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De Schopenhauer Como Educador

Este documento discute las relaciones entre el Estado, la filosofía y el individuo en Alemania durante la segunda mitad del siglo XIX. Nietzsche argumenta que el Estado controla y limita a los filósofos al obligarlos a enseñar doctrinas estatales en las universidades. Esto fuerza a los filósofos a renunciar a su libertad intelectual y deja a la filosofía en una posición ridícula. Nietzsche concluye que los verdaderos amigos de la filosofía deben oponerse a esta situación

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Este documento discute las relaciones entre el Estado, la filosofía y el individuo en Alemania durante la segunda mitad del siglo XIX. Nietzsche argumenta que el Estado controla y limita a los filósofos al obligarlos a enseñar doctrinas estatales en las universidades. Esto fuerza a los filósofos a renunciar a su libertad intelectual y deja a la filosofía en una posición ridícula. Nietzsche concluye que los verdaderos amigos de la filosofía deben oponerse a esta situación

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De Schopenhauer como educador

Tercera consideración intempestiva

Friedrich Nietzsche
Primera parte

Discusión sobre las características comunes de los seres


humanos.

Pereza y cobardía

“Al preguntársele cuál era la característica de los seres


humanos más común en todas partes, aquel viajero que
había visto muchas tierras y pueblos, y visitado muchos
continentes, respondió: la inclinación a la pereza…”
Rechazo del hombre a su unicidad por temor a la
sociedad

No exteriorización de sus potencias internas

La cobardía también juega un papel importante

“…lo que más temen son precisamente las molestias que les
impondrían una sinceridad y una desnudez incondicionales.
Sólo los artistas odian ese indolente caminar según maneras
prestadas y opiniones manidas y revelan el secreto…”
El hombre debe reconocer su genio y acercarse a él, no
puede negarse a sí mismo. Aquel que no se reconoce y niega
sus potencias es un ser indigno

“…Cuando el gran pensador desprecia a los hombres,


desprecia su pereza, porque por ella se asemejan a productos
fabricados en serie, indiferentes, indignos de evolución y de
enseñanza. El hombre que no quiera pertenecer a la masa
únicamente necesita dejar de mostrarse acomodaticio consigo
mismo; seguir su propia conciencia que le grita: «¡Sé tú
mismo! Tú no eres eso que ahora haces, piensas, deseas»…”
Opinión pública Perezas privadas

“Qué grande debe de ser la repugnancia de las generaciones


futuras al ocuparse de la
herencia de una época en la cual no regían hombres vivos sino
apariencias humanas con
opinión pública”

“…En cambio, grande es la esperanza de quienes no se


consideran ciudadanos de estos tiempos; y es que, si lo fuesen,
habrían contribuido a matar
su tiempo, y con su tiempo se habrían hundido…”
Posición coherente (y valiente) ante la vida

“…Esta existencia requiere que se la tome con cierta


temeridad y cierto peligro, sobre todo cuando, tanto en
el mejor como en el peor de los casos, siempre
acabamos perdiéndola. ¿Por qué, pues, depender de ese
pedazo de tierra, de esa profesión, por qué ocuparse en
oír lo que dice el vecino?”
El alma joven rechaza la alienación y busca su libertad

«Quiero hacer el intento de alcanzar la libertad»

“…Y, sin embargo, se lo impedirá el hecho meramente


causal de que dos naciones se odien y se combatan, o
que haya un mar entre dos continentes, o que en torno a
ella se
enseñe una religión que, no obstante, hace un par de
milenios aún no existía…”
Religión y patriotismo como
factores alienantes
El alma joven rechaza la alienación y busca su libertad
“…Nadie puede construirte el puente sobre el que
precisamente tú tienes que cruzar el río de la vida;
nadie, sino tú sola. Verdad es que existen innumerables
senderos y puentes y semidioses que desean conducirte
a través del río, pero sólo a condición de que te vendas a
ellos…”
Segunda parte

“…Y he aquí por qué voy a recordar hoy a un


educador y a un severo maestro del que puedo
sentirme orgulloso: Arthur Schopenhauer, para
recordar después a otros…”
La aceptación de la verdad requiere valor y fuerza

“…Este tipo de caracteres extraños comienzan primero por


doblegarse, luego se tornan melancólicos, más adelante
enferman y, finalmente, mueren. Un Shelley no hubiera
podido vivir en Inglaterra y una raza de Shelleys sería algo
imposible…”
Cita de Nietzsche (imprecisa)

“…Sólo naturalezas de hierro como Beethoven, Goethe,


Schopenhauer y Wagner pudieron mantenerse en pie. . .”

