Meteoritos y Meteoros en Costa Rica
Meteoritos y Meteoros en Costa Rica
ISSN: 0256-7024
Gerardo J. Soto
ABSTRACT: Geological, documentary (since 1799) and anecdotal (second half of the
20th century) information on meteorites and meteors in Costa Rica has been compiled.
There is only one case of sighting and recovering a meteorite, in Heredia on April 1st,
1857, from which a fragment (2.9 g) is preserved in Costa Rica. It is an H5 chondrite with
olivine, bronzite and metallic minerals, probably originated in the asteroid 6 Hebe. Two
more meteorites would have landed in 1912 and 1962 or 63, though we lack of the rock
proof. There are also three documented cases of fireballs, two false fireballs (cases of
anthropogenic bodies), four doubtful cases (possible anthropogenic bodies), and two sup-
posed impact craters that resulted not to be true. According to world extrapolations, pro-
babilities that a meteorite weighting >1 kg falls in Costa Rica, are 0.44/year, despite it
would be expectable to recover a meteorite in Costa Rica every 1200 years of history. The
legal deficiencies about the property of meteorite falls and insurance against meteorites
are discussed.
Keywords: Costa Rican meteorites, meteors, Heredia chondrite, meteorite fall probabili-
ties, property, insurance.
en McSween, 1999). Debido a que los meteoritos POSIBLES METEORITOS DEL PASADO
contienen materiales del Sistema Solar primige- EN COSTA RICA
nio, son fuente importante de información sobre
el origen y evolución de la materia cósmica. Su En los últimos miles de años, es seguro que
singularidad radica en que son cuerpos extrate- hayan caído meteoritos en el territorio costarri-
rrestres, la mayoría son los más viejos y primiti- cense. El problema es encontrarlos o identificar-
vos del Sistema, y algunos provienen de la Luna los. En la Luna sin atmósfera, o en Antártida
y Marte. Algunos de ellos además, han sido toca- cubierta de nieve, seca y fría, los meteoritos se
dos por polvo estelar proveniente de otras estre- conservan inalterados, prístinos, y son fáciles de
llas o sistemas solares. divisar. En cambio, con la abundante vegetación
Puesto que los mares son tres cuartas partes en sitios tropicales, las posibilidades de distin-
de la superficie terrestre, y si de la superficie guir meteoritos en el terreno, son bajas. Además,
continental sustraemos los desiertos fríos y la humedad ambiental y del suelo, degradan ace-
calientes, es evidente el porqué los meteoritos leradamente los meteoritos, por sus componentes
avistados y recuperados al año en el mundo, son metálicos y silicáticos. Por ambas razones, son
contables con los dedos de una mano. No es fácil casi inencontrables en Costa Rica. Nos queda, sin
encontrar meteoritos. Como ejemplo China, un embargo, una huella por seguir como documento
país de 107 km2 y larga historia documentada de caídas meteoríticas pasadas: los cráteres de
(~4000 años), tiene uno de los registros de mete- impacto. Se analizan dos casos que se propusie-
oritos más documentados: cerca de 700. El más ron y resultaron no ser cráteres de impacto
antiguo relato de una caída meteorítica, en el año (Cuadro 1; Fig. 1). Algunas formas circulares de
645 a.C. proviene de China, así como la docu- hasta un kilómetro de diámetro (como el Bajo de
mentación del uso de un meteorito férrico en una la Rosa, al noroeste del volcán Irazú), han sido
hoja de un arma del siglo XIII a.C. (Lin et al., interpretadas como cráteres, ya fuera de impacto
1995). Si extrapolamos la extensión, la historia y o volcánico, pero suelen resultar geoformas de
la cantidad de meteoritos hallados en China, y la deslizamiento y erosión, bastante frecuentes en
comparamos con Costa Rica, se infiere que se Costa Rica, pero no relacionadas con impactos.
