Mecanismos de Defensa Psicológicos
Mecanismos de Defensa Psicológicos
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.... G.-
d.J.0-&o,
TEMA S
Los mecanismos de defensa
DefenJa, repreJin y reJtJtencia
Como deciamos en los temas 3 y 41 coda zoolglca de unos me
canismos el peligro . ..
la humana tambin dispone de tales posibilidades ..
desarrollo de .le ef procesamiento interno de
'105 datos provenientes de la realidad externa, al propl<? y,' por'
procesamiento
por las fantaslas ms o menos anUclpatonas que a ellas se refieren. Llamamos meca
nismos de defensa a este conjunto de operaciones siguiendo una analoga prove
niente dd mecanicismo freudiano inicial (cuya permanencia adems no est exenta
de problemas, aunque no podamos tratarlos aquf in extenso). Ese conjunto de ope
raciones mentales tiene por finalidad reducir o suprimir toda modificacjn interna
susceptible de poner en peligro la integridad y la constancia del individuo biopsico
sociolgico, del organismo humano. Yello incluso ante situaciones externas (o pre
dicciones y anticipaciones de situaciones externas) altamente nocivas, peligrosas,
dainas ... : ansigenas.
Como veremos ms adelante (lema 9), el subsistema de la estructura de la per
al qut' adjudicamos las :ln'ionc:s defensivas es al Y(). Ms en concreto. l
sus aspcl'COS in<:onsdenccs. Y no poJh\ ser dt: otra forma put:s Ihllnaanos JO al SlIhsi!i
tema personal 'en el que se organiza y procesa la informacin procedente del mundo
interno y sus motivaciones ms profundas (las pulsiones), ast como la procedente
del mundo externo, tan contradictorio con el primero a veces. Por ello, en la medi
da en que la realidad externa a menudo no es suficientemente reformable y ello
produce ansiedad y frustraci6n, ponemos en marcha toda una serie de procesos in
formacionales que tienden a soslayar la importancia del deseo, la excitacin que s
te nos produce, o bien los hechos externos estimulantes o excitantes de la pulsiri.
sus representaciones mentales o los afectos con las que stas se viven.
Un ejemplo tpico podra ponerlo a propsito de la percepcin de propia
agresividad: si en todo momento furamos conscientes de sta, de sus aspectos a veces
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-- -- -- -
de las rxperirl1uas uolorosa..; yUl' su aH in no sufic.. ienternerue e1aboraua
)' nmtrolaua nos ha prouw:ido. dio generara un monto tal de ansiedad todas
nuestras iniciativas resultaran af{"ftaJas . Por ello. a menudo nos defendemos del as
peno ansigeno de nueSHOS propios impulsos agresivos negndolos (negacin). o pro
ye([ndolos en los dems. que son los agresivos )' no nosotros (proyeccin), disociando
esos aspe([os dc nucstra pcrcepein de nosotros mismos (doclacin o t'sclslon ... ). ele.
De ah se deducen dos datos que van a ser fundamentales para la compresin
de la actuacin de los mecanismos de defensa:
a. Por un lado. la actuacin de los mecanismos de defensa es inconsciente. El
tipo de mecanismos de defensa y la combinacin de los mismos que ponemos en
marcha anfe cada tipo de situaciones depende de la interiorizacin de pautas muy
primitivas de reaccin, que a su vez estuvieron determinadas por las ms tempranas
relaciones de objeto. De ah que se pongan en marcha de forma totalmente in
controlable conscientemente. de forma totalmente automatizada. Todo ello es' im
portante para no confundir la visin psicodinmica de los mecanismos de defensa
con la visin sociolgica, psicosocial o poltica: por ejemplo. en el caso de mecanis
mos como el de repren. La perspectiva "psicodinmica" incluye siempre una
perspectiva" dinmica" y "tp'jca": ante la ansiedad producida o potencialmente
producida por la experiencia se ponen en marcha los mecanismos de defensa que
sirvt:11 para rt'kgar lo ansigcno a lo inconst'enu: (est: prinlitivo aparrado dt: la "tpi
ca" frcudianl inicial).
b. Por ouo lado, {oda defensa (o combinatoria de diversos "mecanismos de
defensa ti) puede resu har 14 normal" o "patolgica" en funcin de la realidad ex
terna y de las relaciones anteriores del individuo o grupo en cuestin. As, es dife
rente evitar, desviar emociones, ideas o acciones ansigenas porque necesitamos
disociar todos esos aspectos para, por ejemplo. concentrarnos en el estudio, que re
accionar disociadamente ante las relaciones interpersonales ms frecuentes. En el
primer caso, esa disociacin. parcial y pasajera. est al servicio del desarrollo perso
nal. En el segundo. puede estar al servicio de nuestro narcisismo y, por lo tanto, de'
la dificultad para la relacin (tema 4).
La represin es el primer mecanismo de defensa que fue -P9_LCLprQpio
Sigmund Freua. Tal vez sea el mecanismo de defensa (neurtICo) fundamental y,
des?e luego, proporciona un modelo conceptual para entender de
,canlsmos de defensa o, en trminos ms generales. la
La represin es la operacin mental, el proceso de tratamiento interno de la n
formacin por el cual intentamqs mantener inconscientes numerosos contenidos o
representaciones mentales. en panicular los conflictivos. los ligados a las pulsiones
y, en definitiva, los contenidos ansigenos ... (Freud, 1915 16). A ese mecanismo ac
tivo de rechazo hacia lo inconsciente es al que Freud design con el trmino repre
JirJlI. Tall1bibl su anuacin y procesos se 111anciencn, habitualnlente, nuestra
umcienria. permitir incluir a<..Ju una larga cita de S. frcuJ porque, (on su
claridaJ acosculnbrada, puede explicar mucho mejor que mis propias palahras los
conceptos de represin y resistencia propios <.Id pSicoanlisis dsico:
"los recurrdos olvidados no se pierden : siguen en posesin del enfermo. dispuestos
a surgir. asO<. ados a lo qU{' l wdava sabe, Pero exisle una fuerza que les impide que
se hagan consc..ientes : la exislenria de esta fuerza puede considerarse segura. pUeSII)
que se siente un esfuerzo cuando uno trala de llevar a la conliem ia ros recuerdos in
140
... ...
conscientes. A estas fuerza, que mantiene el [Link] mrbido, se la experimenta como
una resistencia que opone el enfermo.
"Es sobre eSla idea de resistencia que he basado mi conreprin de los procesos
psquicos en la histeria. la supresin de esta resistencia ha momado ser indispensable
para el reslablecimienlo del enfermo. Segn el mecanismo de la curacin, uno puede
ya una idea muy precisa de la marcha de la enfermedad. las mismas fuerz.,
que hoy se oponen a la reintegracin de lo olvidado en la conciencia son seguramente
las que en el momenlO del trauma causaron este olvido y las que reprimieron en el in.
consciente los accidentes palgenos. He llamado repreJ/on a este proceso Supuesto por
m. y lo he considerado demostrado por la exisceneia innegable de la reJ/J/ena.
"( ... ) En IOdos los casos observados se constataba lo siguiente: se senta un deseo
violento que se enrontl2ba en oposicin complela con los dems deseos del individuo.
un ,Ic"to inmmp"ti"'t con las aspirarionts moralts y tSltiGls de su personalidad .
A di" sigui" Un hreve mnllino: al final este combate ;nlerior, d inadm;,ihle
se: convirri ('n <:1 objeto Je la repn:sic'm, fue expulsado de la )O(jellcia y olvidado,
1>:ldo 'Iue la reprc'sentad"n en fUeSt;"n es inwmpatihle COn d yl) dd mll'rmo, la
repre";"n Se produt(, bajo la lilllna de exigencias morak'S, o de otro tipo, dd indivi
duo. la a(e/,t:l(i"n dd de"eo incompatible o la prolongacin del conllino hahra cau
sado un malestar intenso; la repres;"n evita ese malestar, apareciendo as como un
medio de la personaliJaJ psquica.
"( ... ) I/ustrr el proceso de la represin y su relacin necesaria con la resistencia pOt
medio de una comparacin grosera. Suponed que en la sala de mis conferencias, entre
mi auditorio tranquilo y atento, se encuentra un individuo que se compona de mane.
ra que me molesta yel cual. con sus risotadas inoponunas. con su continua charla. o
pataleando, me desconciena. Yo declarata que as no poda continuar enseando;
ante eslO, algunos oyentes vigorosos se levanta ran y, despus de u na breve lucha,
obligaran al personaje a salit. Habta sido "reprimido", y yo podta continuar mi
conferencia. pero, pata que el desorden no se volviese a producit, si el expulsado in.
tenta volver a enrrar en la sala. 'as personas que haban salido en m; ayuda iran a ado
sar sus sillas ala puerta, estableciendo as una espec;e de "resislencia". Si se Itasladan
ahora al plano psquico los acontecimientos de nuemo ejemplo, si de la sala de confe
rencias se hace la conciencia y del vestbulo el inconsciente, he ah una imagen bastan.
le buena d(' la represin ... (Freud, 1926 J9)
Por otro Jado,
"Habremos pues de suponer que lo reprimido ejerce una presin continuada en di
reccin de lo consciente, siendo, por lo lanro, necesaria para que el equilibrio se con.
serve, u na constante presin contraria. El ma nte ni miento de un a represin supone.
pues. un continuo gaseo de energa ... (Freud, 1926 JJ)
En este sentido,
" ... El Sllloma seta, pues, un signo y un sustitutivo de una inlograda satisfaccin
de un instinto, un resultado del proceso de la represin. la represin parte del Yo,
que a veces por mandato del super-yo rehsa agregarse a una carga instintiva iniciada
en el ello ... (Freud. 1926 JJ)
En definitiva, diremos que la represin ana cuando la satisfaccin de un im
pulso. del deseo (en ltimo extremo, de la pulsin) puede chocar con el pnncipio
de realidad o provocar displacer. De rodas formas, si lo reprimido tiene suficiente
1 A 1
I
[Link] o signd;H in perso/lal. (iende a salir en forma de [Link] o "forma
ciones de compromiso" : una de tales" formaciones de compromiso" son los as lIa
mados "sntomas neurticos':. de los que nos hablaba Freud, 'como lo son tambin
los lapsus, algunos olvidos, actos fallidos, etc. , ,
La represin. mecanismo de defensa perteneciente a los que ms adelante (t
mil 7) calificaremos de "neurticos". se da en los procesos mentales tanto "norma
les" como "patolgicos". tanto en las personas que necesitan ayuda profesional
para sus problemas neurticos ylo psicticos como en las personas que no la necesi
tan. Es, un mecanismo de defensa tpico de muchos de los sntomas y transtornos de
la 'htena de conZ/erJIOn' " de la "neuroJlS htnz" y la ''perJonalidad
htrica' 'leves. o de los ncleos histricos de cada cual. En la medida en que. como
suelo decir, la htona del Jurgimiento' del psicoanlisis es Id hiJlona del eJtudio de
la hiJtena, se trata del mecanismo de defensa posiblemente ms estudiado por el
psicoanlisis clsico . '
Hay que insistir, sin embargo. en que como mecanismo de defensa que es,
ocurre de forma inconsciente. Es necesario insistir en ese hecho porque a menudo
suele confundirse el concepto poltico ylo sociolgico de represin con el concepto
psicodinmico, mucho ms definido terica yclnicamente. La represin a nivel psi.
codinmico es una presin por as decirlo e e autoinflingida", no heternoma. Una
represin externa puede tener sobre nosotros las consecuencias que sean en funcin
de su intensidad. duracin. cualidades de su ocurrencia. etc .. pero una represin
externa, ni en el campo de la sexualidad ni en ningn ouo, ha de confundirse con
una represin psicodinmica: puede darse aqulla sin darse sta ... o viceversa. La
represin a nivel psicodinmico implica una actividad(mental) por parte de la per
sona que se reprime. Y una actividad mental que se da de forma inconsciente y que
reprime precisamente hacia lo inconsciente, los ansigenos. t
H. Marcuse .. intent una sntesis entre los conceptos psicodinmicos y
polticos de represin. En virtud de esa aproximacin defini por ejemplo la llama
da 'represin sobrante y la' deJublimacin represiva.
Segn la perspectiva freudiana. cada cultura. cada civilizacin, implica un
cierto grado de represin ejercida sobre sus miembros por [Link] sociales: en la
medida en que los recursos satisfacer las necesidades y los deseos no son inago
tables. en esa misma medida, cada modo de produccin H busca una cierta
autorregulacin de posibilidades de satisfaccin de los impulsos con respecto a los
recursos disponibles Esta autorregulacin abarca progresivamente todos los m
bitos de la vida: en ese sentido es difcil que un pueblo sometido a condiciones vita
les extremas como el hambre, d muestras por ejemplo de una gran libertad en las
costumbres erticas, que se tornaran "despilfarradoras" de las 'energas necesarias
para problemas ms acuciantes como el hambre o la sequa. Ahora bien:
adems de ese monto de represin propio de cada civilizacin o cultura en funcin
de sus condiciones materiales Je existencia 1" , H., se suden Jar otra serie de represiones
adicionales no justificables ni por las necesidaJes sociales medias ni por esas condicio
nes materiales de existencia determinaJas. sino que proJucidas por la necesidaJ de
perpetuar el s/a/fl! qllO, la dOlnina(in de unas clases sohre otras o de unos grupos
sobre otros. Est rep,-eJin Joh,-anle a la que se refiere Marcuse no hay que confundir
la >11 el mero ejcrcicio dc los poderes represivos dc todo Estado, sino que hay que
referirla adems a la rcprt:sin sohrante que interiorizan cada uno de los elementos
142
() Ind",dufI' d" did", uolrura a nivd idl"'/"'.:ilO. a nivd ti" .'u prOll'Salllil'nlo de
d;, ro, perso!)a '. tle Ii lima laI (Iue Se ""U tol'rohIx'n" 'l'll'rnli"a'os t'Il li 'ques. saris/'le
tOllt'S o actitudes \'iraJes.
A veccs. la energa de lo reprimido ha podido o puede aprovecharse, segn
Freud, para las obras soc iles, cu It u rales, arr st icas, humanitarias, ete. bsicas de. la
humanidad. As, el impulso ertico puede sublimarse en obras de ese tipo, o la
agresividad transformarse en impulsora de desarrollos solidarios. A este proceso,
que Freud consideraba un mecanismo de defensa, llamamos IlIo/im,zcin.
entenderamos ms bien esos procesos psicolgicos como expresianes de las capaCl'
dades de reparacin, de exprrsin de la gratitud... (Iem,z 8), El t;mino deIllb/i"!,z,
cln repreJiv,z de Marcuse alude a un fenmeno bastante visible en nuestra cu/tu,
ra occidental: desde un perodo de grandes "represiones" sociales en temas tales
como la sexualidad, se ha pasado a un perodo en el que parece predominar una
aparente' 'Iiberrad de expresin" en este campo. Marcuse estudia cmo esa
no es tal en la medida en que queda limitada a un mero mostrar o anuar dlfena
mente esos impulsos sin que puedan utilizarse creativamente para favorecer la
unin, la solidaridad, la comunicacin, la emancipacin ... Un aumento de mani
festaciones "erticas" externas no implica una vida colectiva ms gobnnada por
Eros, por la pulsin sexual, de unin, de solidaridad, de apego mutuo. Esa es una
situacin de Jnuhlilllan "eprni"fi, ya que si bien se ha "dl'Sreprimido" o "desuhli
mado" la mera expresin sexual directa, no ha sucedido igual Con el resto de los
aspectos y manifl'Staciones del EroI freudiano y marcusiano ".
El advenimienro de la lingstica estructural, desde las investigaciones de F. de
Saussure, ha permitido tener una visi6n lingustica, comunicaciona/, de la represi6n.
Como es de todos sabido, desde el Ptopio Lacan 11 la psicologa dinmica de orienta
cin lacaniana ha dado gtan importancia a este enfoque, que puede resultar, en el
tema de la represin, sumamente esclarecedor: un esquema bsico de tal disciplina
es el que liga el J;gnifi,'ante, la palabra, el trmino, Con el lignificado (lo que se
entiende por tal significante), Tal esquema en su da supuso una renovaci6n de la
lingustica porque permiti6 separar y, a un tiempo, relacionar los elementos lingusti
ros ms ligados a lo material y a las normas y convenciones lingusticas con los usos
de la lengua, se trate o no de morfemas o fonemas similares. Vuelve a ser de funda
mental importancia para explicarse el funrionamiento de la represin COmo mecanis
mo intrapsquim: en el esquema saussuriano tpico de SI!., la represin estara COns
tituida por la barra ("/") que separa el significante de! significado. De esta forma,
un sntoma neurtico se Convierte para e! PSico(pat6)/og de orientacin "psimdin
o
mira" en un significante cuyo significado est oculro en virtud de esta actividad
disociadora a lo inconsciente que promueve la 6afTa, la represi6n: el significado inter
r intrapersonal de, por ejemplo, una conversi6n histrica o una somarizacin cual
quiera (significante), la situaci6n ansigena originaria, queda OCUlta a la conciencia
mediante la actuaci6n de una barta disociadora (/a represi6n), que rechaza a lo in
consciente las representaciones ansigenas, porque e! yo las rolera menos inc/uso que
al Propio sntoma doloroso o in validan te.
Por ltimo, al hablar de la reprrsin como meranismo de dd'('lISa hay <.jUt' 1('_
ner en Cuenta que lo que suele reprimirse es el recuerdo vvido de la experiencia, los
afectos con los que se vivieron las experiencias. Es decir: la experiencia, el recuerdo
143
icnico en s puede no haberse reprimido, pero s lo sern los afectos acompaantes:
son ellos los que pueden convertir esa experiencia en algo ansigeno.
As. una persona (on represiones importantes de sus impulsos sexuaks. incluso im
potente o frgida. podr hablar, discutir o incluso eSludiar y ensear sexualidad y
sexologa . Hasla es posible que tal altividad le sirva para que el ejerlicio de la repre
sin sea ms eficaz _ Podr tratar de problemas similares al suyo siempre que no entren
en su conciencia los afectos reales con los que ha vivenciado o vivencia las situaciones
en las que .h.a percibido sus propias dificultades sexuales.
En este ejemplo. podr decirse que la represin acta unida 'a mecanismos tales
como la disociacin, la intelectualizacin, la racionalizacin ... As es. Observando
situaciones de ,t represin" a menudo uno tiene la duda de si tal mecanismo puede
considerarse que existe aislado. independientemente de los dems o, como todo
mecanismo de defensa, acta siempre unido con otros, produciendo la tldefe'1sa"
global. Por otro lado, deberamos preguntarnos algo de lo que ya hablaba al princi
pio de esta descripcin: si la represin poda considerarse un mec-anismo de defensa
o, ms bien, el modelo para el resto de los mecanismos .de defensa.
De todas formas, a nivel didctico conviene diferenciar tales mecanismos de
defensa o procesos mentales para procesar la informacin ansigena (de forma que
resulte menos ansigena). Y conviene diferenciar tales mecanismos de la resls/en
cia. Las resistencias son fenmenos interpersonales. no mecanismos de defensa.
Usualmente resultan de la interaccin de diversos mecanismos de defensa presentes
en la relacin, mas con el trmino de resistencia. directamente ligado a los estudios
de tcn ica psicoanaltlca y pscoteraputica, se hace referencia a un suceso que ya
fue descrito por Freud desde los primeros momentos de desarrollo del psicoanlisis:
Duante la cura psicoanaltica, durante el proceso hipntico tal como lo realilaba
por ejemplo Berheim y la escuela de Nancy 6J o incluso durante el proceso intros
pectivo. se daban situaciones en las que el paciente no poda seguir asociando ms y
se suma en el silencio, sus asociaciones se hacan progresivamente ms y ms estri
les o desligadas de lo afectivo o bien el paciente hablaba atropellada e ininterrum
pidamente sin que las intervenciones del terapeuta tuvieran ninguna influencia en
l. Teniendo en cuanta el postulado dinmico [Link]. 68, esa serie de conductas inter
personales fueron atribuidas por Sigmund Freud a la actuacin de fuerzas psquicas
que se oponan al acceso a lo inconsciente. Dada la situacin clnica. se trataba de
resistencias al pcoanlisis, de ah el trmino de resistencia. Hoy se puede generali
zar el trmino y aplicarlo a la serie de fenmenos que dificultan el acceso a las signi
ficaciones inconscientes. tanto en las diversas formas de psicoterapia como en la re
lacin interpersonal no plofesjonal e incluso en el proceso introspectivo.
I\lcdiallfc las n' .[Link]/t'i(l.f, <:1 Yo se ddll'lldt del SU l"it I de.: la ;tllsil',[Link] '1lH' l"ldra
generar ti rC{(Jrll() dt, lo rq'lrilllido, !",re )\C}(. ;h.11I !,Of I.t rd;H. jI 111.
