Buena Exposicion
Buena Exposicion
importancia y no se concluyen como buenos proyectos por no haber contado con una
exposición exitosa, y esto se ve en todos los ámbitos, ya sean estudiantiles, profesionales,
de pequeños equipos de trabajo o a nivel de ejecutivos altos.
El ser humano se comunica no solo a través de su vos, sino acentuada con una expresción
corporal y con los ojos: "si logramos analizar que hace todo nuestro cuerpo en cada una de
sus partes cuando estamos frente al público nos vamos a volver locos, por eso debemos de
comenzar por tener buenas costumbres y una forma de expresarnos que tome en cuenta
todas las partes de nuestro cuerpo en una forma natural y sencilla, y esto sólo se puede
llevar a cabo por el análisis, la atención, el concentrarse y la continua práctica", estas
fueron las palabras del profesor de Teatro Jorge Gomez de la Universidad de Costa Rica en
el año 1982.
He aquí una recopilación de datos interesantes de cómo lograr en una forma natural una
exposición exitosa que lo puede llevar a tener excelentes resultados, pero se debe de tomar
en cuenta, los mayores éxitos en la vida son fuertemente impulsados por actitudes mentales
positivas.
2. El antes de la exposición
1. Concientización
2. Desarrollo e investigación
3. Preparación del Material
4. Preparación de las instalaciones físicas
5. Preparación psicológica
6. Audiencia
7. Presentación Personal
8. Puntualidad
9. Programación de la duración de la exposición.
Concientización
Antes de todo se debe ser consciente de la capacidad profesional de abordar el tema, si se
tienen la experiencia y los conocimientos necesarios para dar la exposición.
Desarrollo e investigación.
Es necesario siempre revisar nuevas fuentes de información para actualizarse y además
buscar ejemplos sencillos y entendibles sobre los temas de la exposición. Un mal ejemplo
crea confusión y te entorpece la exposición.
Por eso debemos tener mucho cuidado al realizar la presentación, a continuación algunos
consejos:
Preparación psicológica
Es necesario que el expositor esté consciente de su capacidad profesional para abordar el
tema de su exposición y de poder responder a las preguntas que le puedan hacer, para ello
debe asegurarse de que sus conocimientos sean suficientes o de contar con alguno de sus
compañeros que lo asista cuando así lo crea necesario. Para eso el equipo de exposición
debe de ponerse de acuerdo para que cuando exista alguna situación, ya sea por preguntas o
cualquier motivo, en ese caso el expositor hace alguna seña específica para solicitar ayuda,
de lo contrario no es correcto que nadie intervenga pues le quita postura y le resta
credibilidad frente a la audiencia.
Presentación Personal
Es muy importante la presentación personal del expositor o del equipo de exposición, hay
que intentar ubicarse en su presentación personal a la misma altura de la audiencia y tomar
en cuenta el lugar donde se va a exponer.
Hablemos de la presentación personal más normal en el ámbito ejecutivo:
El hombre:
Por lo general en el nivel de negocios se usa traje entero de color obscuro, con camisa de
colores claros preferiblemente blanca, corbata que tenga un poco de rojo o de amarillo y los
zapatos bien limpios y lustrados.
Por lo general los mejores expositores y ejecutivos no usan barba, pues es un factor que en
el subconsciente crea una idea de que algo puede esconder.
En el ámbito ejecutivo y serio es más favorable usar el cabello corto y bien peinado.
La mujer:
En este caso se debe de tomar en cuenta que si muestra mucho sus atribuciones físicas
puede desviar considerablemente la atención de la audiencia de los objetivos que se tenga
para la exposición. Por eso, recomendamos vestir moderadamente principalmente con
falda, ya sea un vestido o un juego de falda y saco, por otro lado si usa pantalones se hace
necesario el uso de un saco que baje más allá de la cintura.
Su maquillaje debe de ser igualmente moderado, principalmente con colores suaves.
Puntualidad
Es un requisito ejecutivo, si una gran parte de la audiencia a llegado temprano, por respeto
a ellos la exposición debe de comenzar pronto, no esperando a los que, irresponsablemente,
llegan tarde, sólo en el caso de que se espere una persona muy importante.
