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Innatismo y Racionalismo en Filosofía

El documento trata sobre el innatismo, una teoría filosófica que sostiene que existen ideas u estructuras mentales previas a la experiencia. Explica que autores racionalistas como Platón, Descartes y Leibniz defendieron posiciones innatistas, mientras que autores empiristas como Aristóteles, Locke y Hume las negaron. También menciona a Immanuel Kant y Noam Chomsky como pensadores que incluyeron presupuestos innatistas en sus teorías.

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Innatismo y Racionalismo en Filosofía

El documento trata sobre el innatismo, una teoría filosófica que sostiene que existen ideas u estructuras mentales previas a la experiencia. Explica que autores racionalistas como Platón, Descartes y Leibniz defendieron posiciones innatistas, mientras que autores empiristas como Aristóteles, Locke y Hume las negaron. También menciona a Immanuel Kant y Noam Chomsky como pensadores que incluyeron presupuestos innatistas en sus teorías.

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Innatismo

En Filosofía, se denomina innatismo a la teoría que afirma que en los seres humanos
existen ideas o estructuras mentales previas a la experiencia.

Literalmente la noción de innatismo indica que algún tipo de idea, conocimiento, o


contenido mental está presente en el momento en que un organismo nace, es decir, que no
es adquirido o aprendido por éste. En principio toda doctrina innatista9 acaba teniendo casi
siempre una vinculación con las doctrinas relacionadas con el racionalismo. Así, las teorías
innatistas están presente en el padre de todos los racionalistas,Platón, y de los autores
modernos que se agrupan en torno al racionalismo de los siglos XVII y XVIII, como son
Descartes, Spinoza o Leibniz, entre otros. Lógicamente los filósofos que mantienen
posiciones empiristas, como son Aristóteles, Locke y Hume, niegan la posibilidad de ideas
o contenidos mentales innatos, pudiendo resumir la postura de todos ellos en el adagio
tradicional Nihil est in intellectu quod non prius fuerit in sensu (Nada hay en la mente que
previamente no estuviera en los sentidos). Es destacable el hecho de que los autores
racionalistas, y consecuentemente, innatistas, den una gran importancia a las matemáticas,
como modelo de conocimiento. También lo es que la tradición complementaria, el
empirismo, se haya desarrollado sobre todo en el ámbito anglosajón y mucho menos en el
pensamiento continental, al contrario que el racionalismo. Inmanuel Kant es el filósofo que
intentará salvar la oposición racionalismo/empirismo, sin que por ello pueda abandonar
presupuestos innatistas, como son las intuiciones de espacio y tiempo y las categorías o
conceptos a priori de la razón pura, cuya función esencial es organizar el caos de
sensaciones que es la experiencia, y en definitiva, hacer posible el conocimiento. Ya en
tiempos más próximos se pueden encontrar presupuestos innatistas en la Teoría de la
Gramática Transformacional y generativa del lingüista estadounidense Noam Chomsky.

Empirismo
David Hume es considerado el más importante empirista y personaje de la Ilustración
escocesa. Se presenta su estatua en Edimburgo, Escocia.

Empirismo proviene del término griego εμπειρισμός (textualmente, experiencia), la


translación latina es experientia, de la que se deriva la palabra experiencia. También se
deriva del termino griego y romano de empírico, referiéndose a médicos que consiguen sus
habilidades de la experiencia práctica, oponiéndose a la instrucción en la teoría.[1]

En la filosofía, empirismo es una teoría del conocimiento, la cual enfatiza el rol de la


experiencia, especialmente la percepción sensorial, en la formación de ideas. Con
empirismo señalamos al conocimiento que se basa en la experiencia para validarse como
tal, que significa que la experiencia es la base de todos los conocimientos. Parte del mundo
sensible para formar los conceptos: lo que uno ha experimentado, lo ha experimentado
(Whitehead).
En la filosofía de la ciencia, el empirismo es una teoría del conocimiento, que enfatiza los
aspectos del conocimiento científico que están cercanamente relacionados con la
experiencia, o en el caso científico mediante la experimentación. Es requerimiento
fundamental del método científico, que todas las hipótesis y teorías deben ser probadas
mediante la observación del mundo natural, restándole importancia al raciocinio a priori, la
intuición o la revelación.

