Ley Orgánica Municipal Paraguay
Ley Orgánica Municipal Paraguay
Dr. Carlos E. Levi B. TITULO PRIMERO DEL MUNICIPIO CAPITULO I Del Municipio Seccin Primera Del Municipio en General
Art. 1. El Municipio es la comunidad de vecinos con gobierno propio, que tiene por objeto promover el desarrollo de los intereses locales, cuyo territorio coincide con el del distrito y se divide en zonas urbanas, suburbanas y, rural. Concordancias: Art. 6 de esta Ley y Artculo 166 de la C.N. El presente artculo define el municipio y que sirviera de base a lo establecido en nuestra Carta Magna. Art. 2. Son vecinos o habitantes de un Municipio los ciudadanos y extranjeros que tengan su domicilio real en l. Concordancia: Artculos 52 y 58 del C.C. Nuestra legislacin de fondo establece que el domicilio real es aquel donde vivimos o poseemos nuestro negocio. Podemos mudarnos libremente dentro de nuestro territorio y por ello, tambin nuestro domicilio real, como bien lo dice la ltima parte del artculo 58 del C.C.
d) Que la creacin no afecte el normal desenvolvimiento de los municipios vecinos; y, e) Que hayan funcionado regularmente en el lugar, Juntas Comunales de Vecinos o Comisiones de Fomento Urbano.
Si hubiere una peticin de vecinos, ella debe ser expresa y formal, y firmada por el diez por ciento, por lo menos, de la poblacin a que se refiere el inc. a). En casos excepcionales, no se tendr en cuenta lo dispuesto por el inciso a) de este artculo; y los lmites a que hace mencin el inciso b) podrn ser establecidos tcnicamente de manera precisa e inconfundible. Al crearse un Municipio, la ley no cambiar el nombre toponmico, salvo que concurran circunstancias excepcionales. Concordancias: art. 4 de esta ley; arts. 159 y 222 (inc. 1) de la C.N. El artculo enumera las condiciones que debe reunir el proyecto de ley de creacin, fusin o modificacin del municipio. Son elementos esenciales, fundamentales. El proyecto tiene entrada en la Cmara de Diputados (disposicin constitucional) que, antes de proceder a su consideracin, analiza si el mismo rene los requisitos exigidos en la Ley. Si alguno de ellos faltase, el proyecto puede ser rechazado por carecer del formalismo legal preestablecido. El funcionamiento, la efectividad en la prestacin de los servicios pblicos establecidos por esta Ley, deben ser solventados por la ciudadana a travs del pago de los impuestos y tasas. El individuo, la ciudadana, debe contar con el territorio idneo para desarrollar aus actividad comercial, profesional. Debe obtener de su trabajo el sustento para su familia y para la comunidad. El esfuerzo de los habitantes del
municipio genera el dinero para la vida institucional del municipio que la reinvierte en obras comunales. Sin esta relacin, el funcionamiento, el crecimiento de la institucin, es imposible. Art. 4. La ley podr disponer igualmente: a) La fusin de dos o ms Municipios para constituir uno solo, cuando dicha medida sirva para atender con mayor eficacia la administracin y prestacin de los servicios municipales;
b) La supresin de un Municipio, cuando ste dejara de reunir los requisitos establecidos en los incisos a) y c) del artculo 3, en cuyo caso su territorio ser anexado al o los Municipios colindantes; y c) La anexin de parte del territorio de un Municipio a otro, cuando las circunstancias sociales, econmicas y de prestacin de mejor servicio, as lo aconsejaren.
Concordancia: artculo 3 de esta Ley y Artculo 159 de la C.N. El inciso a) nos habla de una causal econmica. La fusin responde a una mala administracin que conlleva incumplimiento del deber social y comunitario por parte de la Institucin. Sin embargo, esto no es tan sencillo como se plantea en las letras. La municipalidad es netamente recaudadora y productora de servicios pblicos en proporcin a su capacidad econmica. Esto se expresa proporcionalmente en: existencia de dinero=prestacin del servicio. La falta de la disponibilidad puede ser causada por mal manejo de la recaudacin o falta de recaudacin. El inciso b) se refiere a la desaparicin de uno de los elementos esenciales establecidos en el artculo anterior, con lo cual, se reafirma mi posicin de que dichas exigencias legales son elementos formales. El inciso c) tambin es de ndole econmico, pero no tan influyente como en el inciso a). Puede darse el caso de la migracin masiva de individuos a otra regin en busca de mejores condiciones de vida, lo que significa una merma en los ingresos municipales. Art. 5. Si la ley de creacin, fusin o supresin del Municipio o la de anexin del territorio de un Municipio a otro, lesione intereses legtimos de personas, comunidades o instituciones, se deber establecer la debida compensacin. Se establece una indemnizacin para aquel perjudicado siguindose los pasos establecidos para las expropiaciones, debiendo recalcarse que ella debe ser dispuesta por ley, previo pago de lo adeudado. El valor de la indemnizacin
puede ser fijado de comn acuerdo entre las partes o por medio de una decisin judicial, en caso de no arribar a una avenencia en el primer caso.
CAPITULO II De La Municipalidad
Art. 6. Habr una Municipalidad en cada uno de los Municipios en que se divide el territorio de la Repblica, cuyo asiento ser el pueblo o ciudad que se determine en la ley de creacin.Concordancias: artculos 1 y 7 de esta Ley. Arts. 1, 156, 202 (num. 3), 222 (num. 1) de la C.N. La Constitucin Nacional establece la nueva divisin poltica de nuestro territorio. Ella es: GOBERNACIONES Y MUNICIPIOS, respondiendo al principio constitucional de DESCENTRALIZACIN, establecido en su artculo 1 con los siguientes trminos: La Repblica del Paraguay es para siempre libre e independiente. Se constituye en Estado social de derecho, unitario, indivisible y descentralizado en la forma que establecen esta Constitucin y las leyes. NOCIN DE CENTRALIZACIN, DESCENTRALIZACIN El Estado como sujeto de derecho, al realizar la funcin administrativa puede hacerlo en forma centralizada o descentralizada. Las nociones de centralizacin, descentralizacin y desconcentracin tienen un origen comn que se sita en el plano de la organizacin del Estado. Ellas se inspiran a la vez en consideraciones polticas relativas a la independencia de las colectividades internas y a necesidades tcnicas que parecen impedir que un solo rgano pueda tomar por s todas las decisiones que requiere la existencia de la comunidad. Para la satisfaccin del inters general, el Estado puede actuar en forma centralizada. En este supuesto, las facultades de decisin estn otorgadas a los rganos superiores de la Administracin. Se dice, entonces, que hay centralizacin administrativa cuando la atencin de los fines del Estado es directamente realizada por el ente o entes centrales. La centralizacin implica reunir todas las atribuciones en el ente central, lo que trae apareada la subordinacin jerrquica entre los distintos rganos de este ente. En este sentido se ha dicho que la centralizacin es un ordenamiento jerarquizado. La descentralizacin corresponde a un modo de administracin en el cual se reconoce a los entes descentralizados una personalidad jurdica propia, distinta de la del Estado y un poder de decisin que corresponde a los rganos del ente. Centralizar, entonces, significa reunir todas las atribuciones en un ente supremo
central y descentraliza implica transferir a los entes descentralizaos la personalidad jurdica, una parte de las atribuciones que corresponden al ente central, crendose un nuevo ente independiente de aquel. Hay dos tipos bsicos de descentralizacin: descentralizacin territorial o regional y la descentralizacin institucional o por servicios. La descentralizacin territorial supone una base geogrfica en la cual el ente desarrollo su actividad. Es el caso de los municipios en nuestro pas. En la Argentina, son las comunas provinciales. La descentralizacin institucional o por servicios, en nuestro pas, no se presenta. La verdadera y efectiva descentralizacin que pregona nuestra Constitucin no se vive. Art. 7. Las Municipalidades son personas jurdicas con potestad de ejercer el gobierno municipal en todo el territorio del Municipio, conforme a las disposiciones de esta ley. Concordancias: artculos 8, 9, 11, 235 (primera parte) de esta Ley; artculos 91 y 96 del C.C. Artculo 166 de la C.N. El C.C. concede la calidad de persona jurdica a los municipios (artculo 91) y, como consecuencia de esto, los otorga la misma capacidad de derecho que las personas fsicas para adquirir bienes o contraer obligaciones, por intermedio de los rganos establecidos en sus estatutos (artculo 96). La ltima parte de este artculo hace referencia a las autoridades municipales: Intendente y Junta Municipal. Por estas disposiciones de fondo, los municipios pueden actuar en la dualidad de personas de acuerdo a las reglas del Derecho Administrativo. No se separan de este cuando actan en el mbito comercial sino muy por el contrario, es est quin determina el momento de la aplicacin de la legislacin civil y comercial. Art. 8. Corresponde a la Municipalidad la representacin del Municipio, la disposicin y administracin de sus bienes e ingresos, la prestacin de los servicios pblicos en general y toda otra funcin que se derive de su objeto. Concordancias: artculos 9, 11, 22, 58 de esta misma Ley. El municipio es una persona abstracta semejante al Estado. La Municipalidad es el rgano que representa al municipio. Es el que por medio de sus autoridades ejecuta y cumple con las obligaciones legales. En la prctica, ambas denominaciones se utilizan indistintamente para sealar al gobierno local.
El municipio es una persona de Derecho Pblico desde el punto de vista jurdico. Est formada por un grupo de individuos, llamados vecinos, que viven en un determinado territorio, administrando sus propios bienes e intereses a travs de autoridades elegidas por ellos mismos. La municipalidad es una persona jurdica del Derecho Civil no descentralizada sujeto a las disposiciones de nuestra normativa de fondo con limitaciones en su capacidad al depender del Estado Central en cuestiones econmicas, administrativas (Ley N 1535/92 De Administracin Financiera del Estado, Ley N 2051 De Contrataciones Pblicas y su Decreto Reglamentario) y de control (Ley N 276/94 Orgnica Funcional de la Contralora General de la Repblica). Art. 9. La Municipalidad podr adquirir derechos y contraer obligaciones y gozar de las ventajas y privilegios que las leyes reconozcan a favor del Estado, en relacin a los tributos y bienes, contratos y dems actos jurdicos que celebre con otras personas jurdicas o naturales. Concordancias: artculos 7, 8, 11, 22, 143 de esta Ley. Artculo 96 C.C. En lo referente al comentario, me remito a lo expresado en el artculo 7. Art. 10. A los efectos de esta ley, las Municipalidades del pas, a excepcin de la de Asuncin, sern agrupadas segn sean los montos de los respectivos Presupuesto Generales de Gastos y Clculos de Recursos anuales, como sigue: MUNICIPALIDADES PRIMER GRUPO: MONTOS PRESUPUESTADOS Superiores al cincuenta por ciento del promedio anual del total de los montos presupuestarios correspondientes a las Municipalidades de las capitales departamentales. Inferiores al cincuenta por ciento del promedio mencionado en el punto anterior, hasta el doce por ciento del mismo promedio. Inferiores al doce por ciento del promedio mencionado en el
SEGUNDO GRUPO:
TERCER GRUPO:
punto anterior, hasta el tres por ciento del mismo promedio. CUARTO GRUPO: Inferiores al mnimo establecido para el Tercer Grupo.
La determinacin del Grupo a que corresponden las Municipalidades conforme a lo dispuesto en este artculo, ser establecida por Decreto del Poder Ejecutivo, debiendo revisarse esta clasificacin para cada eleccin municipal. Concordancias: Artculos: 26 (inc. b y c); 30 de esta Ley. Artculo 171 de la C.N. La presente norma establece la categora de las municipalidades del pas. Asuncin por ser la Capital de la Repblica, el centro del poder poltico, econmico y lugar donde se desarrolla un elevado porcentaje de la actividad comercial no est afectada por el artculo. Su condicin de municipio no ingresa en ninguno de los grupos Las municipalidades del interior se agrupan atendiendo a su presupuesto general de gastos y al clculo de sus recursos naturales. El primer grupo debe superar el 50 % de estos; el segundo est comprendido en la franja del 12% hasta el 50%; el tercero se ubica entre el 3% al 12% y el cuarto, cuando aquellos no superan el 3%. La clasificacin de los municipios se establece por decreto del Poder Ejecutivo. Una consecuencia directa de esta clasificacin basada en el dinero, es el hecho del rgimen tributario al cual estn sujetos los gobiernos locales. Para el municipio de Asuncin rige la Ley N 881. Para todos los municipios del interior, la Ley N 620. En esta distincin, solamente se encuentran dos grupos: Asuncin y las municipalidades del interior del Paraguay. Dichas normas tributarias estn sustentadas en la Ley N 125/91 y su ley modificatoria Ley N 2421/04 De Reordenamiento Administrativo y de Adecuacin Fiscal. Otro efecto de esta clasificacin es la fijacin del sueldo y a las dietas de los concejales. El Intendente y los Concejales asuncenos perciben igual que sueldo que el Contralor General de la Repblica y una dieta semejante al de los Legisladores nacionales, respectivamente. Las autoridades municipales del interior, sus emolumentos estn en relacin directa a lo regido en el artculo 30 de esta Ley.
como la capacidad de dictar, en todo o en parte, su propio ordenamiento mediante la expedicin de normas jurdicas. El autor paraguayo, por su parte, enfoca la definicin de la autonoma desde el Derecho Administrativo diciendo: significa que los entes pblicos puedan dictar normas jurdicas vlidas tanto para los fines de su propia organizacin como con efecto para los administrados, sealando que las normas jurdicas precedentes de la autonoma tienen fuerza de leyes formales, pero nunca de leyes materiales. Miguel S. Marienhoff, en su clsica obra: Tratado de Derecho Administrativo, Tomo I, Teora General, Quinta edicin actualizada, Edit. Abeledo-Perrot, Buenos Aires Argentina, por su parte expresa: Autonoma significa que el ente tiene poder para darse su propia ley y regirse por ella. Denota siempre un poder de legislacin. De modo que autonoma es un concepto poltico, porque poltico es el poder de propia legislacin. Este autor, con relacin a la entidad autrquica subraya: Es toda persona jurdica pblica estatal que, con aptitud legal para administrarse a s misma, cumple fines pblicos especficos. De ah que los rasgos esenciales de tales entidades son: 1) constituyen una persona jurdica; 2) tratase de una persona jurdica pblica; 3) es una persona jurdica pblica estatal, vale decir, pertenece a los cuadros de la Administracin Pblica e integra los mismos; 4) realiza o cumple fines pblicos que son fines propios del Estado; 5) su competencia o capacidad jurdica envuelve esencialmente la de administrarse a s misma, conforme a la norma que le dio origen; 6) siempre es creada por el Estado. Cuando se habla de entidad autrquica, va sobreentendido que se trata de una persona jurdica pblica y estatal. La personalidad jurdica es lo que distingue a la entidad autrquica de los meros organismos administrativos. La autarqua implica descentralizacin, pero la inversa no es exacta: no toda descentralizacin apareja autarqua. La autarqua traduce la idea de un ente dotado de personalidad, con facultades para administrarse a s mismo de acuerdo con la norma de su creacin. En la autarqua desaparece la relacin jerrquica del ente autrquico con el rgano central, relacin que es reemplazada por el control administrativo. En la autarqua, adems de la respectiva descentralizacin funcional, existe descentralizacin subjetiva y orgnica.
Para que exista autarqua se requiere la concurrencia simultnea de tres elementos esenciales: 1) personalidad del ente; 2) patrocinio afectado para el cumplimiento de sus fines y, 3) fin pblico. No hay entidad autrquica cuyo origen de creacin no dependa de un acto estatal, tampoco hay entidad autrquica cuyo funcionamiento o actuacin est exenta de control administrativo. Finalmente el autor argentino expresa su posicin sobre las municipalidades al considerarlas autrquicas por no autnomas siguiendo la corriente de Bielsa y Villegas Basavilbaso. Atendiendo a las expresiones de los autores mencionados y a las definiciones de las palabras autonoma y autarqua, de las disposiciones constitucionales paraguayas, se debe considerar la situacin real de nuestros municipios. Podemos considerar autnomo y autrquico a un municipio que est supeditado a control del Estado Central? Dnde reside el principio constitucional de la soberana del pueblo cuando elige a sus autoridades locales? Cul es el verdadero alcance de contralor que tiene la Junta Municipal? Si el valor de la propiedad es establecida por el Gobierno para fijar el impuesto inmobiliario de las tierras en todo nuestro territorio, dnde est la tan mencionada autonoma econmica? Jurisprudencia CSJ, Sala Constitucional. Asuncin, Junio 18-998. Eduardo Martnez y otros c/ Municipalidad de Cnel. Oviedo (Ac. Y Sent. N 114). Asuncin 18 de junio de 1998. Es procedente la accin de inconstitucionalidad deducida? A la cuestin planteada, el doctor Sapena Brugada dijo: Se present ante esta Corte el abogado Oscar Escobar Toledo, en representacin de la Municipalidad de Coronel Oviedo a solicitar la declaracin de inconstitucionalidad y consiguiente nulidad del acuerdo y sentencia 17 de fecha 30 de diciembre de 1994, dictado por el Tribunal de Apelaciones, Segunda Sala de la Circunscripcin Judicial de Caaguaz y San pedro. 1. La Municipalidad de Coronel Oviedo dict la resolucin 279/94. Por la misma se emplaz a los afectados por la construccin del mercado municipal N 1 de dicha ciudad, a desocupar sus lugares de trabajo y reubicarse en los asignados, hasta tanto se terminen las obras. Los vendedores peticionaron un amparo constitucional, obteniendo como medida cautelar la prohibicin de innovar. El Juez de primera instancia dict la S.D. 247 de fecha 14 de noviembre de 1994, que resolvi desestimar la accin de amparo constitucional por
improcedente y en consecuencia ordenar el levantamiento de la medida cautelar decretada imponiendo las costas en el orden causado. 2. En segunda instancia, por el Acuerdo y Sentencia impugnado, se resolvi revocar con costas la sentencia apelada, y en consecuencia disponer que los accionantes continen desenvolvindose en sus respectivos lugares de trabajo. 3. Se present entonces ante esta Corte, el representante legal de la Municipalidad, alegando que el fallo de segunda instancia es violatorio del art. 166 de la Constitucin Nacional, que consagra el principio de la autonoma municipal. 4. La accin debe prosperar; La Municipalidad en uso de las facultades propias de la autonoma que le reconoce la Constitucin, dict la resolucin N 279/94. Lo que la Constitucin pretendi con el artculo constitucional es justamente permitir que los municipios puedan ejercer actos administrativos en beneficio de su comuna. En este caso concreto, tomar medidas para la mejora y construcciones del mercado de abasto. Corresponde por tanto, hacer lugar a esta accin. En relacin a la autonoma municipal, esta Corte se ha expedido en el Acuerdo y Sentencia N 540 del 20 de diciembre de 1996 y que en su parte pertinente dice: Esta Corte en cuantas ocasiones se ha suscitado cualquier cuestin de orden municipal, ha sido consecuente con las expresas y concretas previsiones constitucionales, que garantizan la libre gestin de las comunas en materia de su competencia. Otro fallo que hace alusin a esta soberana del municipio se encuentra en el Acuerdo y Sentencia N 400 del 5 de diciembre de 1995: Que, a lo expresado cabra agregar que la gestin de los municipios, como organismos fundamentales de la democracia y gobierno local, debe ser fortalecida antes que limitada, por obra de privacin de legtimos recursos, sin los cuales se limitan seriamente sus posibilidades de xito. Por tanto, sobre la base de lo precedentemente expuesto, y en consideracin con el dictamen del Fiscal General del Estado, voto por hacer lugar a esta accin. Costas a la perdidosa. A su turno, los doctores Paciello Candia y Lezcano Claude, manifestaron que se adhieren al voto del ministro preopinante, doctor Sapena Brugada, por los mismos fundamentos. Por los mritos del acuerdo que anteceden, la Corte Suprema de Justicia, Sala Constitucional, resuelve: Hacer lugar a la presente accin de inconstitucionalidad y en consecuencia, declarar la nulidad del Acuerdo y Sentencia 17 de fecha 30 de diciembre de 1994, dictado por el Tribunal de Apelaciones, Segunda Sala, de la Circunscripcin Judicial de Caaguaz y San Pedro. Imponer las costas, a la perdidosa.
Art. 12. Las ordenanzas, reglamentos y resoluciones que dictaren las Municipalidades no podrn quedar sin efecto, sino de acuerdo a las disposiciones de esta ley. Concordancias: Artculos: 37, 48, 51, 53, 54, 55, 232 de esta Ley. Art. 7 del C.C. Las definiciones de las palabras ordenanza, reglamento y resolucin estn establecidas en el artculo 48. Estos son actos administrativos emanados de las autoridades locales con alcance particular o general. Pueden ser recurridas ante la misma sede y, agotada esta instancia, ante el Tribunal de Cuentas, en cualquiera de sus Salas. Con relacin a los efectos y atendiendo el carcter de ley superior, le son aplicables lo reglados en el Cdigo Civil, Ttulo Preliminar: De las Disposiciones Generales. En especial debo mencionar el artculo 7 de dicho cuerpo legal: Las leyes no pueden ser derogadas, en todo o parte, sino por otras leyes, o sea, las ordenanzas, los reglamentos y las resoluciones solamente pueden ser cambiadas por otras de igual clase y respetando los principios generales reglados en nuestra ley de fondo. Art. 13. Ninguna institucin del Estado podr apropiarse de las rentas o bienes muebles e inmuebles municipales, sino con sujecin a lo prescripto en esta ley. Concordancias: Artculos. 14, 105, 108, 109, 111 de esta Ley y Artculos 168/9/70 C.N. Es muy clara la prohibicin emanada de este artculo pero atendiendo el tiempo de promulgacin de la Ley, ella es incompleta. Por ello es preferible analizar desde la norma constitucional que incluye a los entes autnomos, autrquicos o descentralizados. Fue muy comn en tiempos pasados que alguna Institucin estatal, seccionales coloradas, el ejercito paraguayo o algn ministerio, se apropiaban de tierras municipales para provecho propio o personal. Desde la llegada de la democracia, los diferentes gobiernos locales asuncenos, han promovido acciones judiciales de nulidad de ttulos a fin de recuperar los bienes municipales enajenados ilegalmente durante la dictadura. Art. 14. No se afectar ninguna fuente de renta municipal, ni se declarar nacional ningn tributo municipal, sin conceder a los Municipios otros ingresos en sustitucin de aqullos. Concordancias: Artculos 3, 9, 118, 120, 124, 125, 127, 128, 235 (ultima parte). Artculo 168/9/70 C.N. y Artculos 716/7 (C.P.C.)
La municipalidad cuenta con ingresos corrientes, de capital y los provenientes de legados y donaciones. Dentro de los ingresos de capital, se incluyen los ingresos tributarios que estn conformados por los impuestos, tasas y contribuciones especiales. Todos estos son creados por ley y para el funcionamiento del municipio. A pesar de la prohibicin expresa del artculo, las municipales, en reiteradas oportunidades, vieron sus cuentas corrientes bancarias embargadas o sus rentas afectadas por alguna determinacin judicial. Estos actos judiciales impedan el la disponibilidad inmediata y directa de sus ahorros, con lo cual, su movimiento comercial se interrumpa ilegal. Los embargos servan ms bien como actos coercitivos con el fin de obtener el cumplimiento de la obligacin contrada por el municipio. Ante hechos de esta naturaleza, se debi de modificar el artculo 716 del C.P.C. que en su redaccin actual dispone: Bienes inembargables: e) sobre bienes y rentas del Estado, de las entidades autrquicas o autnomas o de los departamentos o municipalidades que est reforzada por el 717: El embargo indebidamente trabado sobre alguno de los bienes enumerados en el artculo anterior, ser levantado de oficio a peticin del embargado. La laguna jurdica producida por la prctica fue llenada con la modificacin del artculo procesal precitado. Con ello no est desprotegido el acreedor municipal sino que posee otros medios legales para percibir su crdito. Art. 15. Las Municipalidades no estn obligadas a recaudar tributos de carcter fiscal, sino de conformidad con la Ley. Concordancias: Artculos. 169 y 179 C.N. La Constitucin es clara al determinar que los impuestos y los tributos son creados por ley nacional. Es por ello que la propia ley de creacin del impuesto debe otorgar al municipio la capacidad o la potestad de ser recaudadora de l. Es el caso del impuesto inmobiliario, novedad de la Carta Magna de 1992 y primer acto o paso hacia una efectiva descentralizacin y autonoma municipal. El municipio es acreedor (70%) y como agente de retencin por el remanente (30%). Cuando el agente redentor no deriva lo recaudado dentro del plazo legal, a los beneficiarios respectivos, incurrir en la conducta reprochable de la defraudacin. En trminos de la Ley N 125/91, el redentor omiso no tiene derecho al beneficio del pago fraccionado del monto no ingresado oportunamente porque el importe percibido y no transferido a su legtimo dueo no constituye propiedad del agente recaudador.
Lo expresado hasta aqu, es aplicable a las retenciones practicadas sobre el salario de los funcionarios municipales para sustentar el sistema de pensiones y jubilaciones de los mismos. Art. 16. Los miembros de la Junta Municipal, el Intendente y dems funcionarios no podrn ser suspendidos o separados de sus cargos, sino de acuerdo con las disposiciones de esta ley. Concordancias: Artculos 22 y 237 de esta Ley. Ley N 1626 De la Funcin Pblica y la Ley N 317/94 De Intervencin de Gobiernos Departamentales y Municipales. El Intendente municipal y los Concejales no estn sujetos a las reglas de la Ley 1626/00 por no ser empleados pblicos. Ellos son elegidos en elecciones directas y por tanto, sern juzgados por sus actos de acuerdo a las normas de la Ley 317/94. Toda expresin, afirmacin escrita o verbal realizada por cualquiera de las autoridades municipales, en el ejercicio de su funcin, no puede ser sometida a juzgamiento por ningn tipo de tribunal judicial ni mucho menos a especial.
Concordancias: Artculos: 18 (17), 42, 43, 65, 69 (15), 72, 73, 74, 224, 229, 231 de esta Ley. La suma de los intereses individuales o personales constituyen el inters social o de la comunidad donde el individuo desarrolla su existencia. Toda actividad estatal est destinada a satisfacer la demanda de los individuos.
La ciudadana local demanda calles limpias y transitables, tanto para transentes como para vehculos; recoleccin de basura continua y eficiente, espacios pblicos y plazas limpias e iluminados. Estos objetivos son los que exigen atencin permanente. La salud, la educacin y la seguridad ciudadana son funciones cumplidas directamente por el Gobierno Central. La Real Academia Espaola define el bienestar como: Conjunto de las cosas necesarias para vivir bien. Vida holgada o abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad, Diccionario de la Lengua Castellana, Real Academia Espaola, Vigsima Primera Edicin, Tomo I, Edit. Espasa Calpe S.A., 1992, Madrid, Espaa. Cundo un individuo puede pasarlo bien en su residencia? Cuando existe seguridad, representada por la tranquilidad del quehacer cotidiano; cuando cuenta con los servicios bsicos imprescindibles (luz, agua, medios de comunicacin) y asistencia mdica efectiva. El desarrollo cultural, social y material se materializa en el crecimiento de la ciudad o localidad. Lo cultural engloba teatro, msica, lectura, centros educativos diversos. Lo social, est representado por la actividad desarrollada en clubes deportivos, en balnearios, en fiestas patrias y locales y lo material, en la construccin de viviendas, caminos, edificios, etc. Cmo podemos entender la proteccin de la salud? La realidad no se compadece con la letra. La prestacin de los servicios mdicos, entindase por ellos: construccin de hospitales, provisin de medicamentos, contratacin de mdicos, enfermera, equipamiento de los centros, est bajo responsabilidad directa del Gobierno Central. La demanda legal de la Ley Orgnica, tendra razn de ser, si efectivamente se produjera la tan ansiada descentralizacin. Los municipios son verdaderas oficinas de reclamos o de quejas de su poblacin ante la carencia de estas prestaciones por parte del Estado Central. El vecino no mira ni analiza de donde proviene la satisfaccin de su demanda, sino que directamente EXIGE el cumplimiento del ESTADO DE DERECHO consagrado en nuestra Constitucin. Llegar a las autoridades centrales es muy difcil para nosotros y al mismo tiempo caro, es por ello, que el primer lugar de reclamo consiste el gobierno municipal. El fomento del civismo no se refiere al derecho al sufragio sino al celo y el respeto por las instituciones nacionales y por la patria. Involucra el conocimiento de nuestra historia, de nuestros smbolos nacionales; a la Constitucin Nacional, a los Poderes del Estado, a las leyes nacionales y locales en forma irrestricta. El civismo es el patriotismo.
La cooperacin se refleja en la colaboracin entre los municipios vecinos, entre estos y la Gobernacin, entre los gobiernos locales y las organizaciones internacionales o no gubernamentales como tambin gubernamentales, a fin de desarrollar actividades conjuntas para el bienestar de la comunidad. Estas actividades estn sealadas en el inciso a. Art. 18. Son funciones municipales: a) establecimiento de un sistema de planeamiento fsico, urbano y rural, del Municipio;
b) La construccin, mantenimiento y embellecimiento de calles. Avenidas, parques, plazas; c) La regulacin y prestacin de servicios de aseo y especialmente la recoleccin y disposicin de residuos; La reglamentacin y fiscalizacin de los planos de construccin, nomenclatura de calles, numeracin de lotes y viviendas y ornato pblico; La creacin de servicios que faciliten el mercado y abastecimiento de los productos de consumo de primera necesidad, como mercados, mataderos, ferias y similares, as como el control de la forma de elaboracin, manipuleo y expendio de alimentos;
g) El fomento de la educacin pblica, la cultura, el deporte y el turismo; h) La cooperacin para la conservacin de los monumentos histricos, de las obras de arte y dems bienes culturales; i) La reglamentacin y fiscalizacin del trnsito, del funcionamiento de los transportes de pasajeros, y dems materias relativas a la circulacin de vehculos; comercial, actividades deportivas y recreativas, tendientes a preservar la moral pblica y las buenas costumbres. k) La reglamentacin sobre apertura y funcionamiento de casas de empeo y de institutos municipales de crdito; l) La creacin y reglamentacin de la Polica Municipal para el cumplimiento y control de las actividades relativas a las materias de competencia Municipal;
m) La provisin de los servicios de alumbrado, aprovisionamiento de agua y alcantarillado sanitario, en los casos en que estos servicios no fueren prestados por otros organismos pblicos; n) El establecimiento de un rgimen local de servidumbre y de delimitacin de riberas de ros, lagos y arroyos, con arreglo a lo dispuesto por el Cdigo Civil; o) La reglamentacin y prestacin de servicios funerarios y de cementerios; p) La reservacin del medio ambiente y el equilibrio ecolgico, la creacin de parques y reservas forestales, y promocin y cooperacin para proteger los recursos naturales; q) El fomento de la salud pblica, la construccin de viviendas de carcter social y programas de bienestar de la poblacin; r) s) La promocin de la conciencia cvica y la solidaridad de la poblacin para su participacin de las actividades de inters comunal; El desarrollo de planes y programas de empleos en coordinacin con el Ministerio de Justicia y Trabajo a fin de encausar la oferta y demanda de mano de obra y fomentar el empleo; y, Las dems funciones respectivas en forma conveniente al inters pblico.
t)
Concordancias: Artculos 17(1,2), 39 (8,10), 40, 41 (1, 5, 6), 42 (2), 43 (3), 64 (2), 66, 67, 72, 73, 74, Ttulo VI, Captulos I y II de esta Ley. La Ley N 1909/02 De Loteamientos. Estas funciones estn destinadas al bienestar de la comunidad. Ellas son enunciativas. Abarcan desde la una construccin de plaza, pasando por el mantenimiento de obras existentes, hasta la realizacin de servicios pblicos. Las calles, avenidas, plazas, espacios pblicos nacen a travs de una ley y por ende se les denomina bienes dominiales pblicos naturales. En nuestro caso, nos referimos a la Ley N 1909/92 De Loteamientos, que derog explcitamente todo lo concerniente a lo normado en los artculos 183 al 192. Algunos de los servicios pblicos mencionados pueden ser sujetos a tercerizacin a fin de obtener eficacia y eficiencia en dicha prestacin. Como es el caso de la recoleccin de la basura y el servicio de aseo de la ciudad. La tercerizacin no significa del desprendimiento del servicio sino que por medio de un contrato administrativo, el municipio concede la explotacin de dicha funcin a una empresa privada, por un tiempo determinado a cambio de un canon anual que percibe la Institucin. Este canon anual puede ser fraccionado hasta en 12 meses y recibiendo el mismo en forma adelantada.
La servidumbre es un derecho real, el cual est reglado en nuestro Cdigo Civil. Al decir de Roberto Dromi el derecho de propiedad no es un derecho absoluto sino que existen limitaciones a ella por exigencias de la solidaridad social y se refiere a regln siguiente a la servidumbre administrativa, definindola como: derecho real pblico, que integra la dominialidad pblica, constituido a favor de una entidad pblica sobre inmueble ajeno con el objeto de que ste sirva al uso pblico. Su finalidad por lo tanto es que el inmueble en cuestin sirva a una entidad pblica o sujeto de derecho representativo de la comunidad. Dice al final: Las servidumbres administrativas no son reales sino personales por esencia, pues estn constituidas formalmente a favor de una entidad administrativa y materialmente en beneficio de la sociedad, no en beneficio de una heredad, como la servidumbres civiles. En su obra mencionada, Miguel S. Marienhoff analiza la servidumbre administrativas desde la ptica de quin es la autoridad que la implementa? Cita las opiniones del Dr. Bielsa y de Corti Videla a las cuales se opone sosteniendo que la autoridad judicial es el nico autorizado a imponer la servidumbre, entendindose por tanto, que los Dres. Bielsa y Corti Videla las servidumbres administrativas son impuesta por la propia Administracin Pblica. Nuestra legislacin civil, el artculo 2212 se refiere a la servidumbre administrativa al electroducto. Art. 19. En los casos en que deban efectuarse obras o servicios pblicos de competencia de las municipalidades o de otras entidades estatales, o de ambas, la realizacin de dichas obras o servicios debern coordinarse entre las entidades respectivas en forma conveniente al inters pblico. La norma es imperativa tanto para el municipio como para las entidades estatales. El ejemplo comn es la construccin de empedrado o asfaltado. Antes del inicio de la obra, debe coordinarse el trabajo de alcantarillado, de instalacin elctrica y telefnica, etc. El Artculo est pensado para que no ocurra el hecho cotidiano de que una vez terminada la obra antes mencionada, aparezcan personal de ERSSAN rompiendo lo hecho a fin de reparar para algn cao roto o el alcantarillado y terminado la labor, dejan un bache grande.
Art. 20. Las relaciones entre las Municipalidades y el Poder Ejecutivo se mantendrn por intermedio del Ministerio del Interior, al que corresponde intervenir las Municipalidades en los siguientes casos y condiciones establecidas en el artculo 165 de la Constitucin Nacional: 1. A solicitud de la Junta Municipal, por decisin de la mayora absoluta; 2. Por desintegracin funcionamiento; de la Junta Municipal que imposibilite su
3. Por grave irregularidad en la ejecucin de presupuesto o en la administracin de sus bienes previo dictamen de la Contralora General de la Repblica. La intervencin no se prolongar por ms de noventa (90) das y si de ella resultase la existencia del caso previsto en el inciso. 4. La Cmara de Diputados, por mayora absoluta, podr destituir al Intendente o a la Junta Municipal debiendo el Tribunal Superior de Justicia Electoral convocar a nuevos comicios para constituir las autoridades que reemplace a las que hayan cesado en sus funciones dentro de los noventa (90) das siguientes a la resolucin dictada por la Cmara de Diputados. La comisin de estos hechos se pondr a cargo de la Justicia Ordinaria. Concordancia: Arts. 16, 53, 236 de la presente Ley; Artculo 165, 222(3) C.N. y el Artculo 3 de la Ley N 317/94 QUE REGLAMENTA LA INTERVENCIN DE LOS GOBIERNOS DEPARTAMENTALES Y/O GOBIERNOS MUNICIPALES. El artculo est parcialmente derogado. El Ministerio del Interior no interviene ningn municipio. Esta potestad fue otorgada a la Cmara de Diputados por medio del artculo 165 de la Constitucin Nacional de 1992. Sin embargo, la Secretara de Estado, mantiene una relacin de archivo con los gobiernos locales, porque estos derivan copias autenticadas de las ordenanzas promulgadas. Al mismo tiempo, y durante el proceso administrativo de intervencin, es el nexo entre los peticionantes de dicha medida y el Poder Ejecutivo. El procedimiento que debe cumplirse para el estudio y consideracin del pedido de intervencin est reglado en la Ley N 314/94. El tiempo de intervencin es igual en las tres leyes: noventa (90) das. Analizando los tres cuerpos legales citados, encuentro que ellos establecen las mismas condiciones: solicitud de la junta municipal (decisin de la mayora absoluta); por desintegracin total de estas que imposibilite su funcionamiento y, por grave irregularidad en la ejecucin del presupuesto, previo dictamen de la Contralora General de la Repblica.
La destitucin del Intendente solamente se producir si la Cmara de Diputados, emite en mayora absoluta, su voto a favor de la solicitud. Con este acto se finaliza el proceso administrativo que se inicia con el pedido de intervencin nacida de la Junta Municipal y se abre la puerta para la etapa judicial ante el Tribunal de Cuentas, cualquiera de sus dos Salas. Producida la destitucin, el Tribunal Superior de Justicia Electoral deber llamar a nuevas elecciones para elegir el muevo Ejecutivo municipal en el plazo comprendido de noventa (90) das, de la resolucin administrativa emitida por la Cmara de Diputados. El punto neurlgico de este artculo es la causal: grave irregularidad en la ejecucin del presupuesto o en la administracin de sus bienes. Idntica redaccin poseen las precitadas normativas. Cmo se verifica esta anormalidad administrativa? Por medio del dictamen de la Contralora General de la Repblica, condicin sine quanun para que se inicie el proceso. O sea, es necesario y fundamental contar con este dictamen, porque l constituye el elemento formal del proceso. Cul es el alcance del dictamen emitido por el rgano Constitucional? La Contralora General de la Repblica es un rgano constitucional (artculo 281): La Contralora General de la Repblica es el rgano de control de las actividades econmicas y financieras del Estado, de los departamentos y de las municipalidades, en la forma determinada por esta Constitucin y por la Ley. Gozar de autonoma funcional y administrativa. A regln siguiente, el artculo 283, incisos 1 y 3 dicen: el control, la vigilancia y la fiscalizacin de los bienes pblicos y del patrimonio del Estado, los de las entidades regionales o departamentales, los de las municipalidades, los de la Banca Central y los de los dems bancos del Estado o mixtos y el control de la ejecucin y de la liquidacin de los presupuestos de todas las reparticiones mencionadas en el inciso 1), como asimismo el examen de sus cuentas, fondos e inversiones, respectivamente. La Ley N 276/93 ORGANICA Y FUNCIONAL DE LA CONTRALORA GENERAL DE LA REPUBLICA, en ninguno de sus artculos habla sobre la potestad judicial de dicha Institucin. Comienza esta Ley repitiendo el precepto constitucional, artculo 281. Entre sus deberes y atribuciones, utiliza los trminos: control, vigilancia, fiscalizacin, requerimiento, recepcin, denuncia, auditorias, dictmenes, elevar informes, vigilar, revisar, disponer. Finalmente resalta lo siguiente en su artculo 19: El control y fiscalizacin que la Contralora ejerce sobre las Instituciones de conformidad a la Constitucin Nacional y esta Ley, sern sin perjuicio de las facultades que correspondan a
otros organismo e instituciones del Estado como del Tribunal de Cuentas, 2da. Sala, a los que por Ley se asignen potestades de control y fiscalizacin. Hasta aqu, todo era claro y preciso pero a partir de la vigencia de la Ley N 2248/03 QUE MODIFICA EL ARTCULO 30 DE LA LEY N 879 CODIGO DE ORGANIZACIN JUDICIAL, todo se volvi confuso, nebuloso y produjo un vaco jurdico perjudicial que hasta la fecha, no tiene solucin. Por la Ley 2248/03, el artculo 30 tiene la siguiente redaccin: Art. 30.- El Tribunal de Cuentas se compone de dos Salas, integradas con tres miembros cada una, denominada en adelante Primera y Segunda Sala. Compete a ambas salas entender, exclusivamente, en los juicios contencioso-administrativos, en las condiciones establecidas por la Ley de la materia", con lo cual se le extrae al Tribunal de Cuentas su poder de juzgador de la cuentas del Estado como rezaba el anterior artculo 30 anteriormente. En palabras sencillas, no existe en este momento un Tribunal que pueda juzgar una rendicin de cuenta. Cmo naci esta laguna legal? Por un conflicto de Poderes entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo. Este, durante el gobierno de Gonzlez Macci, puso objecin al rubro gastos reservados destinado exclusivamente al Presidente. Solicitaron las documentaciones que respaldaban dichas erogaciones. El Ejecutivo respondi que por la naturaleza de dichos gastos reservados, estos eran de exclusivo y hasta, secreto, uso del Presidente y por ende, no necesitan remitir dicha justificacin. Ante esto, se pidi la intervencin de la Contralora atendiendo su carcter constitucional de contralor. El Poder Ejecutivo, utilizando la argumentacin de que este Organismo no posee carcter juzgador y que sus dictmenes no producen cosa juzgada y al artculo 30 del Cdigo de Organizacin vigente en aquella poca, remiti los antecedentes directamente al Tribunal de Cuentas, 2da. Sala, la cuestin planteada: era o no controlable los gastos reservados? El Tribunal se expidi a tenor de la S.D. N Jurisprudencia C.S. Sala Constitucional. Asuncin, Abril 23-999. Roberto Flix c Geib, Oscar y otros (Ac. Y Sent. N 173). Asuncin, 23 de abril de 1999. Es procedente el recurso de amparo deducido? A la cuestin planteada, el doctor Vctor Sapena Brugada dijo: Se trae a estudio de esta Corte el expediente caratulado. Roberto Flix Duarte c/ Oscar Duarte,
Geib y otros s/ amparo constitucional, que fuera iniciado por el seor Roberto Flix Duarte en su carcter de intendente municipal de la localidad de Santa Rita. La accin de amparo se promovi ante la circunstancia de habrsele suspendido en sus funciones, al nombrado intendente en virtud de la Resolucin N 41/96, por la que se resolvi: Suspender indefinidamente al Intendente municipal de la ciudad de Santa Rita, Roberto Flix Duarte Bogado, hasta tanto se resuelva el juicio penal, que por malversacin de fondos y falsificacin de documentos de esta Municipalidad, tiene pendiente el mismo en el Juzgado de Primera Instancia en lo Criminal y correccional del Menor de la Circunscripcin del Alto Paran y Canendiy. Que, por provedo de fecha 14 de octubre de 1996 (fs. 92 vlto.), el Juzgado Electoral del Alto Paran remiti los autos ante esta Sala de la Corte en los siguientes trminos: Tngase por evacuado el informe requerido a los demandados, en los trminos del escrito que antecede, y siendo necesario determinar en el presente juicio de Amparo la constitucionalidad o inconstitucionalidad de la Resolucin N 41/96 de la Junta Municipal del Municipio de Santa Rita, y de conformidad a lo establecido en el art. 582 del C.P.C. modificado por la Ley N 600/95, elvense estos autos a la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, para su tratamiento correspondiente. Que, trados los antecedentes de la resolucin y el juicio que nos ocupa, puede determinarse con claridad que nos encontramos ante una resolucin inconstitucional. En primer lugar, el intendente fue electo en elecciones municipales, y por lo tanto est investigo de las atribuciones y deberes propios del cargo. La Junta Municipal no puede cercenar estos derechos e impedir el cumplimiento de las obligaciones de intendente. No tiene potestad para ello. La Ley N 1294/87 Orgnica Municipal determina las atribuciones de la Junta Municipal pero no existe ninguna que admita la posibilidad de suspensin indefinida al Intendente. Es ms, el art. 165 de la Constitucin en concordancia con la Ley 317/94 Que Reglamenta la intervencin de los Gobiernos Departamentales y/o Gobiernos Municipales, establece que los municipios podrn ser intervenidos por el Poder ejecutivo. En el artculo 3 de la Ley N 317/94 se determina: La solicitud de intervencin ser presentada al Poder Ejecutivo, a travs del Ministerio del Interior. Los antecedentes debern ser remitidos a la Cmara de Diputados dentro del plazo de seis das hbiles, la que constituir una Comisin Especial para la investigacin de los hechos denunciados, debiendo expedirse dentro del plazo de quince das hbiles. Ms adelante, esta ley establece que en caso de ser otorgado el Acuerdo por la Cmara de Diputados, el Poder Ejecutivo decretar la intervencin y designar a un interventor dentro del plazo de quince das. El art. 9 de la Ley N 317/94, consagra que la Cmara de Diputados resuelve por mayora la destitucin del
Intendente. Ninguno de estos pasos fueron seguidos por la Junta. Estos fundamentos llevan a la conviccin de que la resolucin impugnada, transgrede el art. 165 de la Constitucin. Voto en consecuencia, por declarar inconstitucional la Resolucin N 41/96 de la Junta Municipal del Municipio de Santa Rita. A su turno, los Doctores Lezcano Claude y Fernndez Gadea, manifiestan que se adhieren al voto del Ministro preopinante, Doctor Sapena Brugada, por los mismos fundamentos. Por los mritos del acuerdo que anteceden, la Corte Suprema de Justicia, Sala Constitucional, resuelve: Declarar la inconstitucionalidad de la Resolucin N 41/96 de la Junta Municipal de Santa Rita, de conformidad a lo establecido en el art. 582 del C.P.C., modificado por la Ley N 600/95. Carlos Fernndez Gadea; Ral Sapena Brugada; Lus Lezcano Claude. (Sec. Fabin Escobar Ruiz).
delitos cometidos en el ejercicio de sus cargos por parte de los Gobernadores o Intendentes Municipales. Manifiesta el accionante que el acto administrativo ha vulnerado el Art. 17 incisos 1, 3, 5, 8, y 9, Art. 16, 137 y concordantes de la Ley Fundamental. Expresa sus fundamentos en el extenso escrito obrante en los autos. Que, en el caso planteado es menester recordar previamente que el Art. 165 de la Constitucin Nacional dice textualmente que: Los Departamentos y las Municipalidades podrn ser intervenidos por el Poder Ejecutivo, previo acuerdo de la Cmara de Diputados, en los siguientes casos: 1) a solicitud de la Junta Departamental o de la Municipalidad, por decisin de la mayora absoluta; 2) por desintegracin de la Junta Departamental o la de Municipal, que imposibilite su funcionamiento, y 3) por grave irregularidad en la ejecucin del presupuesto o en la administracin de sus bienes, previo dictamen de la Contralora General de la Repblica. Que, la Ley 317/94 que reglamenta la intervencin a los Gobiernos Departamentales y/o a los Gobiernos Municipales, en su Art. 1 autoriza la intervencin de los departamentos y las municipalidades por el Poder Ejecutivo con sujecin a lo establecido en la Constitucin y en esta Ley. Que, examinada la resolucin N 34 atacada de inconstitucionalidad se constata que la peticin hecha por la Junta Municipal es el paso previo para tramitar la intervencin de la Intendencia Municipal, imputndose al Intendente la causal establecida en el Art. 2 numeral 1, inc. b) de la Ley 317/94. Esta debe ir acompaada de las pruebas pertinentes para su viabilidad y asimismo se dar intervencin al interesado a fin de que ste pueda ejercer su defensa en la instancia que corresponde, conforme a lo prescripto en la Ley citada antecedentemente. Que, de lo expuesto surge que la Junta Municipal al dictar la resolucin N 34 se ha ajustado a la Ley. No existe en consecuencia, transgresin de norma constitucional alguna. El accionante podr ejercer su legtimo derecho ala defensa cuando sea citado en la respectiva instancia de acuerdo a la ley reglamentaria. Los argumentos esgrimidos en esta accin en apoyo de su pretensin jurdica, aparte de ser incorrectos son inoportunos. El pedido de intervencin no le priva de ningn derecho teniendo en cuenta que la Ley le otorga los medios adecuados para ejercer su defensa. Que, en cuento al cuestionamiento formulado a la Ley 3127/94, sta no limita ningn derecho constitucional. Slo procede a reglamentar el Art. 1655 de la Constitucin, estableciendo las pautas a tener en cuenta en los casos de intervencin, as como su tramitacin, el nombramiento de interventor, etc.
Que, por los fundamentos expuestos y ante la inexistencia de violacin de derechos o garantas establecidas en nuestra Carta Magna, la accin planteada no puede prosperar. Voto en consecuencia por el rechazo de la misma, con costas. A su turno los Doctores Lezcano Claude y Sapena Brugada, manifestaron que se adhieren al voto del Ministro preopinante, Doctor Fernndez Gadea, por los mismos fundamentos. Con lo que se dio por terminado el acto, firmando SS.EE., todo por ante m, de que certifico, quedando acordada la sentencia que inmediatamente sigue: VISTO: Los mritos del Acuerdo que anteceden, la Corte Suprema de Justicia, Sala Constitucional, RESUELVE: RECHAZAR la accin de inconstitucionalidad intentada, con costas. Carlos Fernndez Gadea; Ral Sapena Brugada; Luis Lezcano Claude. (Sec. Fabin Escobar Ruiz). 3. Tribunal de Cuentas, Asuncin, sala 1, 2003/06/24. Intendencia Municipal de emby c. Res. N 60/2003 de la Junta Municipal de emby (A.I. 536). Asuncin, 24 de junio del 2003. Visto: El expediente caratulado: Intendencia Municipal de emby c/ Resolucin N 60, Acta N 21, de fecha 21 de abril del 2003, dictada por la Junta Municipal de emby; y, Considerando: A su turno, el Miembro del Tribunal de Cuentas, Primera Sala, abogado Vicente Crdenas Ibarrola, dijo: Que en el presente expediente viene el seor Intendente municipal de la ciudad de emby, mediante abogado con poder para representarlo, a demandar la nulidad de la Resolucin N 60, Acta N 21, de fecha 21 de abril del 2002, dictada por la Junta Municipal de la ciudad de emby. Que, la Resolucin cuya nulidad se solicita manda: a) en su artculo 1, solicitar la intervencin de la Intendencia Municipal de emby, a cargo del seor Blas Lanzoni Achinelli, por mal desempeo de sus funciones, de conformidad al artculo 2, inciso 1, apartado b de la Ley N 317/94, y b) en su artculo 2, oficiar al Ministerio del Interior a efectos de dar cumplimiento a la mencionada resolucin.
