principio de derecho internacional consuetudinario; el derecho internacional general contina a aplicarse pari passu con el convencional48. V. El Jus Cogens en su Amplia Dimensin. 29. El propio concepto de jus cogens, en mi entender, trasciende el mbito tanto del derecho de los tratados49 como del derecho de la responsabilidad internacional de los Estados50, de modo a alcanzar el derecho internacional general y los propios fundamentos del orden jurdico internacional. La Corte Interamericana se refiri a esta evolucin en su reciente Opinin Consultiva n. 18, sobre la Condicin Jurdica y Derechos de los Migrantes Indocumentados (prrs. 9899). En mi Voto Concurrente en aquella Opinin Consultiva, me permit ponderar que tal evolucin atiende a la necesidad de "un mnimo de verticalizacin en el ordenamiento jurdico internacional, erigido sobre pilares en que se fusionan lo jurdico y lo tico" (prr. 66), y agregu: "De mi parte, siempre he sostenido que es una consecuencia ineludible de la afirmacin y la propia existencia de normas imperativas del Derecho Internacional el no se limitar stas a las normas convencionales, al derecho de los tratados, y el extenderse a todo y cualquier acto jurdico. Desarrollos recientes apuntan en el mismo sentido, o sea, de que el dominio del jus cogens, ms all del derecho de los tratados, alcanza igualmente el derecho internacional general. Adems, el jus cogens, en mi entender, es una categora abierta, que se expande en la medida en que se despierta la conciencia jurdica universal (fuente material de todo el Derecho) para la necesidad de proteger los derechos inherentes a todo ser humano en toda y cualquier situacin" (prr. 68). 30. As, la prohibicin de las prcticas de tortura y trato inhumano, de desaparicin forzada de personas, de ejecuciones sumarias y extra-legales, del irrespeto del honor y creencias personales (inclusive las relaciones de los vivos con sus muertos), es en nuestros das absoluta y universal, pues pertenece al dominio del jus cogens internacional. Esta prohibicin se afirma hoy da en estos trminos debido al despertar de la conciencia jurdica universal, la cual, me permito reiterar, constituye la fuente material de todo el Derecho; la infraccin de dicha prohibicin general la responsabilidad internacional agravada del Estado, y la responsabilidad penal internacional de los perpetradores (intelectuales y materiales) de las violaciones. 31. Tal como tambin lo seal en mi citado Voto Concurrente en la Opinin Consultiva n. 18 de esta Corte sobre la Condicin Jurdica y Derechos de los Migrantes Indocumentados (2003), "A la responsabilidad internacional objetiva de los Estados corresponde necesariamente la nocin de ilegalidad objetiva (uno de los elementos subyacentes al concepto de jus cogens). En nuestros das, nadie osara negar la ilegalidad objetiva de actos de genocidio, de prcticas sistemticas de tortura, de ejecuciones sumarias y extra-legales, y de desaparicin forzada de personas (...), condenadas por la conciencia jurdica universal, a la par de la aplicacin de tratados. (...) La emergencia y consagracin del jus cogens evocan las nociones de orden pblico internacional y de una jerarqua de normas jurdicas, as como la prevalencia del jus necessarium sobre el jus voluntarium; el jus cogens se presenta como la expresin jurdica de la propia comunidad internacional como un todo, la cual, en fin, toma conciencia de s misma, y de los principios y valores fundamentales que la guan" (prrs. 71 y 73). 32. Las prohibiciones supracitadas del jus cogens son incuestionables en nuestros das, en la actual etapa de evolucin del derecho internacional contemporneo. Adems, revelan la gradual emergencia de un derecho internacional universal. El propsito del jus cogens es precisamente el de asegurar los intereses y valores ms fundamentales de la

of customary international law"; S.R. Ratner y J.S. Abrams, Accountability for Human Rights Atrocities in International Law, 2a. ed., Oxford, University Press, 2001, p. 45. 48 . CIJ, caso Nicaragua versus Estados Unidos (Fondo), ICJ Reports (1986) pp. 93-97, prrs. 174-181. Sobre el entendimiento de que determinadas normas de Derecho Internacional Humanitario convencional forman parte tambin del derecho internacional general, cf. G. Abi-Saab, "The 1977 Additional Protocols and General International Law: Some Preliminary Reflexions", in Humanitarian Law of Armed Conflict: Challenges Ahead Essays in Honour of F. Kalshoven (eds. A.J.M. Delissen y G.J. Tanja), Dordrecht, Nijhoff, 1991, p. 126. 49 . Su consagracin en las dos Convenciones de Viena sobre Derecho de los Tratados (1969 y 1986), artculos 53 y 64. 50 . V.g., su reconocimiento en los Artculos sobre la Responsabilidad de los Estados, adoptados por la Comisin de Derecho Internacional de Naciones Unidas en 2001.