3. El Durante la exposición
La dicción
Dicción es el acto mismo de decir, o sea como se dicen las cosas. Para una buena dicción
hay que abrir bien la boca y respirar adecuadamente, de tal forma que sea en sí, la boca la
que hable y no la nariz o garganta. Permitiendo a la palabra dar la claridad necesaria para
ser bien entendida por la audiencia, evitando la confusión o las reacciones de "¿qué dijo?".
La intensidad de la voz
Se refiere al volumen sonoro, el cual debe ser adecuado en relación con el tamaño de la
sala, la acústica de la misma y los instrumentos de amplificación presentes o no. Entonces,
la intensidad de la voz que debe utilizar un conferencista, depende de la distancia física que
media entre el emisor y los receptores y de los otros factores ya mencionados. Es
conveniente no hablar demasiado alto; ya que se cansa tanto el conferencista como la
audiencia. Para saber si la intensidad de la voz es adecuada, basta con observar la expresión
de los oyentes mas alejados.
Un orador con voz débil, puede compensar esa desventaja con una buena articulación o con
el empleo de sistemas de amplificación.
El lenguaje Corporal
Los gestos
El ser humano no posee solamente el lenguaje hablado, también se hace uso del lenguaje
emitido por el cuerpo; logrando enriquecer el primero y además establece un canal de
comunicación más intuitivo para la audiencia permitiendo hacer sentir que realmente se
esta comprometido con lo que se esta diciendo, creando así una motivación adicional para
que el auditorio siga con interés el tema que se este tratando. A partir de este punto, es
entonces importante no descuidar los aspectos relacionados con el lenguaje somático o
expresión corporal, dentro de los cuales se puede hablar de:
Todos estos aspectos deben contribuir al afecto total y de esta forma utilizarse esta
herramienta para que el orador exprese el profundo sentimiento que lo anima.
La conducta mímica/gesticulatoria y la expresión o no-expresión del cuerpo, es siempre un
instrumento de comunicación. Cuando el cuerpo se mueve expresa sentimientos,
emociones, comportamientos y actitudes, de igual forma cuando no se mueve, manifiesta la
no expresividad del orador; lo que hace difícil concebir una comunicación sin gestos, ya
que "hablar es una cuestión de acción".
Todo buen orador con sus gestos refuerza su mensaje, ya que el gesto es un vehículo
comunicativo primordial, dependiente o independientemente del lenguaje oral. De esta
forma, las limitaciones en la expresión corporal y facial, son limitaciones en la capacidad
de comunicación e influyen negativamente en el acto mismo de la comunicación.
Cuando se habla del gesto o lenguaje corporal en oratoria, en un sentido practico para
mejorar dicha capacidad de comunicación no oral, es importante tomar en cuenta los
siguientes tópicos:
El rostro y los gestos faciales
Después de la voz, el rostro es el que más poder tiene en la elocuencia y ¡qué gracia y
dignidad aporta! Pero no hay que caer en la afectación, ni muecas. Cuidad con igual
solicitud el movimiento de los ojos; porque si es el rostro espejo del alma, los ojos son sus
interpretes. Ellos son los que expresan, en conformidad con nuestros sentimientos interiores
la tristeza y la alegría.
Ciceron
En una conferencia en donde el auditorio puede ver el rostro del conferencista, puede
decirse que el publico esta "oyendo" el gesto y la palabra. El movimiento de los músculos
faciales tiene un efecto comunicativo y contagioso.
Cuando sé esta hablando, el rostro debe adaptarse a las palabras de tal modo que en las
expresiones faciales se lean los sentimientos, como si el rostro fuera un libro abierto. El
conferencista debe entonces procurar que su cara sea expresiva. No hay que mantener un
rostro "de madera" que transmita frialdad y lejanía. Pero tampoco el rostro debe
contorsionarse como una escultura de gelatina haciendo muecas permanentemente.