En un primer momento se pens que las rcsislCllt as cran algo qU(' Jeba bor
dearse o soslayarse. acudiendo para ello a rodeos y saltos ms o menos hbiles por
parte del terapeuta o bien a la sugestin (Freud. 1906 20). Ms tarde, sin embargo,
el mismo Freud lleg a la conclusin de que
"Cuando, en el curso de un algo se hat.e inintrligiblr 0(. uando se produce
una detem:in, la l(llil a psiu)analt il J ya no lOflsiste en huscar el material
sino en por las resis!t'fll'ias . .. ( 1()OH JI)
1,j ,t
)
A partir de entonces la interpretacin de la resistencia se ha mostrado una tc
nica y una oriemacin bsicas en psicoanlisis y psicOlerapia_ Desde este punto de
vista, la resistencia no ser sino una defema concreta en una situacin imerpersonal
o teraputia concreta, defensa que puede utilizar diversoI mecanmos de defe1'lItl.
Un psicoanlisis adecuado, ya desde el mismo Freud (1912: "No/a sobre lo in
conJCiente en pJicoanlisis" lJ) consistir bsicamente en el anlisis de las resisten
cias y la transferencia, a travs de las cuales se manifiestan las-ansiedades y defensas
bsicas del individuo.
Breve descn'pcin de los mecanismoJ de defensa ms citados
en la bibliografia
Desde los estudios iniciales, freud nos hablar de la represin como defensa y
reiterar tal tratamiento del tema a travs de las obras de un largo perodo. No es
hasta 1926 cuando realiza una nueva sntesis de sus diversos descubrimientos al res
pecto:
"Creemos ha de sernos ahora muy ventajoso adoptar de nuevo nuestro antiguo tr
mino de defensa, emplendolo como designacin generar de todas 'as tc:nic:as de que
el yo se sirve en sus conflinos, eventualmente conducentes a la neurosis, y reservando
el nombre de represin para uno soJo de esros mrodos de defensa que la orientacin
de nuestras investigaciones nos dio a conocer primero." (1926 JJ).
Un estudio pormenorizado de algunos mecanismos de defensa fue realizado
por Anna Freud en 1936 en FJ yo y 10J mecanismos de defensa Tal vez desde en 19.
tonces, en la de las relaciones hUfllanas
,
ms preocupada por la rdati('lfl
y las vicisitudes de sta, se ha prestado menor importancia a los mecanis1I/os de defen
sa. Creo que tal concepto, si bien es sumamente explicativo, facilita los rcdu(cionis
mos mecanicistas de la mente y las relaciones humanas y est profundarnentc anda
do (en lo terico) a las visiones psicodinmicas iniciales, energelislas e hidrIIlit-a.r, y
no en d paradigma de las rdal-iones de objeto_ Por eso posiblemente el nim ((-plan
tcalnicnco profundo del tema haya provenido de Mdania Klein y la escuela klcinia
na ,-u., a partir de la ya clsica divisin de .. mecanismos de defensa psicticos _, y
lo m('canismos de defensa ncurticos" n:ali:lada por Klcin \,). ". Ir l.
Por oua parte, el tema de los mecanismos de defensa dista tambin de ser un
tema claro el pUnto de vista terico-conceptual: dentro de la rbrica de "me
canismos de defensa" se han incluido a mecanismos elementales y meca
nismos compuestos, mecanismos de defensTy procesos psicolgicos mucho ms glo
bales, defensas inconscientes contra la ansiedad y el conflic[o y conductas interper
sonales_ -- Un primer intento en este campo tan incierto podra consistir en diferen
ciar, desde el pUnto de vista funcional, unos mecanismos de defensa simples y unos
mecanismos de defensa complejos, compuestos por la actuacin de varios ae los pri
meros. Segn esta perspectiva se han englobado entre los primeros a la diso 71,
ciacin o escisin, la negacin, la proyeccin, el aislamiento, el desplazamiento, la
inte!enualizacin y la represin - Habramos de considerar mecanismos de defensa
compueslOI a las defensas manacas. la idealizacin, el control omnipotente del ob.
j('[o. la identificacin proyectiva, la identificacin introyecriva, la racionalizacin.
145
la inhibicin. la somatizacin y tal vez la "transformacin en lo contrario" y la
. 'vuelta contra s mismo". Desde esta perspectiva habra que dejar fuera del campo
de los mecanismos de defensa. considerndolos como procesos psicolgicos ms
amplios que los que englobamos bajo ese trmino de defenIal inco'HcienteJ contra
la amiedad. fenmenos tales como la introyecn o [Link] proyeccin y
la identificacin. Aunque. indudablemente. tales procesos pueden utilizarse como
defensas contra la ansiedad: en las identifical iones compulsivas del adolescente con
diversos tipos de hroes o mitoS pblicos podramos encontrar siempre ese compo
nente de defensa contra las multiformes ansiedades de la adolescencla y un asegura
miento del propio ideal del yo y del propio lel! \s. tan cuestionados e inciellos. me
diante esas identificaciones.
Otra diferenciacin de los mecanismos de defensa es la propuesta por M. Klein
y la escuela kleiniana en mecanismos de defensa "psicticos" (propios de la "posi
cin esquizoparanoide") Y"mecanismos de defensa "neurticos" (propios de la
11 amada "posicin dep resiva' ': ver captulo 7). Entre los primeros habra que consi
derar la disociacin. la proyeccin. la negacin. la ideal i zac in. la identificac in
proyectiva, la iJenrificacin introyectiva Yel control omnipotente del objeto. Entre
los mecanismos Je defensa "neurticos" M. Klein propone como modelos la inhibi
cin. la represin y el desplazamiento neurticos, que pueden desdoblarse en los
mecanismos ms tpicamente descritos como tales: asilamiento. formacin reactiva.
desplazamiento, [Link], racionalizacin Ysomatizacin.
La existencia de las defensas o mecanismos de defensa est justificada. desde el
punto de vista dinmico. por la existencia del conflicto. del choque entre impulsos
o tendencias contradictorios, que produce ansiedad . Por eso d Yo debe protegerse
no slo contra los conflictos ms ansigenos. sino contra el conflicto continuo en el
que nos coloca la tensin entre nuestroS impulsos internos (ya aveces contradicto
rios entre s) y las frustraciones o restricciones a las pulsiones impuestas por la teali
dad externa. Ante esa situacin. como decamos en el tema 4. se puede modificar la
realidad externa como forma de disminuir nuestra ansiedad (defem
aJ
alopllticaJ).
pero el ser humano posee tainbin la posibilidad de defenderse de dicha ansiedad
mediante defemaJ autopljticaJ: adoptando posturas o actitudes diferentes a nivel
conductualo incluso procesando la informacin ansigena de forma que sea menor
su nivel conflictivO, de forma que el sistema total, o al menos el subsistema yoieo.
se encuentre menoS afectado.
En efecto : ame un peligro que consideramos externo. real (por ejemplo: un auto
mvil se nos echa encima en la calzada) uno puede reaccionar imentando hacer que el
automvil se desv<; (mediante seas) o bien apartndose de la trayectoria del mismo.
Ah estarn actuando conductas que manifiestan la actuacin de defensas alo y
autoplsticas conscientes. Pero si la situacin es de gran ansiedad (o si habitualmente
utilizamos pautas de defensa muy psict,cas debido a nuestra estructura personal)
podremos incluso no ceder a los impulsos que nos empujan en una de las dos direc
ciones anteriores: algunos psicticos crnicos pueden permanecer impasibles ante si
tuaciones de peligro tan agudo. A veces pensamos que se trata de reacciones valerosas
ante el peligro, pero el valor implica percepcin del peligro y decisin de. a pesar de
todo. afrontarlo. mientras que este tipo de reaccin est basado en la negacin del pe
ligro o en la represin ydisociacin de los afectos que acompaan a esa ansiedad perse
cutoria descrita. De esta forma, estas pers<:>nas no transforman la realidad externa ni su
propia realidad corporal. sino que procesan la informacin de modo que puedan so
portar la ansiedad sin alteraciones aparentes en su actitud.
Desde luego, ante los peligros y conflictos internos (por ejemplo, ante las auto
acusaciones morales tras haber realizado algo que nuestra conciencia moral o super
yo nos recrimina) el tipo de defensas predominante S0n las autoplsticas y,
ms en concreto, una forma de ellas: los mecanismos de defensa. Ya que se trata de
disminuir la ansiedad que amenaza romper el equilibiro personal, a menudo
inestable, en nuestro "procesador de e informacin", en nuestra mentt:, se
ponen en marcha mecanismos automticos (o, mejor dicho, automatizados a lo largo
del desarrollo), para conseguir procesamiencos de la informacin menos "peligrosos"
para esa homeostasis y personal 'l. Para esta actividad existen unos rnc
(anismos clsicamente descritos, a los que llamamos .. mecanismos oc defensa". Sin
tlllbargo, no hemos de olvidar que cualquier conducta o representacin mental puc
Je ser utilizada como defenstI.
Como antes record. los mecanismos de defensa se inscriben en el esquema
SIso como la barra C' 't) que separa el significante (lo que aparece en nuestra con
ducta o nos representamos mentalmente) del conflicto y la ansiedad ms profunda
(el lignificado), tal como ocurre con la represin.
Represin
Como ya dije, se le puede considerar como el prototipo y generalizacin de los
mecanismos de defensa. Eidelberg u la define como "un mecanismo de defensa
que consiste en expulsar de la mente consciente las demandas instintivas indese
ables y mantenerlas alejadas de ella' t. Perfilando y concretando tal definicin
podramos decir que la represin es la operacin mental por med,'o de la cual el lU
jeto intenta mantener inconsciente (o rechazar a lo inconsciente) cualquier repre
sentacin mental ansigena (recuerdos, imgenes, fantasas, afectos,
pensamientos ... ) y, en especial, aquellas ms estrechamente ligadas a las pulsiones
y motivaciones ms profundas. En general se reprimen las representaciones menta- .
les que puedan chocar con el pn'ncipio de realidad ylo provocar displacer. De esta
forma se reprimirn las representaciones r:nentales reprobables para el yo, el super
yo o la sociedad y, en general, aquellas representaciones qut:, s fueran percibiJas tn
el exterior, seran sancionadas con castigos y/o vergenza.'
Slo mediante las fantasas y actividades reparatoras podr el yo librarse de las
representaciones reprimidas y de sus efectos sobre su estructura mental y relacional.
Como es de suponer, tal proceso desrepresivo ser siempre incompleto: siempre
existirn conflictos y situaciones en las que la represin actuar como forma de pro
teger nuestro equilibrio personal, por inestable que ste sea en tal situacin. En la
medida en que la represin siga actuando, sin embargo, lo reprimido tiende conti
nuamente a manifestarse tanto en los ensueos. asociaciones libres y "parapraxias"
(olvidos motivados por la represin. lapsus, actos fallidos, exageraciones
neurticas ... ) como a travs de los diversos sntomas neurticos que van desde las
pIicalgias (dolores sin base orgnica demostrable) hasta las de relacin
motivadas por la repeticin que lo no elaborado (por repnmldo) promueve en
nuestras conductas interpersonales:
__ ---- ...
Como un ejemplo muy demental y burdo, podramos poner el de la adolescente
que no ha daborado an los connictos (on los progenitores y puede adopur en su vida
de relacin pautas de conducta que continuamente estn traduciendo sus afectos
reprimidos hacia dichos progenitores. As por ejemplo. su conflicto con el padre
odiado conscientemente pero ncons(ememente amado se podr manifestar por una
reiterada de((in amorosa dirigida inconscientemente por la imagen paterna. Tras el
establecimiento de la relacin vienen los primeros conflictos y la adolescente rompe
una y otra vez tales relaciones. Esas relaciones y rupturas pueden esur!e valiendo. sin
embargo, para elaborar (o para no elaborar). la relacin con el padre. En un segundo
paso. la reprt"sin puede mantenerse y extcnderse haciendo ms y ms inconscientt"s
sus srntimienws amorosos con respeno a l. incluso tras una intelectualizacin y ra
cionalizacin dt"1 tipo de "Es que todos los hombres son unos ......
El ejemplo aducido nos sirve tambin para volver a llamar la atencin sobre la
realidad de cmo los mecanismos de defensa se imbrican continuamente unos con
otroS y cmo slo en nuestras representaciones abstractas de los mismos, slo como
conceptos, podremos hallar esas diafanidades que parecen proporcionar las defini
ciones y las descripciones o ejemplos. Tambin en la situacin descrita, podemos
observar una tendencia bastante frecuente en el caso de que el mecanismo de repre
sin afecta a una parte de un conflicto o representacin mental de forma jntensa: de
la represin de tal representacin se pasa paulatinamente a la represin de ms y
ms representaciones (ideas, imgenes. recuerdos, afectos, tendencias ... ) ligadas
con la primera; es posible que esta adolescente, si sus relaciones no le sirven para
daborar el cont1ino rt:pritniJo, tienda progrt:sivarnentc a rtpritnir por cjclnplo los
afectos y recuerdos dolorosos producidos por el fracaso de estas nuevas relaciones y,
en panicular, su panicipacjn, su rt:sponsabjlidad y culpa en tales fracasos. I)e ah
<.]ue probablcrl1ente, si es este el calnino seguido, acabe proyectando tal responsabili
dad: .. Es que FuJanito o Mcnganito eran unos ..... y. por esa lnea. llegue incluso a
estru((urar toJa una serie de intelectualizaciones y racionalizaciones contra el sexo
masculino.
Pero indudablemente la represin es un proceso psirolgiro. Por ello, implica.
r un gastO de energa. una concentracin de los procesos mentales en su mantenj
miento. restando posibilidades a otro tipo de procesos mentales. Por eso deca
Freud que el mantenimiento de la represin implica un continuo gasto de
.. energa" psicolgica 16. JJ. Este 11 gasto de energa psicolgica", por utilizar la
analoga energetisra freudiana. contribuye a explicar el empobrccimiento general
del histrico y en panicular la superficialidad de sus relaciones; o la as llamada I'(a
tiga neurtica". tan visible en el neurastnico; o el establecimiento de formacjones
reactivas c3racteriales como sistemas de impedir y desviar de manera ms fija yorga
nizada el acceso a lo reprimido ...
Escisin o dociacin (clivage, splitting)
Es un mecanismo de defensa descrito por M. Klein que lo consider la de jIJ.
fensa ms primitiva contra la ansiedad. la disociacin o escisin puede tener un
sentido centrifugo o centrpeto: se hablar por tanto de escisin del objeto y de esa"
n del yo. Con el primer sentido hacemos referencia a una tendencia. que se pos
148
'''- .,.. ...... .,. ' ~ .... ~ ~ '9 .' ,. . ,. ~ ' ~ 4 .1 (ll (1; : ~ . J ti tE:
tula como innata en la mente humana, la cual nos lleva a comenzar los primeros
procesos de informacin separando unas informaciones de otras y, en especial, sepa.
rando las aferencias placenteras de las displacenteras. Sera el mtodo ms primitivo
de ir logrando la diferenciacin yel desarrollo psicolgico (preprogramado en el siso
tema nenrioso en sus primeros pasos) y la diferenciacin entre el beb y el mundo
circundante. Es el mismo tipo de mecanismo primitivo que los poetas y los anistas
han POstulado siempre en la base de todo desarrollo: por eJemplo, la Biblia habla
de una primera disociacin en tre "la luz y las tin ieblas"; la mi tolog a griega ident i
ficaba el origen de nuemo mundo con la diferenciacin o separacin entre el caOJ
(lo desorganizado, lo indiferenciado) y el COJmOI (lo organizado, lo bien
dispueslO... ) y, en otro tema, dando lugar a gea (la tierra) y urano (el cielo, el fir
mamenco).
En definitiva, si bien para postular la disociacin como mecanismo de defensa
(y como el mecanismo de defensa ms primitivo) M. Klein tuvo que panir de hip.
tesis analgicas e inferenciales, extradas de sus experiencias clnicas en el anlisis de
nios pequeos y de pacientes con importantes ncleos psicticos, la ciencia modero
na parece apoyar esta genial intuicin de la psicoanalista vienesa: evidentemente.
para procesar cualquier informacin, cualquier sistema procesador (humano, mn,.
nico o electrnico) comienza por disociarla en sus partculas ms e1emen ta k,.
comienza disgregando la amalgama, la confusin inicial, el caos (similar al .Id
mundo interno del beb) en componentes discretos, induso artificial y exagerada- .
mente disociados. Slo tras la recomposicin de una emUClura informacional podr
accederse a la complejidad de la situacin captada; pero el primer paso incluir
siempre esa disociacin inicial de la informacin acerca del objelO, la fuente de la
informacin. No hay que olvidar que los ms modernos procesadores de infotma.
cin hoy conocidos (los ordenadores electrnicos) funcionan en ltimo extremo
siempre en base a partculas e1ementalsimas de informacin (los hitJ), tan e1emen.
tales y disociados que su traduccin digital es el "}" o el "0" (y ninguna otra posi
bilidad) o "hay conexin o fluido" y "no hay conexin o fluido (y ninguna olCa
posibilidad). Es decir que el punto de partida de los procesos de informacin ms
matematizados y abstraclOS que hoy se conocen es una disociacin radical, a partir
de la cual pueden construirse complejas estructuras tericas y matemticas e interac.
cionarlas de forma mucho ms compleja y amplia de lo que la propia mente huma.
na podra hacerlo .
Pues bien: teniendo en cuenta lo anterior nos resulta ms fcil comprender el
primitivismo Ontogentico (iY filogentico?) de la disociacin, escisin, c1i age o
Jp/ilting: es la base, el software elemental para la diferenciacin y, por lo
v
tanto,
para la interiorizacin o introyeccin de la realidad. Slo que en el caso humano,
como veamos en los lemaJ I y 2, IOdos los procesos (en especial en la primera infan.
cia) estn basados en las relaciones de objeto y. por lo tanto, profundamente encre.
mezclados los aspectos intelectuales y afectivos en un todo cognitivo,indiferen.
ciable. Si entendemos adems que el ser humano nace dotado de unas necesidades
runas pulsiones o motivaciones profundas, que expeesa desde el mismo momen
tu del nacimiento (y tal vez ya ames), nos ser f,til tolegie 'lue la primera diso
ciacin, la primera diferenciacin. sea la del .'ohjeto hueno" (gratificante, satisfac
torio) y el "ohJC/o malo" (frustra n te, insa tisfaclOeo... ). apl cad a incluso a si.
tuacones poco percibidas globalmente. Es dceie: cuando la madee [Link] susti.
149
tUliva atiende, cuida, gratifica, proporciona satisfacciones, se percibe e introyecta
aquella experiencia" buena" , benfica. Cuando no cuida. no atiende, frustra o no
gratifica las pulsiones y necesidades primitivas del beb. lo que se percibe es el "ob
jeto malo" , el "objeto persecutorio" , que tambin se introyecta.
Fijmonos, sin embargo, en que. tanto en un caso como en .el otro, puede
la misma persona. el mismo objeto t:.<lerno el que induce ambos. estados mentales.
Ahora bien : en vinud del uso del mecanismo primitivo de la disociacin, ese objeto
externo puede ser vivenciado internamente ( =- la nformactn proveniente de l se
procesa mentalmente) como dos objetos internos diferentes: el 'objeto bueno" yel
"objeto ",a lo ti, No existe todava la suficiente maduracin sensorial, ni neural, ni de
los esquemas cognoscitivos, ni del mundo interno como para que pueda superarse
esa visin de 'objeto parcial" proporcionaJa por las primeras disociaciones.
Por otro lado, la disociacin est jugando un papel suplementario (tanto en el
beb como en cada uno de nosotros) cada vez que utilizamos tal mecanismos de de
fensa: preserva al objeto "bueno" para poder inuoyectarlo ms fcilmente en
nuestro mundo interno. como experiencia esuucturante fundamental; nos preserva
de la ansiedad "depresiva" (tema 7) que produce la ambivalencia ante un objeto
tan querido cuando cuida y tan 'Odiado cuando frustra, pero que es el mismo y ni
co objeto (objeto total); sienta las bases para mecanismos menos elementales como
es la idealzacin, apoyada directamente en la disociacin, etc.
Para la orientacin kleiniana de la Psicologa de la Relacin, el yo est consti
tuido esencialmente por la introyeccin de los objetos y las experiencias que mante
nemos a lo largo de la viJa. y en panicular en nuesrros [Link] meses y aos, Se
picns qUl" ('11 esas rl'lal"ioll(:s se fonnan los l'sqlll'lnas [Link] rt:lalionales intra e in
a
terpersonales (objetos internos y fantasas inconscientes). En ese mismo sentido. la
escisin de los objetos se acompaa, en los primeros perodos del desarrollo huma
no, de una eJsin del yo, en un "yo bno" y un "yo malo". Ast, el nio de me
ses o el psictico tienden a vivirse divididos entre unos aspectos agresivos, hostiles,
furiosos, que pugnan por proyectarse sobre el objeto persecutorio externo, y otroS
aspectos ms cuidadosos para con el objeto, mucho ms buscadores del apego, la
. . vinculacin, aspectos que se proyectan (para luego introyectar) sobre el objeto
. bueno" externo como una forma de preservarlo de la propia destructi'{idad Y la
propia hostilidad y tendencia a la disgregacin.
Proyeccin
Freud aludi ya a .este mecanismo de defensa cuando en 1911 n deca:
"En la produccin de los simomas de paranoia resalta, en primer trmino, aqul
proceso que designamos con el nombre de proyeccin . En l es reprimida una percep
cin interna y en sustitucin suya surge en la conciencia su propio contenido. pero de
formado como percepcin externa. En el delirio persecutorio. la deformacin consislr
en una transformacin del afecto: aquello que haba de' ser sentdo interiormente' (O
mo amor. es percibido como odio procedente del exterior."
