0% encontró este documento útil (0 votos)
433 vistas13 páginas

Informe Urbanismo

Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
433 vistas13 páginas

Informe Urbanismo

Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

URBANISMO I

Hipodamos de mileto
Ciudad medieval
Ciudad árabe

Integrantes:

 Brian Fernando Roca Gutierrez


 Nancy Lissette Romero Vaca
INTRODUCCION.

URBANISMO.
El término "urbanismo" procede de la palabra latina urbs (‘ciudad’),la cual se desarrollo en la antigüedad
se refería por antonomasia a la capital del mundo romano

El urbanismo es la disciplina que tiene como objetivo de estudio a las ciudades, desde una perspectiva
holística enfrenta la responsabilidad de estudiar y ordenar los sistemas urbanos. También es la forma en
que los edificios y otras estructuras de las poblaciones se organizan o la agregación y forma de estar
distribuidas las poblaciones en núcleos mayores como ciudades.
Urbanismo

El urbanismo empezó siendo una teoría compleja que interesó desde


el primer momento a los estudiosos de la ciudad, y acabó siendo una
disciplina que reúne una suma de conocimientos sustanciales
relacionados con la construcción y conservación de las ciudades y con
el estudio de las relaciones socio-económico-ambientales que tiene
lugar dentro del fenómeno urbano, de la que se ocupa actualmente
una multiplicidad de profesionales: arquitectos, economistas,
geógrafos, ingenieros, sociólogos, y de forma exclusiva los urbanistas.

HIPODAMOS DE MILETO
Hipódamo de mileto, (Mileto, 498-408 a. C.) fue un arquitecto griego, planificador
urbanístico, matemático, meteorólogo y filósofo y se le considera el "padre" del
planeamiento urbanístico, que dio nombre al "plan hipodámico" un esquema de
ciudades en retícula. Vivió pues durante el siglo V a. C., en los albores de la época clásica
de la Antigua Grecia. Su padre se llamaba Eurifonte.

Hipodamo fue el introductor de un planeamiento urbano apoyado en calles anchas que


se cruzaban en ángulos rectos. Propuso la organización de la polis según relaciones
numéricas, en busca de la simetría. La lógica, la claridad y la simplicidad primaban en sus diseños

PLAN HIPODÁMICO.

Un plan hipodámico, en urbanismo, hace cruzar las calles en ángulo recto y crea unos islotes cuadrados
o rectangulares. Por tanto se puede decir que una ciudad tiene un plan cuadrado, o un plan damero. El
adjetivo proviene del nombre de Hipodamo de Mileto (en griego Hippodamos). Griego considerado
como uno de los padres del urbanismo cuyos planes de organización se caracterizaban por calles
rectilíneas y largas que se cruzaban en ángulo recto.

Pese a esta simplicidad aparente, este tipo de plan presenta algunos inconvenientes. Prolonga la
longitud de los trayectos (salvo si se abren "diagonales" para circular). Por otra parte, no tiene en cuenta
la topografía. Sin embargo, la fuerte pendiente de las calles de San Francisco, que son un ejemplo de los
más conocidos, es un inconveniente que constituye, precisamente, uno de los encantos de esta ciudad.

En un plan cuadriculado:

· las ciudades fundadas por los griegos en la Época helenística y por los Romanos
· muchas ciudades europeas de casas medievales o modernas plazas fuertes
· las ciudades fundadas por los europeos durante la época de la colonización, como Kinshasa o
Nueva Delhi y las ciudades fundadas después de la independencia en los países nuevos
· las ciuades reconstruidas después de una catástrofe, como el barrio de la Baixa en Lisboa
· los planes de ampliación, del siglo XIX, de ciudades como Barcelona (Plan Cerdá) y Madrid
(Barrio de Salamanca)
· las ciudades chinas, como Pekín
· los centros de las ciudades reconstruidos después de la Segunda Guerra Mundial: El Havre, Brest,
etc.

En las ciudades estado-unidenses, como Nueva York los ejes de circulación son llamados rúas o avenidas
según su orientación.

Trazado hipodámico.

De la polis a la civitas: la retícula hipodámica

Los griegos conciben la ciudad como un área de dimensiones finitas, abarcable óptica y políticamente.
Sus asentamientos se emplazan sobre una topografía irregular y se construyen como una serie de
bloques.
Así, exceptuando el acrópolis y ágoras, las ciudades de Grecia clásica eran un enjambre de células
irregulares.
Sin embargo, a través del tiempo los griegos desarrollan un concepto urbano general. Hipódamo
cristaliza las ideas del momento en una estructura urbana característica que se repite en las ciudades de
colonización; propone unos trazados de calles regulares.
Interpolando plazas abiertas en la disposición en parrilla, en el centro de la retícula sitúa el ágora,
espacio excluido del tráfico viario. Al igual que en la polis clásica, en la ciudad hipodámica faltan los ejes
dominantes y la posición de los edificios principales está aún determinada por el espacio circundante.
Ejemplos: las ciudades de Mileto y Priene.