Que, la Constitucin de la Repblica del Paraguay establece en su artculo 165: Los Departamentos y las Municipalidades podrn ser intervenidos por el Poder Ejecutivo, previo acuerdo de la Cmara de Diputados, en los siguientes casos: 1) a solicitud de la Junta Departamental o de la Municipal, por decisin de la mayora absoluta; 2) por desintegracin de la Junta Departamental, que imposibilite su funcionamiento, y 3) por grave irregularidad en la ejecucin del Presupuesto o en la administracin de sus bienes, previo dictamen de la Contralora General de la Repblica. Que, por su lado, la Ley N 317, Que reglamenta la intervencin a los gobiernos departamentales y/o gobiernos municipales, en sus artculos 1 y 2 legisla en similares trminos a los establecidos en la Constitucin de la Repblica del Paraguay. Que, ante la claridad de las normas de la Constitucin de la Repblica del Paraguay y la que reglamenta en quin reside la potestad de intervenir a los Gobiernos Municipales, no cabe ninguna duda para este preopinante de que la presente demanda fue impropiamente dirigida a este rgano jurisdiccional, ya que toda esta tramitacin, con los alegatos de las partes y sus probanzas, deben ser estudiados y decididos por el Poder Ejecutivo en primer trmino, para requerir luego el acuerdo de la Honorable Cmara de Diputados, ya que nos encontramos ante un acto administrativo de naturaleza compleja, que por su actual desarrollo an se encuentra en tapas intermedias. Recin cundo se agoten los trmites en sede administrativa, con la intervencin de todas sus instancias (Poder Ejecutivo y Cmara de Diputados), podra dar, segn el caso, la habilitacin de la instancia Jurisdiccional a los efectos o del control constitucional o de regularidad del acto complejo definitivo, emanado de los rganos establecidos en la Constitucin de la Repblica del Paraguay. Que, por las razones expuestas, soy de opinin de que este Tribunal debe rechazar la presente demanda contencioso administrativa in limine litis y enviar el expediente al Poder Ejecutivo, a travs del Ministerio del Interior, para que todo lo expuesto por las partes y sus probanzas merezcan el tratamiento establecido en la Constitucin de la Repblica y en su Ley Reglamentaria. Que, adems, opino que este Tribunal debe remitir copia autenticada de la presente resolucin al Excmo. Seor Presidente de la Repblica, al Excmo. Seor presidente de la Cmara de Diputados, a los seores presidentes de las comisiones de Asuntos Constitucionales, de Legislacin y Codificacin y de Asuntos Departamentales y Municipales de la Honorable Cmara de Diputados, y al seor ministro del Interior, para los fines consiguientes. Es mi voto. A su turno, el Miembro del Tribunal de Cuentas, Primera Sala, doctor Sindulfo Blanco, dijo: El Art. 3, inc. a) de la Ley 1462/35, exige, con condicin esencial
para habilitar o abrir las puertas de la discusin judicial ante el Tribunal de Cuentas, primera Sala, lo que dice: Que la Resolucin agote la instancia y no haya por consiguiente recurso administrativo pendiente contra ella. Cuando el procedimiento administrativo culmina con un acto administrativo de configuracin simple, el agotamiento de la Instancia respectiva se perfeccionar con la emisin de la expresin de la voluntad del rgano donde se originar la decisin, habilitando con ello a la Intendencia ante el Tribunal de Cuentas, Primera Sala. Ejemplo: decisin del Intendente Municipal o de la Junta Municipal o de ambos a la vez, respecto de asuntos de la exclusiva competencia jurdica de la unidad o entidad administrativa, en un caso donde se pretende el acceso al arrendamiento de un inmueble municipal. Pero cuando el perfeccionamiento de la voluntad pblica requiere como condicin esencial de la participacin sucesiva de varios rganos pblicos, para culminar con un acto administrativo que agota la instancia administrativa, estamos ante un acto administrativo de configuracin compleja. Las etapas anteriores o intermedias de la tramitacin del caso, seran consideradas definitivas de las respectivas fases, pero no agotarn el trmite o proceso, ni aplicarn la expresin final en sede administrativa- el proceso y procedimiento (Proceso, considerado en su faz esttica como conjunto de trmites, y Procedimiento en su aspecto dinmico, como sucesin de trmites). En el caso que nos ocupa, estamos ante un proceso administrativo de configuracin compleja porque para la formacin y consolidacin regular de la expresin de la voluntad pblica requiere de la intervencin sucesiva de varios estamentos o jerarquas administrativas de distintas composicin. Primero, la intervencin debe ser solicitada por la Junta Municipal (que es una decisin definitiva de la Instancia inicial), la que deber ser comunicada al Ministerio del Interior, y este a la Presidencia de la Repblica (otra decisin definitiva), y si esta ltima halla mrito, remitir los antecedentes a la Cmara de Diputados, -cuando se trata de intervencin y eventual desplazamiento de una autoridad comunal, segn Ley vigente en materia- y si no, lo devolver a la autoridad de origen. Culminar el proceso si es que el Poder Ejecutivo hall mrito primario para remitir los antecedentes- con el pronunciamiento efectuado por la Cmara de Diputados, con lo cual se agotar la Instancia y habilitar la apertura de la Instancia judicial, sea la contencioso administrativa, sea la de inconstitucionalidad, etc. Pero el hecho de que la Junta Municipal en el caso particular de autos- pida la intervencin no conduce fatalmente a la intervencin, dado que el mrito de su decisin puede ser objetado por los dems estamentos administrativos llamados a intervencin en las etapas intermedias e incluso en la final. Siempre, desde luego, todo proceso del cual pueda derivarse pena o sancin debe ventilarse con
respecto del principio de bilateralidad, en el que el afectado tenga oportunidad de ser escuchado. Caso contrario, se violaran garantas procesales previstas en los artculos 16 y 17 de la Constitucin Nacional. Incluso en el propio seno de la Cmara de Diputados debe permitirse al imputado el derecho inalienable de ofrecer descargos. En la mala prctica de la Cmara de Diputados, segn experiencias recogidas en los Tribunales, el debido proceso se reduce cuando est afectado un Intendente Municipal o un Gobierno Departamental- al llamado que hace una Comisin Interna del Parlamento, para que el afectado sea escuchado, sin advertir que dicha Comisin no constituye la Cmara de Diputados, sino apenas un segmento de la misma. Si la comisin recomienda la intervencin, es virtualmente la condena anticipada del afectado, dado que en la plenaria campo natural del juicio poltico, al que tienen igual derecho tanto el Presidente de la Repblica como cualquier autoridad designada por eleccin popular- no es escuchado, ni se le ofrece oportunidad para defenderse, al acusado. Sencillamente se presentan algunos parlamentarios a fundamentar la pertinencia o impertinencia de la intervencin, y el voto de la mayora circunstancia decide lo que le parece. La autonoma constitucional de los Municipios es el carcter poltico, administrativo, econmico, tributario, y en fin, de todo orden, a tal punto que constituye una forma de gobierno localizado, y es por ello que tanto el Intendente como as tambin los concejales resultan electos por la voluntad popular. Al paso que nos ofrece la experiencia de las destituciones de estos gobiernos localizados, realizados por efectos de circunstanciales apetitos personales de personas o grupos de fuerte presin de toda ndole, resulta que la voluntad popular es relegada o desplazada mediante la tramitacin perversa de los trmites respectivos, lo cual debera ser corregido, esencialmente merced a la correcta regulacin legal del proceso respectivo, tan deficiente actualmente, tal como se aprecia con los sucesivos proyectos de reforma del sistema vigente en la materia obrantes incluso en la propia Cmara de Senadores, y que desgraciadamente hasta hoy no cuenta con la atencin requerida. En oportunidad en que al Poder Judicial le correspondi examinar la regularidad legal de las intervenciones o destituciones, segn el caso, los parlamentarios se han rasgados las vestiduras, alegando que los actos polticos no son justiciables, sin advertir que el Poder Judicial no est en ninguno de los otros poderes del Estado y que la Constitucin Nacional asegura a todo ciudadano el libre acceso a la justicia y que no existe asunto que no sea justiciable, por lo que no existe Estado superior a sus propias leyes ni persona ni entidad exenta de responsabilidad por sus actos. Si la propia Constitucin Nacional asegura la reversibilidad de los actos legislativos, mediante la accin de
Inconstitucionalidad respectiva, tanto ms existe el derecho a la tutela judicial efectiva cuando no se trata de actos legislativos, sino de actos parlamentarios sin valor ley, es decir, cuando estamos ante un supuesto de un actos administrativo de origen legislativo, como lo constituye sin duda la decisin parlamentaria que un hiptesis nos ocupa. Lo dice Antonia Navas Castillo, en su obra El Control Jurisdiccional de los actos parlamentarios sin valor de Ley, Editora Volex, Madrid, ao 2000, cuando distingue entre los actos parlamentarios propiamente dichos, de los actos parlamentarios sin valor de ley, emitiendo sus pensamientos y conocimientos con esta expresin, de entre varias encontradas en su obra, la que sigue: Todo acto parlamentario impone su justiciabilidad, en virtud de la autonoma administrativa que detenta el Parlamento, siempre y cuando dichos actos incidan en derechos o inters legtimos de terceros (pg. 86). En la concepcin del Estado Policaco, por Administracin Pblica se ha entendido, de modo restrictivo, ensea Salvador Villagra Maffiodo (Principios de Derecho Administrativo) como solamente comprensiva de la actividad desarrollada por el Poder Ejecutivo, pero no en el estado de derecho; la cuestin es alcance jurdico mayor, dado que los tres poderes del Estado lo manifiestan, tanto es as que los actos administrativos del Poder Judicial (destitucin de funcionarios judiciales, ejecucin de contratos administrativos, etc.) como asimismo de cualquier uno de los segmentos de que se constituye el Parlamento Nacional, son justiciables tambin (senados y diputados separados por su pares, funcionarios administrativos del Parlamento despedidos o sancionados, resoluciones del pleno relativas a la estabilidad de Gobernadores, Intendentes y Concejales, etc.). Sobre lo expuesto, la misma autora citada nos menciona jurisprudencia de los Tribunales espaoles, entre tantos otros que contienen su obra lo siguiente: El Tribunal Supremo, antes que declarar inadmisible el recurso presentado por el presidente de la Diputacin Foral de Navarra, declara su competencia alegando que el acto impugnado no tiene formalmente carcter de ley, ni constituye tampoco, por su contenido, una disposicin normativa con fuerza de ley, implicando, en definitivas, el ejercicio de una actividad administrativa (que se produce incluso en los rganos legislativos) sujeta a revisin de esta va jurisdiccional, agregando adems que: La audiencia territorial de Burgos expreso: hay en el legislativo actos de administracin ajenos al contenido especfico de sus soberanas funciones legislativas, y estos actos de administracin pueden y deben ser objeto, tambin, del control de la jurisdiccin (pg. 88/99). Finalmente, si la normativa constitucional y legal vigente en la materia intervencin de gobiernos departamentales y municipales- estableci la Instancia administrativa previa para el juzgamiento administrativo respectivo, fue al solo efecto de permitir el examen de regularidad legal y constitucional de la decisin
afirmativa o negativa que se llegare a adoptar, por parte del Poder Judicial, y al mismo tiempo, para evitar ingresar directamente a la demanda judicial. En conclusin: el examen administrativo de carcter complejo del desempeo de las autoridades nacionales designadas por eleccin popular, es al efecto de rodear de las mismas garantas procesales a toda decisin que se adopte, en salvaguarda de la credibilidad de la opinin pblica, respecto de sus autoridades legtimamente constituidas, examen que obviamente deber extremar cuidado en establecer la existencia o inexistencia de inicios graves, precisos y concordantes respeto del desempeo del cargo pblico electivo, para no caer en la manipulacin para obtener el acceso al cargo por medios irregulares o torcidos. Con estos fundamentos, adhiero al voto del seor Miembro preopinante. A su turno, el Miembro del Tribunal de Cuentas, Primera Sala, abogado Alberto Sebastin Grassi Fernndez dijo: Que me adhiero al voto de los Excmos. Miembros que me precedieron en el estudio de la cuestin planteada. En el presente caso, ante la claridad del artculo 165 de la Constitucin de la Repblica del Paraguay, no cabe duda de que dichos trmites para pedir la intervencindeben ser cumplidos, por ser la voluntad de quienes crearon nuestra Ley Fundamental y ningn rgano puede cambiar el orden de prelacin de las leyes, bajo pena de incurrir en delito tipificado y penado en la ley, tal como dispone el artculo 137 de la misma. Es mi voto. Por tanto, en virtud de las consideraciones arriba expuestas y fundado en las prescripciones constitucionales y legales mencionadas, el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, resuelve: Rechazar in limite litis la presente demanda contencioso administrativa promovida por el seor Intendente Municipal de la ciudad de emby y contra la Resolucin N 60, Acta N 21, de fecha 21 de abril del 2003, dictada por la Junta Municipal de la cuidad de emby. Enviar el presente expediente al Poder Ejecutivo para que, por los canales establecidos en la Constitucin de la Repblica del Paraguay, sea tramitado a los efectos sealados en el exordio de la presente resolucin, al Excmo. Seor Presidente de la Honorable Cmara de Diputados, a los presidentes de las Comisiones de Asuntos Constitucionales de Legislacin yt Codificacin y de Asuntos Departamentales y Municipales de la Honorable Cmara de Diputados y al seor ministro del Interior a los fines consiguientes. Ofciese. Vicente Crdenas. Sindulfo Blanco. Alberto Grassi.- (Sec. Miguel A. Colmn). Art. 21. El Ministerio del Interior establecer un sistema de inspeccin para verificar el cumplimiento de esta ley y la correcta administracin Municipal, a cuyo efecto podr solicitar el concurso de la Organizacin Paraguaya de Cooperacin Intermunicipal y el Instituto de Desarrollo Municipal. Concordancia: Artculos 20 y 38 (c) de esta Ley.
Este artculo est derogado por los principios constitucionales de autonoma y autarqua municipal impuestas por nuestra Carta Magna desde 1992. Asimismo se suma a dichos principios, las reglas establecidas en la Ley N 317/94. Durante su vigencia, el artculo no tena razn jurdica alguna. El rgano natural de control del municipio es la Junta Municipal como lo dispone el artculo 38 inciso b, una de las autoridades del municipio y su rgano legislativo, tiene la funcin de contralor de las funciones administrativas del Intendente poseyendo los mecanismos legales para llevar a cabo una exhaustiva verificacin en el manejo contable de las arcas municipales.
garanta y seguridad para un mejor desempeo de su cometido aunque limitado. Jurisprudencia 1. TApel Civ. Y Com. Laboral, Criminal Tutelar y Correccional del Menor. Concepcin, noviembre 28-2001. Ruiz Aguilar, Luis Alberto y Velaztiqu de Echage, Myriam (Ac. Y Sent. N 78). Se comprob la existencia de un hecho punible y su autor? Fueron correctamente aplicadas la Leyes de fondo y forma en la presente causa? El Miembro preopinante, doctor Cocco Samudio dijo: Asume competencia, sta Alzada en las actuaciones rendidas ante el Tribunal de trmite, en virtud del Recurso de apelacin Especial, interpuesto por la querella y defensa respectivamente, contra el Fallo arriba detallado. En la presente causa, el seor Genaro Domnguez Bogado promovi querella contra los seores Luis Alberto Ruiz Aguilar y Myrian Velaztiqu de Echage, por los delitos de: Difamacin, calumnia e injuria. El Tribunal unipersonal sentenciante encontr culpable a los mencionados imputados por la Comisin del delito de: Calumnia, de conformidad al Art. 150, incs. 1 y 2, en concordancia con los Arts. 65 y 52 respectivamente, del Cdigo Penal vigente. Condenando a los mismos al pago de una multa de G. 9.055.200 y G. 5.000.000 en concepto de pena adicional de composicin, a cada uno imponiendo las costas a los condenados. Las motivaciones esenciales del fallo, estriban en el reconocimiento expreso, por la va testimonial, de la existencia del dictamen de la Comisin especial. Considera irrelevantes las dems instrumentales que hacen relacin a las actuaciones administrativas de la Intendencia municipal, por entender que corresponde su investigacin y decisin en otra instancia judicial. Agrega que de los trminos del dictamen, surge claro las expresiones agraviantes al honor y reputacin del querellante, manifestaciones hechas pblicas por los imputados, en un programa radial y el reconocimiento expreso, en juicio por los querellados. Sostiene que no cabe duda, determinar el carcter lesivo al bien Jurdico del honor y reputacin del querellante, las calificaciones vertidas por los acusados como malversacin de fondos, robo diario y descarado, sustraccin y despojo a la Municipalidad. Que el derecho de contralor y de opinin (art. 22, Ley 1294/87), no requiere para su leal ejercicio del uso de expresiones calumniosas, porque sta es una forma negativa de defender los intereses y las instituciones de la Repblica. Agrega que, los acusados han sobrepasado sus atribuciones, al sentenciar por su parte la conducta del querellante como hecho punible de robo ya consumado, con las expresiones vertidas: la comprobacin oficial, amparados en un informe de la Contralora General de la Repblica, conscientes de la inexistencia de una sentencia Judicial firma al respecto. Cabe destacar
prosigue el fallo- que las acciones de los procesados fue la de acusar, hacindolo pblico, y no la de emitir meras opiniones en el ejercicio de sus funciones. Asimismo expresa que, el animus injuriando se demostr con la frase: comunicar a la poblacin en general. Manifiesta adems, que la conducta de los imputados es reprochable, porque han obrado con pleno conocimiento de que sus conductas eran lesivas al honor y reputacin del querellante, no acreditando ninguna casual de justificacin o irreprochabilidad. La pena aplicada fue la de 300 (trescientos) das multa y la adicional de composicin por el monto ya mencionado. El representante de los condenados sostiene, entre otros, que no existe sentencia Condenatoria no es bice para que el hecho sea verdadero. El Art. 150 C.P. dice- no requiere que exista una sentencia firma en contra del acusado, lo que exige es que el hecho sea falso. Prosigue el agraviado, que el hecho no es falso, las irregularidades notorias en la que ha incurrido la Administracin municipal del abogado Genaro Domnguez son harto conocidas, pues el informe de la Contralora General de la Repblica ha sido, en ese sentido, contundente y arrollador. Y sin lugar a dudas, la responsabilidad por las mismas, corresponden aunque no en exclusiva- al encargado de la Administracin municipal, esto es el Intendente municipal, que era el abogado Genaro Domnguez. Que las pruebas documentales, en la que consta la comisin de graves irregularidades, fue rechazada ilegalmente por el Tribunal de sentencia, pues conforme al artculo 23 de la Constitucin nacional, se permite la prueba de la verdad tratndose de funcionarios pblicos, menciona la presentacin. Agrega que, no se tuvo en cuenta el anmus injuriando, elemento indispensable para la configuracin de cualquiera de los delitos contra el honor. Los Concejales emitieron su opinin como Concejales, como actores polticos, miembros titulares de la Junta municipal de Concepcin. Expresa que sus defendidos siempre han actuado, en ejercicio de sus funciones, defendiendo intereses pblicos superiores al privado. En este sentido, los hombres pblicos no gozan del valor absoluto de proteccin al honor que pretende darle el Tribunal de Sentencia. La crtica, cede ante el sagrado derecho de los ciudadanos que es el de ser afectado o daado por actuaciones de funcionarios pblicos. El apelante solicita sea revocada la Sentencia recurrida, absolviendo a sus defendido de toda pena e imponiendo las cosas a la adversa. El Miembro preopinante dijo: para establecer la existencia de un hecho punible, en este caso, delito, y su autor, debemos trabajar directamente sobre la calificacin imputada al hecho querellado por el Tribunal de debate y cuya parte dispositiva, fue precedentemente transcripta (Art. 456 C.P.P.).
Invirtiendo el orden de la pregunta, advertimos que los responsables de la imputacin, que trasluce la querella se encuentran perfectamente individualizados, atribuyndose dicha autora a los acusados Luis Alberto Aguilar y Myrian Velaztiqu de Echage, ya que han firmado el documento del cual se extrajo la frase utilizada para impulsar la Accin penal. Igualmente y mayor sustentacin jurdica no necesita, en oportunidad de la Audiencia del juicio oral y pblico ambos han reconocido dicho extremo. Dentro de sta cuestin, nos resta analizar la figura de: Calumnia, acomodada en el Art. 150 del Cdigo Penal vigente, y que podemos definir como la imputacin falsa de un hecho personal concreto que la Ley haya erigido como delito o que por su carcter deshonesto o inmoral, sea susceptible de exponerlo a la animadversin o al desprecio pblicos. La norma Legal citada, no define la figura delictiva, pero permite extraer del mismo los elementos esenciales configurativos de dicho ilcito, a saber: 1) imputacin falsa a sabiendas: la acusacin debe ser falsa y el sujeto activo debe ser consciente del ello, caso contrario no existira lesin moral que afecte a persona alguna. Al respecto la obra de Teodosio Gonzlez, Tomo III; pg. 124, seala en lo pertinente: si la imputacin es verdadera, no puede haber delito, porque tratndose de hechos de Accin penal pblica; es decir, de infracciones que, todos y cada uno de los ciudadanos estn, no slo en el derecho, sino en el deber de denunciar y perseguir su imputacin, lejos de hace de l un delincuente, le mostrara un eficaz cooperador de la Justicia social y en vez de castigo, merecera recompensa. Sobre el mismo punto, extraemos del Diccionario Jurdico Penal del autor, Gil Millar Puyo Jaramillo, pg. 67, los siguientes conceptos: el calumniador debe tener conciencia de que la imputacin es falsa, porque si es vierta o est convencido de que las cosas sucedieron as, no comete ningn delito. Eusebio Gmez, dice: para que exista calumnia es esencial que la imputacin sea hecha con el conocimiento de la falsedad del hecho que forma su objeto. Cuello Caln expresa: no hay voluntad delictuosa y, por tanto no hay delito, cuando la falsa imputacin se hace de buena fe o en cumplimiento de un deber, o en ejercicio legtimo de un oficio o cargo. 2) Dolo: debe probarse la existencia de mala fe, la intencin de ofender, porque ste elemento es el que completa el hecho material, sin ello no existe responsabilidad en el agente. 3) Energa suficiente para lesionar el honor personal: la emisin que genera ste efecto es el delito doloso o de conducta criminal dolosa. Las calumnias por su culpa o imprudencia carecen de la intensidad necesaria para excitar una accin Judicial porque no constituyen infracciones penales (Art. 155 C.P.). El hecho concreto que motiv la promocin de la presente causa, se encuentra claramente especificado en el Escrito de querella obrante a fojas 4 de autos y que textualmente expresa: 3-comunicar a la poblacin en general, la oficial
comprobacin de las distintas irregularidades denunciadas por sta Junta municipal que van desde la ineptitud, pasan por la malversacin de fondos y llegan al robo diario y descarado. El texto fue extrado del Dictamen elevado a consideracin de los Miembros de la Junta municipal de Concepcin (concejales), por la Comisin revisora del Informe final del examen Especial practicado, a la Ejecucin presupuestaria de la Municipalidad de Concepcin, por lo auditores designados por la Contralora General de la Repblica. Dicha Comisin, conformada especialmente para la mencionada tarea, integraban ambos acusados que son tambin Concejales de sta Comunidad. La frase transcripta literalmente constitua una recomendacin que los imputados hicieron al plenario de la Junta municipal. Este rgano Colegiado convirti en Resolucin dicha recomendacin, segn obra a fojas 132/134. Resolucin O/P N 1869 de fecha 26 de abril de 2001. De acuerdo a lo expuesto, el hecho esencial, que resulta imposible desprender y aislar de este examen, para dotar al mismo de base slida, se origin en el resultado de la Auditora realizada por la Institucin oficial autorizada para ese efectos, que es la Contralora General de la Repblica (Arts. 281,283 inc. 1,5, C.N.), cuya copia obra en autos. En el mismo, constan detalladamente mltiples y llamativas irregularidades durante la Administracin municipal ejercida por el actor de la Demanda, seor Genaro Domnguez Bogado correspondiente al ejercicio Fiscal del ao 2000. El documento es confiable y serio, por los motivos ya expresados. No existe otro peritaje de mayor valor, dentro del campo que nos ocupa que el proveniente de dicha Institucin oficial, por tanto la imputacin no puede calificarse de falsa, irresponsable o carente de sustento Legal, porque tiene apoyo de una fuente fidedigna. Por ello resulta imposible presentar a sta pieza probatoria, como una cuestin secundaria, de segundo plano o desecharla como tal, ya que la frase que prendi la reaccin del querellante, ha nacido en dicho Informe. Carecera totalmente de sentido si el rol de los Concejales municipales, se limitara a controlar u opinar sobre las gestiones del Intendente, tal como contempla el Fallo sub exmine, apoyado en el Art. 22 de la Ley Orgnica municipal. Si as fuere, qu pasara en caso de detectarse irregularidades en el manejo de los bienes de la comuna? Deben callar? Obrar as es convertirse en cmplices de dichos ilcitos. Evidentemente que all no culmina la gestin de dicho colegiado. Entre las mltiples atribuciones y deberes de la Junta municipal se encuentra el de sancionar el Presupuesto general de la Municipalidad y vigilar la correcta ejecucin del mismo. Desde el momento que los ediles son elegidos directamente por el pueblo y perciben una Dieta mensual proveniente de las recaudaciones colectadas por la Municipalidad, producto de impuestos y tasas abonados por el pueblo, tienen cuentas que rendir de sus gestiones a la
ciudadana. Esto significa informar de sus actividades, entre las que se encuentran, como ya expresamos: el control de las ejecucin del Presupuesto., Art. 38, inc. b y 163 de la Ley 10294/87, Orgnica Municipal, hacer saber en caso de anormalidades y en qu consisten las mismas. Prima el inters pblico sobre el particular, que en este caso recae sobre el sujeto pasivo u ofendido. El Tribunal deliberante no determin porqu justiprecia de agraviantes y lesivas las expresiones vertidas por los Concejales Ruiz y Velaztiqu de Echage. Como por ejemplo que: seran lesivas, ofensivas o daosas las expresiones, cuando ellas sean opuestas a la verdad. O dicho de otro modo, las expresiones de los Concejales son lesivas al honor y la reputacin del calumniado, porque ste ha demostrado que son falsas. As debi concluir la Sentencia de acuerdo al criterio formado por el Juez de debate. Igualmente, el querellante debi acreditar en el Juicio, que todos los cargos negativos de su Administracin municipal, y que fueron detectados por la Contralora del Estado, segn el Informe agregado a sta causa, son falsos, porque la presentacin inicial niega la comisin de cualquier ilcito en el accionar del Gobierno municipal agregando: cuya falsedad a simple vista se puede probar. Este es un presupuesto insalvable para el progreso de la accin instaurada, tal como hemos explicitado anteriormente. Al respecto, la Sentencia seala que el tema es materia de otra Instancia judicial. A nuestro criterio, sea en sta u otra instancia, pero la aclaracin y despejo de cualquier duda sobre la conducta del Titular de la Comuna concepcionera debi ser aclarada previo a cualquier accin penal de sta naturaleza. Para poder aplicar al caso el Art. 150 mencionado debemos demostrar notoriamente el cumplimiento de los requisitos contenidos en el mismo. En ste contexto nos estamos refiriendo directamente al presupuesto: Imputacin falsa. Por esta causal opinamos que la accin interpuesta contra los nombrados Concejales fue apresurada. En el mbito de fuerzas probatorias, cabe preguntarse, en qu piezas puede buscar fundamento una Sentencia, si tuviera que optar por un Informe escrito proveniente de un organismo Estatal realizado por profesionales del ramo, basado en documentaciones revisadas correspondientes a la Institucin intervenida, o la simple negativa verbal y escrita del afectado. No se puede dudar para escoger la primera alternativa. Por eso es que, en mi razonamiento, se presenta claro el incumplimiento de los presupuestos de la norma de Fondo, que fue aplicada al caso. Se aprecia igualmente que la acusacin no contiene un motivo o causal que lo sustenta. En el Escrito de querella base de la imputacin- se lee que los procesados han infringido la Ley por el simple dolo y gusto o para satisfacer sus bajo instintos dolosos en sus vidas personales. Las expresiones
revelan la ausencia de motivo o intencin para delinquir de parte de los querellados, hecho que debilita la acusacin en el cumplimiento especfico del requisito: Dolo, que debe aparecer perfectamente definido entre los elementos procesalmente probados. Del precedente examen, opino que no ha sido acreditada la existencia de un hecho que se lo pueda tipificar como punible, por ausencia de los presupuestos legales, requeridos para dicha calificacin. Consecuentemente, el Fallo sub exmine debe ser revocado disponiendo la absolucin de los procesados (Art. 474 del C.P.P.), con los efectos que produce la eximicin de una acusacin sobre hechos punibles contra el honor y la reputacin de las personas. Las costas deben ser impuestas al querellante de conformidad a lo establecido en el Art. 270 del Cdigo ritual. Es mi voto. Disidente del doctor Quevedo machuca, en la tercera cuestin planteada en la cual exponer cuanto sigue: respetuosamente disiento con la conclusin a que arribara el preopinante y en mi opinin, la sentencia recurrida debe ser confirmada en atencin a los siguientes fundamentos: Que, partiendo de la definicin hecha por Guillermo Cabanellas en el diccionario de Derecho Usual, Tomo I, ao 1968 Calumnia: infundada y maliciosa acusacin, hecha para daar. La calumnia recae siempre sobre hechos que causan deshonra, odiosidad o desprecio en la opinin comn de los hombres. La calumnia configura, pues, un delito contra el honor: todo individuo tiene una vida material y una vida moral, y ambas han de ser protegidas por el Ordenamiento jurdico; efectivamente se ha comprobado la existencia de un hecho punible en este caso el de Calumnia y tambin a los autores del mismo, pues no estamos examinando la administracin del Intendente municipal, en aquella poca el abogado Genaro Domnguez, sino la que nos ocupa es la frase difamatoria firmada por los querellados, por la malversacin de fondos y llegan al robo diario y descarado como costa a fs. 37, 65 de autos. Esto viene entonces a impulsar el anlisis del bien Jurdico tutelado en el Libro 2, Captulo VIII de la Ley 1.160, al estar protegido el honor, ste se ubica en un grado de igualdad a los bienes materiales. Es entonces deber del Juzgador protegerlo, en este caso con la Sentencia que responsabiliza a los querellados por lesionar el honor y la reputacin del querellante; por lo que comparto plenamente la decisin a la que arrib el Tribunal Unipersonal en la presente causa. La imputacin calumniosa denota un ataque ms directo, pues el calumniador como establece el Art. 150 de la Ley penal en contra de la verdad y a sabiendas afirma o divulga a un tercero o ante ste un hecho referido a otro capaz de lesionar su honor, es decir imputa, atribuye falsamente a alguien un hecho.
El cargo que ocupan los querellados no le facultan a acusar a una persona al Intendente en este caso- pues como mencion anteriormente, la esencia de la litis es la frase difamatoria de los condenados. Es mi voto. A su turno, el doctor Jara Sanchez dijo: que se adhiere al voto del Miembro preopinante y acompaa los fundamentos y conclusiones del mismo, reiterando que los hechos punibles querellados en esta causa, exigen el dolo, el propsito de daar la reputacin de una persona. En nuestro caso, como ya lo tiene afirmado el preopinante, los acusados obraron en sus caracteres de Miembros de la Junta Municipal de Concepcin y no en relacin enojosa personal, que pueda dar motivos para pensar en agravio premeditado. De ah que este aspecto descarta la hiptesis de conducta dolosa dirigida a menoscabar el buen nombre y reputacin del entonces Intendente municipal abogado Genaro Domnguez, por lo que en tal sentido debe ser interpretada y valorada. Sabido es que todo acto punible encierra dos aspectos: uno objetivo y otro subjetivo. El hombre tiene una doble naturaleza: material y psquica. Tambin su conducta en la convivencia humana presenta siempre, por consiguiente, un aspecto externo perceptible fsicamente y otro interno psquico. Dentro de estos dos aspectos valorativos se han suscitado discusiones dogmticas y de orden poltico criminal, referente a si el Derecho Penal debe ser un Derecho Penal de resultado o un Derecho Penal de voluntad. La mayora de los autores coinciden en afirmar que ambos valores son indispensables para que quede configurado un delito. Para ello, conviene establecer el enlace del dolo penal para luego valorar la conducta del hombre y establecer si ella estuvo inspirada en los presupuestos que la Ley exige como para que un hecho cualquiera sea considerado delito. Sebastin Soler, conocido penalista argentino, nos dice: que existe dolo cuando se ha querido un resultado, cuando se ha tenido conciencia de la criminalidad de la propia accin, y a pesar de ello se ha aprobado. Para Teodosio Gonzlez, la intencin criminal es intencin de voluntad hacia un objeto o sentido determinado. La intencin criminal es como vemos- el elemento esencial y primordial de todo delito. Pero esa intencin criminal, que debe fundar la responsabilidad del Agente, es un procedimiento interno del nimo, por ello, la Ley se ve obligada a resolver este asunto, adems de lo indicado por el expositor anterior, por presunciones. En esta causa, podemos presumir que los querellados Miembros de la Junta municipal local, al suscribir el Dictamen ya aludido por el preopinante, como representantes de la comunidad a la que representan en el Legislativo municipal, interpusieron el animus defendendi que desde los tiempos ms antiguos, excluye el animus injuriando. Culpa chaveta decan lo romanos- qui non in nimo quid fecit, utlteris nocet, sed ne sibi nceat. Vale decir, que no hay
culpa y por consiguiente accin punible, cuando la necesidad de la propia investidura, impone asumir posiciones de Defensa mediante hechos o palabras que puedan presentarse como deshonrosas para el adversario, que configuran objetivamente los hechos punibles de estos delitos, el nimus difamandi o injuriando, excluidos sin dudas en el caso en examen. Consecuentemente, me adhiero al voto del Miembro preopnate, en todos sus trminos A la ltima cuestin el Miembro preopinante dijo: Por los fundamentos que contienen las respuestas anterior, concluimos que no fue aplicada correctamente la Norma de fondo, porque los presupuestos indispensables para la calificacin del delito tipo, en nuestro caso, el Art. 150 del Cdigo Penal y sus concordantes, no han quedado conformados, razn por el cual hemos entendido que se impone la Revocatoria del fallo. Por lo fundamentos expuestos, en el exordio que antecede, el Tribunal de Apelacin en lo Civil, Comercial, Laboral, Tutelar, Criminal y Correccional del Menor, resuelve: Declarar admisible, el Recurso de Apelacin interpuesto por ambos litigantes. Revocar, la S.D. N 31 de fecha 7 de setiembre de 2001, dictada en la presente causa y en consecuencia absolver de reproche y pena a los imputados Luis Alberto Ruiz Aguilar y Myrian Velaztiqu de Echage, no siendo afectados en su honor y reputacin por la promocin de ste juicio. Imponer las costas del juicio, a la parte querellante. Santiago M. Quevedo M.; Luis Alberto Jara Snchez; Guido Ruben Cocco Samudio. Secretario, Oscar Parodi Art. 23. La organizacin y el funcionamiento de las reparticiones municipales sern reglamentados de acuerdo a las necesidades que se han de satisfacer y a la capacidad financiera del Municipio. Concordancias: Arts. 17, 18, 62 (numeral 1), 152 (primera parte) y 237 de esta Ley. Art. 40 y 41 de la Ley N 1626/00 Los objetivos y las funciones legales municipales estn determinados en los artculos 17 y 18 de esta Ley. Atendiendo a ellos y a la capacidad financiera de la Institucin, se crean y/o se elimina: departamentos, secciones o dependencias. La capacidad econmica tambin determina la cantidad de personal permanente o contratado con que puede contar la Municipalidad, independientemente del porcentaje (25%) de los ingresos corrientes establecido en la Ley Orgnica (art. 152). La creacin o eliminacin de una dependencia, departamento o seccin puede ser propuesta por cualquiera de sus autoridades. Si la decisin la adopta el Poder Legislativo, debe posteriormente tener la aprobacin del Ejecutivo, o viceversa. Si la determinacin es unilateral, ella es nula.
La disminucin del personal por causas imputables a la disponibilidad presupuestaria, es considerada despido justificado? Dispone la Ley N 1626/00, en su artculo 41, lo siguiente: Cumplido el perodo de prueba establecido en la presente ley, el funcionario pblico cuya relacin jurdica con el Estado termine por supresin o fusin del cargo, salvo que opte por permanecer en disponibilidad sin goce de sueldo por el trmino mximo de un ao, percibir la indemnizacin prevista en el Cdigo del Trabajo para el despido sin causa y por la falta de preaviso. El funcionario pblico cesado por esta causal, tendr prioridad para la reincorporacin a otro organismo pblico que requiriese nuevas incorporacin de personal. El periodo de prueba a la cual se hace alusin es de seis meses (art. 18), durante el cual, la desvinculacin del trabajador no genera ninguna responsabilidad para el Estado. Transcurrido dicho tiempo, el trabajador pblico adquiere estabilidad (artculo 41). Debo recalcar que la estabilidad laboral del funcionario pblico es muy diferente a la adquirida por un trabajador privado (art. 94 del C.L.). Esta diferencia legal, la cual no tiene justificativo alguno, es contradictoria al principio constitucional de igualdad ante la ley. Producida la supresin o fusin del cargo, el empleado pblico tiene dos opciones. La primera, esperar 12 meses sin goce de sueldo, la cual no tiene razn de ser con lo cual seguir perteneciendo seguir perteneciendo al staff de la institucin municipal en espera de su reposicin. La segunda opcin, creo que la ms vlida desde el punto de vista prctico, es considerarse despedido ilegalmente percibiendo las indemnizaciones establecidas en los artculos 87, 91, 94, 218 y 243 del Cdigo Laboral. Este segundo camino concede un derecho de preferencia con relacin a sus pares cuando existe una vacancia en otra institucin pblica. Jurisprudencia TElectoral., Asuncin, sala 1, 2003/05/27. Collante, Rodolfo Carlos. c. Municipalidad de Mariano Roque Alonso s/ Reposicin en el cargo y cobro de guaranes en diversos conceptos (Ac. Y Sent. N 21). Asuncin, 27 de mayo de 2003. Est ajustada a derecho la Resolucin N 229/2002 de fecha 25 de mayo del 2002 dictada por la Intendencia Municipal de la ciudad de Mariano Roque Alonso? Y el miembro preopinante, abogado Blas Neri Fleitas R., manifiesta:-
Que, en fecha 10 de junio del 2002, se presenta ante este Tribunal el seor Rodolfo Carlos Collante Bogado, por derecho propio y bajo patrocinio de la abogada Mirna Ortiz, a promover juicio contencioso-administrativo contra la Municipalidad de la ciudad de mariano Roque Alonso, de acuerdo al escrito presentado a fs. 4/6 de autos en los siguientes trminos que sucintamente se expresa: Y el Miembro preopinante prosigui diciendo, Que, se ha presentado ante este Tribunal el seor Rodolfo Carlos Collante Bogado, quien se agravia de la Resolucin N 229/2002 I.M. dictada por el Intendente Municipal de la ciudad de Mariano Roque Alonso, que dispone prescindir de las funciones que desempea y cuya calidad de funcionario con estabilidad consta a fijas 2 de autos. Que, en este punto, tenemos que tener en consideracin que el acto administrativo impugnado por el actor; es decir, la Resolucin N 229/2002 de fecha 25 de mayo del 2002 dictada por la Intendencia Municipal de la ciudad de Mariano Roque Alonso, invoca los artculos 128 y 166 de la Constitucin Nacional, 46 y 142 de la Ley 1626/00 De la Funcin Pblica. Como se observa, el acto administrativo impugnado en ningn momento se refiere a la causal invocada por la demandada en su escrito de contestacin (supresin de cargo). En cuanto a la autonoma otorgada por la Carta Magna a las Municipalidades, as como la prevalencia de los intereses generales sobre los particulares, es indiscutible. Sin embargo, el Artculo 142 de la Ley 1626/00 citada en el cuerpo de las resoluciones atacadas de nulidad, otorga al Poder ejecutivo para reorganizar la administracin pblica, estableciendo un retiro voluntario de los funcionarios, conforme a la antigedad de los mismos y los respectivos aportes que se realicen a las cajas jubilatorias. Esta norma es taxativa, por lo que sus previsiones no facultan a la Intendente Municipal, a pesar de la autorizacin de la Junta Municipal, a prescindir de los servicios de los funcionarios fundado en el Artculo 142 citado, sino de acuerdo al Artculo 43 de lka Ley de la Funcin Pblica. Otro punto en cuestin es lo que hace al invocarse al Artculo 46 de la 1626, que manifiesta que dentro del Presupuesto General de Gastos de la Nacin deberan estar incluidas las indemnizaciones correspondientes en el caso de los despidos de los funcionarios de la administracin central, inaplicable a los intendentes municipales, ya que por autarqua y autonoma otorgada por la Constitucin Nacional del ao 1992, las Municipalidades no dependen del Presupuesto General de Gastos de la Nacin, siendo estas las que elaboran sus
correspondiente presupuesto, que debe ser acep0tado por las Juntas Municipales respectivas. Que analizando los preceptos legales utilizados por el Ejecutivo Municipal para dictar la resolucin impugnada y que dieron lugar a la prescindencia de los servicios del actor, encontramos una incorrecta aplicacin de las normas legales. Que, en cuanto a la supresin o fusin de cargos manifestada por la parte demandada, es necesario traer a colacin lo expresado por el autor Enrique Sayagues Laso en su obra Tratado de Derecho Administrativo, Tomo I, pgina 359, quin manifiesta: La supresin de un cargo pblico por los rganos competentes tiene como consecuencia que el funcionario que lo ocupa queda separado de la administracin. Dicha situacin se distingue claramente de la destitucin. Esta supone la persistencia del cargo del cual se saca al funcionario, en aquella el alejamiento del funcionario es consecuencia de la extincin del cargo que ocupaba. La supresin debe hacerse por razones inters pblico, no por motivos ajenos a la funcin, ni para lograr una destitucin indirecta, pues se configurara desviacin de poder que viciara el acto e impondra responsabilidad. Que, en conclusin, la supresin o fusin de cargo que manifiesta la representante convencional de la Municipalidad de Mariano Roque Alonso que no es motivo de la prescindencia de las funciones que vena desempeando el demandante, deja dudas acerca de la verdadera finalidad del acto y no es ms que una disimulada destitucin del cargo que vena ocupando el actor, contrariando as normas de carcter pblico y es especial constitucionales que hacen a la carrera dentro de la administracin pblica, a la estabilidad adquirida, por lo que el acto administrativo impugnado carece de validez. Que, de lo expresado precedentemente soy del parecer de que la Resolucin N 229/2002 de fecha 25 de mayo del 2002 dictada por la Intendencia Municipal de la ciudad de Mariano Roque Alonso, debe ser declarada nula y, en consecuencia, se debe disponer la inmediata reposicin del actor Rodolfo Carlos Collante Bogado, en el cargo que ocupaba o en otro de similar categora y remuneracin, as como el pago de los salarios cados, bajo apercibimiento de lo dispuesto en el Artculo 45 de la Ley 1626/00 De la Funcin Pblica, en concordancia con el Artculo 2 y 82 de la Ley 1535/00 De la Administracin Financiera y el Artculo 106 de la Constitucin Nacional. Las costas a la vencida. Es mi voto.
A su turno, los Miembros Casatti Ferro y Meza se adhieren al voto del preopinante por los mismos fundamentos. Por lo que resulta de la votacin que antecede y de sus fundamentos, el Tribunal Electoral de la Capital, Primera Sala, resuelve: Hacer lugar a la presente demanda contencioso-administrativa promovida por el seor Rodolfo Carlos Collante Bogado, en contra de la Municipalidad de Mariano Roque Alonso, y en consecuencia, revocar la Resolucin N 229/2002 de fecha 25 de mayo del 2002, dictada por la referida Intendencia Municipal; Disponer la inmediata reposicin en el cargo que vena ocupando el actor o en otro de igual categora, bajo apercibimiento de lo dispuesto en el Artculo 45 de la Ley 1626/00 De la Funcin Pblica; Disponer el pago de los salarios cados de conformidad a lo establecido en el Artculo 44 in fine de la Ley 1626/00 De la Funcin Pblica; Imponer las costas a la parte vencida. Lus Casatti. Blas Fleitas. Gilberto Meza. (Sec. Federico Delfino).
Qu es la honorabilidad? Para la lengua castellana es la cualidad de honorable, el cual es digno de ser honrado, persona que procede con rectitud e integridad. O sea, su reptacin en el municipio es intachable. Art. 26. Las Juntas Municipales se compondrn: a) En la Municipalidad de Asuncin, de veinticuatro (24) miembros titulares y veinticuatro (24) suplentes;
b) En las Municipalidades de las capitales departamentales y en las que se hallen comprendidos en los Grupos Primero y Segundo establecidos en el artculo 10 de esta Ley, de doce (12) miembros titulares y doce (12) suplentes y, c) En las Municipalidades que se hallan comprendidos en los Grupos Tercero y Cuarto, de nueve (9) miembros titulares y nueve (9) suplentes.
Concordancia: Artculos 10 y 181 de esta Ley. Esta es la nueva redaccin del artculo que fuera modificado por la Ley N 2454/04. El viejo artculo estableca que los suplentes eran 18, 6 y 6 respectivamente. Ahora, tanto los titulares como los suplentes poseen la misma cantidad de nmeros. Si nos preguntramos cul es la importancia de aumentar los suplentes? No la encontraremos desde el punto de vista jurdico, lo que nos lleva, al plano poltico que escapa de este trabajo. Jurisprudencia Telec. De Villarrica, Villarrica, Mayo 31-999. Lpez, Agustn y otros (A.I. N 3). Villarrica, 31 de mayo de 1999. Victo: El escrito presentado por los seores Agustn Lpez Godoy, Aurelio Ruffinelli y Juan Bautista Lpez, agregado a fs. de autos, y Considerando: Que los referidos recurrentes, solicitan la proclamacin d sus candidaturas para sustituir a los seores Gustavo Mussi Melgarejo, Rubn Orlando Fanego M. y Oscar David Mussi, concejales titulares por la A.N.R. suspendidos en sus caros, por dos meses sin goce de sueldo, puesto por el Consejo Municipal. Que, los seores Agustn Lpez y Aurelio Ruffinelli, fundamentan su peticin en el hecho de haber participado como candidatos suplentes, proclamados por la A.N.R., en las elecciones municipales y el seor Juan Bautista Lpez, por haber
participado como candidato en las elecciones internas de la A.N.R., en sustitucin del seor Amadeo Maidana, fallecido, y basado en el hecho de que las tres personas proclamadas por el Tribunal Electoral de Villarrica, como suplentes por la nucleacin poltica al que pertenecen se han incorporado como titulares, quedando el Partido colorado sin suplentes, proclamados para la sustitucin de los titulares en caso necesario. Al respecto, el Tribunal seala: el art. 256 del Cdigo Electoral: Las autoridades electas en comicios municipales ordinarios, de no mediar contiendas judiciales, tomarn posesin de sus cargos, 30 das despus de realizadas las elecciones. El miembro que figure a la cabeza de la lista proclamada presidir la sesin preliminar de instalacin de la nueva Junta, que en dicha ocasin, constituir su Mesa directiva. Del artculo de referencia, se deducen los siguientes elementos fundamentales, para la conformacin de toda Junta municipal y que son: 1- Eleccin en Comicios: requisito fundamental que refleja el smbolo de la democracia, permitiendo que el pueblo mediante el ejercicio del sufragio, designe a sus representantes. En nuestro sistema jurdico y de conformidad al art. 258 del mismo cuerpo legal, deben ser: Elegidos en comicios directos, por medio del sistema de listas cerradas y de representacin proporcional los escaos se atribuye a las candidaturas que hubiesen obtenido los cocientes mayores en el cuadro, atendiendo a un orden decreciente. Con lo que queda claramente sealado que toda persona para ocupar el cargo de Concejal debe ganar el escao, segn el sistema de representacin proporcional establecido en el mismo artculo, despus de su participacin como candidato en comicios directos. Y toda eleccin se hace, sobre la base de la convocatoria sealada en el art. 153 del C.E. Al respecto del inciso b) de este artculo, la Resolucin de convocatoria a elecciones para el Municipio de Villarrica, llama a elegir 12 miembros titulares y 6 suplentes sealados por la ley respectiva. Si bien los partidos polticos o Alianzas debe presentar a los candidatos sobre la base del total de cargos a llenar (art. 250 C.E.), de entre los mismos, slo se eligen el nmero de concejales titulares y suplentes especficos, sobre la base del mecanismo de distribucin de escaos, establecido en el art. 258 del C.E. Los candidatos propuestos, a quienes no se le ha atribuido ninguna banca, por sobrepasar el nmero de escaos ganados por las respectivas nucleaciones polticas, quedan como terceros extraos al Consejo Municipal; por consiguiente no pueden ser considerados como los electos. 2- Proclamacin, no basta que una u otra lista haya obtenido el mayor nmero de votos. Es necesario que ella sea proclamada, es decir declarada electa como tal por la autoridad competente, precisamente por lo sealado en el
prrafo precedente. Pues no todos los candidatos de las listas propuestas por los Partidos polticos o Alianzas electorales son electos sino slo, en el caso que nos ocupa, los 12 titulares y 6 suplentes que ganan un escao segn el sistema D Hont. Por consiguiente, la proclamacin es el acto necesario para que la persona electa adquiera los derechos y prerrogativas inherentes al cargo. La proclamacin en los cuerpos colegiados se hace por lista y no por persona. En ese sentido, seala el art. 237: Concluido el escrutinio, el Tribunal establecerB) La Discriminacin de los Resultados por listas y para la distribucin de escaos en las listas de los cuerpos colegiados debe aplicarse el sistema DHont (art. 258). Del art. 237 se deduce que la proclamacin de los electos lo debe realizar el Tribunal al trmino del escrutinio y en los plazos establecidos en el cronograma electoral, aprobado por los partidos polticos para las elecciones municipales y en cumplimiento de la misma, el T.E. ha integrado la lista de Concejales Titulares y Suplentes del Consejo Municipal, en base a la representacin proporcional del sistema DHont, proclamando a 12 titulares y 6 suplentes, de conformidad a la Resolucin T.S.J.E. N 791/96, que da cumplimiento al art. 26, inc. b) de la Ley Orgnica Municipal. De las disposiciones legales sealadas, se deduce que el Tribunal electoral debe: a) realizar la proclamacin en un plazo establecido: es decir al trmino del escrutinio y no en otro tiempo, por el carcter preclusivo de posplazos establecido en el fuero electoral, pues son perentorios e improrrogables, (art. 39, Ley 635/95), lo que implica que no se pueden reabrir plazos ya fenecidos y b) proclamar slo a los electos, en este caso proclamar slo a 12 titulares y 6 suplentes, que es el nmero de miembros sealados por la Ley Orgnica Municipal y la Resolucin de llamado a elecciones municipales. El Consejo Municipal, no es consejo abierto, del cual puedan participar todos los candidatos propuestos como suplentes, por las nucleaciones polticas, ya que el art. 26 de la Ley Orgnica Municipal bloquea el nmero de integrantes sealando en su inc b) En las Municipalidades de las Capitales Departamentales y en las que se hallen comprendidas en los grupos primeros y segundos establecidos en tal art. 10 de esta Ley, de doce Miembros Titulares y seis Suplentes, pues como lo tenemos sealado con anterioridad, los que no ganaron los escaos son terceros extraos al Consejo Municipal. Con relacin al tiempo de proclamacin, se observa que en la jurisprudencia extranjera: Una vez realizada la Proclamacin de los electos y expedidas las correspondientes credenciales, la Administracin Electoral carece de Competencias en orden a la integracin de los parlamentarios en una u otra formacin poltica, (Ac. 20 de enero de 1986, Pag. 419, Cdigo Electoral Espaol, Enrique Arnaldo Alcubilla, Manuel Delgado Hirvieren Garca Campero, Letrados de las Cortes Generales, Publicaciones Abella, Madrid 1989).
Realizar por tanto, proclamacin de otras personas fuera de los 12 titulares y 6 suplentes, en esta instancia lo considero por un lado extemporneo y por la otra improcedente. Analizar el problema de las sustituciones, conlleva al estudio de la funcin de los titulares y suplentes. Al respecto, los titulares ejercen las funciones para el cual fueron electos. En el caso que nos ocupa, los titulares electos y proclamados adquieren los derechos y prerrogativas correspondientes de Concejal Municipal, establecido en las leyes. La funcin de los suplentes es sustituir a los titulares, en caso de renuncia, inhabilidad, muerte o permiso de un miembro ya incorporado (art. 163). Entiendo por miembro incorporado al Concejal electo y proclamado, que previo el juramento de ley integra el cuerpo colegiado, ejerciendo las funciones inherentes al cargo. Si se procediera en esta instancia a proclamar a otras personas, fuera de las 6 proclamadas en la estacin oportuna, el Tribunal con la figura de la sustitucin estara ejerciendo funciones legislativas, al crear a los sustitutos de los suplentes, figura no contemplada en nuestra legislacin. En efecto, si los solicitantes fuesen proclamados para sustituir a los inhabilitados temporalmente, una vez que los titulares regresen a ocupar sus bancas, los sustitutos se convertiran en suplentes, dndose as lo sealado precedentemente, de haber sido proclamados como suplentes de los proclamados inicialmente como suplentes. Por otro lado, si el Tribunal procediese a proclamar a otros tres suplentes, se superara al nmero sealado por la referida Ley Orgnica Municipal, aumento que slo puede ser establecido por Ley y no por resolucin judicial. Si el art. 163 del Cdigo Electoral resulta inaplicable para proceder a la sustitucin en la Junta Municipal, por haberse agotado los suplentes de la misma nucleacin poltica, que es el caso en debate, la solucin del problema lo da el art. 164 que textualmente dice: Cuando las vacancias resulten del retiro definitivo del bloque o bancada de uno de los partidos, movimientos polticos o alianzas se convocar en primer lugar a los suplentes de lamisca bancada y si stos a su vez se negaren a incorporarse, se distribuirn las bancas entre los candidatos suplentes ms votados en las listas de las otras asociaciones polticas y en la proporcin correspondiente y a regln seguido seala especficamente : igual procedimiento se seguir en los casos de vacancias de convenciones constituyentes, de miembros titulares de las Juntas departamentales o Juntas municipales. Interpretando el alcance de este artculo en concordancia con el art. 163, las sustituciones deben hacerse en primer lugar con los suplentes proclamados de la misma bancada y a falta de ellos con los suplentes proclamados de las otras bancadas; pues la expresin Candidatos suplentes ms
votados, no puede significar otra cosa diferente a Proclamados. Pues si no fuera as debera el artculo referirse a los candidatos suplentes ms votados de las distintas corrientes internas del mismo partido, antes de ofrecerlos a los suplentes ms votados de otras nucleaciones polticas, y por lo que tenemos dichos procedentemente, ya que no basta la eleccin, es necesario a su vez la proclamacin que determina el lugar correspondiente, dentro de las listas electos y al nmero bloqueado de suplentes que sealan las respectivas leyes orgnicas. En el caso que nos ocupa, al no quedar suplentes que puedan sustituir a los titulares de su misma bancada y siguiendo las reglas de los dos artculos precedentemente mencionados, los Concejales titulares por la A.N.R., inhabilitados temporalmente para ejercer el cargo deben ser sustituidos por los miembros suplentes proclamados de las otras Asociaciones polticas que integran la junta Municipal. Dar curso a lo peticionado por los recurrentes, implicara dar participacin a terceros extraos de in rgano colegiado con nmero de miembros limitado por las leyes especficas. Seguidamente el miembro abogado Leonor Gonzlez Prestillo manifiesta, para la resolucin del presente caso, considero que el hecho relacionado en autos existe inhabilidad o impedimento para ejercer el cargo en relacin a varios miembros titulares de la Junta municipal de la ciudad de Villarrica, seores Gustavo F. Mussi M., Rubn O. Fanego M. y Oscar David Mussi y Antoniano Wuyk por suspensin temporal (60) das, conforme consta en el instrumento de fs. 40 al 43 de autos, (Resolucin N 1143 de la Junta Municipal), por ende corresponde el estudio y la forma en que se debe proceder para la sustitucin, al amparo de las prescripciones legales que hacen al caso. En este supuesto, el art. 163 del Cdigo Electoral refiere: En caso de renuncia, inhabilidad, muerte o permiso de un Miembro ya incorporado, lo sustituir aquel que en la lista respectiva de suplente de su partido o movimiento poltico figure en el orden de prelacin. El mismo sistema regir para las Alianzas electorales, salvo que las partes hayan acordado otro diferente, la suspensin impuesta a los concejales les impide ejercer su cargo, ello implica inhabilidad, que significa defecto o impedimento para ejercer un empleo u oficio (ver comentario, art. 7 del C.E., comentado por Bernardino Cano Radil, pg. 15 y diccionario jurdico de Manuel Osorio, pg. 381). Entendemos por miembro incorporado en los trminos de la prescripcin legal citada, el miembro titular de un cuerpo colegiado en ejercicio del cargo, previo cumplimiento de las formalidades requeridas por cada cuerpo (senador, diputado, miembro de Junta Departamental, Municipal, etc.). En relacin a la sustitucin, la disposicin legal en estudio (art. 163 C.E.) prescribe: que en cualquiera de las circunstancias sealadas en su texto,
renuncia, inhabilidad, etc.: de un miembro ya incorporado, lo sustituir aqul que en la lista respectiva de suplentes de su partido o movimiento poltico figure en el orden de prelacin. El mismo sistema regir para las Alianzas electorales, salvo que las partes hayan acordado otro diferente, de ello se infiere sin lugar a equvocos, a mi criterio que esta disposicin legal, al hablar de que la sustitucin se debe hacer de las lista respectiva de suplentes de cada partido, de cada movimiento poltico o de la alianza en su caso, se adhiere al rgimen de representacin poltica proporcional para la sustitucin del miembro incorporado en un cuerpo colegiado surgido de una eleccin, conforme nuestra legislacin electoral (convencionales, constituyentes, senadores, diputados, miembros de Juntas Departamentales y municipales). Congruentemente la prescripcin legal citada, ratifica el principio de la representacin proporcional, establecida para la distribucin de escaos de los miembros de un cuerpo colegiado surgido de una eleccin, previsto en nuestra Legislacin electoral, de conformidad a las previsiones del primer apartado del art. 258 de la Ley 834, Cdigo Electoral que seala: Los convencionales, senadores diputados, miembros de las Juntas Departamentales y Municipales sern elegidos en comicios directos, por medio del Sistema de lista cerrada y de representacin proporcional, que tiene su referente constitucional en la disposicin establecida en el art. 118 de la Constitucin Nacional que dice: El sufragio constituye la base del rgimen democrtico y representativo. Se funda en el voto y en el sistema de representacin proporcional. A propsito de la representacin poltica, el prof. Nstor Pedro Sagus, en su obra doctrinaria: Partido poltico y la representacin poltica, publicada en el compendio jurdico El Derecho, Jurisprudencia General, Tomo 137 pags. 956, 957, 958 seala: En todo fenmeno de representacin poltica, visualizado desde el campo de la realidad, es posible constatar tres elementos fundamentales: a) el representante, b) el representado, c) el factor representativo (o elemento que hace que el representante representa al representado) Segn nuestro parecer el meollo de la representacin poltica est en un fenmeno de adhesin. A es representante de B, porque B presta adhesin a A. Cules son las causas de la adhesin? Ella es necesariamente mltiple. Algunas veces se presta adhesin por el carisma, simpata, seguridad o confianza que tiene el representante En otros supuestos, el representado confiere adhesin al representante porque entiende que el ltimo lo beneficiar (adhesin por inters). Tambin es posible que B conceda adhesin a A por coincidencias ideolgicas o doctrinarias: lealtades por principios. Asimismo pueden darse adhesiones mixtas, pro lealtad personal y de inters o principista y de inters, etc., en cuanto a los partidos y la representacin poltica, sigue el auto es obvio que los partidos polticos no son los nicos escenarios de representacin, porque fuera de ellos hay numerosos elencos
representativos, (V. gr. Representaciones polticas en el mbito gremial, universitario, eclesistico, empresarial, etc.), un partido poltico es representativo (en el mbito sociolgico), en la medida en que sus lderes y candidatos cuenten con adhesin dentro y fuera del partido a) dentro del partido poltico algunos dirigentes del partido representan (obtienen adhesin), a sectores o lnea de ese partido. Tal representativas intrapartidaria es decisiva, por supuesto par alcanzar cargos en las cpulas partidarias y para lograr se incluido en la lista que el partido presente a la ciudadana, el da de los comicios generales, b) fuera del partido (obtienen adhesin) a sectores y grupos humanos que no pertenecen al partido, pero que muchas veces sufragan en las elecciones generales. Esa representacin extrapartidaria es decisiva para triunfar en estas y desde luego, para alcanzar as los cargos polticos que se disputan en esos comicios. Lo mismo ocurrira en cuanto a la representacin poltica de los movimientos polticos o alianzas electorales. Consecuentemente con las prescripciones legales y las orientaciones doctrinarias citadas, el miembro incorporado aun cuerpo colegiado previsto en nuestra Legislacin electoral (convencionales, senadores, diputados, miembros de Juntas departamentales y municipales), debe ser sustituidos de la forma siguiente a mi criterio: a) por la lista de suplentes electos en los comicios generales, departamentales, municipales, etc. en orden de prelacinrepresentantes del partido poltico, del movimiento poltico o de las alianzas electorales (salvo que las partes en las alianzas, hayan acordado otra forma de sustitucin), al que pertenece el sustituido. Terminada esta lista, siguiendo siempre el rgimen de la representacin proporcional, deben ser sustituidos por la lista de candidatos suplentes, propuestos por los partidos polticos, los movimientos polticos o las alianzas electorales para las elecciones citadas, y en la forma establecida en el prrafo anterior.
b)
Referente de esta ltima hiptesis (sustituir por lista de Candidatos suplentes) encontramos en el art. 164 del C.E. que dispone: se distribuirn las bancas entre los candidatos suplentes ms votados en las listas de las otras asociaciones polticas. Este supuesto, que se distribuyan las bancas entre los candidatos suplentes de otras asociaciones polticas, slo ocurre cuando los partidos polticos, los movimientos polticos o las alianzas electorales ya no tiene inters de ser representado en un cuerpo colegiado surgido de una eleccin, esto es el espritu de la ley al referirse al retiro de la bancada y la negacin de los suplentes a incorporarse, al disponer en su texto: Cuando las vacancias resulten del retiro definitivo del bloque o bancada de uno de los partidos, movimientos polticos o
alianzas de convocarn a los suplentes de la misma bancada, y si stos a su vez de negaren a incorporarse entonces, al ser muy clara la intencin del partido, del movimiento poltico o de la alianza de no tener ms inters de ser representado, se procede a la distribucin de las bancas, como se dejara establecido ut-supra. Lo que deduce sin lugar a equvocos en otro orden del estudio de esta prescripcin legal, es que los miembros incorporados pueden ser sustituidos por los Candidatos suplentes propuestos por los partidos, movimientos polticos y las alianzas que participaron en las elecciones. En la legislacin comprada, el art. 182 del C.E. espaol nos dice: En caso de fallecimiento de un concejal, el escao: se atribuir al candidatoE. Es decir el candidato sustituye. En el caso de autos, habiendo fallecido un candidato suplente de un partido poltico, consideramos que es la autoridad partidaria el que debe decidir quin es el sustituto, conforme a sus estatutos (en la misma forma se procedera en el caso de ser el justiciable miembro de un movimiento poltico o una alianza electoral), por ser estas nucleaciones polticas los que presentan candidatos en las elecciones para que lo representen. En relacin a la representacin partidaria en la legislacin comparada, el art. 117 de la Ley Espaola de Elecciones Locales, transcripto en el Diccionario electoral, pgs. 620, 621 declara: si algunos de los candidatos electos dejare de pertenecer al partido que lo present cesar un su cargo entendemos que si deja de pertenecer al partido que le propuso para el cargo ya no representa a dicho partido, de ah la cesanta, es decir es la representacin del partido el sustento de su cargo. De no procederse en la forma sealada, para la sustitucin de los miembros incorporados en la Junta Municipal de Villarrica, (sean los justiciables, miembros de un partido, de un movimiento poltico o de una alianza electoral), creemos se estara lesionando gravemente el rgimen de la representacin poltica proporcional consagrada en claras disposiciones de nuestra Legislacin electoral, arts. 4, 10, 163 y 258 y en la Constitucin Nacional, art. 1 y 158 muy especialmente por las disposiciones contenidas en el art. 4 del C.E. que prescribe: En caso de dudas en la interpretacin de ste Cdigo se estar siempre a lo que sea favorable a la vigencia del rgimen democrtico representativo, participativo y pluralista en el que est inspirado y a asegurar la autntica expresin de la voluntad popular. Ahora bien, la lista respectiva de candidatos suplentes de cada partido o movimiento poltico y de las alianzas electorales, para una eleccin determinada obra necesariamente, en el expediente de presentacin de las candidaturas que se presentan ante la Justicia Electoral a los efectos de su impugnacin y posterior oficializacin, en el caso de autos para las elecciones municipales del 17 de
noviembre del ao 1996 en el Distrito de Villarrica, la lista de candidatos de la A.N.R. obra en el expediente caratulado: A.N.R. Partido Colorado s/ presentacin de candidaturas, trado a la vista de la Excma. Corte Suprema de Justicia, segn providencia de fecha 6/05/99 a fs. 24 (atento a la facultad que confiere el art. 44 de la Ley 635), cuya compulsa obra por cuerda separada al presente proceso, en un cuerpo colegiado surgido de una eleccin. Esto es el espritu de la Ley, al referirse al retiro de la bancada y la negacin de los suplentes a incorporarse, al disponer en su texto: Cuando las vacancias resulten del retiro definitivo del bloque o Bancada de uno de los partidos, movimientos polticos o alianza, se convocarn a los suplentes de la misma Bancada, y s stos a su vez se negaren a incorporarse, entonces al ser muy clara la intencin del partido, del movimiento poltico o de la alianza de no tener ms inters de ser representado, se procede a la distribucin de las bancas como se dejare establecido ut supra En el expediente de referencia se corrobora que los candidatos suplentes propuestos por la A.N.R., Partido Colorado, para las elecciones del Distrito de Villarrica, del 17/11/96, son los seores Amadeo Maidana Barreto, Agustn Lpez Godoy y Aurelio Ruffinelli. Asimismo, a fs. 12 de autos obra el certificado de defuncin del candidato suplente Amadeo Maidana Barreto, siendo el sustituto del mismo, el seor Juan Bautista Lpez, conforme nmina de candidatos suplentes de las elecciones internas de la A.N.R. (Partido Colorado), remitido por el Presidente de la Junta de Gobierno del citado partido con nota aclaratoria, que fuera agregada a fs. 36 del proceso. Que, estando suspendido en sus funciones, los miembros titulares de la Junta Municipal de Villarrica, Seores Rubn Orlando Fanego Mussi, Gustavo Francisco Mussi Melgarejo y Oscar David Mussi, en los trminos de la resolucin de la Junta Municipal de Villarrica N 113 de fs. 42 y 3 de autos y habindose agotado la lista de suplentes electos de la A.N.R., en los comicios municipales respectivo, como su puede apreciar en las actuaciones obrantes en el proceso caratulado: P.L.R.A. C/ Cesar S. Chamorro y Vicente Oscar Faria s/ prdida de investidura, que tambin fue trado a la vista en estos autos. En mrito a las consideraciones precedentes y el voto en disidencia del miembro abogado Leonor Gonzlez Portillo, el Tribunal electoral de Villarrica resuelve: No hacer lugar a la proclamacin con concejales suplentes, solicitada por los seores Agustn Lpez Godoy, Aurelio Ruffinelli y Juan Bautista Lpez, para la sustitucin de los miembros incorporados a la Junta Municipal de Villarrica, en representacin por la A.N.R., por improcedente. Jos Csar Huerta; Leonor Gonzlez Portillo; Nidia Argello de Garcete. (Sec. Mara A. Unger V.). Art. 27. No pueden ser electos Concejales:
a)
s declarados incapaces;
b) Los que tengan procesos pendientes en que haya sido dictado auto de prisin o hayan sido condenados judicialmente por delitos contra la Administracin Pblica o contra el patrimonio de las personas; c) e) f) Los que hayan sido declarados en quiebra fraudulenta; Los directores y accionistas de empresas concesionarias de servicios municipales; Los que tuvieron Municipalidad; inters directo en cualquier contrato con la d) Los miembros en actividad de las fuerzas Armadas, policiales y del clero;
candidato a concejal. Cules fueron los motivos que llevaron a tomar dicha decisin? Nuevamente, lo jurdico se desconoce volcndonos al mbito poltico. Jurisprudencia TElec. De la Capital, Sala 1, Asuncin, Octubre 28-998. Acua Britez, Arcadio. (Ac. Y Sent. N 22). Asuncin, 28 de Octubre de 1998. Resulta: Que, en fecha 1 de junio de 1998 se presenta el seor Arcadio Acua Britez, Concejal Suplente por la A.N.R. del Distrito de San Antonio a denunciar inhabilidad del Concejal seor Basilio Ertido Martnez y solicitar confirmacin en el cargo de Concejal titular. Que, a fs. 10 ste Tribunal por Auto Interlocutorio N 126 de fecha 3 de junio de 1996 resuelve, entre otros puntos, tener por iniciada la presente demanda sobre inhabilidad del cargo de Concejal Municipal de la ciudad de San Antonio, contra el seor Basilio Ertido Martnez. Que a fs. 20 de autos, obra la contestacin del seor Basilio Ertido Martnez donde en el punto cuarto solicita se dicte Sentencia, rechazando con costas la demanda incoada por ser notoriamente improcedente. Que por provedo de fecha 22 de junio de 1998, se tiene por presentado al demandado, por reconocida su personera, por contestada la demanda y ordena adems que se agreguen las instrumentales presentadas. Se declara la cuestin de puro derecho y se corre nuevo traslado a las partes y vista al seor Agente Fiscal Electoral. Que en fecha veintinueve de junio, el seor Arcadio Acua, se da por notificado, contesta traslado y solicita se dicte resolucin haciendo lugar a la inhabilidad para ocupar el cargo de Concejal del seor Basilio Ertido Martnez Franco y en consecuencia se le confirme en el cargo de Concejal Titular de la A.N.R. en reemplazo del mencionado, (fs. 27). Que el seor Agente Fiscal Electoral en su dictamen N 218 de fecha 30 de junio de 1998 obrante a fs. 28 contesta la vista que le fuera corrida por provedo de fecha 22 de junio y dice que teniendo conocimiento, segn se menciona a fs. 9 de autos, de la tramitacin de un expediente caratulado Basilio Ertido Martnez Franco c/ Junta Municipal de la ciudad de San Antonio s/ Amparo Constitucional, ante el Juzgado Electoral del Departamento Central, solicita se libre oficio a los efectos que remita los autos mencionados.
