MARCOS 1, 9-13 Sinopsis inicial: Despus de la predicacin de Juan el Bautista, llega Jess desde Nazaret, pueblo o ciudad situada
cerca de 150 km de Jerusaln. Jess es bautizado por Juan. Su solidaridad con el pueblo pecador le lleva a asumir el pecado comunitario como propio. Lejos est Jess de pensar en una culpa propia y personal. Su vocacin le impulsa a identificarse con la multitud de pecadores, publicanos y soldados, fariseos y saduceos y prostitutas que buscan a Dios y su perdn. Jess, humano, se reconoce como parte de la humanidad, al igual que Esdras (9, 1-15) asumir como propios los pecados de todos, aunque no los haya cometido personalmente (cfr. 2 Corintios 5, 21). Jess es solidario con los pecadores, asume el bautismo de todos para s mismo, como asumir la muerte (salario del pecado: Romanos 6, 23) para s para salvar a todos. Al abrirse las aguas para sumergir a Jess en ellas, y ser santificadas por l (Gregorio Nacianceno), se inaugura el tiempo de la alegra por la salvacin y la reconciliacin. Entonces se rasgan los cielos para que el Espritu Santo, que a travs de Jess viene a ser para todos ( ver Joel 3, 1-5 y 1 Corintios 3, 16), como en forma una paloma descienda sobre l. Jess es el nuevo No. La paz universal viene con l. Al estar en l el Espritu Santo se convierte en juez de las naciones (cfr. Isaas 42, 1). El Padre Dios expresa con su propia voz que Jess es su Hijo amado. Al gesto del Espritu le sucede la palabra del Padre. No es solo una revelacin particular, es la confirmacin de que nos encontramos delante del mismsimo Hijo de Dios que viene con poder a inaugurar los tiempos de la alegre salvacin. Ahora, desde Jess, somos familia fraterna, todos hermanos, hijos del mismo Padre (ver Marcos 10, 29s). El Espritu saca a Jess de este encuentro familiar. Lo lleva al desierto, ya no como lugar de predicacin y conversin, sino como espacio de tentacin satnica. Jess estar cuarenta das en contacto con el acusador reflejando los cuarenta aos que pas Israel caminando entre la tentacin del maligno. Los ngeles, servidores del Hijo del hombre, lo acompaan y sirve. Los animales salvajes conviven en paz con l. Es que la maldicin del pecado de Adn ha perdido vigencia, todo vuelve a ser un paraso cuando el hombre se deja conducir por el Espritu Santo. 9. En aquellos das, Jess lleg desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordn. En aquellos das. No tiene intencin Marcos de situarnos en un tiempo determinado (al contrario de Lucas 1, 5; 2, 1-3; 3, 1-2). Empezar con esta datacin cronolgica, ciertamente indeterminada, es solo el modo de introducir la presencia de Jess, quien ya fue presentado en v. 8 por Juan. Hay cierto destaque en la presentacin de aquel que viene detrs de m. Aunque Jess llega como uno ms, un desconocido, Marcos lo presenta con cierta solemnidad por que, l y sus lectores, sabemos quien es el que viene a bautizarse. El personaje principal es distanciado con esta introduccin cronolgica de todos los que se bautizaban con Juan el Bautista. Jess lleg desde Nazaret de galilea. En vers. 5 la gente de Judea y Jerusaln eran los que venan a bautizarse. Jess aparece del norte1, Nazaret queda a unos 150 km de Jerusaln. Dada la importancia que tiene Galilea en el relato de Marcos, lo veremos ms adelante, se entiende que recalque la procedencia de Jess. Nazaret, como poblado o ciudad, no es mencionada en el AT, ni en los libros apcrifos, ni por Flavio Josefo, ni en el Talmud. Recin despus del ao 135 d.C. es reconocida en alguna inscripcin juda. Para esto hay razones geogrficas y teolgicas. Histricamente, la parte baja de Galilea permaneci fuera de los crculos vitales israelitas, hasta los tiempos del NT (los romanos hicieron los caminos ms seguros). Adems geogrficamente, Sforis era la ciudad principal de la zona (quedaba un poco ms al norte). Para Nazaret era fcil contactarse con el mundo externo al judasmo (el camino principal de Tolemaida a la Decpolis y al norte, por la que se trasladaban las legiones romanas, pasaba a pocos kilmetros arriba de Nazaret); al mismo tiempo, su cercana con la frontera meridional de Zabuln, con vista a la llanura de Esdraeln, le imprima
Ante la pregunta de por qu Jess est en Judea, Joachim Gnilka aventura: Por qu Jess se qued tanto tiempo en Nazaret? Cuntos aos pas all? Y qu le movi, finalmente, abandonar su patria chica? El motivo externo fue la aparicin en pblico de Juan el Bautista, en Judea. Haba llegado hasta Nazaret la noticia del gran predicador de penitencia, que estaba actuando al sur del Jordn. Y Jess march de Nazaret en Galilea al Jordn, para hacer que Juan le bautizase (vase Marcos 1, 9). Con esto comienza Jess su vida pblica. En Jess de Nazaret, Herder, Barcelona, 1993, pg. 98.
