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Historicismo y Neogótico en el XIX

El documento describe las ideas de varios pensadores del siglo XIX sobre la arquitectura neogótica. Explica que Hegel introdujo el concepto de historicismo y distinguió entre formas artísticas simbólicas, clásicas y románticas. Luego describe las ideas de Pugin y Ruskin, quienes promovieron el estilo gótico como una forma de reflejar la virtud cristiana. Finalmente, explica que Viollet-le-Duc vio la arquitectura gótica como racional y estructuralmente eficiente.

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Historicismo y Neogótico en el XIX

El documento describe las ideas de varios pensadores del siglo XIX sobre la arquitectura neogótica. Explica que Hegel introdujo el concepto de historicismo y distinguió entre formas artísticas simbólicas, clásicas y románticas. Luego describe las ideas de Pugin y Ruskin, quienes promovieron el estilo gótico como una forma de reflejar la virtud cristiana. Finalmente, explica que Viollet-le-Duc vio la arquitectura gótica como racional y estructuralmente eficiente.

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Prctica n 2: Historicismos decimonnicos (arquitectura neogtica)

Grupo 8
Afonso Gonzlez, Lidia Esther Bak , Byeong Ha Espino Santana, Adn Galn Gonzlez, Daniel Lpez Valido, Alberto

El Siglo XIX fue un siglo marcado por una serie de sucesos que cambiaron el rumbo del mundo y de la sociedad de la poca. Fue un siglo de revoluciones, ya que se produjo la Revolucin Industrial, la revolucin burguesa, el movimiento obrero Estos acontecimientos hicieron aflorar nuevos ideales y patrones de pensamiento.

- Hegel: materia e idea; distincin entre forma artstica Simblica, Clsica y Romntica George Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831) fue un importante filsofo alemn, considerado como un revolucionario de la Dialctica, la cual se podra calificar como un sistema para entender la Historia de la Filosofa. Tambin fue quien introdujo el concepto de Historicismo. Tuvo influencias de diversos autores, que van desde Aristteles hasta Kant. En la obra de Hegel podemos distinguir los conceptos de materia y de idea. La materia, en la filosofa hegeliana hace referencia al mbito de los materiales, lo perceptible por los sentidos, lo tctil y visible. En cambio, el concepto de Idea es entendido como la verdad universal, vlida para todos los individuos (distinto del concepto Ideal, que es una verdad subjetiva). Este concepto se puede entender tambin como el espritu. Respecto a las formas artsticas podemos encontrar la forma artstica Simblica, la Clsica y la Romntica. La forma artstica Simblica es la forma por ella misma, es decir, est vaca de contenido, cada individuo la va a dotar de un contenido subjetivo segn sus circunstancias. Esta forma artstica la relaciona con la arquitectura, especialmente con la egipcia, la hind y la hebrea. La forma artstica Clsica representa el equilibrio perfecto entre forma y contenido. Un ejemplo claro es el arte griego, el cual trabaja la figura humana, que para Hegel, representa esta idea a la perfeccin. Finalmente, encontramos la forma artstica romntica, en la cual el contenido desborda a la idea. Esto se puede ver claramente en la pintura, debido a que las limitaciones tcnicas de la misma hacen que no se pueda plasmar todo el contenido.

- Principales ideas y argumentos en Pugin (Contrats) y Ruskin en la lmpara de la Verdad (Las siete lmparas de la arquitectura). La relevancia histrica de Augustus Welby Northmore Pugin (1812-1852) reside en el hecho de que promulg el Gothic Revival desde una posicin ideolgica y moral, basada en sus fuertes convicciones catlicas. Reclam con insistencia y pasin que la arquitectura conlleva una responsabilidad tica que refleja la virtud moral de una sociedad y una cultura, y que en el caso de una sociedad en decadencia, la arquitectura debe guiarla hacia esa virtud. Desde una posicin crtica hacia una sociedad cada vez ms superflua y materialista donde la arquitectura en la incipiente ciudad industrial es una mercanca y los arquitectos son los prostituidos mercaderes que comercian con estilos y elementos,1 Pugin propone el estilo gtico
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Apuntes sobre: Pugin, Ruskin y Viollet-le-Duc, Moneo, R. y Sola-Morales, I., Barcelona, ETSB, 1976, p. 7

