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Resumen Segundo Parcial

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CRISIS DE 1820 DI MEGLIO LAS PALABRAS DE MANUL. Di Meglio parte de levantamiento del cuerpo de pardos y morenos de la milicia de la ciudad para intentar a partir de l estudiar la participacin plebeya en la poltica de los aos revolucionarios. La plebe. Se trata del estrato social inferior que remite a los habitantes que no eran considerados de color blanco (lo que no implica que no haya plebe blanca), es decir que no reciban el trato de don y realizaban tareas sin calificacin (tareas manuales, artesanos pobres) o eran mendigos y pobres, sin hogar o en dependencia con alguien. Se trata de un grupo muy homogneo, multitnico y multiocupacional, que conformaba una suerte de proletariado urbano (a excepcin de los artesanos). Milicia. Era una organizacin de tradicin espaola, compuesta por aquellos que tenan domicilio fijo y deban prestar durante ocho aos un servicio activo, recibiendo un estipendio cuando eran movilizados. Luego se daba un servicio pasivo, es decir que solo se lo movilizada en caso de emergencia. El miliciano no era un militar sino un vecino en armas cuya funcin era la defensa del territorio. La milicia se consolida a partir de las invasiones inglesas, organizndose de acuerdo al origen y la piel: Patricios (nacidos en la patria, Bs. As.), Arribeos (de las provincias de arriba, norte), Naturales y Castas (indios, pardos y morenos), espaoles de la pennsula, y cuerpo de esclavos. Pasadas las invasiones la milicia no se desmovilizo y paso a convertirse en el poder principal de Bs. As., dado que no haba un ejrcito profesional regular con fuerza para oponrsele. La oficialidad fue cubierta por la elite y la tropa por la plebe. La movilizacin significo un traslado de recursos hacia la plebe pues se sostena por los aportes de la elite que eran la paga de los milicianos movilizados, convirtindose en un modo de subsistencia estable (muchos se alistaban voluntariamente por ello). Los hechos de 1809 demuestran la politizacin que se haba operado y la fuerza que haba ganado el poder militar, puesto que el pedido de destitucin del rey fue desbaratado gracias al apoyo de los cuerpos milicianos que obtuvo el virrey (Liniers, hroe de la resistencia). Lo mismo se observa cuando los milicianos en 1810 apoyan la reasuncin de la soberana, conformando la Junta de Gobierno con Saavedra como presidente (Comandante ms poderoso de los patricios). Durante los primeros aos de la Revolucin la milicia se transform en ejercito regular, aunque en 1812 se reorganizo la defensa de la ciudad en base a la divisin de la ciudad en tres cuerpos cvico divididos no en trminos de nacimiento, sino espaciales y raciales (los del centro de la ciudad, los de los barrios alejados, y los de pardos y morenos). Sin embargo estos cuerpos tenan una capacidad operativa limitada y estaban pobremente armados. Hacia 1815 se estableci que los tercios cvicos quedaban bajo el mando del Cabildo, quien designaba jefes y oficiales. Seran soldados cvicos aquellos americanos o extranjeros con cuatro aos de residencia teniendo entre e15 y 60 aos. Hacia 1817 el gobierno recupero autoridad sobre los tercios al elegir sus oficiales, aunque siguieron fuertemente ligados al Cabildo. El poder de estas milicias aumentaba como tambin lo hacia su peso poltico, mientras el ejercito regular tena una presencia menor a causa de las guerras. La organizacin miliciana genero lazos horizontales antes inexistentes entre los plebeyos, generndose una identificacin entre los cuerpos militares que a menudo dieron pie a rivalidades entre los regimientos, aunque sobre todo dio base para el surgimiento de acciones colectivas. Motines. La sociedad colonial era legalmente desigual, los miembros de las castas (negros, mestizos, pardos) no podan ocupar cargos civiles o eclesisticos. La Revolucin opero all un cambio importante, puesto que los hombres militarmente movilizados tuvieron la posibilidad de reclamar con las armas en la mano, dando pie a acciones populares en forma de motines entre 1810 y 1820. Por ejemplo en 1811 se produjo el motn de las trenzas, como reaccin al intento de profesionalizacin y disciplinamiento de las tropas. Lo particular del levantamiento fue que sus dirigentes eran plebeyos que rechazaban el trato como soldados veteranos, alegando que ellos eran milicianos y por ello tenan derecho a elegir sus oficiales. El levantamiento fue sofocado, hubo muertos, encarcelados y algunas compaas del ejrcito fueron disueltas por sediciosas. Hacia 1819 se produce otro motn (en el que se da el discurso de Manul) en el contexto de una guerra que se estaba haciendo muy larga acompaada de una sequa que llev a una elevacin del $ del pan. El motivo del estallido fue que el Director pretendi movilizar a los milicianos para enfrentar a Santa Fe y Entre Rios que no obedecan al gobierno central, esta medida contradeca el derecho miliciano de servir sin abandonar la residencia. Lo que el gobierno perciba como peligroso no es que reclamaran un derecho legtimo, sino la forma en que lo hacan: la Revolucin haba dado la posibilidad de hacerlo con las armas en mano. Las autoridades queran desarmarlos y los amotinados se resistieron. Todos los motines se desencadenaron como una accin destinada a hacer cumplir lo que se perciba como un derecho violado (acuartelamiento, falta de pago, abusos) por lo cual la plebe deba movilizarse. La Bs. As. Colonial desconoca la presin popular tan comn en Europa, recin comenz a sentirla a partir de las invasiones inglesas. Los plebeyos estuvieron ligados a los acontecimientos que formaron el gobierno autnomo en 1810? Los testimonios no coinciden. El 21 de mayo se juntaron delante del Cabildo muchas personas, entre ellas gente del bajo pueblo, dicha multitud fue dispersada por el cuerpo de patricios, aunque se acepto su peticin de Cabildo Abierto. En aquella reunin se invito a la parte principal y ms sana, aunque algunos denuncian que hubo pulperos e hijos de familias inhabilitadas para votar. Hacia el 25 de mayo el reclamo de una multitud conducida por French y Beruti (y acompaada por los patricios) exigi una junta sin el virrey, en las fuente tenemos testimonios de gente que afirma que estos contaban con el apoyo de lo nfimo de la plebe y que la mejor parte del pueblo nada tuvo en este asunto. En conclusin, hubo participacin de la plebe, pero el protagonismo estuvo en la elite portea. Es que el efecto principal de la Revolucin fue acercar el gobierno a la poblacin portea. La primer intervencin popular ocurri el 5 y 6 de abril de 1811, que si bien en parte remite a los acontecimiento de enero de 1809, all se dirima la lucha entre virrey y Cabildo sin impugnar el origen del poder de ninguno de los dos, mientras que ahora como el gobierno se eriga en base a la soberana del pueblo, toda regla era discutible. El pueblo elabor un petitorio por el cual se buscaba la expulsin de los morenistas de la Junta. Los opositores al movimiento sealan que fueron habitantes de la campaa conducidos por autoridades, lo cual en parte se confirma puesto que las firmas eran en gran parte de alcaldes de hermandad , incluso tambin parece que intervinieron hombres de la ciudad. Por qu participaron? Es indudable que algunos siguieron a sus alcaldes, pero tambin denota que en el petitorio el pueblo exiga la expulsin de todos los europeos, y ello parece ser una reivindicacin propia que parte de la posibilidad de politizar los resentimientos de la plebe frente a la superioridad que tiempo atrs haba gozado todo peninsular. Se trata en definitiva de una consigna popular oportunamente explotada por los organizadores del movimiento para legitimar su propio objetivo de eliminar a la faccin morenista, en base a lo que el pueblo quiere. Otro momento de gran movilizacin plebeya fue cuando en 1812 se conoci la intensin de un grupo de espaoles de organizar un movimiento contrarrevolucionario, lo cual llevo a una gran movilizacin que no se calmo ni con la ejecucin de los imputados. Incluso unos meses despus se produjo un nuevo petitorio del pueblo encabezado por la Logia Lautaro, pidiendo la renuncia del gobierno. La victoria demuestra como la combinacin entre elite, tropas y plebeyos se haba convertido en una forma

eficaz para le cambio poltico (justamente cuando la Logia siempre se haba caracterizado por su no estimulo a la participacin popular). El periodo de gobierno de la Logia significo un recrudecimiento del esfuerzo por ganar la guerra, lo que significo una gran movilizacin que llev al incremento del $ del pan, lo cual gener un gran odio popular que estall junto con un levantamiento militar y un golpe por parte del Cabildo dio un golpe de mano con el apoyo activo de la poblacin. Definitivamente la Revolucin trajo una intervencin activa, aunque subordinada pero decisiva de los plebeyos en los asuntos del gobierno. En tiempos coloniales la palabra patria era un concepto con valor sentimental, era la comunidad amplia en la que se viva y se tena con ella un compromiso por el bienestar general. El haber prestado servicio a la patria se convirti en un elemento fundamental para legitimar las acciones de una persona, por ello Manul deca que el gobierno era un ingrato porque no reconoca los servicios que haban prestado. Quienes pedan dineros o favores al gobierno mencionaban servicios prestados como justificacin. El haber servido a la patria se utilizaba como argumento para obtener derecho de ese sistema a cuya conformacin haban contribuido arriesgando subida y vindose despus sumidos en la pobreza. Las fiestas populares eran un momento muy importante en la que el bajo pueblo mostraba junto con el resto de la sociedad su adhesin a la nueva situacin, se trataba de una va de expresin poltica armoniosa. En ellas se observa tambin la fuerte oposicin que haba respecto a los peninsulares, a los cuales se tildaba de sarracenos, combinando la situacin de extranjero con la de hereje. Esto se observa claramente en la Conspiracin de Alzaga que termin con su ejecucin aplaudida y vivada por el pueblo. El gobierno rpidamente proclamo la prohibicin de los peninsulares de tener pulpera y se les requiso las armas. La diyuntiva del momento era americano o sarraceno, siendo americano todo aquel que no era peninsular, haba una clara divisin de la sociedad. La Revolucin se proclam as como una regeneracin patritica que apel a la identificacin de la poblacin portea contra los enemigos: los europeos mandones. Sin duda los plebeyos influenciaron en esta radicalizacin de la posicin contra los peninsulares, ante la amenaza de una posible contrarrevolucin. Esta antinomia no se haba iniciado con la Revolucin sino que se haba delineado durante el devenir de la guerra y con el retorno de Fernando VII, cuando el rey apareci como opuesto a la patria. La nocin colectiva de patria significo un cambio simblico importante para la poblacin negra y los esclavos, puesto que la patria apareca como un horizonte de libertad puesto que muchos eran comprados o donados para contribuir con la guerra. Incluso los pobres libres ahora se vean simblicamente en una situacin superior puesto que formaban parte del bando americano junto con los blancos. La posibilidad de libertad contribuy a la adhesin de los negros a la causa revolucionaria y permiti liberar sus resentimientos contra el enemigo blanco: el peninsular. Cuando Manul dice que en la patria no tiene padre ni madre hace referencia a una concepcin que esperaba del estado un comportamiento paternal, en parte legado de la figura del rey durante poca colonial con el Cabildo como el encargado del bien comn, como se observa en su funcin de ocuparse del abasto de alimentos, regulacin de precios y el pago a viudas y hurfanos por la guerra. La legitimidad de su poder no era discutida y a l se dirigieron todas las peticiones de los movimientos del pueblo. El no cumplir con estas funciones es lo que genera el enojo de Manul. La politizacin estuvo acompaada de la propagacin de ideas y recuerdos y formas de accin (presencia en fiestas, motines militares) que se difundieron por los lugares de sociabilidad plebeya, es decir mediante reuniones informales en espacios pblicos, donde gente como Manul daba a conocer sus opiniones y se reproducan as las prcticas polticas. Conclusin. El levantamiento de Manul no respondi a un descontento coyuntural, sino que se inserta en aos de experiencia de participacin poltica plebeya. Se buscaba evitar el retorno al poder del grupo que haba dirigido el gobierno entre el 1816 y 1820 que consideraban de regreso con la designacin de Rodrguez como gobernador. El triunfo de este significo la perdida del Cabildo de la capacidad de conducir las milicias y la posterior disolucin de los tercios reorganizando una milicia con menos efectivos, eliminando las posibilidades de desorden. DI MEGLIO LOS SANSCULOTES DESPIADADOS. La anarqua del ao 20 es la que hace desaparecer el gobierno central creado por la Revolucin. Lo que pretende este trabajo es rescatar la importancia del papel poltico que jug la plebe urbana. Habiendo Rondeau perdido la batalla de Cepeda ante Entre Ros y Corrientes, el directorio cay junto con el sector poltico centralista que haba dirigido Bs. As. Desde 1816. Sarratea asumi la gobernacin previo pacto con Lpez y Ramrez. Sin embargo Balcarce, general vinculado al grupo directorial, regres y se apodero del gobierno convocando a Cabildo Abierto que confirm su cargo, mientras que Lpez y Ramrez volvan a invadir exigiendo la permanencia de Sarratea. Soler moviliz a los milicianos del segundo tercio para presionar a Balcarce, y este convoc al primer tercio y llam a todos los ciudadanos capaces de llevar armas. Sin embargo fracaso y se convoc a un Cabildo Abierto que confirmo a Sarratea y a Alvear nuevo comandante de armas. La agitacin creci contra Alvear que era muy impopular en la provincia sobre todo comparado con Soler que era muy popular entre la plebe. La tensin continua y Sarratea fue reemplazado por Ramos Meja, aunque Soler presion y logro ser elegido. Siendo fuerte la oposicin, este abandono el cargo y el vaco de poder fue ocupado por otro oficial, Pagola. Este obr contra el Cabildo acusndolo de connivencia con el partido directorial y convoco a todos los habitantes a tomar armas. Sin embargo la movilizacin fue controlada y desarmada por Borrego. Lo real es que la movilizacin de la plebe fue decisiva para resolver la poltica en esos momentos crticos, dada la falta de poder de respuesta de los sectores dominantes. Dorrego fue nombrado gobernador y derrota a Lpez y Alvear, luego pretendi derrotar a Lpez en Santa Fe pero fracaso. Tras la derrota la junta lo reemplazo por Martn Rodrguez. El Cabildo lo vio a digusto puesto que era una integrante de la faccin directorial. Levantamiento de octubre. Este levantamiento consolido a plebe como actor poltico. No porque lo organizara sino porque su participacin condenso una serie de prcticas que antes se haban dado de forma paralela y esta vez se unieron. El descontento se generalizo con la designacin de Rodrguez, puesto que Dorrego era muy popular. El primero de octubre el segundo y tercer tercio cvico se sublevaron y ocuparon la plaza principal, liderados por Pagola. Rodrguez march hacia la campaa, el Cabildo asumi el poder y no reconoci al fugitivo. Los insurrectos esperaban la llegada de Dorrego y sus tropas, cosa que no sucedi. Lo importante aqu es que la participacin no fue solo de la plebe en los tercios cvicos, sino que tambin las fuentes sealan participacin de esclavos. Rodrguez regreso con Rosas y tomaron la plaza, buscando un pacto. Rodrguez ataco y se inicio un violento combate que finaliz con su triunfo. Rodrguez afianz su autoridad y le retiro al Cabildo la conduccin de las milicias cvicas. Como Seala Halpern la vieja oposicin popular fue vencida por la intervencin de los sectores dominantes de la economa portea mediante el envi de tropas rurales para reprimir a la plebe urbana, puesto que su movilizacin causaba inestabilidad y temor. La accin de esta elite (luego Partido del Orden) tena como objetivo acabar con el modo de politizacin de los sectores bajos. Tres fueron los

