LA LETRA DESDE EL DISCURSO PSICOANALTICO.
ENTRE EL MATEMA Y EL ARTE
Previas Es necesario entender una serie de definiciones, para no extraviarse con este trmino en el discurso psicoanaltico, porque el uso de la letra no es exactamente el mismo que de ella hacen otros discursos. Veremos al final de este ensayo cmo opera la letra en el caso de artistas pero primero hay que pasar por la doctrina. La estructura del lenguaje y la significacin de la palabra El psicoanlisis lacaniano, que toma la estructura del lenguaje para que sobre ella se sostenga todo el entramado de la doctrina, nos impone diferenciar tres elementos: Estructura del Lenguaje, Palabra y Escritura. Las dos ltimas pueden darse sin estar sometidas a la primera, aunque a nosotros nos importarn cuando s que lo estn. Obviamente, fallos en dicha articulacin nos explican retroactivamente ciertas patologas. La estructura del lenguaje no es la estructura de una lengua concreta o de las lenguas en general, la estructura del lenguaje hay que establecerla paso a paso segn avanza la doctrina que se desprende de la praxis del psicoanlisis. Veamos algunos elementos de dicha doctrina. El elemento mnimo es un significante y solamente, a diferencia de la teora de la lengua de base saussuriana, hay significante si hay como mnimo dos. Luego, en principio, no hay significante
aislado o nico1. A diferencia de la teora del signo en la lengua, no se trata de la representacin de un significado por un significante, representacin vertical, sino la articulacin horizontal de un significante con otro significante. Esta doctrina del significante deja fuera de la doctrina la sintaxis propia a los signos lingsticos. La sintaxis y la semntica se reutilizarn, sobreaadidas a la retrica de la significacin, en lo que Lacan denomina Lalengua para obtener de la estructura del leguaje el efecto de sentido, efecto siempre posterior al de sujeto y paralelo al de significacin. La estructura mnima del lenguaje est formada por una agrupacin de significantes, denominado batera significante, aspecto sincrnico del significante. Es una de las propiedades del Otro lacaniano. Dichos significantes se despliegan en la diacrona en lo que Lacan teoriza como cadena significante. Ella tiene una lgica propia. Sobre esta estructura sincrnica y diacrnica se establecen varias posibilidades fundamentales: una, la eleccin de un significante; dos, el bricolaje con el significante; tres, la sustitucin de un significante por otro. Para establecer la relacin de la estructura del lenguaje, Otro y cadena significante, y articularlos con la Palabra, Lacan recurre a la interseccin de dicha cadena significante con otra segunda denominada del discurso comn o de la intencionalidad. Vanse dibujos:
Al final de su obra, Lacan se pregunta si podra darse el Uno solo.
Esta segunda cadena tiene en el lugar sincrnico el sistema de Lalengua, tesoro metonmico, y como cadena o pseudo-cadena la palabra vaca del discurso comn. Estas dos cadenas diacrnicas se intersectan 2 en dos puntos: uno, sincrnico, en el que coinciden el Otro de la batera significante y el tesoro metonmico (metonimias antiguas cristalizadas) de Lalengua3; dos, simultneo, en el que se acaba el producto de las elecciones y sustituciones en una significacin o metfora que no es slo una sustitucin4. Lacan no sita un punto para la metonimia que no es nicamente la combinacin 5. Consltense las dos frmulas que ofrece de ellas en el escrito citado ms abajo. Vase dibujo en el que se ha doblado la flecha del discurso comn
Debe haberse cumplido la nominacin del padre, antigua metfora paterna, para asegurar el punto de significacin, sino psicosis, y la introduccin de la estructura del lenguaje para asegurar la interseccin del Otro y el tesoro metonmico de lo contrario tenemos el autismo. 3 Lalangue en francs. 4 Recuerden la frmula de la metfora que exige tres significantes. Por tanto, un anudamiento para que se sostenga. 5 Es una combinacin que sustituye a un significante.
para interseccionar cadena significante:
una
segunda
vez
sobre
la
Las dos operaciones son generadoras, adems, de sentido si aadimos sobre la retrica de la metfora y la metonimia la sintaxis y la semntica de Lalengua. La primera, traspasando la barrera del significante al significado y la segunda no. Aunque al final de su obra Lacan sita la metonimia como la que traspasa dicha barrera en sentido contrario: como contabilidad del goce. Para hacer las elecciones, el bricolaje y las sustituciones, soporte de las operaciones metfora y metonimia, el Inconsciente se apoya en el soporte material del significante. Este soporte es la primera definicin de letra, es una definicin fontica de la letra, son los alfonos y su constitucin mediante rasgos: palatal, fricativa, dental etc. Las letras que pueden ser escritas desde el discurso 6 de la fontica con el alfabeto fontico internacional. Si siguiramos descomponiendo dichas letras acabaramos en las frecuencias sonoras, escritas como letras desde el discurso de la fsica del sonido. Sin ese soporte material no habra posibilidad de ningn bricolaje
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Justificamos ms abajo la necesidad de un discurso para escribir.