cierto aislamiento. Esa independencia de perspectiva fue lo que hizo que los judos estrictos despreciaran a Nazaret2. Fue bautizado por Juan en el Jordn. Una pregunta que siempre queda en el aire es por qu se bautiz Jess? Muchos trataron de explicarlo. Plantear que Jess quera convertirse de su propio pecado, o que era discpulo de Juan, parece un sinsentido, no solo desde la teologa cristiana, sino desde la lgica de los evangelios. El mismo modo de pensar de Jess es distinto a la concepcin de Juan el Bautista: para el ltimo, Dios es un juez inflexible que juzga por las obras, promueve la conversin como inicio sincero de una nueva vida3. Jess apela a la gracia divina, es importante para Cristo que la persona crea y se bautice (en el Espritu Santo). Lo cual hace que sea imposible pensar un discipulado de Jess, cuyo maestro es Juan. El CATECISMO de la Iglesia Catlica nos dice: El comienzo (cf. Lucas 3, 23) de la vida pblica de Jess es su bautismo por Juan en el Jordn (cf. Hechos 1, 22). Juan proclamaba "un bautismo de conversin para el perdn de los pecados" (Lucas 3, 3). Una multitud de pecadores, publicanos y soldados (cf. Lucas 3, 10-14), fariseos y saduceos (cf. Mateo 3, 7) y prostitutas (cf. Mateo 21, 32) viene a hacerse bautizar por l. "Entonces aparece Jess" (N. 535). Meier4 tiene la opinin de que Jess, cuando llega a bautizarse en el Jordn, est de acuerdo con Juan el Bautista en algunos puntos, a saber: 1.- hay un cambio de tiempo, la historia de Israel se enfrenta a un cambio drstico; 2.- Israel pec, apostatando, por eso est en peligro de ser consumido por el fuego (no en Marcos, si en Mateo y Lucas); 3.- el nico modo de salvarse es cambiar profundamente en el corazn y en la mente. El Bautismo es un sello ritual que marca el cambio definitivo de una vez para siempre; 4.Jess reconoce en Juan a un profeta enviado por Dios5. Agrega que, para l, Jess se ve como parte del pueblo de Israel que acepta el bautismo de arrepentimiento como el medio sealado por Dios para dejar de pertenecer a ese Israel pecador e integrarse en el grupo de israelitas cuya salvacin en el da del juicio haba sido prometida de antemano6. Meier, asegura que Jess acepta el rito de Bautismo de Juan no oficial, carismtico, como necesario para la salvacin7 y que, de hecho, Jess y Juan, al menos a comienzos del ao 28, tenan como eje de su vida religiosa un nuevo tipo de rito no convalidado por la tradicin ni por las autoridades del templo. Su actitud escatolgica no supuso una falta de inters por la prctica ritual, sino la introduccin de un nuevo tipo de rito que implcitamente pona en tela de juicio la suficiencia del culto practicado entonces en el templo y en las sinagogas8. Aqu ya vemos a Jess como quien busca, al margen de los ritos judos de su poca, un rito nuevo que signifique los nuevos tiempos. Todos estos razonamientos de Meier desembocan en la pregunta inevitable: Acudi Jess a Juan en busca del bautismo porque, como individuo, se senta empujado a ello por la conciencia personal de ser un pecador?9
