Diario Del Almirante Byrd
Diario Del Almirante Byrd
Estoy seguro de que llegar el da en que todas las suposiciones y reflexiones del hombre se disiparn para convertirse en nada y se tendr que reconocer la irrefutabilidad de la verdad evidente. Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quiz nunca lleguen a la luz de la opinin pblica.
Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejar aqu escrito. Confo en que todo esto pueda ser ledo, en que venga un tiempo en que la ambicin y el poder de un grupo de personas no pueda ya ocultar ms la verdad.
Del libro de Abordo -Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885 metros). -Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo bajo nosotros. -Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento. Ese cambio de color sigue un patrn preciso. -Descendemos para poder observar mejor este fenmeno. -Ahora podemos reconocer distintos colores. Vemos tambin patrones rojos y lila. -Sobrevolamos la regin otras dos veces, y despus volvemos al curso en que estbamos. -Volvemos a chequear la posicin con nuestra base. Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo y la nieve.-Nuestras brjulas se han vuelto locas.-Ambas, la brjula giroscpica y la brjula magntica, giran y vibran. -Ya no podemos comprobar nuestra posicin y direccin con nuestros instrumentos.-Slo nos queda la brjula solar. Con ella podemos mantener la direccin.
-Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos. -Sin embargo no podemos determinar una congelacin. Podemos distinguir montaas ante nosotros. -Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros). De nuevo tenemos fuertes turbulencias. -Hace 29 minutos que hemos visto las montaas por primera vez.-No nos hemos equivocado. Es toda una cadena montaosa. -No es especialmente grande. Nunca ante la haba visto. -Entretanto estamos directamente sobre la cadena montaosa. -Seguimos volando en lnea recta, siempre en direccin norte. -Tras la cadena montaosa hay verdaderamente un pequeo valle. -A travs del valle serpentea un ro. -Estamos asombrados: aqu no puede haber un valle verde.-Aqu hay cosas que no concuerdan. -Bajo nosotros debera haber masas de hielo y nieve. -A babor las pendientes de las montaas arboladas con altos rboles. -Toda nuestra navegacin ha dejado de funcionar. -La brjula giroscpica se balancea continuamente en un ir y venir. -Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros). -Hago girar acusadamente al avin hacia la izquierda. -Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros.-S, es verde.-Est cubierto de rboles y zonas de musgo. -Aqu dominan otras condiciones de iluminacin. -En ningn lado puedo ver el sol.-Hacemos de nuevo una curva a la izquierda. -Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto.
-Podra ser un elefante. No! Es increble, parece un mamut. -Pero de verdad es as. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto. -Ahora bajo an ms.-Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros).Observamos al animal con los prismticos. -Ahora es seguro, es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut. -Radiamos las observaciones a la base. -Sobrevolamos entretanto otras montaas ms pequeas. -Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado.-Aqu hay cosas que no [Link] los instrumentos vuelven a funcionar. -Empieza a hacer calor. -El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23 C) -Mantenemos nuestro curso. -Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar.-El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez ms plano. -No s si me expreso correctamente, pero todo da una impresin de completa normalidad, y ante nosotros se levanta con absoluta claridad una ciudad!!! -Esto s que es imposible. -Todos los instrumentos dejan de funcionar. -Todo el avin empieza ligeramente a tambalearse!!! DIOS mo!!! -A babor y estribor aparecen a ambos lados extraos objetos voladores. Son muy rpidos y se nos acercan. Estn tan cerca que puedo ver claramente su distintivo. Es un interesante smbolo sobre el que no quiero hablar. Es fantstico. No tengo ni idea de dnde estamos. -Qu nos ha pasado? No lo s. -Manejo mis instrumentos - pero siguen sin funcionar en absoluto. -Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato.
-Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio. -Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa. -La voz tiene acento alemn:BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!! -En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor reljese, almirante, est Vd. en buenas manos. De aqu en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar. El control de todo el avin est en manos ajenas. -El avin gira en torno a s mismo. -Ningn instrumento reacciona ya. -Recibimos precisamente otra comunicacin por radio, que nos prepara para el aterrizaje.A continuacin empezamos sin demora con el aterrizaje. -A travs de todo el avin pasa un suave temblor apenas perceptible. -El avin baja hasta el suelo como en un inmenso e invisible ascensor. -Levitamos de manera totalmente suave hasta ah. -El contacto con el suelo apenas se nota. Slo hay un ligero y corto choque. -Hago mis ltimas anotaciones de abordo a toda prisa. -Viene un pequeo grupo de hombres hacia nuestro avin. Todos ellos son muy altos y tienen cabellos rubios. Ms atrs veo una ciudad iluminada. Parece resplandecer en los colores del arco iris. Los hombres estn aparentemente desarmados. No s lo que ahora nos espera. Claramente, una voz me llama por mi nombre y me ordena abrir. Obedezco y abro la portilla de carga. Aqu terminan las anotaciones en el libro de abordo.
Todo lo que sigue lo escribo de memoria. Es indescriptible, ms fantstico que toda la fantasa, y si yo mismo no lo hubiera vivido, lo calificara de completa locura. Nosotros dos, mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera del avin y saludados con suma amabilidad. Entonces nos conducen a un disco deslizante, que aqu utilizan como medio de locomocin. No tiene ruedas.
Con enorme rapidez nos acercamos a la brillante ciudad.-El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material parecido al cristal en que est construida. Pronto nos paremos ante un imponente edificio. Semejante arquitectura no la haba visto hasta ahora en ninguna parte. No es comparable con nada.
La arquitectura es como si proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd Wright, o bien podra estar sacado de una pelcula de Buck Roger. Nos dan una bebida caliente. Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo haya disfrutado. Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor comparable. Sabe sencillamente distinto, pero sabe de maravilla. Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraos hombres que tenemos por anfitriones se acercan a nosotros.
Se dirigen a mi y me comunican sin lugar a dudas que debo acompaarles.-No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de radio y sigo a los dos. Poco despus llegamos a un ascensor, en el que entramos. Nos movemos hacia abajo. Cuando nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente hacia arriba. Caminamos por un pasillo largo en forma de tnel e iluminado por una luz color rojo claro. La luz parece emanar de las paredes mismas.
Llegamos ante una puerta grande. Ante esta gran puerta nos paramos y permanecemos as. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca de cual nada puedo decir. Sin ningn ruido se desliza la puerta a un lado. Una voz me exhorta a entrar. No se preocupe, almirante, me tranquiliza la voz de uno de mis dos acompaantes, el Maestro va a recibirle! De manera que entro. Estoy deslumbrado.