con el significante. La letra es un intermediario, ni un principio ni un fin. Tenemos, pues, que la letra, sin ser nunca el elemento primario de la estructura del lenguaje, es la herramienta o el instrumento sobre el que se apoya el Inconsciente para hacer sus operaciones. Sin ella sera imposible construir un lapsus o cualquier formacin del Inconsciente de estructura semejante. Incluso el sntoma. Entre el punto de sincrona y el de simultaneidad, como si fuese un fuelle que se obtura y se abre, tenemos el tiempo lgico. Instante de mirar para el punto de sincrona, tiempo para comprender en la retroaccin entre las dos intersecciones, momento de concluir para el punto de simultaneidad. Como el proceso debe repetirse, introduce Lacan la escansin como significante temporal. Con ella la conclusin en el punto de simultaneidad vuelve al punto de sincrona donde se almacena y en ese momento el grafo se obtura. Tenemos as un movimiento de apertura y conclusin de derecha a izquierda y vuelta hacia la derecha del grafo. En el caso de un proceso subjetivo esta apertura y conclusin debe repetirse varias veces, as que de nuevo se abre el grafo y vuelve el tiempo de comprender y el momento de concluir y de nuevo en una nueva escansin. El proceso puede repetirse muchas veces terminando cuando el momento de concluir se reduce al instante de la mirada. Haciendo que a cada significacin le corresponda, adems, el sentido y una identificacin secundaria si tenemos en cuenta la tpica narcisstica sostenida gracias a otro registro: lo imaginario y su complejidad.
La estructura del Otro y la cadena significante estn perfectamente trabajadas en los Escritos Seminario de la carta robada y La instancia de la letra en el Inconsciente freudiano. Tambin se puede leer en la primera parte del Seminario V sobre Las formaciones del Inconsciente en relacin al efecto del sentido, o en el Seminario VI El deseo y su interpretacin. La dimensin temporal est trabajada en el Escrito El tiempo lgico y el aserto de incertidumbre. Lacan denomina una Instancia, a la letra que se realiza, porque para definirlas como letras hay que pensar que, en un texto con el doble sentido de textura, la misma letra aparece formando parte de muchos significantes pero es la misma letra. El lgico Peirce deca que cada realizacin de una letra en un texto es una instancia. La estructura del lenguaje y los discursos. El discurso psicoanaltico no slo se basa en la significacin y el efecto de sentido, sino que hay que aadirle el trmino de goce, que Freud empez a teorizar con el concepto de pulsin. Para articular la pulsin con el Inconsciente y la Palabra, Lacan aade una segunda cadena significante, la de la enunciacin, dejando la primera definida como la del enunciado. Pero el punto sincrnico de esta segunda cadena en su interseccin con la primera pseudocadena es tratado con mucho mimo de forma que no se convierta en un segundo Otro, lo que tendra como consecuencia que habra un Otro del Otro. Para ello sita una frmula de la pulsin sincrnica; vase el Escrito Subversin del sujeto., S D .
Transforma el segundo tramo de la pseudocadena del discurso comn en la cadena de la Demanda y, por unas operaciones que no explicamos, aparecen los significantes pulsionales que, aunque son sincrnicos, pueden desplegarse diacrnicamente en esa segunda cadena de la enunciacin.
Si denominamos ahora a los significantes de la cadena del enunciado S2 y los de la cadena de la enunciacin S1 tenemos que el Inconsciente y el Ello, reservorio pulsional, copulan mediante las dos cadenas para producir al sujeto en su temporalidad y en su anterioridad lgica a cualquier advenimiento del significado. Esa copulacin no est asegurada y produce serios
problemas, que es donde se sita la direccin de la cura. Es ah donde toma relieve la definicin del sujeto como lo que representa un significante, S 1, para otro significante, S2, que no lo representa en ningn caso. Por eso, si esa copulacin se pierde y queda slo el primer piso, el sujeto ha muerto y estamos en la psicosis. No es la rotura de la retroaccin del piso del enunciado lo que produce la psicosis, sino la des-articulacin entre el enunciado y la enunciacin 7. Podemos poner esa constitucin temporal del sujeto mediante el matema del discurso del amo:
S1 S 2 S a
Podemos aplicar la misma lgica del tiempo al segundo piso en su simetra con el primero, pero lo importante ahora es que aparece un concepto nuevo que es el de pulsacin. Es la apertura entre el enunciado y la enunciacin, es decir, la apertura vertical de abajo a arriba. sta es la forma como hay que entender ahora la apertura y el cierre del Inconsciente: la doble articulacin de apertura hacia la izquierda de las tres cadenas a la vez, dos del significante y una del significado, y la apertura hacia arriba de las dos cadenas significantes. En este sentido hay que entender la frase lacaniana de que a la pregunta sobre el deseo qu me quiere el Otro hay que
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Es el caso de la paranoia en la que la simultaneidad, significacin, esta asegurada como delirio. Por el contrario en la esquizofrenia se pierde adems dicha punto de simultaneidad. Es la diferencia esencial entre una psicosis y la otra.