En el siglo V a.C. la retícula ortogonal se convierte en norma para la planificación de la ciudad. La


retícula hipodámica es más bien un instrumento práctico para facilitar la planificación y la construcción
de nuevas colonias. Apoyándose en la tradición clásica y helenística, los romanos adoptan y propagan las
ideas urbanísticas de Grecia.
Urbanismo en la Roma Antigua

Las ciudades romanas estaban amuralladas y tenían un trazado bastante regular. El centro de la ciudad
era el foro, una gran plaza rodeada de tiendas, de edificios públicos y de templos.
Para el recreo y el entretenimiento de los habitantes, la ciudad disponía de teatros, termas, anfiteatros y
circos.
También había monumentos, como por ejemplo arcos de triunfo, para conmemorar alguna gesta bélica,
y acueductos para abastecer de agua a la ciudad.

El resto de la ciudad estaba ocupada por viviendas. Los ricos vivían en una casa unifamiliar que se
llamaba domus. Los más humildes habitaban en casas de pisos, llamadas insulae (islas).

Ciudades con planeamiento hipodámico


Plano de la ciudad de Santiago, capital de Chile, en 1777. Plano de la ciudad de Lima en 1750.

CIUDAD MEDIEVAL

Condicionantes ecológicas de los asentamientos y geografia envolvente

El tener que adaptarse a una topografía


irregular condicionó la especial fisonomía de la ciudad
medieval. El trazado de las calles tenía que acomodarse
a las dificultades del terreno y por eso resultaban
irregulares y tortuosas

Con respecto al clima el hombre utiliza los ríos y otras fuentes, para implementar la técnica del
regadío. Las aguas que abastecían este regadío eran pequeños ríos que entrecruzaban el feudo y se
hacían canales para mantener húmedas las cosechas.
Patrones de urbanización

Las partes que componen la ciudad medieval son normalmente:

- La muralla, con sus torres y puertas


- Las calles y espacios afines destinados a la circulación
- El mercado, alojado en el interior de un edificio y dotado de otros establecimientos
comerciales
- Plaza de la iglesia, que se alza en su propio espacio urbano

La muralla

Las riquezas de un asentamiento requerían


protección, en ese caso, se hacía necesario rodear a
la ciudad con una muralla. Las murallas que
rodeaba la ciudad constituía un sistema de defensa
mucho más antiguo y mucho más popular que el
castillo; el castillo era un símbolo visible de
sometimiento, la muralla alrededor de la ciudad
recordaba a los burgueses sus derechos como ciudadanos y su comunidad de intereses.

El contraste claramente definido entre campo y ciudad una característica medieval.

Durante el periodo renacentista las murallas iban a adoptar características extremadamente complejas y
costosas, hasta tal punto que las defensas de la ciudad llegaron a ser, probablemente, el principal
condicionante de la forma urbana. En ocasiones las murallas se construían asimismo para encerrar
dentro de su perímetro a nuevos suburbios discontinuos.

Las calles

Todas las ciudades medievales disponían de un espacio, toda


era un mercado. El comercio y la producción tenían lugar por todas
partes en la ciudad: en espacios abiertos y en espacios cerrados; en
espacios públicos y en espacios privados. Las principales vías públicas
que unían el centro con las puertas de la ciudad, aunque con
frecuencia eran poco más que estrechos e irregulares callejones en las
ciudades de crecimiento orgánico, constituían tanto extensiones
lineales del mercado como rutas de comunicación, y la noción de una "red de tráfico" se hallaba tan
ausente como el propio tráfico rodado constante.

Partiendo de las calles, daban acceso a calles menores y permitían el desarrollo de los jardines
traseros como patios. La city de Londres constituye uno de los mayores ejemplos de este tipo de
complejidad interna.

Los desplazamientos en las ciudades medievales se efectuaban


generalmente a pie. La pavimentación de las calles comenzó a
principios del periodo; Paris en 1185, Florencia en 1235, Lubeck en
1310 y, hacia 1339, toda Florencia estaba pavimentada.

La ciudad medieval adquirió su tradicional ambiente callejero, con su intimidad, su


"romanticismo" y las repetidas sorpresas visuales. Por encima de todo era aparentemente accidental.

