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Cuentos y Leasyen

Este documento presenta resúmenes de varias criaturas míticas de la mitología popular argentina, incluyendo el basilisco, cachirú, caá porá, coquena, duende, familiar, pombero y el duende sombrerudo. Cada criatura se describe en términos de su apariencia, comportamiento, habilidades y el folclore asociado con ella según las tradiciones regionales.
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Cuentos y Leasyen

Este documento presenta resúmenes de varias criaturas míticas de la mitología popular argentina, incluyendo el basilisco, cachirú, caá porá, coquena, duende, familiar, pombero y el duende sombrerudo. Cada criatura se describe en términos de su apariencia, comportamiento, habilidades y el folclore asociado con ella según las tradiciones regionales.
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El Basilisco Dice la Real Academia Espaola (Diccionario Karten ilustrado, abril 1975): m.

Animal fabuloso al que se atribua la propiedad de matar con la mirada - Ec. Reptil del tamao de una iguana pequea, de hermoso color verde. Era muy utilizado por nuestros padres y abuelos el trmino "Esta hecho un basilisco", o "Es un basilisco", en referencia a cuando alguien est como endiablado, enloquecido, enfurecido. Este reptil es un animal muy extrao, semejante a una lagartija con un solo ojo en la frente, redondo y sin prpados. En otros casos lo representan como una animal con cabeza de gallo y cuerpo de serpiente (seguramente proveniente de la mitologa europea). Dice la leyenda que nace de los huevos pequeos y sin yema que ponen algunas gallinas y en algunas regiones se comenta que de los huevos puestos por gallos viejos. Paleari completa este concepto diciendo que nace de "un huevo sin yema puesto por un gallo y empollado por un sapo sobre el estircol". El basilisco puede esconderse en cualquier recoveco de la casa y la persona que lo vea al ojo puede morir de inmediato o quedar ciega. Una forma de combatir a este prodigio es lograr que se observe en un espejo y muera del espanto. Hay que tener cuidado de destruir los huevos antes de que el animal nazca, pues su gestacin dura alrededor de un da. En la zona de Jujuy y parte de la puna el reptil es semejante a cualquier lagarto, pero en la zona de los valles y parte de Tucumn, Santiago y Catamarca, muchos paisanos aseguran que tiene un solo ojo en la frente, como hemos referido anteriormente. As como un espejo mata al basilisco, Paleari nos dice que el monstruo tambin muere si es visto antes por un hombre.

Cachir Este mito sin la difusin de otros como la mulnima o el duende es descrito por Adolfo Colombres en su Seres sobrenaturales de la Cultura Popular Argentina. Tambin se lo llama Cachur. Es representado como una gran lechuza, de color gris oscuro y de poderosas garras, tiene ojos luminosos que denuncian su vuelo nocturno y silencioso. Eventualmente se oyen sus fuertes graznidos. Ataca a las personas, elevndolas con sus poderosas garras y destrozndolo, le come el alma para convertirlo en un fantasma. Muy rara vez se lo oye o ve en campo abierto, su zona preferida son los tupidos montes, en donde es casi imposible el acceso. Se tienen referencias de sus apariciones en Mailn, Santiago del Estero.

Ca Por
Ca Por es un fantasmn del monte de la regin guaran. Es un gigantesco hombre, peludo y que fuma una extraa pipa hecha de un crneo y una tibia humanos. Se dice que captura a las personas y las devora chupndolas. Se lo ha descrito de formas contradictorias: una mujer que protege a los animales o un ser gigante y peludo que come crudo a los animales que el hombre hiere y no llega a matar. Segn el mismo Colombres en Misiones y Corrientes, su zona de influencia, este ser aparece montado en un chancho del monte (pecar) para traer desgracia a los cazadores despiadados. Desgraciadamente no tenemos datos de como hay que defenderse de este temible ser o que hay que hacer cuando se lo oye en el monte.

