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El Arte de Perder

El poema describe cómo el arte de perder cosas como horas, llaves y objetos personales se vuelve más fácil con la práctica, y cómo uno se puede acostumbrar a perder incluso cosas más grandes como ciudades, nombres y destinos. Aunque la pérdida del amor de otra persona sería dolorosa, el poema insiste en que ninguna pérdida debería considerarse como algo tan terrible.
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El poema describe cómo el arte de perder cosas como horas, llaves y objetos personales se vuelve más fácil con la práctica, y cómo uno se puede acostumbrar a perder incluso cosas más grandes como ciudades, nombres y destinos. Aunque la pérdida del amor de otra persona sería dolorosa, el poema insiste en que ninguna pérdida debería considerarse como algo tan terrible.
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El arte de perder

Elizabeth Bishop
El arte de perder no cuesta tanto irlo aprendiendo (insisten las cosas hasta tal punto en perderse, que el llanto por ellas dura poco). Y el espanto por perder algo cada da, rosas que se deshojan, horas, llaves, cuanto pueda ocurrrsele a uno, no es tanto. Practica entonces perder ms, y goza el ritmo de la prdida, su encanto: pierde ciudades, nombres, y en Lepanto pierde una mano, un destino, una moza: nada de esto ser para tanto. Perd el reloj de mi madre, y el manto con que cubra mis hombros, la loza en que tomaba el t, pero igual canto. Perd mi tierra, mi rumbo y aguanto de lo ms bien tanta prdida. Es cosa de acostumbrarse: no, no es para tanto. Perderte a ti, por ejemplo, tu encanto y tu cario perder, dolorosa prueba sera, pero nunca tanto (aunque parezca condena espantosa).

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