podría recuperar un meteorito en Costa Rica
cada 1200 años de historia. De hecho, en
América Central sólo hay tres meteoritos docu- El falso cráter meteorítico de la laguna
mentados como vistos caer y recuperados de Río Cuarto
(Graham et al., 1985): el llamado “Rosario”,
encontrado en 1896 en Honduras, un meteorito La laguna de Río Cuarto se localiza cerca
férrico (octaedrito con grandes bandas de del poblado homónimo, entre San Miguel de
Widmannstätten) del cual existen muestras en Sarapiquí y Aguas Zarcas (Fig. 1), en el inicio de
Nueva York (2 kg), en el Museo Británico (118 las llanuras del norte del país. Su forma es casi
g) y en el Museo de París (200 g); el circular y tiene unas 40 hectáreas de superficie,
“Chinautla”, recuperado en 1902 en Guatemala, con paredes internas de fuerte pendiente, que
que también es férrico (un octaedrito medio con bajan entre 5 y 20 m entre el borde y el nivel de
una masa de 5,7 kg), de los cuales, 1200 g están las aguas. A pesar de que don Anastasio Alfaro
en el Museo Británico y 133 g en París, y el ter- (1924) había escrito que esta oquedad era de ori-
cero es el meteorito Heredia, caído en Costa gen volcánico, en 1978 la revista Gentes y
Rica, del que se dan detalles en este trabajo. Por Paisajes (Salguero, 1978) publicó un reportaje
otra parte, una vistosa bola de fuego se vio a lo en el que hacía eco de la hipótesis lanzada por la
largo de gran parte de Nicaragua el 26 de abril Motorola Aerial Sensing Inc., cuyos personeros,
de 1997, erróneamente reportada como un mete- basados en imágenes de radar, supusieron que el
orito, pues no hubo recuperación de cuerpo hoyo ocupado por la laguna, fuese un cráter de
(detalles se pueden encontrar en Strauch, 1997). impacto.
10 REVISTA GEOLOGICA DE AMERICA CENTRAL
Cuadro 1
Ubicación de meteoritos, bolas de fuego, falsas bolas de fuego, falsos cráteres de impacto e incógnitas en Costa Rica
Meteoritos
1 Heredia 1857 10,000 84,120
2 San Pedro de Poás 1962-63? 10,083 84,248
3 Tortuguero (dudoso) 1912 10,516 83,710
Bolas de fuego
4 Cartago 1910 10,000 Entre 83,750 y 86,000
Fig. 1: Ubicación de meteoritos, bolas de fuego, falsas bolas de fuego, falsos cráteres de impacto e incógnitas en Costa Rica
(números y detalles según el Cuadro 1).
SOTO: Meteoritos y meteoros en Costa Rica 11
Empero, un análisis más detallado, tanto ciudad, la cual dicen estos ardió largo rato en
geomorfológico como geovulcanológico (véase gruesa llama y á proporción que esta disminuía
por ejemplo Alvarado, 1989) ha permitido corro- tomaba un color azul…”, “…la expresión de que
borar el origen de este paisaje por un evento vol- llovió fuego sólo se aparta de la realidad en que
cánico de explosión, que desecha totalmente la no cayó en tierra todo el que se desprendió de la
hipótesis de cráter por impacto meteorítico. atmósfera”. Don Cleto acota que “el fenómeno lo
presenció Humboldt desde Cumaná y del cual
publica Flammarión en su Astronomía de las
El supuesto cráter de impacto de Savegre Damas el grabado ó dibujo del navegante inglés
Ellicott, testigo presencial”.
En un mapa geológico-fotogeológico con En efecto, Humboldt y Bonpland (este últi-
fines hidroeléctricos, de la cuenca del río Savegre mo “que se había levantado para gozar del fres-
(Dengo & Escalante, 1980), sobresalía una estruc- co en la galería los percibió primero” a las 2?
tura de 600 m de diámetro, sospechosamente cir- de la mañana: Humboldt, 1941, Tomo II, p.
cular cerca de la confluencia de los ríos Savegre y 230) observaron la lluvia de meteoros estando
División (Fig. 1), sobre rocas sedimentarias de en Cumaná, Colombia, y luego realizaron una
edad terciaria, muy cerca de una falla, por lo que minuciosa investigación del fenómeno, pregun-
los autores sugirieron que podría ser un cráter por tando dondequiera que fueron en Sudamérica.