derrotados: Cabildo, lderes de la oposicin popular y la plebe. Herrero ha sostenido que no hubo participacin activa de los miembros de la plebe, sino que fueron porque se los ordenaron y no por propia voluntad. Sin embargo la intransigencia de la tropa, en el momento en que sus lideres queran pactar, demuestra que se trato de una especie de motn plebeyo que llevo adelante las posiciones que defendan ms all de las intensiones de sus lideres. Los tercios sublevados (segundo y tercer) eran los que tenan mayora plebeya, y ello explica en gran medida el temor de la elite frente a un desorden que poda ser perjudicial a su prosperidad, por lo cual haba que eliminar ese obstculo. La elite estaba decidida a detener la movilizacin plebeya. Martn Rodrguez reinstauro la calma y encauzo la movilizacin de la plebe en el sistema electoral. HERRERO UN GOLPE DE ESTADO EN BS AS DURANTE OCTUBRE DE 1820. El reciente gobernador Martn Rodrguez debe abandonar la ciudad tomada por las fuerzas federales, por ello se recluye en la campaa y une sus fuerzas con Rosas. Los federales desconocen la eleccin del gobernador y la Sala que lo nombr, convocan a Cabildo Abierto, pero Rodrguez junto con Rosas logran derrotar a las tropas alzadas. El hecho consolid el gobierno de Rodrguez puesto que le brindo fuerza y legitimidad lo que se plasmo en una serie de reformas de gran significacin como la eliminacin del Cabildo. La explicacin tradicional sostiene que entre 1810 y 1819 predominaron los grupos centralistas, siendo los federales un grupo minsculo con escasos adherentes sin capacidad de lograr una fuerza significativa de posicin. Si bien Herrero concuerda con lo primero, rechaza lo segundo sosteniendo que los federales mostraron una fuerza de importancia. Hacia 1816 irrumpi en Bs. As. Una tendencia confederacionista apoyada por la mayora de los Alcaldes de Barrio, que pretenda que el Congreso de Tucumn impusiera una federacin, lo que evidencia que los federales eran una opcin de poder, lo que volvi a mostrase en 1820, cuando hubo un empate entre federales y ex centralistas que lucharon por el gobierno, puesto que los federales tuvieron varios gobernadores (Sarratea, Soler, Alvear, Dorrego). Si bien con Rodrguez los centralistas aparecen dominando la escena poltica su poder aun no es hegemnico. Quienes son? El movimiento se compone de distintos sectores sociales, a los protagonistas se sumaron las clases bajas como tambin la parte principal. En los caudillo hallamos dos niveles diferentes de liderazgo: la autoridad capitular y los que sern futuros candidatos a gobernador (Borrego y Soler) y luego los lideres intermedios, mencionados en los documentos como jefe de guerrillas, son oficiales de milicias dueos de negocios en la ciudad y que reciben el calificativo de don. Si bien soler y Alvear son ambos federales, hay diferencias y el primero lidera una faccin en Bs. As. Y el otro cuenta con el apoyo de Estanislao Lpez. La irrupcin federal no fue una simple reaccin si posibilidad de triunfo. Herrero sostiene que tenan una fuerza poltica y militar considerable en la campaa y la ciudad como para enfrentarse, pese a que finalmente no triunfaron. Donde se renen? Que grado de participacin? Los testimonios sealan que concurran en aquellos das al caf de su patrn y se encerraban all a conversar. Si bien es claro que las reuniones eran protagonizadas por los caudillos, es ms difcil saber que actitud tuvieron los sectores subalternos. Herrero concluye que acompaaban a sus jefes, pero se ubicaban en lugares alejados lo que le impeda una participacin activa, puesto que no hay ningn jefe de guerrillas de esa extraccin social. Estos se pliegan a la Revolucin porque reciben ordenes para hacerlo y no por propia voluntad. Si bien las reuniones demuestran que hubo un grado de organizacin, los hechos finales demuestran que prim el desorden. Los testimonios de los sectores bajos alegan haber participado bajo el principio de subordinacin, es decir que confiesan la participacin pero argumentan que lo hacan obedeciendo ordenes, no por motivaciones propias. Razones, hubo plan? El plan era derrocar a Rodrguez e imponer un gobernador federal. Los motivos parecen ser dos: que las milicias que estaban bajo al gida del Cabildo pasen al ejecutivo y que se de solucin pacfica al conflicto con Santa Fe. Al mismo tiempo, la autoridad municipal atraviesa problemas econmicos, puesto que no se pagan los sueldos s las milicias ni se abonan las obligaciones (alquileres, por ejemplo). Los que se ven afectados por estos son los sectores medios que eran oficiales y comerciantes. La diferencia en esta coyuntura entre federales y centralistas para ser que mientras los primeros proponen invadir Santa Fe para acabar con el conflicto, los centralistas prefieren un arreglo pacfico. Conclusin. Los grupos polticos enfrentados tenan propuestas polticas muy diferentes en torno al conflicto de Santa Fe y ambos buscaban fortalecer las fuerzas milicianas adictas a cada uno. No fue por ello una aventura de un pequeo grupo el levantamiento de 1820, sino que haba una fuerza concreta y objetivos precisos. No fue un tumulto (no fue desordenado y sin motivacin), ni una rebelin plebeya (puesto que reciban ordenes de lideres) y menos una revolucin (puesto que no se buscaba una transformacin de fondo), ms bien fue un golpe de estado, es decir la bsqueda de la toma del poder por parte de un grupo pequeo que implica generalmente elementos del ejercito. El objetivo era sustituir a los gobernantes, manteniendo los rasgos econmicos y sociales. No se puede hablar de caudillo en tanto que son jefes de milicias regulares que dependen del Cabildo los que actan, de modo que son una autoridad representativa de la ciudad elegida por elecciones, lo hacen en ese nombre y no como una fuerza exterior o de carcter irregular. HALPERN LA DISOLUCIN DEL ORDEN REVOLUCIONARIO Fragmentacin poltica. Hacia 1816 la guerra ha dejado de ser popular, la decadencia del poder del directorio va acompaada del crecimiento de poderes regionales. El ejrcito nacional no puede evitar esa disgregacin y se halla en disminucin puesto que no hay ingresos para sostenerlo. A partir de 1819 distintas fuerzas regionales coinciden en enfrentar al gobierno central, no se trata aun de federales, sino ms bien de liberales, puesto que el federalismo estaba ms ligado a la opcin artiguista. La disgregacin se inicia en Tucumn, donde fragmentos del ejercito del norte derriban al gobernador Botello reemplazndolo por el poderoso coronel Aroz, que haba detentado anteriormente la gobernacin y el gobierno central lo haba obligado a dimitir a favor de Botello. La eleccin haba sido realizada por el cabildo a invitacin de los jefes del alzamiento militar, lo que denota que la quiebra de la legalidad no quera ser total. Son los fragmentos del ejrcito nacional en el momento del derrumbe del poder central los que constituyen la orginalidad de la experiencia poltica, esas tropas reconocen liderazgos que no coinciden con los vigentes en la regin donde se encuentran. Las guarniciones militares forman parte del nuevo orden poltico que los notables locales controlan mal. Araoz sucumbir ante Javier Lpez, quien encuentra sus seguidores en los paisanos del partido donde tiene sus tierras, lo que atestigua una renovacin de las bases del poder poltico. Esto no se traduce en una falta de estabilidad social, puesto que al apoyarse en bases ms rurales y populares, la administracin no deja de defender la disciplina del trabajo rural. Las hostilidades dentro de la elite tucumana solo pueden ser contenidas por un gobierno autoritario y faccioso que al mismo tiempo tambin estimula esas hostilidades. En San Juan el ejrcito

regular tambin se alza e impone como gobernador a Mendizbal, un capitn de orgenes sociales poco brillantes, que expresa su autoridad a travs de la fuerza. En Cuyo el gobernador, que reconoce le gobierno central, busca evitar el alzamiento de las tropas. Desde all una fuerza Mendocina ingresar en San Juan e impondr a un acaudalado chileno como gobernador, marcando el triunfo de la fuerza moral sobre la fsica, demostrando que los restos del ejercito nacional en disolucin no son tan decisivos pese a su superioridad militar: en Tucumn es superado por la elite local, en San Juan no resiste un ataque de las fuerzas mendocinas. En el Litoral estalla la guerra civil, en Santa Fe se alza el General Bustos, toda el rea pampeana se inclina ante l. Es elegido gobernador y si bien en principio es el instrumento de un bando interno de la elite, va afirmando un poder ms personal y menos dependiente de ese apoyo. Su nueva base de poder son las milicias rurales, donde la designaciones de los jefes est en sus manos. Bustos marca el comienzo de la declinacin del poder poltico de los notables de base rural y urbana, ahora son las milicias la base rural de poder. A la cada de Bustos emerge una dominacin mucho ms rustica. Este ascenso del poder rural supone la reduccin progresiva de las fuerzas militares de lnea. En el resto del interior ese nuevo liderazgo de base rural, apoyado en la organizacin de milicias, se afirma cada vez ms, frente al peligro de una militarizacin urbana generalizada que va ser frenada. Los gobiernos se constituyen esencialmente militares y el empleo de la fuerza es su forma de administracin. Sin embargo sigue siendo ineludible la necesidad de apoyarse en quienes tienen un fuerte podero local. En las provincias donde la frontera indgena es conflictiva, la fuerza de frontera se transforma en la base del poder poltico si es que han entrado en crisis las otras bases de poder, lo cual sucede en Santiago y Santa Fe (donde ascienden las fuerzas de frontera a la supremaca militar), pero no en Mendoza. La defensa de la frontera es fundamental para el mantenimiento de la economa productiva, sobre todo la ganadera que se afirma con la apertura comercial. En el marco de esta fragmentacin provincial (y no en bloques regionales) Bs. As. Aparece como la provincia mas prospera. 1820 en Bs. As.: Ruina y resurreccin. La elite urbana que vea agotarse su fuente de riqueza y prestigio comenzaba a ver su futuro en la campaa. Se atravesaba un clima de desorientacin poltica y exista un fuerte sentimiento opositor al rgimen directorial y el ejrcito del Norte que deba haber combatido la disidencia en Santa Fe haba abandonado la obediencia al gobierno central. Ramrez y Lpez, lograron penetrar en territorio porteo librando la batalla de Cepeda (1820). El directorio estaba en disolucin, siendo el director supremo Rondeau el derrotado en la misma batalla. El partido directorial, que es lo mismo que los grupos dominantes de la sociedad y la economa portea, lograr convertir la derrota en victoria. La identidad entre grupo dirigente y elite criolla puede ser una simplificacin, al revolucin fue emprendida por individuos que reclutados de la elite no eran idnticos a ella, si bien el directorio intento eliminar ese distanciamiento su xito fue limitado, puesto que en 1819 se denota le creciente aislamiento del grupo gobernante. Qu reprocha la oposicin? La traicin a la ideologa revolucionaria, el avance portugus sobre la Banda Oriental no encontr una resistencia abierta en Bs. As. Como a la oposicin le hubiera gustado. El directorio haba fracasado en proseguir la guerra hasta la victoria, por su parte la elite senta que poda haber tutelado mejor sus intereses (hacia 1819 la recaudacin de fondos adquiere una gran brutalidad). Sin embargo la oposicin no iba a negociar con los vencedores de Cepeda que haba humillado a la ciudad-gua de la revolucin, tambin la elite vea esa disidencia como una amenaza al orden econmico y social y al predominio de Bs. As. Sin embargo la alianza no parece tan remota, puesto que la elite y la oposicin buscan un rpido retorno a la paz indispensable para la prosperidad. Al mismo tiempo los vencederos tienen inters en tener aliados en Bs. As., puesto que all hay un amplio patrimonio de armas y dinero, que pueden ser tomados por acuerdo ms que por despojo. Sin embargo hay un tercer elemento adems de la elite y la oposicin, los veteranos que cre la carrera de la revolucin, en ellos los vencedores encontraran dispuestos a aceptar una alianza sin discutir los trminos puesto que son grupos dbiles, pero esta alternativa fracasar y habr que negociar con aquellos que no estn dispuestos a negociar sin discusin. Entre estos actores se dar un juego poltico muy complejo que generar alianzas muy frgiles. El gobierno supremo es otorgado nuevamente a Rondeau, el derrotado, pero Ramrez y Lpez no lo permitirn como tampoco lo har el general Soler (encargado de organizar las milicias urbanas). Finalmente el poder vencido entrega el gobierno de la provincia al cabildo y el poder nacional se diluye. Surge de un Cabildo Abierto una junta de representantes que elige a Sarratea, la cual satisface a los vencedores que firman el pacto de pilar que prev una futura organizacin federativa para las provincias. De la junta se espera un disciplinado acatamiento, sin embargo se constituir en la expresin institucional de la elite econmico-social. Los gobernadores se suceden con distintas instituciones designantes: Balcarce, nuevamente Sarratea, Ramos Meja, Soler, Pagola. Finalmente la gobernacin le es conferida a Dorrego, pero su intencin de hacer una guerra a ultranza con Ramrez y Lpez no es muy bien vista y se encuentra un apoyo militar alternativo en Rodrguez y sus tropas de frontera. La designacin de este como gobernador da pie a una nueva revolucin, que finalmente es aplastada por las fuerzas de Rodrguez y Rosas. De este confuso episodio surgen dos elementos nuevos: la junta de representantes que resurge y la fuerza militar de frontera, que permite la intromisin de la campaa en las disputas de los grupos polticos urbanos. La junta de representantes es la fortaleza de la oligarqua portea, pero nace de elecciones en donde el electorado potencial es muy basto, aunque es verdad que los sufragantes reales son escasos, pero ello se debe a desinters y no a un impedimento. La junta se constituye entonces como la expresin de un grupo de intereses y de la elite social urbana, antes que una faccin poltica, puesto que anteponen a la militancia poltica, la defensa de intereses que juzgan ms durables. EL triunfo de Rodrguez se explica porque la junta ve en l el brazo armado de su grupo. Ese ejercito costeado por los hacendados y dirigido por oficiales profesionales, que sin embargo han permanecido alejados de los centros de poder poltico, ese ejrcito es el adecuado para la elite portea. Surge en Bs. As. Un nuevo estilo de vida publica. La feliz experiencia de Bs. As. La experiencia poltica nueva que se inicia en Bs. As. Dar lugar a unos breves aos de paz y progreso, al que tanto los federales y unitarios tendrn como un gran recuerdo. La crisis de 1820 significo una transformacin profunda, los terratenientes ya haban alcanzado el primer lugar en la sociedad, el peso poltico de la campaa se haba vislumbrado y la expansin ganadera era indiscutida. La expansin ganadera, el nuevo rumbo de Bs. As., permite una alternativa mas seguro y rendidora, que se acompaa de un desmantelamiento del aparto administrativo de tiempos revolucionarios por uno mas reducido y orientado a apoyar el progreso econmico. El apoyo de la elite es muy marcado sobretodo por lo que la nueva administracin deshace mas que hace: la destruccin del aparato militar y financiero de la revolucin, no sin enfrentamientos y disidencias, pero tanto la oposicin popular urbana como el ejrcito estn vencidos, de modo que el gobierno tiene una amplia libertad de maniobra. La simplificacin de la administracin, sobre todo del ejrcito permite reducir el peso presupuestario de ambos. El gobierno se aboca a mantener el orden y la seguridad al mnimo costo posible. Los vagos y mendigos son destinados al servicio militar y se instituye la papeleta de conchabo como forma de control de la fuerza de trabajo. En comparacin con el gobierno colonial, este se despreocupa absolutamente de los intereses de las clases populares, ahora ellas estn libradas a su suerte y se genera una imagen de ellas

extremadamente negativa. Si la revolucin haba sido una empresa poltica comn a toda la sociedad, siendo los sectores populares subordinados, pero participes, ahora hay una alianza deliberada entre estado e intereses econmicos que los elude. La reforma poltica incluye la eliminacin de los cabildos, fuente de tensiones en el sistema poltico revolucionario, el gobierno toma las funciones de polica, justicia local y control econmico que se le atribuan al cabildo. La reforma afecta tambin al ejrcito compuesto por el voluntariado y el contingente, que rpidamente se torn impopular. Frente a la escasez de reclutas el ejercito regular se completo con milicias. En cuanto al mbito eclesistico el gobierno suprime las rdenes, que le permiten hacerse de su patrimonio. La reforma poltica implico cierta agitacin poltico que no se vea desde la agitacin plebeya de 1820, sin embargo no gano adhesiones significativas y el gobierno acabo por disciplinar a la Iglesia y subordinarla. La junta de representantes consolida su papel poltico y se nutre de elementos de la elite econmica y social, las listas para su eleccin se vanaglorian de tener hombres con una economa resuelta que no piensan hacer fortunas con la poltica y que nada ganaran de ella, no harn carrera en ella. El sufragio universal no compromete los intereses de la elite sino que le asegura una slida base al rgimen gracias a su apata. El sufragio universal le permite al gobierno movilizar a las tropas para que aumenten el nmero de votantes. Las facciones que disputan las elecciones no tienen una estructura formal, las listas se anuncian en los peridicos. Pero nada evita que las decisiones se sigan tomando en un grupo reducido. Los comicios se transformaron de una mera formalidad a un espacio de disputa en el que se jugaba el destino del gobierno. Si bien a grandes rasgos hay una concordia en la elite a partir de los intereses econmicos, no hay una concordia poltica, los gobernantes se mueven con relativa dependencia, como lo demuestra la reforma eclesistica que cont con poco favor dentro de la elite econmica. Aquellos que fueron figuras activas del paso no fueron excluidos completamente de la escena poltica sino que se integraron en la nueva estructura estatal con rentas razonables, puesto que era preferible tenerlos cerca e incluidos que empujarlos a una oposicin ms activa. La reduccin del aparato estatal merm las disputas, puesto que en general se daban en torno a la distribucin de favores del estado, pero si estn llegasen a ampliarse las disputas se reanudaran. As, el reingreso del estado en las actividades financiera, como lo evidencia la tramitacin de emprstitos del interior, da lugar a nuevas disputas por hacerse de los beneficios del favor oficial, de modo que se dan nuevas tensiones. No se trata de una disputa por la poltica econmica, sino por lo financiero. Las divisiones dentro del sector econmico se hacen crecientes, el acuerdo fundamental sobre los fines de la accin estatal parece debilitarse aumentando las tendencias disruptivas. La feliz experiencia se encamina hacia la crisis. Hacia 1824 la incoherencia del grupo dominante se hace evidente, no frente a una oposicin al partido ministerial sino por su estructura misma que no se disciplino y se baso en la red de oposiciones y alianzas de Bs. As. Al orden poltico de la feliz experiencia la falta coherencia, se produce una diferenciacin entre el grupo dirigente y el econmicamente dominante, puesto que muchos de los que se presentan como hombres venidos de actividades productivas son mas frecuentemente veteranos de la carrera de la revolucin, que haban visto frustrada sus carreras y que ahora crean poder retomarlas en un clima poltico menos hostil. LA REVOLUCION Y LAS ECONOMIAS SCHMIT COMERCIO Y FINANZAS PBLICAS La Revolucin no dio pie a una economa nacional, sino por el contrario produjo una disgregacin poltica que se tradujo en la formacin de estados provinciales hacia 1820 que se uniran en una confederacin hacia 1831. poca colonial. Durante la etapa colonial el auge minero en el Alto Per genero una gran demanda de medios de produccin y subsistencia que fueron proporcionados por diversas regiones mediante una red de circuitos comerciales dando lugar a un espacio econmico regional. A partir de la Revolucin estos vnculos comerciales y financieros comenzaron a agotarse sobre todo a partir de la fragmentacin poltico administrativa. Adems los incidentes blicos generaron grandes gastos en gobiernos con escasos recursos fiscales que ya no contaban con los recursos de la actividad minera. Sin embargo algunas algunas economas se orientaban a las producciones rurales orientadas hacia el atlntico. PRODUCCIN Y COMERCIO. Bs. As. Desarrollo una economa pecuaria (cueros, carne salada, sebo y lana) con orientacin hacia el atlntico (es decir, con las potencias europeas industrializadas), lo que llev a una expansin territorial (que permitir una mayor produccin), econmica y comercial, permitindole reemplazar las remesas metlicas de Potos por los ingresos aduaneros. El crecimiento porteo tiene su correlato en el ascenso de Rosas al poder. El litoral experimento una situacin semejante, aunque su comercio se mantuvo subordinado al puerto de Bs. As. La circulacin y la produccin estuvieron en problemas hasta 1825, luego se inicia un periodo de auge hasta mediados de siglo, con una expansin territorial sobre la frontera indgena consolidando la estancia ganadera y el saladero. Entre ros muestra una similitud con el caso porteo, aunque ms retardada pues inicia su expansin acelerada en 1840. En este contexto se gesta el poder de Urquiza. Santa fe, liderada por Estanislao Lpez no tuvo tanto existo, pues no logr consolidar una expansin territorial sobre la frontera indgena, y el crecimiento de producir recin a partir de 1870. Corrientes posea una economa diversificada pues conservaba industrias antiguas (produccin textil, yerba y tabaco) junto con la naciente produccin ganadera. El librecambismo porteo afecto la provincia en tanto que el ingreso de productos brasileos le significaba competencia, lo cual llevo a diversos conflictos contra el monopolio del trfico comercial, las aduanas porteas y la libre navegacin de los ros. Los productos brasileos terminaron dominando el mercado, los productos ganaderos tuvieron algo de xito, pero la disponibilidad de tierras aptas no era significativa y la industria curtiembre declin a partir de 1830, puesto que su mercado era bsicamente el equipamiento de los ejrcitos. Crdoba. Una economa basada en la produccin textil y mular para el Alto Per ya no era viable, por lo cual se desarrolla un vnculo estrecho con el puerto de bs. As. Para la exportacin de cueros, lana, tejidos y el abasto del mercado litoraleo con tejidos, harina y cal. Sobre todo a partir de 1830 se dar un importante desarrollo del comercio de lana. Tucumn. Si bien se lig fuertemente al mercado atlntico, mantuvo sus vnculos con chile y Bolivia. Tucumn adopta el lugar de intermediario entre los productos europeos que ingresan por bs. As. Y las provincias del noroeste. Salta-Jujuy. Entre 1810 y 1825 se mantuvo un fuerte comercio funcionando esta regin como intermediario entre los mercados del altiplano y los productos europeos de bs. As. Con la independencia boliviana, las importaciones no llegarn ya desde Bs. As sino desde el puerto de Cobija, de modo que Salta-Jujuy abastecern a la regin sur de Bolivia. Al mismo tiempo se provey a los centros mineros y urbanos sur bolivianos con productos como ganado mular, vacuno y equino provenientes del interior. Las provincias cuyanas se convirtieron de un fuerte nexo entre las provincias del norte y los mercados boliviano y chileno, siendo secundaria la conexin con el mercado atlntico. Por ello es que se habla de una economa con una orientacin bifronte, mientras que

