4.
8 BANCA CENTRAL
Todo Estado debe tener el poder soberano de emitir sus propias especies monetarias y
regular su circulación de manera tal que se puedan realizar las operaciones de
intercambio que su comunidad requiere. La Banca Central es un órgano esencial de
cualquier Estado que quiera mantener o alcanzar la estabilidad económica.
El artículo 371 de la Constitución da al Banco de la República las funciones de
Banca Central como persona de derecho público, con autonomía administrativa,
patrimonial y técnica, sujeto a un régimen legal propio y que tiene las funciones básicas
de: regular la moneda, los cambios internacionales y el crédito, emitir la moneda legal,
administrar las reservas internacionales, ser prestamista de última instancia
y banquero de los establecimientos de crédito, y servir como agente fiscal del Gobierno.
El Doctor Vásquez Ramírez[134] lo explica muy didácticamente:
"En la nueva Carta el Banco Central es autónomo pero actúa coordinadamente
con el Gobierno, en otros aspectos de la política económica. Es autónomo al
poder abstenerse de atender los requerimientos financieros de sectores
específicos y del oficial. Goza de autonomía funcional por cuanto usa los
instrumentos que le son inherentes sin previas autorizaciones de otras
instancias estatales. Y es el suyo un papel técnico, por lo menos a nivel teórico
constitucional, y para ello el artículo 371 determina que el Banco de la
República estará organizado como persona jurídica de derecho público, con
autonomía administrativa, patrimonial y técnica, sujeto a un régimen legal
propio. La autonomía técnica determina la capacidad para el libre análisis de
los fenómenos monetarios y el diseño de instrumentos que demande el
ejercicio de sus atribuciones en materias que tienen por objeto cautelar la
estabilidad de la moneda y asegurar la solidez y la confianza en el sistema
monetario del país, con prevalencia de consideraciones de interés público y
beneficio de la economía nacional', se dijo en la constituyente”.
[134]
VASQUEZ RAMIREZ. Op. Cit. p.48.
La estabilidad monetaria se consigue, entre otras, cuando el manejo monetario es
independiente de las necesidades de financiación del gasto que pueden presentar
determinados agentes; esa independencia del Banco y la especialización de sus objetivos
garantizan estos propósitos.
Con respecto a la financiación del Estado, sólo la Junta Directiva del Banco de la
República en casos de extrema gravedad económica, en decisión unánime, puede o no
conceder el crédito. Adicionalmente el Banco quedó facultado para realizar operaciones
de mercado abierto, negociando títulos de deuda del Gobierno. El único criterio válido para
diseñar y regular la política monetaria es el que determine el Banco de la República en
concordancia con el marco macroeconómico general. La Junta Directiva del Banco para
regular la moneda y el crédito, debe adoptar normas que influyan sobre la cantidad, costo
y disponibilidad del dinero y del crédito, es así que podrá: disponer la emisión, venta,
compra y amortización de títulos para regular el mercado monetario, elaborar
presupuestos monetarios, fijar y reglamentar encajes, señalar tasas de interés, señalar los
intermediarios a través de los cuales se harán las operaciones de mercado abierto, y
tomar las decisiones para el cumplimiento de las funciones que la ley le asigna. Todo lo
que tiene que ver con política cambiaria, implica necesariamente la intervención estatal en
variables económicas como la tasa de cambio y el movimiento de capitales, entre otras,
por ello al Banco de la República le corresponden diseñar la política
cambiaria. En últimas, la autonomía o independencia de la autoridad monetaria de
factores políticos, deja la planeación y el presupuesto en manos del ejecutivo y se la quita
al Congreso.
DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL TRATADISTA PALACIOS MEJIA
2.2.2.3. Intervención especial en las actividades monetarias, cambiarías y
crediticias. Como la Constitución de 1991 adoptó con relación a la Banca Central,
representada por el Banco de la República, unos criterios de autonomía y de
independencia con relación al Ejecutivo y como, por otra parte, dotó a la Junta Directiva de
este organismo de naturaleza especial, de funciones de dirección y regulación como
suprema autoridad monetaria, cambiaría y crediticia, nos encontramos en presencia de
una novísima configuración de la Rama Ejecutiva del Poder Público y de unas
trascendentales transformaciones en el tratamiento de la facultad reglamentaria y
ejecutiva, que tradicionalmente se habían considerado del dominio exclusivo del
Presidente de la República.
