Función Notarial y Carrera en Colombia
Función Notarial y Carrera en Colombia
funcin pblica, con lo cual la demanda pierde gran parte de sus fundamentos, pues los cargos del actor reposan en gran medida en la afirmacin segn la cual el notariado no es el desarrollo de una funcin pblica, por tratarse de un servicio pblico. Por ende, la Corte encuentra que no tiene ningn sustento la acusacin del demandante contra la expresin "en el ejercicio de sus funciones" del artculo 1 de la Ley 29 de 1973 puesto que los notarios ejercen funciones pblicas. FUNCION NOTARIAL-Regulacin constitucional/SERVICIO NOTARIAL-Libertad del legislador para regularlo La Constitucin confiere entonces una amplia libertad al Legislador para regular de diversas maneras el servicio notarial, puesto que el texto superior se limita a sealar que compete a la ley la reglamentacin del servicio que prestan los notarios y registradores, as como la definicin del rgimen laboral para sus empleados. Por consiguiente, bien puede la ley atribuir la prestacin de esa funcin a particulares, siempre y cuando establezca los correspondientes controles disciplinarios y administrativos para garantizar el cumplimiento idneo de la funcin; sin embargo, tambin puede el Legislador optar por otro rgimen y atribuir la prestacin de ese servicio a funcionarios pblicos vinculados formalmente a determinadas entidades estatales. CARRERA NOTARIAL-Obligatoriedad del concurso Si la Constitucin ordena perentoriamente que los notarios en propiedad sean nombrados por concurso, la existencia de la carrera notarial es la consecuencia natural de ese mandato constitucional. El diseo de la carrera es entonces la forma legal de reglamentar el servicio prestado por los notarios, por lo cual la carrera notarial, como carrera especial para la reglamentacin de la funcin fedante, tiene pleno respaldo constitucional, tal y como esta Corte ya lo haba sealado en anteriores decisiones, en donde seal que, al ser la funcin notarial una labor eminentemente tcnica, y al haber ordenado la Carta el nombramiento en propiedad de los notarios por concurso, entonces debe entenderse que la Constitucin establece la carrera notarial como un sistema especial de carrera. NOTARIO EN PROPIEDAD/NOTARIO ENCARGO/NOTARIO EN INTERINIDAD EN
La Corte concluye entonces que en nada viola la Constitucin que la ley distinga entre los notarios en propiedad y aquellos por encargo o interinos. Con todo, esta Corporacin precisa que estas figuras son exequibles en el sentido de que son mecanismos razonables para asegurar la continuidad de la funcin notarial, pero que la Carta ha adoptado un modelo que privilegia la
prestacin de este servicio por notarios en propiedad, nombrados por concurso, y que por ende hacen parte de la carrera notarial. No otro es el sentido del mandato perentorio del artculo 131 superior sobre la necesidad del concurso para proveer en propiedad el cargo de notario. CARRERA NOTARIAL Y Implicaciones sobre concurso PRINCIPIO DE IGUALDAD-
La regulacin afecta la carrera notarial, la cual, como ya se vio, es establecida por la propia Carta al ordenar que los cargos en propiedad de notarios sean provistos por concurso. En efecto, en reiteradas oportunidades esta Corporacin ha manifestado que la carrera para el ejercicio de funciones pblicas se fundamenta en tres principios interrelacionados: de un lado, la bsqueda de la eficiencia y eficacia en la funcin, por lo cual la administracin debe seleccionar a la persona exclusivamente por su mrito y capacidad profesional. De otro lado, la proteccin de la igualdad de oportunidades, pues todos los ciudadanos tienen igual derecho a acceder al desempeo de cargos y funciones pblicas. Finalmente, la proteccin de los derechos subjetivos de quien pertenece a la carrera, tales como el principio de estabilidad en el empleo, el sistema para el retiro de la carrera y los beneficios propios de la condicin de escalafonado, pues las personas vinculadas a la carrera son titulares de unos derechos adquiridos, que deben ser protegidos y respetados por el Estado. Ahora bien, es claro que la regulacin impugnada afecta estos principio. De un lado, la norma vulnera el principio de igualdad en el acceso a la funcin pblica, puesto que slo quienes ya son notarios pueden ingresar a la carrera notarial, cuando la Carta establece, conforme lo ha sealado con claridad esta Corporacin, que los concursos para incorporarse a la carrera tiene que ser abiertos. NOTARIO DE CARRERA Y Inconstitucionalidad de la diferencia NOTARIO DE SERVICIO-
La regulacin impugnada desconoce la estabilidad propia de los sistemas de carrera. Segn tal principio, si la persona cumple adecuadamente con los deberes de su cargo, tiene derecho a permanecer en la funcin, mientras que la norma acusada obliga al notario de servicio a volver a concursar para el mismo cargo cada vez que termina el perodo, con lo cual la regulacin afecta el sentido mismo de la carrera notarial y desconoce los derechos subjetivos, y en especial el derecho a la estabilidad, de quien ha ingresado al servicio notarial por medio de un concurso. La diferenciacin entre notarios de servicio y notarios de carrera es inconstitucional, pues la Carta establece que slo pueden ejercer en propiedad el cargo personas que hayan ingresado a la carrera notarial, gracias al concurso de mritos respectivo, el cual, como ya se seal, debe ser no slo abierto sino cumplir los requisitos de objetividad. Esta Corporacin proceder entonces a retirar del ordenamiento aquellos apartes de las normas acusadas que consagran o presuponen la existencia de notarios de servicio, y que por ende limitan el carcter obligatoriamente abierto de los concursos para acceder a la carrera notarial.
INTENDENTE Y COMISARIO-Inconstitucionalidad sobreviniente Es claro que la referencia a los intendentes y a los comisarios se ve afectada por una inconstitucionalidad sobreviniente, por cuanto la Carta de 1991 suprimi las antiguas intendencias y comisaras, las cuales fueron transformadas en departamentos, conforme lo ordena el artculo 309 superior. Adems, al regular el ordenamiento territorial, la Carta no prev la existencia de intendencias o comisaras como entidades territoriales. Por tal razn, la Corte proceder a retirar del ordenamiento la expresin ", intendentes y comisarios". NOTARIO-No es funcionario de libre nombramiento y remocin Se entiende que la facultad del Gobierno nacional y de los gobernadores respectivos no es discrecional, por cuanto los notarios no son sus agentes sino personas que ejercen una funcin pblica eminentemente tcnica. Los notarios no son entonces, tal y como ya lo precis esta Corte en anterior decisin, funcionarios de libre nombramiento y remocin, por lo cual no slo no pueden ser removidos discrecionalmente por el nominador sino que, adems, en el caso de los notarios en propiedad, la facultad del Gobierno Nacional y de los gobernadores se limita a nombrar a la persona que haya obtenido el mejor puntaje en el concurso respectivo. En efecto, esta Corporacin tiene bien establecido que "frente al concurso, la administracin, carece de libertad para adoptar una solucin diferente o privilegiar otra alternativa que considere sin embargo ms apropiada para el inters pblico. Por el contrario, se parte de la premisa de que el inters pblico en este caso se sirve mejor acatando el resultado del concurso". NOTARIO-Periodo de cinco aos Es claro que la referencia al perodo de cinco aos no debe ser interpretada de manera aislada sino en forma sistemtica, tomando en consideracin no slo el conjunto del decreto 960 de 1970 y de la Ley 29 de 1973 sino tambin las disposiciones constitucionales, y en especial el mandato constitucional segn el cual el nombramiento en propiedad de los notarios slo puede hacerse mediante concurso. Por consiguiente, es natural concluir que el perodo all sealado hace referencia a los nombramientos en propiedad, puesto que los notarios en encargo son elegidos nicamente para un mximo de noventa das, mientras que los notarios interinos son designados exclusivamente en aquellos casos en donde resulta imposible efectuar un nombramiento en propiedad, y mientras se realiza el correspondiente concurso. Por ende, es contrario a la Carta predicar un perodo para esos notarios interinos, lo cual no significa, sin embargo, que puedan ser removidos libremente por el Presidente o por los gobernadores. La expresin "para perodos de cinco aos" nicamente tiene sentido en relacin a la diferencia que establece el estatuto notarial entre notarios de servicio y de carrera; por ende, como la Corte ha encontrado que esa diferenciacin desconoce la Carta, es obvio que se deba tambin retirar del ordenamiento la mencionado expresin.
CARRERA NOTARIAL Y CONSEJO SUPERIOR El artculo 164 del decreto 960 de 1970 se encuentra vigente, pues no ha sido derogado expresa ni tcitamente por normas preconstituyentes, y la Constitucin tampoco suprimi expresamente esa norma, ya que orden el nombramiento de los notarios en propiedad mediante concurso pero no le atribuy a ningn organismo constitucional la administracin de la carrera notarial, por lo cual se entiende que esa funcin sigue siendo ejercida por el organismo legal existente para tal efecto. Es obvio entonces que la funcin del Consejo Superior de la Administracin de Justicia que administraba la carrera judicial fue asumida por el actual Consejo Superior de la Judicatura, por lo cual las normas que lo regulaban fueron derogadas por la Constitucin en esa materia. Por ello el Consejo Superior de la Administracin de Justicia, continu siendo un organismo vigente, sin las funciones atribuidas al Consejo Superior de la Judicatura, pero con la funcin de administrar la carrera notarial y los concursos de notarios, por cuanto tales funciones no fueron asignadas ni expresa ni tcitamente a ningn otro organismo, ni por la ley o la Constitucin. La Corte declarar la inexequibilidad de la expresin "de la Administracin de Justicia", contenida en la denominacin "Consejo Superior de la Administracin de Justicia", en el entendido de que a partir de la presente sentencia, y mientras el Legislador no regule la materia de manera distinta, la entidad encargada de administrar los concursos y la carrera notarial se denominar "Consejo Superior". En ese mismo orden de ideas, siendo claro que esta institucin ya no se puede confundir con ninguna otra, la Corte tambin retirar del ordenamiento la expresin "entonces," de ese mismo artculo, la cual pierde toda eficacia normativa. Finalmente, y por razones de unidad normativa, esta Corporacin tambin proceder a declarar la inexequibilidad de la expresin "de la Administracin de Justicia", contenida en la denominacin "Consejo Superior de la Administracin de Justicia", cuando sta se encuentre en otros artculos del decreto 960 de 1970.
Referencia: Expediente D- 2139 Normas acusadas: Artculo 1 (parcial) de la Ley 29 de 1973 y artculos 145, 147, 161 (parcial) y 164 del decreto 960 de 1970. Demandante: Luis Eduardo Montoya Medina Temas: Naturaleza jurdica de las funciones notariales. Distinciones y relaciones entre servicios
pblicos y funciones pblicas. Marco constitucional del servicio notarial y posibilidades de desarrollo legal. La obligatoriedad del concurso para proveer cargos notariales en propiedad y fundamento constitucional de la carrera notarial. Carrera notarial y principio de igualdad: implicaciones sobre los concursos. La subsistencia del Consejo Superior de la Administracin para efectos de la carrera notarial. Magistrado Ponente: Dr. ALEJANDRO CABALLERO MARTNEZ
Santa Fe de Bogot, dos (2) de diciembre de mil novecientos noventa y ocho (1998). La Corte Constitucional de la Repblica de Colombia, integrada por su Presidente Vladimiro Naranjo Mesa, y por los Magistrados Antonio Barrera Carbonell, Alfredo Beltrn Sierra, Eduardo Cifuentes Muoz, Carlos Gaviria Daz, Jos Gregorio Hernndez Galindo, Hernando Herrera Vergara, Alejandro Martnez Caballero y Fabio Morn Daz. EN NOMBRE DEL PUEBLO Y POR MANDATO DE LA CONSTITUCIN Ha pronunciado la siguiente SENTENCIA
I. ANTECEDENTES El ciudadano Luis Eduardo Montoya Medina presenta demanda de inconstitucionalidad contra el artculo 1 (parcial) de la Ley 29 de 1973 y los artculos 145, 147, 161 (parcial) y 164 del decreto 960 de 1970, la cual fue radicada con el nmero D-2139. La demanda es admitida, se fija en lista para las intervenciones ciudadanas y se corre traslado al Procurador General para que rinda el concepto de rigor. Cumplidos, como estn, los trmites previstos en la Constitucin y en el Decreto No. 2067 de 1991, procede la Corte a decidir el asunto por medio de esta sentencia. II. DEL TEXTO OBJETO DE REVISIN.
A continuacin se transcriben los artculos acusados y se subrayan los apartes impugnados de las normas parcialmente demandadas. As, el artculo 1 de la Ley 29 de 1973 establece: LEY 29 DE 1973 (Diciembre 28) Artculo 1. El notariado es un servicio pblico que se presta por los notarios e implica el ejercicio de la f notarial. La f pblica o notarial otorga plena autenticidad a las declaraciones que son emitidas ante el notario a lo que ste exprese respecto de los hechos percibidos por l en el ejercicio de sus funciones, en los casos y con los requisitos que la ley establece. Por su parte, el artculo 161, parcialmente acusado, del decreto 960 de 1970, seala: DECRETO NUMERO 960 DE 1970 (junio 20) Artculo 161. Subrogado. D-2163 de 1970, art. 5 Los notarios sern nombrados para perodos de cinco (5) aos, as: los de primera categora por el gobierno nacional; los dems por los gobernadores, intendentes y comisarios respectivos. La comprobacin de que se renen los requisitos exigidos para el cargo se surtir ante la autoridad que hizo el respectivo nombramiento, la cual lo confirmar una vez acreditados. Finalmente, los artculos 145, 147 y 164 del mismo decreto 960 de 1970, demandados en su totalidad, preceptan: DECRETO NUMERO 960 DE 1970 (junio 20) () Artculo 145. Los notarios pueden ser de carrera o de servicio, y desempear el cargo en propiedad, en interinidad o por encargo. () Artculo 147. La estabilidad en el cargo ejercido en propiedad podr extenderse hasta el retiro forzoso, dentro de las condiciones de la carrera, para quienes pertenezcan a ella, y al trmino del respectivo perodo, para quienes sean de servicio. () Artculo 164. La carrera notarial y los concursos sern administrados por el Consejo Superior de la Administracin de Justicia, integrado entonces, por el Ministro de Justicia, los presidentes de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado y el Tribunal Disciplinario, el Procurador General de la Nacin y dos notarios, uno de ellos de
primera categora, con sus respectivos suplentes personales, elegidos para perodos de dos aos por los notarios del pas, en la forma que determine el reglamento. Para el primer perodo la designacin se har por los dems miembros del Consejo. En el Consejo tendr voz, entonces, el superintendente de notariado y registro III. LA DEMANDA. El actor considera que las normas demandadas vulneran los artculos 2, 3, 4, 6, 13, 29, 113, 115, 116, 117, 118, 119, 120, 121, 122, 123, 124, 125, 130, 189, 209 y 305 de la Constitucin. Segn su criterio, es necesario distinguir entre las funciones pblicas y el servicio pblico prestado por personas naturales, pues estas actividades corresponden a conceptos diversos: la funcin pblica, que es desarrollada por los funcionarios pblicos, mientras que el servicio pblico puede ser prestado por particulares. Ahora bien, agrega el actor, la Constitucin, en desarrollo de un tradicin que se remonta a los aos treinta, encomienda a los notarios el servicio pblico notarial, sin incorporarlo a los rganos del Estado, por lo cual se entiende que no son funcionarios. En sus palabras: El servicio pblico notarial no integra la Rama Ejecutiva del poder Pblico central ni descentralizado, territorialmente o por servicios, por lo que los sujetos que lo encarnan, denomneseles notarios, no son empleados ni funcionarios estatales, ni empleados nacionales (189-13 C.P.) y, por ende, estarn excluidos de los alcances del artculo 125 de la Constitucin pues no estn vinculados a los Organos o a las Entidades del Estado, no amparados por los efectos de ellas, ni vigilados por los Organos autorizados en el art. 130 dem, por cuanto aqu se aludi a las carreras especiales o a la general de los servidores del Estado en dichos rganos y entes Estatales. Si el servicio pblico notarial no se ejerce por empleados o funcionarios estatales, como que las notarias no son cargos pblicos de ninguna de las Ramas del Poder Pblico, sguese que dicho servicio pblico tiene sus especficas caractersticas y que no est atendido por servidores pblicos. Conforme a lo anterior, el demandante considera que la expresin en el ejercicio de sus funciones del artculo 1 de la Ley 29 de 1973 desconoce la Carta porque supone que los notarios cumplen funciones pblicas, mientras que la Carta les atribuye la prestacin de un servicio pblico. Segn su criterio, las funciones pblicas estatales difieren del servicio pblico, por lo que debe inferirse que los sujetos jurdicos que prestan el ltimo y las personas naturales a ellos vinculados no son funcionarios pblicos en estricto sentido, ni son empleados pblicos o funcionarios estatales. Por ende, concluye el actor, no puede el legislador convertir en funcin pblica lo que el Constituyente previ como servicio pblico.