Es necesario saber sonreír, y cuando se dicen cosas graciosas, expresarlo en el rostro ya que
la risa y la sonrisa son comunicativas. Y cuando lo que se dice así lo exige, hay que saber
ponerse grave, endurecer los músculos faciales, afirmar con la expresión una negativa o una
voluntad sin llegar a la exageración.
Evite los gestos y actividades sin sentido u objetivo, como movimientos de brazo o
de cabeza que no se corresponden con lo que se esta diciendo.
No realice ademanes demasiado rápidos, ni gesticulando demasiado.
Evite los ademanes demasiado nerviosos; el nerviosismo es comunicativo y se
transmite al auditorio.
Tampoco haga ademanes estereotipados, repetidos incansablemente a lo largo de un
discurso ya que esto cansa y fastidia.
Vigile movimientos como jugar con un lápiz, trazar líneas con los dedos en la mesa
o cualquier otro tipo de movimientos que tiendan a distraer al publico.
Cuidarse de los tics mas o menos inconscientes, como por ejemplo: comerse las
unas, rascarse la cabeza u otras partes, subirse continuamente los pantalones o
ajustarse el cinturón, tocarse la cara, la oreja o la nariz, colocarse bien la corbata
cada cuatro o cinco minutos etc.
Es importante tener en cuenta que los ademanes no se pueden aprender en los libros, solo
deben seguirse las recomendaciones; ya que son en sí, una expresión del interior del orador.
La postura
Es la posición significativa general del cuerpo, conservada durante un periodo de tiempo
mas o menos largo.
En este punto se puede optar por la conferencia de pie o la conferencia sentado,
dependiendo esto del tipo de conferencia, planta física y audiencia. La segunda favorece la
calma, las exposiciones apacibles, las conferencias familiares y la primera permite un
discurso mas dinámico, ya que facilita los movimientos del que habla.
No se recueste sobre la mesa que tiene delante, ni se deje caer sobre el respaldo.
Deje un espacio de unos veinte centímetros entre el abdomen y la mesa.
No desaparezca detrás de la mesa hundiéndose en la silla, como si quisiera
ampararse detrás de la mesa por temor al auditorio.
Las manos nunca deben desaparecer debajo de la mesa.
Evitar los movimientos raros de pies o piernas, especialmente si estos se encuentran
a la vista del publico por el tipo de mesa.
Ante todo debe llegar al punto de inicio de la conferencia con naturalidad, evitando
la postura que "incomunican" con el publico, como son las formas arrogantes o las
actitudes nerviosas.
Hay que desplazarse por el estrado (esto da mas vitalidad al discurso) pero no
hacerlo continuamente o como un reflejo de nerviosismo, ya que esto distrae al
publico y hasta puede llegar a exasperarlo.
No permanezca inmóvil, ya que le resta vida al discurso.
Al desplazarse no arrastrar los pies.
No volver la espalda al publico mientras habla, por ejemplo al explicar una grafica.
El orador debe saber hacer sus propios ademanes, porque todo depende del temperamento y
la comodidad del orador, de su entusiasmo, de su personalidad, del tema, del auditorio, del
objetivo o propósito de la conferencia.
La actitud general
Se debe partir de un hecho: la sola presencia del orador suscita respuestas al público. La
reacción del auditorio ante el orador no depende únicamente de las ideas que este expresa,
sino también de su presentación, comportamiento y actitud frente al publico.
Muchas veces, cuando se trata de más de un conferencista, la persona que aún no tiene la
palabra permanece a la vista del auditorio y debe cuidar los siguientes aspectos:
1. No tener una postura desgarbada, o de aquel a quien poco le interesa lo que pasa.
2. Escuche con atención a las personas que lo preceden en el uso de la palabra.
3. No esté cuchicheando con la persona que tiene al lado, ello crea un clima poco
favorable para que luego lo escuchen cuando llegue su turno de hablar; además, con
este comportamiento se desautoriza al que habla.
4. Vea y observe al auditorio, esté atento sobre todo a cómo reacciona frente a las
intervenciones de otros oradores.
