0% encontró este documento útil (0 votos)
823 vistas25 páginas

Seres Mágicos

Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
823 vistas25 páginas

Seres Mágicos

Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Escritos, Revista del Centro de Ciencias del Lenguaje ‘Nimero 11/12, enero-dictembre de 1995, pgs. 87-111. Seres magicos de la Argentina Elena Bossi Este trabajo incluye una seleccién de articulos de un libro en el que he intentado compilar varios de los seres magicos que la fantasia de los argentinos ha elaborado en el tiempo. Estos seres comparten muchas de sus caracteristicas con los del resto del mundo, de modo que mi intencién no es encontrar sus rasgos generales, sino por el contrario presen- tar los que parecen mds propios de la cultura argentina. INTRODUCCION Hay una lengua que nos preexiste. Anterior a nosotros, a nuestros padres y a nuestros abuelos. De la misma manera, la tradicién de los seres m4gicos est4 en cualquier punto del pasado humano, no importa cuanto nos remontemos en el tiempo. Petronio, en su Satiricén, intercala historias de hombres-lobo y de brujas, y no son éstos, desde luego, los primeros testimonios que tenemos. Los mismos tipos se repiten en documentos recogidos en diversas regiones y épocas. Los estudios folcléricos nos advierten sobre la imposibilidad de hallar una primera versi6n original. Sin embargo, no es la originalidad de los temas lo que debe interesarnos, sino cémo los elabora cada pais o regién. En la Argentina no hay lobos, asf que el séptimo hijo var6n se encarna en un perro. Basta alejarse un poco de los grandes centros urbanos para verificar la vigencia que tienen estas leyendas, la fuerza con que se manifiestan y conviven con la gente. Es frecuente que en la provincia de Jujuy, la gente se sonria incrédula frente a una historia de hombres-lobo; sin 88 Elena Bossi embargo, la sonrisa se desdibuja y se trueca en prudencia cuando se trata de duendes o familiares. Este trabajo incluye una seleccié6n de articulos de un libro en el que he intentado compilar varios de los seres m4gicos que la fantasia de los argentinos ha elaborado en el tiempo. Estos seres comparten muchas de sus caracterfsticas con los del resto del mundo, de modo que mi intenci6n no es encontrar sus rasgos generales, sino por el contrario presentar los que parecen mAs propios de nuestra cultura. Borges, en el prélogo de “El libro de los seres imaginarios”!, dice: “Ignoramos el sentido del drag6én, como ignoramos el sentido del Universo, pero algo hay en su imagen que concuerda con la imaginacién de los hombres y asf el drag6n surge en distintas latitudes y edades”... y més adelante “un libro de esta indole es necesariamente incompleto; cada nueva edici6n es el nficleo de ediciones futuras, que pueden multiplicarse hasta el infinito”. En este caso no s6lo se pueden agregar datos de nuevos informantes sino que ademés, al registrar los seres méAgicos en un tiempo y en un espacio debemos admitir que se trata de una materia cambiante como la lengua misma. Pocas semanas después de editado el libro del cual extraigo estos articulos, recopilé una intere- sante historia: un albafil de San Salvador de Jujuy aseguraba que su abuelo habfa sido compaiiero de escuela del “Uquito” es decir, el hijo del Ucumar; personaje para el cual no habfa encontrado hasta el momento un nombre o una historia definida como para tratarlo inde- pendientemente y que servia para explicar la existencia de algan chico extrafio, demasiado grande y marginado. En mi libro he rechazado deliberadamente aquellos seres que per- tenecen a un s6lo grupo étnico o que pueden verificarse s6lo en 4reas restringidas. Preferf comenzar la tarea con aquellos seres que tienen més vigencia. Los que aqu{ presento son en verdad muy populares. No es necesario internarse demasiado en ninguna provincia para compro- bar su presencia. He tratado de ofrecer la mayor cantidad de datos posibles sobre cada personaje, atin en los casos en que éstos resultasen contradictorios. ACERCA DE LAS CARACTERISTICAS DE LOS SERES MAGICOS Estos seres en general prefieren los horarios nocturnos; pero varios de ellos hacen sus apariciones en las horas del mediodfa y la siesta, cuando 1. Borges, Jorge Luis. El libro de los seres imaginarios, Buenos Aires, Kier, 1967. Seres mdgicos de la Argentina 89 hay mucho sol. Los dos extremos producen el mismo efecto: la excesiva claridad, deslumbra y no deja ver bien, igual que la oscuridad. Ambos momentos propician el delirio. Es comtin que aparezcan entre la niebla oel vapor, nunca se los puede ver bien. Se presentan también vinculados alos cambios de tiempo o de viento. Son naturalmente ambiguos, el bien y el mal se confunden en ellos; acaso por eso mismo, muchos deben ser combatidos a través de exor- cismos u objetos vinculados al cristianismo. Se puede observar que los que tienden a sobrevivir con m4s fuerza son aquellos que la gente puede asociar con un demonio o con algiin enviado de éste, mientras los dems van perdiendo credibilidad. Sin embargo no necesariamente deben ser exorcizados por la iglesia. Un curandero, un hombre valeroso puede resultar suficiente para enfrentarse al ser con algunos elementos sagra- dos (rosario, objetos bendecidos), pero también se recurre a la policia que podria asociarse a la represi6n de lo popular y lo marginal. Algunas caracteristicas que suelen repetirse configuran el marco de la permanente ambigiiedad a la que aludfa: los pies que tienen doble tal6n (Ucumar, Pit4yovai, el duende en algunas provincias) no permite saber si van o vienen; el horario (noche-siesta 0 mediodfa), buenos y malos en forma antojadiza, caprichosa e impredecible, celosos. Por momentos simpaticos, tiernos, poéticos; de pronto dramiticos, intole- rantes, exagerados, grotescos, demenciales. En general la sensacién de arbitrariedad y egofsmo los aproxima a lo infantil y a lo animal. A veces nos parecen crucles; pero s6lo como nos lo parecen las fieras. Hacen su vida, hacen lo que hacen para sobrevivir. Se nos presentan frecuentemente como una deformacién humana y este rasgo es el que produce mayor temor; es el temor a nuestro lado oscuro. Nos proyectamos en ellos: nosotros los habitamos y ellos nos habitan, palpitan en nuestro interior: doble cara, doble faz nuevamente que nos muestra la ida y la vuelta: el doble tal6n. Van hacia o vienen de nuestro interior, van hacia o vienen desde nosotros? Es quiz4 esta interrogante lo que m4s nos inquieta. Conocemos a estos seres desde hace siglos y sin embargo no logramos nunca descifrarlos. Ese elemento infantil, egofsta, eso que tienen de impredecible y arbitrario los hace temibles. El dafio que pueden producir es por el temor que proyecta- mos. S6lo los seres ecolégicos, que protegen a los animales o a los ambientes (monte, selva, laguna) mantienen cierta coherencia. Pode- mos anticiparnos a Coquena o al Yastay y en algin modo a la Madre del Agua. Si cuidamos su ambiente no nos dafiar4 y hasta podemos recibir un premio.

También podría gustarte