La típica ciudad medieval se hallaba más próxima a lo que ahora denominaríamos una aldea o
una población rural que a una moderna y abarrotada aglomeración urbana comercial. Muchas de las
ciudades medievales que vieron detenida su expansión antes del siglo XIX aun presentan jardines y
huertos en el corazón del municipio. La pequeña ciudad de Turnes, en Flandes, resume con su noble
plaza al centro , su grupo de edificios públicos, entre los que figura la catedral, una gran iglesia urbana,
el ayuntamiento, los juzgados, etc., sus casas alineadas a los largo de las calles con continuidad,
aprovechando económicamente cada metro de fachada, pero provista de amplios jardines en su parte
trasera.

Las calles resultaban irregulares por la topografía en que se encontraba la ciudad; por lo general
las calles importantes partían del centro y se extendían radialmente hasta las puertas del recinto
fortificado, otras calles secundarias unían estas radiales muchas veces formando circulo entorno al
centro, este es el patrón Radiocéntrico y que se repite mucho en las ciudades medievales.

El perímetro de las ciudades, en estos casos solía ser sensiblemente circular o elíptico dado que
resultaba el más económico y el de más fácil defensa. El centro de la ciudad lo ocupaba siempre la
Catedral o el Templo, por lo cual la ciudad adquirió un aire espiritual de primer orden.

En general las calles radiales más importantes eran las únicas para el tráfico y las secundarias
solían ser únicamente para los peatones.
El mercado

Dos tipos son comunes tanto a la ciudades de crecimiento orgánico como a las planeadas:

El primero, aquel en que le mercado ocupa una plaza destinada a este único fin, situada normalmente
en el centro urbano o en sus inmediaciones.

El segundo, en que aquel se sitúa en un ensanchamiento de la calle principal.

Otros dos tipos de mercado en poblaciones de crecimiento orgánico: las ampliaciones laterales de la
calle principal; y las plazas a las puertas de entrada a la ciudad.

En las poblaciones planeadas cuyo trazado se basa en una estructura en retícula regular, la plaza del
mercado es el tipo más frecuente. En este caso su forma general es la de un hueco en la retícula,
rodeado por calles en sus cuatro lados, desarrolladas en torno a un castillo, donde el mercado está
situado frente a este ultimo.

- En la Europa continental era usual que los edificios que rodeaban la plaza tuvieran la misma
altura, y estuvieran unidos en planta baja mediante soportales bajo los cuales las calles se
prolongaban frecuentemente a lo largo de la plaza.

En las poblaciones sin planeamiento, la plaza y la calle del mercado desafían cualquier
descripción precisa: no había dos trazados iguales cada una poseía su propio carácter espacial distinto.
La plaza del mercado era una figura irregular, triangular en ocasiones, poligonal u ovalada en otras,
ahora aserradas, ahora curvada, aparentemente arbitraria en su forma, por que las necesidades de los
edificios que la circundaban eran prioritarias y determinaban la disposición del espacio abierto. En varios
casos dos o más plazas forman una secuencia espacial. Las tiendas solían ser de reducidas dimensiones,
a menudo no superaban los dos metros de anchura.

Además se su función comercial, muchas plazas eran suficientemente grandes para albergar
reuniones públicas en su interior.

En las ciudades que han evolucionado de forma natural a partir de antiguas aldeas, puestos
comerciales, etc. La vía pública principal se convierte automáticamente en emplazamiento del mercado
ya que el tráfico es el elemento vital en el crecimiento de la ciudad. El mercado callejero es común a
todos los países europeos; los mejores ejemplos se hallan quizás en Alemania, Austria y suiza.
La plaza de la iglesia

El espacio situado ante la iglesia el Parvis medieval no


debe confundirse con aquella parte del cementerio contigua a la
iglesia. Era en el Parvis donde los fieles se reunían antes y
después de los oficios divinos, donde escuchaban los ocasionales
sermones al aire libre y donde veían pasar las procesiones.
Frente a la fachada occidental de la iglesia.

Allí la gente de afuera de la ciudad dejaba sus caballos, por lo


cual pronto se construyeron establos de varios tipos. El Parvis y
el cementerio obligaba a que las iglesias estuvieran
generalmente situadas dentro de su propio espacio. Como este
lindaba frecuentemente con la plaza del mercado, la existencia
de un núcleo bipartido es una característica típica de las ciudades medievales, tanto en las planeadas
como en las no planeadas.

Constitución morfológica y tipo arquitectónico característico

Se destacan tres tipos fundamentales de morfología:

1.- Irregular: se desarrolla sin un patrón


determinado, siguiendo el crecimiento orgánico
y la dirección y forma que establece la
población.

2.- Radiocéntrico: constituida por un área central y luego rodeada por viviendas ordenados en
forma de círculos y radios.
3.- Regular : caracterizado por la forma cuadriculada a manera de tablero
de damas.