En ese mismo orden de ideas, el demandante considera que si el notario no es un funcionario pblico, entonces no puede tampoco estar sometido a un rgimen de carrera, ya que ste se predica de los funcionarios y no de los particulares que prestan servicios pblicos. Para el actor no puede entonces existir la carrera notarial, por lo cual el artculo 145 del Decreto-Ley 960 de 1970 vulnera la Carta al tratar a los notarios como servidores estatales y suponer la existencia de una carrera notarial. Segn su criterio, si los notarios no cumplen las funciones de un cargo pblico, por lo menos resultan inapropiadas las referencias a la forma del cumplimiento de ese servicio mediante vinculaciones en propiedad, en encargo o en interinidad, nociones legales que encuentran su razn de ser en la preexistencia de un cargo pblico , explicativo de la existencia de normas propias de la administracin de personal denominado de carrera. La norma demandada extiende entonces indebidamente los derechos, beneficios y restricciones del sistema de de carrera a los notarios, que no estn ligados con el Estado. El actor considera que el artculo 147 del Decreto-ley 960 de 1970 adolece de vicios similares pues concibe tambin el servicio notarial como una funcin pblica al consagrar la estabilidad de los notarios hasta la edad de retiro forzoso, como si realmente se tratase de una funcin pblica vitalicia. Adems, segn su parecer, esa norma consagra una distincin inconstitucional en el seno del servicio notarial, entre los denominados notarios de carrera y de servicio. En ese mismo orden de ideas, si los notarios no son servidores pblicos, su nombramiento no puede provenir de la Rama Ejecutiva del poder Pblico, como lo prev el artculo 161 de ese mismo decreto, por lo cual, segn el demandante, esa disposicin es tambin inconstitucional. En sntesis, precisa el actor, la Carta no autoriza extender los beneficios de carrera para personas que atienden un servicio pblico pero que no integran ninguna de las ramas del poder pblico, como es el caso de los notarios. Adems, aun cuando no es totalmente claro, el demandante sugiere que el precepto acusado es contradictorio pues establece que los notarios sern nombrados para perodos de cinco aos, lo cual significara que estn excluidos de los beneficios de carrera, pues de acuerdo con el artculo 125 de la Carta los servidores pblicos de perodo constitucional o legal no tienen derecho a pertenecer a una carrera. Finalmente, el demandante considera que el artculo 164 del Decreto-Ley 960 de 1970, adems de encontrarse desactualizado, debido al trnsito constitucional, es contrario al artculo 130 de la Carta ya que cubre con los beneficios de una carrera a quienes no son servidores pblicos. Concluye entonces el actor: Si el Constituyente previ que la provisin de los notarios en propiedad se haga por concurso, ello no indica que estemos ante una carrera notarial, sino que, como arriba decamos, el Constituyente previ acumuladamente que el servicio notarial ser un servicio pblico al cual se llegue por oposicin pblica, como por mritos se concursa en la contratacin estatal sin que se diga que nos encontramos ante una
carrera, servicio pblico reglamentado por el Congreso en los aspectos sealados por el artculo 131 constitucional, que, adems, al Gobierno competer la creacin, supresin y fusin de los crculos de notariado para atender la prestacin de ese servicio ante la comunidad, tanto como la determinacin de su nmero, sin que por los mismo los notarios sean tratados como servidores pblicos bajo la denominacin del art. 123 Constitucional, ni que por ello correspondan a la nocin de empleados o funcionario estatal ni que desempeen un cargo pblico, ni cumplan una funcin pblica, sin perjuicio de sus obligaciones pblicas como sujetos particulares encargados de la prestacin de un servicio pblico, como lo disponen los artculos 6 y 95 de la Carta fundamental vigente. IV- INTERVENCIN DE AUTORIDADES 4.1. Intervencin de la Superintendencia de Notariado y Registro. La ciudadana Gloria Cecilia Chaves Almanza, en representacin de la Superintendencia de Notariado y Registro, interviene en el proceso para defender la constitucionalidad de las normas acusadas. Para ello comienza por examinar la naturaleza de las funciones notariales y precisa que estas personas no son en estricto sentido servidores pblicos. Sin embargo, agrega que, como lo seal la sentencia C-181/97 de esta Corporacin, estos particulares tienen una gran responsabilidad, al ser depositarios de una especialsima funcin confiada a ellos por el Estado, por lo cual, adems, tienen una posicin de autoridad estatal gozando de las prerrogativas del poder pblico, por ello su responsabilidad es mayor que la de un particular que ejerza una funcin netamente privada. Esto explica, agrega la interviniente, que sobre ellos recaigan controles especiales, sin que por tal razn se conviertan en servidores estatales, desde el punto de vista subjetivo. La ciudadana se apoya tambin en el pronunciamiento de la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado, MP Javier Henao Hidrn, del 25 de febrero de 1998, segn el cual a los notarios no se les aplica el rgimen de inhabilidades previsto para los funcionarios o empleados pblicos en el artculo 179 de la Carta, ya que funcionario es aquella persona que desempea un empleo pblico. Segn la interviniente, el Consejo aclara que los notarios tienen un status sui generis en el rgimen institucional colombiano, pues a pesar de ser particulares, son los nicos a quienes se refiri en forma especial a la Constitucin en el Captulo denominado De la Funcin Pblica. Sin embargo, aclara la interviniente, no debe confundirse la funcin que desempean con su carcter de particulares que prestan un servicio pblico. Segn su parecer, aunque la norma acusada expresa que ejercen funciones, esto no significa que sean funcionarios pblicos pues deben ser considerados particulares. Por ello considera que la expresin acusada debe entenderse desde el punto de vista de los trabajadores particulares, sin olvidar claro est, su especial condicin de prestar un servicio pblico, y sin concluirse que son funciones pblicas propias de los funcionarios pblicos. Luego de un estudio del alcance de las expresiones
funcin y servicio pblico, la ciudadana concluye entonces que el notario, al prestar su servicio pblico, desempea una labor, tarea, o funcin determinada. Por ello, no tendra objeto declarar inexequible el vocablo demandado. De otro lado, la interviniente considera que el artculo 131 de la Constitucin no aboli la carrera notarial, por lo cual resulta necesario deslindar el concepto de carrera aplicable a los funcionarios pblicos, del trmino carrera en su concepcin general. Por ello, segn su criterio, no existe ninguna razn para oponer la existencia de una carrera notarial con el carcter de particulares de los notarios, por lo cual concluye al respecto: La carrera es un mecanismo especial de entrada, estabilidad y ascenso en un rea determinada. No implica necesariamente, el de los empleados pblicos. Las empresas privadas pueden establecer para sus trabajadores un rgimen de carrera, y es as como actualmente existen muchas que aplican exmenes clasificatorios para ocupar cargos laborales y ascender en la empresa, entre otras, con miras a lograr mayor efectividad laboral, No por ello, podramos entrar a afirmar que estos empleados pasan a ser pblicos. Diferente es, que en el caso de los notarios, la ley por facultad Constitucional, decida si implementa o no un rgimen de carrera especial para ellos. En la actualidad el Estatuto Notarial la consagra al establecer, por ejemplo, el sistema de concurso para ascender de una notaria de inferior categora a otra de superior categora. Se repite, esto no implica que se conviertan en funcionarios pblicos. En ese mismo orden de ideas, la interviniente considera que la ley puede prever situaciones jurdicas diversas para los notarios, como la propiedad, la interinidad o el encargo, ya que estas denominaciones no hacen referencia al rgimen propio de los funcionarios pblicos sino a una clase especial de nombramiento que otorgue al notario determinada estabilidad y derechos especiales y lo haga titular de la respectiva notara. Segn su criterio: Slo procede el nombramiento de notarios en propiedad a quienes aprueben el concurso. Esta condicin adems de dar mayor estabilidad, le confiere determinados derechos especiales que se encuentran consagrados en el decreto ley 960 de 1970 y su reglamentario 2184 de 1983. Existen y existirn siempre casos en los cuales se presente falta temporal o absoluta del titular de la notara y sea necesario designar urgentemente a otra persona para la continuidad del servicio. Es ac cuando se presenta como indispensable el poder designar a otra persona en forma totalmente transitoria mientras se normaliza tal situacin. Si se declara inexequible estas tres clases de nombramiento, los notarios no podrn hacer uso del derecho a permisos y licencias por cuanto quien
entre a suplirlo no puede ser designado en propiedad, y si eventualmente lo fuera por haber quedado en lista de elegibles en un concurso, una vez designado notario, perdera su derecho a la estabilidad en el cargo lo que contradice la finalidad de los concursos y la propiedad. Finalmente, en relacin con el artculo 164 del Decreto-Ley 960 de 1970, la interviniente considera, con base en la sentencia del 18 de diciembre de 1997 de la Seccin Quinta del Consejo de Estado, que la nueva Carta elimin el Consejo Superior de la Administracin de Justicia, por lo cual existe un vaco regulativo ya que no hay en la actualidad un organismo con facultades legales para asumir las funciones de administrador de la carrera notarial, siendo de competencia del Congreso de la Repblica expedir las reglas de derecho pertinentes. Sin embargo, la ciudadana precisa que la sentencia SU250/98 de la Corte Constitucional orden la convocatoria a concursos a ms tardar en diciembre del presente ao, pero sin analizar la integracin de este Consejo. Por ende, considera que si el Congreso no aprueba la ley que reglamente los concursos, la convocatoria se har por los miembros que an quedan de dicho consejo, y de demandarse la convocatoria por haber sido convocada por un ente incompetente, o indebidamente integrado, por la va de lo contencioso administrativo, el demandante tendr como antecedente jurisprudencial el pronunciamiento del H. Consejo de Estado, segn el cual ese rgano no existe. La interviniente sugiere entonces que existe una paradoja ya que si el Congreso no expide la ley que reglamenta los concursos notariales, y se declara inexequible esta norma, no habr quien convoque a concursos como lo orden la Corte Constitucional, pero si la disposicin acusada se declara exequible y se realiza el concurso, la convocatoria puede ser demandada por emanar de un ente inexistente o indebidamente integrado o incompetente. 4.2. Intervencin del Ministerio de Justicia y del Derecho. La ciudadana Blanca Esperanza Nio Izquierdo, en representacin del Ministerio de Justicia y del Derecho, interviene en el proceso para defender la constitucionalidad de las normas acusadas. Para tal efecto, la interviniente comienza por precisar que los particulares pueden participar en la prestacin de las actividades administrativas, de las cuales el Estado es titular originario, en virtud de la llamada descentralizacin por colaboracin. Esto significa, segn su criterio, que la funcin administrativa no es exclusiva del poder pblico, sino que tambin incumbe a personas privadas, afirmacin que encuentra respaldo en los artculos 123, 365 y 210 de la Carta. Igualmente la ciudadana precisa que en el rgimen constitucional colombiano, la actividad notarial ha sido calificada de servicio pblico, por lo cual considera que los notarios deben ser considerados servidores pblicos ya que las tareas que desempean son de inters social, puesto que se les ha investido en la guarda de fe pblica, entendida como la autenticidad de que revisten, en nombre del Estado, a las declaraciones emitidas por los particulares ante ellos en ejercicio de sus funciones. A partir de lo anterior, y con fundamento en la sentencia SU-250 de 1998 de esta Corte, la interviniente considera que el demandante yerra al afirmar que los notarios no son autoridades estatales, por lo cual
concluye que sus acusaciones carecen de sustento. Acto seguido, la ciudadana seala que el artculo 131 de la Carta ordena que el nombramiento de los notarios se efecte por concurso, lo cual significa que el Constituyente quiso seleccionar los notarios mediante la comprobacin de sus capacidades intelectuales y morales, garantizar su estabilidad en el cargo y facilitar su promocin y ascenso en aras de mejorar el servicio de la funcin notarial. Adems, agrega la interviniente, no slo esta disposicin forma parte del captulo constitucional de la funcin pblica y de aquellos sistemas especiales de carrera, sino que el artculo 125 superior dispone que todo los empleos en los rganos del Estado son de carrera, excepto los de eleccin popular, los de libre nombramiento y remocin, los trabajadores oficiales y los que determine la ley, por lo cual debe concluirse que es la propia Carta la que incluye a los notarios en el rgimen de carrera. En efecto, precisa la ciudadana, una interpretacin sistemtica de esas disposiciones permite concluir que slo pueden ser nombrados notarios quienes hayan sido vinculados por concurso pblico, en condiciones iguales y de imparcialidad, y su retiro se har slo por calificacin no satisfactoria en el desempeo de sus funciones o por violacin de estatuto notarial (Decreto 960/70) o por desconocer las otras causales previstas en la Constitucin o en la Ley. Por ello, segn su criterio, el rgimen de carrera notarial lejos de vulnerar la Carta Poltica lo que hace es salvaguardar los derechos de todos los asociados con respecto al acceso y ejercicio de las funciones pblica, por lo cual concluye que las normas acusadas no contravienen la Constitucin sino que propenden por regular la calidad y eficiencia de un servicio pblico de gran trascendencia social, Finalmente, respecto del artculo 161 del Decreto 960/70, la ciudadana solicita a la Corte que se declare inhibida de su conocimiento por cuanto esa norma ha sido expresamente derogada por el artculo 46 del Decreto-ley 2163 de 1970. 4.3. Intervencin del Consejo Superior de la Judicatura. El ciudadano Gustavo Cuello Iriarte, Presidente del Consejo Superior de la Judicatura, interviene en el proceso y solicita a la Corte que se inhiba de fallar sobre el artculo 164 del Decreto N 960 de 1970, dado que es una norma jurdica derogada que no est produciendo efectos jurdicos actualmente. El ciudadano comienza por describir la evolucin del Consejo Superior de la Administracin de Justicia, que fue creado por el decreto N 1698 de 1964 como un rgano consultivo del gobierno en cuanto a la carrera judicial, pero cuya naturaleza fue variada por el decreto N 250 de 197 que lo convirti en un ente decisorio y de ejecucin, pues se le dio la funcin de administrar la carrera en la rama judicial. El artculo 164 del Decreto N 960 de 1970 acusado le adiciona entonces la funcin de administrar la carrera notarial y sus concursos. En tal contexto, el interviniente precisa que la Constitucin de 1991 crea el Consejo Superior de la Judicatura, a quien corresponde administrar la carrera judicial, por lo cual se entiende que esta nueva entidad sustituy totalmente al Consejo Superior de la Administracin de Justicia y,