Empirismo
(del griego empeiría: experiencia). Teoría epistemológica que considera la experiencia sensorial
como única fuente del saber; afirma que todo conocimiento se fundamenta en la experiencia y se
adquiere a través de la experiencia. El empírismo idealista (Berkeley, Hume, Mach, Avenarius,
Bogdánov, el empirismo lógico actual, &c.), limita la experiencia a un conjunto de sensaciones o
de representaciones y niega que en la base de aquélla figure el mundo objetivo. El empirismo
materialista (Francis Bacon, Hobbes, Locke y los materialistas franceses del siglo XVIII) estima
que la fuente de la experiencia sensorial radica en el mundo exterior, que existe objetivamente. No
obstante, la contradicción fundamental entre empirismo y racionalismo no radica en la cuestión
concerniente al origen o fuente del saber: algunos racionalistas están de acuerdo en que nada hay
en la mente que no se haya dado antes en las sensaciones. El punto principal de la divergencia
está en que el empirismo infiere de la experiencia, y no de la mente misma, el carácter universal y
necesario de los conocimientos. Algunos empiristas (por ejemplo, Hobbes y Hume), influidos por el
racionalismo, llegaron a la conclusión de que la experiencia no es capaz de proporcionar al saber
un valor de universalidad y necesidad. La limitación del empirismo consiste en sobrevalorar
metafísicamente el papel de la experiencia, a la vez que subestima el de las abstracciones y
teorías científicas en la cognición; consiste en negar el papel activo y la independencia relativa del
pensar. Tales insuficiencias han sido superadas por la filosofía marxista, que examina todos los
problemas de la teoría de conocimiento desde las posiciones de la dialéctica de la práctica
(Conocimiento, Teoría y práctica, Contemplación).

Escepticismo
El escepticismo es una corriente filosófica basada en la duda.

A diferencia de los cínicos, su doctrina no está basada tanto en la negación de la filosofía


como en la negación de la existencia de un saber objetivo, necesario y universal. Los
escépticos creían que todo es tan subjetivo que sólo es posible emitir opiniones.

Aunque actualmente con la palabra escéptico muchas veces se hace referencia a una
persona que no cree en nada, que es pesimista, al analizar la etimología de esta palabra
encontraremos que más que "el que no cree" es "el que duda, que investiga". Los escépticos
no creían en una verdad objetiva, porque para ellos todo era subjetivo, dependía del sujeto y
no del objeto. Por ejemplo un escéptico diría siento frío pero no hace frío, ya que él sólo
puede saber que él tiene frío. A esta postura de no emitir juicios, sino exclusivamente
opiniones, se la llamó suspensión de juicio. Esta actitud los llevaría a la paz del alma
porque, al no creer en nada, no entraban en conflictos con nadie y no se veían obligados a
defender sus opiniones ya que, para ellos, no existían verdades objetivas. Pirrón fue el
creador del escepticismo. Un gran viajero que conoció muchas culturas con los ejércitos de
Alejandro Magno, cosa que le permitió dudar de las verdades evidentes y tradiciones de su
cultura. Se dice que Pirrón llevó al extremo la suspensión de juicio, hasta el punto de
sacarse las cuerdas vocales.

Iluminismo:
Doctrina de determinados movimientos religiosos marginales, fundado en la creencia en
una iluminación interior o en revelaciones inspiradas directamente por Dios.