El Coquena
Habita en la zona de la puna (Salta y Jujuy) y se aparece a los pastores y a los cazadores de vicuas que cazan con armas de fuego. Se dice que es un hombrecito retacn, de cara blanca y con barba. Segn E. Bossi es lindo, elegante, lleva un sombrero ovejn y usa ropa tejida con lana, pantaln de barracn, camisita de lienzo y un collar de vboras relumbrando, calza sus pies con ojotitas con clavos de plata. Cambia su poncho todos los aos para el carnaval y lo entierra, al viejo, en donde tiene su tesoro escondido. Es el patrn de los animales del campo y de los cerros. Slo permite que cacen por necesidad y a la vieja usanza (rodeando las tropas con hilos y trapos colorados y bolendolas). Para pedirle permiso a Coquena, hay que dejarle ofrendas. Coquena: es el hijo de la Madre Tierra, Pachamama, llamado tambin el mago coquena, guardin de las majadas, tropero de las nubes, tejedor de brumas y nieves, sembrador de tormentas, duende de abras y bosques, tata de los cerros, msico de arroyos y ros. El Coquena es considerado como la divinidad protectora de las vicuas, guanacos y que se hace extensiva a toda la fauna silvestre, actualmente se encuentra vigente en los mbitos de Puna y Quebrada. Los indios de la Puna y de la Quebrada creen en un personaje mtico, Coquena. Es el amo y el propietario de las vicuas y de los guanacos. En esto se distingue de la Pachamama, que tiene tambin una cierta influencia sobre la caza de la Cordillera, pero slo por ser la madre benevolente de la tierra, de los animales y sobre todo, de los hombres. Un encuentro con Coquena en el camino es siempre funesto, pero no siempre es presagio de muerte o de desgracia mayor. No pasa lo mismo si Coquena aparece delante de un indio ocupado en cazar su ganado, las vicuas, sobre todo si no las caza para calmar su hambre, sino que las mata en gran cantidad para vender sus cueros. Entonces sucede que Coquena mata al cazador o lo castiga severamente de otro modo.

El duende
Se dice que es un nio que muri sin ser bautizado o un nio malo que golpe a su madre. Es muy pequeo, lleva un sombrero grande y llora como una criatura. Tiene una mano de hierro y otra de lana, cuando se acerca a alguien le pregunta si con cul mano desea ser golpeado. Algunos dicen que, sin importar la eleccin, el duende golpear siempre con la de hierro. Otros, en cambio, aseguran que los desprevenidos eligen la de lana y que es sta la que en realidad ms duele. Posee unos ojos muy malignos y dientes muy agudos. Suele aparecer a la hora de la siesta o en la noche en los caadones o quebradas. Tiene predileccin para con los nios de corta edad, aunque tambin golpea sin piedad a los mayores. En la zona de los Valles Calchaques existen dos historias muy curiosas con respecto al duende: Una cuenta que un arquelogo, internndose en el cerro a horas de la siesta escuch el llanto de un nio. Al acercarse vio un prvulo en cuclillas y con la cabeza gacha. Cuando le pregunt si qu le suceda, el nio alz su maligno rostro y mostrando sus agudsimos dientes al tiempo que sonrea, le dijo: - Tatita, mrame los dientes... El "gringo" sali corriendo tan veloz como las piernas le daban y nunca regres. La otra historia, narrada por Lucindo Maman, de Taf del Valle, cuenta que se vi al duende conversando en un zanjn con un nio que estaba a su cuidado (actualmente un prominente mdico). Al acercarse don Lucindo, el duende llamado "enano del zanjn" por los lugareos- sali huyendo.

El Familiar
Los patrones de los ingenios, para hacerse de ms ricos, para tener ms suerte y abundancia, realizaban un contrato con el Familiar ( Diablo ). Cada ao le ofrecan un pen de los que llegan a la cosecha, para que se lo coma.