en ese sentido, las normas legales que crearon y regularon este organismo fueron derogadas directamente por la propia Constitucin de 1991. Segn su criterio, el Consejo Superior de la Administracin de Justicia era un organismo creado en funcin de sus atribuciones de administrar la carrera judicial, siendo aquellas asignadas sobre la administracin de la carrera notarial meramente adjetivas y an ajenas a su esencia, por lo cual no se puede pretender que la nueva Carta derog las actividades que desempeaba esa entidad en relacin con la carrera judicial pero mantuvo el rgano para efectos de la carrera notarial. En tal contexto, el interviniente considera que tampoco es admisible concluir, como lo hace la sentencia N SU-250/98 de la Corte Constitucional, que el Consejo Superior de la Administracin de Justicia no era un slo organismo sino dos, distinguidos por las funciones que desempeaba, ya que el artculo 64 del Decreto N 960 de 1970, al atribuir la funcin de administrar la carrera notarial y sus concursos, estableci que tal recaa sobre un organismo ya creado. El ciudadano refuerza esos argumentos invocando la sentencia del 18 de diciembre de 1997 del Consejo de Estado, segn la cual el Consejo Superior de la Administracin de Justicia no tiene vida jurdica desde la expedicin de la Carta Poltica de 1991. Por todo ello el interviniente considera que esa disposicin ha cesado de regir, por lo cual la Corte debe inhibirse de conocerla de fondo; sin embargo, agrega que en caso de que la Corporacin considere que el artculo se encuentra vigente, es necesario que se declare inexequible por violar el artculo 256 constitucional. V- INTERVENCION CIUDADANA En extenso escrito, el ciudadano Mario Fernndez Herrera interviene en el proceso y defiende la constitucionalidad de las normas acusadas, para lo cual comienza por analizar la naturaleza de los notarios como servidores pblicos con carrera especial. El interviniente precisa que la norma constitucional sobre notariado se encuentra en el Ttulo V de la Carta, que se refiere a La Organizacin del Estado, y especficamente en su captulo II sobre la Funcin Pblica, por lo cual, por un elemental criterio de interpretacin sedes materiae, es menester concluir que los notarios son servidores pblicos. Esto se ve confirmado, segn su parecer, por un estudio de las otras disposiciones constitucionales que tratan sobre los servidores pblicos, ya que stas muestran que no existen razones constitucionales para establecer una absoluta y polarizada diferencia entre servidores pblicos y funcionarios pblicos; mucho menos entre estos ltimos y los empleados pblicos puesto que, conforme a la Carta, es servidor pblico aqul que ejerce una funcin pblica que le corresponde prestar al Estado, a travs de una de las tres ramas del poder pblico o de sus rganos autnomos. Por ende, agrega el ciudadano, el servidor pblico puede ser considerado un funcionario pblico, si se lo mira desde el punto de vista de su funcin, de lo que l tiene que hacer y debe hacer, en sntesis, de su competencia mientras que es un empleado pblico en la medida en que
entra a ejercer un cargo o empleo pblico con determinadas funciones pblicas. El interviniente concluye entonces: Funcionarios pblicos son tanto los que prestan las funciones propias de las tres ramas del poder pblico y de los rganos autnomos e independientes del Estado, como los servidores pblicos que sin tener remuneracin contemplada en la respectiva planta como requisito par su provisin y sin tener emolumento previsto en el presupuesto, prestan un servicio pblico que en su contenido material es una funcin del Estado, esto es, una funcin pblica, en cuyo caso entraran a esta ltima categora los particulares, en especial los notarios. Reclcase aqu el hecho de desempear los notarios LA FUNCION DE DAR FE PUBLICA que es una prerrogativa del Estado, delegada a una persona altamente cualificada, moral y socialmente, como guardiana de la juridicidad y de la verdad, a fin que los actos del pblico que pasan ante Ella, se conviertan en acto de f pblica con quilates probatorios especiales, para la fijeza y la seguridad jurdica, para la paz negocial y para la convivencia ajustada a normas particularizadas (los contratos, entre otros actos notariales) creadas por los comparecientes y los otorgantes frente al notario. Conforme a lo anterior, el ciudadano considera que el notario es un servidor pblico, segn palabras expresas del artculo 131 de la Carta y segundo, un funcionario pblico, porque desempea una funcin que dimana del Estado (la funcin pblico o estatal de dar fe). Segn su criterio, esa funcin de dar fe es un monopolio del Estado, pero ste escoge a una persona natural -el notario- para que la ejerza. El interviniente seala entonces que esas funciones pblicas notariales, a pesar de ser regladas, son distintas de aquellas de los jueces, o de las administrativas de la rama ejecutiva, o de la funcin legislativa, por lo cual la funcin notarial se sale de la categorizacin clsica, pero por este hecho no deja de ser funcin. Con todo, el ciudadano precisa que es posible que la anterior tesis no sea admitida por algunos intrpretes que consideran que el notario colombiano no es un funcionario pblico en el sentido clsico. Sin embargo, segn su criterio, en tal caso es necesario concluir que el notario debe ser caracterizado como un servidor pblico-privado. As, es servidor pblico, porque as lo dice en forma expresa el artculo 131 de la Carta, pero es un particular que presta un servicio pblico, como lo muestra el hecho que el notario es el patrono de sus empleados, lo cual significa que es un patrono particular Pero en todo caso, precisa el ciudadano, su actividad sigue siendo una funcin pblica, ya que se trata de dar fe de determinados hechos, lo cual es muy diverso del servicio pblico como el que puede provenir de los transportadores o de las empresas de ingenieros que mantienen carreteras, previos contratos que consagran los peajes. Por todo lo anterior, el interviniente considera que los fundamentos de la demanda son errados, pues no slo el notario ejerce una funcin pblica sino que adems su rgimen es el propio de la carrera, por lo cual la ley no puede
excluir -y no los ha excludo- a los notarios de la Carrera, por haber sido la Constitucin la que LOS INCLUYO EN EL ARTICULO 131, EN REGIMEN DE CONCURSO Y DE CARRERA ESPECIAL. El ciudadano concluye entonces al respecto: Cierto es que la Constitucin le traslad competencia a la ley para que determinara qu funcionarios o servidores pblicos no estn obligados a presentar concurso y, por lo tanto, no estn adscritos a los derechos de carrera, ascenso y remocin con causales taxativas. Pero no menos cierto es que le ley puede hacerlo, cuando la Constitucin no haya creado a travs de norma expresa el citado concurso para ingresar al servicio pblico. Y como sucede que en el caso del notariado, segn lo expuesto ya repetitivamente, el ingreso de los notarios al servicio debe ser en propiedad y lo que es ms importantes, debe ser mediante concurso, segn mandato textual de la Carta, la tesis incongruente, ilgica y adjurdica que pretende colocar al Notariado en la posibilidad de que sea la ley ordinaria la que coloque al notario en su status de servidor pblico excludo del concurso y la carrera, cae por su base, en razn de que viola directamente la letra y el espritu de la Constitucin. Donde hay status de propiedad y concurso hay necesariamente carrera. El ciudadano considera entonces que el notario tiene en el ordenamiento constitucional un status peculiarsimo y extraordinario. As, es un servidor pblico pero no es un funcionario que ejerza un cargo en algunos de los aparatos del Estado; adems, esta persona desempea una funcin que es la notarial y que, por no pertenecer a las funciones propias de las ramas del poder pblico y de los rganos autnomos ya citados, es una funcin pblica especial, ya que el notario no puede dar f pblica por s slo, en cuanto necesita recibir del Estado la investidura que le permite ejercer la potestad y la funcin fedante. Sin embargo, aclara el interviniente, este servidor pblico se encuentra en una situacin estructural y funcionalmente diferente a la del servidor o funcionario pblico que desempea la funcin pblica ordinaria, entre otras razones, porque su cargo no es de aquellos que requieren de una planta por la que se establecen unos empleos con su respectiva remuneracin, con emonumentos que tienen que hacer parte del presupuesto nacional. Y todo lo anterior se vincula, segn su parecer, con la exigencia del concurso para ser notario, pues si la Constitucin lo ordena, necesariamente se colige que lo hizo para que fuera un servidor pblico con sentido de permanencia en el tiempo. Y todo ello implica, para el interviniente, que debe existir una carrera notarial, que es distinta de la carrera administrativa ordinaria de quienes se encuentran directamente vinculados al Estado, pero que es en todo caso una carrera especial. Segn su criterio, la Carta ordena que debe haber un nombramiento por parte del Estado, que tal nombramiento tiene que ser en la categora de la propiedad, con lo cual se est refiriendo a una carrera especial, y que toda esta situacin tiene que estar precedida por un concurso pblico, lo cual no puede significar sino que fu la misma Constitucin Poltica la que determin el status del notario pblico, la existencia de la
carrera notarial y el requisito indispensable del concurso para el ingreso a la propiedad. Por consiguiente, concluye el ciudadano que las normas acusadas que prevn el concurso y el status en propiedad de los notarios se ajustan plenamente a la Carta. Finalmente, el interviniente considera que la Constitucin no elimin el Consejo Superior de la Administracin de Justicia. As, segn su criterio, es cierto que la Carta cre un ente especial para administrar la carrera judicial, a saber, el Consejo Superior de la Judicatura y con ello derog las funciones ejercidas en este aspecto por el Consejo Superior de la Administracin de Justicia. Sin embargo, la Constitucin, al crear esta nueva institucin, no se refiri al ente que administraba precedentemente los concursos y la carrera notarial, por lo cual es forzoso concluir que el artculo 164 del D-L 960 acusado se encuentra vigente y es exequible, porque se est refiriendo a un ente totalmente diferente al que consagr la Constitucin para la carrera judicial. Concluye entonces el interviniente: El Consejo Superior de Administracin de Justicia para la Carrera Judicial creado antes de la Constitucin de 1991, es el mismo entre que cre esta Constitucin con el nombre Consejo Superior de la Judicatura as el primero haya perdido su denominacin (A es A por su esencia y no por la forma como se exprese o denomine). Y el Consejo Superior de la Administracin de Justicia para la carrera notarial y los concursos creado por el artculo 164 citado, ha sido y sigue siendo un ente -ontolgica y funcionalmente hablando- diferente del que llevaba el mismo nombre con el agregado para la Carrera Judicial. Y este ente para la carrera notarial y los concursos sigue existiendo, hasta en su denominacin, as no sea muy apropiada, porque la Constitucin de 1991 no lo toc y porque no ha habido ley que lo derogue. El ciudadano Alvaro Rojas Charry tambin interviene en el proceso para defender la constitucionalidad de las normas acusadas. Segn su criterio, antes de la sentencia SU-250/98 de la Corte Constitucional, las notaras haban sido manejadas polticamente por los gobiernos, pues se hacan nombramientos con inocultables fines de pagar favores polticos y de paso atropellando a quienes no eran de su agrado mediante actos de persecucin propios de los regmenes autoritarios. Segn su criterio, debido a las rdenes dadas por la Corte en esa sentencia, existe una deliberada estrategia de torpedear su ejecucin, de la cual hace parte la presente demanda, ya que sus motivaciones carecen de argumentacin y slo expresan ignorancia jurdica. El ciudadano considera entonces que la demanda nicamente pretende poner obstculos al cumplimiento de la citada sentencia de esta Corporacin con el fin de mantener la politizacin del manejo gubernamental de las notaras, todo lo cual explica las contradicciones del libelo. En palabras del interviniente: Piden los accionantes que se desconozca la carrera notarial, como instrumento legal que genera una estabilidad al funcionario, llmese Notario; pero a su turno piden un estatus con el fin de convenir la interinidad en situacin de permanencia y estabilidad, es decir, que la
sentencia de la Corte no les gusta porque obliga a la prctica de concurso libres y abiertos pero suplican permanencia y estabilidad pensando en intereses muy particulares sobreponindolos al inters general. Se equivocan los accionantes cuando atacan la estructura de una ley como es el estatuto notarial y desconocen el alcance y sentido de los concursos, tanto para el ingreso al servicio, como para el ingreso a la carrera o escalafn profesional. Olvidan que no solamente es la ley la que prev los concursos para notarios, sino que tal normatividad hoy est elevada a la categora de canon Constitucional pues ello es evidente con la sola lectura del artculo 131 de la Constitucin Poltica. No sobra comentar que el artculo 131 de la Constitucin Poltica consagr los concursos como nico mecanismo para acceder al cargo de NOTARIO EN PROPIEDAD, por lo que los accionantes tendran que recurrir a proponer una reforma Constitucional utilizando cualquiera de los mecanismos ordinarios extraordinarios que prev nuestra CARTA. El Constituyente del 91, sabiamente sustrajo de la influencia politiquera y no quiz dejar en manos del gobernante de turno la carrera notarial, sino que la protegi y enalteci plasmando en texto constitucional los concursos tal como qued consagrado en el artculo 131 de la CARTA FUNDAMENTAL. VI. DEL CONCEPTO DEL PROCURADOR GENERAL DE LA NACIN. En su concepto de rigor, el Procurador General de la Nacin (E), Eduardo Montealegre Bynett, solicita a la Corte que declare la constitucionalidad de las normas impugnadas. Segn su criterio, el aparte acusado del artculo 1 de la Ley 29 de 1973 no vulnera la Carta por cuanto ella no contiene la hiptesis mencionada por el demandante, pues la expresin en el ejercicio de sus funciones no significa que la ley califique como pblica las funciones que cumplen los notarios, como equvocadamente lo afirma el accionante. Adems, para la Vista Fiscal la discusin sobre el carcter pblico o privado de la funcin notarial es intrascendente, debido a que el servicio que prestan los notarios es pblico, tal y como lo ha sealado esta Corte en las sentencias C-601 de 1996, C-181 de 1997 y C-093 de 1998. En ese orden de ideas, el Procurador considera que el artculo 145 del Decreto-ley 960 de 1970, que se refiere a la carrera notarial y a las formas de desempear el cargo, es constitucional pues no se le est dando la condicin de servidor pblico a los notarios, como errneamente lo afirma el actor. Por el contrario, este precepto se encuentra en armona con el inciso primero del artculo 131 del Ordenamiento Superior, segn el cual compete a la ley la reglamentacin del servicio pblico que prestan los notarios. Por tanto, el legislador goza de facultades para clasificar a los notarios y para precisar la
