SISTEMAS DE CONTROL CONSTITUCIONAL
El Control de constitucionalidad es el mecanismo jurídico por el cual para
asegurar el cumplimiento de las normas constitucionales y se invalidan las
normas de rango inferior que no hayan sido hechas de conformidad con
aquellas
Los órganos de control serán, por ende, tanto el Poder Judicial (a través de
todos los magistrados, sin importar el fuero de su origen) como el Tribunal
Constitucional (como supremo y último intérprete de la Constitución). El primero
controla, por ser un "poder", con independencia, a los otros dos (legislativo y
ejecutivo) para que no contravengan, en sus atribuciones o dictado de leyes, a
la Constitución.
El segundo controla tanto al Poder Judicial (por ser última instancia en tutela de
derechos y de la Constitución y por el carácter vinculante de sus resoluciones)
como al los otros dos, por ejemplo, en la acción de inconstitucionalidad de una
ley.
o Difuso (o desconcentrado): cualquier juez puede realizar la
verificación de constitucionalidad.
o Concentrado (o especializado): es el sistema ideado por Kelsen
que resumimos anteriormente . Algunos países la han implementado
exactamente como él propuso; otros ubicaron al Tribunal Constitucional
dentro del Poder Judicial. Otros países quedaron a mitad de camino
otorgando la función del tribunal constitucional a un órgano ordinario del
Poder Judicial, sea a la Corte Suprema o a una sala de ella llamándola
"Sala Constitucional".
o Paralelo: intenta compaginar las ideas del sistema difuso y del
concentrado . Así, por ejemplo, todos los jueces resuelven las cuestiones
de constitucionalidad en las acciones ordinarias con efectos inter partes,
pero en ciertas acciones especiales, generalmente reservadas a ciertos
órganos (Presidente, Fiscal General) van directamente al Tribunal
Constitucional cuya sentencia será erga omnes. O bien el Tribunal conoce
por apelación en los aspectos constitucionales de los casos comunes
pero es primera instancia en las acciones generales de
inconstitucionalidad.