impacto de meteorito. Una visita posterior de Acota Humboldt que “Cuál no sería mi admira-
algunos geólogos del Instituto Costarricense de ción cuando al volver a Europa supe que el
Electricidad (ICE), desechó la teoría del cráter de mismo fenómeno había sido reparado en una
impacto, y más bien lo catalogaron como una cár- extensión del globo de 64° de latitud y 91° de
cava de erosión (S. Mora, com. oral, 1995). longitud, en el ecuador, en la América meridio-
Parece muy improbable que se preserve una nal, en el Labrador y en Alemania!”
estructura de este tipo, de tamaño tan modesto, en (Humboldt, 1941, Tomo II, p. 234). Posterior-
un ambiente tan agreste como el de esa zona, por mente, en su obra Cosmos (Humboldt, 1844),
lo que la explicación última es plausible. dio una amplia explicación científica al fenó-
meno, asociándolo con las estrellas fugaces y
los meteoritos.
DOCUMENTOS HISTÓRICOS Esta lluvia de meteoros ocurre a mediados
de noviembre cada año, y es conocida hoy como
Las Leónidas (lluvia de meteoros) “Las Leónidas”, porque parece radiar de la cons-
de noviembre de 1799 telación de Leo. Los eventos más brillantes se
suceden cada 33 a 34 años (por ejemplo
Cleto González Víquez reprodujo en su libro Humboldt había anotado que en 1866 la habían
sobre eventos naturales en Costa Rica (González, visto en Cumaná y en Quito). Una de las más
1910), una nota dirigida al Capitán General en notables ocurrió en 1966, cuando se pudieron
Guatemala, por el entonces gobernador Tomás de observar hasta 19 000 meteoros por hora en el
Acosta, fechada el 20 de noviembre de 1799, suroeste de Estados Unidos. En el 2001, también
sobre una lluvia de meteoros acaecida en la noche importante, el pico llegó a 8 000 meteoros por
entre el 11 y 12 de noviembre. La descripción de hora contados en el sur de Japón. Por la posición
Acosta parece bastante exagerada, en tanto que de la Tierra, no todos los puntos del planeta tie-
usa hipérboles como: “Muchas eran de tal mag- nen la misma visión cada año. El primero de que
nitud que parecían globos de fuego, ó carcaces se tiene noticia ocurrió en el año 585 d.C., aun-
encendidos, y arrojaban tan copiosas y gruesas que los más significativos empezaron en el siglo
chispas que caían algunas hasta el suelo...”, IX y no habrán más después del año 2164 (un
“...sólo he sabido de una que cayó en el pueblo de profuso detalle de Las Leónidas se puede encon-
los indios de Tobosi, como á una legua de esta trar en Littmann, 1998).
12 REVISTA GEOLOGICA DE AMERICA CENTRAL
Cuadro 2
En marzo de 1999, la New England pasó a la NEMS (R. Kempton, com. escrita, 2003),
Meteoritical Services (NEMS) listó en su catálogo y de allí adquirido para una colección personal. Fue
de ventas una pequeña pieza < 1 cm3 del meteorito repatriado a Costa Rica en el 2002, y luego donado
Heredia (de 2,9 g). Este pequeño espécimen (aprox. a finales de ese año a la Colección de Minerales y
5mm x 8mm x 10 mm, Fig. 2) llegó a la NEMS pro- Rocas de la Escuela Centroamericana de Geología
bablemente adquirida del Prof. Terry Schmidt, de la Universidad de Costa Rica, donde actualmen-
quien laboraba en el Tiara Observatory, de donde te se exhibe (Soto, 2003; Figs. 2 y 3).
Fig. 3: Certificado de autenticidad del espécimen de la figura 2, expedido por la New England Meteoritical Services.
14 REVISTA GEOLOGICA DE AMERICA CENTRAL
meteorito. Años después, se hizo un corte de la El día 20, se examinó el resto recobrado,
roca y se apreciaron estructuras de conservado dentro de una botella con agua. Tenía
Widmanstätten, típicas de un meteorito férrico. una consistencia sólida, no deformable, de color
Después de aquella exposición, se le devolvió la rosa-naranja, y al ser sacado del agua, tuvo una
muestra a don Mario, quien como buen geólogo, reacción exotérmica con desprendimiento de
la guardó en su colección. Al cabo de los años, vapor blanco, de olor ácido, nauseabundo. Se
sin embargo, la roca se ha extraviado y no se ha descartó la posibilidad de que fuera un resto de
podido tener acceso a ella. satélite artificial o un meteorito. En el sitio de
extracción se comprobó que el objeto quemó las
plantas en unos decímetros a la redonda y calci-
La presunta bola de fuego y meteorito de nó parcialmente el relleno arcillo-arenoso que lo
Limón, 15 de abril de 1990 subyacía (dando un color pardo-naranja). Al
remover el detrito, pequeñas partículas revueltas
El jueves 19 de abril de 1990 se recibió en la en él, reaccionaron con el aire, con las mismas
Sección de Sismología e Ingeniería Sísmica del características descritas y un sonido de ignición.