5. Al iniciar, aunque se sienta nervioso o tenso, inicie con una actitud positiva y segura
de que usted conoce muy bien el tema que va a exponer (siempre y cuando así lo
haya preparado) rompa el hielo con una sonrisa, una actitud simpática y de apertura
ayuda mucho más que las frases brillantes. El mensaje que se quiere transmitir, será
mejor recibido y asimilado si el orador o conferencista "cae simpático", que si se
presenta como el experto que todo lo sabe.
Se recomienda entonces:
Una actitud abierta, sencilla y de servicio, es la mejor carta de presentación para sintonizar
con el auditorio. Sea consciente de que esta ofreciendo un servicio y además que puede
aprender mucho del auditorio al que se está dirigiendo.
El estilo
El estilo es muy importante dentro del lenguaje hablado ya que permite la mejor manera de
expresar la personalidad particular del orador. Esa "manera personal" de expresarse al
comunicar algo, se puede comparar al sistema de huellas digitales: cada persona tiene su
estilo particular. Consecuentemente, cada uno debe hablar conforme con su estilo personal.
Para un auditorio moderno, o sea, con la sensibilidad del hombre actual, sean treinta
alumnos en un aula o miles de personas en una manifestación pública, las formas o modos
retóricos, o el floreo verbal que antes parecía indispensable, ahora nadie lo tolera. La gente
no quiere que el orador haga rodeos vanos, sino que sea concreto. Alcanzando rápida y
claramente el objetivo central de la conferencia.
Según Folliet en su libro Oratoria, para que un discurso o conferencia sea seguido y
recibido por la audiencia, debe reunir algunos requisitos en cuanto al estilo, destacando las
siguientes cualidades:
Claro
Un discurso claro tiene mas posibilidades de comunicar un mensaje y de enseñar, persuadir
o convencer. Si aspira a establecer una buena comunicación y ser comprendido, no basta
con utilizar una lengua conocida; es preciso usar el lenguaje que es mejor conocido y
comprendido por quienes escuchan, la claridad de expresión equivale a claridad de
pensamiento, pues no es posible expresar claramente lo que se entiende en forma confusa.
Para lograr que el estilo sea claro, es necesario cumplir ciertos requisitos:
Fuerte
No hay que confundir hablar con fuerza o hablar alto. La energía y vivacidad se imponen
no tanto por el volumen de la voz, sino por el estilo y dinamismo expresado por la totalidad
de la persona que habla. El conferencista debe utilizar este estilo para evitar que la
audiencia se disperse o distraiga. El conferencista debe hablar con vida y con bríos, irradiar
vitalidad y animación, es decir, sea entusiasta y muéstrelo.
Para lograr un estilo de exposición fuerte, pueden seguir las siguientes recomendaciones:
1. Ante todo evitar el lenguaje aséptico, incoloro, lánguido; hablar sin compenetrarse o
"sintiendo" lo que se esta diciendo, oculta y apaga la potencia energética del ser
humano en su expresión oral.
2. Evitar el uso de términos demasiado intelectuales o abstractos.
3. No usar frases largas; se pierde fuerza.
4. La estructura sintáctica debe ser sencilla.
1. Frases cortas
2. Vocabulario sencillo
3. Sentido de lo practico
4. Reflexión personal
Variado
Hacerse entender y llamar la atención no basta, se debe retener, cuidar y recrear dicha
atención, ya que de ella depende la absorción del tema por parte de la audiencia y además la
re alimentación hacia el conferencista. Para ello lo que hay que evitar a toda costa es la
monotonía, y esto se logra alternando el ritmo, cambiando el registro de la voz y usando un
tono que de colorido al discurso.
Es recomendable entonces variar la intensidad y entonación de la voz, disminuir la
utilización de "muletillas" como "este", "digamos", "yo diría" etc. Para evitar la monotonía
también es muy importante relatar algunas anécdotas o historias y aun mejor cuando se
evocan hechos conocidos por el auditorio.
