Analogías Deportivas en el Cristianismo
Analogías Deportivas en el Cristianismo
Uno se pregunta si Pablo, quien se convirti al Seor en sus primeros treintas, habr sido un deportista en su juventud. 2. En sus escritos l habla... de atletas de boxeo, de carreras, de lucha, de ejercicio corporal, de metas, de estadios deportivos, de premios, de coronas al mrito deportivo, etc. 3. Uno de los pasajes directamente alusivos a las actividades deportivas, es nuestro texto de esta maana. Les invito a leer 1 Co. 9. 24 al 27 que el consenso de la erudicin bblica afirma que alude a los juegos olmpicos de la antigedad. 4. Entre la actividad deportiva y el cristianismo hay varias analogas sealadas en nuestro texto. Dediquemos los minutos siguientes a observarlas, pues deberan ser de gran valor para nosotros que nos dirigimos a una meta
y que anhelamos un premio, una corona. El pasaje habla de deportistas participantes, ya sea en una carrera, ya sea en una lucha olmpica. I. La primera analoga est implcita en el texto: El hecho de estar inscritos en un evento deportivo es ya, en si mismo, un logro muy grande. 1. En tiempos de Pablo tambin se celebraban los juegos olmpicos cada cuatro aos en la ciudad griega llamada Olimpia. Pero al igual que ahora solamente unos pocos deportistas lograban estar dentro. 2. En la "olimpiada espiritual" de que habla Pablo en el pasaje solamente participa una marcada minora de la humanidad. 3. Esto es porque hay requisitos que muy pocos humanos renen. 1) Se requiere tener la fe que solamente viene por or la Palabra de Dios, Ro. 10.17. 2) Se requiere arrepentirse uno de la vida pasada en la que no se tomaba en cuenta a Dios y su voluntad. Este requisito es el ms difcil de cumplir. Muy pocas personas estn dispuestas a hacer los cambios radicales a los que nos obliga el arrepentimiento verdadero. 3) Se requiere nacer de nuevo, nacer de
agua, salir del bautismo a una vida nueva. La vida nueva esta en Cristo y quien vive la vida nueva esta en su iglesia. Entonces, estar en la carrera o en la lucha del pasaje... es estar en la iglesia, es haberse convertido, es haberse decidido a practicar el cristianismo autentico. 4. La inmensa mayora de los humanos, aunque quisieran estar en la gran carrera no podran porque no estn dispuestos a reunir los requisitos. 5. Una cosa es cierta: nuestro texto implica la magnfica realidad, de que nosotros, como los corintios ya estamos en "la olimpiada", porque estamos en la iglesia del Seor.
Volvamos al pasaje, al V. 24 (lase) II. All se puede ver otra analoga: No todos los que corren se llevan el premio. 1. Han notado que en las parbolas o en pasajes metafricos las analogas no pueden llevarse hasta el extremo? 2. Tal es el caso de nuestro pasaje. Noten. 1) En las carreras olmpicas el premio era solamente para uno. Por otro lado, en la carrera al cielo
ms de uno ser premiado. Como dijo Pablo en otra parte: "me est guardada la corona y no slo a m sino a todos los que aman su venida ". 2) En las carreras olmpicas el premio se lo llevaba solamente el que llegaba primero a la meta. En la carrera al cielo el premio se lo lleva todo aquel que atraviesa la meta. Es decir todo el que acaba la carrera. Es decir, todo el que es fiel hasta la muerte. 3. De manera que cuando Pablo dice en el pasaje "Corred de tal manera que obtengis el premio", l nos est diciendo: Esfurcense como si se tratara de una carrera olmpica en la que solamente el mejor se lleva el premio. 4. Aunque Pablo sabe bien que no solamente un cristiano solitario llegar al cielo, l quiere que nuestro pensamiento sea este: Para llegar a la meta es necesario tanto esfuerzo como el que se requiere en una carrera olmpica en la que slo uno se lleva el nico premio disponible. 5. La analoga entonces es sta: En la carrera al cielo, al igual que en una carrera olmpica, no todos van a triunfar, pues el triunfo es solamente para aquellos
que se esfuerzan hasta lo mximo por lograrlo. Avancemos: III. Vean por favor el v. 25. Pablo hace una analoga basada en el premio. 1. Los deportistas olmpicos estn dispuestos a todo por el premio ofrecido. 1) En los juegos olmpicos de la antigedad el codiciado premio era una corona de ramas de olivo entretejidas. 2) Pablo alude al triste hecho de que aquella corona pronto perda su belleza, pues en cuestin de das se marchitaba. 2. Entre el premio de los deportistas vencedores y el de los cristianos vencedores no hay comparacin. 1) Nuestra corona es incorruptible. 2) En su primera carta Pedro se refiere a lo mismo cuando habla de nuestro premio como nuestra herencia. 1 Pe. 1. 3,4: Nuestra corona es incorruptible, es inmarcesible, es decir, no se marchita. 3) Imposible la comparacin: nuestro premio es La vida eterna en el cielo! Ap. 2.10. Echemos otra mirada al pasaje. (lase)
IV. Pablo usa dos deportes olmpicos que ilustran nuestra vida de cristianos. 1. Las carreras en el v 24 y la lucha cuerpo a cuerpo en el v. 25. 2. Pablo quien al final de su vida, dijo que haba acabado la carrera y que le aguardaba la corona, nos dice en nuestro texto cmo l corra y como l luchaba: 1) v 26a. El corre sin desviarse ni un grado. El siempre sabe a dnde va. De esto mismo habla en otro lugar: Fil 3.13y 14. 2) v 26b. El pelea, pero no con adversarios imaginarios. 1.- El sabe que en ltima instancia el contrincante a vencer es uno mismo. 2.- En este mundo, todo lo que hacemos, bueno o malo, es por medio del cuerpo. 3.- Pablo se refiere a que nuestro cuerpo tiene la tendencia a correr en pos del pecado. 4.- Por eso es que l golpea su cuerpo y lo pone en servidumbre. Es necesario volver a nuestro pasaje una vez ms V. Notemos la analoga dominante (25-27): El cristiano, al igual que el atleta, si quiere el premio debe estar dispuesto al sacrificio.