El trmino proyeccin. en sentido general. se utiliza en neurofisiologa y en
psicologa para designar la operacin mediante la
colgico pasa a e!.eitrii para el sujeto, 'ya sea del
(muo-rapeiterii: ya sea del sujeto al objeto (Laplanche y Pontalis 41). En
'[Link] se utiliza el trmino en un sentido derivado de la geometra.
En un sentido ms estrictamente "dinmico" hablaremos de proyeccin de
fensiva [Link], de J,I
representaCIones de SI mismo algo que recnaza .<? .. es anslogeno, y ,
dio pasa a vivirse como cualidad o caracterstica de un objeto externo o interno. Me
diante este ,de. defensa,. un impulso. deseo, pensamient, etc. qe nos
pertenece. lo sentimos o percibimos..conscientemente perteneciente al objeto '
Una situacin tpica puede ser la del paciente con importantes conflictos que pro
yecta su propia agresividad sobre las personas o cosas externas, las cuales. de esta for
ma, a ser peligrosas. en especial para l mismo. El paso siguienre consistir en
perseguido por esos objetos o figuras sobre las que ha proyectado su agresivi.
dad y. que. por tanto, se le como agresivas: el paciente puede llegar a a
creerse en peligro fisico por la persecucin por parte de la polica, los comunistas. los
masones. el vecino del quinto ... o su esposa (sobre los que previamente ha proyectado
toda esa hostilidad que ahora teme que se torne contra l).
Una situacin tomada de la vida cotidiana puede ser la de una colisin leve de
vehculos la ciudad. A continuacin de lal colisin lo ms frecuente es observar c
mo ambos conductores salen del vehculo atribuyndole al Olro conductor la responsa
bilidad mxima por lo ocurrido. En este caso probablememe se est proyectando la
culpa y toda una serie de aspectos agresivos (por accin u omisin) propios.
La proyeccin defensiva es un mecanismo muy primitivo. Eso quiere decir que
funcionar de forma predominante en los primeros momentos de la vida humana
extrauterina: su modelo ser la expulsin de las heces dolorosas o molestas y tendr
claros antecedentes filogenEticos (est basado en la necesidad de alejar el motivo de
la ansiedad, poner lejos la agresin y el peligro. mecanismo ya fcilmente obser
vable en gran pane de los animales superiores). El primitivismo de la proyeccin
significa tambin que, desde 'el punto de vista de la psicopatologa estructural,
podr calificarse como mecanismo de defensa l' psictico l' (KJein J9. 40. 41), y, por lo
tanto I ser un mecanismo de defensa esencial en los trastornos psicticos (en espe
cial, en los trastornos paranoides). Pero es importante tener en cuenta, sin embar
go, que como mecanismo de defensa y como proceso psicolgico bsico acta tam
bin en pt:rsonas "normales", en Sitaliones neurticas "leves" o elaborables, como
se ha puesto de relieve en el ejcrnplo. En tanto que proceso psicolgico bsico, la pro
yeccin acta por ejemplo facilitando la comunicacin interpersonal o como funda
mento de la elaboracin de smbolos. Su elucidacjn como mecanismo defensivo
inconsciente parte de la comprobacin de la frecuencia con la que en la vida coti
diana, y en especial en pacientes en terapia. tendemos a atribuir a otros los deseos,
impulsos y, en general, representaciones mentales inaceptables para nuestro propio
yo. [Link] de estas situaciones ha mostrado que ste es el mecanismo que se en
cuentra en la base de la atribucin de vicios y errores a nuestros adversarios o enem
gos, de los prejuicios sociales y/o personales contra los extranjeros, los que tienen la
piel de otro color, los que piensan de forma diferente a m, los que son de otro
equipo deportivo u otra agrupacin social cualquiera. Tambin se enJa
de muchas creen c i as rel iglOsas ylos u pert iciosas as como. e n general. en el pensa
miento mgico, primitivo ylo salvaje.
los dioses de cada religin o mitologa suelen ser claras exprrsiones proyectadas dr
los temores. problemas y dificultades de los individuos Ygrupos de concretas:
en culturas basadas en el sentimiento de culpa, como la judeo-cristiana, esa persecu
cin interna por la culpa. sentimiento generado en el super-yo o conciencia moral.
'producir por proyeccin la tendencia a los dioses severos. vigilantes ("DiO! nOJ ve
II,mpre "). jueces .. . Por arra lado. la image n de dios de los miem bros de cadaculr ura
ylo religin va a hallarse siempre impregnada de las proyecciones personales dc cada
cual. de los propios aspectos que en uno mismo no querramos aceptar o de aqullos
que querramos preservar de nuestroS propios araqucs (olondolos en el exterior .
Un paeien!e akohl ico noseont aba: "Es que ya no puedo ms .. . Yo no s qu hace
mi mujer (ada vez que sale a la calle. Como yo estoy "de baja" y me duele la caheza,
no puedo vigilarla-- . A veccs. la vcrdad. pienso quc si vcr a "X" ... En otroS tiempos
IIcgu a pensar que se iba a bares (de camarcras) .. . y ahora que no bebo (el paciente
segua bebiendo) me resulta todo cso peot : Cmo quieren quc sc regenere el pobre
akohlico si luego en la familia le hacen estas cosas? Y. daro. como uno. por la cnfcr
medad. quc como de todas las enfcrmcdadcs. no tiene uno la culpa. como por la en
fermedad no puede hacer el uso de mauimonio. " la verdad es que eHa no quiere (?) .
No s por qu, no s por qu,. , Ella dice que me enfado mucho con elta. que entonces
me excito mucho " . PC"ro yo no creo que sea para tanto. " Aunque alguna vez le he pe
gado. pero suave. eh) i No se vaya a creer! -- ' Tonazos en la cara y cosas as. "
Tal vez con esos ejemplos podremos entender por qu cuando la proyeccin
predomina en los procesos memales del adulto. como con ocasin de cada posicin
esquizo-paranoide (Tema 7). la percepcin de la realidad externa va a verse tan alte
rada y con ella. la capacidad del yo para la "prueba de realidad",
Algunos autores como Riviere n ..... Brenner y Arlow' han sugerido que el mo
delo para el mecanismo de proyeccin viene proporcionado en la vida temprana del
beb por la expulsin de las heces. la experiencia fsica de la defecacin. con la sen
sacin de relajacin e incluso placer que puede proporcionar el pom:r fuera ese ele
mento interno molesto. Como ames dije. otrOS autores piensan que se trata de un
mecanismo ms primitivo. propio de la herencia filogentica y que. por lo tanto,
desde que nacemos estamos dOlados con la posibililhtd de que nuestro ""p,ralO
mental" procese de tal manera la informacin.
Negacin (denial)
La negacin o denegacin es un mecanismo de defensa bastante primitivo me
diante el cual el sujeto. a pesar de formularse deseos. ideas o sentimie'!.!Qs. puede
mantener que no le [Link]"Fred n lo utilii par referirse a los procesos
pSolgicos y conducwales mediante los cuales rechazbamos de nuestra percep
cin consciente partes no deseadas o no esperadas de la realidad, hacindolo me
diante la fantasa o el comportamiento, Por ejemplo:
El nio pequeo entre tres y seis aos. cuando estar pasando perodos de in
152
-
tensos temores ante su padre, podra tal vez ded icarse a alardear de fortaleza y resis
tencia ante l y ante la familia una y otra vez. en un intento "manaco" de negar esos
mismos temores.
Freud describa la negacin con las siguientes palabras:
"la forma en que nuestros pacientes producen sus espontneas en el
curso de la labor analtica nos procura ocasin de interesantes observaciones, Va usted
a creer ahora que quiero dccir algo ofensivo para usted, pero le aseguro que no es tal
mi intencin., En semejante manifestacin del sujeto vcmos la repulsa, por medio de
una proyeccin sobre nuestra persona. de una asociacin emergente en aqul momen
to. O: eMe pregunto quin puede ser esa persona de mi sueo. Mi madre no, desde
luego. ( ... ) Es como si el pariente hubiera difho: cA la persona de mi sueo he aso
ciado realmente la de mi madre, pero me disgusta dar por buena tal asociacin-,"
( , .. )
"Una representacin o un pensamiento reprimido pueden, pues, abrirse hasta
la conciencia, bajo la condicin de ser negados. La negacin es una forma de percata
cin de lo reprimido; en realidad, supone ya un alzamiento de la represin, aunque
no. desde luego, una aceptacin de lo reprimido, .. (Freud, H),
"lo qU,e se suprime es slo una de las consecuencias del proceso de represin. a sa
ber. el hecho de que el contenido representativo no llegue a la conciencia , Como re
sultado. tiene lugar una especie de aceptacin intelectual de lo reprimido, mientras
persiste lo fundamental de la represin," (Freud, J.I).
As tomada, la negacin debe entenderse como la contrapartida adulta o ,. ms
evolucionada" de la .trealizacin alucinatoria de deseos" propia del funcionalismo
mental en los primeros meses de la vida. Se tratar por tanto de un mecanismo muy
primitivo (aunque tal vez no tanto como la escisin y la proyeccin), mecanismo
que ya utiliza el ser humano desde los primeros meses y volver a utilizar cada. vez
que viva segn la estructura psicodinmica que llamamos 'posicin esquizo
paranoide" (Klein 41). Al actuar se convierte en un mecanismo adverso de las fun
ciones superiores del yo: la percepcin, la cognicin, la memoria ... En la medida en
que se niega una realidad, mediante la conducta o en la fantasa, impedimos, difi
cultamos o escindimos aspectos y posibilidades de desarrollo de esas funciones
psquicas evolucionados. Tal vez por aqu podra ir una de las explicaciones de las li
mitaciones intelectuales de personas estructuralmente o clnicamente psicticas,
que mediante graves disociaciones pueden disfrutar de importantes capacidades de
pensarniento en campos muy concretos. Pero las negaciones psicticas groseras les
impeJirn acercarse con una visin realisca, menos parcializada y deformada, a otras
muchas parcelas de la vida y, en especial, a aquellas que puedan resultar conAictivas
par'l ellos a nivel social y/o individual.
Idealizacin
la idealizacin es el proceso mental en virtud del cual se extreman las cualida
des y valor del objeto interno: de esta forma el objeto, la persona, C9sa ,o queda
Investido en nuestro mundo interno de las mximas cualidades de bondad o
convierte en nuestra realidad (coo ' amplia autonom con
respecto a la realidad externa) en el arquetipo de la bondad (o de la maldad).
153
Como los anteriores, la idealizacin se trata de un mecanismo muy primitivo,
"psictico", aunque sigue utilizndose a lo latgo de toda la vida.
Freud lo puso en relacin con el narcisismo (Tema 4) y clnicamente puede .o!'
servarse cmo situaciones de idealizacin extremas implican una estrUctura narcIsIs
ta, personal o social.
La en especial de los padres, interviene en la
macin de la realidad interna, de los ideca! del yo, de los obJetos a Imi
tar o seguir. Ene! infante. y en-\eormedida en el adulto; la'identificacin con el
objeto idealizado contribuye a la formacin y desarrollo del yo idea! y del idea! del
yo (Tema 9): en este ltimo caso, su relacin con el narcisismo es clara y directa. Sin
embargo, aunque la idealizacin afecte al objeto externo, a un objeto independien
te, se halla siempre marcada por el narcisismo: "Vemos que el objeto es tratado co
mo ti propio )'" )'. por tOllsi:uit"IlIC, tll la )'asilI amoros" se derrama sobrc el "hjct"
una lantidaJ importante Je 'ihiJo nan:islsta" _".
Fue M. Klein quien subray el papel defensivo de la idealizacin (Klein JO. ").
Desde esta perspectiva, la idealizacin constituye, esencialmente, una defensa
contra nuesua propia agresividad hacia el objeto: en la medida en que el objeto es
independiente con respecto a nosotroS y no podemos dominarlo, controlarlo y lT\lI
nipularlo en cada momento; en la medida en que unas veces nos gratifia y otras
nos fruma (o no gratifica), es indudable que despierta en nosotroS no slo senti
mientoS de amor. apego. atraccin, sino tambin odio. agresividad, hostilidad...
En la medida en que, sin embargo, dependemos profundamente del objeto, como
por ejemplo depende el nio de pecho de su madre o el enamorado de la enamora
da, tiene que poner coto a su agresividad. que amenazara con destruir al objeto
""Ul"n,'" (= ml'mentOS o de objeto que gratifican, cuidan, confortan).
l)1" IJ ideJliz JC in marchara paralela a la escisin: no slo nos escindi
mos internamente, como ms adelante veremos, sino que necesitamos vivir como
('scindido al objeto. Es menos para nosotros vivirlo o experimentarlo as.
De ('sta founa. ti objeto que nos frustra)' nos gratifica. queda investido de todo
nuestrO d('s('o, atraccin. apego: se convierte en el objeto bueno idea/izado (lo
"bueno-bueno' t), que. el objeto o los momentos Ylo partes del objeto que
nos frustran se convierten en nuestra mente. investidos por nuesua propia agresivi
dad adems de por las experiencias displacenteras. en lo "malo-malo" (el "pecho
malo" en trminos ms alegricos). '.
La idealizacin nos permite mantener en pie el mecanismo de la escisin. Pero
por parte, en s m es. un mecan ismo de defensa contra la ;tnsiedad pOrque
nos hbe!a de la contradICCin IOterna que significara percibir que incluso en la per
sona mas amada eXisten partes o aspectos que nos contradicen, nos da
?,an o y. la VIda es algo ms complicada que una pelcula de
buenos y malos . Que tamblen el amor que nos "bera nos quita /a libertad,
por el caso del enamoramiento, As evitamos sentir (y acude en nuestra ayuda
la negacin) agresividad u hostilidad hada la misma persona de la que tanto depen
demos.
. queda en las explicaciones anteriores. la idealizacin del objeto
siempre un Cle!to grado de parcial de objeto parcial) de
tal obleto.y, lo que esta en estrecha relaCIn con ello. una Cierta manipulacin men
tal del obJeto: no aceptamos el obJeto como se nos muestra y como podramos per
1C.,(,
cibirlo, sino como deseamos percibirlo para proteger nuestro equilibrio psicofsico o
nuestra integridad I psicodinmica" actual.
la ideaJizacin est muy ligada. pues, a mecanismos ms primitivos como la
disociacin. la proyeccin y la negacin (negacin por ejemplo de los aspectos del
otro o de nosotros que no deseamos percibir para poder idejilizar en sentido ertico
o agresivo). En la vida adulta persiste en mayor o menor grado esa _
y; l
fantll es claramente VISible en las elaboraCIones de tmportantes connlctos pSicolgi
cos que los nios realizan a travs de esas "fantasas culturales" que son los cuentos
infantiles - a menudo llenos de madres buenas idealizadas (hadaJ madrinaJ) y ma
dres o padres malos, frustrantes (por ejemplo, ma-draJlaJ, brlljas, hechiceraJ... )-
as como en su inters por tales temas y en sus adiciones particulares a las idealizacio
nes transmitidas a travs de esos cuentos infantiles.
pro:-;ectivl1
Se trata de otro mecanismo de defensa muy primitivo, cuyo funcionamiento se
pone ya en marcha desde la primera posicin esquizoparanoide. Ha sido descrito
por M. KJtin J. (1952) Ysu escucla (cfr. por ejemplo Segal 61 . 62). Mediante este tipo
de mecanismo de defensa contra la ansiedad, en especial contra la ansiedad perse
una del __ __se .. .. __
lOcopsciente....conttolnawo_ y. utilizndolo..al proyectar en l las propias caractersti
cas. -- ._-- ..... _--....._-_ .._- .--_..- .
- ---'-la identificacin proyectiva y la identificacin inuoyectiva. descrita tambifn
por Melanie Klein. son mecanismos de defensa y procesos interpersonales que ligan
profundamente aspectos sumamente inconscientes de los participantes en una rela
cin:
Ejemplos claros de identificacin proyeCliva en relacin con identificationes intru
yeclivas se encuentran frecuentemente en las observaciones de madres y bebs: ante el
beb que come con hambre, pllcer o inquietud, a menudo podemos observar a una
madre qur. al tiempo que ofrece cada cucharada, hace movimientos facciales o buca
les de ingrstin, degluccin. masticacin. ere. de forma claramente inconscienle. co
mo puede pertibirse por el conjunto de la situacin o comentndola posteriormente
con ella. En esa situacin, la madre se identifica proycctvamente con el beb: pone en
l sus propios aspectos hambrientos. voraces o vidos (proyectados) y purde identifi
carse con ellos hasta el exnemo de qur ella misma realiza los movimientos deglutorios
(yen cieha forma se alimenta. pero de los placeres y recompensas de una relacin crea
dora). En la medida en que la identificacin proyectiva supone siempre la proyeccin
de panes del se/[(Tema 9). panes que, por tanto. no se perciben en uno mismo y co
mo pertenecientes a uno mismo. la madre puede no percibir sus propios aspectos vora
ccs. su propia y la frustracin supone el que el hijo no coma ("no It
(orna "), no muestre la necesidad que riene de ella y de lo que ella le tia. Su propia nt
ll'suJaJ dt miento. de V4lIUnll in. de alenu puede ser indusu muy iOltnS4l,
muy voraz. Pero si est lan proyenada en el beb y ste se resisle a la comida, pueden
darse incluso esas siluaciones relativamente frecuentes en las que toda la alimentacin
y las circunstancias que la rodean se convienen en un autntico c(Jmpo de batalla: la
madre intrnta de mil formas que el nio" te (oma" y para ello recurre a trelas e imita
155
('iones. muchas de ellas e-n absoluto (onc;t'iente-s. romo los movimiCnfos deglutorios es
pontneos que- ames he de-scrito . Sin embargo. el nio se resiSle. La madre. o la perso
na cncargada de darle la comida. cada vez ms angustiada .. vuelve a insistir. Se genera
as un aut'ntiro "drcuJo vicioso" de difcil elaboracin si no hay una interrupcin o,
mejor an. una toma de conrienca y posterior elaboracin por parte de la madre o
sustilUta de- su propia hambre y voracidad: de afecto, retonocimiemo. valoracin ...
En un sentido inverso. el beb puede identificarse con el alimenlO-' buena"
que internaliza con cada cucharada y ese ser uno de los pilares fundamentales de su
desarrollo .
En una situarin teraputica. una pariente que mamena una intensa rivalidad en
vidiosa con su terapeuta. frecuentemente no consciente para ella. de forma que la ne
gaba cada vez que poda pef(:ibirla aunque fuera distamememe, narr a aqul cmo
su marido. que desde el principio haba sido opueslO a la terapia de orientacin
analt it a. haba comenzado a realizar una serie de actividades externas que pondran
en peligro la continuidad del tratamiento o, al menos. provoraran graves conuatiem
pos al mismo . La pacieme afirmaba que no haba sabido nada del asuntO hasta que s
te ya estaba en marcha y que "ya sabe usted qu piensa mi marido del
tratamiel1lo . .. Una parte de su conducta se le poda haber interpretado como que d
marido. a menudo agresivo contra el tratamiento y el terapeuta. en este caso represen
taba a la paciente misma. envidiosa de la capacidad del terapeuta para mejorarla yen
tenderla . Pero se le poda interpretar (ambin otra parte de sus conductas y hacerle ver
cmo ella senta que haba puesto su parte envidiosa y hostil en el marido. con lo l ual
lal vez provocaba cambios y actuaciones en ste contra el tratamiento, cambios yac
tuaciones que ella misma no poda realizar o no se atreva a hacerlo en la medida en
que en otroS momenlOS perciba cmo el tratamiento le ayudaba (lo cua1. como en tO
da relacin envidiosa. a determinados niveles estimulaba su hostilidad). Lo primero
habra sido interpretar la proyeccin del impulso. Lo segundo, la identificacin pro
yectiva. (Proyeccin de partes del !elf). Esta segunda interpretacin resultaba mucho
ms profunda y conmovedora para la paciente y, aJems. mudlo ms' rtlcvanlc para
su vida eotiJiana, pues poJa mostrarle tmo. meJante sutiles manipulaciones funJa
menta'mente para-verhales, obligaba a su mariJo a hacerse largo de su parte envidio
sa y hostil, que ella misma no poda analizar en la psicoterapia.
Como Jiee Hanna Segal. (,!
.. A menudo, la situacin cransferencial slo puede entenJersc en funcin de la Jen
(if'l;llin pro)'l'cri\'a: por ejemplo, una sitU<Kin en la que d padcnte se mantiene
Slknuoso y retradu y provola en el un de impoll'lll ia. rn huo
faha de comprensin. porque el paciente ha proyectado en l su propia parte infantil.
con lOdos los sentimientos correspondientes ."
Adems de un mecanismo o proceso interperJonal bsico, que. se da en las ms
profundas, ms significativas y ms primitivas de las relaciones humanas (o en los
aspectos con esas caraClersticas de cualquier otra relacin), la identificacin proyec
tiva es un mecanismo de defensa contra la ansiedad porque gracias a elJa el sujeto
no tiene que enfrentarse con los aspectos propios que proyecta en el objeto. y que
invariablemente poseen la caracterstica de ser ansigenos, profundamente ansige
nos (por eso precisamente los proyecta y los acta a travs del ouo).