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Tomado de Nuevo Diccionario Bblico CERTEZA, NAZARET, J. W. CHARLY, versin digital de esword. Tambin puede verse COMENTARIO BBLICO SAN JERNIMO, VERBO DIVINO, NAVARRA, 2004, pg. 900-1. El desprecio de los judos ortodoxos se nota en Juan 1, 46: Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?; tambin en Juan 7, 52: T tambin eres galileo? Examina las Escrituras y vers que de Galilea no surge ningn profeta. Joachim Jeremas, en TEOLOGA DEL NUEVO TESTAMENTO, Ediciones Sgueme, Salamanca, 1974, en 2. LA MISION 4. Jess y el Bautista, dice: hay una diferencia fundamental entre el Bautista y Jess: una diferencia que las personas de la poca segn Mateo 11, 18s par. Lucas 7, 33s experimentaron clarsimamente: Juan es asceta, Jess est abierto al mundo. Juan anuncia: el juicio est a la puerta, convirtete! Jess anuncia: el reino de Dios est amaneciendo, acercaos los que estis fatigados y agobiados!. El Bautista permanece en el marco de la expectacin. Jess pretende traer el cumplimiento. El Bautista pertenece todava al mbito de la ley. Con Jess comienza el evangelio. Por eso, el menor en la basilea es mayor que Juan (Mateo 11, 11b par. Lucas 7, 28b). John P. Meier, UN JUDO MARGINAL, TOMO II/1, EDITORIAL VERBO DIVINO, NAVARRA, 1999. Pgs. 146ss. dem, pg. 150-1. dem, pg. 151. dem, pg 151. dem, pg. 152. dem, pg. 153.
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Ante esta pregunta, nos aclara qu era la confesin de los pecados en la poca de Jess en el pueblo de Israel: no una lista de pecados individuales, sino el recuerdo de la misericordia divina y la infidelidad israelita. Es reconocerse parte de ese pueblo, aunque no se cometieran pecados individuales10. Se forma parte de la historia de pecado por el mero hecho de ser parte del pueblo que cometi los pecados, aunque estos fueran en el pasado. Las confesiones de Esdras (9, 1-15; Nehemas 910) son muy grficas en este sentido11. La confesin de pecados, entonces, involucra ms solidaridad que culpa. Por lo tanto, no habra mayores indicios de enumerar culpas personales, sino ms bien, confesar que se es miembro de un pueblo pecador e ingrato; y que, renovados, piden a Dios que no deje de bendecir a aquellos que quieren seguir el camino correcto. Por otro lado, que Juan bautice al ms poderoso que l, nos deja con una sensacin un poco rara, qu sentido tiene esto? Marcos ni siquiera intenta explicarlo. Para l Juan es el precursor, solo eso. Que Jess se bautizara es solo mostrar, al lector, como el Padre habla de l (v. 10). Segn Gregorio Nacianceno, Jess, fue bautizado como hombre, pero quit los pecados en cuanto Dios; y fue bautizado no para lavarse l mismo, sino para santificar las aguas12. Desde estas palabras, el bautismo de Jess nos abre otra perspectiva. As como el comienzo del evangelio, en 1, 1, nos traa reminiscencias del Gnesis, ahora, el bautismo de Jess, inicio de su accin salvfica, nos sita de nuevo en relacin a la creacin. Esta es una nueva creacin, la que produce el bautismo cristiano. En resumen: Intuimos, entonces, que Jess no confes sus pecados, sino ms bien se hizo solidario con su pueblo pecador. Al venir de Nazaret, posiblemente con otros que buscaban a Juan el Bautista, ya se est identificando con un pueblo peregrino, que busca reconciliacin con el creador y que, humanamente, hace lo necesario para lograr esa reconciliacin (ms que el perdn, lo importante es el cambio de vida). Una vez en el Jordn, Jess completa la parte humana, se deja bautizar y se produce lo dicho por Gregorio Nacianceno fue bautizado como hombre, pero quit los pecados en cuanto Dios; y fue bautizado no para lavarse l mismo, sino para santificar las aguas. All cambia el tiempo, termina el momento de la espera tensionada y comienza la alegra de la salvacin ya que el esposo viene a traerle la buena noticia: es tiempo de amor y reconciliacin13. 