El asno cornudo de Mariano Melgar
En otra division trigo y garbanzos, Maiz, arroz, cebada.... Qu cosa tan bien puesta y ordenada ! todas agrad su providencia. Juntronse por fin en conferencia. Dijo la ms antigua: Compaeras, Confiezo la partida: muy groseras En gobierno y costumbres hemos sido Nunca en comunidad hemos vivido: Nadie pens sin en pasar el dia. Tal vez no faltara Quien desease el rden; pero en vano: Cobijada en la rama de un manzano, O metida en las pajas de algn techo, Jamas haca cosas de provecho, Ni era dable que todas persuadiese. Ms hoy que este embarazo no se ofrece, Y hemos de ser raiz de toda abeja, Yo como la ms vieja Soy de sentir que luego que salgamos Una sola familia compongamos: Una sola casa: las menores, Como que tienen fuerzas superiores, Miel y cera de flores exquisitas Cojan, en tanto que las viejecitas Ordenamos las cosas de gobierno, Y para que este entable sea eterno Pondremos una maestra de novicias. Gran cosa! Bueno! Albricias! Gritan todas; y el plan verificaron. Ms vieron fenecer sus alegras, Porque dijo de agravio en pocos dias La incauta juventud : El remo todo Se nos carga, de modo Que ya nuestro vigor se debilita: Ms de una hora de sueo se nos quita. Como ellas tienen seca la cabeza, Nos despiertan temprano. Que simpleza De muchacha ! dijo una mamantona : Lo de hoy mira y pregona, No hagas cuenta de ayer ni de maana, Maana mandar la que hoy se afana, Y mil males de ayer hoy no subsisten, Y por fin, males hay irremediables Que por un bien mayor son tolerables. En reclamar no insisten : todas las convence con tal ciencia, Tanto acierto, energa y elocuencia, Que su error las menores conocieron Y sin ms regaar se sometieron. Ciudadanos: Dios solo Puede mandar del uno al otro polo Sin defecto ninguno; Y as aquel importuno Que se lo quiera todo muy cumplido En el nuevo gobierno establecido, algun descuido entre hombres no perdona, Relea el texto de la mamantona.
Fbula V. Un asno desesperado Por su carga y sus fatigas, Llev al Padre de los Dioses Uu memorial que deca : Es un dolor, Seor Jove Que solo de m se diga El asno, el asno... un buen bruto: Tiene paciencia ; y me aflijan Con carga y palos, por verme Falto de armas ofensivas. Por cierto que con los toros Otro tanto no se hara: Que digo toros ! un perro, Aun la ms triste hormiguilla Tiene armas; y por solo esto Con respeto se le mira. Solo yo soy el objeto De la crueldad y la risa : Con un par de cuernecillos, Todo se remediara. Jpiter se los concede ; Pero, Seor, qu averas ! Bruto quien hace un cario, Fijo se queda sin tripa. Aun l queriendo rascarse, Se rompi media barriga; Y claro est, l nunca lo hizo Por matador y suicida, Sino porque tuvo cuernos Y el manejo no saba. Catstrofe semejante Me hizo decir, no es mentira, Ya que Dios ha dado al pueblo Voto y fuerza la precisa, Que le den los literatos Unas cuantas leccioncitas. Las abejas de Mariano Melgar
Fbula II. Dias ha que leyendo un libro viejo Escrito por un hombre de consejo, Hall un rasgo de historia Digno de encomendarse la memoria. El suceso, no hay duda, es muy extrao: Pero es preciso que se cuente este ao. Dicen que las abejas ab initio No supieron portarse con el juicio Y buen arreglo de hoy, ni lo pensaron; Pero aquellas catorce que lograron En tiempo del diluvio entrar al arca, Curiosas observaron que el Patriarca Dispuso en ella todo cuanto haba Con arte y simetra. Aqu lobos voraces, all ovejas: Ms alla perros, gatos, comadrejas, Elefantes, ratones y mosquitos...., En otra parte lindos pajaritos, Jilgueros, gallos, garzas, grullas, gansos;