Anatomía del Oído: Estructuras y Funciones
Anatomía del Oído: Estructuras y Funciones
Tapón de Cerumen:
Aunque el cerumen es un elemento
normal del oído externo,ocacionalmente se encuentra en una ubicación anormal y obst
ruyendo el CAE.Esto ocurra cuando ya sea por maniobras de aseo por factores anatóm
icos del CAE y una producción aumentada,este cerumen se ubica en los dos tercios m
ediales del CAE.Cuando obstruye el lumen produce sensación de oído tapado y de cuerp
o extra¤o,hipoacusia(que ser de transmisión) y ocacionalmente tinnitus y dolor.Es f
recuente que la obstrucción brusca se produzca durante el ba¤o o la ducha,ya que la
entrada de agua hidrata el cerumen ya existente,terminando de obstruir el CAE.
Se trata con el lavado evacuador,el cual
se hace con una jeringa met lica de 100 ml. y con agua a 37 grados.El chorro de
agua se debe lanzar contra la pared posterior del CAE,para que pasando entre la
pared y el tapón,se acumule entre este y la membrana timp nica,haga presión y lo ex
teriorice.Cuando el tapón es duro,muy antiguo,y no sale despu‚s de tres o cuatro int
entos se aconseja,indicar el remojo con agua oxigenada de 10 volúmenes,unas 10 got
as(en decúbito lateral) por unos 10 minutos,repetir esto 2 a 3 veces al día.Despu‚s d
e algunos días el tapón saldr con facilidad con el lavado evacuador. Posteriormente
siempre se examina la membrana timp nica.
Tapón epitelial
Este tipo de tapón se forma por la acumulación del
detritus epitelial del CAE.Este tapón es m s adherente,si permanece por mucho tiem
po puede ensanchar el CAE o comprimir la membrana timp nica hacia medial.No es r
ecomendable el lavado directamente ya que hidrata el tapón produciendo dolor.Se pu
ede desintegrar con alcohol,con carbonato de sodio por varios días,o extraer bajo
visión directa y con instrumental apropiado.
Cuerpos extra¤os diversos:
Pueden ser insectos,semilla,trozos de pl sticos
o goma,papel,algodón,trozos de fósforos etc.Para su extracción se puede intentar un la
vado evacuador,pero si no tiene ‚xito,evitar las manipulaciones,que llevar n a una
infección,al edema a al atrapamiento del cuerpo extra¤o.
IV.-TUMORAL:
En el oído externo pueden encontrarse tanto tumore
s benignos ,como malignos.
Benignos:
En el pabellón aur
icular se pueden encontrar Fibromas,Papilomas,Angiomas cong‚nitos,Lipomas,Condroma
s ,y en el CAE,es m s frecuente encontrar Osteofitos o Exostosis que son masas n
odulares irregulares de hueso periostal,localizados preferentemente cerca de la
membrana timp nica.Son frecuentes en nadadores de agua fría.Los Osteomas ,se ubica
n m s laterales(en la unión condro-ósea del CAE).Ambos tienen tratamiento quirúrgico.
Malignos:
Las lesiones malignas son casi exclusivamente del
pabellón auricular,aun cuando pueden existir en el CAE.
El Carcinoma Espinocelul
ar,se presenta como una peque¤a
ulceración cubierta por un costra,que sangra f cilmente.Es el carcinoma de piel qu
e con mayor frecuencia da met stasis.Su tratamiento es quirúrgico.
El Carcinoma Basocelular:este tumor,similar al anterior,es de crecimient
o m s lento,da menos met stasis,y su tratamiento es quirúrgico tambi‚n.
PATOLOGIA DE LA MEMBRANA TIMPANICA.-
La patología de la membrana timp nica est representada b
sicamente por la perforación traum tica,la miringitis flictenular hemorr gica(miri
ngitis bulosa).
Perforación traum tica:
Esta puede ser debida a un variado número de causas como:Cuerpo e
xtra¤o accidental,maniobras de extracción de cuerpos extra¤os,contusión del pabellón auric
ular(palmada),TEC,cambios bruscos de presión externa,lavados de oídos etc.
Como síntoma da,dolor,otorragia y a veces tinnitus e hipoacusia(si
se produce adem s un hemotímpano,que es acumulación de sangren en el oído medio).El d
iagnóstico se hace por la historia y el examen otoscópico.Generalmente la ruptura es
lineal,como un desgarro,y se encuentra cubierta de co gulos.Este tipo de perfor
ación cicatriza bastante bien y su tratamiento consiste en evitar la infección,por e
ntrada de agua o propagación de una otitis externa preexistente.
Miringitis flictenular hemorr gica(miringitis bulosa)
Es de etiología viral(virus de la gripe),tambi‚n se ha encontrado al mycopla
sma como agente causal.Da otalgia,tinnitus,y a veces hiperacusia,o hipoacusia se
nsorioneural.Al examen se aprecian flictenas hemorr gicas en la superficie de la
membrana,que cuando se rompen da salida a una secreción serohem tica.Se trata con
analg‚sicos,profilaxis de la infección secundaria.No usar terapia local.
Miringoesclerosis es una secuela de inflamaciones antiguas,constituida p
or esclerosis de la capa media y depósito de sales calc reas.Da una imagen de manc
has blancas en la membrana timp nica,de variada ubicación y tama¤o,frecuentemente co
mo un halo perif‚rico inferior.No tiene trascendencia funcional ni patológica,consti
tuyendo un hallazgo de examen.
PATOLOGIA DEL OIDO MEDIO
Las lesiones del oído medio m s importante podemos
agruparlas en:Cong‚nitas,traum ticas,tumorales,imflamatorias y la Otoesclerosis q
ue es una osteodistrofia.
I. MALFORMACIONES DEL OIDO MEDIO
Est n asociadas generalmente a l
esiones del oído externo,por su origen embrionario común (primer y segundo arco bran
quial).Es raro que se asocien a lesiones del oído interno,que tiene otro origen em
brionario(placoda ótica).
Las malformaciones pueden afectar tanto la caja (en tama¤o
y forma) como al contenido,la cadena osicular.De las malformaciones de los hues
esillos,las m s frecuentes son la
fusión del yunque con el martillo,la fusión del martillo a la pared lateral del tic
o,la existencia de un estribo rudimentario. Su tratamiento es quirúrgico.
II.-LESIONES TRAUMATICAS:
Los trau
matismos que afectan al oído medio pueden ser de diverso origen.Así tenemos que esto
s pueden ser causados por maniobras directas a trav‚s del CAE(manipulación inadecua
da,introducción accidental de cuerpos extra¤os,etc),traumatismos indirectos (fractur
as del hueso temporal por TEC,cambios bruscos de la presión atmosf‚rica (como en una
explosión),cambios m s lentos (como viajes en avión o buceo).
Las lesiones m s frecuentes que se establecen como
consecuencia de estos agentes causales son:
a) Hemotímpano:
Es la acumulación
de sangre en el interior de la caja timp nica.Puede ser secundario a una perfora
ción timp nica,a una fractura del pe¤asco o a un barotrauma(ascenso en avión o descom
preción en el buceo).Se manifiesta por una hipoacusia de transmisión (o mixta cuando
hay lesión del oído interno).Al examen se ve una membrana timp nica de color azul v
iol ceo,en ocasiones abombada.Para su tratamiento se recomienda el uso de fibrin
olíticos (Papemzima,Ananase,Danzen etc.)y aplicación de calor local.En general regre
sa espont neamente.
b) Interrupción cadena osicular:
Se produce por las misma
s causas que la perforación.En general la lesión es una dislocación de la articulación i
ncuboestapediana(yunque-estribo).Se manifiesta por una hipoacusia de 30 a 60 Db,
obviamente de transmisión.Su tratamiento es quirúrgico.