modalidad bajo la cual pueden desempear sus funciones. Esta regulacin, agrega el Ministerio Pblico, armoniza adems con el inciso segundo del artculo 131 de la Ley Fundamental, al disponer que el nombramiento de los notarios en propiedad debe hacerse mediante concurso. El Procurador considera entonces que el artculo 147 de ese mismo decreto, que consagra la estabilidad en el cargo de los notarios de carrera hasta la edad de retiro forzoso, armoniza con los artculos 125 y 131 de la Constitucin Poltica, ya que el constituyente en el inciso segundo del artculo 131 ibdem, expresamente consagr la carrera especial de notariado. Por esa misma razn, agrega el Ministerio Pblico, es legtimo y no viola la igualdad que la norma acusada seale unas condiciones de estabilidad para los notarios de carrera y otra para los de servicio, en razn a que stos se encuentran en una situacin de hecho distinta que justifica el trato diferente del legislador. Los anteriores argumentos justifican tambin, segn la Vista Fiscal, la constitucionalidad del artculo 161 del mismo cuerpo normativo, ya que la Carta atribuye a la ley la reglamentacin del servicio pblico que prestan los notarios, por lo cual bien podra esa norma prescribir que los notarios de primera categora sean nombrados por el Gobierno y los dems por los Gobernadores respectivos. El Procurador advierte que ese nombramiento en propiedad de los notarios es en todo caso un acto reglado en la medida que el Gobierno Nacional y los Gobernadores, segn el caso, deben expedirlo luego de haber agotado el trmite propio del concurso. Finalmente, el Ministerio Pblico considera que el artculo 164 del Decretoley 960 de 1970 tampoco vulnera la Carta ya que, como lo seal la sentencia SU-250/98 de la Corte, la carrera notarial tiene carcter especial, por lo cual no est sometida a la comisin Nacional del Servicio Civil, responsable de la administracin y vigilancia de la carrera de los servidores pblicos, sino al Consejo Superior de la Administracin de Justicia, rgano actualmente habilitado para actuar en este campo. VII- FUNDAMENTO JURDICO Competencia. 1. Conforme al artculo 241 ordinales 4 y 5 de la Constitucin, la Corte es competente para conocer de la constitucionalidad del artculo 1 (parcial) de la Ley 29 de 1973 y los artculos 145, 147, 161 (parcial) y 164 del decreto 960 de 1970, ya que se trata de una demanda de inconstitucionalidad en contra de disposiciones que hacen parte de una ley o de un decreto expedido en uso de facultades extraordinarias. El primer asunto bajo revisin. 2- El actor considera que las normas acusadas establecen la carrera notarial y confieren as a los notarios la calidad de funcionarios pblicos, mientras que la Carta les atribuye otra naturaleza jurdica, pues el artculo 131 superior establece que son particulares encargados de la prestacin de un servicio
pblico. Por ello el demandante concluye que esas disposiciones son inconstitucionales pues la ley no puede extender el rgimen de carrera y las prerrogativas y deberes de los servidores pblicos a los notarios, que son simples particulares encargados de prestar un servicio pblico. Uno de los intervinientes se opone a las pretensiones de la demanda, pues considera que, conforme a la regulacin constitucional, los notarios son servidores pblicos sui gneris sometidos a un rgimen de carrera especial, por lo cual las normas acusadas, lejos de vulnerar la Carta, son un desarrollo de los mandatos constitucionales. Finalmente, los otros intervinientes y la Vista Fiscal coinciden con el actor en que en el ordenamiento colombiano los notarios no son servidores pblicos sino particulares; sin embargo, consideran que no por ello las disposiciones acusadas son contrarias a la Carta, por las siguientes dos razones: de un lado, no es cierto que stas confieran a los notarios el status de servidor pblico o de funcionario pblico; y del otro, la propia Carta autoriza un rgimen especial de carrera para los notarios, a pesar de que se trate de particulares, puesto que ordena que su nombramiento en propiedad derive de un concurso, lo cual es congruente con la naturaleza pblica de las funciones desarrolladas por estas personas. Conforme a lo anterior, el problema que debe resolver esta Corporacin es si la ley puede establecer un rgimen de carrera para los notarios, o si tal determinacin desconoce la regulacin constitucional del servicio notarial, tal como lo seala el actor. Ahora bien, como lo muestran los propios argumentos del demandante y de los distintos intervinientes, para responder este interrogante, la Corte debe comenzar por analizar la naturaleza jurdica de los servicios notariales dentro del ordenamiento colombiano. El servicio notarial como funcin pblica. 3- El servicio notarial implica, conforme lo seala una de las disposiciones acusadas, el ejercicio de la fe notarial, por cuanto el notario otorga autenticidad a las declaraciones que son emitidas ante l y da plena fe de los hechos que l ha podido percibir en el ejercicio de sus atribuciones. Esta finalidad bsica del servicio notarial pone en evidencia que los notarios no desarrollan nicamente un servicio pblico, como podra ser el transporte o el suministro de electricidad, sino que ejercen una actividad, que si bien es distinta de las funciones estatales clsicas, a saber, la legislativa, la ejecutiva y la judicial, no puede ser calificada sino como una verdadera funcin pblica. En efecto, el notario declara la autenticidad de determinados documentos y es depositario de la fe pblica, pero tal atribucin, conocida como el ejercicio de la funcin fedante, la desarrolla, dentro de los ordenamientos que han acogido el modelo latino de notariado, esencialmente en virtud de una delegacin de una competencia propiamente estatal, que es claramente de inters general. Esta funcin es en principio estatal, ya que el notario puede atribuir autenticidad a determinados documentos y dar fe de ciertos hechos con plenos efectos legales nicamente porque ha sido investido por el Estado de la
autoridad para desarrollar esa funcin. Estos significa que una persona que no ha sido designada formalmente por las autoridades pblicas como notario o escribano, segn la terminologa de otros ordenamientos, no puede dar oficialmente fe de unos hechos o conferir autenticidad a unos documentos, por ms de que sea la persona ms respetada de la comunidad. En efecto, las aseveraciones de un particular que no es notario tienen el valor de un testimonio, que es ms o menos creble, segn el valor que las autoridades le otorguen, pero tales aseveraciones no confieren, con efectos legales, autenticidad al documento, por cuanto no desarrollan la funcin fedante que, dentro del llamado sistema latino, se desarolla bajo la gida del Estado y por delegacin de ste. Esta funcin de dar fe es adems claramente de inters general por cuanto establece una presuncin de veracidad sobre los documentos y los hechos certificados por el notario, con lo cual permite un mejor desarrollo de la cooperacin social entre las personas, en la medida en que incrementa la seguridad jurdica en el desenvolvimiento de los contratos y de las distintas actividades sociales. Algunos sectores de la doctrina consideran incluso que la funcin notarial es una suerte de administracin de justicia preventiva, ya que la autenticidad de los documentos y la presuncin de veracidad sobre los hechos evita numerosos litigios que podran surgir en caso de que hubiese incertidumbre sobre tales aspectos. El notario ejerce entonces una actividad complementaria a la del juez, ya que el primero previene los litigios que el segundo debera resolver. El documento notarial aparece as, para ciertos doctrinantes, como la prueba antilitigiosa por excelencia, por lo cual consideran que el nmero de sentencias ha de estar en razn inversa del nmero de escrituras; tericamente, notara abierta, juzgado cerrado1. En sntesis, en palabras de Carnelutti, cuanto ms notario, menos juez; cuanto ms consejos del notario, cuanta ms cultura del notario, cuanto ms conciencia del notario, tanta menos posibilidades de litis2. 4- Conforme a lo anterior, la doctrina y la jurisprudencia, tanto nacional como internacional, coinciden en afirmar que la funcin notarial, en los pases que han acogido el llamado sistema latino, no constituye nicamente un servicio pblico sino que configura una funcin pblica. As, en el derecho comparado, la conferencia permanente de los notariados de la comunidad Europea, en sesin del 23 de marzo de 1991, caracteriz la actividad notarial como una delegacin de la autoridad del Estado para dar a los documentos que redacta y de los cuales es el autor, el carcter de autenticidad que confiere a dichos documentos, cuya conservacin asegura, la fuerza probatoria y la fuerza ejecutiva3. En nuestro pas, la doctrina4 y la jurisprudencia han calificado de manera uniforme el servicio notarial como el ejercicio de una funcin pblica.
1 Joaqun Costa citado Guillermo Cabanelas. Diccionario Enciclopdico de Derecho Usual. (21 Ed) Buenos Aires: Heiliasta, 1989, Tomo V, p 572. 2 Francisco Carnelutti. La figura jurdica del notario citado por Hernn A Ortiz Rivas. Etica notarial. Bogot: Ediciones Ibaez, 1993, p 37. 3 Ver R Blanquer Uberos Notario en Enciclopedia Jurdica Bsica. Madrid: Civitas, 1995, Tomo III, p 4447. 4 En el campo doctrinal, ver, entre otros, Manuel Cubides Romero. Derecho notarial colombiano. Bogot: Universidad Externado de Colombia, 1992, pp 112 y ss. Manuel Gaona Cruz. El notariado, una funcin pblica en Estudios Constitucionales. Bogot: Superintendencia de Notariado y Registro, 1988, p 368 y ss.
Por ejemplo, la Corte Suprema de Justicia, mientras ejerca la guarda de la Constitucin, no slo seal que la funcin fedante era pblica sino que los notarios eran, por tal razn, funcionarios pblicos. As, en la sentencia en donde declar la constitucionalidad del decreto 2163 de 1970, que estatiz el servicio notarial, durante el Gobierno del Presidente Pastrana, la Corte Suprema, luego de estudiar en detalle la evolucin de la regulacin jurdica de la actividad notarial en el pas, concluy al respecto: Sera innecesario continuar este recuento de la legislacin nacional hasta llegar a nuestros das, para demostrar cmo la institucin del notariado ha recibido carcter oficial. Y por lo mismo, la afirmacin de la demanda de que la oficializacin del servicio hecho por algunos de los artculos del Decreto 2163 de 1970, es violatoria de la Constitucin, constituye un error de apreciacin pues le achaca a dichas disposiciones lo que tradicionalmente haban establecido otras y lo que antes exiga y hoy exige, como garanta de la fe pblica, la legislacin nacional. Pero, para finalizar y por cuanto ha sido este otro punto de confusin en el camino de precisar la calidad jurdica del Notario, no sobra decir que precisamente por esta calidad de funcionarios pblicos que se le ha atribuido en razn de estar adscritos a un servicio de cargo de la Nacin es por lo cual el Consejo de Estado , en diferentes sentencias, ha admitido que el servicio de notariado es oficial y que quienes lo sirven son funcionarios pblicos de carcter nacional. Entre tales sentencias puede citarse las de fechas 11 de abril de 1958 (archivo del Consejo), 27 de junio de 1959 (archivo del Consejo, 23 de junio de 1960 (Anales, T. LXII, Nos. 387 a 391, pg. 640), 6 de mayo de 1961 (T. LXIII, Nos. 392 a 396, pgs. 501 y ss.), y 12 de marzo de 1963 (T. LXVI, Nos. 401 y 402, pg. 174).5 El Consejo de Estado y esta Corte Constitucional han reconocido tambin que la funcin notarial es, por su trascendencia y en la medida en que se desarrolla con fundamento en prerrogativas estatales, esencialmente pblica. As, segn el Consejo de Estado, la funcin que desarrollan los notarios es por esencia una funcin pblica, como que son stos depositarios de la fe pblica. Se trata de uno de los servicios pblicos conocidos o nominados como de la esencia del Estado.6 En el mismo sentido, esta Corte Constitucional ha sealado, en numerosas oportunidades, que la funcin notarial es pblica, a tal punto que los notarios en el cumplimiento de sus labores relacionadas con la fe publica les asiste el carcter de autoridades, ya que en el ejercicio de esas atribuciones ocupan la posicin de la autoridad estatal y gozan por
5 Corte Suprema de Justicia, Sala Plena, sentencia del 17 de junio de 1971. MP Guillermo Gonzlez Charry en Gaceta Judicial. Tomo CXXXVIII, p 245. En el fallo del 20 de febrero de 1975. MP Alejandro Crdoba Medina, ese tribunal reitera que sea que al notario de le considere como empleado pblico o como profesional, cuestin muy debatida por los autores de obras jurdicas, lo cierto es que le corresponde el calificativo de funcionario pblico porque ejerce una funcin delegada del Estado, cual es la de dar fe pblica de los hechos y actos de que conoce por razn de sus atribuciones legales (subrayas no originales). Sentencia tomada de Foro colombiano, No 69, marzo de 1975, p 276. 6 Consejo de Estado. Sala de lo Contencioso Administrativo. Seccin Primera. Expediente No. 1515, actor Cesar Augusto Varela. Auto del 26 de octubre 1990. MP Myriam Guerrero de Escobar. En el mismo sentido, ver Consejo de Estado. Sala de Consulta y Servicio Civil. Concepto del 25 de febrero de 1998, radicacin nmero: 1.085. MP Javier Henao Hidrn..
consiguiente de las prerrogativas del poder pblico7. 5- En el ordenamiento colombiano, es indudable entonces que la funcin notarial es pblica, por lo cual el actor yerra al intentar calificar el notariado como un simple servicio pblico, que no implica el ejercicio de una funcin pblica. As, es cierto que el artculo 131 de la Carta actual y el artculo 188 de la Constitucin derogada definen literalmente la funcin notarial como un servicio pblico, pero ello no significa que los notarios no ejerzan una funcin pblica, ya que no se puede establecer una oposicin rgida entre los conceptos de servicio pblico y de funcin pblica, como si se tratara de trminos excluyentes y contradictorios. As, es obvio que estas categoras tienen significados distintos, por lo cual una actividad, como el suministro de luz, puede ser un servicio pblico sin ser el desarrollo de una funcin pblica. Sin embargo, que una labor sea definida por la ley o por la Carta como un servicio pblico, en manera alguna excluye que esa misma actividad pueda ser tambin el desarrollo de una funcin pblica. Por ejemplo, el artculo 58 de la Constitucin derogada defina la administracin de justicia como un servicio pblico; sin embargo, nadie le negaba, por tal razn, el carcter de funcin pblica a ese servicio, pues impartir justicia es un tpico ejercicio de prerrogativas estatales. En el mismo sentido, la sentencia C-037 de 1996 de esta Corporacin declar la exequibilidad del mandato contenido en el artculo 125 de la Ley Estatutaria de la Administracin de Justicia, segn el cual la administracin de justicia es un servicio pblico esencial, sin que esto significara, en manera alguna, un cuestionamiento de la naturaleza de la justicia como funcin pblica ya que sta es un desarrollo de uno de los cometidos ms importantes que corresponden al Estado, como explcitamente lo reconoce esa misma sentencia. 6- Conforme a lo anterior, la Corte concluye que el servicio notarial es no slo un servicio pblico sino que tambin es desarrollo de una funcin pblica, con lo cual la demanda pierde gran parte de sus fundamentos, pues los cargos del actor reposan en gran medida en la afirmacin segn la cual el notariado no es el desarrollo de una funcin pblica, por tratarse de un servicio pblico. Por ende, la Corte encuentra que no tiene ningn sustento la acusacin del demandante contra la expresin en el ejercicio de sus funciones del artculo 1 de la Ley 29 de 1973 puesto que, como se mostrado in extenso en esta sentencia, los notarios ejercen funciones pblicas. Esa expresin ser entonces declarada exequible en la parte resolutiva de esta providencia. La regulacin constitucional de la funcin notarial y la libertad del Legislador para regular el servicio notarial. 7- El anterior examen es ya suficiente para desechar la mayor parte de los cargos del demandante pues, conforme a la Carta, el notariado implica el desarrollo permanente de una funcin pblica. En efecto, independientemente del debate doctrinal y jurisprudencial sobre la naturaleza jurdica de los notarios en el ordenamiento legal colombiano, es claro que
7 Corte Constitucional. Sentencia C-181 de 1997. MP Fabio Morn Daz. En el mismo sentido, ver sentencias C-601 de 1996, C-093 de 1998 y SU-250 de 1998.