En las grandes fbricas, suelen ocurrir accidentes, particularmente en la caldera ( es frecuente que el trabajadoe caiga a la caldera y muera carbonizado ) y en el trapiche ( cuando el obrero va a tirar la caa en el trapiche puede resbalar dentro de la cinta transportadora que la tritura ) y, cuando muere un hombre se dice que el familiar "ya se ha hecho la victima" (si muere ms de uno es porque est hambriento ). El ao ser de mayor provecho para el dueo del ingenio cuanto ms peones coma el Familiar. Esto explicara el hecho de que en los ingenios ms famosos de Jujuy, Salta y Tucumn desaparecieran peones todos los aos y nunca se supiera qu haba sido de ellos. Los dueos tenan en la fbrica un cuarto oculto donde viva el Familiar. All enviaban a la gente a buscar herramientas; pero ninguno de los que entraban volvan a salir. Los hombre que conocen de estas cosas son precavidos; llevan una cruz grande colgada de su pecho, un rosario en su cuerpo y un pual en la cintura. Si les sale el Familiar a querer comerlos, le hacen frente y pelean. Pueden quedar lastimados, con la cara y las manos araadas, con la ropa rota , pero se salvarn gracias a la cruz y el rosario;si el hombre pelea con el facn, entonces ser devorado. En los casos en que el pen sobrevive, los patrones pagan fuerte sumas para que no avise a nadie. Cuando el dueo se muere y no pas el secreto a otro, como ya no atienden al Familiar ni le dan de comer, este se pierde y la fortuna desaparece. Cuentan quienes lo vieron que su aspecto es parecido al de un perro enorme, feroz o como un viborn o un hombre de sombrero negro y muy alto.

El Pombero
Es muy parecido al Duende, pero a diferencia de aquel, se lo ha visto muy pocas veces. Tiene los pies al revs para dificultar su bsqueda. Puede tomar la forma de cualquier animal. Segn Bossi, a la distancia parece un carpincho parado en las patas traseras, sus ojos no son como los nuestros, sino chatos, como los del sapo, y con cejas de pelo largo. Mira fijo igual que las lechuzas. Tiene la boca grande y alargada y sus dientes son muy blancos. Se dice que es el dueo de los pjaros y del sol y seor de la noche. Sale a pasear en los meses de Octubre y Noviembre, cuando empieza el calor (en el N.O. y N.E.). Cuentan que una vez, el Pombero se enoj con un hachero de la provincia de Formosa: Marco Gavasa, lo sac del rancho con cama y todo durante la noche y lo dej en medio del monte. Esto mismo se repiti durante varias noches hasta que una vuelta lo golpe y lo dej paraltico. Marco Gavasa muri a los 86 aos en el ao 1972. Quiere a los chicos buenos y golpea a los malos. Cuando uno le imita el grito o el silbido, ste le contesta en forma enloquecedora. Dicen que se lo ahuyenta con ajo. Por su parte nos han contado que en Corrientes la historia es un poco distinta, all es ms parecida al duende norteo, pues es un petiso narign con gran sombrero aludo y con gran dote masculino que aparece en los bananales a la siesta y suele perseguir en especial a las nias. Apodado el duende sombrerudo o seor de la siesta a los nios se les hace dormir despus del almuerzo para evitar encontrarse con l.

El Sachayo
Es el dueo del monte de Santiago del Estero, llamado tambin Sachayoj. Aparece, por lo general, como un hombre bajo con barba y sombrero aludo (segn recopilacin de Elena Bossi). En su cinto lleva colgados quirquinchos y tiene la misin de proteger la selva, evitando que se cacen animales y que se corten rboles en forma indiscriminada. Por lo general imita golpes de hacha para que los hacheros, siguiendo el sonido, se pierdan en la espesura.