10. Y, al salir del agua, vio que los cielos se abran y que el Espritu Santo descenda sobre l como una paloma. Despus de atravesar el versculo 9, nos encontramos con la revelacin de QUIEN es Jess. El inters supremo de Marcos, a esta altura del relato, es que nosotros sepamos quien es Jess. Hemos llegado al momento de saberlo. Al salir del agua. Este salir, ya que fue un bautismo (sumergir) nos atrae a la idea de subir. No solo sale del agua, asciende de donde estuvo sumergido, sepultado. Nos queda latente la idea de sumergido/subiendo, como si fuera muerto y resucitado. A la luz de la muerte y resurreccin de Cristo, en contexto del bautismo de Juan, no parece desatinada la comparacin. Vio que los cielos se abran. Lo primero que tomamos en cuenta es que, es por as decirlo una revelacin privada, es decir, solo para Jess. l vio, ellos, los que estaban
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dem, pgs. 155-157. Tambin vase los escritos del Qumrn, (1QS 1,18-2,2): Con ocasin de su ingreso [el de los candidatos] en la alianza, los sacerdotes y los levitas bendecirn al DIOS de los hechos salvficos y de todas sus fieles obras. Y todos los que ingresen en la alianza dirn despus de ellos Amen, amen y los sacerdotes relataran los justos hechos de DIOS manifestados en sus poderosas obras y proclamaran todos [sus] misericordiosos actos de amor para con Israel. Y los levitas contaran las iniquidades de los hijos de Israel y todas sus transgresiones culpables y su(s) pecado(s) durante el reinado de Belial. Y todos los que ingresen en la alianza confesaran despus de ellos Hemos cometido iniquidades, hemos transgredido, hemos pecado, hemos hecho el mal, nosotros y nuestros padres antes que nosotros, porque caminamos en direccin opuesta a lo decretado por la fidelidad y la justicia. Pero l nos viene otorgando sus misericordiosos actos de amor desde la eternidad hasta la eternidad. Y los sacerdotes bendecirn a los hombres del grupo de DIOS, que siguen perfectamente todos sus caminos. Citado por MEIER, o.p. 157. Gregorio Nacianceno, Discurso teolgico, 29, 20. Citado por LA BIBLIA COMENTADA POR LOS PADRES DE LA IGLESIA, NT 2, EVANGELIO SEGN SAN MARCOS, Thomas C. Oden, Christopher A. Hall y Marcelo Merino Rodrguez. Ciudad Nueva, Madrid, 2000, pg. 58. Ver Isaas 54, 5: Porque tu esposo es aquel que te hizo; Isias 62, 4: No te dirn ms "Abandonada!", sino que te llamarn "Mi deleite", y a tu tierra "Desposada". Porque el Seor pone en ti su deleite y tu tierra tendr un esposo; Isaas 62, 5: Como un joven se casa con una virgen, as te desposar el que te reconstruye; y como la esposa es la alegra de su esposo, as sers t la alegra de tu Dios; sobre todo a la luz de Marcos 2, 19: Jess les respondi: Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo est con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo y Marcos 2, 20: Llegar el momento en que el esposo les ser quitado, y entonces ayunarn.