La multitud de colores, la luz que llena la habitacin, mis ojos no saben a dnde mirar y tienen primero que acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo reconocer algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo ms bonito que he visto nunca. Es ms esplndido, ms bonito y ms suntuoso de lo que yo podra describir. Creo que ningn idioma puede resumir con palabras lo que puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras para ello.
Mis observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa y cordial: Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma ms cordial bienvenido en nuestro pas, almirante. Ante mi est un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la edad. Est sentado a una imponente mesa y me da a entender con un movimiento de la mano que debo sentarme a una de las sillas. Le obedezco y me siento, despus junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los dedos. Me sonre. -Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carcter consolidado y arriba en el mundo goza de una gran fama. -Arriba en el mundo?, me falta el aliento. S, contesta el Maestro a mis pensamientos, Vd. Est ahora en el imperio de los Arianni, en el interior del mundo. No creo que nosotros tengamos que interrumpir su misin mucho tiempo. Vd. pronto ser conducido a la superficie de la Tierra. Pero antes le voy a comunicar por qu yo le hice venir, almirante. Nosotros seguimos los acontecimientos que se producen arriba sobre la Tierra. Nuestro inters fue despertado cuando Vds. lanzaron las primeras bombas atmicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora fuimos a
Tenamos que ver personalmente lo que hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de eso, y vosotros dirais que es historia. Pero es para nosotros significativo, por favor djeme continuar. Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras.
Vuestras barbaridades las hemos consentido. Pero mientras tanto habis empezado a experimentar con fuerzas que en realidad no estaban pensadas para los hombres. Esto es la fuerza atmica. Ya hemos intentado algunas cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo pero ellos no creen en la necesidad de escucharnos.
Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo de que nosotros y este mundo en el interior de la Tierra existimos, que nosotros aqu realmente existimos. Mire a su alrededor, y Vd. pronto comprobar que nuestra ciencia y nuestra cultura estn varios miles de aos por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante. -Pero, interrump al Maestro, qu tiene esto que ver conmigo, seor? El Maestro pareca sumergirse en mi, y despus de que durante un largo rato me haba examinado, me contest: -Vuestra raza ha alcanzado un punto de no retorno.
Tenis a personas entre vosotros que estaran dispuestos antes a destruir la Tierra entera antes que perder su poder , el poder que ellos creen conocer. Yo de nuevo le di a entender con un movimiento de cabeza que segua sus explicaciones.
El Maestro continu hablndome: Ya desde hace dos aos intentamos una y otra vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros intentos son contestados con agresividad. Nuestros platillos voladores son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y disparados. Ahora debo decirle, hijo mo, que una enorme y nefasta furia se levanta, que una poderosa tormenta barrer
Desconcertados ante ello estarn vuestros cientficos y ejrcitos y no podrn ofrecer ninguna solucin. Esta tormenta tiene poder de aniquilar toda la vida, toda la civilizacin de Vds., de forma que toda cultura podra ser destruida y todo podra hundirse en el caos.
La gran guerra que acaba de terminar es slo un preludio de lo que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aqu esto se hace patente hora tras hora de manera ms clara. Parta de la base de que me equivoco. -No, ya vino una vez la poca oscura sobre nosotros, y dur 500 aos, le repliqu yo al Maestro. -As es, hijo mo, me contest, los tiempos sombros cubrirn vuestro pas de cadveres. Y sin embargo parto de la base de que algunos de vuestra raza sobrevivirn a esta conflagracin. Lo que despus ocurrir no puedo revelarlo. Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva Tierra, que ser construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaris de sus tesoros legendarios y los buscaris. Y mira, los tesoros legendarios estarn aqu con nosotros.
Nosotros somos aquellos que los mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos presentaremos a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su raza. Quiz hayis aprendido entonces que guerra y violencia no conducen al futuro. Para el tiempo que entonces seguir, se os har accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis una vez.
De Ud., hijo mo, espero que vuelva a la superficie con estas informaciones. Con esta exigencia termin el Maestro su exposicin y me dej muy desconcertado, pero para mi estaba claro que el Maestro tendr razn. Por consideracin o por humildad, no lo s, me desped de todas formas con una ligera inclinacin. Antes de que pudiera perderme aparecieron mis dos acompaantes, los que me haban conducido hasta aqu. Me indicaron el camino. Yo me volv hacia el Maestro. Haba una clida y amistosa sonrisa en su vieja y noble cara:
- Le deseo a Vd. un buen viaje, hijo mo, hizo por ltimo el signo de la paz y entonces nuestro encuentro haba llegado ineludiblemente a su fin. Volvimos rpidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba.
Entre tanto me explic uno de mis dos firmes acompaantes que tras finalizar la conversacin con el Maestro tenamos prisa de verdad. El Maestro en ningn modo quera retrasarnos ms, y adems era importante que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclar. A todo esto yo no dije nada.
Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprob que l probablemente tena miedo, esto al menos se reflejaba en su cara. -Todo est en orden, no hay de qu preocuparse, Howie, todo es O.K., intent quitarle el miedo. Junto con nuestros acompaantes, fuimos de nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos devolvi a nuestro avin. Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos inmediatamente a bordo. Haba una atmsfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rpido era evidente. Inmediatamente despus de que cerramos la portilla, nuestro avin fue elevado en las alturas por una fuerza inexplicable para mi, hasta que volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox. 825 metros). Fuimos acompaados por dos de sus platillos.
Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia de nosotros.-El velocmetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que sta haba aumentado enormemente.
Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un ltimo mensaje de los objetos voladores que nos acompaaban.
-A partir de ahora puede Ud. volver a utilizar todos sus equipos, almirante, sus instrumentos vuelven a ser funcionales. Nosotros le dejaremos ahora. Hasta la vista. Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se perdieron en el cielo azul plido. De inmediato tuvimos a nuestro avin de nuevo bajo control. No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos. ltima anotacin en el libro de abordo: -Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo. -Estamos todava aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base. Podemos enviar mensajes por radio, y nos responden. Radiamos que todo es normal. La base est contenta de que vuelva a haber comunicacin. -Tenemos un aterrizaje suave. -Yo tengo un encargo. Fin de las anotaciones en el libro de abordo. 4 de Marzo de 1947: Yo estaba en una reunin en el Pentgono. He informado detalladamente sobre mis descubrimientos y sobre el mensaje del Maestro. Todo fue grabado y escrito. El presidente tambin fue informado. Fui retenido aqu durante varias horas (exactamente fueron seis horas y treinta y nueve minutos).