constitucionalmente estas personas ejercen una funcin pblica. Adems, no es cierto que la Constitucin ordene, como equivocadamente lo indica el actor, que este servicio debe ser prestado por particulares, por cuanto la ley puede radicar la funcin fedante en determinadas instituciones estatales y conferir por ende a los notarios la calidad de servidores pblicos. Nada en la Carta se opone a esa posible regulacin, puesto que la Constitucin en manera alguna ordena que los notarios deban ser particulares y que este servicio deba ser prestado obligatoriamente mediante una forma de descentralizacin por colaboracin, puesto que es tambin posible que la ley regule de manera diversa el servicio notarial y establezca que los notarios y sus subalternos adquieren la calidad de servidores pblicos. La Constitucin confiere entonces una amplia libertad al Legislador para regular de diversas maneras el servicio notarial, puesto que el texto superior se limita a sealar que compete a la ley la reglamentacin del servicio que prestan los notarios y registradores, as como la definicin del rgimen laboral para sus empleados (CP art. 131). Por consiguiente, bien puede la ley atribuir la prestacin de esa funcin a particulares, siempre y cuando establezca los correspondientes controles disciplinarios y administrativos para garantizar el cumplimiento idneo de la funcin; sin embargo, tambin puede el Legislador optar por otro rgimen y atribuir la prestacin de ese servicio a funcionarios pblicos vinculados formalmente a determinadas entidades estatales. 8- Con todo, podra afirmarse que la anterior argumentacin no es vlida ya que el artculo 131 superior habla literalmente del servicio pblico que prestan los notarios y seala que corresponde a la ley definir los aportes como tributacin especial de las notaras, con destino a la administracin de justicia, todo lo cual dara a entender que la Carta define a los notarios como particulares, por lo cual la ley no puede conferirles la calidad de servidor pblico. Sin embargo esa objecin no es de recibo por cuanto ese mismo artculo se refiere tambin al servicio prestado por los registradores, que en el ordenamiento colombiano tienen claramente la calidad de servidores pblicos, por lo cual bien puede la ley conferir esa misma naturaleza jurdica a los notarios. Y, de otro lado, la referencia a los aportes especiales de las notaras como tributacin para la justicia no implica tampoco que las notaras sean obligatoriamente entidades privadas, ya que la Constitucin simplemente est ordenando que un componente de los ingresos provenientes de los servicios notariales sea obligatoriamente destinado a la rama judicial. La Constitucin est creando entonces una renta de destinacin especfica, lo cual es una medida razonable, en la medida en que la propia Carta prohibe en general esas rentas en el artculo 359 superior, por lo cual debe entenderse que el artculo 131 es en este punto una excepcin a la prohibicin prevista por el artculo 359 de la Carta. Resulta pues a todas luces irrazonable deducir de esa previsin constitucional que los notarios son obligatoriamente particulares, pues en ninguna parte la Constitucin prohibe que la ley les confiera la calidad de servidores pblicos. 9 - Esta posible regulacin legal distinta de la funcin notarial y de la naturaleza jurdica de los notarios deriva no slo del tenor literal del artculo 131 constitucional, que confiere una amplia libertad al Congreso para regular
el servicio prestado por los notarios, sino tambin de un examen de los debates sobre el tema en la Asamblea Constituyente, en donde se presentaron proyectos orientados en tres sentidos diversos8. As, algunas propuestas queran que la Constitucin abandonara el modelo latino de servicio notarial, en virtud del cual la funcin fedante es prestada bajo la gida del Estado, a fin de que nuestro ordenamiento adoptara el sistema imperante en los pases de tradicin anglosajona, en los cuales cualquier abogado que goce de credibilidad puede cumplir la funcin de dar fe sobre determinados hechos o sobre la autenticidad de los documentos9. Otros proyectos tenan la orientacin contraria, por cuanto proponan que la Constitucin misma estatizara el servicio notarial y confiriera a los notarios directamente la calidad de servidores pblicos10. Finalmente, otras propuestas defendan a grandes rasgos el mantenimiento del sistema mixto de la anterior Carta, segn el cual el notariado implica el ejercicio de una funcin pblica pero sta puede ser prestada por particulares11. Durante el desarrollo del debate, la Asamblea Constituyente rechaz la adopcin del modelo anglosajn, por cuanto consider no slo que su introduccin poda generar traumatismos innecesarios en el ordenamiento colombiano sino, adems, que el sistema latino haba tenido un desarrollo satisfactorio en el pas12. La Asamblea se opuso tambin a que la Carta directamente ordenara la estatizacin del servicio notarial, por cuanto consider que el modelo existente haba funcionado de manera adecuada, por lo cual era inconveniente que constitucionalmente se adoptara de manera rgida un sistema estatista. Por ello, en trminos generales la Asamblea decidi mantener la regulacin prevista por la anterior Constitucin, aun cuando con algunos ajustes que se estudiarn posteriormente en esta sentencia. Sin embargo, esto no significa que la Asamblea haya ordenado que los notarios tienen que ser obligatoriamente particulares, puesto que no slo el texto adoptado confiere amplia libertad al Legislador en la materia, sino adems por cuanto los propios debates muestran que los constituyentes queran adoptar un marco flexible que pudiera ser desarrollado de distintas maneras por la ley. As, los informes ponencias ante la Comisin y ante la Plenaria de la Asamblea son claros en sealar que el artculo constitucional aprobado es un mnimo normativo pero que corresponde a la ley regular el tema, puesto que expresamente sealan tales informes que la permanencia de la actual norma constitucional es lo aconsejable con la recomendacin de hacer los desarrollos legales pertinentes para optimizar la funcin13. Igualmente, el debate en la Comisin correspondiente muestra que los Constituyentes tenan claridad en que el rgimen constitucional que se pretenda adoptar permita tanto la estatizacin del servicio notarial como que
8 Sobre los debates constituyentes, ver los siguientes nmeros de la Gaceta Constitucional: No 22, 23, 28, 66, 77 y 128. Ver igualmente los Presidencia de la Repblica, Antecedentes del artculo 241. Consulta textual y referencial. Un recuento de esos debates tambin se encuentra en Fernando Mayorga Garca. El notariado en la Asamblea Nacional Constituyente. Bogot: Fondo Nacional de Notariado, 1997, pp 59 y ss. 9 Ver el proyecto No 116 de Luis Guillermo Nieto Roa en Gaceta Constitucional No 28. 10 Ver el proyecto No 102 presentado por Rafael Ignacio Molina Giraldo en Gaceta Constitucional No 25. 11 Ver el proyecto No 67 presentado por el Partido Social Conservador en Gaceta Constitucional No 23. 12 Ver los Informes Ponencias sobre el tema, tanto para el debate en Comisin como para el debate en Plenarias en Gaceta Constitucional Nos 66 y 77. 13 Ver Gaceta Constitucional No 66 p 13 y No 77 p 15.
ste fuera prestado por particulares. As, varios Constituyentes se opusieron a que la Carta estatizara el servicio notarial, pero en el entendido de que deba ser la ley y no la Constitucin la que definiera este asunto. La razn para oponerse a la propuesta de estatizacin de algunos proyectos era entonces la rigidez que sta introduca por cuanto implicaba, en los trminos de uno de los delegatarios, nacionalizar un servicio por medio de un acto positivo e inmodificable, pues, porque modificar la Constitucin es cada da ms difcil. Por ello ese mismo constituyente propona dejar ese tema a la ley, en el entendido de que la regulacin constitucional que se iba a adoptar permita prcticamente todo14. Acto seguido, otro constituyente confirm lo anterior sealando que la regulacin constitucional anterior, que precisamente se decidi mantener, haba permitido la nacionalizacin del servicio notarial por parte del Gobierno Pastrana, a lo cual una delegataria seal que por ello haba que concluir que es un artculo que le da a la ley toda la posibilidad de reglamentarlo15. Finalmente, otro Constituyente sintetiz las intervenciones sealando que con ese artculo que hay en la Constitucin se puede hacer de todo, se pudo nacionalizar y se pudo desnacionalizar; se pueden hacer los concursos o no se pueden hacer, por lo cual es necesario que exista una ley que reglamente todas esas cosas16. La obligatoriedad de los concursos y el fundamento constitucional de la carrera notarial. 10- Conforme a lo anterior, no tiene ningn sustento el cargo del actor segn el cual, las normas acusadas, al crear la carrera notarial, desconocen la naturaleza privada de los notarios ya que, como se vio, la Carta confiri a la ley la posibilidad de regular de manera diversa la prestacin del servicio notarial, ya sea por particulares, ya sea directamente por el Estado por intermedio de notarios que tengan la calidad de servidores pblicos. Pero es ms, la previsin legal de la carrera notarial, lejos de vulnerar la Constitucin, es un desarrollo de la misma, y en especial de la finalidad que tuvo el Constituyente al incorporar a la Carta, el mandato segn el cual el nombramiento en propiedad de los notarios se har mediante concurso. (CP art. 131). En efecto, la exigencia constitucional del concurso tiene la pretensin de mejorar el servicio notarial y garantizar la idoneidad de quienes accedieran a esa funcin, as como evitar ciertos manejos no muy claros en el nombramiento de los notarios, con lo cual tambin se quera proteger los derechos de los notarios y asegurar el respeto del principio de igualdad en el acceso a la funcin pblica (CP art. 40). Esto es muy claro en el debate en la Comisin IV de la Asamblea Constituyente que trat el tema, pues en ella los delegatarios coincidieron en que se deba mantener la anterior regulacin constitucional, pero que sin embargo era necesario establecer ciertos ajustes
14 Ver la intervencin de Alvaro Gmez Hurtado en la sesin del 15 de mayo de la Comisin IV en Presidencia de la Repblica, Antecedentes del artculo 241. Consulta textual y referencial. (4515) Ver tambin Fernando Mayorga Garca- Loc-cit, p 88. 15 Ver las intervenciones de los Constituyentes Velasco Guerrero y Maria Teresa Garcs respectivamente en la sesin del 15 de mayo de la Comisin IV en Presidencia de la Repblica, Antecedentes del artculo 241. Consulta textual y referencial. (4515) Ver tambin Fernando Mayorga Garca- Loc-cit, p 89. 16 Ver la intervencin del Delegatario Armando Holgun. en la sesin del 15 de mayo de la Comisin IV en Presidencia de la Repblica, Antecedentes del artculo 241. Consulta textual y referencial. (4515) Ver tambin Fernando Mayorga Garca- Loc-cit, p 96.
que haban obstaculizado el adecuado desarrollo de la funcin notarial. La novedad ms importante fue entonces la constitucionalizacin de la obligacin del concurso, a fin de hacer verdaderamente imperativa su realizacin para el nombramiento de notarios en propiedad, con lo cual, en el fondo, los delegatarios pretendan la constitucionalizacin de la carrera notarial. As, la delegataria que propuso la incorporacin en la Carta de este mandato seal que si se pretenda conservar el esquema existente, de todas maneras era muy importante que si a todo nivel de la funcin pblica se est estableciendo por esta Constituyente, el sistema de carrera, sistema de seleccin que sea objetivo y con base en el mrito personal, pues que este sistema sea extendido a las notaras (subrayas no originales)17. Luego, en la Plenaria del 5 de junio de 1991 de la Asamblea, esta tesis fue reiterada y ampliada por esta delegataria, en los siguientes trminos: En la Comisin despus de hacer varios anlisis, decidimos que era conveniente recomendar a la Plenaria que se continuara con este sistema existente; sin embargo, anotbamos, que uno de los aspectos que hacen antiptica la institucin de las notaras es el criterio como de prebenda que encierra, porque pues, se considera que se nombra de notario por consideraciones de favor poltico u otro tipo de criterio que a veces, pues no resultan los ms objetivos o por lo menos no permiten un criterio obligatorio con relacin al acceso al notariado, por eso propusimos a la Comisin y personalmente en que ojal la sesin Plenaria adopte el texto que traemos de la Comisin en cuanto al acceso al notariado debe ser siempre por concurso, por lo menos ste sera un aspecto que le d ese carcter de considerarse una funcin pblica a la cual debe tener acceso en forma igualitaria cualquier persona que rena determinados requisitos y que mediante el concurso, pues sea la persona que merece el nombramiento (subrayas no originales)18. 11- El concurso ordenado por la Carta para el nombramiento en propiedad de un notario es entonces muy diferente de las licitaciones previstas por la ley en materia de contratacin administrativa, ya que los concursos notariales no existen con el fin de adjudicar un contrato a la mejor oferta econmica sino que pretenden establecer quien es la persona ms idnea, por sus calidades intelectuales, profesionales y morales, para desempear en propiedad la funcin de notario. Es pues un concurso similar al previsto por el artculo 125 de la Carta para el nombramiento de los funcionarios y su incorporacin a la carrera administrativa, por cuanto en ambos casos se disea un procedimiento para seleccionar, con base estrictamente en el mrito, quien es la persona mejor calificada para desarrollar una determinada funcin pblica. Las finalidades son entonces las mismas pues en ambos casos la Carta ordena establecer un procedimiento objetivo y transparente de seleccin, que permita escoger a la persona ms apta para el ejercicio de la funcin pblica, con el
17 Ver la intervencin de la delegataria Maria Teresa Garcs en la sesin del 15 de mayo de 1991 de la Comisin IV en Presidencia de la Repblica, Antecedentes del artculo 241. Consulta textual y referencial. (4515) Ver tambin Fernando Mayorga Garca- Loc-cit, p 81. 18 Ver la intervencin de la delegataria Maria Teresa Garcs en la sesin plenaria de la Asmablea Constituyente del 5 de junio de 1991 en Presidencia de la Repblica, Antecedentes del artculo 241. Consulta textual y referencial. (0605) Ver tambin Fernando Mayorga Garca- Loc-cit, p 128.
pleno respeto del principio de igualdad en el acceso a tales funciones. No es entonces posible asimilar el rgimen de concurso previsto para la funcin pblica, que es el caso de los notarios, con el concurso desarrollado para la contratacin administrativa, por lo cual las aseveraciones del demandante carecen en este aspecto de cualquier fundamento constitucional. 12- La Constitucin ha querido entonces la profesionalizacin de los notarios, y por tal razn los ha sometido al rgimen de concurso para que sean nombrados en propiedad, por lo cual es claro que la propia Carta ha fundamentado la existencia de una carrera notarial para garantizar an ms la idoneidad de quienes desarrollan esa funcin pblica. En efecto, si la Constitucin ordena perentoriamente que los notarios en propiedad sean nombrados por concurso, la existencia de la carrera notarial es la consecuencia natural de ese mandato constitucional. El diseo de la carrera es entonces la forma legal de reglamentar el servicio prestado por los notarios (CP art. 131), por lo cual la carrera notarial, como carrera especial para la reglamentacin de la funcin fedante, tiene pleno respaldo constitucional, tal y como esta Corte ya lo haba sealado en anteriores decisiones, en donde seal que, al ser la funcin notarial una labor eminentemente tcnica, y al haber ordenado la Carta el nombramiento en propiedad de los notarios por concurso, entonces debe entenderse que la Constitucin establece la carrera notarial como un sistema especial de carrera19. Las distintas situaciones de los notarios. 13- Una vez mostrada la naturaleza pblica de la funcin fedante y establecida la legitimidad constitucional de la carrera notarial, entra la Corte a examinar especficamente los cargos contra los artculos demandados del decreto 960 de 1970. As, el artculo 145 seala que los notarios pueden desempear el cargo en propiedad, en interinidad o por encargo, norma que el actor cuestiona por dos razones: de un lado, por cuanto esa disposicin presupone la carrera notarial, cuya existencia, segn su parecer, es contraria a la Carta. Y, en segundo lugar, porque el demandante considera que la norma, al establecer distinciones entre los notarios, vulnera el principio de igualdad. Como es obvio, la primera acusacin no tiene ningn sustento ya que, como se ha mostrado in extenso en esta sentencia, la carrera notarial es expresin de claros mandatos constitucionales. Por ende, la Corte se limitar a examinar si las distinciones establecidas por la disposicin acusada se ajustan a la Carta, y en especial si son o no violatorias del principio de igualdad y de la regulacin constitucional de la carrera notarial. 13- El decreto 960 de 1970 seala que el cargo de notario puede ser ejercido en propiedad, por encargo o en interinidad. Ese estatuto precisa el sentido de esos conceptos as: el nombramiento en encargo ocurre frente a la falta de un notario, que obliga a que se designe un encargado de las funciones mientras se provee el cargo en interinidad o en propiedad. Por su parte, los nombramientos en interinidad se realizan cuando el encargo se prolonga por ms de tres meses, o cuando el concurso ha sido declarado desierto, pero nicamente