Que a fs. 36 de autos obra la Nota N 161/98 de fecha 31 de julio de 1998 de la Municipalidad de San Antonio, donde informa lo que el seor Arcadio Acua Britez percibe dieta desde el mes de febrero de 1998 hasta la fecha. Que, a fs. 37/39 obra la nota CGR N 3991 del seor Contralor General de la Repblica, por la cual remite copia autenticada del expediente CGR N 247 solicitada en autos. Que en fecha siete de agosto, se presenta el seor Basilio Ertido Martnez Franco a solicitar medida de urgencia en el sentido de que ste Tribunal, ordene la reposicin como Concejal Titular de la Junta Municipal de la Ciudad de San Antonio (fs. 40). Que por provedo de fecha siete de agosto del estado de la causa, se corre vista al seor Agente Fiscal Electoral, (fs. 40 vlto). Que, el seor Agente Fiscal Electoral en su dictamen N 236, es del criterio que corresponde no hacer lugar a la medida de urgencia solicitada y asimismo esa representacin Fiscal reitera la solicitud contenida en el dictamen 218 de fecha 30 de junio de 1998, obrante a fs. 28 de autos. Que el provedo de fecha 17 de agosto de 1998 ordena se agregue al dictamen Fiscal y se traiga a la vista el expediente caratulado Basilio Ertido Martnez Franco c/ La Junta Municipal de San Antonio, (fs. 42). Que por Auto Interlocutorio N 134 de fecha 25 de agosto de 1998 este Tribunal resuelve no hacer lugar a la medida de urgencia solicitada en autos por el seor Basilio E. Martnez Franco (fs. 45). Que por provedo de fecha 1 de septiembre de 1998, previo al dictamiento de autos para resolver, se corre vista al seor Agente Fiscal Electoral, (fs. 46). Que el seor Agente Fiscal Electoral en su Dictamen N 259 de fecha 30 de septiembre de 1998, entre otras cosas opina que nuestra Legislacin no contempla el cargo de Concejal Ad-honorem y la C.N. en su art. 105 dispone que: ninguna persona podr percibir como funcionario o empleado pblico ms de un sueldo o remuneracin simultnea con excepcin de los que provengan del ejercicio de la docencia. Agrega adems que la Ley 834 en su art. 96 establece: No podrn ejercer funciones electivas, b) los Ministros del Poder Ejecutivo y dems funcionarios a sueldo del Estado, Gobernacin o Municipio. Por tanto, a criterio de esa representacin fiscal, corresponde hacer lugar a la demanda de inhabilidad para ocupar el cargo de Concejal del seor Basilio Ertido Martnez Franco y confirmar en el cargo de Titular al seor Arcadio Acua Britez, (fs. 47/48).
Que el provedo de fecha 1 de octubre de 1998, ordena se agregue el dictamen fiscal y llama autos par resolver, (fs. 48 vlto). Que por provedo de fecha 7 de octubre de 1998 se practic el sorteo de Ley, resultado el siguiente orden de votacin: doctores Bogado Romero, Jimnez Rabito y Dendia, y Considerando: El preopinante, doctor Bogado Romero manifiesta: El tema planteado en stos autos es que Arcadio Acua Britez, Concejal Suplente de la A.N.R. del Distrito de la ciudad de San Antonio, se presenta a denunciar a Basilio Ertido Martnez Franco, haber sido electo Concejal de la citada localidad, siendo funcionario de la Administracin Nacional de Electricidad, en violacin a las leyes pertinentes y termina solicitando se le d el cargo de Concejal permanente de la referida corporacin. Este es un tema ya comn planteado ante este Tribunal, en que personas electas para estos cargos, al fina resultan que se hallaban inhabilitadas para ser electas para los cargos respectivos. Es verdad que el art. 96 del Cdigo Electoral y el art. 27 de la Ley N 1294 Orgnica Municipal prohben a los funcionarios del Estado y Municipalidades a ser electos como Miembros de las Juntas Municipales. Pero la pregunta que viene ahora es: Qu pasa si son electos o electas con los impedimentos previstos en las disposiciones legales citadas? Trataremos de responder a esta interrogante. El mecanismo para ser electos los Concejales Municipales y otros cargos electivos, es que existen diferentes etapas de filtracin, como ser: las internas partidarias, que tienen sus procedimientos de impugnacin de candidaturas y una vez electos en esa etapa viene a la Justicia Electoral y es puesta de manifiesto en Secretara por el plazo procesal determinado para las respectivas impugnaciones nuevamente, y luego el Tribunal dicta la resolucin de habilitacin definitiva. En primer trmino, cabe destacar que las citadas leyes si bien es cierto prohben la eleccin en las condiciones establecidas; sin embargo, no establecen ninguna sancin por contravenir esas disposiciones. Yo dira que las leyes citadas estn incursas dentro de la categora de leyes imperfectas, que establecen prohibiciones y no establecen penas o sanciones. A propsito, el Cdigo Civil establece: los actos prohibidos por las leyes son de ningn valor, si la Ley no establece otro efecto para el caso de contravencin (art. 27). Entonces, a qu mecanismo este Tribunal va a echar mano para anular la eleccin del Concejal Titular seor Basilio Ertido Martnez?
En segundo trmino, diremos: qu pasa si las etapas de cuestionamientos a los candidatos propuestos estn todas preclusas? Para qu entonces serviran las distintas etapas procesales establecidas por la Ley si dentro de las mismas no han sido cuestionados los vicios o defectos? El principio de la preclusin consagra que: clausurada una etapa procesal, no es posible renovarla, aunque haya acuerdo de partes. Por la cosa juzgada se opera la preclusin del proceso, (art. 103 del Cdigo Procesal Civil). El principio de preclusin es opuesto al principio de secuencia libre y discrecional. No hay etapa procesal al que se pueda revivir si se ha consentido, ni derecho que no decaiga si se ha dejado pasar el tiempo de prescripcin. Estos principios consagrados por nuestra legislacin positiva, tanto de forma como de fondo mira a la estabilizacin y certeza de las instituciones jurdicas, sociales o lo que sea. Sostener lo contrario, sera dar libertad a que las cuestiones jurdicas estn libradas al capricho y ser cuestionadas en cualquier poca del tiempo, propiciando la inseguridad y el caos jurdico. La Corte Suprema Nacional de la Argentina ha declarado, que el derecho reconocida a los particulares en una Sentencia firme, constituye un bien incorporado a su patrimonio y de ser negado, por ejemplo por otra sentencia posterior, se vulnera el derecho de propiedad tutelado por la Constitucin Nacional,qu pasa entonces en este caso?, ser que el seor Basilio Ertido Martnez Franco podr ejercer la titularidad de la Concejala Municipal, al mismo tiempo de se funcionario de la ANDE? No. No es as. Pasamos a dar la respuesta. Sobre un caso similar planteado ante este Tribunal en los autos: Lus Enrique Snchez c/ Presidente de la Junta Municipal de la ciudad de Luque s/ Amparo, Sentencia N 7 del 27 de marzo de 19996, se resolvi que el hecho de que el funcionario pblico que pide permiso a su trabajo an no puede ejercer la Concejala Municipal, ni tampoco el que renuncia a sui dieta que adems es una figura atpica no prevista en la Legislacin como bin sostiene el Seor Agente Fiscal. En ambos casos no est roto el vnculo laboral. En este caso el seor Basilio Ertido Martnez, debe renunciar a su cargo de funcionario de la ANDE, para retornar al cargo de Miembro Titular del Consejo Municipal de la ciudad de San Antonio. Sostengo que l sigue siendo titular del cargo de Concejal, pero no puede ejercerlo si es que no renuncia a su cargo administrativo de la ANDE. Entonces, la denuncia planteada por Acua Brtez y la solicitud de que se le nombre Miembro permanente del Consejo Municipal de la comunidad referida, no corresponde hacer lugar. Si seguir ejerciendo el cargo como Miembro Suplente en sustitucin del seor Martnez, mientras ste no renuncie a su cargo administrativo. Las costas deben ser impuestas en el orden causado por ser una causa que se presta a la interpretacin de la Ley.
A su turno, el doctor Eduardo J. Jimnez Rabito, manifiesta que: comparte plenamente los argumentos del preopinante doctor Andrs Bogado Romero; haciendo hincapi en la cita jurisprudencial de esta Sala Electoral de la Capital (Acuerdo y Sent. N 7, del 27 de marzo de 1996), en el que ste Magistrado ofici de preopinante. En este sentido, solo cabe citar: Expurga el recurrente la inhabilidad con la renuncia a percibir la dieta; tratando de demostrar la misma inhabilidad en el Concejal Suplente (extremo no probado), y por ltimo solicitando permiso a su cargo en el Ministerio de Educacin y Culto? Indudablemente ni renunciando ala dieta, ni solicitando permiso, desaparece su condicin de funcionario pblico; lo que lograra solamente por renuncia o destitucin, (fin de la cita). Por tanto, por los argumentos del doctor Bogado Romero y el antecedente sentado por esta Excma. Sala electoral de la Capital el fallo referido, voto en el mismo sentido. Y el Magistrado Rafael Dendia se adhiere a las expresiones de los colegas Magistrados del Tribunal y agrega: En realidad se plantean dos problemas: a) la ilegalidad de la doble remuneracin y b) la inhabilidad para la concejala generada por el cargo en la Administracin Pblica. Ambos problemas afectan al seor Basilio Ertido Martnez Franco quien trata de minimizar las cuestiones expresando que la Ley no contempla el caso de los empleados de entes descentralizados como lo es la ANDE, institucin de la cual soy empleado desde hace muchos aos, (fs. 20). Pero la Ley 700/96, que reglamenta el art. 105 de la C.N. establece en su art. 2: A los efectos de esta Ley, es funcionario o empleado pblico, toda persona designada para ocupar un cargo presupuestado en la Administracin Pblica Nacional, Departamental, Municipal, Entes autnomos, Autrquicos, Descentralizados y Binacionales. Por el art. 3 de la mencionada Ley: Los funcionarios o empleados pblicos que perciban ms de un sueldo o remuneracin simultneamente, sern declarados cesantes con causa justificada en todos sus cargos e inhbiles para la funcin pblica por le plazo de dos aos. Claro est que la competencia para estas sanciones no radican precisamente en este fuero. En relacin de las propuestas del seor Contralor General de la Repblica de que el afectado debera solicitar permiso sin goce de sueldo para el ejercicio del citado cargo electivo (fs. 2) o que no existe impedimento alguno de orden legal para que el citado funcionario ejerza el cargo Ad-honoren en la Junta Municipal de dicho Municipio, no las comparto y resalto al respecto como argumento suficiente las expresiones del colega Jimnez Rabito Indudablemente ni renunciando a la dieta ni solicitando permiso desaparece su condicin de funcionario pblico; lo que lograra solamente por enuncia o destitucin. Estos hechos y circunstancias no dejan dudas de que el seor Basilio E. Martnez Franco est inhabilitado para ejercer la Concejala en el
Municipio de San Antonio mientras dure su condicin de funcionario de la ANDE en este caso o de cualquier otra institucin pblica debiendo en todo el tiempo de su inhabilidad ser reemplazo por su suplente seor Arcadio Acua Britez, con todas las prerrogativas inherentes al cargo; pero tampoco es posible la pretensin de la demanda de acceder a la titularidad, ya que mientras el Titular no renuncie o no se declare la nulidad de su nombramiento, l seguir siendo titular aunque sustituido por el suplente dada su inhabilidad para el ejercicio del cargo. Pero hay que aclarar adems que el Suplente no fue electo Titular, por lo que resulta imposible al Tribunal suplir la voluntad popular. Por lo que resulta de la votacin que antecede, disposiciones legales y el dictamen fiscal, el Tribunal electoral de la Capital, Primera Sala, resuelve: Declarar la inhabilidad del seor Basilio Ertido Martnez Franco para ejercer el cargo de Concejal Municipal de San Antonio, mientras dure en el ejercicio de la funcin pblica en la ANDE. Rechazar, el pedido del seor Arcadio Acua Brtez de ser nombrado como Titular de la Concejala, quin podr seguir ejerciendo el cargo como Suplente, mientras dure la inhabilidad del Titular. Costas en el orden causado. Art. 28. Compete a la Junta Municipal el juicio de la eleccin de sus miembros de acuerdo a la Ley Electoral. En el da de la eleccin, la Junta Municipal saliente se reunir en sesin especial a efecto de: 1. Recibir las actas electorales, remitidas por la Junta Electoral local; 2. Proclamar la nueva Junta Municipal, con los miembros titulares y suplentes; y, 3. Notificar de la proclamacin de la lista, a los partidos polticos participantes de la eleccin. Concordancias: Artculos 29, 31, 32 33 de esta Ley y Articulo 256 (segunda parte) de la Ley N 824//96. Este artculo otorga potestad a la propia Junta Municipal de elegir sus autoridades y la conformacin de sus comisiones especiales como as tambin el procedimiento para la instalacin del nuevo Organo Legislativo. Los conejales salientes, realizan su ltima actividad administrativa al leer las actas electorales remitidas y la proclamacin de los nuevos concejales. A partir de la toma, los nuevos concejales elegan a sus autoridades. En ningn caso, el primer concejal electo por el sistema proporcional es el presidente de la Junta Municipal. El presidir la instalacin o conformacin de la nueva directiva. Al momento de la eleccin de las autoridades, todos los concejales electos estn en igualdad de derechos.
Art. 29. Si la Junta Municipal saliente no pudiere reunirse para dar cumplimiento a lo establecido en el artculo anterior, la Junta electoral local convocar a reunin a los miembros electos dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes al da de la eleccin, proclamar la nueva Junta Municipal y notificar de esta proclamacin a los partidos polticos participantes en la eleccin. Concordancias: Artculo 31 de esta Ley. Artculo 15 de la Ley N 635/95 Que Reglamenta la Justicia Electoral. La norma instituye el proceder ante el incumplimiento del artculo anterior, hecho que se ha vivido en los ltimos aos en varias ciudades del interior. Debe entenderse que la Junta Electoral a la cual hace alusin esta norma es en realidad el Tribunal Electoral. La actual organizacin de nuestra justicia electoral es muy diferente a la que imperaba antes de 1992. Sin embargo, los plazos citados en este artculo 29 siguen siendo aplicados. Art. 30. Los miembros de las Juntas Municipales percibirn una dieta mensual, la que ser prevista en cada ejercicio presupuestario y cuyo monto ser establecido como sigue: MUNICIPALIDADES: ASUNCIN PRIMER Y SEGUNDO GRUPO FORMA DE LIQUIDACIN No superior a la dieta de los Miembros del Congreso Nacional. El diez (10%) por ciento sobre el monto de los Ingresos Corrientes, previstos en los respetivos presupuestos de Gastos y Clculo de Recursos anuales. El doce (12%) por ciento de los Ingresos Corrientes, previstos en los respectivos Presupuestos de Gastos de Clculo de Recursos anuales. El quince (15%) por ciento sobre el monto de los Ingresos Corrientes, previstos en los respectivos Presupuestos de Gastos y Clculo de Recursos anuales.
TERCER GRUPO
CUARTO GRUPO
Concordancias: Artculo 118, 119 de esta Ley. Qu es la dieta? Cmo ser percibe la dieta?
La dieta, segn el Clasificador Presupuestario es lo que percibe el concejal por reuniones asistidas. Es la dieta un sueldo? Esta pregunta nace de la propia redaccin del artculo estudiado: Los miembros de las Juntas Municipales percibirn una dieta mensual Cuando se utiliza el vocablo mensualidad se alude al sueldo que percibe una persona por el mes de trabajo. Este sueldo est basado en un jornal diario, que multiplicado por los 30 0 31 das representa aquel. Como se aprecia, las terminologas analizadas son diferentes y con alcances distintos. La prctica nos muestra otra cosa con relacin a la letra. La Junta posee reunin ordinaria una vez a la semana. Como cada mes est constituido de cuatro semanas, se deduce que la dieta es igual a sueldo. En este trabajo utilizar la palabra dieta de acuerdo a su definicin en el clasificador presupuestario. La fijacin y la percepcin de la dieta es una cuestin delicada y de especial atencin. De acuerdo a su definicin los concejales deben asistir a las reuniones ordinarias para tener derecho a ella. Esta asistencia se demuestra con las actas de dichas sesiones firmadas por los asistentes. La asignacin o el monto de ella esta en relacin directa con los ingresos corrientes (ingresos tributarios, no tributarios y transferencias) cuya composicin, definicin y clasificacin se detallan ms adelante a la cuales me remito. En palabra sencillas, establecer el monto de la dieta depende directamente de cuanto dinero ingreso a las arcas municipales. Volviendo a la vida prctica, que es la que ms nos ensea e ilustra, se presenta el caso corriente de que las autoridades municipales proyectan un ingreso mayor para el ejercicio venidero y de este, por imperio de la ley, se obtiene la dieta. En los papeles est todo muy bien pero la realidad demuestra todo lo contrario y es en este momento donde se inicia el problema econmico. La Intendencia y la Junta son cargos polticos. Son rganos antagnicos. La soberana del pueblo se refleja en la eleccin de dichas autoridades. Tanto a nivel nacional como local, el pueblo otorgar a un partido la autoridad mxima y en contrapartida, como rgano contralor, cede el poder a la oposicin de aquel. Considera necesario distribuir el poder poltico a fin de satisfacerse a si mismo y sentirse tranquilo. Sin embargo, a lo relatado, los poderes polticos encuentran los mecanismos polticos y econmicos para obtener alianzas que favorezcan a sus intereses comunes. Establecer la dieta en base a la proyeccin econmica de ingreso es incorrecto. Debe proyectarse de acuerdo a los principios de la Ley 1535/92.
Ocurre el hecho de que la erogacin supera considerablemente al ingreso. La recaudacin no es cumplida de acuerdo a lo programado debido a factores externos e internos ajenos a ella. El pago irrestricto a los concejales es prioridad uno para la Intendencia lo que lleva, muchas veces, dejar de lado otras obligaciones a fin de evitar una guerra de poderes dentro de la Institucin. Remitindome a la vida cotidiana, se produjo el hecho, del pago adelantado de dietas. Esto ese un acto administrativo irregular. Como bien lo establece su definicin, la percepcin de la dieta est condicionada a un acto a cumplir: estar presente en la sesin de la Junta. Es una obligacin condicionada. No debe abonarse por algo incumplido. El Derecho Administrativo no es el Derecho Privado ni Comercial.
Concordancias: Artculos 34 y 155 de esta Ley. Art. 34. La Junta Municipal podr fusionar las comisiones asesoras permanentes sealadas en el artculo anterior, crear otras o designar comisiones especiales, cuando as lo creyese necesario para el cumplimiento de sus funciones. Concordancias: Artculos 33 y 155 de esta Ley. Art. 35. Cada comisin estar compuesta como mnimo de tres (3) miembros, atendiendo a la representacin de los partidos polticos que integran la Junta Municipal. Art. 36. La Junta Municipal designar un Secretario cuyas funciones sern reglamentadas por la misma. Debo de preguntarme cul es la importancia jurdica y administrativa que posee el Secretario de la Junta? Posee el mismo rango y categora que el Secretario de la Intendencia Municipal? A mi entender es importante a nivel administrativo interno y no posee el mismo rango e importancia que su similar del Ejecutivo. No es un problema de ndole personal ni mucho menos de categora sino que la propia Ley Orgnica lo establece as. Mientras que a este lo regla por medio de un artculo y sus funciones a fijar, deja en manos de la Junta, al otro le dedica una Seccin y en ella habla de sus escasas e importantes funciones. Este error, no se si lo puedo catalogar de voluntario o no, debe entenderse desde la ptica del tiempo en que fue promulgada esta Ley.
d)
Reglamentar el otorgamiento de permiso de apertura o cierre de los negocios de todos los ramos de la actividad econmica.
Concordancia: 12, 48, 60 (c). Estas atribuciones legislativas son taxativas por imperio de la conjuncin y. Sin embargo en contrasentido, el inciso a le otorga amplitud en esta funcin al utilizar la frase en materia de su competencia. El termino considerar se entiende en el sentido de estudiar, juzgar, examinar. O sea, dichos documentos administrativos deben ser aprobados o rechazados por la Junta Municipal. El Intendente debe contar indefectiblemente con la resolucin, a favor o en contra, de este Poder para que el documento en cuestin tenga validez. El inciso c) tiene el mismo alcance y efecto que su antecesor. Finalmente, la Junta debe establecer el procedimiento o las reglas que debe cumplir una persona fsica o jurdica que tiene intenciones de abrir o cerrar un negocio dentro del mbito legal. Si el contribuyente viola la ley u ordenanza, se le aplicar lo relativo a la Ley N 1276/98 Que establece el Rgimen de Faltas Municipales y el Procedimiento en materia de Faltas Municipales. Art. 38. Compete a la Junta Municipal en materia de Hacienda y Presupuesto: a) Sancionar anualmente el Presupuesto de Gastos y Clculo de Recursos conforme a lo establecido en esta Ley;
g) Establecer normas para la aplicacin del rgimen impositivo; h) Aceptar legados, donaciones o herencias al Municipio; i) Aprobar o rechazar la rendicin de cuentas de la ejecucin presupuestaria, el estado financiero y patrimonial, y el inventario de los bienes municipales, elevados por el Intendente Municipal;
j)
k) Autorizar la contratacin de servicios de auditora para la administracin municipal en caso necesario. Concordancias: Artculos: 111, 125, 128, 143 al 163 de esta Ley, a cuyos comentarios me remito. Artculo 168 de la C.N. Art. 39. En relacin a Obras Pblicas y Privadas y Servicios, corresponder a la Junta Municipal: a) Dictar normas relativas a la construccin, alteracin, demolicin e inspeccin de edificios pblicos y privados; estructuras e instalaciones mecnicas, elctricas, electromecnicas, acsticas, trmicas, inflamables o partes de ellos; Reglamentar la ocupacin, el uso, mantenimiento o inspeccin de predios, edificios, estructuras e instalaciones; Reglamentar la fiscalizacin e intervencin construcciones de obras pblicas y privadas; municipal en las
b) c) d) e)
Dictar normas sobre servicios de ingeniera y topografa para las obras pblicas municipales; Establecer las condiciones de construccin, higiene y seguridad a que deban ajustarse la instalacin y el funcionamiento de las industrias y los depsitos; Dictar normas de prevencin contra incendios y derrumbes; Reglamentar la construccin, conservacin y mantenimiento, por va administrativa municipal o por contratacin con terceros, de los servicios de pavimentacin; Reglamentar el funcionamiento y administracin de servicios de funerarios y de cementerios; Autorizar el llamado a licitacin pblica y concurso de precios para la contratacin de obras y servicios pblicos y aprobar las adjudicaciones; Establecer la nomenclatura de las calles, avenidas, parques, plazas y pasos; Dictar normas para conservar las servidumbres constituidas en beneficio de las comunidades;
f) g)
h) i) j) k)
l) m) n) o)
Reglamentar la provisin de agua potable y energas elctrica a las comunidades; Decidir o promover la construccin de sistemas de cloacas y drenajes de aguas de lluvias; Autorizar la explotacin de servicios de transporte de pasajeros en la jurisdiccin de la Municipalidad; y, Dictar normas sobre conservacin de monumentos pblicos.
Concordancias: Artculos 18, 40, 67 y 133 de esta Ley. Para el cumplimiento fiel del presente artculo, la Municipalidad, no la Junta Municipal, debe contar con un departamento de obras pblicas, quin debe controlar la observancia de este artculo y de las ordenanzas respectivas. El inciso g) est derogado por imperio la Ley N 2051/03, el cual establece que todo municipio debe contra con una Unidad Operativa de Contrataciones quin es la encargada de preparar el pliego de bases y condiciones para las contrataciones directas o por llamado a licitacin pblica. El inciso i) obliga al Intendente Municipal a remitir a este rgano los pedidos de llamados y el resultado de la Comisin Evaluadora de la licitacin para su estudio y aprobacin. De acuerdo a la Ley N 2051/03 todo llamado a concurso de precios, a licitacin pblica o contratacin directa debe contar con la anuencia de las mximas autoridades del municipio. El incumplimiento de esta regla vicia de nulidad el llamado. Con relacin a los numerales 12 y 13 el organismo encargado de ello es la ERSAN (Ley N 1615/00). La provisin de aguas es una potestad directa del Gobierno Central y no de un gobierno local. Art. 40. Todos los edificios, segn sea el volumen de la construccin, grado de habilidad, destino y zona de influencia, debern contar con: a) Proteccin preventiva, a travs principalmente, del control de instalaciones elctricas, de gas y de calefaccin, y del uso de material inflamable;
b) Proteccin pasiva o estructural, relacionada con la construccin de edificios, considerando la situacin de stos en orden, especialmente, a su resistencia al fuego, puertas contra incendios, cajas de escaleras, ascensores protegidos, escalera de escape de incendio y helipuerto; y,
c)
Proteccin activa, o capacidad para combatir sinistros, contando para ello con equipos manuales y otro de mayor envergadura, instalaciones fijas, alarmas, detectores y capacitacin del personal.
La habilitacin parcial o total de los edificios estar supeditada al cumplimiento de las condiciones establecidas en cada caso conforme a las disposiciones de este artculo. Concordancias: Artculos 18 y 39 de esta Ley. Art. 41. En lo relativo a Planificacin Fsica y Urbanstica, son atribuciones y deberes de la Junta Municipal; a) c) e) Aprobar el planeamiento fsico y urbanstico del Municipio; Dictar normas sobre el uso del suelo; Autorizar la apertura, ensanche y clausura de caminos, de calles y de avenidas, en concordancia con los planes de desarrollo fsico y urbanstico; Dictar normas relativas a la construccin, habilitacin y conservacin de parques, plazas, jardines y playas municipales, as como la arborizacin de caminos, calles, avenidas y otros lugares pblicos; y, b) Delimitar las zonas urbanas, suburbanas y rurales; d) Establecer el rgimen de fraccionamiento y loteamiento de tierras;
f)
g) Autorizar a la Intendencia para que por la va correspondiente gestione la expropiacin de los terrenos necesarios para el establecimiento de plazas, paseos, parques y vas de comunicacin. Concordancias: Artculos 1, 18, 64, 106, 108, 112 de esta Ley. Ley N 1909/02 De Loteamientos. El municipio nace con una zona geogrfica delimitada por la misma ley de la creacin. A partir de dicho momento, toda distribucin zonal de ella se determina por una disposicin administrativa legislativa municipal. Establecer la categora de los barrios, de la zona rural es potestad interna de su gobierno. Cualquier modificacin (ampliacin o disminucin) de las zonas determinadas originalmente, debe realizarse primero, en sede municipal, y luego en sede de la Cmara de Diputados. Art. 42. Sobre Higiene, Salubridad y Servicios y Servicios social, corresponde a la Junta Municipal; atendiendo las disposiciones del Cdigo Sanitario:
a)
Regular todo lo relativo a la manipulacin, produccin, traslado y comercializacin de alimentos, inspeccin de mercados de abasto, mercados, supermercados, carniceras y almacenes, panaderas, bares, restaurantes, hoteles, moteles, residenciales, paradores, pensiones, mataderos, parrilladas, y en general los locales en donde se fabriquen, guarden o expenden comestibles o bebidas de cualquier naturaleza;
b) Regular todo lo relativo a higiene de acueductos, alcantarillas, piscinas y baos pblicos, playas tursticas, riberas de ros, lagos y arroyos, servicios higinicos, depsitos y tratamiento final de basura, terrenos no edificados, canales, pozos, aljibes y toda otra instalacin sanitaria de uso pblico; c) Dictar normas sobre el control higinico de los edificios, locales y sitios destinados a espectculos pblicos y, en general, los lugares de reunin de convivencia social;
d) Dictar normas relativas a las condiciones de higiene de los vehculos particulares y de transporte pblico; e) f) Dictar normas para la inspeccin veterinaria de mataderos, mercados, lecheras y otros establecimientos similares; Determinar las condiciones en que se han de mantener los animales domsticos en los predios particulares en zonas urbanas;
g) Regular todo lo relativo a la construccin y adjudicacin de viviendas econmicas, al otorgamiento de subsidios a personas e instituciones, al establecimiento de programas de carcter social, y de servicios de inhumacin de personas impedidas y de escasos recursos (Concuerda con el artculo 63, inciso d.); h) Dictar normas de prohibicin de expendio y consumo de bebidas, drogas y sustancias alimenticias que por su calidad o condicin sean perjudiciales a la salud; i) Reglamentar los establecimientos industriales clasificados de peligrosos, insalubres e incmodos, pudiendo ordenar su remocin o clausura, siempre que no fueran cumplidas las condiciones que se impusieren a su ejercicio o si ste fuere incompatible con la salud pblica; y, Dictar las medidas necesarias para la recoleccin y tratamiento de residuos.
j)
Concordancias: Artculos 17, 18, 65 de esta Ley. Ley N 1276/98 De la Funcin Pblica.
Por medio de esta regla, el municipio tiene la potestad de adoptar medidas correctivas, disciplinarias y administrativas respaldadas por la Ley N 1276/98. Las funciones otorgdales son muy amplias. A pesar del momento de vigencia de la Ley, se nota la preocupacin legislativa sobre el tema higiene, salud y servicio social a pesar de que ellas son prioridades del Gobierno Central. Los municipios son en realidad, coadyuvantes en esta materia. Art. 43. Es competencia de la Junta Municipal en cuanto a Educacin, Cultura, Deporte y Turismo:
d) Disponer misiones culturales para las zonas rurales del municipio; y, e) Concordancias: Artculos 17, 18 de esta Ley. Como bien lo expresa el inciso a, el municipio coayuda al Gobierno Central en estos temas. Art. 44. En lo relativo a Recursos Naturales y Medio Ambiente, corresponder a la Junta Municipal:
f)
Dictar normas para la vigilancia y dems medidas necesarios para evitar la contaminacin de las aguas de los arroyos, lagos, ros y fuentes del Municipio.
Concordancias: Artculos 17, 18, de esta Ley. Ley N 96/92 De la Vida Silvestre. Ley N 294/93 Evaluacin de Impacto Ambiental, modificada por la Ley N 345 Que modifica el artculo 5 de la Ley N 294. Ley N 515/94 Que prohbe la exportacin y trfico de rollos, trozos y vigas de madera. Ley N 536/94 De fomento a la forestacin y reforestacin. Ley N 352/94 De Areas Silvestres Protegidas. Ley N 716/95 Que sanciona delitos contra el medio ambiente. Ley N 799/95 De Pesca. Ley N 816/96 Que Adopta Medidas de Defensa de los Recursos Naturales, modificada por la Ley N 1095/97. Ley N 1561/00 Que crea el Sistema Nacional del Ambiente. Ley N 1615/00 ERSAN. El alcance que poseen las leyes nacionales sobre las ordenanzas, obligan a recurrir a las leyes concordantes para el desarrollo de este artculo. Art. 45. En materia de moralidad y Espectculos Pblicos, corresponde a la Junta Municipal:
Art. 46. En las cuestiones relacionadas con Seguridad y Trnsito son atribuciones y deberes de la Junta Municipal: a) Regular lo relativo a la seguridad y la circulacin de vehculos y de peatones, a los requisitos para conducir y a la expedicin de placas numerativas de vehculos, y establecer las sanciones correspondientes; Regular el rgimen de transporte pblico; Dictar normas para la organizacin y funciones de la Polica Municipal de Trnsito;
b) c)
d) e)
Reglamentar servicios contra incendios; y, Coordinar con los organismos correspondientes lo relativo a direccin, pendiente y cruces de vas frreas, caminos y otros.
Concordancias: Artculos 17, 18, 66 de esta Ley. La seguridad de las personas y de los vehculos y la circulacin de estos se plasman en una ordenanza que se conoce como Reglamento General de Trnsito. Asimismo, los transportes especiales: taxis, remises, carga y descarga de materiales de construccin, de mercaderas en el centro de la ciudad, poseen ordenanzas especiales. En lo concerniente al transporte pblico, la potestad municipal se suscribe exclusiva a habilitar y aprobar los vehculos y el itinerario a recorrer dentro de ejido. El transporte de pasajeros entre municipios del rea metropolitana est regulado o controlado por la SETAMA (SECRETARIA DE TRANSPORTE DE AREA METROPOLITANA). El trasporte pblico para los municipios del interior est regulado por SINATRAN. La reglamentacin de servicios contra incendios se debe hacerse conjuntamente con el cuerpo de bomberos, sean voluntarios o de la Polica Nacional. El trabajo que demanda el numeral e) se realiza con el Ministerio de Obras Pblicas y Comunicaciones. Art. 47. Corresponder igualmente a la Junta promover y apoyar las gestiones de las entidades de cooperacin y de desarrollo como as mismo, prestar su apoyo a las iniciativas relacionadas con la empresa municipal, la participacin de las Municipalidades en los ingresos fiscales, y la asistencia intermunicipal. Le incumbe tambin, las funciones normativas que no estando expresamente establecidas en la ley, deriven de la naturaleza y objeto de la institucin municipal.
denominarn Reglamentos. Se denominarn Resoluciones que versaren sobre asuntos de inters particular o especial. Concordancias: Artculos 12, 37, 49 y 62 (a) de esta Ley. Qu son los hechos y actos administrativos? Son estos actos los nicos que pueden emitir las autoridades municipales? Cul de los poderes est capacitado para dictarlos? La Administracin Pblica no est solamente constituida por actos administrativos sino tambin por hechos administrativos que hacen a su quehacer diario. Los actos administrativos sealados en este artculo son tres, cuyas definiciones estn dadas desde el punto de vista finalidad. Pareciera ser que las autoridades municipales podran emitir nicamente estos actos o que estos son de exclusivas competencia de algunos de ellos. Verdad parcial. Las ordenanzas no solamente los puede proponer la Junta. La Intendencia tambin lo hace al tenor del artculo 62. Pero es exclusividad del Intendente promulgarla y/o vetarla. Las resoluciones y los reglamentos pueden ser dictadas por cualquiera de ellas. La Junta lo hace para establecer su funcionamiento mientras que la Intendencia para la organizacin administrativa de la institucin. El hecho administrativo es toda actividad material, traducida en operaciones tcnicas o actuaciones fsicas, ejecutadas en ejercicio de la funcin administrativa. Es la exteriorizacin material de la funcin administrativa. El acto administrativo es toda declaracin unilateral efectuada en ejercicio de la funcin administrativa, que produce efectos jurdicos individuales en forma directa. De las diferencias marcada y sustancial existente entre estos, nacidas de la definicin otorgada, Prof. Roberto Dromi seala: Se diferencia del acto administrativo (hecho administrativo) puesto que es un acontecer que importa un hacer material, operacin tcnica o actuacin fsica de un ente pblico en ejercicio de la funcin administrativa, mientras que el acto administrativo significa siempre una declaracin intelectual de voluntad de decisin, de cognicin u opinin sin perder de vista que en alguna situacin el hecho expresa la ejecucin material de un acto administrativo, la diferencia es innegable, en particular por la certeza jurdica, efectos jurdicos, presuncin de legitimidad, impugnabilidad, nulidad, etc. El hecho administrativo no impone deberes a los administrados, los hechos son imposibles de anular, produciendo slo responsabilidad de la Administracin.
De un serie de interrogantes que hace Manuel Mara Diez, en su obra Manual de Derecho Administrativo, Tomo 1, Edit. Plus Ultra, 1997, Buenos Aires, concluye definiendo el acto administrativo en los siguientes trminos: es una declaracin unilateral y concreta del rgano ejecutivo que produce efectos jurdicos directos e inmediatos. La clasificacin de los actos administrativo es amplia porque se enfoca desde diferentes punto de vista y/o de alcance. Siguiendo la obra de Manuel Mara Diez se tiene: 1. Por la Categora (escuela francesa de servicio pblico): acto de regla, subjetivo, condicin y jurisdiccional (introducido por Jeze). 2. Segn sus efectos: externos (autorizacin policial) e internos (una orden del superior, una sancin disciplinaria). El primero es el denominado propiamente acto administrativo mientras que el segundo es el acto administrativo. 3. Organo que emana: unipersonal (es el acto de decisin) y el colegial. 4. Sujeto interviniente: simples y compuestos, que se subdividen en complejos y colectivos. 5. Voluntad de la Administracin: negocio jurdico o meros actos administrativos. 6. Negocio Jurdico: aquellos que aumentan las facultades, los poderes y los derechos y, aquellos que disminuyen dichos derechos. 7. Los actos que aumentan los derechos: admisin, autorizacin administrativa, concesin y la dispensa. 8. Los que limitan los derechos: rdenes (positivas y negativas), traslativos de derecho y actos extintivos de derechos y de relaciones jurdicas. Dejando la clasificacin apuntada, la cual debo de recordar es netamente enunciativa porque no es materia de esta obra estudiar los hechos y actos administrativos en general, debo de referirme ahora al simple acto de la administracin que es dejado de lado en la prctica pero que en la jurisdiccin contenciosa administrativa tiene importancia y relevancia a la hora de emitir fallo. Para comprender y entender el alcance de este acto, transcribir las palabras de Roberto Dromi quin afirma: El simple acto de la administracin es la declaracin unilateral interna o interorgnica, realizada en el ejercicio de la funcin administrativa que produce efecto jurdicos individuales en forma indirecta. Son ellos: las propuestas y los dictmenes Los simples actos
administrativos estn exentos de eficacia jurdica directa o inmediata u tiene un rgimen jurdico propio. La teora de los actos propios deriva del derecho privado como aplicacin del principio lgico de no contradiccin, la que se aplica tambin al derecho pblico porque es exigido al Estado un comportamiento coherente frente a los administrados, pues el obrar en contradiccin son su conducta conlleva la responsabilidad estatal. Esta teora funciona como aplicacin de los principios generales del derecho, entendiendo por tales a las reglas o pensamientos derivados del orden natural En ese marco, los principios generales del derecho de las buenas costumbres y especialmente el de la buena fe, juegan un papel protagnico en la aplicacin de la teora de los actos propios. A continuacin resalta los efectos a la violacin del principio de la buena fe: De tal modo la invocacin de tal doctrina significa una sancin a la mala fe de quin se pone en contradiccin con su conducta anterior o dicho en otros trminos: infringe la buena fe quin con el ejercicio de su derecho se pone en desacuerdo con su propia conducta anterior, en la cual confa la otra parte. La buena fe es un principio base del trfico jurdico, por ello no se encuentra ceido a las relaciones obligatorias, sino que tiene aplicacin en las vinculaciones jurdicas que surgen del derecho pblico. Por su parte, Miguel S. Marienhoff menciona cuatro tipos de actos:
Los actos administrativos emanan de cualquiera de los Poderes del Estado por se consecuencia lgica de la concepcin objetiva material o sustancial de Administracin Pblica. Adentrndome a lo que rige este artculo y de acuerdo con las diferentes opiniones contenidas en obras precitadas, me remito a lo escrito por el autor Marienhoff en su obra. Con relacin a la ordenanza, l cita la definicin de Escriche: es la ley o estatuto que se manda observar, y especialmente se da este nombre a las que estn hechas para el rgimen de los militares o para el bien gobierno de alguna ciudad, comunidad, corporacin o gremio, resaltando a continuacin que son actos administrativos de contenido general y abstracto. En lo concerniente al reglamento, me remito a la definicin dada por Roberto Dromi, ms sencilla y de mayor alcance jurdico: Es toda declaracin unilateral efectuada en ejercicio de la funcin administrativa que produce efectos jurdicos generales en forma directa. Al hacer una pequea comparacin con la ley, este autor nos seala que: la ley es la expresin de la voluntad soberana del pueblo, el reglamento es expresin de la competencia reglamentaria de la Administracin. La diferencia entre estas dos figuras no es de cantidad, sino de cualidad y grado. Sostiene tambin que es inherente a la competencia de la funcin administrativa y propia de la Administracin. Tiene un rgimen jurdico especfico, propio y distinto de los actos y de los simples actos administrativos, pero que sin embargo, cuyas reglas se les puede aplicar supletoriamente. La clasificacin que brinda Roberto Dromi es la siguiente: 1. subordinados o de ejecucin. 2. autorizados o de integracin. 3. reglamentos delegados 4. autnomos o independientes 5. de necesidad y urgencia. Los primeros son los que emite el Poder Ejecutivo en ejercicio de su atribucin constitucional con el objeto de hacer posible la aplicacin y el cumplimiento de la ley. El segundo nace tambin del Jefe de Estado pero por autorizacin expresa concedida por el Poder Legislativo. Este no delega su funcin legislativa sino que permite a aquel dictar ciertas y determinadas normas dentro del marco legal prefijado por el legislador.
El tercero est directamente ligado a la Carta Magna quin permite, en forma excepcional, al Ejecutivo a producir este tipo de acto administrativo pero siempre bajo la vigilancia de las Cmaras del Congreso. Los autnomos o independientes, son los praeter legem que en el mbito del Poder Ejecutivo dicta el jefe del gabinete bajo la denominacin de decisiones administrativas, sin subordinarse a ninguna ley formal, para regir el funcionamiento interno de la Administracin. Se llaman as porque su emanacin no depende de ley alguna y regulan el servicio administrativo. Este tipo de reglamento se manifiesta por circulares o instrucciones que contienen directivas de los rganos superiores. Finalmente, estn los contenidos en el numeral 5 que nacen, como lo dice su nombre, por graves o urgentes necesidades pblicas y tiene carcter excepcional. Art. 49. La iniciativa en la formulacin de Proyectos de Ordenanza corresponde a los Miembros de la Junta Municipal. Concordancias: Artculos: 37 (a), 55 y 60 (c) de la presente Ley. Sin contradiccin a lo estipulado en este artculo, el Intendente tambin tiene la potestad de proponer o presentar proyectos de ordenanzas, que deben ser estudiadas de acuerdo a lo reglado en el artculo 55. Art. 50. Los proyectos de ordenanzas sern enviados por la Junta Municipal para su estudio a las Comisiones asesoras permanente respectivas, o comisiones especiales. Concluido el estudio, la Junta Municipal sancionar el proyecto de Ordenanza. Concordancias: Artculos: 33 y 34 de la presente Ley. Se establece el procedimiento que debe cumplir un proyecto de ordenanza. Presentada en el Plenario, se deriva a una de las comisiones citada en el Artculo 33, quin debe emitir su dictamen a favor o en contra o devolverla a su proyectista para las correcciones sugeridas. Concluido con los pasos mencionados, el proyecto final es nuevamente considerado en el Plenario, que por medio de los votos, mayora simple, aprueba o rechaza. Si se d el primer caso, se remite a la Intendencia para su estudio, veto o promulgacin. Es irrestricto el cumplimiento de este artculo porque si as no fuera, la ordenanza no tendr validez alguna por no haberse agotado la instancia administrativa respectiva. Art. 51. El Intendente Municipal promulgar la Ordenanza, Reglamento o Resolucin en plazo de diez (10) das hbiles de recibido.
Si dentro de dicho plazo improrrogable, el Intendente Municipal no lo objetare, la Ordenanza quedar automticamente promulgada. Concordancias Artculo 52, 55 y 157 de esta Ley; Artculos: 204, 205 y 238 (4) de la C.N. Qu es la promulgacin? Es la accin y efecto de promulgar, de publicar formalmente una ley u otra disposicin de la autoridad, a fin de que sea cumplida y hecha cumplir como obligatoria. Tiene carcter ejecutivo y sirve solamente para conferir obligatoriedad a la ley. El plazo es claro, das hbiles, o sea, se contabilizan solamente los lunes a viernes. Desde ningn punto de vista, se considera los sbados y los feriados, a pesar de que en algunas municipalidades, se trabaja hasta el medioda de ese da. La ordenanza puede promulgarse de dos manera. La primera de ellas es por medio de la resolucin emitida por el Intendente Municipal. La segunda, por su silencio por ms de diez (10) das como lo regla este artculo. En este caso se opera la promulgacin tcita. El segundo prrafo hace mencin a la objecin que pudiera tener el Intendente al proyecto de ordenanza. En realidad se est refiriendo al ejercicio del veto, derecho constitucional, que utiliza la mxima autoridad administrativa, cuando posee criterio total o parcial contrario a lo remitido. Art. 52. El Intendente Municipal podr vetar la Ordenanza, el Reglamento o Resolucin expresando a la Junta los fundamentos de sus objeciones. Si la Junta se ratificare en su decisin con el voto de dos tercios (2/3) de la totalidad de sus miembros, el Intendente Municipal lo promulgar. Concordancias: Artculos: 60 (b) y 157 de esta Ley. Artculo 238 (4) de la C.N. La doctrina coincide en que el veto es un derecho poltico otorgado por la Carta Magna al Poder Ejecutivo, quin, disconforme con el proyecto de ley remitdole, lo devuelve al Legislativo para su estudio y consideracin. Este artculo hace referencia solamente al veto total no as a la parcial como lo establece el artculo constitucional 238, inc. 4. Tanto la Carta Magna como la Ley Orgnica exigen que el ejercicio de este derecho debe tener fundamento. De no ser correspondido a este imperativo, el veto no es legal, es nulo por carecer de un elemento formal.
Qu es el veto parcial? Es el disentimiento en algn punto especfico del proyecto, que se devuelve a la Junta para un nuevo estudio y consideracin de la parte objetada. La parte no vetada, est promulgada pero suspendida su aplicacin a resulta de la decisin que podra adoptar la Junta cuando trate el veto presentado. Se puede publicar la parte no vetada para su cumplimiento? No es necesario porque esta ley otorga el mecanismo para la implementacin total de la ordenanza estudiada. El segundo prrafo se refiere a la ratificacin del Legislativo, quin debe reunir el 75% de los concejales electos para que el proyecto original de la ordenanza remitida sea promulgada por el Intendente. Como la Junta est conformada por oficialista (responden al partido del Administrador) y por opositores, se presentan casos en que no se logra el porcentaje antes escrito, con lo cual, se acepta el veto presentado. En otros casos, la Intendencia no puede evitar el rechazo de su veto. En la vida poltica, tanto nacional como internacional, se negocia este porcentaje y, cualquiera de los Poderes, logra el objetivo perseguido. Cualquiera de los Poderes, puede recurrir al Tribunal de Cuentas, Primera Sala, a promover una demanda de nulidad contra lo resuelto. Debo de realizar un llamado de atencin a los vocablos objecin y veto que usado como sinnimos. Profesionales constitucionalistas no poseen criterios equivalentes con relacin a las palabras estudiadas. Para el Prof. Dr. Miguel ngel Pangrazio, objecin y veto poseen significado diferentes. La objecin es un acto administrativo por el cual el rgano competente, expone los motivos por lo cuales est en disidencia con la ley u ordenanza (en este caso). Por su naturaleza, es sometido a revisin. El veto es un acto poltico emanado de la Constitucin Nacional otorgado al Poder Ejecutivo, quin en ejercicio de este derecho, deniega la vigencia total o parcial de la ley puesta a su consideracin. Su aplicacin no necesita de fundamentacin alguna. No es revisable por el Poder Legislativo y por ende, no es un acto administrativo. Las diferencias sustanciales entre ambos vocablos sealadas por el Prof. Dr. Pangrazio son: objecin: es un acto administrativo, necesita de fundamentacin para su implementacin y est sujeto a revisin; veto: es un acto poltico, no sujeto a revisin, no necesita fundamentacin alguna para su ejercicio.
El Dr. Bernardino Cano Radil, en su reciente obra Manual de Derecho Constitucional y Poltico. La legitimacin del poder y su problemtica. La Sociedad Poltica Organizada, Ediciones Jurdicas Catena S.A., 2004, Asuncin Paraguay, se refiere en los siguientes trminos al presente caso: La Constitucin de 1992 denomina de la objecin parcial o total del Poder Ejecutivo, al derecho que tiene que vetar, parcial o totalmente, un proyecto de ley sancionado por ambas Cmaras del Congreso, con lo cual est asemejando los criterios castellanos de nuestra Ley Suprema y la Ley Orgnica. Regln contino el autor nacional dice: La objecin o veto Ejecutivo es la oposicin que expresa mediante decreto fundado el Presidente de la Repblica o quin lo sustituyera a tenor del artculo 234 Constitucional para oponerse ala promulgacin y publicacin de una ley sancionada por el Congreso. Como se aprecia, pareciera tener razn el Dr. Cano Radil, pero sin embargo, esta laguna jurdica o esta diferencia interpretativa solamente podr ser aclarara por la Corte Suprema de Justicia a respaldo del artculo 247 de la Constitucin Nacional. La promulgacin es la accin y efecto de promulgar formalmente una ley u otra disposicin de la autoridad, a fin de que se cumpla obligatoriamente, Emilio Fernndez Vzquez, Diccionario de Derecho Pblico (Administrativo Constitucional Fiscal), Edit. Astrea, 1981, Buenos Aires. Promulgar es publicar solemnemente una ley u otra disposicin de la autoridad, Diccionario General Ilustrado de la Lengua Espaola, Tercera Edicin corregida y ampliada. Bibliograf, Espaa, 1976. En trminos jurdicos esta expresin est reservada al decreto que el jefe del Estado, cuando no hace uso de su facultad de veto, suscribe con el ministro refrendatario, ordenando su publicacin y ejecucin de una ley sancionada por el Poder Legislativo, Manuel Osorio, Diccionario de Ciencias Jurdicas, Polticas y Sociales, Edit. Obra Grande S.A., Montevideo, Uruguay. En los gobiernos locales, la resolucin emitida por la Intendencia es el instrumento legal por la cual se promulga y se ordena la publicacin de una ordenanza, teniendo ella fuerza de ley en el territorio respectivo. Jurisprudencia CSJ, Paraguay, sala penal, 2003/02/17. U.V., I.J. C/ Resolucin N 878 del 22 de junio de 2000, dictada por la Junta Municipal de Lambar (Ac. Y Sent. N 55). Asuncin 17 de febrero de 2003. En caso contrario, se halla ajustado a Derecho?
