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Creación de Personajes Tridimensionales

El documento describe la importancia de crear personajes tridimensionales en el cine. Explica que la creación de personajes depende del guionista, director y actor, y que estos deben conocer al personaje de manera profunda para representarlo de forma realista. También detalla los elementos fisiológicos, sociológicos y psicológicos que deben considerarse para crear personajes complejos y tridimensionales con los que el público pueda identificarse.
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Creación de Personajes Tridimensionales

El documento describe la importancia de crear personajes tridimensionales en el cine. Explica que la creación de personajes depende del guionista, director y actor, y que estos deben conocer al personaje de manera profunda para representarlo de forma realista. También detalla los elementos fisiológicos, sociológicos y psicológicos que deben considerarse para crear personajes complejos y tridimensionales con los que el público pueda identificarse.
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El personaje tridimensional

En el cine de ficción, incluso en el cine de no ficción, lo más


importante son los personajes, ya que las historias, ficcionadas o
documentales o informáticas, están en relación con seres humanos
y los personajes no son más que la representación de esos seres
humanos reales.
Y puesto que actuar es representar a otro y ese otro es un
personaje, lo más importante para el actor el conocer de la mejor
manera posible su personaje.

En el cine, el guionistas es el primer creador de los


personajes, posteriormente el director retoma ese personaje y
agrega su punto de vista—puesto de que es él quien expresará su
visión en la película—y debe explicárselo y demostrárselo al actor
ya que él se tomará su lugar.
Para esto el director debe responder todas las preguntas del
actor para mejor conocer al personaje.
Sin embargo, la creación no debe quedarse sólo ahí. Puesto
que el actor asumirá el rol del personaje, el actor mismo debe
conocer a la perfección su personaje y por lo tanto vivirlo y con
ello aportar rasgos al personaje.
Por lo que en realidad la creación de un personaje depende de
tres:
Del guionista, del director y del actor.

Existe el problema que en el cine, en muchas ocasiones el


guión va cambiando a medida que se va realizando el rodaje y con
ello el personaje mismo puede ir cambiando. Luego en mi
experiencia en muchos casos en el cine mexicano ni el director ni
el guionista conocen bien a sus personajes por lo que al actor no le
explican bien cómo es el personaje. Y a eso se le suma el hecho de
que en los guiones sólo hay leve descripciones de lo que sucede,
tan leve y mínimo que no hay información suficiente para que el
actor conozca bien a su personaje; por lo que es una gran
frustración.
Sin embargo, el actor tiene la responsabilidad y como diría un
cineasta mexicano: “la obligación de” dar vida al personaje de la
manera más realista posible, por lo que el personaje debe ser tan
real como el actor mismo. Y para ello deben crearse de manera
profunda esos personajes, no sólo de una forma superficial y
descriptiva.
La mejor forma de hacerlo es a partir de preguntas: ¿Quién?
¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué? Etc. hasta llegar a
responderse la complejidad de un ser humano.
Y esa complejidad está en la tridimensionalidad.

Todo carácter humano es resultado de influencias fisiológicas,


sociológicas, psicológicas y el medio ambiente, que influirán en su
comportamiento y forma de hablar. Todo lo que sucederá en la
obra dramática, proviene directamente de los caracteres que se
hayan creado.