Se le denomina a diferentes sectas heréticas cuyas doctrinas pueden ser diferentes entre si
pero que, sin embargo, tienen siempre un carácter místico heterodoxo. La mayor parte de
estas sectas de iluminados se desarrollaron entre los silos XVI y XVIII. Sus seguidores
creían, con mayor o menor sinceridad (tambien hubo entre ellos embaucadores), que
estaban en contacto directo con Dios y, por lo tanto, iluminados espiritualmente por el.

Iluminismo:

Doctrina de determinados movimientos religiosos marginales, fundado en la creencia en


una iluminación interior o en revelaciones inspiradas directamente por Dios.

Se le denomina a diferentes sectas heréticas cuyas doctrinas pueden ser diferentes entre si
pero que, sin embargo, tienen siempre un carácter místico heterodoxo. La mayor parte de
estas sectas de iluminados se desarrollaron entre los silos XVI y XVIII. Sus seguidores
creían, con mayor o menor sinceridad (tambien hubo entre ellos embaucadores), que
estaban en contacto directo con Dios y, por lo tanto, iluminados espiritualmente por el.

Gnosticismo
El gnosticismo (del griego Γνωστικισμóς: gnostikismós; de Γνωσις: gnosis,
«conocimiento») es un conjunto de corrientes sincréticas filosófico-religiosas que llegaron
a mimetizarse con el cristianismo en los tres primeros siglos de nuestra era, convirtiéndose
finalmente en un pensamiento declarado herético después de una etapa de cierto prestigio
entre los intelectuales cristianos. En efecto, puede hablarse de un gnosticismo pagano y de
un gnosticismo cristiano, aunque el más significativo pensamiento gnóstico se alcanzó
como rama heterodoxa del cristianismo primitivo.

Gnosticismo
Movimiento filosófico-místico del mundo greco romano que abarcaba numerosas sectas
surgidas en muy diversos lugares y bajo impulsos de distintos dirigentes, Simón el Mago,
Bardasanes, Carócrates... A pesar de sus diversidades en manera de presentar la doctrina,
todas las sectas gnósticas tenían en común una gnosis secreta sobre la formación del
Universo y sobre la naturaleza y el destino del hombre. Básicamente respondían al deseo
muy extendido de explicar la naturaleza humana como un compuesto del alma inmortay
etérea, y cuerpo mortal y material. Esta situación se subraya generalmente a través de una
cosmogonía en que el mundo era resultado de la intervención de un demiurgo de rango
inferior al ser supremo, que frecuentemente era identificado como [Link]; Vida-Zoe;
Luz-Phos.

El movimiento gnóstico ha sido una de las influencias más poderosas en la Historia de la


espiritualidad. Las creencias gnósticas contribuyeron decisivamente a moldear las doctrinas
del cristianismo convencional, y gnósticos fueron los primeros herejes declarados como
tales por la Iglesia en los siglos iniciales de la era cristiana.

Los orígenes del gnosticismo son oscuros. En el siglo i d.C. hay trazas de actividad gnóstica
en Egipto y Palestina, y en el decurso de los siglos siguientes se aprecia su extensión por
todo el Imperio romano y la vecina Persia. La escuela gnóstica llamada maniqueísmo tuvo
seguidores en una amplia zona desde España hasta China, y algunos estudiosos dicen que el
cristianismo ortodoxo también adoptó algunas actitudes e ideas de los gnósticos y las
propagó por todo el mundo.

Nunca fue un movimiento unificado, sino una serie de escuelas o de maestros cuyas ideas
comparten rasgos comunes. Al estudiar estos aspectos parece que confluyeron en el
pensamiento gnóstico tendencias ya presentes entre los judíos, los griegos y los egipcios.
Los canales de comunicación establecidos en el mundo antiguo por el Imperio helenístico a
partir de Alejandro Magno, y luego por el Imperio romano, facilitaron el libre flujo de las
ideas en el área mediterránea por primera vez en la Historia, de donde resultaron numerosas
religiones y filosofías híbridas. El gnosticismo fue una de ellas.