Bs. as adopta una economa con orientacin plena hacia el atlntico. FINANZAS. La Revolucin rompi con los ingresos provenientes del Potos a la par que gnero grandes gastos, por lo cual se hacia necesaria una fuente de ingresos: la aduana. A partir de 1820 se promulgaron nuevas leyes de aduana, de recaudacin impositiva y de emisin monetaria. Los impuestos fueron siempre indirectos, pues gravaron el comercio y no la propiedad o los ingresos, de este modo se evitaban la enemistad con el sector propietario y se garantizaba la estabilidad institucional. En este contexto el estado porteo se encontraba en una posicin ventajosa pues posea una intensa actividad mercantil. El gasto publico estuvo dado por el aparato militar y la estructura administrativa (para expandir la frontera y asegurar el control sobre el territorio), y en general siempre fue mayor a los ingresos. Hubo diversas modalidades y estrategias fiscales. Corrientes desarrollo un sistema proteccionista que busco eliminar el dficit comercial mediante un fuerte control del gasto publico, mientras que en las antpodas, Bs. As adopt el librecambismo que le permita grandes recursos fiscales provenientes de su actividad comercial. Corrientes grav fuertemente las importaciones y protegi sus industrias locales prohibiendo el ingreso de productos que compitieran, as buscaba mantener una balanza comercial favorable. Sin embargo esta poltica era limitada, pues supona que las exportaciones se expandieran constantemente para evitar el dficit de la balanza comercial, y significo un gran freno el fracaso de las exportaciones de tabaco, yerba y textiles a los mercados provinciales y los gastos militares para constituir ejrcitos que se enfrentaran a Rosas. Corrientes y Bs. As tuvieron cierto xito, alternando pocas de prosperidad con otras de endeudamiento, pero la situacin de las otras provincias fue peor. En Entre Ros los conflictos militares permanentes consumieron los limitados fondos y generaron una inestabilidad que debilito la capacidad recaudadora del Estado, tuvo que recurrir al endeudamiento (exterior, porteo, de provincias vecinas o interno, mediante el no pago a los funcionarios). Santa fe y Crdoba tambin recurrieron fuertemente al endeudamiento, incluso la primera llego a imponer un impuesto directo, diezmo, sobre la produccin. Caso similar el de Jujuy. Conclusin. A partir de 1820, salvo bs. As., los gobiernos provinciales estuvieron en una situacin precaria, los fondos era escasos puesto que el comercio no era suficiente como para paliar los grandes gastos militares y hubo que recurrir frecuentemente al endeudamiento. Este endeudamiento dio pie a una suerte de clientelismo, puesto que las provincias endeudadas quedaban en cierta forma subordinadas al prestamista: el bs as rosista. GELMAN, SANTILLI CUANDO DIOS EMPEZ A ATENDER BS. AS. Se trata de un estudio comparativo entre Bs. As. Y Crdoba acerca de su desenvolvimiento econmico relacionado con los procesos de distribucin de la riqueza. La Revolucin se traduce en la alteracin del equilibrio entre las distintas economas. Durante el periodo colonial Crdoba ocupa un lugar destacado como centro demogrfico, productivo y como articulador entre el litoral, interior y Alto Per. poca colonial. Ambas regiones vinculaban a la produccin minera del alto Per, con el dinero conseguido compraban efectos de castillas. Las regiones estaban relativamente equilibradas habindose especializado cada una en una pequea cantidad de bienes, protegidas de las importaciones por los altos costos de transporte. Crdoba era una economa agraria diversificada pero especializada en el ganado mular y tambin los tejidos que iban hacia Potos y luego hacia Bs. As. Que comenzaba a competir como centro importante de consumo. En bs. As. Encontramos una multitud de familias que cultivaban cereales, productos fruti-hortcola y carne para el mercado de la ciudad a la par que se criaba ganado para cueros y sebo que se exportaba a Europa. Al momento de la creacin del virreinato, la poblacin era mayor en Crdoba, aunque en Bs. As. Haba un gran peso de la poblacin urbana con poder adquisitivo por su carcter mercantil. Sin embargo al momento de la crisis revolucionaria, Bs. As. Ya denota una mayor poblacin. A partir de estudios acerca del diezmo, encontramos que la economa agraria de Bs. As. Era ya superior a la cordobesa a mediados del XVIII, aunque ambas se hallan en un crecimiento similar. A partir de la Revolucin ambas provincias siguen caminos muy diferentes. Posrevolucin. Bs. As. Inicia su expansin ganadera para abastecer la creciente demanda de bienes pecuarios de los mercados atlnticos, lo que conlleva tambin una expansin territorial que provee tierras baratas, y se da tambin un desarrollo de la agricultura para el abastecimiento urbano. Se desarrolla el saladero y los trminos de intercambio son favorables por la cada de los precios de bienes industriales. Por su parte Crdoba intenta subirse al tren de la produccin ganadera, pero la oferta de tierras esta limitada por una frontera indgena muy belicosa. Se mantiene entonces los patrones productivos de poca colonial, con la desventaja que los tejidos bajan de precio por la competencia extranjera, y el comercio mular ha prcticamente desaparecido habindose perdi el alto Per. La economa se estanca, a lo que se suma una poca de sequas y epidemias regulares y un dficit comercial por la adquisicin de bienes importados en Bs. As. El equilibrio que haba caracterizado a la colonia, se ha perdido. 1838-9. Censos en ambas provincias permiten concluir que bs. As. Con una poblacin rural inferior multiplicaba nueve veces la riqueza cordobesa, lo cual evidencia el abismo que ya separa a ambas provincias. Incluso se observa en bs. As. Que una poblacin mayor pasa el lmite de la riqueza que las autoridades censales establecen como mnimo no imponible. En Crdoba el ganado representa un 70% de la produccin mientras que en Bs. As. Alcanza el 60%, sin embargo el stock ganadero porteo es 18 veces mayor. Crdoba cuenta con la ventaja de que los precios del ganado eran mayores en su provincia, de modo que su stock aunque reducido estaba ms valuado. Sin embargo eso es en verdad una desventaja puesto que los productores cordobeses deban vender sus cueros en el puerto de Bs. As. Al mismo precio que los productores locales, de modo que su ganancia era inferior porque su ganado era ms caro, adems que deba costear el flete hasta la ciudad. Distribucin de la riqueza. El anlisis de las cifras sobre capital por contribuyente demuestra que si bien el acceso a un mnimo de riqueza es mucho mayor en bs. As., al interior de ese grupo de propietarios la riqueza esta peor repartida. El anlisis del ndice Gini, para medir la desigualdad, demuestra que el 20% ms rico de Crdoba multiplicaba por 9 la riqueza del 20% ms pobre, mientras que en Bs. As. Lo hacia ms de 22. De modo que la menor acumulacin de los ms ricos cordobeses permite que los ms humildes retengan un proporcin mayor de la riqueza (en ambas provincias los sectores medios son de magnitudes similares). Ahora bien, si ampliamos el universo social incluyendo a los sectores excluidos del censo, es decir los que no llegan al mnimo imponible de 200 p, el panorama se ve modificado. En Crdoba resulta excluido el 90% de los jefes de familia, mientras que en Bs. As. El 65%, ahora es en Crdoba donde peor esta distribuida la riqueza. Resumiendo, en Crdoba haba una mejor distribucin al interior de los propietarios, mientras que Bs. As. Si bien daba lugar a una peor distribucin, permita una inclusin ms amplia en el sector de los propietarios. Los propietarios porteos que pasan el mnimo son muchos ms y ms ricos que los cordobeses. Crdoba era una economa mucho ms pequea y ms desigual en su conjunto.

Conclusiones. Tenemos dos momentos histricos, uno en la poca colonial donde las dos economas se mueven en el mismo sentido y su economa esta determinada por los vnculos con el Alto Per que llevaban a especializarse en un par de productos a cada provincia. Al mismo tiempo exista una proteccin natural respecto a los productos extranjeros por los costos de transporte. A fines del XVIII Bs. As. Comienza a tomar la delantera en relacin a Crdoba y el quiebre se produce junto con la Revolucin puesto que la minera altoperuana colapsa y los mercados interiores se fracturan. Bs. As. Inicia su auge gracias a la demanda de materias primas de los pases europeos. El costo de transporte que haba sido un beneficio, se transforma en una desgracia pues impide a las provincias acceder al puerto en condiciones competitivas. La distancia entre bs. As. Y Crdoba ahora es abismal, puesto que esta ltima no logra una expansin ganadera debido a la imposibilidad de una expansin territorial, incluso pierde mercado en bs. As. Por la competencia de los productos europeos. En cambio bs. As. Inicia la cra extensiva de ganado en tierras nuevas muy baratas, con baja inversin y mano de obra escasa, lo que conlleva el mantenimiento de pequeas y medianas explotaciones y el pago de salarios altsimos. El gobierno no pude tomar medidas para limitar la independencia ya que requiere construir consenso para mantener la estabilidad. EL NUEVO ORDEN POLITICO EN BUENOS AIRES. DE RIVADAVIA A ROSAS. GARAVAGLIA ELECCIONES Y LUCHAS POLITICAS EN LA CAPAA: SAN ANTONIO DE ARECO (1813-44) La historiografa tradicional entenda las elecciones en el marco del gobierno rosista como un ejercicio intil y no democrtico. Este artculo pretende analizar la representacin poltica y la ciudadana en la campaa de San Antonio de Areco. Primera dcada posrevolucionaria. La vacatio regis luego de los hechos de Bayona impona necesariamente que la legitimidad de reemplazo se sustentara bajo la representacin de los pueblos. El 25 de de 1810 se convoco a todos los cabildos para que convoquen a la parte ms sana y principal del vecindario a fin de formar un congreso, lo que demuestra la bsqueda de representacin popular. En principio se fueron desarrollando diversos modos de representacin, pero las necesidades de la guerra obligaron al grupo dirigente a controlar el proceso y evitar la dispersin de la soberana, por ellos se idearon sistemas indirectos bajo formas heredadas del antiguo rgimen, no sin elementos de novedad. La asonada militar de abril de 1811 con su irrupcin de los hombres de poncho y chiripa puso en evidencia la necesidad de un proceso de cambio que incluyera a estos hombres que ponan su cuerpo en los ejrcitos y milicias. En 1812 se establece la necesidad de representar a la campaa, pero finalmente no se hace efectiva. Ser recin con la asamblea del 13 cuando se tenga en cuenta una parte de la opinin de los vecinos rurales en una eleccin que convoque a los vecinos libres y patriotas. En el caso de Areco se eligi a un cura prroco como elector. Una segunda experiencia electoral se dar en 1815, nuevamente de forma indirecta se elegirn electores para votar diputados al Congreso de Tucumn. En esta ocasin hubo un hecho particular pues se tuvo en cuenta la calidad de los votantes para la decisin final. Algunas caractersticas de la eleccin: Hubo un nmero muy elevado de votantes (37% de participacin), no tuvo un carcter unanimista tan marcado como las posteriores, los candidatos eran laicos y pertenecan a la pequea elite de notables del pueblo. Areco. Se trata de un pueblo en zona de vieja colonizacin, lo que implica que la oferta de tierras estaba ya cerrada y ello conllevo a un estancamiento de la poblacin. En general se trata de labradores y pastores que emplean mano de obra familiar y ocasionalmente algn dependiente (libre o esclavo), hay adems un pequeo numero de grandes estancias con jornaleros que en mayor parte son migrantes del interior y el litoral. La mitad de los habitantes vivan en el pueblo. Practica eleccionaria entre 1820-44. La cada del gobierno central y fragmentacin es estados provinciales impondr cambios en la representacin. Las elecciones ahora son anuales y de tipo directo para elegir los miembros de la Sala de representantes de Bs. As. El cuerpo electoral se compona ahora de todos los varones mayores de 20 con o sin fortuna. El anlisis de los censos y documentos de las elecciones arrojan que hacia 1838 votaron 359 individuos de un cuerpo electoral total de 462. Encontramos all nombres de votantes que no pertenecen a las familias censadas del partido, esto son migrantes del interior, los agregados que trabajan en las estancias. Incluso votaron todos los pardos y mulatos que estaban domiciliados. Hay un grupo de vecinos domiciliados que no votaron lo que posiblemente se trate de ancianos que no se sintiera obligados moralmente a votar. Incluso se encuentran votantes extranjeros (espaol, ingles) puesto que la ley habilita a votar a todos los avecindados, lo que demuestra que el acto electoral es un rito cvico que confirma los derechos ciudadanos. Claramente participan la mayora de los varones adultos del pueblo y su hinterland. Hacia 1844 desaparece del cuerpo electoral todo opositor y federal tibio, puesto que el paso de Lavalle se llev a cabo un fuerte embargo a los opositores, lo que fue un duro golpe para la elite local de propietarios: 56% fueron embargados. El acto eleccionario en 1825 se lleva a cabo en la casa del juez de paz que oficia de presidente acompaado de un alcalde de barrios y algunos de sus tenientes junto a un pequeo grupo de vecinos competentes que elegirn la composicin de la mesa. Todos los integrantes de la mesa son dones lo que evidencia la perteneca a la elite. En 1833 la mesa electoral se rene en la Iglesia y todos sus miembros son propietarios. El gran numero de folletos y panfletos de cuenta de una importante batalla de opinin antes de las elecciones y tambin encontramos la presencia de grandes electores, es decir individuos que podan volcar a gran parte del electorado, como por ejemplo un coronel, formadores de opinin. En general se daba conflictos a la hora de organizar la composicin de la mesa puesto que el control de la misma aseguraba en buena medida el resultado de la eleccin. Al mismo tiempo formar parte de la mesa otorgaba prestigio y poder simblico, puesto que todos los votantes veran y cataran el voto frente a esa persona. Es importante sealar que el acto eleccionario representa un momento de sociabilidad culminante en la v ida del pueblo, ya que todos los varones del pago se hallan presentes a un mismo tiempo dando lugar a reuniones festivas en tiendas y pulperas. El acto eleccionario se vea rodeado de una serie de expresiones ldicas como juegos de bochas, ria de gallos, carreras, pato y bailes. En una fuente se describe una triparticin ceremonial en donde se habla de una misa matinal, las elecciones y luego un baile nocturno, lo cual constitua una propaganda para tentar a los votantes. Tanto la votacin como la participacin de la milicia significaban para el rosismo dos elementos que permitan fomentar y vislumbrar la fidelidad al proyecto poltico. Conclusin. La participacin electoral fue muy alta, prcticamente todos los varones acuden al pueblo a votar, ahora bien es percibido por los votantes como una participacin real? Si bien no hay fuentes, todo para indicar que as era. La intensa circulacin de folletos y las disputas en torno a la constitucin de la mesa parecen indicar que la opinin no estaba adormecida o ausente en al campaa, como se supona. El hecho de asistir al acto y participar de los entretenimientos posteriores, hasta el ms humilde de los paisanos, le hacia sentirse participe del nuevo teatro del poder aunque sea desde una posicin lejana. Por ltimo tenemos que se trata de un sbdito ciudadano, es decir que la iniciativa viene desde arriba, el estado, antes que de los ciudadanos organizados.

