IGLESIA BÍBLICA BAUTISTA DE VISTA ALEGRE
MINISTERIO DE NIÑOS
CLASE DE ESCUELA DOMINICAL
La Tragedia de la Incredulidad
Lectura Bíblica (El maestro debe estudiar para preparar la clase)
Deuteronomio: Capitulo 1; Hebreos 4: 1-11
Versículo de memoria
Pequeños 4-7: “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para
apartarse del Dios vivo;” Hebreos 3:11
Grandes 8-11 “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para
apartarse del Dios vivo;” Hebreos 3:11
Objetivos:
Demostrar confianza en Dios poniendo por obra su Palabra, considerando que la incredulidad acarrea
terribles consecuencias.
INTRODUCCIÓN
A. ESTAS SON TODAS LAS COSAS QUE HABLÓ MOISÉS A TODO EL PUEBLO (Dt. 1:1, 3)
Los versículos en mención nos llevan a considerar por lo menos tres cuestiones importantes:
1. Moisés es quien habla. De él se vale Dios para transmitir su mensaje, de la misma manera en que se valió de él en
el pasado para obrar hechos portentosos: La liberación de Egipto, la entrega de las tablas con los términos del
pacto, la conducción del pueblo por el desierto y otros milagros.
Dios se sigue valiendo hoy de sus siervos fieles y comprometidos con su causa, especialmente de aquellos que creen y
marchan hacia delante. 2. Habla a todo Israel. Esta es una recapitulación de la ley, atendiendo al hecho que la
mayoría del pueblo es joven y se encuentran a punto de entrar a la Tierra Prometida; en este instante se
encuentran acampados sobre la llanura del Jordán situada al noroeste del Mar Muerto, conocido como
Transjordania o “más allá del Jordán”. Es improbable que estuvieran todos escuchando, pero sí, los
representantes de cada tribu que luego trasladarían fielmente el mensaje al todo el pueblo. 3. “Todas las cosas”.
Esto quiere decir todos los consejos que Dios les había dado. Se refiere a todos los temas principales de su fe y
sus deberes como pueblo escogido. El momento era glorioso. El líder escogido por Dios estaba trasladando a sus
dirigidos todo el mensaje, sin ocultar ningún detalle que pudiera perturbar la vida del pueblo en la nueva
morada. Este es un fiel reflejo de lo que debe ser la labor pastoral a la iglesia joven de hoy.
B. “ONCE JORNADAS HAY” (Vs. 2): CERCA, PERO LEJOS
Sólo once jornadas, pero les llevó 40 años. Este es un hecho muy criticable. Sin duda sobran comentarios negativos,
pero mejor estudiemos nuestras vidas y saquemos nuestras propias conclusiones, porque tantas veces nos sucede lo
mismo. La bendición está muy cerca, pero decidimos dar un gran rodeo para llegar a ella. En este rodear muchos han
perecido en el desierto espiritual sin haber, ni siquiera, llegado a la frontera.
Algunos factores muy variados como la negligencia, apostasía, pereza, etc., pueden demorar nuestro caminar. “Once
jornadas”. Esta situación debe alertarnos. Si al fin de tanto estamos por entrar es necesario que prestemos
atención sin volver a ningún lado ni subestimar a quien demora más de la cuenta, “no sea que nos deslicemos”
(Hebreos 2:1).
En la demora muchos han fracasado y muerto; pero otros seguimos luchando, y aún, avanzando. Pues mientras es
tan humillante para nosotros el ser tardos en aprender, es una gracia especial de Dios el afanarse tanto por
nosotros a fin de asegurarnos en nuestra enseñanza.
II. REFLEXIÓN
1. El viaje de Israel desde Horeb a Cades-Barnea ilustra la historia de muchas almas en cuanto a su deseo de encontrar
la paz. 2. Muchos del pueblo del Señor andan durante años dudando y temiendo, sin conocer la verdadera libertad con
que Cristo nos hizo libres. 3. Muchos persiguen en su posición y estilo: con falsos manuales de devoción, saboreando
falsas enseñanzas o adormecidos en su legalidad. Oremos por ellos y por nosotros mismos, considerando que la prueba
ya pasó, que los 40 años se han cumplido y que ahora está más cerca de nosotros la salvación que cuando creíamos
(Romanos 13:11).
B. LA NEGATIVA DE ENTRAR Y POSEER LA TIERRA (Dt. 1:26-33)
Esta actitud negligente se describe con los siguientes pasos que tomaron:
PRIMERO: No quisieron subir (vs. 26).
SEGUNDO: Murmuraron en sus tiendas (vs. 27).
TERCERO: Se quedaron en sus casas, no se formaron para continuar la marcha.
CUARTO: Culparon a Dios de aborrecerlos.
Se ve una gran disposición a desobedecer, basado en informes reales, pero vistos sin los ojos de la fe. Por no tener fe
vieron:
0 Ciudades grandes y amuralladas. Pero Dios podía derribarlas; lo demostró en Jericó (Josué 6:20).
1 Enemigos más grandes, gigantes. Pero Dios ya los había librado de Egipto.
OJO CON ESTO. Frecuentemente olvidamos las maravillas de Dios y retardamos su bendición sobre nosotros. La
negativa de entrar y poseer la tierra trajo consecuencias lamentables.