De conformidad con la nueva disposición constitucional, se tiene que a quien compete
expedir las regulaciones y propiciar su ejecución, con arreglo a las leyes marco que expida
el Congreso, en las aludidas materias, no es al Presidente de la República, sino a la Junta
Directiva del Banco Central. Tal conclusión, que podría parecer extraña a nuestra
tradicional organización jurídico política, tiene, sin embargo, asidero en la propia
Constitución. Particularmente, cuando a más de las previsiones que contienen los
artículos 371, 372 y 373, determina la Carta, en el artículo 150, numeral 19, que las leyes
marco relativas al régimen de cambio internacional deben desarrollarse por el Presidente
"en concordancia con las funciones que la Constitución consagra para la Junta Directiva
del Banco de la República". De otro lado, si analizamos las funciones del Presidente de la
República contenidas en el artículo 189, numeral 25, atinentes a la reglamentación de las
leyes marco, se observa que en dicho texto no se le atribuye ninguna facultad de
reglamentación con respecto al tema de los cambios internacionales, mientras que el
artículo 150, numeral 22, determina que el Congreso debe expedir las leyes relacionadas
con el Banco de la República y con las funciones que compete desempeñar a su Junta
Directiva, las que indudablemente, deberán estar en consonancia con aquellas, que de
manera general y directa, la propia Constitución le atribuyó en el artículo 371, al disponer
que es función básica del Banco de la República "regular la moneda, los cambios
internacionales y el crédito...". A este respecto es conveniente citar el autorizado
testimonio de uno de los Constituyentes, el doctor Carlos Lleras de la Fuente, quien al
explicar el alcance de las disposiciones del artículo 371, dice:
"La regulación de la moneda, los cambios internacionales y el crédito, suponen la
facultad del Banco, a través de su junta directiva, para adoptar normas que influyan
sobre la cantidad, costo y disponibilidad de medios de pago, bien que se opte por
instrumentos directos de control monetario, acordes con el funcionamiento libre de
las fuerzas del mercado, o por instrumentos de control directo, -encajes, control
administrativo de tasas de interés, inversiones forzosas. Crédito dirigido- etc.”
"En materia cambiaria, y a diferencia de la Constitución que rigió hasta julio de
1991, que radicaba la competencia para regular los cambios internacionales en
cabeza del presidente de la República, con sujeción a las reglas generales de la
respectiva ley marco, la nueva Constitución asigna al Banco de la República la
función básica de regular los cambios Internacionales; simultáneamente confía al
Gobierno el señalamiento del régimen de cambios internacionales, con sujeción a
las normas generales mediante las cuales el legislador establezca los objetivos y
criterios por seguir en este campo (artículo 150, 19. b) Estos dos mandatos
constitucionales sólo podrán conciliarse, en el entendido de que la atribución
gubernamental debe desenvolverse en el marco de las disposiciones de carácter
general de la junta directiva del Banco centrad dictadas paira controlar la cantidad,
costo y disponibilidad del dinero y del crédito. Tales disposiciones abarcan
materias como el manejo de la tasa de cambio, el funcionamiento del mercado
cambiario, los plazos, intereses, finalidad y demás condiciones del endeudamiento
externo y el régimen general de operaciones de cambio internacional y de
obligaciones en moneda extranjera. A esta misma conclusión h a n llegado ya,
igualmente, connotados tratadistas estudiosos de las transformaciones acaecidas
sobre el poder regulador del Estado, con motivo de la expedición de la Constitución
de 1991”.
40 LLERAS DE LA FUENTE, Carlos y otros. Interpretación y Génesis de la Constitución
De Colombia. Editorial Carrera 7a. 1992. p. 612.
