LA EXPRESIÓN CORPORAL. EL GESTO Y EL MOVIMIENTO.
JUEGO
SIMBÓLICO Y JUEGO DRAMÁTICO. LAS ACTIVIDADES DRAMÁTICAS.
La expresión gestual o corporal emplea el cuerpo como medio de expresión y
comunicación. Además, dada su importancia en el desarrollo integral de los niños es
contemplada como contenido curricular a desarrollar en la etapa de Educación
Infantil, dentro del ámbito de conocimiento de “Los lenguajes: comunicación y
representación”.
Por todo ello, a lo largo del desarrollo del tema expondré qué se entiende por
Expresión Corporal desde el ámbito educativo, analizando el gesto y el movimiento
como aspectos inherentes a la misma. También, veré cómo incide la Expresión
Corporal en la construcción de el El conocimiento de sí mismo y la autonomía
personal del niño, así como en el desarrollo de su personalidad.
A continuación, analizaré el juego simbólico y el juego dramático, como recursos
fundamentales para el desarrollo de la expresión corporal, ya que a estas edades el
juego se configura como la estrategia fundamental de comunicación..
LA EXPRESIÓN CORPORAL
La expresión corporal integra aspectos educativos como la expresión dramática, el
movimiento, el gesto, el juego simbólico… y todos están englobados en lo que a
partir de los años 60 se ha venido llamando educación de la psicomotricidad.
Por tanto, la expresión corporal es la capacidad humana que utiliza como
instrumento el propio cuerpo, permitiendo a la persona expresarse y comunicarse
con los demás.
De este modo, estas manifestaciones expresivas son además un instrumento de
relación, comunicación e intercambio. La Educación Infantil debe estimular este tipo
de expresión para sacar de ella el máximo rendimiento educativo, aceptando
formas de expresión diversas.
Por ello, la expresión corporal tiene una doble función: ser cauce expresivo de
emociones, afectos, sentimientos y pensamientos y ser vehículo de comunicación.
Se considera reflejo de la personalidad y recurso del diálogo con los demás.
La expresión corporal presenta las siguientes características fundamentales:
• La espontaneidad
• La dependencia de factores personales, como son la edad, la precisión
motriz, el estado de ánimo.
• La comunicación de un mensaje, que la distingue de la psicomotricidad,
considerada ésta como interiorización de una vivencia corporal.
• La dualidad que por una parte tiene entidad propia y, por otra, es un recurso
que se relaciona con la dramatización
Por otro lado, y referente a su organización curricular para la etapa de educación
infantil, la expresión corporal, en el primer ciclo permitirá que, los niños descubran,
experimenten y utilicen los recursos básicos de la expresión de su cuerpo (por
ejemplo, los gestos, el movimiento de los brazos y piernas, etc.), los cuales se irán
enriqueciendo paulatinamente con el desarrollo de las habilidades perceptivo-
motrices, afectivas, cognitivas y relacionales que se recogen en el primer ámbito de
experiencias (Los lenguajes: comunicación y representación)..
En el segundo ciclo, el. desarrollo de los aspectos afectivos, cognitivos, perceptivo-
motóricos y relacionales, en contextos cada vez más amplios, va inseparablemente
unido a una mayor posibilidad de utilización de los recursos expresivos del cuerpo.
Además durante el segundo ciclo, se va interiorizando la imagen corporal, a la vez
que su progresiva madurez emocional y tónica le permiten un mayor control
voluntario de su cuerpo.
Por tanto, en este ciclo, resulta importante tener en cuenta que las actividades de
expresión corporal deben posibilitar la interacción entre los iguales, ya que el
cuerpo sigue siendo el principal elemento de relación con el medio, así, por
ejemplo, ajustando sus movimientos a los de sus compañeros.
La expresión corporal parte de lo físico para conectar con los procesos internos de
la persona, canalizando sus posibilidades expresivas hacia un lenguaje gestual
creativo. Por tanto, las tres coordenadas que configuran el campo de acción de la
expresión corporal son el cuerpo, espacio y tiempo. El desarrollo de cada uno en sí
y la interrelación de los tres, establece los elementos de trabajo para encontrar la
expresividad del movimiento
Así los objetivos a trabajar referidos a la expresión corporal en esa etapa serán:
• Tomar conciencia, de lo que sucede dentro y fuera de nosotros, de cómo
reaccionamos ante lo que vivimos.
• Espontaneidad
• Creatividad, a través de la capacidad perceptiva, y la espontaneidad que
desarrolla la Expresión Corporal.