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con l, incluso Juan, no ven nada. Marcos, con ella nos introduce en el misterio de quien es verdaderamente el Cristo. El trmino schizomenous (que aqu se traduce por abran), est escrito en Marcos solo dos veces, aqu en vers. 10 y en 15, 38 (eschisthi), donde se traduce como rasgar (Mateo 27, 51 paralelo de 15, 38 dice, tambin, eschisthi, traducido por rasgar). En cambio Mateo y Lucas (3, 16 y 3, 21) utilizan eneochthisan (se abrieron) y aneochthinai (ser abierto). Por lo tanto, no solo se abrieron los cielos, se rasgaron. Este trmino refuerza lo indicado por el profeta Isaas 63, 19, que dice: Si rasgaras el cielo y descendieras las montaas se disolveran delante de ti!. La expresin, casi violenta, grafica una irrupcin divina que destruye la divisin entre el mundo celestial y el humano, establecida desde el primer pecado de Adn y Eva (Gnesis 3). Para Hiplito de Roma, se hizo la reconciliacin de lo visible con lo invisible una vez bautizado Cristo, el Esposo, convena que se abrieran las esplndidas puertas de la celeste cmara nupcial14. el Espritu Santo descenda sobre l. As como Jess sube despus de su bautismo, ahora el Espritu Santo baja sobre l. Tambin este texto refleja lo dicho por Isaas (11, 1-2), ahora, en Jess, se cumple lo dicho por el profeta. Si el Espritu Santo baja de lo alto tambin se quiere marcar que no nace del bautismo de Juan, sino de la libre iniciativa de Dios ante alguien que es ms fuerte que Juan y que, por derecho propio merece la presencia del Espritu sobre l. Este descenso del Espritu se supone que es para que Jess juzgue a los pueblos, como dice Isaas 42, 1, Yo he puesto mi espritu sobre l para que lleve el derecho a las naciones, lo cual refuerza la connotacin apocalptica que muchos ven en el relato (cfr. Isaas 63, 19 y Apocalipsis 4, 1). como una paloma. No es que descienda en forma de paloma (distinto en Lucas 3, 22, donde s es en forma corporal), sino como una paloma. Se puede comparar con Gnesis 1, 2, donde el soplo de Dios aleteaba sobre las aguas, como diciendo que es una nueva creacin. Tambin con Gnesis 8, 10-11, donde No suelta una paloma, la segunda en siete das, y esta vuelve con una rama de olivo en el pico. En opinin de Gregorio Taumaturgo15, (Dios) abri las puertas de los cielos y envi sobre la cabeza de Jess al Espiritu Santo en forma de paloma, sealando con el dedo al nuevo No, al creador No, al buen piloto de la naturaleza que peligra con el naufragio16. 11. y una voz desde el cielo dijo: T eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predileccin. Y una voz desde el cielo dijo. En el versculo 10, Jess vio, ahora se escucha una voz. Primero el gesto, luego la palabra. Para Marcos queda claro, aunque no lo dice, que la voz es la del Padre celestial. Al estilo de Gnesis 15, 1. 4, donde la visin es una alocucin: la palabra del Seor lleg a Abram en una visin, o tambin Daniel 4, 28, donde cay del cielo una voz; en este versculo solo se escucha una voz. Algunos comentadores resaltan que en la literatura rabnica se usa la expresin Bath-Qol (hija de la voz) para expresar una comunicacin de parte de Dios y que esta era considerada como eco de la voz divina. Esta Bath-Qol era deseada como una promesa de salvacin a individuos particulares. Pero aqu parece no tener sentido ya que se presupone que es el mismo Padre Dios quien le habla a Jess, su Hijo. T eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predileccin. He aqu el centro del relato, Jess es Hijo amado de Dios17. Lo que se prefiguraba en las Escrituras sobre el rey, o el hombre justo, o Israel, se hace realidad en Jess. Isaas 42, 1 dice Este es mi Servidor, a quien yo sostengo, mi elegido, en quien se complace mi alma. Notemos mi
