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Cosechamos lo que Sembramos

Dos hermanos plantaron un árbol de mango y prometieron cuidarlo hasta que diera frutos. Mientras el hermano menor cuidó el árbol continuamente, el hermano mayor dejó de preocuparse por él. Cuando el árbol dio frutos, los del hermano mayor fueron amargos, mientras que los del hermano menor fueron jugosos y deliciosos, demostrando que siempre cosechamos lo que sembramos.

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Luigui Narvaez
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Cosechamos lo que Sembramos

Dos hermanos plantaron un árbol de mango y prometieron cuidarlo hasta que diera frutos. Mientras el hermano menor cuidó el árbol continuamente, el hermano mayor dejó de preocuparse por él. Cuando el árbol dio frutos, los del hermano mayor fueron amargos, mientras que los del hermano menor fueron jugosos y deliciosos, demostrando que siempre cosechamos lo que sembramos.

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SIEMPRE COSECHAMOS LO QUE SEMBRAMOS

Esta es la historia de dos hermanos, que compartían todo.


Ambos decidieron sembrar una planta de mango e hicieron una
promesa de cuidarla hasta que dé frutos. Al comienzo los dos
se preocuparon por la planta, y veían hasta el mínimo detalle
de ella.

Después de un tiempo el hermano mayor dejó de preocuparse


por ésta y se ocupó de otras cosas; el hermano menor sí se
dedicaba a cuidarla.

Cuando la planta comenzó a dar frutos, el hermano mayor se


acordó que tenía un árbol de mango y fue el primero en recoger
los frutos, pero siempre que recogía uno el sabor era
desagradable y amargo; en cambio el hermano menor cuando
recogía el fruto éste no sólo era agradable, sino jugoso y
delicioso.

Esta historia es común en los seres humanos pues siempre


cosechamos lo que sembramos.

Angeles Acevedo Carlos


Rosales Bulnes Jamer
Salinas Ponce Edinson

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