19 Sentencia SU-250 de 1998. MP Alejandro Martnez Caballero. Fundamento Jurdico B-4.
mientras se efecta el nombramiento en propiedad (art. 148). Finalmente, el inciso primero del artculo 146 de ese mismo estatuto notarial establece que el nombramiento en propiedad se hace para quienes son seleccionados mediante concurso y confiere a la persona el derecho a no ser removido del cargo sino en los casos y con las formalidades que determina el propio estatuto. Las diversas formas de nombramiento tienen entonces efectos distintos, en especial en trminos de estabilidad, pues quien es nombrado en propiedad tiene una mayor posibilidad de permanencia que el interino, y ste ltimo, a su vez, goza de mayores garantas que el encargado, tal y como lo sealan los artculos 146 y ss del estatuto notarial. Sin embargo, la Corte no encuentra que la existencia de esos tipos de designacin viole igualdad u otras disposiciones de la Carta, por cuanto esas figuras tienen un fundamento objetivo y razonable, ya que persiguen satisfacer las necesidades del servicio notarial, y la diversidad de trato se basa en las distintas situaciones y razones que han dado lugar a la designacin de una persona como notario. As, es normal que la ley prevea que el servicio sea realizado primariamente por notarios en propiedad, quienes deben ser nombrados a partir de un concurso, tal y como lo ordena la propia Constitucin (CP art. 131). Por ende es natural que los notarios en propiedad sean quienes gocen de mayor estabilidad; sin embargo, en determinadas ocasiones puede no ser posible designar en propiedad un notario, por cuanto, por ejemplo, el concurso ha sido declarado desierto, por lo cual es legtimo que para tales eventos la ley prevea nombramientos interinos para evitar una interrupcin del servicio pblico notarial. Finalmente, puede ocurrir que tambin, por una enfermedad, una licencia, una renuncia intempestiva, la muerte, u otra eventualidad, exista una falta temporal o definitiva de un notario, por lo cual es razonable que para esos casos tambin la ley consagre una figura como la del notario por encargo, que precisamente es nombrado por un perodo de hasta por noventa das, a fin de asegurar la continuidad de la funcin notarial en esas situaciones excepcionales. 14- La Corte concluye entonces que en nada viola la Constitucin que la ley distinga entre los notarios en propiedad y aquellos por encargo o interinos. Con todo, esta Corporacin precisa que estas figuras son exequibles en el sentido de que son mecanismos razonables para asegurar la continuidad de la funcin notarial, pero que la Carta ha adoptado un modelo que privilegia la prestacin de este servicio por notarios en propiedad, nombrados por concurso, y que por ende hacen parte de la carrera notarial. No otro es el sentido del mandato perentorio del artculo 131 superior sobre la necesidad del concurso para proveer en propiedad el cargo de notario, tal y como claramente lo explic uno de los Constituyentes, cuando seal al respecto: Ha habido una carrera notarial hace varios aos pero obviamente como nosotros tendemos a crear normas y a establecer excepciones, pues tambin se ha dejado cierta discrecionalidad para que los gobiernos nombren notarios con el resultado de que la mayora de los notarios no son por concurso; bueno, yo no paso a analizar qu hizo cada gobierno porque no me interesa, me parece que es interesante que los gobiernos no puedan disponer de los asuntos del Estado, de los
cargos pblicos como si fueran los dueos del Estado, ningn gobierno; yo creo que debemos hacer racional la posibilidad de tener acceso a la funcin pblica y la nica forma de hacerlo es por concurso, la nica forma que la humanidad conoce de que la gente llegue a desempear funciones en forma objetiva que no sea por la ddiva del Presidente, la ddiva del Ministro, la intriga del poltico es por concurso; por eso les propongo la norma que deca hace un momento de que los notarios sern nombrados por el Consejo Superior de la Judicatura mediante el sistema del concurso. Si a ustedes les parece que no es el Consejo Superior de la Judicatura la entidad que sera ms indicada para esta funcin, se puede dejar abierto pero que s sean nombrados por concurso todos los notarios, sin excepciones; esa es la propuesta.20 Conforme a lo anterior, las figuras de la interinidad o del encargo son constitucionalmente legtimas; sin embargo, si esos mecanismos son utilizados, no para asegurar la continuidad del servicio notarial en circunstancias excepcionales, sino para desconocer el mandato constitucional relativo a la obligatoriedad de los concursos para el nombramiento de los notarios (CP art. 131), entonces estaramos en una clara desviacin de poder, que acarreara la nulidad de la correspondiente actuacin administrativa, por lo cual la Corte condicionar, en la parte resolutiva de esta sentencia, el alcance de las figuras de los notarios interinos y por encargo. Carrera notarial y principio de igualdad: implicaciones sobre el carcter abierto de los concursos para ingresar a la carrera. 15- El artculo 145 del decreto 960 de 1970 tambin distingue entre los notarios de servicio y los notarios de carrera. Conforme a la regulacin legal, ambos ejercen el cargo en propiedad, por lo cual obligatoriamente deben ser nombrados por concurso. Sin embargo, los primeros no pertenecen a la carrera y son nombrados por un perodo determinado, que el estatuto establece en cinco aos; por ende, su estabilidad slo cubre el perodo para el cual fueron nombrados. Por su parte, los segundos no slo han concursado para acceder al servicio y ser nombrados en propiedad sino que, adems, han tambin concursado satisfactoriamente para ingresar a la carrera notarial; por, ello gozan de una mayor estabilidad pues, como lo seala el artculo 177, tienen derecho a permanecer en el cargo, siempre y cuando desarrollen satisfactoriamente sus funciones. Por consiguiente, la estabilidad en el cargo de los notarios de servicio y de carrera no es la misma ya que, como lo indica otra de las normas acusadas, sta puede extenderse hasta el retiro forzoso, dentro de las condiciones de la carrera, para quienes pertenezcan a ella, mientras que para los notarios de servicio cubre nicamente el trmino del respectivo perodo. Esa diferencia de trato es cuestionada por el actor, quien considera que sta infringe la igualdad pues consagra un privilegio para los
20 Intervencin de la delegataria Maria Teresa Garcs en la sesin del 15 de mayo de 1991 en la Comisin IV. Ver Presidencia de la Repblica, Antecedentes del artculo 241. Consulta textual y referencial. (4515) Ver tambin Fernando Mayorga Garca- Loc-cit, pp 85 y 86
notarios de carrera. Entra pues esta Corporacin a examinar esa acusacin. 16- En principio podra considerarse que la distincin entre notarios de carrera y de servicio es constitucional pues la Carta confiere una amplia libertad al Legislador para reglamentar el servicio prestado por los notarios, por lo cual bien poda la ley, tal y como lo hace el estatuto notarial, consagrar un sistema en virtud del cual quien quiera desarrollar la funcin notarial debe primero concursar para ingresar al servicio, y ejercer el cargo en propiedad como notario durante un perodo determinado, y slo adquiere el derecho a la estabilidad permanente propio de la carrera si luego participa en otro concurso que est reservado a quienes ya son notarios. En apariencia este mecanismo no sera discriminatorio, ya que el concurso para ingresar al servicio es abierto a toda persona que rena los requisitos de ley, y todo notario de servicio puede posteriormente participar en otro concurso para ingresar a la carrera y adquirir as una mayor estabilidad en el cargo, tal y como lo seala el artculo 176 del decreto 960 de 1970. Esto significa que para ingresar a la carrera el estatuto notarial establece un proceso de seleccin en dos pasos: el simple particular debe primero participar en un concurso para acceder al servicio, y slo posteriormente puede intentar ingresar a la carrera, lo cual permite a la autoridad encargada de administrar el concurso tomar en cuenta en el concurso para el ingreso a la carrera el desempeo que ya ha tenido la persona como notario de servicio, tal y como lo seala el artculo 163 del mismo decreto 960 de 1970, segn el cual, en los concursos para ingresar a la carrera se deber tomar en cuenta el rendimiento y la capacidad demostrada en el servicio notarial. Este mecanismo podra ser entonces considerado como una forma admisible para buscar que ingresen a la carrera quienes ya han mostrado un buen desempeo como notarios de servicio. 17- A pesar de lo anterior, la Corte considera que esa regulacin afecta la carrera notarial, la cual, como ya se vio, es establecida por la propia Carta al ordenar que los cargos en propiedad de notarios sean provistos por concurso (CP art. 131). En efecto, en reiteradas oportunidades esta Corporacin21 ha manifestado que la carrera para el ejercicio de funciones pblicas se fundamenta en tres principios interrelacionados: de un lado, la bsqueda de la eficiencia y eficacia en la funcin, por lo cual la administracin debe seleccionar a la persona exclusivamente por su mrito y capacidad profesional (CP art. 125). De otro lado, la proteccin de la igualdad de oportunidades, pues todos los ciudadanos tienen igual derecho a acceder al desempeo de cargos y funciones pblicas (CP arts 13 y 40). Finalmente, la proteccin de los derechos subjetivos de quien pertenece a la carrera (CP arts 53 y 125), tales como el principio de estabilidad en el empleo, el sistema para el retiro de la carrera y los beneficios propios de la condicin de escalafonado, pues las personas vinculadas a la carrera son titulares de unos derechos adquiridos, que deben ser protegidos y respetados por el Estado. Ahora bien, es claro que la regulacin impugnada afecta estos principio. De un lado, la norma vulnera el principio de igualdad en el acceso a la funcin
21Al respecto pueden verse, entre otras las sentencias C-479 de 1992, C-391 de 1993, C-527 de 1994, C-040 de 1995, C-063 de 1997, T-315 de 1998 y C-539 de 1998.
pblica, puesto que slo quienes ya son notarios pueden ingresar a la carrera notarial, cuando la Carta establece, conforme lo ha sealado con claridad esta Corporacin, que los concursos para incorporarse a la carrera tiene que ser abiertos. Ha dicho al respecto la Corte: El acceso a carrera mediante concurso dirigido a determinar los mritos y calidades de los aspirantes (CP art. 125), es una manifestacin concreta del derecho a la igualdad (CP art. 13) y al desempeo de funciones y cargos pblicos (CP art. 40-7). La libertad del legislador para regular el sistema de concurso de modo que se garantice la adecuada prestacin del servicio pblico, no puede desconocer los derechos fundamentales de los aspirantes que se satisfacen mediante la participacin igualitaria en los procedimientos legales de seleccin de los funcionarios del Estado. El derecho a la igualdad no significa que el aspirante que toma parte en un concurso adquiere sin ms el derecho a ser designado en el cargo. La ley est facultada para sealar los requisitos y condiciones necesarios para ingresar a los cargos de carrera y para determinar los mritos y calidades de los aspirantes (CP art. 125). El principio de igualdad, sin embargo, se opone a que la ley al regular el mecanismo de ingreso a la funcin pblica, establezca requisitos o condiciones incompatibles y extraos al mrito y a la capacidad de los aspirantes teniendo en cuenta el cargo a proveer, que seran barreras ilegtimas y discriminatorias que obstruiran el ejercicio igualitario de los derechos fundamentales. Para asegurar la igualdad, de otra parte, es indispensable que las convocatorias sean generales y que los mritos y requisitos que se tomen en consideracin tengan suficiente fundamentacin objetiva y reciban, junto a las diferentes pruebas que se practiquen, una valoracin razonable y proporcional a su importancia intrnseca (subraya no originales).22 De otro lado, el notario de servicio, incluso s ha desempeado satisfactoriamente sus funciones, pierde su estabilidad al trmino del perodo, salvo s gana el concurso para la carrera o gana un nuevo concurso para ser notario de servicio por otro trmino. En efecto, el estatuto notarial establece que la estabilidad en el cargo para los notarios de servicio se extiende nicamente hasta el trmino del respectivo perodo; por ende, a partir de tal momento, estos notarios carecen de estabilidad. Es cierto que el propio estatuto seala en su artculo 181 que los notarios pueden ser reelegidos indefinidamente, por lo cual un notario de servicio puede ser reelegido en su cargo al expirar el perodo; sin embargo, en la medida en que la Constitucin ordena que todo notario en propiedad sea designado por concurso (CP art. 131), es lgico entender que esa reeleccin presupone un nuevo concurso. En tal contexto, la regulacin impugnada desconoce la estabilidad propia de los sistemas de carrera. Segn tal principio, si la persona cumple adecuadamente con los deberes de su cargo, tiene derecho a permanecer en la funcin, mientras que la norma acusada obliga al notario de servicio a volver a
22Sentencia C-041 de 1995. M.P. Eduardo Cifuentes Muoz
concursar para el mismo cargo cada vez que termina el perodo, con lo cual la regulacin afecta el sentido mismo de la carrera notarial y desconoce los derechos subjetivos, y en especial el derecho a la estabilidad, de quien ha ingresado al servicio notarial por medio de un concurso. 18-Con todo, se podra argumentar que la anterior argumentacin no es de recibo, y que la diferenciacin entre notarios de servicio y de carrera es vlida, en la medida en que opera como un especie de filtro, por medio del cual el estatuto notarial busca evitar que quien an no ha ejercido la funcin notarial, adquiera el derecho a la estabilidad propia de la carrera, gracias nicamente al xito en un concurso. Segn esta objecin, resulta razonable que ingrese a la carrera y adquiera el derecho a la estabilidad nicamente aqul que en la prctica ya ha demostrado ser un buen notario, mientras que es riesgoso para la propia eficiencia notarial conferir esta estabilidad a una persona nicamente porque ha tenido xito en un concurso de mritos. A pesar de su aparente fuerza, la Corte no comparte esa objecin, por cuanto desconoce el significado mismo de los concursos de mrito y el alcance del derecho a la estabilidad propio de la carrera. 18.1- En primer trmino, esta argumentacin supone que los concursos de mrito son procesos aleatorios o caprichosos, que no permiten seleccionar objetivamente a personas idneas para el ejercicio de la funcin pblica. Sin embargo eso no es as ya que, conforme lo ha sealado esta Corporacin, un proceso de seleccin slo puede ser verdaderamente calificado como un concurso de mritos si rene unas condiciones mnimas que aseguren la objetividad del proceso de escogencia. Esta Corte seal al respecto, con criterios que se reiteran en la presente oportunidad: Los requisitos que se exijan para concursar pueden estar constituidos por ttulos acadmicos, certificados de estudio, experiencia profesional o docente, trabajos, antecedentes, publicaciones, etc. A su turno, las pruebas que lo integren pueden consistir en evaluaciones orales o escritas de las aptitudes o capacidades de los participantes, como exmenes, entrevistas, confrontaciones, exposiciones orales y pblicas, simulacros, etc. No obstante, la finalidad de los requisitos y pruebas debe orientarse a descubrir la formacin acadmica o tcnica para desempear la funcin respectiva, con el fin de evaluar las destrezas y la capacidad crtica y constructiva de los aspirantes, en los cargos que as lo requieran. Cada una de las exigencias debe responder a una necesidad especfica en atencin al cargo que se busca proveer y las puntuaciones y ponderaciones que se prevn deben basarse en criterios objetivos, pblicos y confrontables, y responder a los principios de razonabilidad y proporcionalidad. As, por ejemplo, sera absolutamente desproporcionado que dentro del concurso para proveer un cargo de naturaleza eminentemente tcnica, se otorgue a la entrevista personal un puntaje superior al que se confiere al examen de conocimientos y aptitudes para desempear la respectiva funcin. En este caso, se estaran extraviando los principios que orientan el sistema de carrera
para dar origen a un nombramiento de libre designacin. () En suma, una verdadera carrera - administrativa o judicial - y un autntico concurso de mritos, deben articularse en torno a los valores, principios y derechos que inspiran el estatuto constitucional de la funcin pblica. En este sentido, puede afirmarse que todo concurso debe someterse, cuando menos, a las siguientes directrices: (1) la convocacin debe ser pblica y ampliamente difundida; (2) las reglas del concurso - denominacin de los cargos a proveer, requisitos para participar, pruebas o evaluaciones, trminos y lugares de realizacin y entrega de requisitos, documentos exigidos, criterios de ponderacin, puntajes etc.- deben ser claras y expresas y la administracin deber someterse a ellas estrictamente (Cfr. T-256/95 (MP. Antonio Barrera Carbonell).; (3) las condiciones generales exigidas para participar deben ser proporcionadas - necesarias, tiles y estrictamente proporcionales - a la finalidad perseguida por el concurso; (4) las pruebas a las que han de someterse los competidores deben ser, adems de razonables y proporcionadas, congruentes con la misma finalidad; (5) los factores de evaluacin deben responder fundamentalmente de manera prioritaria a criterios tcnicos, objetivos y pblicos, que puedan ser controlados y que desplacen la posibilidad de imponer discriminaciones o privilegios para que todos los aspirantes puedan, realmente, competir en igualdad de condiciones; (6) debe existir una estricta relacin de proporcionalidad en la ponderacin de los distintos factores a evaluar, de manera tal que prevalezcan los criterios objetivos, a fin de que no ocurra, por ejemplo, que tenga un mayor valor ponderado la prueba que evale la condicin objetivamente menos necesaria para el ejercicio del cargo.23 Por consiguiente, la Constitucin, al establecer que el nombramiento de los notarios en propiedad se debe hacer mediante concurso (CP art. 131), es obvio que est ordenando que se realice un proceso de seleccin objetivo que rena mnimamente los requisitos anteriormente mencionados. En tal contexto, es natural que se confiera el derecho a la estabilidad a quien obtenga el mejor puntaje en un verdadero concurso de mritos, pues la persona, en un proceso abierto, riguroso y objetivo, ha demostrado ser el ms idneo para el ejercicio de la funcin. 18.2- De otro lado, el derecho a la estabilidad de quien ha ganado el concurso no es siempre inmediato ni automtico. En efecto, los sistemas de carrera no desconocen que el mecanismo del concurso no asegura per se que quien ha sido seleccionado sea siempre un funcionario ejemplar una vez se incorpore al servicio. As, es posible que, debido a determinadas fallas en el propio diseo del concurso, un aspirante obtenga el mximo puntaje pero definitivamente no sea apto para la funcin, por lo cual casi todas las regulaciones de carrera prevn un perodo de prueba dentro del cual la persona escogida es objeto de calificacin, la cual debe ser satisfactoria para que la persona adquiera la estabilidad. Estos perodos de prueba son razonables y admisibles en un
