Por: ₴€βα₴TiαN Huacasi Vargas
El High Frequency Active Auroral Research Program o HAARP (programa de
investigación de aurora activa de alta frecuencia) es un programa ionosférico financiado
por la Fuerza Aérea y la Marina de los Estados Unidos, la Defense Advanced Research
Projects Agency (DARPA) y la Universidad de Alaska.1 Su objetivo es estudiar las
propiedades de la ionosfera y potenciar los avances tecnológicos que permitan mejorar
su capacidad para favorecer las radiocomunicaciones y los sistemas de vigilancia (tales
como la detección de misiles).2
Las actividades del programa se realizan en la Estación de Investigación de HAARP ((en
inglés), HAARP Research Station), una instalación situada cerca de Gakona, en Alaska.
El principal dispositivo de la Estación HAARP es el Instrumento de Investigación
Ionosférica (IRI, por sus siglas en inglés), un potente radiotransmisor de alta frecuencia
que se emplea para modificar las propiedades en una zona limitada de la ionosfera. Los
procesos que ocurren en dicha zona son analizados mediante otros instrumentos, tales
como radares UHF, VHF y de sondeo digital, y magnetómetros de saturación y de
inducción.
La Estación HAARP empezó a funcionar en 1993. El IRI actual opera desde el año 2007
y su contratista principal fue BAE Advanced Technologies.
Hasta 2008, HAARP había gastado aproximadamente 250 millones de dólares,
financiados con impuestos para su construcción y costos operacionales.3
El programa HAARP fue objeto de controversia a mediados de los años 1990, debido a
la suposición de que las antenas de la Estación podían usarse como armamento. En
agosto de 2002, la tecnología HAARP tuvo una mención como tema crítico en la
Duma (parlamento) de Rusia. La Duma elaboró un comunicado de prensa sobre el
programa HAARP, escrito por los comités de defensa y asuntos internacionales, firmado
por 90 representantes y presentado al entonces presidente Vladimir Putin. El
comunicado de prensa indicaba lo siguiente:
"Los Estados Unidos están creando nuevas armas integrales de carácter geofísico que puede
influir en la tropósfera con ondas de radio de baja frecuencia... La importancia de este salto
cualitativo es comparable a la transición de las armas blancas a las armas de fuego, o de las armas
convencionales a las armas nucleares. Este nuevo tipo de armas difiere de las de cualquier otro
tipo conocido en que la tropósfera y sus componentes se convierten en objetos sobre los cuales
se puede influir".8
El Parlamento Europeo, por su parte, en una resolución del 28 de enero de 1999 sobre
medio ambiente, seguridad y política exterior (A4-0005/1999),9 señalaba que debido a
los potenciales efectos de las actividades realizadas por el proyecto HAARP, éstas eran de
trascendencia de envergadura mundial, por lo que solicita que sea objeto de una
evaluación por parte de STOA en lo que se refería a sus repercusiones sobre el medio
ambiente local y mundial y sobre la salud pública en general. En esa misma resolución
del Parlamento Europeo, se pedía que se celebrara una convención internacional para la
prohibición mundial de cualquier tipo de desarrollo y despliegue de armas que puedan
permitir cualquier forma de manipulación de seres humanos.
Teorías de conspiración
Este proyecto ha sido crítica y tema de numerosas teorías de conspiración; acusado de
ocultar su verdadero propósito. El periodista Sharon Weinberger llamó al HAARP; "el
Moby-Dick de las conspiraciones".10 11 El informático escéptico David Naiditch
denominó a este como "un imán de teorías", ya que ha sido culpado por accionar
catástrofes tales como inundaciones, sequías, huracanes, tormentas, y terremotos
devastadores en Afganistán y las Filipinas dirigido a la agitación de terroristas. Naiditch
también acusó de diversos acontecimientos incluyendo los fallos eléctricos importantes
del TWA vuelo 800, el síndrome del Golfo, entre otros. Los teóricos de la conspiración
también han sugerido vínculos entre el HAARP y el trabajo de Nikola Tesla. Según
Naiditch, HAARP es un blanco atractivo para los teóricos de la conspiración porque "su
finalidad parece enigmática para los científicos desinformados". Hasta el momento, en
ningún lugar que apoye las "Teorías de la Conspiración" se ha mostrado cómo sería
posible que las ondas de radiofrecuencia producidas por el HAARP puedan provocar
efectos tales como terremotos. Ningún experimento científico avala esa conjetura.
En agosto de 2010, varios físicos rusos acusaron a EEUU de estar tras la intensa ola de
calor rusa que originó numerosos incendios y duplicó la mortalidad. Afirmaban que el
proyecto HAARP no es solo un medio de investigación, sino una potente arma que
modifica el campo eléctrico y provoca cambios climáticos a nivel mundial12