Ir directo al punto
Muchas veces se incurre en el error de hablar mucho de los aspectos que giran alrededor del
tema principal a tratar en una conferencia, lo cual hace que la audiencia se fatigue y cuando
se llega al punto central ya se ha dispersado mucho la atención y se ha perdido la
motivación del publico en seguir y absorber lo que se esta exponiendo; esto sin contar el
hecho de que si no se ha planificado adecuadamente la charla, el orador puede caer en la
sorpresa de que el tiempo asignado se agotó y ni siquiera pudo comunicar al publico el
tema por el cual asistieron a la conferencia. Por este hecho, a menos que el tema no lo
permita, se debe procurar en todo momento buscar finiquitar lo mas pronto posible el
objetivo de la charla, hablando concreta y eficazmente del tema central para luego
completar las explicaciones con algunos de los temas relacionados que ayuden a la
comprensión y asimilación del tema que origino la organización de la conferencia.
Los Sabelotodos
Nunca hace falta uno en alguna conferencia, por lo que lo más prudente es intentar no
darles más importancia de la cuenta y solicitarles que nos permitan continuar con la charla
y al final, despues de la charla, invitarlo a tener una plática mayor.
Lo que se dice al terminar son las palabras que quedan sonando en los oídos del auditorio y
probablemente las mas recordadas. Para una conclusión adecuada se pueden seguir las
siguientes recomendaciones:
Resumir las grandes líneas del discurso, poniendo de relieve lo que se cree más
importante.
Utilizar un estilo breve, enérgico, conciso, dirigido a la inteligencia, pero sobre todo
debe apelar a los sentimientos de la audiencia.
Se puede terminar con una cita, o unos versos que resuman lo expresado o que sean
invitación a la reflexión y a la acción.
Es muy importante en la conclusión. Transmitir al auditorio mensajes positivos con
el fin de crear un efecto de satisfacción en el auditorio y generar a la vez actitudes
de motivación y de comodidad.
Ante todo es imperante, que el final sea planificado ya que es la mejor manera de dejar un
buen sabor de espíritu positivista.
4. El Después de la exposición
5. Conclusiones
Para que la conferencia impartida sea exitosa es recomendable tomar en cuenta aspectos
como: realizar una breve introducción global del tema, hablar con una respiración
adecuada, utilizar los gestos, movimientos de los brazos y manos, dirigir la mirada hacia el
auditorio, dirigirse a él en forma personalizada, hablar en forma clara y concreta sin
utilizar, en la medida de lo posible, vocabulario técnico o términos en idiomas extranjeros;
utilizar ejemplos y anécdotas comunes para el auditorio con el objetivo de mantener vivo el
interés sobre el tema.
El hablar no sólo con las palabras sino con la expresión general del cuerpo, lleva a la
audiencia a tener un convencimiento y seguridad de la calidad del tema que se expone. De
suma importancia es el hecho de la puntualidad y de cumplir con los tiempos establecidos,
para evitar que el público se canse en exceso y se sienta incómodo o desilusionado, además
es un gesto de cortesía hacia la audiencia.
Para terminar se debe hacer uso de comentarios positivos que procuren mantener y
aumentar el interés del publico y además haga que se sientan satisfechos luego de asistir a
la conferencia impartida.
6. Bibliografía
Importancia de la Voz
Aún cuando usted tenga ideas claras y precisas acerca de lo que quiere decir, la
comunicación verbal no se inicia hasta que usted, el emisor, se dispone a hablar frente al
auditorio o grupo específico, que se prepara a escucharlo y que asume ante usted una
actitud más o menos expectante.
Con mucha razón se habla de pronunciar una conferencia, un discurso o una charla. Es sin
duda porque en esta fase de la comunicación está envuelto un aspecto físico y en cierta
forma material, constítuido por la voz que se ha de emitir, lo que explica la importancia de
una buena dicción.
A su vez la voz depende en gran medida de que usted pueda respirar bien, lo cual ayudará
no solo a atenuar o suprimir su nerviosismo, sino que le permitirá además disciplinar su
voz, de manera que pueda variarla de intensidad, expresión y entonación a su antojo y al
mismo tiempo que regular los ritmos y pausas, que son obligados en la comunicación oral.