Los personajes más importantes en la historia de la literatura,


del teatro y del cine son aquellos mejores construidos. Son
personajes tridimensionales que han logrado mantenerse en el
amor del público por su complejidad y realismo que los mantiene
vigentes y que para lo actores llegan a ser un deseo personal
representarlos: personajes como Hamlet, Romeo, Don Quijote, M,
etcétera.
De ellos no sólo se conoce su estatus, salud y edad, si no toda
una complejidad tridimensional que provoca que el espectador o
lector—en caso de literatura—se sienta identificado con él y/o haya
vivido lo que él vive o lo entiende como algo real.
Cuando un espectador va a ver una película lo que desea ver
y lo que le introduce al drama de la cinta es la complejidad i
identificación con ese personaje; pero en cambio si lo que ve—
como sucede en muchas películas mediocres—son actores
actuando, dicha identificación no existe y el drama del filme se
invalidad y no pasa de ser una simple obra desechable.
¿Por qué Hamlet aún persiste y puede ser representado miles
de veces no sólo en teatro si no en radio, cine y televisión?
¿Por qué Hitchcock logró ser considerado “el rey del
suspenso”?
¿Por qué Los siete samurais es una joya de la cinematografía
mundial?
¿Por qué la cinta Madre e hijo logra generar hasta un dolor
físico en el drama emocional de los personajes?
Simplemente porque los personajes de esas cintas están tan
bien creados que la gente logra una identificación con ellos que se
sitúa en la situación emocional y dramática de los personajes y
sufre con ellos?
Por ejemplo, en El proyecto de la bruja de Blair, si bien existió
todo un plan de mercadotecnia para hacerle creer al espectador
que los jóvenes realmente murieron y lo que iban a ver era esa
muerte, la creación tridimensional de esos personajes demás de
las actuaciones, logro convencer más allá de esa publicidad.

Dicho es que para crear a un personaje, debe hacerse de


manera tridimensional, por lo que esta estructura depende de lo
siguiente:

Fisiología.

1. sexo.
2. edad
3. altura y peso.
4. color de cabellos, ojos y piel.
5. postura
6. aspectos: bien parecido, gordo, flaco, limpio, sucio, etc.
7. Defectos: deformidades, anormalidades, marcas de
nacimiento, enfermedades, etc.
8. herencia.

Sociología
1. Clase: burgués, líder, obrero, mediocre. etc.
2. ocupación: tipo de trabajo, horas de trabajo, salario,
condiciones de trabajo, actitud hacia el trabajo, etc.
3. educación: escolaridad, clase de escuela, calficiaciones,
materias favoritas, etc.
4. vida hogareña: viven lso padres, huérfano, padres
separados, vicios de los padres, descuido, estado legal
del matrimonio, muertos, vive con familia, tiene
hermanos, etc.
5. coeficiente intelectual
6. religión.
7. raza, nacionalidad.
8. estatus: sobresale, es mediocre, asiste a clubes, hace
deporte, etc.
9. filiación política.
10. pasatiempos, manías.

Psicología
1. vide sexual, normas morales.
2. premisa personal, ambiciones.
3. contratiempos: primero desengaños.
4. temperamento: colérico, sereno, pesimista, optimista.
Etc.
5. actitud a la vida: resignado, combatiente, derrotista,
etc.
6. Complejos: obsesiones, inhibiciones, supersticiones,
manías, fobias.
7. extrovertido, introvertido, ambivertido.
8. facultades: lenguaje, talento.
9. cualidades: imaginación, criterio, afición,

A partir de este esquema tridimensional los autores


(guionista, directores y actores) pueden hacer infinitas
combinaciones. Una persona solitaria que no tiene relaciones
con otros, es en sí un factor revelador desde el punto de vista
sociológico y psicológico. Las primeras relaciones se dan en el
seno de la familia: los padres, hermanos, tíos, esposa, marido,
etc. pueden ser de amistad, enemistad o patológicas. Luego
existen relaciones entre los vecinos, relaciones de trabajo, de
la escuela, etc. en todas esas relaciones hay distintas
personalidades tridimensionales y por lo tanto hay
complejidades entre ellos y la relación social. Y en el caso de
las historias cinematográficas, esa relación social entre los
personajes es lo que da la complejidad y obstáculos para con
el conflicto y con ello el drama.
Si en una cinta todos los personajes son similares y se
comportan de la misma forma, no hay altos y bajos y el drama
no existe porque es lo mismo. No hay complejidad, no hay
enemistades y no hay fricciones para con los personajes. O
bien si en un filme los personajes son estereotipos como
sucede en las telenovelas o en varias películas mexicanas,
todo lo que pueda suceder con ellos—como el conflicto o los
obstáculos dramáticos—son sólo montajes triviales y falsos y
no hay identificación espectador-personaje, por lo que son
películas olvidables y desechables.

El círculo del ser

Otra información importante es el pasado del personaje.