responder en el piso de abajo, pero con los significantes del piso de arriba. Es decir, en trminos8 de pulsin. Por eso en el grafo sita el goce y la castracin en el piso de la enunciacin. La cuestin del objeto y la falta en el Otro Hemos explicado la articulacin entre diferentes significantes pero no por qu aparece el objeto @. El objeto que tapona al Inconsciente cuando se cierra. El axioma es que el significante no puede significarse a s mismo. Por eso el Otro est barrado y no puede dar cuenta de s mismo. Esto es un hecho de estructura sincrnica o diacrnica? Apostamos a que es un hecho sincrnico situado mediante la diacrona en la operacin simultaneidad. La cadena del significante de la enunciacin no puede ser un metalenguaje de la pseudos-cadena de la Demanda9; es lo mismo que Freud indicaba diciendo que no existe la identidad de percepcin. Si no hay homologa posible entre las dos cadenas del significante y del significado, no existe el metalenguaje10. Ahora bien, esa rotura del metalenguaje, A , tiene dos consecuencias:
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El concepto de trminos en la lgica de Russell, que es la que Lacan utilizaba en esa poca, es equivalente al de Clase. Entenderemos mejor cmo ms adelante, en el Seminario De un Otro al otro Lacan vuelve sobre la teora de clases, distinta de la de conjuntos, para teorizar mejor la diferencia entre los dos tipos de significantes y sobre todo la relacin con el objeto @. 9 Mutatis mutandis, la cadena del enunciado no lo puede ser de la pseudocadena del discurso comn. 10 Suele indicarse, errneamente, que no existe el metalenguaje entre la cadena de la enunciacin y la del enunciado tomando la primera como la del significante y la segunda como la del significado en la tpica del Inconsciente. Insistimos una vez ms: la cadena del significado es la del discurso comn y de la Demanda; y la del significante est dividida en dos cadenas.
a) La significacin en el piso de la enunciacin debe producir un significante positivo que nos lo indique, que nos indique, desde el significante y mediante una operacin significante, que el Otro est barrado: es el significante de una falta en el Otro, S( A ). Es fundamental entender que es una significacin que no produce un efecto de sentido, sino un significante. Produce un significante porque en el piso de la enunciacin el significante de la cadena aplica sobre el significado que est formado por significantes de la Demanda y no sobre significantes del discurso comn. Esto tiene mucha importancia porque supone ya estar en el campo de lo escrito y no slo de la Palabra. b) Eso que se escapa en el intento de sincronizar la cadena de la enunciacin y la de la Demanda, lo que no puede ser significantizado y por tanto nunca puede ser un significante es denotado por Lacan como objeto, el objeto @. Entendemos as que el significante de una falta en el Otro y el objeto @ son uno la dobladura del otro. La lgica moderna lo estudia mediante las clases combinatorias y deduce de ellas que el todo atributivo no puede igualarse al todo distributivo. Pero ellos no construyeron como consecuencia el objeto @, ste es de la cosecha psicoanaltica y de la doctrina Lacaniana siguiendo la pista de Freud y de diversos autores.
La cuestin de los discursos y el Inconsciente. El aparato de escribir El paso siguiente que da Lacan es ampliar a ms combinaciones la estructura de copulacin de las cadenas, los cuadripolos, dentro de la relacin entre el campo del sujeto y el campo del Otro. De esta forma, entre el campo del sujeto y el del Otro pueden darse 4 estructuras distintas entre los cuatro elementos constitutivos del sujeto que nunca acaba de construirse. Son los cuatro discursos. No los desarrollamos, pero indicamos lo que nos importa. Creemos que el Inconsciente, en tanto tiene una dimensin temporal que ya hemos explicitado, la pulsacin que debe ser mejor estudiada, est ms all de un discurso en concreto, aunque donde mejor se plasma es en el discurso del amo como constituyente. Pero por otro lado Lacan indica que slo se capta algo del Inconsciente en el discurso histrico. Evidentemente nos hara falta construir tres grafos semejantes al de Subversin del sujeto para dar cuenta de la articulacin de los otros tres discursos y su temporalidad. De forma que no se nos escape la dit-mensin temporal de cada discurso del que slo disponemos del matema espacial. Ahora, entre el significante y el significado, en la barra, actan los discursos en tanto ellos son una estructura de articulacin de las cadenas significantes entre ellas. Se produce una pregunta: cmo y mediante qu la pasin del significante, articulado en discursos o no 11, acta
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Algunas patologas suponen una mala construccin del discurso: holofrase.