Racionalismo
El racionalismo es una corriente filosófica que apareció en Francia en el siglo XVII,
formulada por René Descartes y que se opone al empirismo. Racionalismo (del latín, ratio,
razón), en filosofía, sistema de pensamiento que acentúa el papel de la razón en la
adquisición del conocimiento, en contraste con el empirismo, que resalta el papel de la
experiencia, sobre todo el sentido de la percepción.

El racionalismo ha aparecido de distintas formas desde las primeras etapas de la filosofía


occidental, pero se identifica ante todo con la tradición que proviene del filósofo y
científico francés del siglo XVII René Descartes, el cual creía que la geometría
representaba el ideal de todas las ciencias y también de la filosofía. Mantenía que sólo por
medio de la razón se podían descubrir ciertas verdades universales, evidentes en sí, de las
que es posible deducir el resto de contenidos de la filosofía y de las ciencias. Manifestaba
que estas verdades evidentes en sí eran innatas, no derivadas de la experiencia. Este tipo de
racionalismo fue desarrollado por otros filósofos europeos, como el francés Baruch Spinoza
y el pensador y matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz. Se opusieron a ella los
empiristas británicos, como John Locke y David Hume, que creían que todas las ideas
procedían de los sentidos.

El racionalismo epistemológico ha sido aplicado a otros campos de la investigación


filosófica. El racionalismo en ética es la afirmación de que ciertas ideas morales primarias
son innatas en la especie humana y que tales principios morales son evidentes en sí a la
facultad racional. El racionalismo en la filosofía de la religión afirma que los principios
fundamentales de la religión son innatos o evidentes en sí y que la revelación no es
necesaria, como en el deísmo. Desde finales del año 1800, el racionalismo ha jugado sobre
todo un papel antirreligioso en la teología.

¿Qué es el panteísmo?

El panteísmo, considerado de un modo general, como una ideología filosófica, es,


específicamente como una concepción del mundo por medio de la cual pueden integrarse
ciertas tendencias filosóficas. Así, puede llamarse “panteísmo” a la doctrina que,
enfrentándose con los términos “dios” y “mundo”, resuelve identificarlos. El panteísmo es,
en esta línea, como puede verse, una clara variante del monismo.

El panteísmo tiende a negar la existencia de la realidad trascendente y de que todo cuanto


existe es inmanente. Sostiene generalmente que el principio del mundo no es una persona
sino que implica algo de naturaleza impersonal. Es posible reconocer además, diferentes
variantes de panteísmo:

Panteísmo acosmista

El acosmismo concibe a Dios como la única realidad verdadera, a la cual se reduce el


mundo, el cual es concebido como manifestación, desarrollo, emanación o incluso proceso
(como una “teofanía”). Este panteísmo recibe el nombre de “panteísmo acosmista”.

Panteísmo ateo

Para el panteísmo ateísta mundo es considerado la única realidad verdadera, de manera tal
que se reduce a Dios. En este sentido, la divinidad es concebida como la unidad del mundo,
principio (usualmente “orgánico”) de la Naturaleza que no es otro que el mismo fin de la
Naturaleza entendida como autoconciencia del mundo.

Comunidad: Panteísmo y vida espiritual

Panteísmo
El panteísmo (en griego: παν (pan), "todo" y θεος (theos), "dios": literalmente "Dios es
todo" y "todo es Dios") es una doctrina filosófica según la cual el Universo, la naturaleza y
Dios son equivalentes. La ley natural, la existencia y el universo (la suma de todo lo que
fue, es y será) se representa por medio del concepto teológico de "Dios".

El panteísmo es la creencia de que el mundo y Dios son lo mismo, es más una creencia
filosófica que religiosa. El panenteísmo, por su parte, es la creencia de que cada criatura es
un aspecto o una manifestación de Dios, que es concebido como el actor divino que
desempeña a la vez los innumerables papeles de humanos, animales, plantas, estrellas y
fuerzas de la naturaleza.