como una vuelta a la Edad Media, poca en la que se consuma el paso de una concepcin esttica sensible y humana la del clasicismo [que estaba al servicio de errores e impurezas de una cultura pagana] a otra basada en lo espiritual y divino: la del cristianismo.2 Defiende su propuesta argumentando que la belleza en arquitectura est en que el proyecto se adapte a la intencin para la que ha sido elaborado, y que el estilo del edificio corresponda a su uso de manera que el espectador comprenda inmediatamente el fin para el que fue edificado.3 Bajo estas premisas, Pugin llega a la conclusin de que slo el gtico puede reflejar la pureza de la fe cristiana y proporciona unas reglas bsicas a cumplir para lograr tal efecto. Por un lado habla de conveniencia, construccin o propiedad haciendo referencia a la restriccin de la arbitrariedad en lo que a empleo del material se refiere,4 la piedra, el metal y la madera son los materiales bsicos, - el arte con el que se disponen los elementos constructivos y la adecuacin al fin del edificio: su carcter. Por otro lado habla del uso del ornamento como un medio para enriquecer la construccin esencial del edificio y advierte de los riegos morales que conlleva la aplicacin trivial o comercial del ornamento ya que ira en contra de la verdad que es para l la primera obligacin de toda arquitectura.5 En La lmpara de la verdad John Ruskin (1819-1900) aboga por la virtud de la verdad y la necesidad de eliminar todo engao a la vez que denuncia una escisin de la conciencia en el arte. En este sentido defiende una postura similar a la de Pugin aunque con una connotacin menos religiosa y ms de deificacin de la Naturaleza.6 Para dicho fin enumera tres fraudes arquitectnicos que afligen la arquitectura inglesa decimonnica y propone una nueva sensibilidad en el modo de reaccionar ante *y ver+ las cosas ms que *en el+ modo de entender las cosas.7 El primero es el engao estructural. Ruskin denuncia el hecho de que los edificios fingen funcionar estructuralmente de un modo falso. No comulga con una estructura de hierro que aparenta soportar los esfuerzos al modo de una estructura ptrea y predica que no debe de haber engao en la sustentacin de un edificio. Hace hincapi en que no hay pecado en esconder ciertos elementos pero insiste en que la lectura estructural sea coherente a los ojos del observador: orden y sistema son cosas ms nobles que el poder.8 Es por esto que el hierro como material de construccin le incomoda, sugiriendo que se use slo en aquellas instancias extremas en las que otro material no pueda suplir su funcin, al tiempo que reconoce cunto los principios formales de la arquitectura estn establecidos desde los materiales tradicionales (piedra y madera)9 y que probablemente est cercano el tiempo en que se desarrollar un nuevo sistema de leyes arquitectnicos adaptados completamente a la construccin metlica. 10

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A. W. N. Pugin, Contrastes, Ilustracin y Romanticismo, Calvo Serraller, F., Barcelona, G. Gili, 1982, p. 134

A. W. N. Pugin, Contrastes, Ilustracin y Romanticismo, Calvo Serraller, F., Barcelona, G. Gili, 1982, p. 135 Apuntes sobre: Pugin, Ruskin y Viollet-le-Duc, p. 11 5 Ibid, p. 14 6 Ibid, p. 26 7 Ibid, p. 25 8 The Seven Lamps of Achitecture, Ruskin, J., New York, Dover, 1989, p. 44 9 Apuntes sobre: Pugin, Ruskin y Viollet-le-Duc, p. 38 10 The Seven Lamps of Achitecture, p. 39
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El segundo son las superficies pintadas. Una vez ms el delito reside en el intento de engaar. Ruskin no ve inconveniente en que las paredes se pinten a modo decorativo siempre y cuando las pinturas se delaten como tal, pero fingir, operaciones como marmolizar la madera con pintura no es ms que un deplorable malgasto de nuestros recursos en absolutas vanidades.11 El material debe aparecer como es ya que puede que no est en nuestros poderes el hacerlo bello, pero dejemos al menos que sea puro.12 Por ltimo Ruskin denuncia el uso de ornamentos producidos por mquinas. La honradez aqu est establecida desde la continuidad entre forma y proceso. 13 El arte aqu esta ligada a la dignidad de la labor humana y su verdadero encanto depende de que descubramos en ella la huella de los pensamientos, e intenciones, y pruebas, y desnimos de recuperaciones y del gozo del xito14 porque nadie quiere ornamentos en este mundo, pero todo el mundo quiere integridad.15