Fui interrogado minuciosamente por un equipo de seguridad y por un equipo mdico. Fue un infierno!. Fui puesto bajo la estricta supervisin de la Previsin Nacional de Seguridad de los Estados Unidos de Amrica. Yo haba recibido la orden de guardar silencio sobre todo lo que haba vivido por el bien de la Humanidad. Increble! Se me record que soy un oficial y que por tanto debo obedecer sus rdenes. 30 de Diciembre de 1956: ltima anotacin: Los aos posteriores a 1947 no fueron muy agradables para m Hago ahora la ltima anotacin en este especial diario. Quisiera mencionar que me he callado los descubrimientos que hice, tal y como se me orden. Pero eso no es lo que tengo en mente! Noto que pronto llegar mi hora. Pero no
morir este secreto conmigo, sino que ser difundido - como toda verdad. Y as ser. Slo as puede existir la nica esperanza para la Humanidad. Yo he visto la verdad. Ella me ha hecho despertar y me ha liberado. He cumplido mi deber con el enorme complejo militar y econmico. Mi larga noche se acerca, pero tendr un fin. As como la larga noche del rtico tiene un fin, as tambin la verdad volver como un luminoso rayo de sol, y los poderes oscuros no podrn atravesar la luz de la verdad He visto el pas ms all del Polo, el centro del Gran Desconocido! R.E.B.
LA CONSPIRACION DE LA TIERRA HUECA : Como resultado, 5000 suscriptores no recibieron la revista. Un distribuidor que recibi 750 copias para vender en su kiosco, desapareci junto con las revistas. Las haba recibido con el encargo de devolver las que no se vendieran, pero nunca se recuperaron. Ya que la revista desapareci por completo, se volvi a publicar y se envi a los suscriptores varios meses ms tarde. Qu contena esta revista para que fuerzas secretas e invisibles la censuraran de tal manera? Un informe sobre el vuelo del Almirante Byrd ms all del Polo Norte en 1946, y conocimientos que se haban suprimido, excepto por la mencin en el libro de Giannini. Evidentemente, las fuerzas secretas consideraron peligrosa la edicin de diciembre de 1959. Tenan una razn especial para retener la informacin y mantenerla en secreto. Esta edicin de la revista Flying Saucers contena las siguientes citas del libro de Giannini: Desde el 12 de diciembre de 1929, las expediciones polares de la Armada de los Estados Unidos han determinado la existencia de una extensin de tierra incalculable ms all de los puntos polares. El 13 de enero de 1956, durante la preparacin de este libro, una unidad area de los Estados Unidos penetr una extensin de 3.700 kilmetros ms all del presunto final de la tierra, el Polo Sur. Tal vuelo se realiz en todo momento, sobre tierra, agua y hielo. Por razones sustanciales, el memorable vuelo recibi una cobertura de prensa negligente. Los Estados Unidos y ms de treinta naciones ms prepararon expediciones
polares sin precedentes para el bienio 1957 y 1958, con el fin de penetrar en la extensin que ahora se ha probado, contina ms all de los puntos polares. Mi revelacin original de 1926 a 1928, de la tierra entonces desconocida, fue calificada por la prensa, como ms atrevida que cualquier concepcin de Julio Verne. Luego Giannini cit las siguientes declaraciones del Almirante Byrd, que transcribirnos antes: Febrero de 1947: Me gustara ver aquella tierra ms all del polo. Es el centro del Gran Desconocido. Contralmirante Byrd, Armada de los Estados Unidos, antes de su vuelo de siete horas sobre el territorio ms all del Polo Norte. El 13 de enero de 1956: El 13 de enero, miembros de la expedicin de los Estados Unidos realizaron un vuelo de 4.350 kilmetros desde la base en McMurdo Sound, que est a 650 kilmetros al oeste del Polo Sur, y penetraron un una extensin de tierra de 3.700 kilmetros ms all del polo. Anuncio radial confirmado por la prensa el 5 de febrero. El 13 de marzo de 1956: La presente expedicin ha abierto una vasta tierra nueva. Almirante Byrd, despus de volver de la tierra ms all del Polo Sur. 1957: Aquel continente encantado en el cielo, tierra del misterio eterno. Almirante Byrd. El mundo cientfico no prest atencin al libro de Giannini. La extraa y revolucionaria teora que presentaba fue ignorada, por excntrica en vez de cientfica. Sin embargo, las afirmaciones del Almirante Byrd slo cobran sentido si se acepta la concepcin de la existencia de la tierra ms all de los polos, como hizo Giannini. El escribe: No hay un final fsico de las extremidades norte y sur de la tierra. Esta no se puede circunnavegar en direccin norte o sur en el sentido real de la palabra. Sin embargo, algunos vuelos alrededor del mundo han contribuido a esta concepcin errnea. Es imposible pasar por sobre el Polo Norte hasta alcanzar las reas septentrionales de temperatura templada sin dar la vuelta, pues no existe una extremidad norte de la tierra. Lo mismo es vlido para el Polo Sur. La existencia de mundos ms all de los polos ha sido confirmada por exploraciones de la Armada de los Estados Unidos durante los ltimos treinta aos. La confirmacin es sustancial. El explorador ms anciano del mundo, Contralmirante Richard Evelyn Byrd,
comand la memorable expedicin gubernamental a esa tierra interminable ms all del Polo Sur. Antes de su partida de San Francisco, hizo un anuncio radial de gran trascendencia: Esta es la expedicin ms importante en la historia del mundo. En la expedicin del 13 de enero de 1956, que penetr en la tierra ms all del polo por una extensin de 3.700 kilmetros, prob que no exageraba. Palmer escribe los siguientes comentarios en su revista sobre las afirmaciones de Giannini con respecto a seguir de largo del Polo Norte y llegar al otro lado del mundo, que sera el caso si la Tierra fuera convexa, en vez de cncava, en los polos: Muchos de los lectores dijeron que los vuelos comerciales cruzan el polo y vuelan al lado opuesto de la Tierra. Esto no es cierto. Aunque los oficiales de las lneas areas digan que s, no es verdad. Realizan maniobras de navegacin que eliminan en forma automtica todo vuelo en lnea recta ms all del polo. Pregunte a los pilotos sobre estos vuelos polares; o trate de nombrar un vuelo para el cual usted pueda comparar as que cruza el Polo Norte. Si examinamos la ruta de los vuelos que cruzan el rea polar norte, encontraremos que todos van alrededor o a un costado, pero nunca lo cruzan en forma directa. Esto resulta extrao. Podemos estar seguros de que un vuelo que cruce el Polo Norte atraera muchos pasajeros que quisieran tener la experiencia. Sin embargo, ninguna lnea area lo ofrece, siempre pasan a un costado del polo. Por qu? No