23 Sentencia T-315 de 1998. MP Eduardo Cifuentes Muoz. Fundamentos Jurdicos No 10 y 11.
sistema de carrera. Sin embargo, la regulacin acusada es diversa ya que no exige nicamente un rendimiento satisfactorio sino que ordena que, una vez transcurrido el perodo, el notario de servicio vuelva a concursar para el cargo. Esto vulnera el derecho a la estabilidad propio de la carrera pues una persona puede haber obtenido el mejor resultado en el concurso y haberse desempeado satisfactoriamente como notario, pero sin embargo el estatuto notarial ordena que, una vez transcurrido un perodo, y sin que exista ninguna razn constitucional que lo justifique, pierda su estabilidad. Por ende, si bien la ley puede prever un perodo de prueba para los notarios, la distincin consagrada entre notario de servicio y notario de carrera resulta contraria a la estabilidad propia de la carrera. 18.3- Finalmente, como es obvio, el derecho a la estabilidad no es absoluto. As, la persona debe mostrar un rendimiento satisfactorio y respetar el rgimen disciplinario para continuar en el ejercicio de la funcin, pues la propia Carta precisa que, entre otras causales admisibles, la calificacin no satisfactoria implica el retiro de la persona de la funcin pblica (CP art. 125). Decisiones a tomar. 19- Por todo lo anterior, la Corte concluye que la diferenciacin entre notarios de servicio y notarios de carrera es inconstitucional, pues la Carta establece que slo pueden ejercer en propiedad el cargo personas que hayan ingresado a la carrera notarial, gracias al concurso de mritos respectivo, el cual, como ya se seal, debe ser no slo abierto sino cumplir los requisitos de objetividad anteriormente mencionados. Esta Corporacin proceder entonces a retirar del ordenamiento aquellos apartes de las normas acusadas que consagran o presuponen la existencia de notarios de servicio, y que por ende limitan el carcter obligatoriamente abierto de los concursos para acceder a la carrera notarial. As, el artculo 145 del estatuto notarial seala que los notarios pueden ser de carrera o de servicio, y desempear el cargo en propiedad, en interinidad o por encargo. La Corte declar entonces la inexequibilidad de la expresin ser de carrera o de servicio, y y, por las razones sealadas en el fundamento 14 de esta sentencia, condicionar la constitucionalidad del resto del artculo. Por su parte, el artculo 147 de ese mismo decreto precisa que la estabilidad en el cargo ejercido en propiedad podr extenderse hasta el retiro forzoso, dentro de las condiciones de la carrera, para quienes pertenezcan a ella, y al trmino del respectivo perodo, para quienes sean de servicio. Conforme a lo anterior, la Corte retirar del ordenamiento la expresin , y al trmino del respectivo perodo, para quienes sean de servicio, y declarar la constitucionalidad del resto del artculo. 20- Finalmente, el inciso primero del artculo 161 del mismo decreto, tal y como fue subrogado por el artculo 5 del decreto 2163 de 1970, establece que los notarios son nombrados para perodos de cinco (5) aos, por el gobierno nacional, si se trata de notarios de primera categora, y los dems por los gobernadores, intendentes y comisarios respectivos. Este mandato es una
competencia propia del Legislador, ya que a ste corresponde reglamentar el servicio prestado por los notarios, por lo cual es natural que establezca quien es la autoridad nominadora. Sin embargo, conforme al anlisis efectuado en los fundamentos anteriores de esta sentencia, algunos apartes de esta disposicin plantean problemas constitucionales. En primer trmino, es claro que la referencia a los intendentes y a los comisarios se ve afectada por una inconstitucionalidad sobreviniente, por cuanto la Carta de 1991 suprimi las antiguas intendencias y comisaras, las cuales fueron transformadas en departamentos, conforme lo ordena el artculo 309 superior. Adems, al regular el ordenamiento territorial, la Carta no prev la existencia de intendencias o comisaras como entidades territoriales. Por tal razn, la Corte proceder a retirar del ordenamiento la expresin , intendentes y comisarios. En segundo lugar, y como bien lo seala uno de los intervinientes, se entiende que la facultad del Gobierno nacional y de los gobernadores respectivos no es discrecional, por cuanto los notarios no son sus agentes sino personas que ejercen una funcin pblica eminentemente tcnica. Los notarios no son entonces, tal y como ya lo precis esta Corte en anterior decisin, funcionarios de libre nombramiento y remocin24, por lo cual no slo no pueden ser removidos discrecionalmente por el nominador sino que, adems, en el caso de los notarios en propiedad, la facultad del Gobierno Nacional y de los gobernadores se limita a nombrar a la persona que haya obtenido el mejor puntaje en el concurso respectivo. En efecto, esta Corporacin tiene bien establecido que frente al concurso, la administracin, carece de libertad para adoptar una solucin diferente o privilegiar otra alternativa que considere sin embargo ms apropiada para el inters pblico. Por el contrario, se parte de la premisa de que el inters pblico en este caso se sirve mejor acatando el resultado del concurso.25 Finalmente, es claro que la referencia al perodo de cinco aos no debe ser interpretada de manera aislada sino en forma sistemtica, tomando en consideracin no slo el conjunto del decreto 960 de 1970 y de la Ley 29 de 1973 sino tambin las disposiciones constitucionales, y en especial el mandato constitucional segn el cual el nombramiento en propiedad de los notarios slo puede hacerse mediante concurso. Por consiguiente, es natural concluir que el perodo all sealado hace referencia a los nombramientos en propiedad, puesto que los notarios en encargo son elegidos nicamente para un mximo de noventa das, mientras que los notarios interinos son designados exclusivamente en aquellos casos en donde resulta imposible efectuar un nombramiento en propiedad, y mientras se realiza el correspondiente concurso. Por ende, es contrario a la Carta predicar un perodo para esos notarios interinos, lo cual no significa, sin embargo, que puedan ser removidos libremente por el Presidente o por los gobernadores. La Corte ya haba precisado este tema, con criterios que se reiteran en la presente
24 Corte Constitucional. Sentencia SU-250 de 1998. MP Alejandro Martnez Caballero. Fundamento Jurdico 3.7. 25 Sentencia C-041 de 1995. M.P. Eduardo Cifuentes Muoz.
ocasin. Dijo entonces esta Corporacin: En cuanto a los Notarios que eran interinos antes de la vigencia de la Constitucin de 1991, ellos tenan una situacin precaria porque podan ser desplazados por los nombrados en propiedad. Hoy aquellos Notarios interinos mantienen tal precariedad en cuanto el perodo de permanencia que fijaban decretos anteriores a la actual Constitucin, era un trmino de 5 aos que slo se aplic para los interinos que venan desde antes de la Constitucin de 1991, porque expedida sta, ya no puede decirse que hay interinos con trmino fijo; esta afirmacin se hace desde la perspectiva constitucional que es la que se maneja en la accin de tutela. Pero, eso no quiere decir que hayan quedado en una situacin de absoluta inestabilidad sino que aunque pueden ser removidos, su remocin est condicionada a que el acto administrativo de desvinculacin responda a los principios constitucionales de imparcialidad, eficiencia y publicidad, porque slo as se sabe si hubo o no incumplimiento de los deberes por parte del notario, incumplimiento que justificara el retiro. Por ello, respecto a todos los Notarios interinos, bien sea que hayan sido nombrados antes o despus de la Constitucin de 1991, el derecho a permanencia se expresa en lo siguiente: como segn el artculo 53 de la C.P. debe haber estabilidad en el empleo, sta solo se puede afectar por motivos de inters general, luego tales motivos deben estar explicitados en el acto de desvinculacin; adems, la permanencia de Notario parte del presupuesto de que si cumple con sus deberes tiene un grado de confianza que le permite no ser retirado del servicio. Por supuesto que, una vez hecho el concurso, se proceder a nombrar a quien lo gane.26 As las cosas, es claro que el mandato sobre el perodo de cinco aos se fundamenta en la distincin entre notarios de carrera y de servicio, como bien lo precisan los artculos 147 y 181 del decreto 960 de 1970. As, conforme a esas disposiciones, quien ya haba ingresado a la carrera, luego de surtir los correspondientes concursos, tiene el derecho a la estabilidad, dentro de las condiciones propias de la carrera que seala la ley, por lo cual, en caso de que demuestre una prestacin idnea del servicio, es natural que sea confirmado a la expiracin de los perodos y que su estabilidad en el cargo pueda extenderse hasta la edad de retiro forzoso. En cambio, el notario de servicio es elegido en propiedad nicamente por un lapso de cinco aos, por lo cual era deber de la autoridad encargada del manejo de la carrera notarial y del concurso, convocar a una nueva oposicin de mrito, cuando llega a su trmino el correspondiente trmino de cinco aos, ya que en este caso, el propio estatuto notarial era claro en sealar que la estabilidad se extenda slo hasta el trmino del respectivo perodo. Esto significa que la expresin para perodos de cinco aos nicamente tiene sentido en relacin a la diferencia que establece el estatuto notarial entre notarios de servicio y de carrera; por ende, como la Corte ha encontrado que esa diferenciacin desconoce la Carta, es obvio que se deba
26 Corte Constitucional. Sentencia SU-250 de 1998. MP Alejandro Martnez Caballero. Fundamento Jurdico 3.7.
tambin retirar del ordenamiento la mencionado expresin. Conforme a lo anterior, la Corte declarar exequible el inciso primero del artculo 161 del decreto 960 de 1970, tal y como fue subrogado por el artculo 5 del decreto 2163 de 1970, con excepcin de las expresiones , intendentes y comisarios y para perodos de cinco aos, las cuales sern retiradas del ordenamiento. El segundo asunto bajo revisin. 21- El artculo 164 del decreto 960 de 1970 establece que la carrera notarial y los concursos sern administrados por el Consejo Superior de la Administracin de Justicia y determina la composicin de esa entidad para ejercer tal funcin. El demandante y algunos de los intervinientes consideran entonces que esa disposicin fue derogada por normas posteriores, en especial por la propia Constitucin, que cre el Consejo Superior de la Judicatura, pero que en todo caso la Corte debe declarar su inconstitucionalidad por desconocer las competencias propias de esa nueva institucin y por conferir a los notarios la naturaleza de servidores pblicos. Por el contrario, para otros intervinientes no slo la disposicin acusada se encuentra en vigor sino que, adems, armoniza con los mandatos constitucionales, ya que es natural que exista una institucin especial para manejar los concursos y la carrera notarial, por lo cual la Corte debe declarar su exequibilidad. Conforme a lo anterior, la Corte comenzar por determinar si la disposicin acusada se encuentra o no vigente y, en caso de que la respuesta sea afirmativa, entrar a estudiar si la existencia del Consejo Superior de la Administracin de Justicia para la administracin de los concursos y de la carrera notarial vulnera o no la Constitucin. La obligatoriedad del concurso para proveer cargos notariales en propiedad y la subsistencia y legitimidad del Consejo Superior de la Administracin para efectos de la carrera notarial 22- En la sentencia SU-250 de 1998, esta Corte analiz in extenso las razones por las cules debe entenderse que el artculo 164 del decreto 960 de 1970 se encuentra vigente. En la presente ocasin, la Corte recuerda y reitera esos criterios, con el fin de examinar las impugnaciones del demandante y de otros intervinientes contra la vigencia y la constitucionalidad de esa disposicin. 23- El Consejo Superior de la Administracin de Justicia fue creado, como un rgano consultivo del Gobierno nacional, por el decreto 1698 de 1964, que organiz la carrera judicial. Ese cuerpo normativo estableci que esa entidad estara integrada por los Presidentes de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de Estado, por el Procurador General de la Nacin, por el Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, por el decano de una universidad privada escogido por la Asociacin Colombiana de Universidades, y por dos abogados designados por el Presidente de la
Repblica. Posteriormente, el Decreto 250 de 1970 atribuy a este consejo la administracin de la carrera judicial. Por ende, en su origen, esta entidad se encontraba ligada esencialmente a la carrera judicial. Sin embargo, la norma acusada, y en general el decreto 960 de 1970 o estatuto notarial, atribuyeron al Consejo Superior de la Administracin de Justicia tambin la administracin de la carrera y notarial y de los concursos en este campo, y para tal efecto variaron su composicin. En efecto, la norma dice claramente que el Consejo estar integrado entonces, por el Ministro de Justicia, los Presidentes de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado y el Tribunal Disciplinario, el Procurador General de la Nacin y dos notarios, uno de ellos de primera categora, con sus respectivos suplentes personales, elegidos para perodos de dos aos por los notarios del pas, en la forma que determine el reglamento Posteriormente, el decreto 52 de 1987, relativo a la carrera judicial, modific la composicin del Consejo Superior de la Administracin de Justicia para la funcin judicial, el cual, para efectos de la carrera judicial, qued integrado de la siguiente forma: el Ministro de Justicia o su delegado, delegados de la Corte Suprema, Consejo de Estado y Tribunal Disciplinario, el Procurador General de la Nacin o su delegado, un representante de los funcionarios de la rama jurisdiccional y un representante de los empleados judiciales. Ahora bien, la Corte Suprema de Justicia, en fallo del 25 de junio de 1987, declar inexequible en parte el artculo 9 en cuanto incluy al Ministro de Justicia y al Procurador General de la Nacin dentro de la integracin del mencionado consejo, por cuanto de esa manera se desconoca la autonoma judicial. Esto muestra que incluso durante la vigencia de la anterior Constitucin era claro que en la prctica, bajo el nombre del Consejo Superior de la Administracin de Justicia, operaba en realidad una institucin con dos funciones de naturaleza distinta: una encargada de administrar la carrera judicial y otra de administrar los concursos y la carrera notarial. En virtud de las funciones diferentes, la integracin de esa entidad era tambin de naturaleza parcialmente distinta, pero se conserva como una sola institucin. Esto es tan evidente que la decisin de la Corte Suprema de Justicia, que declar la inconstitucionalidad parcial del artculo 9 del decreto 52 de 1987, en nada afect la integracin del consejo que administraba el concurso y la carrera de los notarios, puesto que la razn para esa inconstitucionalidad parcial fue la de que ni el Ministro de Justicia ni el Procurador deban intervenir en la designacin de funcionarios judiciales. 24- El anterior anlisis lleva a la Corte a reiterar que el artculo 164 del decreto 960 de 1970 se encuentra vigente, pues no ha sido derogado expresa ni tcitamente por normas preconstituyentes, y la Constitucin tampoco suprimi expresamente esa norma, ya que orden el nombramiento de los notarios en propiedad mediante concurso pero no le atribuy a ningn organismo constitucional la administracin de la carrera notarial, por lo cual se entiende que esa funcin sigue siendo ejercida por el organismo legal existente para tal efecto. Es obvio entonces que la funcin del Consejo Superior de la
Administracin de Justicia que administraba la carrera judicial fue asumida por el actual Consejo Superior de la Judicatura, por lo cual las normas que lo regulaban fueron derogadas por la Constitucin en esa materia. Por ello el Consejo Superior de la Administracin de Justicia, continu siendo un organismo vigente, sin las funciones atribuidas al Consejo Superior de la Judicatura, pero con la funcin de administrar la carrera notarial y los concursos de notarios, por cuanto tales funciones no fueron asignadas ni expresa ni tcitamente a ningn otro organismo, ni por la ley o la Constitucin. 25- Con todo, podra objetarse, como lo hace uno de los intervinientes, que la anterior interpretacin no es vlida, pues la creacin del Consejo Superior de la Judicatura por la Constitucin implic la eliminacin integral del antiguo Consejo Superior de la Administracin de Justicia, sin que se pueda pretender que la Carta derog las actividades que desempeaba esa entidad en relacin con la carrera judicial pero mantuvo el rgano para efectos de la carrera notarial. De esa manera, segn esta hermenutica, la Constitucin cre un vaco jurdico que debe ser suplido por el Legislador, y mientras ello no ocurra, no existe ninguna entidad que tenga la capacidad de efectuar los concursos notariales ordenados por la Constitucin. Esta tesis ha sido adems aceptada por la Seccin Quinta del Consejo de Estado, ya que ese tribunal, al analizar una accin de cumplimiento relativa a la realizacin de los concursos notariales, seal que en la actualidad era imposible aplicar el artculo 131 de la Carta, que ordena la provisin de los notarios en propiedad, por cuanto es fsicamente imposible cumplir disposiciones que el legislador no ha puesto en marcha amn de no tener el Consejo Superior de la Administracin de Justicia vida jurdica desde la expedicin de la Carta Poltica de 1991.27 26- La Corte no comparte la anterior objecin por cuanto sta parte de un supuesto muy discutible, a saber, que la Asamblea Constituyente decidi derogar el Consejo Superior de la Administracin de Justicia, regulado por el artculo 164 del decreto 960 de 1970, y encargado de la realizacin de los concursos notariales. Ahora bien, no slo ninguna disposicin constitucional, permanente o transitoria, derog de manera expresa ese artculo u orden suprimir esa institucin, sino que, adems, la propia Carta fue explcita en sealar que su entrada en vigor no afectaba la legislacin preconstituyente sino en aquellos puntos que fueran incompatibles con el nuevo ordenamiento constitucional. Es por ello que el artculo 380 superior se limit a derogar la Constitucin hasta ahora vigente con todas sus reformas. Este efecto derogatorio limitado a las normas constitucionales no fue una inadvertencia de los constituyentes sino que tuvo la intencin explcita de evitar vacos de
27 Ver Consejo de Estado. Seccin Quinta. Sentencia del 18 de diciembre de mil novecientos noventa y siete (1997). Consejero Ponente: Joaquin Jarava del Castillo. Ref: expediente ACU 098. Actor: Sergio Gonzlez Rey.