GELMAN - CRISIS Y RECONSTRUCCION DEL ORDEN EN LA CAMPAA DE BS. AS. Durante el periodo colonial un complejo sistema de negociaciones dio lugar a una forma de consenso que legtimo el orden establecido, donde la justicia real era el centro de resolucin de eventuales conflictos. De esta manera los sectores sociales podan desplegar sus intereses particulares sin enfrentarse con los dems y cumpliendo a grandes rasgos con los cometidos de la corona. La Revolucin cambiar definitivamente este panorama. Las elites se interesaran por la campaa para aprovechar la coyuntura internacional (desarrollo industrial europeo que demanda materias primas) y el orden antes legtimo entrara en crisis. La sucesin de gobiernos, leyes, etc. son la expresin de esta situacin, cuyo punto culminante es la anarqua del ao 20. La visin historiogrfica tradicional seala que los grandes extranjeros se van a hacer del dominio del inters pblico, sobre todo con el gobierno de Rosas, el cual aplicara una poltica que favorece a los propietarios mediante la construccin del orden por medio de un gran aparato coercitivo. El cuerpo administrativo se compone de estos grandes propietarios y los gauchos son solo la masa que compone las milicias y el sujeto coaccionado. Por el contrario la hiptesis de gelman es que la construccin de un nuevo orden va a ser un proceso complejo en el que incluso el gobierno de Rosas deber adoptar polticas que van en contra de los intereses particulares de los estancieros. No es tarea fcil la construccin de un nuevo aparato de dominacin legtimo en un contexto de guerra. Conflictos y recursos financieros escasos. Se trata de estudiar la difcil contraccin de un aparato legtimo y eficaz en la campaa portea durante la primera mitad del XIX. Elenco poltico en la campaa. En 1821 se suprimen los cabildos, un cuerpo de funcionarios que competa con las autoridades, y se crea un nuevo cuerpo subordinado, los juzgados de paz a cargo de un juez de paz para cada partido, secundado por alcaldes por cuarteles y sus respectivos tenientes. La reforma pretende extender y aumentar el aparato burocrtico y judicial a toda la provincia. Estos jueces se encargan de hacer cumplir las rdenes del gobierno y atender a causas judiciales menores. Gradualmente se fueron creando ms partidos a fin de aumentar este cuerpo de funcionarios. La designacin de los alcaldes recae en el gobierno a partir de una terna que elige el juez saliente. De esta manera se lograba un control sobre los funcionarios y su adhesin a la causa del gobierno. Los escasos recursos con los que se contaba llevaron a que el cargo no fuera rentado sino que era una carga publica, sentida como ingrata pues significaba el abandono de las actividades privadas y un potencial peligro puesto que la inestabilidad del gobierno poda hacer que lo que hoy era un beneficio con otro gobierno significara un riesgo. En consecuencia se trato de un cuerpo de funcionarios muy inestable, poco formado, muy vinculado a la sociedad que tenia que gobernar y muy susceptible a los cambios de gobiernos. A partir del estudio del Registro oficial de Buenos Aires se observa que la mayora de los jueces desempeo su cargo solo un ao, recin a partir del segundo gobierno de Rosas se observa un elenco de jueces ms duraderos, por lo cual se puede afirmar que rosas logro un cuerpo de funcionarios ms estables, aunque no con total xito. Este cuerpo de funcionarios no representa a los sectores propietarios ms ricos ni tampoco a los peones pobres y los esclavos, sino que representa a los sectores medios (lo que se atestigua por su stock vacuno). Estos jueces de paz son personas de edad madura, con familia, originarios del lugar o con una larga residencia en la campaa (algunos provienen del interior), el gobierno pretende funcionarios con estabilidad y ascendiente sobre la poblacin. En general los jueces anteriormente han sido alcaldes o tenientes que han demostrado su idoneidad. En general se dedican a la ganadera, aunque no faltan los comerciantes y labradores. Estos funcionarios reflejan bastante bien la sociedad, incluso gelman llega a decir que el estado termina siendo la sociedad. El objetivo de todo este cuerpo funcionarial nuevo es establecer la paz social y la disciplina que ha sido alterada por el proceso revolucionario. Sobre todo lo que se buscaba era proteger y consolidar la propiedad privada que se vea amenazada por la apropiacin directa basada en prcticas de acceso a los recursos regladas por la consuetudine y tomadas as como validas. Solo as se lograran negocios seguros y se dara el progreso econmico. En ese sentido se puede apreciar una coincidencia entre los intereses de los grandes propietarios y el Estado, como tambin en la poltica fiscal que en lugar de ser directa se impone al conjunto de la sociedad mediante el aumento de los precios. Sin embargo el estado tambin desarrolla intereses propios que tienden a entrar en conflicto con los intereses de los grandes estancieros como la presin reclutadora que priva a las grandes estancias de mano de obra, sobretodo recae en los migrantes. Aunque los terratenientes presionaron y el estado tendi a otorgar excepciones, la realidad se impuso y peso de la leva fue muy fuerte. El problema del estado es que para lograr un frreo control debe apoyarse en las sociedades locales para conformar el aparato estatal, pero por ello mismo le resulta difcil imponer ciertas ordenes cuando estas contradicen a los intereses locales y las practicas que son reconocidas como validas desde tiempo atrs, de modo que no se puede construir un orden muy distinto del que estos representantes de la sociedad entienden como vlido. Sin embargo parece que poco a poco, en el segundo gobierno de rosas se va imponiendo cierto orden que no expresa los intereses del sector ms rico sino que se construye sobre un consenso muy amplio apoyado en la mayor parte de la sociedad. El rosismo impone un conjunto de ideas (orden, buenas costumbres, propiedad y religin) con una fuerte politizacin de modo que el clivaje ya no es entre ricos y pobres sino entre defensores de la Federacin y los unitarios. Obviamente el cuerpo de funcionarios se compondr de aquellos que demuestren ser fieles a la causa federal (es el elemento de mayor peso), sin que incida su condicin socioeconmica. Rosas estaba interesado en mostrar un aparato estatal por encima de los intereses privados, no solo en el plano discursivo. TERNAVASIO HACIA UN REGIMEN DE UNANIMIDAD: POLITICA Y ELECCIONES EN BS. AS. 1828-1850 La historiografa tradicional entendi el rosismo en base al concepto de caudillismo, es decir mediante un fuerte liderazgo de base rural y militar, que bas su gobierno en la coaccin y el terror, minimizando el valor de la nueva legalidad. Una vez producida la revolucin se dieron los primeros ensayos representativos frente a la dificultad de erigir un rgimen estable que regule la relacin gobernantes gobernados. El estado de Bs. As. Institucionaliza un nuevo rgimen en 1821, incorporando a la campaa y poniendo en vigencia el sufragio universal y directo. Se constituyeron dos formas de ejercer el poder poltico: la primera (1821-35) promovida por Rivadavia se constituy a partir de la amplia participacin electoral y una dinmica notabiliar competitiva, donde era clave la disputa por las candidaturas; la segunda tambin promovi la participacin amplia pero suprimi la competencia mediante un sistema de unanimidad. En ambas el sufragio aparece como el elemento legitimador. Elecciones. La ley electoral de 1821 suprimi los colegios electorales (encargado durante la poca revolucionario de negociar los candidatos) y dio paso a la lucha por las candidaturas, es decir la competencia internotabiliar que se manifest en la creciente divisin facciosa entre unitarios y federales. En momentos previos a las elecciones la ciudad viva un clima de agitacin y movilizacin. Dio pie tambin a la formacin de consignas y smbolos identitarios de las facciones en pugna, como fue el tipo de vestimenta por ejemplo, frac y levita para unitarios, chaqueta para federales. La agitacin sin embargo no se traduca en violencia, aunque ya hacia

1828 se denota un crecimiento de la disputa facciosa que reduce el margen de la negociacin internotabiliar, cuyo punto culminante es ese ao en que Lavalle destituye a Borrego y la Sala de Representantes. La revolucin se justificaba mediante la alegacin del fraude que haba desodo la voluntad del pueblo por lo que el gobierno no era legitimo, esto da cuenta la importancia que la legalidad electoral haba ganado. La inestabilidad lleva a un pacto, cuyas races se encuentran en el antiguo rgimen colonial, entre las cabezas de los dos partidos (Lavalle-Rosas). El pacto de Cauelas intenta concertar la paz restableciendo la legalidad electoral, de modo que se busca reemplazar la competencia de listar por un compromiso basado en una lista nica negociada entre Lavalle y Rosas. Este primer intento de unanimidad no fue fcil puesto que se dio una resistencia por parte de la elite que se negaba a ser excluida por un pacto entre dos, lo que evidencia tambin que ni los unitarios ni los federales eran grupos homogneos. La disputa entre unanimidad y competencia genero divisiones internas en ambos partidos, en el caso federal tenemos a los doctrinarios (defensores de la competencia) y los netos (unanimidad). Las elecciones son suspendidas por no responder a lo convenido en Cauelas y finalmente luego de una rpida sucesin de acontecimiento se restituye la Sala de Representantes y se designa a Rosas como gobernador. Gran debate. A fines de 1829 se reinicia el debate en torno a la concesin de facultades extraordinarias, lo que consolida la disputa entre los federales doctrinarios que llaman a la constitucin, libertad e instituciones y los netos que reivindican la prctica pactista tradicional entre las fuerzas en pugna. Hacia 1832 se niega la concesin de las facultades por lo que rosas se niega a la gobernacin y se reanuda la disputa entre los grupos. La eleccin de miembros de la Sala de Representantes dio la oportunidad de medir las fuerzas con una reanudacin de la disputa por las candidaturas en un clima de gran agitacin. El resultado de estas elecciones consolido la imagen prefigurada por los rosistas: la amenaza que significaba la dinmica competitiva y la necesidad de una sala de representantes adicta y leal que otorgara los poderes, siendo necesario para esto la lista nica. Los actos terroristas rosistas dieron con el exilio a varios unitarios y llev a la renuncia del gobernador y la designacin de Rosas como gobernador por parte de la Sala, luego le dieron la suma del poder publico, aunque Rosas decidi someter el asunto a un plesbicito que solo tuvo 4 votos en contra. Se inici as la unanimidad, la dictadura era ahora un poder legal puesto que emanaba de la Sala. Unanimidad. Pese al rgimen de unanimidad Rosas no deja de celebrar las elecciones anuales para renovar la Sala, para lo cual se elaboraba la lista nica por el poder ejecutivo que siempre contena los mismos miembros, en caso de que alguno renunciara o muriera era el gobernador quien seleccionaba reemplazante. Una vez elaborada la lista se organizaba el acto electoral, lo que demuestra la importancia que el gobernador le otorgaba al ritual electoral. Las listas se distribuan por toda la campaa mediante el juez de paz. Era explicita la voluntad del gobierno por movilizar a un numero significativo de sufragantes, si bien en la ciudad no se incrementa significativamente el numero de votantes, si lo hace en la campaa, sobre todo en aquellas cercanas a la frontera ganada al indio, esto se debe al voto masivo de las milicias en fuertes y fortines (ruralizacin de la poltica), lo que refleja la estrecha relacin entre el voto y la consolidacin del poder provincial en el campo. Se trataba de votantes reales o inventados? Es clara la voluntad de producir el sufragio y movilizar, lo que se observa en la exhortacin a los jueces de paz de movilizar la mayor cantidad de personas. Esto evidencia que el sufragio segua siendo el principal elemento de legitimacin del poder. Era necesario movilizar y legitimar por va electoral el poder que haba roto con las dos premisas ms importantes del rgimen instaurado en 1821: competencia internotabiliar y centralidad de la Sala. La unanimidad no responde al universo liberal sino a una concepcin organicista y jerrquica de la sociedad con el predominio de la unidad por encima de la diversidad. El problema estuvo siempre en la ciudad, el campo siempre haba votado por unanimidad desde 1821, donde se daban disputas que mostraban la diversidad de opiniones. Conclusin. El caudillismo y su corolario, la ruralizacin y militarizacin de la poltica, lejos de asimilarse al modelo clsico de ausencia de legalidad, demuestra la tendencia a absorber la legalidad liberal heredada para institucionalizarse con signo inverso: gobierno elector en lugar de pueblo elector. TERNAVASIO - LAS REFORMAS RIVADAVIANAS (1820-1827) La victoria de los caudillos del litoral en la batalla de Cepeda de 1820 acaba con el gobierno central (directorio) y da pie a la posterior formacin de estados provinciales. Particularmente en Bs. As. El caos fue muy grande y dio paso a fuertes disputas que dieron lugar a una decena de gobernadores elegidos por distintos medios (cabildos abiertos, asambleas, asonadas, revueltas, etc.). Sin embargo esta lucha facciosa dio lugar a una depuracin de la elite, puesto que se consolido un grupo dirigente (partido del orden) que aunque heterogneo tena el objetivo comn de establecer el orden fronteras para adentro, luego de la cada del gobierno central. Se inicio entonces un plan de reformas a tal fin con recursos disponibles ya que no se encuentran los grandes gastos blicos ni las reparticiones de los derechos de aduana. Estos aos son los que se conocen como feliz experiencia, que terminar con nuevas disputas cuando se pretenda convocar a un congreso para organizar nuevamente el pas. Nuevo rgimen representativo. Se dictaron un conjunto de leyes encargadas de regular las instituciones, como la ley electoral de 1821 (voto directo a adulto libre mayor de 20) y una ley que estableca que el gobernador sera elegido cada tres aos por la Sala de Representantes. La divisin de poderes fue uno de los principios del gobierno, justamente la Sala se converta en el poder legislativo y mantendr un rol preponderante en la poltica. Se trataba en fin de una respuesta pragmtica a una situacin poltica que requera un nuevo rgimen representativo, una participacin ms amplia que resolviese la inestabilidad y el desorden, otorgando mayor legitimidad al gobierno y evitando el triunfo de las facciones minoritarias. De cualquier modo el electo fue una figura limitada a todo ciudadano mayor de 25 con propiedad, de modo que la Sala se integrara por los hombres principales de la economa provincial (independencia econmica = juicio libre y autnomo). Los comicios se ampliaron considerablemente, sobre todo con la incorporacin de la campaa (aunque no en pie de igualdad, no tenan la misma representacin en la Sala), y comenz la disputa por las listas de candidatos generando un clima de agitacin y discusin (las listas aun no respondan a la divisin unitarios y federales). Reformas rivadavianas. Fueron suprimidos los cabildos, una institucin ya muy desprestigiada y poco subordinada, y esto significaba una ruptura fundamental entre vieja y nueva representacin. El Cabildo haba sido el smbolo amenazante de la prctica asamblearia popular que no desaparecera si no se eliminaba la institucin que lo haba originado. As se modernizaba el aparato institucional y se centralizaba la estructura administrativa del estado. La justicia se dividi en dos, una de primera instancia (letrada y rentada) y otra de paz (legada y gratuita), se cre tambin un Departamento de Polica del que dependan los comisarios, alcaldes y tenientes, tanto la justicia de menor importancia como la polica eran antiguas atribuciones del Cabildo. La racionalizacin tambin afecto a los militares y el clero: el aparato militar fue reducido para descargar los gastos del fisco y se procedi al reclutamiento de vagos y mal entretenidos y la reorganizacin de la milicia. En cuanto a la reforma eclesistica, se suprimieron rdenes religiosas (cuyos bienes pasaron al estado), se suprimieron los diezmos y se someti al personal eclesistico a las leyes de las magistraturas

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civiles. De modo general la reforma apuntaba a controlar los diversos grupos y estamentos de la sociedad. El debate publico se amplio sobretodo con la ley de prensa que daba una amplia libertad al periodismo. En cuanto a lo educativo se fundo la UBA y la Biblioteca Pblica, incluso se dio estimulo ala enseanza primaria y secundaria. En conclusin las reformas fundaron el orden poltico institucional que regir hasta la dcada del 50, a la par que lograron una renovacin de las prcticas y experiencias en ese plano. Congreso gral. Constituyente. Hacia 1824 los ingleses pretendan firmar un tratado de reconocimiento de la independencia simultneamente con uno de amistad y comercio, eso pona en cuestin en nombre de quien, si se haban fragmentado las provincias en estados autnomos? Reapareci la necesidad de reunir un Congreso Constituyente. All los diputados elegidos en nmero proporcional, con un mayor peso porteo, delegaron el Ejecutivo nacional provisoriamente en Bs. As., aunque este poder nacional no poda intervenir en las provincias. Se convena que la nacin tena un origen pactado. Se creo un banco nacional, una ley de presidencia que instauraba un ejecutivo nacional (nombrado Rivadavia) y se promulgo una constitucin, no sin disputa. Lo ms importante fue la Ley de Capitalizacin que impulsada por el sector unitario (Rivadavia) declaraba a Bs. As. Como capital federalizando una parte de su territorio, que justamente era la principal franja de comercio ultramarino y fuente de sus recursos fiscales. Los federales se oponan basndose en el modelo federal norteamericano. La ley se aprobaba y se inicio la disputa por la Constitucin, sobre todo en torno a la preeminencia o no de la soberana nacional (a favor los unitarios, en contra los federales). Guerra con Brasil y cada del gobierno central. La anexin de la Banda Oriental por Brasil fue rechazada por el gobierno porteo (con Martn Rodrguez), pero no significo acciones directas. La opinin pblica se dividi entre quienes buscaban una va diplomtica y quienes buscaban un enfrentamiento blico. En ese contexto se reuni el congreso que declar la incorporacin de la Banda Oriental a las Provincias, lo que significaba el inicio de la guerra. Hacia 1827 se iniciaron las tratativas de paz que significaron el fin del gobierno de Rivadavia puesto que el envi se excedi y admiti la devolucin de la Banda Oriental a Brasil, cuando lo que se haba acordado era que se erigiese un gobierno independiente. La cada de Rivadavia significo el fin de la Ley de capitalizacin, el congreso se disolvi y el manejo de la guerra y relaciones exteriores recay en Bs. As. (gob. Dorrego). Situacin interprovincial El litoral adopto una actitud conciliadora y armoniosa con Bs. As., mientras que Crdoba (gob. Bustos) se convirti en una resistente opositora, aunque no cont con apoyo en el interior. El equilibrio general era a favor de Bs. As. Una nueva tentativa Convencin nacional fue frustrada, el antagonismo entre federales y unitarios lleg a su mxima expresin y dividi a las elites. EL NUEVO ORDEN SOCIAL EN BUENOS AIRES. DE RIVADAVIA A ROSAS. FRADKIN LA EXPERIENCIA DE LA JUSTICIA. La historiografa tradicional ha sostenido la idea de que el poder rural derivaba directamente del gran latifundio y su organizacin interna, siendo de este modo el Estado un mero instrumento de los intereses terratenientes. Sin embargo el estado provincial se presenta como una fuerza autnoma de esos sectores. Investigaciones recientes han permitido reconocer distintas formas de resistencia indgena y campesina, para lo cual se trabaja sobre fuentes judiciales. La justicia debe ser vista como una instancia en la que la accin estatal desplegada sobre la sociedad rural halla un espacio de conflictos y solidaridades. Estudiar la experiencia permite acercarse a como los actores sociales desplegaron sus estrategias de accin y forjaron solidaridades, siendo estos comportamientos impulsados por la indignacin moral en la dcada del 20. El trabajo se centra en los conflictos entre propietarios y administradores. Organizacin de la justicia rural. En poca colonial la justicia la ejercan los alcaldes, no habiendo una separacin definida entre funciones judiciales, policiales, ejecutivas y administrativas en la campaa. El estado tuvo que ejercer el control sobre una poblacin rural que creca por el aporte de migrantes por lo que se debi aumentar el nmero de alcaldes de hermandad. A partir de 1810 el poder y las atribuciones de estos alcaldes se acrecentaron adquiriendo mayor control sobre la vida social en un marco de militarizacin y politizacin rural. A partir de la emergencia del estado provincial y la abolicin de los cabildos (de los que dependan los alcaldes) llev a una reforma en donde se crearon juzgados de paz para cada parroquia (cada pueblo), de modo que se reduce la distancia entre las autoridades urbanas y el mbito rural. Los aos 20 fueron un momento de gran conflictividad, con las sociedades indgenas de las fronteras y por la presin enroladora del estado (guerra de brasil), a la par que el asentamiento en tierras sin apropiacin efectiva se vio amenazada por denuncias y la entrega en enfiteusis. Las autoridades estaban preocupadas por asegurar el orden y afirmar los derechos de propiedad sobre los recursos y el control de la fuerza de trabajo, exigiendo contratos escritos, reprimiendo la vagancia y reduciendo la autonoma de los campesinos. Practicas judiciales. Se trataba de normas contenidas en el derecho castellano e indiano a la que se le sumaba la costumbre, la Revolucin no acab con esta normativa sino que le aadi elementos nuevos que completaron el eclecticismo. Hacia la dcada del 20 el estado adopta una concepcin liberal y utilitarista que concibe las costumbres rurales como un obstculo ha eliminar, generndose una creciente tensin entre ley y practicas sociales. La constitucin de los jueces de paz implicaba que la justicia era impartida no por funcionarios estatales, sino por los propios vecinos, donde la importancia de los testigos en el proceso judicial refuerza el carcter vecinal del ejercicio de la justicia. Por ello la fama del imputado y la opinin que se tena de l era decisoria. El vecino ya no era como en poca colonial el propietario, sino ahora el domiciliado. La justicia de paz consolid el peso de los notables locales. La justicia rural se caracterizaba por su precariedad, puesto que no haba una verdadera burocracia, ni infraestructura (carencia de crceles), escasos efectivos y superposicin de funciones y jurisdicciones. Los contratos eran de carcter verbal basados en promesas. El objetivo del juez de paz era modificar las practicas tradicionales e imponer las nuevas legislaciones, aunque se contaba con el problema de que justamente estos jueces se reclutaban de esa misma sociedad que se pretenda modificar (Gelman: la sociedad es el estado), por ello el estado se queja del poco celo que ponen estos jueces en la persecucin de los vagos. Sobre todo lo que pretende es eliminar a los hombres que habitan terrenos baldos o que son arrimados, para que se conviertan en productores, eso es lo que deben hacer los jueces. Percepciones de la justicia. La condicin de arrendatarios de la mayora de los campesinos no les impidi adquirir derechos plenos de posesin, y esta experiencia fue la que llev a los propietarios a establecer nuevos contratos sin reconocer los anteriores. Se desata un conflicto entre posesin y propiedad, puesto que los arrendatarios exigan el derecho de tener un contrato de enfiteusis por el largo tiempo que llevan ocupando la tierra, mientras que el propietario exige su derecho de instalar a quien quiera y hacer lo que desee con su tierra. Al mismo tiempo exigan la preferencia para la compra, es decir basndose en su antigedad, tener cierta preeminencia a la hora de comprar la tierra, lo cual estaba firmemente aceptado en la tradicin legal colonial, mientras que los propietarios aluden que estn en libertad para venderlo como se les de la gana puesto que son los dueos. De modo que se observa claramente el choque entre