A la segunda cuestin planteada, el doctor Rienzi Galeano, prosigui diciendo: El Tribunal de Cuentas, Primera Sala, por Acuerdo y Sentencia N 87 de fecha 10 de Agosto de 2001, resolvi: No hacer lugar a la presente demanda contencioso-administrativa deducida por los seores: I.J.U.V. y otros c. Resolucin N 878/00, Acta 201, del 22 de junio de 2000, dictada por la Junta Municipal de Lambar. Imponer las costas a la perdidosa. Que, los accionantes seores I.J.U.V., Pedro Aguiar, Miguel Angel Aguilera, Rubn Bentez Romero y Ramn Caldern Ruiz, bajo patrocinio de abogados, se alzan en contra de la citada resolucin, sealando que han recurrido ante el Tribunal de Cuentas a solicitar se declare la nulidad de la Resolucin N 878/00, dictada en forma unipersonal por el entonces Presidente de la Junta Municipal de la ciudad de Lambar, seor Delmiro Fernndez, por no haber cumplido la persona que lo dicto las expresas exigencias establecidas en la Ley N 1294/87, Orgnica Municipal, para el emisin de dicha resolucin. Aaden los recurrentes que el Tribunal de Cuentas, primera Sala, manifiesta que han recurrido ante esta Instancia, a destiempo, manifestando los mismos al respecto que no existe fecha desde donde puedan contar para que transcurra el tiempo de accionar, en razn de que dicho acto administrativo es un acto nulo e inexistente. Destacan igualmente que el Art. 38 de la Ley Orgnica Municipal establece la competencia de la Junta Municipal, en materia de Hacienda y Presupuesto, y que la Junta es un rgano colegiado quienes en plenario deben estudiar tan importante acto administrativo, y no como sucedi en la cuestionada resolucin, que fue aprobada por una sola persona, el entonces, Presidente de la Junta Municipal Delmiro Fernndez, dictando una resolucin que ni se secretario ha refrendado, por lo que dicho acto unipersonal es nulo de nulidad absoluta, por estar en contraposicin a las normativas establecidas en la Seccin Cuarta de la Formacin y Sancin de las Ordenanzas, los Reglamentos y Resoluciones y el Art. 149 y dems concordantes de la Ley N 1294/87. Siguen diciendo los accionantes que el entonces Intendente Municipal, segn Nota N 94/00 solicit a la Junta Municipal una reprogramacin y ampliacin presupuestaria del presupuesto ao 200, consistente en rubros varios. Sin embargo, la Junta Municipal por Resolucin N 867/00 estableci el monto diario a percibir de acuerdo a las categoras y los jornaleros afectados al rubro 149, resolviendo enviar los dems rubros a la comisin Asesora de hacienda y Presupuesto, para un mejor estudio. Posteriormente segn los administrados, por Resolucin N 148/00 el Intendente municipal veta la Resolucin N 867/00, por la cual se aprob nica y exclusivamente el rubro a 149 de jornaleros, no siendo tratados la totalidad de los rubros solicitados ni aprobados por la Junta Municipal. Resaltan que la resolucin N 878/00 confirma plenamente la intencin del ex intendente Juan Carlos Villalba de conseguir an con expresas violaciones de la Ley Orgnica Municipal una
reprogramacin del presupuesto en complicidad con el seor Delmiro Fernndez, en ese momento Presidente de la Junta Municipal. Que, pasando a estudiar la cuestin planteada, observo que el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, no hizo lugar a la presente demanda, en primer lugar porque el A-quo entre la fecha de la resolucin cuestionada y la fecha en que fue depositada la presente demanda ante este Tribunal, transcurri en exceso el plazo que los actores tenan para atacar el acto administrativo impugnado. En segundo lugar, porque no se han dado los dos tercios exigidos en el Art. 52 de la Ley 1294/87 para que opere la ratificacin de la Junta Municipal a una decisin vetada (Resolucin N 867/00); consecuentemente qued aprobada la reprogramacin presupuestaria presentada por el Ejecutivo Municipal en la Nota N 94/00 (fs. 34). En ese orden de cosas, pasando a auscultar los orgenes del actual litigio, observo que los mismos se inician cuando el entonces Intendente Municipal de Lambar, Juan Carlos Villalba, por nota N 94 del 29 de marzo de 2000 (fs. 2/4), solicita a la Junta Municipal la reprogramacin de los rubros 121, 149, y varios rubros ms. La Junta Munici0pal se rene el 11 de mayo de 2000 para tratar el pedido, plantendose dos mociones, ganando la mocin N 1, resolvindose en consecuencia tratar nica y exclusivamente el rubro 149, el de jornaleros, decidindose que los dems rubros cuyas reprogramaciones fueron solicitadas se giren nuevamente a la Comisin Asesora de Hacienda para realizar los estudios rigor. Consecuencia de esa decisin de la Junta Municipal, obrante en el Acta 193 del 11 de mayo de 2000, fue la Resolucin N 867 de esa fecha, que estableci el monto diario a ser percibido por los funcionarios que se encuentran afectados bao el rubro 149 jornales varios. El Intendente, sin embargo, conforme Resolucin N 148 del 20 de mayo de 2000 (fs. 14), impugna en su totalidad la Resolucin N 867 de la Junta Municipal, por no resolver in tottum el pedido de reprogramacin, presentado con anterioridad. El 22 de junio de ese ao, la Junta Municipal se reuni para tratar entre otras cosas el veto del Intendente. En dicha sesin se present una nota firmada por seis Concejales para rechazar el vero por unanimidad, no hubo consenso ya que cinco concejales no estuvieron de acuerdo con su tenor. En ese momento presentaron la nota, y quisieron retirarla al no haber la unanimidad que se menciona en ella, oponindose a ello el Presidente de la Junta porque segn el mismo la referida nota ya fue puesta a consideracin y de esa forma se aprob (fs. 20); seguidamente ante la falta de acuerdo para proseguir la sesin bajo condiciones normales, el Presidente de la Junta levanta la sesin (Acta N 201 de la Junta Municipal del 22 de junio de 2000, fs. 18/22). Posteriormente el Presidente de la Junta emite la Resolucin 878/00 cuestionada en stos autos, resolucin sta por la cual se rechaza la propuesta del rechazo del veto y se aprueba el pedido de reprogramacin presupuestaria presentada por el Ejecutivo Municipal en la nota N 94/00 del 29 de marzo de 2000.
Que, teniendo en consideracin la relacin de hechos formulada en el pargrafo anterior, tengo que primeramente dilucidar si la resolucin impugnada es o no nula como afirman los accionantes. Al respecto debo sealar la Resolucin N 867 del 11 de mayo de 2000, emitida por la Junta Municipal, solamente estableci el monto diario a ser percibido por los jornaleros afectadas bajo el rubro 149, no as los otros rubros cuya reprogramacin solicitara el Intendente, rubros stos que fueron derivados para su estudio a la Comisin de Hacienda de la Junta, conforme surgen del estudio del Acta que dio origen a licitada resolucin. Sin embargo, el Intendente municipal por resolucin N 148 /fs. 14) vet la resolucin N 867 de la Junta Municipal por no resolver la totalidad del pedido de reprogramacin. El 22 de junio de ese ao, la Junta Municipal ser reuni para tratar el veto del Intendente. Como puede leerse en el Acta N 201, solamente se trat en dicha sesin la nota que rechazaba el veto del Intendente, cuyos avatares relatara precedentemente. En ella no se trat absolutamente nada que se refiera a los otros rubros ajenos al rubro 149, cuya reprogramacin solicitara la Intendencia. Es ms, ni siquiera se lleg a discutir en esa sesin la ratificacin del Intendente del pedido de reprogramacin obrante en el Art. 2 de la Resolucin N 148. No obstante, lo acotado precedentemente, el Presidente de la Junta Municipal Belmiro Fernndez, dict la resolucin N 878/00 del 22 de junio de 2000, que rechazaba la propuesta de rechazo del veto y acepta el vero interpuesto por la Intendencia Municipal en contra de la resolucin N 867/00, Acta N 193, aprobado por tanto el pedido el reprogramacin presupuestaria presentado por el Ejecutivo Municipal en la Nota N 94/00 del 29 de marzo de 2000. Esto significa que el Presidente de la Junta Municipal, per se, resolvi aprobar y sancionar la reprogramacin presupuestaria con respecto a la totalidad de los rubros solicitados por la Intendencia Municipal, en abierta violacin de lo estatuido por los Arts. 38, 52 y 56 de la Ley N 1294/87 Orgnica Municipal. Que, resulta evidente que el Presidente de la Junta Municipal Delmiro Fernndez, se excedi en sus atribuciones legales al emitir la susodicha resolucin, incurriendo en lo que doctrinariamente se llama el vicio de desviacin de poder, pues se nota a simple vista que actu por una finalidad distinta a aquella querida o expresada presuntamente por la ley. Como dice Hauriou el mismo hizo uso de poderes para otros fines, que aquellos para los cuales esos poderes le fueron conferidos (Manuel Argaars Tratado de lo Contencioso Administrativo, Pg. 432). Por otro lado, no puedo dejar de sealar que la motivacin expresa en el considerando de la resolucin N 878 y lo resuelto en su parte dispositiva, no guarda ninguna relacin como lo efectivamente tratado y resuelto por la Junta en su sesin del 22 de junio de 2000, conforme se desprende del Acta N 201 (fs. 90/94), que es su antecedente inmediato. Igualmente nos encontramos ante un acto irrazonable ya que no hay, como se ha visto, una relacin lgica proporcionada entre el consecuente y los antecedentes,
ente del objeto y el fin. En consecuencia, se trata de un acto administrativo que tiene vicios muy graves, cuyo resumen es el siguiente; a) el Presidente de la Junta Municipal fehacientemente incumpli sus deberes legales al emitir el acto impugnado; b) el rgano Colegiado (Junta municipal) no ha sometido a deliberacin ni votacin de sus Miembros los temas resueltos por la resolucin N 878/00, y c) el acto tiene una motivacin equvoca, por no decir falsa. Estos vicios a mi parecer tornan la referida resolucin en un acto nulo, de nulidad absoluta. Que, como se ha visto precedentemente, la resolucin impugnada es nula, pues gozando de una apariencia de legalidad, padece, sin embargo de vicios graves en sus elementos esenciales, que no hace que sea posible la produccin de sus efectos normales. Ahora bien, me pregunto si se puede dejar de pervivir en un acto administrativo que adolece de vicios tan groseros, pese a que de acuerdo a las constancias de autos, ha caducado el derecho que tenan los accionantes para impugnarlo. En ese sentido, es preciso advertir que en el Derecho Administrativo la categora de actos nulos corresponde a la de los actos afectados por nulidades absolutas en el mbito del Derecho Civil. En este ltimo mbito no puede dejar de mencionarse el Art. 39 del Cdigo Civil que dispone lo siguiente: Nulidades declaradas de oficio: cuando el acto es nulo, su nulidad ser declarada de oficio por el juez, si aparece manifiesta en el acto o ha sido comprobada en juicio. El Ministerio Pblico y todos los interesados tendrn derecho9a alegarla. Cuando el acto es anulable, n podr procederse sino a instancia de las personas designadas por la ley. Igualmente el Art. 658 del Cdigo Civil estatuye en su inc. a) que la accin de la impugnacin de los actos nulos es imprescriptible. Estas disposiciones de nuestro Cdigo Civil pueden se empleadas analgicamente al mbito administrativo, si bien desde luego que su ampliacin debe hacerse teniendo en cuenta los matices propios de los contencioso-administrativo. Por ello, basndome en la disposiciones citadas precedentemente, y en la doctrina que sobre este tema tienen los principales autores en materia contenciosa, entre ellos Hctor Jorge Escola en su Compendio de Derecho Administrativo, Pg. 534, soy del parecer que la accin para impugnar judicialmente en acto administrativo nulo, como se ha demostrado que era la resolucin cuestionada, es imprescriptible, cabiendo igual conclusin respecto del plazo para el planteamiento de sus recursos administrativos que permitan impugnarlo. Que, por tanto, conforme a las consideraciones que formulara en lo pargrafos anteriores, es mi opinin que la sentencia emitida por el Tribunal de Cuentas, Primera Sala debe ser revocada in tottum, correspondiendo en consecuencia que se decrete la revocacin de la resolucin impugnada. En cuanto a las costas, habiendo requerido el tema de interpretacin doctrinaria y legal, las costas del pleito deben ser impuestas en el orden causado. Es mi voto.
A su turno, los doctores Irala Burgos y Paredes, manifiestan que se adhieren al voto precedente por los mismos fundamentos. Por los mritos del Acuerdo que anteceden, la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, resuelve: Tener por desistido, al recurrente del recurso de nulidad planteado. Revocar el Acuerdo y Sentencia N 87 de fecha 10 de agosto de 2001, dictada por el Tribunal de Cuentas, Primera Sala. Imponer las costas en el orden causado. Felipe Santiago Paredes. Wildo Rienzi Galeano. Jernimo Irala Burgos.- Secretario, Alfredo Bentez Fantilli. Art. 53. Dentro de los cinco (5) das hbiles de promulgada la Ordenanza, el Intendente Municipal la remitir al Ministerio del Interior para su conocimiento. Concordancia: Artculo 20 de esta Ley. Con relacin a este artculo, me remito a lo comentado en el artculo 20 de esta Ley. Art. 54. Las Ordenanzas tendrn fuerza obligatoria desde el da siguiente de su publicacin en dos (2) diarios locales donde los hubiere. A falta de ellos, despus de la exposicin de su texto durante cinco (5) das, por lo menos, en sitios pblicos del Municipio o mediante la difusin por otros medios idneos en el mismo plazo. Concordancia: Artculo 213 de la C.N. La publicacin es un requisito fundamental que integra la fase de eficacia de la ordenanza, en cuanto a su obligatoriedad. As lo reza la primera parte del artculo constitucional. Su objetivo es dar a conocer a toda la ciudadana dicha ordenanza. La norma nos da a entender que la publicacin por un da es suficiente para que la ordenanza tenga fuerza de ley. Sin embargo, la inexistencia de algn medio de prensa escrito, obliga a la autoridad municipal a proceder de manera distinta y por un trmino determinada a fin de que la ciudadana conozca la ordenanza promulgada, utilizando los espacios pblicos, radios emisoras y las iglesias para la publicacin. Art. 55. Los proyectos de ordenanzas remitidos a la Junta Municipal por el Intendente sern sancionados en el periodo de sesiones del mismo ao, salvo que hayan sido devueltos por falta de tiempo para considerarlos. En caso contrario, se reputar, que fueron sancionadas, y el Intendente Municipal los promulgar como Ordenanzas. Concordancia: Artculo 51 de esta Ley.
Los proyectos remitidos por la Intendencia deben ser tratados indefectiblemente durante el ao legislativo. No pueden se encajonados. Deben posee determinacin alguna de parte de la Junta: aprobacin o rechazo, a fin de que el proponente puede recurrir al veto, si fuera necesario, como comentara anteriormente. El silencio del Legislativo municipal provoca la aprobacin ficta del proyecto, debiendo posteriormente cumplirse con su promulgacin y publicacin. A pesar de la imperativa norma, puede el Legislativo utilizar la excusa de sobre cargo de trabajo y devolver el proyecto. En la prctica no est bien visto este proceder, pero es legal. Art. 56. Todo acto legislativo de la Junta Municipal, requerir el voto de la mayora de los miembros presentes, a excepcin de aquellas ordenanzas para las cuales se exija el voto de la mitad ms uno de la totalidad de los miembros de la Junta. Concordancias: Artculos 26, y 157 de esta Ley La norma es clara. Cualquier acto administrativo debe contar con la mitad ms uno de lo concejales presentes en el momento del estudio y consideracin del proyecto. Debo resaltar que la sesin de la Junta debe iniciarse con el qurum legal requerido. Las excepciones son casos: el estudio y consideracin del veto y del presupuesto general. Para ambos casos, se requiere los 2/3 de los concejales electos. Jurisprudencia C.SJ. Asuncin, Setiembre, 22-997. Irma Elena Ortiz Vda. De Calvet c/ Resol. J.M. N 34/94, de fecha 21 de marzo de 1994, dic. Por la J.M. de Luque (Ac. Y Sent. 532). Asuncin, 22 de Septiembre de 1997. Es nula la sentencia apelada? En caso contrario, se halla ajustada a derecho? A la primera cuestin planteada, el doctor Paredes dijo: Examinando los autos, no se observan omisiones ni violaciones procesales que pudieran ocasionar la nulidad de la resolucin dictada por el Inferior. Puntualizando el hecho de haber sido enviado un telegrama colacionado a la Junta Municipal e Intendencia de la ciudad de Luque, no puede ser tenido como punto de partida para el cmputo del plazo sealado en la Ley 1462/35, pues para la demandante era incierta la actitud que finalmente habra de tomar el Intendente municipal (en
se entonces no se haba pronunciado todava sobre lo resuelto por la Junta municipal en fecha 4 de marzo de 1994, que conceda el total del terreno peticionado). Adems, no existi notificacin para la misma, de cuanto se estaba diligenciando. Por otro lado, se halla agotado el procedimiento administrativo, desde el momento en que la interesada en adquirir el terreno municipal solicit dicho inmueble en compra. Realizado el pedido, pas a una esfera de decisin, con la cual no tena nexo procesal alguno. De manera que nos encontramos ante un caso atpico de procedimiento administrativo. Por lo antecedente expuesto, corresponde desestimar este recurso. Es mi voto. A su turno, los doctores Irala Burgos y Rienzi Galeano, manifiestan que se adhieren al voto que antecede por los mismos fundamentos. A la segunda cuestin planteada, el doctor Paredes prosigui diciendo: El Acuerdo y Sentencia N 155 del 29 de diciembre de 1955, dictado por el Tribunal de Cuentas, Primera Sala resolvi: Hacer lugar a la presente demanda contencioso-administrativa, deducida por la seora Irma Elena Ortiz Vda. De Calvet c/ Res. J. Municipal N 34/94 dictada por la Junta municipal de Luque. Revocar la resolucin de la J. Municipal N 34/94 y confirmar la Resolucin de la J. Municipal N 27/94. Imponer las costas, a la perdidosa. A fojas 351 al 356 de autos, se halla agregada la contestacin de la demandante. Examinados stos autos, comprobamos que la Municipalidad de Luque, por resolucin N 2048/91autoriz a la seora Irma Bez de Calvet la transferencia de sus derechos de arrendamiento sobre una fraccin de terreno municipal, ubicada en la Segunda Compaa de Campo Grande de la jurisdiccin de Luque, a favor de la seora Irma Elena Ortiz Vda. De Calvet. La superficie total del terreno es de 3.996 metros cuadrados. Mas adelante, la nueva arrendataria solicit la compra del terreno municipal, emitindose dos dictmenes en la Comisin asesora a la que se gir dicho pedido. Uno en mayora, aconsej la venta de todo el terreno, y otro en minora, que sugiri vender solo 800 metros cuadrados del total de superficie solicitada. En sesin ordinaria de fecha 26 de febrero de 1994, la Junta Municipal de Luque vot por el dictamen en minora (el resultado fue de 5 a 4). Inmediatamente despus, uno de los Concejales presentes plante mocin de reconsideracin sobre el asunto aprobado. La plenaria de la Junta hizo lugar a dicho pedido. El Art. 58 del Reglamento interno de la Junta Municipal de Luque dispone: Es mocin de reconsideracin toda proposicin que tenga por objeto rever un punto o un asunto aprobado por la Junta, en general o en particular. Estas mociones slo podrn formularse mientras el asunto se encuentre en discusin, salvo que
posteriormente nuevos hechos lo ameriten. Las mociones de reconsideracin se tratarn inmediatamente despus de formuladas y tendrn efecto con el voto de la simple mayora de los presentes, cuyo nmero no ser inferior al existente en el momento de asumirse la resolucin. Examinando el artculo transcripto vemos que permite reconsiderar un asunto ya decidido (rever: se vuelva a ver), un punto o un asunto aprobado por la Junta. Cuando dice: estas mociones slo podrn formularse mientras el asunto se encuentre en discusin, est significando que deben ser inmediatamente planteadas, apenas se haya votado sobre algn asunto. Tambin inmediatamente votadas, se refiere a las mociones, no al asunto mismo objeto de la discusin. Cuando seala en su ltimo prrafo que el nmero de los presentes no ser inferior al existente en el momento de asumirse la resolucin que dio origen a la reconsideracin planteada, se refiere a la votacin de la mocin, es decir a la posibilidad de volver a ver lo resuelto. En el caso concreto: Se tom la determinacin de conceder 800 metros cuadrados de terreno. La votacin fue de 5 a 4 (el Presidente de la Junta no vota, slo desempata). Luego uno de los concejales plante la reconsideracin inmediatamente, y en la misma sesin. Ninguno abandon la sesin. Se vot por la mocin, y basta la simple mayora para que el asunto resuelto en primera instancia sea nuevamente tratado. Eso es lo que dispone el Art. 58. Una vez lograda la reconsideracin, basta la simple mayora de votos de los presentes para trocarse aquella resolucin originaria. Lo disponen los artculos 56 y 57 de la Ley Orgnica Municipal, Art. 56: Todo acto legislativo de la Junta Municipal requerir el voto de la mayora de los miembros presentes, a excepcin de aquellas ordenanzas para los cuales se exija el voto de la mitad ms uno de la totalidad de los miembros de la Junta. En ningn artculo, sea de Ley o del Reglamento de la Junta se menciona que para modificar o revocar un acto legislativo (ordenanza, reglamento o resolucin) tenga que recurrirse a mayora calificada. Y si hubieran dudas todava sobre este tema, el Art. 57 es fulminante: Para modificar o revocar ordenanza se observar el mismo procedimiento establecido para su sancin. La interpretacin dada por las partes al Art. 58 del Reglamento es incorrecta. De manera que la Res. N 27/94 del 4 de marzo de 1994, por la que concede la totalidad de la superficie del terreno solicitado se ajusta a las disposiciones legales que regulan los actos de los agentes (de la Junta municipal). Y no habiendo nada irregular en la formulacin de la resolucin, la posterior N 34/94 del 21 de marzo de 1994 carece de efecto, y ella s es irregular, puesto que fue dictada una vez que la resolucin pas a la instancia posterior, la cual es la Intendencia municipal; para ms 17 das despus de la primera. Recordemos lo dispuesto en el Art. 51 de la Ley Orgnica Municipal: El Intendente Municipal
promulgar la Ordenanza, Resolucin o el Reglamento en el plazo de diez das hbiles de recibido. Si dentro de dicho plazo improrrogable, el Intendente municipal no lo objetare, la Ordenanza quedar automticamente promulgada. En el caso de autos, el tiempo transcurrido fue ms del sealado en el artculo transcripto. Por tanto, se considera la resolucin como promulgada automticamente. Para mayor argumentacin, debemos tener presente la nota 92/94 de fecha 25 de marzo de 1994, remitida por el Intendente Municipal al cuerpo legislativo, en donde sienta su posicin con respecto al asunto en trmite. Es facultad discrecional de la Junta conceder una parte o toda la extensin del terreno solicitado. La autonoma municipal, consagrada en la Constitucin Nacional (Arts. 156 y 166) hace que los actos realizados por el Intendente y Junta municipal dentro del mbito de sus respectivas competencias, no sean justiciables. Lo son solamente aquellos que se hayan realizado al margen de las formalidades establecidas en las leyes. El Poder Judicial de hecho, no puede resolver sobre lo que es competencia exclusiva del Gobierno municipal. En el caso de autos, lo hace slo con el objeto de decidir acerca de la legalidad del procedimiento seguido para la sancin y promulgacin de una resolucin que afecta el inters de un particular. Dicho de otro modo, fue vulnerado un derecho de la actora, pues habiendo obtenido por Resolucin de la Junta la concesin en venta de la superficie total de un terreno municipal, no se pudo cristalizar, debido a otro acto extemporneo de la Junta, y no por el veto del Ejecutivo. Este dej vencer el plazo, producindose la aceptacin ficta de la primera resolucin. Voto por la confirmacin. A su turno, los doctores Irala Burgos y Rienzi Galeano, manifiestan que se adhieren al voto que antecede por los mismos fundamentos. Por los mritos del acuerdo que anteceden, la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal resuelve: Desestimar el recurso de nulidad. Confirmar el Acuerdo y Sentencia N 155 de fecha 29 de diciembre de 1995, dictado por el Tribunal de Cuentas, primera Sala. Costas a la perdidosa. Art. 57. Para modificar o revocar Ordenanza, se observar el mismo procedimiento establecido para su sancin.
CAPITULO III DE LA INTENDENCIA MUNICIPAL SECCIN PRIMERA DE LA DESIGNACIN, ATRIBUCIONES Y DEBERES DEL INTENDENTE MUNICIPAL
Art. 58. La administracin general de la Municipalidad ser ejercida por un Intendente, electo por mayora simple de votos de los electores inscriptos en el Registro Electoral de la seccin respectiva. Concordancias: Artculos 22 y 60 (1) y 159 de esta Ley. Artculo: 167 de la C.N. y Articulo 234 de la Ley N 834/96. Se instituye as la autoridad mxima del municipio desde el punto de vista administrativo y jurdico. Enrique Fowler Newton, en su obra Contabilidad Bsica, Ediciones Macchi Buenos Aires, expresa que: La administracin intenta combinar los recursos de la organizacin de la manera que mejor satisfaga el cumplimiento de sus fines y los objetivos particulares de sus integrantes. El manejo de un ente implica la realizacin continua de las siguientes actividades: detectar situaciones que requieren la adopcin de alguna decisin; identificar los principales cursos posibles de accin, incluyendo (en situaciones extraordinarias) la posible cesacin de actividades o el cambio de objetivos o metas; evaluar los efectos esperados de cada uno de los cursos de accin identificados en el paso anterior; seleccionar un curso de accin, que puede consistir tanto en hacer algo como en no hacer nada; actuar de acuerdo con lo oportunamente decidido; captar los resultados reales de lo actuado; comparar los resultados reales con los esperados, establecer si hubo desviaciones importantes o no y, en caso afirmativo: analizar sus causas y tenerlas en cuenta cuando deban tomarse nuevas decisiones. La administracin no es una ciencia tan simple como aparenta y en especial, la administracin pblica. Ser electo para un cargo poltico para cumplir con las deudas electorales u obtener mejores beneficios del Estado Central no son los objetivos ni fines del cargo ganado u obtenido. El candidato debe reunir dos requisitos fundamentales: idoneidad y honorabilidad. La idoneidad estar conformada por su experiencia positiva en el mbito administrativo privado o pblico (antecedentes), en el conocimiento cierto y real sobre leyes administrativas como as tambin en la problemtica general de la ciudadana. Por su parte, la honorabilidad se reflejar en su actividad social,
comercial, profesional. En la aceptacin que posee su nombre en el mbito de la jurisdiccin municipal como en lo nacional. Art. 59. Para ser Intendente se requiere ser ciudadano paraguayo, mayor de edad, de reconocida honorabilidad e idoneidad para el ejercicio del cargo, natural del Municipio o con residencia en l de por lo menos tres (3) aos y no estar afectado por las inhabilidades previstas por el artculo 27. Concordancias: Artculos 27 y 58 de esta Ley. Artculo 251 de la Ley N 934/96. El extranjero no puede ser electo intendente. Caso muy contrario al derecho de ser concejal. La persona que no fuera natural del lugar, debe poseer residencia de por lo menos tres (3) aos, la cual es demostrada por testigos u otro medio de prueba aceptada por nuestra legislacin civil procesal. Con relacin a la honorabilidad, me remito a lo comentado en el artculo 25 de esta Ley. Art. 60. Sern atribuciones y deberes de la Intendencia Municipal: a) Ejercer la representacin legal de la Municipalidad; b) Promulgar las Ordenanzas, cumplirlas y reglamentarlas, o en su caso vetarlas conforme al procedimiento que es establece en este Ley, c) Remitir a la Junta Municipal proyectos de ordenanzas. d) Autorizar la creacin y funcionamiento de Comisiones de Fomento Comunales de vecinos y reglamentar el funcionamiento de la Polica Municipal
j)
k) Participar en las actividades de cooperacin mencionadas en el TITULO OCTAVO, o prestarles su apoyo; l) Otorgar permiso de apertura de negocio o disponer su clausura; m) Actuar en las gestiones tendientes a la realizacin de la empresa municipal, la participacin de las municipalidades en los ingresos locales y la asistencia intermunicipal; y n) Efectuar las dems actividades que se mencionan en este Captulo, como asimismo, aquellas que emerjan del objeto y funcin municipal. Concordancias: Artculos 11, 14, 15, 34, 51, 52, 55, 58, 61, 72, 75 de esta Ley. Estas funciones son las mismas que haba comentado en artculos anteriores. El inciso e) est derogado por la Ley N 1276/98 que concede a la Junta Municipal a nombra a los jueces de faltas de una terna seleccionada de los postulantes. De esta manera, el Juzgado de Faltas es un organismo dependiente, administrativamente, del Legislativo municipal. Los jueces de faltas deben obran de acuerdo a las reglas establecidas en el Cdigo Procesal Civil y en el Cdigo de Organizacin Judicial. Las sentencias emitidas por los Jueces deben ser analizadas y resueltas por el Intendente por aquello de que este es el rgano administrativo. En esta etapa, se mantiene la relacin entre los Juzgados de Faltas y la Intendencia, como era antes de la derogacin del inciso comentado. Solamente el Intendente puede aplicar multa alguna a determinada infraccin cuando el municipio no cuente con el juzgado de falta y sobre todo, si dicha aplicacin y determinacin cuantitativa, est reglada en ordenanza. Jurisprudencia 1. C.S.J. Asuncin, Sala Penal, Noviembre 4-997. Capricornio S.R.L. y otro c/ S.D. N 9 de fecha 10-02-95, dictada por el Juzgado Municipal de Faltas del sexto turno y la resolucin dictada por el Intendente Municipal (Ac. Y Sent. N 643). Asuncin, 4 de noviembre de 1997. Es nula la sentencia apelada? En caso contrario, se halla ajustada a derecho? A la 1era. cuestin planteada, el doctor Irala Burgos dijo: En el fallo recurrido no encuentro que exista opinin coincidente de la mayora de los miembros del
Tribunal a-quo como lo exige el art. 37 del Cdigo de Organizacin Judicial, Ley N 879. Esto es as porque el miembro doctor Sindulfo Blanco vot por la admisin de la demanda; el doctor Vicente Jos Crdenas por su rechazo y la doctora Ibis Fiore ltima en votar, si bien dijo compartir los fundamentos y opiniones del doctor Blanco, lo hizo bajo la condicin -as lo denomino- que la ganadora, la firma Caballero-Colmerares S.R.L. habilitara una playa de estacionamiento para su clientela en el plazo de seis meses. En tales trminos, no percibo cmo pudo establecerse la parte dispositiva del fallo recurrido, ya que lo que dijeron los tres integrantes del Tribunal al considerar el litigio, no autoriza la decisin all expresada. Hay ms: tambin podra decirse que el fallo recurrido consta en definitiva slo de dos votos, para ms contradictorios entre s los de los doctores Blanco y Crdenas- porque el de la doctora Fiore podra tenerse por nulo por pronunciarse sobre un punto la habilitacin de playa de estacionamiento- que no fue materia de peticin. Tal decisin, adems no parece tener base en ley alguna. El voto de la doctora Fiore infringira, pues los incisos d) y b) del art. 15 del Cdigo Procesal Civil, el art. 420 del mismo Cdigo y el art. 256 de la Constitucin. Pese a lo dicho, no vot por la nulidad del fallo recurrido por entender que el litigio habr de ser resuelto a favor de la parte demandada, a la que aprovechara la nulidad. Se est as en el caso del art. 407 del Cdigo Procesal Civil, en que no cabe pronunciar la nulidad. A su turno, los doctores Rienzi Galeano y Paredes, manifiestan que se adhieren al voto que antecede por los mismos fundamentos. A la 2 cuestin planteada, el doctor Irala Burgos prosigui diciendo: El fallo apelado admite la demanda contencioso-administrativa promovida por Capricornio S.R.L. y Caballero-Colmenares S.R.L. contra la Municipalidad de Asuncin y, en consecuencia, anula la Sentencia N 9 del 10 de febrero de 1995, dictada por el Juez Municipal de Faltas del 6to. Turno, as como la Resolucin ficta del seor Intendente Municipal, que confirm la sentencia indicada. Las decisiones municipales mencionadas, a su vez, absolvieron a Capricornio S.R.L. de la causa administrativa que se le instruy, a pesar de lo cual, por motivos que no encuentro explicados demand y logr en la instancia anteriorque se anulara aquella absolucin, y tambin dispusieron la clausura del local nocturno, ubicado en Legin Civil Extranjera N 585 denominada Capricornio La Barra- explotada por Caballero-Colmenares S.R.L. para la realizacin de todo evento musical y/o bailable (fs. 147 de autos). La absolucin de Capricornio S.R.L. se debi a que no se prob que hubiera producido ruido molestos mediante su actividad y que, por lo dems, el local
antes mencionado ya no estaba siendo explotado por dicha firma, sino por Caballero-Colmenares S.R.L. La clausura del local a la sazn denominado Capricornio-La Barra, en tanto, no se debi a los ruidos molestos para el vecindario denunciados a fs. 3/5 de autos, sino a que la firma Caballero-Colmenares S.R.L., que lo explota, no contaba con la patente municipal requerida por la ley y tambin a que la normativa municipal sobre zonificacin y uso del suelo (sucesivamente, dice el Juez municipal, las Ordenanzas N 2140/78, 25095/88 y 19/93, 40/93 y 43/94) no admite que en la zona urbana en que se halla situado el local en cuestin, funcionen Discotecas o Clubes nocturnos o Saln de fiestas. Las resoluciones municipales, a mi parecer, decidieron correctamente sobre el fondo del caso, tanto al absolver a capricornio S.R.L. por las razones ya mencionadas, como al disponer la clausura de la Discoteca o club nocturno: Capricornio-La Barra. Esto ltimo, sin embargo exclusivamente por razn de la prohibicin establecida en las sucesivas Ordenanzas citadas por el Juez Municipal y dictadas por la Comuna local en conformidad a la Ley N 1294/87 de Organizacin municipal, Arts. 19, inc. a) y j), 41 incs. A) y c), 45 inc. a) y, anteriormente a la Ley N 222 y que prohiban y prohben que en la zona del municipio de Asuncin en que est instalado el local nocturno nombrado, funcionaran establecimientos de su tipo. Creo incuestionable que si una determinada actividad no est permitida en cierta zona urbana y si a pesar de ello se la desarrolla en ella, la clausura de los locales respectivos es la ineludible consecuencia que corresponde a semejante situacin. Debo aclarar que el hecho de que una empresa: Caballero-Colmenares S.R.L. en el caso, carezca de Patente municipal, no es motivo de clausura sino slo del pago y la multa que prescribe el art. 22 de la Ley 881/81. En el sub-lite se tiene, sin embargo, que el Tribunal a-quo (suponiendo que el voto de la doctora Fiore coincidiera con el del doctor Blanco), resolvi anular las resoluciones municipales impugnadas por entender que en el procedimiento que les dio lugar que estim habra sido el prescripto por el Cdigo de procedimientos Penales- se incurri en vicios que colocaron en completa indefensin a las firmas Capricornio S.R.L. y Caballero-Colmenares S.R.L. Adems, que una de ellas fue absuelta pero la otra, copartcipe en la violacin eventual de los reglamentos municipales sobre zonificacin, fue absuelta, violando con ello el art. 123 del Cdigo de Procedimientos Penales. Creo equivocada esta argumentacin. El procedimiento seguido por el Juez municipal de Faltas no contravino las normas que rigen las actuaciones en el mbito municipal. En el caso, las de los Arts. 89 a 102 de la Ley N 1294/87. El proceso, como lo admite y ordena el art. 91 de la ley citada, fue breve, oral,
actuado; las firmas incluidas en la causa fueron notificadas desde el comienzo de las actuaciones e intervinieron en las mismas ejerciendo su defensa con amplitud y an con xito (la Comuna reconoci que en el Club Capricornio-La Barra no se producan ruidos de intensidad prohibida; no inculp al local por actos de inconducta realizados fuera de l), y si acoso en algo el procedimiento no se ajust alas disposiciones del Cdigo de Procedimientos Penales, ello carece de relevancia pues ninguna disposicin legal obliga a aplicar las normas del mismo (la del art. 54 de la Ley N 200/70), rige slo para los sumarios instruidos a funcionarios pblicos a los que se les impute alguna falta y, an as slo dispone que en tales sumarios se observarn las condiciones del Cdigo Procedimientos Penales, en cuanto fueren aplicables). Aparte de las normas de los Arts. 89 a 102 de la Ley N 1294, de la posible aplicacin supletoria del Cdigo Procesal Civil conforme al art. 836 del mismo y de lo dispuesto por el art. 9 del Cdigo de Organizacin Judicial, Ley 879, en su penltimo prrafo, lo que si podra contar decisivamente en autos sera la violacin de alguna norma constitucional, en particular de los Arts. 9, 16, 17, 17 y 18, cuestin sin embargo que no percibo en el sub-lite. En cuanto al otro argumento de la sentencia recurrida, que Capricornio S.R.L. fue absuelto y su supuesta copartcipe Caballero-Colmenares S.R.L., result condenada, no veo en ello motivo de nulidad, ni siquiera de incoherencia y contradiccin. La absolucin de Capricornio S.R.L. se debi a que al tiempo de iniciarse la causa administrativa (habra sido el 12 de agosto de 1994, segn las constancias de fs. 5, 6, 7 y 8 de los antecedentes administrativos) aquella firma ya no explotaba el local nocturno Capricornio-La Barra. Cunado menos, es seguro que en fecha 23 de agosto de 1994, la firma Caballero-Colmenares S.R.L. ya se consideraba as mismo propietaria del local en cuestin, pues as lo afirm en el escrito de fs. 42/43 de los antecedentes administrativos su representante, el Abogado Alejandro B. Dedoff. En el escrito de fs. 29 de dichos antecedentes repiti igual afirmacin en fecha 24 de agosto de 1994. La clausura del local dispuesta contra Caballero-Colmenares S.R.L. obedeci, en cambio a que en la zona urbana donde se ubica el Club nocturno Capricornio La Barra no se permite que funcionen discotecas. En la misma falta, podra argirse, habra incurrido en su momento Capricornio S.R.L. pero aparece un problema: la propia Municipalidad, quin sabe pro qu motivos (en autos no hay nada al respecto) le haba concedido la Patente para explicar y administrar un Club, nocturno (antecedentes administrativos, fs. 31 y 53, y anteriormente a otra persona: Id. A fs. 52). Va de suyo, no obstante que la falla, error o lo que fuere en que incurri con anterioridad la administracin municipal al otorgar patente para una actividad dada en una zona en que tal actividad no estaba permitida por la propia legislacin municipal, no obliga ni excusa que el Municipio y algn particular sigan incumpliendo la ley.
Aparece aqu, adems otro punto oscuro. Aparentemente desapareci la documentacin referente a la construccin del local Capricornio Pub, Capricornio Club o Capricornio-La Barra, en particular los planos aprobados por el Municipio que se les extraviaron a la firma Caballero-Colmenares S.R.L. as lo dice su representante el arquitecto Francisco Caballero en la nota fechada el 27 de julio de 1994, que obra a fs. 74 de los antecedentes administrativos- y que tambin se habran perdido en el Municipio, donde segn el mismo seor Francisco Caballero: parte del archivo se ha destruido y entre ello el plano del local. Fue as? A fs. 75 vlto. De los antecedentes administrativos obran unas notas de fecha 15 y 16 de septiembre de 1994, respectivamente que lo desmienten. En la fecha 16 se agrega que los planos aprobados correspondan a Construccin de depsito, punto que resulta confirmado por la documentacin de fs. 79, 81, 83 y la curiosa nota del 8 de agosto de 1983 de fs. 84, vlto. De los antecedentes administrativos de la que surge que en los planos presentaos a la Municipalidad, para construccin de depsito no figuraban ya en la etapa final de su construccin, algunas partes del edificio como las reas de baos, depsitos, bar, cantina, corredores, escenario y pista. Advierto, sin embargo, que no he encontrado constancia que confirme que se regulariz o, por el contrario, que no se regulariz el trmite de construccin. Por lo expuesto, ms lo dicho por el miembros del Tribunal a-quo doctor Vicente Jos Crdenas, que doy por reproducido en todo lo pertinente, voto por la revocacin del fallo apelado. Costas a las perdidosas, conforme al principio general del art. 192 del Cdigo Procesal Civil, en ambas instancias judiciales. A su turno, los doctores Rienzi Galeano y Paredes, manifiestan que se adhieren al voto que antecede por los mismos fundamentos. Por los mritos del acuerdo que anteceden, la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, resuelve: No hacer lugar, al recurso de nulidad. Revocar, el Acuerdo y Sentencia N 55 de fecha 4 de septiembre de 1996, dictada por el Tribunal de Cuentas, 1 Sala. Costas a las perdidosas, en ambas instancias. 2. TCuentas, Sala 1, Asuncin, Diciembre 31-998, Senior Publicidad S.R.L. c Resolucin N 463/96 I, dictada por la Municipalidad de Asuncin (Ac. Y Sent. N 109). Asuncin 31 de Diciembre de 1998 Est ajustado a derecho el acto administrativo recurrido?
Por A.I. N 626 de fecha 24 de septiembre de 1996, el Tribunal declar su competencia para entender en el presente juicio y existiendo hechos que probar, recibi la causa a pruebas por todo el trmino de Ley. A fs. 353 vlto. De autos, por providencia de fecha 18 de febrero de 1997, el Tribunal llam autos para Sentencia. Y el abogado Vicente Jos Crdenas Ibarrola prosigui diciendo: Que una primera cuestin, que deseo dejar sentada es que el procedimiento administrativo seguido por el seor Intendente municipal de la Ciudad de Asuncin, y del cual nacieron las disposiciones hoy impugnadas por el actor, es legal y por ende ajustado a derecho, por surgir de la aplicacin de facultades regladas, que la Ley Orgnica Municipal N 1294/87 en su Art. 60, inc. ll) confiere a quien ejerce la titularidad del Ejecutivo Municipal. Que no se compadece con la ley y el derecho, la alegacin del actor de que todo lo actuado en sede administrativa es arbitrario, por apartarse de lo establecido en la Ley Orgnica Municipal. Muy por el contrario, no existe en la Ley Orgnica Municipal disposicin alguna que obligue nica y exclusivamente al Intendente a seguir el trmite establecido por los sumarios llevados adelante en los Juzgados Municipales de Faltas. Para la Administracin pblica sea sta Central, Descentralizada, Autnoma y Autrquica- rigen sin discusin alguna el principio de legalidad. Nada que no est en la ley puede ser invocado como actitud o procedimiento a ser ejecutado por los agentes de la administracin. Y, a contrario sensu, el agente estatal est obligado en nombre de la administracin, que representa a actuar dentro del marco legal que le es asignado. Esto es tan claro y es en virtud a que la ley le otorga atribuciones claras (Art. 60, inc. ll), Ley 1294/87), , que el Intendente, imprimindole el trmite de etilo, con la intervencin previa de las direcciones tcnicas atinentes al caso, dict las resoluciones hoy recurridas y que la propia firma actora, por medio de sus representantes convencionales trat de hacer que no se dictarn en ejercicio pleno de sus derechos constitucionales al debido proceso y la defensa en juicio. Que, lo sostenido por el actor nos e ajusta a las probanzas que surgen de los antecedentes administrativos, ya que en el procedimiento incoado a Senior Publicidad S.R.L., se le ha dado a dicha firma todas las garantas del debido proceso, de la defensa en juicio y tanto es as que obran en los referidos antecedentes administrativos las intervenciones que lamisca, mediante Poder otorgado a los profesionales abogados que an hoy fungen como sus defensores ante este Tribunal-, han efectuado. En autos se halla plenamente demostrada la defensa que en sede administrativa ha ejercido Senior Publicidad S.R.L., llegando incluso a plantear al Intendente municipal la revisin de la Resolucin primeramente adoptada. Las referidas constancias administrativas a
que hacemos mencin se hallan a fs. 67, 68, 69/72; 79/82, 83/84, 97, 97/104, 192, del Tomo I del expediente principal. Que de todo lo hasta aqu analizado, encuentro que los Expedientes administrativos que trataron el caso sometido hoy a pronunciamiento judicial, se ajustaron en todo a lo preceptuado en la Ley Orgnica Municipal, habindose en ellos realizado cantidad de diligencias, muchas de ellas a instancias de la parte actora, con lo que arribo a la conclusin de que ella tuvo de su lado el acceso a las garantas constitucionales del debido proceso establecidas en el Art. 17 de la Constitucin de la Repblica, el acceso y conocimiento de todas las actuaciones y documentaciones y la posibilidad de producir todas las pruebas que sustenten su derecho. Los trmites en sede administrativa fueron llevados a cabo partiendo de las facultades regladas del Seor Intendente Municipal, contenidas en el Art. 60, incs. B), ll) y h) de la Ley N 1294/87 Orgnica Municipal y habindosele dado al administrativo todas las garantas legales y procesales para la defensa de sus intereses, concluyo que todo el procedimiento administrativo fue legal y correcto y que por lo tanto la alegacin de la actora de nulidad del mismo no se ajusta a derecho y por lo tanto debe ser rechazada y en este sentido emito mi voto. Que yendo al anlisis del fondo de la cuestin, encuentro que la firma Senior Publicidad S.R.L. ya en solicitud de fecha 27 de agosto del ao 1990, pidi a la Municipalidad de Asuncin la expedicin de la respectiva patente por apertura de negocio, formndose en consecuencia de dicho pedido el Expediente N 19.903 caratulado: Senior Publicidad S.R.L. S/ Apertura de Negocio, cuya copia autenticada obra de fs. 35 a 84, Tomo I, expediente principal. Que en la citada solicitud de patente de apertura de negocio, el seor Nilo Ruben Ovelar Melgarejo en su carcter de Gerente de la firma Senior Publicidad S.R.L., carcter ste certificado a tenor del testimonio autenticado de la Escritura Pblica N 36 del 9 de julio de 1990 (fs. 43/250), expres a la Municipalidad de Asuncin su peticin de: 1) patente de apertura de negocio en el ramo de Agente publicitario de la razn social denominada Seor Publicidad S.R.L.; 2) seal como direccin comercial la casa central ubicada en el inmueble alquilado de propiedad del seor Carlos Emilio Costas (ver fs. 41), sito en 25 de mayo 3871 entre Bartolom de la Casas y Radio Operadores del Chaco, con Cuenta Corriente Catastral 12-0921-04. La mencionada solicitud fue derivada al Departamento de Control urbano, cuyo jefe, el arquitecto Osvaldo Gibbons y el Director de la Oficina de Desarrollo Urbano, arquitecto Luis Anibal Mezquita Bravard en nota de fecha 25 de octubre de 1990 (fs. 38, expresan que la sede la razn social Senior Publicidad S.R.L. se encuentra ubicada en una zona que en cuanto al uso de suelo pertenece a Area Residencial de Baja Densidad (AR1), en donde los usos permitidos pertenecen a Comercios y Servicios Vecinales (CSI), hasta 50 m2 y que por lo tanto contraviene el plan regulador de Asuncin,
establecido en la Ordenanza N 25.098/88 y que por lo tanto puede ser autorizado en forma provisoria. Este dictamen fue derivado a: 1- Divisin Patente, 2- al Departamento de higiene de la Direccin de Salud, 3- a la Direccin de Contralora Externa, 4- a la Direccin de Hacienda y 5- finalmente a la Asesora Legal, la cual en su Dictamen 184 de fecha 11 de enero de 1991 (ver fs. 60), aconsej al seor Intendente municipal dicte Resolucin emplazando a la firma Senior Publicidad S.R.L. para que en el perentorio e improrrogable plazo de 11 meses a partir de la fecha de modificacin traslade su negocio en el ramo de Agente publicitario en los lugares permitidos por la Ordenanza 25.098/88 Plan Regulador, bajo apercibimiento que de no hacerlo as voluntariamente se proceder a la clausura inmediata del mismo. Art. 2- Una vez que los responsables de la firma Senior Publicidad S.R.L. se notifiquen del contenido de esta Resolucin, podr otorgrseles la patente provisoria hasta el 31 de diciembre del ao en curso, previo pago del impuesto respectivo, (sic). Esta Resolucin fue remitida y recibida en fecha 21 de enero de 1991 en la Mesa de entrada de la Direccin de Hacienda y derivada al Dpto. de Tributacin, tal cual consta a fs. 61 vuelto. Que se halla probado suficientemente que los responsables de la firma Senior Publicidad S.R.L. tuvieron perfecto y claro conocimiento de la referida Resolucin N 112/1 emanada de la Intendencia municipal, la cual: 1- los emplaz a que en el lapso de 11 meses trasladen el mencionado negocio a un lugar permitido por la Ordenanza N 25.098/88, Plan Regulador de la ciudad de Asuncin, bajo apercibimiento de que de no hacerlo ser clausurado inmediatamente, y 2- una vez que los aludidos responsables de notifiquen de la aludida Resolucin, les otorg la Municipalidad de Asuncin se entiende, una patente provisoria hasta el 31 de diciembre de 1991. Decimos que la firma Senior Publicidad S.R.L. tuvo conocimiento pleno y cierto de la mentada Resolucin, por el sencillo motivo que lamisca pag la referida patente municipal provisoria y ste hecho fue reconocido por la propia firma actora al presentar el escrito de demanda y expresar literalmente en ella que: La misma (Senior Publicidad S.R.L.) cuenta con la Patente Comercial otorgdale por la Municipalidad de Asuncin, de conformidad a la Resolucin 112/1 del 21 de enero de 1991, si bien en forma provisoria. (Sic, las negritas y maysculas me pertenecen). A confesin de parte, relevo de pruebas, con lo transcripto y otras instrumentales que obran en autos (fs. 217, 217 vlto y 218, Tomo II del expediente principal) queda demostrada fehacientemente la calidad de patente provisoria de la actora como as mismo que la misma deba trasladarse a otro sitio permitido por la Ordenanza del Plan Regulador de la ciudad de Asuncin 25.098/88, en el plazo perentorio e improrrogable de once meses.
Que, lejos de acatar la clara y contundente Resolucin Municipal, Senior Publicidad S.R.L. ha desobedecido y continu desarrollando sus actividades en un zona prohibida por las leyes y ordenanzas municipales y por ms que la firma actora, por boca de sus representantes convencionales alegue que con consentimiento de la Municipalidad de Asuncin continu pagando su patente municipal, lo cierto es que a partir del 1 de enero de 1992, Senior Publicidad S.R.L. viene desarrollando sus actividades en forma ilegal e irregular, puesto que el mandar imperativo de la Resolucin N 112/I del 21 de enero de 1991 no le autorizaba a proseguir con sus actividades en el local de la calle 25 de mayo 3871 ms all del 31 de diciembre de 1991 y tal Resolucin, pese a haber estado en conocimiento pleno y perfecto de Senior Publicidad S.R.L., fue consentida sin que jams se haya recurrido en tiempo y firma en contra de la misma. Por tanto, otra conclusin a la que arribo es que, siendo a partir del 1 de enero de 1992 la situacin de Senior Publicidad S.R.L. de irregular e ilegal funcionamiento en cuanto contravena claramente las disposiciones de una de las ms importantes ordenanzas municipales de la ciudad de Asuncin, cual es la que establece el Plan Regulador, contravena tambin la consentida Resolucin 112/I dictada por la Intendencia municipal en 1991 y por ende se haca merecedora de lo dispuesto en el Art. 238 de la Ley 1294/87 que dice: La contravencin a las leyes, ordenanzas y resoluciones municipales, sern sancionadas con multas, comiso de mercaderas y clausura total o parcial de establecimientos, previstas en ellas. Sobre tal situacin irregular ilegal no se puede alegar nada, no se puede sostener la peregrina ideal del consentimiento tcito de la autoridad para continuar contraviniendo las disposiciones cuyo cumplimiento resulta inexcusable por parte de todos los ciudadanos, sin excepcin. No se puede a nadie permitir alegar la ineficiencia, ineficacia, o falta de control de las autoridades encargadas del control y cumplimiento de la Ley, para sustentar conductas y hechos al margen del ordenamiento legal vigente. Que, otro hecho que conforma y confirma claramente la conducta irregular e ilegal de la actora, est en el que habindole concedido la Municipalidad de Asuncin patente provisoria hasta el 31 de diciembre de 1991, para funcionar como Agencia publicitaria en el inmueble ubicado en 25 de mayo N 3871, individualizado con la Cuenta Corriente Catastral 12.089.07. tal cual se desprende de la instrumental que rola a fs. 221, Tomo II de autos, as como tambin encontramos que a fs. 222, Tomo II, la instrumental obrante seala que Senior Publicidad S.R.L. tiene como direccin de cobro Celsa Speratti 3706 y como ubicacin del negocio: 25 de Mayo y Prcer Jos Toms Isasi. El hecho probado y comprobado es que la firma actora tiene su local de funcionamiento como Agencia de publicidad, cuando menos desde el ao 1994 en Celsa Speratti 3706 y Gaudioso Nez, tal como se prueba, a ms de las instrumentales ya citadas, con el contrato de alquiler obrante a fs. 108/110, Tomo I y las instrumentales que
rolan a fs. 5, 6, el escrito de demanda a fs. 10/16, 30, 62, 63, 66, 68, 73, 76, 83, 107, 111, 123, 125, 127, 129/130, 192, etc.. El referido local nunca fue habilitado por la Municipalidad de Asuncin, ni tan siquiera en forma provisoria, por lo tanto la firma actora se encuentra funcionando en transgresin a las normas reglamentarias establecidas en las leyes, ordenanzas y resoluciones municipales, cuya observancia es obligatoria para todas las personas, fsicas o jurdicas que desarrollan sus actividades dentro del municipio capitalino. Que, posteriormente al dictamiento por parte de la Intendencia Municipal de la Resolucin N 112/I de fecha 21 de enero de 1991, en fecha 23 de enero de 1996, por denuncia de los vecinos: Gladis Bentez de Irrazbal, Mabel Irrazbal, Hctor Domingo Gmez, Hctor Gmez Gonzlez, Alipio Asuncin Galli, Clara Domnguez, Patricio Word, Hctor Gmez, Mario R. Gonzlez, Mara Estela de Gonzlez y Ricardo Sotelo, sobre supuesto funcionamiento en zona prohibida por la ordenanza municipal, vigente de la firma Senior Publicidad S.R.L., razn por la cual peticionan a las autoridades municipales pertinentes la cancelacin de la patente municipal del referido negocio y su traslado en el ms breve lapso a una zona permitida, se form el Expediente 1741 de fecha 14 de enero de 1996, cuya copia autenticada obra a fs. 27 en adelante, del Tomo I, y en el cual consta que se realizaron varias diligencias tendientes a constatar la veracidad de la denuncia formulada por los vecinos. En ese sentido es dable poner de resalto que la firma denunciada, por intermedio del abogado Alejandro Nissen Pessolani con poder suficiente, se present en el expediente mencionado y en escrito dirigido al entonces director de Medio Ambiente de la Municipalidad de Asuncin, en fecha 16 de febrero de 1996 (fs. 67, Tomo I), manifest entre otras cosas haber recibido la firma por l representada la visita de funcionarios municipales del Dpto. de Control Ambiental, los cuales procedieron a realizar una inspeccin del lugar a consecuencia de una supuesta denuncia posiblemente planteada por vecinos del lugar. Mencion adems que con posterioridad se efectuaron otras inspecciones, sin conocer los resultados de la misma por lo que presenta la nota a la que hacemos referencia, la cual finaliza con un pedido de los antecedentes y los informes finales de las inspecciones mencionadas. A fs. 67 vuelto, el pe de la mencionada fijas, figura la resolucin del Director de Medio Ambiente de fecha 4 de marzo de 1996, que textualmente expresa: A Secretara General, para entregar los documentos solicitados (sic). Que, luego de varias diligencias practicadas en el ya individualizado expediente 1741/96 y previo Dictamen de Asesora Legal (ver fs.66, Tomo I), el Intendente Municipal de Asuncin dict la Resolucin N 199/I del 11 de marzo de 1996 por la cual: 1-emplaz a la firma Senior Publicidad S.R.L. a que en el perentorio plazo de 60 das contados a partir de la fecha de la notificacin de la referida resolucin, traslade el domicilio de la Agencia publicitaria que funciona
sin habilitacin municipal en Celsa Speratti esquena Gaudioso Nez a otra zona permitida por la Ordenanza que establece el Plan Regulador de la Ciudad de Asuncin; bajo apercibimiento de que de no hacerlo en forma voluntaria se proceder ala clausura del mencionado local, conforme a lo dispuesto en el Art. 60, inc. ll) de la Ley Orgnica Municipal, 2- Comunic a la firma actora que dentro del plazo otorgado para el traslado del local deber abstenerse de realizar en el local de referencia cualquier tipo de actividad que produzca ruidos molestos y no permitidos por la ordenanza respectiva. Esta Resolucin municipal le fue notificada a la firma Senior Publicidad S.R.L. en fecha 18 de marzo de 1996, segn consta en la instrumental obrante a fs. 76, Tomo I, de autos y reconocido por el representante legal de la mencionada firma en su escrito obrante a fs. 83 de autos, presentado al Seor Intendente municipal. En el mismo escrito, el representante de la actora solicit al Intendente municipal la suspensin de los plazos para la interposicin de los recursos pertinentes contra la Resolucin N 199/I, hasta tanto cuente con la copia autenticada completa del expediente de marras. El pedido de expedicin de copia autenticada de todo el expediente administrativo y suspensin del plazo para interponer recursos, fue dictaminado en forma favorable por la Asesora Legal, tal cual obra en Dictamen de fs. 84 vuelto del Tomo I y notificado al representante legal de la actora en fecha 8 de abril de 1996, tal como lo reconoce expresamente en su escrito de fs. 97, Tomo I, al pe de la misma fs 84 vuelto, se halla inserta la nota por la cual el seor Arturo Daz, con C.I. N 3.205.344 en nombre de Senior Publicidad S.R.L. procedi al retiro de las fotocopias del Expediente N 17411/96: Gladis Bentez de Irrazbal s/ Intervencin municipal. Que, el representante convencional de la parte actora, una vez munido de las fotocopias del expediente ya mencionado, interpuso ante el seor Intendente municipal de Asuncin, Recurso de reconsideracin, contra la Resolucin 199.I/96, presentando en respaldo de su pedido de reconsideracin numerosas instrumentales que rola de fs. 105 a 178, Tomo 1 sosteniendo en sntesis tres argumentos centrales por los cuales se deba dar lugar a la reconsideracin planteada y que son: a) la denuncia irresponsable de vecinos contra el local de su representada, sobre la supuesta produccin de ruidos molestos en el mismo, que no fueron constatadas en las distintas verificaciones realizadas por funcionarios municipales; b) la vigencia de la Patente Municipal N 0068856, otorgada en forma provisoria por la Municipalidad de Asuncin, a nombre de Senior Publicidad S.R.L. y c) el enorme perjuicio patrimonial que causa a su representada la Resolucin municipal recurrida. La Asesora Legal de la Municipalidad de Asuncin se expidi en los trminos de su Dictamen 2798 de fecha 30 de mayo de 1996 (fs. 184/185, Tomo I, recomendando al seor Intendente municipal en base a las constancias obrantes en el expediente y a los trminos de su anterior Dictamen 199196, por considerarlo ajustada a derecho.