ICE, un telefonema del geólogo Mario Se tomó una muestra del detrito del relleno y se
Fernández Arce (Universidad de Costa Rica) transportó a San José, junto con el residuo recu-
informando de una llamada que relataba la caída perado, para un análisis. Se comprobó la ausen-
de una bola de fuego cerca de Limón, y la recu- cia de radiactividad en el Laboratorio de Física
peración de un objeto que parecía ser el causan- Nuclear de la Universidad de Costa Rica (aten-
te del fenómeno. El informante, Sr. Virgilio ción del físico nuclear MSc. Alfonso Salazar).
Vindas, funcionario de JAPDEVA, corroboró la Luego, el Dr. Julio Mata, de la Escuela de
información. Según el Sr. Vindas, tres guardas Química de la UCR, analizó la muestra y deter-
del muelle de JAPDEVA vieron caer, cerca de las minó que era fósforo de alta pureza.
11:00 p.m. del domingo 15, una “bola de fuego El Prof. Mata, en una nota del 26 de abril de
encendida”, con un zumbido, cerca del tajamar, 1990, escribió sobre el análisis: “…me conduce a
unos 50-100 m, mar adentro. informar que se trata de fósforo elemental (varie-
El miércoles 18, cerca de las 17:30 horas, un dad blanca). Ya que este elemento es constituyen-
buzo vio dentro del agua, en el punto de la caída te de bombas incendiarias, y las extrañas referen-
del objeto mencionado, una “bola rojiza, brillan- cias de los testigos en cuanto a su aparición, le
te” que sacó del mar. Al contacto con la atmósfe- sugiero que informe de este asunto al despacho
ra, el objeto emanó gases que le quemaron el del Ministro de Seguridad Pública [una copia de
guante, por lo que lanzó el cuerpo extraído en un la nota fue dirigida al Ministro de ese ramo].”
sitio entre el acceso al muelle y el tajamar, que es El 5 de junio le envié una nota al Dr. Glenn
un relleno de detritos. En ese momento, el tama- J. MacPherson, curador asociado de la División
ño del cuerpo era como “el de una bola de fútbol” de Meteoritos del Instituto Smithsoniano en
(unos 25 cm de diámetro) y continuó emanando Washington. En la carta le explicaba suscinta-
gases nauseabundos (esto es: se estaba oxidando mente el hecho, y le resaltaba que no era radiac-
rápidamente), y quemó la vegetación y el suelo tivo y el análisis químico evidenciaba ser fósforo
en un radio de pocos centímetros. El objeto fue puro. Le hacía cuatro preguntas: 1- Si había
interpretado por turistas que se encontraban en el algún meteorito o cuerpo cósmico conocido
muelle, como un meteorito. El [Link] oyó del hecho de fósforo; 2- si había algún tipo de com-
asunto y acudió al sitio, donde logró rescatar un bustible para satélite artificial compuesto de fós-
fragmento (0,5 cm3) antes de que el cuerpo se foro; 3- si había alguna otra posibilidad que no
quemara totalmente. Según el Sr. Vindas, los fuera antropogénica para el componente de la
gases eran densos, blancos, de olor “a quemado”. bola de fuego, y 4- en el caso de que fuera mate-
Al raspar el objeto, “se quemaba con más facili- rial antropogénico, si él tenía alguna idea de qué
dad” y daba la impresión de estar encendido. podía ser. El 20 de junio, MacPherson contestó:
SOTO: Meteoritos y meteoros en Costa Rica 17
“Ciertamente, el comportamiento del material al señor Scott- “era de color rojo brillante, del tama-
removerse del agua, es típico del fósforo blanco. ño de una bola de basquetbol y tenía una estela o
No hay material conocido en la Tierra o el espacio cola luminosa roja a su paso, con centro verdoso”.
