La granada, fruto de la armona
La granada en la antigedad se cultivaba en lo huertos caseros para deleitar a las familias y aunque en la actualidad no es un fruto de consumo masivo, ocupa sitiales insospechados en el universo simblico, en especial en el templo masnico, donde se le considera como el fruto de la vida, que es germen y sustancia a la vez, representando adems, la necesaria armona social que emerge de pequeas semillas interrelacionadas, unidas que exponen su luminosidad hacia el exterior. En Egipto se conoci y se cultivaba en tiempos de la XVIII dinasta, unos 1500 aos antes de Jess. Todava hoy el jugo de su fruto fresco -la granadina- sigue siendo muy popular en El Cairo. Adems, en diversos registros histricos encontramos referencias a esta especie. As por ejemplo: segan Jacson, en su obra Los Misterios Antiguos, el amanuense del rey Tosues I, llamado Ann (sol), hizo plantar en el parque funerario de su rey cinco granados. El libro de los Reyes, captulo VII, al referirse a la edificacin de las columnas del prtico del Templo de Salomn, construido por Hiram, destaca en el versculo 18: "...y cuando hubo hecho las columnas, hizo tambin dos rdenes de granadas, alrededor un enredada para cubrir los capiteles que estaban en las cabezas de las columnas con granadas; y de la misma forma hizo el otro capitel..." La granada fue el instrumento utilizado por Hades, Seor del mundo subterrneo, para conseguir que su joven y bella esposa, Persfone, permaneciera a su lado, pese a haber sido raptada por el oscuro Dios: en adelante podra abandonar el mundo de las sombras siempre que no hubiera tomado alimento alguno. Desgraciadamente, la divina dama haba ingerido varios granados de una jugosa granada. En el templo masnico la granada descansa en lo alto de los pilares recordndonos los elevados ideales que persigue nuestra institucin. Cada grano simboliza a todos los masones de la tierra, que llevan en s el nctar y la semilla dispuesta a germinar a favor del bien de la creacin. Su jugo rojo de sabor agridulce representa las alegras y pesares de la vida. La delgada cscara de la granada resiste los golpes de la naturaleza y conserva dentro el sabor de un nctar delicioso. Al igual que la Masonera resiste los ataques de quienes son contrarios, conservando la sustancia que da vida. Se le representa abierta, dejando a la vista de toda la estructura organizada, semejante a las logias dispersas por la tierra y reunidas en la masonera universal. Los masones estamos unidos al igual que los granos de la granada y continuaremos estndolo mientras en nuestras filas exista la armona y el amor que comprende. Nuestra obra no podra llevarse a cabo sin el entendimiento que permite que al interior de nuestros templos exista la diversidad religiosa y poltica; pero esta camarera y signo de confianza son necesarios, tambin en nuestras vidas diarias con todo el universo. En la representacin que encontramos en el templo, las granadas, adems de abiertas, lucen adornadas por la flor de la azucena, que corona la cspide de los capiteles. Esta flor simboliza el candor y la pureza, que significa que la meta del Masn es el idealismo, enmarcado en la pureza de sus sentimientos y el cultivo y prctica de sus virtudes. La azucena se identifica con el lino o flor de lis, que la tradicin herldica ha escogido como emblema de la paz y la concordia; tales postulados son fundamentos masnicos en la convivencia social. As, la Granada y Lirio unidos representan el candor y la pureza junto a la armona que reina en la Masonera que, por muy multiplicado que sea, constituye una y la misma familia, porque as como las semillas apoyadas recprocamente en la granada es que toma su verdadera forma. Como las semillas, dentro de nuestras logias somos las semillas: mayores, menores, de apariencias diversas, de aspectos diferentes, de pensamientos propios, profesando distintas creencias o pensamientos polticos, pero siempre unidos por el mismo propsito, unidos por el sentimiento, por idntico espritu que la savia nutritiva de vida masnica que est representada en el jugo de la granada.