- Racionalismo estructural (neogtico ) de E.E. Viollet-le-Duc. Uno de los estudiosos de la arquitectura ms importante del siglo XIX y su comprometida lucha contra la actuacin arquitectnica de la Escuela de Bellas Artes, fue el francs Viollet-Le-Duc. El gusto de Viollet-Le-Duc por el gtico derivaba de la predileccin hacia el romanticismo de la dcada los aos 30 y la visin absolutamente romntica del Medievo que lo engendr. Despus descubri que era una arquitectura <<racional>> y eficientemente estructural desde una ptica constructiva. Como terico de la arquitectura, Viollet-Le-Duc intent oponerse a la Academia censurando su generalidad normativa y neoclsica, en favor del valor del arte y de la arquitectura medieval; abogando por un retorno al edificio racional gtico, continu el legado racionalista francs, no slo en sus implicaciones tcnicas sino tambin sociolgicas, aunque filtrado por el romanticismo de la poca. Las propuestas de Viollet-Le-Duc no encontraron acogida a raz de las reformas decretadas en la escuela de Bellas Artes en 1863, que intentaban atenuar su orientacin clasicista e impulsar una apertura liberal hacia ms amplias y sistemticas metodologas de proyectacin. En la arquitectura gtica, Viollet-Le-Duc encontr materializados los principios tico-constructivos que orientaron su operativa crtica arquitectnica: laicismo y racionalismo. A lo largo de sus viajes por Francia e Italia, entre 1835 y 1839, se haba familiarizado con el arte de la Edad Media y a los 26 aos le fue encargada la restauracin de la abada romnica de Vzelay, la primera de una cuantiosa serie de catedrales y castillos en que ocupara el resto de su vida. La prctica de la restauracin de Viollet-Le-Duc se caracteriz por intentar reconstruir los monumentos con el sentido filolgico (para restituirlos a su <<estado original>>) caracterstico del siglo XIX.
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Ibid, p. 48 Ibid, p. 48 13 Apuntes sobre: Pugin, Ruskin y Viollet-le-Duc, p. 33 14 The Seven Lamps of Achitecture, p. 54 15 Ibid, p. 54-55

- La Restauracin del monumento en Viollet versus J. Ruskin (la potica del tiempo). Con la llegada del XIX, tras el desmantelamiento del mito clsico, surgi la necesidad de crear una nueva arquitectura, que hasta entonces, vena ligado al eclecticismo. El XIX fue el siglo de los historicismos, unido fuertemente a la idea de progreso, que cambiaron por completo los mbitos de la arquitectura, pintura, nuevos materiales, y por tanto, aparecieron nuevas posturas, muchas veces intervencionistas, a favor y en contra del progreso: los maquinistas (Viollet le Duc) y los antimaquinistas (Pugin, Ruskin) respctivamente. Ahora ya no predominaba un estilo sobre otro, y la arqueologa y la restauracin se convirtieron en un mtodo para la comprensin del pasado y del presente. Viollet le Duc defendi la restauracin desde el punto de vista del racionalismo estructural, interesndose en las concepciones sociales, polticas y culturales de la poca que llevaron a la conformacin de ese estilo; es decir la defensa del mtodo racional en oposicin a las ideas del historicismo romntico. Lo gtico fue para l el estilo que mejor ejemplificaba ese mtodo, tanto desde el punto de vista tcnico como esttico. Por ello quiso aplicar ese mtodo para la arquitectura moderna y no el de la mmesis, que critic radicalmente, para elevar la arquitectura a un punto en el que quizs pudo no haber existido, pero que poda aportar sin embargo, nuevos datos. Para intervenir, se deba tener previamente amplios conocimientos de la arquitectura que se iba a restaurar, de su estilo, y sobre todo, del entendimiento de esa poca, y as lo hizo: Carcassone, encargo de restauracin (1844): remata las torres con un cerramiento hipottico, introduce el hierro en la estructura del puente, etc. Castillo de Pierrefonds (1858) ,Castillo de Roquetaillade (1850-1870), Santa Mara Magdalena de Vezelay, Catedral de Amiens, Abada de Saint Denis de Pars, Catedral de Lausana, Catedral de San Sernin de Toulouse, Catedral de San Sernin de Toulouse, Sainte Chapelle, San Luis de Poissy, Semur, Ayuntamiento de San Antonio, Ayuntamiento de Narbona, John Ruskin, desde el antimaquinismo, critic la restauracin como el peor tipo de destruccinen una mentira de principio a fin defendiendo que lo que pertenece al pasado no nos pertenece. Sin embargo s defendi la conservacin acompaado de nuevos materiales como el hierro (como estructuras de sujecin de muros de gran luz), pero estos deban aportar algo nuevo en relacin a la poca y no imitar a los que ya estaban.