En virtud del Dictamen de Asesora Legal, el seor Intendente Municipal de Asuncin, dict la Resolucin N 463 I/96, de fecha 6 de junio de 1996, en la cual no hizo lugar al Recurso de Reconsideracin planteado por la firma Senior Publicidad S.R.L., y en consecuencia confirm en todas sus partes la Resolucin 199. I/96 del 11 de marzo de 1996. La Resolucin 463.I/96, fue notificada a Senior Publicidad S.R.L. en su local de Celsa Speratti y Cnel. Gaudioso Nez, en fecha 7 de junio de 1996, segn consta en la instrumental obrante a fs. 192 y vuelto, Tomo I de autos. Que, la firma Senior Publicidad S.R.L. por medio de la representacin convencional del mismo profesional abogado, que la asistiera en la tramitacin en sede administrativa, en fecha 17 de junio de 1996 interpuso demanda contencioso administrativa contra la Resolucin Municipal N 463.I/96, dictada por el seor Intendente Municipal de Asuncin y confirmatoria de la Resolucin 199.I/96, dictada por la misma autoridad. Segn el cargo puesto al pe del referido escrito de demanda y teniendo en cuenta la fecha de notificacin de la Resolucin administrativa recurrida, la demanda ha sido planteada dentro del tiempo legal establecida en el Art. 4 de la Ley N 1462/35. Que, del detenido y detallado anlisis de las constancias obrantes en autos, de lo que las partes han podido probar, arribo a las siguientes conclusiones: 1- La firma Senior Publicidad S.R.L. fue autorizada y en consecuencia de ello, la Municipalidad de Asuncin le otorg la Patente Provisoria para operar en el ramo de Agencia de publicidad, en el local ubicado en 25 de Mayo N 3871 y Prcer Jos Toms Isasi, hasta el 31 de diciembre de 199, segn lo prueba al Resolucin municipal 112.I de fecha de enero de 1991, dictada por el seor Intendente municipal en el Expediente 19.903/90, caratulado: Senior Publicidad S.R.L. s/ Apertura de Negocio, 2- La referida Resolucin adems, emplazaba perentoria e improrrogablemente por 11 meses, a la firma actora a que traslade su local de actividades a lugares permitidos por la Ordenanza 25.098/88, Plan Regulador de la ciudad de Asuncin, bajo apercibimiento de que de no hacerlo en forma voluntaria, se proceder ala clausura inmediata del mismo. 3- La referida Resolucin Municipal fue conocida y consentida por la parte actora, sin que la misma la haya objetado por alguno de los recursos administrativos que l a ley le concede. 4- Pese al claro y contundente emplazamiento hecho por la autoridad municipal respectiva, la firma Senior Publicidad S.R.L., en un actitud de franco y abierto desacata de la misma, no solamente no traslad su local de actividades, sino que continu desarrollndolas en el mismo, de forma ilegal e ilegtima, puesto que la Resolucin 112 I le otorg Patente provisoria hasta el 31 de diciembre de 1991, transcurrido el cual y no cumpliendo con el mandato de la referida Resolucin, la patente que como tenemos comprobado, era provisoriaqued ipso facto sin efecto, cesando en consecuencia legalmente la autorizacin
para operar en el ramo de Agencia de publicidad y quedando sujeta adems ala clusula de dicho negocio por contravenir las disposiciones municipales vigentes. 5- La firma Senior Publicidad S.R.L. continu operando merced a una Patente Comercial obtenida sin la correspondiente habilitacin municipal y por ms que la actora alegue derechos por el hecho de que la municipalidad continu cobrndole ao tras ao la referida patente municipal, como Agencia de publicidad hasta el ao 1995, lo cierto es que nadie puede alegar derechos en base a la violacin de la ley, ordenanza o resolucin municipal, que como en el caso de autos no permita el funcionamiento de la firma actora en el lugar sealado. 6- Est tambin demostrado, que posteriormente y ante denuncia de vecinos del local en donde funciona en forma irregular e ilegal, Senior Publicidad S.R.L. debidamente identificados en tales y por ende legitimados par hacerlo, la Municipalidad de Asuncin llev a trmite el Expediente N 1711 de fecha 24 de enero de 1996 caratulado: Gladis Bentez de Irrazbal y otros s/ Intervencin Municipal; en el cual fue denunciado el funcionamiento irregular e ilegal de una Agencia de Publicidad (Senior Publicidad S.R.L.) en lugar no permitido por la Ordenanza Municipal del Plan Regulador para la ciudad de Asuncin y la produccin de ruidos molestos. 7- En el expediente individualizado en el numeral anterior, la autoridad municipal orden la realizacin de diversas diligencias, entre ellas varias inspecciones del local denunciado y varios informes de oficinas tcnicas municipales, los cuales no demostraron la existencia de ruidos molestos. Estos es, los inspectores intervinientes no constataron la emisin de ruidos molestos en el momento de las respectivas intervenciones, no se efectuaron mediciones que pemiteran verificar la cantidad de decibeles que se producan en el local, etc., pese a que en sus testimonios rendidos en autos, los testigos ofrecidos por la parte coadyuvante de la demandada, seores Ricardo Sotelo, Alipio Asuncin Galli y Albino Jara Gmez (fs. 280/281), 282/283 y 284/285, Tomo II); en forma conteste y uniforme dijeron que en el local de Senior Publicidad S.R.L. se realizaban por lo menos una o dos veces al mes eventos consistentes en lanzamientos o presentaciones de productos con gran asistencia de personas, si bien tambin expresaron que hace algunos meses no se realizaban ningn evento. Que, en dichas ocasiones se producan gran aglomeracin de vehculos, a ms de los automviles y motos pertenecientes a los empleados de la firma, los cuales eran estacionados obstruyendo la entrada a los garajes de los vecinos o sobre las veredas o en doble fila, etc., ocasionando todo esto trastorno para el vecindario, dado que las calles Celsa Speratti y Cnel. Gaudioso Nez son angostas y por tal motivo al ser estacionados los vehculos en ambas manos, producan un congestionamiento de ambas arterias, impidiendo el fluido trnsito que los lanzamientos y presentaciones se producan en horarios destinados al descanso, ya sea por la siesta o la noche, que la zona en donde est ubicado el local de la firma actora es una zona residencial de baja densidad en donde no
est permitida la realizacin de dicho tipo de actividades por prohibirlas la Ordenanza municipal del Plan Regular par la ciudad de Asuncin, que todos los testigos son vecinos muy cercanos al local de la firma actora y dijeron que nunca hasta la aparicin de Senior Publicidad S.R.L. en la zona se produjeron las molestias relatadas. 8- Si bien en el expediente mencionado no se constat como se tiene dicho emisin de ruidos molestos en las inspecciones realizadas, los tcnicos municipales constataron, que el mencionado local de Senior Publicidad S.R.L. est ubicado en una zona residencia que no permite el funcionamiento ni la realizacin de tales actividades, tal es lo que se desprende del informe que rola a fs. 290/291, Tomo II, donde el jefe del Dpto. de Control Urbano de la Oficina de Desarrollo Urbano de la Municipalidad de Asuncin expresa: En el caso de Senior Publicidad S.R.L., la misma fue inspeccionada por la Divisin de fiscalizacin encontrndose que el local posee 1453 metros cuadrados mientras que en la zona solo se permite hasta 100 metros cuadrados de rea destinada al comercio, servicio o industria. Adems de la constante queja de los vecinos por las molestias que ocasionan con las reuniones o fiestas que realizan. Le informamos adems, que en las reas residenciales las patentes en su totalidad son otorgadas en carcter de condicionado lo que implica que debe reunir ciertas condiciones para su habilitacin y que en el presente caso no las rene. El local supera los 100 mts. Cuadrados. Produce molestias al vecindario. Se encuentra fuera de zona permitida, (sic). Este informe no ha sido contradicho en forma alguna por la parte actora, por lo que plena fe en el presente juicio. 9- La Inspeccin Judicial llevada a cabo en autos, por pedido de la actora y cuya acta rola de fs. 273/274 constat que: a) El inmueble se halla ubicado en la interseccin de las calles Gaudioso Nez y Celsa Speratti N 3706. b) El edificio alberga una oficina publicitaria con todas las caractersticas propias. C) Es un edificio que consta de dos plantes y un subsuelo. D) El local es complejo habitacional, aplicado al funcionamiento de una actividad comercial. 10) A fs. 296/297, Tomo II, se encuentra el informe presentado a este Tribunal por el jefe del Dpto. de Control urbano de la Oficina de Desarrollo Urbano de la Municipalidad de Asuncin, a peticin expresa de la parte actora, en el cual en apretada sntesis expresa: a) Senior Publicidad S.R.L. segn expediente 190903/90 solicit apertura comercial en el ramo de publicidad, la que le fue denegada en virtud de la prohibicin establecida en la Ordenanza N 25098/88: Plan Regulador de la ciudad de Asuncin, la cual no admite el uso solicitado para su local ubicado en 25 de Mayo N 3871, Cta. Cte. Ctral. 12.9821.04. No obstante, como la publicitaria ya se encontraba operando, se accede al pedido en carcter provisorio por Resolucin Municipal N 112 I/91, conforme al Art. 60, inc. ll) de la Ley Orgnica Municipal N 1294/87. b) Posteriormente la firma Senior Publicidad S.R.L. traslada su local a la calle Celsa Speratti 3706 esq. Gaudiso Nez (Cta. Cte. Ctral. 12-0892-07), dentro de la misma rea en la que fue
denegado anteriormente. Por lo tanto, lo hace con conocimiento de que la misma no podr ser habilitado por la Municipalidad. La misma consta en el expediente 32.875 de fecha 8 de octubre de 1993 (sic). c) Desde el ao 1993, rige la nueva ordenanza del Plan Regulador de la ciudad de Asuncin, la N 19, la que a su vez fue modificada y ampliada por la Ordenanza N 40 del mismo ao. Dichas ordenanzas no variaron el uso del suelo en la zona en donde se hallan ubicadas Senior Publicidad S.R.L., la cual sigue con la denominacin de Area Residencial de Media Densidad (AR2) y dentro de la cual no se admite el rubro de Agencia de Publicidad. Contina expresando el citado informe: Desde enero de 1993, la Municipalidad adopta una nueva poltica en lo referente a las patentes y abre la posibilidad de registrar los comercios que se hallan fuera de zona para as tener un mejor conocimiento de la cantidad de comercio, servicios e industrias que no se adecuan a la nueva ordenanza del uso del suelo o Plan Regulador de la Ciudad. Bajo este rgimen se le otorga la patente en carcter de registrado y por el trmino de un ao a la firma Senior Publicidad S.R.L. (Ver instrumental obrante a fs. 293, Tomo II de autos). El citado informe contina expresando que las Ordenanzas 19/93 y 40/93 establecen en sus Arts. 37, 38 y 39 el rgimen de uso de suelo para las reas residenciales de media densidad (AR2), con las siguientes condiciones de uso: Comercios y Servicios de Pequea Escala (CSI); Comercios y Servicios de Mediana Escala (CS2). Equipamientos comunitarios de pequea y mediana escala. Industria inocua de pequea escala (IIP). Tamao mximo de la unidad de uso: 100 mts.2 Rubros permitidos: segn el listado adjunto (fs. 295, Tomo II), el rubro publicidad no est permitido en las reas residenciales de media densidad (AR2), as como tambin el rea mxima permitida de 100 mts.2 por comercio y por lote mnimo de 360 mts.2. La publicitaria en cuestin, segn consta en el informe de la Divisin fiscalizadora de la Direccin de Hacienda (fs. 294, Tomo II), posee 1453 mts.2, muy superior a los 100 mts.2 permitidos para la zona. Cabe sealar que el informe de referencia no ha sido impugnado en forma alguna por la parte acora, por lo que para este preopinante sus consideraciones y afirmaciones hacen plena fe y tienen fuerza probatoria por ende. 11 De fs. 309/320, Tomo II, se halla agregado un ejemplar de la Ordenanza 43/94 la cual fuera publicada en el diario El Correo Comercial de fecha 16 de enero de 1995 y a fs. 327/338 Tomo II, un ejemplar de lamisca Ordenanza, publicada en el diario Ultima Hora en fecha 12 de enero de 1995 y la Nota de fecha 21 de noviembre de 1996 (fs. 339, Tomo II), remitida a este Tribunal por la jefa del Dpto. de Relaciones Pblicas de la Municipalidad de Asuncin, en contestacin a la Nota 823 de fecha 22 de Octubre de 1996, remitida por este Tribunal por pedido de la parte actora, con lo cual la parte demandada ha demostrado fehacientemente e indubitablemente que la mencionada Ordenanza ha sido publicada con todas las formalidades de ley, siendo por tanto de vigencia y cumplimiento obligatorio para todas las personas:
fsicas o jurdicas que tiene obligacin de tributar en el Municipio de Asuncin. 12A fs. 349, Tomo II, obra la contestacin del director de Asesora Legal de la Municipalidad de Asuncin, a la Nota 826 del 22 de octubre de 1996 remitida por este Tribunal a peticin de la parte actora, en la cual el funcionario municipal de referencia expresa entre otras cosas que: La resolucin 112 de fecha 21 de enero de 1991, tuvo por antecedente el Dictamen de la Asesora Jurdica 184 de fecha 11 de enero de 1991, en el que se aconseja que se emplace a la firma Senior Publicidad S.R.L., para que traslade su local a lugares permitidos para el ejercicio de sus actividades, emplazndosele para el efecto por el trmino de once meses a partir de la resolucin respectiva. Y agrega el Dictamen 184: Una vez que la firma responsable se notifique de la resolucin referida podr otorgrsele Patente Provisoria, hasta el 31 de diciembre de 1991, previo pago del impuesto respectivo. La Resolucin 112 del 21 de enero de 1991 dio cumplimiento a dicho Dictamen disponiendo en su Art. 2 que: Una vez que los responsables de la firma Senior Publicidad S.R.L., se notifiquen del contenido de esta resolucin podr otorgrseles las Patentes provisorias hasta el 31 de diciembre del ao en curso, previo pago del impuesto respectivo. Finaliza la nota del Asesor Legal de la Municipalidad de Asuncin diciendo: En consecuencia, la prueba de que la firma Senior Publicidad S.R.L. fue notificada de la referida resolucin est demostrada con el otorgamiento de la Patente 60.856 y con el pago del impuesto, eran las condiciones para el otorgamiento de la misma. Este informe en ningn momento, fue contradicho por la parte actora, junto a las dems instrumentales y testimonios obrantes en autos. 13.- A fs. 350, Tomo II, radica la Nota 909 S.G./96 del 9 de diciembre de 1996, remitida por el Intendente municipal de Asuncin y refrendada por la Secretara general, en donde, dando respuesta a la Nota 825 del 22 de octubre de 1996, remitida por este Tribunal a peticin de la parte actora expresa: Segn informe de la Seccin Gestin Tributaria del Dpto. de Tributacin, dependiente de la Direccin de Hacienda, la firma Senior Publicidad S.R.L., con patente municipal 60.856, tiene abonada la patente hasta el segundo semestre del ao 1995. En lo que respecta al estado de cuenta del ao 1996, se halla bloqueada por litigio judicial (sic). El precedente informe tampoco ha sido cuestionado por la actora, por lo que se contenido hace plena prueba en el presente contencioso, en unin con las dems constancias analizadas. 14- A fs. 371, Tomo II, radica la Nota 290 S.G./97 del 11 de abril de 1997, remitida por este Tribunal a pedido de la parte actora y en su parte pertinente dice: Con relacin al bloqueo de la patente, la misma fue efectuada en el segundo semestre del ao 1995, a pedido de la Dccin de hacienda, a raz de las denuncias recibidas en la institucin contra la citada firma, por infracciones a la Ordenanza 43/94 y que culmin con las resoluciones 199/96 y 464/96 I, en las que se consider fundadas las denuncias y comprobadas las infracciones a la referida ordenanza. Con relacin al importe que estara adeudando la firma
Senior Publicidad S.R.L., en concepto de patente comercial dado el bloqueo, la mencionada cuenta no est activa (sicx) Este informe es ratificatorio y complementario del que ya presentada a este Tribunal el seor Intendente Municipal de Asuncin en su nota 595 S.G./96 del 30 de julio de 1996 (fs. 202, Tomo II), en el cual, respondiendo a la Nota 504 del 10 de julio de 1996, ste Tribunal, a pedido de la parte actora, solicit a la demandada informe acerca de cunto estara adeudando la empresa Senior Publicidad S.R.L., en concepto de patente comercial y otros impuesto pendientes a la fecha, asimismo copia autenticada de la Resolucin de tributos debido por la firma mencionada. En la respuesta puede leerse que: que la firma Senior Publicidad S.R.L. se le ha otorgado la patente comercial 60.856, en forma provisoria, hasta el 31 de diciembre de 1991, para el local ubicado en la casa 3873 de la calle 25 de mayo de nuestra ciudad capital (inmueble individualizado con la cta. Cte. Ctral. 12.0921.04) y no para donde actualmente funciona la Agencia publicitaria, sito en la calle Celsa Sperattti 3706. Por lo tanto, la vigencia de la patente comercial 60.856, se halla vencida y por consiguiente la citada firma, no adeuda absolutamente nada a esta Institucin (sic) Los referidos informes obrantes en autos, no fueron impugnados por la actora y confirman fehacientemente las dems probanzas obrantes en autos y que hacen a la situacin irregular de la actora y el porqu del bloqueo de su cuenta y la no percepcin por parte de la Municipalidad de la patente por el ao 1996, adems de que desde dicho ao de 1996, Senior Publicidad S.R.L., nada adeuda en concepto alguno a la Municipalidad de Asuncin. Que, con todo lo hasta aqu analizado de lo que se tiene probado en autos, encuentro que la firma Senior Publicidad S.R.L. sistemticamente y desde el ao 1990, ao en el cual pidi a la Municipalidad de Asuncin, su Patente comercial en el ramo de Agencia de publicidad, ha venido infringiendo las diversas ordenanzas que establecan y establecen: el Plan Regulador de la Ciudad de Asuncin. Ellas son en orden cronolgico, la N 25.098.88, la N 13/93, la N 40/93 y la N 43/94. Las violaciones comprobadas se dan en el sentido de que la firma citada est ubicada en una zona residencial, donde las actividades desarrolladas por la misma nos e adecuan a las normas sobre el uso del suelo regladas en las mencionadas ordenanzas. Ha quedado pues, perfectamente demostrado en autos que desde cuando menos el ao 1988 en la zona en donde tiene su local comercial la firma senior Publicidad S.R.L., las normas urbansticas dictadas legtima y legalmente por la Municipalidad de Asuncin , han prohibido y prohben la instalacin y funcionamiento de Agencias de publicidad, motivo pro el cual la Municipalidad de Asuncin, en diversas ocasiones (verbi gracia Resolucin N 112/91 y Resolucin N 199/96), ha emplazado a la firma actora a abandonar el local por ella ocupado y ubicar el negocio en una zona permitida por las Ordenanzas municipales que rigen la
materia, otorgndole en forma provisoria la patente municipal en el primer caso y luego, en abierto desacato o desobediencia de los mandatos de la autoridad municipal, funcionar en forma irregular e ilegal, sin contar con la patente habilitante en una zona prohibida para el tipo de actividades realizadas por ella. Que, se debe tener perfectamente en cuenta que las normativas urbansticas citadas, establecen o definen a la zona dentro de la cual est ubicada el local de la firma actora como Area Residencial de Media Densidad (AR2), dentro de la cual el uso del suelo se halla restringido por razones de precautelar la referida zona residencial, de tal suerte que sus habitantes estn protegidos en su derecho al descanso y a gozar de un medio ambiente saludable y a salvo de toda perturbacin (Arts. 7, 8, 38 y 45 de la Constitucin de la Repblica), que implique menoscabo de dichos derechos. Pretender ignorar tales normas emanadas de los rganos de gobierno de la Municipalidad de Asuncin (Junta Municipal e Intendencia), equivaldra a poner en serio entredicho las facultades legales y reglamentarias del municipio y an su autonoma, consagrada en la Constitucin de la Repblica (Art. 166) y en la Ley 1294/87 Orgnica Municipal (Arts. 1, 11 y 12). El municipio tiene entre sus objetivos principales la proteccin de la salud y la seguridad de las personas y para ello tiene facultades para dictar normas que establezcan un sistema de planeamiento fsico urbanstico y de uso del suelo, de proteccin contra la emisin de ruidos molestos, de circulacin y estacionamiento de vehculos y en virtud de ellas otorgar permiso de apertura del negocio u ordenar su clausura, (ver Arts. 17, inc. b), 18, incs. A), c), i); 37, inc. a); 39 inc. a), b), c) y f); 40, 41, incs. A), b), c) de la mencionada Ley Orgnica Municipal. Que, tanto la Resolucin N 463/96 I, confirmatoria de la Resolucin 199/96 I, fueron dictadas por el seor Intendente municipal en uso de sus facultades regladas y las mismas fueron un prudencial tiempo para que los responsables de la firma actora se adecue y cumplan las leyes, ordenanzas y resoluciones municipales. Lejos de as hacerlo, prefirieron la va del desacato de la desobediencia a los mandatos de la ley y la autoridad. Senior Publicidad S.R.L. empez a operar en plaza, merced a una patente provisoria y con dos emplazamientos a abandonar el sitio en donde se encontraba operando y asentarse en zona permitida para su actividades. El primer emplazamiento estuvo en la Resolucin 112/91 I, que le otorg un plazo de 11 meses, el cual no fue cumplido y el otro emplazamiento fue por 60 das, contenido en la Resolucin 199/96 I, el cual qued sujeto a cumplimiento segn el pronunciamiento jurisdiccional que recayere en estos autos. Senior Publicidad S.R.L., ltimamente vena operando en el Municipio de Asuncin en un local que no contaba con la habilitacin y patente respectivos, por lo cual encuentro que las resoluciones municipales cuestionadas se hallan perfectamente ajustadas a derecho. Esta conclusin, la formulo luego de un minucioso anlisis del caso sub-
exmine y buscando por sobre todo, consagrar la verdad real por sobre la verdad formal de tal suerte a hacer verdad el ideal de justicia, cumpliendo de esta forma el precepto contenido en el Art. 15 inc. c) del Cdigo Procesal Civil. Que, finalmente deseo citar en apoyo y como antecedente de la presente cuestin, el Ac. Y Sentencia N 643 de fecha 4 de noviembre de 1997, dictado por la Excma. Corte Suprema de Justicia, Sala Penal en el cual, con voto del ministro Jernimo Irala Burgos y la adhesin de los Ministros Wildo Riewnzi y Felipe Santiago Paredes, se estableci por parte del pre opinante que: reo incuestionable que si una determinada actividad no est permitida en cierta zona urbana y si a pesar de ello se la desarrolla en ella, la clausura de los locales respectivos es la ineludible consecuencia que corresponde a semejante situacin. En otro esclarecedor prrafo, el Ministro preopinante agrega: Va de suyo no obstante, que la falla, error o lo que fuere en que incurri con anterioridad la administracin municipal al otorgar patente para una actividad dada en una zona en que tal actividad no estaba permitida por la propia Legislacin municipal, no obliga ni excusa que el municipio y algn particular sigan incumpliendo la ley, (sic). Ver voto del Acuerdo y Sentencia mencionado). Que, por todas las razones hasta aqu desarrolladas, basado en las constancias obrantes en el expediente y fundado en los textos constitucionales, legales y en el antecedente jurisprudencial citados, soy del parecer que la demanda sub-exmine debe ser rechazada, y en consecuencia, confirmarse las Resoluciones municipales impugnadas, con el alcance de que las mismas deben tener inmediato cumplimiento una vez firme y ejecutoriada la presente Resolucin. Esto es, debe clausurarse el local en donde actualmente funciona la firma Senior Publicidad S.R.L., sito en Celsa Speratti N 3796 y Gaudioso Nez, con Cta. Cte. Ctral. 12.0892.07, para ser trasladado a una zona en donde lo permitan las normas municipales vigentes. En cuanto a las costas, las mismas deben ser impuestas a la parte vencida; la firma actora, en virtud a la teora del riesgo objetivo insumido en el evento. Es mi voto. A su turno, los doctores Sindulfo Blanco y Alberto S. Grassi Fernndez, manifiestan que se adhieren al voto del doctor Vicente Jos Crdenas Ibarrola, por sus mismos fundamentos. Por el mrito que ofrece el Acuerdo y Sentencia y sus fundamentos, el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, resuelve: No hacer lugar, ala presente demanda contencioso-administrativa, planteada por la firma Senior Publicidad S.R.L., contra las Resoluciones Municipales 199 I/96 de fecha 11 de marzo de 1996 y su confirmatoria, la Resolucin N 463 I/96 de fecha 6 de junio de 1996, dictadas por el seor Intendente municipal de la ciudad de Asuncin, y en consecuencia, confirmar las Resoluciones Municipales 199 I/96 de fecha 11 de
marzo de marzo de 1996, dictadas por el seor Intendente Municipal de la ciudad de Asuncin, con los alcances establecido en el considerando de la presente resolucin. Imponer las costas, al a parte vencida, la firma Senior Publicidad S.R.L. Art. 61. El Intendente deber asistir a las sesiones de la Junta a solicitud de sta, para suministrar los informes que le hayan sido pedidos. Concordancia: Artculo 60 de esta Ley. Cul es el nombre que recibe este acto? Interpelacin o juicio poltico? La interpelacin es la facultad que tienen las Cmaras Legislativas para requerir de un ministro que informe acerca de ciertos actos de gobierno o para que aclare aspectos de poltica general (Manuel Osorio, Diccionario). La Carta Magna, en su artculo 193, establece que la interpelacin es para altos funcionarios de la administracin pblica como para directores y administradores de entes autnomos, autrquicos y descentralizados, etc. El juicio poltico est destinado solamente al Presidente y al Vicepresidente de la Repblica y a las dems personas citadas en el artculo constitucional 225. Si analizamos a la luz del Derecho Administrativo, el Intendente es interpelado por lo que debe respetarse el procedimiento del artculo 193 antes citado. Sin embargo, atendiendo el carcter de Poder Ejecutivo, como dice el artculo 22 de la Ley Orgnica, l no debera estar afectado por este artculo sino los directores y altos funcionarios municipales. El Intendente es sometido a un juicio poltico por la Cmara de Diputados cuando se existe un proceso de intervencin. Art. 62. En materia de administracin general, es competencia de la Intendencia:
administrativa y tributaria, la ley es inflexible con aquel que no hace cumplir la ley que administra y con el moroso. El presupuesto es la autorizacin de gastos y la previsin de recursos que prepara el Poder Ejecutivo antes del 30 de octubre de cada ao. En dicha fecha, debe remitirla indefectiblemente a la Junta para su estudio y consideracin. Este rgano no puede preparar un proyecto de presupuesto por no presentarlo la Intendencia sino que debe tratar y considerar el que est siendo ejecutado. La ejecucin del presupuesto debe responder a lo aprobado. Se gasta lo programado. El Ejecutivo es la autoridad que gasta el dinero de la Institucin. Toda erogacin debe salir de su administracin inclusive aquello ordenado por la Junta. Los gastos de la Junta tambin obran en el Presupuesto. Elevar un informe de cmo se ha procedido en la ejecucin del presupuesto cada cuatro meses, es una rendicin de cuentas. El objetivo de dicho documento es dar a conocer a la Junta el movimiento econmico de la Institucin. Este informe no est sujeto a aprobacin o rechazo por parte del Legislativo, sino a toma de razn de parte suya. La memoria es la resea de lo que se hizo durante el ao presupuestario fenecido. Es el testimonio del quehacer de cada uno de los departamentos municipales. Obran en l los proyectos realizados, los objetivos alcanzados, las los empedrados construidos, los convenios firmados con otras instituciones y sus alcances, los servicios sociales llevados a cabo, etc. La adquisicin, la compra, la realizacin de obra pblica responden directamente a los preceptos de la Ley N 2051/03 y su Decreto Reglamentario N 21909/03. Es la Unidad Operativa de Contrataciones quin procede a la preparacin de uno de los procedimientos para la adquisicin del objeto o la realizacin de la obra (contratacin directa, concurso de precio, licitacin nacional o internacional). Todo esto es controlado por medio de comunicacin directa, por la Direccin General de Contrataciones Pblicas, dependiente del Ministerio de Hacienda. La contratacin, el nombramiento, la remocin, el traslado, la sancin disciplinaria del personal municipal debe estar respaldada por las normas de la Ley N 1626/00. El inventario de los bienes municipales, la conservacin de estos, constan conjuntamente con la presentacin de la memoria. Art. 63. Sobre servicios municipales y sociales, son deberes y atribuciones de la Intendencia:
En nuestro concepto, los servicios sociales son servicios pblicos ya que consisten en prestaciones que hace la administracin para satisfacer una necesidad de inters general. Podramos decir que los servicios sociales son los servicios pblicos asistenciales como la educacin, asistencia hospitalaria, etc. que los particulares no pueden prestar por el sistema de concesin, procedimiento que se utiliza solamente para los servicios pblicos de carcter econmico. NOCIN DE SERVICIO PBLICO Es la prestacin que efecta la administracin en forma directa o indirecta para satisfacer una necesidad de inters general. Sus elementos son: prestacin de la administracin; en forma directa o indirecta; satisfaccin de una necesidad de inters general; titularidad intransferible.
droit administratif american, Paris, 1952, pg. 32). Una actividad se CONVIERTE en servicio pblico cuando los PODERES PBLICOS DECIDEN ASUMIRLA para dar satisfaccin a una necesidad de inters general que sin esa intervencin ser insatisfecha, mal o insuficientemente satisfecha. De lo que hemos sealado ms arriba resulta que el servicio pblico se presta para proveer a un inters general pero ste solamente puede ser cubierto mediante la satisfaccin de una serie de intereses particulares, de los cuales el inters pblico es la resultante. 4. Titularidad del servicio pblico. Es intransferible. El servicio pblico se singulariza por el hecho de que constituye una actividad de la que es titular el Estado, y lo es de un modo insusceptible de enajenacin o modificacin. CARACTERES JURDICOS DE LOS SERVICIOS PBLICOS. Estos son: continuidad, regularidad, igualdad y generalidad.
1. 2. 3.
El carcter esencial es la continuidad. La prestacin no puede interrumpirse ni paralizarse, dado que se ha establecido en beneficio de toda la colectividad. Los servicios pblicos deben prestarse con regularidad. Es cuando se presta en forma correcta y de acuerdo con la reglamentacin vigente. Otro carcter es el principio de igualdad. El servicio debe prestarse en igualdad de condiciones pero ello no impide que se establezcan diversas categoras de usuarios mantenindose en estricta igualdad a todos los que estn en la misma situacin. Los autores denominan a este carcter uniformidad y se dice entonces que el servicio pblico es uniforme porque las prestaciones deben ser iguales para todos aquellos habitantes que dentro de una misma situacin se encuentren en condiciones de solicitar su beneficio. El principio de igualdad, en cuanto concierne a los usuarios, se aplica tanto a las cargas del servicio como a sus beneficios. El servicio tambin debe ser de carcter general, es para todos y no para determinadas personas. Finalmente, est el carcter de obligatoriedad en el sentido de deber que pesa sobre quin debe prestarlo.
4.
Estos servicios son considerados bsicos de la funcin municipal. En la prctica y desde que el municipio se convirti en una ente autnomo, desde la Constitucin de 1992, el trabajo de recoleccin y tratamiento de residuos en la va pblica es tercerizado o concedido a empresas privadas. Desde ningn punto de vista se puede hablar de PRIVATIZACIN, que, as como lo entienden el comn de nuestra sociedad, es la venta de los entes estatales a empresas privadas,
quines, con una inversin que no puede realizar el Estado, presta un servicio mejor en calidad y excelencia. Este hecho no ocurre con la concesin del servicio de limpieza, recoleccin y tratamiento de residuos porque l sigue perteneciendo a la Municipalidad. Art. 64. En relacin a urbanismo, recursos naturales y medio ambiente, corresponde a la Intendencia:
a) elaborar, mantener y actualizar el catastro Municipal. b) realizar estudios y propuestas sobre la preservacin del medio ambiente,
uso de suelo, loteamiento, edificaciones y esttica urbana y rural; y,
Ley N 536/94 De fomento a la forestacin y reforestacin; Ley N 716/95 Que sanciona delitos contra el medio ambiente; Ley N 799/95 De pesca; Ley N 816/96 Que adopta medidas de defensa de los recursos naturales, modificada por la Ley N 1095/97. Ley N 957/96 Que fomenta la creacin de smbolos ambientales departamentales. Jurisprudencia T. de Cuentas, Sala 1. Asuncin, setiembre 27-2000. Frigorfico Guaran S.A. c/ A.I. N 248 del 27 de junio de 1997 del Juzgado de Faltas de Fernando de la Mora (Ac. Y Sent. N 158). Asuncin, 27 de setiembre de 2000. Y el miembro del Tribunal de Cuentas, Primera Sala, doctor Sindulfo Blanco, prosigui diciendo: Que, a travs de sus representantes convencionales, la empresa Frigorfico Guaran S.A. se alza contra el A.I N 248/97 dictado por el Juzgado de Faltas de la Municipalidad de Fernando de la Mora y contra la Resolucin N 119/97 emanada de la Intendencia Municipal de la misma ciudad. El primer acto administrativo orden el cese inmediato de las operaciones de una planta de tratamiento de subproductos hasta tanto la mencionada empresa se ajuste a la Ley N 294/93 y a la Ordenanza Municipal N 135/94, adems, la sancion con una multa equivalente a veinte salarios mnimos diarios por violar la misma ordenanza (Tomo II, fs. 286/288). El segundo acto administrativo no hizo lugar al recurso de reconsideracin (Tomo II, fs. 292/293). La actora alega la nulidad del sumario administrativo previo porque las notificaciones realizadas no se ajustaron al Art. 97 de la Ley N 1294/87 y porque se vulner su derecho a la defensa al no habrsele comunicado la imputacin previa y detalladamente ni habrsele sealado un plazo para producir las pruebas ofrecidas. Tambin alega que la autoridad municipal era incompetente por la materia discutida, pues las sanciones solo habran podido ser aplicadas previo sumario administrativo instruido por el Ministerio de Salud Pblica y Bienestar Social, segn la Ley N 836/80; adems, la habilitacin o cierre de las industrias frigorficas sera de la competencia del Ministerio de Agricultura y Ganadera, de acuerdo a la Ley N 269/17, reglamentada por el decreto N 277/83 (Tomo II, fs. 219/225). El Juzgado de Faltas dirigi al seor Jos D. Bogarn y/o responsables del Frigorfico Guaran S.A. las siguientes notificaciones: a) la que el 29 de abril de 1997 comunic el A.I: N 156/97, por la cual se instruy el sumario y se fij audiencia para prestar declaracin indagatoria fue recibida por el seor Jos
Valenzuela (Tomo I, fs. 26) empleado de la empresa (Tomo IV, fs. 728); b) la que el 5 de mayo de 1997 comunic la providencia que fija una nueva audiencia, bajo apercibimiento de lo establecido en la Ley N 1294/87; fue recibida por la seora Cynthia Onorio (Tomo I, fs. 29) empleada de la empresa (Tomo IV, Fs. 728); c) la que el 8 de mayo de 1997 comunic la providencia, que no consta en autos, que volvi a fijar una nueva audiencia, bajo apercibimiento de dictarse la resolucin pertinente; fue recibida por una pesona de apellido Ramrez (Tomo I, fs. 32) funcionaria de la empresa (Tomo IV; fs. 728); y d) la que el 27 de junio de 1997 comunic el A.I. N 248/97 fue recibida por la Cintia Onorio (Tomo I, fs. 65). Por su parte, al Intendencia Municipal comunic a los seores del Frigorfico Guaran S.A. el 16 de julio de 1997, la Resolucin N 119/97; la notificacin fue recibida por la seora Cynthia Onorio (Tomo I, fs. 71; tomo II, fs. 294). Los duplicados de las cdulas de notifcacin no contienen el acta con la mencin prescrita en el inc. b) del Art. 97 de la Ley N 1294/87. Esta omisin, sin embargo, no perjudic a la actora en estos autos, pues las resoluciones notificadas llegaron oportunamente a su conocimiento. En efecto: a) el 5 de mayo de 1997, habiendo recibido una crdula de notificacin en fecha 29 de abril de 1997, solicit al Juzgado de Faltas que fije nueva audiencia (Tomo I, fs. 27); b) el 13 de mayo de 1997 asisti a la audiencia (Tomo I, fs. 40/41 y vto.) respondiendo a la notificacin del 8 de mayo, sin que el Juzgado de Faltas aplicara el apercibimiento previsto en el Art. 92 de la Ley N 1294/87, cuando la actora no concurri a la audiencia notificada el 5 de mayo; c) el 1 de julio de 1997, interpuso el recurso jerrquico contra el A.I. N 248/97 (Tomo I, fs. 67/68 y vto.), notificado el 27 de junio; y, d) el 24 de julio de 1997, promovi la demanda contencioso administrativa, tras ser notificada el 16 de julio de la Resolucin N 119/97. Constituye una irregularidad que la notificacin del 8 de mayo de 1997 refiera una providencia no dictada formalmente. Debe reiterarse, empero, que ello no afect el derecho a la defensa. Jos Daniel Bogarn asisti a la audiencia sealada y prest declaracin indagatoria, habiendo podido as exponer sus puntos de vista, con la asistencia de dos abogados que firmaron el acta respectiva. No hay nulidad por la nulidad misma: anular la declaracin indagatoria por la circunstancia apuntada implicara desconocer que el informalismo, siempre que, como en este caso, no viole el derecho ala defensa debera primar en el procedimiento breve ante el Juzgado de Faltas Municipales. Tampoco ante este Tribunal facilitara la averiguacin de la verdad anular un acto convalidado por la presencia de juez de Faltas y de las partes. Tuvo la actora conocimiento previo y detallado de la imputacin? El indagado no respondi a la pregunta de si conoca los hechos denunciados por la Comisin Vecinal Santa Teresa en cuanto al funcionamiento de una fbrica de
hueso y grasera, fbrica de harina de sangre y majadera, limitndose a precisar las denominaciones tcnicas de las instalaciones. Si hubiese ignorado los hechos denunciados, tendra que haberlo dicho en ese momento y solicitado que se le ponga en conocimiento detallado de los mismos. En realidad, es presumible que el deponente, que present catorce hojas que se agregaron a autos, conoca los hechos denunciados porque: a) el 20 de enero de 1997 se recibi en la empresa una nota de la Directora de Higiene y Salubridad de la municipalidad en la que pidi informes sobre el avance de l empleo de mecanismo para el tratamiento de residuos, las medidas para eliminar los olores dependidos por la grasera y el horario de faenamiento (Tomo I, fs. 237); b) el 6 de febrero de 1997, una escribana visit las instalaciones de la empresa, acompaada de un grupo de vecinos, quejosos del hedor despedido por la fbrica de harina de hueso y el frigorfico (Tomo II, fs. 231/232); c) el 8 de febrero de 1997 el administrador del frigorfico Guaran S.A. recibi una nota de la Directora de Higiene y Salubridad de la municipalidad con relacin a la grasera que funcionaba en el predio del frigorfico (Tomo I, fs. 15) y d) un representante del frigorfico asisti a la reunin celebrada el 8 de marzo de 1997 por la Comisin Interinstitucional en torno alas promesas del seor Jos Daniel Bogarn con respecto a la tecnologa necesaria para evitar la contaminacin ambiental producida por el frigorfico (Tomo I, fs. 11/12). No se vulner, pues, el Art. 17, inc. 7) de la Constitucin, en cuanto sea aplicable al sumario administrativo. Tuvo el Frigorfico Guaran S.A. un plazo para producir las pruebas ofrecidas? En su declaracin indagatoria, el seor Jos Daniel Bogarn present la Nota D.G.N 915 del Director General del Servicio de Saneamiento Ambiental (Senasa), un manual de instrucciones en ingls sobre un equipo intercambiador de gases, la nota DOA N 206/97 del Director de Ordenamiento Ambiental del Ministerio de Agricultura y Ganadera, una nota de la empresa al Viceministro de Recursos Naturales y Medio Ambiente, un contrato de servicios profesionales entre la empresa y el seor Juan Jess Trujillo, una nota de Frigorfico Guaran S.A. al Director General del Senasa, dos fotografas de intercambiador de gases instalado en la fbrica y una del tanque de agua subterrnea en terminacin (Tomo I, fs. 42/56). El declarante dijo tambin que sera muy importante que el Juzgado verificara las instalaciones para constatar los hechos por l referidos. El Juzgado no concurri al lugar y la diligencia solo sugerida no fue urgida, sin que la empresa ofreciera otras pruebas. Las presentadas estaban preconstituidas, de modo que el plazo que el Juzgado hubiese establecido, de acuerdo al Art. 100 de la Ley N 1294/87, slo habra servido para practicar la inspeccin ocular propuesta. La empresa, reitero, no la urgi. No puede estimarse que su derecho a la defensa fue violado por haberse omitido sealar un plazo para practicar la nica diligencia probatoria pendiente en un procedimiento que, segn el Art. 91, de la referida ley, es breve, oral y actuado.
En cuanto a la competencia municipal para imponer sanciones en materia medioambiental, cabe recordar que toda persona tiene derecho a vivir en un ambiente saludable y que la preservacin del mismo es un objetivo prioritario de inters social, segn el Art. 7 de la Constitucin. Es deber de la municipalidad velar por la vigencia de dicho precepto constitucional dentro de su territorio. Por eso, el Art. 44 de la Ley N 1294/87, concordante con el Art. 17 que encarga al municipio la proteccin de la salud, dispone que corresponder a la Junta Municipal dictar normas para, entre otras cosas, preservar el medio ambiente (inc. a) y evitar la contaminacin de las aguas de los arroyos, lagos y ros y fuentes del municipio (inc. f). Ejerciendo esta facultad, la Junta Municipal de Fernando de la Mora dict la Ordenanza N 135/94, invocada en las resoluciones impugnadas, por la cual ser regula el funcionamiento de industrias, entre otros, para el manejo de residuos y la proteccin del medio ambiente (Tomo II. Fs. 320/366). El Art. 2 de la ordenanza dispone que las plantas industriales que operaban u operan en el municipio, deben registrarse en el Departamento de Obras Pblicas, Higiene y Salubridad para que se les expida la autorizacin para su funcionamiento, debiendo acompaar para el efecto un plazo detallado. Al 27 de mayo de 1997, la grasera, as como la fbrica de harina de hueso y de sangre de Frigorfico Guaran S.A. funcionaba sin habilitacin municipal (Tomo II, fs. 282), circunstancia no considerada en el A.I. N 248/97 pero s en la Resolucin N 119/97. La empresa ya operaba en el municipio cuando la ordenanza entr en vigor el 1 de enero de 1995. En su declaracin indagatoria, el director titular de la empresa afirm que el 28 de marzo de 1995 se le solicit a la municipalidad la autorizacin para le apertura de la grasera, habindola concedido, verbalmente el Intendente. Admiti que la grasera funcionaba desde 1995 sin autorizacin escrita de la municipalidad. No consta que sta haya inspeccionado alguna vez las instalaciones de la empresa en cuanto a su compatibilidad con un medio ambiente saludable. El art. 49, inc. 1 de la ordenanza prohbe descargar, sin tratamiento previo, desechos slidos, lquidos o gaseosos que puedan contaminar el suelo, la atmsfera y los cursos de agua. Esta prohibicin fue violada por el Frigorfico Guaran, segn los testimonios de los vecinos que obran en un acta notarial, en el acta de la reunin a la que asisti un representante de la empresa y en la nota del 27 de enero de 1997, en la que la Comisin Vecinal de Fomento del Barrio Santa Teresa solicit que la Junta Municipal intervenga ante la contaminacin ambiental (Tomo II, fs. 236). El malestar habra impulsado a los vecinos a manifestarse frente al frigorfico (Tomo I, fs. 22). Todo indica que el hedor provena de la planta, aunque para constatarlo no se contrat a un perito, como se sugiri en la declaracin indagatoria, ni se emple un equipo medidos, solo conocido en Francia en forma experimental (Tomo IV, fs. 721/724). El tenaz reclamo de los
pobladores, que ejercieron el derecho consagrado en el Art. 38 de la Constitucin, no deriv de un falsa percepcin diaria, largamente compartida. Adems, el informe tcnico de Senasa, fechado el 3 de abril de 1997, revel que la emanacin de gases y olores de la fbrica, dificultaba el normal desempeo de la vida de los vecinos (Tomo II, fs. 241). El Art. 50 de la ordenanza tacha de graves las transgresiones al Art. 49 y castiga a su autores con una mulita de entre 51 y 100 jornales mnimos para actividades diversas no especificadas de la capital. El A.I. N 249/97, confirmado por la Resolucin N 119/97, penaliz a la actora, por la violacin genrica de la ordenanza, con una multa mnima establecida en la normativa invocada, aparte de disponer el cese inmediato del funcionamiento de la planta de tratamientos de subproductos de Frigorficos Guaran S.A. Constatadas las infracciones referidas, estaba la administracin municipal para imponer sanciones? El Art. 89 de la Ley N 1294/87 encarga a los Juzgados de Faltas municipales el juzgamiento de las transgresiones de las leyes, ordenanzas, reglamentos y resoluciones municipales. La ordenanza municipal no atacada de inconstitucional- tipifica las faltas contra el medio ambiente. La Ley N 1294/87 es de aplicacin prioritaria en el mbito comunal por ser posterior a la Ley N 836/80, que encarga al Ministerio de Salud Pblica y Bienestar Social la aplicacin de sanciones a quienes violen el orden sanitario. La Municipalidad poda emitir los actos administrativos impugnados porque el poder central lo deleg un poder de polica a travs de la ley. El ejercicio del poder de polica en cuestiones medioambientales, sin el cual la autonoma municipal carecera de contenido en un rea de capital importancia, se refleja en el dictado de la normativa correspondiente y en la consecuente penalizacin de los infractores. Ese poder de polica incluye la clusula de plantas industriales por razones de salubridad pblica atribucin de la Intendencia Municipal, segn el Art. 60, inc. 11), de la Ley N 1294/87, ms an cuando ellas, cmo en el caso de autos, no fueron habilitadas por la autoridad municipal. Hubiera sido improcedente habilitar la fbrica de harina de hueso, sangre y grasera pues ella, segn el citado informe de Senasa, careca de equipos de control de la contaminacin atmosfrica y no haba implementado medidas para evitar las agresiones al medio ambiente. La habilitacin por parte del Ministerio de Agricultura y Ganadera, que data de 1977 (Tomo II, fs. 568), no incluy la planta de tratamiento de los residuos. Que Frigorfico Guaran S.A. tuviera patente industrial y comercial en el ramo de frigorfico, hallndose el 27 de mayo de 1997 al da en el pago de la misma, segn el Departamento de Comercio de la Municipalidad de Fernando de la Mora (Tomo III, fs. 456), no implica que la fbrica de harina de hueso, sangre y grasera fuera habilitada por la autoridad municipal.
Nada sugiere, en sntesis, que la demandada ejerci su poder de polica arbitrariamente. Sus medidas fueron razonables y proporcionadas al fin de preservar un medio ambiente saludable. La multa impuesta fue, reitero, inferior a la prevista en la normativa municipal. En principio, la sentencia no puede agravar lo dispuesto en las resoluciones administrativas; sin embargo, este Tribunal debe aplicar necesariamente la Ordenanza N 135/94 y, en consecuencia, disponer que Frigorfico Guaran S.A. abone una multa equivalente a 51 jornales mnimos, de acuerdo al Art. 50, numeral 2, de dicha normativa. En cuanto al cesa de las operaciones de la planta de tratamiento de subproductos, ordenada por las resoluciones recurridas, estimo que la empresa ya se ajust a las exigencias relativas a la defensa del medio ambiente. En efecto, tras la sancin del A.I. N 785/97 (Tomo III, fs. 406), por la cual este Tribunal se neg a revocar el A.I. N 579/97 que rechaz el pedido de suspensin de los actos administrativos atacados, se produjeron las actuaciones siguientes que sugieren que ya se cumpli la condicin impuesta: *El reconocimiento hecho el 27 de marzo de 1978 por el Presidente de este Tribunal, en compaa del actuario (Tomo III, fs. 433/434 y vto.). En la ocasin, se constat: a) que la planta de tratamiento de efluentes (P.T.E.) entrara a funcionar segn el cronograma (Tomo IV, fs. 783); b) que haba un laboratorio para operar y controlar los parmetros operativos del P.T.E.; c) que funcionaba el tanque de ecualizacin, habiendo sido removido su efluente del 95% de lo slido; d) que el tanque dispersor de lodo, en el que se inici el cultivo de bacterias en enero de 1997, segn el cronograma, operaba con tres aireadores; e) que en el tratamiento primario de efluentes se remueve entre el 94% y el 98% de los slidos; f) que los huesos del molino no estaban putrefactos; g) que la grasera es hermtica y tiene aire acondicionado, habiendo empezado a operar seis meses atrs y que sus olores eran conducidos por caeras a la caldera, donde eran quemados, y h) que los vapores de los digestores enviados a un condensador de gases. Al ser consultaos, los vecinos dijeron que no ese momento no sentan olores nauseabundos, pero que s lo sentan en otras ocasiones. En un costado del frigorfico se observ una cloaca abierta, con acumulacin de materia fecal humana. La fotografas del reconocimiento judicial estn agregadas al expediente (Tomo III, fs. 512/537). *La habilitacin provisoria de 60 das para el rea de grasera, otorgada el 18 de mayo de 1998 por el Senasa (Tomo IV, fs. 711). *El informe presentado por el Senasa a este Tribunal, el 10 de junio de 1998 (Tomo IV, fs. 721/724), en el que se lee que la empresa ha venido implementando un sistema de tratamiento, que existe un constante esfuerzo por minimizar el problema de la contaminacin ambiental, que el sistema de
tratamiento de efluentes lquidos se encuentra en la etapa final y que ningn efluente gaseoso es venteado directamente en la atmsfera. Por los motivos expuestos, estimo que es justo rechazar la demanda, declarando al mismo tiempo, que la actora debe pagar en concepto de multa la suma antes mencionada, por deduccin de los Gs. 352.060 ya abonados (Tomo III, fs. 455), y que la demandada debe levantar la prohibicin de que funcione la planta de tratamiento de subproductos de Frigorfico Guaran S.A., fbrica de harina y hueso, sangre y grasera, previa habilitacin de pedido de parte, de acuerdo al Art. 2 de la Ordenanza N 135/94. Por el riesgo asumido al demandar, corresponde imponer las costas a la actora. Es mi voto. A su turno, el miembro del Tribunal de Cuentas, Primera Sala, Alberto Sebastin Grassi Fernndez, dijo: Que, si bien es verdad, que la actora dio suficiente causa para ser sancionada, como lo fue, por la Municipalidad de Fernando de la Mora, durante la tramitacin del proceso la misma puso gran esfuerzo para revertir la situacin que dio origen al acto administrativo impugnado. La inspeccin ocular, da cuenta de ello como asimismo la habilitacin provisoria otorgada por Senasa (Tomo IV, fs. 711). Igualmente el informe de fecha 10 de junio de 1998 (Tomo IV, fs. 721/24) donde expresa que existe un constante esfuerzo por minimizar el problema de la contaminacin ambiental y que el tratamiento de efluentes lquidos se encuentra en su etapa final y ningn efluente gaseoso se ventila directamente en la atmsfera. Estos juicios, emitidos por las oficinas tcnicas no dan la pauta del esfuerzo que la Industria Frigorfica Guaran, realiz durante la tramitacin de la presente causa, y creo que conductas como las sealadas no deben ser castigadas, porque ello importara una incongruencia al sancionar a quin se esfuerza por enmendar un error anterior. Estimo que por principio de analoga las leyes que rigen al medio ambiente pueden y deben ser aplicadas por las Municipalidades, pues donde existe lamisca razn legal, all debe existir igual disposicin de la ley; o, en traduccin ms libre de la jurisprudencia: donde existe la misma razn, idntica debe ser la regla aplicada. Por consiguiente, al haber desaparecido los fundamentos de hecho, que dieron lugar a la presente demanda, los actos administrativos carecen de sustento fctico y debe ser revocado, y razones de equidad as lo justifican pues no creo justo sancionar a quien trata de enmendar u efectivamente lo hace, como as surge de las actuaciones del presente juicio.
En cuanto a las costas las mismas deben ser soportadas por la parte actora por dado motivo para la emisin del acto impugnado. A su turno, el miembro del Tribunal de Cuentas, primera Sala, Abogado Vicente Jos Crdenas Ibarrola, manifiesta que se adhiere al voto del miembro preopinante doctor Sindulfo Blanco, por sus mismos fundamentos. Por el mrito que ofrece el Acuerdo y Sentencia y sus fundamentos. Por tanto, el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, resuelve: No hacer lugar a la presente demanda contencioso administrativa, deducido por la firma Frigorfico Guaran S.A. contra Resoluciones A.I. N 248 del 27 de junio de 1997; del Juzgado de Faltas de Fernando de la Mora y la N 119/97, del 15 de julio de 1997, de la Intendencia Municipal de Fernando de la Mora, de conformidad y con los alcances previstos en el exordio de la presente Resolucin. Confirmar las resoluciones A.I. N 248/97, del 27 de junio de 1997, del Juzgado de Faltas de Fernando de la Mora y la N 119/97, del 15 de julio de 1997, de la Intendencia Municipal de Fernando de la Mora. Imponer las costas, a la perdidosa, la parte actora. Sindulfo Blanco, Vicente Jos Crdenas Ibarrola; Alberto Sebastin Gras Fernndez. Art. 65. En cuestiones de higiene y salubridad, es competencia de la Intendencia dar cumplimiento a las regulaciones, normas, reglamentos y a las disposiciones relacionadas con los Asuntos que se mencionan en el artculo 42. Concordancias: Artculos 17, 18, 42 de esta Ley. Es necesario recalcar que es el Estado Central quin tiene la obligacin en este tema. Los municipios son medios de coayuda en esta labor teniendo potestades administrativas en la aplicacin de sanciones establecidas en la Ley N 1276/98. Art. 66. En materia de seguridad y trnsito, la Intendencia tiene deberes y atribuciones para el cumplimiento de reglamentos, normas y regulaciones sobre transporte pblico, seguridad y circulacin de vehculos, expedicin de placas numerativas de vehculos servicios contra incendios, Polica Municipal de Trnsito, coordinacin con las entidades del sector pblico o privado en relacin a cruce de vas frreas, pendientes y direccin de vas de comunicacin. Concordancias: Art. 17, 18, 46, 60 (4) de esta Ley. Con relacin al transporte de pasajeros, me remito al comentario del artculo 60.
La Polica Municipal de Trnsito, es un organismo administrativo creado directa por resolucin de la Intendencia con competencia marcada por su propia naturaleza. Es muy diferente a la Polica Municipal que pose mayores prerrogativas pudiendo ejecutar decisiones adoptadas por los juzgados de faltas y/o de la Intendencia. La creacin de la Polica Municipal choca con los intereses de la Polica Nacional, creyendo esta, que aquella se inmiscuye en su trabajo y jurisdiccin. A partir de la vigencia de la Ley del Automotor, la expedicin de chapas no es competencia del municipio. Estos solamente emiten la precinta (tasa municipal anual). Art. 67. En materia de obras pblicas y particulares, la Intendencia tiene las siguientes atribuciones:
a) proyectar, realizar y controlar obras pblicas municipales. b) preparar las especificaciones tcnicas para licitaciones y concurso de
precios.
