SIEMPRE COSECHAMOS LO QUE SEMBRAMOS
Esta es la historia de dos hermanos, que compartían todo.
Ambos decidieron sembrar una planta de mango e hicieron una
promesa de cuidarla hasta que dé frutos. Al comienzo los dos
se preocuparon por la planta, y veían hasta el mínimo detalle
de ella.
Después de un tiempo el hermano mayor dejó de preocuparse
por ésta y se ocupó de otras cosas; el hermano menor sí se
dedicaba a cuidarla.
Cuando la planta comenzó a dar frutos, el hermano mayor se
acordó que tenía un árbol de mango y fue el primero en recoger
los frutos, pero siempre que recogía uno el sabor era
desagradable y amargo; en cambio el hermano menor cuando
recogía el fruto éste no sólo era agradable, sino jugoso y
delicioso.
Esta historia es común en los seres humanos pues siempre
cosechamos lo que sembramos.
Angeles Acevedo Carlos
Rosales Bulnes Jamer
Salinas Ponce Edinson