-Diferencia entre el modo de operar del historicismo y eclecticismo. El historicismo, desarrollado en el siglo XIX, est fuertemente ligado al concepto revolucionario de esta poca, el progreso. Esta concentraba todos sus esfuerzos en recuperar la arquitectura de tiempos pasados, aceptando siempre que una poca progresaba con respecto a la anterior. El historicismo trataba de imitar estilos arquitectnicos de otras pocas incorporndole algunas

caractersticas culturales de ese siglo, mientras que la arquitectura eclctica se dedicaba a mezclar estilos para dar forma a algo nuevo. El historicismo proviene del ingls Historicism y se refiere a la utilizacin sin prejuicios por artistas y arquitectos de una grandsima variedad de formas y estilos histricos del pasado, creando as los distintos revivals (neogriego, neogtico, neomorisco, neobizantino, etc.) que definieron el conjunto de experiencias arquitectnicas desde mitad del siglo XVIII hasta finales del XIX. El que ms auge tuvo fue la neogtica practicada en las Islas Britnicas que se basaba. No obstante este estilo fue criticado por metodolgicos estructuralistas progresistas de los gtico, como fue Viollet le Duc, cuyas teoras tuvieron importantes repercusiones en artistas posteriores como Hctor Guimard y Gaud, entre otros. El eclecticismo es una corriente que defiende la eliminacin de los cnones que dificultaban la creatividad de los artistas y arquitectos. Estos cnones provenan principalmente del neoclasicismo. El eclecticismo del siglo XIX puede entenderse tambin como estrategia ante la mecanicista cultura de la reproductibilidad tcnica. De este modo la libertad de eleccin estilstica se convirti en un proyecto de salvaguarda y de adecuacin a las condiciones histricas. De esta corriente podemos destacar a arquitectos como Lemos y Cordes, cuyo proyecto Casa Boker suscita la vista de este esplndido Palacio a travs de su notable dimensin y, sobre todo, por la sensacin de belleza arquitectnica que produce la relacin de sus elementos constructivos y ornamentales.

-Bibliografa CALVO SERRALLER, Francisco, A. W. N. Pugin, Contrastes, Ilustracin y Romanticismo, Barcelona, G. Gili, 1982. DE FUSCO, Renato, La idea de arquitectura. Historia de la crtica desde Viollet-le-Duc a Prsico, G. Gili, Barcelona, 1977. LOPEZ VILLA, Manuel Antonio, Arquitectura e historia: curso de historia de la arquitectura, Volumen 1, Venezuela, Miguel Angel Garca e Hijos, s.r.l., 2003. LOPEZ VILLA, Manuel Antonio, Arquitectura e historia: curso de historia de la arquitectura, Volumen 2, Venezuela, Miguel Angel Garca e Hijos, s.r.l., 2003. MONEO, Rafael y SOLA-MORALES, Ignasi de, Apuntes sobre: Pugin, Ruskin y Viollet-le-Duc, Barcelona, ETSB, 1976. RUSKIN, John, The Seven Lamps of Achitecture, New York, Dover, 1989 HEGEL, Georg Wilhelm Friedrich, Filosofa del arte o Esttica (Verano de 1826) , edicin de Annemarie Gethmann-Siefert y Bernadette Collenberg Plotnikov, traduccin de Domingo Hernndez Snchez, Madrid, Abada Editores/UAM Ediciones, 2006 (edicin bilinge)

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