En otras palabras, una aldea medieval se convertía en ciudad cuando adquiría la función
secundaria de centro del comercio local, y, probablemente también, al desarrollar algún tipo de
industria especializada de pequeñas dimensiones, a la vez que cierto porcentaje de sus habitantes
dedicaban parte de su tiempo a estas ocupaciones no agrícola. La mayoría de ciudades eran de tamaño
muy reducido en comparación con los patrones modernos y, hasta finales de la edad media, un buen
número de ellas no eran mucho mayores que sus aldeas vecinas.

Ciudades de una población de 3,000 a 8,000 habitantes o más aproximadamente son las
primeras ciudades medievales, excepcionalmente grandes.

La ciudad medieval es el resultado de la interrelación de los seis factores siguientes: su


estructura económica (mercado, artesanía, comercio); su estructura física (trazado urbano, edificios
públicos, fortificaciones); su personalidad legal (constitución, organismos legales, circunscripciones
administrativas); su situación geográfica (comunicaciones terrestres y fluviales, puentes, puestos de
parada, puestos de reabastecimiento) y su vitalidad política.

LA CIUDAD ISLÁMICA

Durante la segunda mitad del siglo VII, Mahoma llevó a cabo una impresionante expansión del Islam por
el Norte de África, Oriente Mediterráneo, Sicilia y Cerdeña y casi toda la Península Ibérica.

Se solían establecer en ciudades ya existentes como Alejandría, Antioquía, Damasco y Jerusalén así
como en España se establecieron en Córdoba (capital). También fundaron ciudades nuevas como por
ejemplo Bagdad.

La ciudad islámica de la era medieval respondía a un tipo


de sociedad introvertida y fuertemente jerarquizada en la
que las relaciones comunitarias son mínimas. La vida se
desarrolla dentro de la vivienda, muy espaciosa y lujosa, sin
apenas vanos exteriores.
La calle es irregular y estrecha en el que con frecuencia hay
calles que no tienen salida. Son auténticos laberintos.
Muchas de estas calles forman barrios con puertas que se cierran por la noche y los días de fiesta,
aislándolos del resto de la ciudad. No hay en la ciudad islámica plazas, edificios públicos y de diversión,
como teatros y circos. Los únicos lugares comunes son los baños, el zoco y la mezquita.

La sociedad se rige por el Corán. Se reduce las relaciones sociales. Desaparece la zona pública.

Son ciudades muy monótonas donde en todas se distinguen las siguientes zonas:

- Vivienda privada

- Mezquita: es el lugar donde se lleva a cabo el culto religioso

- Baños: son las termas romanas

- Se pierde la regularidad y las alineaciones rectas de las ciudades. Estas se sustituyen por calles
estrechas con continuos cambios de dirección y a menudo sin salida

- El Corán acentúa el carácter reservado y secreto de la vida familiar. Las casas no revelan al
exterior su forma y su importancia

- La religión prohíbe representar la forma humana, por lo que la decoración será abstracta,
compuesta por figuras geométricas y signos de escritura

Simplicidad: la ciudad árabe es simple y tosca desde el punto de vista funcional y formal. Se produce un
empobrecimiento urbano respecto a Roma y a Grecia.

En la ciudad medieval islámica existen tiendas fijas y mercados permanentes, cosa que no encontramos
en las cristianas; no en vano su población supera en mucho a estas. Algunas de ellas cuentan con más de
100.000 habitantes, y otras los 500.000, como Córdoba, Bagdad, Damasco, Toledo, Granada, Fez o
Marraquech. Se trata de una cultura urbana muy desarrollada, y con una morfología uniforme que se
extiende desde la península ibérica hasta la India.

La ciudad medieval islámica está amurallada y por lo tanto tiene puertas en las que se pagan impuestos
de paso por las mercancías. La muralla encierra la medina: la ciudad. Tras las murallas surgen barrios de
arrabales, frecuentemente especializados, donde se sitúan los oficios no deseados dentro de la ciudad,
como los curtidores.

Estructura:

 La medina: era un recinto amurallado que formaba el núcleo principal de atracción de la ciudad.
En ella está:

 La mezquita mayor: atraía el comercio a sus alrededores

 La alcaicería: mercado cerrado a los productos más valiosos

 Las alhóndigas: donde se venden mercancías foráneas a la vez que sirven de posadas
 Los baños

 Los zocos y mercados permanentes

 Los barrios y arrabales: constituían el asiento de la población. También estaban amurallados (a


veces existía un barrio dentro de la medina) y limitados por puertas que se cerraban de noche,
formando como una pequeña ciudad independiente con su pequeña mezquita, alhóndigas,
zocos, etc... A veces se formaban mercados alrededor de las puertas

BIBLIOGRAFIA

[Link]

[Link]

[Link]

[Link]

También podría gustarte