El panteísmo es incompatible con la creencia en un Dios personal, de ahí que para algunos
sea una expresión del ateísmo.

Sin embargo también aporta un nexo de unión entre diferentes religiones, por ejemplo hay
poca diferencia entre esta visión o el que para los budistas "el uno es el todo".

Criticismo
El criticismo (del griego κρινω, kríno, "distinguir", "separar" o "dividir") es la doctrina
epistemológica desarrollada por el filósofo Immanuel Kant, que pretende establecer los
límites del conocimiento cierto a través de una investigación sistemática de las condiciones
de posibilidad del pensamiento.

En general, una crítica en el sentido filosófico es una persona de un concepto, doctrina o


teoría a partir del análisis de las condiciones —naturales o convencionales— que lo hacen
posible, como modo de investigar sus limitaciones y características específicas. Una
filosofía criticismatica es, por lo tanto, esencialmente antidogmática.

El criticismo kantiano [editar]

Kant desarrolló la filosofía crítica en respuesta a los cuestionamientos que la lectura del
filósofo empirista David Hume le había provocado; previamente, en la que los historiadores
de la filosofía llaman su étapa precrítica, Kant había enseñado la doctrina racionalista de
Christian Wolff, un seguidor de Leibniz.

Influencias de Wolff y Hume [editar]

De acuerdo a la doctrina wolffiana, la filosofía —como scientia possibilium, "ciencia de los


posibles"— era la descripción y clasificiación racional de los modos del ser; la crítica
humana de la inferencia, según la cual es imposible extraer correctamente principios de
validez general a partir de la experiencia, convencieron a Kant de la imposibilidad de
sostener este punto de vista. Sin embargo, la existencia de ciencias como la matemática o la
mecánica —recientemente descubierta por Newton— hacía igualmente insostenible el
extremo empirismo al que llevó Hume esta crítica.

Criticismo trascendental [editar]

El problema a resolver era, por lo tanto, la necesidad de conciliar la evidencia de la


existencia de leyes universales —expresadas, por ejemplo, en los principios de la
matemática, que no parecen ser el resultado de una inducción contingente; es difícil
sostener que existe algún caso en que el resultado de una operación como 5 + 7 no vaya a
ser 12— con la doctrina de que todo el conocimiento proviene de la experiencia de los
sentidos — que, por su propia naturaleza, no pueden conocer principios generales, sino sólo
hechos y objetos individuales.

Juicios analíticos y sintéticos [editar]

La formulación kantiana de este problema se corresponde con su distinción entre las


afirmaciones o juicios analíticos —esto es, aquellos cuyo predicado está implícita o
explícitamente contenido en el sujeto, como las tautologías del tipo "lo blanco es blanco", o
las afirmaciones, como "todos los carnívoros son animales", en que la definición del sujeto
ya presupone lo predicado; "carnívoro" es "animal que come carne"— y los sintéticos —
aquellos en que se afirma algo no previamente contenido en la noción del sujeto, como
"este papel es blanco" o "este animal está enfermo".

Los juicios analíticos pueden hacerse de manera universal, e independientemente de la


experiencia; son, por lo tanto, a priori, pero no constituyen un aumento del conocimiento.
Los juicios sintéticos aumentan el conocimiento, pero dependen de la experiencia de un
hecho particular; parecen ser, por lo tanto, a posteriori, algo inadmisible para la ciencia que
debe producir afirmaciones no contingentes. Kant define el problema de la ciencia como la
fundamentación de los juicios sintéticos a priori, es decir, afirmaciones de validez universal
que puedan realizarse independientemente de la enumeración de los hechos constatados.