Debo recalcar que la UOC no aprueba ningn tipo de pliego de bases y condiciones ni ordenada compra o contratacin alguna. Ella se limita a la preparacin de la documentacin respectiva. Sin embargo el control de las obras pblicas como las municipales la realiza el municipio a travs de su departamento de obras o por medio de la contratacin de un profesional del ramo. La mayora de los municipios paraguayos no cuentan con la infraestructura necesaria en materia de elaboracin de los materiales de construccin. Es por ello, que la reparacin de las arterias se realiza por convenios firmados con el MOPC o en casos especficos con la Industria Nacional de Cemento o empresas particulares. Jurisprudencia C.S.J., Sala Penal, Asuncin, diciembre 26-2000, Municipalidad de Encarnacin c/ Ministerio de Obras Pblicas y Comunicaciones (A.I. N 2213). Asuncin, 26 de diciembre de 2000. Visto: El A.I. N 1203 de fecha 5 de mayo de 1999 dictado por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial, Laboral y Tutelar del Menor del Primer Turno de la Circunscripcin Judicial de Itapa, y; Considerando: Voto del Ministro Ayala: El Art. 13 de la Ley N 167/93, que organiza el Ministerio de Obras Pblicas y Comunicaciones establece entre sus funciones: a) Planificar, presupuestar y fijar las bases y condiciones para licitar y/o contratar la construccin, rehabilitacin, conservacin y mantenimiento de caminos nacionales, troncales, ramales y obras de arte de la Repblica. El Poder Ejecutivo, como poder administrador, a travs del MIPC, cumple la misin de resguardar el inters general y el bien comn, atendiendo el correcto y armnico funcionamiento de las carreteras que cruzan los distintos municipios del pas. No obstante debe atener su comportamiento con las disposiciones pertinentes de conformidad con el principio de legalidad. El Art. 106 de la Ley N 1294/87 en concordancia con el Art. 193 del Cdigo Civil, establece que son bienes del dominio pblico municipal lo que en cada Municipio estn destinados al uso y goce de todos los habitantes, tales como: a) las calles, avenidas, caminos, puentes, pasajes y dems vas de comunicacin que no pertenezcan a otra administracin. El Art. 1898, inciso e, del Cdigo Civil precisa que son bienes del dominio pblico del Estado: los caminos, canales, puentes y todas las obras pblicas
construidas para utilidad comn de los habitantes. Por ende la propiedad de las rutas internacionales constituye un bien del dominio pblico del Estado. Que el Art. 18, inciso b, de la Ley N 1294/87, dispone que la construccin, mantenimiento y embellecimiento de caminos compete a las municipalidades siempre que no estn a cargo de otros organismos como es el caso del MOPC. Que, no obstante, el Art. 246 de la Ley 1294/87 establece el requisito de la autorizacin previa para construcciones dentro de las zonas urbanas, suburbanas y Loteamientos, aunque sean los constructores entidades u organismos de derecho pblico. Que, el Art. 241 de la misma ley, establece que: las disposiciones de esta ley sern aplicables a las rutas nacionales y los caminos departamentales en las partes que crucen zonas urbanas de municipios. Que, esta facultad de fiscalizacin de obras pblicas por parte de la Junta Municipal se encuentra consagrada adems en los Arts. 39 y 46, incisos c y g, del mismo cuerpo legal, en materia de Obras Pblicas y privadas y Servicios, y el Art. 46, inciso c, en materia de Seguridad y Trnsito, respectivamente. Y por parte de la Intendencia, los Arts. 66 y 67 de la misma ley. Que, resulta, por tanto, necesaria la autorizacin de la Municipalidad para las construcciones sobre rutas nacionales realizadas por el Ministerio de Obras Pblicas y Comunicaciones. Que, no obstante, debe tenerse presente, a los efectos, que en los casos en que deban efectuarse obras pblicas de las Municipalidades, de entidades estatales, o de ambas, la realizacin de las mismas debern coordinarse entre las entidades respectivas en forma conveniente al inters pblico y el bien comn (Ley N 1294/87, Art. 19). El Municipio a su vez actuar en cooperacin con otras entidades para el cumplimiento de obras de inters colectivo, dentro de sus fines especficos (Art. 17). Que, no obstante, La Corte, en esta instancia, no puede estudiar sino la competencia de las partes en la materia, sin aventurar el estudio de eventuales posiciones ni razones sostenidas por la Municipalidad y el Ministerio, que motiven mantener o no tomadas sobre las rutas nacionales en la zona urbana de Encarnacin. Por tanto, corresponde declara la competencia del Ministerio de Obras Pblicas y Comunicaciones, con la autorizacin previa de la Municipalidad de Encarnacin, para la construccin y destruccin de lomadas en rutas nacionales que cruzan por su zona urbana, de conformidad con lo dispuesto en el considerando de esta resolucin.
Costas por su orden, de conformidad con el Art. 195 del Cdigo Procesal Civil. A su turno los doctores Sapena Brugada, Ros Avalos, Paredes y Lezcano Claude, se adhieren al voto del doctor Ayala. Voto del doctor Sosa Elizeche: Por dicha resolucin (A.I. N 1203 de fecha 5 de mayo de 1999) dictada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial, Laboral y Tutelar del Menor del Primer Turno de la Circunstancia Judicial de Itapa, estos autos fueron remitidos a la Corte Suprema de Justicia por la juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial, Laboral y Tutelar del Menor del Primer Turno, de la Circunscripcin Judicial de Encarnacin con motivo de un amparo por el que la Municipalidad de Encarnacin reclama la suspensin de los actos de destruccin de los obstculos al trnsito (lomadas) instaladas dentro del rea urbana de la ciudad, por parte del Ministerio de Obras Pblicas y Comunicaciones. Afirma la Jueza en la resolucin por la cual remite el expediente que puede notarse que surge con claridad una contienda de competencia entre ambas partes cuyo anlisis y decisin exceden los lmites de la competencia de este Juzgado, y que ante lo dispuesto por el artculo 259 inc. 9) de la Constitucin Nacional, el pronunciamiento sobre dicha contienda de competencia es exclusiva atribucin del mximo Tribunal. Que, es preciso sealar, en primer lugar, que la disposicin constitucional le atribuye competencia a la Corte Suprema de Justicia en las contiendas de competencia entre el Poder Ejecutivo y los Gobiernos Departamentales y entre stos; vale decir, los Gobiernos Departamentales y los Municipios. Como puede advertirse, en el caso en examen no se dan los presupuestos previstos en la norma constitucional ya que se trata de un conflicto suscitado entre la Municipalidad de Encarnacin y el Ministerio de Obras Pblicas, por lo que es el juez que entiende en el amparo es el que debe pronunciarse sobre las cuestiones planteadas en el juicio. No debe olvidarse que el ampara es un remedio procesal que por disposicin de la propia Constitucin y del Cdigo Ritual debe ser resuelto con la mayor celeridad y brevedad, por lo que debe rechazarse lo pretendido por la juez de Primera Instancia y devolverse estos autos a la misma para que prosiga la tramitacin del amparo imprimindole al mismo las caractersticas que exige la normativa mencionada. Por lo que corresponde no hacer lugar a los solicitado, por la Jueza de Primera Instancia en lo Civil y Comercial, Laboral y Tutelar del Menor del Primer Turno, de la Circunscripcin Judicial de Encarnacin.
A su turno los doctores Irala Burgos, Rienzi Galeano y Fernndez Gadea, manifiestan que se adhieren al voto que antecede por los mismos fundamentos. Por tanto, teniendo en cuenta las disposiciones legales mencionadas antecedentemente, la Corte Suprema de Justicia resuelve: Declarar la competencia del Ministerio de Obras Pblicas y Comunicaciones, con la autorizacin previa de la Municipalidad de Encarnacin, para la construccin y destruccin de lomadas en rutas nacionales que cruzan por su zona urbana de conformidad a lo expuesto en la presente resolucin. Costas en el orden causado. Elixeno Ayala; Wildo Rienzi Galeano; Jernimo Irala Burgos; Felipe Santiago Paredes; Luis Lezcano Claude; Ral Sapena Brugada; Bonifacio Ros Avalos; Carlos Fernndez Gadea. Secretario, Alfredo Bentez Fantilli. Art. 68. Sobre moralidad y espectculo pblicos corresponde a la Intendencia hacer cumplir las disposiciones sobre:
hasta la fecha el Gobierno Central no encuentra la solucin. Conoce de ella pero le es imposible aplicarla por su incapacidad total. No esta obra destinada a abarcar este tema social pero quiero realizar una reflexin. La falta de una poltica realista de la creacin de fuentes de trabajo y de inversiones agrcolas es la madre del borrego. El aumento desconsiderable de los desocupados como consecuencia de la quiebra de nuestro sistema econmico (bancos y financieras cerradas por desfalcos multimillonarios en dlares americanos) estn haciendo desparecer lentamente la clase media y aumentando la desconfianza en inversin alguna. La rueda comercial paraguaya est trancada y hasta que el Gobierno no lo encare con responsabilidad, sinceridad y honestidad, los nios de la calles seguirn aumentando. Art. 69. La Intendencia promover, apoyar y realizar en las zonas urbanas, suburbanas y rurales del Municipio los siguientes:
a)
actividades culturales, artsticas y sociales, en especial aquellas de significacin nacional o popular. la poblacin.
Concordancias: Artculos 17, 18, 42, 60 de esta Ley. Para llevar a cabo estos objetivos, los municipios encaran la construccin de poliderpotivos destinados a ofrecer un espacio publico para la prctica segura de las diferentes disciplinas deportivas y que al mismo tiempo es un saln multiuso para las diferentes actividades culturales, entendindose por ellas, desde un concierto popular o clsico hasta obras de teatros. Este tipo de actividades estn destinadas al acercamiento entre los vecinos y el conocimiento entre las autoridades y los ciudadanos. Art. 70. En caso de ausencia, inhabilitacin, impedimento o muerte del Intendente Municipal se proceder como sigue:
a) asistir al Intendente Municipal en sus distintas actividades. b) refrendar, cuando corresponda, los actos del Intendente Municipal. c) organizar y conservar el archivo municipal; y, d) expedir de conformidad con la ley de certificacin de todo documento
municipal. La Secretaria de la Intendencia Municipal es la Secretara de la Institucin. Esta Ley le otorga funciones especficas y taxativas.
La Secretara de la Junta Municipal tiene carcter administrativo por su creacin reglamentaria. El trmino Refrendar es la obligacin que posee el Secretario de firmar conjuntamente con el Intendente todos los documentos emitidos por la Institucin, desde una simple nota hasta una resolucin y promulgacin de alguna ordenanza. Bajo responsabilidad directa del Secretario est la guarda y conservacin de la documentacin pblica, pero ello no quiere decir que no pueda delegar dicho trabajo a una seccin especial con una encargada. Este acto jurdico es por medio de una resolucin emanada de la Intendencia. Este es un caso tpico de lo estipulado en el artculo 62, numeral 1 de este cuerpo legal. Todo documento emitido por la municipalidad tiene carcter pblico y hacen plena prueba. Las fotocopias o los duplicados de los originales, deben ser autenticados por el Secretario General. Si no fuera as, dicha fotocopia o duplicado, carecen de valor ante terceros. Toda documentacin destinada a la Municipalidad, debe estar dirigida al Intendente Municipal y tener entrada por Mesa de Entrada, dependiente de la Secretara General. Aquella nota presentada directamente a un departamento o seccin puede ser considerada sin valor jurdico por no responder a las normativas procesales administrativas. Desde la Secretara General, las notas son remitidas, por providencias, a los diferentes departamentos de la Institucin.
sancin emanada del Ejecutivo o del Juzgado de Faltas, todo esto enmarcadazo dentro de los parmetros de la Ley N 1276/98. Asimismo, dentro de sus potestades, est lo concerniente a la vigilancia de los lugares pblicos, de los monumentos, de los edificios municipales, de la seguridad dentro de los mismos y de las autoridades locales. Sin embargo, la centralizacin de nuestra Estado obliga a que la Polica Municipal sea sinnimo de Polica Municipal de Trnsito, destinada solamente al control de la circulacin vehicular en la ciudad, dejando de lado todo lo relativo al transente. Por una poltica egosta, la existencia de la Polica Nacional obliga al incumplimiento de esta orden legal. Sostiene el Estado Central, que existir una superposicin de funciones y de jurisdiccin.
Art. 79. Las Juntas de Comunales de Vecinos tendrn su propia organizacin administrativa de acuerdo a la resolucin que dicte la Intendencia Municipal. Dentro de sus posibilidades econmicas y de acuerdo a sus necesidades y previa autorizacin de la Intendencia, podrn contra con funcionarios rentados. Art. 80. Son funciones de las Junta Comunales de Vecinos:
d) desarrollar actividades de carcter social, cultural y deportivo. e) colaborar con la Intendencia Municipal para el cumplimiento de las
Ordenanzas, Resoluciones y otras disposiciones municipales difundiendo su contenido entre los vecinos y,
a) por graves irregularidades en la administracin. b) por incumplimiento de sus funciones. c) por acefala.
Art. 83. El Intendente Municipal deber reunirse cada dos meses con la Junta Comunal de Vecinos representadas como mnimo, por su Presidente y uno de los Miembros. El resultado de estas reuniones ser hecho pblico en los asientos de dichas Juntas y deber ser informado a la Junta Municipal.
Art. 84. La integracin de las Juntas Comunales de Vecinos se har en forma que los partidos polticos estn representados, en lo posible, en la misma proporcin que en el seno de la respectiva Junta Municipal. Art. 85. La integracin de las Juntas Comunales de Vecinos ser propuesta al Intendente Municipal por una Junta de Vecinos, convocada y presidida por el Intendente o su representante. Las Juntas Municipales no son comisiones vecinales. Como bien lo expresa esta Seccin, son rganos auxiliares de la Intendencia municipal nacidas a pedido de parte (vecinos de la zona) por medio de una resolucin del rgano ejecutivo. Adems, pueden ser tambin polticas de acuerdo al mandato del artculo 84. La conformacin de la Junta est condicionada a los siguiente: conformidad ente el Intendente y la Junta; a la necesidad econmica del territorio que abarcar su influencia; a la cantidad de vecinos y al crecimiento social y fsico de la zona. Finalmente, a la necesidad de su funcionamiento, o sea, si la Junta en realidad podr cumplir con las obligaciones legales que demandan su institucin. Como rgano auxiliar del Intendente, deben reunirse peridicamente con l a fin de analizar los proyectos sociales que se aplican en l; los posibles programas a ser implementados; como la situacin actual y real de la Junta. La constitucin de su directiva responde a principios bsicos organizaciones de esta naturaleza como as tambin su reorganizacin. de
Se diferencia de la Comisin Vecinal en lo siguiente: su organizacin administrativa es por va administrativa; puede poseer personal contratado, previo acuerdo de la Intendencia; percibir tributos, previa autorizacin municipal
Art. 88. Las Comisiones de Fomento urbano tendrn las mismas funciones que esta Ley establece para las Juntas Comunales de Vecinos, exceptuada la percepcin de tributos municipales. Son conocidas como COMISIONES VECINALES. Su creacin no depende de la Intendencia sino de los habitantes de la zona de influencia de ellas. Sus funciones, adems de la establecida en esta Seccin, se fijan en la ordenanza respectiva. Seala la prctica, que los mejores conocedores de los problemas del barrio son las personas que habitan en ella y es por esto, que se han convertido desde 1992 en verdaderos auxiliares de la Intendencia Municipal para solucionar aquellos. Reparacin de calles, asistencia, social, asistencia mdica, colocacin de alumbrado pblico, arreglo o montaje de una plaza, son las principales funciones de la Comisiones Vecinales. La eleccin de sus autoridades se realiza por medio de votaciones directas entre los vecinos que estn en el territorio de su influencia. La ordenanza que reglamenta la conformacin de la comisin vecinal tambin deber hablar de la comisin directiva, el mandato de este, sus funciones y sus obligaciones. Las comisiones vecinales son verdaderos organismos auxiliares de la Intendencia Municipal.
a) los bienes del dominio pblico; y, b) los bienes del dominio privado.
Concordancia: Artculo: 1903 C.C.
Nuestra legislacin civil, en su artculo 1903 regla: Los bienes municipales son pblicos o privados. Bienes pblicos municipales son los que cada municipio ha destinado al uso y goce de todos sus habitantes. Bienes privados municipales son los dems, respecto de los cuales cada municipio ejerce dominio, sin estar destinados a dicho uso y goce. Pueden ser enajenados en el modo y la forma establecidos por la Ley Orgnica Municipal. De la obra, Manual de Derecho Administrativo, Tomo 2, Edit. Plus Ultra, del Prof. Dr. Manuel Mara Diez, extraigo las siguientes palabras relacionadas a los bienes pblicos. El Estado posee bienes, materiales, sean inmobiliarios o mobiliarios y tambin inmateriales. El dominio pblico est sometido a un rgimen jurdico de derecho administrativo, dominado por el principio de la inalienabilidad e imprescriptibilidad, soportando reglas diversas de delimitacin, de proteccin penal, de utilizacin, desconocidas en el derecho privado. Los bienes del dominio pblico sirven para la satisfaccin de fines pblicos. Sobre el derecho de propiedad, el autor resalta: La propiedad del Estado sobre su dominio pblico se basa en que ste tiene los mismos derechos de uso, goce y disposicin que tiene un particular sobre su dominio privado. El uso pblico a que estn sujetos los bienes del dominio pblico no es sino un modo particular que tienen los entes pblicos de usar y gozar las cosas que les pertenecen, en cuanto con esa forma pueden hacer posible la realizacin de un servicio pblico o conseguir la ejecucin de sus fines. En el derecho pblico rige el principio de respeto al fin y ste debe aplicarse a los bienes del dominio pblico. El estado ejerce verdaderos actos de disposicin cuando otorga concesiones. El derecho de propiedad pblica est dominado y limitado por la afectacin. El titular del dominio pblico se diferencia del simple propietario del derecho civil en lo siguiente: a) se obliga a conformarse con las leyes y reglamentos, no haciendo nada que sea contrario a la afectacin; b) est obligado a actuar y a usar su bien en tal forma que la afectacin sea respetada. La creacin del dominio pblico se hace por medio de la afectacin. Se define la afectacin diciendo que es el hecho o la declaracin de voluntad de rganos del Estado, en cuyo mrito un bien queda incorporado al uso directo o indirecto de la colectividad. Existen dos formas de realizar la afectacin del bien. La primera de ellas es por medio de una ley emanada del Poder Legislativo. El otro sistema es por medio de una resolucin administrativa de gobierno local o municipal. Como ejemplo de
este ltimo tenemos las calles, las plazas, los espacios para edificios pblicos, superficies que deben ser destinados a bien pblico por disposicin de la Ley de Loteamientos. Esta es la manera de la creacin de los bienes de dominio pblicos por medio de un acto administrativo, el que consiste en la resolucin emanada de la Intendencia aprobando el proyecto de loteamiento.
a)
las calles, avenidas, caminos, puentes, pasajes, y dems vas de comunicacin que no pertenezcan a otra administracin;
En el caso excepcional en que alguno de estos bienes est sujeto al uso de ciertas personas o entidades, debern pagar el canon que se establezca. Concordancias: Artculo 105 de esta Ley y el Artculo 1903 C.C. Los bienes determinados en este artculo son aquellos destinado al uso y goce de la comunidad por la misma naturaleza del bien. Manuel Pea Villamil, en su obra: Derecho Administrativo, Tomo III, Universidad Catlica Nuestra Seora de la Asuncin, Biblioteca de Estudios Paraguayos, Volumen 56, Asuncin, 1997, cita a Salvador Villagra Maffiodo, quin en su libro Principios de Derecho Administrativo, El Foro, Asuncin, 1981, expresa sobre este tema: La jurisdiccin competente en materia de bienes del dominio privado es la comn ordinaria, ano ser que se trate de institutos de Derecho Administrativo, como es la adjudicacin de lotes a los beneficiarios de la reforma agraria por el Estado respectivo.
Los autores argentinos, Roberto Drom y Manuel Mara Diez definen al dominio pblico como: el conjunto de bienes de propiedad de una persona jurdica que, por los fines de utilidad comn a que responden, estn sujetos a un rgimen jurdico especial de derecho pblico y El dominio pblico se define como un conjunto de bienes afectados al uso directo o indirecto de los particulares. Atendiendo a esta definicin, las obras pblicas (bienes muebles o inmuebles que se ejecutan con un fin de utilidad general, sea por el Estado directamente, sea por un particular) integran el mismo, respectivamente. Asevera Drom que dicho concepto es jurdico, cuya existencia depende de la voluntad del legislador. Sin una ley que le sirva de fundamento, ningn bien o cosa tendr carcter dominial, subrayando que el cdigo civil argentino no otorga definicin alguna a la expresin dominio pblico. La legislacin paraguaya sigue estos mismos pasos. Finalmente resalta lo siguiente: Lo que define a un bien de pblico y le imprime sus notas correlativas entre ellas la inalienabilidad y la imprescriptibilidad- es su afectacin al uso pblico, directo o indirecto. El autor chileno Prof. Dr. Enrique Silva Cimma, en su obra Derecho Administrativo chileno y comparado (actos, contratos y bienes). Edit. Jurdica de Chile. 1995 sostiene sobre la calidad de propietario: La circunstancia adems de que el dominio de estos bienes pertenezca a la nacin toda, hace que ellos queden fuera del comercio humano y no sean, por lo tanto, susceptibles de apropiacin por los particulares de modo alguno. La verdad es que al Estado, gobiernos regionales y municipios slo corresponde la tuicin, guarda y administracin de dichos bienes, pero en manera alguna el dominio de los mismos, cuyos atributos, exclusividad, perpetuidad, etc., estn entregados a todos los habitantes de la Repblica, con las limitaciones naturales relativas al uso y goce de ellos. Atendiendo a los conceptos transcriptos, Roberto Dromi establece los siguientes elementos: subjetivo, relacionado directamente al carcter de titular de la cosa (el Estado, y sus entes pblicos, estatales y no estatales); subjetivo, relacionado al objeto, al bien o a la cosa que lo integra. Resalta sobre este ltimo que: de manera tal que el dominio pblico ejerce sobre bienes idnticos a aquellos sobre los cuales se ejerce la propiedad privada, pues la dominialidad es independiente de la calidad material de la cosas; finalista, o sea, responder a un fin y, normativo, aludiendo que integran a un rgimen de derecho pblico, condicin sine qua non de la dominialidad pblica. Este sometimiento slo puede resultar de una disposicin de la autoridad competente, que en nuestro derecho es el Congreso.
Art. 107. Los bienes del dominio pblico son inalienables, inembargables e imprescriptibles. Concordancias: Artculos 235 de esta Ley. Artculos: 1898 y 1904 C.C. Artculo 716 C.P.C. La inalienabilidad, inembargabilidad e imprescriptibilidad, son los principios que rigen a esta materia, y estn establecidos en nuestro Cdigo Civil y Procesal Civil. No son atributos exclusivos de los bienes dominiales. Son efectos, no causas de la dominialidad al decir de Drom. Por su parte, Manuel Mara Diez escribe que: El dominio pblico est sometido a un rgimen jurdico de derecho administrativo, dominado por el principio de la inalienabilidad e imprescriptibilidad, soportando reglas diversas de delimitacin, de proteccin penal, de utilizacin. Los bienes del dominio pblico sirven para la satisfaccin de fines pblicos. Art. 108. La ley podr establecer que un bien del dominio pblico municipal pase a ser un bien del dominio privado cuando as lo exija el inters de la comunidad. Concordancia: Artculo 1903 del C.C. Es el procedimiento conocido con el nombre de desafectacin. Miguel S. Marienhoff se refiere sobre el tema en los siguientes trminos: Desafectar significa sustraerlo de su destino al uso pblico, hacindolo salir, por lo tanto, del dominio pblico para ingresar al dominio privado. La naturaleza jurdica de la desafectacin es correlativa a la de la afectacin. El efecto principal consiste en el cambio de la condicin jurdica del bien, que de pblico pasa a ser privado y cuya titularidad, por principio, le seguir correspondiendo al Estado, por excepcin, a los administrados o particulares. Los efectos de la desafectacin son:
1. El bien o cosa sale del dominio pblico y pasa al dominio privado; 2. Como corolario de ello, cesan los derechos de uso comn o especialque se ejercan sobre la dependencia desafectada;
Muy por el contrario es el caso de la afectacin que es el hecho o la manifestacin de la voluntad del poder pblico, en cuya virtud la cosa queda incorporada al uso y goce de la comunidad De manera que la afectacin puede consistir en u hecho o en una manifestacin de voluntad del poder pblico, al decir de Marienhoff. Para comprender la palabra del autor argentino, la legislacin argentina clasifica los bienes pblicos en naturales y artificiales. Los primeros son declarados pblicos considerndolos en el estado en que la naturaleza los presente u ofrece; los segundos deben ser creados por el poder pblico. Esto da la clave para responder a la pregunta formulada, subraya el autor precitado. Roberto Dromi menciona tres requisitos fundamentales para que se produzca la afectacin: asentimiento expreso o implcito expresada por la autoridad administrativa competente; ttulo traslativo de dominio, en poder del Estado (en nuestro caso, del Municipio) y, la afectacin debe ser actual. El uso pblico puede ser de dos tipos:
a) b)
uso comn, el cual lo realiza toda persona, individual o colectivamente, respetando la reglamentacin correspondiente. Posee las siguientes caractersticas: libre, gratuito, impersonal e ilimitado. Uso especial, el cual se presenta en aquellas personas que han adquirido dicho derecho, tambin, respetando la norma vigente sobre la materia. Sus caractersticas son: reglado, oneroso (permiso, concesin), personal, limitado. Su forma ms representativa, es el permiso y la concesin.
En nuestra vida prctica, la ocupacin de los espacios pblicos, es una constante. Sea que dicha ocupacin provenga de vieja data o de las recientes organizaciones civiles destinadas a obtener mejores condiciones de vida para los ms necesitados o carentes de medios para subsistir, conocidos como sin techos. No importa el motivo que sostiene este tipo de organizacin social, pero la invasin a la propiedad pblica o privada no otorga el derecho de que el bien sea desafectado, muy por el contrario, el acto violento de la violacin al derecho de propiedad es un delito y debe ser castigado antes que premiado El inters de la comunidad referida en la ltima parte del artculo no justifica invasin alguna ni otorga derecho alguno. El resguardo y la garanta a la ciudadana de contar con el espacio pblico para su uso y goce, son obligaciones ineludibles de la mxima autoridad administrativa.
a) las tierras municipales que no sean del dominio pblico; b) las tierras situadas en las zonas urbanas y suburbanas que carezcan de
dueo;
Para el cumplimiento de esta norma, debe contra el municipio primero con una ordenanza a la luz del artculo 38. O sea, primer se debe reglamentar el procedimiento a cumplir y luego proceder a la enajenacin. El valor mnimo de la propiedad ser el valor fiscal no establecindose un tope. Generalmente el precio de la tierra tiene un valor intermedio entre el fiscal y del mercado. Dependiendo de dicha tasacin, la venta est supeditada a las reglas de la Ley N 2051/03 De Contrataciones Pblicas. Jurisprudencia TApel. En lo Civ. Y Comercial. Sala 1. Asuncin, abril, 24-998. Municipalidad de la ciudad de Asuncin c. Partido Colorado (Ac. Y Sent. N 17). Asuncin, 24 de abril de 1998. Es nula la sentencia en alzada? En caso contrario, es ella justa? A la primera cuestin planteada, el doctor Ros Cabrera dijo: El recurrente de nulidad no fue fundamentado. Por otra parte, no se observan vicios en la forma y solemnidades de la sentencia que pudieran obligar al Tribunal a declarar de oficio, la nulidad. Corresponde en consecuencia, declarar desierto el recurso. A su turno, la doctora Zucolillo Garay de Vouga y el doctor Melgarejo Coronel, manifestaron que se adhieren al voto precedente, por los mismos fundamentos. A la segunda cuestin planteada, el doctor Ros Cabrera prosigui diciendo: La sentencia en alzada resolvi: Hacer lugar con costas, a la demanda promovida por la Municipalidad de la Capital, contra la Asociacin Nacional Republicana Partido Colorado- en consecuencia, declarar nula la transferencia del inmueble individualizado como finca N 5747 del distrito de Stma. Trinidad, con Cta. Cte. Ctral. N 15-528-01 y formalizada por escritura de fecha 26 de abril de 1971, pasada ante el escribano pblico Manuel Recalde, y condenar igualmente a la demandada a que abandone el inmueble que ocupa en el plazo de 30 das, bajo apercibimiento por la fuerza. Ofciese a los registros pblicos, ejecutoriada que se esta resolucin, cancelando la inscripcin referida. Contra la misma se alza la demandada, formulando seis agravios en el escrito obrante a fs. 47/51.
En el caso de autos, la municipalidad de Asuncin, demanda la nulidad de la transferencia de un inmueble municipal, realizada por la propia municipalidad a favor de la demandada, en el ao 1971. La apelante considera que la sentencia debe revocarse porque no ha sido anulada la resolucin administrativa que dispuso la transferencia del inmueble, siendo la respectiva escritura pblica, una mera consecuencia del acto administrativo que dio origen al negocio; por lo que concluye que previamente debi declararse la nulidad de aquella resolucin, para luego promoverse la accin de nulidad respecto a la transferencia. Examinados los antecedentes del caso, surge que la accin de nulidad fue planteada en base a que el intendente de aquella poca, no tena facultades ni poda haber suscripto la escritura de transferencia de un inmueble municipal sin contar con una resolucin de la Junta municipal, que autoriza la venta. La Ley 222/54, vigente en el momento de la transferencia, estableca taxativamente en su art. 48, inc. d: Corresponde a la Junta municipal resolver: a) la enajenacin, arrendamiento, usufructo o hipoteca de los bienes municipales. Consecuentemente, para disponer por s solo la venta de un inmueble, de lo que se desprende que tanto la resolucin municipal como la escritura de transferencia son nulas; al faltar el requisito de capacidad en uno de los sujetos. El Cdigo de Vlez vigente en 1971, estableca que el acto jurdico para ser vlido, deba ser otorgado por una persona capaz de cambiar el estado de su derecho, (art. 1041) y que la nulidad absoluta poda y deba ser declarada por el juez, an sin peticin de parte, cuando apareca manifiesta en el acto, pudiendo ser alegada por todos los que tuvieran inters en hacerlo, excepto por el que ejecut el acto, sabiendo o debiendo saber el vicio que lo invalidaba, (art. 1047). El actual Cdigo Civil, declara en su art. 356 que los actos nulos no producen efectos, aunque su nulidad no haya sido juzgada y el art. 357, inc. b, sanciona con la nulidad en los casos en que el acto o su objeto fueren ilcitos o imposibles. En conclusin, la transferencia del inmueble, fue producto de una evidente extralimitacin de facultades por parte del intendente Britez, lo que amerita la declaracin de nulidad, incluso de oficio. El argumento de la parte apelante respecto a la necesidad de que s e conforme un proceso administrativo previo, para declarar la lesividad del acto antes de entrar en la contienda civil, no tiene aplicacin en este caso, porque el objetivo perseguido con la accin es la declaracin de nulidad absoluta de todo el acto realizado. Al respecto, el tratadista Jorge Dorm expresa que: La nulidad administrativa por la presuncin de legitimidad propia de los actos administrativos,
no puede declararse sin una investigacin previa del hecho, excepto para los actos inexistentes, (pg. 248 Derecho Administrativo). El mismo tratadista, citando un fallo de la Corte Suprema de la Rca. Argentina explica: Como consecuencia de la presuncin de legitimidad, toda impugnacin contra actos administrativos debe necesariamente ser alegada y probada en juicio y en su mrito, ser siempre necesaria una investigacin del hecho, para determinar su invalidez. Se exceptan obviamente los actos inexistentes de nulidad manifiestaen razn de que el vicio surge palmariamente del propio acto, (fs. 248/249). De lo expuesto se colige que resulta innecesario un proceso administrativo previo, cuando se trata de actos irremediablemente nulos, porque los mismos carecen de todo efecto y se equiparan actos inexistentes. Se agravia tambin la apelante porque considera que la parte actora, como institucin no puede argir la nulidad de su propio acto, para juzgar la situacin, debe tomarse en cuneta que la municipalidad como tal, nunca autoriz la transferencia del inmueble, estando el rgano competente (Junta Municipal), completamente ajeno a esa tratativa. Por ende, el seor Manuel Britez, al suscribir la resolucin administrativa y ms tarde la escritura de transferencia fuera de las facultades que le eran propias como intendente- no comprometi a la institucin, sino a s mismo; siendo el acto nulo y ms que nulo, inexistente. Porque no poda invocar la existencia de una resolucin de la Junta municipal, que amparara su actuacin. En tal sentido, llama la atencin que el escribano autorizante del acto, obviara toda mencin sobre la habilidad del intendente, para transferir el inmueble. Por ello no resulta extrao que un nuevo intendente, en uso de sus atribuciones como administrador de los bienes municipales, otorgue poderes para promover un juicio buscando recuperar bienes, que fueron sacados ilegalmente del patrimonio municipal. En otro prrafo, la parte apelante aduce ser compradora de buena fe, sosteniendo que no existe un registro dominal de bienes pblicos y que los terceros no tienen obligacin de conocer la calidad del bien, que el Municipio transfiere. Sin embargo, debe considerarse que la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento, (art. 20 del c. DE Vlez, art. 8 C.Civil), y en este caso, la entidad beneficiada con la transferencia gratuita debi de conocer que el intendente, conforme a la Ley 222/54, estaba legalmente incapacitado para transferir un bien del dominio municipal. Adems, los actos jurdicos no pueden dejar sin efecto las leyes en cuya observancia est interesado el orden pblico (art. 21 del C. de Vlez, art. 9 C. Civil), y en el caso de autos est en juego bienes del dominio
municipal, que pertenecen a la comunidad toda, razn por la cual no cabe ampararse en las reglas de la buena fe. Por tanto y en base a las consideraciones que anteceden, corresponde confirmar la sentencia en alzada, con costas. A su turno, la doctora Zuccolillo Garay de Vouga y el doctor Melgarejo Coronel, manifestaron que se adhieren al voto precedente, por los mismos fundamentos. Por lo que resulta de la votacin que instruye el acuerdo precedente y sus fundamentos, el Tribunal de Apelacin en lo Civil y Comercial de la Capital, Primera Sala, resuelve: Declarar desierto el recurso de nulidad. Confirmar con costas, la S.D. 1009 del 18 de noviembre de 1996. Mara Sol Zuccolillo Garay de Vouga; Jos E. Ros Cabrera; Eusebio Melgarejo Coronel (Sec. Mara Adela Clemotte). Art. 112. Las condiciones de arrendamiento de terrenos municipales para construccin de viviendas, sern establecidas por Ordenanza, en la que se contemplarn los requisitos correspondientes entre ellos un plazo no menos de un ao y la revocabilidad en caso de incumplimiento de dichas condiciones. Concordancia: Artculo 38 (e) de esta Ley. El arrendamiento de estos bienes proviene de la funcin social que debe cumplir el municipio. Generalmente los beneficiarios son personas de escasos recursos econmicos, que no poseen otro inmueble, poseen buenos antecedentes policiales, penales, y tiene un trabajo que le permite abonar el canon mensual de la ocupacin, el cual, le otorga un derecho de preferencia en el momento de la venta del inmueble. La Ordenanza en cuestin establece por lo general que el arrendamiento debe ser por el tiempo de un ao con el pago del canon fijado en ella. La construccin de la vivienda debe contar con la aprobacin del plano respectivo. El ocupante si dejara de abonar el canon por un plazo superior a los dos o tres meses, podr ser desalojado perdiendo todo derecho sobre ella. Asimismo, la venta del inmueble, una vez comprado, no puede realizarle el adjudicatario antes de transcurridos 5 aos. El cumplimiento irrestricto de la ordenanza otorga el derecho a comprar la propiedad previo pedido de la autoridad administrativa. Art. 113. Cuando los arrendatarios de terrenos municipales hubieren cumplido debidamente los contratos, la Junta Municipal, a peticin de ellos podr proceder
a la venta directa de los predios sin que sea necesaria la subasta, previo avalo pericial. Concordancia: Artculo 38 (f) de esta Ley. Se fija el procedimiento administrativo para la venta directa del lote. Las condiciones sine quanun son: ocupacin, contrato de arrendamiento, realizacin de la casa vivienda, cumplimiento irrestricto de la ordenanza respectiva. Sin estos requisitos no son cumplidos, no prospera la venta o si se cumpliera, la misma est sujeta a nulidad. El ocupante, habiendo cumplido con las reglas de arrendamiento, solicita al INTENDENTE la compra de dicho predio. Los antecedentes administrativos (estado de pago, contrato de arrendamiento, informe de bienes inmobiliarios) son remitidos a la Junta para el estudio de lo peticionado, emita su resolucin haciendo lugar a ella o rechazndola. Estos papeles son devueltos a la intendencia para que este, por medio de una resolucin, orden la realizacin de la escritura pblica. La redaccin del artculo puede presentar discrepancia en su comprensin al decir que la Junta Municipal proceder a la venta de la tierra. Esto es incorrecto. La Junta aprueba la venta o autoriza al Intendente la venta respectiva. Art. 114. Las Municipalidades podrn, asimismo, permutar tierras de su dominio privado, cuando la operacin sea conveniente a los intereses municipales. Art. 115. Los excedentes de terrenos del dominio privado municipal cuyo frente y superficie no tengan las dimensiones mnimas exigidas por la ley para constituir un lote, podrn ser vendidos directamente a los propietarios de predios colindantes, previa tasacin pericial. Concordancias: Artculo 113 de esta Ley. Artculo 9 de la Ley N 1909/02 De Loteamientos. La Ley N 1909/02 establece que los solares tendrn una superficie mnima de 360 metros cuadrados (12 x 30). Esta es la dimensin mnima de un lote, sea privada o pblica. Realizado el loteamiento de la propiedad municipal con la superficie mencionada y existiendo algn lote con una dimensin a aquella, ser considerada excedente sujeta a los estipulado en este Artculo. Sin embargo, la prctica nos seala un procedimiento que palia en algo el problema social del techo propio para conciudadanos de escasos recursos econmicos. Por medio de la ordenanza sobre disposicin de lotes municipales, se establece que cada lote a ser arrendado y posterior venta, puede tener un mnimo de 180 metros cuadrados (6 x 30), con lo cual, se permite el acceso de lotes municipales a ms familias o personas carenciadas.
Art. 116. La Municipalidad podr arrendar bienes del dominio privado para fines comerciales e industriales.
Sin embargo este subsidio no sirve para encubrir la ineficiencia de la explotacin del servicio, que no puede financiarse enteramente con los precios pagados por los usuarios, a pesar que estos precios sean todo lo altos que la rigidez de la demanda pueda aguantar. Finaliza este autor subrayando: Las prdidas sufridas por el Estado por su servicio deficiente e inoperante no son los fundamentos respaldatorios del principio de la necesidad pblica. Art. 118. Las Municipalidades tendrn ingresos corrientes, ingresos de capital y los provenientes de legados y donaciones. Concordancias: Artculos: 38 (3 y 8), 119, 123 de esta Ley. Artculos 1202 y 2711 del C.C. El clasificador de Fuentes de Financiamiento expresa que los ingresos corrientes constituyen los ingresos que se recaudan normalmente por impuestos, contribuciones, regalas, tasas y otros ingresos no tributarios, venta de bienes y servicios, operaciones financieras, transferencias y donaciones corrientes y otros conceptos similares. Los autores espaoles Luis Rib Durn y Joaqun Fernndez Fernndez definen a ingresos corrientes con las siguientes palabras: Los ingresos que, una vez establecidos, se incorporan normal y continuamente al erario pblico sin necesidad de una decisin particular del poder pblico, se denominan ingresos ordinarios, siendo los impuestos los ms tpicos de ellos. El Cdigo Civil dice que la donacin es un acto entre vivos y por el cual una persona transfiere a otra, que lo acepta, en forma gratuita el dominio de una cosa o un derecho patrimonial. Se perfecciona el acto, desde el momento de su aceptacin. Se puede donar toda cosa sujeta al comercio. La donacin de inmueble se realiza por medio de escritura pblica, al igual que las cosas con cargos o que tenga prestaciones peridicas o vitalicias. El legado es la disposicin hecha en el testamento en beneficio de una o varias personas. Estn sujetas a legados todas las cosas y los derechos que estn en el comercio e inclusive, aquellas que estn por existir. Solamente puede legar aquel que es propietario o dueo de la cosa. Art. 119. Los ingresos corrientes se clasifican en:
c) transferencias.
Art. 120. Son ingresos tributarios los provenientes de impuestos, tasas y contribuciones especiales, creados para el funcionamiento de las Municipalidades. Concordancias: Artculos. 14, 119, 127 de esta Ley. Artculos 169 y 178 de la C.N. El Prof. Dr. Carlos Antonio Mersn, en su obra Derecho Tributario, Novena Edicin Actualizada, Intercontinental Editora, 2003, nos habla en los siguientes trminos sobre este tema: La clasificacin de los tributos en la triple categora de impuestos, tasas y contribuciones tiene, a ms de una importancia legal, otra de matiz econmico, porque esta clasificacin permite examinar la forma como el hecho imponible ocurre frente al obligado. Impuestos, tasas y contribuciones es una clasificacin, en nuestro pas, con antecedentes en la Ley de Organizacin Administrativa (N 817), en la Constitucin de 1940 (Art. 7), volviendo a reproducirse en la de 1967, y en el Art. 178 de la Constitucin de 1992. Los impuestos, tasas y contribuciones constituyen los que se llaman los tributos considerados como prestaciones en dinero que el Estado u otro organismo de Derecho Pblico exige en forma unilateral, en razn de su propio poder, para satisfacer necesidades econmicas o no a las personas que se encuentren en las circunstancias previstas en la ley. Lo que caracteriza al Impuesto es que se trata de una prestacin pecuniaria debida por el particular sin ninguna clase de obligacin por parte del Estado en forma directa e inmediata. En tanto que las tasas y las contribuciones son prestaciones pecuniarias debidas por el particular, pero en atencin a contraprestaciones del Estado. En el impuesto, el particular no puede pretextar que los servicios generales que el Estado presta a la colectividad no le alcanza o no le beneficia directamente para fundamentar su negativa al pago de la obligacin creada en la Ley. El impuesto se debe exclusivamente por ministerio de la ley, una vez producida la circunstancia prevista como hecho imponible, que halla su causa en la capacidad contributiva. En la tasa no acontece lo mismo. La retribucin est dada en base a un servicio prestado en beneficio directo de un ciudadano determinado y que puede tener unidades de medicin, tales como la expedicin de un certificado, la legalizacin, el uso de guinche, la utilizacin del depsito aduanero, etc.
De manera que, la fundamentacin de la tasa est en la contraprestacin, divisible, medible, de un cierto servicio realizable o realizado para una persona determinada. La contribucin es exigida por el Estado en razn de la ejecucin de una obra pblica o de la realizacin de un gasto que proporciona al obligado un beneficio patrimonial o de una ventaja diferencial de contenido econmico. El artculo constitucional 169 otorga al municipio el beneficio de todo lo recaudado en concepto de tributos que gravan el inmueble y, el carcter de recaudador del impuesto inmobiliario, siendo favorecido con el 70% de ello y el resto, distribuido en partes iguales para la Gobernacin y para los municipios de de menores recursos. Richard Musgrave y Peggy B. Musgrave, en su obra Hacienda Pblica, Teora y Aplicada, Quinta Edicin, MacGraw-Hill, 1992, expresan sobre el tpico en cuestin de la siguiente manera: Los impuestos y las tasas se obtienen del sector privado sin que eso implique una obligacin del gobierno hacia el contribuyente. Los emprstitos implican una retirada de fondos a cambio del compromiso del gobierno de devolverlos en una fea futura y de pagar intereses en el nterin. Los impuestos son obligatorios, mientras que las tasas y los emprstitos implican transacciones voluntarias. Art. 121. Los ingresos no tributarios, los generados por otras fuentes que son bsicamente las siguientes:
a) las multas; b) las prestaciones de servicios; c) las rentas de activos fijos; d) las rentas de activos financieros; e) las concesiones; y f) otros ingresos que respondan a la naturaleza de los ingresos no
tributarios. Concordancias: Artculo 11 y 13 de la Ley N 1276/98. Esta enunciacin no es taxativa sino que a pesar de la utilizacin de la conjuncin y, el ltimo inciso amplia la potestad de crear otros ingresos de esta naturaleza. Debe de recordarse, que la creacin es originaria del Poder Legislativo.
La Ley N 1276/98 define, en su artculo 13, a la multa como el pago a la Municipalidad de un suma de dinero determinada. Manuel Mara Diez, en su obra ya citada habla sobre la multa administrativa, con los siguientes trminos: La multa contravencional, si tiene carcter retributivo, es una multa administrativa. La multa como pena administrativa supone una sancin pecuniaria. La multa de derecho administrativo implica una tcnica de coaccin no privativa de la polica administrativa, ya que tambin se llama multa a sanciones pecuniarias accesorias de deudas tributarias del derecho fiscal. Ms adelante, el autor cita las caractersticas: a) es una sancin.
c) la multa es una sancin administrativa de carcter objetivo d) la multa en su fase de imposicin es una pena pero se transforma
en un crdito de la administracin una vez impuesta.
a) los reembolsos de prstamos; b) las ventas de activos fijos c) las ventas de valores financieros; y d) los supervit en la aplicacin presupuestaria.
Concordancia: art. 110 de esta Ley.
g) de registro de marcas de ganado; h) de transferencia y faenamiento de ganado; i) j) al transporte de colectivo de pasajero; a los espectculos pblicos y a los juegos de entretenimientos y de azar;
l)
a la publicidad y propaganda;
m) a las operaciones de crditos; n) a sellados y estampillas municipales; o) de cementerios p) a los propietarios de animales y q) a los dems creados por Ley. Concordancia: Artculos 117 y 125 de esta Ley. Leyes Estos impuestos de fuente municipal estn contenidos en las Leyes N 881 y 620, leyes impositivas municipales. La primera afecta exclusivamente a la Municipalidad de Asuncin, mientras que la otra es aplicada a los dems municipios nacionales. Asimismo, el contenido de dichas leyes se transfiere a la ordenanza tributaria de vigencia anual. Art. 126. Derogado por el Art. 169 de la Constitucin Nacional que dice: Corresponder a las Municipalidades y a los Departamentos la totalidad de los tributos que graven la propiedad inmueble en forma directa. Su recaudacin ser competencia de las municipalidades. El setenta por ciento (70%) de lo recaudado por cada Municipalidad quedar en propiedad de las mismas; el quince (15%) por ciento en la del Departamento respectivo y, el quince (15%) por ciento restante ser distribuido entre las municipalidades de menores recursos, de acuerdo a la Ley. Jurisprudencia 1. TCuentas, Asuncin, sala 1, 2003/08/06. Asociacin Rural del Paraguay c. Nota N 214 de fecha 2002/05/08 (IM) (Ac. Y Sent. 122). Asuncin, 06 de agosto del 2003. Y, el Miembro del Tribunal de Cuentas, primera Sala, Alberto Sebastin Grassi, prosigui diciendo: Que, en fecha 24 de mayo del 2002 se present ante este Tribunal el doctor Diego Troche Robbiani, en nombre y representacin de la Asociacin Rural del Paraguay a promover demanda contencioso administrativa contra la Municipalidad de Mariano R. Alonso, con motivo de la Nota N 214 I.M. de fecha 08-05-2000. A fs. 305 se intima a la Asociacin Rural del Paraguay el pago del Impuesto inmobiliario y otros en el trmino perentorio de 3 das de recibida dicha notificacin.
Ante dicha intimacin, la Asociacin Rural del Paraguay solicit una aclaratoria especfica de la supuesta deuda de la mencionada Entidad, con ese municipio. Ya que en dicha notificacin no se estipula lo adeudado en concepto de patente comercial, patente Industrial e Impuesto a la construccin, solamente est el detalle del Impuesto Inmobiliario. El Intendente municipal respondi a la Nota de la A.R.P. en los trminos de la Nota 214/2000 I.M. de fecha 8 de mayo del 2002 obrante a fs. 303 de autos en los siguientes trminos: comunicndole que en el expediente administrativo N 280.185 ha merecido el dictamen de la Asesora Jurdica especificando que las exenciones tributarias referentes a los inmuebles de las asociaciones sin fines de lucro, no corresponden a los terrenos que no son asientos de la Sede social de la entidad ni de fincas que no son empleadas para los fines sociales. Citando tres padrones exonerados del pago del impuesto inmobiliario y reclamando una deuda que totaliza la cantidad de GS. 349.063.052 en el aludido concepto. La actora es una asociacin de bien comn sin fines de lucro, constituida por ganaderos y productos agropecuarios para la defensa de sus derechos e intereses gremiales, la elevacin de su nivel econmico, social y cultural, el mejoramiento de la vida rural en todos sus aspectos, as como para coadyuvar al desarrollo y mejoramiento de la produccin agropecuaria y de las industrias complementarias y derivadas como medio de promover el desarrollo del pas. Se agravia la recurrente contra la Nota 21/2002 IM por considerar que los inmuebles de la entidad estn exentas del pago del impuesto inmobiliario a virtud de lo prescripto en el inc. f) Art. 57 de la Ley 125/91. El mencionado inciso establece la exencin tributaria de: los inmuebles utilizados como sedes sociales pertenecientes a partidos polticos, instituciones educacionales, culturales, sociales, deportivas, sindicales o de socorros mutuos o beneficencias incluidos los campos de deportes e instalaciones a los fines sociales. La Municipalidad al contestar la demanda expres que: la misma se ha resuelto exonerar a favor de la Asociacin Rural del Paraguay, el pago del Impuesto inmobiliario correspondiente a los inmuebles utilizados por la misma, como sede social ya sus instalaciones inherentes a sus fines sociales y, No exonerar y en consecuencia percibir el tributo correspondiente a todos aquellos inmuebles que no son utilizados para dichos fines por la misma. En el curso del proceso declararon ante este Tribunal los testigos Reinaldo Caballero, fs. 371 y Enrique Javier Gonzlez Tahi, a fs. 372, quienes manifestaron que en la parte de atrs del inmueble no hay ninguna construccin y que no se
usa para actividades de la Expo. Que dicha fraccin tiene una extensin de 300 mts. Hasta la calle 3 de febrero. A fs. 379 obra la confesoria del seor Antonio Jos Mara Espnola Manzini, quin en nombre y representacin de la Asociacin rural fue designado para el efecto, expresando que la totalidad de la finca est destinada como sede social y que el edificio a que hace referencia la pregunta, se refiere a las oficinas de la Presidencia, pero existen numerosas otras oficinas diseminadas en el campo, incluyendo el saln ubicado al fondo del predio, donde se realizan las Asambleas generales. Preguntado el absolvente si el predio en cuestin es usado por la A.R.P. para la realizacin de una expo feria anual, el absolvente respondi afirmativamente. Esta pregunta formulada por el representante de la municipalidad y tal como fue respondida nos lleva a la conclusin de que la superficie total del inmueble dividido en varias fincas y padrones que forman un solo cuerpo y que estn destinadas en su totalidad a los fines sociales de la A.R.P. Durante la inspeccin ocular efectuada en la res litis, (fs. 360/360) se constat que en la parte de atrs del inmueble (varias fincas que forman un solo cuerpo), ver plano obrante a fs. 360/361, que la propiedad est en construccin un canal de desage de aproximadamente 120 mts. Un tajamar, el campo de equitacin y el campo de dimisin entre una vivienda habitada por el cuidador del vivero de plantas y rboles, en un sector de aproximadamente media hectrea, en proceso de relleno en compactacin. La propiedad tiene un camino principal que parte de la entrada principal y llega hasta el lugar del campo de equitacin (sentido oesteeste) conectado con vas adicionales colaterales que comunican con todos los depsitos de animales, locales para exposicin, etc. Todos a base de hormign el pavimento, no pudiendo a simple vista, establecerse compartimiento estanco entre las diversas fincas individualizadas. De las pruebas aportadas fcilmente se concluye que todo el inmueble y sus instalaciones son inherentes y destinados a los fines sociales de la entidad, tal como lo previene el Art. 57 inc. f) de la Ley 125/91. La exencin tributaria est definida como meridiana claridad en la norma citada antecedentemente cuando excluye el impuesto a los inmuebles utilizados como sedes Sociales de entidades sociales, incluyendo en ellas los campos de deportes e instalaciones inherentes a los fines sociales. Hemos dicho en prrafos anteriores, que el actor es una asociacin de bien comn, sin fines de lucros constituidas por ganaderos y productos agropecuarios, consecuentemente la Asociacin Rural del Paraguay tiene su sede en la res litis y no solo en la oficina de su comisin Directiva. Esto es as por la naturaleza misma
de la actividad agropecuaria, al que dedica sus esfuerzos que en definitivas redunda en beneficio de todo el pas, por cuento la actividad mayoritaria del pas. Obviamente una institucin como la Asociacin Rural del Paraguay, requiere de una superficie razonable para realizar las actividades que le son propias e inherentes a sus fines sociales. Por lo expuesto antecedentemente, corresponde hacer lugar a la presente demanda contencioso administrativo, con costas y en consecuencia revocar el acto administrativo impugnado por ser la totalidad del inmueble exento de tributo inmobiliario al amparo del inciso f) del Art. 57 de la Ley 125/91. A su turno, los Miembros del Tribunal de Cuentas, Primera Sala, abogado Vicente Jos Crdenas y profesor doctor Sindulfo Blanco, manifiestan que se adhieren al voto que antecede, por sus mismo fundamentos. Por el mrito que ofrece el Acuerdo y Sentencia y sus fundamentos, el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, resuelve: Hacer lugar a la presente demanda contencioso-administrativa, deducida por: Asociacin Rural del Paraguay c/ Nota N 214/2002 IM de fecha 08/05/02, dictada por la Intendencia municipal de Mariano Roque Alonso, de conformidad al exordio de la presente resolucin. Revocar la Nota N 214/02 IM de fecha 08/05/02, dictada por la intendencia municipal de Mariano Roque Alonso. Imponer las costas, a la perdidosa. Sindulfo Blanco. Sebastin Gras. - Vicente Crdenas Ibarrola.- Sec. Miguel Colmn. 2. TCuentas, Asuncin, sala 1, 2003/09/02. Inmobiliaria del Este S.A. c. S.D. N 157/2000 y la Res. N 369/2000 de la Municipalidad de Capiat (Ac. Y Sent. 137). Asuncin, 02 de setiembre de 2003. Y, el Miembro del Tribunal de Cuentas, Primera Sala, Alberto Sebastin Gras, prosigui diciendo: Que, en fecha 17 de noviembre de 2002 el abogado Eloy Franco Villasboa en representacin de la firma Inmobiliaria del Este S.A., concurri ante este Tribunal a promover demanda contenciosoadministrativa contra la Municipalidad de Capiat con motivo de la SD N 157/13-10-2000 de fs. 138/140 de autos, y la Resol. N 369/01/11/2000, dictada por el Intendente Municipal de Capiat que confirma a la anterior, emanada de la Jueza de faltas del citado municipio. Por las resoluciones citadas se impone a la actora la obligacin de pagar a la municipalidad de Capiat la suma de G. 42.242.359 y las de G. 2.019.562, por estimar que Inmobiliaria del Este S.A. es sujeto obligado al pago del impuesto inmobiliario por ser titular de varios inmuebles situados en el distrito de Capiat individualizado con las cuentas corrientes catastrales Ns. 27-3801-01/07, 27-
3800-01/07, 27-3793-03-07, 27-3799-01/07, 27-3792-02/07, 27-3798-01/06, 273791-02/04/07, 27-3790-02/06, 27-3790-02/08, 27-37896-01/06, 27-378902/03/04/06, 27-3795-01/06, 27-3447-01/09/13, 27-3448-01/20/ 24, 27-378602/08, 27-3449-01/20/24, 27-340-01/21/24, 27-3451-01/20/24, 27-3651-0117, 27-3652-01/21, 27-3653-01/07, 27-3654-01/21, 27-3655-01/21, 27-3656-01/21, 27-3657-01/21, 27-3659-02/11, 27-3650-01/20, 27-3649-01/20, 27-3648-01/11, 27-3647-01/20, 27-3645-01/16, 27-4086-02/17, 27-4087-02/16, 27-4088-92/16, 27-4089-03/13, 27-3969-02/04/11, 27-3968-01/23, correspondientes a los aos 1993 al 2000. Las facturas de liquidacin de impuestos inmobiliarios correspondientes al ao 1998 hasta el ao 2000, rolan de fs. 78 a 106 de autos; sin embargo los referidos documentos corresponden a inmuebles de Julia Quaranta Vda. De Bibolini. Las facturas correspondientes a Inmobiliaria del Este S.A. rolan a fs. 68 a 71 de autos. Teniendo en cuenta que el reclamo de los impuestos mencionados corresponde a los aos 1998 al 2000, los mismos estaban regidos por la Ley 125/91. El Art. 169 de la Constitucin de la Repblica del Paraguay promulgada el 20 de junio de 1992, sobre el impuesto inmobiliario expresa lo siguiente: corresponder a las Municipalidades y a los departamentos la totalidad de los tributos que graven la propiedad inmueble en forma directa. Su recaudacin ser competencia de las Municipalidades. El 70% de lo recaudado por cada Municipalidad quedar en propiedad de la misma, el 15% en el departamento respectivo y el 15% restante ser distribuido entre las municipalidades de menores recursos, de acuerdo con la Ley. Queda as pues aclarado la naturaleza del tributo y la autoridad perceptora. En tal sentido el Art. 55 de la Ley 125 determina como contribuyentes a las personas fsicas, las personas jurdicas y las entidades en general y prosigue diciendo en su segundo prrafo: Cuando exista desmembramiento del dominio del inmueble, el usufructuario ser el obligado al pago del tributo. En primer lugar corresponde determinar la naturaleza del derecho real de dominio, de un bien inmueble. En tal sentido el Art. 1954 del Cdigo Civil establece que el propietario de un inmueble tiene el derecho pleno y exclusivo de usar, gozar y disponer de sus bienes, dentro de los lmites y con la observancia de las obligaciones establecidas en este Cdigo, conforme la funcin social y econmica atribuida por la Constitucin Nacional al derecho de propiedad.