Lo que vivió el personaje atrás de la historia contada está en
relación directa con su comportamiento y actitud psicológica,
social e incluso física en el presente de la historia.
Algunos autores, en la construcción guionística del
personaje, lo llaman The circle of being traducido sería algo
así como El círculo del ser.
Esto se refiere a que al personaje le ocurrió algo
importante y crucial que le afectó para bien o para mal en su
personalidad y a partir de ello es su personalidad y
comportamiento para con el drama que la historia le depara.
Por ejemplo, en la cinta L.A. Confidencial, el personaje
del oficial Wendell actuado por Russell Crowe, su círculo del
ser es que cuando niño su padre golpeaba a su madre y un
día, a él lo amarró al radiador de un auto y frente a él asesinó
a su madre a batazos, por lo que ese personaje es defensor en
todo momento de las mujeres golpeadas.
En Se7en, el detective Somerset, actuado por Morgan
Freeman, su círculo del ser es que cuando su esposa quería
tener un hijo, él se negó porque no quería traerlo al mundo
sombrío y violento en el que vivía. Por lo que la relación con la
esposa se terminó y a partir de ahí él está más solitario.
En fin, el círculo del ser, es aquello que le sucedió
alguna vez al personaje y está en relación con el drama de la
historia.

Bipolaridad.

Un personaje también es bipolar. Esto es su


personalidad está en contraste eterno. Para que un personaje
sea más realista y creíble, debe tener emociones diferidas, o
sea estar en constante paradoja.
Esto es: un personaje real debe ser como un ser humano
real, y un ser humano tiene una complejidad tal que sus
deseos o pasiones internas no están nunca 100 %
equilibrados con su comportamiento social y físico.
Dicho todo en una sola frase: nunca se es 100% bueno,
ni 100% malo.
En un filme mediocre los personajes siempre tiene un rol
específico y único: existe el bueno-bueno y el malo-malo. En la
vida real jamás es así:
Y son los contrastes lo que hacen más interesante al
personaje.
En El quijote de la mancha de Cervantes, el contraste
importante es que un anciano loco y débil desea enfrentarse a
las aventuras de caballería.
Edgar Hoover, fundador del FBI, personaje muy
importante en la historia de Estados Unidos era un travestido
que le gustaba vestirse de mujer y salir en las noches.
¿Cuántos sacerdotes se han mencionado que a pesar de
sus votos han resultados pedófilos? Miles.
En las películas de James Bond siempre hay chicas
hermosas conocidas como las chicas bond, pues una vez se
dio el caso de que una de esas famosas chicas bond resultó
ser un hombre transexual.
Un policía puede ser muy justo en su trabajo, siempre
ayudando a la sociedad, pero en su casa puede ser un tirano
alcohólico.

La relación que existe entre personajes bipolares hacen


más intenso el drama y más interesante la historia y
complejidad de los mismos personajes.
Eugene Vale, en la creación de personajes para guión,
decía: “Una persona muy mezquina y avara gana fuerza por
contraste con un borracho muy generoso. Se puede mostrar
bien a un ladrón por contraste con un hombre honesto. Una
joven y hermosa mujer se ve mejor si está con otra cuya vida
se está acabando u otra muy joven cuya vida recién
comienza”.