Pero la identificacin proyectiva, como hemos visto, incluye siempre una rela
cin de objeto interna, intrapsquica y. las ms de las veces (a travs de su interrela
cin con la identificacin introyectiva), tambin interpersonal: las relaciones
sociales se apoyan y fundamentan en gran parte en este tipo de interacciones pro
fundamente inconscientes para los participantes- Tales procesos, sin embargo. estn
156
.;..
en la base de sluacones tales como presentimientos, premoniciones. fenmenos de
masas, capacidad de empata. de vibrar con el otro, capacidad de entender al otro.
"percepcin interpersonaJ". etctera, etctera. Puedo ponerme en el lugar del
OlfO, comprenderlo, sentir simpata hacia l en la medida en que creo reconocer,
identificarme con aspectos propios proyectados en el otro pero que pertenecen a
uno mismo. '.'S lo que te paJa", o "S lo que sien/es ", que le decimos sincera
mente a un amigo que ha sufrido una prdida importante, no decirse si no
fuera por la identificacin proyecliva: en ltimo extremo, no sabemos lo principal
de lo que le pasa al otro, sino que proyectamos sobre l las experiencias parecidas
sufridas por nosotros, identificndonos con esos aspectos que sufren o han sufrido.
y al amigo puede ayudarle nuestra expresin. si es sincera y obedece a sentimientos
reales, en la medida en que esos sentimientos nuestros de solidaridad puede inter
nalizarlos, introyectarlos como algo bueno y, posteriormente, identificarse con ese
yo enriquecido por lo bueno de los dems, por las muestras de solidaridad (identifi
cacin introyectiva).
Cmo se dan esas relaciones y esas interacciones al tiempo tan profundas. fun
damentales y fundamentantes y al tiempo tan delicadas, imperceptibles. slo
puede explicarse mediante la importancia que la comunicacin para-verbal sigue
jugando en los seres humanos. Este papel es mucho mayor de lo que acostumbranos
a creer. pues a travs de gestos, interjecciones, expresiones facciales, tonicidad mus
cular, actitud corporal. secreciones corporales (olor, sudor, feromonas? .. ). ete.,
nosotros comunicamos y el otro recoge expresiones que en bastantes ocasiones esta
mos genticamente determinados para captar y emitir; en otras ocasiones. la reitera
cin de las mismas miles de veces desde los primeros das y meses de la vida nos ha
acostumbrado a codificarlas de forma ya profundamente inconsciente ...
En la iden.tificaci6n proyectiva pueden pues aislarse dos aspectos o dos mo
mentos que nos ayudan a entender el mecanismo: por un lado, se da una des
identificacin por proyeccin. En efeclo, hay aspectos nuestros de Jos cuaJes
-ciamos 'porque los pl'Oyrrramos en el otro (los deseos hostiles. envidiosos, de la pa
ciente ante el xito con ella del terapeuta). Pero al mismo tiempo. y paralelamente,
puede darse en el otro una identificacin con lo proyectado (que desde su actitud
como sujeto se vivira gracias a la identificacin ntroyectiva), 10 cual puede llevarle
a cumplir el papel que. desde el principio. le hemos asignado: el de nuestros aspec
tos proyectados. Sn embargo, no es necesario que el ciclo se cierre para que sea
lcito hablar de identificacin proyectiva: la misma situacin de ausencia de aspec
tos importantes del sujeto, que percibe como inexistentes en l, si va unida a su
proyeccin a objetos externos o simplemente internos. es ya una muestra de ac
tuacin de I: identificacin proyectiva.
Los estados mentales en los que predomina la identificacin proyectiva, o, en
otros trminos. en los que la identificacin proyectiva es masiva. provocan en el pa
ciente una sensacin de vaciamiento, ya que faltan partes importantes de s mismo.
De ah puede pasar fcilmente a sentir una profunda persecucin por pane de los
otros, receptculos de tales proyecciones y, por tanto, profundamente confundidos
con l. Es lo que sucede a menudo con el paciente esquizofrnico, que establece r
pidamente una profunda transferencia psictica con el terapeuta. Su ansiedad y
confusin slo pueden aliviarse mediante interpretaciones basadas en la proyeccin
y la identificacin proyectiva.
157
- -
En el beb puede pensarse que. como dice M. Klcin ":
... sustancias y panes malas son principalmente representadas por los excre
menlOS. que se uansforman en. para daar. desHuir o conuolar al objeto
atacado . O birn rndo el JO -semido como" Olalo" - entra [Link] cuerpo materno Ylo
conuola. En esras distinras fanrasas el yo se posesiona por proyeccin de un objeto ex
terno -en primer lugar. la madre- y lo transforma en una ntensin del yo. Elobje
lO se u ansfm Ola. hasta cien o pumo. en represem ame del yo. y eslOS plOcesos const it u
yen a mi entender la base de la ide nr ifica' in pOI proyeccin o "ide nt ificac in proyec
tiva" . La idenriticacin por inuoyeccin Y la identificacin por plOyeccin parecen ser
procesos complementarlos-"
Control omnipotente del objeto
Se trata tambin de una defensa primitiva. psictica. aunque propia de la po
sicin esquizoparanoide evolucionada. En esta situacin. el individuo puede perci
bir los aspectos "buenos" y "malos" del objeto y. por lo tanto. sentir hacia l cier
ta ambivalencia.
"La ansiedad <on respen
o
a la madre imernalizada. a la que se siente daada.
sufriendo. en peligro de ser aniquilada. o ya aniquilada Y perdida para siempre. con
duce a una mayor idenrificacin con el objero daado. Esta identificacin forra!cce a 12
vez el impulso a reparar Ylas temativas del yo de inhibir las pulsiones agresivas.'Una Y
oua vez el yo utiliza las defensas maniacas . Como hemos visto. la negacin. la escisin
y el conuol de los objelOs internos Y externos son utilizados por el yo con el fin de
neutralizar la ansiedad persecuroria . Esros mlOdos omnipotemes se conservan. en
cierta medida. cuando surge la posicin depresiva. pero ahora se los utiliza predomi
namememe para neutralizar la ansiedad depresiva." (Klein. '946 ")
Segal. en la "'niroduccin a la obra de M. KIein" ., afirmar:
"Las defensas manacas se dirigirn conua lOdo sentimiemo de deptndencia. que
se evitar. negar o invenir... Conuolar al objero es una manera de negar la propia
dependencia de l. pelO al mismo tiempo es una manera de obligarlo a satisfacer una
necesidad de dependencia. ya que un objeto controlado rotalmente cs. hasta cieno
punto. un objeto con el que se puede contar."
Parece difcil conceptuar al control omnipotente del objeto como mecanismo
de defensa. Ms bien habra que pensar que se trata. como deca M. Klcin.
sultado de la actuacin demecallismos de 4efensa ms elementales y PJimitivos co'
mo son la negacin. la escisin. la proyeccin ... Mediante el control omnipotente
del objeto podemos fantasmticamente evitar la ansiedad de la separacin. la prdi
da. el temor de que nos dejen. de que hemos daado al objeto yste nos abandona.
de que el objeto nos puede abandonar. daar o frustrar ... Se trata de situaciones su
mamente ansigenas si valoramos a dicho objeto. es decir. si ste es objeto de
nueJtrOJ pulJioneJ o motivaciones profundas: podemos sentir. o fantasear (cons
ciente o inconsciente) que no es as. que en realidad el objeto depende de nosotrOS.
que no se nos puede ir. que no puede hacer nada sin nosotrOS ... Naturalmente. esto
en un primer momento disminuye la ansiedad: tanto la ansiedad "depresiva" poco
elaborada como la ansiedad paranoide. Incluso el control del objeto. ese represen
trselo como dominado. sujeto por nosotrOS. puede desembocar en componamien
tos que tengan por fin manipularlo, coanarlo (controlarlo en la realidad externa)
con tal de asegurar la permanencia del mismo por un lado y, por otro (y al mismo
tiempo), poder permanecer con la fantasa inconsciente y/o consciente de control,
utilizada como mecanismo ansioltico. Este tipo de situaciones, por ejemplo, es su
mamente llamativo en algunos P4Jcientes obsesivos:
Federico. un paciente obsesivo grave, durante toda su pubertad y adolescencla
haba sentido una fuerte tendencia a realizar complicados rituales en pblico, intentos
desesperados de connolar la ansiedad que determinados temas sexuales y en relacin
con sus heces le provocaban. A pesar de haber experimentado una notable mejora.
aos despu(s, an en tratamiento psicoterpico. segua refirindose a sus padres, de
los que dependa econmicamente y en otros muchos aspectos y a los que le ligaban
profundos sentimientos contradictorios, como" Paquito yJuanita" (siempre en dimi
nutivo) . Cuando hablaba de dios, cra claro que lo haca siempre dominado por la
fantasa inconsciente de lo mucho que le necesitaban (a l), de que no podan vivir sin
l. de qu les iba a pasar cuando l se fuera, etc ... Pero no se independizaba de ellos.
desde luego ...
En todo caso, el con/rol del objeto se trata de un fenmeno ambiguo desde el'
punto de vista terico: hace referencia a procesos de conducta y tambin a procesos
subjetivos, intrapsquicos (fantasias conscientes e inconscientes). A menudo, no
queda claro cul es el sentido que se le est dando a su uso en la descripcin terica
de una situacin clnica. Por otro lado, tal vez podra plantearse si existe un control
reactivo a cada tipo de ansiedad (Tema 3), si reaccionamos con formas especficas de
control del objeto ante ansiedades de fragmentacin y confusin, paranoides, de se
paracin (castracin), 'depresivas" ... Adems, el control del objeto como defensa
suele ir unido con la identificacin proyectiva, tal como veremos en el ejemplo si
guiente. Como aqulla, implica una cierta confusin del self y de los objetos.
A pesar de tales dificultades tericas, dio no quiere decir que tal nocin no sea
til para las descripciones e interpretaciones clnicas, ni que se trate de un trmino
teoricista, desprovisto de connotacin factual, tal como muestra el siguiente
ejemplo descrito por H. Segal 61:
St rrata Jc una pa<:icnrc analizada por H. Sega!. gravcmenrc alteraJa, JesJe el
punto dt' vista psko(pato)lgto, ya a partir de su primra infancia. Cuando comenz
su tratamiento psicoanaltico tena cuarenta anos.
lO En el sgundo ao de su anlisis trajo l icrtu material que pareda <:curial para la so
lucin de sus mayores problemas. Comenz una sesin dicindome: "Oh. tuve otro
de esos sueos de hacer las maletas". De hecho, nunca hasta entonces haba men
cionado (aJes sueos. Cuando se lo hice notar, dijo que soaba a menudo que trataba
de hacer las maletas pero que nunca consegua hacerlo. Desde su infancia el hacer las
maletas siempre le haba angustiado mucho. Pens, sin embargo. que al principio se
angustiaba slo en una situacin dcterminada: cuando sala para el internado; es de
cir. cuando (ena que dejar a su madre. le interpret que ella pona pedazos suyos
dentro de la madre para evitar la separacin y que su dificultad para hacer las maletas
mostraba su incapacidad para recoger Jos pedazos suyos que haba ubicado cn su
madrc y de reestructurarse lo suficicn[c como para poder alejarse de dla. Entonces re
cord otra parte del sueo. Estaba en una habitacin grande con su madre y la dificul
tad especfica era que sus cosas estaban mezcladas con las de la madre y no poda sepa
rarlas, Tom esto como una confirmacin . interpret que tambin en la [Link]
.... _JA ....
(la clla scnta que yo conoda lOdo lo contcrnicntc a sus sueos de harer maletas. aun
que no me los hubiera mencionado, porque proye((aba partes de ella dentro de m,
(omo lo haca con su madre. [Link] sueos estaban dentro de m, y, por consiguiente. yo
saba todo a('fra de ellos."
(A esta altura creo que debo hater notar. para evita.r confusiones. que se trata de un
resumen para psicoanalistas)' estudiantes de psicoanlisis el que hace H. Segal 61: de
ah {tlt' aparl'l.(, all ('n d mis11lo tl'rminos U)1ll0 d tlt .. {ranSll'rCIH. ia", .. proyn lar",
('{l., qut' dfil illll('lHt ('11 la intl'rprl'racin li(('ral qUl' St' da a la patit'rHl':
Nota de J. 1.. T.l
"Al J J 1(.'IlIt, 111(' thjil qLH.' hJhLI pa"':'Hlo ulla lludIt IlOrrlhk . f IJbiJ Itl1100
"sueos dispersos". No poda refordar ninguno de ellos, pero sema que haban
quedado dispcrsos por la habitatin y f\Jera de ella misma. De vez en ruando
se y se enconlraha diciendo ron voz implorante: "Oh. Dios. no me dejes
scntir hamhre, no debo semir hambre". le interpret que haba uatado de superar su
miedo incontrolable al hambre. que para ella significaba la muerte. disocindose en
pedazos y dispersndolos, los sueos dispersos representaban los pedazos dispC'rsos de
ella misma, cuando sc desintegraba para evitar sentir el peligro del hambre y de la
muerte. Dijo entonces: "Debe ser eso. porque cuando me despenf. penst:" Me dis
pcrso. balbuceo. me hundo!". Despus de un corto silencio agreg: "Pero ahora
puedo recordar una parte del sueo. Mi hija Ruth y sus amigos estaban representando
una pantomima en el sueo y yo los cstaba ayudando y dirigiendo". Me cont cosas
acerca de una representacin en la cual su hija tomaba parte: cita. la paciente, la esta
ba ayudando . Era evidente que. aunque haba comenzado con un autntico deseo de
ayudar. haba terminado por tratar de controlar y dominar a los nios. Quera. sobre
'todo, que ellos realizaran una pantomima en vez de la comedia que se proponan. le
interpret su necesidad de controlar la situarin y le hice ntar cmo en el sueo
obtena el conuol. ya que los chicos hacan la pantomina que ella quera que hicieran.
Dijo entonces: "Pero despus todo (ambiaba. Los nios parecan ms bien marione
tas". lo que tom como una confirmacin de mi interpretacin, le record entonces la
dispersin de ella misma y el material anterior de hacer las maletas y le manifest que
la dispersin de clla misma persegua oua finalidad. Al dispersarse. no solamente evi
taba la angustia. sino que ubicaba los pedazos de ella misma en los ouos. contro
larlos como marionetas." (Segal 6l)
Aislamiento
.. , .. consiste en que, despus de un suceso desagradable o de un atto propio. im
portame desdc el punto de vista de la neurosis. es interpolada una pausa. en la que
nada debe suceder, no efectundose durante ella percepcin alguna ni ejecutndose
acto de ningn gnero.
El suceso no es olvidado. pcro s despojado de su afecto y suprimidas o interrumpi.
das sus relaciones asociativas. quedando as aislado y no siendo tampoco reproducido
cn el curso del pensamiento," (freud. 1()l6. ").
En comparacin con otros mecanismos de defensa que hemos descrito anterior
menle, el aislamiento puede calificarse como un mecanismo "ms evolucionado"
y, por tanto, ms un mecanismo de defensa "neurtico" (propio de la posicin
.. depresiva") que" psictico" (propio de la posicin esquizoparanoide y la defensa
contra las ansiedades' j persecutorias").
Mediante tal mecanismo se hacen inconscientes las conexiones, las coordena
160
das espacio-temporales o cl significado emocional de determinados traumas,
conflictos, contingencias externas o representaciones memales conflictivas. la resis
tencia del histrico a evocar lo reprimido aparece aqu como una resistencia a la de
mostracin de las conexiones enUe diversas represenlaciones mentales,
Son fciles de encontrar ejemplos de actuacin de tal mecanismo, siempre
difcil de separar y deslindar sin embargo, incluso en la teora, de la actuacin de
mecanismos tales como la disociacin, la negacin, la proyeccin, el conuol omni
potente y la reprtsin (que el himo extremo es su modelo),
Por ejemplo. mediante el aislamieOlo, el pacO(e en rratamienro [Link](o
o psicoanafitifo pued{' aislar y disO<.iar el (raramirnlo, lo que Oturrr {'n las sesiones, d<.'
lo que Ofurre en el resto de su vida totidiana. impidiendo, retrasando y difjrulranoo
dc C'sra forma los inevicables cambios internos y externos que lleva aparejados tual
quiC'r tratam;emo psicolgico efectivo. cambios que son sumamenle ansigenos. ya
que en caso contrario no se hubiera estructurado la neurosis como defensa coOlra lo in
consciente. .
Otras veces pueden observarse muestras de aislamiento en la persona que se man
tiene C'xtraordinariamente' fra y uanquila entre los acontecimieOlos ms apasionanles
o k t'S pllsihl(, aislar sus s(.'nrimi<.'nros. al 111(:flOS parcialmenfe, l un rl'spt'u( 1
a la pt'rtt')lliOIl ilHdncual de la sicuatin y. por lo tamo, pUt'de aUllar \Ilhr(' l'Il.l..
Esa misma persona, embargu. tal vel grandt,., I('murts a SHU"H10lH.. ('11
las que nadie de los que le rodea temera tanto, en la medida en que son desplaza.
mienros que expresan la imposibilidad de mantener de forma indefinida d aislamien
to ante ansiC'dades persecutorias y lo ,. depresivas",
De la misma forma, el paciente obsesivo nos puede narrar representaciones menta
les incestuosas o sus deseos de agresin salvaje, sdica ... pero como "simples"
ocurrencias o pensamientos, desprovistos del carcter y la intensidad afectiva o emo
c;onal.
A mC'nudo hay personas que aslan profundamente las experiencias de la st'nsuali
dad en el goce C'rtico y los sentimientos de ternura que pueden acompaarlas, As en
otras culturas (y duraoce aos en la nueslra) existi ese tipo particular de "aislamien
ro" (ms C'xactarnC'nte diJociaCloll) en el que el varn miembro de las clases dominan
tes tena la tpica rclarin con dos mujeres: la esposa "madre de mis hijos, con la que
no se puC'dC'n hacer algunas cosas lO y la amante o concubina 'con la que gozar y diver
tirse", estando una y otra experiencias profundamente disociadas en su mente ... y
tambin casi siC'mpre en la realidad externa'. a (osta de un profundo desgarramiento
interno y de un continuo gasto de "energa psicolgi(2" (e incluso monetaria) para
mantenC'r d aislamiento,
Como ya dije, la disociacin est en la base del proceso que Freud describi co
mo aiJlamien'to. Se trata en este caso, de todas formas, de un proceso menos radi
cal, ms elaborado, menos daino para el desarrollo del individuo. Por ejemplo, un
cierto gradode disociacin y un importante grado de aislamiento son bsicos para el
lgico y abstracto, tan separados de sus puntos de referencia (actuales,
El pensamiento del neurtico obsesivo, con su rigidez, estereotipia y alejamiento de
las emociones caractersticas semeja muy a menudo una caricatura del pensamiento
abstracto, debido a la accin de procesos de aislamiento muy radicales; debido a la
accin profunda de la disocacin. Por otro lado, para poder estudiar, pensar, resol
ver problemas abstractos, hemos de poner en marcha procesos de aislamiento para
separarnos, al menos momentneamente, de experiencias, recuerdos, imgenes
161
-- -
placenteras o persecutorias que nos impediran concentrar nuestra atencin en el
objeto de nuestro estudio. Se trata en este caso de uh aiJlamienlo inJlrumenlal, si
tomramos los trminos kleinianos cuando se hace referencia a la dociacin instru
mental. Es Ja misma situacin del cirujano: para poder cortar" coser, lo cual
implica siempre unos ciertos grados de agresin y dolor, tendr que disociar algunas
de sus percepciones. muchas de sus emociones individuales, parte de las emociones
surgidas en la relacin con el paciente ...
Anulacin
Consiste en actuar o representarse lo contrario del acto o la representacin
mental (idea, sentimiento, percepcin, fantasa ... ) precedentes. Freud lo describi
diciendo que
.. ... Es, por as decirlo. magia negativa. y tiende a 'suprimir" . por medio dd si'm
bolismo motor. no ya las consecuencias de un suceso (impresin o experiencia), sino el
suceso mismo. No slo en la neurosis, sino tambin en los ritos mgicos, en los usos y
supersticiones populares y en d ceremonial religioso, desempea esta tcni(a un im
portante papd. En la neurosis obsesiva la hallamos entre los sntomas de dos tiempos.
en los que un segundo acto borra el primero. como si ste no hubiera sucedido, cuan
do en realidad han sucedido los dos.
La tendencia a borrar lo sucedido encuentra, dentro de lo normal. su mitigado
reflejo en la decisin de considerar algo como "no sucedido"; pero. en rste caso, lo
que hacemos es prescindir por completo del suceso de que se trate y de sus consecuen
cias. sin emprender nada contra l ni ocuparnos de l pata nada. mientras que el
neurtico intenta suprimir por s mismo el pasado actos II
1926, J3). .