El Ucumar
Es un ser con apariencia de hombre petiso y panzn. Tiene el cuerpo todo cubierto de pelos con manos y pies muy grandes. Se dice que posee una fuerza extraordinaria y que sus gruidos ensordecen. Se lo ha visto en la zona de pedemonte, por lo que se piensa que vive en cuevas de las montaas. En Salta, se intent ubicar a los ucumari conocidos como los nicos osos de Sudamrica, que habitaron, segn se cree, hace miles de aos. Tenan un collar blanco y todas las caractersticas de los rsidos europeos o de Norteamrica. Tambin se cree que el oso de anteojos, difundido en parte de Amrica del Sur pudo haber sido el inspirador de este particular ser mitolgico. El Dr. Manuel Lizondo Borda, en su Estudio de las, Voces Tucumanas, (Derivadas del Quichua), explica as este vocablo: "Llambase as a un hombre casi bestial, feo, peludo, que viva en los montes tucumanos, hace varios anos, y que ocup mucho la atencin pblica hasta que fue preso por las autoridades: Se le atribuan raptos de muchachas. (Con este nombre se asustaba a los chicos, para quienes significaba algo as como el monstruo)". Ucumar: es voz quichua y aymara y significa en ambos idiomas: Oso.

El Uturunco
Es un hombre que vendi su alma al Diablo para convertirse en "tigre". Para convertirse en el animal, extiende un cuero de tigre sobre el piso y girando sobre l dice unas palabras mgicas. Posee una gran fuerza y ferocidad y por su inteligencia ataca a los hombres sin que ellos se den cuenta siquiera. Devora todo tipo de animal, por lo general los ms grandes y gordos. Cuando se lo mata recobra su forma humana. Otra forma de romper el encanto o combatirlo es quemando el cuero que le da el poder.

El Hornero
El Hornero es un pajarito que arma su nido, por lo general, en la cercana de los humanos, el nido tiene dos compartimentos, en el cual el ms protegido es el de la hembra. Se dice que romper nido de horneros atrae a la tormenta. Cuando llueve se pasea por el nido, alborozado, dejando sus huellas. Esta leyenda, de origen, nos cuenta que Jah, hijo nico de su padre, sali a cazar un carpincho, luego de una larga jornada, el cansancio lo hizo dormirse a orillas del ro. Al despertar vio salir de las aguas a una hermosa joven y qued totalmente enamorado, para poder pretender a la joven deba someterse a una prueba como el resto de los jvenes: se envolvan en cueros mojados de animales (retobar) que a medida que se secaban iban achicharrando a los muchachos. Al final slo quedaron 2: Jah y Aguar. Cuando Aguar pidi que lo sacaran, todos acudieron a ayudarlo y por unos segundos se olvidaron de Jah. Al ir a aflojar su tortura, vieron que de adentro del cuero sala un pajarito pequeo, esta avecita hizo su nido con paja y barro y que la joven de la cual Jah se enamor, se convirti en pjaro y fue su compaera. Ancdota: nos cont el querido Hiplito Marcial, que en su Santa Mara natal, vio de nio cuando un tordo se adue del nido de una pareja de horneritos. Al no poder correr al intruso, las laboriosas aves empezaron a revolotear el horno en forma infructuosa, entonces, aprovechando que el tordo se encontraban en el interior, directamente comenzaron a tapiar la entrada a gran velocidad hasta que la cerraron casi por completo; de inmediato se dirigieron a otro rbol y comenzaron una nueva vivienda.

El Grillo y el Tigre
Luego de muchos aos de amistad, el Tigre (jaguar), se enoj con el Grillo y lo desafi a pelear. Para poder desenterrarlo y matarlo de un pisotn, el Tigre llam a todos los animales que pudieran cavar para que lo ayuden. As llegaron leones (pumas), zorrinos, chanchos del monte, mulitas, quirquinchos, y otros hbiles en el arte de cavar. Por su lado el Grillo convoc a las abejas de allpamisqui, pequeas y sin aguijn pero se meten en los ojos de los atacados produciendo escozor y lagrimeo continuo; llam a lechiguanas, pijes, abejones, balapucas, y todos los bichos picadores. Lleg el da de la batalla y fue descomunal la paliza que le dieron al Tigre y sus amigos, la huda fue desastrosa. Slo qued el Tigre en medio del campo de batalla con la cabeza como media con bolillones (todo hinchado) y el Grillo le dijo, perdonndole la vida: - ya ve, paisano, que no hay enemigo pequeo -