Un carácter varía constantemente. El más pequeño


disturbio descompondrá la placidez del personaje, al igual que
una piedra que resbala por una superficie acuática producirá
círculos e movimientos.
Algo, una situación específica—como dicha piedra—
puede genera un cambio radical de emociones en el persona.
Una persona honesta y calmada que quiere a su familia, en
algún momento puede llegar al cólera ya sea por problemas
laborales, de tráfico, econónimos, etc. que pueden llegar a
reventar su cólera e incluso en algún momento matar a
alguien de su familia. Lo que crea un cambio de personalidad
y ánimo en el personaje y da paso a un cambio dramático
para con la historia.
Toda esta información en la creación del personaje, si bien se
podría decir que le corresponde al guionista y al director, yo
considero que el actor también debería saberla puesto que es él
quien se pondrá la piel del personaje y por lo tanto debe conocerla.
Porque además, repito, en muchos de los casos, he sido testigo que ni
el guionista ni el director conocen perfectamente a su personaje y por
lo tanto hay muchas ocasiones en el que el actor por más que
pregunta se topa con directores que no le contesta lo que debería de
saber. Así pues, creo que el actor debe estar en condiciones de poder
crear su personaje y aportar emociones y acciones a la historia.
Todas las acciones (dícese comportamientos y hechos del
personaje) y diálogos, están en relación con la construcción
tridimensionalidad, bipolaridad y el círculo del ser del personaje; por
lo que la forma de moverse, actuar y hablar del actor debe estar de
acuerdo con la forma que se desarrollaría el personaje.
El buen actor no debe tener miedo de sugerir opciones para el
personaje, cómo se viste, cómo calza, cómo se mueve. Es verdad que
se tiene un departamento de vestuario, de calzado y el director indica
los movimientos. Pero un buen actor puede opinar y si conoce bien al
personaje hasta puede dar a entender cosas de él que nadie más ha
reparado y con ello crecerá emocional y complejamente ese papel.
Y para lograr una actuación real y convincente, el actor debe
olvidar su propio deseo de verse bien en pantalla.
Han ocurrido infinidad de situaciones donde el actor siempre
busca verse bien en pantalla aunque su personaje sea el jorobado de
Notre Dame. Buscan que su vestido siempre esté limpio, bien cuidado
que lo haga lucir atractivos. Y esto no es sólo limitado a los actores,
también para los directores porque siempre buscan que se vean bien,
que la gente vaya al cine a ver gente bonita. Pero los que hacen este
tipo de cosas hacen un tipo mediocre donde sólo retrata
estereotipadamente personajes, y se ven actores actuando, no gente
real.
Una vez al realizar un corto yo había creado un personaje
femenino que era fea y era rechazada socialmente, por lo que vivía
sola, nunca había tenía novio y tenía complejos de inferioridad—yo
buscaba proyectar su belleza interior y no deseaba caer en la fea
bonita del cine comercial. Una chica que se dice que es fea pero es
interpretado por una bella actriz que sólo le ponen gafas y
descuidada en el vestuario—y aunque la actriz no era muy agraciada
y siempre insistí en que debería estar descuidada y fea, entre plano y
plano la actriz, siempre a escondidas buscaba peinarse para verse
bien en el plano, lo que invalidaba lo que deseaba como director.
Cabe mencionar que la despedí.
Un actor que en verdad sea bueno, debe salir a actuar con el
traje del personaje, con la piel, con la forma de hablar, con la forma
de pensar y de vivir de él. Si el personaje es feo, si es pobre, si es
iletrado, si no sabe hablar, si no sabe caminar, así mismo debe
hacerlo el actor. Recordemos que actuar es transformarse en otro y el
cuerpo es la herramienta; por lo tanto lo más cercano posible a ese
personaje lo hará más real, más natural y más identificable con la
gente y por lo tanto puede pasar a la lista de los mejores personajes
de la historia.

Acentos
Dominar acentos supone tener buen oído.
Un personaje puede proceder y vivir no sólo de una ciudad
diferente del actor, sino de otro estado y de otro país, por lo que el
actor debe tener, a la hora de meterse en el personaje, el acento de
él y olvidar el suyo propio.
Ello implica un esfuerzo interpretativo, pero hace al personaje
más realista.
El acento para alguien respetuoso con la integridad artística
debe ser una búsqueda de la autenticidad, de precisión.
No es el mismo acento que se habla en Michoacán que en
Guanajuato, a pesar de ser estados del centro de México.
Isabella Rossellini en Sol de medianoche (White nights. 1985)
de Tylor Hackford, estuvo a punto de perder el papel por que
físicamente podía pasar por rusa, pero no con su acento real. Ella le
pidió al director que esperara un mes y fijaran una fecha para un
segundo encuentro. En ese mes la actriz estudió a fondo el acento
ruso y el resultado fue la obtención del personaje y que a partir de ahí
le ofrecieran papeles de rusa continuamente.
Vivian Leigh, que ya es un ícono cinematográfico por interpretar
a Scarlett O´hara en Lo que el viento se llevó, no es ni siquiera
estadounidense, sino inglés que tuvo que aprender a hablar no sólo
como estadounidense sino como sureña., y además sureña de clase
social alta. Gary Oldman en Drácula tuvo que interpretar un inglés
con acento húngaro y turco.
Un acento de clase social baja no es el mismo que un acento de
clase social alta incluso de la misma ciudad.
Entre mejor conocen al personaje, mejor deben representarlo.