0 Acarrearon juicio sobre sí (vss. 34-40). “No verá hombre alguno de estos, de esta mala generación, la
buena tierra” (vs. 35). Esto nos enseña cosas importantes. 1. El pueblo se desheredó a sí
mismo y quedó fuera del propósito divino por una generación completa. 2. Dios no obliga a
nadie. Permite que cada cual ejercite su libre albedrío. Sin embargo, podemos traer sobre
nosotros consecuencias negativas. 3. Podemos poner en peligro nuestra felicidad futura por un
momento de rebeldía e incredulidad.
1 “También contra mí se airó Jehová por vosotros” (vs. 37). Moisés no era solamente su dirigente, sino
profeta y mediador; pero provocado por las quejas de la gente (aunque esto no es justificación)
actuó con incredulidad (Números 20:10-12). De esa manera quebrantó la fe en el Señor no
reverenciándole como santo (Deuteronomio 32:51). “A Moisés se le había acaba la paciencia. El
pueblo se había quejado incesantemente. En un ataque de ira tildó al pueblo de rebelde y en
lugar de hablarle a la roca, la hirió. El agua salió a borbollones” (H. C. Mears).
2 Toma de decisiones incongruentes con la realidad: luego de rechazar intentar entrar. Los israelitas
rebeldes intentaron penetrar a Canaán (vss. 41-46). Sin embargo, el que estuvieran dispuestos
a corregir su primera rebelión no expió su pecado. Este intento les hizo concientes del juicio
divino. Parece característico del humano el no apreciar lo que se tiene hasta que lo ha perdido.
En Cantares 5:2-8 podemos ver reflejada claramente esta reacción tardía hacia el amor del Señor
que nos busca.
3 Aprendamos aquí la lección de lo que significa aceptar lo mejor que Dios nos ofrece. Él ofrece lo
perfecto, y a veces lo rechazamos. La oportunidad se pierde para siempre. Todo varón de más
de veinte años para arriba que se negó a entrar en la Tierra Prometida la primera vez murió en el
desierto.
Sólo Josué y Caleb quedaron excluidos del juicio debido a las siguientes razones:
0 Siguieron fielmente a Jehová (Deuteronomio 1:36; Números 14:24; Josué 14:8-9).
1 Con una pequeña minoría dijeron y aconsejaron a los israelitas que podrían ocupar la tierra con ayuda
de Dios (Números 13:30, 14:6-9).
2 En resumen, estaban seguros que iban a entrar en Canaán porque Dios estaba con ellos.
III. CONCLUSIÓN
0 Insistir en hacer lo bueno cuado no es el memento porque Dios ha dicho que no, es rebelión, como hacer lo
malo cuando debemos obedecer (vs. 43).
1 Jehová habló, ¿qué tenía que hacer el pueblo? Nada más que obedecer. Solamente debían descansar en el
amor y obedecer los mandamientos de Jehová su Dios. En esto estaba el secreto de su paz, su felicidad
y seguridad.
2 Quizá podemos preguntarnos ¿De qué manera guía Dios ahora a su pueblo? Ciertamente no esperamos oír su
voz, o esperar el movimiento de una nube, pero tenemos algo mucho mejor. Existen por lo menos tres
vías: La Palabra de Dios, el Espíritu de Dios y nuestro propio espíritu. Las siguientes preguntas podrían
servirnos de guía para entender, si queremos saber, cuándo estamos desviándonos del propósito de Dios
y si estamos cayendo en desobediencia.
0 ¿Lo prohíbe la Biblia explícitamente? ¿Quebranta alguna enseñanza de las Escrituras? (Juan
12:48).
1 Los mejores cristianos que conozco ¿participan de ello? Si Cristo viniera hoy, ¿lo estaría
haciendo? Recordemos que Él debe ser siempre nuestro primer ejemplo (I Pedro 2:21;
Juan 17:16).
2 ¿Me gustaría estar ocupado en esta actividad cuando Cristo vuelva? (Tito 2:12-14; I Juan
3:3).
3 ¿Apagará mi espiritualidad, o sería un obstáculo para mi comunión con el Señor? ¿Colosenses
3:1-3).
4 ¿Puedo convertirme en piedra de tropiezo para algún hermano débil? (I Corintios 8:9-13).
5 ¿Cómo afectará mi testimonio delante de uno que no sea creyente? (Filipenses 2:15).
3 Constantemente nos asaltan por problemas que pueden hacernos desviar del propósito; pero el pueblo de Dios
que afirma creer en Jesucristo como Salvador, tiene una base razonable para confiar en Dios al
enfrentarse con las dificultades de la vida. La persona que ha pasado de las tinieblas a la luz, de la
potestad de Satanás a Dios, y ha recibido el perdón de los pecados (Hechos 26:18), ha tenido una
transformación efectuada por un poder sobrenatural, lo cual le capacita.
4 Con frecuencia es nuestro temor el que nos impide a disfrutar todo lo que Dios quiere darnos. Tenemos miedo
de lo que puedan decir otros. Tenemos miedo de lo que pueda pasar si depositamos incondicionalmente
toda nuestra confianza en Cristo