En relación con las fracturas de p
e¤asco,‚stas pueden ser longitudinales (80%),paralelas al eje del pe¤asco.Producen rup
tura de la membrana timp nica con otorragia y a veces otorraquia.Ocacionalmente
se puede ver el rasgo de fractura en la pared posterosuperior del CAE.Hay hipoac
usia de transmisión,hemotímpano y/o interrupción de la cadena.En un 15% las fracturas
son transversales.Comprometen generalmente el conducto auditivo interno (lesión de
troncos nerviosos,provocando hipoacusia,v‚rtigos y par lisis facial inmediata (en
la longitudinal es m s tardía e incompleta).Tambi‚n puede haber hemotímpano,pero con
membrana timp nica intacta.El tratamiento de las fracturas de pe¤asco debe ser man
ejado por un equipo multidisciplinario y especializado.En la atención primaria se
debe prevenir la infección,cuando hay evidencias de comunicación del el oído externo y
medio ,con la cavidad craneana(otorragia y otorraquia ).Se debe mantener el oído
en condiciones de m xima asepsia,con un tratamiento antibiótico mantenido.
c) Barotrauma ótico:
Es una forma esp
ecial de traumatismo,producido por el cambio gradual de la presión ambiental,a dif
erencia del cambio brusco y breve que se produce en las explosiones ,deflagracio
nes. En la vida moderna esto ocurre en los viajes en avión y en la pr ctica del bu
ceo.(cambios importantes de presión ambiental).
Al ascender en avión o al emerger despu‚s de una
inmersión,la presión extratimp nica disminuye y el aire a mayor presión en el oído medio
escapa por la Trompa de Eustaquio,cuando se desciende,aumenta la presión extratim
p nica y la trompa debe abrirse activamente (por la acción de la musculatura o por
insuflación forzada,Valsalva).Si la presión diferencial excede los 90 mm de Hg. ni
siquiera estos mecanismo logran abrir la trompa que queda bloqueada.Queda así el oíd
o medio con una
hipopresión que lleva a la retracción de la membrana timp nica,ingurgitación vascular,
edema y equímosis de la mucosa de la caja con transudado de líquido sanguinolento.A
mayor presión las membrana puede desgarrarse.Todo esto se facilitado si existe una
disfunción tub rica(tubotimpanitis,infecciones respiratorias ,alergias) , otitis
media,obstrucción tub rica mec nica (adenoides hipertróficos,pólipos de la mucosa,cica
trices quirúrgicas,etc).
El cuadro se manifiesta por sensación de presión ótica e
hipoacusia,acompa¤ada de otalgia,en relación con las situaciones ya mencionadas.Al e
xamen,hay una membrana timp nica retraída e hiperh‚mica o hemorr gica,con exudado se
roso en el oído medio,o un hemotímpano franco.
Se trata con drogas descongestionantes sist‚micos,calor local,antibióticos s
i hay evidencias de infección en el oído o en el rinofarinx.Si el tratamiento no da
resultados hay que hacer una miringotomía,Es importante su prevención en personas qu
e presentan alguna de las condiciones antes mencionadas,que se abstengan de vola
r,o el uso de descongestionantes y maniobras para abrir la trompa (masticar,degl
utir,bostezar o suaves Valsalvas).
III.-TUMORES DEL OIDO MEDIO:
Los tumores del oído medio pueden
ser benignos o malignos.Entre los tumores malignos,el m s frecuente es el Carcin
oma pavimentoso ,que aparece en personas de edad avanzada ,con antecedentes de o
torreas a repetición.Se sospecha cuando cambia el cuadro ótico apareciendo otorragia
,otalgia intensa,aumento desmesurado de la hipoacusia o compromiso de los pares
craneanos.Dependiendo de la histología se har tratamiento quirúrgico,quimioterapia
o radiante.
Entre los tumores benignos,los m s frecuentes so
n los tumores glómicos llamados tambi‚n, quemodectomas o paragangliomas no cromafine
s.
Pueden originarse a partir del glomus yugular(es
tructura de c‚lulas no cromafines agrupadas en nidos,localizada en la adventicia d
el bulbo yugular).Es menos frecuente,y da hipoacusia y tinnitus,pero habitualmen
te se acompa¤a de compromiso de los pares craneanos VII,IX,X y XI.Aunque es de ori
gen extratimp nico lo habitual es que invada el oído medio.
Tambi‚n este tipo de tumor se puede originar a partir de c‚l
ulas no cromafines ubicadas en el trayecto del nervio de Jacobson (rama auricula
r del X par),constituyendo el tumor glómico timp nico,que es el m s frecuente,se u
bica cerca del piso de la caja,crece lentamente abombando la membrana timp nica.
El síntoma m s común es el tinnitus puls til,acompa¤ado de hipoacusia de transmisión.Al
examen se ve la membrana timp nica abombada por una masa rojiza y puls til que o
cupa parcial o totalmente la caja.Su tratamiento es quirúrgico,dej ndose la radiot
erapia exclusiva para aquellos casos avanzados.
IV.-INFLAMACIONES DEL OIDO MEDIO:
Las inflamaciones del oído
medio se pueden agrupar en Agudas y Crónicas.
a)Inflamaciones agudas:
Son un conjunto de gran frecuencia en la pr ctica
diaria,relacionadas con infecciones respiratorias de las vías reas superiores.Ade
m s hay causas al‚rgicas,metabólicas,por cuerpos extra¤os(agua,partículas inhaladas, vómit
os ,regurgitaciones),por cambios de presión barom‚trica ,traumatismos,etc.,que afect
an las estructuras anatómicas y fisiológicamente continuas como son el rinofarinx,la
trompa de Eustaquio,la caja timp nica y las cavidades neum ticas
antromastoídeas.La existencia de una mucosa respiratoria común,con características sim
ilares las hacen responder en mayor o menor grado,cada vez que el tracto respira
torio sufre una agresión.
1.)Tubotimpanitis aguda o Catarro tubotimp nico:
Consiste en la inflamación de la t
rompa de Eustaquio y el protímpano que acompa¤a con frecuencia a los resfríos.Ocurre p
or propagación de una rinofaringitis aguda,y a menudo precede a la otitis media ag
uda.El edema de la trompa puede llegar hasta la obstrucción,generalmente parcial e
intermitente y esto llevar a una hipopresión intratimp nica.
Este cuadro de caracteriza por otalgia d
iscreta,la cl sica sensación de oído tapado que se ve en los resfríos,leve hipoacusia
y autofonía.Al examen la membrana timp nica est normal o ligeramente retraída.Su tr
atamiento consiste en la aplicación de calor local y administración de drogas descon
gestionantes sist‚micas,adem s del tratamiento de la afección respiratoria concomita
nte.
2.)Otitis media aguda:
Es el proceso infamatori
o del oído medio de etiología infecciosa.Puede ser viral o bacteriano.Lo habitual es
que si inicialmente es viral,r pidamente se sobreinfecta transform ndose en bac
teriano.Generalmente es secundario a cuadros infamatorios de la mucosa nasal per
inasal y rinofaringea ,los cuales se extienden al oído medio a trav‚s de la trompa d
e Eustaquio,en la forma de una tubotimpanitis aguda.La afección es m s común en los
ni¤os,por varios factores como:tejido linf tico en su m ximo desarrollo(especialme
nte adenoides),regurgitaciones y vómitos en los lactantes,mayor frecuencia de las
infecciones respiratorias altas etc.