La anulacin es un mecanismo de proceso ms simple que varios de los dems
mecanismos neurticos, pero a su vez, se muestra muy directamente basada en la
negacin y en la disociacin 4 mecanismos ms profundos. a los que se ha aadido
una cierta capacidad elaborativa en el caso de la anulacin. pero puesta al servicio
de la represin:
As, el paciente obsesivo grave al que por e;emplCllas o iconos religiosos I(
despiertan fantasas obscenas, puede adoptar ante ellas diversos rituales basados en la
anulacin: hay quien reza oraciones reiteradamente, como forma de anular la
sentacin mental anterior; hay quien limpia compulsivamente la imagen como forma
de "limpiarla" de sus heces o secreciones o de anular los efectos de la suciedad que ha
venido sobre ellas; aquel otro se confiesa una y otra vez pero sin mencionar en la con
fesin tales fantasas. utilizando el sacramento religioso como mero ritual exculpatorio
mediante la anulacin. etc. Muchas de las reiteraciones compulsivas de los obsesivos,
muchos de sus rituales, estn directamente apoyados en la anulacin .
Formacin reactiva
Ms que de un mecanismo de defensa neurtico, en este caso deberamos
hablar de una actitud o estructura representacional resultante de la actuacin de va
162
rios mecanismos: dada la intensidad del conflicto, se transforma la personalidad en
tera de forma defensiva contra la percepcin de los aspectos inconscientes de aqul.
la formacin reactiva estar basada por Jo tanto en Ja actuacin de la disociacin. la
negacin, la proyeccin, la idealizacin, el desplazamiento, la proyeccin ... Da lu
a altitudes "Ileurticas" um las que se nttnta negar, reprimir, desplazar, etc..
l'rtas pulsiones, o bien defender a la persona de algn peligro:
Ante la renden(a a lontrolar. dominar. agredir sdicamente, hay quien puede de
sarrollar toda una ideologa y una actitud personal basada en el orden, la limpieza. la
justicia. la rigidez moral institucionaL .. El carqer de formacin reactiva de muchas
de ralrs actitudes queda a menudo desenmascarado por los emergentes en caso de an
siedad intensa: durante los ltimos aos del franquismo. por ejemplo. fueron suma
mente frecurnres los ataques de grupos de extrema derecha contra libreras y locales
que ellos mismos describan como "de izquierdas" . Todo ello se haca como defensa
del "orden" y la "moral" (occidental) ... Sin embargo, frecuentemente los asaltantes
no slo destrozaban el local, quemndolo, rompiendo libros y documentos ... sino que
ensuciaban las paredes con excrementos o inscripciones hechas con ellos .
La "ventaja neurtica t, de la formacin reactiva consiste en que los mecanis
mos de defensa no tienen que actuar en cada conflicto porque se modifica la perso
nalidad misma, la forma global de reaccionar ante el mundo y ante nuestras propias
representaciones mentales. Como he dicho. son las situaciones de ansiedad intensa.
junto con los ensueos y lapsus (as como los caracteres de rigidez y estereotipia) lo
que Jelata los graves conflictos subyacentes.
La mayor parte de Jos rasgos patolgicos de carcter, la mayor parte de las for
mas de reaccionar anmalas ms profundamente imbricadas en la personalidad, son
formaciones reactivas de polos conflictivos que no pueden salir totalmente al exte
rior, no pueden ser elaborados, por lo que se transforman inconscientemente en su
opuesto.
Naturalmente, por tanto, entre represin y. formacin reactiva existirn (oda
una serie de situaciones intermedias:
As. la madre hjstrca que odia al hijo por cuanto ste dificulta el que eJla reciba las
atenciones las que tan necesitada se siente, puede actuar reactivamente como do
minada por un gran amor y cario hacia ese hijo.
Sin embargo, para mantener la actjtud opuesta a la parte reprimida del
conflicto, hace falta una gran disociacin de otros aspectos de la personalidad y de
la vida relacional, cosa que es difcil de lograr. Por eso pocas veces encontramos for
maciones reactivas seriamente "exitosas" es decir, que no se derrumben fcilmente
ante Ja irrupcin de lo reprimido puesta en marcha por cualquier suceso ansigeno
externo o interno. En propiedad, podremos hablar de formaciones reactivas seras
casi nicamente en el caso de los neurticos obsesivos. Tales pacientes. a menudo
dominados por su necesidad de conuolar al objeto. por su temor a la dependencia
de l, por sus fantasas y temores escatolgicos. por sus fantasas sdicas. etc.
pueden reconvenirse reanivamente cara al exterior. y adoptar el papel de la persona
en extremo bondadosa. puritana, religiosa y/o moralista ... y ello tan a fond.o que
slo la rigidez y la estereotipia con la que deben mantener algunas de tales actitudes
puede desvelarnos el carcter de 'formacin reactiva" de las mismas.
...... -.
El punto de partida de las formaciones reactivas o el mecanismo de realizacin
parte de la accin de impulsos contrarios al originario:
As obs("rvar la persona que rdaciona con
pautas pregenitales (omo forma de rechazar la genitalidad y la generatividad sta
lleva aparejada; o la persona extremadamente incluso machista o femi
en sus actitudes ... como formacin reaniva contra la homosexualidad o
no adecuadamente asumida: o la persona que se transforma rc-activamente un ser
pasivo-re,eptivo ante la ansiedad que le produce su propia agresividad
mente elaborada o integrada en la estructura la y del Jelf
Desplazamiento
Tanto desde la perspectiva freudiana como desde la perspectiva keliniana se
trata de un proceso o mecanismo de defensa" neurtico" bsico (y adems, uno de
los procesos de elaboracin de los ensueos y de los actos fallidos y lapsus, as como
del resto de los mecanismos de defensa neurticos). Mediante el desplazamiento, el
afecto que domina una relacin con determinado objeto y que no podemos admitir
en nuestra conciencia porque resullara excesivamente ansigeno, es vivido ms
libremente en relacin (on otro objeto o en otra situacin rdacional.
Como dicen Laplanche y Poncalis 11
.. El acento, el inters, la intensidad de una puede desprenderse de
sta para pasar a otras representaciones originalmente poco intensas, aunque ligadas a
la primera por una cadena asociativa."
El desplazamiento juega un papel fundamental en la transferencia neurtica y
en especial en la neurosis de transferencia propia de tratamientos orientacin
psicoanaltica: los afectos ms reprimidos, vividos en relacin con los objetos signifi
cativos de nuestra vida, podernos pasar a experimentarlos en la relacin con el tera
peuta, lo cual, adecuadamente interpretado y conducido, puede ser la va ms acce
sible para el reconocimiento de las pautas neurticas de comportamiento y para el
reconocimiento de tales transferencias neurticas con los seres, cosas o entes abstrac
tos con los que mantenemos relaciones.
Un paciente que estaba viviendo un perodo de profunda agresividad contra su te
rapeuta. unida a deseos curiosos (y agresivos) de informarse acerca de su vida privada y
ella, mientras inspeccionaba la lmpara de la sala de espera rompi uno de
sus accesorios, Dada la situacin y las asociaciones aporcadas por el pacieme. pareca
claro que la rotura de la lmpara no era sino el desplazamiento de otra ruptura que
[Link] realizar o de la agresividad y los actos agresivos que fantaseaba con respecto al
pSICOterapeuu,
El mismo unos das despus. cont un sueo en el que. incomprensible
mente para l. se peleaba con uno de sus instructores , Lo que al pal'iente
le r("suhaba ms lIamat vo es que. segn sus propias palabras. tra a aquel instrunor al
que ms le deba. de quien ms haba ret ibido y que. por otra pane. poda percibir en
l., !,clc;I UIl lll'flO I,LII..l' f pm "" [Link]' , Tlldll di" h: rl... [Link].1 (.111 qUl' segull
d haba 11110 dl' IIlOli\ oS de qlll' Sl' ... dllrallll' l'I l'llsu<:o.
164
El lingista Roman )acobson relacion los mecanismos inconscientes descritos
clsicamente por Freud con los procedimientos retricos de la meljora y la metoni.
mia; de esta forma relacionara el desplazamiento con la mel011lmia (existe una li.
gazn por continuidad) mientras que el simbolismo. la formacin de smbolos, se
correspondera con la metjora, en la que impera la asociacin por semejanza, )ac
ques Lacan 4l recogi y desarroll estas indicaciones asimilando el desplazamiento a
la metonimia y la condensacin a la metfora: el deseo humano estara esrru([ura.
do, en sus niveles inconscien(es. segn las tendencias de la metonimia.
/nlelecI ualzacin
Se tra(a nuevamente de un mecanismo. "neurtico", y. tambin, de un meca
nismo "compuesto", basado en la combinacin de la negacin, la disociacin, el
aislamiento, la represin ...
Puede en(enderse como el proceso mediante el cual el sujeto intenta dar una
formulacin discursiva a sus conllictos y emociones con el fin de controlarlos.
Aplicado al desarrollo de los tratamientos suele entenderse en trminos peyo
rativos. Er paciente que intelectualiza es un paciente que est intentando mantener
neutralizados los afectos despenados en l por la terapia: es menos ansigeno para
l discurrir intelectualmente acerca de sus conflictos que ponerse en COntacto pro
fundamente con ellos, Puede incluso teorizar sobre ellos, pero lo que no podr es
tener capacidad de captaclon, de inJighl de JnleslJ (lema JO) sobre ellos.
ESt, es precisamente el senriJo que le Ja Allna Frcud /.'. ya que el t'nnino iJl/e
1" I,,,,ti :",-i,ll no se encuentra en S, Freud, La psiwanalista Jt la eln ita 11arnl'stt'ad
wnsidcra la inteleclUalizacin lOmo la exacerbacin de un proceso normal del yIJ
mediante el cual intentamos controlar las pulsiones asocindolas a ideas que se
pueden manejar conscientemente, La inteleClualizacin ser as para esta aurora
' ... uno de /OJ podereJ adquindoJ m4J genera/eJ, ms antiguos y ms necesanJ
del yo humano" ", En la vida cotidiana podemos emplear tal trmino para referir
nos a la persona que. ante determinados problemas. reacciona siempre en trminos
racionales y generales: ante Jos problemas de eleccin amorosa, hablar y teorizar
acerca de las ventajas y desventajas del matrimonio, el amor libre, el divorcio . .. ; an
te los problemas y dificultades con su sexualidad, disertar y teorizar sobre
sexologa, esquema corporal, psicomorricidad, esttica corporal, etc.; ante los
problemas con las figuras paternales intelectualizar las mismas en forma de "opo
sicin a la autoridad desptica" o similares.,.
El trmino 'intelectualiz3cin ". como en general todos los aplicables a "me.
canismos de defensa" , no est exento de problemas. y nc> lan slo el problema te
rico general, del cual hemos hablado varias veces, de que los mecanismos de defen
sa evocan demasiado los primeros modelos del "aparato psquico" freudianos, tan
marcados por el mecanicismo. En este caso se dan adems problemas paniculares:
es di fci 1 a veces dist i ngu ir Ic>q ue es "i nte lecw a 1 izacin " de lo que es trahajo elaho.
rollvo en el seno de un t ra t a miento; recuerda la oposicin ent re "lo iriIelectual" y
"lo afenivo" que es tpica de las psicologas dualistas y, entre ellas, de la
-mcologa de laJ jaculftldeJ "; facilita una visin en exceso "emotiva" del logro
del imight analtico romo captacin "des-inrelectualizada", visin tan parcial co
mo su opuesta (Tema 10) y que aproxima demasiado los mtodos psicoteraputicos
165
a la simple expresin catrtica; se confunde a menudo con la racionalizacin. meca
nismo del que sude ser difcil separarlo en la prctica ...
Racionalizacin
Se trata de un proceso psicodinmico Y conductual mediante el cual el sujeto
intenta dar(se) una explicacin coherente desde el punto de vista lgico y aceptable
desde el punto de vista moral de actitudes, actoS, ideas, deseos, sentimientos o
cualesquiera ouas representaciones mentales cuyas verdaderas motivaciones no per
cibe.
La racionalizacin fue introducida entre los conceptos tericos de Psicologa de
las Relaciones Humanas por Ernst Jones ( 1(08) en su artculo sobre La racionaliza
cin en la vida cotidiana. Se trata de un mecanismo de defensa muy comn y que
desde el pumo de vista psicopatolgico se liga en neurticos a las dificuhades de in
Jight y en psicticos a las crnicas o no, y en especial a las dclusiones o
delirios interpretativos -aunque. naturalmente. en es(OS procesos psico(pato )Igi
cos influyen otrOS mecanismos de defensa "psicticos" mucho ms bsicos, tales
como la proyeccin. la negacin. la disociacin, ete.
la racionalizacin rs muy visiblr rn 1a vida (otidiana cuando ocurre una situacin
culposa: alguirn ha hrcho algo que aee daino para un otro. pero, por las razones
que sean. no puede afrontar 1a culpa o no puede o quiere afrontar las motivaciones del
hecho. Inmediatamente acudir la racionalizacin en su ayuda: en virtud de ella. la
persona posiblemente culpable puede evitar a nivel consciente la culpa aduciendo ra
lones de organizan. necesidades morales o de otra ndole. etc. Por ouo lado. como
ya vimos en su momento, mediante la proyeccin completar el "trabajo anticlabora
.ivo" iniciado: el culpable no es uno mismo. sino el otro,los quos. la institucin, ler
ceras personas. la situacin social. etc.
Como dicen Laplanche y Pontalis 4J la racionalizacin es un
muy corriente en nuestra dinmica psicolgica. Adems, como cada conducta o
representacin mental puede admitir al menos una explicacin racional, es muy
difcil estar seguros, decidir cundo esa expl:cacin es insuficiente y parcial. cundo
se trata de una racionalizacin. .
Cualquier sntoma psictico, neurtico, .. perverso" , caracterial, ele. puede ra
cionalizarse: la conducta homosexual agresiva puede explicarse mediante una supe
rioridad intelectual. esttica o manipulativa del hombre; los ceremoniales obsesi
vos, mediante razones higinicas o morales; las situaciones psicosociales de opresin
y manipulacin, mediante normas morales, religiosas. "cientficas", ideolgicas ...
A sus 22 aos. Domingo no poda mantener sus estudios dr ninguna carrera. Hara
aos que sus ceremoniales obsesivos se haban rxtendido tanto a su vida cotidiana que
le impedan todo tipo de rt"Jacin o de trabajo continuado ylo creativo . Por ejemplo.
s10 el acto de tomar una ducha. que por oua parle cumplla diariarnentr. poda lIe
varle .. . hasta ues o cuatro horas de trabajos y sufrimientOs ritualizados: tena que ha
cedo siempre en sentido descendente. para que nunca una gOla de "las panes
sucias". de "ms abajo". le ensuciara "las partes limpias. las de arriba" . De modo
166
que. si una gota salpicaba partes de su cuerpo ya enjuagadas. se vda obligado a reco
menzar de nuevo todo el proceso., . y as hasta cuatro horas. A veces, cuando los fami
liares o conocidos protestaban por su monopolizacin del cuart'o de bao, Domingo
racionalizaba con motivaciones higinicas sus rituales y sus duchas interminables ...
Naturalmente, el sntoma era tan llamativo que la racionalizacin no tena xito. Pero
ms tarde. poda explicar cmo aqullo lo hada paJa librarse del 'semen pegaoso"
de las masturbaciones anteriores, fueran del mismo da o no. Y en este caso
difcilmente poda admitir el rasgo completamente exagera90 de lal racionaliza<. n .
A nivel sOlal, poltiu) y psicoso(.."al los cemplos son ramhii'n muy ftiles de ellum
trar. .. "Si, como mantiene (la nacin armamentista) la mejor manera eJe conservar la
paz umsste en preparar la guerra, no resulta del toJo claro por <.u casi roJos IIIS
gobiernos (onservaeJores de las naciones deben [Link] los armamentos [Link] ()(ros
pases como una amenaza para la paz. Sin embargo, as lo hacen y se sienten Il<:vadas
por cllo a incrementar indefinieJamente su prupio armamento", tal como explicaba ya
joaJ en "Why tl.'ar?" ("', El aumento de armamentos de la nadn A no se
interpreta como un J(>seo mayor de paz de A, sino como una preparacin para la
guerra. por lo 4ue los gobiernos B y e lanzan un nuevo "rearme" que se justifica
como una forma de mantener el e4uilibrio y, por lo tanto, "la paz [Link]". Pero
A lo interpreta, sin embargo, como un gesto potencialmente agresivo, con lo que
nuevamente se lanza al aumento de sus arsenales blicos ... Y as stos, progresivamen
te, van consumiendo partidas ms y ms amplias Je los presupuestos [Link] EsraJo,
partiJas que podran servir para fines mucho ms humanos: mejora [Link] las nmuiciones
oe vida de la poblan, de la asistencia sanitaria, Je la posibiliJac.J de ocio y trahajo
lCeatvo, etc. Peru t'S que tal vez esta [Link] chocase ms rpidamente que la prime
ra con los intereses creaoos oe los grupos econmicos y polticos dorninantcs, que
mantienen su dominio sobre la mayora de la poblacin racionalizado en ocasiones
ton tan burdos.
Si la tendencia a la racionalizacin se convierte en un rasgo de carcter, se
introduce estructuralmente en la personalidad o est apoyada en roles profesionales
o sociales que se basan en esa racionalizacin, puede ser muy difcil para el sujeto
darse cuenta de tal defensa y del papel que juega en su 'guerra interior" , mxime
porque las personas con esa gran tendencia a racionalizar pueden encontrar un
rol profesional o social que coincida con esas necesidades internas. As, est claro.
que la racionalizacin encuentra firmes apoyos en toda deformacin ideolgica (se
gn la entiende por ejemplo Quintanilla 52) o en toda ideologa prctica (en el sen
tido de Althusser 1: la moral, las ideas polticas, ete.), porque en este caso el super
yo viene a reforzar las defensas del yo.
Somatizacin
Se trata de un proceso psicolgico por el que los conflictos se viven en la corpo
ralidad para no experimentarlos en la vida mental (o ante la dificultad de experi
mentarlos como mentales).
La somatizacin es un mecanismo complejo. formado por la represin, la ne
gacin del dolor mental, la escisin de los conflictos ms ansigenos al aspecto cor
poral del se/[. a su vez sumamente escindido ... Es una forma de vivir Jos conflictos
muy propia de personalidades con graves ncleos psicticos, sean o no psicticos
clnicos, y en personas y I o situaciones en las que existe una gran dificultad para da
borar los procesos de due lo.
167
a l a l a'> a> e ) l .p!
-.\ -.l
'-.' .... , ... I --.\
Acude a una consuha de medicina general de la asistencia pblica una mujer de 42
aos aquejada de dolores de cabeza y dolores y "crujidos" a nivd occipital y cervical
posterior. Hace cinco aos que est tomando tratamienlOs por tales trata
mientos que le han sido administr4ldos por diversos especialistas tras mhiples explo
raciones y consuhas, la reiterada exploracin arroja muy pocos datos palOlgi
cos y. srn embargo, la paciente se queja intensamente. hasta el extremo de venir a la
consulta cada una o dos semanas, estar utilizando de forma continua medicarneOlos
que la estn perjudicando y haberse prestado a diversas intervenciones agresivas tales
como inmovilizacion("s con hiperextensin en clnicas fajas y "collarines"
ortopdicos, ("tc.
Slo tras cuatro meses de soporrar estoicam("nte el ("s(e tipo de consulta, a
propsito de un he<.ho fortuito la pa(iente pudo (umar algo de su vida y ponerse leve
mente en (onta({o con su sufrimiento psi(ollgico ... que se revela prontamente
il1{l "", ... II'l'I ' ' " c:ll'lIO. 1'\1\.11 \.' I k"'gLUI.'I 11 1.. \111,\ Il'frll\k I"" : 'ri,, ,k 1" 'l\lId.l'"
) 11n1I..l'''I'... III ,Iud'l d"hnLdll"' , 1t.l\l' ,IUl' .11111' p\,'r\\" , 11111 "1111. eL"
mescs de terrible enfermedad (kuu'mI4l), Su padre: muri mt.'st.'s de)pu6.
la madre muri' I de tris[cza" , segn ella. a los cuatro meses ... Un ano despus. una
hija contrajo otra grave enfermedad. que tardaron casi un mes en diagnosticar. Ac
o
tualmente. adems. su marido "bebe mucho ... y a veces, cuando viene borracho, nos
insulta y hasta nos pega .. ....
Con tantas prdidas. basadas en prdidas y c:arencias importantes ya
<.'1\ la (L011l0 sokmos l'llullHrar UI l... (l (11'11 ,It- l O, I.l(,illllllll'H'lIdn
cmo y por qu es can difcil "mellcalizar" de su lonllino a la lonsultanr<.,
los procesos de somatizacin son bsicos en todos nosotros y tienen un funda
mento no slo psicolgico (la escisin, negacin, represin, proyeccin .. .) sino tam
bin fisiolgico: al fin y al cabo, toda emocin se apoya en procesos orgnicos y toda
emocin o ansiedad va acompaada de sus concomitantes fisiolgicos, muchos de
ellos perceptibles por nosotros a nivel consciente .