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concepciones muy distintas sobre la propiedad, puesto que no logra afirmarse la propiedad como derecho absoluto, lo cual se observa en el escenario de la justicia. Incluso la posesin continua de una tierra poda ser suficiente para acreditar la propiedad (caso de Rosas, en el que un agregado vende la tierra que ocupaba, pero que no le perteneca). Esta falta de afirmacin del derecho de propiedad tiene que ver en parte con la ausencia de condiciones tcnicas (cercado y alambrado) como tambin de la dbil implantacin del poder estatal en la campaa. Exista en la campaa ciertos imperativos sociales y morales como el justo precio, de tradicin medieval, que condenaba la codicia y la usura. Exista incluso el arrendamiento de gracia donde un propietario poda dar parcelas a un campesino pobre mediante un convenio verbal y un compromiso personal, a cambio de una contraprestacin laboral o cierto pago. Estos convenios verbales al no ser cumplidos podan derivar en una demanda judicial totalmente vlida. Se trataba de un prstamo como practica social basada en la reciprocidad, la amistad y la confianza personal. El bien comn haba sido un concepto en el que se haban basado muchas disposiciones coloniales para regular precios, frente al cual la liberalizacin del comercio supona un fuerte quiebre. El estado por la tradicin colonial apareca como el protector de los dbiles y deba ser siempre justo, no haciendo l oque era social y moralmente condenable. En muchos conflictos judiciales se observa como los arrendatarios tildan a los propietarios de avaros, codiciosos e incluso tiranos y despticos (conceptos que tambin vienen asociados al rgimen colonial). En ciertas ocasiones se alegaba que el propietario quera hacer uso de un monte con fines comerciales y no domsticos. El creciente inters por la propiedad estuvo dado por la expansin ganadera que dio lugar a una oleada de denuncias pblicas y luego a su entrega en enfiteusis por parte del estado, lo cual significo el desalojo de los arrendatarios all instalados. Distintos informes judiciales atestiguan al resistencia que emprenden los campesinos para retener las tierras y evitar convertirse en colonos o tributarios, defiendo a ultranza su autonoma. Los campesinos intentaban ganarse el favor del estado con peticiones como esta consentir que un vecino honrado, poseedor por tantos aos, que no tiene con que sustentar a su familia sea victima de un acto tan injusto y violento? (concepcin del estado como protector). El choque entre estas dos concepciones denota la anomia que recorre la estructura del incipiente estado provincial, poniendo en evidencia los intersticios que genera la superposicin de competencias (causas judiciales similares tienen distinta resolucin en distintos pueblos). Se denota claramente la gran brecha entre las concepciones y creencias de la sociedad rural y las del Estado. Una circular de 1825 pretende reducir el universo rural a tres categoras: propietarios con ttulos, arrendatarios con contratos y peones con papeleta, lo que evidencia un intento de formalizar las relaciones sociales en manos de un estado que aun esta muy poco preparado para hacerlo (no puede desplegar su aparato coercitivo por la necesidad de consenso para legitimarse?). Conclusin. Si bien no se desarrollo una insurreccin campesino, si hubo una gran inquietud y resistencia rural (de carcter individual) que genero una gran tensin. Las quejas frente al abuso, codicia y tirana pretenden la accin de un estado que restablezca la justicia, basado en una concepcin paternal y una forma moral de entender la justicia. Rosas tiene una cierta conciencia de ello y por ello su discurso poltico esta impregnado de fundamentos religiosos, puesto que la concepcin popular de justicia tiene connotaciones religiosas. La riqueza en este imaginario aparece impregnada de obligaciones sociales y morales, mientras que la pobreza es merecedora de caridad y proteccin. Se trata en definitiva de un proceso de resignificacin de valores y nociones de raigambre colonial en un contexto en donde el estado pretende forjar un nuevo principio de legitimidad. SALVATORE RECLUTAMIENTO MILITAR, DISCIPLINAMIENTO Y PROLETARIZACION EN ROSAS. El ejercito y las milicias fueron espacios privilegiados de interaccin entre elites y masas, siendo el reclutamiento militar un espacio central en la formacin de la clase trabajadora, puesto que los reclutamientos forzosos no declinaron al finalizar las guerras de independencia sino que fueron necesarias para las disputas entre caudillos. Los cuarteles eran vistos por la elite como reformatorios de vagos y disciplinadores, aunque para los propietarios aparecan como consumidores de fuerza de trabajo de por s ya escasa, sin embargo algunos lo vean como un mecanismo que permita la formacin de un peonaje estable y dependiente. El autor descarta estas interpretaciones desde arriba y enfatiza la multivalencia de la institucin militar puesto que si bien contribuy a la formacin de un nuevo poder disciplinario tambin eran lugares de contestacin donde los pobres rurales formaban nuevas solidaridades e identidades para resistir. Como fuentes utiliza correspondencia entre estancieros y clasificaciones de soldados y desertores. Proletarizacin. Este concepto refiere a la transformacin de un productor independiente en asalariado por medio de un proceso de expropiacin. Como seala Marx, y como ha olvidado el marxismo ortodoxo, la expropiacin se acompaa de una incorporacin al mercado por medio de un proceso de disciplinamiento puesto que ese ingreso no es voluntario, en ese sentido se comprenden las leyes de vagos. Se trata de una modificacin de las conductas y valoraciones de los trabajadores, propias de su cultura campesina. Proceso que se desarrolla en tensin puesto que atenta contra la economa moral preindustrial. Al mismo tiempo Foucault ha sealado como instituciones exteriores a la produccin contribuyen al sostenimiento del orden social y poltico, mediante los discursos y practicas disciplinarias, como la prisin, el hospital y la escuela. Estas instituciones, como el ejrcito, son productoras de subjetividad, de percepciones, hbitos, creencias, en procesos de aculturacin y modelacin de identidades. La proletarizacin se da en la propiedad pero tambin en la cultura. Con estas ideas el autor propone estudiar la proletarizacin rural en Bs. As. Tradiciones interpretativas. Escuela militar. Rosas estaba particularmente preocupado por la ausencia de orden social, la erosin de las jerarquas sociales y el no respeto de la propiedad privada, por ello para controlar a la multitud propuso milicias compulsivas que enrolarn a la poblacin rural, de modo que los milicianos controlaran a los delincuentes y contuvieran los ataques indgenas. Al mismo tiempo la milicia servira como escuela de instruccin cvica y militar. Este plan de Rosas se vio en la prctica con la conscripcin masiva que supuso la guerra con Brasil, imponiendo la disciplina mediante el castigo corporal. El otro pilar de rosas era el juez de paz, encargado de arrestar delincuentes y vagos, teniendo as la responsabilidad de moralizar la campaa. Proletarizacin de campesinos honestos. Los liberales a posteriori de la ciada de Rosas sostuvieron que el reclutamiento forzoso arbitrariamente desposey a los pequeos productores rurales dejndolos desamparados, las levas aniquilaron al campesinado honesto mientras que lo verdaderos vagos evadan el servicio. Lo que proponan era un reclutamiento forzoso mejor manipulado. El problema aqu es que supone que la mera expropiacin (la perdida de tierras y ganado en las levas) ya garantizaba una sumisin al trabajo. Proletarizacin cautiva. Segn esta visin el reclutamiento forzoso produjo una pseudo proletarizacin puesto que los poderosos terratenientes aprovecharon el miedo colectivo generado por estas para ofrecer empleo estable a los fugitivos, de modo que eran empleados por salario pero sin plena liberad de movimiento. El miedo genero la necesidad de proteccin, esta visin feudal es propia de la estancia es propia de John Lynch y existe de fondo la interpretacin de que el Estado rosista responda a los intereses de la clase terrateniente. Critica. Con respecto a la segunda teora, las evidencias indican que la mayor parte de los soldados eran trabajadores libres itinerantes y no campesinos, al mismo tiempo que es cuestionable la idea de que la dislocacin productiva causada por el

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reclutamiento fue suficiente para que los campesinos se tornaran asalariados luego de la salida del ejercito (coincide con la visin simplista de la proletarizacin). En contra de la visin de rosas, ni las milicias ni el ejercito actuaron como escuelas de disciplina, porque no lograron retener suficiente tiempo a los soldados e incluso cuando lo hicieron no lograron cambiar sus conductas, la indisciplina fue norma en el ejercito, como se observa en los informes de oficiales donde se menciona que los soldados seguan viviendo de la apropiacin directa (robo). Por ltimo la tercer teora falla puesto que supone que los hacendados tenan un grado importante de autonoma respecto del estado, es evidente que no tenan la capacidad para ofrecer refugio sino que necesitaban del estado para que dictase leyes (incluso los jueces de paz deban lealtad a rosas y no a la clase terrateniente), a la par que se evidencia que preferan los mecanismos de mercado a la proteccin como forma de trabajo (cartas demuestran que preferan pagar salarios altos a fin de no sufrir falta de peones). El alto grado de movilidad, la escasez de brazos y la posibilidad de sobrevivir mediante la apropiacin directa puso lmites al mecanismo de miedo y proteccin. Resistencia. Las experiencias de los peones-reclutas dan cuenta de fuertes resistencias a los mecanismos coercitivos de la vida militar. El gran nmero de desertores se explica por la posibilidad de recibir trabajo en una estancia necesitada de mano de obra o de la posibilidad de vivir de la apropiacin directa. Incluso hay testimonios de individuos que iban de un partido a otro evitando la leva. Ejercito y disciplina. El ejercito contribuyo a la formacin de la clase, puesto que impuso el servicio forzoso sobre una clase (pen) y ayudo a identificar entre si a los miembros de esta, puesto que puso en evidencia la divisin social y cultural en el campo: donde unos con frac y levita estaban resguardados del servicio y el paisanaje pobre era la carne de can. As tendi a diluir las identidades provinciales y raciales, al mismo tiempo Rosas construyo la polaridad salvaje-cristiano en el enfrentamiento con los indgenas brbaros, aunque esta imagen no decanto completamente por la prctica de alianza con los indios. Sin duda, los peones soldados construyeron nuevas solidaridades en oposicin al estrato militar y la clase propietario, un fenmeno de autopercepcin. La milicia evocaba miseria, castigo, salarios impagos. Conclusin. La proletarizacin requera un cambio de actitudes y hbitos, pero el papel del ejrcito para ello fue sobreestimado, puesto que la desercin fue un fenmeno comn y dentro del mismo cuerpo reino la resistencia y la insubordinacin mantenindose las practicas de apropiacin directa. Lo que si hizo el ejrcito fue reforzar los elementos culturales de los peones eliminando divisiones regionales o tnicas, conformando un sentimiento de unidad en oposicin a las autoridades militares y los propietarios. De modo que no se consolido un mercado de trabajo, puesto que la mano de obra sigui siendo escasa, gozando de altos salarios y con posibilidad de vivir de la apropiacin directa. GARAVAGLIA EJERCITO Y MILICIA: EL PESO DE LAS EXIGENCIAS MILITARES 1810-1860. En todos los casos americanos la presencia de fuerzas militares fue esencial para la constitucin de las jvenes naciones, en el caso argentino los campesinos fueron los que permitieron la continuidad de la guerra y el avance de la frontera. Los presupuestos provinciales sealan que el gasto principal es el militar, y dentro de el, los sueldos, el vestuario y el rancho, lo que lleva a concluir que el Departamento de Guerra es el principal empleador del Estado. Hacia 1838 el 20% de los adultos integraba una fuerza armada, se trata de un ejrcito profesional, puesto que si bien no haba escuela de oficiales, los oficiales siguen un escalafn riguroso, habiendo familias dedicada a esa actividad durante tres generaciones. Primeros aos posrevolucionarios 1810-1815. A partir de 1810 la necesidad de hombres para el ejrcito se acenta por los ejrcitos expedicionarios revolucionarios, de modo que se inician las levas. Siendo acuciante la falta de hombres se proceder a obligar a los vagos (los muchachos que divagan por la ciudad sin destino), siendo en ese momento los hombres en el ejercito el 16% de la totalidad. Las protestas no se hicieron esperar frente a las levas forzosas (quien desertara, se incorporara a un pariente o vecino). Hacia 1815 la posibilidad de invasin espaola obliga nuevas levas. Feliz experiencia 1822-1827. La constitucin de los juzgados de paz y la reorganizacin de la polica, busca reforzar el control de la poblacin campesina. Los alistamientos se cubrirn por cupos que se reparten en las jurisdicciones de la ciudad y la campaa, los jueces de paz con el alcalde y dos vecinos realizaran las listas de los vecinos destinados al contingente, de modo que se denota un sistema en que los notables del pueblo y las autoridades realizan la seleccin de enganchados forzosos. Las cifras sealan una dificultad, pues el 26% de los reclutas ha desertado. Aparecen fuentes que sealan que varios individuos que se hallaban presos por delitos leves han sido remitidos a las armas, al igual que lo haran quienes no tuvieran su contrata firmada, siendo la nica excepcin una discapacidad fsica. Ante esta succin de hombres jvenes, los propietarios comienzan a defender a sus jornaleros e incluso medianos y pequeos estancieros apaan a amigos con papeletas de conchabo falsas, como sealan comunicaciones de jefes de policas. De este modo vemos como se activan redes de solidaridad campesina, sobre todo entre pequeos productores y jornales, cuya distancia social es muy corta. 1830-1841. En una carta enviada por el ministro de guerra a un juez de paz, se observa que las levas caern sobre quienes no tienen relaciones ni familia, esto es los migrantes que llegan anualmente para las faenas estacinales y que generalmente se quedaban luego como mano de obra itinerante, as se evitan rispideces con los familiares. Se denota entonces una continuidad entre la poltica de la feliz experiencia y la de Rosas, puesto que el reclutamiento forzoso descansa sobre un sistema represivo y de control. Pos-Caseros 1852-1860. Luego de Caseros el problema fundamental ser la frontera indgena, que aprovecha el contexto de debilidad por le enfrentamiento entre Bs. As. Y la confederacin. Nuevamente se convoca a los vagos, daosos y sin hogar. Incluso se da a los jueces paz un poder indito puesto que comienzan a acumularse las circulares represivas que mandan a prohibir los juegos y bailes, el proferir palabras obscenas, etc. Todos siendo catalogados como vagos y mal entretenidos. Milicianos y Guardias nacionales. La diferencia entre milicianos y soldados es que los primeros son vecinos campesinos, es decir individuos del pago que cumplen un servicio militar por un periodo de su vida, mientras que los soldados son migrantes y enganchados en forma permanente y a la fuerza. La milicia a su vez se divide en activa y pasiva, siendo esta ultima aquella que comprende a los de entre 45 y 60 aos, que son movilizados solo cuando peligre la seguridad del estado. Para ser eximido del servicio se debe tener un capital muy alto, aunque en momentos acuciantes como la guerra de Brasil se suspendern todas las excepciones. Las milicias son la expresin de la sociedad rural puesto que incluye criados, estancieros, artesanos y comerciantes. Luego de caseros las milicias se convertirn en Guardias nacionales, pero con las mismas funciones. Sin embargo los campesinos avecindados mediante una serie de disposiciones legales aunque estuvieran enrolados en la guardia comenzaran a sentir el peso de cargas militares (sern el blanco de los jueces de paz), hacindose difusa la divisin entre guardias y soldados. Se obliga a los hombres del campo a trabajar gratuitamente para el estado cuando el gobierno tiene que hacer transportes, cuidar rebaos, juntar leas, etc.