Pero, ¿Puede usted mejorar su voz para que resulte más eficaz? La respuesta es
necesariamente afirmativa, porque esto dependerá del conocimiento que tenga de la
fisiología de la voz, los mecanismos de la palabra, del ajuste que se haga de este
conocimiento y de los ejercicios que conducirán a dicho resultado.
La Respiración y la Voz
Se sabe que no existe propiamente un mecanismo específico productor de la voz. La
lengua, las cuerdas vocales, por ejemplo, aunque contribuyan a la formación de la voz,
tienen otras funciones.
Por eso se afirma por el mismo hecho, de que hablar sea únicamente una función
secundaria de estos órganos, ya que es necesario un programa para la educación de la voz,
por cuanto cuando nacemos ya sabemos respirar, en cambio tenemos que aprender a hablar.
Trataré de explicar de una manera sucinta y apartada lo más posible del lenguaje técnico, la
emisión humana de la voz.
Los Fuelles
Dentro de la caja toráxica se encuentran los pulmones, colocados entre las clavículas por la
parte superior, y el diafragma por la inferior.
Unos músculos hacen que las costillas se eleven y ensanchen cuando efectuamos una
inspiración; mientras que cuando se espira, las costillas descienden y se contraen,
elevándose el diafragma y saliendo el aire, de tal manera que solamente durante la
espiración se emite el sonido que representa la palabra a través de la voz.
Cuando se habla en público es preciso poder inspirar aire muy rápidamente (sin ruido) y ser
capaz de espirarlo durante veinte segundos o más. Es muy importante aprender a respirar en
el habla.
El Vibrador
El aire comprimido de los pulmones recorre la tráquea y pasa a la laringe, que es una
especie de caja situada en la parte superior de la primera y formada por un conjunto de
cartílagos ligados entre sí, de modo que pueden moverse igual que las articulaciones de los
huesos del brazo. En el interior de la laringe, extendida entre los cartílagos, se encuentran
las cuerdas vocales, donde tiene origen la fonación.
Los Resonadores-Amplificadores
Las cuerdas vocales por sí solas no emiten ningún sonido, por lo que necesitan de cavidades
de resonancia, de igual manera que los instrumentos de cuerda requieren su correspondiente
caja.
Ese sonido muy débil, apenas perceptible producido en la laringe por las cuerdas vocales,
tiene que pasar por unas cámaras de aire situadas en la garganta y en la cabeza, que actúan
como resonadores.
Dichos resonadores por una parte, amplifican el sonido y por otra modifican el timbre,
haciéndolo más rico o melodioso, o chillón, o semejante a un aullido.
En cada uno de los resonadores, ciertos sonidos que acompañan al fundamental, producen
los "armónicos", surgiendo de la interacción de éstos, los diferentes timbres de las vocales.
La Importancia de la Articulación
El poder articular bien las palabras significa poder pronunciar correctamente cada una de
las consonantes. Las vocales son sonidos producidos por la vibración de las cuerdas
vocales, amplificadas por los resonadores de la faringe, la boca y la nariz, y no modificados
de modo apreciable por los órganos de la articulación.
Para poder articular bien se requiere de agentes que sean capaces de modificar el sonido
producido por el mecanismo de la voz; estos agentes son la lengua, los labios, los dientes,
el maxilar, el paladar y el velo palatino. Estos agentes varían el tamaño y la forma de la
cavidad bucal a través de su movimiento conjunto, logrando así la calidad de tono.
Es importante tener en cuenta que la lengua es el órgano que contribuye de modo más
importante en la claridad de los sonidos de las palabras porque, aunque la boca tenga la
apertura necesaria, los sonidos producidos no pueden modularse si la lengua permanece
inactiva o se mueve con torpeza. La diferencia de los sonidos de las vocales depende, en
parte, de la posición que ocupa la lengua.
La formación de los sonidos de las consonantes es otra función de los órganos de la
articulación.
Esos sonidos se logran con el cierre brusco, la apertura repentina y progresiva o cualquier
otra interrupción del flujo que forman los sonidos de las vocales.
Algunos sonidos consonantes, tales como d, z, ch, g y k, dependen del movimiento activo
de la lengua.