A algn nivel, la somatizacin puede entenderse como el ltimo escaln antes
de entrar en la va de la proyeccin hacia fuera de nosotros mismos, que es la domi
nante en los psicticos acuciados por ansiedades persecutorias. Aqu el conflicto es
vivido de forma fundamentalmente persecutoria s, pero an est cerca del rganis
mo, an est cerca de nosotros ... : el perseguidor localizado en nuestro propio cuer
po como forma de no elabdrar ansiedades persecutorias y . depresivas" previas, o
de elaborarlas insuficientemente, an est ms cerca del Jelf que el perseguidor co
locado en los comunistas, los rojos, la masonera y los vecinos del piso de arriba o los
miembros del grupo o equipo adversario. De ah que su presencia sea ubicua en las
consultas de medicina de cabecera y de todas las especialidades mdicas 66. 61: es 6!'.
te tipo de pacientes con importantes conflictos psicticos (pero que no se han des
compensado clnicamente) o el tipo de pacientes con una insuficiente elaboracin
de prdidas importantes no se sienten . mentalmente mal". sino que se sienten
"enfermos". No sienten tanto el dolor. el sufrimiento mental o relacional (es tan
grande o tan imposible de reparar o evitar .. .) sino que lo .. traducen" en dolor;
mientos y molestias fsicas, somticas. El principal perseguidor que les acosa en este
caso es su propio cuerpo ante la disociacin que han hecho de gran parte de los
sufrimientos producidos por la vida de relacin y ante su dificultad de simbolizar.
Sin embargo. tambin el trmino somatizacin, ms mdico hoy en da que
estrinamente psicoanaltico. tiene numerosos inconvenientes: el primero de ellos
consiste en que ,no es fcil distinguirlo de la conversin ni de las cmo
168
...... ,
cionales (Ey, Bernard, Brisset !.J) o los trastornos funcionales. y eIJo tanto en la
clnica como en la teora: Suele entenderse por conllemon un mecanismo de forma
cin de sntomas que aparece frecuentemente en la histeria y ms en concreto, en la
llamada histeria de conllemon. En este caso, la [Link] de un conflicto-psico.
lgico al cuerpo es la misma, el intento de "resolverlo" a travs de sntomas somti.
cos tambin. La nica diferencia es que tal vez esos sntomas son ms fcilmente ac
cesibles a la observacin, pues se admite usualmente que podemos llamar conver
sin a las transformaciones motoras (por ejemplo, parlisis) o sensitivas (por
ejemplo, anestesias, sorderas, cegueras o dolores localizados). Ya que la persona
que padece ese trastorno mental que llamamos "hlena de convemon" wnserva
una amplia capacidad de simbolizar en comparacin con un "caracterpata" o un
psictico, lo que caracteriza a la wnversin histrica es su lignificado simblico: ta
les sntomas expresan, a travs del cuerpo, representaciones reprimidas.
En este sentido, toda conversin incluye una somatizacin, pero una somatiza
cin no tiene por qu limitarse a una conversin. Puede por ejemplo mantenerse a
nivel de representacin mental, sin necesidad de pasar a conductas molares o mole
culares (Tolman ,.) del tipo de la conversin: la somatizacin puede consistir en esa
simple tendencia a encontrarse mal corporalmente, de forma generala localizada
en sistemas o aparatos concretos, ante una situacin de ansiedad' 'depresiva" o per
secutoria intensas. Por otro lado, una somatizacin puede ir acompaada o no de
un ''paJO al ac/o" fisiolgico en forma de reacciones del sistema nervioso vegetativo
anmalas o desproporcionadas: si este 'paJo al ac/o" ocurre, tendremos situaciones
de /ram/omoJ funcionalu psicofisiolgicos por ansiedad (diarreas, enuresis, en
copresis, poliuria, etc.) o incluso de JndromeJ InionaleJ psicofisiolgicos IJ (u Icus
gastroduodenal por stress, color irritable, sndromes miotensivos, muchas hiperten
siones arteriales esenciales... ).
De todas formas, est daro que tal mecanismo, caso de que valga la pena indi
vidualizarlo como tal, ocurre en el impreciso lmite entre lo corporal y lo mental,
"lo energtico" y "lo informacional" o represen taciona1 del ser humano. Es el
terreno de la medicina psicoJOm/ica o plicofiJiolgica, tan debatido hoy en da y
pUnto de partida necesario de cualquier nueva concepcin de la asistencia
sanitaria 6'. Si tenemos en cuenta lo expuesto en e1/ema 2 sobre la ontogenia de las
representaciones internas ms primitivas (y, una de ellas, fuertemente catectizada
adems, es nuestro propio cuerpo o ulf corporal) y, por ot ro lado, la relacin o
componente somtico de las fantasas inconscientes y los impulsos ms primitivos,
podemos entender lo difcil (y a veces arbitrario) que resulta intentar separar, diso
ciar, escindir, en estos campos.
De todas formas, la Joma/izacin, como cualquier otro de los mecanismos de
defensa descritos, no suele ocurrir en aislado: ni en cuanto a una personalidad (que
naturalmente, presenta no una defensa predominante, sino un JtSlema defomivo
predominante, una combinatoria individual de mecanismos de defensa) ni en
cuanto a una situacin: en toda situacin interpersonal actan diversos mecanismos
de defensa de los descritos, de forma tal que su separacin o distincin, como ya di
je, es ms un artificio terico que una realidad clnica.
169
Esa larga serie de mecanismos de defensa que he enunciado y los sistemas de
fensivos correspondientes pueden clasificarse de muy diversas formas, como ya he
Inos visto incluso al principio de este erina. P. Fokh 1, ha hrcho una sntesis de las
posibles clasificaones (y calificaciones) de tales sistemas defensivos que, por su utili
dad terica y clnica, resumir aqu:
De acuerJo con P. Folch '" las defensas pueJen clasificarse:
a) Segn el rea relacional que afectan: la conducta o bien la realidad intra
personal, mental o corporal (somat;zacin),
b) Segn un ((iterio gentico: defensas primitivas o ms evolucionadas,
"psicticas" o "neurticas". orales, anales. flicas o genitales. etc.
c) Segn un criterio estru({ural (temu 9). Con l nos referiramos a los
conflictos sobre los que la defensa acta: inters/micoJ (conflictos del 5elf con el
objeto externo, del Ello con los objetos internos, del Yo con el superyo ... ) o in/ra
JljlmicOl (entre dos pulsiones, entre dos motivaciones, entre afectos irreconc;
Iiables ... ).
d) Segn un criterio "econmico", con el cual hemos hecho referencia a la
intendad de actuacin de los mecanismos de defensa.
e) Segn un criterio [Link] (descriptivo J: desde este punto de vista
hemos adscrito unos mecanismos de defensa a unos transtornos concretos; se suele
decir incluso que en cada uanstorno mental (segn las descripciones ateorticas de
los mismos a cargo de la psicopatologa clsica) existe una combinatoria especfica o
sistema defensivo especfico. Aunque se trata en este caso de una visin "psicodin
mica" clsica y frecuente, esta perspectiva, a mi entender, es harro dudosa: prime
ro, por apoyarse en una disciplina tan poco fundamentada cientficamente y tan
poco estructural y gentica como es la psicopatologa; segundo, porque es una pers
pectiva muy poco "dinmica": posiblemente sera ms til (y exacto) hablar de as
pectos o ncleos histricos, fbicos, etc. de una misma personalidad en la relacin y
de los mecanismos de defensa que actan para configurar aspectos.
f) Segn el xito de la defensa: si d sistema defensivo 'tiene un "xito abru
mador", el resultado ser un rasgo de "carcter" o un rasgo de personalidad acusa
do; si -no lo tiene, ocurrir un Jntoma neurtico, una formacin de compromiso
entre la pulsin y la defensa.
g) Segn el tipo de modificacin de la pulJin conseguido por la defensa: en
su objeto. fin, contenido o en cf acto consumatorio al que empuja la pulsin. Ya
hemos hablado de esas posibilidades de paso de la heterosexualidad a la homose
xualidad (;tlllhio en el ohjtfo y, posihlt-IJlt.'IlH.'. t'n d aleo lOI1SUllla{orio), c..k paso
dc un ohjeto al o{ro <c.ltSplazalllicl1cC)), c..k cunhio [Link] la ani\'idac.l a la pasividad, lid
;llllor por el odio, t'Ce...
Se (rata, en J(, tliSl "las perspn t ivas las que pU{'{k ('sludiarsc
la actuacin de un mecanismo defensivo o un llema defenJivo determinado. A lo
largo del texto he ido inuoducrendo orasionalmente algunas de tales divisiones o
clasificaciones como forma de dar una ciena coherencia a este captulo y al concepto
mismo de mecanISmo de defe,IJa ya que. de no hacerlo as, todo el telna del que
tratamos puede quedar reducido a una visin superficial y mecanicista, a una mera
desnipcin de una especie de "panoplia" al alcance del ser humano.
- . z= - ____ . _ _ _ _ t -()
Mecanismos de defensa y situacin inJtituciona/
Se ha observado a menudo que muchos fenmenos sociales exhiben una
estrecha correspondencia con mecanismos psjct;cos individuales. Melina
Schmideberg .., seal hace ya tiempo el contenido psictico de muchas ceremonias
institucionales y ritos primitivos. Money-Kyrle 50 ha profundizado en esa lnea des
de su panicular pUnto de vi5ta personal, ideolgico y psicoanaltico, lal como ha
hecho desde otra perspectiva Geza Roheim ' . Bion ha llegado a sugerir que la vi
da de los grupos humanos slo es comprensible en trminos de mecanismos psicti.
cos y procesos psicolgicos o psicosociales especficamente grupales .19. Ha sido
Elliot )acques ... quien, ms recientemente, ha expuesto la tesis de que las institu
ciones son utilizadas de forma predominantemente inconsciente por sus miembros
para reforzar sus personales mecanismos de defensa contra la ansiedad y, en espe
l tl, para l"\" it ,t r 1.. rnu rrcm ia dc las tcm prallS alJsieddcs p" ralloidc y .. deprcsi va ..
drsuiras por l\fdania Klc:in (lemal 3 y 7).
De esta forma, el punto de vista de la Psi(ologa "Dinmica" de orientan
psicoanaltica, podra exponerse as, siguiendo aJacques (ob. cit,): uno de los ele
mentos cohesivos primarios que rene a los individuos humanos en asociaciones
insiitucionalizadas es la defensa COnt ra las ansiedades psictic3s. Los i nd iv idllDs no
se asocian tan slo para satisfacer necesidades materiales, para ampliar sus perspecti
vas sociales, para mejorarlas, para defenderlas, sino tambin por motivos psicolgi.
cOS. y uno de dIos. dc: i1JlpOrraIH. ia &1, sera d txpursro. Por otro
lado, como no se k, hahr, cs,apad" al Inlor. las IIlusidad,s mattrialcs, cultura
fts o dd tipo "x" sc:f;11 fln l'sidad(:s [Link].. as o so(. ialc:s, s, per() t()das tilas sr vivell
a nivel psicolgiw fOil ansitdad (/emJ 3 )" 4). La nu satisfatt in dt los impulsos
primarios y necesidades primarias en el hom bre, as como su frustracin, genera an.
siedad. Ansiedad "depresiva" o, si las necesidades son muy importantes o prima.
rias, casi siempre ansiedad persecutoria: nos sentimos perseguidos desde dentro de
nosetros mismos por el dolor, el hambre, la insatisfaccin y t posiblemente, me
diante la proyeccin culparemos a perseguidores externos, animados o inanimados,
de nuestra desgracia, insuficiencia o frustracin. Es decir: que incluso en la aso
ciacin para satisfacer necesidades humanas perentorias (caza, agricultura, defensa,
ataque en los pueblos primitivos ... ), incluso en estos casos Ja asociacin tiene un
sentido psjcodinmico de defensa concra ansiedades psicticas. En la medida en
que la' asociacin se realice para fines menos urgentes desde el punto de vista de la
supervivencia, tal vez las ansiedades psict;(as puedan quedar mucho ms camufla
das detrs de intelecrualizaciones, racionalizaciones, goces estticos o culturales .. .
Pero, en ltimo extremo, la asociacin nos defiende de la soledad y la ansiedad que
el/a produce; defiende nuestra confianza en nosotros mismos como capaces de
maer a los dems; defiende incluso los ncleos narcisistas ms profundos, pues nos
perm ite relacionarnos con aIgu ien que nos sopon a e inel uso Iuc ir ant e 1'11 eIIa
nuestras capacidades y cualidades; mantiene, en la medida en que la asociacin
marcha, nuestra autoestima; nos proporciona modelos para identificaciones y
(ontraidentificaciones ...
En este sl'nrido puede fonsidcrarsc que los individuos ex(efnalzan la aso
,iafin institucionalizada (o imlilUcin) los impulsos y objetos imernos que de otra
forma daran Jugar a ansiedad psictica, y los mancomunan en la vida de la institu.
C1on. De la misma forma, las razones contra la refractariedad al cambio en muchas
tensiones sociales y tensiones grupales pueden apreciarse ms claramente si se las
piensa como resistencias de los grupos humanos, inconscientemente aferradas a las
instituciones que ya poseen: para defenderse del cmulo de ansiedades que todo
cambio acarrea y porque, adems, los cambios en las relaciones sociales
amenazaran con perturbar no slo las defensas sociales sino sus propias defensas in
dividuales frente a la ansiedad.
En nuema propia carne hemos podido vivir recientemente este tipo de proceso.
Tras fU are nt a aios de d iet ad ura y hbitos soc iales di, tatorialcs, a u tori t arios, basadol
en el nepotismo y la manipulacin ... hubo muchas personas que aparentemente
decan desear el cambio. Pero un cambio' 'pacfico, sin traumas". las defensas contra
el cambio y las defensas contra las repercusiones que el cambio iba a tener en la vida
individual de millones de personas podan apreciarse en el hincapi que se haca en lo
de "pacfico y sin ([aumas" , que poco a poco fue pasando a ser ms importante que el
hincapi en el propio cambio, en especial para los polticos profesionales de la Espaa
postfranquista. As se lleg a acuar la famosa frase de "va pacfica a la democracia"
o "transicin pacfica a la democracia" ... que en los primeros ochenta est tan en du
da: es dudoso el grado de democracia real que existe en el pas, es ms que dudoso
que esa "democracia" haya influido nada en los princ ipaks nc leos de poder, casi
exactamente los mismos ycon la misma composicin que durante la espaa franquis
ris
ta . .. y el saldo de muertos y heridos casi cotidiano por "terrorismo", "contraterro
mo" , actuaciones policiales y dems es tan brutal que resulta difcil que hoy en da al
guien pueda decir que esta va ha sido pacfica: no hemos de olvidar, por ejemplo,
que en roda la revolucin portuguesa "de los claveles" , la cual dio pasos mucho mil
radicales y profundos que la timorata "democracia a la espaola" , nicamente perdi
la vida una persona. En el caso espaol. con toda seguridad, la violen\ia poltica y SU!
anejos se ha cobrado ms de mil vctimas en la Espaa poslfranquista,
y es que se puede pensar que el franquismo fue simplemente una superestructura
poltica y que debajo de ella "la vida segua igual", como ingenuamente se lleg a
smlar y muchos pollicos trataron Je convencernos (y convencerse). Unos hbitos
de enflur"n, autoritarismo, manipulacin, nepotismo no se mantiene aos y aO!
con una oposin relalivamente escasa si no eS porque han siclo interiorizaJos por
los hahitanres Je esa formacin soal y si nO tOS porque esos hbitos sociales sirven
Je Jefensa (Ilnlra ansiedades y conflictoS no s610 sociales, sino inJiviJuales, De lal
o
forma, los aspectoS defensivos indiviJuales, internaliza,l"s en dos :l'nerad
Ul
Iles, vall a oponer una renaz resislcnci,t al cambio 'o, ial. )"1 '1",. '" t,Illl" '1 ' ohli
gue a I cambio in d ivid ual. De ah el nfasis <n el "'">l'1 "adUI ""'" \ l." O,,'OIlC' 111"'
votadas fueron las de derechas), el temor a los "cambios bruscos", el temOl a lO!
"exuemismos" .. , el temor a la .ivencid pcolgicd de cambio. Habra que dolr un
cambio, pela que psicolgicamente no se notara como cambio. y no puede dudam
que, pOI unas U otras razones, gran parte de la poblacin ha participado en eSla va j
en estaS ansiedadrs y defensas ... lndudablemenr<, la pasada contrarrevolucin j
guerra civil, con su crueldad y los centenares de miks de vctimas prodUlidas, ha
jugado un importante papel a nivel inconsciente (inconsciente social e individual): es
relativamente sencillo pensar qu gran aumento de ansiedades persecutorias supone
un Intento de cambiO ruando el anterior ha dado lugar a esa terrible situa(in ...
Pcro toda al t tud dcfell<iiva ante: profu\ldos (ollnil (Oc:" allu: lonfli(tos psidH ilos,
no poda solarse ",m" redut tibie' 'P"''' a \"1< ,,": ", p,ogrrsivame-ntc. en los ltiml!\
aos screnta y p,illlclU' "d,,tlta \;t "id" "" i"ll"p",,,,1a ( .. la "ida politi,. mudlO antcI)
est ,iendo de<bo,datla nut"'aml'Il" p'" 10\ ll11ll1l
0
' hhi,o' En realiJad numa sr de'
\72
'-'"
jaron, dada su aha utilidad defensiva: simplememe se haban puesto" cn sordina"
las primeras ilusiones loreu vas aparentemente '
Una aclaracin: a lo largo de y a lo largo del libro cfllt:ro, hahlarf
de instituciones sociales (omo estructuras sociales con mefanismos culturales que re
gulan los comportamientos en su inu:rior. Las estructural socialel las tratar aqul
convencionalmente como sistemas de roles o posiciones que pueden ser asumidos
por personas, y no slo como esas instituciones sociales interrelacionadas. En igual
sentido. los mecanmoJ culturales sern <.:onjuntos de convenciones, costumbres,
normas. tabes, reglas de convivencia, etc. que se utilizan para regular las rela
ciones entre los miembros de una sociedad ''''. Para un anlisis social o psicosocial.
las instituciones pueden ser estudiadas de forma independiente de los individuos
que las llenan o componen.
Proyeccin e identificacin en las relaciones sociales
En 'Pcologa de las masas y anlisis del yo" Freud 2'" toma como punto de
partida de su psicologa grupal la relacin que se establece entre el grupo y su lder.
relacin en cuya esencia participan mecanismos de identificacin: del lder con los
miembros del grupo y de stos con el lder . Freud pone esta situacin social en con
tacto con su profunda imponaocia y raigambre cuando dice que "la identificacin
es conocida por el psicoanlisis como la expresin ms temprana de un lazo emo
cional con oua persona ..... En su anlisis diferencia entre la ident ficacin del yo
con un objeto (o identificacin por inlroyeccin) y lo que denomina reemplazo del
ideal del yo por un objeto externo: el miembro del grupo reemplaza su ideal del yo
por el objeto interno 'lder" como puede observarse por ejemplo en los ejrcitos, t
en las agrupaciones polticas o en las Iglesias (Cristo es el ideal del yo para gran par
te de los creyentes y practicantes de las iglesias cnslianas).
Tanlbin para MeJania Klein la inuoyeccin es uno de los procesos ms primi
tivos mediante los cuales el nio establece relaciones con los objetos (y establecemos
relaciones sociales). Pero M. Klein consideraba que. desde el principio, la introyc(
cin interactuaba con la proyeccin: el reemplazo del ideal del yo por un objeto ex
terno contiene el germen del confepto de identificacin proyecliva o identificacin
P?r proyeccin. Como dice Jacques J1, a quien seguimos de cerca en estas refle
xiones:
"Los soldados que toman a su lder por ideal del yo, estn, en efeno, identificndo
S(' proycttivameme (on l. o puniendo parte de ellos mismos en l. Es esta denrifila
(in proyertiva lomn o [Link] la que permite a los soldados identifi<arse efllrt'
s. En la forma ('xtrema de la idcntlfica<.in proyettiva de este tipo, los sguidures se
vuelven (ompletameme dependientes del lder. porque (ada uno le ha dado a ste
una parte de s mismo."
A partir de ideas. Jacques ha intentado mostrar cmo los individuos 11
hacen un uso inconsciente de las instituciones sociales. asocindose en ellas ycoope
rando dentro de ellas tambin para reforzar las propias defensas contra la ansiedad y
173
la culpa. Estas defensas sociales. adems. estn estrechamente interrelacionadas con
los mecanismos de defensa individuales. q'Ii: hemos estudiado anteriormente. Por
ejemplo. las defensas manacas y esquizoides contra la ansiedad y la culpa incluyen
en su interior mecanismos de disociacin. proyeccin. negacin ... y cuando se es
tablecen relaciones basadas en ia utilizacin comn de objeros internos con otras
personas yse utilizan esos objeros con una finalidad proyeqiva. pueden constituirse
relaciones sociales fantaseadas a travs de la identificacin proyectiva con el objeto
comn . Tales relaciones se "reelaboran" posteriormente mediante la introyeccin:
de ah que hablemos de la dialctica entre identificaciones proyeltivas e introyecti
vas como una de las bases de las relaciones sociales y de las relaciones instituciona
les.