es posible que si lo cruzaran en forma directa, en vez de aterrizar en el lado opuesto de la tierra, el avin entrara en la tierra ms all del polo, el centro del Gran Desconocido, como lo llam el almirante Byrd? Palmer sugiere que se organice una expedicin que viaje en lnea recta al norte y contine en esa direccin despus de llegar al Polo Norte, que l cree es el centro de la concavidad polar y no una tierra slida. Se debe seguir la misma ruta que el Almirante Byrd y continuar en esa direccin hasta llegar al interior hueco de la tierra. Esto nunca se hizo a pesar de que la armada de los Estados Unidos tiene en sus archivos el registro de los vuelos y descubrimientos de Byrd. Tal vez la razn sea que los jefes de la Armada no compartan la nueva concepcin geogrfica de la formacin de la tierra en las regiones polares, que hay que aceptar para apreciar la significacin de la evidencia de Byrd, y la dejaron a un lado hasta olvidarla. El comentario de ms arriba, de Palmer, que sostiene que las lneas areas no sobrevuelan el
Polo Norte, parece razonable al tener en cuenta nuevos descubrimientos soviticos sobre el Polo Norte Magntico. Encontraron que no era un punto, sino una lnea larga, se cree que una lnea circular, que constituye el borde de la concavidad polar. Es decir, que se le puede decir Polo Norte Magntico a cualquier punto en este crculo porque, en ese lugar, la aguja de la brjula apunta hacia abajo. Si fuera as, resultara imposible que los aviones cruzaran el Polo Norte el centro de la depresin polar, no la superficie de la tierra como indica la teora de la tierra slida y la formacin convexa del polo. Cuando los pilotos creen llegar al Polo Norte por la lectura de la brjula, en realidad, estn en el borde de la concavidad polar, donde est el verdadero Polo Norte Magntico. En otra referencia al libro de Giannini, Palmer comenta: El extrao libro escrito por Giannini ofrece la posibilidad de probar en forma definitiva que la tierra tiene una forma extraa en el Polo Norte, del mismo modo que creemos ocurre con el Polo Sur: no necesariamente con un agujero que llega de lado a lado, sino como una rosca que se hinch tanto durante la coccin que el agujero se transform en slo una profunda depresin a cada lado, o como un neumtico gigante montada en un cubo slido con tapacubos ahuecados. Ningn ser humano ha podido volar directamente sobre el Polo Norte y seguir en lnea recta. El editor cree que se debe hacer de inmediato. Tenemos los aviones para llevarlo a cabo. El editor quiere saber con seguridad si un vuelo semejante terminara en uno de los pases que rodean el Polo Norte, en el lugar opuesto al punto de salida. La navegacin no se hara de acuerdo a una brjula o con triangulacin en mapas existentes, sino solamente con brjula giroscpica en un curso recto sin desviaciones desde el momento del despegue hasta el de aterrizaje. No slo habra una brjula giroscpica en un plano horizontal, sino en uno vertical tambin despus de entrar en la abertura polar. Debe haber un movimiento positivo hacia adelante que no se puede discutir. Todos saben que una brjula giroscpica horizontal, como las que se utilizan en la actualidad, hace que un avin aumente la elevacin en forma constante a medida que avanza, y se aleja en forma de curva de la tierra debajo de l. De acuerdo a nuestra teora de la depresin polar, cuando el avin entra en la depresin, la brjula debera mostrar un mayor aumento de elevacin que en otro caso, debido a que la tierra se aleja en forma de curva en el Polo Norte. Si el avin contina en direccin norte, este aumento en altitud seguir cuanto ms se aleje; y si el avin trata de mantener la misma altitud, doblar hacia el interior hueco de la tierra. Los siguientes comentarios de Giannini, escritos en una carta a un lector que se interes en l a travs de la revista de Palmer, son de gran inters: El autor recibi el permiso de la oficina de Investigacin naval de Nueva York, de transmitir un mensaje de buen viaje por radio al Contralmirante Richard Evelyn Byrd, de la Armada de los Estados Unidos, en su base rtica en febrero de 1947.
En ese momento, el Almirante anunci por la prensa: Me gustara ver la tierra ms all del polo. Es el centro del Gran Desconocido. Luego, l y un equipo naval realizaron un vuelo de 2.740 kilmetros sobre la tierra que se extenda ms all del supuesto Polo Norte final de la tierra. En enero de 1947, antes del vuelo, este autor pudo vender una serie de artculos periodsticos a un sindicato internacional de medios, porque este autor asegur al director de dicho sindicato que Byrd de veras ira ms all del imaginario extremo del Polo Norte. Como resultado del conocimiento previo que el autor tena de la tierra, hasta ese momento desconocida, que se extenda ms all de los puntos del polo, y luego de que los medios sindicados publicaron la noticia, la oficina de inteligencia naval de los Estados Unidos investig a este autor. Esta investigacin se debi a la confirmacin definitiva de las teoras del autor por parte de Byrd. Ms tarde, en marzo de 1958, en Missouri, este autor se dirigi a la audiencia radial, comentando la importancia del descubrimiento de la tierra ms all de los puntos imaginarios del Polo Norte de acuerdo a la historia arcaica. Los siguientes son comentarios de Giannini, que aparecan en los peridicos de Nueva York, con respecto a los informes del vuelo del Almirante Byrd en febrero de 1947: Estas declaraciones describieron el vuelo de 2.740 kilmetros de Byrd, que dur siete horas, sobre tierra y lagos de agua dulce MAS ALL del presunto final de la tierra, el Polo Norte. Los mensajes se intensificaron hasta que una censura estricta se impuso desde Washington. Otro escritor estadounidense especializado en temas de platillos voladores, Michael X, se sinti conmovido por los descubrimientos de Byrd y lleg a la conclusin de que los platillos voladores deben provenir de una civilizacin avanzada del interior de la tierra, cuya periferia visit Byrd. El describe el viaje de Byrd de la siguiente manera: Haba un valle extrao debajo de ellos. Por alguna extraa razn, el valle que Byrd vio no estaba cubierto de hielo como era de esperar. Era verde y frondoso; tena montaas con bosques llenos de rboles y hierba y maleza. Esto era un misterio en una tierra de hielo y nieve, casi siempre congelada. Cuando el Almirante Byrd entr en este pas desconocido, el centro del gran desconocido, dnde se encontraba? De acuerdo a la teora de Marshall Gardner, estaba en la entrada que lleva al interior de la tierra, ms all del Polo. Tanto Alaska como Canad han tenido muchsimas visiones de platillos voladores en los ltimos meses. A qu se deben? Existe alguna conexin con la tierra ms all del polo, ese territorio desconocido dentro de la tierra? Tiene que existir una conexin. Si los platillos voladores entran y salen del interior de la tierra a travs de las aberturas polares, es natural que los habitantes de Alaska y Canad los vean con ms frecuencia que personas de otras partes del mundo. Ambos pases quedan cerca del Polo Norte. Las observaciones anteriores sobre una concentracin de platillos voladores en la regin rtica concuerda con observaciones similares de Jarrold y Bender sobre una concentracin