Otros elementos importantes para lograr una pronunciación clara son los labios. Si éstos se
dejan excesivamente relajados, el resultado es una serie de murmullos confusos,
especialmente en la pronunciación de los sonidos p, m, b, y f, que exigen una enérgica
acción de los labios. Cuando hable ante un micrófono trate de evitar el sonido
excesivamente explosivo de las consonantes. Cuando no utilice el micrófono los labios
deberán emplearse con mayor firmeza para darle mayor claridad y rotundidad a las
palabras.
Cualidades de la Articulación
Las más importantes o las que merecen una consideración más detenida son:
Claridad o Nitidez
Intensidad
Enfasis
Flexibilidad
Claridad o Nitidez
Generalmente, ciertos hábitos viciosos que no se han corregido a tiempo, son los causantes
de una dicción imperfecta. Aunque algunos la atribuyen a nerviosismo del dictante, esto no
es así, ya que la dicción defectuosa lo es también cuando no hay ningún motivo o estado
emocional que justifique el estado de tensión propio del nerviosismo.
Es necesario para la persona que habla en público en dejar el tiempo suficiente para que
cada sonido pueda ser articulado correctamente y pueda ser percibido con claridad. Es
necesario hablar despacio para articular con claridad y una vez que uno haya logrado la
flexibilidad necesaria del maxilar, la lengua y los labios, entonces va aumentando
paulatinamente la velocidad pero manteniendo la calma para no amontonar los sonidos de
las palabras.
Intensidad
El factor que en mayor grado afecta a la claridad es probablemente el nivel sonoro de las
palabras, que depende a su vez, por una parte, de la distancia del dictante o emisor y el
auditorio o receptor, y por otra parte, de la intensidad de los sonidos ambientales.
Una voz llega más lejos cuanto más intensa o más aguda es, porque en tal caso la
frecuencia de las vibraciones es mayor. El conferencista, dictante u orador debe siempre
asegurarse de que es escuchado por su público.
Por lo tanto, una de las responsabilidades básicas del dictante es hacer el uso más adecuado
de su fuerza sonora, es decir, debe hablar con intensidad suficiente para ser oído por todo el
auditorio.
Si usted quiere dar la impresión de energía, aumentará la fuerza de su voz. Cuando uno
habla en voz baja, da la impresión de no estar seguro de lo que está diciendo o que no cree
en lo que afirma.
Muchas veces será necesario aumentar o disminuir la voz para atraer más la atención. Estos
son recursos eficaces para despertar el interés si éste esta disminuyendo.
Enfasis
Dar sentido a lo que se dice, acentuar lo que tiene más interés, poner énfasis (lo que
equivale al subrayado o la negrita en la escritura) en aquellas partes, palabras o frases, en
las que el dictante quiere llamar la atención de los que escuchan, es fundamental en la
transmisión oral de las ideas.
El no valorar antes lo que es la médula del discurso, dónde ha de ponerse énfasis para que
sobresalga la idea principal, hace difícil que entren con claridad en la mente del auditorio
las ideas básicas del mensaje transmitido.
Es necesario enfatizar los puntos importantes, pero, ¡Cuidado! no se vaya de boca, pues si
usted intenta destacar un punto más allá de su verdadero valor o importancia perderá
credibilidad. La mejor práctica consiste en seleccionar las ideas realmente importantes, y
apoyarse únicamente en ellas, con el énfasis que merecen.
Flexibilidad
Si usted habla monótonamente sin expresar los finos matices significativos y emocionales
de los que depende una pronunciación exacta y agradable, aunque su discurso sea
perfectamente claro, puede ser que deje en quien lo escucha, una nebulosa sensación,
evitándose en cierto modo que el mensaje que usted quería transmitir llegue adecuadamente
a su auditorio.
¿Cómo se puede hacer variar la voz para que el mensaje llegue al auditorio de una manera
más completa y precisa? ¿Cómo hacer que las ideas centrales se destaquen sobre las
demás?
Las respuestas a estas interrogantes, mis queridos amigos, la encontraremos en los
próximos artículos.