comunidad internacional como un todo51. Las referidas prohibiciones (de violaciones graves de los derechos humanos) indican, en la ponderacin de M. Lachs, cmo "mankind, or the international community, on its journey through history, found it necessary to outlaw once and for all certain actions (...). On this, the deniers and doubters have to agree, if they accept the basic premises of law and the imperative of its progress"52. 33. Hay obligaciones internacionales atinentes a la salvaguardia de valores fundamentales de la propia comunidad internacional, que se distinguen de otras obligaciones internacionales; de ah la emergencia de conceptos como los de las obligaciones erga omnes, atinentes al jus cogens, en el derecho internacional contemporneo53. As, la visin clsica de un rgimen nico e indiferenciado de responsabilidad internacional ya no corresponde a la actual etapa de evolucin de la materia en el derecho internacional contemporneo54. La bsqueda corriente de una jerarqua normativa y conceptual en el ordenamiento jurdico internacional (ilustrada por la consagracin del jus cogens) ha conformado, a mi modo de ver, la responsabilidad internacional agravada, en casos de violaciones particularmente graves de los derechos humanos y de crmenes internacionales, con todas sus consecuencias jurdicas. Crmenes internacionales y violaciones del jus cogens, por su particular gravedad, afectan los valores bsicos de la comunidad internacional como un todo55.

VI. Existencia del Crimen de Estado. 34. La responsabilidad agravada es, precisamente, la que corresponde a un crimen de Estado, sin que con esto se pretenda sugerir una analoga inadecuada con categoras del derecho penal interno. Los hechos del presente caso de la Masacre de Plan de Snchez hablan por s mismos, y con elocuencia, revelando que los crmenes de Estado s, existen, aunque parte de la doctrina jusinternacionalista, apegada a dogmas del pasado, busque negarlos o eludirlos. El crimen de Estado, acarreando una responsabilidad internacional agravada, afecta directamente los valores fundamentales de la comunidad internacional como un todo. 35. Desde esta perspectiva, el crimen de Estado se configura como una violacin grave del derecho internacional perentorio (el jus cogens). El crimen de Estado se torna an ms evidente en la medida en que se establece la intencin (falta o culpa), o tolerancia, acquiescencia, negligencia, u omisin, por parte del Estado en relacin con violaciones graves de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario perpetradas por sus agentes, inclusive en nombre de una poltica de Estado. 36. Aqu, el principio de la responsabilidad objetiva o absoluta del Estado, cede espacio a la responsabilidad basada en la falta o culpa, siempre y cuando se puede demostrar - como en el presente caso de la Masacre del Plan de Snchez la intencin del Estado de causar el dao o su negligencia en evitarlo; al igual que en el caso Myrna Mack Chang, la falta o culpa trnase, aqu, la base conceptual imprescindible de la responsabilidad del Estado, agravada por esta circunstancia. Como me permit advertir en mi Voto Razonado en el caso Myrna Mack Chang, "El crimen de Estado es mucho ms que una posibilidad, es una realidad, como lo revelan los hechos del cas d'espce. Mientras se siga intentando eludir la cuestin, la doctrina jusinternacionalista contempornea estar sucumbiendo ante el espectro de la soberana estatal, y frenando la propia evolucin del derecho de gentes en nuestros das. Mientras se siga negando su existencia, se estar privando a la persona humana, titular ltimo de los derechos que le son inherentes, y anteriores y superiores al Estado, de la salvaguardia y del ejercicio de dichos derechos, a empezar por el derecho a la justicia; se estar, adems, privando a la persona humana de las reparaciones por las lesiones de aquellos derechos.