El cuadro viral inicial dar otalgia discreta,se
nsación de oído tapado o ligera hipoacusia(similar a la tubotimpanitis),pero al exam
en encontramos la membrana timp nica discretamente hiperh‚mica,especialmente alred
edor del mango del martillo y pars fl ccida.Esta etapa puede resolverse espont n
eamente,o con el tratamiento del proceso rinofaríngeo (descongestionantes ,antiinf
lamatorios,reposo etc.),o bien sobreinfectarse y establecerse una otitis media b
acteriana.
La Otitis media bacteriana tiene como agentes etiológicos
m s frecuentes al Neumococo,hemofilos,estafilos y estreptos.Mas raramente a g‚rmen
es gram negativos.En los ni¤os es m s frecuente el hemofilo y en adulto el neumoco
co.
Una vez desencadenado el proceso patológico(la inflamación de la mucosa del
oído medio) el edema de la trompa lleva a la obstrucción y par lisis ciliar,la presión
intratimp nica se hace negativa,esto lleva a transudado de capilares y la cavi
dad del oído medio se llena de líquido seroso,hemorr gico o purulento.La membrana ti
mpanica est engrosada y edematosa,congestiva y la presión del exudado puede lleva
r a necrosis de alguna zona o punto por el que saldr posteriormente exudado a t
rav‚s del CAE.
Clínicamente observaremos que junto con la sintomatología
respiratoria aparece otalgia progresiva,habitualmente puls til, hipoacusia,tinni
tus y autofonía,para posteriormente aparecer la otorrea coincidiendo con el pick m
as alto del dolor que cae con la aparición de la supuración.Al examen encontraremos
inicialmente congestión y edema de la membrana timp nica,la cual pierde progresiva
mente sus referencia anatómicas(mango martillo, tri ngulo luminoso etc),abombandos
e y engrosandose.Producido el desgarro de la membrana se ver la secreción hemopur
ulenta al inicio,purulenta franca despu‚s,aparecer a trav‚s de la perforación,cuyos bo
rdes son difíciles de observar en este momento.
Es frecuente observar un reflejo puls til en la superfic
ie de la secreción acumulada en el fondo del CAE,que traduce la congestión y engrosa
miento de la mucosa de la caja que transmite
el latido sanguíneo.La hipoacusia es mayor y es frecuente la autofonía.
La evolución puede detenerse en cualquiera de estas etapas
en forma espontanea o como consecuencia del tratamiento,y regresar con resolución
ad integrum.
El tratamiento es similar a otros cuadros respiratorios:
Reposo semisentado para disminuir la congestión cef lica, líquidos,r‚gimen liviano,el
iminación de irritantes(cigarrillos). El antibiótico de elección es la ampicilina en d
osis habituales por un período de 10 días.Tambi‚n pueden usarse la penicilina,eritromi
cina,amoxicilina,o las sulfonamidas combinadas (sulfametoxazol-trimetropin).En f
orma m s específica se puede agregar calor local,3 a 4 veces al día,descongestionant
es por vía oral (en adultos) Actifedrin,Rinolergan,Sinutab,Naldecol etc.Las gotas ót
icas no tienen utilidad.
En algunos casos se puede requerir la miringotomía
evacuadora,cuando la otitis es r pidamente progresiva y se acompa¤a de intensa ota
lgia,fiebre y compromiso del estado general.
Aunque lo habitual es que la otitis media aguda ceda
r pidamente con el tratamiento,las molestias como la hipoacusia,la autofonía y el
tinnitus,suelen demorar hasta tres semanas.Las causas pueden ser la persistencia
de una perforación timp nica,eliminación incompleta del exudado,quedando un derrame
en el oído medio o un compromiso de la cadena osicular (lo m s frecuente es la ne
crosis de la apófisis larga del yunque,que produce interrupción de la cadena.Todas e
stas secuelas pueden ser reparadas quirúrgicamente.
en cuanto a las complicaciones de la otitis media,los cuadros m s signif
icativos son:la Mastoiditis aguda y la meningitis.
La mastoiditis aguda:es la complicación ,m s frecuente de la otitis media
aguda,habitualmente se ve en cuadros agudos no tratados.los g‚rmenes son los mismo
s de la otitis aguda,a menudo resistentes a los antibióticos habituales.
La infección se propaga desde la caja timp nica a trav‚s del aditus ad antru
m,que es un pasaje estrecho hacia en antro y la mastoides.El edema de la mucosa
produce la obstrucción dejando esa zona sin ventilación ni drenaje.Luego se produce
una periostitis y osteítis,formación de pus y destrucción de las paredes de las celdil
las a‚reas(mastoiditis coalescente). Habitualmente ocurre en un ni¤o que durante el
período de otorrea presenta exacervación de la otalgia con irradiación a la mastoides.
Hay dolor y tumefacción de las regiones retro,supra e infra-auricular,fiebre alta
y compromiso del estado general. al examen se ve aumento de volumen inflamatori
o de la zona mastoídea con desplazamiento del pabellón auricular hacia adelante.Si h
ay fluctuación indica la presencia de un absceso.
Si no hay absceso se hace tratamiento m‚dico con antibióticos a dosis altas
vía parenteral(penicilina e.v. por 10 días).Si hay absceso se debe agregar el vaciam
iento.este tipo de mastoiditis aguda (secundarias a otitis media aguda) pueden s
er tratadas por el m‚dico general,pero si es secundaria a una otitis media crónica d
ebe ser vista por el especialista ya que requiera tratamiento quirúrgico inmediato
.
La meningitis aguda:Es la complicación m s grave de la oti
tis media aguda.La infección se propaga desde el oído hasta el espacio subaracnoídeo p
or múltiples vías.Esto puede ocurrir a trav‚s del tegmen timpani,directamente a las me
ninges de la fosa media;a trav‚s de una tromboflebitis del seno lateral y luego a
la fosa craneana posterior,a trav‚s de una laberintitis ( en los ni¤os el sistema pe
rilinf tico conserva amplios puntos de contacto con el espacio subaracnoideo),en
este último caso dejar como secuela una sordera total irreversible.
En relación al cuadro clínico,a los síntomas y signos de la ot
itis media aguda se agrega cefalea de intensidad creciente,fiebre en aumento,exc
itación sicomotora,signos de
irritación meningea y encef lica,vómitos,convulsiones,confusión, somnolencia,coma y mu
erte.
el tratamiento consiste en la antibioterapia masiva,pudiendo tomarse una
conducta quirúrgica agresiva,desde la miringotomía al vaciamiento timpanomastoídeo si
es necesario.Otras complicaciones menos frecuentes son la laberintitis y los ab
cesos intracraneanos.
3.- Derrames de Oído Medio:
Son cuadros que se caracterizan por la presencia de líquidos en la cavidad
timp nica. Según la calidad del líquido se clasifican en: derrames mucosos conocido
s como Otitis Media Mucosa o Mixiosis timp nica y derrames serosos, propios de l
a Otitis media serosa. En los ni¤os predomina la mixiosis timp nica y en los adult
os la otitis media serosa.
Este especial tipo de inflamación del oído medio puede tener una evolución agu
da, subaguda o crónica (recibe distintos nombres en la literatura, otitis media se
cretora, efusión del oído medio subaguda, otitis media no supurativa, efusión del oído m
edio crónica, etc.).
En lo que se est de acuerdo es que la acumulación de líquido se debe a una
disfunción tubaria, que puede ser producida por múltiples causas (mec nicas, como la
hipertrofia del tejido adenoídeo, cicatrices del ostium tubario, tumores del rino
farinx, etc., disfunciones del velo del paladar, como en la fisura palatina; al‚rg
icas e inmunológicas; iatrog‚nicas, como el tratamiento inadecuado de las otitis me
dias agudas, con antibióticos a bajas dosis o por tiempo insuficiente).