La Laguna del Tesoro


Nos transcribe el genial Octavio Cejas en su "Tukma Mgico" una ancdota recopilada en Alpachiri, Tucumn, a Delicia de Cabrera: "Una vez mandaron a un hombre algo inocentn a campear unos bueyes que se haban refugiado entre las malezas del bosque, en las lomas y cerrilladas de ms arriba de Arcadia. A los das volvi con el cuento de que haba dado con una laguna de gran tamao rodeada de alisos y nogales, sacos y totoras; que l, oculto entre unos helechos gigantescos, vio en el agua, sentada en una piedra que sobresala, a una mujer muy bella que se haca pasar un peine de oro por sus cabellos que rebrillaban con luces de ese metal. Dijo el hombre que las aguas se haban agitado bravamente cuando comenz a emerger un toro de astas doradas que lleg hasta la orilla arrastrando una pesada cadena de oro. El caso se difundi rpidamente. Los hombres ms corajudos y codiciosos se fueron en expedicin. Llevaban oculta intencin de enlazar a la bella y al toro a quien consideraban su guardin. Se cansaron de deambular entre montes y cerros y no hallaron ni rastros de la laguna y sus moradores". Se cuenta que de todo el imperio inca se llevaba oro a Cajamarca, Per, para pagar la recompensa que liberara al Inca Atahualpa, pero al enterarse de que Pizarro mat al Emperador indio, los tesoros se arrojaron en el camino, pero bien ocultos. una de esas cargas fue a parar a una laguna que luego se denomin Laguna del Tesoro; en dicha laguna, en el fondo, junto a los invaluables tesoros, se encuentra un gigantesco toro de astas doradas (algunas versiones representan al toro color negro) que hace enloquecer las aguas y sale al encuentro de todo aquel que intente recuperar el oro all oculto.

El Lobisn o Lobizn
Volver Este ser lleg a la Argentina a travs de Brasil, y se tiene noticias de l en el Litoral (N.E.). Si una familia tiene siete hijos varones, la maldicin cae sobre el sptimo. Se dice que es un hombre alto, delgado y con mucho pelo. Antes de convertirse anda muy nervioso y se enoja fcilmente, puede transformarse en los cementerios o cercanas y sobre todo cuando el aclito florece y la luna est llena. Se alimenta con carroa y cuando anda por el monte puede morder a los desprevenidos. Cuando muerde o salpica con sangre o saliva a sus vctimas, stas pueden transformarse. Segn Elena Bossi, para protegerse del lobisn hace falta: - una bala bendecida en 3 iglesias (7 segn otros). No se debe apuntar al bulto sino a la sombra. - un cuchillo bendecido que tenga forma de cruz. - una linterna con pila bendecida (de lo contrario no alumbrar). - una alpargata (cuando se le pega al lobisn con una alpargata, se vuelve persona). Se lo puede atar; pero tiene que ser con lana abierta de tejer. As se queda quietecito cuando lo enlazan. Si es perro lobisn hay que sujetarlo del cuello; si es perra lobisona, de la mitad de la espalda (media res). Hay que herirlo sin que se d cuenta, de lo contrario atacar y matar (sic).