• Establecer relaciones adecuadas con el medio y las otras personas (niños y
adultos). La relación se establece siempre a partir del cuerpo propio y, los
distintos tipos de relación que se establezcan
Para sacar el máximo partido posible, hay que crear, en primer lugar un clima de
libertad en el que el niño pueda expresarse sin más restricciones que las impuestas
por las exigencias del respeto a los demás y de la vida en común. Por tanto, la
Educación Infantil debe estimular este tipo de expresión para sacar de ella el
máximo rendimiento educativo, aceptando diversas formas de expresión, desde
algunas más convencionales hasta otras más idiosincrásicas.
Esta forma de representación puede y debe ser utilizada por el educador/a no sólo
como medio de expresión, sino también como un contexto propicio para la
observación de los niños y niñas y de las relaciones entre unos y otros, así como
una vía a través de la cual procurar dar salidas algunas de las tensiones y conflictos
internos.
3. EL GESTO Y EL MOVIMIENTO
El gesto y el movimiento son aspectos esenciales en la expresión corporal,
coincidiendo con ésta, en la utilización del cuerpo con una clara intencionalidad
comunicativa o representativa, además de una alta carga emocional. Así:
Respecto al gesto
El gesto es un medio de comunicación pre- lingüística que poseen ya los niños
menores de un año, de manera que todos los otros lenguajes (verbal, plástico,
musical,…) se desarrollarán a partir de él.
No obstante, a pesar de que el aprendizaje de los gestos es lento, su tratamiento
educativo se apoya en la imitación de los adultos que están en contacto con el niño,
como recurso y ejercicio al que se presta el niño gustosamente..
A partir del conocimiento y dominio del propio cuerpo, los juegos implican la
representación con el gesto de sensaciones, sentimientos y emociones, a través de
diferentes personajes que van realizando distintas acciones.
Respecto al movimiento
El movimiento constituye una necesidad natural del niño y es el desplazamiento
global o segmentario del cuerpo. Tiene como contrapunto la inmovilidad y el
reposo.
Cada movimiento es un acto motor que, en función del control nervioso al que
responda, se considera reflejo, voluntario o automático.
El orden que se sigue va desde el control del movimiento a la realización intencional
del gesto expresivo, desde los movimientos globales a los segmentarios y desde los
movimientos conscientes a los movimientos automáticos.
Por otro lado, en cuanto a la intervención, el proceso educativo partirá del
movimiento espontáneo para afirmarlo y controlarlo de forma paulatina.
Los centros de movimientos o corporales que irradian expresión son principalmente:
la cabeza, las manos, las piernas y los pies. Veamos algunas formas típicas de
gesticulación según las distintas partes del cuerpo:
• La cabeza es el elemento principal de recepción y emisión de mensajes.
• Las manos constituyen un foco de expresión cuyos gestos tienen un
significado compartido por todas las culturas.
• Las piernas y los pies emiten mensajes a través de las posturas y del ritmo y
forma de desplazamiento.
Algunas orientaciones didácticas para abordar el trabajo de la expresión corporal
son: la motivación, globalización, creatividad, partir de los movimientos
espontáneos y del conocimiento de su cuerpo, utilización del lenguaje verbal y
proporcionarles situaciones diversas que les permita ampliar sus repertorios de
gestos y movimientos.
5. EL JUEGO SIMBÓLICO Y EL JUEGO DRAMÁTICO
Nadie duda del valor que el juego tiene en el desarrollo de los niños y niñas. El
juego no sólo es un recurso educativo, sino que es un contenido de aprendizaje
propio de esta etapa educativa.
Por medio del juego se favorece el desarrollo de la motricidad, los sentidos, las
facultades intelectuales y la adquisición de hábitos sociales y de cuidado de sí
mismo.
Para el niño, es un medio de conocimiento, tanto de sí mismo y de los demás como
del mundo que le rodea. Mediante el juego se estimula la expresión y la
comunicación en todos aquellos que se realizan en compañía de otros niños o con el
adulto.
Se puede afirmar que el juego ayuda al niño a conseguir un desarrollo integral,
adaptando sus conductas para una total integración social, estableciendo relaciones
adecuadas con los objetos y las personas que le rodean.
A continuación, y a pesar de la existencia de multitud de tipos de juegos propios de
la Educación Infantil, me centraré en dos que tiene especial relevancia para trabajar
la expresión corporal como son: el juego simbólico y el juego dramático.