en el Antrtico, donde expertos en el tema creen que existe una base de aterrizaje, de donde son vistos al ascender y al regresar. Sin embargo, de acuerdo a la teora de este libro, lo que de veras ocurre tanto en el rtico como en el Antrtico es que los platillos voladores emergen de y reingresan al interior hueco de la tierra, su verdadero lugar de origen. Aime Michel, en su teora de lnea recta, prob que la mayora de los patrones de vuelo de los platillos voladores son en direccin norte-sur, que sera el caso si su origen fuera polar. Vendran de la abertura polar norte o sur. En febrero de 1947, alrededor de la poca en que el Almirante Byrd hizo su gran descubrimiento de la tierra ms all del Polo Norte, se realiz otro gran descubrimiento en el continente antrtico: el Oasis de Bunger. El descubrimiento fue del Teniente Comandante David Bunger, que estaba en los controles de los seis grandes aviones de transporte utilizados por el almirante Byrd para la Operacin salto alto de la Armada de los Estados Unidos entre 1946 y 1947. Bunger volaba hacia el interior desde Shack-leton Ice Shelf cerca de la Costa Queen Mary de Wkes Land. El y su equipo estaban a seis kilmetros de la costa donde empieza el mar abierto. La tierra descubierta por Bunger no tena hielo. Los lagos eran de muchos colores diferentes, por ejemplo el color del xido, verde y azul profundo. Cada uno tena ms de cinco kilmetros de largo. Bunger acuatiz en uno de ellos y comprob que el agua era ms clida que la del ocano. Cada lago tena una playa con una leve inclinacin. Alrededor de los cuatro lmites del oasis, de forma aproximadamente cuadrada, vio nieve y hielo que seguan hasta el horizonte. Dos de los lados del oasis se elevaban casi 30 metros y consistan en grandes paredes de hielo. Los otros dos lados tenan una inclinacin ms gradual y suave. La existencia de un oasis semejante en la Antrtida lejana, una tierra de hielo perpetuo, indica condiciones ms clidas, que se daran si el oasis estuviera en la abertura del Polo Sur, que da al territorio interno, de condiciones ms clidas. Este era el caso del territorio clido, de tierra y lagos, que descubri Byrd ms all del Polo Norte. (Es probable que estuviera dentro de la abertura.) De otro modo, no se explicara la existencia de un oasis de tierras no congeladas en el medio del continente de la Antrtida, donde hay hielo con kilmetros de grosor. El oasis no puede resultar de la actividad volcnica debajo de la superficie terrestre porque el rea de tierra que cubra el oasis era de 500 kilmetros cuadrados, demasiado grande para obtener su provisin de calor de un volcn. Las corrientes de vientos clidos del interior de la tierra son una mejor explicacin. Por lo tanto, Byrd en el rtico y Bunger en la Antrtida hicieron descubrimientos similares de reas de tierra ms all de los polos ms o menos en el mismo momento, en la primera mitad de 1947. Pero no fueron los nicos que realizaron descubrimientos semejantes.
Hace algn tiempo, un peridico de Toronto, Canad, The Globe and Ma, public una fotografa de un valle verde. La foto fue tomada por un aviador en la regin rtica, desde el aire y sin intentar aterrizar. Era un valle hermoso con colinas verdes. El aviador debi seguir ms all del Polo Norte hasta el mismo territorio clido que visit el Almirante Byrd, dentro de la abertura polar. La foto se public en 1960. Encontramos ms confirmacin del descubrimiento de Byrd en los informes de los individuos que afirmaban haber entrado en la abertura del Polo Norte, pues muchos exploradores del rtico, sin darse cuenta, penetraron en el mundo subterrneo en el interior hueco de la tierra. El doctor Nephi Cottom de Los Angeles dijo que uno de sus pacientes, un hombre de ascendencia nrdica, le cont la siguiente historia: Yo viva cerca del Crculo rtico en Noruega. Un verano, un amigo y yo nos decidimos a ir lo ms lejos posible al territorio del norte. Colocamos provisiones para un mes en un pequeo bote de pesca y, con una vela y un buen motor, salimos al mar. Al final de un mes, habamos penetrado bastante en el norte, ms all del polo, en una extraa y nueva regin. Nos sorprendimos mucho porque el clima era clido, a veces, demasiado para dormir. (Exploradores del rtico que llegan muy al norte hacen comentarios similares del clima, a veces tan clido como para quitarse los abrigos. El autor.) Luego vimos algo tan extrao que quedamos anonadados. Ms all de un mar calido abierto veamos que estbamos en una gran montaa. El ocano pareca vaciarse en la montaa en un punto determinado. Sin poder creerlo, seguimos en la misma direccin y navegamos hasta entrar en un vasto can, que llevaba al interior de la Tierra. Continuamos y tuvimos una increble visin: un sol brillaba dentro de la Tierra! El ocano que nos haba llevado hasta el interior hueco de la Tierra se convirti en un ro. Este ro recorra, como nos dimos cuenta despus, todo el interior hueco de la tierra, de una punta a la otra, por la superficie interna. Si uno lo sigue, va desde el Polo Norte hasta el Sur. Vimos que la superficie interna de la tierra estaba dividida, as como la otra, en tierra y agua. Hay mucho sol y abunda tanto la vida animal como vegetal. Navegamos ms y ms dentro de esta tierra fantstica, la llamo as porque todo era de un tamao inmenso en comparacin con el exterior. Las plantas son grandes, los rboles gigantes, y, por ltimo, llegamos a los gigantes. Vivan en casas y pueblos, as como lo hacemos en la superficie de la Tierra. Utilizaban una forma de vehculo elctrico, como una carreta monorriel, para transportar a las personas. Corra por el borde del ro, de un pueblo a otro. Algunos de estos habitantes detectaron nuestro bote y se sorprendieron. Eran muy amistosos; nos invitaron a comer con ellos en sus casas. As, mi compaero y yo nos separamos: l se fue con un gigante a su casa y yo con otro.
