EL lmite entre orgullo y dignidad
Lstima que el amor no tenga un diccionario dnde hallar cuando el orgullo es simplemente orgullo y cuando es dignidad Gustavo Adolfo Becquer.
Todos sabemos que el orgullo no es una virtud, muchos consideran que ser orgulloso es un defecto, sin embargo muchas veces es el impulso que nos ayuda a lograr grandes cosas. Pero Cmo saber cundo cruzamos esa lnea invisible entre el orgullo que favorece y el orgullo que perjudica? Conceptualmente el orgullo se define cmo la sobrevaloracin del Yo respecto a otros para superar, alcanzar o superponerse a un obstculo, situacin o para alcanzar un status elevado. En mi concepto personal, el orgullo es el nivel medio en una escala en la cual el amor propio es el ideal, y la soberbia el exceso. El tema es algo polmico, ya que muchas personas estn a favor del orgullo, y muchas otras en su contra. Algunos lo consideran una herramienta mientras que otros un obstculo. Existe una paradoja en el orgullo ya que hace ridculos a algunos hombres, pero tambin impide que otros lleguen a serlo. Muchas veces el orgullo es la herramienta que nos sirve para recuperar nuestra dignidad, cuando el amor propio ya no es suficiente. Sin embargo debemos ser muy cuidadosos al utilizarla, porque si se utiliza incorrectamente podemos hacer dao a los que nos rodean, a nosotros mismos y perder lo que ms queremos. La peligrosidad del orgullo radica en la imposibilidad de identificar cundo estamos siendo orgullosos y cundo se ha cado en la soberbia. El orgullo nos ciega, por eso no nos damos cuenta de todo lo que se puede perder nicamente por mantener nuestro orgullo. Cuando alguna persona nos lastima, o nos ofende, el orgullo puede ser un excelente mtodo de defensa, incluso puede impulsarnos a recuperar la dignidad perdida. Pero qu pasa cuando somos nosotros los que cometemos el error? En ese caso el orgullo puede ser nuestro peor enemigo, ya que como dijo el sabio Esopo nuestro carcter siempre nos hace meternos en problemas, pero el orgullo es el que nos mantiene en ellos. Esto sucede porque al aumentar el orgullo por lgica se disminuye la humildad y esto no nos permite reconocer el error que se cometi, y mucho menos tratar de solucionarlo o pedir perdn por los daos causados. Ya que como orgullosos el hecho de reconocer nuestros errores es humillarnos a nosotros mismos. Aceptar las correcciones de los dems es imposible cuando el orgullo llega a determinado nivel, debido a que todo se toma a la defensiva y las correcciones se ven como un ataque personal. Al ser orgullosos somos incapaces de ceder en las discusiones, ya que siempre defenderemos lo propio aunque no sea lo verdadero y veremos a todo el que no est de acuerdo con nuestras ideas como contrincante.
Lo peor del orgullo es que no nos permite pedir perdn, aunque sepamos que es l correcto y lo mejor para todos. Nos hace pensar que pedir perdn no tiene caso por que el mal ya est hecho y de nada servir admitir que nos equivocamos. Esto provoca que dejemos muchos problemas pendientes de resolver y que lastimemos a nuestros seres queridos. Por eso es tan sabia la frase de Amado Nervo, Si eres orgulloso conviene que ames a la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos. Se dice muchas veces que si somos orgullosos es por defender nuestra dignidad, pero al ser orgullosos tenemos una perspectiva de la dignidad muy alejada a la realidad ya que el orgullo la distorsiona hacindonos sentirla mucho ms elevada de lo que en realidad debera estar. La dignidad es la que nos indica qu tan valiosa es una persona, la que nos permite establecer lmites ante una circunstancia que nos est haciendo dao, se dice comnmente que es el escudo que nos protege de los atropellos de otros. Pero al ser orgullosos la dignidad se eleva demasiado y nos hace sentir demasiado valiosos para ser humildes y eso ya es un error, porque la falta de humildad nos hace perder valor como personas. Cuando nos lastiman o nos hacen enojar debemos plantearnos siempre la siguiente pregunta, Me molesta por dignidad o por orgullo?, y en el momento en el que la podamos responder objetivamente podremos al fin ver la lnea tan delgada que separa al orgullo de la dignidad. Es entonces cuando nos daremos cuenta que el orgullo es un arma de mucho cuidado, que nos puede dominar. Es por eso que no hay que buscar el orgullo si no la dignidad, ya que nuestro orgullo puede quedar herido por las ofensas y el rechazo de los dems, pero la dignidad es la que nos mantendr siempre de pie.