Los defectos son igualmente necesarios en muchas


interpretaciones: tartamudo, con frenillo, gangoso, silbante, con
parálisis facial, etc.
Un acento de transformación, por ejemplo si el actor es un
hombre que se disfraza de mujer debe hablar como una mujer, como
Dustin Hoffman en Tootsie (1982. Sydney Pollack), o una mujer como
Julie Andrews en Víctor victoriak (1982. Blake Edwards). Babra
Streisand en Yent (1983. Streisand), etc.

Deficientes mentales.
El estudio del habla de los deficientes mentales o
psicológicamente frágiles o inadaptados, requiere una profundización
para no caer en el tópico.
Se supone que el autor o el director debió investigar el habla de
estos personajes, pero es el actor el que debe darle forma sonora.
Cuando se actúa a un personaje deficiente mental no hay que
hacerlo como se cree que es un personaje mental ni muchos hablar
sólo como idiota, sino que el actor debe investigar el tipo específico
de deficiencia del personaje y conocer su habla. Puede visitar
hospitales, informarse de libros y conocer a gente deficiente. Pero
nunca dejarse llevar sólo por la idea de lo que podría ser.
Lo exterior (físico y sonoro) explica lo interior (psíquico), pero lo
interior encaja en lo exterior. Muchas veces un actor no encuentra
determinada actitud física y sólo cuando ha interiorizado el
personaje, lo que se le resiste surge de manera sencilla y espontánea.
Puede ocurrir al contrario: el hallazgo físico clarifica los
comportamientos psicológicos.
Un personaje de clase social pobre, que tiene una herida en el
rostro tan fuerte que lo ha dejado deforme y con un habla anormal,
obviamente no se desarrollara socialmente igual que alguien
atractivo de clase social alta con un lenguaje culto.
Sin embargo, el actor no debe asumir que los personajes
deformes o rechazados socialmente son seres inferiores con
complejidad social. Un ser deforme no necesariamente es un ser
inferior asustadizo.
Mencionemos un caso curioso en la historia: Joseph Merrick,
conocido en la cronología de la medicina como el hombre elefante, el
cual en la película homónima de David Lynch se le cambió el nombre
a John, fue una persona enferma con diferentes deformidades físicas,
tan graves y horripilantes que le valió el mote de “el hombre
elefante”. En la película John era tan horrendo a la gente que le creó
un complejo de inferioridad e inseguridad para con los demás. Lo
humillaban y vivió encerrado en su cuarto del hospital hasta que
murió. Sin embargo muy pocos conocen que James Merrick a pesar de
ser un deforme horripilante, al pertenecer a una clase pobre y sin
oportunidades de sobresalir, se negó a ser alguien caído y luchó
contra todo para destacar y sobrevivir a su sino horrendo. Por lo que
con esa deformidad generó una personalidad fuerte y valiente por
sobre los demás a tal grado que en su juventud trabajó de vendedor
de casa en casa. Imaginen la situación de la época donde un día el
ama de casa está en su hogar y tocan a la puerta, abre y encuentra
en ella a un ser asquerosamente horrible con el rostro tan deformado
que podía causar asco y pánico, pero que en vez de atacarlo le ofrece
el mejor cepillo del año.
¡Qué papel más importante para un actor!
Actuar a un personaje deforme que no puede hablar bien
físicamente y cuando lo hace es en un inglés con acento de clase
pobre que se ilustró en mejorar su léxico.
A eso me refiero cuando hablo de contrastes, por ejemplo.

En definitiva, un personaje estará construido cuando no parezca


un personaje, sino una persona. ¿Pero cómo realizar ese cambio? ¿De
dónde sacar la información necesaria?
• De la propia experiencia.
• De la observación.
• De la documentación.
• De la imaginación.
Experiencia.

