2 Timoteo 2
(Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy)
2 Timoteo 2
El Buen Soldado de Jesucristo
1 Tú, pues, hijo mío, fortalécete en la gracia que hay en Cristo Jesús. 2 Y lo que has oído
de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga (confía) a hombres fieles que sean
capaces de enseñar también a otros. 3 Sufre penalidades[a] conmigo, como buen soldado
de Cristo Jesús. 4 El soldado en servicio activo no se enreda en los negocios de la vida
diaria, a fin de poder agradar al que lo reclutó como soldado.
5 También el que[b] compite como atleta, no gana el premio[c] si no compite de acuerdo
con las reglas[d]. 6 El labrador que trabaja debe ser el primero en recibir su parte de los
frutos (de la cosecha). 7 Considera lo que digo, pues el Señor te dará entendimiento en
todo.
2 Timoteo 2 (La Biblia de las Américas)
2 Timoteo 2
El buen soldado de Jesucristo
1Tú, pues, hijo mío, fortalécete en la gracia que hay en Cristo Jesús.
2Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres
fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
3Sufre penalidades conmigo, como buen soldado de Cristo Jesús.
4Ningún soldado en servicio activo se enreda en los negocios de la vida diaria, a fin
de poder agradar al que lo reclutó como soldado.
5Y también el que compite como atleta, no gana el premio si no compite de acuerdo
con las reglas.
6El labrador que trabaja debe ser el primero en recibir su parte de los frutos.
7Considera lo que digo, pues el Señor te dará entendimiento en todo.
2 Timoteo 2 (Reina-Valera 1960)
2 Timoteo 2
Un buen soldado de Jesucristo
1 Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
2 Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean
idóneos para enseñar también a otros.
3 Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.
4 Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que
lo tomó por soldado.
5 Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.
6 El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.
7 Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.
Soldado Romano:
El Soldado Romano: El soldado romano, labrador latino armado, era, en general,
un hombre pequeño, moreno grueso y robusto, que los trabajos del campo hablan
endurecido al trabajo. No se admitían además en el ejército sino a hombres cuya
robustez fuese probada, y el consejo de revisión que seguía al enganche, era
extremadamente severo Los soldados romanos mostraron notable resistencia en las
fatigas del servicio.
Hacían, como la infantería moderna, marchas de a8 a 32 kilómetros, con una carga
de 6o libras romanas, casi unos 20 kilogramos. Cada hombre llevaba en marcha,
además de sus armas, diversos utensilios hacha, pala, azadón, y quince días de
víveres. Esta carga la llevaban en el hombro derecho, atada a una percha. Una vez
llegados a la etapa, los soldados debían fortificar el lugar antes de darse al
descanso. Los empleaban también en construir caminos, y es sabido que
manejaban la pala y el azadón tan bien como la pica y la espada. Además eran tan
sobrios como infatigables andadores y excelentes jornaleros.