RESPECTO AL JUEGO SIMBÓLICO
El juego simbólico o de ficción suele aparecer aproximadamente a los 2 años como
juego de imitación. El niño/a a esta edad vive en un mundo sometido a reglas
impuestas desde fuera, determinadas por los adultos. El juego simbólico les permite
hacerse dueño de su destino y someterlo a sus deseos. De este modo construye un
mundo a su medida en el que no intervienen las presiones de los adultos, es decir
“domina” esa realidad por la que se ve continuamente dominado.
Por otro lado, cabe destacar que, el juego simbólico se caracteriza por la utilización
de objetos con una función simbólica y no de acuerdo al uso convencional del
mismo. Por tanto, a través de la simbolización, el niño puede transformar los
objetos y situaciones en lo que él desea.
Este tipo de juego es espontáneo. Se dirige a la realización inmediata de deseos, y
cumple la función de regulación y equilibración afectiva y emocional.
Además, podemos encontrar la siguiente evolución en los juegos simbólicos en la
que la imitación jugará un papel esencial:
• Un mismo objeto puede simbolizar distintos personajes o acontecimientos.
Poco a poco, van apareciendo nuevas formas en el juego simbólico. Puede
ya imitar y asimilar escenas reales enteras en lugar de objetos aislados.
Aparece la invención de seres imaginarios que son los compañeros que le
escuchan y observan.
• El niño empieza a jugar con otros niños, aunque no se interesa por el juego
de los demás, sino por el suyo propio. Imitará sus juegos, pero no los
compartirá porque no sabe hacerlo. Empieza a jugar a “ser como”.
Así, Piaget asigna al juego simbólico las siguientes funciones:
• La asimilación de la realidad. Mediante estos juegos, el niño revive
experiencias que le han sido gratas, como las fiestas o espectáculos que él
reproduce a su modo. Pero también puede imaginar situaciones
desagradables, difíciles o imposibles.
• La preparación y superación de situaciones. A los niños les gustan los
papeles que entrañan realizaciones futuras que ellos esperan convertir en
experiencias.
• La expresión del pensamiento y de los sentimientos subjetivos. Piaget llega a
concluir que el juego simbólico es la forma de pensar del niño.
Como hemos podido observar desde los 2 años hasta los 6/7 años
aproximadamente el juego simbólico va aumentando en grado de complejidad,
empezando por una transformación simple de los objetos, hasta alcanzar la
categoría de verdaderos guiones donde los niños realizarán interpretaciones en
colaboración con otros compañeros y con los objetos que para ello decidan utilizar.
RESPECTO AL JUEGO DRAMÁTICO
La dramatización se inserta plenamente en el marco del juego simbólico hasta
llegar a constituir el más genuino de estos juegos. El juego dramático, recoge y
sistematiza elementos del juego simbólico y del juego reglado, presenta
componentes libres y coordina los distintos recursos expresivos del niño.
Por otro lado, cabe destacar cómo la base fundamental de este tipo de juego es la
improvisación, es decir, la facultad del sujeto de manifestar espontáneamente su
forma de percibir un tema, o dar vida a un personaje. Para ello deberá poner en
juego toda su capacidad de creación.
Por último, señalaremos las características más significativas del juego dramático,
así como su evolución en la etapa de educación infantil:
Respecto a las características:
• Se realizan en interacción entre iguales
• Mantienen una trama ficticia
• Los elementos físicos y humanos se convierten en objetos simbólicos que se
ponen al servicio de la trama representada
• Los juegos son tomados con absoluta seriedad
• Se representan roles personales y profesionales cuyo referente es el mundo
adulto.
Respecto a la evolución que experimenta en la etapa de infantil:
• El juego dramático, empieza a aparecer en la última fase (3/4 años) de la
Educación Infantil en su forma más simple, llegando a formar parte
importante del primer ciclo de la Educación Primaria (7/8 años)
• En el segundo ciclo de la Educación Infantil los niños/as empezarán con
juegos de este tipo donde las reglas sean lo más elementales posibles, ya
que para ellos, las reglas, en principio, no son acuerdos entre los
jugadores/as que se puedan variar, sino leyes a cumplir y no conciben otra
forma en que el juego pueda ser jugado, ni de que se alteren dichas reglas.
6. LAS ACTIVIDADES DRAMÁTICAS
Las actividades dramáticas, son aquellas actividades que tienen un claro carácter
educativo, ya que promueven aprendizajes significativos y funcionales en los niños
y niñas, al servirse éstos de ellas para representar o evocar historias, más o menos
breves, sobre sus sentimientos, fantasías o sucesos
Además las actividades dramáticas facilitan la globalización de todos los ámbitos de
conocimientos en la Educación Infantil, logrando una serie de objetivos como:
• Analizar la realidad
• Desarrollar las capacidades de imaginación y de representación mental
• Adquirir el esquema corporal
Por tanto, es fundamental que el profesor/a considere una serie de aspectos en su
planificación y desarrollo tales como:
• Que el tema de la actividad sea sencillo y asequible, pudiendo ser elegido
por los propios niños
• Que la acción que se desarrolla en el tema esté perfectamente delimitada en
el espacio y el tiempo
• Que en el tema existan unos personajes referidos a personas o a otros
elementos de la realidad
• Que el núcleo central del tema constituya un conflicto entre personajes, o
bien de carácter personal.