Uno de ellos, el profesor Palacios Mejía ha escrito lo siguiente:
"Por eso una de las cosáis que llaman la atención en la Constitución de 1991 es
que priva al Presidente de su facultad reglamentaría en ciertos asuntos porque ella
misma atribuye facultades reguladoras, reglamentarias, a muchas autoridades de
nivel Nacional, distintas del Presidente de la República. En los casos más
importantes, las facultades reglamentarías que se atribuyen a otras autoridades
recaen en materias económicas. El resultado es una reducción de la importancia de
la facultad reglamentaria presidencial dentro del conjunto de la vida institucional del
país”
Para el autor citado, gozan de esta facultad de regulación directamente atribuida por la
Constitución, además de la Junta Directiva del Banco de la República, organismos como
el Consejo Superior de la Judicatura, el Contralor General de la República, el Concejo
Nacional Electoral, los órganos superiores de la administración de justicia, a saber. Corte
Constitucional, Corte Suprema de Justicia y Consejo de Estado, así como, en materia
tributaria, determinadas autoridades administrativas autorizadas por leyes, ordenanzas y
acuerdos para fijar la tarifa de las tasas y contribuciones. El profesor Palacios Mejía, al
estudiar, en concreto, las facultades de la Junta Directiva del Banco de la República como
autoridad reguladora en materia cambiaria, expone que:
"Dichas materias hacen parte de aquellas respecto de las cuales el Gobierno tiene
una responsabilidad constitucional expresa, de acuerdo con la enumeración del
numerad 19 del artículo 150, literal b. Pero, al mismo tiempo, los artículos 371 y 372
atribuyen a la Junta del Banco de la República la facultad de regularlas. Por lo tanto,
en principio, parecería que el Gobierno, y el Presidente, tienen una función
reglamentaría compartida con la Junta".
"Pero suponer que la facultad reglamentaria en materias cambiarias puede resultar
compartida entre la Junta del Banco de la República y el Gobierno sería una
aberración constitucional: el artículo 113 dice que los diferentes órganos del Estado
tienen funciones separadas, y si no lo dijera habría que entenderlo así, pues ello es
indispensable para que la administración pública opere correctamente".
"Para reconciliar, entonces, la facultad de regulación en materia cambiaria que tiene
la Junta del Banco de la República, en virtud de los artículo 371 y 372, con la
facultad que el Congreso puede dar al Gobierno en materia de cambios
internacionales, es preciso concordar los artículos citados con el artículo 189,
numerad 25 (facultades del Presidente), y con el artículo 150 numeral 19, literal b)
(facultades del Congreso)".
"Obsérvese que el artículo 189, numeral 25, no incluye entre las facultades del
Presidente ninguna facultad de regulación o de señalamiento en materia de cambios
Internacionales. Por el contrario, esa norma sí da al Presidente facultades en todos
los demás asuntos a los que se refiere el numeral 19 del artículo 150. Parece que no
corresponde, entonces, al Presidente, ninguna función directa en asuntos
cambiarios. La exclusión tiene que producir consecuencias".
"En el numeral 19, literal b, del artículo 150 de la Constitución Política, la
Constitución distingue, además, entre regular el comercio exterior y señalar el
régimen de cambio internacional. Tal distinción, también, debe producir
consecuencias''.
En similar sentido, la Corte Constitucional, al fallar demanda contra la Ley 9a. de 1991, se
pronunció dejando claramente definida la naturaleza y el alcance de las funciones de la
Junta Directiva del Banco de la República en frente de las leyes marco relacionadas con
los cambios Internacionales. Sostuvo a este respecto la Corte: "la disposición
constitucional mencionada (Art. 150 núm. 19 lit. b.), encuentra concordancia con las
restantes prescripciones de la Carta Política de 1991 que regulan las competencias de la
Junta Directiva del Banco de la República, pues en el citado artículo se advierte que
aquella debe ejercerse con sujeción a los criterios, propósitos y funciones contenidos en la
norma legal de carácter general llamada por la doctrina 'Ley Marco' cuya expedición es
autorizada por la Constitución, y en concordancia con las funciones constitucionales de la
Junta Directiva del Banco (Art. 371 y 372)".
