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Malos Habitos Fabi

Este documento describe varios malos hábitos como chuparse el dedo, respirar por la boca y dormir de un solo lado que pueden afectar la salud oral de los niños y provocar problemas como malformaciones dentales. Explica que estos hábitos son comunes y pueden corregirse a tiempo con la ayuda de los padres y un especialista para prevenir complicaciones.
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Malos Habitos Fabi

Este documento describe varios malos hábitos como chuparse el dedo, respirar por la boca y dormir de un solo lado que pueden afectar la salud oral de los niños y provocar problemas como malformaciones dentales. Explica que estos hábitos son comunes y pueden corregirse a tiempo con la ayuda de los padres y un especialista para prevenir complicaciones.
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MALOS HABITOS

Hábitos

Practicas adquiridas por repetición


frecuente de un mismo acto, que en
un principio es conciente y luego
inconciente.
Salud oral no es sólo cepillarse

Algunas costumbres como chuparse


el dedo, dormir por un mismo lado, o
preferir solo alimentos blandos
afectan su salud oral y pueden
provocar hasta malformaciones. A
tiempo es posible corregir estos
vicios y prevenir complicaciones.
Existen una serie de hábitos o costumbres
en los niños que afectan su buena salud
oral. Los más comunes son los de:

- Succión
- Respiración
- Deglución
- Masticación
- Postura
Algunos, como el de la succión, pueden
presentarse desde temprana edad; otros,
después de los 3 años. Todos son
susceptibles de ser corregidos a tiempo
para prevenir complicaciones. En
promedio, de cada 20 niños que visitan por
primera vez el consultorio, hasta el
cincuenta por ciento tienen algún hábito
que afecta el conjunto de la cavidad oral
(músculos, huesos o dientes)
Hábito de succión

Los hábitos de succión más comunes son


el chupar el dedo y utilizar chupos
defectuosos.

El resultado: se afecta la posición de los


dientes, provocando una salida del maxilar
superior, deformidad del paladar y
mordidas abiertas.
Hábito de respiración

Los de respiración, entre tanto, se


presentan en niños que respiran por
la boca y conllevan a una mala
posición de la lengua, mordidas
abiertas y avances mandibulares (la
mandíbula se va hacia delante).
Hábito de deglución

En los de deglución podemos destacar la


inadecuada posición de la lengua. Es normal que
cuando uno come o pronuncia ciertas palabras
coloca la punta de la lengua en la parte superior
del paladar contra las rugas palatinas. En este
hábito, los niños colocan la punta de la lengua
entre los dientes superior e inferior anteriores,
provocando que la mandíbula tenga la tendencia
de irse hacia delante y mordidas abiertas.
Hábito de masticación

En cuanto a la masticación, el principal


error es masticar más por un solo lado
(debe ser bilateral), o preferir siempre
alimentos muy blandos que no permiten un
desarrollo adecuado de los maxilares.
Estos hábitos provocan apiñamientos de
los dientes y otras complicaciones por no
ejercitar los maxilares.
Hábito de postura

Si de posturas se trata, aquí también hay una


serie de vicios que son perjudiciales. Por ejemplo,
dormir siempre por un solo lado, o en los
estudiantes, el colocar el brazo sobre el pupitre y
la mano siempre sobre una mejilla; el hacer
gestos o mímicas con regularidad, (muecas).
Estos hábitos ocasionan mordidas cruzadas
unilaterales (que el maxilar superior esté por
detrás del inferior, cuando lo normal es que sea el
superior el que sobresalga) y desviación de la
mandíbula.
Prevención

Detectar a tiempo todos estos malos hábitos orales es importante para


prevenir las complicaciones y permitir el desarrollo de una dentadura sana

1. Los padres deben motivar a los niños a corregir estos hábitos,


enseñándoles a masticar, a respirar correctamente y corregir estas posturas
a temprana edad.
2. En cuanto a la masticación, y para garantizar un adecuado desarrollo de
los maxilares, es recomendable que el niño coma carne, calados, manzana,
zanahorias, y quitarles la comida más blanda, como por ejemplo, compotas
y papillas.
3. En las noches, los padres deben chequear al niño si duerme más por un
lado, y si está respirando por la boca, cerrársela con cuidado.
4. En cuanto al hábito de succión del dedo, hasta los 3 años no es tan
problemático, después de esa edad, se debe pensar en visitar al
especialista y en comenzar a motivar al niño para que deje la succión del
dedo de manera adecuada, sin recurrir a castigos.

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