sobre el significado? La respuesta de Lacan en el Escrito Lituraterrre es cristalina: mediante un aparato de escritura. Lacan recoge la pregunta que se hace Einstein para la ciencia. Abordamos as lo que nos indica en El des-atrape del Sujeto supuesto Saber. En el discurso cientfico se produce una escritura, o mejor dicho, de l se desprenden letras en forma de frmulas y con ellas se ortopediza un real. Aunque sea respetando sus leyes, se lo pone a trabajar de forma conveniente: es la Wirklichkeit. Tenemos as un discurso que produce una teora sobre lo real. Dicha teora produce letras, y con ellas hemos llegado a la Luna. No est de ms recordar que una doctrina puede ser delirante y el mtodo experimental es la condicin de que dicha teora est amarrada a lo real y no quede suelta. Es el mtodo tan caro a la ciencia. Ahora bien, que el mtodo asegure que la frmula sea correcta y aplique bien sobre lo real no deja de ser sorprendente. Newton cuando le preguntaban Cmo es que es as?, contestaba Hiptesis non fingo. Pero Einstein es un poco ms inquieto y se pregunta ms all de la justificacin experimental Cmo es que las frmulas hechas con letras coinciden con lo real? Einstein se da cuenta que de un discurso se desprenden (ruisseler) letras y que es mediante stas que actuamos sobre el significado. Exactamente como del discurso analtico se desprenden las letras del lgebra lacaniana. Por mucho que la experimentacin se lo justificase quera saber por qu. Por eso construye un Dios para la ciencia, un Dios matemtico y no deshonesto. Un Dios que no cambiase las leyes de un
da para otro de forma que el experimento de hoy se pudiese comparar con el de maana. Ese Dios es el que Lacan relaciona con el de Pascal, del que se desprendera una ciencia sin conciencia, y debemos recordar que Lacan no parte ni de la buena-Fe del Otro ni de la mala-Fe sino de la noFe del Otro. Este Dios algebrista y cientificista es el Dios que est detrs de nuestra subjetividad actual y, como es un Dios al que hay que suturarle la falta, la consecuencia es que vivimos una pandemia de depresin y euforia, una poca afectiva. No es casualidad que con este Dios se construyera el nazismo como mquina perversopsicoptica. Para ello fue necesario el pasaje al acto del leninismo de una doctrina de la historia que se pretenda cientfica. Qu faltaba? Pues la imputacin de mala-Fe que no estaba en la ciencia, pero si en el odio de clase. Tenemos as un punto fundamental para establecer la transferencia como la introduccin de dicho Dios en el psicoanlisis: el Sujeto supuesto Saber. Un Dios que sabra lo que el sujeto no ha conseguido todava saber. Un Dios depsito del Saber. Volvamos a la letra: estas letras que se desprenden del discurso, que se escriben desde el discurso, aunque pueden ser las mismas materialmente que las fonticas de la materialidad del significante, ya no tienen la misma funcin porque han pasado a estar constituidas por el rasgo escrito. Y lo que no debemos, una vez ms, es situar lo escrito como un metalenguaje de lo hablado; para eso Lacan sita algo que no debemos olvidar en el Seminario IX: la letra desprendida de la rotura del significante, en su dimensin de
semblante, para escribirse necesita un alfabeto, es decir, no forma sistema o batera como el significante. Un alfabeto ya no es ni un sistema o batera ni un Otro, es simplemente un soporte para la escritura. Y de dnde procede? Pues de otro discurso, habitualmente del econmico del mercado, tal como hemos expuesto al comienzo de este texto. Un analizante debe aprender a leer en su Inconsciente, y obtener o construirse, si es el caso, su propio alfabeto para curarse. Evidentemente de forma distinta si es un neurtico o si es un psictico, pero son stos los que nos marcan el camino. La doctrina psicoanaltica no es ms que el depsito de significantes letrificados como matemas de las letras que los autores se construyeron para curarse o que escucharon en la cura de los dems.