1. Observemos al deportista. 1) Para triunfar, el deportista necesita distinguirse de sus familiares, amigos y vecinos en que l lleva una vida de sacrificios: 1.- Debe abstenerse de ciertas comidas, por ms que se le antojen y que las frente a l. 2.- Debe abstenerse de ir a fiestas y de desvelarse. 3.- Debe abstenerse de la ingestin de bebidas alcohlicas 4.- Debe dedicar muchas horas a practicar, practicar y [Link] da! 2) El mismo momento de la competencia constituye un tremendo sacrificio. Cada cuatro aos podemos ver en la televisin, ejemplos de sacrificios hericos en las diferentes competencias olmpicas 3) Es admirable la vida de sacrificios y de sufrimientos de un campen deportivo, ya sea un corredor, un nadador, un gimnasta, un boxeador. 2. En nuestro caso es lo mismo. De eso precisamente habla nuestro texto: 1 Co. 9. 25-27. 1) El cristiano debe abstenerse de toda
forma de pecado. 2) El cristiano debe luchar en contra de sus propias debilidades y pasiones. 3) El cristiano ha de sufrir para servir a Dios: 1.- Sufrir vejaciones, incomprensiones, calumnias, persecucin, etc. 2.- Sufrir prdidas que si no fuera cristiano no sufrira: Prdida de empleos impropios, amigos, a veces prdida de familia 3.- Aun sufrir fsicamente: Simplemente fjese en algo tan sencillo como la asistencia a las reuniones: Si llueve, si hace fro, si hace calor, si nos duele la cabeza, si no tenemos ganas de levantarnos, si la vida nos esta haciendo pasar por un tiempo de tristeza... ... como sea, debemos estar presentes en el servicio de Dios cada da en que hay servicio a Dios. 3. Esta disposicin a sufrir es indispensable para el triunfo. 1) Si no la tenemos seremos eliminados (v 27) Seremos de aquellos que a la menor enfermedad no vienen a la reunin. Seremos de aquellos que si sufrieron un desaire de un mal hermano se
apartan como si la culpa fuera del Seor. Seremos de aquellos que si tienen problemas en su casa desisten del servicio a Dios. 2) Por otro lado, si tenemos esa disposicin a sufrir como buenos atletas Seremos de aquellos hermanos que si se les preguntara podran decir con verdad que no han dejado de tomar la mesa del Seor en 30 aos. Seremos de aquellos que cuando su asiento de cierto est vaco todos saben que algo serio debe haberle ocurrido ? No han ustedes conocido hermanos ancianos y enfermos quegeneralmente estn presentes en cada reunin? 3) Los cristianos dispuestos a sufrir son los buenos atletas espirituales, los campeones, los que pueden esperar "una medalla de oro", los que irn al cielo... 4) Esa clase de cristianos es a la que todos nosotros debemos pertenecer. Conclusion: 1. Pablo participaba de ese inters de la generalidad de los seres humanos: El deporte. 2. El gran apstol Pablo vio, creo que con cierto
asombro, que entre el deporte y el cristianismo hay similitudes y analogas interesantes. 3. El las expres entre otros, en el pasaje que nos ha ocupado. 4. Al final de su vida, escribiendo a su amigo Timoteo emple por ltima vez la analoga de la carrera deportiva: 2 Tim 4.6-8: He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo dems, me est guardada la corona de justicia, la cual me dar el Seor, juez justo, en aquel da, y no slo a m, sino tambin a todos los que aman su venida" 5. Termino diciendo que nuestra entrada al cielo depende de poder hacer nuestras las palabras de Pablo que acabo de leer. Jorge Rodrguez Guerrero Guadalajara, Mxico, agosto 12, 2012 Usted puede encontrar ms bosquejos de Jorge visitando su sitio: [Link]