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Hiplito de Roma, Homila sobre la santa Teofana, 6. Tomado de LA BIBLIA COMENTADA POR LOS PADRES DE LA IGLESIA, NT 2, EVANGELIO SEGN SAN MARCOS, Thomas C. Oden, Christopher A. Hall y Marcelo Merino Rodrguez. Ciudad Nueva, Madrid, 2000, pg. 58. GREGORIO TAUMATURGO, Homila sobre el bautismo de Cristo PG 10, 1188. Citado por LA BIBLIA COMENTADA POR LOS PADRES DE LA IGLESIA, NT 2, EVANGELIO SEGN SAN MARCOS, Thomas C. Oden, Christopher A. Hall y Marcelo Merino Rodrguez. Ciudad Nueva, Madrid, 2000, pg. 59. En la misma lnea, TERTULIANO, El Bautismo, 8, 3: Despus de las aguas del diluvio con las que purific la antigua iniquidad, por decirlo de alguna manera, despus del bautismo del mundo, la paloma, como un heraldo, proclam a la tierra la paz de la ira del cielo, enviada desde el arca y volviendo con una rama de olivo, que tambin es una seal de paz para las naciones. En LA BIBLIA COMENTADA POR LOS PADRES DE LA IGLESIA, NT 2, EVANGELIO SEGN SAN MARCOS, Thomas C. Oden, Christopher A. Hall y Marcelo Merino Rodrguez. Ciudad Nueva, Madrid, 2000, pg. 59. Tambin, JUAN CRISSTOMO, homilas sobre el evangelio de San Mateo, 12, 3, comenta: la paloma nos recuerda tambin la antigua historia. Pues bien saben que, cuando nuestro linaje sufri naufragio universal y estuvo a punto de desaparecer, apareci la paloma para sealar la terminacin de la tormenta, y, llevando un ramo de olivo, anunci la buena nueva de la paz sobre la tierra. Todo lo cual era figura de lo venidero por eso aparece ahora la paloma, no para traer un ramo de olivo en el pico, sino para sealarnos al que vena a librarnos de todos nuestros males y para infundirnos las ms bellas esperanzas. Esta paloma no vena para sacar a u solo hombre del arca, sino para levantar al cielo la tierra entera, y, en lugar del ramo de olivo, trae a todo el gnero humano la filiacin divina. dem, pg. 60. Algunos pasajes bblicos llaman al rey de Israel hijo adoptivo de Dios (Salmo 2, 7: Dios llama hijo al rey; 89, 27: el rey llama Padre a Dios); al justo, hijo del Seor (Sabidura 2, 23: Hombre hecho a imagen de Dios; 5, 5: incluido entre los hijos de Dios), y al mismo Israel, hijo de Yahv (xodo 4, 22f: Mi hijo primognito es Israel; Deuteronomio 1, 31: tu Dios te llevaba como un hombre lleva a su hijo; Oseas 11, 1: Cuando Israel era nio, yo lo am, y de Egipto llam a mi hijo)
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servidor, mi elegido; san Marcos habla de Hijo. As el ttulo de Hijo desplaza al de siervo, apoyndose en Salmo 2, 718. Jess se convierte as en el Salvador esperado para el fin de los tiempos. Dios cumple su promesa en Cristo. Los cristianos que lean este relato de Marcos toman conciencia de que su propio bautismo los identifica con el de Cristo, dndoles la misma filiacin que a l. Marcos dice en 10, 29-30 que el que deja casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por m y la Buena Noticia, recibir el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos, campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibir la Vida eterna. Llama la atencin que no se reciba padres. Lo cual indicara que no hace falta ms paternidad, sino que ya la tienen, la del Padre, por ser hijos de Dios. El mismo Jess llama hijos a sus discpulos (10, 24), como si fuera una nueva heredad. 12. En seguida el Espritu lo llev al desierto. En seguida. En Marcos, Jess nunca descansa y parece realizar una cosa detrs de la otra. El trmino enseguida, o inmediatamente, intensifica el sentido dramtico y la tensin. La expresin en seguida, tambin muestra que el Cristo no est aislado del sufrimiento. De la radiante teofana anterior pasamos a la desolacin del desierto, no permitida por Dios, sino, al revs, provocada por el mismo Espritu Santo. El Espritu lo llev al desierto. Algunos traducen como empuja o arroja a esta accin del Espritu. En s tienen connotaciones de expulsin, como en los exorcismos, (por ejemplo en 1, 34. 