Establecida la disfunción tubaria, se produce la reabsorción del aire intrat
imp nico, con hipopresión en el oído medio, luego transudado y finalmente metaplasia
de la mucosa, apareciendo gl ndulas mucosas, que secretan el líquido característico
de la mixiosis timp nica.
Clínicamente en los ni¤os hay antecedentes de cuadros respiratorios altos fr
ecuentes, respiración bucal, etc. Es frecuente que la hipoacusia que se produce (d
e transmisión) sea captada primero en el colegio que en la casa y derivado por fal
ta de atención o mal rendimiento escolar. Puede haber otalgia leve, tinnitus y aut
ofonía. En el adulto puede haber sensación de plenitud en el oído y puede notar fluctu
aciones de la hipoacusia con los cambios de posición de la cabeza.
Al examen la membrana timp nica est íntegra, opaca, sin reflejo luminoso
y de color amarillento o rosado; el mango del martillo est horizontalizado (ind
icación de que est retraído) y su apófisis corta m s prominente. Ocasionalmente puede
observarse nivel líquido o burbujas.
En cuanto a su evaluación, ocasionalmente puede regresar espont neamente d
e lo contrario va a ir a la fibrosis de membrana, llegando a la atelectasia timp
nica y esto predisponer a la formación de un colesteatoma primario adquirido.
El tratamiento en el ni¤o, adem s de la evacuación del contenido del oído medi
o, deber contemplar el tratamiento adecuado de la patología del anillo linf tico
de Waldayer,
las posibles alergias que pudieran existir (recordar que adem s de los inhalante
s, hay alergenos alimentarios). Es útil el empleo de drogas descongestionantes e i
ncluso los corticoides (uso precavido de una miringotomía, dejando inserto en la m
embrana un tubo de ventilación para la entrada de aire. Se hace bajo anestesia gen
eral en los ni¤os y local en los adultos.
Tener presente que en los adultos, un derrame seroso unilateral, debe ha
cer sospechar un tumor rinofaringeo.
B.- Otitis Media Crónica:
Es una afección compleja del oído que se manifiesta fundamentalmente por oto
rrea e hipoacusia.
La prevalencia de la otitis media crónica (OMC) en Chile es de 3,5% y en l
a mitad de los casos la lesión es bilateral.
Aunque en la literatura se ha mencionado múltiples factores que interviene
n en la patogenia de este cuadro, aún hoy día se desconoce la forma exacta como se c
onstituye el cuadro. Lo que se ha establecido con cierta base con una serie de h
echos que predisponen y favorecen su establecimiento y evolución; así el nivel socio
económico y cultural bajo, estado nutritivo deficiente, la disfunción de la trompa d
e Eustaquio, los procesos óticos agudos no solucionados, la mala neumatización de la
s celdillas mastoideas (aún se discute si son, causa o efecto, etc.), son factores
relacionados con la OMC.
Las lesiones anatomopatológicas son variadas: mucositis, osteítis, poliposis
, lesiones granulomatosas, migratación epitelial, metaplasia de la mucosa, etc. Es
tas lesiones pueden comprometer la membrana timp nica, cadena osicular, laberint
o, nervio facial, celdillas, mastoideas y las paredes del oído medio que lo separa
n de la cavidad craneana.
En la membrana timp nica la lesión fundamental es una perforación que puede
ser central (esto quiere decir que respeta el anulus), en este caso la piel del
CAE tiene la tendencia de invadir la cavidad del oído medio, dando origen a un col
esteatoma secundario. La perforación puede ser de tama¤o variable. Tambi‚n es posible
encontrar zonas monom‚ricas, que son perforaciones cicatrizadas (sin casa media).
Otro hallazgo habitual son las placas de miringoesclerosis (mencionada en la pat
ología de la membrana timp nica).
Las lesiones de la cadena m s frecuente son:
a) La fijación de los huesillos entre sí o a las estruc-
turas vecinas, por fibrosis o timpanoesclerosis (lesión similar a la miringoescler
osis, pero de la mucosa de la caja).
b) Interrupción de la cadena (apófisis larga del yunque,
articulación incuboestapediana).
Clínicamente se manifiesta, b sicamente por otorrea, generalmente mucopuru
lenta intermitente, m s que persistente, de mal olor, que se ha iniciado en la i
nfancia. Las exacerbaciones habitualmente se producen en relación con cuadros de i
nfecciones respiratorias superiores, o por la contaminación exógena con la entrada d
e agua al CAE. Habit-
ualmente no hay dolor, o es discreto.
La hipoacusia es de transmisión, de magnitud variable, lentamente progresi
va en la evolución de la enfermedad.
Al examen se encuentra una perforación timp nica como las descritas, a tra
v‚s de lo cual se puede ver la mucosa de la caja, la cual puede tener un aspecto v
ariable, dependiendo de la fase en que se encuentre. En el oído seco e inactivo ti
ene apariencia normal (delgada y de color blanco y rosado p lido), gruesa e hipe
rh‚mica, granulaciones y pólipos en las etapas o mucoide, filante, saliendo por la p
erforación. Los g‚rmenes que predominan son los gran negativos, a diferencia de la o
titis media aguda (proteus, escherichia coli, etc). La membrana timp nica muestr
a escasa o nula signología inflamatoria aguda.
El tratamiento est orientado en primer t‚rmino a controlar la supuración, e
s decir, secar el oído, prevenir las reactivaciones y por último establecidas las se
cuela, tratarlas quirúrgicamente.
Para controlar la otorrea se debe indicar:
a) Lavados óticos con agua boricada (3 cucharaditas
rasadas de cido bórico en polvo, para una taza de agua hirviendo. Disolver y espe
rar que el agua se entibie a 37øC). El lavado se efectúa con una pera de goma o jeri
nga grande, y se repite 2 o 3 veces al día, dependiendo de la intensidad de la oto
rrea.
b) Aplicación de 3-4 gotas óticas antibióticas, despu‚s
de cada lavado (Kanamician, Otandrol, Topy-clin, Neomedrol, Plurimicina, etc). C
uando la mucosa est muy hiperpl stica o hay granulaciones, se puede usar 3-4 go
tas de una solución de alcohol boricado.
Para prevenir las reagudizaciones hay que orientar las medidas a evitar las infe
cción respiratorias altas (tratamiento de las condiciones predisponentes). Evitar
la entrada de agua al CAE, con el uso de un tapón de algodón empapado en vaselina o
aceite comestible, durante el ba¤o o la ducha. Prohibir el ba¤o en piscinas, ríos, lag
os y mar.
En ocasiones puede presentarse un cuadro que se ha
denominado OMC reagudizada, con aparición o aumento de la otorrea, otalgia intensa
y signos inflamatorios agudos en la membrana timp nica y mucosa de la caja. En
estos casos se debe agregar al tratamiento un antibiótico sist‚mico, como en la otit
is aguda.
Por último, las secuelas de la OMC, son de tratamiento quirúrgico, el cual t
iende a restablecer las condiciones normales del oído medio.
Hay una forma especial de otitis media crónica, que
por sus características y trascendencia merece ser considerada como un cuadro apar
te, es la otitis media crónica colesteatomatosa o colesteatoma del oído medio.
El hecho fundamental en este cuadro es la presencia de un colesteatoma;
lesión seudotumoral constituida por una matriz, recubierta en su interior por epi
telio escamoso, y un contenido formado por detritus epitelial.