. Jacques propone. adems. nuevos conceptos derivados de todo lo anterior: los
de form 11 y contenido $Ocilllel fllntllsmt/cos de 111 /nstitucin. Tales conceptos se re
fieren a las caractersticas de las relaciones sociales a nivel de las fantasas inconscien
tes individuales comunes que los miembros de una institucin comparten por iden
tificacin proyectiva o introyectiva. Tal concepto hace alusin a un hecho por dems
evidente para gentes que. como los psiclogos. mdicos o trabajadores sociales osa
nitarios. acostumbramos a trabajar en instituciones: el carcter de tales instituciones
est determinado no slo por la formll y funciones explcitlls o conscientemente
aceptadas e interiorizadas de una institucin. sino tambin por sus mltiples fun
ciones inadvertidas. que actan al nivel de la fllntllsll inconsciente de los miembros
de la agrupacin social. De esta manera. las caractersticas institucionales podrn
considerarse a dos niveles: al nivel de lasformlls y funciones mllnifiestlls y al nivel de
las formlls y funciones inconscientes. fllntllsmticlls (propias de las fantasas incons
cientes) .
De igual manera que frente a la ansiedad producida por el posible contaclO
con la fantasa inconsciente o "fantasma" (Phllntllsy) se movilizan las defensas. 3
nivel de instituciones podemos observar asimismo defensas institucionales mani
fiestas. defensas institucionales implcitas y defensas institucionales que estn al ser
vicio de la defensa contra las fantasas inconscientes ansigenas de los miembros de
tal institucin. Estas ltimas defensas pueden coincidir o no con las defensas insti
tucionales tpicas. explcitas o implcitas. pero tienden a mantener lazos especiales
con las segundas. ru
Siguiendo el apartado anterior de este tema. tales defensas podremos ag
parlas. como antes hacamos. en defensas frente a la ansiedad paranoide (o defensas
.. psict icas") y defensas con tra la ansiedad .. depresi va" (que pueden ser .. psicti.
cas" o .. neu rt icas.. ) . Tambin podramos enu merarlas e irlas describiendo sin ut i
lizar para ello los trminos derivados del concepto kleiniano de posiciones esquizo
pllrllno/de y depre:/vll que subyace en esa primera clasificacin. Con ocasin de la
descripcin de estos mecanismos de defensa. seguiremos sin embargo un orden
doble:
contra la anscd,I<J paralloidc las insrirllciollc."
Una situacin tpica de defensa contra la ansiedad persc(utoria l'onsiste en la
proyeccin de los malos impulsos y objetos internos en miembros o grupos particu.
lares de la institucin quienes. sea cual sea su funcin explcila. son inconsciente
mente seleccionados para constituirse (mediante la introyeccin de lo proyectado)
en chivos expiatorios de esos objetos e impulsos, que de esta forma quedan absorvi
dos y desviados de su mximo potencial destructivo.
Es raro que no exista en una insliturin un "chivo expiatorio" de eSle tipo de an
siedades: para los de abajo, para los miembros de menor poder de la insritucin, apa
rentemente debiera coincidir con los miembros con ms poder. Para stos. funciona
en semido contrario. Pero casi nunca los "chivos emisarios" se identifican con uno u
otro de los exuemos sociales de la institucin: suelen ser los mandos intermedios los
que, por estar al mismo tiempo ms prximos y sin embargo lejanos. favorecen. por
un lado )' por ouo, la identificacin proyectiva: encargados. jefes de taller. miembros
de la oficina de personal. etc. aceptan en ocasiones este papel de "chivos expiatorios"
y todo lo que va mal se les atribuye a ellos. Naturalmente. aqu no estoy hablando de
su papd real en los procesos de produccin y en el poder ligado a la prod ucc in. si no
de los papeles que inconscientemente les hacemos jugar -ya menudo. ellos juegan
para con las ansiedades y fantasas inconscientes de los miembros de tal institucin .
La institu<:n sOlal dtl ,/ol'{/Io tl'nl' (omo lino lIl' sus fines el rahrilar un
.. chivo emisario" para los prohlemas insriflll Fs ll'il ti que l'll Illudlt"
de los rilOS de inilialill. l"n muchas de las nUlIll/lld'j 1
1
, jUtgc un papel impUrlJllIl' d
obligar al novato a aceptar culpas, daos y errores institucionales o extrainstitucionales
con los que. desde el punto de vista de la realidad externa, no ha tenido nada que ver:
se le est acostumbrando a la introyeccin de lo proyectado y se est probando allem
po su capacidad para [Link] se rebela violentamente contra la proyeccin (i triste suerte
la de ese nova/o!) puede ver cmo la proyeccin sobre l no slo no disminuye. sino
que aumenta. y traer aparejada mayores violencias . Si no se rebela y la acepla, pero
sin que la actitud excesivamente sumisa le convierta en un mal depositario de lo pro
yectado -el narcisismo de los veteranos no podra soportar la idea de que proyectan
en un "dbil" - tal vez sea aceptado por el grupo.
Otro sistema tpico de defensa contra la ansiedad persecutoria es la proyeccin
al exterior de la comunidad de los propios objetos e impulsos persecutorios: es e1
enemigo. el otro. el otro grupo el que es sdico. manipulador, traicionero .. , De
ta forma, los individuos no slo se liberan de su persecucin fantasmtica, sino que
quedan al menos temporalmentt" defendidos de la ansiedad "'depresiva" que les
producira el observar su propia destructividad en los ataques y daos que producen
al "enemigo": no es que ellos tengan impulsos destructivos y sdicos; es que estn
cumpliendo con su deber y defendindose y defendiendo a la institucin social de
los enemigos sdicos, crueles. manipuladores, invasivos ...
Defensas contra la en las inttuciol1('s
Tales defensas pueden observarse muy claramente en la situacin de discrimi
nacin contra un grupo minoritario: desde el punto de vista de la comunidad. co
mo he enunciado
'se produce una disociacin enue una minora buena y una mayora mala
-disociacin coincidente con la que se efecta entre objetos internos buenos y malos.
__ ...,_..\.\ .l .1 a) 1') ....
y lon la rre;uin de mundos meriores buenos y malos- . La ((eencia del grupo perse
guidor en su propia bondad es preservada mediante el desprecio masivo y d ataque al
. grupo dsnimnado .. . la vktima expiatoria ." (Jal'ques 111)
Por otro lado. "los miembros de las minoras perseguidas, abrigarn alguna forma
de odio y desprefio por los perseguidores. muy en rela(in (on el desprecio y la agre
sin de que son objeto. A ve{es induso puede observarse en el grupo minoritario un
tieno tOn5el1S0 a nivel de fanlasa intonsciente en buscar o soportar el y el
despre<.io lomo forma de engraildel'crse moralmente. de superar moralmente al agre
sor mediante ese alivio de la (ulpa intonsciente: pensemos en la actitud de algunos de
los dirigentl's religiosos de las comunidades de hombres de tolor en los Estados Unidos
de Norteam'ril a. Pensemos en el despretio y ren(illas sel'ulares entre payos y(.lI!. tan
tpitas y en ()(asiones tan dramtitas en nuesrra tullura. En t"SlOS lasos, el desprclin
del ((d por las normas, rl'glas y auwddaJes <.Id ptlJo Sl' revela dararncl\(c a Vl'U'S
(omo una forma de sobrevivir, mental y cultura'mente, a los continuos ataques y al
[Link] del payo hacia la cultura gitana.
En resumen: en cuanto a la defensa existe una connivencia inconsciente. a ni
vel fantasmtico, entre perseguidor y perseguido.
Una situacin en la que puede percibirse el papel de varias instituciones y roles
sociales como defensa contra ansiedades persecutorias y depresivas en varios de sus
participantes, [Link] ser la siguiente:
tI" mnlilU ck f'tIlprrs:1 lUllSUhc') a un prufc:sion:d <Ir la psin,loga la silUadn de un
trabajador d tua!. durante una rioa t.'n b empresa, haba agredido a un tompaero.
golpendole (on una barra de hierro . El empresario estaba indinado a la 'mano
dura" (despedir al agresor), pero el mdico de empresa tena sus dudas con respecto al
equilibrio mental de ste y por eso (onsuhaba,
lo que l saba es que se trataba de. un trabajador emigrante. siempre serio. reserva
do. distante pero sumiso. poco dado a participar en reivindic3riones polticas o sindi
cales y pOtO dado a las peleas.
Haba emigrado hada 11 aos de Andaluca. Los primeros ailos debi pasarlos muy
mal. segn el mdico de empresa. y .. dicen que inrelll suicidarse dos veces y estuvo
imernado. Luego se hizo mormn o de una Iglesia minoritaria de esas . .. Pero se lo to
m muy en serio. Cumpla todos los preceptos, hada proselitismo. aunque sin hacerse
demasiado pesado"." ,
"Nun(a tuvO demasiadas relaciones en la empresa dado su cartter; pero pas va
tios aos sin problemas. Ahora creo que haba dejado la religin esa hada unos
meses ... y unos meses despus vino la pelea, _. Nunca antes haba agredido a nadie en
la empresa ... y no quiere decir por qu fue la pelea. no quiere hablar de eso .. . Pudo
ser muy grave el golpe. pero hubo suerte y el fompaero ya trabajando de
nuevo. ' .
lO A l lo tengo de baja y no s si delirle que vuelva al trabajo o no, Y no s qu
puede pasar. porque l quiere volver pronto ... Dice que a l le gusta uabajar y que no
puede pasarse el da sin haler nada ...
Con estos y otros datos de la situacin. el profesional de la psi(ologa retomend la
vuelta al trabajo preparando previamente al paciente. a los otros uabajadores (que en
pane lo rechazan) y a los directivos de la empresa .
La resistencia, cerrada resistena. provino del direnivo-empresario mximo : "Yo
tengo aqu a la gente para que me trabaje. as que el que no pueda uabajar en paz. a
la calle ... No tengo por qu preocuparme de ms ...
Tanto el mdico de empresa como el profesional de la psicologa lIegarofl a (oin(idir
176
en las graves repercusiones psi{olgic:as que tendra un despido sobre el trabajador.
sobrt' sus ansiedades y defensas fundamentales ... pero el caso an nQ est resuelto
cuando se tomaron estas notas. y puede temerse lo peor .
Otra situacin en la que pueden observarse con claridad las defensas frente a
las ansicdaJc.'S "dc:pr<:sivas" es en las l'eremontIJ de dllelo. A travs de tales ccrcn10
los JfJlJ()J en particular y la cornuniJad en general tienen oGlSin Jc oJofX'rar
a nivel inconsciente en los procesos dis<,>ciativos entre la parte mala, destruida, del
objeto (el muerto) y la parte querida, la parte buena: aqulla se entierra y se "hace
cenizas" con el muerto. la parte buena, los recuerdos de sus buenas obras y sus
buenas relaciones, agrandadas en la fase anterior por comparacin entre los defectos
de los supervivientes y las buenas cualidades del muerto (mediante la idealizacin
pblica del fallecido), refuerzan el sentimiento de que su recuerdo va a sobrevivir
en forma de buenas obras. As es materializado en la lpida sepulcral: "los tuyos
no te olvidan". la parte buena y amada se protege como un recqerdo eterno.
En este caso de las ceremonias fnebres, como en las dems instituciones so
ciales o funcionamientos de instituciones sociales que sirven para preservarnos de la
ansiedad "depresiva", puede observarse un rasgo comn: los sistemas sociales fan
(asmticos establecidos tienen valor de supervivencia para el grupo, y valor de pro
teccin contra la ansiedad para el individuo. AsL la idealizacin y la negacin
manaca (lemas 7 y 8) que suelen formar parte de los n'tos de duelo, posibilitan al
deudo resistir el fuerte impacto ansigeno de la muerte y emprender el proceso de
duelo interior maduro en su justo momento y a su propio ritmo. Pero asimismo hay
un beneficio social porque todos los participantes en la ceremonia fnebre t como
recuerdaJacques J8. "8, pueden ser ayudados por la misma a proseguir en la elabora
cin de los conflictos con las propias prdidas y errores, a elaborar un poco ms su
propia posicin "depreJiva", a elaborar incluso aspectos no suficientemente elabo
rados de sus primeras posiciones l. depresivas" infantiles y las ansiedades y temores
derivados de la separacin de los padres y de los objetos buenos idealizados y ama
dos que nos dejan. De esta forma, aumenta la tolerancia a la ambivalencia en los
miembros de la comunidad. Los sentimientos de solidaridad y amistad, a pesar de
los defectos y errores de uno mismo y de los otros, se fortalecen; y con ellos, de for
ma mucho ms madura que mediante la mera proyeccin, se fortalece la solidez de
la institucin. Ya Melania Klein haba descrito' este proceso en sus 'Contrih"ciones
,d pJicoanliJiJ" \'.l. ":
"Parece que todo progreso en el Juelo proviene de una profundizacin de la rela
del !ndividuo (on sus objetos inlernos, en la felicidad de volverlos a ganar des
pus de haberlos sentido perdidos (" El Paraso perdido y vuelto a ganar"). en una
aumentada confianza y amor por dios porque demostraron ser buenos y tiles a pesar
de todo."
Apoyndose en esas fantasas y ansiedades bsicas, con el tiempo se desarrolla
en toda institucin una especie de "Itema in!titucional de defensa!" o ".stema
social de defensas" (Isabel Menzies "") como resultado de la connivencia o compli
cidad. ms o menos conscientes e inconscientes, entre los miembros de la organiza
cin. Uno de los aspectos bsicos de tal colusin o connivencia, hace referencia a la
forma funcional y al tipo de relaciones interpersonales que deben predominar en la
177
institucin. Balint I Ycolaboradores" estudiaron esta connivencia o colusin. que 2
muchas veces se hace por y para el anonimato (la desresponsabilizacin). en el seno
de la modrrna asistencia sanitaria inglesa o de cualquier pas que posea amplios ser
vicios sanitarios socializados o estatalizados. Uno de los resultados de tal colusin es
que los mecanismos de defensa individuales e institucionales. estructurados progre
sivamente en funcin de tales procesos (en su mayor parte inconscientes), tienden a
convenirse en un aspecto tan real como otro lualquiera de la .institucin. de su apa
riencia (incluso externa). y a este aspecto o realidad interna grupal debern adap
tarse los usuarios de la institucin y todos los miembros, incluso nuevos, de la mis
ma.
Defensas contra la ansiedad en los ser,-icios .'tocillt:s
Siguiendo a Isabel MenLes podramos (itar muy de pasada algunas de las
defemas lplcas que suelen organizarse en las Imllluciones dedicad,s los servlos
sociales de la poblacin, En lo que sigue pondremos pues como ejemplo esos servi
cios sociales, que en su sentido amplio podramos referir a escuelas. hospitales. ser
vicios de asistencia social o sanitaria. etr. (Rimhau. Rosell, Tizn CoA).
La disociacin o escisin de la relacin [Link]. Para lodo profe
sional que trabaja en una situacin en la que las relaciones iilterpersonales son
im presc ind i bies, stas suelen convert irse, por acu m u lac in o por cualidad, en una
de sus mximas ansiedades: Cmo tratar Y relacionarse con el consultante o el
usuario? Cuanto ms estrecha es la relacin. tanto ms posible resulta que el traba
jador social, por coger este ejemplo, note la influencia de la ansiedad transmitida
por el consultante. Una de las defensas institucionales tpicas de los servicios mdi
cos, servicios de enfermeras, servicios sociales, consiste en trocear, fragmentar, diso
ciar sus relaciones con el consultante: a menudo ste pasa a ser la historia. caso o ex
pediente nmero "X", la cama "V" o "el de la chaqueta roja". A veces uno llega
a dudar de que tales servicios o instituciones atienden a personas: "el hgado de la
25". Hla instancia del expediente 5.034". etc. Todo ello se complementa con una
rgida compartimentacin de las aparentemente en(aminada a fafilitarlas y
a a(ortar el ticlnpo dc JcJican a' las tniSlllJs. Sin clllbargo, si tcnClnos en (ucnta
los inconvenientes que este sistema plantea a medio plazo (como el laylo,-iJmo en la
industria), nadie puede mantener racionalmente que la motivacin real de tal frag
mentacin sea la de disminuir o mejorar el trabajo. La realidad es que si estudiamos
a fondo el funcionamiento de tales instituciones, o los despilfarros sociales, econmi
cos y personales (Tizn ''') que tal "caylorismo institucional" plantea. las conclusio
nes son abrumadoras ... a favor de su eliminacin (tal como ha realizado en el terreno
industrial, al menos parcialmente, la empresa de automocin sueca Volvo). Pero el
sistema fragmentador persiste ... e incluso cada da se extiende y ampla, apoyaJo en
la burocratizacin creciente de todas las instituciones de nuestro sistema social en
crisis. La ventaja inconsciente (o incluso consdcntc) que proporciona es muy otra:
cada trabajador ejecuta una serie de rutinas muy aisladas con caJa persona, de forma
que no puede sentirse implicado en la relacin interpersonal con ella, lo que resulca
ra a menudo sumamente ansigeno para el trabajador.
Despersonalizaci6n en eltralo y negacin del individuo: Suele ir ntimamente
unida con la anterior. Existe una especie de regla, muchas veces no explcita. por la, '
cual cada consultante o usuario I'tiene que ser tratado igual que los dems" ... cosa
que, si bien se mira, es siempre imposible. Pero a pesar de ello. la idea se mantiene
y se repite frecuentemente. El intento es que el trabajador social. enfermera, mdi
co o quien sea no llegue a participar demasiado de los problemas del consultante e.
inversamente. que a cada consultante o usuario no le impone qu trabajador le
atiende, ni cuntos. ni en qu orden. La regla lleva implcitaoua regla an menos
visible: la obligacin del trabajador es "atender" y "cuidar" al usuario, indepen
diente de que. de buena gana a menudo. tanto usuario como paciente desearan ver
invertidos sus roles en un momento concreto de su actividad vital. los uniformes.
como resultado sodal de la disociacin. tienen a veces ese fin inconsciente en ms
de una institucin. La estandarizacin en el funcionamiento institucional es oua
forma de despersonalizar el trato en tales instituciones.
"DiJtancz profesional' I y negacin de sentimientos. Parecen ser necesidades
psicolgicas casi indispensables en las instituciones que trabajan con personas. De
todo trabajador de los servicios sociales se espera, con palabras de 1. Menzies 4R. que
aprenda la controlar sus sentimientos. abstenerse de un compromiso excesivo. evi
tar las identificaciones perturbadoras. mantener su independencia profesional fren
le a la manipulacin y a los pedidos de que cometa actos antiprofesionales. y esta
es una norma que consciente e inconscientemente se inculca a la mayor parte de los
estudiantes de tales profesiones y, ms an. a los "novatos" en las mismas: un mo
tivo tpico de burla por parte del veterano con respecto al novato es cmo los
!!buenos sentimientos y el candor" de ste le hacen caer en trampas y manipula
ciones por parte de los consultantes o usuarios.
Existen otras muchas defensas institucionales. Menzies 48 cita. como resultado
de su anlisis de un servicio de enfermeras de un gran hospital-escuela britnico. las
siguientes: el intento de eliminar decisiones mediante la ejecucin ritual de tareas;
la tendencia a difuminar las responsabilidades de decisin sobre las personas en el
mximo nmero de niveles posible, situacin que suele contradecirse con la con
centracin de poderes y responsabilidades laborales. tan jerarquizadas f , \ <tS insti
tuciones (ms cuanto ms burocratizadas estn); la distribucin "colusl\-';"" 1 de la
irresponsabilidad profesional. ele. Para el funcionario que trabaja en una institu-,
cin burocratizada, que hace dar vueltas y vueltas al usuario o le trata con innecesa
ria distancia, los culpables de tal situacin son siempre "los otros", a pesar de que
esos olros pertenezcan a la misma categora profesional. personal. laboral.
va o incluso amistosa ... : por ejemplo. tiende a creerse que los trabajadores jvenes
son ms irresponsables o, como poco, "ms atolondrados".
Otra defensa consiste en la oblcun'dad en la atn'bucin de las tareas de mayor
responsabtlidad social: los roles y sus lmites en esas situaciones suelen ser muy obs
curos ...
En c:I envenenamiento masivo que sufri la poblacin del Estado espaol en la
primaveraverano de 1 ')81, era tpi(o. y a la vez penoso, observar cmo 'la pelota" de
lac responsabilidades administrativas e incluso "la pelota" de exigencia de responsa
bilidades pt'nales era l'onttnuamente rechazada y rebotada de servjrio en servirio, de
selcin en sercin y dt' ministerio en ministerio. l'll un inrenro caricaturesco (ptlr rardo
y poco realisra, dado lo irn:parahle y visihle de las pi-rdidas) de difuminar la rl'Sp\HlSa
hilidad SOt ial,
_ _ .-...-", _ ..... .6., a, _, .;\\ Al &1 e) ...) el ,, t!>J
La dumJnucln de las ansiedades generJdJJ por IJ respo'JJabilidad medIante
su delegacin' 'en lOJ supenres" es otra defensa institucional. Como en el caso de
las instituciones de las que venimos hablando los "objetos de trabajo" son personas
humanas, el error o el maltrato generan inmediatamente culpas que deben ser ela
boradas .. . o proyectadas: de esa forma, los trabajadores "subalternos" evacuan o
proyectan parte de sus responsabilidades en los trabajadores de r:ns alto escalafn.