La ley distingue entre el dominio pleno o perfecto y el menos pleno o imperfecto. El primero se da cuando todos sus derechos elementales se hayan reunidos en el propietario, y la cosa no est gravada con ningn derecho real hacia otras personas. El segundo se da si la cosa que forma su objeto es un inmueble gravado respecto de terceros con un derecho real que este Cdigo autoriza. El Art. 1953 del Cdigo Civil seala como derechos reales el dominio y el condominio, el usufructo, el uso y la habitacin, las servidumbres prediales, la prenda y la hipoteca. El Cdigo de Organizacin Judicial en su Art. 269 establece que en el Registro de inmuebles se anotaran los derechos reales y sus modificaciones o extinciones entre los cuales se encuentra el derecho real de usufructo que por imperio del Art. 2334 del Cdigo Civil, se adquiere por contrato en las mismas condiciones, en que se adquiere el dominio de las cosas y de los derechos; es decir, mediante escritura pblica as lo previene tambin el Art. 700, inc. a) del C.C. que dice: los contratos que tengan por objeto la constitucin, modificacin, transmisin, renuncia o extincin de derechos reales sobre bienes, que deban ser registrados. Consecuentemente son contribuyentes del impuesto inmobiliario de acuerdo al Art. 55 de la Ley 125/91 bien tiene el dominio del inmueble y el usufructuario, ergo los compradores de lotes mediante boletos de compra-venta aunque ellos se hallen inscriptos en el registro de inmuebles y en el registro de catastro municipal si hubiere no son sujetos del impuesto aunque as lo hayan pactado con el propietario o con la empresa loteadora. La Ley es una norma jurdica jerrquicamente superior al contrato y ste no puede derogarla, modificarla, restringirla ni ampliarla. El derecho tributario propiamente dicho, es el conjunto de normas que se refieren a derechos y obligaciones vinculados con el tributo, que tiene como destinatarios inmediatos a las personas del acreedor y de los deudores, y no al organismo estatal encargado de ejercer los derechos del acreedor y demandar o ejecutar a los deudores que no cumplen. Este organismo no ejerce la fuerza estatal, el poder de imperio que ya se agot complemente en el momento legislativo. En tal sentido, el Art. 179 de la Constitucin Nacional establece: Todo tributo, cualquiera sea su naturaleza o denominacin, ser establecido exclusivamente por la Ley, respondiendo a principios econmicos y sociales justos, as como a polticas favorables al desarrollo nacional. Es tambin privativo de la Ley
determinar la materia imponible, los sujetos obligados y el carcter del Sistema tributario. Estando definida en la Ley 125/91 quienes son los sujetos imponibles del Derecho tributario y determinados en forma taxativa en el Art. 55 de la mencionada ley, fcilmente se concluye que es el propietario del inmueble; en este caso particular, el nico obligado a pago del tributo, ya que los compradores de lotes mediante boletos de compra-venta no son usufructuarios. No obstante el monto reclamado debe descontarse el importe correspondiente a las calles y espacios pblicos que fueron transferidos a la Municipalidad, teniendo en cuenta que desde la aprobacin del loteamiento por la autoridad administrativa los espacios pblicos mencionados pasan a integrar parte de su patrimonio, aunque falta el requisito de la inscripcin en el registro de la propiedad de los instrumentos pblicos pertinentes. Consta adems en autos, la confesin de la Municipalidad (fs. 233) que la demandada ha abonado de la suma total declarada en mora por Resolucin I.M.C. N 161 del 4 de julio de 2000, la suma de G. 30.471.811. Cometiendo el error de haber articulado anteriormente esta circunstancia como excepcin de pago parcial, cuando que el hecho debi ser articulado como allanamiento parcial a la demanda. Surge igualmente de autos que las cuentas corrientes catastrales 27-396902/04/11 y 27-3968-01/23, cuyo pago de impuesto fue reclamado por la Municipalidad, pertenecen al inmueble cuya propietaria es la seora Julia M. Quaranta Vda. De Bibolini (ver fs. 148 de autos). En estas condiciones resulta impropio obligar a la empresa Inmobiliaria del Este S.A., a pagar los impuestos correspondientes a los inmuebles transferidos a la Municipalidad para espacios pblicos como as consta en la Escritura Pblica N 26, obrante a fs. 62/67 de autos y a los inmuebles pertenecientes a la seora Julio Ins Mara Quaranta Vda. De Bibolini, segn Escritura Pblica N 79 obrante a fs. 74/76 de autos y el plano de loteamiento aprobado por la Municipalidad obrante a fs. 77 de autos, correspondientes a las ctas. ctes. catastrales N 273968/3969 y que figuran parcialmente en la S.D. N 157/2000 del Juzgado de Faltas de la Municipalidad de Capiat individualizada como cta. Cte. Catastral 273969-02/04/11 y 27-3969-01/23. Que, en estas condiciones corresponde hacer lugar a la presente demanda con costas, revocando los actos administrativos impugnados y en consecuencia ordenar a la municipalidad de Capiat, a realizar una nueva liquidacin de los impuestos conforme al considerando de esta sentencia.
A su turno, los Miembros del Tribunal de Cuentas, Primera Sala, abogado Vicente Jos Crdenas y profesor doctor Sindulfo Blanco, manifiestan que se adhieren al voto que antecede, por sus mismo fundamentos. Por el mrito que ofrece el Acuerdo y Sentencia y sus fundamentos, el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, resuelve: Hacer lugar a la presente demanda contencioso-administrativa, deducida por la firma: Inmobiliaria del Este S.A., c/ S.D. N 157/2000 y la Resol. N 369 IMC del 01/11.7000, dictada por la Municipal de Capiat, de conformidad al exordio de la presente resolucin. Revocar la S.D. 157/2000 y la Resol. N 01/11700, dictada por la Municipalidad de Capiat y en consecuencia: Ordenar a la Municipalidad de Capiat a realizar una nueva liquidacin de los impuestos, conforme al considerando de sta sentencia. Imponer las costas, a la perdidosa. Sindulfo Blanco. Sebastin Gras. - Vicente Crdenas Ibarrola.- Sec. Miguel Colmn
a) barrido y limpieza;
b) recoleccin y tratamiento de residuos; c) conservacin de parques, jardines y paseos pblicos; d) contrastacin e inspeccin de pesas y medidas; e) chapas de numeracin domiciliaria; f) servicio de salubridad; g) servicio de cementerios; h) tablada; i) j) l) desinfeccin, lucha contra insectos, transmisores de enfermedades; inspeccin de instalaciones; servicios de alumbrado, aprovisionamiento de agua, y alcantarilla sanitario, siempre que no se hallen a cargo de otros organismos; roedores y otros agentes
m) servicio de prevencin y proteccin contra riesgos de incendios, derrumbes y otros accidentes graves; y, n) las dems que se establezcan por Ley. Concordancia: Artculos 120, 127 de esta Ley. Este artculo enumera cules son los servicios o prestaciones que realiza el municipio y que estn afectadas por la tasa. La enunciacin no es taxativa sino que se permite la creacin de ms de acuerdo a las necesidades. Con relacin al servicio tercerizado, el costo del mismo es establecido por la Junta Municipal y obra en la ordenanza tributaria como lo refleja nuestra C.S.J., en el Acuerdo y Sentencia N 321 del 18/06/01: La Constitucin slo autoriza la regulacin del monto de las tasas con arreglo a la ley, por parte del rgano municipal. El concesionario no puede exigir una contribucin mayor. Si lo hiciera, estara violando la disposicin municipal con lo cual cometera un delito cuya consecuencia inmediata es la rescisin contractual y el sometimiento a un proceso penal a fin de determinar la pena establecida para dicho delito. Posturas similares asumen las legislaciones argentina y uruguaya. El monto, la sanciones, las exenciones de cada una de las tasas establecidas en esta Ley, la encontramos en las Leyes impositivas municipales N 881/ y la
620/76 Que establece el Rgimen Tributario para las Municipalidades del Interior del Pas. Jurisprudencia 1. T. de Cuentas, Sala 1. Asuncin, Abril 27-999. Rpido Yguaz S.A. y Asociacin de Empresas de Transporte de Pasajeros del Sur c. Ordenanzas N 390 de fecha 23 de marzo de 1998, y la resolucin N 379, de fecha 6 de abril de 1998, de la Municipalidad de Encarnacin (Ac. Y Sent. N 34). Asuncin, 27 de abril de 1999. Est ajustado a derecho el acto administrativo recurrido? Que, a fs. 120 de autos, consta el A.I. N 399 de fecha 8 mayo de 1998, donde se ordena la acumulacin de los autos caratulados: RAPIDO YGUAZ S.A. C/ ORDENANZA N 379/98 DEL 23 DE MARZO DE 1998, DICTADA POR LA MUNICIPALIDAD DE ENCARNACIN y ASOCIACIN DE EMPLEADOS DE TRANSPORTE DE PASAJEROS DEL SUR C/ ORDENANZA N 390, DEL 23 DE MARZO DE 1998 y LA RESOLUCIN N 379, DE LA MUNICIPALIDAD DE ENCARNACION. Que a fs. 167 de autos, consta el A.I. N 749, de fecha 15 de septiembre de 1998, donde se declara la competencia del Tribunal para entender en el presente juicio contencioso-administrativo y existiendo hechos que probar RECIBIR LA CAUSA A PRUEBAS, por todo el trmino de Ley. Que a fs. 248 de autos, consta el informe del Actuario, de fecha 11 de febrero de 1999, donde se llama AUTOS PARA SENTENCIA. Y EL DOCTOR SINDULFO BLANCO, PROSIGUI DICIENDO: Los actores de esta demanda, individualizados en el expediente que cita el A.I. N 339/98 (fs. 120), se alza contra la Ordenanza N 390 del 23 de marzo de 1998 (fs. 87/88) en cuanto establece (Crear dice la ordenanza) la percepcin de montos por estacin de Servicios de DARSENAS Y DE EMBARQUE en la Terminal de mnibus de Encarnacin (sic, subrayado), a ser percibido de las Empresas de Transporte Pblicos de Pasajeros, que operan en dicha Terminal, incluyendo en ello la percepcin de tarifas de los propios pasajeros que embarcan desde dicho lugar a distintos puntos del Pas, percepcin que se realizar a travs de las respectivas Empresas de Transporte Pblicos, colocndolos como supuestos subrogatorios (subrayado) de la obligacin impuesta sobre los pasajeros, quienes segn dicha Ordenanza, seran los contribuyentes del hecho. La norma utiliza indistintamente las expresiones Subrogar y Agentes de Retencin, como si fueran sinnimas, sin serlo tal como se demostrar ms adelante.
En la desordenada exposicin contenida en el escrito de demanda, entre muchos argumentos supuestamente sustentatorios de la pretensin, se invoca el art. 179 de la Constitucin Nacional (fs. 37 vuelto), hecho admitido por la propia demandada, al contestar la accin, al resumir el cmulo de puntos cuestionados, contenidos a fs. 16 vuelto (escrito de contestacin de la demanda). Considero que la presente demanda debe ser analizada a la luz de dicho proceso constitucional contenido en el expresado art. 179, con lo cual se debe resolver todas las cuestiones debatidas, en concordancia con lo dispuesto en los arts. 166 y 168 de la Constitucin Nacional, dado que las dems necesariamente y finalmente, pasarn por el filtro de estas disposiciones de jerarqua suprema. Para ello, menester es examinar previamente la diferencia jurdica entre Tasa y Precio pblico. Lo primero (Tasa) es una obligacin pecuniaria de carcter compulsoria, establecida por Ley de la Nacin, en contraprestacin de un servicio pblico utilizado efectiva y potencialmente por el contribuyente. En cambio, el Precio Pblico no resulta de carcter compulsoria (porque la obligacin no es de origen legal sino contractual), porque la utilizacin del servicio pblico es facultativa, pertenece a la autonoma de la voluntad como sucede con la compra de la ficha telefnica o el consumo mismos del telfono, o de la luz o de la energa elctrica, en el mbito exclusivamente domiciliario. Nadie est obligado a utilizar el servicio telefnico o la luz de la ANDE, o el agua de CORPOSANA. La Tasa es un ingreso de carcter tributario, mientras que el Precio Pblico es un ingreso patrimonial del rgano pblico (tambin llamado en Finanzas Pblicas, Ingresos Originarios). Una Sentencia del Supremo Federal del Brasil los diferencias del siguientes modo: Precios de Servicios Pblicos y Tasas no se confunden, porque stas, diferentemente de aquellas, son compulsorias y tienen su cobranza condicionada a la previa autorizacin presupuestaria, en relacin a la ley que la instituye. El precio pblico tienen carcter contractual y su caracterstica fundamental es la de ser contractual o facultativa, (pg. 323, Bernardo Riveiro de Moraes, Compendio de Derecho Tributario, 3era. Edicin, Tomo I, Editora Forense, Ro de Janeiro, brasil, 1993). Que en caso de autos, el alquiler de locales y uso de telfono, por citar algunos casos suscitados dentro de la Terminal mencionada, son retribuidos con Precio Pblico y en cambio del uso de DARSENAS de la misma, o el cobro del derecho de EMBARQUE (sea a la empresa transportista, sea al pasajero), constituyen casos tpicos de tributacin va Tasa, aseveracin que es consecuencia de un hecho notorio, que no requiere demostracin alguna y que consiste en la compulsoriedad del uso de la Terminal de mnibus, por parte de
las Empresas de Transporte Pblicos de Pasajeros Terrestres, de modo directo e indirectamente, por parte de los pasajeros. Establecida la diferenciacin de rigor entre Tasa y Servicio Pblico, nos detenemos seguidamente en la expresin contenida en el considerando de la Ordenanza N 390/98, que dice: En consecuencia, los proyectos de mejoramiento en la Terminal de mnibus de Encarnacin, PODRIAN NO LLEVARSE A CABO EN SU TOTALIDAD, tal como se haba previsto en principio (sic. subrayo). Esta expresin es denotativa de que los tributos sobre uso de DARSENAS Y EMBARQUE en realidad no constituyen realmente TASA, sino que encubren formalmente verdaderos IMPUESTOS, ya que la utilizacin efectiva o potencial del Servicio Pblico debe responder al principio de preexistencia del mismo Servicio pblico, el cual en doctrina y legislacin, debe ser costeado con Tasas. Lo ensea nuevamente Bernardo Riveiro de Moraes, en obra citada a pgina 530: As la Tasa es ilegtima cuando el servicio pblico no estuviere en efectivo funcionamiento, para posibilitar la utilizacin del mismo. No es debida frente a la promesa del servicio pblico o de servicio pblico futuro. Sin la existencia del servicio pblico actual, en efectivo funcionamiento, inexistir causa jurdica para la cobranza de la Tasa Desde que haya servicio pblico en forma efectiva, concreta, real, la exigencia constitucional estar atendida. Poco importar si tal servicio sea, efectiva o potencialmente utilizado por el contribuyente, en ambos casos la actividad estatal (el servicio pblico), estar efectivamente dirigida al contribuyente As, el Servicio pblico debe ser prestado por el Estado. En relacin al contribuyente, tal servicio debe dar oportunidad de su utilizacin por parte del contribuyente. El contribuyente debe recibir el respectivo salario pblico o tener a su disposicin para su utilizacin, si lo deseare (sic). Y afirmar que tales Tasas encubren verdadero Impuesto, porque se cobra sumas de dinero a personas que en el futuro, posiblemente no lleguen a utilizar lo que sean en consecuencia de los proyectos de mejoramiento en la Terminal de Omnibus de Encarnacin (que) no podran llevarse adelante en su totalidad, tal como se haba previsto en principio (sic). En la Tasa la contraprestacin es divisible, personalizada en quin tributa para disfrutar inmediatamente el beneficio representado por el Servicio pblico, ya puesto a su disposicin en forma concreta. En cambio el Impuesto, el retorno (si as se puede llamar) de lo pagado es impersonal, no mensurable indivisible, porque con el producido de la recaudacin respectiva se costean obras de bien pblico, que interesa a toda la Repblica. En la Tasa el derecho es uti singuli y en el Impuesto, es uti universi. De modo que, si la propia demandada, admite (a travs de la mentada Ordenanza N 390/98, ver considerando), que existen de por medio Proyectos de mejoramiento, es porque se est pretendiendo financiar, con lo recaudado con el
ropaje de Tasa, obras futuras que por definicin, implican imposibilidad material de utilizar un servicio efectivo o potencial, por parte del contribuyente. Que ambos supuesto, sea tasa, sea impuesto (ya que no se trata de Precio Pblico, por causa de que la utilizacin de la Terminal es de carcter compulsoria), implican que estamos se presencia de obligaciones Ex Lege; esto es, subordinados al Principio Constitucional de Legalidad en la Tributacin, por disposicin de los artculos 44, 45, 179 de la Carta Magna, considerando materia privativa de la Ley de la Nacin toda hiptesis relativa a la creacin de tributos (sean tasas, impuestos o contribuciones), as como la determinacin de la materia imponible, los sujetos obligados y el carcter del sistema tributario (art. 179). Para el establecimiento de tributos, es requisito indispensable insoslayable la intervencin parlamentaria nacional, por disposicin constitucional contenida en el art. 202 inc. 4 que dice: Son deberes y atribuciones del Congreso: 4) Legislar sobre materia Tributaria (La expresin Tributaria comprende los tres tipos de gravamen ya mencionados), intervencin de la representacin popular que tiene su origen en la carta magna de Juan Sin Tierra (1215), en la Declaracin Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789), y en el propio Estado de Derecho, dado que la carga fiscal mencionada no es ora cosa que la autotributacin o autolimitacin de los derechos de propiedad en beneficio del Estado. Y como las leyes de tributacin municipal citadas, no contemplan expresamente tales gravmenes, el municipio demandado carece de competencia jurdico-funcional para llenar los vacos legales eventuales, por aquello que ensea Aliomar Baleeiro: La competencia no es res nullius del cual otro rgano apropiarse por causa de la inercia del titular respectivo (en este ltimo caso, el Parlamento Nacional). Que, respecto de la subrogacin, tambin denominada por la demandada como Agente de Retencin (ver ambos trminos son directamente contradictorios, por cuanto en el primero supone que una persona se coloca en el lugar de otro sea como acreedor, sea como deudor, por efecto de la sustitucin respectiva. Es una institucin jurdica del Derecho Civil, exclusivamente. En cambio, el Agente de Retencin es institucin del Derecho Tributario, propiamente bajo el nombre general de Responsable Tributario (ver Derecho Tributario, prof. Dr. Carlos A. Mersn). La subrogacin emerge del contrato del Derecho Privado y en cambio, el Responsable Tributario es impuesta por la Ley de la Nacin, porque toda carga pblica, debe tambin responder al Principio de Legalidad. Que, en consecuencia, mi voto es por la revocatoria de la Ordenanza Municipal N 390/98, con imposicin de costas en el orden causado, por tratarse de un caso de interpretacin legal y adems, por ser caso atpico.
A su turno, los doctores Vicente Jos Crdenas Ibarrola y Alberto Grassi Fernndez, manifiestan que se adhieren al voto del doctor Sindulfo Blanco, por sus mismo fundamentos. Por el mrito que ofrece el Acuerdo y Sentencia y sus fundamentos, el Tribunal de Cuentas, primera Sala resuelve: Hacer lugar, a la presente demanda contencioso-administrativa, deducida en el expediente caratulado: Acumulacin Rpido Yguaz S.A. y Asociacin de Empresas de Transporte de Pasajeros del Ser contra Ordenanza N 390, de fecha 23 de marzo de 1998 y la Resolucin N 379, de fecha 6 de abril de 1998, de la Municipalidad de Encarnacin, con los alcances previstos en el exordio de la presente Resolucin. Imponer las costas, en el orden causado. Sindulfo Blanco; Vicente Jos Crdenas I., Alberto S. Grassi. (Sec. Miguel A. Colmn A.). 3. C.S.J., Sala Constitucional, Asuncin, junio 18-2001. Britez Gonzlez, Nio y otros (Ac. Y Sent. N 321). Asuncin, 18 de junio de 2001. Es procedente la accin de inconstitucionalidad promovida? A la cuestin planteada, el doctor Lezcano Claude, dijo: 1- El abogado Adolfo Ferreiro y la abogada Alejandra Rodrguez, en representacin de los seores Nio Alcidez Britez Gonzlez, Alberto Adran Melero, Arstides Samuel Mongels Salazar, Vicente Das Samudio, Francisco Solano Recalde Britos, Fidel Fernndez Escobar, Luis Alejandro Gmez Ros, y Patricia Duarte Vda. De Olmedo, promueven Accin de inconstitucionalidad contra el Art. 1, item 25.1 d) de la Ordenanza N 4/96 de la Municipalidad de Capiat. Dicha disposicin establece lo siguiente: los propietarios o distribuidores de agua potable, abonarn una tasa por inspeccin de instalaciones, de G. 2.500 por cada usuario en forma semestral. 2- En la ordenanza estudiada se observan deficiencias de tcnica Legislativa, por lo que, dejando de lado las que afectan a esta parte de la misma, la disposicin transcripta en el prrafo precedente, debe ser considerada como una norma independiente. Analizando la cuestin dentro de estos parmetros, debemos puntualizar lo siguiente: a) nos encontramos ante una norma dictada por un rgano de carcter municipal, b) en virtud de la misma se crea una tasa, es decir, un tributo, c) se trata de una tasa por inspeccin de instalaciones, y d) dicha tasa (o tributo) afecta a los propietarios o distribuidores de agua potable del Municipio de Capiat.
3- El Art. 44 C.N. reza as: Nadie estar obligado al pago de tributos que no hayan sido establecidos por la ley El Art. 170 C.N. establece: todo tributo, cualquiera sea su naturaleza o denominacin, ser establecido exclusivamente por la ley Es tambin privativo de la ley determinar la materia imponible, los sujetos obligados y el carcter del sistema tributario. El Art. 202, inc. 4, C.N. dispone: Son deberes y atribuciones del Congreso: 4) legislar sobre materia tributaria. El Art. 168, inc. 5, C.N., prescribe lo siguiente: Sern atribuciones de las Municipalidades, en su jurisdiccin territorial y con arreglo a la ley 5) la regulacin del monto de las tasas retributivas de servicios efectivamente prestados, no pudiendo sobrepasar el costo de los mismos. A la luz de los preceptos constitucionales transcriptos precedentemente, podemos formular las siguientes afirmaciones: Un tributo, en este caso una tasa, no puede ser creado por un rgano de carcter municipal, como lo es la Junta Municipal de Capiat. Debe ser establecido por ley, entendido este vocablo no en sentido amplio o lato, sino en sentido restringido, es decir, como ley dictada por el Congreso, segn se desprende del Art. 202, inc. 4, C.N. Las leyes respectivas (Ley N 620/76 y Ley N 135/91), nada establecen sobre el punto. La Constitucin slo autoriza la regulacin del monto de las tasas, con arreglo a la ley, por parte del rgano municipal pertinente. La ordenanza N 4/96, si bien dice que reglamenta la Ley N 620/76 en el punto que tratamos se ha excedido. En efecto, la citada ley no prev una tasa por inspeccin de instalaciones de proveedores de agua potable, cuyo monto deba ser regulado. En el caso que nos ocupa, por medio de una Ordenanza municipal, se ha creado una tasa y se ha fijado su monto. Como se puede apreciar, la norma cuestionada viola las disposiciones constitucionales mencionadas ms arriba, por lo que corresponde declarar la inconstitucionalidad y consiguiente inaplicabilidad del Art. 1, item 25.1 d) de la Ordenanza N 4/96 de la Municipalidad de Capiat, en relacin con los accionantes. Las costas deben ser soportadas por la parte vencida. Es mi voto.
A su turno, los doctores Fernndez Gadea y Sapena Brugada, manifiestan que se adhieren al voto del Ministro preopinante, doctor Lezcano Claude, por los mismos fundamentos. Por los mritos del Acuerdo que anteceden, la Corte Suprema de Justicia, Sala Constitucional, resuelve: Hacer lugar a la accin de inconstitucionalita planteada en autos, y en consecuencia declarar la inaplicabilidad del Art. 1, item 25.1, d), de la Ordenanza N 4/96 de la Municipalidad de Capiat por inconstitucional, en relacin con los accionantes. Imponer las costas, a la parte vencida. Luis Lezcano Claude, Ral Sapena Brugada, Carlos Fernndez Gadea. Secretario, Hctor Fabin Escobar Daz.
su aplicacin es ejecutada por la Hacienda local, siendo por ende, un tributo local. Manuel Pea Villamil, en su obra Derecho Tributario, Tomo II, transcribe el artculo 17 del MCTAL: La contribucin de mejora es la instituida para costear la obra pblica que produce una valoracin inmobiliaria y tiene como lmite total el gasto realizado y como lmite individual el incremento del valor del inmueble beneficiado. Se desprende de esto lo siguiente: a) est destinado a solventar la obra pblica; b) afecta directa y proporcionalmente al propietario del inmueble; c) posee un lmite superior que es el valor de la obra; d) tiene un lmite inferior o individual que es el incremento del valor de la propiedad afectada. De acuerdo a la doctrina, el artculo analizado engloba los requisitos de lo normado. Ellos son: a) beneficio al propietario; b) aumento del valor del inmueble. Es un punto muy delicado en el mundo que hoy vivimos. El avance desmedido de la modernidad, demanda a los municipios contar con los medios o recursos necesarios para entrar a competir en este mundo global. Mantener las prestaciones bsicas (caminos, electricidad, agua potable, telfonos) en perfectas condiciones y en permanente funcionamiento, obliga a la administracin local adoptar decisiones en beneficio de la comunidad afectando el inters individual. La obligacin del contribuyente es honrar su obligacin tributaria independientemente del destino final que diera la autoridad administrativa a ella. Sosteniendo el ilegal fundamento de la no retribucin del impuesto o la tasa a la ciudadana, el conciudadano prefiere seguir manteniendo el status quo, evitando de esta manera el crecimiento sostenido de su ciudad. Art. 130. Si el beneficio fuese directo, como en el caso de los propietarios colindantes, la contribucin a cargo de los beneficiarios ser, por una sola vez, la suma equivalente al veinte (20%) por ciento del incremento que adquieren por tal motivo los inmuebles. Concordancias: Artculos 129, 130, 132 de esta Ley. El propietario colindante es el vecino. Es la vivienda que est pegada a otra. La lengua espaola lo define como campos o edificios contiguos entre s. Lindar entre si dos o ms fincas. El propietario del inmueble beneficiado por la obra debe abonar el 20% del incremento que recibi su propiedad no del valor de la propiedad en s. O sea, si el terreno, sin construccin alguna, antes de la obra pblica realizada posea un valor de Gs. 60 millones. Al finalizar ella, la propiedad tuvo un incremento de Gs. 20 millones, siendo su valor actual Gs. 80 millones. De acuerdo a este artculo, el
propietario deber abonar el 20% de los 20 millones de guaranes, o sea, 4 millones de guaranes. Art. 131. Si el beneficio fuese indirecto a juicio de la Municipalidad, la contribucin de los beneficiarios no ser superior al diez (10%) por ciento del mayor valor que adquieren los inmuebles. Concordancia: Artculos 130, 132 de esta Ley. Art. 132. Para establecer la base imponible de la contribucin, se tendr en cuenta el valor fiscal de los predios de iniciada la obra, y el valor fiscal fijando una vez concluida. Concordancia: Artculos 129, 130, 131 y 132 de esta Ley. El valor fiscal es el punto dbil de la recaudacin del impuesto inmobiliario y de todo aquel que est relacionado directamente a l. El artculo es claro y no se presta a interpretacin alguna. La percepcin de la contribucin especial est basada en la valoracin fiscal del inmueble, el cual est basado en criterios populista y en perjuicio directo del municipio, quin ve mermada su capacidad financiera lo que imposibilita su cumplimiento con la ciudadana con relacin a las mejoras de la ciudad (recoleccin de basura, limpieza, obras comunales y pblicas). En contrapartida a lo mencionado, el valor del mercado beneficia directamente al propietario del inmueble. El precio del mercado supera en creses al regido por el Estado, pagando el propietario, sumas insignificantes en conceptos de tasas e impuestos, pero exigiendo servicios de primera calidad su municipio. Art. 133. Las calles, caminos y puentes abiertos y construidos en los dominios particulares, por sus respectivos dueos, con el objeto de valorizarlos y venderlos, se transferirn gratuitamente a la Municipalidad. Las obras mencionadas, se harn previo permiso municipal y de acuerdo con las Ordenanzas. Concordancias: Artculos 39 (k), 67 de esta Ley. Art. 134. En los casos de loteamiento de inmuebles mayores de dos (2) hectreas de superficie, los propietarios estn obligados a transferir a la Municipalidad, sin indemnizacin, para plazas, parques y otros servicios municipales, una superficie del inmueble equivalente al cinco (5%) por ciento del rea total. Los gastos que demanden la transferencia del dominio sern por cuenta del fraccionador.
Concordancias: Artculos 105, 106 y 133 de esta Ley. Ley N 1909/02 De Loteamientos. Por la presente regla se establece el procedimiento administrativo por el cual el municipio accede a bienes de dominio pblico. Art. 135. Adems de lo establecido en el artculo anterior, en todo loteamiento mayor de tres (3) has., el propietario deber ceder gratuitamente a la Municipalidad una superficie igual al dos (2%) por ciento del rea fraccionada, la que pasar al dominio pblico municipal. Concordancias: Artculos 105, 106, 133, 134 de esta Ley. Ley N 1909/02 De Loteamientos. Art. 136. La pavimentacin de calles y avenidas ser pagada ntegramente por los dueos de propiedades de cada acera, por mitades: la parte que corresponde a las bocacalles se prorratear entre dichos dueos, de acuerdo a la medida del frente de los inmuebles. Se exceptan de estas disposiciones los tramos utilizados como rutas nacionales. Tambin podr ser costeada establecidos por una Ley especial. la pavimentacin mediante recursos
Las primeras obras de esta naturaleza se hacan en forma impositiva por parte del municipio con relajacin al vecino. La Institucin conceda el permiso de obra a una empresa determinada y que terminada la obra, se presentaba ante el frentista y exiga el pago al contado o fraccionada de la obra hecha. A partir del ao 1992, las Comisiones Vecinales adquirieron suma importancia en la vida municipal. Son los ojos y la voz de los vecinos. Constituyen el pulmn de la vecindad. A travs de ellas, se realizan y se controlan las obras comunales de su jurisdiccin. Utilizando la potestad legal del ltimo prrafo de este artculo, algunos municipios, como el de Asuncin, han determinado sustraer de la recaudacin proveniente del impuesto inmobiliario, un porcentaje que ser destinado a obras pblicas provenientes de proyectos presentados por las comisiones vecinales. No se otorga el total de la obra, sino que se ayuda a los vecinos, quienes aportan una parte de ella. Art. 137. La duracin del pavimento queda fijada como sigue:
a) tipo empedrado: quince aos. b) asfltico: quince aos. c) cemento y adoquines de cemento: veinte aos, y
Art. 140. A peticin del propietario del inmueble, el Intendente Municipal fraccionar el pago del costo de la pavimentacin en veinticuatro mensualidades como mnimo, en cuyo caso los saldos de las obligaciones devengarn el inters bancario establecido por el Banco Central del Paraguay. Concordancia: Artculo 141 de esta Ley. La obra realizada puede ser pagada de dos formas. Al contado o fraccionada. Para que esta se diera, es necesario la peticin del afectado al municipio, quin no puede negarse al mismo. El inters que devenga esta forma de pago es el establecido por el Banco Central del Paraguay, entidad a la cual se le debe consultar dicho porcentaje. Art. 141. Si los deudores optaren por el pago fraccionado, una vez que los mismos hayan firmado los documentos pertinentes, la empresa constructora canjear el Certificado de Obras de Pavimentacin correspondiente, expedido por la Municipalidad, por los documentos referentes al pago fraccionado. Concordancia: Artculo 140 de esta Ley. El fraccionamiento se realiza en la institucin municipal, quin posteriormente comunica al constructor de dicha operacin y se procede al intercambio de los documentos (pagars) por el certificado de obra del contribuyente respectivo. Los pagars sustituyen al certificado de obra.
Ciencias Econmicas dirigido por Jean Romeul, editorial Labor S.A., Barcelona, 1966. A regln siguiente, la obra subraya: a) Los emprstitos pueden ser privados o pblicos. El servicio de los primeros, concedidos a particulares o a empresas, plantea a los prestatarios problemas de solvencia y de rentabilidad Sin embargo, la deuda pblica plantea un problema de reparto social, que puede llegar a ser agudo si la carga financiera aumenta ms rpidamente que la renta nacional; b) los emprstitos pueden ser interiores o exteriores; c) los emprstitos pueden, alternativamente, estar consagrados a fines de consumo o a fines de inversin. Los emprstitos pblicos de consumo son los contratados por los Estados o colectividades pblicas, a fin de cubrir una parte de sus gastos administrativos normales y, sobre todo, militares. Los emprstitos consagrados a la construccin de casas se clasifican comnmente entre los emprstitos de consumo. e) se distinguen los emprstitos (o crditos) a corto plazo, de duracin digamos, inferior a un ao, que sirven esencialmente para alimentar las hacienda pblicas y privadas, de los emprstitos a largo plazo, cuya amortizacin se extiende sobre un cierto nmero de aos y cuyo producto sirga principalmente para adquirir inmuebles y equipamientos duraderos. Dino Jarach, en su obra mencionada anteriormente dice que el emprstito es la deuda pblica Menciona adems: La deuda pblica puede nacer de un contrato de mutuo de derecho privado como ocurri casi siempre hasta la revolucin francesa; pero es caracterstico de esta forma de financiacin de los gastos pblicos, un contrato de emprstito segn las condiciones fijadas por el Estado en la oferta al pblico de un contrato de adhesin, con base en una ley sancionada por el Parlamento. A diferencia de la deuda privada, la deuda del Estado puede no implicar la obligacin de devolver el capital prestado. El Estado, en la deuda denominada perpetua, asume solamente la obligacin de pagar un inters o renta a perpetuidad, con apoyo en la relacin de matemtica financiera entre el capital y renta perpetua. Con relacin a la fecha de vencimiento de la deuda dice: No es as para la deuda pblica, la que puede no tener la obligacin de devolver el capital. Segn la doctrina unnime, ello es posible solamente para el Estado o eventualmente para las entidades pblicas descentralizadas con facultades constitucionales y legales de emitir ttulos de deuda pblica- en fuerza de su carcter perenne y por su solvencia fundada no sobre su patrimonio, sino sobre su poder de imperio que los habilita para imponer tributos sobre los habitantes y en funcin de la capacidad contributiva de la poblacin.
Es muy frecuente que el Estado en la misma ley que aprueba la emisin de ttulos de emprstitos, dicte las normas sobre la creacin y recaudacin de los impuestos destinados a cubrir los gastos que demanden los servicios de la deuda pblica. Est claro que la creacin de un emprstito, a diferencia de la deuda privada, implica la creacin de un recurso, tributario o no, para atender al servicio de la deuda pblica. Los intereses y las amortizaciones del emprstito constituyen nuevas transferencias, desde el punto de vista de los gastos pblicos; y, desde el punto de vista de los recursos, el mecanismo del funcionamiento o del cumplimiento del servicio, exige la existencia de recursos peridicos suficientes para cubrir dichas erogaciones, principalmente impuestos nuevos, en el sentido cuantitativo, a durar hasta la atencin del ltimo servicio del inters y de amortizacin.
El proceso administrativo es largo y tedioso como consecuencia de lo dicho en el prrafo anterior. El contribuyente debe ser notificado posiblemente entre dos a tres veces antes de reclamo judicial. Se presenta el caso, como consecuencia de la accin administrativa, del fraccionamiento de la deuda en cuotas iguales al tiempo que falta para el fenecimiento del ejercicio. Esto es un acto administrativo comercial y se procede de acuerdo a las reglas del Derecho comercial. Una vez improductiva el reclamo interno, el Intendente municipal emite el certificado de deuda, el cual constituye un instrumento ejecutivo con el cual se inicia el proceso judicial respectivo. El certificado de dueda debe contener en forma detallada los tributos en mora, sus aos y sus montos. Adems de la firma del Intendente y del Secretario de la municipalidad. Sin estos, el certificado es nulo. Debo de recordar que por la naturaleza de dichos documentos, instrumentos pblicos, hacen plena fe ante las partes y ante terceros. Jurisprudencia TdeApel Civ. Y Com., Asuncin, sala 3, 2003/07/07, Municipalidad de emby c. Empresa de Transporte San Miguel S.R.L., Lnea 2 (Ac. Y Sent. N 55). Asuncin, 7 de julio del 2003. Es nula la sentencia apelada? En su caso, se dict conforme a derecho? A la primera cuestin planteada, la doctora Mara Mercedes Buongermini P. dijo: Los agravios expresados por la recurrente pueden ser tratados juntamente con el recurso de apelacin tambin interpuesto. Por consiguiente, y al no advertirse vicios o defectos que autoricen a declarar la nulidad de las resoluciones recurridas de oficio, el recurso de nulidad debe ser desestimado. A sus turnos los doctores Martnez Prieto y Torres Kirmser, manifestaron que votan en idntico sentido. A la segunda cuestin planteada, la doctora Mara Mercedes Buongermini P. prosigui diciendo: Por la sentencia apelada N 39 de fecha 19 de febrero del 2002 el a-quo resolvi: Rechazar, con costas la excepcin de inhabilidad de ttulo y la de pago, opuesta por el demandado, por improcedente. Llevar adelante la ejecucin promovida por la Municipalidad de emby contra la empresa de transporte San Miguel S.R.L., Lnea 2, hasta que el acreedor se haga ntegro pago del capital reclamado, costos y costas del juicio. Anotar De dicha sentencia recurre la parte demandada y presenta su escrito de expresin de agravios, que obra a fs. 67/73. Manifiesta al respecto que la sentencia recurrida no se halla ajustada a derecho, debido a que el inferior no habra considerado las disposiciones legales establecidas por los Arts. 146 y 147
de la Ley N 1294, Orgnica Municipal, segn los cuales se dispondra que la declaracin en mora y la notificacin al deudor seran requisitos para la exigibilidad en juicio de las deudas, y que la liquidacin y el certificado de dudas expedido por la Municipalidad seran los ttulos ejecutivos. Siendo que en autos no se habra dado cumplimiento ni a la declaracin en mora, ni a la agregacin de la liquidacin, la deuda no sera ejecutable, ya que habra que hacer lugar a la excepcin de inhabilidad de ttulo. Agrega, adems, que el a-quo tampoco habra considerado pospagos alegados por sumarte como fundamento para la excepcin de pago parcial. La contraria no contest al traslado que le fuera corrido, por lo cual se le dio por decado el derecho que tena para tal fin por A.I. N 45 de fecha 27 de febrero del 2003, dictado por este Tribunal. En autos se discuten las excepciones de inhabilidad de ttulo y pago parcial opuestas por la ejecutada en estos autos, contra la Municipalidad de emby. En primer trmino, debemos decir que la jurisprudencia ha sentado el criterio de que las excepciones de inhabilidad de ttulo y pago son incompatibles entre s. Ahora bien, estamos ante una situacin sui generis, pues la excepcin de inhabilidad se funda en la falta de identificacin de la deuda, y la de pago se ha opuesto subsidiariamente, para el caso de que el Tribunal considere que la inhabilidad no es procedente y establezca qu crdito tributario ha de satisfacer el ejecutado. En cuanto a la excepcin de inhabilidad de ttulo, la ejecutada alega que la falta de un acto declaratorio de constitucin en mora, as como la notificacin de la misma, sera un elemento indispensable para la ejecutabilidad del ttulo. Agrega, adems, que el ttulo presentado sera inhbil debido a que no se adjunt una liquidacin con el mismo, lo cual hara imposible determinar las deudas reclamadas y sus montos. En cuanto a la necesidad de declaracin de la mora y la notificacin de las deudas, debemos sealar que tal exigencia hace referencia a la necesidad de interpelacin al deudor para que sean exigibles por la va ejecutiva las deudas contradas con el ente municipal. La constitucin en mora en s no requiere normalmente de declaracin especial alguna, ya que la misma se produce por haber transcurrido el plazo establecido para cumplir una obligacin sin haberlo hecho, o en los casos en los cuales no se haya establecido plazo alguno, la mora seguir la regla de las obligaciones a la vista Art. 424 del Cdigo Civil-, Ahora bien, por imperio del Art. 146 de l a Ley Orgnica Municipal, se requiere la declaracin en mora, dicha expresin slo puede interponerse como exigencia de constitucin en mora. Vale decir, a los tributos municipales no ser aplicable el Art. 424 del Cd. Civil mora automtica- an cuando tenga plazo de vencimiento, requirindose siempre la interpelacin del deudor o reclamo de
pago. Del estudio de las constancias de autos surge que la Municipalidad de emby ha dado cumplimiento a lo dispuesto por el Art. 146, en cuanto a la interpelacin de pago, ya que a fs. 6 obra una copia de la notificacin realizada a la hoy ejecutada de la mora en que ha incurrido y que vale como reclamo de pago. Este agravio es, pues, improcedente. Sin embargo, es necesario destacar que no se ha adjuntado a estos autos una liquidacin que detalle en concepto de qu tributos, de qu naturaleza y respecto de qu perodos tributarios es debida la suma reclamada, la cual ha sido certificada en forma global e indiscriminada. Ello introduce un elemento de imprecisin y afecta al requisito de liquidez de las deudas exigibles por la va ejecutiva. En verdad, por la vaguedad del certificado presentado, el ejecutado no podra individualizar su cul es la obligacin u obligaciones cuyo cumplimiento se le requiere, cuando por un mismo instrumento ser reclaman varios conceptos. Esta situacin de indeterminacin de la deuda tendr consecuencias negativas para el deudor, en el sentido de que el mismo no estar en posicin de conocer su las deudas son o no exigibles, y si an subsisten como tales o se han extinguido por laguna de las causas admitidas por le derecho, privndole de ejercer sus defensas. Adems, es preciso agregar que el Art. 147 de la Ley Orgnica Municipal establece que proceder el cobro por la va ejecutiva con la presentacin del certificado y de la liquidacin. Tal articulado no indica otros requisitos formales del certificado que la firma del Intendente y del Secretario municipal. No obstante, la exigencia de la liquidacin adjunta conlleva la necesidad de identificar las deudas tributarias, exigencia que precisamente, se justifica por las razones ya arriba apuntadas. En elevada sntesis, el certificado agregado a fs. 7 no satisface los requisitos exigidos por los Arts. 439 y 450 del Cod. Proc. Civil, concordantes con los art. 146 y 147 de la Ley Orgnica Municipal. Por lo expuesto, corresponde haber lugar ala excepcin de inhabilidad de ttulo opuesta por la ejecutada. Considerando la forma en que fue resuelta la inhabilidad no es necesario el estudio de la excepcin de falta de pago. La resolucin apelada debe ser revocada. A su turno, los doctores Martnez Prieto y Torres Kirmser manifestaron que votaban en igual sentido. Art. 147. La liquidacin y el certificado suscripto por el Intendente y el Secretario Municipal, sern suficientes ttulos ejecutivos para promover la demanda. Concordancia: Artculos 146, 235 y 245 de esta Ley. Artculo 375 del C.C. Al establecer por ley la naturaleza de documento ejecutivo del certificado de obra o el instrumento obligacional emitido por el municipio, porque dichos documentos son considerados instrumentos pblicos al tenor del Cdigo Civil. Al poseer la naturaleza de instrumento pblico, hacen plena fe ante las partes y ante terceros, siendo innecesario su reconocimiento por parte de los mismos.
Queda exceptuado de esta disposicin el Intendente de la Municipalidad de Asuncin, cuya asignacin no ser superior a la de Ministro del Poder Ejecutivo. Concordancias: Artculos 150 de esta Ley. Atendiendo a la antigedad de esta Ley, podemos decir que el artculo est desfasado. El crecimiento desmedido que han sufrido Asuncin como las capitales departamentales por la emigracin de los paraguayos del interior, en buscar de un mejor vivir, ha hecho que el porcentaje establecido en este artculo sea escaso. Como consecuencia de dicho crecimiento, los habitantes se han vuelto ms exigentes con sus gobiernos locales. La limpieza de la ciudad y de los espacios pblicos como el buen estado de los caminos son demandas constantes que no aceptan demora alguna. Para que esto sea una realidad, los municipios deben contar con la capacidad econmica y personal suficientes
Art. 153. El presupuesto regir desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de cada ao. La confeccin del proyecto de ordenanza del presupuesto general responde a los delineamientos establecidos en la Ley N 1535/92 De Administracin Financiera del Estado y a su Decreto Reglamentario N 1827/00, de acuerdo al artculo 3, inciso c de dicha Ley. El presupuesto es el instrumento de asignacin de recursos financieros para el cumplimiento de las polticas y los objetivos estatales. Constituyen la expresin financiera del plan de trabajo anual de los organismos y entidades del Estado (art. 5 de la Ley 1535/92). El clasificador presupuestario de ingresos, gastos y financiamiento es un instrumento metodolgico que permite la uniformidad, el ordenamiento y la interrelacin de la informacin sobre los organismos y entidades del Estado, relativa a sus finalidades y funciones, as como los ingresos y gastos, que sern previstos en el Presupuesto General de la Nacin... Al aprobarse la Ley del Presupuesto General de la Nacin tambin se aprobar como anexo el clasificador presupuestario (art. 11). El P.G.N. contendr la siguiente informacin bsica: a) presupuesto de ingresos, corrientes y de capital...; b) presupuesto de gastos, corrientes y de capital...; c) presupuesto de financiamiento...; d) anexo de personal... (art. 12)
Los anteproyectos y proyectos de presupuesto de los organismos y entidades que conforman el Presupuesto General de la Nacin sern compatibles con los planes operativos institucionales, conforme a los siguientes criterios: b) los organismos y entidades citados en el Artculo 3, incisos b), c), d), e), f), g), h), i), j) y k) de la presente ley elaborarn sus proyectos y anteproyectos de presupuesto teniendo en cuenta la estimacin de los ingresos previstos en sus respectivas cartas orgnicas y leyes especiales, as como el monto de las transferencias provenientes del Tesoro Pblico y las interinstitucionales, que les ser determinado y comunicado por el Poder Ejecutivo (art. 15). El ejercicio financiero o ejercicio fiscal se iniciar el 1 de enero y finalizar el 31 de diciembre de cada ao (art. 19, primera parte). Estos son algunos de los artculos de la Ley N 1535/92 a las cuales se debe remitir la elaboracin del presupuesto municipal. De acuerdo a esto, la autonoma y la autarqua municipal, principios constitucionales, no estn vigentes.
La obligacin de sancionar la ordenanza presupuestaria consiste en aprobar, con modificacin o no, o en tal caso, el rechazo, del proyecto remitdole, a ms tardar el 20 de noviembre. Art. 156. Sancionado la Ordenanza que apruebe el Presupuesto, la Junta la remitir al Intendente en el plazo de tres (3) das, para su promulgacin a ms tardar el treinta (30) de noviembre. Concordancia: Artculos 155 de esta Ley. Se fijan dos plazos. El primero (3 das) es para la Junta, quin aprobado el proyecto, como lo expresara en el comentario del artculo anterior, debe enviarlo al Intendente dentro del tiempo sealado. El segundo lapso, 10 das, es para el Intendente quin debe promulgar o vetar, total o parcialmente, la ordenanza. Independientemente a los plazos sealados, la ordenanza tributaria debe estar promulgada a ms tardar el 30 de noviembre. El procedimiento administrativo municipal es el mismo para la ordenanza tributaria como para cualquier otra. La diferencia entre ellas radica en los plazos. La tributaria, para estudio, consideracin y aprobacin, es de 41 das. Estos son corridos incluyndose los sbados y domingos. Para las otras comprende el periodo legislativo. Si dentro de dichos tiempos no fueran sancionadas dichos proyectos, los mismos tienen aprobacin ficta. El veto ejercido por el Intendente en cualquiera de los casos, debe ser fundamentado. En la prctica se presenta el siguiente caso: La Junta remite a la Intendencia, la ordenanza sancionada el 30 de Noviembre. Cul es el efecto de este acto administrativo con relacin al plazo instituido en este artculo? El Lord al ejerce el derecho al veto, parcial o total, el mismo el 30 de Noviembre y remitindolo inmediatamente a la Junta para la consideracin de l, conlleva indefectiblemente la suspensin del plazo para la sancin y promulgacin de la ordenanza, fundada en el hecho de la existencia de pasos administrativos pendientes de resolucin. Art. 157. La Intendencia Municipal, dentro del plazo establecido en el artculo anterior, podr objetar el presupuesto sancionado expresando a la Junta los fundamentos. Si la Junta se ratificare en su decisin con el voto de dos tercios (2/3) sobre la totalidad de sus miembros, el Intendente Municipal promulgar la Ordenanza respectiva. Concordancias: Artculos 52 y 156 de esta Ley.
Me remito al comentario del artculo anterior como del concordante. Art. 158. Promulgada la Ordenanza, la Intendencia Municipal la remitir al Ministerio del Interior, conforme a lo dispuesto en el artculo 53. Concordancias: Artculos 53 de esta Ley.
Concordancia: Artculo 38 (b) de esta Ley. Esta funcin lo ejerce la Junta en su carcter de contralor. Art. 164. La Intendencia Municipal remitir a la Junta Municipal la rendicin de cuentas de la ejecucin presupuestaria dentro de los tres primeros meses del ao siguiente. Esta rendicin comprender el balance de ingresos y egresos, el estado financiero, la comparacin analtica del presupuesto general y de su ejecucin y el inventario de bienes patrimoniales. La Junta considerar, dando su aprobacin o rechazo en el plazo de treinta (30) das de recibida dicha comunicacin. Transcurrido dicho plazo sin que la Junta se pronunciare, se la tendr por aprobada. Concordancias: Artculos 38 (b) y 62 (5) de esta Ley. Es una imposicin legal para el Intendente. Su cumplimiento es irrestricto. En lo tres meses aludidos se computan sbados, domingos y feriados, si los hubiere. El lmite es el 31 de marzo. La Junta proceder de la misma manera que lo regido para el estudio y consideracin del presupuesto. El plazo de 30 das es perentorio y comprende los das hbiles. Vencido el tiempo marcado, la rendicin de cuenta remitida, tendr aprobacin ficta. Art. 165. En caso de rechazo, la Junta devolver la rendicin de cuentas de la ejecucin presupuestaria a la Intendencia, con las observaciones correspondientes. La Intendencia considerar dichas observaciones y en el plazo de veinte (20) das enviar nuevamente dicha rendicin a la Junta, la que aprobar o rechazar, en este ltimo caso, con el voto de las dos terceras (2/3) partes del total de sus miembros. Si fuere rechazada, la Junta elevar los antecedentes al Ministerio del Interior. Concordancia: Artculo 30. Se computan solamente los das hbiles. Dentro de dicho tiempo, la Intendencia responde a las objeciones presentadas por los concejales. Los 30 das fijados en el artculo anterior, qued suspendido y comienza a correr nuevamente, cuando el Plenario d entrada a las respuestas emitidas por la Intendencia a las observaciones sealadas. Con relacin a los 2/3 sealados, responde al total de concejales electos y no a los concejales presentes cuando se trata el tema.
Art. 166. La Intendencia remitir al Ministro del Interior, la resolucin de la Junta que apruebe o rechace la rendicin de cuentas de la ejecucin presupuestaria, acompaada de documentos de gastos correspondientes, que ser enviada a la Contralora Financiera de la Nacin, para su examen de acuerdo a las leyes respectivas. Concordancia: Artculo 20.
Concordancias: Artculos 1, 3, 4 y 167 de esta Ley. Art. 170. Los organismos de la Administracin Central y las entidades descentralizadas coordinarn con las Municipalidades la realizacin de obras, a fin de armonizarlas con el planeamiento fsico y urbanstico municipal. Impone a las partes nombradas en este artculo, la obligacin de trabajar conjunta y coordinadamente en beneficio del crecimiento urbanstico del municipio. La apertura de una calle o su pavimentacin demanda el acercamiento entre el gobierno local y la entidad estatal central a fin de evitar colisin de intereses es desmedro de la comunidad. Somos testigos cotidianos que cuando la municipalidad repara una calle, funcionarios de la ERSAN proceden a levantar la reciente obra para reparar algn cao roto u otra caso, dejando el hueco o la hilera a medio cerrar. Cuando se refiere a los loteamientos, se coordina con la ANDE la extensin de la red elctrica.
a) la determinacin de ncleos poblacionales y de estructura demogrfica; b) el anlisis de estructuras fsicas fundamentales, como ser: morfologa,
geologa y naturaleza de los suelos;
d) el anlisis de ocupacin y utilizacin del suelo; y e) el estudio de la capacidad productiva del Municipio, de la implementacin
industrial y de las concentraciones residenciales urbanas y rurales. Concordancias: Artculos 167 y 168 de esta Ley. Art. 172. Los planes de desarrollo fsico municipal, sern aprobados por la Junta Municipal.
5.
Concordancia: Artculos 64, 167 al 170 , 171 y 175 de esta Ley. Art. 178. Los solares urbanos no debern tener menos de doce (12) metros de frente ni una superficie menor de trescientos sesenta (360) metros cuadrados. El rea edificada de los solares no podr exceder de los lmites que fijen las Ordenanzas municipales segn las zonas urbanas, pero en ningn caso pasarn del setenta y cinco (75%) de la superficie del terreno. Concordancia: Artculo 9 de la Ley N 1909/02 De Loteamientos. Art. 179. Las avenidas debern tener un ancho mnimo de treinta y dos (32) metros y el de las calles no ser menor de diecisis (16) metros. Concordancia: Artculo 10 de la Ley N 1909/02 De Loteamientos. Es modificado por la Ley 1909/02 en lo concerniente a lo ancho de la avenida. Desde la vigencia de aquella ley, las avenidas tienen un ancho de 30 mts. Art. 180. Los planes de desarrollo urbano sern aprobados por la Junta Municipal. Concordancia: Artculo 41 (a) de esta Ley. Art. 181. La Municipalidad de Asuncin y las mencionadas en el artculo 26, inciso b), debern poner en ejecucin el planeamiento fsico municipal y de desarrollo urbano. Concordancia: Artculos 26 y 30 de esta Ley. Es imperativo este artculo. Es obligatorio para el municipio de Asuncin, como para las capitales departamentales y aquellas comprendidas en el Grupo Primero y Segundo contar con un catastro municipal. Art. 182. Las Municipalidades que no pudieren atender directamente los compromisos emergentes de la elaboracin de dichos planes, sern asistidas para su formulacin y ejecucin por los organismos gremiales nacionales correspondiente, y, en particular, por los de asistencia tcnica y de fomento municipal.
Este Captulo correspondiente a los Art. 183 al 192 fue derogado por la Ley N 1909/02 DE LOTEAMIENTOS.
b) los situados en terrenos entre dos mil y siete mil novecientos noventa y
nueve metros cuadrados, los cuales debern contar con un rea libre mnima de veinticinco (25%) de la superficie total del terreno; y
facilidades de acceso y de circulacin y las medidas de prevencin contra incendio. Concordancias: Artculos 2128 al 2162 del Cdigo Civil. Art. 198. Los contratos o boletos de compra-venta de los pisos o departamentos mencionados en el artculo anterior, sern inscriptos por el vendedor, en la Direccin de Impuesto Inmobiliario, en la Direccin General de los Registros Pblicos y en el Registro de Catastro Municipal, en un plazo no mayor de treinta (30) das de la firma de los mismos.