El avance que Lacan consigue sobre Einstein es que piensa que es as como rayamos lo real, (ravinement), y nos deja una pregunta inquietante: tratamos el significado con las letras que producimos con nuestros discursos basados en la estructura de lenguaje, y por tanto no sabremos nada de lo real? Pues s, sa es la tesis, de ah que slo podamos anclarnos en l mediante la triskelizacin de los registros en operaciones de otro tipo que comienza vislumbrar a partir del Seminario XXI Los nombres del padre. Aplquese esa tesis a la ciencia y se ver cmo se esfuma la isomorfa entre lo simblico y lo real de los metodlogos, y quiz se entender por qu cuando ms ciencia hay ms se muere el planeta. La vida mejor como promesa del descubrimiento cientfico deriva en la muerte lenta y el envenenamiento de nuestro entorno y de nosotros mismos. Eso por
qu? Pues porque hay un camino inverso del significado al significante, un camino tambin mediado por la letra que denomina el arrebato (ravissement). Para que esto ocurra, algo de lo real12 se escribe sobre lo simblico, sobre el significado en un primer tiempo para poder pasar despus al significante, al igual que le pas a Madame Curie cuando encontr una radiografa de una llave donde no deba haber nada; el significado. Eso que escribi la llave le escribi a ella un cncer en el organismo, pero por el camino pas del significado al significante denominndose radioactividad13. Con lo que se capta que el concepto de escritura en Lacan no se refiere slo a la escritura ortogrfica habitual, sino que tiene dos acepciones: una, la mediacin entre el significante y el significado, lo que escribe el Inconsciente o se escribe en l; dos, el rayado en lo real. Este segundo es el cincelado sobre lo real desde lo simblico en el que la letra es el soporte (y el instrumento ser el cincel y martillo que cada uno use) y requiere operaciones sobre los tres registros y no slo del 14 Inconsciente . No hay real del Inconsciente sino que ste acta o recibe de l. En esas operaciones existe tambin el camino inverso: las letras que se nos graban en el cuerpo cuando desde lo real se escribe algo. Dichas letras deben pasar a formar parte del significante y entonces puede el Inconsciente formar una metonimia que lleve la
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Se ve que el significado no es lo real. Una vez pas al significante va metonmica se pudo construir despus, va metafrica, la teora de la radioactividad. 14 Por eso Lacan pasa a estudiar la estructura de registros y no slo la del Inconsciente.
contabilidad del goce. O lo que es lo mismo: que al pasar la letra (tal como nos cincela lo real) al Inconsciente formando parte de la metonimia convierta, lo que sea que haya en lo real, en goce y ste pueda ser trabajado por el Inconsciente con operaciones significantes. El ejemplo de Lacan es la araa tejiendo la tela, primero marca luego huella despus letra (un hexgono) y finalmente un significante si se articula con otro. Lo escrito y el decir. Ms all del significado La pregunta que viene a continuacin la modulamos as: nuestro real es como el de la ciencia o como lo supone la ciencia? Hemos de contestar que no, ya que lo real de la ciencia es lo necesario. Evidentemente desde lo simblico podemos incluir lo imposible como su negacin; sobre dicha negacin acta la Verneinug si se hace con un discurso. En psicoanlisis las cosas se complican un poco ms: Freud situ la pulsin como un concepto que mitificaba esa escritura de lo real en lo simblico; era, pues, lo necesario; pero Lacan va a poner el nfasis no tanto en lo que se escribe sino en lo que no se escribe. Esto no lo visualiza Freud, lo importante para Lacan es ese imposible y no tanto la pulsin o los S1 que es lo que se escribe como necesario (no cesa de escribirse) en el lugar de lo que no se puede escribir porque es imposible (no cesa de no escribirse). Es una vuelta de 180 grados. La ciencia pone el nfasis en lo necesario y lo imposible es su negacin, el psicoanlisis, por el contrario, pone el nfasis en lo imposible: la relacin sexual entre los dos sexos de la especie no puede escribirse, no hay ninguna letra que
pueda metonimizarse con un significante que haga esa juntura. Y entonces lo necesario aparece como la negacin de ese imposible. Adems est temporalizado en forma de repeticin con el no cesa de escribirse o de no escribirse. Luego cuando se escribe la pulsin algo no pasa a la frmula de la pulsin y por ende no puede diacronizarse en la cadena de la enunciacin. Entonces cmo recoger desde un aparato de lenguaje esta idea de lo que no se escribe y que est articulado con la Palabra? Aqu es cuando Lacan pasa al Decir y al Dicho. Es en el decir como ex-istente al dicho como queda lo imposible situado desde el acto de habla. El dicho supone entonces ya la dimensin de lo que s se escribe en el acto de Palabra. El Inconsciente queda situado entonces entre la Estructura del Lenguaje y el acto de Decir. Es importante darse cuenta que Lacan acaba de situar todas las pulsiones de Freud en el lenguaje. Todo lo que se escribe como necesario lo hace en el paso del decir al dicho, y es como dicho que se sita la pulsin freudiana. Queda as articulada mucho mejor la pulsin en la relacin al Otro sin que sea necesario desdoblarlo en un metalenguaje de forma mucho ms rigurosa que en la frmula de la pulsin del Escrito Subversin del sujeto. Lo imposible es lo que no pasa en el decir a la cadena de la enunciacin. Es una rigorizacin extremadamente inteligente de lo que Freud denominaba el lenguaje de las pulsiones. Entonces, quedan las pulsiones ya desligadas de la necesidad biolgica y ser en un segundo tiempo en el que lo que se escribi atrapar al organismo y