Mi amigo gigante me llev a su casa a conocer a su familia. Yo estaba asombrado por el tamao inmenso de los objetos en su casa. La mesa para comer era colosal. En mi plato, colocaron una cantidad tan abundante de comida, que me hubiera alimentado una semana. El gigante me ofreci un racimo de uvas, cada una era el tamao de un durazno. Prob una y la hall mucho ms dulce que cualquiera que pudiera saborear en el exterior. En el interior de la tierra todas las frutas y verduras saben mucho mejor que las que tenemos en la superficie. Nos quedamos con ellos por un ao. Disfrutamos tanto de su compaa, como ellos de conocernos a nosotros. Observamos muchos fenmenos extraos e inusuales durante nuestra visita a estas personas increbles. Sus avances cientficos e inventos no dejaban de asombrarnos. En todo ese tiempo, jams fueron antipticos con nosotros, y nos permitieron retornar a nuestro hogar de la misma manera que llegamos. Es ms, nos ofrecieron proteccin si la hubiramos necesitado para el viaje. Otro noruego, llamado Olaf Jansen, registr una experiencia similar de una visita al interior de la tierra a travs de las aberturas polares, pero totalmente independiente de la anterior, en un libro de un escritor americano, Willis George Emerson, The Smoky God. El libro se basa en un informe que Jansen le hizo al seor Emerson antes de morir, donde describe una experiencia verdadera de visitar el interior de la tierra y a sus habitantes. El ttulo The Smoky God (El dios que fuma) se refiere al sol central en el interior de la Tierra, que, al ser ms pequeo y menos brillante que el nuestro, parece ahumado. El libro cuenta la experiencia verdadera de un padre e hijo escandinavos que, en su pequeo bote de pesca e inmenso coraje, intentaron encontrar la tierra ms all del viento del norte, ya que haban odo de su calidez y belleza. Una increble tormenta de viento los llev la mayor parte del camino a travs de la abertura polar hasta el interior hueco de la tierra. Pasaron dos aos all y volvieron por la abertura polar sur. El padre perdi la vida cuando un iceberg se parti en dos y destruy el bote. El hijo fue rescatado. Pas 24 aos recluido por demencia, como resultado de contar la historia de su experiencia a gente incrdula. Cuando por fin le permitieron salir no volvi a contar la historia a nadie. Despus de 26 aos como pescador ahorr suficiente dinero para viajar a los Estados Unidos y establecerse en Illinois y, luego, en California. Cuando tena ms de noventa aos, por coincidencia, Willis George Emerson se convirti en su amigo y conoci la historia. Al morir, le cedi los mapas que haba hecho del interior de la tierra, y el manuscrito que describa la experiencia. Se neg a mostrrselos a nadie mientras viva, debido a que, en el pasado, nadie le haba credo y lo haban considerado demente. El libro, The Smoky God, que describe el extraordinario viaje de Olaf Jansen al interior de la Tierra, se public en 1908. Cuenta sobre las personas que viven dentro de la Tierra, que l y su padre conocieron durante su visita, y cuyo lenguaje aprendi. El cont que vivan entre 400 y 800 aos y que estaban muy adelantados en ciencia.
Pueden transmitir los pensamientos de una persona a otra por medio de formas de radiacin y tienen fuentes de mayor poder que la electricidad. Son creadores de los platillos voladores, que estn operados por ese extraordinario poder, extrado del electromagnetismo de la atmsfera. Tienen una estatura de cuatro metros o ms. Es increble la semejanza entre los relatos de esta visita y la otra, sin embargo las dos son independientes. Adems, el tamao gigante de los seres humanos que habitan en el interior de la Tierra concuerda con el de los animales que observ el Almirante Byrd (vio un animal semejante al antiguo mamut durante su viaje de 2.740 kilmetros ms all del Polo Norte). Ms adelante en el libro, presentaremos la teora de Marshall Gardner, de que los mamuts hallados en el hielo, en realidad no son prehistricos, sino animales inmensos del interior de la tierra que fueron llevados a la superficie por los ros y luego congelados en el hielo formado por el agua que los transporto. The Smoky God in English: [Link]/[Link] Fuente: [Link] Se anuncia por ensima vez una expedicin a la Tierra hueca, que por diversos problemas en especial de ndole econmico, es aplazada ao a ao. La idea parte de un grupo de exploradores norteamericanos, en su mayora practicantes mormones, quienes creen que la famosa tribu perdida de Israel reside en las entraas del Polo Norte, donde mora el Rey del Mundo, representante de Dios en la Tierra. Esta idea toma como fuente primaria, adems de los pasajes bblicos, un libro que se conoci a principios del siglo XX, Smoky God. Un viaje al interior de la tierra, relato de Olaf Jansen, pescador noruego que junto a su padre pas dos aos en esas tierras desconocidas. Por medio de un rompehielos ruso, el Yamal, esperan arribar a ese lugar mtico y comprobar su tesis. Los pasajeros que quieran participar debern abonar la mdica suma de veinte mil dlares, un costo menor si se piensa en los beneficios. Por qu una idea que en 1942 no tuvo un final feliz, como despus veremos, es retomada 65 aos ms tarde? Hasto de la modernidad? Fastidio con la ciencia que niega su existencia? Es realmente la Tierra hueca y su secreto escondido por las potencias? O es que tal vez nuestros libros estn caducos y necesitamos fabricar nuevas respuestas? La Tierra no es hueca, dicen los especialistas, pero si no lo es, por qu algunos no creen? En la historia de la Humanidad siempre existieron inconformistas, individuos que se negaron a aceptar hechos incuestionables y propusieron nuevos caminos. Algunos se adelantaron a su tiempo, otros sucumbieron ante los cambios, no se adaptaron. Pero hubo un tercer grupo que se decidi a resistir y alz su bandera en contra de las posturas vigentes. Es este el caso de los sostenedores de la teora de la Tierra Hueca? Despus de leer el prximo informe, el lector decidir.