B. Simma, "From Bilateralism to Community Interest in International Law", ", 250 Recueil des Cours de l'Acadmie de Droit International de La Haye (1994) p. 289. 52 . M. Lachs, "The Development and General Trends of International Law in Our Time", 169 Recueil des Cours de l'Acadmie de Droit International de La Haye (1976) pp. 272-273. 53 . V. Starace, "La responsabilit rsultant de la violation des obligations l'gard de la communaut internationale", 153 Recueil des Cours de l'Acadmie de Droit International de La Haye (1980) p. 205. 54 . Ibid, pp. 274-275, y cf. pp. 289, 297 y 308. 55 . C. Tomuschat, "Obligations Arising for States without or against Their Will", 241 Recueil des Cours de l'Acadmie de Droit International de La Haye (1993) p. 224, y cf. p. 307.
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Mientras se siga negando su existencia, se estar privando al Estado, - rehn de una estructura deformada de represin e impunidad, - de su fin precipuo, la realizacin del bien comn. Mientras se siga negando su existencia, en medio a un imbroglio semntico vaco (que desva la atencin de la cuestin central de la necesidad de asegurar el primado de la justicia), se estar privando al propio Derecho de su fin ltimo, precisamente la realizacin de la justicia. Mientras se siga intentando eludir la cuestin, el tratamiento dispensado al captulo central del derecho de la responsabilidad internacional del Estado seguir siendo inconvincente, adems de conceptualmente incompleto y jurdicamente inconsistente. Con sto, se estar lamentablemente postergando la construccin y consolidacin de un verdadero Estado de Derecho, y, en el marco de ste ltimo, de un verdadero derecho al Derecho, o sea, el derecho a un ordenamiento jurdico que efectivamente salvaguarde los derechos fundamentales de la persona humana" (prrs. 54-55). VII. Coexistencia de la Responsabilidad Internacional del Estadoy del Individuo. 37. No me parece haber impedimento jurdico alguno para la determinacin concomitante de la responsabilidad internacional del Estado y la responsabilidad penal de los individuos en los trminos anteriormente sealados (prr. 25, supra), en lo que concierne a la Convencin Americana, revelando la interaccin entre los ordenamientos jurdicos internacional y nacional, en el presente dominio de proteccin de los derechos humanos. Se ha, al respecto, ponderado que, coincidiendo los hechos determinados por la CEH con figuras tipificadas por los ordenamientos jurdicos tanto interno como internacional como delitos, y siendo las conductas respectivas calificadas como "las ms graves en la escala social", merecedoras de "las ms graves sanciones sociales", el slo "reproche tico" es necesario pero no suficiente, por cuanto para dichas conductas se prevea "la imposicin de una sancin". Y se ha agregado que "Si el reproche es solamente moral se distorsiona todo el sistema de prevencin de delitos y proteccin de bienes jurdicos previsto por el derecho penal. Si no se aplica la sancin penal a hechos tan graves, la sociedad puede considerar como permitido aquello que estaba prohibido o por lo menos entender que se encontraba justificado"56. De ah la relevancia de la lucha contra la impunidad. En el plano estrictamente internacional, subsiste, sin embargo, un desarrollo insuficiente de la materia, reflejado en la actitud persistente, de tratar la responsabilidad internacional del Estado y la responsabilidad penal de los individuos de forma separada y compartimentalizada. 38. En la actual etapa del desarrollo insuficiente de la materia, los tribunales internacionales de derechos humanos (las Cortes Europea e Interamericana, y en el futuro la Africana) se centran en la primera (la responsabilidad internacional del Estado), mientras que los tribunales penales internacionales ad hoc (para la ex-Yugoslavia y para Ruanda) y el Tribunal Penal Internacional (TPI) se vuelven a la segunda (la responsabilidad penal internacional de los individuos). Pero la responsabilidad internacional del Estado y la del individuo son complementarias. La Convencin Americana sobre Derechos Humanos, al centrarse en la responsabilidad internacional del Estado por violaciones de los derechos por ella protegidos, no se exime, sin embargo, de sealar - en su ni siempre recordado artculo 32(1)57 - que "toda persona tiene deberes para con la familia, la comunidad y la humanidad". 39. La reaccin a las violaciones graves y sistemticas de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario constituye hoy da una legtima preocupacin de la comunidad internacional como un todo; dicha reaccin se impone an con mayor fuerza cuando las vctimas son vulnerables e indefensas (como en el presente caso de la Masacre del Plan de Snchez), y la estructura del poder pblico es deformada y puesta a servicio de la represin y no de la bsqueda del bien comn. La responsabilidad penal internacional del individuo, en mi entendimiento, no exime la del Estado; las dos coexisten, siendo este reconocimiento de crucial importancia para la erradicacin de la impunidad. Tanto el Estado como sus agentes son destinatarios directos de normas del derecho internacional contemporneo; la conducta de ambos es prevista y reglada por este ltimo, debiendo, pues, tanto el Estado como sus agentes responder por las consecuencias de sus actos y omisiones. VIII. Eplogo. 40. No podra concluir este Voto Razonado sin referirme, aunque muy brevemente, a un aspecto del presente caso de la Masacre del Plan de Snchez que me parece de la mayor relevancia, y que, a mi juicio, no puede pasar