sus necesidades 15. Es fundamental darse cuenta que una vez pasado un cierto real al significante podr actuar el Inconsciente introduciendo la castracin como la que dar cuenta de dicha imposibilidad por la va de lo contingente. Es con la escritura del falo como significante, si es el caso, como se construir la tpica del Inconsciente: la dobladura enunciado-enunciacin sostenida por la funcin flica, y lo har como si fuese un metalenguaje pero que como no existe en un punto se juntarn lenguaje y metalenguaje. Lo harn en el punto que hemos trabajado ms arriba como el significante de una falta en el Otro. La Verdrngun del falo constituye al Inconsciente estructurado como un lenguaje, como elemento segundo si en el decir se escribi el falo. Tenemos as dos significantes cuya forclusin (entendida como expulsin una vez se escribi) produce la psicosis paranoica en el primer caso y la manaco-depresiva en el segundo. Lgicamente, si se forcluye el falo es imposible situar el significante de una falta en el Otro ya que no se constituye el piso de la enunciacin diferenciado del piso del enunciado. Mediante esta aclaracin podemos pensar en psicosis, afectivas, psicosis narcisistas, con slo la forclusin del significante de una falta en el Otro y no la forclusin flica.
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El grafo del deseo del Escrito Subversin ha quedado ya superado.
El objeto @ y el tercer tipo de letras La escritura introduce no slo la escritura de un significante, intermediado por la letra, en forma de marca sobre lo real. En las metforas fundamentales se triskelizan las cadenas significantes y aparece un elemento que no es significante pero que tampoco es lo real. En el centro del triskel formado por las dos cadenas significantes del discurso y la cadena del significado aparece un tercer elemento definido como el objeto @. Lacan lo teoriz primero mediante el agujero trico 16 ms all de las cadenas significantes, tema del que ya hemos hablado ms arriba. Esta rigorizacin iba muy bien para la faz de causa del deseo del objeto @. Pero cuando aborda el camino inverso de lo real a lo simblico, el camino metonmico, tiene que situar la cara de plus-de-goce del objeto @. Es en el Escrito Ltourdit cuando lo aborda. No se trata de un vaco que la cara imaginaria del objeto @, petit @, rellene, sino que se trata de obtener un objeto de los posibles recubrimientos del Otro del goce. El objeto pulsional en Freud. Entonces es cuando ofrece una operacin que denomina Involucin significante y nos ofrece el objeto @ como la banda de Mbius que resulta cuando se corta una banda de Mbius mediante un corte en ocho interior sobre ella. Dicha banda de Mbius coincide con el corte central de una sola vuelta sobre la misma banda. Es decir, que el camino en el que se obtiene una Banda de Mbius recortando en ocho interior un toro y recosiendo la doble banda que queda por uno de su lados
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Superficie topolgica con la que Lacan rigoriz la extensin del significado en el Seminario IX.
identificado consigo mismo, que se podra invertir por el corte de una sola vuelta, es equivalente a recortar en ocho interior la banda y los dos pedazos forrarse el uno al otro y reconstruir el toro. Ver texto en Internacional: nuestro Seminario Virtual
Elcorte no situada en el cross-cap sino en la banda de Mbius: La Involucin significante hasta Ltourdit Ms sencillo, el corte de una banda de Mbius por el centro en una sola vuelta es equivalente a cortar una banda de Mbius dentro de una banda de Mbius. El corte es equivalente a una banda de Mbius! Por eso Lacan dice que el corte es la estructura misma de la banda 17. Vemos entonces que el fantasma, como dicha banda de Mbius, puede aparecer y desaparecer, retraerse a dicho crculo o expandirse a una banda de Mbius. Es un descubrimiento magnfico para situarnos cmo al escribirse un significante desde lo real y acceder a lo simblico aparece, o puede aparecer, ese objeto metonmico al corte mismo que es equivalente al corte mismo y a la vez es un pedazo de superficie. El hecho de que al escribirse un significante Uno quede a la vez un objeto incluido dentro de l pero que puede desaparecer sin ser lo real, nos sita con un rigor extremo lo que en Freud es el objeto pulsional. Un ms all del significante pero construido con l y sin ser lo real pero con una pata en l. Si no es un
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Frase absolutamente acabamos de situar.