Formas a priori [editar]

La solución kantiana afirma que, si bien nada hay en la inteligencia que no tenga origen en
la experiencia de los sentidos, no todo el contenido del conocimiento se deriva de lo
percibido sensorialmente. Lo conocido es el resultado de la aplicación de las facultades del
intelecto al objeto del conocimiento; esto es, las características de aquello que se conoce
provienen en parte del objeto conocido, pero también se derivan en parte de la estructura de
la inteligencia que conoce, una doctrina conocida como idealismo subjetivo. Las
propiedades del intelecto que permiten conocer son las que Kant llama formas a priori de la
inteligencia; divididas en tres niveles (formas de la percepción, del entendimiento y de la
razón), incluyen nociones como las de espacio y tiempo, que no se extraen de la
experiencia sino que constituyen su condición de posibilidad. El hecho de que sea
imposible pensar un objeto sin colocarlo en el espacio no indica nada acerca de la
naturaleza de los objetos, sino de la mente que los piensa.

Obras de Kant [editar]

Kant desarrolla la doctrina de la crítica en tres partes; la primera, la investigación de las


formas a priori de la facultad intelectiva, corresponde a la Crítica de la Razón Pura (1781).
Ésta se continúa con la investigación de los principios a priori de la moral en la Crítica de
la Razón Práctica (1788), y el análisis de la interconexión entre el ámbito determinista de
la naturaleza y el ámbito espontáneo de la causalidad espiritual en la Crítica del Juicio
(1790).
Otros criticismos [editar]

Autores posteriores, no necesariamente de acuerdo con Kant en lo que respecta a la


epistemología, utilizaron el término de crítica para designar el método analítico de su
filosofía. El Capital, de Karl Marx, por ejemplo, está subtitulado "Una crítica de la
economía política", puesto que intenta descubrir las condiciones de posibilidad y
funcionamiento tanto de la actividad económica real —fundada en el fetichismo de la
mercancía— como de la teoría económica clásica de Adam Smith y David Ricardo. El
mismo sentido tiene la designación de teoría crítica de la sociedad utilizado por los autores
de la Escuela de Fráncfort.

Agnosticismo
El agnosticismo (del griego a = no y gnosis = conocimiento) es una postura filosófica en la
que el valor de verdad de ciertas afirmaciones -particularmente metafísicas respecto a la
teología, el más allá, la existencia de dios, dioses, deidades, o una realidad última- es
incognoscible o, dependiendo la variante de agnosticismo, imposible de adquirir su
conocimiento debido a la naturaleza subjetiva de la experiencia.

En algunas versiones (agnosticismo débil) esta falta de certeza o conocimientos es una


postura personal relacionada con el escepticismo. En otras versiones (agnosticismo fuerte)
se afirma que el conocimiento sobre la existencia o no de seres superiores no sólo no ha
sido alcanzado sino que es inalcanzable. Finalmente hay versiones (apateísmo) en las
cuales se afirma que la existencia o no de seres superiores no sólo no es conocida sino que
es irrelevante. En general, los agnósticos consideran que las religiones no son una parte
esencial de la condición humana, pero sí de la cultura y de la historia humana.

Quienes profesan agnosticismo no son necesariamente antirreligiosos, siendo el tipo ideal


respetuoso de todas las creencias que proceden de una reflexión individual y honesta, y no
de un interés egoísta, de la desesperación o de la presión del entorno. El agnóstico entiende
la fe sólo como una opción personal de cada individuo, que él no comparte.

Los servicios de investigación demográfica normalmente incluyen a los agnósticos en la


misma categoría que ateos y personas no religiosas, aunque esto puede ser engañoso
dependiendo del número de agnósticos teístas que se identifican primero como agnósticos y
en segundo lugar como seguidores de una religión particular.

Etimología [editar]

“Agnóstico” fue introducido por Thomas Henry Huxley en 1871 para describir su filosofía
que rechaza el Gnosticismo, por el cual no rechazaba sólo a ese grupo religioso del primer
milenio, sino a todos los grupos que afirmaban tener un conocimiento oculto o místico.