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Conclusin. Quienes pagaron el mayor tributo fueron los campesinos primero como soldados enganchados, como integrantes de las milicias. Pero ello fue variable en las distintas etapas de esta historia, como se observa el periodo pos-caseros en comparacin con el rosista, donde el accionar represivo de los jueces de paz se extendi hacia los campesinos, no ya solo vagos y mal entretenidos. GELMAN DERECHOS DE PROPIEDAD, CRECIMIENTO ECONMICO Y DESIGUALDAD. Cierta visin conservadora plantea una relacin directa entre la falta de respeto por los derechos de propiedad y el mal desempeo de la economa, de manera que el fracaso argentino esta dado por la ausencia de un marco institucional bien definido. En cuanto a la desigualdad esta no se discute, pues se supone que el crecimiento econmico automticamente genera un derrame. El artculo plantea discutir esta visin demostrando como la capacidad por imponer derechos de propiedad fue relativa y pese a ello hubo un crecimiento sostenido de la economa. Hacia fines del rgimen colonial hubo un programa de reformas que pretenda definir mejor los derechos de propiedad y el libre uso de los bienes por sus titulares. Esto apuntaba al afianzamiento de la propiedad privada de tierras y ganado. Se denota sobre todo en un grupo de comerciantes, funcionarios y propietarios que adquieren influencia poltica, pero que se mantienen al margen del comercio monoplico, y propugnan la apertura de los mercados. Se manifiesta tambin intentos de criminalizacin de la poblacin rural pobre, acusada de vagancia, excesiva independencia que pone en peligro el orden y la propiedad, ladrones y vagos que obstaculizan el crecimiento econmico, por lo cual hay que castigarlos y forzarlos al trabajo o servicio publico (ejercito, empleo estatal, etc.). Esto se da en el marco de la difusin de ideas de la Ilustracin, favorables a la libertad de comercio, la estimulacin de la produccin y el inters privado. Van a impulsarse as ideas moderadamente liberal de promocin de la agricultura, aplicacin de conocimiento tcnico y difusin de la propiedad. Planteos ms consistentes y menos eclcticos de liberalismo se darn en los aos que siguen a la Revolucin. El partido del orden que accede al poder en el 20 tiene un gran componente de estos liberales con apoyo de los sectores propietarios, lo que impone al gobernador Martn Rodrguez la defensa de la autoridad y la ley con reformas financieras, supresin del diezmo y la reafirmacin de los derechos de propiedad que haban sido cuestionados con la Revolucin. Rosas que apoya este partido, buscaba establecer un rgimen poltico con autoridad, que lograra el orden, la disciplina y reglas de juego claras y respetables, valores que la anarqua y la Revolucin haba anulado. En las instrucciones a los mayordomos de estancias se exhorta a liberar las tierras de todo compromiso con terceros, haciendo respetar la plena propiedad de los titulares, esto significaba eliminar a pobladores y agregados al mismo tiempo que no se permitira la presencia de cazadores o utilizacin de lea, derechos que por tradicin eran tomados como vlidos. La prctica no fue fcil, no se logr acabar con la pequea propiedad e incluso las condiciones de mercado, escasez y altos salarios, generaron una distribucin del ingreso. La persistencia de la pequea explotacin tiene que ver con una gran oferta de tierra y una mano de obra escasa. Al mismo tiempo las condiciones polticas despus de 1810 no favorecan la imposicin de medidas coercitivas sobre la poblacin ms humilde pues su voluntad era la que se necesitaba ara dotar a los gobiernos de legitimidad. Teoras tradicionales sostiene que la agricultura, importante en poca colonial, pierde completamente su peso frente al avance ganadero, sin embargo se sabe hoy que esta se mantiene y crece vinculada a la demanda interna y es favorecida por medidas proteccionistas de los gobiernos, que as se ganaban la simpata o neutralidad de los labradores de la provincia. Paralelamente se pretenda formar un verdadero mercado de trabajo anulando las formas alternativas de supervivencia autnoma con un sistema de control administrativo y policial, como lo fue la papeleta de conchabo y los pasaportes para circular. Para ello se crea un cuerpo administrativo de justicia, gobierno y polica en la campaa a fin de hacer sentir la presencia estatal y el cumplimiento de las leyes. De cualquier manera no se puede decir que se consolida el derecho de propiedad y el mercado de trabajo, puesto que no hubo posibilidad de imponer un sistema de trabajo compulsivo, sobre todo por las necesidades militares cuyas levas recaan sobre aquellos que conformaran la mano de obra. Incluso los jueces de paz provenan del seno mismo de esa sociedad que tenan que controlar y deban su autoridad al respeto de los consensos locales. Incluso en el gobierno rosista la lucha poltica lo lleva a desconocer los derechos de propiedad, como se observa en las confiscaciones a los opositores. Sobre todo al vagancia se basa en la posibilidad todava dominante de trabajar para uno mismo y acceder a bienes que se consideran comunes como los animales silvestres, y la existencia de circuitos no controlados de comercializacin como las tiendas y pulperas mviles. Incluso para los mismos propietarios era prioritario hacerse de una mano de obra ms abundante que proteger los derechos de propiedad. Conclusin. Pese a que el vinculo con los mercados exteriores fomentaba la instauracin de un orden econmico liberal y un sistema poltico que garantizara el desarrollo de la ganadera, los derechos de propiedad perfectos y el mercado de trabajo no fueron implementados de una vez y para siempre, sino que hubo un gran proceso de marcha y contramarcha. Esto se debe en gran medida a la resistencia de los sectores humildes que no podan ser desconocidos por los gobernantes necesitados de legitimacin. Con todo la perduracin de estos problemas no evito el desarrollo de una dinmica econmica muy potente dada por una rpida expansin territorial y vacuna. Gracias a la coyuntura mercantil favorable y el desarrollo de la ganadera, se pudo dar un gran crecimiento econmico pese al no afianzamiento de la propiedad y un abundante mercado de trabajo. Los sectores humildes lograron defender su participacin en el reparto, que no se dio automticamente sino disputado. LAS FRONTERAS. BECHIS FUERZAS INDIGENAS EN LA POLTICA CRIOLLA DEL SIGLO XIX. El artculo busca rescatar una concepcin de las parcialidades indgenas como actores activos y dinmicos, a partir del uso del concepto antropolgico de aculturacin antagnica, la que consiste en incorporar elementos culturales materiales y no materiales del otro con el fin de haces ms eficaz la propia resistencia. Esta investigacin cuenta con una gran dificultad, puesto que las nicas fuentes con las que se cuentan provienen de la cultura criolla en general teidas por un rechazo y prejuicios respecto a las parcialidades pampeanas, las fuentes que use sern opiniones y comentarios de caudillos, jefe de gobierno y comandantes de campaa. En lo que se pretende hacer foco es en los momentos decisorios y las motivaciones polticas de los indgenas. Primer dcada republicana. Mientras el gobierno segua siendo en nombre del rey, no se modificaba la situacin de los indgenas, puesto que se reconoca su autonoma como lo haba hecho la corona. Sin embargo esto cambiara a partir de la Primera Junta puesto que se inician proyectos oficiales de expansin sobre tierras indias, desconociendo su autonoma. Sobre todo a partir de 1814 las ofensas reciprocas se van sumando, a partir de mutuos robos y crmenes. Fuerzas indgenas vistas desde afuera. Aquel ambiente indgena movilizado y en conflicto se el levantamiento de caudillos. Carrera y Alvear fueron acusados por Bs. As. De agitar y levantar a los indgenas pampeanos. Carrera haba convenido con un cacique un

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ataque a Bs. As., donde los indgenas podran adems rescatar a todos los prisioneros en la ciudad. Las fuentes atestiguan que no coincidan en las tcnicas de guerra, Carrera se opona a los proyectos de exterminio y devastacin de los indios, sobre todo el cautiverio de mujeres y nios. En ciertas fuentes se recomienda hacer un compromiso previo con los indios puesto que cuando atacan solos tienen iniciativas inapropiadas. Al mismo tiempo vemos como el indio no dice que su lucha es contra el unitario, sino que su lucha es una guerra intima contra el huinca, su enemigo. El indgena, aunque aliado, se maneja por sus reglas y pelea s guerra, sabe hasta donde puede llegar pero aprovecha las ambigedades y debilidades de los criollos que lo acompaan. Lucha por el indgena. Unitarios y federales desarrollaron una guerra de influencias sobre los indgenas. Mientras que para 1830 los federales hacan una identificacin del indio abstracto como smbolo de la nacionalidad, los unitarios conservaban una distancia social y cultural mayor, el indgena era un salvaje, pero ello no les impidi hacer uso de las fuerzas indgenas. Echeverra dice que se ali con ellos para evitar las incursiones hasta el momento en que fueran capaces de devastarlos. Los unitarios no estaban muy de acuerdo en utilizar estas fuerzas, pero necesitaban aliviar tensiones en las fronteras, estaban ms inclinados por ordenar que por pactar. La guerra civil tuvo su correlato en la guerra por captar al indgena. Rosa contaba con la ventaja de tener embajadores ms eficaces (indios capturados), mayores recursos monetarios, experiencia en el trato y dominio de la lengua araucana. Rosas al pactar con los pampas, sellaba sus acuerdos mediante la entrega de ganado y plata, e incluso para pactar prometi la retirada de la guarnicin y un fuerte en Tandil (lo que demuestra el valor del concepto de aculturacin antagnica puesto que los indgenas buscaban sacar el mayor rdito posible en la negociacin), Tandil era muy importante para los indgenas, al margen que ya la participacin en las invasiones les garantizaba importantes rditos (saqueo). Rosas no triunf por casualidad sino porque dedico mucho tiempo a afianzar la lealtad de los indios amigos y aliados. El carcter activo de los indios puede verse en la invasin de los indios chilenos en la frontera de Bs. As., puesto que buscaban hacer cumplir las promesas incumplidas de Rosas, de modo que este aprendi que era difcil controlarlos y haba que cumplir con lo pactado. En conclusin era fcil movilizar a los indgenas, puesto que por naturaleza se enfrentaban contra los cristianos y podan sacar provecho de las situaciones conflictiva entre criollos, pero sus tcnicas, motivaciones y decisiones, los hacia difcil de controlar por los lideres criollos. Los indgenas colaboraban con la fuerzas porque les significaba ciertas ventajas econmicas, por medio de los intercambios en la alianza y tambin por los recursos que se obtenan durante el enfrentamiento. Fuerzas indgenas desde adentro. Baigorria vivi muchos aos con los ranqueles, lo cual volvo en sus memorias, fuente muy significativa para este tema. Al mismo tiempo denota como se manejaban por sus propias motivaciones, pues haban pactado con Rosas, pero en lugar de enfrentar a los unitarios iban a aprovechar la movilizacin para atacar a Rosas y cobrarse todas las que le haba hecho, de modo que planeaban saquear al vecindario, para hacer que el trabajo les reditu. Incluso se observa que ante ataques que se proyectaban y no se concretaban, los indios exigan entonces una compensacin ya que no pudieron beneficiarse por la apropiacin en la lucha. Fuerzas armadas indgenas. El guerrero indgena era aquel hombre que se autorreclutaba cuando poda sin que hubiera fuerza fsica coercitiva que lo obligara (no haba levas). La familia extensa cuidaba de sus posesiones durante la ausencia y continuaba con la produccin de bienes. La propiedad comn de aguas y tierra les garantizaba los medios de subsistencia. Las acciones guerreras le permitan acumular prestigio en una sociedad diferenciada por cualidades personales. El arma ms importante era su caballo, que requera un gran entrenamiento. En ocasiones portaban armas de fuego como adorno o con fines mgicos. El xito del cacique en lo poltico era juzgado por los integrantes de la sociedad, pudiendo anular su autoridad mediante el retiro de la confianza por migracin fiscal o cambio de lealtad hacia otra parcialidad. Las relaciones de parentesco eran fundamentales, quien no tena esposa estaba bajo la proteccin del cacique. El maln era una empresa econmica, puesto que permita la apropiacin de recursos y le permita al cacique obtener fortuna y prestigio. El objetivo era causar pnico en su enemigo mediante las pinturas corporales, gritero, peinado y ataque por sorpresa. La ritualizacin de las tomas de decisiones y la posibilidad de sublevarse ante el cacique si no estaban conformes con su accionar, era percibido por los criollos como una formacin desordenada que atentaba contra los ataques sorpresas, mientras que al interior de la sociedad indgena ese representaba el orden. La sociedad indgena era una sociedad donde la violencia estaba institucionalizada, esto es que la preparacin, la disponibilidad, y las tcnicas materiales y no materiales para la accin blica dominaban gran parte del entramado social y el contenido cultural. Esto se deba a varios factores, como los histricos (guerras de conquistas), naturales (la escasez de ciertos recursos) y a su organizacin no estatal. La inestabilidad del gobierno criollo y las polticas cambiantes que esto significaba, daban pie a una frontera inestable y conflictiva, donde la falta de seguridad era aprovecha por los indgenas. Este contacto tambin modificaba las pautas de vida indgena, por ejemplo durante la colonia este paso de ser cazador de guanacos a cazador de vacas y caballos, luego pastor de ganado amansado y en menor escala produccin hortcola domestica ya hacia el XIX. La violencia institucionalizada aborigen se convirti en una mercanca para el mercado criollo de violencia. En definitiva estas relaciones inter-tnicas responden a necesidades de ambas sociedades y ambas se benefician, por ejemplo los indgenas requeran recursos que escaseaban y para obtenerlos ofrecan su fuerza militar. Las alianzas entonces eran inestables y respondan a las necesidades de momento de ambas sociedades (no se trata de relaciones clientelares ni de absoluta sumisin de los indgenas), cuando estas se acababan o caa en desgracia el lder criollo o indgena, las relaciones se rompan, no eran duraderas sino inestables. RATTO UNA EXPERIENCIA FRONTERIZA EXITOSA. La conquista de Amrica dio paso a la formacin de espacios fronterizos en las regiones donde no se pudo dominar a las poblaciones nativas, espacios de mltiples articulaciones sociales y econmicas. Ratto propone analizar la frontera sir de Bs. As. A partir de 1829, tiempo en donde se alcanza un nuevo periodo de estabilidad. Desde fines de la colonia existan contactos pacficos con indgenas, desde criollos que traspasaban la frontera y vivan all gracias a pactos personales, hasta hacendados que albergaban indgenas como fuerza de trabajo, desde 1780 encontramos un periodo de paz evidenciado en un creciente comercio intertnico basado en una poltica de obsequios y reglaos. Sin embargo a partir del periodo independiente comenzaron los roces, por la instalacin de desertores y refugiados en sus tolderas. El conflicto se volver lgido a partir de 1820 cuando la apertura comercial se traduzca en una expansin de la ganadera que implicara una expansin territorial sobre territorio ocupado por indgenas. Se trato de una poltica que combino tratados de paz con incursiones militares, provocada por un escaso conocimiento por parte de las autoridades criollas respecto a las parcialidades. Hacia 1815 hubo un cambio significativo puesto que Rosas fue encargado de la Comisin Pacificadora de Indios, habiendo adoptado un gran conocimiento sobre los grupos indgenas derivado de la relacin directa que haba entablado con ellos como estanciero. Dicha poltica se acentu cunado se convirti en