La Luz Mala
Nuestro interior provinciano es muy lindo en paisajes y bellezas naturales, pero ms bondadosa ha sido la naturaleza con el hombre que habita en esas "soledades"; en esa eterna quietud y paz. Soledad que se convierte en compaa para el espritu, que le infunde melancola y le fortifica el alma. Pero no siempre hay tranquilidad en esos parajes; las corridas, los velorios, las fiestas religiosas y las supersticiones mantienen inquieto al hombre de cerro y de campo y le tornan divertida su montona vida. La riqueza cultural de nuestra gente es inimaginable; resultado de la fusin de las antiguas culturas aborgenes, del cristianismo, de las soledades y desventuras que en el marco geogrfico se desarrollaron a travs de aos y aos. Un tesoro que el hombre de la ciudad por su vida agitada y sofocante muchas veces no conoce, y que forma parte de nuestra tradicin. Entre las supersticiones y leyendas de la gente del campo o de los cerros est la de la "luz mala" o "Farol de Mandinga", mito con trascendencia religiosa que se extiende por casi todo el Noroeste Argentino. En algunas pocas del ao (generalmente las ms secas) se suelen ver de entre las pedregosas y ridas quebradas de los cerros del oeste tucumano (Mala Mala, Nuorco, Muoz, Negrito, Quilmes, etc), a la oracin - de tarde -, o cuando los ltimos rayos del sol iluminan las cumbres de los cerros y el intenso fro de la noche va instalndose en los lugares sombreados, una luz especial, un fuego fatuo; producto de gases exhalados por cosas que se hallan enterradas conjugados con los factores climticos; a ella - con terror y morbosidad - los lugareos denominan "luz mala" o el "farol del diablo". Nos cuenta don Hiplito Marcial que: "La luz blanca que aparece en la falda del cerro es buena, donde entra hay que clavar un pual y al otro da ir a cavar... va a encontrar oro y plata. De la luz roja huyan o recen el Rosario, se dice que es luz mala, tentacin del diablo". Debido a la continua migracin a las ciudades y centros poblados, y por constante progreso estas leyendas van quedando reservadas solo para los mayores; la juventud se preocupa por otras cosas que estima ms importante.-

La Mulnima
Tambin llamada Alma-mula, este engendro es una mujer condenada por pecados muy graves en contra del pudor. Galopa por los campos haciendo un ruido metlico estruendoso - como si arrastrara cadenas -; echa fuego por la boca, los ollares y los ojos y mata a la gente a dentelladas o a patadas. Se la ve slo de noche y su apariencia es la de una mula envuelta en llamas.. En Taf del Valle se ha encontrado, en la "Ruta de Birmania" (camino que lleva al Ojo de Agua y que pasa por detrs de la Loma del Pelao), una piedra con una pisada de este animal. Se comenta que slo un hombre con mucha Fe o muy valiente puede escapar de su infalible ataque. Para repelerla o defenderse se debe repetir tres veces "Jess, Mara y Jos". Algunas personas dicen que el Alma-mula es el Diablo mismo. Elena Bossi en Seres Mgicos, nos cuenta que la Mulnima es una mujer condenada que se transforma de noche, con la primera campanada de las doce, en una mulita chica, que anda galopando y arrastrando cadenas, mientras da rebuznos estridentes y desesperados. La misma autora narra que el grito de la Mulnima es a veces como un relincho y otras como un llanto de mujer y que el periplo de este ser termina en la puerta de una iglesia, emprendiendo el camino de regreso. Lleva las riendas suelta, de modo que al correr las pisa y se lastima la boca con el freno cuenta Elena Bossi, lo que agranda an ms la desesperacin del fabuloso animal. Hasta se dice que sale mayormente en tiempos de tempestad y que ataca las majadas, comiendo algunos animales y dejando otros heridos. Juan Carlos Dvalos, el gran escritor salteo, relata que un pen suyo, all por los 20, llevando un arreo en las cercanas de los nevados del Acay, se separ del grueso de la tropa para buscar un ternero perdido le lleg la oracin en la travesa y cuando volva por una estrecha huella del cerro, vio a la lejana una pequea luz que se acercaba rpidamente el viento que corra del mismo lado trajo el vaho azufrado cuando se dio cuenta que es lo que se acercaba era tarde de frente y dando horrorosos alaridos y tirando fuego por los ollares, vena galopando desenfrenada una mula del tamao de un caballo grande Hallaron al criollo con el rostro desencajado y el pelo y los ensillados quemados casi mudo apenas pudo balbucear el encuentro y su corazn no resisti ms entre congelado y aterrorizado, el pobre no era ms que un guiapo lo mismo que en la Ruta de Birmania, arriba mencionada, en esta senda del Acay tambin qued marcada una huella en la piedra pelada que las hay las hay.

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