que esté compuesto de fósforo elemental; el mate- La trayectoria era de N a S, a “mediana veloci-
rial encontrado en Costa Rica es casi ciertamente dad”, con un ángulo de caída de cerca de 15-20°
de origen humano. Es comúnmente usado por los con respecto a la horizontal. El Sr. Scott desacele-
militares, como balas trazadoras para seguir el ró el vehículo a unos 25 km/h al observar el fenó-
campo de artillería; esto podría estar en entera con- meno, que se prolongó por 10-15 segundos.
sistencia con la observación de él cayendo a tierra. Luego, el “meteoro” fue observado caer a una dis-
El fósforo se quema inmediatamente en contacto tancia estimada de 1 a 3 km al este de la carretera,
con el aire, y cuando es disparado de una pistola, en terrenos del Parque Nacional de Guanacaste, y
deja una traza claramente visible tras él. Esto per- vieron mantenerse durante varios segundos el res-
mite a los disparadores ver su objetivo y ajustarlo. plandor en tierra, similar a una hoguera. Debido a
Yo creo que este es el origen de esta ‘bola de que el vehículo aún estaba en marcha, no oyeron
fuego’. El fósforo blanco es peligroso y venenoso. ningún sonido durante su paso, ni durante el
Usted debería presentar una queja ante las autori- impacto. El área del posible impacto del meteori-
dades militares locales. Fue muy bueno que el buzo to estaría entre las coordenadas 11°00,65’-
que la recogió [la muestra que estaba en el lecho 11°01,71’ latitud norte y 85°36,59’-85°38,24’ lon-
marino] usaba guantes, porque produce quemadu- gitud oeste (un área de unos 6 km2). Se consultó a
ras muy dolorosas que son lentas de sanar.” guardas de un puesto de vigilancia distante 3 km
Por algún motivo desconocido, alguien dis- del posible impacto, pero debido a la hora, no
paró la bala de fósforo en Limón. Un caso de una notaron nada anómalo. No se obtuvieron otros
“bola de fuego”, pero no de carácter meteorítico, reportes de testigos del fenómeno.
sino antropogénico. El lugar del posible impacto fue visitado en
compañía del geólogo Héctor Flores –con el
apoyo de la Comisión Nacional de Emergencias-,
La bola de fuego del 15 de enero de 1991 el día 5 de abril. El terreno es parcialmente plano,
pero cortado por valles profundos y abruptos,
Una bola de fuego fue reportada como vista con vegetación de bosque seco, bajo y duro y
en Costa Rica, el 15 de enero de 1991, a las 03:03 pastos aislados. Debido a estas limitantes, y a la
a.m., en Miramar, observada por Elaine Eure- pobre definición del sitio exacto de impacto, este
Henderson. Así fue reportada en el Boletín del no fue encontrado. El hecho además, de su tra-
Global Volcanism Network, que para esos años yectoria desde el lado nicaragüense, y que hayan
aún incluía información de meteoritos y meteo- descrito “una hoguera” tras el impacto, no es típi-
ros en sus páginas (GVN, 1991). No existe nin- co de un meteorito, sino de algo antropogénico.
gún otro dato disponible, ni pude nunca, localizar Es solo una hipótesis plausible.
a la observadora.