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gobernador (1829) emprendiendo una poltica de captacin y otra de guerra para aquellos indgenas que se resistieran. Negocio Pacfico de Indios. El grado de importancia que adquiri el negocio con los indios se manifiesta en la creacin en 1833 de una partida presupuestaria denominada Negocio Pacifico de Indios. Se trataba de los gastos para mantener el sistema de raciones y regalos que se entregaban, reconocindose en el tres niveles: 1. Agasajo, alojamiento y manutencin de los grupos en territorio provincial. 2. Raciones para las tolderas de frontera. 3. Obsequios particulares para determinados caciques. En general los bienes entregados eran ganado (yeguas y vacas), artculos de consumo (yerba, harina, ropa) y vicios (destinados generalmente a personajes influyentes). Rosas utilizaba este sistema de regalos como un ritual en el que consolidaba el vnculo con los indgenas, y haba una fuerte jerarquizacin de las entregas, premiando a los que prestaban mayor lealtad o servicios. La relacin con los indios dio pie a dos categoras analticas e histricas que dan cuenta de la relacin que se mantena: indios aliados y amigos Indios Aliados. Grupos que mantienen su autonoma poltica, asentados en territorios no controaldos por el gobierno, pero acordando una relacin pacfica, puesto que eran tribus con un poder significativo. Era una categora inestable, puesto que ambas partes eran recelosas entre s temiendo una agresin armada por parte de la otra (puesto que ambas saban que podan vivir la una sin la otra). Un ejemplo son los Borongados, tribu originaria de Chile. Esta tribu mantena una posicin de independencia y soberana (Amistad si habr, pero dominio y autoridad sobre nosotros no) y mantena una relacin de igual a igual con Rosas (con su persona y no con el gobierno provincial). La relacin de reciprocidad y constante negociacin sin una supremaca de las partes puede observarse en un hecho particular. Un cacique de una parcialidad rival haba sido capturado, y los borongados exigan que ellos tuvieran el derecho de ejecutarlo y se legitimaban dando cuenta de los servicios que haban brindado. El gobierno finalmente accedi a su pedido bajo el argumento de que eran un grupo muy fuerte y causaba temor la posibilidad de que la negativa llevar a una accin militar de la parcialidad. Por otro lado puede verse la inestabilidad de la relacin, puesto que en una ocasin se solicito la participacin de los borongados en una expedicin contra los ranqueles (los borongados tenan buena relacin con ellos, pero para Bs. As. Eran muy peligrosos), pero esa participacin fue juzgada como escasa y ello llev a la no entrega de bienes y regalos. Se genero as un clima de incertidumbre respecto al futuro de la relacin con el gobierno. Para recomponer la relacin Rosas exigi que le entregasen cautivos que tenan los ranqueles a cambio de reanudar la entrega de raciones. Por ltimo otro hecho nos seala el carcter circunstancial de la categora de indio aliado, puesto que una vez que los borongados fueron atacados por otras parcialidades y su poder se vio fuertemente mermado, se los percibi como indios enemigos a los que haba que exterminar si no se incorporaban como indios amigos, la tribu finalmente se desmembr en el grupo que se mantuvo autnomo y por la tanto devino en enemigo (y se extermino) y el grupo que acepto convertirse en amigo. Indios amigos. No existen tratados escritos con los indgenas, lo cual responde a una accin deliberada de Rosas, puesto que su estrategia consista en aplicar una poltica discriminatoria respecto a los distintos grupos que no le merecan mucha confianza y los grupos a los que privilegiaba por fieles. Estos grupos fueron ubicados sobre todo en las fronteras (all la poblacin indgena llega a duplicar la criolla, dentro de territorio provincial, pero sin ser cedidos. Esto signific un cambio de los patrones de subsistencia de los indgenas puesto que su economa se basaba en el pastoreo, la caza y la recoleccin, lo cual significaba una territorialidad dispersa contraria a la ubicacin permanente que le quera dar el gobierno. Este problema no fue resuelto del todo (lo que da cuenta del nivel de agencia de los indgenas), aunque en algunos casos se logr la estabilidad fomentando entre ellos la agricultura y entregando elementos de labranza. Estos indgenas deban cumplir con obligaciones laborales variadas (defensa y trabajo rural) a cambio de una remuneracin en sueldos y vicios, hacia 1840 estas obligaciones se reducen a lo militar. Estos indgenas no eran plenamente integrados a la sociedad, lo que se evidencia en la ausencia de la categora indio en los censos. Particularmente su vnculo era personal hacia la figura de Rosas, lo que se observa en el hecho particular de 1840 cuando al finalizar el periodo de gobierno, envan peticiones solicitando la reeleccin. Nuevamente vemos la capacidad de negociacin puesto que apoyan a Rosas porque el es el que los beneficia con el sistema de regalos y saben que su posibilidad de presin no es despreciable, puesto que la amenaza blica esta siempre presente y juegan con que el nico que los puede controlar es Rosas. Se denota tambin una participacin en las fiestas federales (situacin ritual de expresin de la adhesin al rgimen) aunque en festejos paralelos en los cuales no se mezclaban con el resto de la concurrencia. Su juramento, a diferencia del de los oficiales y la tropa (a la patria, a la confederacin y al restaurador) se vincula directamente a Rosas en una relacin paternalista (al padre). Su inclusin buscaba resaltar el vnculo personal con Rosas, vnculo que Rosas fomentaba puesto que lo converta en el nico capaz de pacificar. Las fuentes sealan que la fuerza de los indios amigos superaba en casi todas las regiones fronterizas a las dotaciones del ejrcito regular y el miliciano. Modificaciones en la estructura interna. Por qu se convertan en amigos los indgenas? El sistema del gobierno buscaba captar a las tribus con escasos recursos, perseguidas por enemigos y con poblacin escasa. As las tribus logran obtener una base material de subsistencia, podan llegar a incrementar su poblacin por mestizaje o capturas en incursiones contra otras tribus, y obtenan proteccin de tribus mayores y belicosas (a partir de lo cual se infiere un beneficio econmico por parte de los indgenas, y no una mera subordinacin a la autoridad de Rosas porque este fuera ms fuerte). Sin embargo el contacto con el gobierno significo un cambio en la estructura indgena, sobre todo en la figura del lder, puesto que ahora la tribu requera como lder a una persona con habilidad para negociar y defender los intereses del grupo. Incluso el lder era elegido en un acuerdo tcito entre indios y Rosas, quien privilegiaba ciertas cualidades: la posicin que el individuo tena en la parcialidad, su relacin con los blancos y las costumbres cristianas y por ltimo su poder de mando sobre los indios que dirige. La autoridad indgena careca de poder coercitivo, el cacique actuaba persuadiendo entre las partes en conflicto. Para los criollos ello significaba desorden sobre todo por los constantes robos de ganados que no eran penalizados por los lderes. En cambio Rosas conoca esto y lo permita, saba que ese era el precio que deba pagar por la prestacin de los indgenas, imponer autoridad sobre ellas hubiese significado un descontrol mayor. Esa inexistencia de mecanismo de coercin llev a que muchas parcialidades recurriesen a la justicia provincial para solucionar problemas. Como ejemplo tenemos el caso del indio Catriel y Cachul, el primero mostraba una actitud conciliadora con el gobierno, mientras que el segundo siempre se resista y defenda a sus indios frente a situaciones donde su culpabilidad era indiscutible. Los comandantes de frontera se quejaban ante Rosas de este indio que se resista y no participaba activamente en las incursiones, pero Rosas responda que lo dejaran hacer, que su habilidad no era la guerra sino la poltica, y haba que valorarlo por eso y dejarlo que se resistiera. Conclusin. La relacin con los indios no fue de una subordinacin absoluta e indiscutida, sino que adquiri el carcter de una negociacin (mas igual para los indios aliados, mas subordinada para los amigos) reciproca y dinmica (gracias al intercambio mutuo de bienes y servicios), cuya experiencia exitosa permiti a Rosas consolidar el espacio territorial e incluso fue en cierta medida exitosa para los indgenas puesto que pudieron garantizar las condiciones de su reproduccin al precio de su autonoma.

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MANDRINI LAS FRONTERAS Y LA SOCIEDAD INDIGENA EN EL MBITO PAMPEANO. El estudio de la frontera india rioplantense entendida como espacio social conformado histricamente y en el cual se articulan relaciones econmicas, sociales y polticas, presenta carencia. Desde 1580 hasta fines del XVII se trato de un periodo sin enfrentamientos, aunque esto se debe a que prcticamente no hubo relaciones hispanoindigenas. El XVIII fue testigo de relaciones cada vez mas estrechas, una forma de relacin fue la guerra por medio de malones y campaas de represalias, aunque se alternaron periodos de relativa paz. El crecimiento inicial de Bs. As. Dio lugar a la ocupacin de tierras vecinas y su puesta en produccin con el desarrollo de las primeras chacras trigueras y el ganado vacuno. Sin embargo la gran existencia de tierra frtil dio lugar a una expansin lenta y limitada que no supuso roces con los indgenas, incluso las vaqueras no generaron conflictos dada la abundancia del recurso. Sin embargo hacia el XVIII con el advenimiento de los borbones y la liberalizacin del comercio se recupero el inters por las producciones regionales al mismo tiempo que la amenaza extranjera aunque potencia estimulo viajes hacia las costas patagnicas para explorar, lo que llev al contacto con las parcialidades indgenas. Se denota ya a esta altura un agotamiento del ganado cimarrn en ambas sociedades, lo que llev al conflicto y la competencia. Las sociedades de cazadores recolectores comenzaron a adoptar bienes de origen europeo y dieron pie a una nueva organizacin de la economa, aprovechando los distintos tipos de ganado, el caballo, las lanas y las harinas de cereales europeos. La competencia a dems de la solucin blica tambin dio lugar a relaciones variadas y complejas como los tratados con los caciques y el comercio, marcado por la demanda creciente de bienes europeos por parte de los indgenas. De esta manera se intensificaron las relaciones y la mutua dependencia entre ambas sociedades. As aparecieron las instituciones caractersticas de las fronteras: misiones (de escaso xito y vida efmera) y fuertes y milicias, estas dedicadas a la defensa aunque no faltaron proyectos ofensivos, aunque con escaso xito. De modo que se configura una relacin pacifica respaldada por estructuras defensivas que se expresa en demostraciones de amistad y buena voluntad como el intercambio de presentes y los reconocimientos de autoridad. La sociedad indgena era una fuente de aprovisionamiento, de bienes como la sal, as con un mercado, pero la relacin tambin convena a los grupos indgenas, que consolidaron un modelo econmico de pastoreo especializado que supona el contacto con el mundo criollo para abastecimiento de bienes agrcolas y artesanales, que se podan obtener por robos, saqueos y comercio. Esta ltima parece haber sido la solucin ms econmica y rentable, basada en la posibilidad de la complementariedad econmica. Se producir una alteracin profunda de este esquema hacia 1820 cuando la economa bonaerense se vuelque hacia la ganadera extensiva, dando lugar a una expansin territorial que desato conflictos con las parcialidades. Rosas posteriormente retomo el sistema de negocio pacifico con los indios para generar paz y alianza mediante la entrega de regalos y raciones a los caciques mas afines, aunque la violencia no fue eliminada. La conflictividad ms importante se dar a partir de la cada de Rosas. Mientras tanto al interior de la sociedad indgena todo este contacto gener procesos de cambio social, poltico y cultural. Sobre todo a partir de 1820 comenzaron a perder las tierras ms ricas para el pastoreo lo que incidi fuertemente en su economa especializada, haciendo necesaria una diversificacin. La adquisicin de los bienes necesarios no producidos se lograba mediante el intercambio de ganado, pero al escasear este, se hizo necesario recurrir a la organizacin de malones, lo cual produca una militarizacin de la actividad de los hombres, dejando la actividad domestica en manos de las mujeres. Al mismo tiempo se dan procesos de constitucin de jefaturas, diferenciacin social, concentracin de riqueza y fortalecimiento del poder de jefes y caciques, puestos que denotan ahora cierta heredabilidad que ejercan el control sobre la circulacin ganadera. LA GENERACIN DEL 37. LA OPOSICION A ROSAS. WASSERMAN LA GENERACIN DEL 37 Y LA CONSTRUCCION DE LA IDENTIDAD NACIONAL. Tradicionalmente la Generacin del 37 ha sido vista creadora de un programa para la formacin de la nacin a partir de principio de nacionalidad. El artculo cuestiona esa idea a partir del anlisis de los dicursos que sealan la coexistencia en tensin de distintas identidades polticas y el tardo predominio de la identidad nacional argentina, aparecida recin en el exilio en 1840. El problema. En los ltimos aos ha surgido una historiografa crtica del nacionalismo romntico decimonnico, que seala el carcter inventado de las naciones y las nacionalidades, refutando as la idea de que el proceso revolucionario de 1810 se fundamentaba por el surgimiento de un sentimiento de nacin que necesariamente conducira a la ruptura con Espaa. En realidad luego de la revolucin las unidades operativas fueron las ciudades coloniales que incorporaron a la campaa y se organizaron en provincias asumiendo atributos de soberana. Para la visin tradicional esta provincializacin, era producto del accionar de los caudillos como encarnacin de la anarqua y el desorden. Hoy se postula que se perfilaron simultneamente distintas identidades (provinciales, americanas o rioplatenses), de modo que la identidad argentina fue solo una posibilidad entre muchas otras, no la nica posible y legtima. A partir de 1810 haba cobrado importancia la identidad americana como forma de rechazo a la peninsular, de manera que se conformo un nosotros a partir de la experiencia compartida por el continente de enfrentarse a un enemigo comn. Al mismo tiempo aparecieron identidades local o provinciales a partir de los poderes emergentes locales emergentes. Hacia 1820 y 1830 la identidad argentina o rioplatense solo se encontraba en algunos sectores letrados o polticos. En conclusin, la revolucin abre la posibilidad de la invencin de la identidad argentina y no al revs. La Generacin del 37 ha sido entendida como la portavoz de ese programa nacional, si bien esa tentativa existi, restituyndola en su contexto se reconoce que se trat de una posibilidad dentro de un abanico mas amplio de identidades. Metodologa. El anlisis de los textos de la generacin del 37 requiere evitar una lectura anacrnica que interprete en trminos modernos los conceptos de patria, pas, nacin, pueblo, etc. Lo que se requiere es insertar esos discursos reconstruyendo su contexto de enunciacin y las condiciones de produccin del discurso. Las fuentes sern diarios, folletos, libros, correspondencia, proclamas y discursos. Se privilegia el grupo sin individualizar en autores, puesto que por lo menos hasta fines de 1840 mantienen ciertos elementos de homogeneidad que se perdern cuando cado rozas sus diferencias internas se acenten y devengan en facciosas por los diversos proyectos de organizacin de la nacin. La Generacin se da en la medida en que sus miembros experimentan una coyuntura y se la representan como un problema compartido, poltico e intelectual. Inicios. La Generacin del 37 alude a la experiencia poltico-cultural que se inicia a mediados de 1830 por sectores juveniles de la elite letrada, en su mayora ex-estudiantes de la UBA. Estos se reunan ene. Saln Literario de Marcos Sastres y fundaron sociedades de estudios literarios y doctrinarios, difundiendo sus ideas en peridicos. En general sus integrantes se hallaban cercanos a personajes del orden federal ligados al Estado, en ese sentido crean que el orden rosista era preferible a la restauracin de los unitarios. Si bien

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reconocan en ese orden cierta rusticidad, les pareca que representaba adecuadamente la realidad rioplatense. Crean que el privilegio de su conocimiento los habilitaba a conducir los destinos pblicos. Sin embargo el rosismo rechazo el acercamiento de estos intelectuales y cerr el Saln Literario y La Moda. De este modo la predica sociocultural de la Generacin dio lugar a la accin poltica, sellada por la creacin en 1838 de la Asociacin de la Joven Generacin Argentina. La coyuntura del bloqueo francs dio lugar a diversos intentos de acabar con el rgimen rosista, desechando la idea de cualquier transformacin progresiva. Sin embargo la consolidacin del rosismo en la dcada del 40 no solo significo la derrota, sino el exilio, donde concibieron sus obras ms importantes y descubrieron que el conocimiento no los autoasignaba como guas de la sociedad, puesto que haba intereses claros que determinaban los proyectos polticos. Eso los llev a interpelar a los sectores enfrentados a Rosas y a acercarse a caudillos como Urquiza. Echeverra intento volver a reunir a la Asociacin retomando la militancia, pero el exilio haba significado una dispersin geogrfica que imposibilitaba ese plan, incluso esa dispersin los llev por diferentes experiencias que terminaran dando diferentes contenidos a sus proyectos de nacin, dando pie a la heterogeneizacin del grupo. Identidades. AMERICANA. Los jvenes utilizaban el concepto de Amrica asocindolo con vocablos como patria y nacin, no encontraban en principio diferencias sociales, culturales y polticas que generaran distinciones reales. Esta identidad se haba forjado en oposicin al enemigo espaol, aunque este fue derrotado, pervivi en el imaginario. La identidad americana fue propia del discurso antes del exilio, puesto que el contacto efectivo con Amrica los disuadi de esa homogeneidad que le daban. As comenzaran a percibir una identidad argentina, puesto que en un pas extranjero sentan esa cierta extranjerizad y ese sentimiento comn de los emigrados, sin embargo an seguira muy ligada a la identidad americana, aunque gradualmente ira desapareciendo, mantenindose solo en carcter retrico. PORTEA. Las provincias o localidades de nacimiento generaron una fuerte identificacin, incluso siendo reconocidas como patria o pas de origen. Dentro de estas se destacara la portea, incluso reivindicada por aquellos que nacieron en el interior. Que Alberdi reivindique la sociedad portea, siendo el tucumano, da cuenta de este hecho, sin embargo no debe llevar a pensar que Bs. As. Se usaba como sinnimo de Argentina, aunque se hable de los porteos o argentinos. Este empleo se debe a que el proyecto de construccin de una nacin para la Generacin era indiscernible del de modernizacin social, poltica y cultural, modernizacin cuyo referente hallaban en Bs. As. Identificarse como porteo era identificarse con la modernidad. La constitucin de una nacin les pareca algo lejano, por ello se concentraban en la organizacin de cada provincia o incluso tomaban como punto de partida el municipio a partir de una visin etapista que no excluida que las provincias fueran identidades polticas con cierta autonoma que pudieran unirse en una confederacin (lo que demuestra que su pensamiento estaba ligado al de los contemporneos). ARGENTINA. Con el concepto de argentinos se referan a si mismo, lo que deriva de su concepcin de ser ellos mismos los representantes de la nacin argentina que guiaran el proceso de construccin de la nacionalidad. Sin embargo eran concientes de que ese concepto no poda expresar una realidad solidamente establecida en los territorios herederos del virreinato rioplatense, donde faltaban elementos imprescindibles de la nacionalidad como la literatura o el folcklore. Incluso en la primer escritura del Himno en el vocablo argentina se hace una nota al pie explicando que refiere a los habitantes de las Provincias del Ro de la Plata, la aclaracin da cuenta de lo poco difundido del vocablo argentina para calificar fenmenos sociales. En general se hablaba de los pueblos argentinos y no del pueblo argentino, puesto que exista una visin que no se basaba en el pueblo-nacin sino en la reunin de pueblos a partir de intereses y necesidades comunes que responda a la fragmentada realidad rioplatense. En fin, los vocablos Argentina y argentinos no remitan a un fenmeno social o poltico que diera cuenta de una nacionalidad. Exilio. Fue en este perodo que se extendi la identidad argentina en el discurso, debilitndose la identidad americana y las locales. Se debe a dos coyunturas. 1. Durante el bloqueo francs de 1838 la Generacin apel al principio de nacionalidad argentina para autoidentificarse como legtimos representantes, enfrentando al rosismo y ganando el favor de las potencias extranjeras. En una misiva Alberdi no solo se proclama la cabeza del antirrosismo sino tambin de la Repblica Argentina. Se trataba de disputarles a Rosas la representacin de los intereses locales. 2. Las derrotas de los aos 40 los llev a buscar apoyo en actores y grupos de oposicin a Rosas. La experiencia del exilio llev a la identificacin del argentino exiliado con la del judo errante e incluso Sarmiento comparaba con la Desdichada Polonia (paradigma de la lucha por la nacionalidad), homologando esa experiencia con la suya. El exilio aparece as como una de las condiciones que permite forjar la identidad argentina a travs de la forma en que eran percibidos por la mirada de los otros. Sin embargo no debemos pensar que el uso del concepto argentina ya remita a la expresin de una nacionalidad, en ocasiones se usaba como forma de referencia al grupo poltico. La gentilizacion del vocablo argentino se hallaba extendida pero no concluida, en ocasiones segua refiriendo a un grupo poltico. Realidad y discurso. Un peridico refiere a los cordobeses, mendocinos y chilenos como extranjeros respecto a los sanjuaninos, de modo que se equiparaba a los habitantes de distinta provincias de la republica con los habitantes de otra republica, bajo el concepto de extranjeros y no de otros argentinos. Esta carta fue publicada sin crticas lo que indica que corresponda con el imaginario de la sociedad. En otra nota se refiere al Estado Soberano de San Juan y la Republica Argentina, marcando que las relaciones exteriores son de tres tipos: entre estados provinciales, entre estado provincial y otra republica, y entre Republica Argentina y otra republica. Esto da cuenta de la superposicin de distintas formas de soberana en el espacio rioplatense. Esto da cuenta de la realidad compleja sobre la cual se construa el discurso de la Generacin del 37, por ello es imprescindible situarlo en contexto. Conclusin. La afirmacin del principio de la nacionalidad argentina concluir una vez instaurado el Estado Nacional Argentino una vez superadas las tensiones regionales y sus respectivas identidades polticas y culturales. La postulacin de un conjunto social como pueblo-nacin es legado de la Generacin, pero se institucionalizo tiempo despus. Pero para que esa idea de nacin se construya por la generacin, se tuvo que dar un proceso por el cual la identidad argentina cobr relevancia sobre las dems, a lo que contribuy fuertemente exilio. La nacin fue un proceso de construccin posterior a la revolucin que reconoci distintas posibilidades. MYERS - LA REVOLUCION EN LAS IDEAS. La Generacin fue el primer movimiento intelectual con un propsito de transformacin cultural, centrado en al necesidad de construir una identidad nacional. En sus inicio lograron un alto grado de cohesin e institucionalizacin a travs del Saln Literario y la Asociacin de la oven Argentina, junto con varios peridicos que dieron pie a un partido literario-intelectual. Su obra estaba orientada a la necesidad de construir un pas nuevo, una nueva nacin (cuestin tpicamente romntica), considerndose hijos de la Revolucin, la revolucin de las armas que da pas a la de las ideas. Orgenes. Esta generacin fue producto de las condiciones del ro de la plata: un espacio cultural vaci, con un desarrollo intelectual y artstico casi nulo. De este modo los romnticos argentinos encontraron un campo libre que les permiti una visibilidad temprana.