incomprensible
si
no
se
entiende
lo
que
significante y no es lo real qu es? Pues un tercer tipo de letras. No se trata ni de la letra soporte material del significante ni de la letra que se precipita como escritura desde un discurso en el camino del significante al significado o a la inversa. Se trata de una letra que se escribe en el camino de lo real a lo simblico, ah donde no se puede escribir la relacin sexual, como un goce de plus al goce introducido por la sustancia gozante del significante donde no se puede escribir, y por tanto se pierde, el goce de la relacin sexual 18. El goce que por no pasar por el registro flico no tiene color sexual, el goce denominado por Lacan @-sexuado. Por eso tiene tanto inters Lacan en recordarnos el uso distinto de la letra en el lgebra del uso de la letra en la teora de conjuntos. La primera est ligada a la escritura que se deriva del discurso matemtico. Escritura que proviniendo del significante crea unas letras que retroactivamente letrifican al significante para hacerlo dcil para la ciencia: el lgebra con la que se letrifica todo lo posible y que es el Ideal de la ciencia. Por el contrario, en la teora de conjuntos las letras que designan los conjuntos, y que son los conjuntos mismos si seguimos la tesis de Lacan, nos permiten trabajar el espacio del goce por
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Goce cuya nica manera de situarlo desde el aparato psquico es mediante la prohibicin. Adherido a ella lo sita Lacan. Por eso no hay mejor manera de no aceptar la castracin, seguir creyendo que la relacin sexual se puede escribir, que mantenerse en prohibiciones. Cristalino en las anestesias histricas o en los temores obsesivos. Es la paradoja del super-yo: presenta como prohibicin de goce lo que es un goce imposible haciendo creer que es posible. Freud cay en esta trampa, Lacan no.
pedazos y no como significantes. Cada letra es un posible subconjunto de l. Por mucho que desde la contingencia de la funcin flica como sostenedora del Inconsciente, desde la tpica del Inconsciente, intentemos dar cuenta de todo el goce que introduce el significante siempre tendremos un resto in-atrapable (si vamos del significante al significado) o un plus (si vamos del significado al significante) que ser una letra que se escribi primero desde lo real. Letra que debe formar parte de la nominacin del sujeto empotrada en el significante que la significa, empotrada decimos entre las otras letras con las que se ha construido dicho significante. Pero para entender este mecanismo hay que diferenciar radicalmente el goce de lo real. Lo real escribe tanto el significante como la letra del objeto @. Porque el goce no es lo real, hay que construir las frmulas de la sexuacin que diferencian distintos goces. Ello supone pasar al nudo borromeo y abandonar el plano proyectivo para hacer la lgica del goce y sus negaciones.
La letra en el arte Dnde captar la diferencia entre los diferentes usos de la letra mejor que en el arte. Cuando un pintor pinta escribe con los pinceles en su propio alfabeto, si es que ha sido capaz de construirse uno, o de lo contrario usa el de otro colega19. Pero suele haber siempre un punto en el que escriben, sobre todo si son psicticos
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sta es la diferencia entre cualquier disciplina o arte.
un
profesional
un
maestro
en
estabilizados, una letra dominante. Letra que va apareciendo por aqu y por all. Pinsese en Dal: sus letras fundamentales son la geometra y la perspectiva obtenidas del discurso matemtico. Otra es el color, que es de su propia paleta como alfabeto. Son los soportes materiales de sus significantes. El segundo tipo de letras que escribe desde su discurso, al que incluso dio nombre: paranoico-crtico20, y que le permiten trabajar el significado, entre otras, son los relojes deformados, en los que algunos ha credo ver al falo. No lo vemos as. Esas letras forman parte de sus significantes Y la letra de objeto @? Creemos que es la que est recubierta por la mirada, esos ojos que aparecen por todos lados. En su propia pose de autorretrato Dal forzaba el cuerpo, i(a), para presentarnos esa mirada, el abjeto21 en su cara de petit @. Mirada que era evidente que contena goce, cara del @ como plusde-goce, ah donde, como todo sujeto, deba enfrentarse a la relacin sexual que no se puede escribir y que le dejaba frente al agujero del sexo de gala estupefacto. No se nos escapa que dichos ojos estn siempre ligados a un S 1: el corte de la navaja.