56 . C. Paz y Paz Bailey, La Tipificacin de Violaciones en Contra de Derechos Fundamentales y los Hechos de Violencia Vinculados al Enfrentamiento Armado, Guatemala, CECI/Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala, 1998, p. 2. 57 . Sobre la correlacin entre deberes y derechos.

desapercibido. A pesar de que los hechos ocurrieron hace 22 aos, quedan seguramente vivos en la memoria de los sobrevivientes. Los aos de silencio y humillacin, frente a las dificultades de ubicacin de los cementerios clandestinos y de exhumacin de los cadveres de la masacre, y de prolongada denegacin de justicia, no lograron apagar la memoria de los sobrevivientes de lo ocurrido en Plan de Snchez el da 18 de julio de 1982. Como bien seal un escritor latinoamericano, "el olvido est lleno de memoria"58; o sea, efectivamente no hay olvido. 41. La memoria es duradera, resiste a la erosin del tiempo, resurge de las profundidades y tinieblas del sufrimiento humano, pues los caminos del pasado ya fueron trazados y debidamente recorridos, ya son conocidos, y permanecen inolvidables. Al respecto, adverta un gran pensador del siglo XX que jams hay que dejar pasar por alto "el respeto a los eternos derechos humanos, el aprecio de lo antiguo y la continuidad de la cultura y de la historia del espritu"59. 42. Transcurridas ms de dos dcadas desde la referida masacre de Plan de Snchez, el Estado demandado ha reconocido su responsabilidad internacional por las graves violaciones de los derechos humanos60 en el cas d'espce, y los victimados de Plan de Snchez han tenido su caso conocido y resuelto, en cuanto al fondo, por un tribunal internacional de derechos humanos. Los sobrevivientes de la masacre de Plan de Snchez podrn ahora reconstruir, o reconstituir con plenitud, las relaciones con sus muertos, reivindicados por la presente Sentencia de la Corte Interamericana. 43. En definitiva, la conciencia humana es la fuente material de todo Derecho. La conciencia colectiva de los miembros del pueblo maya ha dado elocuente testimonio de su existencia espiritual, individual y colectiva, la cual, a su vez, los identifica, los vincula y los distingue. La suerte de uno est ineluctablemente ligada a la de los dems miembros de sus comunidades. Como tan lcidamente ponder C.G. Jung en su autobiografa, el alma humana tiene una naturaleza y un comportamiento objetivos61. La existencia espiritual, individual y colectiva, es una realidad objetiva. Los hechos del presente caso lo comprueban cabalmente. Antnio Augusto Canado Trindade Juez Pablo Saavedra Alessandri Secretario

. M. Benedetti, El Olvido Est Lleno de Memoria, Bogot, Edit. Planeta, 2001, pp. 13-19. . C.G. Jung, op. cit. infra n. (48), p. 278. 60 . Consagrados en los artculos 1(1), 5(1) y (2), 8(1), 11, 12(2) y (3), 13(2)(a) y (5), 16(1), 21(1) y (2), 24 y 25 de la Convencin Americana; cf. prr. 46 de la presente Sentencia. 61 . C.G. Jung, Recuerdos, Sueos, Pensamientos, Barcelona, Ed. Seix Barral, 2002, pp. 126 y 135.
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