Como es imposible que un actor sepa todas las acciones


humanas posibles, la experiencia es insuficiente. Pro puede, pro
aproximación, comprender esas experiencias. Es posible que no las
haya vivido, pero sí visto en películas, en televisión, o habrá leído
sobre casos similares en novelas, tratados, ensayos o haya hablado
con alguien que sí tuvieron alguna de esas experiencias.

Observación.

A donde no llega la experiencia, puede llegar la observación.


El problema es que vemos, no miramos. La rutina lo ha hecho
superficial. Mientras que ver no exige esfuerzo, mirar supone el
intento de apropiarse de la realidad mediante un acto voluntarioso y
a veces lleno de dificultad.
Hay que observar a la distinta gente en distintos cargos.
Si una actriz tendrá que representar una prostituta, hay que
observar prostitutas: cómo hablan no sólo a sus clientes, sino entre
ellas, cómo caminan, cómo se mueven, etc.
Una embaraza y sus dificultades para caminar, locos en
manicomios, borrachos, en fin. Cientos de personas, cientos de
situaciones.
Observa y luego apropiarse de esas acciones. Recalco: no
repetirlos maquinalmente, si no vivirlos.

Documentación.

No siempre podemos observar lo que deseamos. El actor no


siempre tiene a la mano a los personajes que debe representar para
estudiarlos, por lo que es conveniente recurrir a documentación.

Para los personajes de época, por ejemplo, se necesita una


documentación precisa. El actor debe impregnarse de la gestualidad
del período histórico, mediante libros de arte, visitas a los museos
que serán su fuente de inspiración, etc. el director tiene la obligación
de sugerir esta documentación, pero puede darse en caso de que
trabajen con un director no tiene idea de nada (he sido testigo de
esto).
Documentación importante es estudios psicológicos para saber
cómo reacciona el ser humano en las distintas situaciones humanas,
estudios psiquiátricos si se tiene que representar un personaje con
una deficiencia o enfermedad mental. Por ejemplo, yo en la creación
de personajes, pocas veces creo personajes “sanos”, mentalmente
hablando, por lo que mis personajes en la mayoría de los casos tienen
o una enfermedad médico o están psiquiátricamente atacados; por lo
que a la hora de crear mi libro de cabecera es el Manuel Merck que es
un libro de medicina en el cual se enlista todas las enfermedades
conocidas por el hombre, desde infeccionas, mentales, virales,
traumatológicas, etc. Cuando creo a un personaje con una
enfermedad específica, me voy al libro y ahí me documento a parte
de conocer o tratar de conocer personajes con esas características.
Si el actor sólo se queda con la información dada en el guión no
logra conocer a la perfección a su personaje y a la hora de actuarlo lo
hará de manera mecánica y sin vida, por lo que sólo lo caricaturizará.

Imaginación

Cuando la experiencia no se tiene, la observación es imposible


y no hay documentación, ¿cómo se procede?
Si se construye un personaje mítico, irreal y de leyendas, ¿qué
hace el actor?
Usar su imaginación y crear su propio mundo.
Gary Oldman contó su relación con el director Francis Ford
Coppola durante el rodaje de Drácula El periodista le preguntó si el
director lo orientó mucho en la manera de interpretar a alguien que
lleva siglos viviendo muerto y el actor contestó:
“Al principio Francis dio instrucciones a Keanu, le recomendó a
las chicas que chieran ciertas cosas, discutió algunos aspectos con
Anthony Hopkins… y finalmente me quedé solo en la habitación sin
ninguna tarea en particular. Entonces le dije: “¿y yo, con
cuatrocientos años y muerto, qué hago?”, Francis me respondió: “Usa
tu imaginación”. Exactamente eso es lo que hice. Porque puedo ver
muchas películas de vampiros y leer muchos libros sobre l tema, pero
¿de dónde encuentro esa sensación de estar viviendo muerto? ¿Quién
puede enseñarme a sentir los impulsos y motivaciones de un
vampiro? En un papel como éste, básicamente puedes hacer lo que
quieras. A veces se me ocurrieron ciertas cosas y Francis me decía:
“Bueno, no sé si sea buena idea. ¿Crees que un vampiro actuaría
así?”. Y lo cierto es que no hay respuesta”.

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