Como los directivos y empresarios o jefes ponen en marcha un mecanismo similar.
es frecuente encontrar en tales instituciones escalafones. grupos sociales o laborales
que tienen que (argar con sus tareas y con las tareas y proyecciones que les delegan
tanto desde arriba (omo desde abajo. con lo que es fcil que se coloquen o se vean
colocadas en la situacin del "chivo emisario" de la institucin,
ldet.1lizJCln de los individuos y subesmtzcln de sus posibilidades de de-
sa"o/lo person,;/: Para reducir o negar la ansiedad producida por las relaciones hu
manas en cualquier situacin. y ms an en estas instituciones asistenciales. cada
una de ellas intenta seletcionar un equipo idneo para tales tareas. un equipo del
que se postula que est formado ya de antemano por personas maduras y respon
sables." hasta que surge la crisis. Esta actitud se traduce en frases que en himo
f;xtremo son caricaturescas. pero que no por ello dejan de orse una y mil veces en
tales instituciones: '/a enfermera nace, no se hace' ': 'ser mdico es una vocacin ";
"/os mdicos son los Jacerdotes de la medicina"; "el trabajador social es el agente
del cambio", o es "/a abogada del pueblo "." Esta posicin es una clara idealiza
cin de los trabajadores. los candidatos y las realidades profesionales y sociales. Co
Ino Inecanismo de defensa se desarrolla para evitar enfrentar ansiedades esquazopara
noides, ansieJades muy primitivas.
Un inconveniente adicional de tal creencia. ms o menos inconsciente. es que
se considera que la madurez y la responsabilidad personal y lo profesional no son
asunto de enseanza. no se pueden o no se deben "ensear". De ah que los siste
mas de 'enseanza y adiestramiento se conviertan progresivamente en memorsticos.
intelectualizadores y. como mucho. en una mera transmisin de tcnicas y datos
especficos, sin prestar ate,ncin a las posibilidades de maduracin y desauoll
o
en el
campo profesional o institucional: supervisin individual o en grupos de los apren
dices. "novatos" o estudiantes; actividades docentes- en grupos de discusin;
asambleas y participacin en la marcha del centro; autoorganizacin de los alum
nos: intentos autogestionarios de organizacin. etc. son medios organizativos que
_tienen como fin el posibilitar una contencin y un manejo progresivamente ms
adecuado de las ansiedades surgidas en la actividad laboral.
Actitud negativa frente al cambIO: Todo cambio incluye una incursin en la
duda, en lo desconocido. Como tal. reactiva diversas experiencias de ansiedades pri
mitivas. persecutorias y "depresivas" , Adems. cualquier cambio significativo de la
estructura social provoca cambios en el funcionamiento y en la adaptacin de los n
dividuos a la misma y. dialcticamente. cualquier cambio en el funcionamiento y
en la adaptacin de la mayora de los miembros de una institucin provoca tambin
cambios ms o menos grandes de estructura, En esquema: cualquier cambio instilu
cional importante provoca alteraciones en el funcionamiento del sistema social co
mo defensa contra la ansiedad , Por eso Jacques , ... subray (mo parte de la resisten
cia al (ambio est fundamentada en las resistencias de los grupos de personas que se
aferran incons(ientemente a las instituciones y situa(iones vigentes porque sienten
l80
- - ,.. .. 'E-r
que son stas las mejor les protegen contra sus pr1imit1ivas 'Y porque,
adems. un cambiO supone tener que enfrentarse. al menos temporalmente, con
aqullas. Tal vez con estas breves indicaciones podremos entender las situaciones
que suelen darse a menudo en cualquier proceso de cambio institucional:
Durame los aos sesema y serenla hubo un prOleso de las instinH ionrs
para la JJlud (mentwlj que tasi lleg a l'onsiderarse I pllO: Un equipo Uf:( idia int<:111ar
el cambio institucional desde la institw,in dsira del manicomio a formas ms () me
nos abiertas e induso '3naimanilomiales" , Ahora bien: frecuentememe estos inten
tos 'lIevaron a una desmembrac:in del equipo y al frac:aso de la intentona, Unas Vetes
subvaloramos el poder y las c:apatidades de rea((in (y represin) de los poseedores ()
admnisrradores del sistema. llevados por idealizationes sobre nuestras tapatidades y
p'roye(('iones masivas de lo malo en el exterior: el rl"suhado fue que. Has las primera.s
manifestac:iones represivas. el intenro se vena abajo, Otras veces la batalla estaba
planteada ,,011 menos idC,,'alizadn y. por lo tanto. a () medio plazo, En <:S: <.;lSII.
\.ulllll l'Il otros Illlllhos l'11 los q\l(: el I'rt)"l'SII tlld,l\'a IlO ha "ido di"uJtid" . ..,UU,dll)
trnurl1tl'ml'I1H,' que: .. (idl'JllladIlJ 1;11111)1(:11 , .llilHllIl' ,1 llllo IlI,
vel, nuescras tapa(idades: y no slo nuesrra" 1.:!p<A\.;Jades para Ikvar adl'[Link]' (,Ilam
bio (l'asi en solitario. sin apoyos o de apoyos internos o externos a la insti
tucin, con metas demasiado ambjriosas). fambin porque habamos desprniado
las resistencias al cambio" . del propIO equipo que lo m/entatJa, Slo tenlt'lIdo en
cuenta este dato pUl"den explicarse. al menos en parte, situaciones tan dolorosas l"
inexplicables (omo las de equipos comprometidos y trabajando de lleno por ese cam
bio instirucional.,. que ., inexplicablemenfe '.' se vean sometidos a fuertes ansiedades
persecutorias. rumores disgregadores y tensiones internas por obra y gracia del com
portamiento de cada uno de nosotros, Y as. la (onuoversia y el intento de cambio de
'la institucin nos llevaba a fuenes controversias internas, discusiones, enfrentamien
tos ... que pocas veces se lograron mantener en el punto fldecuado. con lo cual se con
sumaba tarde o temprano la divisin y el enfrentamiento interno del equipo agC'nlC
del cambio_ Expresndolo de otra forma: ante las ansiedades (yen especial. ante las
ansiedades persecutorias generadas por ese tipo de cambio). el equipo. pudo
soportarlas. regreJ a la utilizacin de la eSfisin o disociacin como mecanismo dl" de
fensa ansioltco a nivel individual y grupal. A partir de entonres ya "sabamos" por
qu las (osas nos ihan mal () por qu "haba ms prohkllus de los lJue dehi<:rl
haocr": porque la otra parte del equipo se trocaba en la depositaria Je todas nucsrras
proye<:clones de aspectos indeseados.
Los instituciones .rociales en tanto que defensas
contra las ansiedades personales
En las instituciones so<..-iales de las que venimos hablando, hay numerosas si
W&\Cionl'S llue la c1abora<.:i<ln de las ansiedades que inex<.:usabk
mente forman parte de toda institucin. Por ejemplo. la taylonzacin (divisin y
parcelacin de las tareas. que deben ser cumplidas mecnicamente). amn de estar
poco adaptada a las situaciones reales de los servicios sociales siempre cambiantes,
impide la responsabilizacin personalizada. Como consecuencia, favorece el de
sarrollo de los aspectos persecutorios de la culpa. siempre menos creativos y ms pa
ralizantes que las culpal reparaton'as \ las cuales slo pueden basarse en una respon
sabilizacin personal y. desde luego. en una parcelacin de las tareas no excesiva,
181
Pero seguramente no bastarn esos cambios externos en la organizacin del uahajo.
Dadas las tensiones a las que hoy se ven sometidas la inmensa mayora de los servi
cios habr que facilitar ex-profeso lugares y espacios temporales y fsicos para
que los trabajadores de los mismos tengan mayores posibilidades de elaborar las
ansieJades surgiJas en el curso del trabajo, evitando as el que se vean tarJe o tem
prano dominados por ansiedades "depresivas" mal elaboradas: habr que arbitrar
reuniones de equipos pequeos y reuniones del equipo amplio, grupos oc discusin,
grupos de supervisin, supervisiones individuales incluso (para quien las desee y
dentro de las disponibilidades globales). etc.
Cualquier canloo de depenJencia de trabajo o de sistelna en el mismo Jebcra
ir precedido de unas amplias posibilida,les de c1aboracin. Es frecuente en los servi
cios sociales el cOIncncario siguiente: "Si al lIIen()J me hllbie"fln dit-ho dnde lile iban
a em';,U", lile h/(biera preparado de talo (/(a/ forma ... ". Con l se est haciendo hinca
pi en la necesidad de que existan medos y tiempo para elaborar los ramhios.
Un sistema que debe ser conseculvo a la responsabilizacin individual o gru
pal de las tareas es el de proporcionar conocimientos o posibilidades de autoeva
luacin al equipo. Y no slo sobre sus fracasos o errores. para enmendarlos. sino
tambin sobre sus xitos: no hay mejor refuen:o pOJlivo para una conducta asisten
cial potencialmente ansigena que el xito o la ayuda que porporciona al consultan
te, y d reconocimiento del valor de la ayuda recibida por parte de ste, por parte
del resto de los compaeros de la institucin y por parte de la institucin global. la
posibilidad de relacionar las mejoras en la situacin de los usuarios con el propio
progreso est en la base del desarrollo de cualquier poltica restauradora y asistencial
progresiva.
En este sentido. convendra tener en {uenta aqu lo sealado en los esquemas
3.1. 3.2, 3.3 y 3.4 y aplicarlo a la situacin concreta de la institucin concreta que
estemos considerando como ejercicio (aunque. teniendo en cuenta que las aplica
ciones clnicas no pueden n deben hacerse a partir de esquemas). Como eiercicio, y
para adarar personalmente las ideas. creo que puede valer el plantearse cmo puede
desarrollarse en una institucin concreta la elaboracin de las ansiedades persecuto
rias o .e depresivas" , cmo ayudar a su manifestacin. cmo contenerlas dentro de
los lmites adecuados para el desarrollo personal e institucional ... Es una tarea que
dejo. al lector de estas lneas. ya que cada situacin concreta observada llevar. casi
con total seguridad. a consideraciones muy individualizadas.
En general. hemos de tener en cuenta que la condicin de miembro de una
. institucin social incluye siempre un apareamiento ms o menos estrecho entre las
defensas individualeJ y las defenJas institucionales. Dependiendo de cmo sea la
institucin. esta tendencia a la consonancia de ansiedades y defenJa! puede llevar a
un mejoramiento mutuo del individuo y lo la institucin o a un empeoramiento.
Por otra parte. aunque el grado ptimo no pueda determinarse nunca a priori. sin
una experiencia institucional. si tal consonancia no adquiere un grado suficiente. es
inevitable que se den dificultades en la relacin del individuo con la institucin.
yloen el propio individuo yloen la institucin.
Al afirmar lo anterior no hacemos sino apoyar la ya antigua afirmacin de
14. quien seal que las instituciones sociales se originaban en el esfuerzo
de los seres humanos por subvenir a sus necesidades. materiales o de otra ndole.
182
pero que una vez creadas. las propias nsr luciones sociales se convierten en realida
des exteriores relativamente autnomas con respecto a los individuos ,concretos que
las forman, soportan o combaten. El ejemplo mximo de esta situacin es el Estado,
que en cualquier sociedad dividida en clases antagnicas ha llegado a adquirir una
autonoma muy importante con respecto a la sociedad civil. mxime en los estados
de "capitalismo tardo" y en los 11 social burocrticos " -hasta .eI extremo de llegar
a convenirse. con su mera existencia. en una creciente amenaza para la autonoma,
el desarrollo e incluso la integridad fsica de los ciudadanos no conformistas .
Las instituciones muy represivas. muy burocratizadas, o incluso, en una fase
anterior. las sometidas a una gran intensidad de ansiedades persecutorias para las
cuales la propia institucin no dispone de espacios y medios de elaboracin, se
racterizan en su funcionamiento por el uso de defensas muy primitivas frente a esas
ansiedades: disociacin. negacin. proyeccin. idealizacin. etc. Los trabajadores
que entran a formar parte de las mismas se ven obligados a incorporar y utilizar ta
les defensas en mayor grado de lo que solan hacer antes. Como antes afirm, ello
no tiene tan slo consecuencias intrainstitucionales. sino tambin intrapsquicas.
Esas defensas tan primitivas, que se pusieron en marcha por vez primera ante
riencias terrorficas o tremendamente angustiantes de nuestra primera infancia. se
apoyan bsicamente. como ya vimos, en la disociacin. la escisin. Mediante esa di
visin brutal de la experiencia se evita la ansiedad. Pero tambin se evita que el in
dividuo o la institucin la afronte: de esta forma, las ansiedades importantes. apo
yadas siempre en fantasas inconscientes individuales o grupales. no se llegan a po
ner en contacto con la realidad externa. No ser posible pues diferenciar la ansiedad
producida por los propios conflictos internos de la ansiedad que se origina en pe
ligros de la realidad externa. As. ms por las fantasas inconscientes grupales (o in
dividuales) que por otra causa, la ansiedad tiende a mantenerse a un nivel determi
nado y con un grado de elaboracin mnimo, lo cual llevar a que la institucin ten
ga que gastar ms y ms energas en negar y I o proyectar esa ansiedad ya disociada.
y ah comienza el 'crculo infernal" de la burocratizacin de una institucin o de I
su conversin en instituci6n represiva y persecutoria.
Pero es que, adems. la introyeccin o nternalizacin obligada de defensas tan
primitivas y tan rgidamente mantenidas, perjudica toda una serie de posibilidades
institucionales ... y personales: por ejemplo, dificulta la semiolizacin y la comuni
cacin intra e interinstitucional. las defensas rigidificadas impiden el pensamiento
simblico, la conceptualizacin, la comunicacin ... Con ello, tales instituciones (y
muchos de los individuos que las componen) se convierten en "muertos en vida",
meros lutmatas - incluso a nivel psil"olc'lgilO }' !lO tan slo adlnillistrativo o
profesiollal - . En glnl'ral. "link llllflllarSl' lOIl f\[Link]'S )' )allUl'S " qUl' la intro
ubligada de un sisu:nla defellsivu de t'Sle tipo impide: la madural in pl'rso
nal, la cual slo puede apoyarse en una elaboracin de las ansiedades perso
nales y en la modificacin de los residuos de las intensas ansiedades infantiles. Ello
es mucho ms grave an en las instituciones que antes hemos llamado so
ciales' ': un factor motivacional bsico para ingresar en ellas, intentar hacerlo o eSlU
diar las carreras que llevan a ellas (medicina. enfermera. trabajo social. psicologa,
ere.) es el deseo inconsciente de tener la oportunidad de desarrollar all actividades
reparatn(JJ (tema 8) en el cuidado de los dems, as como la esperanza, profunda
mente inconsciente. de que por lal medio podremos llegar a adquirir un conoc- .
183
miento y un dominio ms completo de las situaciones infantiles de ansiedad, elabo
rar nuestros conflictos. modificar nuestras ansiedades patolgicas y madurar perso
nalmente (Menzies .") .
Como seala Menzies ello aadir una serte de elementos significativos al
conocimiento de un tema tan preocupante socialmente como es el de los numerosos
abandonos que se dan en esas carreras o en esas instituciones: es de todos conocido
cmo en los modernos hospitales" el ndice de rotacin. cambio o abandono del lO
personal es abrumador . Ha habido servicios mdicos en alguna de las grandes "Re
sidencias (?) Sanitarias" delINSALUO'(Instituto Nacional de la Salud) que han lle
gado a cambiar hasta el ochenta o el cien por cien del personal mdico en cinco
aos. E igual orurre a niveles laborales de tales instituciones. A tal desbarajus
te ha de aa-dirse la funcionarilacin frecuente de los miembros de las mis
mas, con la secuela de tr:lslados, concursos, interinidades, oposiciones. acopiamien
tos, etc., de tales uahajaJores de los servicios sl)ciales. El Jato trgico Jc esa si
(u;\l'in, lo supolle el que sun a Inenudo los trabaj;ldores ms llladuros e interesados
en un principio los que abandonan el uabajo o la carrera previa: la razn hay que
buscarla en el agudo conflicto que se establece entre su sis{ema personal defensivo y
el que prevalece en la institucin.. El resultado es una especie de auioseleccin nega
tiva que ocurre a menudo en tales in5tituciones o carreras:
En ese sentido. el que eslO estribe ha podido observar en su vida profesional enfer:
meras de una consulta de psiquiatra esperialmente inlOlerames para con los sufri
mientos mentales ajenos. de tal furma que ruando uno de los consultames. durante la
fonsuha, rompa a llorar. la enfermera se levancaba inmediatamente y comenzaba to
do un ritual de cerrar y abrir (ajones, puertas. ficheros. etc. (.on gran
estruendo y desbarajuste, de forma tal que incluso la audicin se tornaba dificuhosa a
parrir de ese momenw .
En oua consulta , tambin de psiquiatra, la auxiliar que deba dar las citas a tos pa
cientes, les explicaba los pro<:edimientos administra'tivos y, en generaL ayudaba al PSI'
quiatra ., . padeca una importante tartamudez tnica amn de graves dificultades de
relacin .
O el caso oe una consulta de medirina general. tambin conocida por m. en la que
la enfermera era Ulla paciente obsesiva grave la fual, de todas formas. no haba sido
rechazada por el do(wr dado el plantel de posibilidades que le ofreca el personal del
ambulatorio en cuestin .
O. en situaciones ya .. democrtil'as", ms recientes ... : el centro de planificacin fl1'
m/liar municip-al en el que la mayor pal'te de'sus componentes (todas mujeres) tenan
una orientacin sexual homosexual. Y no que crea que el lesbianismo, como cual
quier otro rasgo comportamental, conlleve limitaciones espccfil'as pe! .re; empero, pa
rece dudoso que una persona (on tal oriClHH.:in sexual (respetable a nivel perso
nal, desde luego) quen pueda estar ms preparada en un asunlO tan ddi(ado como rs
la planificacin u orientacin famIliar 70.
De forma similar es frecuente y trgico observar cmo las instituciones sociales
de las sociedades en crisis o en decadencia - tal como ocurre con el moJo de pro
duccin capitalista en estos aos - cierran el crculo autoperpetuaJor Je sus diflcul
cades al alejar de ellas precisamente a las mismas personas que podran remediar Sil"
JiflcltaJes.
No neu que haya que insistir en el helho. por ulOurido y tralado
184
(frcixas 17,. CoJerch y )imnez. ", Tizn {,7.
1
0. :1. J: que las Jificultades para elabo
rar las anSiedades de los trabajadores de las lnstlfuclones repercuten directamente en
las dificultaJes para elaborar las ansiedades de los consultantes o usuarios. Ni en
que ello tiene una influencia directa sobre el valor y utilidad de los servicios presta
dos por la institucin, sobre sus resultados, etc. El hecho ha sido frecuentemente
tratado en el caso de las instituciones sanitarias (Cantavella, Balint y cols. 1.-1, Ti
zn (,H1. '!, '1). Son frecuentes investigaciones como las de Revans que vinculan
Je mudo directo los ndices de recuperacin de los pacientes con la moral del elenco
de cnfcnneras. Salvados los a priori Jc las linlitaciones econmicas o sociales extre
mas, la ineficacia resulta a menudo la inevitable consecuencia de un lJtema locial
(nIIJI"ronal) Jc Jcfensas inaJecuado.
En este Mcnlit'" Ikga a formular trt'" propusitiollt'\ {Ia .1M
rifi(adoras con las que querra lerrar este tema :
l . El xito y la viabiliddd de una [Link] fociul [Link] nmamenle Vlncu
ludas con las lcn:as que ul'a para contener 1..1 unsiedad.
2. La comprenn de esle aspect() de/funclonamlenlo de una instilul:ln sn '
cia/ es un imporlante instrumento diagnstico y teraputico que facilita el cambIO
social.
As podernos explicarnos, por ejemplo. por qu (iertas iones de
expertos" o "planes de remodelarin" o "transformacin". que parecen muy
apropiados" sobre el papel" . son ignorados o .... areten de eficJria en la prn i<:a: no
fueron considerados en ellos elementos lan esen(iales y reales (omo el stema insti
tucional de defensus y su rearin <.on los .rlemdJ individuales de defensaJ.
3. En general. podra postularse quc la reJlJlenCIu al cambio ser mucho ma
yor f'n laJ lItuClneJ dominaduJ por nJfCJnmOJ defensivos mJ pmitivos: lai
de[enfaJ de la poJicin esqllizoparan()ide (Klein. tema 7). Ya que estas Jeas provie
nen de experiencias concretas de trabajo Je campo, es fcil hacer la analoga posterior
Jc que talnbin la labor psicoteraputica suele ser ms difcil con pacientes cuyas
Jefensas son principalmente de este tipo, es decir con pacientes estructuralmente
psicticos, () en las fases de la terapia en la que predominan tales defensas.
El problclna a nivel institucional consiste en <..]ue los sistemas Jefensivos
CS(luizo-paranoJes impiden la apreciacin realista de los problemas, porque la per
(cpln Jc la realidad est dl'rnasiaJo escindida, y esa "realiJaJ" externa resulta
t'xl<.si Vamtlllc (argaJa <..1<" prl )ytl t ion<.'s. lH:ga<. jI )11<: ,). iJtal iJ<:Jll i fi( al ulles
proyectivas masivas . . . De ah que, muy freruenlemente, las crisis de tales institu
ciones ururran de forma inesperada para sus miembros y equipos dirigentes . Yan
en el (aso en que no estallen trisis abiertas. <.'1 problema es que se estar dando de
forma paulatin., una rrnic3 disminucin de' la eficiencia y una tcndencia impa
rabie hal ia la rigidfica(in de la institutin ... y hasta de sus miembros .
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