JOHN CLEVES SYMMES. Un rebelde en la corte de las Trece Colonias Remontmonos a 1823. Ese ao el representante de Kentucky, Richard Johnson que llegara a ser vicepresidente de los Estados Unidos, se levant en la Cmara, para presentar respetuosamente una instancia en la que se peda que el Congreso costeara una expedicin al centro de la Tierra; y, al instante, volvi a imperar el bullicio en la asamblea. Aunque la mocin sonara a broma, ya llevaba cinco aos dando vueltas por el territorio norteamericano. El impulsor de la propuesta era un capitn retirado, John Cleves Symmes, que combati a los britnicos en la Guerra de la Independencia. Yo declaro que la tierra est vaca y que su interior es habitable; que contiene un cierto nmero de esferas concntricas, slidas, una dentro de la otra, y que tiene una abertura de doce a diecisis grados en el polo. Empeo mi vida en apoyo de esta verdad y estoy dispuesto a explorar el hueco, si el mundo quiere sostenerme y ayudarme en tal empresa. John Cleves Symmes, de Ohio, ex capitn de infantera. Tengo preparado para la prensa, un tratado sobre los principios de la materia, donde doy pruebas de la proposicin anterior, explico varios fenmenos y revelo el secreto dorado del doctor Darwin. Mis condiciones son el patrocinio de esto, y el nuevo mundo lo ofrezco a mi esposa y sus diez hijos. Elijo como protectores, al doctor S. L. Mitchel, a Sir H. Davy y al barn Alexander von Humboldt. Invito a un centenar de bravos compaeros, bien equipados, a partir desde Siberia, en la estacin otoal, con renos y trineos, para avanzar en la superficie del mar helado; doy mi palabra de que encontraremos una clida y rica tierra, llena de florecientes vegetales, y de animales, si es que no hay hombres, al llegar, un grado hacia el norte de latitud 82; regresaremos durante la primavera siguiente. J. C. S. Cuando Symmes escribe ese panfleto apasionado en defensa de la Tierra Hueca, ya se encuentra retirado de sus actividades militares, disfrutando de una apacible vida hogarea que por lo visto lo aburra. Ni los diez vstagos que tena a su cargo, ni al parecer su esposa lograban aplacar el espritu del indmito capitn, que invirti sus ltimos aos en tratar de interesar a sus compatriotas acerca de este tema. Su creencia en la posibilidad de oquedades polares comenz con la compra de un telescopio para observar los planetas. Estudiaba mapas y dibujos de Saturno, y lleg a la conclusin de que el hecho de que haya anillos alrededor de aquel astro, establece que el principio de las esferas concntricas, o de los planetas huecos, existe realmente. Juzg que Isaac Newton haba incurrido en un error, y que una atmsfera llena de un elstico fluido areo o de unas esferas de ter, huecas, microscpicamente invisibles, explican la gravedad: El fluido areo crea, en vez de una fuerza arrastrante, una impelente, que es principio real de la gravedad. Opin tambin que la materia informe tomaba, en rotacin, la forma esfrica, y por consiguiente, una masa nebulosa en rotacin, como lo era nuestra Tierra durante su
proceso formativo, no asumira la forma de una esfera slida, sino, ms bien, la de esfera hueca. Para sustentar esta visin se adentr en cierto tipo de lectura esbozada por algunos autores partidarios de su querida teora. Estudi a Burnet que crea que la Tierra haba sido, anteriormente, un pequeo ncleo, cubierto de petrleo, al cual se haba adherido el fluido de la atmsfera, formando as la corteza terrestre. Otros escritos fueron los de Woodward, que afirmaba, que la Tierra est formada por distintos estratos, dispuestos en lechos concntricos, como las capas de una cebolla. De Whiston extrajo que la Tierra haba sido originada por un cometa, y que en el cometa se haba formado un abismo lquido, el cual haba sido cubierto despus por una corteza, de modo que, en su aspecto final, la tierra se pareca a la yema, a la clara y a la cscara de huevo. Aunque estos autores colmaban sus expectativas, Symmes indag an ms en el pasado y encontr que en 1692, el famoso astrnomo Edmund Halley, descubridor del cometa que lleva su nombre, esboz que debajo de la corteza terrquea haba un vaco, dentro del cual giraban tres planetas del tamao de Venus, Marte y Mercurio. Halley no estuvo solo ya que poco despus el famoso matemtico alemn Leonard Euler agreg a las observaciones del britnico una pequea modificacin: unific los tres planetas en uno solo, al cual dio luz de da y una avanzada y prspera civilizacin. Esta corriente sera seguida por Cotton Mather habl de un universo interior y dos dcadas ms tarde, el barn Holberg escribi una novela en la cual el protagonista caa dentro de la Tierra, para descubrir all un sol y un sistema solar, y convertirse l mismo, durante tres das, en un satlite girante. Uno de los ltimos cientficos en unirse a Halley y Euler fue el escocs Sir John Leslie clebre por sus investigaciones sobre la radiacin, especul acerca de una tierra hueca, provista de dos resplandecientes planetas, semejantes al sol, llamados Proserpina y Plutn. Symmes careca del don de la oratoria, pero recorri el pas brindando algunas Conferencias ante un pblico vido por novedades. En 1820 se dio a conocer Symzonia: un viaje de exploracin, que fue editado por la casa editora J. Seymour (New York) y firmada por un tal Adam Seaborn. Esta divertida obra de ciencia ficcin era una parodia de Symmes, de su hiptesis, y de su expedicin en proyecto. En el relato, el autor, en primera persona, inspirado por Symmes, prepara una exploracin de las regiones polares, con el pretexto de cazar focas. Al acercarse al lugar donde se encuentra el glido cerco que conduce al mundo interior, la tripulacin descubre en una isla, los huesos de un monstruo. Antes que la dotacin pueda amotinarse, el capitn deja que su buque de vapor sea rpidamente arrastrado, por fuertes corrientes, hacia el sur. No tardan en hallarse dentro de la Tierra.