El colesteatoma puede ser cong‚nito, bastante raro, es un quiste epitelial
, en el interior de cualquiera de los
huesos del cr neo, especialmente en el hueso temporal. O puede ser adquirido y e
ste ser primario o secundario.
El colesteatoma adquirido secundario, se forma por la invasión del epiteli
o del CAE al oído medio a trav‚s de una perforación timp nica, habitualmente marginal.
No es muy frecuente e invade m s all de la caja, al antro y la mastoidea.
El colesteatoma adquirido primario, se produce por una invaginación de la
membrana timp nica hacia el interior de la caja, es decir, sin una perforación tim
p nica. En algunas ocasiones a trav‚s de la membrana fl ccida o de Schrapnell, com
o consecuencia de un bloqueo de la ventilación del tico (secuela de inflamaciones
, etc.), conserv ndose la ventilación del resto de la caja (mesotímpano o hipotímpano)
. En otras ocasiones el bloqueo afecta toda la caja (obstrucción del trompa de Eus
taquio), produci‚ndose una retracción generalizada de la membrana (atelectasia), lle
gando el tico se tiene la condición ideal para la formación del colesteatoma.
Una vez formada la invaginación, por cualquiera de
estos dos mecanismo, se establece una verdades bolsa o bolsillo, en cuyo interio
r se acumular detritus epitelial, ya que la pared interior (que est mirando ha
cia el CAE) est formada por epitelio escamoso (piel, cuyas capas m s superficia
les se van descamando). La acumulación de este detritus hace crecer m s y m s esta
bolsa, que va comprimiendo las estructuras del oído medio, destruy‚ndolas, adem s p
or acción enzim tica. Así se destruye la cadena osicular y las paredes del oído medio,
posibilitando las temidas complicaciones de esta enfermedad. Esto se establece
generalmente en a¤os.
Clínicamente producen una hipoacusia progresiva (por destrucción de la caden
a osicular) de tipo transmisión; como se infectan f cilmente (el contenido es un b
uen caldo de cultivo), dan otorrea, no muy abundante, de olor pútrido, que frecuen
temente provoca una otitis externa. No responde adecuadamente al tratamiento m‚dic
o bien llevado (motivo para sospecharlo en una OMC).
El colesteatoma adquirido primario es m s frecuente en adultos (a difere
ncia de la OMC simple), así que una otorrea indolora, de mal olor, con hipoacusia,
que comienza en la edad adulta debe hacer sospechar la presencia de un colestea
toma.
Al examen encontraremos otorrea de mal olor, no es filante, y lo m s imp
ortante la presencia de las l minas colesteatomatosas, verdadera hojas epitelial
es de color blanco nacarado brillante Eliminadas ‚stas pueden verse la perforación t
imp nica, si se trata de un colesteatoma adquirido secundario, o el bolsillo de
retracción, con o sin atelectasia timp nica, en los adquiridos primarios.
El tratamiento habitual para la OMC., difícilmente secan el oído, por la dif
icultad para asear el saco colesteatomatoso, de tal manera que el tratamiento im
perativo es quirúrgico.
Las t‚cnicas quirúrgicas son variadas, siendo la m s frecuentemente usadas:
la Aticoantrotomía, la Aticoantromatoidectomía, el vaciamiento timpanomastoideo u op
eración radical (eliminación completa del contenido de la caja y
amplia apertura de las cavidades neum ticas al exterior a trav‚s del CAE). En ocas
iones la lesión permite la reconstrucción del oído medio, dando origen a la llamada Ti
mpanoplastías (reparación del tímpano y oído medio, reserv ndose el t‚rmino miringoplastía,
para la reparación de la membrana timp nica).
Complicaciones de la Otitis Media Crónica:
Se le llama complicación de la otitis media crónica a toda extensión del proce
so m s all de los límites del oído medio, generalmente por vía directa.
De las complicaciones de origen ótico, un 76% son debidas a la OMC,. y de ‚s
tas la casi totalidad es por la OMC colesteatomatosa. Las m s frecuentes son:
1.- Par lisis del Nervio facial.-
Se producen debido a dehiscencias del canal de Falopio, por donde corre
el facial en su paso por el oído medio. Estas dehiscencias pueden ser naturales o
producidas por el colesteatoma. A trav‚s de ellas se producen la inflamación del per
ineuro, con compromiso variable de la función. Su presencia en el transcurso de un
a OMC es indicación perentoria de cirugía.
2.- Fístula Laberíntica-Laberintitis.-
Su causa m s frecuente es el colesteatoma que erosiona el laberínto óseo, ha
sta exponer el espacio perilinf tico. La localización m s frecuente es el canal se
micircular lateral, aunque se puede encontrar en cualquier parte.
3.- Petrositis:
Es la propagación del proceso infeccioso a las celdillas neum ticas que ro
dean el laberinto hasta el v‚rtice de la pir mide petrosa. Es poco frecuente, ya q
ue los procesos crónicos se acompa¤an de mala neumatización. Al propagarse al v‚rtice de
la pir mide petrosa aparece el síndrome de Granedigo. Este de par lisis del VI pa
r, con diplopia e incapacidad para llevar el ojo hacia lateral, compromiso del V
par, que da intenso dolor en las zonas de la cara inervadas por el trig‚mino, tod
o esto acompa¤ado por otorrea, fiebre, compromiso del estado general. Tratamiento:
quirúrgico de urgencia.
4.- Tromboflebitis del Seno lateral-bulbo de la
Yugular.-
Se produce por erosión de la pared posterior la cavidad antromastoídea, tras
la cual est el seno lateral. Se produce luego la tromboflebitis, por la reacción
inflamatoria. Se manifiesta por fiebre en aguja, cuadro tóxico de septicemia, cal
ofríos, sensibilidad en la zona mastoidea y de la vena yugular. Pueden haber signo
s de abscesos metast sicos, especialmente en el pulmón.
El LCR habitualmente es claro y con frecuencia los hemocultivos son posi
tivos. El diagnóstico se puede conformar con una yugulografía retrógrada y otros estud
ios
radiogr ficos especiales.
El tratamiento es quirúrgico, complementado con los
antibióticos, según el antibiograma del hemocultivo.
5.- Meningitis Otógena.-
Esta complicación es mucho m s grave cuando es secundaria a una OMC, que a
una aguda, una de las razones que los g‚rmenes que habitualmente se encuentran en
la CMC, son gran negativos, y por otra parte la contaminación es m s directa, por
destrucción de paredes óseas.
El cuadro clínico es similar al descrito para la complicación de la otitis m
edia aguda. Pero en este caso su tratamiento es perenteriomamente quirúrgico y de
urgencia, adem s de la antibioterapia intensa y masiva. Este cuadro a pesar del
tratamiento tiene una alta mortalidad aún.
6.- Abscesos cerebrales.-
a) Absceso extradural: se produce por la necrosis de la
l minas óseas que separan del oído medio de las fosas cerebrales medio y posterior,
secundaria a la presión y efecto osteítico del proceso otomastoideo, que habitualmen
te es colesteatomatoso.
Frecuentemente son asintom ticos y se los descubre
accidentalmente en la cirugía.
b) Absceso subdural: equivale a una paquimeningitis
conformación de una colección purulenta en el espacio subdural.
Clínicamente da cefalea intensa, toxicidad y somnolencia que llega al coma. Los sínt
omas y signos neurológicos varían, y se necesita la evaluación del neurólogo para locali
zar adecuadamente el proceso. El líquido c‚faloraquideo es claro, con presión ligerame
nte aumentada, aunque sin alteraciones citoquímicas. El tratamiento es neuroquirúrgi
co, combinado con el vaciamiento del proceso timpanomastoideo que lo originó.