Minería (2001) de los cuales se transcriben algu- A pesar de que un meteorito es de proceden-
nos artículos y notas, para discutir sus alcances, cia extraterrestre, es un recurso mineral que tiene
que por supuesto son interpretativos, pues no hay un valor económico de mercado definido interna-
referencias explícitas a meteoritos. cionalmente según su tipo, y si cayó en el pasado,
El artículo 1 del Código dice que “El Estado o si cae en algún momento, se encuentra en el
tiene el dominio absoluto, inalienable e impres- territorio nacional. Por tanto, según el artículo
criptible de todos los recursos minerales que exis- primero transcrito, independientemente de su ori-
ten en el territorio nacional y en su mar patrimo- gen o naturaleza, el Estado tiene dominio sobre
nial, cualquiera que sea el origen, estado físico o él, pero no su propiedad. Aunque estrictamente
naturaleza de las sustancias que contengan... el hablando, un meteorito no es un yacimiento de
Estado podrá otorgar concesiones para el recono- placer, se comporta como tal: está suelto y a la
cimiento, exploración, explotación y beneficio de vista, parcialmente enterrado, a lo sumo. Han de
los recursos minerales, conforme con la presente tomar en cuenta no sólo los pequeños meteoritos
ley.” El Reglamento no define “recurso mineral”, de algunos g ó kg de peso, que pueden ser una o
pero sí “recurso indicado” en el acápite 44) del varias piezas, sino la posibilidad de que caiga
artículo 4°: “El que se estima que representa un algún día un meteorito grande, que se fragmente
interés económico intrínseco sobre la base de una y forme todo un campo de caída, con especíme-
exploración general que confirme las principales nes de gran tonelaje. En el caso de los especíme-
características geológicas de un yacimiento y que nes pequeños, se puede aplicar el artículo 39, de
suministre una estimación inicial de sus dimen- modo que basta tomarlos con la mano, y pueden
siones, forma, estructura y contenido”. ser aprovechados libremente por su descubridor,
Luego, el artículo 27 del Código escribe: “El siempre que sea en terrenos baldíos, o bien en
respectivo Ministerio podrá otorgar directamente propiedad privada, por su dueño. En caso de ser
una concesión de explotación, sin necesidad de piezas de gran tamaño, o múltiples, podrá el
exigir el cumplimiento previo de la etapa de dueño explotarlo con base en el artículo 41. Pero
exploración, cuando los minerales estén a la vista si algún científico, o cualquier otra persona lo
o sea evidente su existencia, previa elaboración y descubren, podrá hacer uso de este mismo artícu-
aprobación del correspondiente proyecto de lo para exigir su parte. A lo sumo, necesitarían
explotación”. Explotación está definido en el cumplir el artículo 27. Es solo mi interpretación,
acápite 21) del artículo 4° del Reglamento: pues no hay precedentes en Costa Rica. Cito un
“Extracción de minerales de un yacimiento de antecedente histórico en el extranjero: En
acuerdo a técnicas mineras de superficie o subte- Estados Unidos, debido a un sonado caso ocurri-
rráneas”. Además, el artículo 39 del Código: do en 1902, cuando un individuo descubrió y
“Los yacimientos de placer ubicados en terrenos extrajo secretamente un meteorito de 12 700 kg
baldíos o en el lecho mismo de un río o quebra- de una propiedad, pero luego fue demandado por
da, sobre los cuales no hubieran derechos mine- los dueños del terreno para reposeer la roca, exis-
ros previos, podrán ser aprovechados libremente, te el precedente legal de que un meteorito perte-
siempre que el lavado se efectúe a mano.” Y el nece al dueño del terreno sobre el cual cayó
artículo 41 del Código: “Cuando un yacimiento (McSween, 1999; pág. 10).
de placer se encuentre en un terreno cercado y
éste sea de dominio privado, el propietario será
el que tenga prioridad para efectuar los trabajos SEGUROS CONTRA IMPACTOS
de aprovechamiento, pero deberá reconocer un DE METEORITOS
porcentaje de la explotación del yacimiento a
quien lo hubiese descubierto; tal reconocimiento Los meteoritos que caen en áreas pobladas
se hará de acuerdo con el estudio técnico que son pocos. Sólo hay dos casos documentados de
deberá realizar la Dirección de Geología, Minas personas que hayan sido heridas por meteoritos al
e Hidrocarburos.” caer: en Japón en 1927 y en el estado de
SOTO: Meteoritos y meteoros en Costa Rica 21
Alabama, [Link]., en 1954. Este último caso es cualquier costarricense, su seguro social lo cubrirá,
el mejor documentado: un fragmento de un mete- por ser enfermedad, invalidez o muerte, según sea
orito pétreo de 3,9 kg atravesó el techo y el cielo el caso, puesto que es un accidente, sólo que de
raso de una casa, golpeó una radio grande e hirió índole cósmico-terrestre. Los seguros de vida debe-
a una mujer que estaba recostada en un sofá, rían pagar si alguien muere, pues es un accidente.