Los primeros líderes de la iglesia cristiana utilizaron la palabra griega gnosis(conocimiento)


para describir el “conocimiento espiritual.” El agnosticismo no debe ser confundido con las
visiones religiosas que se oponen a la doctrina del gnosticismo - éstos son conceptos
religiosos que no se relacionan generalmente con el agnosticismo. Huxley utilizó el término
en un sentido amplio.

Variaciones y tipos de agnosticismo [editar]

El agnóstico suele separar las posturas religiosas entre "conocer" y "creer". De esta forma
una persona religiosa se distingue de un ateo por el hecho de que el religioso "cree" y el
ateo "no cree". El agnóstico se separa de estas posturas indicando que unos y otros
(religiosos y ateos) afirman un nivel de conocimiento sobre la realidad superior que el
agnóstico no comparte.

Muchas personas afirman que no se puede hacer esta separación: que la afirmación "creo en
Dios" implica "conozco que Dios existe".

Algunas variantes del agnosticismo incluyen:

• Agnosticismo fuerte: es una afirmación categórica sobre el


conocimiento de realidades superiores indicando que estas no son
cognoscibles, y que los seres humanos no están equipados para
descubrir la existencia de tales realidades o para probar su inexistencia.
• Agnosticismo débil: se considera una opción personal. Es la persona
que afirma que no tiene conocimiento o certeza sobre la realidad
superior.
• Agnosticismo apático: conocido también como ignosticismo o
apateísmo es la visión de que las realidades superiores, aún de existir,
no cambian en nada a la condición humana y por lo tanto las religiones
son irrelevantes o accesorias.
• Agnosticismo interesado: aquel que considera que el conocimiento de
la existencia de deidades es relevante para el ser humano, en oposición
al Agnosticismo apático, que considera lo contrario. Por lo general este
interés se justifica argumentando la gran relevancia que tendría tanto la
existencia de deidades, como su inexistencia para el papel que
desempeña el hombre en el mundo.
• Agnosticismo modelo: apunta a que las preguntas filosóficas y
metafísicas no son verificables fehacientemente sino un modelo
maleable de pensamiento que debe basarse sobre la racionalidad. Esta
rama del agnosticismo no se enfoca en la existencia de deidades.
• Teísmo agnóstico: el pensamiento de aquellos que no afirman conocer
la existencia de Dios pero aun creen en Él. No hay consenso sobre si
esto es realmente agnosticismo. También puede implicar la creencia que
a pesar de que hay algo que parece (o al menos parecería a un) Dios,
queda la duda sobre su real naturaleza motivos o la validez del
argumento de ser un ‘Dios’ en vez de un ser supernatural y/o superior.

Positivismo deriva de epistemología, que surge en Francia a inicios del siglo XIX de la
mano del pensador francés Auguste Comte y del británico John Stuart Mill y se extiende y
desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad.
Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser
humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de
estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue la
Revolución Francesa, lo que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como
objetos de estudio científico.
• Características [editar]
Esta epistemología tiene como características diferenciadoras la defensa de un monismo
metodológico, específicamente el método de estudio de las ciencias físico-naturales. A su
vez, el objetivo del conocimiento para el positivismo es explicar causalmente los
fenómenos por medio de leyes generales y universales, lo que le lleva a considerar a la
razón como mero medio para otros fines (razón instrumental). La forma que tiene de
conocer es inductiva, despreciando la creación de teorías a partir de principios que no han
sido percibidos objetivamente. En metodología histórica, el positivismo prima
fundamentalmente las pruebas documentales, minusvalorando las interpretaciones
generales, por lo que los trabajos de esta naturaleza suelen adolecer de excesiva
acumulación documental y escasa síntesis interpretativa.

Auguste Comte formuló a mediados del siglo XlX la idea de la creación de la socilogía
como ciencia de la sociedad. Libre de todas las relaciones con la filosofía y basada en datos
empíricos en igual medida que las ciencias naturales.

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