Absceso intracerebral: los síntomas dependen de la virulencia del germen causal, d
e la respuesta a los antibióticos, y de la localización. Estas lesiones van a la lic
uefacción y encapsulamiento de varias semanas. Los abscesos del lóbulo frontal, dan
vómitos, convulsiones, cefaleas, paresia, de extremidades, alucinaciones visuales
y defectos del campo visual. Pueden ser únicos o múltiples, uni o bilaterales. Los a
bscesos cerebelosos producen síntomas de gran hipertensión endocraneana, con cefalea
intensa, vómitos, desorientación, coma y signos como nistagmo y ataxia. La presenci
a del nistagmo es indicación para la derivación inmediata del paciente a un centro n
euroquirúrgico, para la descomprensión de la fosa posterior. Adem s de este procedim
iento la antiobioterapia correspondiente es necesario el tratamiento quirúrgico de
l foco ótico que dio origen a esta complicación.
7.- Mastoiditis.-
El colesteatoma puede erosionar la cortical mastoidea y al infectarse pr
oducir un absceso en la región
retroauricular. El tratamiento debe incluir el vaciamiento timpanomastoideo, ade
m s del drenaje del absceso.
V.- OTOESCLEROSIS
Es una osteodistrofia, limitada al hueso temporal, afecta ala c psula ótic
a. Histológicamente, la lesión comienza como una osteoespongiosis, debido a vascular
ización y reabsorción ósea en la c psula ótica. Luego aparece esclerosis con neoformación
y remodelación ósea, crecimiento óseo que habitualmente afecta el estribo fij ndolo a
la ventana oval.
La población blanca tiene una incidencia histológica es de un 8%, pero clínica
mente es mucho menor. Es muy rara entre negros y orientales. Es m s común en la mu
jer (2-3:1) y frecuentemente empieza o se exacerva durante los embarazos . La he
rencia es importante, en la mitad de los pacientes con otoesclerosis, hay antece
dentes familiares de sordera familiar. En el 85% de los casos es bilateral gener
almente sim‚trica.
Como la lesión primaria se ubica cerca del estribo en las inmediaciones de
la ventana oval, en su evolución fija el estribo, produciendo una hipoacusia de t
ransmisión que caracteriza al cuadro. Tambi‚n el compromiso otoesclerótico afecta a la
cóclea, agregando un deterioro
sensorioneural transform ndose en una hipoacusia mixta.
Entonces, el síntoma primario es la hipoacusia de evolución lenta e insidios
a, que pueden empezar a cualquier edad, pero es m s frecuente entre la tercera y
quinta d‚cada de la vida. Otros síntomas son el tinnitus y la paracusia de Willis (
escucha mejor en un ambiente ruidoso).
Al examen encontramos una membrana timp nica intacta, de aspecto normal.
Ocasionalmente, puede verse, a trav‚s de una membrana muy translúcida, una mancha r
ojiza, es el signo de Schwartze, y que corresponde a un foco esclerótico muy vascu
larizado, traducción de un foco muy joven o muy activo.
El tratamiento, que habitualmente se hace es quirúrgico, consiste en extra
er el estribo que estaba fijo y reemplazarlo por un prótesis que une a la apófisis l
arga del yunque, devolviendo así la movilidad a la cadena. Esta operación así se llama
estapedectomía, y su resultado es bueno en m s del 80% de los casos, con mejoría fu
ncional inmediata, incluso imtraoperatoria. El riesgo de sordera total es del 2-
3%. Otra alternativa es el uso de un audífono. Existe tambi‚n un tratamiento m‚dico co
n el fin de frenar el proceso otoesclerótico, su indicación m s importante es en pac
ientes muy jóvenes o con procesos muy activos.
PATOLOGIA DEL OIDO INTERNO
Como ya se mencionó en la anatomía del oído, el oído interno tiene dos p
orciones; una anterior o coclear, que encierra el órgano de la audición y otra poste
rior o vestibular que representa el órgano perif‚rico del equilibrio.
Las lesiones de estos órganos se van a manifestar fundamentalmente
por hipoacusia, en el caso del sistema coclear
(frecuentemente acompa¤ada por tinnitus) y por v‚rtigo en el caso del aparato vestib
ular.
Los agentes etiológicos de las patologías del oído interno pueden afectar prin
cipalmente a la cóclea, o al aparato vestibular, o bien a ambos simult neamente, d
ando origen a síndromes cocleo-vestibulares.
Patología Coclear (Hipoacusias Sensorio-neurales)
La expresión clínica de las lesiones cocleares y sus vías es la hipocausia sen
sorio-natural, de la cual mencionaremos algunas generalidades.
1.- Se llama hipoacusias sensorio-neurales a aquellas alte-
raciones auditivas producidas por lesiones que afectan al órgano de Corti, o los e
lementos neurales a distintos niveles, que recorre el estímulo sonoro hasta la cor
teza cerebral.
2.- La intensidad de estas hipoacusias es variable, pueden ser
mucho m s intensas que las de transmisión, llegando incluso a la sordera total.
3.- Cuando son intensas tienen mala discriminación; oyen que
les est n hablando, pero no entienden lo que le dicen.
3.- Cuando son intensas es difícil compensarlas, ya sea con la
voz alta, o mediante amplificación del sonido (audífono).
5.- Al examen con diapasones dan un Rinne positivo, y cuando
son unilaterales o asim‚tricas el Weber lateraliza al oído sano o mejor.
6.- Casi siempre son irreversibles, las posibilidades de trata-
miento curativo son mínimas.
Estas hipoacusias pueden presentar algunas características especiales depe
ndiendo del sitio donde se ubique la lesión. Describiremos brevemente algunas de e
llas.
1.- Lesiones ubicadas en el órgano de Corti.-
Se denominan cortipatías, son hipoacusias sensoriales que se caracterizan
por presentar algiacusia, es decir dolor o incomodidad por sonidos de intensidad
que no produce molestias en el oído normal. Otra peculariedad es la distorsión del
sonido. Se manifiesta en dos formas: la distorsión de frecuencia, que se llama dip
loacusia, y es la sensación de escuchar por cada oído un sonido de diferente altura.
La distorsión de intensidad, se llama reclutamiento, esto significa que pasada ci
erta intensidad sobre el umbral, el oído hipoacúsico tiene la misma sensación de sonor
idad que el oído hipoacúsico tiene la misma sensación de sonoridad que el oído sano. Por
ejemplo, un oído con una hipoacusia de 40 Db necesita estos 40 Db para comenzar a
escuchar, pero si se le entrega un sonido de 70 Db tendr una sensación de intens
idad igual que la que tiene el oído sano al entregarle los mismo 70 Db. En ocasion
es el oído sordo puede tener una sensación de intensidad mayor que el oído sano para u
n estímulo de igual intensidad, en este caso hablamos de sobrereclutamiento. Tambi‚n
las cortipatías presentan una sensibilidad aumentada para discriminar peque¤as vari
aciones de intensidad de un sonido sobreumbral, que no es capaz el
oído sano.
Existen pruebas especiales hechas en la audiometría electrónica subjetiva qu
e permitan determinar la presencia de estas características auditivas en las corti
patías. Así la determinación del umbral de disconfor orienta sobre la presencia de alg
iacusia. La prueba de Fowler y Reger sobre la presencia de reclutamiento. La pru
eba de SISI (Short Increment Sensitivity Index)m o índice de sensibilidad a peque¤os
incrementos, nos permitir determinar la presencia de esta característica propia
de las cortipatías.