43 PALACIOS MEJIA, Hugo. Ob. cit. p. 52.
"Respecto de los principales cambios ordenados en nuestro sistema jurídico, se tiene que
en estás materias el Constituyente de 1991 introdujo una de las más destacadas
modificaciones en la estructura del ordenamiento nacional, al incorporar, al lado de la
noción de Ramas del Poder Público, la de la existencia de órganos autónomos e
independientes para el cumplimiento de las demás funciones del Estado y, dentro de
éstos, creó directamente a la J u n t a Directiva del Banco de la República, comprendida y
regulada principalmente dentro del capítulo dedicado a la Banca Central, y de modo
complementario en otras disposiciones de la Constitución".
"Obsérvese de modo especial, que la Carta le entrega al Banco de la República las
funciones de la Banca Central, lo cual, en principio, significa la incorporación de un marco
técnico, conceptual y doctrinario de grandes dimensiones, y abre las puertas paira la
incorporación ponderada y racionalmente evaluada de algunos elementos normativos,
propios de la contemporánea expresiones de este tema, que en el derecho público en el
derecho económico alcanza grandes dimensiones, principalmente en el marco de las
naciones que forman parte de la Comunidad Económica Europea y, aún, de Inglaterra y
los Estados Unidos y del concierto de naciones latinoamericanas".
"Las disposiciones que se refieren a esta materia se encuentran principalmente en los
artículos 150 numerales 19 literal b) y 22, 371 y 372 de la Constitución Nacional, y en ellas
se destaca que el Banco está sometido a un régimen constitucional y legal propio que le
reconoce autonomía administrativa, patrimonial y técnica, y la competencia paira regular,
entre otras, la materia de los cambios Internacionales y que lo califica, también, como
autoridad cambiaria".
"Obviamente, las competencias de la Junta Directiva del Banco se encuentran sometidas,
tanto al marco general de la Constitución, como al conjunto de regulaciones legales que
debe expedir específicamente el Congreso con miráis a regular las funciones que ésta
puede desempeñar dentro de su régimen propio (Cfr. Ley 31 de diciembre 27 de 1992);
además, la Junta está sometida, por principio de coordinación y en cuanto a la función de
regular los cambios Internacionales, a lo dispuesto por la ley que establece el marco de
las normas generales que señalan los objetivos y los criterios propios de esta especial
categoría de ley (Se subraya)".
"Así las cosas, en todo caso el ejercicio de esta función constitucional de la Junta Directiva
del Banco de la República, está sometido a unos principios específicos de rango
constitucional que condicionan, por parte, y por el aspecto material, la validez jurídica de la
ley que organiza el régimen del Banco”. Como desarrollo de las normas constitucionales
atinentes al ejercicio de las funciones atribuidas a la Junta Directiva del Banco de la
República, el Congreso expidió la ley 31 de 1992, en la que se explícita el carácter de
autoridad monetaria, cambiaria y crediticia de dicha Junta y se determina que las
funciones constitucionales y legales sobre las referidas materias serán cumplidas
mediante disposiciones de carácter general (Art. 4o.). El capítulo V de la ley 31 de 1992 se
ocupa en especificar y señalar los criterios que la Junta Directiva del Banco debe tener en
cuenta para la adopción de las medidas que en el referido carácter deba expedir,
advirtiéndose que tales atribuciones deben ser ejercidas en coordinación con la política
económica del Estado. De esta manera, la Junta Directiva del Banco de la República
cuenta también, con la correspondiente habilitación legislativa para el ejercicio de las
importantes funciones que a ella le confirió la Constitución.
PALACIOS MEJIA, Hugo. "Notas acerca de la facultad de regular la economía de 1991".
En DERECHO PUBLICO, Revista de la Facultad de Derecho de la Universidad de los
Andes No. 1. Bogotá, p. 51.
PALACIOS MEJLA, Hugo. Cfr. Ob. cit. pp. 48