Otro ejemplo es Pollock. Hasta que deja los pinceles y empieza a escribir directamente con el bote de pintura no pasa a su poca ms fructfera. Es un cambio de alfabeto; el chorreo supone no slo un cambio de instrumento sino que los trazos
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Que Freud desgraciadamente no valor en su justa vala. Lacan no se lo dej escapar. 21 Neologismo con el que Lacan denota al final de su obra todas las caras a la vez del objeto @.
que deja sobre la tela soportan, como letras ilegibles para los dems, un mundo significante en su dimensin de semblantes. Este pintor nos ayudar a entender el mecanismo mediante el cual opera la letra.
Imgenes, significantes, huellas y marcas El discurso psicoanaltico implementa tres registros y no dos, como la ciencia. Imaginario construido de imgenes, incluso ideas en el sentido platnico. Simblico construido de significantes y real como imposible. Entonces en lo real slo podemos, como mucho, leer y escribir marcas. La marca, como un crter lunar, no significa nada y de hecho ni existe en principio. Es necesario el registro imaginario que le da en un primer momento una forma, es decir, la convierte en una imagen. Tenemos entonces el concepto de huella: marca+imagen. Gracias a lo imaginario (por eso hemos puesto ejemplos de pintores) el surco que hay en lo real es detectado. Insistimos en la necesidad del registro imaginario para ello y la tpica del espejo o narcisstica tan denostada en el campo lacaniano. Luego la huella es la imaginarizacin de la marca, escrito por Lacan as: iR. Ahora viene el segundo paso, la lectura de la huella. Eso slo puede hacerse desde un discurso en concreto, porque por s misma no es ni significa nada. Por eso Lacan insiste en el Seminario XX Encore, en el captulo tercero, que la letra no est hecha para ser leda. Pensar que hay letras en lo real que deben ser ledas es volver a la Cbala. Hay que leer las huellas y para ello se necesita el aparato de la cadena significante. Es
en ella como puede la huella representar al sujeto para otro significante. En ese momento la huella ha pasado a ser un significante, un Uno. Pero claro, contiene el soporte material que aporta la estructura del lenguaje, que debe ser incorporada por el sujeto. No contiene ninguna materialidad proveniente de lo real. Cmo se efecta esa lectura y significantizacin de la huella? Mediante la fonematizacin de la huella. Es por un acto de lectura en un Decir por lo que puede efectuarse dicho paso en el que, tal como indicbamos ms arriba Lo pulsional ha quedado situado en un mecanismo de lenguaje tal como Freud lo pens siempre: el lenguaje de las pulsiones, lo denominaba. Esa fonematizacin utiliza las letras soportes materiales del significante. Tenemos ya as grabado en el cuerpo de goce un significante que puede pasar del piso del significado al del significante produciendo el arrebato propio a ests situaciones. En el caso de Pollock esto aparece cuando tiene las crisis y queda ensimismado frente a su obra, casi la muerte del sujeto, y no puede leer nada. Hasta que algo de su interior puede ser ledo est en atona casi catatnica, no consigue pasar al arrebato (ravissement) tpico de los pintores y entonces de pronto la cadena significante se pone de nuevo en marcha y el sujeto representado por ese significante surgido de la fonematizacin lo representa de nuevo, el sujeto revive y el aparato de significar se pone de nuevo en marcha. La estructura de los discursos ya funciona. Con ello pasamos al camino inverso. Desde ese discurso construido con significantes se precipitan letras. Supone que el significante en
su dimensin de semblante se rompa y chorree sobre el significado. Es el caso cuando Pollock abandona los semblantes pincel y paleta y rompe el semblante Trazar y mediante una metonimia fantstica aparece el significante chorrear. ste es el que, de lo literal al litoral, hace que la tinta, como realizacin, empieza lentamente a convertirse en un nuevo alfabeto sobre la tela. A esa escritura l le da dimensin de pintura 22, lo cual quiere decir que les da forma a las letras que van surgiendo, su alfabeto, y por tanto son huellas. Estn, pues, imaginarizadas, pero desde el punto de vista de la tela no dejan de ser marcas sobre ella. Ese aspecto imaginarizado, la huella, es lo que da el estatuto de arte a su escritura, como siempre en todo arte. Pero otro sujeto que la admire podr tomar las huellas en su puro aspecto de marca y hacer su propia lectura y recomenzar el proceso de nuevo. Por eso el arte no es nunca uni-smico siendo una de sus grandezas: la demostracin que no cesa nunca de demostrar que no existe el Otro del Otro. La literatura que no calla nunca, lo denominaba Michel Foucault en su libro Las palabras y las cosas. Con este pintor nos queda la pregunta de si pudo escribir algo ms en lo real adems de chorrear sobre el significado; creemos que no. El sujeto no consigui escribirse en lo real como marca fundamental y por eso se dej ir en el accidente en el que perdi la vida.
Carlos Bermejo. Barcelona Marzo del 2008
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De lo contrario no sera un artista.