Art. 200. Los inmuebles afectados a la ejecucin de los planes de desarrollo urbano, sern declarados inters social y sujetos a expropiacin. Concordancias: Artculos 109 y 116 de la Constitucin Nacional. El artculo es claro y preciso. Para que exista expropiacin debe existe previamente la declaracin de inters social. Qu es el inters social? Quin la declara? Cules son las cosas que pueden ser declaras de inters social? Uno de los principios de la democracia es la propiedad privada, la cual est garantizada y consagrada en el artculo 109 de nuestra Carta Magna. Sin embargo, su tercer prrafo establece una limitacin a dicho principio: la expropiacin, que est condicionada a dos elementos: una causa de utilidad pblica o de inters social y el previo pago de una justa indemnizacin. Tambin procede la expropiacin de acuerdo al llamado de su artculo 116. A fin de interiorizarnos en el tema, recurro a la obra de Miguel Marienhoff, Tratado de Derecho Administrativo, Tomo IV, quin aborda el tema con los siguientes trminos: Esta figura jurdica excepcional es el medio jurdico por cuyo mrito el Estado obtiene que un bien sea transferido de un patrimonio a otro por causa de utilidad pblica, previa indemnizacin. El concepto utilidad pblica no es unvoco. Puede variar segn el lugar, poca y ordenamiento jurdico que se consideren. Lo que es de utilidad pblica en un lugar y momento determinados puede no serlo en otros. Para reforzar esta posicin, cita el dictamen del Dr. Eduardo Costa, ex Procurador General de la Nacin argentina: En cada caso concreto habr que establecer si la expropiacin dispuesta lleno o no el requisito de satisfacer una necesidad generalmente sentida, o las convenientes del mayor nmero. Tal es el principio. El proceso de expropiacin se inicia con la declaracin de utilidad pblica porque en ella se especifica el bien que se comprar para satisfacer la demanda de la sociedad. Otros efectos de dicha declaracin: determinar la causa del acto jurdico y porque se garantiza la inviolabilidad de la propiedad (remarcar que la expropiacin es un acto excepcional). Para que la expropiacin cumpla con su naturaleza, deben cumplirse ciertos principios que rigen a la materia: a) procedimiento extraordinario y de excepcin: solamente procede cuando existe utilidad pblica (stricto sensu), y no cuando existe otro medio para lograr el fin. La expropiacin pertenece a la naturaleza del derecho de propiedad.
b)
El autor menciona tambin: Una garanta bsica establecida por la Ley Suprema para proteger la propiedad privada, consiste en que la prdida de sta por expropiacin debe responder a fines de utilidad pblica, citando a continuacin parte de un fallo de la C.S.J. de la Nacin, publicada en la revista Fallos, tomo 251, pginas 246 y siguientes: La exigencia de que la expropiacin responda a una causa de utilidad pblica, representa desde el punto de vista de los particulares, una garanta constitucional establecida en resguardo de la propiedad privada. En lo concerniente a los elementos de la expropiacin, la doctrina cita cinco: a) calificacin de utilidad pblica; b) sujeto expropiante; c) sujeto expropiado; d) objeto expropiado; e) indemnizacin. En nuestra legislacin como en la del vecino pas sureo, es competencia exclusiva del Poder Legislativo, la declaracin de utilidad pblica y de la expropiacin. La calificacin de utilidad pblica puede referirse a un bien determinado o a los bienes necesarios para llevar a cabo una determinada obra o para obtener determinado objeto o finalidad. Art. 201. A los efectos del artculo precedente, el Intendente Municipal, solicitar previamente a la Junta Municipal, la autorizacin pertinente debiendo indicar:
a) los fundamentos de la medida solicitada; b) la situacin jurdica del inmueble; y c) el destino que tendr el mismo.
Concordancias: Artculo 41 (g) de esta Ley. Se aprecia con meridiana claridad que en el mbito de gobierno local, el proceso de expropiacin se inicia en el Ejecutivo, quin debe contar con el visto bueno del Legislativo. El mensaje de pedido de expropiacin debe fundamentar el pedido y una vez aprobado por la Junta, todos los antecedentes administrativos son derivados a la Cmara de Diputados para proceder al estudio de lo solicitado.
Art. 202. Una vez realizada por ley la expropiacin, si no hubiere acuerdo sobre el monto de la indemnizacin, cualquiera de las partes podr recurrir a la va judicial para su determinacin. El Poder Legislativo al determinar el acto expropiatorio, establece el procedimiento de indemnizacin a cumplirse al decir, por ejemplo: conformar una comisin evaluadora del o los inmueble/s afectados a fin de que las partes, acuerden un justo precio. Si las partes no pueden arreglar el precio, pueden recurrir tambin a la mediacin, sistema por el cual, las partes discuten o exponen sus posiciones ante un mediador que, una vez estudiada y analizada las ponencias, da a conocer la solucin, la cual debe ser cumplida por la partes. Recurrir a los estrados judiciales, es el ltimo camino que otorga la ley para establecer el valor del bien afectado. Art. 203. En los casos de expropiacin de inmuebles para apertura o ensanche de calles y avenidas y para otras obras que produzcan plusvala a favor de los propietarios, el cincuenta (50%) por ciento de la cuanta de sta se deducir del monto de la indemnizacin. Es lgica la posicin de esta norma. Es ms, yo lo dira equitativa. El acrecimiento del valor del inmueble no puede ser utilizado por el sujeto expropiado para obtener una mayor ventaja en el momento del pago. Se estara presente ante una clusula leonina que est prohibida en nuestra legislacin civil y comercial. El crecimiento del precio del inmueble ser beneficioso para el propietario en el futuro y no para el presente. Art. 204. Si la expropiacin correspondiere a la mayor parte del inmueble, y la porcin restante no pudiere tener un destino til para el propietario, deber ella abarcar la totalidad del terreno. Es razonable y lgico. El despojo legal que sufre el individuo no puede ser parcial cuando el saldo no satisface su necesidad o la porcin no puede ser destinada a otro fin que no sea el objeto de la expropiacin. Ambos partes sufrirn prdidas rompiendo el principio de equidad del acto jurdico. El estudio previo del fin del objeto es la que determinar si se procede a la expropiacin total o parcial del mismo. Art. 205. Las Municipalidades podrn abonar el importe de las indemnizaciones en un plano no mayor de cinco (5) aos. Si se tratare de la vivienda de una persona que no posea otra, el plazo no podr excederse de seis meses.
La norma fija dos plazos para el pago de la indemnizacin respectiva. Uno, normal y largo, cinco aos. Otro excepcional o especial, atendiendo al despojo del nico bien inmueble del afectado: 6 meses. El primer lapso concede a la Institucin la opcin de abonar la deuda en forma fraccionada, sea mensual, trimestral, semestral, anual o la forma que acordaran las partes. Tambin puede ser utilizado por el municipio para abonar el ltimo ao de los cinco aos que le impone esta ley para hacer efectiva la indemnizacin. El segundo tiempo, est dado para paliar en algo el despojo involuntario que sufre el ciudadano ante el inters social, cuya definicin o alcance, no termina de comprender. El individuo aprecia solamente sui dolor ante el acto legal de expropiarle su casa. Es necesario recalcar, remarcar, que la expropiacin es efectiva SOLAMENTE cuando se pago el precio justo estipulado de comn acuerdo o por va judicial.
b) una parte del fraccionamiento, el quince (15%) por ciento como mnimo,
deber destinarse a reas verdes para actividades recreativas, deportivas, sociales y culturales de uso comunitario, que sern administradas por los propietarios y supervisadas por la Municipalidad.
TITULO SPTIMO DEL RGIMEN DE LA CONTRATACIN MUNICIPAL CAPITULO NICO DE LA CONTRATACIN DE OBRAS Y SERVICIOS Y LA ADQUISICIN DE BIENES Todo el Ttulo correspondiente a los Art. 211 al 220 fue derogado por Ley N 2051/03 DE CONTRATACIONES PBLICAS y su Decreto Reglamentario N 21.909/03. Estas disposiciones, presentan la novedad de la transparencia en el proceso adquisitivo de los bienes para el Estado o para las Municipalidades. Asimismo estn derogadas las siguientes leyes: Ley N 1533/00, a excepcin de los artculos 41 al 46; la Ley de Organizacin Administrativa, en materia regulada por la Ley N 2051; la Ley 25/91; la Ley N 26/91; las leyes de organismos y entidades del Estado, en lo pertinente y todas aquellas leyes generales contrarias a la presente. Se mantiene los tipos de contrataciones: directa: para aquellas contrataciones que sean inferiores al monto equivalente a dos mil jornales mnimos; licitacin por concurso de precios: para contrataciones cuyo montos se encuentre entre los dos mil y diez mil jornales mnimos y licitacin pblica: para contrataciones que superen el monto equivalente a diez mil jornales mnimos. La novedad la representa el procedimiento por FONDO FIJO, que consiste en la adquisicin, la contratacin o la prestacin de un servicio por un monto que no supere los veinte jornales (art. 35 de la Ley N 2.051/03). Este punto es una ofensa a la administracin pblica.
TITULO OCTAVO DE LA COOPERACIN MUNICIPAL E INTERINSTITUCIONAL CAPITULO I DE LA ORGANIZACIN PARAGUAYA DE COOPERACIN INTERMUNICIPAL (OPACI)
Art. 221. La Organizacin Paraguaya de Cooperacin Intermunicipal OPACI es el organismo oficial integrado por todas las Municipalidades del pas. El Poder Ejecutivo y las entidades del sector pblico requerirn el parecer de la OPACI en los asuntos de inters municipal. Art. 222. Para el cumplimiento de los fines de OPACI, los Municipios aportarn los fondos necesarios conforme a sus posibilidades financieras. Art. 223. La OPACI podr contratar emprstitos con las limitaciones y requisitos que establezcan sus estatutos y la ley.
a) especificacin de los fines; b) determinacin de los recursos econmicos; c) normas para la constitucin de sus autoridades y los deberes y
atribuciones de stas; y
Art. 230. Los programas de asistencia intermunicipal se originarn en la OPACI, en las asociaciones de Municipalidades o en la propia Municipalidad que desee ofrecer o recibir la asistencia mencionada en el artculo anterior.
A pesar de esta normativa, es muy comn en nuestro derecho procesal, que el afectado por una resolucin municipal, logra obtener que el Juzgado d curso favorable a la accin promovida. Art. 234. Las cuestiones de competencia de jurisdiccin entre las Municipalidades y entre stas y cualquier otra autoridad, sern resueltas por la Corte Suprema de Justicia. Las discusiones judiciales entre los municipios SOOLAMENTE la resuelve la Corte Suprema de Justicia y no el Tribunal de Cuentas, jurisdiccin judicial para antever las acciones contra resoluciones emanadas de las autoridades locales. Art. 235. Las Municipalidades podrn demandar o ser demandadas ante los tribunales ordinarios, con arreglo al derecho privado. Los ingresos y bienes afectados a servicios municipales son inembargables. Los bienes privados pueden ser ejecutados si las Municipalidades no abonasen la deuda en el trmino de doce meses siguientes al vencimiento de la misma, o a la notificacin de la sentencia condenatoria, en su caso. Concordancias: Artculos 9, 14, 105, 107, 109, 110, 116. 146, 245 de esta Ley. Artculo 716 (C.P.C.) Esta potestad nace de la disposicin de nuestra legislacin civil (artculos 91 y 96). Como toda persona jurdica, sus actos comerciales deben contar con alguna garanta real y esta est dada por los bienes del dominio privado los cuales tiene estimacin monetaria y forman parte de su activo contable. La Municipalidad posee 12 meses para abonar la deuda reclamada judicialmente (sentencia definitiva firme y ejecutoria). La Municipalidad solamente puede abonar la deuda contrada si ella est contemplada en su presupuesto del ejercicio financiero anual. En caso negativo, lo debe incluir en para el ao venidero. Si este procedimiento no fuera contemplado, el ejecutante o el acreedor puede proceder a la subasta del bien privado municipal por medio del remate o subasta del mismo. Art. 236. Los miembros de la Junta sern personalmente responsables con sus bienes, conforme a las leyes civiles y penales, por los perjuicios ocasionados por la Municipalidad en el ejercicio de sus funciones, por actos y operaciones cuya realizacin autoricen en contravencin a las disposiciones legales vigentes, salvo aquellos que hubieren hecho constar su voto de disidencia en el acta de la respectiva sesin, y los ausentes.
El Intendente y los dems funcionarios municipales estn sujetos a la responsabilidad civil y penal por incumplimiento de las disposiciones de esta ley en el desempeo de sus funciones. La accin para hacer efectiva la responsabilidad civil prescribe a los dos aos contados desde la fecha de finalizacin de sus funciones. La responsabilidad civil y comercial del Intendente como de los concejales se presenta cuando actuando en calidad de autoridad, viola expresamente la ley y este acto administrativo produce un dao y, cuando deja de cumplir con los mandatos emanados de la presente ley como de aquellas de carcter general. Los integrantes de los Poderes locales, debe recordarse, poseen fuero parlamentario durante su ejercicio electivo y pblico respectivamente. Todo aquel que se sienta afectado por la accin ilegal de aquellos, tiene dos aos para ejercer sus derechos procesales solicitando el resarcimiento y la pena respectiva.
Debo de resaltar que el artculo 2 del Cdigo Laboral est derogado por expresa disposicin del artculo 145 de la Ley N 1626/00 De la Funcin Pblica. Tanto la ley derogada como la vigente disponen que todo funcionario pblico, solamente pueden ser separado del cargo o despedido por un sumario administrativo. En nuestra jurisprudencia existen un sin fin de fallos que establecen el respeto a las normas procesales establecidas en las Leyes 200/70 y 1626/00. El incumplimiento de ellas genera inmediatamente un acto administrativo nulo que los estrados judiciales lo declaran ineficaz originando responsabilidad directa del administrador. Tanto el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Electoral han sentenciado de igual manera cuando el funcionario reclama su reposicin al cargo y el pago de los salarios cados atendiendo a la determinacin ilegal del despido sin causa justificada. Jurisprudencia 1. TdeApel En lo Laboral, Sala 2. Asuncin, agosto-20-2002. Laconich Quintana, Tricia Maria c. Municipalidad de Asuncin (A.I. N 183). Visto: El recurso de apelacin interpuesto por la parte actora contra el A.I. N 183 del 30 de Abril de 2002 (f. 41), y, Considerando: Que, por la resolucin apelada el A-quo se declara incompetente para entender en el presente juicio, basndose en los artculos 1 y 5 de la Ley 1626 De la Funcin Pblica. El Art. 5 de la citada ley dice: Es personal contratado la persona que en virtud de un contrato u por tiempo determinado ejecuta una obra o presta servicio al Estado. Sus relaciones jurdicas se regirn por el Cdigo Civil, el contrato respectivo, y las dems normas que regulen la materia las cuestiones litigiosas se susciten entre las partes sern de competencia del fuero Civil. La parte actora como principal fundamento de su apelacin arguye que la disposicin arriba transcripta se encuentra suspendida por A.I. N 875 del 21 de junio de 2002 de la Corte Suprema de Justicia, dictada en la accin de inconstitucionalidad promovida por varios funcionarios de la Municipalidad de Asuncin, entre ellos la actora de este juicio. Acompaa copia de la mencionada resolucin (f. 54). Es dable puntualizar que la mencionada suspensin de efectos del Art. 5 de la Ley 1626/2000, es posterior a la resolucin apelada (esta se dict en abril/00 y aquella en junio/00). Pero la razn por la que debe confirmarse la resolucin apelada es porque los trabajadores de la Municipalidad no son sujetos de las
disposiciones del Cdigo del Trabajo, an durante la vigencia del Art. 2 del mismo, actualmente por el Art. 145 de la Ley 1626/00, y en consecuencia todo litigio que tengan contra su empleador no cae bajo la competencia del fuero laboral, la que es regulada por en el Art. 34 del C.P.T. y 40 del C.O.J. El Cdigo de Trabajo derogado (Ley 729/61), era an ms preciso al disponer que los conflictos del personal del Estado, Municipalidades o entes autnomos deban resolverse por la va administrativa (Art. 2). El Cdigo Laboral vigente ampli el campo de aplicacin a los trabajadores de las empresas del Estado y de las empresas municipales productores de bienes o prestadoras de servicios (Art. 2), pero la actora no se encuentra dentro de dicha previsin legal, adems como ya se tiene apuntado este artculo est derogado por la Ley 1626/00. En conclusin, los trabajadores de las Municipalidades no estn sujetos a las disposiciones del Cdigo del Trabajo, y por tanto no son sujetos de la jurisdiccin laboral, as siempre se sostuvo por la jurisprudencia de nuestros Tribunales. Tambin debe resaltarse que hay caos en que la ley especial que rige la relacin de los trabajadores del Estado y las municipalidades incorpora en su normativa disposiciones del Cdigo del Trabajo, pero ello no implica que los litigios suscitados por su aplicacin pase a ser competencia del fuero laboral. Por lo que conforme con las normas citadas el Tribunal del Trabajo, resuelve: Confirmar la resolucin apelada. Concepcin Snchez Godoy; Ramiro Barboza; Miryan Pea. Secretaria, Gloria Machuca. 2. CS, Paraguay, sala penal, 2003/06/25. V.M.D., c. Resolucin N 133/2000 (IM), dictada por el Intendente Municipal de Ciudad del Este (Ac. Y Sent. 987) En caso contrario, se halla ajustada a derecho? A la segunda cuestin planteada, el doctor Paredes prosigui diciendo: El Tribunal de Cunetas, Primera Sala, por Acuerdo y Sentencia N 47 de fecha 27 de marzo del 2002 resolvi: Hacer lugar a la demanda contencioso-administrativa y, en consecuencia, revocar la Resolucin N 173/2000, dictada por el intendente municipal de Ciudad del Este. Fundamenta su fallo principalmente en el hecho de que nadie puede ir en contra de sus propios actos, y al haber el intendente efectuado el pago de los salarios una vez fenecido el contrato y reconocido lo adeudado, est haciendo a su vez un reconocimiento implcito de la calidad de funcionario por el actor. La causa se origina con la interposicin de la demanda contenciosa por parte del actor, quin haba sido contratado por el anterior intendente como asesor de la Junta Municipal por el plazo de seis meses. Antes de expirar su contrato, el presidente de la Junta, por Resolucin N 136/99 lo nombr asesor del legislativo municipal. Con posterioridad al vencimiento del contrato, el demandante continu
en ejercicio de sus actividades profesionales. Como respuesta a un requerimiento del actor, que solicit al Ejecutivo se expida acerca de su situacin dentro de la Municipalidad, el intendente por Resolucin N 133 dio por formalmente por terminadas sus funciones. Contra el fallo del tribunal se agravia la Municipalidad manifestando que la relacin laboral que une al actor con el ente es meramente contractual y el hecho de que el accionante haya percibido salarios despus de la conclusin del trmino de su contrato es de entera justicia, porque no se presume trabajo gratuito, y de manera alguna implica reconocimiento de la calidad de funcionario permanente a que hace alusin el Tribunal al fundamentar la sentencia recurrida. Afirma, adems, que el cargo desempeado por el actor es uno de los llamados de confianza, razn por la cual puede ser relevado del mismo en cualquier momento. Pasando a analizar la cuestin planteada por la Municipalidad, tenemos que el actor fue contratado por el intendente por el plazo de seis meses. El cargo de asesor no se halla presupuestado, por lo que mal pudo la Junta nombrar al accionante en dicho puesto; en primer lugar porque en Derecho Administrativo rige el principio de legalidad segn el cual el acto administrativo debe estar autorizado en la ley, y al no estar consignado en el presupuesto, el cargo no existe. Por otro lado, la Junta se extralimit en sus atribuciones, debido a que es competencia del intendente contratar servicios tcnicos y de asesoramiento que sean necesarios, conforme lo preceptuado en el Art. 61, inc. k) de la Ley 1294/87. La extralimitacin de la Junta al efectuar el nombramiento puede configura incluso abuso de autoridad. De todo lo expuesto se puede deducir fcilmente que la resolucin dictada por la Junta carece de validez, al ser un acto administrativo irregular, violatorio de las disposiciones contenidas en la Ley de Organizacin Municipal, y en virtud al principio de legalidad enunciado precedentemente. La sancin de invalidez resulta procedente porque viene en su propia esencia. No necesita estar prevista. La calidad de contratado del actor ha sido reconocida por el mismo en reiteradas ocasiones. Tambin se puede corroborar a travs de la planilla de funcionarios contratados, en la cual figura el nombre del demandante (fs. 19). Cabe resaltar que en Derecho Pblico no se puede invocar la posesin de estado, aplicable nicamente en el mbito privado. Cada funcionario debe ser nombrado por decreto o una resolucin del intendente para el caso de las municipalidades, en un cargo previamente presupuestado. Es dable mencionar tambin que en Derecho Pblico los contrataos en ningn caso pueden ser por un plazo superior al ao fiscal. No se presume la renovacin tcita de los mencionados contratos. Transcurridos el plazo estipulado en el contrato, el mismo fenece, y el contratado ms nada tiene que reclamar. No existe ningn instrumento legal que le faculte a
replicar, debido a que se rige nicamente por el contenido del contrato, y la supuesta resolucin de su nombramiento tal como lo mencionamos adolece de vicios irreparables, al no haber sido dictada por la autoridad competente y con relacin aun cargo no presupuestado, segn informe del control presupuestario obrante a fojas 17. El accionante, para lograr su reincorporacin, se atribuye derechos que corresponden nicamente a los funcionarios incluidos en planilla, designados para ocupar un cargo presupuestado por la administracin. Un contratado no tiene el estatus legal del que estn investidos los funcionarios permanentes por el acto administrativo de su nombramiento, por lo que no puede reclamar sino lo especfica-mente establecido en su contrato. El derecho al cargo no es aplicable a los contratados, quienes al no conformar el cuadro permanente de la funcin pblica tampoco integran la carrera administrativa y no adquieren estabilidad ipso facto transcurridos los cuatro meses que la Ley 200 para los funcionarios. En cuanto al pago de salarios por parte de la Municipalidad una vez expirado el contrato, podemos tomar como una concesin de la misma para el demandante, y una retribucin por trabajos prestados basndose para ello en principios de justicia y equidad, debido a que legalmente no le corresponda al actor cobro de salario alguno una vez transcurrido el plazo estipulado en su contrato. La determinacin de si el actor detentaba o no un cargo de confianza es irrelevante para la resolucin del caso sub-exmine, en virtud de que al ser un contratado y haber expirado su contrato por haber transcurrido el plazo de seis meses estipulado en el mismo, la resolucin del intendente por la cual lo deja cesante no hace sino confirmar su desvinculacin con la Municipalidad. Sobre la base de un exhaustivo anlisis de las consideraciones vertidas en autos, y no quedando lugar a dudas acerca del carcter de contratado del funcionario en cuestin, es evidente que la sentencia del tribunal debe ser revocada en su totalidad, de lo contrario estaramos sentando un funesto precedente para que los contratados, de mala fe, una vez fenecido su contrato continen en posesin del cargo pretendiendo forzar su nombramiento definitivo. Las costas deben ser impuestas a la perdidosa. Es mi voto. A su turno, los doctores Irala Burgos y Rienzi Galeano manifiestan que se adhieren al voto que antecede por los mismos fundamentos. Por los mritos de la cuerdo que anteceden, la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, resuelve: No hacer lugar al recurso de nulidad; Revocar el Acuerdo y Sentencia N 47 del 27 de marzo del 2002, dictado por el Tribunal de Cuentas,
Primera Sala; Imponer las costas a la perdidosa. Jernimo Irala Burgos. Wildo Rienzi Galeano. Felipe Santiago Paredes.- Sec. Alfredo Benitez Fantilli. 3. TElectoral, Asuncin, sala 1, 2003/05/27. Collante, Rodolfo Carlos c. Municipalidad de Mariano Roque Alonso s/ Reposicin en el cargo y cobro de guaranes sen diversos conceptos. Y el Miembro preopinante, abogado Blas Neri Fleitas R., prosigui diciendo: Que, se ha presentado ante este Tribunal el seor Rodolfo Carlos Collante Bogado, quin se agravia de la Resolucin N 229/2002 I.M. dictada por el Intendente Municipal de la ciudad de Mariano Roque Alonso, que dispone prescindir de las funciones que desempea, y cuya calidad de funcionario con estabilidad consta a fojas 2 de autos. Que, la parte demandad manifiesta en su escrito de contestacin de la demanda que el legislativo comunal Junta Municipal- le ha otorgado suficiente autorizacin al Intendente Municipal para suprimir cargos innecesarios. Que, en este punto, tenemos que tener en consideracin que el acto administrativo impugnado por el actor; es decir, la Resolucin N 229/2002 de fecha 25 de mayo del 2002 dictada por la Intendencia Municipal de la ciudad de Mariano Roque Alonso, invoca los artculos 128 y 166 de la Constitucin Nacional, 46 y 142 de la Ley 1626/00 De la Funcin Pblica. Como se observa, el acto administrativo impugnado en ningn momento se refiere a la causal invocada por la demandada en su escrito de contestacin (supresin de cargo). En cuanto a la autonoma otorgada por la Carta Magna a las Municipalidades, as como la prevalencia de los intereses generales sobre los particulares, es discutible. Sin embargo, el Artculo 142 de la Ley 1626/00 citada en el cuerpo de las resoluciones atacadas de nuli8dad, otorga al Poder Ejecutivo para reorganizar la administracin pblica, estableciendo un retiro voluntario de los funcionarios, conforme a la antigedad de los mismos y los respectivos aportes que se realicen a las cajas jubilatorias. Esta norma es taxativa, por lo que sus previsiones no facultan al Intendente Municipal, a pesar de la autorizacin de la Junta Municipal, a prescindir de los servicios de los funcionarios fundado en el Artculo 142 citado, sino de acuerdo al Artculo 43 de la Ley de la Funcin Pblica. Otro punto en cuestin es lo que hace al invocarse al Artculo 46 de la Ley 1626, que manifiesta que dentro del Presupuesto General de Gastos de la Nacin debern estar incluidas las indemnizaciones correspondientes en el caso de los despidos de los funcionarios de la administracin central, inaplicable a los intendentes municipales, ya que por la autarqua y autonoma otorgada por al Constitucin Nacional del ao 1992, las Municipalidades no dependen del Presupuesto General de Gastos de la Nacin, siendo estas las que elaboran su
correspondiente presupuesto, que debe ser aceptado por las Juntas Municipales respectivas. Que, analizando los preceptos legales utilizados por el Ejecutivo Municipal para dictar la resolucin impugnada y que dieron lugar a la prescindencia de los servicios del actor, encontramos una incorrecta aplicacin de las normativas legales. Que, en cuanto a la supresin o funcin de cargos manifestada por la parte demandada, es necesario traer a colacin lo expresado por el autor Enrique Sayagues Laso en su obra Tratado de Derecho Administrativo, Tomo I, pgina 359, quin manifiesta cuanto sigue: La supresin de un cargo pblico por los rganos competentes tiene como consecuencia que el funcionario que lo ocupa queda separado de la administracin. Dicha situacin se distingue claramente de la destitucin. Esta supone la persistencia del cargo del cual se saca al funcionario, en aquella el alejamiento del funcionario es consecuencia del la extincin del cargo que ocupaba. La supresin debe hacerse por razones de inters pblico, no por motivos ajenos ala funcin, ni para lograr una destitucin indirecta, pues se configurara desviacin de poder que viciara el acto o impondra responsabilidad. Que, en conclusin, la supresin o funcin de cargo que manifiesta el representante convencional de la Municipalidad de Mariano Roque Alonso que no es motivo de la prescindencia de las funciones que vena desempeando el demandante, deja dudas acerca de la verdadera finalidad del acto y no es ms que una disimulada destitucin del cargo que vena ocupando el actor, contrariando as normas de carcter pblico y en especial constitucionales que hacen a la carrera dentro de la administracin pblica, ala estabilidad adquirida, por lo que el acto administrativo impugnado carece de validez. Que, de lo expresado precedentemente soy del parecer de que la Resolucin N 229/2002 de fecha 25 de mayo del 2002 dictada por la Intendencia Municipal de la ciudad de Mariano Roque Alonso, debe ser declarada nula, y, en consecuencia, se debe disponer la inmediata reposicin del actor Rodolfo Carlos Collante Bogado, en el cargo que ocupaba o en otro de similar categora y remuneracin, as como el pago de los salarios cados, bajo apercibimiento de lo dispuesto en el Artculo 45 de la Ley 1626/00 De la Funcin Pblica, en concordancia con el Artculo 3 y 82 de la Ley 1535 De Administracin Financiera y el Artculo 106 de la Constitucin Nacional. Las costas ala vencida. Es mi voto. A su turno, los Miembros Casati Ferro y Meza se adhieren al voto del preopinante por los mismos fundamentos.
Por lo que resulta de la votacin que antecede y de sus fundamentos, el Tribunal Electoral de la Capital, Primera Sala, resuelve: Hacer lugar a la presente demanda contencioso-administrativa promovida por el seor Rodolfo Carlos Collante Bogado, en contra de la Municipalidad de Mariano Roque Alonso, y en consecuencia, revocar la Resolucin N 229/2002 de fecha 25 de mayo del 2002, dictada por la referida Intendencia Municipal; Disponer la inmediata reposicin en el cargo que vena ocupando el actor o en otro de igual categora, bajo apercibimiento de los dispuesto en el Artculo 45 de la Ley 1626/00 De la Funcin Pblica; Disponer el pago de los salarios cados de conformidad a los establecido en el Artculo 44 in fine de la Ley 1626/00 De la Funcin Pblica; Imponer las costas a la parte vencida. Luis Casatti. Blas Fleitas. Gilberto Meza. (Sec. Federico Delfino). 4. TElectoral, Asuncin, sala 2, 2003/03/21. Elizeche Gaona, Eugenio c. Resolucin N 780/2002, dictada por la Intendencia Municipal de Asuncin (Ac. Y Sent. N 26). Asuncin, 21 de marzo del 2003. Resulta, y, Considerando: Que, el preopinante, Magistrado doctor Pedro Alejandro Herrera Duarte manifiesta: Segn consta a fs. 194, la parte autora manifiesta que: Cuando sorpresivamente le llamaron mientras usufructuaba un reposo mdico y le notificaron la liquidacin primero y la destitucin seis das despus, nuestro mandante se encontraba en una situacin emocional inestable. Todo ello empero sin negar haber recibido el mencionado importe liquidado. Tambin, a fs. 201 consta, en el memorial de la parte accionada, que En su absolucin de posiciones (fs. 187) el actor al responder a la primera posicin dirigida del pliego de fs. 186, ha respondido afirmativamente, como as mismo a la segunda y tercera posiciones de dicho pliego, con la cual ha quedado probado en forma fehaciente, contundente e incuestionable que el mismo acepto el cobro de la indemnizacin por despido sin causa, con lo cual queda conformada la ruptura del vnculo con el consentimiento expreso del trabajador y no existen vueltas que dar, tal como lo dijimos al contestar la demanda, si la Ley permite la renuncia que no redunda ningn beneficio econmico para el que se retira, nada impide que aceptar la terminacin del contrato percibiendo las indemnizaciones que le corresponden legalmente que s redundan en su beneficio personal. De todo ello se deduce, y tenindose en cuenta adems, por el Art. 45 de la Ley 1626/2000, aplicacin en estos autos de las normas del Cdigo del Trabajo, que la parte actora, al percibir la mencionada suma en concepto de indemnizacin por despido injustificado, ha excogitado, evidentemente, la va consistente por el
Art. 78 de la Ley del Trabajo- en la terminacin de la relacin laboral con la Municipalidad de Asuncin, sin posibilidad, por consiguiente, de retorno alguno. Tal es, en forma inequvoca, su manifestacin de voluntad. De otro modo, no se comprendera la conducta de la parte actora. La admisin de lo contrario conducira a la ineficacia de los actos jurdicos, y con proyecciones de inestabilidades con carcter retroactivo. Incluso, si se tuviera en cuenta el ofrecimiento de aquella de compensar los salarios cados con la suma ya percibida, podra pensarse en la admisin del pago de salarios varias veces adelantados, lo que procede, obviamente. Pero si en estas condiciones no es admisible hacer lugar al reintegro del seor Eugenio Elizeche Gaona en el cargo, debe ser tenido en cuenta, sin embargo que la accionada expresa, a fs. 202, que otra prueba que configura un reconocimiento expreso de la parte actora es la liquidacin practicada en la demanda, reclamando diferencias de indemnizacin y otros rubros por despido, lo cual demuestra a ciencia cierta su opcin de percibir, y no puede por un lado reclamar reintegro y por la otra reclamar rubros por despido, ello es jurisprudencialmente inadmisible como lo sealaos anteriormente. Por otro lado, y habida cuenta el carcter social laboral de este litigio, doctrinariamente es admitido que el mtodo de interpretacin hiertico y mecnico de la ley es inadecuado en materia de derecho del trabajo. En la interpretacin de las leyes sociales, el Tribunal debe, con toda prudencia, aquilatar todas las circunstancias de hecho y los distintos matices que califican el caso en debate, evitando generalizaciones que acaso puedan desvirtuar la finalidad social que el legislador quiso proteger (Eduardo Stafforini, Derecho Procesal Social. TEA. Buenos Aires, Argentina, 1955, pg. 598). Por eso, y de acuerdo al principio, aqu si aplicable de la intangibilidad de derechos fijada en el Art. 146 de la Ley 1626/2000, procede la admisin de la diferencia resultante en cuanto a la liquidacin de la reclamacin a fs. 17 con expresa mencin de que debe abonarse por falta de preaviso, puesto que la cuestin de autos no se refiere al mentado Art. 45 de la ley 1626 y de que tambin debe abonarse la doble indemnizacin fijada en el Art. 97 del Cdigo Labora habida cuenta la probada antigedad del recurrente y la concurrencia de la circunstancia del Art. 96 del mismo cuerpo legal consistente en: Que, en efecto, de conformidad a lo establecido en los artculos 45, 47, 48 y concordantes de la Ley N 1626 y los artculos 88, 91, 94, 97, 218, 232 inc. a), 243 y concordantes del Cdigo Laboral, al promedio de los salarios percibidos en los ltimos seis meses y a la antigedad de 124 meses, la liquidacin por despido injustificado que le corresponde debe ser realizado en base al siguiente clculo: Promedio de salario en los ltimos seis meses: Gs. 2.782.469; salarios diarios: Gs. 107.018, preaviso (60 das): Gs. 6.421.080; indemnizacin (doble):
G.32.105.400; vacaciones (9 das/2002): G. 963.162; aguinaldo (4 meses/2002): Gs. 941.968; total a percibir: G. 40.431.610, cuando la Municipalidad de Asuncin realiz una liquidacin de G. 28.280.064. Es decir, la suma de G. 12.151.546. Y las costas, por las responsabilidades compartidas sealadas anteriormente, sern soportadas por su orden en virtud del Art. 195 del Cdigo Procesal Civil. Seguidamente los Magistrados doctoras Myriam de Ljubetic y Gladis Lahaye manifiestan adherirse al voto precedente por los mismos fundamentos. Por lo que resulta de la votacin que antecede, y de sus fundamentos, el Tribunal electoral de la Segunda Sala, resuelve: Rechazar la demanda promovida por el seor Eugenio Elizeche Gaona contra la Resolucin N 780/2002, dictada por la Intendencia Municipal de Asuncin y, consecuentemente, no hacer lugar al reintegro en su lugar de trabajo en la Municipalidad de Asuncin. Disponer el pago al seor Eugenio Elizeche Gaona por parte de la Municipalidad de Asuncin de la suma de G. 12.151.546, en concepto de diferencia de indemnizacin devengada a la parte actora. Imponer las costas en el orden causado. Alejandro Herrera D. Gladys Lahaye. Myriam Cristaldo. Sec. Silvia Ferro). 5. TElectoral, Asuncin, sala 2, 2003/03/28. Laconich, Jos David y Gonzlez Escobar, Ricardo, Resolucin N 740/2002 y 53 D.R.H., dictadas por la Intendencia Municipal de Asuncin (Ac. Y Sent. N 27). Asuncin, 28 de marzo del 2003. Resulta, y, Considerando: Que, la preopinante Magistrado Gladis Lahaye manifiesta: En esta disputa el actor alega despido arbitrario e ilegtimo teniendo en cuenta que la dictarse la Resolucin recurrida, las atribuciones administrativas del Intendente contenidas en el Art. 62, inc. h) de la Ley N 1294/87 deban operar necesariamente con la existencia de un instrumento legal reglamentario de los cargos de confianza y este solo puede estar dictado por el rgano legislativo municipal, es decir, la Junta Municipal. Sin embargo, el representante legal de la demandada expresa que el actor ingresa al cuadro permanente de las funciones pblicas en mayo de 1997 en un cargo de confianza, ascendiendo luego a otros de idntico nivel jerrquico hasta el ao 2002, lapso en que acumul antigedad pero no hizo carrera administrativa, por tanto no gan estabilidad, y por tanto el mismo es de libre remocin, no acarrea costo salvo aquellos que le sean debidos por el servicio prestado, acordados por Ley a favor del funcionario. La Constitucin Nacional, en su art. 166, se refiere a la autonoma poltica, administrativa y normativa de las Municipalidades, como rganos de gobierno local, y la Ley Municipal N 1294/87 establece en su Art. 22 El Gobierno
Municipal es ejercido por la Junta Municipal y la Intendencia Municipal y a continuacin determina la funcin especfica de cada uno de estos al decir: La Junta Municipal es el rgano deliberante y legislativo y la Intendencia Municipal tiene a su cargo la administracin general de la Municipalidad. Como consecuencia lgica se puede sostener que la Resolucin 740/2002 recurrida as como la Resolucin 989/97 invocada como sustento del acto administrativo cuestionado, suponen claro exceso de facultades y competencias arrogadas por el Ejecutivo Comunal habida cuenta de que no existe norma constitucional o legal dentro del mbito municipal que otorgue al Intendente la potestad de interpretar de forma unilateral lo que puede considerarse cargo de confianza. Agregando algunas circunstancias sobre el trabajo o servicio realizado por el actor, extrados de la documentacin arrimada a autos como: Los servicios prestados afectados a trabajos de existencia permanente e imprescindible; Servicio tcnico subordinado a una autoridad superior fs. 15, 18, 57, 73; Sometido al rgimen de los funcionarios estables como acatamiento a normas, reglamentos que regulan las funciones en el trabajo, fs. 141, 142, horas laborales, registro de entradas y salidas, fs. 18, 63, 75, 79, percibir sueldo, vacaciones anuales con goce de sueldo, fs. 70, 71, estar sujeto a sanciones disciplinarias, fs. 15 y 19, hacen a la conviccin de que el seor Jos David Laconich como funcionario de la Institucin reuna todas las condiciones de pertenencia a los cuadros permanentes de la carrera administrativa y no aun cargo de confianza como pretende la demandada. En este sentido existe amplia jurisprudencia tanto de esta Sala como del Tribunal de Cuentas y la Corte Suprema de Justicia Acuerdo y Sentencia N 116/98, Alberto de Jess Snchez Ramrez c/ Municipalidad de Lambar; Acuerdo y Sentencia N 33/925, Carlos Pereira Sosa c/ Municipalidad de Asuncin; Gustavo Ramn Insaurralde Barrios c/ Resolucin 809 del 28 de septiembre de 1998 dictada por la Municipalidad de Asuncin que expresa en un prrafo: El despido o la cesacin de un funcionario pblico en sus funciones solo puede sobrevenir por causales expresamente contempladas, previo sumario administrativo que asegure al mismo la defensa de sus derechos e intereses y toda resolucin administrativa que viole este derechos y garanta debe se anulada. De los mritos surgidos de las inferencias, citas legales y jurisprudenciales que anteceden se concluye que la Resolucin N 740/2002 dictada por la Intendencia Municipal de Asuncin constituye un acto administrativo ilegal y arbitrario asumido sin invocar causal vlida y sin haber cumplido con la obligacin de instruir sumario previo, contraviniendo de esta manera principios fundamentales como el de la estabilidad del cargo y la defensa en juicio. Por los motivos sealados, voto por la procedencia de la presente accin contenciosaadministrativa, disponiendo la nulidad de la Resolucin impugnada y, en consecuencia, ordenar la reposicin del actor en el cargo de Jefe del Departamento de la Direccin de Proteccin Ambiental de la Municipalidad de
Asuncin u otro de similar categora y asignacin presupuestaria, todo con costas a la parte perdidosa, de acuerdo a lo establecido en el Art. 192 del Cdigo Procesal Civil. Seguidamente, los Magistrados doctores Alejandro Herrera Duarte y Myriam Cristaldo de Ljubetuich manifiestan que adherirse al voto precedente por los mismos fundamentos. Por lo que resulta de la votacin que antecede, y de sus fundamentos, el Tribunal Electoral, Segunda Sala, resuelve: Hacer lugar ala demanda promovida en estos autos y, en consecuencia, revocar la Resolucin 740/2002 dictada por el seor Intendente Municipal de Asuncin, disponindose la reposicin inmediata del seor Jos David Laconich en el cargo que ocupaba en la Municipalidad de Asuncin o en otro de similar categora y remuneracin. Imponer las costas a la parte perdidosa. Gladys Lahaye. Alejandro Herrera Duarte. Myriam de Ljubetic. Sec. Silvia Ferro. 6. CS, Paraguay, sala penal, 2003/10/07. Cuenca, Ricardo Alberto y otros c: Res. I.M. N 66/02 de la Municipal de Luque (Ac. Y Sent. 2069) En caso contrario, se halla ajustada a derecho? A la segunda cuestin planteada, el doctor Paredes prosigui diciendo: El Tribunal Electoral, Primera Sala de la Capital, por el Acuerdo y Sentencia N 34 de fecha 27 de diciembre del 2002 (fs. 104/105 y vto.), resolvi hacer lugar a la demanda contencioso administrativa y, en consecuencia, revoc las Resoluciones N 66 del 7 de febrero del 2002, N 68 del 7 de febrero del 2002 y N 73 del 9 de febrero del 2002, dictadas por el Intendente Municipal de la ciudad de Luque, disponiendo la inmediata reposicin de los actores en el cargo que venan ocupando, o en otro de similar categora, bajo apercibimiento de los dispuesto en el Art. 45 de la Ley de la Funcin Pblica, as como el pago de salarios cados, conforme lo determina el Art. 44 in fine, de la citada Ley. Contra esta Resolucin se alza el abogado Eladio Duarte Carballo, sealando que el citado Tribunal, al dictar el fallo recurrido, lo hizo fundado en cuestiones meramente polticas, ignorando que los actores no gozan de la estabilidad especial invocada, pues el intendente anterior, doctor Csar Meza Bra, dict resoluciones sin ajustarse al sistema de seleccin para el ingreso y promocin de la funcin pblica, establecida en el artculo 15 de la Ley 1626/00. Manifiesta tambin el apelante, que tampoco se ha probado la pretendida estabilidad sindical, al no haberse presentado la constancia pertinente extendida por la Direccin del Trabajo en cumplimiento de lo establecido en el Cdigo del Trabajo. Refiere, asimismo, que los cargos no estaban previstos en el Anexo del Personal Permanente del Presupuesto General de Gastos correspondiente al ejercicio
vigente, teniendo en cuenta que ellos deben preexistir a los nombramientos, por lo que corresponde revocar la sentencia apelada, con costas (fs. 118/121). Por su parte, el abogado de los accionantes, al contestar el traslado pertinente, sostiene que la resolucin recurrida su halla en todo ajustada a derecho, solicitando en definitiva la confirmacin de la misma con costas. Del estudio de la cuestin planteada, se infiere que los seores Ricardo Alberto Cuenca Cano, Carla Anala Fernndez Salcedo y Fernando Sebastin Bentez, fueron nombrados como funcionarios del municipio de Luque, por resoluciones emanadas de la administracin municipal de la ciudad de Luque, entonces a cargo del doctor Csar Ramn Meza Bra, individualizadas respectivamente como el N 147 de fecha 2 de febrero del 2001 (fs. 8), N 39 de fecha 21 de enero de 2000 (fs. 6) y N 38 de fecha 21 de enero del 2000 (fs. 11), las que no fueron desconocidas por la demandada, por lo que toda duda con relacin a la condicin de funcionarios municipales de los citados se encuentra fuera de discusin. El despido de los mismo fue dispuesto por el actual intendente municipal, Vicente Cceres, en los trminos de las resoluciones tambin agregadas a autos (objeto de esta demanda), sin ajustarse a lo expresamente dispuesto en el artculo 43 de la Ley 1626/00 (De la Funcin Pblica), por lo que al disponerse la cesanta de los actores se viol el marco legal que rige la materia. Ante dicha determinacin, resulta obvio, y as lo consider acertadamente el Tribunal Electoral de la Capital, Primera Sala, que no se ha actuado con sujecin a la ley, pues era menester la instruccin del sumario administrativo previo. No constando que se actu de tal forma en la cesin de los funcionarios municipales, se han violado derechos elementales, no solo de la Ley de la Funcin Pblica, sino por sobre todo, de la misma Constitucin Nacional (debido proceso y derecho a la defensa). Cabe considerar, igualmente que en la esfera del Derecho Administrativo, el principio axiomtico es que los actos de la Administracin Pblica son siempre reglados, salvo que la discrecionalidad sea admitida expresamente por la ley. Tal deber no fue respetado por el actual intendente municipal, conforme surge del tenor de las resoluciones impugnadas. La jurisprudencia constante y uniforme de esta Corte seala que se deben respetar las exigencias que en esta materia disponen y consagran los artculos 16 y 17 de la Constitucin Nacional, as como la reglamentacin que al respecto impone la Ley de la Funcin Pblica, lo que no ha acontecido en el caso que nos ocupa. Ante la inexistencia del acto de instruccin sumarial, resulta evidente que no existe sustento jurdico alguno que pueda soportar la vigencia de las Resoluciones N 66 del 7 de febrero de 2002, N 68 del 7 de febrero del 2002 y N 73 del 9 de febrero del 2002, todas dictadas
por el actual intendente municipal de la ciudad de Luque. Corresponde revocarlas, tal cual ya lo dispusiera el rgano jurisdiccional predecesor en el estudio de esta causa. En cuanto a los dems requerimientos de la apelacin, el estudio de los mismos deviene inoficioso, dado el alcance de las consideraciones que anteceden, siendo de rigor estar por la confirmacin de la sentencia recurrida. Finalmente, con respecto alas costas, por imperio del Art. 205 del Cdigo Procesal Civil, en concordancia con el Ara 203 inc. a) del mismo ordenamiento ritual, las mismas deben ser soportadas por el apelante. Es mi voto. A su turno, los doctores Irala Burgos y Riezi Galeano, manifiestan que se adhieren al voto que antecede por los mismos fundamentos. Por los mritos de la Acuerdo que antecede, la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, resuelve: Declarar desierto el recurso de nulidad. Confirmar el Acuerdo y Sentencia N 34 de fecha 27 de diciembre del 2002, dictado por el Tribunal Electoral de la Capital, Primera Sala Imponer las costas al apelante. Jernimo Irala Burgos. Wildo Rienzi Galeano. Felipe Santiago Paredes.- Se. Alfredo Benitez Fantilli.
1. 2. 3.
Multa: consiste en el pago a la Municipalidad de una suma de dinero determinada. Los montos de las multas, sus escalas y plazos de pago sern fijados por ordenanzas (art. 13). Amonestacin: es la sancin por la cual se hace notar la comisin de una falta, se identifica al infractor y se registra la misma en el prontuario municipal (art. 12). Inhabilitacin: consistir en la suspensin del goce de las licencias otorgadas por la Municipalidad para conducir, para ejercer funciones profesionales o actividades comerciales, industriales, de artes u oficios generales, deportivos o de recreacin o para utilizar locales, instrumentos, sustancias o insumos. La inhabilitacin ser aplicada en el marco establecido por la ordenanza respectiva. Podr ser parcial o total, de plazo determinado o indeterminado, si la rehabilitacin queda sujeta a condicin (art. 14). Clausura: consiste en el cierre de locales privados de uso pblico o de espacios pblicos de uso privado o de uso colectivo (art. 15) Decomiso: es la cosa perdida. Es efecto del comiso, el cual consiste en la pena de prdida de la cosa, en que incurre el que comercia con gneros prohibidos o falta a un contrato en que se estipul esta sancin. Es una pena accesoria de privacin de los efectos o instrumentos de un delito. Proceder contra cosas de tenencia, de empleo, de trnsito o de comercio restringido o prohibidos.
4. 5.
Para la aplicacin de alguna de las sanciones mencionadas, la Ley precitada fija cuales son las clasificaciones de las faltas (gravsimas, graves o leves). Las medidas de urgencias que puede adoptar la Intendencia destinadas a hacer cumplir normas legales o resoluciones comunales: desocupaciones o recuperaciones de bienes pblicos municipales; inhabilitacin de local; suspensin de actividades o de obras; retiro de circulacin, inmovilizaciones, demoliciones, remociones o inutilizacin o destruccin de cosas; suspensin de autorizaciones o retencin de licencias; cierres de vas de circulacin de espacios de uso pblico y reconstruccin o reposicin de cosas o situaciones a su estado habitual o regular (art. 34). Art. 239. La Municipalidad de Asuncin y las del Primer Grupo previsto en esta Ley contarn con una Asesora Jurdica, las dems Municipalidades recurrirn a
la OPACI o al Instituto de Desarrollo Municipal para realizar cnsul-tas jurdicas las veces necesarias. La Junta Municipal, como el Intendente, debern requerir el parecer de la Asesora Jurdica antes de aceptar, suscribir o rescindir cualquier contrato. En caso de incumplimiento de ste requisito, sern responsables personal-mente de los daos que acarreasen a la Municipal. Concordancia: Artculo 249 de esta Ley La norma es de cumplimiento irrestricto. Su violacin produce un acto nulo. Su incumplimiento trae aparejada responsabilidad personal de los integrantes de dicho rganos. De la lectura rpida del artculo pareciera que solamente los actos mencionados en el segundo prrafos necesitan de un dictamen jurdico. Sin embargo, la recomendacin de la prctica, es que todo acto a realizar cualquiera de los Poderes municipales, debe contar con el dictamen jurdico respectivo. En la actualidad, el Instituto de Desarrollo Municipal ha desaparecido por lo que, adems de la OPACI, los municipios pueden recurrir a otros estamentos estatales a fin de obtener el parecer sobre algn proceder, me refiero por ejemplo: al Ministerio de Hacienda, a la Contralora General de la Repblica, a la Secretara de la Funcin Pblica, etc. Art. 240. El Intendente Municipal y los Presidentes de la Juntas no podrn ser obligados a comparecer ante los tribunales para absolver posiciones o para otros actos relacionados con las gestiones que ante dichos Tribunales se prosigan, pero podr recabarse por escrito un informe de los mismos, en los casos que su deposicin personal fuese indispensable. La incomparecencia fsica ante los estrados judiciales de las mximas autoridades de la Intendencia y de la Junta Municipal para absolver posiciones, est basado en el hecho del carcter que les inviste a estas personas. Sus actos realizados en el carcter concedido por la ley, son pblicos y cada uno de ellos, contienen antecedentes que unidos o sumados dan origen a actos administrativos municipales que hacen plena prueba de acuerdo a la norma civil antes citada. Art. 241. Las disposiciones de stas Ley sern aplicables a las rutas nacionales y los caminos departamentales en las partes que crucen zonas urbanas de Municipios. La ley municipal data de 1987, poca en que los municipios no tenan la importancia y relevancia nacional que la de hoy en da. El radio urbano tena la extensin que la conceda su ley de creacin. En la actualidad, el crecimiento
demogrfico oblig al crecimiento de la zona urbana, producindose de hecho pero no de derecho, la variacin de la ley que estableci su creacin. Las zonas rurales de los municipios estn semi desaparecidas. Solamente siguen vigentes las establecidas por las letras. El Estado Central, con su rgimen intervensionista, fija anualmente los valores del impuesto inmobiliario que difieren totalmente de la realidad. Basado en un desconocimiento de campo, utilizando datos irreales, engendran una gran prdida econmica para el Municipio. Art. 242. El contribuyente que hiciere declaraciones fraudulentas que tiendan a ocultar o falsear los datos que la Municipalidad requiera para el cobro de impuestos, tasas o contribuciones especiales, ser sancionado de acuerdo con las disposiciones pertinentes del Cdigo Penal. Debemos de remitirnos directamente al Cdigo Penal. La constatacin del hecho delictivo por parte de la Administracin, debe ser denunciada ante la Fiscala inicindose as el procedimiento sumarial respectivo. Si durante el mismo, se confirmara la declaracin falsa, el infractor deber ser sancionado con algunas de las penas de nuestra ley penal de fondo. Art. 243. El funcionario municipal que revele o divulgare informaciones sobre el estado financiero de personas naturales o jurdicas que conociere en razn de su cargo, ser pasible de las sanciones establecidas en el Cdigo Penal. Concordancia: Artculos 315 al 317 del Cdigo Penal. Previo a la sancin penal, el funcionario debe ser sometido a un sumario administrativo o a un sumario llevado a cabo por el Ministerio Pblico. El principal deber de un funcionario es el de lealtad a la ley, tomado en sentido lato. Por este deber se impone al funcionario una obligacin moral y jurdica y de fidelidad a la Constitucin y a las leyes que integran el ordenamiento jurdico positivo. Es un deber general implcito... El deber de obediencia no agota el cumplimiento de los deberes de la gente pblico, por cuanto, adems de obedecer al superior jerrquico, debe velar por los intereses pblicos que se le han confiado, con todas sus fuerzas intelectuales y morales, en detrimento de sus intereses personales y algunas veces con peligro de su vida (Manuel Mara Diez Manual de Derecho Administrativo, Tomo 2, Editorial Plus Ultra, Buenos Aires.). Art. 244. En la nomenclatura de avenidas, calles, plazas y paseos, no se cambiarn en ningn caso los nombres toponmicos o histricos. Art. 245. Los crditos municipales prescribirn a los cinco (5) aos, contados desde la fecha de su exigibilidad o del da en que la sentencia haya pasado en autoridad de cosa juzgada.
Concordancia: Artculos 146, 147, 235 de esta Ley. Como lo expresramos anteriormente, la exigibilidad de las deudas municipales comienzan el primer da del ao siguiente al de su origen (ej.: las deudas del ao 03 son exigibles a partir del 1 de enero de 04). La prescripcin es interrumpida si durante el lapso de cinco aos, el municipio hubiera procedido a notificar o reclamar al contribuyente moroso el pago de su obligacin. Todo acto administrativo, conocido por el contribuyente moroso, destinado a reclamar el pago del tributo adeudado, produce la interrupcin de la prescripcin. Art. 246. No se permitir construccin alguna dentro de las zonas urbanas, suburbanas y de los loteamientos, sin previa autorizacin de la Municipalidad. Esta disposicin rige igualmente para las entidades y organismos de derecho pblico. Concordancias: Artculos 39, 40, 41, 67, 117, 119, 125, 177, 178, 179, 180,193 de esta Ley. Los municipios poseen, en carcter de ingreso corriente, los ingresos tributarios, que dentro de su gnero, encontramos los impuestos municipales a la construccin, al fraccionamiento de la propiedad inmobiliaria, transferencia de bienes races y edilicio, entre otros. Con estos ingresos, la municipalidad puede cumplir con sus fines y objetivos sociales como as tambin con sus obligaciones comerciales y laborales. Si permitiera la construccin desmedida y descontrolada como as tambin de los loteamientos, se producira una evasin impositiva elevada con la responsabilidad directa del Administrador y la descomposicin en la planificacin fsica y urbanstica del municipio. Art. 247. Ninguna persona, corporacin civil o eclesistica, podr recolectar donativos sin autorizacin escrita municipal, la cual no se podr conceder sin una caucin suficiente. Quedan eximidas de sta las sociedades de beneficencia, las de fines sociales con personara jurdica y los partidos polticos. Toda actividad debe ser reglada por la Municipalidad. La falta de informacin sobre el acto conlleva ocultacin y la evasin impositiva respectiva. Las colectas realizadas en nuestras calles, destinadas a beneficencia deben contar con la resolucin de la Intendencia por la cual se permite el acto, se le concede las exoneraciones contempladas en la Ley N 125 y en las municipales. La caucin exigida esta destinada a asegurar la veracidad del acto y evitar el uso de la necesidad y de aprovechar de la sociedad para provecho propio. Art. 248. Los responsables de la colecta pblica autorizada de acuerdo con el artculo anterior, rendirn cuenta de lo recaudado a la Municipalidad dentro del
plazo establecido, sin cuyo requisito no se podr cancelar la fianza, si hubiere sido exigida. Art. 249. Los Miembros de las Juntas Municipales, los Intendentes y dems funcionarios no podrn celebrar contrato alguno con la Municipalidad donde prestan sus servicios, so pena de nulidad del acto y de la responsabilidad penal y civil a que hubiere lugar. Concordancia: Artculo 239, ltima parte, de esta Ley La norma es sencilla y clara. Todo acto administrativo naciente de la relacin mencionada, es nulo no anulable careciendo de toda eficacia jurdica. Se trata, con esta norma, evitar el trfico de influencia que surge del cargo que ostenta el Concejal, el Intendente o cualquier otro funcionario pblico municipal. El municipio, como institucin, est exento de responsabilidad alguna. En contrapartida, los firmantes del acto, sern responsables directos y personalmente de los perjuicios que ocasionare aquel de acuerdo a lo dicho en la ltima parte del artculo 239. Art. 250. Para erigir bustos, estatuas o monumentos conmemorativos de personas o acontecimientos histricos en lugares pblicos, locales destinados al uso pblico o establecimientos de enseanza, o permitir su creacin, las Municipalidades debern ser autorizadas por ley. Art. 251. La primera Junta Municipal de un Municipio creado, estar compuesta por representantes de los Partidos Polticos legalmente reconocidos. Art. 252. Las autoridades policiales estn obligadas a prestar su concurso para el cumplimiento de las leyes, Ordenanzas, Reglamentos y Resoluciones, a requerimiento de las Municipalidades respectivas. Este artculo no se cumple a rajatabla por las autoridades policiales. La Polica Nacional, en desconocimiento de poder de polica que posee el municipio, necesita de una orden judicial para la prestacin del servicio o la ayuda requerida para ejecutar una orden emanada del Intendente o del Juzgado de Faltas. Art. 253. Derganse la Ley N 222 del 30 de julio de 1954, sus modificaciones y todas las dems disposiciones contrarias de esta ley. Esta ley entrar en vigencia a los sesenta (60) das de su promulgacin. Art. 254. Comunquese al Poder Ejecutivo.
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