A menudo esta clase de hombres se tornan impacientes e


irascibles
“…No obstante, siempre hay algún semidiós que
soporta tener que vivir bajo condiciones tan terribles, y
vive victoriosamente; si acaso quisierais oír su canto
solitario, escuchad la música de Beethoven…”
Schopenhauer. Sobre los peligros

Constitutivos:
• Aislamiento
• Desesperación de la verdad
• Endurecimiento moral o intelectual (olvido del ideal)

Del tiempo:
• Deseo de transformación de su cultura

“…Schopenhauer pugnó, ya desde su más temprana


juventud, por oponerse a esta falsa, vana e indigna
madre, su época; y mientras la rechazaba se purificó y
sanó, encontrándose de nuevo con su propio ser…”
Una enseñanza fundamental de Schopenhauer es que la
lucha contra el propio tiempo no es vana
El hombre, la filosofía y el Estado
Contexto: Alemania, segunda mitad del siglo XIX

El hombre no debe ser sometido al Estado

“… Pudiera ser que un hombre así, que ve en el servicio al


Estado su más alto deber, no conozca realmente ningún deber
mayor …En esto no reconozco yo una recaída en el
paganismo, sino en la necedad…”
Posición coherente (y valiente) ante la vida

“…Las ciencias, cultivadas sin atisbo alguno de medida,


en el ciego laisser faire, despedazan y disuelven todo…
las clases y los Estados cultivados son engullidos por
una economía gigantesca y desdeñosa. Nunca fue el
mundo…tan pobre en amor y bondad. Las clases cultas
han dejado de ser faros o asilos en medio de toda esa
tormenta de mundanería…cada día más nerviosas, más
carentes de ideas y de amor. Todo sirve a la barbarie
futura, el arte y la ciencia actuales incluidas…”
Tecnocracia

• La inevitable revolución de los átomos y sus


consecuencias
• El hombre cayendo en la animalidad o el
mecanicismo
Las tres imágenes del hombre de la época moderna
(1874)

• Hombre de Rousseau
• Hombre de Goethe
• Hombre de Schopenhauer
El hombre de Rousseau

• Fogoso
• Fuerza impulsora de revoluciones
• Oprimido
• Aborrece las “ventajas de la vida refinada”
El hombre de Goethe

• Se constituye en el “correctivo y quietivo apropiado


de las agitaciones del hombre Rousseau
• Detesta toda forma de violencia y acción
• Fuerza conservadora y tolerante
El hombre de Schopenhauer

• “Asume el dolor voluntario de la veracidad”


• Activo
• Destruye y quebranta las reglas para transformar
Características del genio filosófico

“…Puede al menos nacer el genio filosófico en nuestro


tiempo: libre virilidad del carácter, temprano
conocimiento de los hombres, nada de educación
erudita nada de apego patriótico, ninguna necesidad de
ganarse el pan, ninguna relación con el Estado; en una
palabra, libertad y sólo libertad: el mismo elemento
extraordinario y peligroso en el que les fue lícito crecer
a los filósofos griegos…”
El hombre, la filosofía y el Estado
Contexto: Alemania, segunda mitad del siglo XIX

El Estado apoya la filosofía para:

• Modelarla
• Ponerla a su servicio
• Modificarla convenientemente
• Atrofiar a los filósofos libres
“…jamás un Estado se atreverá a favorecer a tales
hombres ni a concederles tal posición. ¿Y por qué?
Porque cualquier Estado los teme, y sólo favorecerá a
aquellos filósofos de los que no tenga nada que temer.
Sucede, ciertamente, que el Estado, en general, tiene
miedo de la filosofía…”
El hombre, la filosofía y el Estado
Contexto: Alemania, segunda mitad del siglo XIX

“…Así pues, quien acepta ser filósofo por cuenta del


Estado, también tendrá que aceptar que éste lo considere
a él como alguien que ha renunciado a perseguir la
verdad hasta el último de los recovecos…”

“¿Existió alguna vez un filósofo de universidad que


hubiera comprendido claramente todos sus deberes y
sus limitaciones? No lo sé. Si hubo alguno que lo hizo y,
a pesar de todo, continuó siendo funcionario del Estado,
se trató de un mal amigo de la verdad”
Concesiones de la filosofía al Estado

• El Estado elige a sus servidores filosóficos


• El Estado los obliga a permanecer en un lugar, con
cierta gente y realizando ciertas actividades
• Empleo de personas sin formación filosófica para
transmitir conocimientos filosóficos

“… Pregunta: ¿puede en conciencia un filósofo


comprometerse a tener algo que enseñar todos los días?
¿Y enseñarlo a cualquiera que quiera ir a oírlo? ¿No
tendrá, acaso, que aparentar que sabe más de lo que
sabe? …”
Concesiones de la filosofía al Estado

“… ¿acaso no deberá renunciar a la soberana libertad de


seguir su genio cuando lo llama y allí adonde lo
llama al haberse comprometido a pensar públicamente
en cosas previamente establecidas dentro de esas horas
prefijadas? ¡Y todo esto ante una multitud de
jovencitos!…Y ahora pensemos en una de esas jóvenes
mentes, sin mucha experiencia de la vida…¡Qué
desolación! ¡Qué embrutecimiento! ¡Qué burla frente a
una educación para la filosofía!”
“…Siendo esto así en nuestra época, La dignidad de la filosofía está
pisoteada: parece como si ella misma se hubiera transformado en algo
ridículo e indiferente, de modo que todos sus verdaderos amigos tienen la
obligación de presentar testimonios en contra de este equívoco o, por lo
menos, demostrar que sólo esos falsos servidores y deshonestos
representantes de la filosofía son ridículos e indiferentes; y más aún,
probar ellos mismos con la acción que el amor a la verdad es algo terrible
y violento. Una y otra cosa demostró Schopenhauer, y continuará
demostrándolo a diario.”

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