quien sufrió heridas en su cadera y abdomen ¿Qué sucede con bienes como vehículos
(Swindel & Jones, 1956). Otro caso curioso es el automotores y edificios? En el caso de automóvi-
del meteorito Nakhla, en Egipto en 1911, que les (INS, 2004a) la “Cobertura ‘H’ riesgos adi-
mató a un perro. Como sólo son casos aislados cionales”, a pesar de que no explicita un evento
reportados en el mundo, se puede afirmar que el tal (ni erupciones volcánicas), sí incluye eventos
hecho de ser golpeado por un meteorito es extre- naturales como temblor, terremoto, deslizamien-
madamente raro. Con base en los cálculos que to, derrumbe y rayo. Podría cubrir los daños,
hicieron Halliday et al. (1985), extrapolados a puesto que es un accidente causado por un obje-
Costa Rica, podríamos decir que las probabilida- to extraño, tal cual si fuera una roca desprendida
des de ser alcanzado por un meteorito es de una de un paredón de la carretera, o la caída de un
persona cada 11 mil años. A pesar de que los avión o un objeto desde él. En el caso de cons-
meteoritos pueden caer a cualquier hora, debido a trucciones inmuebles (INS, 2004b), tampoco está
la dirección de rotación terrestre y de órbita de contemplado explícitamente, pero las “cobertu-
los meteoros, la mayoría caen entre mediodía y ras” incluyen prácticamente cualquier daño cau-
medianoche (Hutchison & Graham, 1993). sado por un evento natural, como rayo, caída de
Para tomar un ejemplo de un país extenso, árboles, vientos huracanados, huracán o ciclón,
bien observado y extensamente poblado, tenemos inundación y deslizamiento, temblor y terremoto,
que entre 1965 y 1992 se reportaron 19 recupera- erupción volcánica y maremoto. ¿Si una casa
ciones de meteoritos caídos en Estados Unidos. asegurada es impactada por un meteorito, el
De ellos, 8 causaron algún daño a edificios. Uno seguro debería pagar los daños? De cualquier
de los más insólitos fue el caso del 9 de octubre manera, al reclamar los pagos en la denuncia res-
de 1992, a las 7:50 p.m., cuando un meteorito de pectiva ante el Instituto Nacional de Seguros,
12 kg cayó sobre un carro parqueado en el pobla- debe especificarse muy bien el caso, y será el
do de Peekskill, estado de Nueva York. Al oír un INS quien finalmente decida, luego de la evalua-
fuerte ruido, el dueño del vehículo y un vecino ción de un perito. Puesto que el impacto de aero-
descubrieron la roca, del tamaño de un balón de litos sucede contra casas y autos, aunque con
fútbol, que había entrado por el baúl del carro y muy bajas probabilidades, este ítem no necesa-
estaba indentada a la calle. Previamente, una riamente debería estar escrito explícitamente en
intensa bola de fuego fue avistada en varios esta- las coberturas de seguros, pero sí ser considerado
dos, precisamente a la hora del fútbol estadouni- al pagarlo como un accidente.
dense universitario, y por eso se convirtió en la
bola de fuego más filmada de la historia.
Afortunadamente para el dueño del vehículo, EPÍLOGO
tanto el carro como el meteorito fueron adquiri-
dos por el Museo Estadounidense de Historia No es mucho lo que se aporta al conoci-
Natural de Nueva Cork (GVN, 1992; Norton, miento de los meteoritos en Costa Rica. Lo que
2002). Una vez más, con base en la extrapolación se sabía del meteorito Heredia, solo es acrecenta-
de datos de Halliday et al. (1985), para Costa do por la presencia de un minúsculo fragmento
Rica, tendríamos que las posibildades de tener en las colecciones nacionales. De los otros dos
daños en un edificio, es de uno cada 78 años. posibles meteoritos quizás nunca se vean mues-
Ante estos hechos y números de probabilida- tras que prueben, sin duda alguna, su existencia.
des, aun tan bajos, ¿habrá alguna manera de ase- De las bolas de fuego, solo queda el testimonio
gurarse en Costa Rica contra los meteoritos? A escrito –no gráfico-, que puede ser interpretado
22 REVISTA GEOLOGICA DE AMERICA CENTRAL
de una u otra manera. Quede, sin embargo, el ÁLVAREZ, L.W., ÁLVAREZ, W., ASARO, F. & MICHEL, H.V.,
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