Symzonia. En su metrpoli, el capitn y sus hombres dan con una raza albina de seres humanos, vestidos con ropas blancas como la nieve, y que hablan un musical lenguaje. Symzonia, iluminada por dos soles y dos lunas, es una utopa socialista. El pueblo albino, regido por un individuo superior, vive prsperamente, posee oro y dispone de avanzados inventos, tales como dirigibles armados con lanzallamas que arrojan gas encendido a una distancia de un kilmetro y ms. Celosos por mantener su rgimen, los symzonianos obligan al capitn y a su equipaje a que regresen al mundo exterior, ms avaricioso. Muchos consideran que tras la fachada de Adam Seaborn se esconde la pluma del mismo Symmes. Ridiculizndose a s mismo? No ser tal vez que debemos pensar en un verdadero ataque lanzado por algunos detractores que despreciaban sus teoras? Salvo que el capitn tuviera un sentido del humor a toda prueba, eso hara que los rumores que lo describen como un hombre de mal genio que se encenda rpidamente en presencia de una situacin ridcula, y que su falta de paciencia no le permita coordinar, de una manera ordenada y minuciosa, sus radicales ideas, no tuvieran ningn fundamento. O s? [1] Un rico empresario James MacBride se convirti en su padrino y colaborador, quien adapt sus investigaciones en un libro: Symmes Theory of Concentric Spheres (1826) donde se poda leer: segn el capitn Symmes, el planeta que ha sido denominado Tierra est compuesto, como mnimo, de cinco esferas concntricas, huecas, con espacios intermedios, y una atmsfera alrededor de cada una; y son habitables, tanto en la superficie cncava, como en la convexa. Cada una de estas esferas tiene amplias aberturas en sus respectivos polos. Aunque la ubicacin particular de los lugares donde se cree que existen las aberturas polares puede que no haya sido averiguada con absoluta certidumbre, se considera no obstante que la misma es aproximadamente correcta; su situacin ha sido conjeturada por apariencias que existen en aquellos lugares; tales que como un crculo o zona que rodea al globo y en la cual no crecen rboles ni otra vegetacin (excepto musgo); las mareas del ocano corren en diferentes direcciones y que, al parecer se renen; la existencia de volcanes; las hinchazones del fondo, en el mar, que son ms frecuentes, la aurora boreal que asoma hacia el lado sur. El retirado capitn se convirti con el tiempo en un personaje peculiar que provocaba sonrisas por lo bajo, defensores a ultranza y enojosos intelectuales que desde su irrupcin en escena con la idea de una Tierra Hueca no dejaban de criticarle. Eso explica por qu en vida jams alcanz los fondos necesarios para llevar a cabo una expedicin, falleciendo a la edad de 42 aos (1828) sin lograr su objetivo. Pero su bandera fue izada por otros. Tan slo un ao despus de su partida uno de sus ms fervientes discpulo Jeremiah Reynolds logr convencer a un rico empresario Watson, que a diferencia de Mac Bride
que apadrin a Symmes crey en la existencia de una Tierra Hueca, y decidi financiar de una vez por todas el excntrico viaje al Polo Sur. Se contrataron dos navos: el Annawan y el Serpa. Pero la aventura casi termina en tragedia. Los navos efectuaron el desembarco a los 82 grados de latitud sur, pero el grupo que salt a tierra se extravi y fue salvado, en el instante preciso, de la muerte por inanicin. Despus la tripulacin amotinada oblig a que los buques pusieran proa a la patria; se pertrecharon en las costas de Chile, desembarcaron a Reynolds, y siguieron adelante, para buscar, en la piratera, descubrimientos ms provechosos. Pronto las ideas de Symmes tomaran otra dimensin y sobreviviran de mano de algunas de las mentes literarias ms vivaces de su tiempo, que explotaran el tema hasta el hartazgo. Edgard Allan Poe fue uno de los primeros en tomar la posta. El manuscrito en la botella, La incomparable aventura de un tal Hans Pfall y Las Aventuras Gordon Pym son una buena muestra. En 1864 el escritor francs Julio Verne dedicara una de sus mejores novelas al gnero, Viaje al centro de la Tierra, la nica profeca verniana que sus cultores dicen an no se cumpli. A esa le seguira la Esfinge de los Hielos. Otro escritor maldito, Lovecraft legara Las Montaas de la Locura. Edgard Rice Burroughs, creador de Tarzn, imagin en su novela En el centro de la Tierra a Pellucidar, un continente perdido en el interior del planeta con acceso por el Polo Norte. En 1868 se da a conocer Un globo hueco, del profesor W. F. Lyons, que retomaba la idea de Symmes aunque desconociendo su nombre de las obras consultadas, caracterstica que muchos autores imitaran. Consciente de tal omisin Americus Vespucius Symmes, uno de los diez hijos del desaparecido militar publica (1878) Teora de las esferas concntricas de Symmes, que demuestra que la tierra es hueca, su interior habitable, y con espaciosas aberturas en los polos. Esta coleccin fue publicada por Bradley and Gilbert, de Louisville. Aunque Amrico acredit a su padre como autor absoluto del texto, e hizo constar que l era nicamente un compilador, en realidad compuso una colaboracin original para el volumen. Symmes haba afirmado que bajo la tierra exista una civilizacin. Americus no fue capaz de resistirse a dar ms detalles. Esta civilizacin, dijo, no era otra que la de las diez tribus perdidas de Israel, que haban sido localizadas por otros en zonas tan distantes como Mxico y la Atlntida. Con el comienzo del Siglo XX, el legado de Symmes cruzara los ocanos y ganara partidarios, que esparciran el evangelio de la Tierra Hueca por todo el mundo.
POST DATA DEL COPISTA: Los nazis en plena segunda guerra hicieron sendas operaciones subterraneas a los Alpes y al Tibet y varios viajes a la Antartida y de hecho hubo una gran expedicion llamada OPERATION HIGH JUMP realizada en secreto en 1947,Byrd mismo estuvo al mando al menos de una de esas operaciones donde no se descarta que hayan habido combates,no seria la primera vez...ya aviones caza en en cielo y aun un portaviones atomico de usa,ha tenido combates en el aire y hacia 1970 hubo una gran movilizacion de varias potencias aportando casi un millon de hombres e inclusive utilizando armamento atomico...quizas para eso eran todas esas cientos de bombas atomicas que se detonaban subterraneas..."PARA ESTUDIAR LA CORTEZA"..MMMMMM.y AGUJERO DE OZONO CREADO MEDIANTE..je je,ya desde mediados de los 50 a mediados de los 60,con el PROYECTO ARGUS,usa estuvo lanzando misiles atomicos en la atmosfera...PARA QUE RAYOS ES TODO ESTO ? ...LA MISMA TECNOLOGIA HAARP ?...PORQUE ES TAN NECESARIA E IMPRESCINDIBLE QUE SE HACE NECESARIO CALLARLO Y DESVIARLO ?..AGUJEROS EN EL POLO ?,PERO SI HAY HOYOS NEGROS,BLANCOS Y AZULES EN PLENO OCEANO...LOS BLUE HOLES...QUE NO ?..aqui tendras pistas...PERO HABRA MAS...