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Fueron producto del estado institucionalizador rivadaviano, puesto que su educacin fue producto de sus reformas educativas, y del estado desinstitucionalizador rosista, que al anular esas instituciones permiti un ascenso rpido en el medio cultural. La experiencia de la Universidad les dio un carcter nacional, puesto que muchos provenan del interior, y a la vez laico. Esta laicizacin no tena que ver con un fuerte anticlericalismo, sino una subordinacin de la Iglesia al Estado, sin perder su lugar esencial en la sociedad. Al forjarse en este contexto, la generacin se concibi dentro de la sociedad en trminos modernos, como intelectuales con autonoma de los poderes del Estado, la Iglesia y las clases tradicionales, en oposicin al clero de tradicin medieval cuyo papel social estaba en servir al orden poltico establecido y propagar las verdades reveladas de la fe. La educacin Rivadavia tambin los impregno de ideas de la ilustracin (que compona gran parte del currculo del sistema escolar) basadas en la ideologa de la Francia Revolucionaria, el derecho utilitarista de Bentham y el liberalismo de Constant. La ilustracin influy en el pensamiento de la generacin a partir de la idea de progreso econmico, social, cultural y poltico, la instauracin de la racionalidad en el conjunto de la sociedad gracias a la accin del Estado y la creencia en la capacidad de la voluntad poltica de modificar los acontecimientos. El romanticismo entonces se conjug con la ilustracin y con nociones heredadas de pensamiento ms antiguo, dando pie a un pensamiento muy complejo. La importancia de la educacin rivadaviana se denota en Sarmiento, quien tuvo que sufrir fuertemente la exclusin de esa minora feliz. El desmantelamiento de la universidad por Rosas se tradujo en un rpido ascenso de esta Elite que discuta en igualdad de condiciones, no como en Chile donde se haba dada un sistema acadmico rgido con una marcada escala de prestigios y jerarquas intelectuales. La mayora de estos hombres se convirti en un referente de la opinin publica, alternativos a los ya consagrados. De 1830 a 1852. Tenemos cinco etapas: 30-39 Primeros ensayos y discusiones en los peridicos que definen un programa intelectual; 39-44, exilio y bsqueda de derrocamiento, poltica facciosa; 42-54, se mantiene la identidad comn pese a la dispersin geogrfica, posiciones menos extremas y debates intelectuales (redaccin de las obras mas importantes). La ltima etapa ya no corresponde a la Generacin sino al romanticismo, puesto que el grupo intelectual se disuelve por las disputas facciosas (Urquiza o los liberales, Bs. As. O la confederacin, etc.). Sus figuras comenzaron a perder protagonismo y fueron desplazados por la elite del 80, que rompieron con la sensibilidad y los valores romnticos. Surgimiento. El romanticismo aparece con las primeras obras de Echeverra en 1830 y la llegada y difusin de las nuevas tendencias culturales y filosficas europeas. Se generaliz la lectura de autores tpicos del romanticismo. Echeverra hizo que ese romanticismo latente tomara estado pblico, y se convirti as en el ms prestigioso. La Generacin emerger plenamente en el 37 con sus reuniones en el Saln Literario de Marcos Sastre, el cual se basaba en prcticas de sociabilidad literaria que se consideraban indispensables para la cultura moderna. El Saln pretenda ser una iniciativa autnoma de la elite intelectual portea y no una intervencin del Estado. En principio creyeron que su destino era ser los intelectuales orgnicos del rosismo. La Asociacin de la Joven Argentina propona unificar a toda la juventud argentina, lo que denota su modalidad nacionalista y juvenilista adoptadas del modelo europeo, del cual tomaron tambin un sesgo masnico, que coincida con la difcil situacin que impona la ruptura con el rgimen rosista. Faccin. El grupo devendr en antirosista y su identidad colectiva se diluir en la de los unitarios. Alberdi desplazar a Echeverra como principal gestor poltico del movimiento. La reflexin intelectual da pie a la necesidad de accin, lo que se evidenciara en el apoyo a la intervencin francesa (puesto que rosas no representaba los intereses de la nacin) y la alianza con los grupos opositores (unitarios, federales disidentes, bajo liderazgo de Lavalle). Las derrotas de esos aos llevaron al desaliento y la retirada de la poltica activa. El exilio se impuso, y su destino fue en general Montevideo y Chile. En ambas regiones se conformo una nutrida comunidad argentina, encabezada en Chile por Sarmiento que funciono a modo de enlace entre emigrados y elite poltica local. La retirada de la lucha facciosa se reforz puesto que en chile haba un rgimen muy institucionalizado donde los argentinos no encontraron espacio en el que inmiscuirse en la poltica local. Tendieron a ser absorbidos en la burocracia, que valoraba su experiencia y educacin para la modernizacin cultural chilena (Chile era aun un pas fuertemente apegado al tradicionalismo y el catolicismo). Esto fortalecera la conciencia de los romnticos de pertenecer a una elite intelectual superior y su creencia en el poder legitimador del saber y la inteligencia. Al mismo tiempo madurara el proceso de gestacin de un sentimiento de nacionalidad que tenia como referente a la nacin argentina y que fue opacando (no eliminando, como se observa en Fidel Lpez) las identidades americanas o provinciales. Se dio un profundo fortalecimiento de la identidad Argentina sentida como especfica y propia en la medida que se diferenciaba de la chilena. Chile ofreci tambin un modelo de republica y sociedad, del cual rescataban dos rasgos: la eficacia de la vida institucional (divisin de poderes respetada, elecciones regulares) y la profunda divisin clasista entre rotos y aristcratas, percibida por ellos como muy desigual e injusta. Aunque ese orden les pareci excesivo, tan ordenado que se privaba de progreso. Las ideas. El romanticismo que lleg a argentina fue distinto del europeo, puesto que aquel haba nacido en el Antiguo Rgimen que se opona a la revolucin y la republica, mientras que la sociedad rioplatense era republicana. El romanticismo argentino fue enteramente francs y fue ms social que literario, antepona a la reflexin esttica la conceptual, de modo que a cualquier obra, incluso de ficcin, le buscaban aporte constructivo. El romanticismo se constituyo en oposicin. Primero en oposicin a la esttica neoclsica puesto que su principio fue la originalidad y no la imitacin de modelos griegos y romanos, que eran lo muerto y perimido. Al exaltar lo nacional rechazo todo legado literario espaol, para construir una literatura nacional. Se refutaba tambin la filosofa materialista de la poca rivadaviana que daba una visin mecnica y empobrecida del hombre, en cambio el XIX significaba un redescubrimiento del espritu humano y del idealismo. El materialismo se traduca en el egosmo, al cual se le antepona la creencia social, la generosidad revolucionaria, que se inclua en un contexto general mayor revolucionario: la reforma protestante y la revolucin francesa. La nacin apareca como el resultado del proceso revolucionario y era el objeto privilegiado de estudio. Hacia los aos 30 la generacin se doto de un pensamiento socialista, no marxista, sino utpico. En este sentido se privilegio la existencia colectiva en oposicin a la individual, resaltando los conceptos de igualdad y libertad. La solidaridad colectiva significaba poner en el plano principal los intereses del grupo (nacin, pueblo) y as lograr una regeneracin moral e intelectual de la sociedad argentina. La igualdad era ambivalente, en ocasiones igualdad ante la ley y otras igualdad social, aunque nunca se plasmaba la teora en la prctica. Para Alberdi socialismo no era comunismo sino un inters por la sociedad compatible con el liberalismo, aunque su pensamiento no era liberal en su origen (lo ser a partir del 48) sino romntico, republicano y socialista. El socialismo se observa tambin en la concepcin del arte, esta era social porque era la expresin de la sociedad (visin histrica, no expresin de un genio) y porque colabora con la tarea de regeneracin, es un arte militante, utilitario a los fines de la revolucin (el arte debe dar a las ideas, a las costumbres y a los sentimientos del pueblo una direccin democrtica). Por ejemplo Cuatro pocas de Mitre habla del amor y el deber patritico, sealando la supremaca necesaria del segundo. Tambin fue fuerte el historicismo, en tanto que instrumento conceptual de utilidad para dar cuenta del presente y el devenir de la sociedad, por ello hubo tanta proliferacin de obras histricas (Mitre y Lpez).

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Esta filosofa de la historia se basaba en la creencia de la existencia de leyes generales que regan el desarrollo histrico, una teora del progreso, una divisin en etapas histricas que daban sentido a los hechos contingentes, una concepcin holista que vinculaba todos los hechos ocurridos en un mismo periodo y la condensacin de los procesos histricos en un sujeto particular: la nacin. Esta concepcin se enfrentaba contra quienes postulaban la historia fctica o narrativa, eliminando los elementos interpretativos. Hacia el final el pensamiento romntico pas del socialismo al liberalismo, como se observa en Alberdi y sobre todo en Gutirrez, donde el arte socialista da paso a un arte liberal, que postula su autonoma de la sociedad y la individualidad del artista, restaurando al individuo como centro de reflexin. As se caracterizar el arte despus de Caseros. SARMIENTO PASADO Y PORVENIR El bloqueo de Francia permite que el gobierno americano, con su espritu americano, haga frente a Francia, y demuestre que los europeos no pueden conquistar un estado americano. Sarmiento habla del gobierno personal monstruoso de Rosas que causa estragos. Lo que posibilit fue en que toda Europa se conozca a la Republica Argentina. El sistema de rosas ha hecho que la poblacin de Bs. As. Se fugue y refugie en Montevideo (identificacin intelectuales = poblacin de Bs. As., la ciudad del progreso), los que se quedaron son los que creen que la civilizacin y la dignidad de la patria es posterior al comer y dormir, los que se fueron son los que quieren vivir bajo un gobierno racional. La nueva generacin era esa masa exiliada, porque rosas haba dejado a toda esa juventud producto de las reformas educativas de Rivadavia, sin voz, sin prensa, sin vida pblica que permitiera dar rienda a esa inteligencia juvenil. Esta juventud se inspiraba en el movimiento poltico y literario de Europa y Francia sobre todo, en el romanticismo, el eclecticismo y el socialismo. Una juventud que se interroga, se agita y finalmente se asocia. El Saln Literario fue la manifestacin de ese espritu nuevo. Esa primera juventud crey que rosas era una reaccin contra Europa, una manifestacin nacional Amrica, la civilizacin. Eran inexpertos y jvenes, que valen por el movimiento que generaron luego. Los ms lucidos formaron un grupo secreto que deba formar una reaccin civilizada contra el gobierno brbaro. Sern estos intelectuales los que necesitara la republica si se dispone a ser dirigida por intelectuales. Los miembros de esa asociacin, en un acta, dicen creer en la igualdad de todos los hombres, iguales en derechos y deberes, libres. Creen tambin en el progreso de la humanidad, en que la unin hace la fuerza y en que deben buscar la felicidad y regeneracin de la sociedad argentina. Para ello utilizaran su inteligencia, sus bienes y sus brazos, mediante unin estrecha y perpetuo silencio. Rosas achaca a los unitarios el haberse unido a los franceses siendo as contrarios al espritu americano. Sarmiento dice que los verdaderos constructores de esa alianza fueron estos jvenes (fuimos nosotros) y lo hicieron para salvar la civilizacin europea, sus instituciones e ideas en el ro de la plata. Los unitarios y Rosas estaban muy preocupados por la nacionalidad y por ello miraban con horror al extranjero. La juventud propugnaba el amor a la civilizacin y por ello a los pueblos europeos. En Montevideo se asociaron Francia y la Republica argentina (ellos son la republica) para derrocar al hijo de la pampa. Sin embargo Rosas llev la civilizacin a la campaa, puesto que se elev gracias a la campaa, pero luego mato a sus comandantes y se apoyo en hombres ignorantes, sin capacidad y armados, pero las atrocidades sobre los ciudadanos hicieron que estos marcharan hacia el campo llevando con ellos la civilizacin. Rosas perdi la campaa y ahora solo le quedaba una horda de asesinos (la mazorca). Los unitarios queran la revolucin pero les faltaba el corazn y las entraas. Lo nico que faltaba era un lder puesto que todo el mundo peda desalojar al canbal. Sarmiento reconoce que la grandeza del estado esta en la pampa pantanosa y en su sistema de ros navegables, puesto que si bien los espaoles no son (el se incluye) industriosos, Europa proveer de artefactos a cambio de materias primas y ambos ganaran en el cambio. Hace mencin a que los hechos se producen no por la voluntad de los pueblos ni sus gobiernos, sino por las condiciones inherentes a toda faz social. Quien cree que Rosas puede ser un azote y luego un reparador de males, no conocen la Historia. Rosas no gobierna, armo una maquina militar y solo se dedica a reproducirla y dirigirla. Sin embargo ha contribuido en algo muy importante, extingui todo espritu federal y organizo en provecho suyo el sistema unitario que Rivadavia quera en provecho de todos. Someti a todos los caudillejos del interior. La idea de los unitarios est realizada solo esta de ms el tirano, todo esta disgust para la unin, puesto que los pueblos se han unido y la ciudad se ha mezclado con la campaa. Corrientes comienza a armarse para la rebelin y es l oque harn luego todas las provincias. Los nicos que tienen derecho son los extranjeros porque ellos tienen garantas, la poblacin local terminar por agotarse. Sin embargo antes todos se levantan, nadie ya soporta al canbal. Rosas no deja que se naveguen los ros y el Paraguay se levanta para hacer valer la libre navegabilidad. Rosas ha anulado la educacin, pero los alumnos argentinos estudian en el exterior y vuelven para realizar en su patria las instituciones que ven en los pases extranjeros. Ha implantado la violencia para sostenerse, pero la campaa y la ciudad se despuebla y el sigue en posicin precaria. Ha encadenado la prensa, pero la prensa exterior lo defenestra y da a conocer sus atrocidades. Ha impuesto un sistema desptico, pero todos han aprendido que tal sistema es ya inviable, ha sido una genial escuela poltica. Rosas es la barbarie y lucha contra la civilizacin, lo demuestra el hecho de que no cuente con ningn escritor a su lado (intelectual como personificacin de la civilizacin). Ha logrado inculcar el sentimiento de autoridad en todos. Rosas no ha administrado en comercio e industria, el NG (nuevo gobierno) restablecer los correos y los caminos; no ha asegurado las fronteras, el NG pondr un ejercito permanente; hostiliz las inmigraciones, NG introducir poblacin y suceder lo que en Norteamrica (construccin de ciudades en los desiertos); limit la navegacin interior, NG la fomentara; ha malgastado las rentas del puerto; el NG declarara el puerto propiedad nacional; ha anulado la educacin, el NG la organizar; encaden la prensa; el NG la liberara; ha perseguido a los ilustrados, el NG se rodear de todos ellos; el NG restablecer las formas representativas y respetara que no se intervenga en el libre ejercicio de los individuos; el ha cometido asesinatos e injusticias, el NG har justicia y estimulara las pasiones nobles y virtuosas; el ha profanado, el NG elevara la religin para que moralice a los pueblos; a anulado las opiniones contrarias, el NG las respetara; el ha enemistado con los gobiernos vecinos y europeos, el NG ser su amigo. Lo que necesita la repblica argentina es que la vida, la propiedad no este pendiente de una palabra indiscretamente pronunciada. La constitucin ser mixta, federal y unitaria. Es desconocer la naturaleza humana suponer que el pueblo ser salvaje porque tuvo un gobernador salvaje, una vez que desaparezca las fuentes de los males, el hombre se tornara inocente (prueba de ellos es que los mazorqueros daban anuncios de sus futuros atentados para que se salvasen). La Republica argentina tiene orden y riquezas, que le deparara grandes empresas cuando haya gobierno culto que estimule la inmigracin. La revolucin de la Repblica esta ya terminada, solo sobra el tirano.

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