Para ello, el profesor proporcionará a los niños materiales para realizar dichas
actividades asequibles y fáciles de conseguir
A continuación comentaré algunas de las actividades dramáticas más usuales y
relevantes en la Educación Infantil:
La pantomima
La pantomima es la forma de representación en la que la palabra se sustituye
enteramente por gestos o por actitudes posturales. Utiliza como lenguaje el mimo.
El teatro de títeres o muñecos o “guiñol”
Hace referencia a una actividad que emplea como medio de representación un
muñeco o figura, que añade extraordinarias posibilidades educativas a la
dramatización.
Así, el procedimiento para llevar a cabo un teatro de este tipo pasa por las
siguientes fases:
• Inventar una historia y transformarla en diálogo
• Si no se tienen los títeres se construyen utilizando materiales ricos, variados,
insólitos y sugestivos
• Se estructura el espectáculo poco a poco
• La palabra y la voz se deben usar con entonación significativa
Otras actividades de dramatización serían:
Representación de cuentos.
Dramatizar cuentos con niños pequeños implica varias exigencias:
• Fidelidad al mismo cuento, que no puede alterarse sin crear desazón entre
los propios niños.
• Resolución de todas las dificultades que supone pasar de la narración al
drama.
• Dado que se trata de practicar un juego con la mayor participación posible
de niños, no siempre resulta fácil la coordinación de todos los elementos.
Por tanto, la solución más sencilla pasa por conservar en gran medida la estructura
del cuento, cuyo texto debe reelaborarse escasamente. Se conservarán los
diálogos. Se introducirá la acción prevista en el cuento, es conveniente conservar la
figura del narrador, que a la vez será el hilo conductor de la acción y coordinará el
movimiento y participación de los demás personajes.
Dramatización de canciones.
Dramatizar canciones se convierte en una actividad muy próxima al juego en estas
edades, pues gran parte de los juegos infantiles van acompañados por canciones,
saltar a la comba, jugar al corro, etcétera.
Se puede hablar de diferentes tipos de canciones que dan lugar a juegos distintos:
• Canciones seriadas, que tengan un esquema muy sencillo en el cual se van
sucediendo situaciones encadenadas en serie. Son excelente ocasión para el
ejercicio de la psicomotricidad y de la creatividad.
• Canciones totalmente narrativas, que permiten la actuación de un coro que
desarrolla toda la canción bajo la forma de danza
• Canciones totalmente dialogadas, en las que la caracterización de los
personajes y la acción están sugeridas por el mismo diálogo.
• Canciones dialogadas con narrador, en las que éste, al igual que en el
cuento, se constituye en el hilo conductor de la acción
Dramatización de poemas.
La dramatización de poemas guarda estrecha relación con la de canciones. Pero
mientras que en éstas el carácter rítmico impuesto por la música encuadra y
determina la acción, con los poemas habrá que crear tal marco o buscar otro
distinto, según los casos.
Por tanto, los cuentos, al igual que los poemas y canciones, transmiten
interpretaciones de la realidad, donde el tiempo y el espacio actúan como
organizadores de la misma. El escenario y los personajes constituyen los contenidos
y la lógica del suceso, el discurso.
Por otro lado, señalaremos que muchas de las actividades dramáticas en la
Educación Infantil se realizarán en los rincones
Concluiremos este epígrafe, señalando que el valor educativo de las actividades
dramáticas dependerá de la forma de utilización y de la intencionalidad del
maestro; por ello la actividad deberá ser seleccionada teniendo en cuenta el
objetivo propuesto, la etapa evolutiva del niño y sus intereses.
Por todo lo expuesto en el desarrollo del tema, podemos señalar que la expresión
corporal enriquece y aumenta las posibilidades comunicativas del niño,
contribuyendo al dominio del espacio, al conocimiento del propio cuerpo y el de los
demás, así como a la exploración de las posibilidades motrices. Todo ello, a través
de una metodología lúdica, especialmente por medio del juego simbólico y el juego
dramático, cobrando en éste último las actividades dramáticas una especial
relevancia.