2.- Lesiones ubicadas en la primera neurona.-
La primera neurona est ubicada en el modíolo formando el ganglio de Corti
, tiene una prolongación perif‚rica que sinapta con el polo basal de la c‚lula ciliada
, y una prolongación centra, que va a formar el nervio coclear, que va a hacer sin
apsis con la segunda neurona ubicada en los núcleos auditivos del bulbo. Como en e
l nervio auditivo las fibras o axones que llevan la información a muchos de ellos,
disminuyendo considerablemente la información que llegar a los centros superiore
s. Por estas razones, estas lesiones se caracterizan por una p‚sima discriminación,
mucho m s que en las cortipatías, muchas veces desproporcionada a la magnitud de l
a hipoacusia.
Otra característica de estas lesiones es la fatiga o adaptación auditiva pat
ológica.
3.- Lesiones de los centros auditivos bulbares.-
La característica principal de este tipo de lesiones es la ya mencionada a
daptación auditiva patológica. Esto significa dejar de oír un ruido que se presenta en
forma constante. El oído normal puede escuchar un tono puro a intensidad umbral o
hasta 5 Db sobre el umbral durante un minuto mínimo. Esta cifra varía una poco con
las distintas Frecuencias. Esto da origen a un test
llamado "deterioro del umbral tonal" o "Tone Decay" con el cual se pude pesquisa
r este tipo de alteración.
4.- Lesiones del tronco cerebral.-
A partir de los núcleos bulbares, la vía auditiva se complica, existen vías di
recta y cruzadas, las que a su vez hacen sinapsis con otras c‚lulas ubicadas en el
trayecto. Estas lesiones no comprometen esencialmente la audición de ambos oídos. P
ara pesquisar estas lesiones se han ideado test que consisten en enviar palabras
previamente desintegradas por medio de filtros electrónicos, de forma que cada pa
rte de la palabra pase por un oído diferente y se integren a nivel del tronco. Si
hay lesión, 1 palabra ser incomprensible para el paciente.
5.- Lesiones de la corteza cerebral.-
El rea auditiva se encuentra en la corteza temporal. Por las decusacion
es de las vías, hay representación en dicha corteza de ambas cócleas. Por esto, si exi
ste lesión en una corteza, la otra suple la lesionada, adem s hay suficiente pobla
ción neuronal para integrar el mensaje auditivo. Este exceso de neuronas y vías de a
sociación que existe en el sistema nervios central es lo que se llama redundancia
intrínseca o interna. Por otra parte el idioma
espa¤ol es muy rico en expresiones poliverbales y palabras polisil bicas; gramatic
almente est lleno de redundancias. Así por ejemplo decimos: "Estoy estudiando la
carrera de Medicina", pero igual nos entenderían si dij‚ramos: "Estudio Medicina", e
sto es lo que se llama redundancia extrínseca o externa. Para detectar este tipo d
e lesiones se han ideado formas de transmitir el mensaje en forma que vayan con
su redundancia extrínseca disminuida, ya sea enmascar ndolo con un ruido artificia
l, filtrando las palabras, etc.
Etiología de las Hipoacusias sensorioneurales.-
La etiología de estas hipoacusias puede ser muy variada, y con fines did c
ticos las separaremos en dos grupos.
Cong‚nitas, o sea, se presentan desde los primeros momentos de la vida, y Adquirid
as, que aparecen en el transcurso de la vida.
I. SORDERAS CONGENITAS
Pueden ser hereditarias o adquiridas y pueden tener distinto grado de in
tensidad. Cuando son profundas se acompa¤an de mudez, cuando son de mediana intens
idad puede haber retardo en el desarrollo del lenguaje, o alteraciones de ‚ste, cu
ando son leves pueden pasar inadvertidas y aparecer como hallazgo de la audiomet
ría.
En un ni¤o reci‚n nacido, si se quieren hacer un diagnóstico precoz de sordera
se deben investigar los siguientes antecedentes.
a) Preconcepcionales.- aquí debemos averiguar por los
antecedentes hereditarios por línea materna y paterna, llegando hasta los abuelos,
sin es posible.
b) Prenatales.- Averiguar sobre posibilidad de embrio o
fetopatías. Infecciones, sobre todo las virales, durante los tres primeros meses d
e embarazo, ingestión de drogas, traumatismos, insuficiencia placentaria, etc.
c) Perinatales.- Es importante la prematurez, el sufrimi-
ento fetal agudo, las infecciones intrauterinas, hipoxia perinatal, intoxicación p
or bilirrubina en las incompatibilidades de grupo sanguíneo, administración de droga
s ototóxicas.
d) Postnatales.- Aquí sólo las lesiones menigoencef -
licas, la administración de drogas ototóxicas o un TEC podrían producir lesiones en lo
s primeros meses de vida.
Todos los ni¤os con algunos de estos antecedentes, debe ser catalogado com
o "sospechoso" de tener un p‚rdida auditiva y ser controlado acusiosamente por el
pediatra, quien preguntar a la madre si el ni¤o se despierta con los ruidos, camb
ia de actitud con los sonidos, y sobre todo si progresa en la adquisición del leng
uaje. Aunque existen t‚cnicas capases de pesquisar esta condición, en las condicione
s actuales de nuestro país, un programa de este tipo es casi imposible.
II. SORDERA ADQUIRIDAS.-
Son diversas las noxas que pueden producir hipoacusias sensorioneurales.
a) Infecciones:
Las infecciones del oído medio, ya sea por continuidad o por contig edad pue
den producir una laberintitis que puede comprometer el órgano de Corti. Las mening
itis, por continuidad, (ya que el líquido perilinf tico se comunica con el LCR a t
rav‚s de diversos conductos), puede producir una laberintitis. La vía hem tica a dis
tancia como causa de una laberintitis no es frecuente, pero hay que tomarla en c
onsideración.
b) Sordera por traumatismo.-
Los TEC pueden producir lesiones auditivas por varios mecanismos. Los ra
sgos de fractura del pe¤asco que compromete la c psula laberíntica producen sorderas
totales, la que se acompa¤a inicialmente de v‚rtigo espont neo cuya frase r pida es
en dirección contraria al oído afectado. Este v‚rtigo se compensar m s tarde mientra
s que la sordera es irreversible.
Por otra parte, en el caso de una conmoción laberíntica se puede presentar h
ipoacusia sensorioneural parcial, la cual puede recuperarse o no.
c) Lúes.-
La sífilis m s que una infección es una parasitosis. Tanto en las etapas sec
undarias como terciarias pueden comprometer el oído interno, o la vía auditiva, dand
o cualquier tipo de hipoacusia sensorioneural. En estos casos hablamos de neurol
aberintitis lu‚tica. En general, cuando nos encontramos ante una hipoacusia sensor
ioneural progresiva de causa no precisada, solicitamos un V.D.L.N. Es importante
tener presente esta etiología, ya que en caso de positividad, con un tratamiento
adecuado, al menos podemos evitar la progresión de la lesión, ya que no podemos mejo
rar la audición.
d) Exposición a ruido.-
Si una persona normal se la expone a un ruido intenso, se ver que se pr
oduce un descenso de su umbral auditivo, que tiene características especiales, ya
que compromete las frecuencias m s bajas y las m s altas. Si el ruido no ha sido
muy intenso ni prolongado se ver que despu‚s la p‚rdida inicial se recuperar , est
o se llama deterioro transitorio del umbral. Si este fenómeno se repite muchas vec
es la audición se compromete en forma permanente, produci‚ndose un deterioro permane
nte del umbral.