39; 3, 15. 22. 23; 6, 13; 7, 26; 9, 18. 28. 38) o con actos de violencia fsica (9, 47; 11, 15; 12, 8; ver 1, 43; 5, 40). Sea un empujar suave, o un arrojar con contenido de expulsin, lo que se deja entrever es que Jess es dcil al Espritu, en palabras de Romanos 8, 14, Todos los que son conducidos por el Espritu de Dios son hijos de Dios. El desierto dej de ser un lugar de predicacin y conversin, como en los versculos 3-5, ahora adquiere la connotacin de tentacin. Puede servirnos la imagen de Deuteronomio 8 que presenta el desierto como lugar de prueba. 13. donde estuvo cuarenta das y fue tentado por Satans. Viva entre las fieras, y los ngeles lo servan. Los cuarenta das en el desierto, expresan la estada en un lugar inhspito. Representan a los cuarenta aos del pueblo en el desierto (ver xodo 16, 35). Ya el libro del xodo nos mostraba el desierto como el lugar de la tentacin: de la comida (cap. 16), del agua (cap. 17), del becerro de oro, la idolatra (cap. 19). Ahora, donde el pueblo del AT cay vencido por la tentacin, Jess saldr triunfante. Satans es el adversario que quiere vencer a Jess, y quien ser vencido por Jess. Es, literalmente, en hebreo, el ADVERSARIO. Segn Hebreos 2, 14, Cristo reduce a la impotencia a Satans ya que soporta la prueba (Hebreos 2, 18). Lo que Jess realiza de modo solitario y escondido en el desierto, luego se mostrar de manera pblica al liberar del poder de Satans a los posedos y enfermos (cfr. Marcos 3, 22-26: Satans ha llegado a su fin). Los tiempos del Mesas triunfante han llegado. No hace falta decir que Jess gan la contienda contra el mal, su predicacin posterior del evangelio nos muestra claramente quien es el victorioso. Toda esta etapa narrativa comienza en el desierto y termina en l. Al vivir entre las fieras se nos remite a Isaas 11, 6-18 donde hay una armona perfecta entre los animales y el ser humano. Hasta los ngeles participan de esta vuelta al paraso. El Salmo 91, 11-13 va por la misma lnea: Dios protege al que confa en l. Marcos no nos habla de un ayuno de Jess, pareciera que los ngeles le sirven mientras es tentado por el poder de Satans (Ver Marcos 13, 27, donde los ngeles son servidores de Jess). En el relato de Marcos se puede entrever que Jess es el nuevo Adn. l vence al poder del mal y restaura el paraso perdido por la debilidad de Adn. Jess, al dejarse expulsar del desierto vocacin por el Espritu donde la voz de Juan y la del Padre le llaman a cumplir su misin, para adentrarse, empujado por el mismo Espritu, al desierto tentacin como lugar de confrontacin con el adversario, rehacer el camino de obediencia filial que Adn no pudo completar. La expulsin de Adn del paraso (Gnesis 3, 23) se frena y vuelve atrs por el nuevo Adn, que ahora s es obediente a Dios por los impulsos del Espritu Santo (cfr. Romanos 5, 12-18; 1 Corintios 15, 22). Si, como hemos visto, el bautismo de Jess (v. 9), es el acto solidario que realiza el ungido de Dios con la humanidad pecadora; los vers. 12-13 son la continuacin de esa obra de salvacin. Jess empieza a recorrer, inversamente, el camino de pecado, que ahora es de salvacin y gracia, que transit Adn y la humanidad. A lo largo del evangelio marcos nos mostrar cmo Jess realiza esta desandadura, luchando contra el poder del Adversario y enseando a los hombres la nueva senda.
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Se refuerza con la lectura complementaria de Hechos 13, 33; Hebreos 1, 5; 5, 5; 7, 28; 2 Pedro 1, 17.