regulacin que obstaculizaran el trnsito constitucional, tal y como se desprende de los debates constituyentes, y tal y como esta Corte Constitucional lo ha sealado en numerosas oportunidades. Ha dicho al respecto esta Corporacin: Como ya lo ha expresado esta Corte en varias ocasiones, la expedicin de la Constitucin Poltica de 1991 no implic la derogatoria en bloque o por va general de todas las normas integrantes del orden jurdico colombiano. Los cambios se produjeron en el nivel constitucional pero no necesariamente en el de las leyes ni en el campo de otras disposiciones del orden nacional, departamental, distrital o municipal. En este orden de ideas, conservan su vigencia todas las leyes y decretos con fuerza de ley que se haban expedido antes de la Carta y que no sean incompatibles con ella, pues, de ocurrir lo contrario, en virtud del artculo 4 eiusdem debern inaplicarse las normas opuestas, en guarda de la supremaca de la Constitucin (subrayas no originales).28 Por consiguiente, si la Carta no derog expresamente el artculo 164 del decreto 960 de 1970, la nica razn para sostener que esa norma no se encuentra vigente es su incompatibilidad material con la Constitucin, con lo cual la cuestin de la vigencia de esa disposicin se encuentra indisolublemente ligada con aquella de su exequibilidad. Por consiguiente, entra la Corte a examinar si la norma acusada vulnera o no algn precepto constitucional. 27- Segn uno de los intervinientes, la disposicin acusada desconoce las competencias propias del Consejo Superior de la Judicatura, por lo cual debe entenderse que esa norma fue derogada tcitamente por la Carta de 1991. El argumento en principio parece tener algn sustento ya que efectivamente la Asamblea Constituyente cre el Consejo Superior de la Judicatura para que asumiera la administracin de la carrera judicial as como el control disciplinario sobre jueces y abogados, por lo cual se entiende que la Carta de 1991 elimin el antiguo Tribunal Disciplinario as como todas las competencias del Consejo Superior de la Administracin de Justicia relativas a la carrera judicial. Ahora bien, como esas funciones eran el ncleo de la actividad de esa entidad, entonces debera entenderse que la Carta elimin integralmente el Consejo Superior de la Administracin de Justicia y derog todas las disposiciones que regulaban esa institucin, tal y como lo sostiene el interviniente. 28- A pesar de su aparente fuerza, esa interpretacin no es de recibo por cuanto deja de lado elementos centrales del anlisis, parte de presupuestos que son incorrectos, y conduce finalmente a resultados paradjicos. As, en primer trmino, esa argumentacin olvida que, durante el rgimen preconstituyente, y como ya se vio en esta sentencia, el Consejo Superior de la Administracin de Justicia tena dos composiciones y ejerca funciones distintas: una a nivel judicial y otra en el campo notarial. Sin embargo, es razonable concluir que la
28 Sentencia C-281 de 1994. MP Jos Gregorio Hernndez Galindo. En el mismo sentido ver, entre otras, la sentencia C-513 de 1994.
Constitucin traslad las funciones asignadas al Consejo Superior de la Administracin de Justicia en material judicial, al nuevo rgano administrador de la carrera judicial, es decir, al Consejo Superior de la Judicatura y no afect la existencia y estructura del Consejo Superior de la Administracin de Justicia en su funcin de administrador de la carrera notarial. En efecto, dentro de las funciones preconstitucionales del Consejo Superior de la Administracin de Justicia no existan unas de mayor o menor rango ya que todas tenan el mismo origen: la ley. Por lo tanto, no puede predicarse la existencia de una funcin ncleo. As, al eliminarse una funcin no se suprima el rgano por cuanto ste mantena la otra funcin. Conforme a lo anterior, las tesis que sostienen que la norma acusada se encuentra derogada se basan en un supuesto no explcito, y es el siguiente: la Asamblea Constituyente atribuy tambin al Consejo Superior de la Judicatura la administracin de los concursos y de la carrera notarial. En efecto, si eso fuera cierto, es indudable que la Constitucin habra derogado tcitamente la disposicin impugnada, ya que habra una evidente incompatibilidad entre el mandato constitucional, que habra conferido el manejo de los concursos notariales al Consejo Superior de la Judicatura, y el contenido de la norma legal, que seala que esa competencia es del Consejo Superior de la Administracin de Justicia. Sin embargo, lo cierto es que la Carta no radic en el Consejo de la Judicatura esa competencia. As, los artculos 256 y 257 de la Constitucin, que sealan las funciones propias de esa entidad, se refieren exclusivamente a la rama judicial y no mencionan la administracin de los concursos o de la carrera notarial. Pero es ms, un estudio del debate constituyente muestra que explcitamente la Asamblea Constituyente evit atribuir al Consejo Superior de la Judicatura la realizacin de los concursos notariales. As, cuando los delegatarios decidieron elevar a norma constitucional la obligatoriedad del concurso para proveer el cargo de notario en propiedad, algunos constituyentes consideraron que esa funcin podra ser atribuida al Consejo Superior de la Judicatura; sin embargo, otros delegatarios se opusieron a que se le atribuyera esa nueva competencia a nivel constitucional, por cuanto se podra recargar operativamente a la nueva entidad, lo cual era riesgoso. Esta ltima tesis triunf, por lo cual se decidi dejar abierto el tema, para que fuera desarrollado por la ley29. Es entonces claro que la Carta no atribuy expresamente al Consejo Superior de la Judicatura la realizacin de los concursos notariales ni la administracin de esa carrera especial, por lo cual no existe ninguna razn para suponer que la Asamblea Constituyente quera derogar las disposiciones que regulaban la composicin y las funciones especficas del Consejo Superior de la Administracin de Justicia encargado de la carrera notarial. 29- Por ltimo, la tesis del interviniente conduce a resultados contradictorios. As, supongamos que efectivamente la Carta derog la norma acusada y suprimi el Consejo Superior de la Administracin de Justicia encargado de los concursos notariales. En tal caso, tendramos que concluir que el
29 Ver al respecto los debates en la sesin del 15 de mayo de 1991 en la Comisin IV y en especial las intervenciones de los constituyentes Armando Holgun y Maria Teresa Garcs. Ver Presidencia de la Repblica, Antecedentes del artculo 241. Consulta textual y referencial. (4515) Ver tambin Fernando Mayorga Garca- Loc-cit, pp 85 y 86
Constituyente habra tomado dos decisiones contradictorias, pues el artculo 131 habra ordenado perentoriamente que los nombramientos en propiedad de los notarios slo podran hacerse por concurso, pero de otro lado, la propia Carta habra eliminado la entidad encargada de realizar tales concursos, sin atribuir esa competencia a ninguna otra institucin. La Carta estara ordenando entonces que se llevara a cabo una conducta (los concursos notariales), que la misma Carta estara impidiendo realizar, al suprimir, sin razn, la entidad encargada de cumplir esa funcin. Esa tesis, que es la que se encuentra implcita en la argumentacin del interviniente y de la providencia del Consejo de Estado, es entonces inadmisible, pues conduce a resultados contrarios a un principio hermenutico elemental, segn el cual el juez siempre debe preferir la interpretacin que mejor permita armonizar los distintos artculos del texto constitucional, por lo cual debe evitar un entendimiento de las disposiciones que produzca conflictos innecesarios entre ellas. Ahora bien, la tesis prohijada por otros intervinientes y por la sentencia SU-250 de 1998 de esta Corporacin evita esas contradicciones ya que, al mostrar que el artculo 164 del decreto 960 de 1970 no ha sido derogado, confiere plena eficacia normativa al mandato del artculo 131 superior sobre la obligatoriedad de los concursos notariales, puesto que existe, desde el momento mismo de entrar en vigencia la Carta, una entidad con la capacidad de realizar esos concursos: el Consejo Superior de la Administracin de Justicia, tal y como se encuentra conformado por la norma acusada. 30- Conforme a lo anterior, la Corte concluye que la norma acusada se encuentra vigente pues no fue expresamente derogada por la Constitucin y no es materialmente incompatible con los mandatos superiores. Con todo, la Corte encuentra que las objeciones del demandante y del actor tienen en parte razn en dos puntos especficos. De un lado, la norma impugnada prev que en este consejo encargado de realizar los concursos y administrar la carrera notarial tome asiento el Presidente del Tribunal Disciplinario. Ahora bien, este tribunal conoca de las faltas disciplinarias de los magistrados del Consejo de Estado y de la Corte Suprema, dirima conflictos entre la jurisdiccin ordinaria y la administrativa, y fue creado por el artculo 73 del Acto Legislativo de 1968, el cual reform el artculo 217 de la anterior Constitucin. Por tal razn, se entiende que ese tribunal fue eliminado por la Carta de 1991, no slo porque el artculo 380 superior derog la Constitucin anterior, con todas sus reformas, sino adems porque esas funciones del antiguo Tribunal Disciplinario fueron asumidas por otras instituciones. As las cosas, la expresin y el Tribunal Disciplinario se ve afectada por una inconstitucionalidad sobreviniente y ser entonces retirada del ordenamiento en la parte resolutiva de esta sentencia. De otro lado, una vez entrada en vigor la Carta de 1991, la denominacin legal de la entidad encargada de manejar los concursos notariales suscita algunos interrogantes constitucionales. En efecto, como ya se ha indicado, la norma acusada se refiere al Consejo Superior de la Administracin de Justicia, con lo cual da a entender que esa institucin no slo maneja la carrera notarial sino que es tambin la entidad suprema encargada de la administracin de la rama judicial. Esa denominacin era en su momento equvoca, puesto que no parece la mejor tcnica legislativa designar una entidad dos funciones y competencias distintas. Precisamente,
como lo muestran los anteriores prrafos, la tesis sobre la derogacin de la norma acusada reposa en la confusin que se deriva de ese error de tcnica legislativa, - es decir el de haberle asignado dos funciones independientes al mismo organismo -, por lo que se asuma que la funcin de administrar la carrera judicial era igual que administrar la carrera notarial, confusin que aclar la nueva Carta al atribuirle al Consejo Superior de la Judicatura, la administracin de la carrera judicial. En consecuencia, ese ttulo se ve tambin afectado por una inconstitucionalidad sobreviniente, por cuanto la Carta atribuye claramente la administracin de la rama judicial al Consejo Superior de la Judicatura (CP art. 256 y 257), por lo cual no puede subsistir una denominacin legal, que parece significar que tambin la entidad encargada de administrar la carrera notarial podra ejercer la administracin de la rama judicial. Por tal razn, la Corte declarar la inexequibilidad de la expresin de la Administracin de Justicia, contenida en la denominacin Consejo Superior de la Administracin de Justicia, en el entendido de que a partir de la presente sentencia, y mientras el Legislador no regule la materia de manera distinta, la entidad encargada de administrar los concursos y la carrera notarial se denominar Consejo Superior. En ese mismo orden de ideas, siendo claro que esta institucin ya no se puede confundir con ninguna otra, la Corte tambin retirar del ordenamiento la expresin entonces, de ese mismo artculo, la cual pierde toda eficacia normativa. Finalmente, y por razones de unidad normativa, esta Corporacin tambin proceder a declarar la inexequibilidad de la expresin de la Administracin de Justicia, contenida en la denominacin Consejo Superior de la Administracin de Justicia, cuando sta se encuentre en otros artculos del decreto 960 de 1970. VIII. DECISIN En mrito de lo expuesto, la Corte Constitucional de la Repblica de Colombia, en nombre del pueblo y por mandato de la Constitucin, RESUELVE Primero: Declarar EXEQUIBLE la expresin en el ejercicio de sus funciones del artculo 1 de la Ley 29 de 1973, Segundo: Declarar EXEQUIBLE el artculo 147 del decreto 960 de 1970, salvo la expresin , y al trmino del respectivo perodo, para quienes sean de servicio, que es INEXEQUIBLE. Tercero: Declarar EXEQUIBLE el artculo 145 del decreto 960 de 1970, salvo la expresin ser de carrera o de servicio, y, que es INEXEQUIBLE, y en el entendido de que la interinidad y el encargo son mecanismos vlidos para asegurar la continuidad del servicio notarial en circunstancias excepcionales, pero que no pueden ser utilizados para desconocer el mandato constitucional segn el cual el servicio notarial debe ser prestado por notarios en propiedad nombrados por concurso (CP art. 131). Cuarto: Declarar EXEQUIBLE el inciso primero del artculo 161 del decreto 960 de 1970, tal y como fue subrogado por el artculo 5 del decreto 2163 de
1970, con excepcin de las expresiones , intendentes y comisarios y para perodos de cinco aos, las cuales son INEXEQUIBLES. Cuarto: Declarar EXEQUIBLE el artculo 164 del decreto 960 de 1970, con excepcin de la expresin de la Administracin de Justicia, contenida en la denominacin Consejo Superior de la Administracin de Justicia, de la expresin entonces, del primer inciso del artculo, y de la expresin y el Tribunal Disciplinario, las cuales se declaran INEXEQUIBLES. Quinto: Declarar INEXEQUIBLE la expresin de la Administracin de Justicia, contenida en la denominacin Consejo Superior de la Administracin de Justicia, de los artculos 141, 162 y 165 del decreto 960 de 1970. Cpiese, notifquese, comunquese, cmplase e insrtese en la Gaceta de la Corte Constitucional.
ALFREDO
BELTRAN
EDUARDO Magistrado
HERNANDO HERRERA
VERGARA Magistrado
Magistrado
FABIO MORN