Hay distintas situaciones en las cuales se puede estar sometido a exposi
ción a ruidos potencialmente da¤inos:
1.- Sordera por explosión.-
En este caso se produce un cambio brusco de presión externa, que puede les
ionar tanto al oído medio como al interno. En este último caso la lesión es irreparabl
e.
2.- Sordera por detonación.-
El uso de armas de fuego, ya sea profesional o deportiva, produce tambi‚n
lesiones sensorioneurales. El arma corta las produce bilateralmente y sim‚trica, e
n cambio el arma larga produce mayor lesión en el oído contrario a la extremidad sup
erior m s h bil, esto porque al apuntar, el oído homolateral queda m s protegido p
or la cabeza.
3.- Sordera profesional u ocupacional.-
Los trabajadores expuesto a ruidos en forma prolongada tambi‚n pueden adqu
irir sensorioneurales. Hay tablas que indican los m ximos permisibles que puede
soportar el oído humano, sin que se produzca el da¤o auditivo. En Chile se ha determ
inado que para una jornada de 8 horas, el m ximo es de 85 Db, para 6 horas el m
ximo es de 90 Db, para 4 horas de 95 Db, etc. Esto es lo que se denomina dosis
de ruido. Esta situación se puede modificar con el uso de protección personal (tapon
es y orejeras), o reduciendo el ruido en la fuente sonora.
Dado que la población expuesta a ruido que supera los m ximos establecidos
es muy alta, la incidencia de esta enfermedad es grande, y la legislación de much
os países poseen normas para indemnizar o pensionar a las personas expuestas, cuya
sordera produzca algún grado de incapacidad.
e) Hidrops laberíntico.-
Es la definición an tomo-patológica de la enfermedad de MeniŠre. Esta enfermad
cursa con hipoacusia sensorioneural fluctuante, progresiva.- No se conoce la et
iología precisa y existen diversos tratamiento preconizados.
f) Tóxicos..
Existen diversas substancias que pueden provocar hipoacusias sensorioneu
rales. Se conocen como ototóxicos.
Entre estas substancias se destacan los antibióticos tales como la estrept
omicina, sobretodo la dihidroestreptomicina, la kanamicina, la gentamicina, la n
eomicina. Otras substancias pudieran producir ototoxicidad; sin embargo, la única
que se ha demostrado como tal es la quinina. éltimamente se ha encontrado que los
diur‚ticos como la furosemida y el cido etacrínico producen hipoacusia.
g) Tumores..-
Pueden ocurrir infiltración del oído en las leucemias. En la neurofibromatos
is o enfermedad de Von
Racklinhausen pude haber compromiso bilateral del nervio auditivo. El neurinoma
del nervio acústico debemos sospecharlo cuando nos encontramos con una sordera o h
ipoacusia sensorioneural unilateral; generalmente comienza con compromiso del ra
mo vestibular que pasa inadvertido, porque m s que v‚rtigo da desequilibrio, por s
u evolución lenta; cuando es m s avanzado afecta los pares V-VII-IX.
h) Sordera súbita.-
Generalmente es unilateral y su etiología no se conoce. Existen evidencias
que hacen suponer que se trata de un fenómeno vascular, posiblemente una microemb
olía de la arteria coclear. Tambi‚n se supone que pudiera ser una infección viral o un
fenómeno similar a la par lisis facial de Bell o a "frigori". Algunas veces los p
acientes relatan haber estado expuestos a una corriente de aire o cambio bruscos
de temperatura. Comienza con un tinnitus intenso, seguido de sensación inmediata
de no escuchar. A veces se acompa¤a de signos vestibulares, constituyendo el Accid
ente cocleo.vestibular. El tratamiento debe ser precoz, antes del cuarto día de ev
olución, de lo contrario disminuyen mucho las posibilidades de recuperación. De ahí la
importancia de reconocer el cuadro para derivar al paciente oportunamente, ya q
ue ‚ste es uno de los pocos casos en que una hipoacusia sensorioneural se puede re
cuperar.
Tambi‚n existe la posibilidad de recuperación espont nea parcial o total. El
tratamiento incluye tratamiento anticoagulante, vasodilatadores, corticoides y
neurotropos.
i) Presbiacusia.-
Es el deterioro auditivo que se produce por la edad, derivado de los pro
cesos de envejecimiento del sistema auditivo. Ello se encontraría solamente en las
sociedades primitivas. En las poblaciones civilizadas hay adem s un deterioro a
uditivo por noxas tóxicas como las drogas, alcohol, tensiones emocionales, dietas
ricas en colesterol, etc. Por eso los audiólogos prefieren hablar de Socioacusia,
que sería el deterioro de la audición en las comunidades civilizadas modernas.
PATOLOGIA DEL SISTEMA VESTIBULAR.-
El hombre puede controlar su posición y sus movimientos en relación al medio
ambiente, porque tiene un complejo sistema de equilibrio. Este sistema recibe i
nformación de tres orígenes principales:
1.- Información sensorial de la porción vestibular del oído
interno.
2.- Información visual.
3.- Información propioceptiva desde la piel, músculos, tendones
y articulaciones.
Toda esta información es integrada y procesada por el SNC, el que luego en
forma consciente o inconsciente, da información completa a la persona acerca de:
1.- Posición y movimiento
2.- Activa grupos musculares para dar una posición adecuada y
lograr la armonía del movimiento.
De todo este complejo sistema a nosotros ahora nos interesa estudiar el
sistema vestibular.
En general, el sistema vestibular est encargado de:
1.- Informar al SNC sobre la posición del sujeto en relación al
medio.
2.- Colaborar en la orientación visual, por medio del control
de los músculos extraoculares.
3.- Controlar el tono de la musculatura esquel‚tica para man-
tener la postura.
Para llevar a cabo todas estas funciones el sistema vestibular consta de
:
a) El sistema otolítico.- Representado por las m culas, tanto
utricular como sacular, las cuales son mecanoreceptores provisto de cilios inmer
sos en la membrana otolítica (substancia gelatinosa que contiene formación calc reas
llamadas otoconias, que le dan peso, o sea inercia). La m cula sacular dispuest
a verticalmente informa sobre los desplazamiento verticales. La m cula utricular
dispuesta horizontalmente, informa sobre los desplazamiento verticales. Ambas e
structuras mantienen una actividad de reposo que se llama tono vestibular.
b) El sistema canalicular.- Representado por las crestas
ampulares de los canales semicirculares. Aquí el estimulo es el movimiento inercia
l de los líquidos endolinf ticos, que desplazan la cúpula (estructura gelatinosa en
la cual est n inmersos los cilios de las crestas). Informan sobre los movimiento
s giratorios (aceleración angular, a diferencia del desplazamiento lineal que dete
rmina la aceleración lineal y que es estímulo para las m culas). Tambi‚n las crestas t
iene una actividad de reposo, siendo la otra parte del tono vestibular. Los desp
lazamiento hacia el utrículo (utriculípetos) aumentan la descarga de reposo (esto eq
uivale a una estimulación) y los desplazamiento utriculífugos (contrarios) determina
n inhibición.
c) El sistema vestibular central.- Representado por los núcl-
eos vestibulares del bulbo, el cerebelo, y los núcleos oculomotores y sus conexion
es con otras estructuras vecinas.
De este modo tenemos constituido el arco reflejo vestibular con los sigu
ientes componente:
1.- Receptores sensoriales, representados por las m culas sacular y utricular,
y las crestas de los canales semicirculares.
2.- Primera neurona o neurona perif‚rica, cuyo cuerpo
celular constituye el ganglio de Scarpa.
3.- Segunda neurona o neurona central cuyos cuerpos est n en los núcleos vestibul
ares en el piso del IV ventrículo, Esta neurona se conecta con: